AGLI

Recortes de Prensa     Domingo 2 Mayo 2004
RODRÍGUEZ
Jon JUARISTI ABC 2 Mayo 2004

Festival de incumplimientos y despropósitos
EDITORIAL Libertad Digital  2 Mayo 2004

LA SONRISA COMO MÁSCARA
José Antonio ZARZALEJOS ABC 2 Mayo 2004

¿Quién domesticará a ERC
Ángel Cristóbal Montes La Razón  2 Mayo 2004

Sin tiempo
Alfonso Ussía La Razón  2 Mayo 2004

Interiores
ALFONSO DE LA VEGA La Voz 2 Mayo 2004

Indignante
Cartas al Director ABC 2 Mayo 2004

Días de infamia cuestiona la legitimidad de origen del Gobierno de Zapatero
Libertad Digital   2 Mayo 2004

Aznar cree que el 13-M se quiso resucitar una España de enfrentamientos con infamias
EFE Libertad Digital   2 Mayo 2004

Al Qaida emplea heroína para convertir a jóvenes iraquíes en terroristas suicidas
Teresa Bó. Enviada Especial La Razón  2 Mayo 2004
 

RODRÍGUEZ
Por Jon JUARISTI ABC 2 Mayo 2004

EL Boletín Oficial de las Cortes Generales del 23 de abril publica una Proposición de Ley presentada por el Grupo Mixto del Congreso de los Diputados para la Reforma de la Ley 7/1991 de 21 de marzo por la que se creó el Instituto Cervantes. Bajo esta ensalada de mayúsculas, yace un viejo proyecto del nacionalismo gallego: convertir el Cervantes en un organismo multicultural y multilingüístico que se ocupe de la enseñanza de todas las lenguas hispánicas, incluido el portugués (lengua que, según el mencionado proyecto, tendría como matriz «el gallego peninsular»), y del vasco, que no pertenece al grupo lingüístico de los romances hispánicos. La reforma propuesta por el Grupo Mixto a iniciativa de los dos diputados del BNG implicaría la integración en el Patronato del Instituto Cervantes de los presidentes de las Comunidades Autónomas de Galicia, País Vasco y Cataluña y de los consejeros de Educación y/o Cultura de dichas Comunidades en el Consejo de Administración del organismo en cuestión. Lo que me produce cierta perplejidad es el carácter limitado y restrictivo de esta proposición, toda vez que conozco la tendencia del diputado Francisco Rodríguez, portavoz del Grupo Mixto y uno de los responsables explícitos de la iniciativa, a las reclamaciones prolijas y totalizantes: durante la pasada legislatura, siendo quien esto firma director del Instituto Cervantes, me coló, so pretexto de una pregunta parlamentaria, una especie de cuestionario Proust cuya desmesurada extensión y complejidad me impidió adjuntar, como hubiese querido, una versión de las respuestas en gallego (reconozco que la variedad de esta lengua que he llegado a dominar es singularmente pobre en matices, ya que tiene como matriz el gallego insular).

Inexplicablemente, el diputado Rodríguez se autolimita en su propuesta. ¿Por qué no incluir, entre las lenguas cuya enseñanza se encomendaría al Cervantes, el guaraní, lengua cooficial en una república hispanoamericana? ¿Por qué no el quechua? Y, bueno, ¿por qué sólo las lenguas que gozan de cooficialidad? ¿Es que la realidad lingüística del mundo hispánico no rebasa, con mucho, su mezquina plasmación jurídica? ¿Qué hay del aragonés y de la lengua asturiana? ¿Dónde quedan el aranés, el panocho y el castúo, y el otomí, y el náhuatl, que cuenta con una impresionante literatura, y las otras numerosísimas lenguas amerindias, y el papiamento y el chamorro y el tagalo y el chabacano? ¿Ignora acaso Rodríguez la riqueza idiomática que la inmigración más reciente nos ha aportado, sólo en España? ¿No debería el Instituto Cervantes ocuparse de la difusión del árabe magrebí, del selha -como dicen los finos- o jalufo, del polaco, del rumano, del inglés marbellí o del alemán balear? ¿Qué pasa con el caló?¿ Se olvida Rodríguez de eso que llaman ladino?

Para ser coherente con los principios que la inspiran, la propuesta de reforma debería ampliarse asimismo en el aspecto institucional. El Patronato del Cervantes, que pretende reflejar en su composición la vocación panhispánica del Instituto, debería incluir a los presidentes de las Comunidades Autónomas de Navarra, Baleares y Valencia. Ya sé que todos ellos forman parte de la oposición a la nueva mayoría dialogante, que no suscribieron el pacto de Barcelona y que no son socios del selecto club Galeuzca, pero qué se le va a hacer. En rigor deberían ser miembros del Patronato y del Consejo de Administración todos los presidentes y consejeros de Educación y/o Cultura de todas las Comunidades Autónomas de España, cualquiera que sea su lengua. Y los presidentes y ministros de Educación y/o Cultura de las repúblicas de Portugal, Brasil, Mozambique, Angola y Timor Oriental, amén de los dignatarios caboverdianos, herederos todos ellos del gallego peninsular. En fin, el gobierno de esta nación de naciones que preside el otro Rodríguez tendría que pronunciarse cuanto antes sobre la propuesta de los mixtos, y hacerlo, como decía Cernuda, «en el generoso espíritu de Cervantes». No vale quedarse sólo con aquellos versos capados del Quijote -«...el tácito Villadie-/ toda su razón de esta-/ cifró en una retira-»- como fundamento de una política de progreso.

