AGLI

Recortes de Prensa     Martes 11 Mayo 2004
11-M: LO QUE NO HEMOS APRENDIDO
RAFAEL L. BARDAJÍ ABC 11 Mayo2 004

No a la guerra de lenguas
Santiago López Castillo La Razón  11 Mayo2 004

LAS HERIDAS POLÍTICAS DEL 11-M
Editorial ABC 11 Mayo 2004

LOS QUE PREVIERON EL 11-M
EDURNE URIARTE ABC 11 Mayo2 004

El intento de borrar la Historia
Ignacio Villa Libertad Digital  11 Mayo2 004

El CNI, González y El País
EDITORIAL Libertad Digital  11 Mayo2 004

Golpes bajos
Cristina Losada Libertad Digital  11 Mayo2 004

¿Se consumará la tropelía de que suene el himno nacional en la boda
Luis María ANSON La Razón  11 Mayo2 004

Lo del Rey
Alfonso Ussía La Razón  11 Mayo2 004

Relaciones más que gélidas
GEES Libertad Digital  11 Mayo2 004

El ‘dossier Serrallés’ es cierto
Las pesquisas de Marcelo Estrella Digital  11 Mayo2 004

PSOE y Plan Ibarretxe
Cartas al Director El Correo  11 Mayo2 004

La peligrosa tibieza
Editorial El Ideal Gallego 11 Mayo2 004

La feria del Forum
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo 11 Mayo2 004

La revuelta chií enfrenta al mando militar español en Irak con el de EE.UU.
JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS ABC 11 Mayo2 004

El desencadenante de la revuelta chií
MADRID/DIWANIYA ABC 11 Mayo2 004

Bono dice ahora que España se retira por diferencias con la estrategia de EEUU contra Al Sader
EFE Libertad Digital  11 Mayo2 004

Francia frena a Zapatero y se niega a oficializar el catalán, vasco y gallego
Redacción La Razón  11 Mayo2 004
 
11-M: LO QUE NO HEMOS APRENDIDO
por RAFAEL L. BARDAJÍ ABC 11 Mayo 2004

EL 11 de marzo pasará a la historia de España y del mundo occidental como el jueves negro. No sólo el terrorismo islámico atacó por primera vez en suelo europeo, sino que consiguió con su bárbara agresión un cataclismo político y la derrota del Partido Popular en las urnas. El horror, palpablemente dirigido desde la oposición y con un gobierno incapaz de reaccionar en tan sólo 48 horas, se transmutó en odio y en crítica al ejecutivo, movilizando a buena parte de abstencionistas y, como el CIS cuantifica, modificando el sentido del voto en más de un 20 por ciento del electorado.

El resultado es de sobra conocido: aunque el Partido Popular logró una suma de votantes de las más altas de su historia, el PSOE logró aventajarle en millón y medio de votos. En democracia nada hay criticable en un cambio de gobierno decidido por el electorado, ese no es el problema. El verdadero problema es que el discurso de José Luis Rodríguez Zapatero cuando era líder de la oposición y que mantiene como presidente de gobierno, está equivocado. Los terroristas islámicos no atacaron a España por estar en Irak, o al menos no exclusiva ni principalmente por ello. Nos bombardearon por ser una nación plenamente occidental, laica, libre y, hasta ese momento, responsable y activa en el mundo, particularmente en la lucha contra el terrorismo global.

La tesis del atentado del 11-M como castigo por integrarnos en la coalición internacional en Irak no sólo es errónea, sino peligrosa. Podría llevar a pensar que una vez anunciada y realizada por el nuevo gobierno la decisión de retirarse de Irak -independientemente de cuanto pudiera decidir la ONU- podría servir para apaciguar a los terroristas y convencerles de que nosotros no somos ya su enemigo y que busquen en otra parte. Pero eso es no comprender, aún peor, no querer conocer la amenaza que verdaderamente es Al Qaeda para todos nosotros. Los terroristas ya con Zapatero como presidente electo, intentaron hacer saltar por los aires, al menos, dos trenes de alta velocidad, porque además de Irak pedían entonces la salida también de Afganistán y el abandono completo del mundo islámico, cualesquiera que fueran sus fronteras. Si no causaron más muertes y horror no se debió a su falta de voluntad, sino a que sus intentos se vieron sucesivamente frustrados de manera accidental.

Poca gente sabe o recuerda que el primer atentado de Bin Laden tuvo lugar en Aden, Yemen, la noche del 29 de diciembre de 1992. Los objetivos elegidos fueron dos hoteles de lujo, el Goldmore y el Aden, utilizados por turistas y hombres de negocios occidentales y entonces también por un centenar de marines. De hecho, todo el mundo interpretó aquellos ataques como bombas contra los soldados americanos. Sin embargo, la declaración de uno de los terroristas, detenido poco después, dejó claro que su agresión se dirigía, sobre todo, contra dos edificios, auténticas islas en plena península arábiga de cultura occidental, cargadas de alcohol, música pop, adornos navideños, piscinas con mujeres exhibiéndose de manera impúdica y discotecas en las que se daban cita las peores pasiones. En suma, su obsesión era dinamitar una forma de vida, nos guste o no la nuestra.

De hecho resulta imposible disociar en los atentados de Bin Laden sus objetivos tácticos de su poder simbólico. El mismo 11-S es la cumbre de una cadena de agresiones continuas contra los Estados Unidos en África y el Golfo durante los años 90, que no encontraron apenas respuesta y de las que creían haber visto en Norteamérica una potencia débil a la que podían conducir al aislacionismo con un gran golpe en su suelo. Por eso eligieron las Torres Gemelas, sede simbólica del comercio mundial y de la economía americana, y el Pentágono, exponente del poder militar de Estados Unidos. La tercera diana, la del vuelo 93 de United Airlines, que se estrelló gracias al coraje de sus pasajeros cerca de Pittsburg, podía haber sido el Capitolio, máxima expresión de la libertad y la democracia. Aunque Bin Laden se equivocó en la reacción del pueblo americano, no pudo seleccionar mejor sus objetivos.

El 11-M es algo distinto. De hecho, queremos verlo así a pesar de la fuerte componente simbólica del ataque terrorista. Hay cuatro trenes atacados (cuatro aviones el 11-S), el 11 de marzo dista 911 (o 912, según la zona horaria que se tome) del 11 de septiembre, 9/11 en inglés, y en lugar de elegir cualquier otra línea, los terroristas toman como objetivo la que parte de Qal´at abd al-Salam, el nombre originario de la actual Alcalá de Henares, reconquistada violentamente allá por 1118. ¿Casualidad? Para una mente laica como la nuestra, poco dada a los cabalismos de antaño y nada preparada para entender el fenómeno religioso fundamentalista, puede que sí. Pero lo importante no es lo que pensemos nosotros, desgraciadamente, sino cómo lo perciben los terroristas de Bin Laden, al fin y al cabo esta es la guerra que nos han declarado y que se rige según su lógica y no nuestros deseos.

El problema del 11-M, no obstante, es que fue todo un éxito para los terroristas. Causó pavor y conmoción, daños significativos y, sobre todo, un importante golpe político, el castigo electoral al Partido Popular. Más allá de la simbología está el frío cálculo de atacar sólo tres días antes de las elecciones generales en una clara estrategia de incapacitación y decapitación política. Tras tres días de incomunicación, que Jamil Zougan, uno de los principales sospechosos, lo primero que preguntase fuera «¿quién ha ganado las elecciones?» es más que significativo.

Los líderes del PSOE repiten sin parar que la retirada de las tropas de Irak responde a una promesa electoral previa a los ataques. Y es verdad. Pero también es verdad que uno de los documentos estratégicos atribuidos a Al Qaida, «el Irak de la jihad, esperanzas y riesgos», difundido en otoño del año pasado, promovía un atentado contra España al entender que éramos el eslabón débil de la coalición internacional. Y lo éramos por la oposición social a la guerra y porque el PSOE había prometido sacar a España de Irak si llegaba al poder. Y eso se veía por el autor o autores -correctamente como hemos visto- como una ventaja estratégica para Al Qaida. Londres era más protagonista, pero el partido conservador en la oposición quería más guerra, no menos.

