AGLI

Recortes de Prensa     Viernes 14 Mayo 2004
Traicionar a Ermua
Iñaki Ezkerra La Razón  14 Mayo 2004

Constitución, lealtad e integración
Aleix Vidal-Quadras La Razón  14 Mayo 2004

Talante en Roma
Editorial La Razón  14 Mayo 2004

CAMBIAR ROMA POR MADRID
Editorial ABC 14 Mayo 2004

Tortura en fotos falsas
Editorial La Razón  14 Mayo 2004

La purga
Luis María ANSON La Razón  14 Mayo 2004

Carta a Zapatero: ETA, ahora o «nuca»
Matías Antolín La Razón  14 Mayo 2004

CIS: Una manipulación que puede hacerse realidad
EDITORIAL Libertad Digital  14 Mayo 2004

Mudos
Cristina Losada Libertad Digital  14 Mayo 2004

Implicaciones
Cartas al Director El Correo 14 Mayo 2004

Desactivada una célula islamista que captaba terroristas para Al-Qaeda con destino a Irak
Agencias Libertad Digital   14 Mayo 2004

Azcárraga revela que la presión al entorno de ETA puede provocar una tregua
Marcos S. González La Razón  14 Mayo 2004

Sobre lo obvio
Eduardo Uriarte Romero, El País (PAÍS VASCO) 14 Mayo 2004
 

Traicionar a Ermua
Iñaki Ezkerra La Razón  14 Mayo 2004

La caída electoral del PP y la marcha de Jaime Mayor a Europa están permitiendo por ahora sólo entre los bastidores de ese partido el replanteamiento de toda la estrategia seguida hasta hoy ante el nacionalismo vasco y su reto secesionista así como demostrando lo débil que era realmente ésta. Revisemos, si no, el panorama político de los últimos seis años. Fue la ágil comprensión de lo que significó Ermua y de que su tiempo político se acababa lo que llevaría al PNV a diseñar el Plan Ardanza primero, después el Frente de Lizarra y finalmente el Plan Ibarretxe. Afortunadamente, antes de que pudiera tener lugar siquiera el primero de esos tres embates «soberanistas» al Estado democrático, el movimiento cívico ya había entrado en la escena vasca con la presentación del Foro Ermua el 13 de febrero de 1998; Aznar ya empezaba ¬en el ecuador de su primera legislatura¬ a romper con su política entreguista al nacionalismo y Jaime Mayor ya se había constituido en el gran referente de lo que pronto se llamaría el «constitucionalismo» al cual se terminaría sumando Nicolás Redondo Terreros ese mismo año con su salida del Gobierno Vasco en vísperas de las autonómicas de Lizarra y una vez que el PNV había pactado con ETA. Fue, en fin, ese clima constitucionalista recién creado en torno al referente de Ermua lo que empujó a Redondo Terreros a apoyar al PP en el Ayuntamiento de Vitoria y la Diputación de Álava. Fue esa «apuesta alavesa» por Alonso y Rabanera lo que le costaría la defenestración al secretario general del PSE-EE y el primer descalabro al mismo movimiento cívico que lo había alentado aunque ambos efectos tardaran en escenificarse.

Pues bien, toda esa línea desdibujada por Patxi López y el viaje europeo de Jaime Mayor es lo que están cuestionando los que nunca creyeron en ella dentro del PP. Por ahora es sólo un rumor pero antes de que cobre el peso de un hecho consumado no está de más advertir que sería también un grave error. Uno de los aciertos del PP y uno de los factores que le han hecho crecer en votos ha sido esa línea clara ante un nacionalismo que es insaciable. Quizá sea necesario un cambio en las formas pero no en los principios. Sentarse con el PNV a discutir el Plan Ibarretxe sería traicionar a estos últimos como contribuir a la legitimación nacionalista a la que ya contribuyen bastante los socialistas. Quien tenga ganas de rectificar algo en el PP que rectifique su postura en una guerra que fue su verdadero error y que aún sigue dando disgustos o esa absurda negativa a las células madre que sólo servirá para que la curación del cáncer, el Alzheimer o la diabetes sean en España una cosa de ricos, de los que puedan «hacérselo» en una clínica inglesa o francesa. Es curioso que quienes quieren cambiar la estrategia vasca y traicionar a Ermua sean los mismos carcas a los que esos otros errores tan obvios ni se les pasan por la cabeza.

Constitución, lealtad e integración
Aleix Vidal-Quadras La Razón  14 Mayo 2004

El debate celebrado el pasado martes en el Senado nos devuelve a un escenario ya conocido por repetitivo.