Festival de incumplimientos y despropósitos
EDITORIAL Libertad Digital  2 Mayo 2004

La pasada semana afirmábamos que 100 días de gracia para el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero eran demasiados, habida cuenta de las graves decisiones que ya había tomado en la primera semana de ejercicio del poder. Decisiones como el giro de 180 grados en la política internacional de España (alineamiento con el eje París-Berlín-Rabat y retirada de las tropas españolas de Irak), para las que, cuando estaba en la oposición, Zapatero reclamaba el máximo consenso con todas las fuerzas políticas. O decisiones como la de anular el Plan Hidrológico Nacional, que en cualquier caso y dada su trascendencia y repercusión a medio y largo plazo, ningún gobierno responsable habría tomado sin meditarlas reposadamente, sin debatirlas con los afectados y con el partido que hoy representa al 37 por ciento de los españoles y sin explicar previamente a los ciudadanos los motivos, el alcance y los beneficios que de ellas se fueran a derivar.

En su segunda semana en el poder, el Gobierno de Zapatero no ha hecho más que confirmar que la meliflua retórica del "talante", del "diálogo" y del "consenso", así como las grandilocuentes y contradictorias promesas electorales formuladas para sobrevivir a una derrota electoral que la manipulación del 11-M convirtió en victoria, cumplían el mismo papel que un decorado teatral. La misma función que las fábricas construidas en cartón piedra que los bolcheviques mostraban a distancia para ocultar a los incautos la indigencia material y moral de la Rusia de los soviets. En definitiva, las promesas y el "nuevo talante" sólo eran mera propaganda para ocultar la inexistencia de un auténtico programa de Gobierno y para camuflar la falta de preparación técnica y política de que adolecen muchos nuevos ministros para ejercer sus cargos. Unas carencias que intentan suplir redoblando las infamias y el sectarismo contra el PP, como las que lanzó el nuevo ministro de Interior contra el anterior gobierno del PP en torno al 11-M. Basta hacer un breve repaso a las acciones y declaraciones del Gobierno en la última semana para comprobar cuáles son las diferencias entre un programa de Gobierno y un mero ejercicio de propaganda.

Para empezar, el espectáculo del regreso a España de la Brigada Plus Ultra y el brindis de Zapatero por su desmantelamiento inmediato en presencia de sus oficiales, más que bochornoso, fue sencillamente esperpéntico. Cuando no expresión de un infantil sectarismo con fuerte hedor electoralista, representado por un público convocado expresamente para agitar banderas del PSOE ante las cámaras de televisión mientras los soldados bajaban del avión. Un espectáculo que nuestros militares –que eligieron voluntariamente su profesión, que ganaban cuatro veces más en Irak que en sus acuartelamientos en territorio nacional, y cuyo sentido del honor, del deber y de la responsabilidad está a años luz del de sus actuales mandos políticos– tuvieron que soportar con paciencia estoica.

En cuanto a la Guardia Civil, las promesas de unificar el mando con la Policía Nacional y de suprimir su carácter militar (esta última formulada por Caldera en presencia de la Asociación Unificada de Guardias Civiles) se han transformado en una evidente involución respecto a la situación anterior. Su nuevo director, tras 18 años de mandos civiles, será un general del Ejército del Aire con buenas relaciones con José Bono, el nuevo ministro de Defensa... quizá para llegar a la prometida unificación del mando de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado por vía de la marginación de la Guardia Civil en las tareas policiales y en la lucha antiterrorista. Una marginación con la que la inmensa mayoría de los españoles no estaría, en absoluto, de acuerdo.

La ministra de Cultura quiso lanzarse precipitadamente a cumplir las instrucciones del PFFR anunciando la rebaja al 1% del IVA en los productos culturales... sin tener en cuenta que tal decisión no depende de su ministerio, sino, en primer lugar, del ministro de Economía, en segundo lugar, del Consejo de Ministros, en tercer lugar, del Parlamento, y en cuarto lugar, y más importante, de la Comisión Europea, que es la que fija los márgenes de aplicación del IVA reducido. Así tuvo que reconocerlo, por cierto, la vicepresidenta del Gobierno.

Nuevo incumplimiento en lo que concierne a la Ley de Violencia Doméstica, cuyo proyecto, según prometió Zapatero, sería el primero que aprobaría el Consejo de Ministros. Tal y como anunciaron expertos en la materia como Cristina Alberdi –que calificó de disparate semejante promesa– el proceso de elaboración de la ley y de las reformas legales necesarias para su aplicación llevará al menos un año.