El nuevo gobierno debería saber que para el terrorismo, el éxito incita a la repetición, no al apaciguamiento. Bin Laden le declaró formalmente la guerra a Norteamérica a mediados de los 90 y la declaró a España, en iguales términos, en octubre del año pasado. Porque se transmita en forma de Fatwa y salga de la boca de un individuo, escondido en algún lugar indeterminado, y no de un portavoz de un gobierno reconocido, no reduce su alcance ni la hace menos guerra. Eso sí, se trata de una guerra no convencional, de nuevo tipo. El PSOE, entre el 11-M y el 14-M decidió que el enemigo no era el terrorismo islámico, sino el Gobierno Aznar. Dos meses después sigue viendo a los terroristas como un puñado de simples delincuentes, un tema meramente policial y al enemigo en el PP. Si eso es lo que ha aprendido en dos meses no es de sorprender que Bin Laden se esté regocijando desde su escondrijo. Donde quiera que esté, nos está mirando. Y bien. Tras dos años de consecutivas derrotas, el Gobierno socialista le ha otorgado una clara victoria. Y eso no lo puede olvidar.

No a la guerra de lenguas
Santiago López Castillo es periodista La Razón  11 Mayo2 004

Sólo los imbéciles, puede también que los ignotos, desdeñan algo tan importante como el español. Quiero decir, la lengua española, que muchos se empeñan en llamarla castellano, mas no existe diccionario castellano-italiano ni francés-castellano y sí español-inglés pongamos por caso. Esa disyuntiva quedaría para las tertulias de salón si no fuera porque de lo que se trata, lo que duele, es el reiterado desprecio por nuestra lengua común sin menospreciar, por supuesto, otras natales como el vascuence, el catalán y el gallego (lo de la fabla, el bable y el cheli son hablas menores aunque siempre respetables).

Los filólogos, que también entran en el juego de las estadísticas y los pronósticos, anuncian que de aquí a 300 años no habrá más idiomas en el mundo que el chino-mandarín, el español y el inglés. Ello contrasta con la medida del tripartito o tridente, depende del dolor de los pinchos, que no tiene más obsesión que erradicar de Cataluña todo lo que huela a español. Y, de momento ¬si Zapatero no lo remedia¬, usted y servidor somos España, señores. Mal que les pese a los de la periferia.

Octavio Paz, el insigne poeta mexicano, que fue gloria bendita y en gloria esté, dijo en el Congreso Internacional de la Lengua Española, allá por el 97 ¬qué pena del 98, el bueno, eso lo digo yo¬, que «el español es el signo mayor de nuestra condición hispana».

Lástima que sentencias tan certeras vayan al cesto de los papeles y prevalezca la abreviación de las palabras, el todo sincopado y la mentecatez del lenguaje sexista: españolas y españoles, ciudadanos y ciudadanas, etcétera, que tan buen resultado le ha dado al PSOE y al que se ha apuntado el acomplejado PP.

Ahondando en lo que es el lenguaje, sintaxis y ortografía también C. J. Cela se quejaba en aquel certamen diciendo que «nuestra lengua común, el español, ha venido siendo ignorada, cuando no zaherida, oficial y administrativamente en no pocos países...» (se refería a Filipinas y Guinea, principalmente). Y añadía en aquel memorable discurso: «No usemos la lengua para la guerra, y menos para la guerra de las lenguas, sino para la paz, y sobre todo para la paz entre las lenguas».

Asimismo, el académico Julián Marías, prolijo y estudioso del idioma, como así lo reflejó como constituyente en el Senado por su condición regia, ha escrito cosas como ésta: «El español es ahora la lengua de España ¬con perdón de los que tienen vocación de «aldeanisino»¬ y de la mayor parte de América».

No se entiende, por otro lado, que Zapatero, descubridor de Cervantes ¬muchos de nuestros maleducandos no lo diferenciarían de algún cantante mostrenco¬, trate de que su gobierno sea obligado a imponer el catalán en Europa por aquello de los compromisos con Carod-Rovira, odio a España. ¿Qué se hizo, entonces, del bilingüismo? ¿Qué dice la Constitución al respecto? ¿Cuál es nuestra lengua oficial? ¿Y la bandera... ? El articulado de la Carta Magna otorga paridad a las comunidades autónomas. Los nacionalismos avanzan, el Estado retrocede. Va de culo.

LAS HERIDAS POLÍTICAS DEL 11-M
Editorial ABC 11 Mayo2 004

DOS meses después de los atentados de Madrid, las heridas políticas de la masacre de 192 personas en los Cercanías que se dirigían a Atocha aumentan día a día, trenzando una espiral de polémica que nos aparta dolorosamente de la reacción unitaria del pueblo norteamericano que tanto admiró el mundo tras el 11-S. La tendencia no mueve al optimismo porque se sigue insistiendo en acusar al anterior Gobierno del PP ya no sólo de imprevisión, como hizo el ministro del Interior, José Antonio Alonso, sino incluso de pasividad ante la amenaza del terrorismo islamista y, en particular, de Bin Laden, quien después del ataque contra Nueva York y Washington se refirió a Al-Andalus como tierra musulmana irredenta. Ahora se hace circular la idea de que el Gobierno de Aznar no se enteró de la seriedad de la amenaza lanzada por Bin Laden hasta que la advirtió el Centro Nacional de Inteligencia en noviembre de 2003. Idea simplemente absurda, que trata puerilmente la historia y que está desmentida por la intensidad y la extensión de la acción judicial contra las células de Al Qaida en España, cuyo territorio siempre se ha considerado por los terroristas de Bin Laden como base operativa principal en Europa, según se ha demostrado en las investigaciones sobre los atentados del 11-S.

Los datos son concluyentes. En junio de 2001, antes de que Mohamed Atta dirigiera los aviones secuestrados contra las Torres Gemelas y el Pentágono, el juez Garzón ordenó la detención de seis miembros del Grupo Salafista para la Predicación y el Combate, una de las diversas organizaciones terroristas asociadas a Al Qaida. Desde entonces hasta el 11 de marzo, han sido detenidas más de cuarenta personas relacionadas con la trama terrorista de Bin Laden, balance que sitúa a España entre los Estados más activos en la lucha contra el terrorismo islamista. Bin Laden, junto con otros 34 terroristas, está actualmente procesado por Garzón por convertir a España «en lugar o base para el descanso, la preparación, el adoctrinamiento, el apoyo y la financiación» de Al Qaida.

Afirmar que, a pesar de estos datos, el Gobierno de Aznar incurrió en imprevisión o despreció el riesgo de atentados islamistas constituye simplemente un paso más en la peligrosa y malévola confusión de responsabilidades que está precediendo a la comisión de investigación. Más reprochable aún si se recuerda que hace apenas seis meses, en la Comisión de Justicia e Interior del Congreso de los Diputados, el portavoz socialista se burlaba de la «Operación Lago», que permitió la detención de dieciséis sospechosos en Barcelona y Gerona, a los que se incautó material químico susceptible de ser empleado para la fabricación de explosivos. Las dudas iniciales sobre la naturaleza del material -se dijo que era detergente- dio lugar a su excarcelación. Hoy están nuevamente detenidos por orden de Garzón después de que un nuevo análisis demostrara que el material incautado servía para fabricar napalm casero. El PSOE, que descalificó las detenciones como una operación política del Gobierno de Aznar para justificar la guerra de Irak, no dudó en denominar jocosamente a los detenidos como «comando Dixán».

El listón de las críticas al PP ha subido un poco más, tanto como necesita el PSOE para intimidar a los populares. La teoría de la imprevisión se queda corta y empieza a despuntar la teoría de la negligencia del Gobierno popular en la lucha contra el terrorismo islamista. Sube la puja contra Aznar. La Comisión de investigación, cuanto antes.

LOS QUE PREVIERON EL 11-M
EDURNE URIARTE ABC 11 Mayo2 004

Si entre el 11 y el 14 de marzo algunos medios de comunicación ofrecieron una lección de virtuosismo en técnicas comunicativas de erosión de imagen de un Gobierno, ahora intentan rizar el rizo con una fantástica reescritura de la lucha antiterrorista en España. Presentan informes genéricos del CNI, que no van más allá del saber común, como advertencias especificas sobre atentados del Al Qaeda, transforman la amenaza fundamentalista contra todas las democracias en avisos indicadores de un próximo 11-M, y, sobre todo, y esto es lo más grave, pretenden convertir al partido político que más insistió en la gravedad del problema terrorista, nacional e internacional, el PP, en un inconsciente que no prestó la atención necesaria a la lucha antiterrorista.