Desde las instancias centrales del poder del Estado, se procura mediante medidas descentralizadoras avanzar en el desarrollo del Estado de las Autonomías a la vez que se intenta así apaciguar las presiones reivindicativas de los partidos nacionalistas. Esa ha sido la tónica en las distintas etapas de nuestra democracia a lo largo del último medio siglo, plasmada en los sucesivos acuerdos entre las dos principales fuerzas políticas para ir ensanchando las competencias de las Comunidades Autónomas y entre ellas y los nacionalistas para incrementar los recursos financieros en manos de los Ejecutivos autonómicos. Sin embargo, en ninguno de estos pasos anteriores se había abierto el melón, constitucional, que siempre se había considerado intocable. Jose Luis Rodríguez Zapatero ha optado por romper el tabú y lo ha hecho en cuatro frentes, tres de ellos inocuos y uno potencialmente peligroso.

La eliminación de la primacía de la línea masculina sobre la femenina en la jefatura del Estado, la referencia a la Constitución Europea y la mención explícita de las Comunidades existentes en España, son pura cosmética. sin mayor trascendencia práctica. Ahora bien, la reforma del Senado es otra cosa porque toca el hueso del sistema vigente. En principio, nada se puede objetar a la voluntad de transformar el Senado en una verdadera Cámara territorial en la que se resuelvan los problemas derivados de la estructura compuesta del Estado, las Comunidades Autónomas se relacionen directamente entre sí y con el Gobierno central y se examinen las leyes que afecten a competencias autonómicas. Los modelos alemán o austríaco vienen a la mente y disponemos de abundantes ejemplos en el Derecho comparado entre los que inspirarnos. En términos estrictamente técnicos, el asunto admite seguramente una solución adecuada y no parece difícil alcanzarla con el concurso de todo el arco parlamentario.

Sin embargo, la experiencia ha demostrado que los nacionalistas, lejos de tranquilizarse, se excitan en sus apetitos secesionistas a medida que disponen de más y mejores instrumentos de autogobierno, y que no se recatan en utilizarlos al servicio de sus propósitos divisivos. Por tanto, no estaría de más, antes de lanzarse a una reforma del Senado en sentido federalizante exigir a los nacionalistas alguna muestra previa de espíritu constructivo como, por ejemplo, la retirada del Plan Ibarretxe por parte del PNV o de sus Bases para un Nuevo Estatuto de Cataluña por parte de Esquerra. De lo contrario, la lealtad y el ánimo integrador reiteradamente invocados en la Cámara Alta por el Presidente del Gobierno volverán a sonar a sarcasmo y las vistas de la habitación que quiere abrir no serán al cuidado jardín de la convivencia solidaria, sino al árido desierto de la disgregación.

Talante en Roma
Editorial La Razón  14 Mayo 2004

Lo que no consiguieron los eurodiputados gubernamentales italianos, impedir que el Parlamento Europeo eligiera Madrid como sede de la firma de la futura Constitución Europea, lo ha logrado Berlusconi tras su encuentro con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. La renuncia a que la capital de España, escenario del terrible atentado del 11 de marzo, figurara indeleblemente en uno de los capítulos más simbólicos de la historia reciente europea, difícilmente puede entenderse como una postura de firmeza ante el terrorismo. Pero no es la primera vez que Rodríguez Zapatero utiliza el argumento de que el 11-M no debe ser excusa para cambiar decisiones previamente adoptadas.

Precisamente, la propuesta de que fuera Madrid, y no Roma, el escenario de la firma, quería simbolizar la voluntad de Europa en la lucha decidida por las libertades y contra el terror. Era una respuesta, que se quería clara y contundente, a los atentados.

La decisión de Zapatero ha sorprendido incluso al presidente de los socialistas en la Eurocámara, Enrique Barón, ya que fue su grupo el que hizo la propuesta y consiguió sacarla adelante. Naturalmente, Silvio Berlusconi se ha mostrado encantado con el gesto del español, a quien ha prometido el apoyo a la hora de conseguir la cautela de la «doble mayoría» en la futura Constitución. Aunque, eso sí, advirtiendo que no hay que empecinarse en los números. Flexibilidad italiana para el nuevo talante español.