En cuanto a la LOCE, el Gobierno ha intentado confundir a la opinión pública y a la comunidad educativa anunciando que el Consejo de Ministros ya ha aprobado la suspensión del calendario. Nada más lejos de la realidad, pues en la Referencia del Consejo de Ministros no figura ningún decreto que modifique o anule aspecto alguno de la LOCE. Las prisas del nuevo Gobierno por desmantelar el modesto intento del PP de frenar la decadencia y degeneración de la educación –para homologarla con la de los países que, como Suecia y el Reino Unido, ya están de vuelta del sarampión de la comprehensividad y del igualitarismo obligatorio en los resultados–, les ha hecho olvidar que, para aprobar o modificar una ley, sobre todo si es orgánica, hay que observar ciertos trámites que llevan algún tiempo. Y que, mientras tanto, el cumplimiento de la ley no es cuestión de intenciones futuras, de gustos o de preferencias.

En definitiva, ocho años de oposición no le han servido al PSOE para formar un Gobierno capaz de mostrar siquiera algo de prudencia y de coherencia en sus anuncios y actuaciones, o al menos cierto grado o intención de cumplimiento de sus promesas menos disparatadas. El de Zapatero es Gobierno que navega sin cartas náuticas, que va a la deriva y dando palos de ciego. No es extraño que, para introducir una apariencia de coherencia y de racionalidad, para camuflar su desnudez conceptual y programática, tengan que recurrir a saldos como Ludolfo Paramio, intelectual orgánico del felipismo y, desde el viernes, flamante Director del Departamento de Análisis y Estudios del Gabinete de la Presidencia del Gobierno.

LA SONRISA COMO MÁSCARA
Por José Antonio ZARZALEJOS ABC 2 Mayo 2004

Ánimo frío y dogmatismo, entendido éste como la apropiación de verdades inconcusas, son los ingredientes habituales de los gobernantes que, también con frecuencia, les llevan a cometer graves errores. El presidente Rodríguez Zapatero comienza a mostrar -al igual que buena parte de su Gobierno- unas mañas aparentemente desconocidas y que se hacen ya más visibles que sus apelaciones incontinentes al diálogo. En apenas diez días las rectificaciones del Gabinete superan de largo sus aciertos. Han rectificado en la negociación -desastrosa- de los intereses agrícolas españoles en la Unión Europea; han tenido que hacer lo propio tras anunciar una reducción -de antemano inviable- de la fiscalidad en productos culturales; tampoco han podido sostener la puesta en marcha de un mando único de la Policía y de la Guardia Civil; los «puentes» con el PNV han desembocado -siguiendo las pautas del PP- en el descuento a la Comunidad Autónoma Vasca de cantidades debidas al Estado después de haber dicho que la detracción no se haría; han justificado el nombramiento de un general en la Dirección General de la Guardia Civil con razones contradictorias; el ministro del Interior ha dado una lección de lo que no debe hacer un ministro del Interior al acusar a su antecesor de imprevisión por la comisión de atentados terroristas, y, aunque no ha rectificado expresamente, a la vista está que la consideración general es que ha cometido un grave desliz, casi tan grave como el de ordenar una investigación que ya estaba en marcha días antes sobre la condición de confidente policial de uno de los detenidos con ocasión del 11-M.

La lista podría ser más larga, pero basta añadir que la retirada de las tropas de Irak no se ha hecho en las condiciones que se establecieron sino en otras de conveniencia electoral; que la financiación autonómica no será modificada en esta legislatura como se aseguró a sus socios del PSC y de ERC y que las reformas constitucionales están en el alero porque se han prometido sin acuerdo previo con el PP, cuyo concurso es imprescindible para que prosperen.

En línea con la precipitación demostrada en la política interior, la exterior ha registrado un giro copernicano en sólo una semana. El presidente del Gobierno tiene derecho a hacerlo, pero con evaluación de los intereses de España mucho antes que de las conveniencias partidistas de distanciarse de la política internacional de su antecesor. Porque no se ve qué retribución va a tener para España la enorme alegría que con Rodríguez Zapatero han experimentado Chirac y Mohamed VI. O sí. Porque si nuestro país altera sus posiciones respecto del Sahara y de la Constitución europea y se distancia de EE.UU. es objetivo que todo ello beneficia a Marruecos y a Francia sin retorno para los españoles. Porque ambas cesiones ¿en qué aumentan la fortaleza de nuestras posiciones en el norte de África y en la Unión Europea? Nos lo deberá contar el presidente del Gobierno porque a simple vista los réditos no se perciben sino todo lo contrario: dejamos a los polisarios a su suerte; desairamos el Plan Baker II; perdemos de salida, con renuncia voluntaria, las posibilidades que ofrecía a España el Tratado de Niza y -eso sí- nos sonríen en París, Berlín y Rabat. Poca contraprestación es ésa.