He aquí que esa izquierda española que ridiculizó en el Congreso al anterior ministro de Interior tras la detención en enero de 2003 de varios fundamentalistas con aquello de que «la mentira es la mentira y el jabón es el jabón», la misma izquierda que siempre ha mirado por encima del hombro a un PP «obsesionado por el terrorismo y la seguridad», la que incluso ha sugerido que la alerta sobre los peligros del terrorismo fundamentalista era una exageración de líderes exaltados y agresivos como Aznar, Bush y Blair, esa izquierda acusa ahora a la derecha de justo lo contrario de lo que la acusaba antes del 11-M. Los «obsesivos antiterroristas» ha sido convertidos en los «blandos inconscientes».

Es tal la incongruencia del mensaje que incluso se utiliza como elemento de apoyo la difusión entusiasta de las tesis de Richard Clarke, ese oportunista que era máximo responsable de la lucha antiterrorista en Estados Unidos el 11-S y que ahora cuenta a la opinión pública mundial que él no tuvo ninguna responsabilidad, que toda correspondía al descuidado de Bush.

Pero, lo que es casi cómico, la izquierda española parece encantada con un personaje más belicista que Bush, que lo que quería, mucho antes del 11-S, era poner en acción medidas militares como bombardear los campamentos de Al Qaeda.

Y el daño al consenso antiterrorista se intensifica. Ese consenso ya sufrió un duro golpe entre el 11 y el 14 de marzo cuando los mismos que tanto habían repetido que no había que usar políticamente el terrorismo, olvidaron repentinamente sus advertencias. Pero cuando todos esperábamos una vuelta a la sensatez, las cosas no hacen más que empeorar.

Persiste el intento de deslegitimación del trabajo antiterrorista del PP y continúa la difusión de la peligrosa tesis de que es posible prevenir un atentado.

Mientras esto ocurre, el presidente del Gobierno se mantiene agazapado tras su talante y simpatía, como si nada tuviera que ver con la lucha antiterrorista. Tal vez confía en que a él la suerte le sonreirá y ningún atentado ensombrecerá su mandato; porque, si esto ocurriera, todos los argumentos que sus círculos próximos lanzan contra el Gobierno anterior se podrían volver contra él. Y para entonces, quizá no le quede consenso antiterrorista al que apelar.

El intento de borrar la Historia
Ignacio Villa Libertad Digital  11 Mayo2 004

No sé si será miedo o pavor por lo que pueda venir. No sé si es por una torpe estrategia. No sé si estamos ante un ejemplo de simpleza política. Pero todo indica que estamos, de nuevo, ante un ejemplo claro e inequívoco de mentira y de manipulación. Desde hace días las filtraciones de cuestiones que están bajo secreto, la fabricación de historias artificiales, el rediseño de una realidad inexistente evidencian que en el Partido Socialista y en el Gobierno se vive con temor el inicio de la Comisión de investigación en el Congreso de los Diputados sobre lo ocurrido el 11 de marzo.

El Partido Socialista cierra filas a su más puro estilo: encendiendo el ventilador. Desde la calle Ferraz se arremete contra todos y contra todo. Y se vuelve a alimentar los fantasmas del PP y especialmente de José María Aznar. Demasiado juego sucio para que el asunto no tenga trascendencia. El problema es que, en esta ocasión, se les ve venir desde lejos.

Están empeñados en alentar la estrategia de la imprevisión, para tapar la estrategia de la manipulación. Ellos que criticaron ácidamente al Gobierno del PP por su lucha contra el terrorismo islámico después del 11 de septiembre, ahora insisten en un descuido del Ejecutivo Aznar que nadie recuerda. Eso sí, están dispuestos a hacer lo que haga falta para desviar la atención. Y esto no ha hecho más que empezar. Pueden estar seguros que no habrá día en que no saquen a la luz "su historia". La historia que escriben deprisa y corriendo para tapar tantas y tantas cosas.

En el PSOE andan estos días obsesionados por hacer desaparecer de la historia de España el tramo que va del 11 al 14 de marzo. Para ellos, lo importante es lo que ¿pasó? antes, pero después de los atentados prefieren apuntarse al olvido y a la amnesia. Aunque hay un pequeño matiz. La historia no se puede borrar. Esto no es la fonoteca de una emisora de radio o la hemeroteca de un periódico de tirada nacional que se puedan hacer desaparecer. La Comisión de investigación del Congreso deberá abordar lo que ocurrió en esos cuatro días de marzo. Todo lo demás será engañar a los ciudadanos. Y con esos engaños, mal va lo del talante.

El CNI, González y El País
EDITORIAL Libertad Digital  11 Mayo2 004

En un nuevo acto de infame manipulación, El País ha desvelado una “nota informativa”, —irrelevante en su contenido pero escandalosa por su filtración— que le han pasado desde el CNI, según la cual, nuestros servicios de Inteligencia “advertían” el 18 de octubre de 2003 a Aznar de que España era uno de los objetivos declarados de Bin Laden. El contenido de esa nota ya era conocido antes de esa fecha, no ya por el presidente del Gobierno, sino por todos los españoles, pues venía a recoger y comentar la pública amenaza que contra los aliados —incluida España— había hecho el 18 de ese mismo mes el líder de Al Qaeda a través de una grabación difundida por Al Yazira y que, como los lectores recordarán, encontró eco y comentario en todos los medios de comunicación de nuestro país.

Sin embargo, por intrascendente que sea en su contenido, no deja de ser bochornoso que desde los servicios de seguridad del Estado se filtren a PRISA “notas informativas” que lo que único que vienen a confirmar, en realidad, son las sospechas de que desde los servicios secretos se pasan —y se pasaban— indebida y privilegiadamente informes al PSOE y/o a Prisa. Se debe, pues, exigir la inmediata comparecencia del máximo nuevo responsable del CNI, o en su caso, del ministro de Defensa, José Bono, para que den explicaciones al respecto.

Hay que tener en cuenta que llueve sobre mojado. Ya Felipe González en un artículo publicado en El País el 22 de mayo del 2003, y con ocasión de los atentados en Casablanca, desvelaba tener contacto directo con nuestros servicios de inteligencia al acusar a Aznar de “negar la realidad, que sus propios servicios de inteligencia advierten, sobre la amenaza que pesa sobre nosotros”.

¿En calidad de qué tenía González conocimiento de esas supuestas advertencias de los servicios de inteligencia que supuestamente Aznar negaba? No estaría de más que se llamase a declarar a González a la comisión de investigación y que explicara sus contactos cono los cuerpos de Seguridad del Estado una vez abandonado la presidencia del Gobierno. Y, de paso, que nos explique de una vez por qué el pasado 1 de marzo en un mitin en Sevilla, tras la detención de unos etarras que trasportaban hacia Madrid centenares de quilos de explosivos, dijo aquel exabrupto de que “en mis tiempos no se detenía etarras por cuestiones electorales”. La verdad es que seguimos sin respuesta desde que en nuestro editorial del día 4 nos preguntáramos: “¿Hubiera sido mejor acaso que no los hubieran detenido para luego responsabilizar al Gobierno de la terrible matanza que esos etarras querían perpetrar?.¿Qué pretende insinuar, además de insultar, el enloquecido rencor de González?”

Como Acebes sólo en parte ha recordado, era la oposición a Aznar y a su Gobierno, tanto política como mediática, la que durante un tiempo denigró al entonces presidente de “paranoico” por considerar y alertar de que el terrorismo islámico y sus células en nuestro país eran una amenaza también para los españoles, para luego pasar a culparle de negar esa amenaza. Fue Aznar quien cuando se refería a la amenaza del terrorismo islámico aseguraba que “no hablo de fantasías sino de realidades”. Fue la oposición política y mediática al PP la que ridiculizó a Aznar y a los “peligrosos terroristas” detenidos en Cataluña cuando quedaron en libertad el pasado mes de mayo, a pesar de que ahora se les relaciona con el 11-M.