Si han tenido que rectificar sobre la marcha -la paralización de la Ley Orgánica de Calidad (LOCE) tiene todos los trazos de ser inconstitucional- en los asuntos internos, Rodríguez Zapatero tendrá también que hacerlo en los que afectan a la política exterior, porque de lo contrario no cosechará más que fracasos que la euforia del momento podrá camuflar pero que emergerán con claridad más adelante. Se ha conducido con una precipitación y un dogmatismo incompatibles con la buena gestión de nuestros intereses sometidos a complejos equilibrios en la UE y en el tablero internacional. Lo que ocurrirá, sin embargo, es que la rectificación no será la de un sabio, sino la de un dogmático que decora su fundamentalismo con una sonrisa beatífica que comienza a parecer más máscara que gesto natural. La estrategia de la sonrisa está a punto de agotarse.

¿Quién domesticará a ERC?
Ángel Cristóbal Montes es catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Zaragoza La Razón  2 Mayo 2004

El tripartito surgido en Cataluña tras las pasadas elecciones autonómicas promete ser toda una caja de sorpresas y fuente inagotable de debates, tensiones y compromisos apócrifos (Schmitt), aunque vistas las cosas con objetividad, probablemente no es la peor de la soluciones. Ha posibilitado la alternancia en el Gobierno de ese territorio, y eso vale su peso en oro, y ha excluido la formación de un bipartito CiU-PSC que nunca hubiera funcionado bien, e incluso la aparición de un gobierno de concentración o de salvación CiU-PSC-ERC, innecesario y auténtico cajón de sastre, o de otro estrictamente nacionalista CiU-ERC que podría haber supuesto la radicalización de todo el nacionalismo catalán.

Pero ello no quiere decir, ni mucho menos, que las cosas se presenten sencillas y apacibles. ERC es un partido nacionalista agrio, peléon, insólito y extremoso, en la estela de ese nacionalismo del segundo escalón socialista-republicano que liderara Batasuna, y está comandado por un líder, Josep Lluis Carod-Rovira, que no se caracteriza, precisamente, por la ponderación, los remilgos, la ocultación de pensamiento o por los pelos en la lengua. Tras el ascenso en las urnas le ha faltado tiempo para proclamar que «los votos que ha recibido no son para trabajar por la cohesión de España» y «claro que nos queremos ir de España, porque no sé que hacemos todavía en una España así (antipática)».

La naturaleza clara, los propósitos meridianos y los objetivos nítidos: trabajar por la más pronta consecución de la independencia de Cataluña y el nacimiento de un Estado catalán soberano (que ya proclamó de facto Macià en 1931). Y ahí es donde tendrá que librar su particular batalla el PSC-PSOE y ahí es donde tendrá que demostrar sus dotes el señor Maragall. ¿Podrán reconducir, tornar inocua, domesticar políticamente a ERC? Ésa es la gran interrogante y la dura faena que les aguarda. Claro que cabría también la rendición o reconversión de los socialistas a la causa nacionalista, ser más radical que los radicales de ese signo y ponerse al frente de la manifestación, algo que en ocasiones parecen traslucir ciertas expresiones de Maragall y determinados comportamientos de su partido. Si así fuera, aparte del galimatías político que se instauraría en Cataluña, se produciría la fractura del socialismo español, la desaparición del PSOE como partido nacional y el planteamiento de una crisis política muy grave.

Pienso que tan aciagas cosas no van a ocurrir. El PSC lleva muchos años con notable autonomía dentro del PSOE estatal (llegó a contar con grupo parlamentario propio), está impregnado de catalanidad o catalanismo político (matiz de esa tierra que ha llegado a calar hasta en el PP), algo que no tiene por qué ser malo o peligroso, y está suficientemente bregado en esas lides en Cataluña, sobre todo tras la larga y nada conflictiva experiencia del tripartito en el Ayuntamiento de Barcelona. El PSC y el señor Maragall tienen talante, recursos y suficiente mano izquierda como para ir rebajando poco a poco, sin alharacas y sin escenificar desafíos, algunas de las pretensiones más llamativas de ERC, para retrasar en el tiempo reclamos que hoy parecen inmediatos y para que el señor Carod-Rovira adquiera ese grado de pragmatismo que hoy todavía no tiene. Al fin y al cabo si en algo ha resultado maestro el PSOE lo ha sido precisamente en ese tipo de «digestiones» políticas.

Y luego está la segunda parte de la cuestión: ERC no es nueva en la plaza. Hace veinte años cogobernó con CiU e hizo oír en el Parlament el mismo grito «Visca Catalunya Llibre», sumergiéndose en una sima que le costó la presencia gubernamental, la caída en picado entre sus electores, la crisis interna, la escisión y casi la desaparición del mapa político catalán. No es fácil que vuelva a las andadas. Sabe de dónde ha recibido los votos y para qué (la presencia de Pere Esteve es significativa), conoce perfectamente la sociedad catalana, está escaldado y tiene enormes ganas de tocar poder y gobernar su tierra. Por todo ello, quizá ni siquiera haga falta domesticar a ERC, pues ella misma se autodomesticará.

Sin tiempo
Alfonso Ussía La Razón  2 Mayo 2004

El presumible actor Luis Tosar, uno de los pancarteros y pegatineros más destacados del panorama subvencionable, se presenta a las elecciones europeas con el Bloque Nacionalista Gallego. El valiente pegatinero ¬en el Festival de Cine de San Sebastián siempre se olvida de la pegatina que dice «No a la ETA»¬, confirma de este modo su coqueteo con la política en el campo nacionalista. Lo malo es que figura en la lista del BNG en los últimos lugares, los llamados testimoniales, y es prácticamente imposible que sea elegido parlamentario en Europa. Una verdadera lástima. El Bloque Nacionalista no ha previsto que, de figurar Tosar entre los primeros nombres de la candidatura, muchos españoles votaríamos entusiasmados a los escisionistas gallegos para descansar durante un tiempo del sobreactuante cómico de «Nuncas Màis». Pero me temo que no hay tiempo para rectificar la relación y número de los candidatos.

Además, que no es buen momento para emigrar cuando el futuro de las subvenciones se presenta tan próspero y luminoso. Subvenciones sin IVA, que esto del IVA es asunto que domina a la perfección nuestra ministra de Cultura, Carmen Calvo, como se ha demostrado recientemente. El conocimiento de las normativas fiscales de la Unión Europea de la señora ministra es el mismo que el de una almeja respecto a la Historia de Luxemburgo. De ahí que necesitemos con urgencia en el Parlamento Europeo a representantes de la «Cultura» como Luis Tosar.

Si los partidos políticos de la Izquierda se tomaran en serio la incorporación de la «gente de la Cultura» a sus listas electorales, Europa experimentaría un nuevo Renacimiento. Aitana Sánchez-Gijón, Sabina, Guillermo Toledo, Mariano Barroso y cuatro o cinco Bardem por Izquierda Unida. Rossy de Palma, el portero de «Aquí no hay quien viva», Miguel Bosé y Ramoncín por el PSOE. Bajo Ulloa, Medem y Karra Elejalde, por los nacionalistas vascos. A los catalanes y aragoneses no me atrevo a recomendarles a nadie porque no he podido consultar con Carod-Rovira y Labordeta, pero tengo plena confianza en ellos. Figúrense la categoría cultural e intelectual que acogerían los escaños del Parlamento Europeo. La emoción del presidente de la Cámara comunitaria en su discurso de apertura. «Lo que le hemos quitado a España en Agricultura, nos lo devuelve en Cultura». Y la señora Cafarell en su despacho de Televisión Española tan emocionada, que durante unas horas dejaría de firmar ceses automáticos.

Cuando se alcanza una cota cultural como la que España ofrece, se antoja egoísta y cicatero no compartir la riqueza con los países socios de la Unión. Tenemos la oportunidad de asombrar a Europa con nuestros representantes culturales. El BNG ha dado el primer paso incluyendo a Luis Tosar en su lista. Que cunda el ejemplo. Todos a Europa. Aunque nos quedemos huérfanos de sabiduría, de arte, de inteligencia y de eso que llaman «glamour».

Interiores
ALFONSO DE LA VEGA La Voz 2 Mayo 2004

EL FLAMANTE ministro del Interior, cuyas principales cualidades conocidas hasta ahora eran su parecido curricular con Vilallonga y cierto filobatasunismo, cosa que no es un buen aval para el cargo, se ha marcado unas declaraciones que no extrañarían en una folclórica almodovariana, pero que parecen muy impropias de su nuevo cometido institucional. Con escasa empatía, ¿y sin valorar las dificultades de ese ministerio?, ha manifestado que su antecesor don Ángel Acebes había descuidado sus obligaciones insinuando que habría dejado perpetrar el terrible atentado del 11-M por incompetencia o quién sabe si por cálculo político. El interesado, que tiene honor, además de un currículo extraordinario en la lucha antiterrorista contra ETA, ha contestado como cabe esperar de un hombre de bien.

Pero más allá de lo personal, el ciudadano preocupado por la cosa pública y algo conocedor de nuestra historia está empezando a entrever cuestiones muy poco alentadoras que recuerdan momentos terribles del pasado de España y tenebrosos también del PSOE. A medida que se van conociendo más cosas sobre el oportuno atentado del 11-M en que a ZP se le apareció la Virgen electoral, hay datos que pudieran avalar la hipótesis alucinante de una conspiración con ribetes que no se agotarían en los moros quinquis de Lavapiés. Además de las prisas por actuar en Leganés, que huelen a destrucción de pruebas, ahora resulta que el minero suministrador del explosivo y otro implicado serían confidentes policiales. Si el anterior Gobierno no controlaba estratégicas parcelas del aparato de seguridad del Estado será porque supuestamente habrá habido funcionarios que habrían actuado antes como agentes exteriores que de modo institucional. Y pudiera ser también que Alonso haya gritado ¡al ladrón! para en la confusión disimular la huida del verdadero.