Todo cambió, sin embargo, cuando González escribió aquel artículo ya mencionado para cambiar la partitura de la oposición. No había a partir de entonces que negar la amenaza del terrorismo islámico, sino culpar de la misma al respaldo de Aznar a la intervención aliada en Irak. Aquello era tan inmoral como culpar del secuestro de Miguel Ángel Blanco a la política de dispersión de presos del Gobierno, pero la prensa y la oposición política habían inculcado en la opinión pública un análisis de la guerra de Irak tan similar y favorable a la que hacen los terroristas islámicos, que el electorado no tuvo reparos en satisfacer a los terroristas cuya matanza tenía por objetivo castigar al Gobierno del PP. Eso en sí mismo ya es una infamia sin la cual no se explicarán las que nos quede por conocer.

Comisión 11-M
Golpes bajos
Cristina Losada Libertad Digital  11 Mayo2 004

Al PP le avisaron sus adversarios y los que se apuntan a dar consejo, que es mejor que achante en lo del 11-M. Por su bien. Le dijeron que no subiera al ring, que se las iban a dar hasta en el carné, y le siguen diciendo que no alce la voz y no se mueva de la esquina que en España se le tiene asignada a la derecha. Ya se sabe que esta derecha nuestra carga con el pecado original de toda derecha que en el mundo ha sido, más la terrible mancha del franquismo, que jamás acaba de limpiarse, y que por todo ello debe quedarse en el rincón, y no volver a salirse de él, como hizo con Aznar.

Es por la condición tan pecaminosa de la derecha española que, durante la campaña electoral, Rodríguez Zapatero pudo esgrimir como crítica al gobierno de Aznar que éste hubiera sido el “más de derechas” que habíamos tenido en los años de democracia. En una democracia normal y corriente, que un dirigente socialista le reproche a la derecha que sea de derechas, es tan absurdo como quejarse de que el sol salga por el Este y se ponga por el Oeste. Pero aquí, ese absurdo tiene sentido.

Lo que pasa en España nos lo han explicado mil veces hasta los telepredicadores: aquí no tenemos esa derecha “civilizada e ilustrada” de la que gozan otras naciones del mundo, sino que soportamos a una genéticamente antidemocrática y eternamente franquista. En la difusión de esta simple, falsa, y eficaz idea, como en todo lo que tiene que ver con la propaganda, hay que reconocer que la izquierda española ha triunfado.

Si en la Gran Bretaña de la juventud de Chesterton no ser socialista era algo “absolutamente espantoso”, en la España de un siglo después no ser de izquierdas es muy sospechoso. Así que, para arreglar, no hay personas de derechas. Bueno, las hay, pero pocas. Cierto que millones de personas votan al PP, pero interrogadas sobre su orientación política, la mayoría se declara de centro, y siempre hay más que miran hacia la izquierda que hacia la derecha, por si las moscas.

El centro y la nada, como analizó en un célebre ensayo el editor de este periódico, vienen a ser lo mismo, pero el pueblo español ha encontrado auténtico alimento en el agujero del donuts. Le permite, sobre todo, no comprometerse: yo soy “apolítico” sigue siendo una frase favorita, como en tiempos del general gallego. Y al que vota a la derecha, eso del “centro” le evita ponerse una etiqueta que puede despedir “aroma fascista”, como diría Cebrián, a quien hay que hacerle caso en esto: conoce bien el olor.

La izquierda desea una derecha que se pliegue a ella, que no dé la lata, y que viva, bajo su protectorado, en una reserva de la que saldrá de vez en cuando para pactar alguna cosa. Eso es malo, pero lógico. No lo es que la propia derecha se avenga al papel de figurante, y menos cuando le toca estar en la oposición. Pero las sirenas van a cantar muy dulcemente para que lo haga: Mariano, sé prudente y moderado, como eres tú, que así te quiere más el pueblo soberano. No sé el pueblo soberano, pero a los que queremos que se investigue el 11 M hasta el final, nos interesa un Rajoy dispuesto salir al ring, y preparado para que le lluevan todos los golpes bajos. Porque los habrá, y cuanto más tarde la comisión en formarse, más elaborados estarán.

¿Se consumará la tropelía de que suene el himno nacional en la boda?
Luis María ANSON La Razón  11 Mayo2 004
de la Real Academia Española

«Tragan, tragan», se dijo Carod-Rovira al comprobar cómo fue silenciado el himno nacional y relegada la bandera de España en el Fórum de Barcelona. Y seguro que ya ha planteado a Rodríguez Zapatero su posición sobre los símbolos nacionales en la boda del Príncipe.

¿Por qué ha de escucharse en la catedral de La Almudena el abominable himno nacional que ofende la realidad esplendorosa de las naciones catalana y vasca? ¿Por qué no se interpretan, al menos, todos los himnos de las autonomías, encabezados por el catalán, en lugar de la excluyente marcha real? ¿Por qué se va a exhibir la odiada bandera roja y gualda que ni siquiera lleva el morado de tiempos mejores? ¿Por qué se pretende abofetear con la llamada enseña nacional el sentimiento de muchos ciudadanos del Estado, sobre todo de Cataluña? ¿Por qué en un Estado laico la boda se oficia en un templo católico en lugar de celebrarse, por ejemplo, en el Ayuntamiento de la Ciudad Condal bajo la presidencia de los Condes de Barcelona, Joan Carles I i Sofia? ¿Por qué, en fin, no se prescinde como sabiamente se decidió en el Fórum, de himnos y banderas?

Parece ser que Zapatero le ha echado un par y ha rechazado valerosamente el traslado de la ceremonia al Ayuntamiento barcelonés, aunque ha pedido disculpas por la tropelía clerical a Carod-Rovira y ha anunciado que le rendirá reparación y pleitesía con la mejor de sus sonrisas en una visita que proyecta hacerle en los próximos días. Además ha dispuesto, como desagravio, que se celebre el mismo día de la boda, por la tarde, una partida múltiple de parchís en la plaza de la Armería, frente a la catedral, con participación de mil cuatrocientos jugadores. Por otra parte, está considerando plantear al Rey, en su despacho de hoy, suprimir de la ceremonia los aborrecibles símbolos nacionales del himno y la bandera, tan contrarios al talante y al diálogo del nuevo espíritu socialista.

Como el flamante presidente quiere ser constructivo ofrecerá a cambio que Joaquín Sabina o Ramoncín interpreten una canción de su repertorio elegida por Carod-Rovira, así como la exhibición sólo de banderas rojas desprovistas generosamente del puño y la rosa, y de la hoz y el martillo. De esta forma, todos contentos. Si algunos madrileños cabroncetes agitan en las calles banderas españolas, eso es algo que Zapatero, respetuoso siempre con la Constitución, no puede evitar. Y Carod-Rovira debe comprenderlo.

Lo del Rey
Alfonso Ussía La Razón  11 Mayo2 004

Creo que lo pueblerino y lo cursi no pueden convertirse en escándalo. Me refiero a la placa conmemorativa del Foro Barcelona con el nombre del Rey escrito en Catalán. «Rei Joan Carles». A mí, personalmente, me hizo gracia. Nada más divertido que la cursilería de dirección única. De haber inaugurado algún centro catalán en Madrid Jordi Pujol y figurase en la placa «Jorge Pujol», las lágrimas del victimismo habrían desbordado el cauce del Manzanares. Claro que Don Juan de Borbón, Conde de Barcelona, tiene una avenida en la Ciudad Condal con el nombre de «Joan de Borbó». Los apellidos son inmutables en cualquier idioma excepto en catalán. Si Plácido Domingo canta en el Liceo, lo hace «Plácid Doménec». Si Carod-Rovira no prohíbe las corridas de toros y la plaza de Barcelona contrata a César Rincón, será el colombiano «César Rincó» el que haga el paseíllo sobre el albero barcelonés. Y si el célebre jugador de canicas Iñaki Gaztelu ofrece una exhibición en cualquier playa del litoral catalán, lo hará «Ignasi Castell».

Cuando el nacionalismo se resume tanto que hasta su propio ombligo adquiere dimensiones de horizonte, suceden estas cosas. Insisto en recomendar más sonrisas y menos enfados. Si a los de «Esquerra Republicana» les desahoga referirse al Rey como «Rei Joan Carles», son muy dueños de hacerlo. Reconocen al Rey y cumplen escrupulosamente con su pueblerina cursilería. En el fondo, hay mucha ingenuidad desparramada en este tipo de decisiones. Me figuro una reunión en la cumbre con Clos, Maragall, Carod-Rovira, los hermanos de ambos y el autor de la placa, discutiendo durante horas la fórmula de la inscripción. Esa pérdida de tiempo sólo la procura el nacionalismo aldeano. ¿Indignante? Nada de eso. Ridículamente divertido.

Porque ellos realmente se lo creen, y eso es lo que concede al nacionalismo radical la ambrosía de lo pueril. Se leía en una pancarta en el estadio del Fútbol Club Barcelona: «Ronaldinho es catalá», y parecía gente seria y formal la que sostenía el trapo con tan extraño mensaje. Hombre, cada uno es de donde quiere, pero mucho me temo que a Ronaldnho no se le ha pasado por la cabeza dejar de ser barasileño. Otra cosa es que le guste vivir en Barcelona y ganar un pastón en Cataluña y España. Pero creerse que por jugar con la camiseta del «Barça» Ronaldinho es catalán sólo puede ser consecuencia de una enfermedad mental de nacionalismo agudo.

¿Conclusión? Que los del Foro son más cursis que un álbum de firmas con flores secas entre sus páginas. Que los del Foro son más aldeanos que el protagonista del «Caserío» de Guridi. Y que no hay que concederle importancia a lo que no se acerca ni a motivo de pequeña queja. Y menos mal que la Reina se llama Sofía, que se escribe y pronuncia igual en español que en catalán. De haberse llamado Leonor, tendrían que haber escrito «Elionora» y eso sí que no. Con ese nombre, la placa se les habría quedado pequeña.

España - EEUU
Relaciones más que gélidas
GEES Libertad Digital  11 Mayo2 004

Moratinos se empeña en afirmar que entre España y los Estados Unidos apenas hay discrepancias y que las relaciones bilaterales –por mucho que le pese la frase– van bien. Pero no es verdad. Ya lo intentó hace días, a su regreso de su visita a Washington, donde sus interlocutores norteamericanos cronometraron celosamente sus entrevistas, para no concederle ni un segundo más de lo debido, cuando al bajarse del avión en Barajas declaró solemnemente que la administración Bush le había pedido que mediara en el conflicto israelo-palestino. Moratinos no sólo debería ser consciente del rechazo que suscita en la comunidad judía norteamericana –la mayoría, dicho sea de paso votante del partido demócrata, no de Bus– sino reconocer la verdad: que sus palabras no sólo eran una invención suya para caer más simpático, en el mejor estilo de su presidente de gobierno, sino que provocaron una protesta formal del gobierno americano. Que aunque no haya trascendido no deja de ser protesta.

En Washington aceptaron que Schroeder engañara a Bush en su día; se tomaron a mal que Chirac engañara a Powell hace año y medio; pero no están dispuestos a aceptar fácilmente que Bono condujese al error a Rumsfeld ni que el ministro español de Asuntos Exteriores quiera engatusar a Condi Rice. Y eso que los americanos para ciertas cosas no dejan de ser unos ingenuos. Los americanos podrían intentar comprender la retórica preelectoral del PSOE. Su pragmatismo les lleva a ello. Pero no están dispuestos a tragar con que esa retórica se mantenga una vez ZP ya es presidente del gobierno de España. Y como frente a la retórica está la realidad, su estrategia pasa por solicitar de nuestro gobierno pruebas claras de que cuanto dicen lo piensan y lo van a hacer. Que no nos vamos de la guerra antiterrorista, pues que incrementemos la presencia en Afganistán y de nuestros buques en la Proliferation Security Initiative; que no queremos romper el vínculo atlántico, pues que apoyemos en la OTAN un papel para dicha organización en Irak; que creemos en una ONU eficaz, pues que defendamos una nueva resolución que permita una cobertura internacional para el despliegue en Irak. Y más cosas.

Lo que no ven en Washington es que las promesas del gobierno Zapatero se acompañen con acciones. Ni siquiera con consistencia, pues el discurso entre las paredes del Pentágono, en los comedores de Powell o en los rincones de la Casa Blanca poco tiene que ver con cuanto se airea por nuestros pagos, incluida la Moncloa.

Y lo peor no es lo que avientan indignadamente las mentes pensantes de la izquierda, que Estados Unidos no vaya a tomar represaliar. Lo peor es que dejen de tenernos presentes, el castigo de su indiferencia. ¿Cuánto tardarán en conceder el plácet al nuevo embajador en Washington? Que venga el ministro Moratinos y nos lo explique, ya que tan buenas son sus relaciones con el equipo de Bush.     GEES: Grupo de Estudios Estratégicos.

El ‘dossier Serrallés’ es cierto
Las pesquisas de Marcelo Estrella Digital  11 Mayo2 004

Le hubiera gustado a Marcello escribir de los entresijos de la “conspiración republicana de Marvao” que se anuncia imparable, pero otros asuntos inmediatos, como la bronca mediática catalana, atraen con más urgencia su atención. Porque la tormenta provocada sobre el informe del departamento de comunicación de la Generalitat de Cataluña, que depende del dirigente de Esquerra Republicana de Cataluña Miquel Serrallés, es un hecho preocupante. No por lo que desvela de la pasada política de medios de Jordi Pujol, que parece cierto y digno de denuncia, sino porque prejuzga que el Gobierno de Pasqual Maragall prepara una nueva política mediática afín a sus intereses. Cambiando el signo y la tendencia favorable que el anterior Gobierno de Pujol desarrolló en favor de los medios catalanes afines a CiU y sus aliados (el PP), con La Vanguardia y el Grupo Godó como primer beneficiario de una política de injerencia en la vida democrática e informativa catalana.

Estamos ante un hecho importante porque de él se desprende, de manera flagrante, algo que todos sabíamos o suponíamos: que todos los gobiernos autonómicos de distinto signo actúan en su ámbito de influencia a favor de los medios, editores y periodistas que le son afines. Y esto no sólo es una prerrogativa o abuso del Gobierno de Cataluña, antes con Pujol y ahora veremos lo que ocurre con Maragall, sino que algo parecido ocurre con otros gobiernos controlados por el PSOE en Andalucía o Castilla-La Mancha, o del PP en Madrid, Valencia o Galicia. Y qué decir de lo que ocurría en torno al Gobierno nacional, la presidencia de José María Aznar y los medios de comunicación del Estado y empresas afines al PP, al igual que lo que ocurrió con los anteriores gobiernos de Felipe González.

Es posible poner fin a los favores e injerencias de los poderes públicos, nacional, autonómico y municipal, en los medios de comunicación? Eso sería lo razonable y lo deseable, a sabiendas de que el actual desequilibrio mediático español, o autonómico y local, es fruto de las ventajas y los favores recibidos por algunas empresas, grupos editoriales y periodistas de partido. Y que esa ventaja, que conduce a una competencia más que desleal e ilegítima, es a partir del vigente mapa mediático español difícil o imposible de reformar, volviendo a una zona de equilibrio donde todos tengan igualdad de oportunidades.

Ahora se trata de que esta situación no prolifere y de que eso de “le toca a los nuestros” no se vuelva a repetir. Y esto es lo más alarmante del informe que se le imputa a Serrallés. Porque el contenido en sí del documento no hace otra cosa que reproducir una fotografía bastante acertada o aproximada a la realidad mediática catalana. Una panorámica lamentablemente cierta y realista que abunda en la enfermedad vigente del periodismo de partido que inunda toda la geografía nacional.

Marcello hubiera preferido hablar de esa bella ciudad portuguesa, Marvao, donde se cuece la última conspiración angelical e idílica de nuestro tiempo, aprovechando que el general Bono se fue a la guerra de Iraq. Pero tengamos paciencia, que todo se andará. De momento, el informe Serrallés, y luego ya habrá tiempo para lo demás.