Indignante
Cartas al Director ABC 2 Mayo 2004

Es más que indignante saber que Javier Zumalde, ex etarra de los años 70, se preste a abrir un «museo del terror» en la localidad vizcaína de Artea. ¿Hasta dónde vamos a llegar en esta locura etarra? No basta con tener un reguero de sangre de miles de personas inocentes, sino que además ahora hacen una muestra de carteles y afiches de ETA, junto con zulos y demás elementos «torturadores» contra la libertad y la democracia. Espero que el alcalde de esta localidad, del PNV, Javier Beitia, tome nota y se «entere» de la locura que este señor ha puesto en marcha. Si somos demócratas habrá que intervenir y cerrar la muestra; si no, estaremos dando rienda suelta a la locura. Hasta ahí podríamos llegar, quiero un país libre, democrático y sin terrorismo. ¡No al terrorismo de ninguna clase!  José Manuel Delgado del Castillo.   Alcalá de Henares (Madrid).

"EL 14-M FUE UNA VICTORIA DEL TERRORISMO"
"Días de infamia" cuestiona la legitimidad de origen del Gobierno de Zapatero
Días de infamia, del que es autor Enrique de Diego, subdirector de Época, cuestiona la legitimidad de origen del Gobierno Zapatero. Una de las tesis del libro (publicado por la Editorial Libros Libres) es que “ni el PSOE hubiera ganado ni Zapatero hubiera accedido a la presidencia del Gobierno sin el atentado terrorista y la masacre de los trenes de la muerte”. De Diego, hace especial detenimiento en la campaña de propaganda de la cadena SER y las manifestaciones que violentaron la jornada de reflexión.
Libertad Digital   2 Mayo 2004

El autor reseña que la nota definitoria de la democracia es la eliminación de la violencia en la alternancia de Gobierno. Lo que, según Enrique de Diego, no se ha producido en las últimas elecciones ya que se produjo la intervención de un elemento exógeno, que, mediante el terror, trataba de desalojar al PP del Gobierno y cambiar la política exterior de España. Ambos objetivos han sido conseguidos, por lo que “el 14 M fue una victoria del terrorismo”, se añade en el libro.

De Diego considera que la situación no tiene precedentes en la historia de las democracias y supera el interés coyuntural de los partidos. Por ello considera imprescindible un amplio debate. El autor desmonta el argumento socialista de que no han cambiado de criterio por el atentado. Resulta claro –señala– que los terroristas tuvieron en cuenta la oposición del PSOE a la guerra de Irak y su promesa de repatriar las tropas. “Tenemos un gobierno legal, con una fractura en la legitimidad de origen”, es una de las conclusiones polémicas de Días de infamia. “La izquierda cayó en la corrupción moral de utilizar el terrorismo para obtener beneficio político”, añade.

Para el autor, la manipulación de la Cadena SER fue, sobre todo, moral, pues decidió utilizar las víctimas de los atentados para pedir el voto a favor del PSOE, mediante la coartada de la existencia de una “mentira de Estado”. En el libro explica que la SER funcionó mediante un autoengaño: desmontando previamente una supuesta conjura, que, por tanto, nunca llega a existir. “Ha sido una de las operaciones político-mediáticas más exitosas”, señala.

De “golpismo residual” y “trasfondo guerracivilista” califica las manifestaciones y caceroladas ante las sedes del PP. “La izquierda se considera eximida de cumplir ciertas normas comunes de comportamiento”, recuerda el libro, que se completa con una segunda parte, con un estudio sobre las bases del fanatismo integrista y el antiamericanismo patológico.

REFLEXIONES EN SU LIBRO OCHO AÑOS DE GOBIERNO
Aznar cree que el 13-M se quiso "resucitar" una España de enfrentamientos con infamias
Aznar deja su testamento político en el libro Ocho años de Gobierno, de próxima publicación, en el que se detiene en los acontecimientos del 13-M. Era el día de reflexión y llegaba 48 horas después del peor atentado terrorista. Entonces "se quiso resucitar una España de enfrentamientos civiles entre compatriotas" y recuerda que "el Gobierno surgido de esas elecciones cometerá un grave error si cree que sobre lo que se manifestó el 13 de marzo en algunas calles y medios de comunicación se puede fundar una política democrática y nacional".
EFE Libertad Digital   2 Mayo 2004

Aznar describe en su libro, editado por Planeta, que se buscó la confrontación mediante "los insultos" y "las infamias" sufridos por el Partido Popular. Pese al intento, aclara, "no lo consiguieron". Tampoco, cree el ex presidente, lo conseguirán en un futuro porque "la España en la que yo vivo, los 9,5 millones de votantes que respaldaron al PP el 14 de marzo no van a consentir ese salto en el tiempo", ni tampoco "la inmensa mayoría" de los demás votantes. Recuerda el respaldo obtenido por su partido en las últimas elecciones, con casi diez millones de votos, y advierte de que "el Gobierno surgido de esas elecciones cometerá un grave error si cree que sobre lo que se manifestó el 13 de marzo en algunas calles y medios de comunicación se puede fundar una política democrática y nacional".

No hay sombras en la acción del Gobierno
Aunque en las últimas semanas El Mundo ha sacado a la luz los "agujeros negros" del 11-M, Aznar no entra en la polémica sobre la información filtrada al PSOE y su utilización en beneficio propio en las horas previas a las elecciones. Se limita a defender la actuación de su Gobierno. Relata que desde que se abrió la investigación por los atentados "yo mismo y el Gobierno creímos que ETA era la autora material" y recuerda que "no fuimos los únicos ni en España ni fuera de España". Además trae a colación que "no hubo ni un solo representante del Estado, ni un solo medio de comunicación, que adelantara otra hipótesis en aquellos momentos", porque lo sucedido "encajaba bien" con los intentos frustrados por las fuerzas de seguridad.

Recuerda que después de la interceptación en Cuenca de una furgoneta con 500 kilos de explosivos, "hubo quien, en el Partido Socialista, puso en duda la acción antiterrorista del Gobierno y sugirió que la aprehensión" era "algo parecido a un montaje". A cuatro días de unas elecciones, dice que ya pensó "en la posible influencia de los atentados en el resultado electoral" y explica que una primera lección es que "la violencia terrorista no puede ser utilizada con fines políticos o partidistas".

Ejemplo de Acebes
El ex presidente destaca que el entonces ministro del Interior, Ángel Acebes, informó "cuantas veces fue necesario y tan pronto se iba corroborando cualquier nuevo dato" y, aunque dice que respeta a quienes "de buena fe" se preocuparan por que el Gobierno se guardara información, asegura que siempre ha dicho la verdad en la lucha antiterrorista.

A esa preocupación explica que respondió la desclasificación de documentos del Centro Nacional de Inteligencia "que no eran comprometedores" para la investigación, dice que no fue "un simple gesto de exculpación" y expresa reconocimiento a la profesionalidad de los responsables de seguridad.

Aznar insiste en su idea de que "ETA y el terrorismo islámico merecen el mismo rechazo y la misma respuesta" y considera que "tal vez la opinión pública española no era lo suficientemente consciente, hasta el 11 de marzo, del alcance de la amenaza del terrorismo islámico". "Si es así, el Gobierno tiene sin duda una responsabilidad que asumir", concluye el ex presidente, quien agrega que en España y en el mundo se detectaron elementos de las redes de ese terrorismo pero, "el 11 de marzo, desgraciadamente, no supimos hacerlo".

Aclarar las dudas
Atribuye al "Gobierno salido de las elecciones del 14 de marzo" la "especial responsabilidad" de expresar "en gestos y acciones" lo que los españoles dijeron con las masivas manifestaciones del día 12, y agrega que también tiene responsabilidad "ante la verdad".

Sin citarlo, se refiere al actual portavoz parlamentario socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien dijo en la noche del 13 al 14 que el Gobierno estaba mintiendo" y considera que "una vez demostrada la falsedad de estas gravísimas acusaciones" y sabiendo que "violaron la ley electoral", deben probar que "no entrañaban una interpretación conscientemente sesgada de una realidad que conocían a la perfección".

Asegura que no tiene "dudas acerca de la legitimidad del Gobierno español que salió de las elecciones del 14 de marzo", pero advierte de que "el tiempo pondrá las cosas en su lugar y, como todos sabremos la verdad sobre lo ocurrido entre el 12 y el 14 de marzo, también sabremos quién actuó en consecuencia con la ver

Al Qaida emplea heroína para convertir a jóvenes iraquíes en terroristas suicidas
La red de Ben Laden se queja en un documento de que la guerrilla prefiere «la seguridad a la victoria»
«Muqawama». Es el nombre que define a la resistencia iraquí. El nombre suena cada vez más fuerte en Iraq a medida que los ataques contra las tropas de la coalición se hacen más precisos. Los iraquíes saben que los insurgentes están infligiendo grandes daños al enemigo y que pese a sus diferencias amenazan con convertirse en una fuerza nacional. Eso sí, según una carta a la que tuvo acceso LA RAZÓN, Al Qaida no está muy satisfecha de las actuaciones de los guerrilleros, que prefieren «la seguridad a la victoria» y a los que tratarían de atraer gracias a la heroína llegada desde Afganistán.
Teresa Bó. Enviada Especial La Razón  2 Mayo 2004

Bagdad- «Están cooperando entre sí de mil maneras diferentes», explicó un agente del FBI que prefirió mantenerse en el anonimato. «Y la mezcla de grupos es tan grande que los antiguos paradigmas para reconocerlos ya no pueden ser aplicados». La parábola de Mao puede ser aplicada en el Iraq de hoy en día en donde el pueblo es el mar y la guerrilla el pescado. Mientras el mar siga siendo hospitalario con el pescado nunca podrán capturar a todos.