PSOE y Plan Ibarretxe
Esaú Martín Antón/Concejal del PP en Amurrio. Álava  Cartas al Director El Correo  11 Mayo2 004

No debe sorprender la decisión del PNV de retrasar la votación del Plan Ibarretxe en el Parlamento vasco. No es casualidad ni improvisación que el nacionalismo vasco haya levantado el pie del acelerador en su frenética carrera hacia la independencia. Con el ines- perado acceso del PSOE a la presidencia del Gobierno de España, los nacionalistas han visto el cielo abierto. Se han topado con un escenario con el que jamás soñaron: un Gobierno socialista sustentado por buena parte del arco nacionalista, con un ministro de Interior que recela de la ilegalización de Batasuna, del cumplimiento íntegro de las condenas por parte de los terroristas y que acusa al anterior Gobierno de carecer de voluntad para acabar con el terrorismo islámico. En definitiva, un Gobierno débil y, para colmo, un PSOE vasco desorientado. Es la oportunidad para que el señor Ibarretxe dé más tiempo a su plan y de paso probar el manido 'talante' del PSOE. Ahora sólo toca esperar, talante en mano, a ver cómo se maneja el PSOE ante los órdagos que le esperan desde el nacionalismo. Sólo caben dos opciones: el sí a la Constitución y al Estatuto, o ceder al voraz apetito nacionalista, como ya hizo el PSOE en los 80, permitiendo al PNV imponer sus criterios.

La peligrosa tibieza
Editorial El Ideal Gallego 11 Mayo2 004

Zapatero ha preferido que su primera referencia al plan Ibarretxe desde que accedió a la presidencia del Gobierno se produjese lejos del País Vasco. Utilizando como parapeto los centenares de kilómetros que separan Madrid de Vitoria, ha calificado el proyecto secesionista del lehendakari de “error” y ha añadido que después del verano se lo dirá cara a cara, ya que hasta entonces no se reunirá con él. Será por culpa del ya famoso “talante”, por la resistencia del jefe del Ejecutivo a hablar claro y enfrentarse a los problemas, pero ante la propuesta independentista del PNV sólo cabe una postura: el no rotundo.

Esa oposición frontal hay que mantenerla en Madrid, en Vitoria y en cualquier lugar; lo contrario supondría abrir la puerta a la desmembración de España. La disposición al diálogo con los nacionalistas es plausible, pese a darse de bruces con la actitud de éstos, que reclaman reuniones y buena voluntad a sus interlocutores, pero ellos no están dispuestos a variar ni una coma del guión que han escrito con la intención de acabar proclamando la independencia de Euskadi.

Zapatero no puede vacilar, ya que cualquier duda sería un síntoma de debilidad; lo que desea el PNV es precisamente que esa flaqueza quede al descubierto y ha visto en las elecciones europeas la primera oportunidad de conseguirlo, de ahí que presione al Gobierno retándole a que marque distancias respecto al PP y no inste a la Fiscalía a impedir que la candidatura proetarra de HZ se presente a los comicios. La tibieza es muy peligrosa en la política y cuando en juego está la unidad de España no sólo es peligrosa sino inadmisible.

La feria del Forum
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo 11 Mayo2 004

Seguramente sin querer, el consejero delegado del Forum 2004, Jaume Pagès, daba la más cabal definición que cabe del invento que regenta, una ambiciosa e inteligente operación urbanística con pretextos culturales. Le preguntaba Mariñas en la tele cómo definiría él el Forum con respecto a otros grandes acontecimientos, como las dos exposiciones universales que ha conocido Barcelona. Pagès explicó que las exposiciones son ferias a las que los países concurren con sus productos y servicios, mientras el Forum «es una feria de valores morales».

El consejero delegado ha acuñado un ejemplo canónico de oxímoron, una yuxtaposición de términos incompatibles que generan un significado nuevo. Jaume Pagès podría haber dicho: «es un congreso de valores morales» y la cosa habría tenido un cierto pasar, como una versión laica de los congresos eucarísticos. Pero los valores morales, al igual que el cariño verdadero, ni se compran ni se venden. ¿Quién compra y quién vende los valores morales en esa feria y a cuánto? ¿No comprende el consejero delegado que el mercado del amor es la casa de putas?

Ya en este plan, no es de extrañar nada de lo visto. Ni siquiera enterarnos tantos años después de que los reyes se llaman «Joan Carles I i Sofia» en la placa conmemorativa de la inauguración. Los responsables de la feria, de este invento, han privado al monarca de la grafía de su propio nombre, algo que a ellos mismos les cabreaba mucho cuando se lo hacía Luis María Anson. ¿Escribiremos Juan Puigcercós, Jorge Pujol, Narciso Serra y así, cuando lo hagamos en castellano? ¿Llamaremos Antonio al desconocido autor del informe sobre los medios de comunicación que tanto le cuesta identificar a Maragall?¿Pascual?

Los nombres no se traducen. Es verdad que aquí, ETB ningunea al rey en sus discursos navideños, pero no hay constancia de que ninguna placa inaugural o 'gaur egun', que es el teleberri de ETB-1 hayan reproducido el nombre de los reyes como Jon Karla Lehena eta Sope, que es como se dicen en vasco sabiniano.

Euskadi ha tenido a lo largo de su historia cinco lehendakaris, si incluímos a Leizaola, que sólo lo fue de manera virtual, en el exilio. Dos de ellos se llamaban José Antonio (Aguirre y Ardanza); uno, Jesús María (Leizaola); otro, Carlos (Garaikoetxea) y el último, que es el actual, Juan José (Ibarretxe). Nunca se les ha ocurrido firmar como Joseba Andoni, Josu Miren, Karla o Jon Joseba. La imagen del Rey inaugurando la feria como Joan Carles, sin himno y con la bandera en pie de igualdad con la de Sant Adriá del Besós deja en casi nada la función representativa que le asigna la Constitución y dota al Forum de un aire prerrepublicano. La Casa del Rey ha debido de tener momentos más afortunados, en fin.

La revuelta chií enfrenta al mando militar español en Irak con el de EE.UU.
JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS ABC 11 Mayo2 004

DIWANIYA/MADRID. La sorpresa informativa saltó inmediatamente después del «briefing» del general José Manuel Muñoz, jefe del Contingente de Apoyo al Repliegue (CONAPRE), a las 11.15 horas de la mañana del domingo en Base España, en Diwaniya. Después de que el general Muñoz informase de las previsiones del despliegue de nuestras tropas al ministro de Defensa, acompañado del Jefe del Estado Mayor de la Defensa, almirante general Antonio Moreno Barberá, y del Jefe del Estado Mayor del Ejército, general de Ejército Luis Alejandre Sintes, tomó la palabra el general de división José Enrique de Ayala y Marín, en la actualidad segundo jefe de la división hispano-polaca en la zona centro-sur de Irak. Según el general Ayala, en el mes de marzo pasado las fuerzas norteamericanas irrumpieron en la zona de responsabilidad de polacos y españoles. El 28 de marzo clausuraron el periódico «Al-Hawza Nataqa» de los partidarios del líder chií Moqtada Al-Sadr. El 3 de abril detuvieron en Kufa a su lugarteniente, Mustafa Yaqubi, y hostigaron la ciudad de Nayaf. La detención del colaborador de Al-Sadr se atribuyó a la colaboración de las fuerzas españolas, cuyos mandos lo negaron explícitamente. El 4 de mayo pasado, los militares españoles en Nayaf -un centenar- se retiraron de la ciudad y se replegaron a Diwaniya. Todas estas medidas -ordenadas, según sugerencia de Ayala, desde el Pentágono- se hicieron por los norteamericanos al margen -«sin que las compartamos ni las comprendamos»- de los responsables de la división hispano-polaca en la zona y encendieron la revuelta chií.

Las tropas no son de ocupación
Simultáneamente, el mando norteamericano solicitó de las tropas de Polonia y España acciones ofensivas en la zona para controlar el levantamiento. La respuesta del mando hispano-polaco, elaborada por el general Ayala, fue una comunicación epistolar en la que se manifestaba a los americanos que las fuerzas de ambos países no tenían la condición de «fuerzas ocupantes», que no estaban preparadas para acciones ofensivas a gran escala y que, además, no había sido esa actividad la ordenada por sus respectivos Gobiernos. Esta comunicación se produjo en marzo pasado. En el mes de abril, y después de las elecciones generales, el mismo general Ayala, con conocimiento de sus superiores, trasladó al Gobierno español un informe en similares términos.

A preguntas de los periodistas que asistíamos al «briefing», el ministro de Defensa, José Bono, puntualizó que el informe del general Ayala lo conoció después del día 18 de abril, jornada en la que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ordenó la retirada de nuestras ropas en Irak de la manera «más rápida y segura». Es decir, que según el ministro de Defensa, que calificó de «magistral» la intervención del general Ayala, el informe de éste no determinó ni condicionó la decisión de repliegue adoptada por el Gobierno socialista aunque, sin que llegara a reconocerlo, este planteamiento parece haber reforzado la posición gubernamental. El general Ayala, sin embargo, se mostró extraordinariamente discreto, evitó cualquier crítica adicional al mando estadounidense y reiteró la buena comunicación existente.

Por su parte, los altos mandos militares que se desplazaron a Irak con el ministro de Defensa insistieron en que la contestación del general Ayala a los americanos es coherente con el papel de fuerza ocupante de la coalición y el que corresponde a España y Polonia, países que están allí para labores de «pacificación y reconstrucción».

«Nunca han negado la ayuda»
Previamente, y también a preguntas de los periodistas, el general Muñoz, que lleva toda la operativa del repliegue, manifestó su confianza en que las fuerzas aéreas de Estados Unidos, y en su caso también fuerzas terrestres, ofrezcan cobertura al repliegue español que presenta serios riesgos, ayuda que, aunque no está concertada aún, «nunca ha sido negada por los americanos». Tras confirmar que el regreso de nuestras tropas a Kuwait, y luego a España, podría adelantarse a las fechas previstas, expuso con confidencialidad pero con detalle los preparativos de la operación. Las medidas de protección son especialmente rigurosas en un tramo de unos ochenta kilómetros al sur de Diwaniya, pero se mantienen en secreto. Al parecer, la operación de repliegue se efectuará mediante cuatro expediciones aéreas y siete terrestres. Defensa ha contactado ya con compañías comerciales para que los soldados regresen por vía aérea desde el aeropuerto militar de Kuwait y, en la medida de lo posible, desde la base aérea angloamericana de Tallil. El precio del alquiler de cada aeronave, incluido el seguro, se elevaría a casi medio millón de euros (exactamente, ochenta y cinco millones de las antiguas pesetas), pero el Gobierno pretende que la vuelta sea segura y, en la medida de lo posible, cómoda.

El repliegue terrestre de parte del personal y material se efectuará desde Diwaniya hasta Kuwait por la peligrosa carretera que recorre el centro y sur de Irak. Diez horas de interminable viaje, peligroso y desolado, sometido al riesgo de ataque y más penoso en esta época en la que las temperaturas alcanzan con facilidad en aquella zona los cincuenta grados de temperatura. Concretamente, el pasado domingo, el calor era agobiante en la base de Tallil, donde los termómetros alcanzaban a primera hora de la tarde los cincuenta y tres grados centígrados.

El repliegue es evidente en Base España. Los periodistas pudimos comprobar la presencia norteamericana el pasado domingo: una docena de militares norteamericanos se empleaban a fondo en una improvisada sala de ordenadores para matar el tiempo a la espera del día quince en que las fuerzas de EE.UU. se hagan cargo de esta antigua base del Ejército de Sadam Husein, abandonada tras la primera guerra del Golfo en 1991. El perímetro de la base, de seis kilómetros, está fuertemente protegido. Se ha construido un búnker, las entradas están perfectamente controladas y en todo el recinto reina el orden y la coordinación. La construcción de un aljibe-piscina, recientemente terminado, quedará para los americanos, que han conocido las instalaciones hospitalarias españolas en las que nuestras tropas han realizado acciones humanitarias de gran importancia.

Se han efectuado decenas de intervenciones de cirugía mayor y menor; se han atendido lesiones de diversa gravedad y el domingo pasado los servicios sanitarios de Base España atendían a una mujer con graves quemaduras y que traerán a España para su plena recuperación. Funciona a la perfección el taller de reparación de vehículos de combate y vigilancia que cuenta con multitud de elementos de reparación; el almacén de provisiones -responsabilidad de una empresa de Ciudad Real encargada del catering en la base y de la cantina de la misma- está correctamente clasificado, y la limpieza de las instalaciones llama la atención por su escrupulosidad. Los soldados españoles pueden hablar a diario con sus familias por el precio de una llamada local y acceden a internet para la lectura de prensa, y emisión y recepción de correos electrónicos.

La «Guardia Civil» iraquí
La prueba evidente de las muy buenas relaciones de los españoles con la población iraquí nos la proporcionó el jefe militar del incipiente Cuerpo de Defensa Civil Iraquí, el teniente coronel Sadi Al Malik, un militar represaliado en la época de Sadam que, con la colaboración de las Fuerzas Armadas Españolas, dirige un centro de reclutamiento en la propia base española. En conversación con el ministro de Defensa, lamentó la retirada de nuestras tropas, con las que tiene una enorme sintonía. José Bono le regaló unos gemelos con la bandera de España. Los reclutas iraquíes, que perciben entre 180 y 250 dólares, a cargo del Gobierno provisional de Irak, de fondos procedentes de los donantes, reciben instrucción, están uniformados y, aunque viven en sus casas en Diwaniya, se han tomado en serio su condición de embrión de una «guardia civil» iraquí. Durante nuestra visita pudimos comprobar, no sólo los ejercicios de instrucción, sino las prestaciones que se le ofrecen en la base, por ejemplo, la alimentación. En una bandeja individual, los reclutas iraquíes almorzaban el domingo una ensalada, fruta y tres barras de pan árabe rellenas de distintos productos, acompañado todo ello de bebida. No es extraño que la llegada de los norteamericanos les inquiete y deseen la permanencia española. Un comandante del Tercio, de luengas barbas, dice «rompérsele el corazón» al dejar a los iraquíes después del esfuerzo y la empatía con ellos en la labor de instrucción aún por concluir. En las dependencias de Base España, ocupadas por personal iraquí, ondea la bandera española y la iraquí, y en los despachos de las muy modestas dependencias aparece el cartel de alistamiento -con una mujer al frente- que ha sido elaborado por el personal español de la base. El llamamiento ha tenido efecto porque seiscientos iraquíes se afanaban el domingo en sus labores de instrucción.

Esta experiencia y el contacto con la población civil de Diwaniya -el Gobernador de la ciudad que iba a cumplimentar al ministro de Defensa desertó el día anterior con las partidas del denominado ejército Mahdi, banderín de enganche de los insurgentes chiíes- demuestran que los españoles han cogido la medida de la situación y, de manera privada, discrepan del manejo americano con los chiís. Los militares españoles subrayan oficiosamente que las partidas de Moqtada Al-Sadr están nutridas, no sólo de partidarios altruistas, sino también por delincuentes y por mercenarios chechenos. Los militares españoles, que en un número próximo al centenar colaboraron con los americanos en el cerco de Nayaf, muestran su desacuerdo por haber convertido la situación allí en un nuevo frente innecesario.

El «silencio» de los militares
El ministro de Defensa, durante la comida en Base España, agradeció a los militares el acatamiento y disciplina que han mantenido. «Los militares obedecen cuando se les ha dicho que vengan por un Gobierno democrático, y obedecen cuando se les ha ordenado volver por un Gobierno democrático», enfatizó Bono, que agradeció expresamente «los silencios» de los militares, a los que trasladó el reconocimiento de S.M. el Rey y del presidente del Gobierno.

El desencadenante de la revuelta chií
MADRID/DIWANIYA ABC 11 Mayo2 004

La revuelta de los chiíes tiene que ver con hechos inmediatos y con un amargo recuerdo de lo que ocurrió tras la guerra del Golfo de 1991. Entonces, secundaron la invasión norteamericana contra la minoría baasista sunni que controlaba el país. Creyeron llegado su momento, pero Bush padre «perdonó» a Sadam Husein. La represalia de éste contra los chiíes fue tremenda y, desde entonces, odian a los norteamericanos por los que se han sentido defraudados.

Ahora un número creciente de chiíes, unidos a los sunnitas en el odio al ocupante, hacen la guerra por su cuenta para expulsarlos de Irak, al tiempo que, mediante el ejército del Madhi, articulan su resistencia. Los americanos, según explican militares españoles, «no han visto la jugada». Las provocaciones de Moqtada Al Sadr, imán chií hijo de otro asesinado por Sadam Husein, de poco más de treinta años, encelaron a los norteamericanos.

El domingo 28 de marzo soldados americanos bloquearon las cuatro calles que desembocan en la sede del periódico Al-Hawza Nataqa (traducible como «el colegio oral»), publicado, como otras decenas, por los partidarios de Al Sadr. Noventa policías iraquíes entregaron a los directivos de la publicación la orden de Paul Bremer la orden de cierre por sesenta días Pero el estallido fue total cuando días después, el 3 de abril, fue detenido el lugarteniente de Al Sadr, Mustafa Yaqubi.