Apoyados por ex militares iraquíes y personal de seguridad, los insurgentes están llevando a cabo ataques coordinados, han construido redes para captar fieles, fabrican armas y manejan fondos. Sin embargo, y tal vez lo más importante, en su mayoría están motivados por el nacionalismo y por el Islam y no por Sadam, como ocurrió en un principio. Para muchos aquí, son los «extranjeros» los que están detrás de la sofisticación de la resistencia.

«Hemos vistos los pasquines que distribuyen y el mensaje que envían. Son profesionales. Tienen un aparato mediático y lo están usando para unir a los iraquíes en su lucha», explicó el agente. Las tareas de los extranjeros en Iraq serían inicialmente de organización. Consiguen dinero y entrenan a los «muyahidines» para que combatan contra el enemigo.

Extranjeros.
«En nuestra zona han llegado muchos extranjeros. Buscan a nuestros jóvenes para atacar a EE UU y les ofrecen dinero», explicó el Sheik Tareq Dumeini, un jefe de tribu de la zona de Anbal, provincia que contiene a las ciudades de Faluya y Ramadi. «Después de la caída de Sadam las fronteras no existen y han llegado miles de extranjeros para combatir», agregó. Los carteles que mostró el agente, y en los que llaman a las armas, no son hechos en casa.

A diferencia del resto de las papeletas distribuidas por los insurgentes, éstos están hechos por profesionales. En algo que parece más propio de una película de ficción que de la realidad misma, los investigadores estadounidenses aseguran que Al Qaida está buscando a jóvenes dispuestos a morir por su causa. Incluso estarían comerciando con heroína desde Afganistán y fomentando la adicción a las drogas para empujar a los iraquíes a llevar a cabo atentados suicidas.

Verdad o no, en una carta a la que tuvo acceso LA RAZÓN, capturada en la frontera de Irán e Iraq y escrita por Mousab al Zarqawi, uno de los hombres de Al Qaida, se asegura que « los hermanos iraquíes todavía prefieren la seguridad y volver a los brazos de sus mujeres, en donde nada los atemoriza. Les hemos dicho en nuestras sesiones con ellos que la seguridad y la victoria son incompatibles». En dicha carta Zarqawi cuenta cómo ve la situación en Iraq y acusa a los chiíes de haberse vendido a los norteamericanos. Los chiíes serían, según Zarqawi, la fórmula para prolongar la guerra. A lo largo de diecisiete páginas escritas en árabe, Zarqawi pide apoyo y tiempo a seguidores. También aclara que la llegada de un nuevo Gobierno podría complicar los planes de la organización y se verían obligados a buscar «una tierra en donde Dios nos vuelva a elegir como mártires». El autor se jacta de haber llevado a cabo más de 25 operaciones exitosas. Y aclara que en Iraq los jefes tribales prefieren comer y bailar antes que llevar a cabo la guerra santa.

La evidente desilusión de Zarqawi con la pereza de los iraquíes no deja de plantear el problema sobra las intenciones de Al Qaida. Los intensos combates dejan claro los altos niveles de inestabilidad. Los más de 130 soldados muertos el mes pasado hablan de que la resistencia es una fuerza a tener en cuenta. Desde la caída de Sadam, se han ido adaptando a las diferentes situaciones.

Nacionalismo.
Así como en un principio eran los «baazistas», según el Pentágono, hoy la mayoría son grupos motivados por el nacionalismo y el Islam. «Los soldados que quedaron desempleados han estado ayudando a los resistentes. Tienen la experiencia y el entrenamiento», asegura el Sheik Tareq. Es decir, que jóvenes pertenecientes a tribus suníes, entrenadas y apoyadas por extranjeros, llevan a cabo la acción.

Al mismo tiempo, los clérigos chiíes continúan tejiendo redes para reforzar sus milicias y lograr más apoyo. Muqtada al Sadr mudó sus oficinas a un barrio pobre en donde solían vivir baazistas, y reclutó jóvenes pobres y desempleados a cambio de dinero y asistencia. Hoy en día, el Ejército del Mehdi tiene agentes en las ciudades de Nayaf y Karbala, los cuales proveen con armas y entrenamiento a diversas milicias. Para empeorar la situación, existe un nivel (todavía bajo) de cooperación entre los insurgentes suníes y chiíes. Milicianos de Al Sadr se infiltraron en Faluya para pelear contra los ocupantes. Mientras, Al Zarqawi observa a los chiíes para verificar si puede contar con ellos o si continúa con su afán de eliminarlos.

El peligro en Iraq continúa. Con enemigos en varias partes del país, el lema de la insurgencia hoy en día es «Todos contra América». En donde los enemigos se alían para derrotar un objetivo común: EE UU.
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