Nada más conocerse la detención, surgió el levantamiento en el que murieron más de un centenar de iraquíes. Toda ello se produjo en la zona de la división hispano polaca en el centro sur de Irak, sin la participación de sus mandos. Los americanos sospechan que Al Sadr pretende sustituir el liderazgo del imán Sistani un moderado con buenas relaciones con la coalición.

Fuentes del Partido Popular recuerdan que ya el Gobierno del PP advirtió a los Estados Unidos de los riesgos de irrumpir en la zona chíi, pero subrayan que el mando de la coalición decidió intervenir varios días después del anuncio español de repliegue, cuando la retirada española les dejaba el campo abierto y «no había ya nada que hablar con los españoles».

Las mismas fuentes aseguran que «es una pena que desde el Estado Mayor no se hayan evitado declaraciones como las del general Ayala, porque añaden a la retirada un problema innecesario en la relación con Estados Unidos».

EL RETORNO PODRÍA CUMPLIRSE ANTES DEL 27 DE MAYO
Bono dice ahora que España se retira por diferencias con la estrategia de EEUU contra Al Sader
Según el ministro de Defensa, José Bono, "los países ocupantes pueden tener acciones ofensivas; los de la coalición, como es el caso de España, no pueden". Por eso, continuó, "hemos dicho rotundamente que no estábamos dispuestos a entregar a determinado líder religioso porque las tropas van a estar, mientras estén, sujetas a la legalidad internacional". Los mandos españoles enviaron un informe a los estadounidenses en los que criticaban que el Ejército de EEUU intente capturar al chii Muqata Al Sader. Anunció también que los soldados pueden regresar "antes incluso del 27 de mayo".
EFE Libertad Digital  11 Mayo2 004

En una comparecencia ante los medios de comunicación tras entrevistarse con familiares de los ocho agentes del CNI asesinados en Irak, el ministro de Defensa, José Bono, anunció que la base "España" será entregada a las tropas estadounidenses.

El ministro añadió que "todos los soldados" españoles podrían regresar "antes, incluso, del día 27" de mayo -la fecha límite establecida por el Gobierno-. Según subrayó el ministro, quedarían en Diwaniya "pocos elementos materiales" que, o bien ceden a las tropas estadounidenses, o bien han vendido a sus mandos, como el combustible o la munición, que complicarían el regreso.

En referencia a los casos de tortura ejecutados por soldados estadounidenses, Bono aseguró "de forma absoluta" que "ningún soldado español ha aplicado ningún trato vejatorio o tortura" y expresó que éstos le producen "verdadera repugnancia".

La ocupación y la coalición
Preguntado sobre la colaboración de los mandos militares de Estados Unidos y de Gran Bretaña en los trabajos de repliegue, el ministro de Defensa indicó que ésta se produce "satisfactoriamente", así como afirmó que "es falso" que los soldados de las dos potencias de ocupación "no estén prestando la colaboración exigible entre tropas de países que tienen misiones diferenciadas".

Así, Bono precisó que convenía destacar la diferencia entre las misiones que pueden acometer las fuerzas de ocupación y las que, por el contrario, pueden llevar a cabo los países que forman parte de la coalición. "Los países ocupantes pueden tener acciones ofensivas; los de la coalición, como es el caso de España, no pueden", explicó Bono antes de afirmar que "hemos dicho rotundamente que no estábamos dispuestos a entregar a determinado líder religioso porque las tropas van a estar, mientras estén, sujetas a la legalidad internacional".

Lavabos y ordenadores para los estadounidenses
José Bono no quiso concretar los plazos del regreso por "razones obvias de seguridad", si bien indicó que el general Muñoz tiene órdenes de modificar el horario o el recorrido del repliegue si albergara la sospecha de que éstos hayan trascendido a "agentes que pudieran atacar a nuestras tropas".

Pero sí manifestó que entre los días 15 y 17 de este mes, el contingente español desplegado en la base de Diwaniya cederá sus instalaciones a las tropas estadounidenses. "Allí van a quedar pocos elementos materiales; algunos que se regalará a los soldados de Estados Unidos para facilitar su estancia, como los ordenadores con los que están en contacto con sus familiares, que ayer ya estaban usando doce soldados estadounidenses, y los lavabos o las duchas", añadió el ministro.

Bono señaló que otros materiales que podrían complicar el regreso, como el combustible o la munición, "se han vendido" a los mandos del contingente de Estados Unidos.

Francia frena a Zapatero y se niega a oficializar el catalán, vasco y gallego
Redacción La Razón  11 Mayo2 004

Bruselas.- El ministro francés de Asuntos Exteriores, Michel Barnier, se desmarcó ayer de la propuesta española sobre el tratamiento de las lenguas del catalán, vasco y gallego en la UE, al subrayar la necesidad de «evitar el que se reabran asuntos difíciles» en el tramo final de las negociaciones de la Constitución europea. En un encuentro con la prensa en Bruselas tras su entrevista con su homólogo belga, Louis Michel, el jefe de la diplomacia gala pidió que los Estados miembros sean «muy prudentes» a la hora de hacer propuestas sobre la cuestión del régimen lingüístico.

Sin embargo, recordó la «acogida extremadamente calurosa» con la que ha recibido el Gobierno de París las declaraciones europeístas de José Luis Rodríguez Zapatero, así como la disposición francesa para que España se sume «al diálogo franco-alemán» en cuestiones europeas.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Miguel Angel Moratinos, afirmó que la presidencia irlandesa de la UE ha tenido una «primera reacción favorable» a la propuesta española de convertir en lenguas constitucionales el catalán, el gallego y el vascuence, aunque admitió que aún no hay un «acuerdo definitivo» en la UE sobre el tema. Durante su intervención en las jornadas «Volver a Europa», organizadas por la fundación Pablo Iglesias, el ministro explicó que el objetivo de la propuesta es defender la «diversidad lingüística» de España de acuerdo con la «doble legitimidad de la UE». Así, afirmó que «el Gobierno español se congratula» por la forma en que se han recogido en el proyecto de Constitución de la UE las referencias a las regiones y a los poderes locales.

Por otro lado, el cabeza de lista del PSOE a las elecciones del Parlamento Europeo, Josep Borrell, explicó que la propuesta del Gobierno español sobre las lenguas autonómicas pretende, en definitiva, que la Constitución se publique en catalán, gallego y euskera y que estas lenguas puedan ser utilizadas en las relaciones de los ciudadanos con la Administración de la UE.

El Gobierno español quiere que se añada un párrafo a la primera parte del Tratado constitucional para permitir el uso de cualquier otra lengua que los Estados miembros determinen entre aquellas que gocen de reconocimiento oficial en todo o parte del territorio, lo que supondría que no se menciona explícitamente el catalán, vasco y gallego, pero sí se obtendrían los efectos prácticos buscados de cara a los ciudadanos.

Actualmente, el régimen lingüístico de la Unión Europea es un conjunto de fórmulas que varía según las instituciones y que se sostiene sobre una base jurídica también polivalente. Así, la UE contempla las lenguas auténticas, es decir, el alemán, danés, español, finlandés, francés, griego, inglés, italiano, neerlandés, portugués, sueco, polaco, checo, eslovaco, esloveno, estonio, húngaro, letón, lituano y maltés, así como el gaélico o irlandés. La propuesta española no afectaría a este artículo y se mantendrían las mismas lenguas auténticas. Sin embargo, el régimen del Consejo se recoge en el Reglamento 1, que data de 1958, en el que por unanimidad con las diferentes ampliaciones se han ido estableciendo las denominadas «lenguas oficiales y de trabajo». En la enumeración no aparece, sin embargo, el gaélico.

Por su parte, la Comisión, el Parlamento europeos y las demás instituciones tienen sus propios regímenes, que no siempre coinciden con los del Consejo. Fuentes europeas ya apuntaron la pasada semana la necesidad de tratar esta cuestión con sumo tacto, a la luz de lo delicado del tema.

En base al planteamiento de España, cualquier otro país con alguna lengua oficial en su territorio o en una parte de él podría reclamar su reconocimiento a nivel europeo. En el caso de Francia, esta medida le podría ocasionar problemas ante los ciudadanos que reivindican un mayor papel del vasco o el bretón.

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