CAMBIAR ROMA POR MADRID
Editorial ABC 14 Mayo 2004

«EL Gobierno hará cuanto esté en su mano para asegurar que el proyecto de Constitución Europea se apruebe antes de que concluya la Presidencia irlandesa y pueda firmarse en Madrid, como, en homenaje a las víctimas del atentado del 11-M, han previsto todos los Estados europeos». Con estas palabras, Rodríguez Zapatero expresaba en su discurso de investidura (15 de abril de 2004) el firme compromiso de su Gobierno para traerse a España la histórica firma. Justo un mes después, el jefe del Ejecutivo ha cambiado de opinión súbitamente. Así, al término de la reunión que mantuvo ayer en Italia con Berlusconi, hizo el sorprendente anuncio de que España renuncia y cede a Roma ese honor. Con ello se contraviene, además, una resolución del Parlamento Europeo acordada tras el atentado del 11-M. Cabe preguntarse si el presidente del Gobierno logró alguna compensación para tan generosa renuncia, pero todo parece indicar que lo único que se consiguió fue un amplio elenco de sonrisas.

Zapatero fue recibido a su llegada a Roma con unas duras declaraciones del vicepresidente del Gobierno italiano, Gianfranco Fini, describiendo la decisión del Gobierno español de retirar las tropas de Irak como «el mayor éxito de los terroristas desde el 11-S». Quizá la profunda convicción con que defiende sus actos le debiera haber llevado a mostrar firmeza ante sus interlocutores en respuesta a esta afirmación, pero queda claro que lo que caracteriza a este Gobierno no es eso, sino un afán desmedido por el talante. Y demasiadas renuncias.

Tortura en fotos falsas
Editorial La Razón  14 Mayo 2004

El Gobierno británico está convencido, y así lo ha dicho con rotundidad, de las falsedad de las fotos publicadas por el diario sensacionalista «Daily Mirror», que certificaban malos tratos a prisioneros iraquíes por parte de soldados del Reino Unido y han desatado un escándalo. El silencio del periódico y las explicaciones reflejadas en los artículos del director, que sólo asegura que los hechos sí son reales, así parecen confirmarlo.

Es lógica la indignación del Ejecutivo de Blair, por cuanto la publicación en portada de abusos a iraquíes, similares a los llevados a cabo por los carceleros militares estadounidenses, han colaborado activamente al desprestigio de las tropas de la Coalición. Y, lo que es más grave, han puesto en peligro la vida de los soldados y trabajadores británicos en Iraq, conviertiéndolos en blanco deseable para cualquier resistente o terrorista. Las imágenes, éstas sí que desgraciadamente reales, de un ciudadano estadounidense decapitado en directo ante las cámaras por culpa de la difusión de los abusos, dan idea de la irresponsabilidad en que parece haber incurrido el diario en su afán por poner contra las cuerdas a Blair.

Bastante mal están las cosas en Iraq a causa de la difusión de las fotografías de los abusos de militares de EE UU en la prisión de Abu Ghraib como para echar más leña al fuego por medio de una mentira irresponsable, en un acto que arroja una nueva mancha, la segunda tras el escándalo de la BBC en el «caso Kelly», sobre el buen nombre la prensa británica.

La purga
Luis María ANSON La Razón  14 Mayo 2004
de la Real Academia Española

Lo que ha hecho el PSOE con las tertulias de Radio Nacional de España se llama, en lenguaje real, purga, es decir, según el Diccionario de la Academia, «expulsión o eliminación de funcionarios, empleados, miembros de una organización, etc., que se decreta por motivos políticos...» Como los socialistas del diálogo no van a reconocer la verdad pura y dura, se argumenta la decisión con un pretexto banal. Pero la realidad es que, desde el primer «diario hablado» fundado en 1924, en París, por Maurice Privat, existen las tertulias con sus comentaristas, como ha recordado Martín Ferrand.

El PSOE es implacable en la colocación de los suyos, Felipe colócanos a todos. Los del PP se han portado siempre como pardillos y se han flagelado protegiendo a los submarinos socialistas y comunistas, innumerables como las estrellas del cielo o los asesores de Chavez. Los felipistas inventaron, por ejemplo, rebajar la edad de jubilación en la cátedra para purgar a los no afectos y sustituirlos por los incondicionales. Se inventaron un extraño turno en la judicatura para, sin oposiciones, instalar en ella a los adictos. Suprimen ahora las tertulias radiofónicas para restablecerlas en muy poco tiempo con comentaristas que sabrán a qué atenerse si quieren salir en el micrófono, a cien mil pesetas la intervención, seiscientos euros de vellón. Como, desde el felipismo, el partido socialista ha aprendido muchas cosas, introducirán algún nombre cercano al PP, si es posible que sea algo tontorrón, para que pierda en los debates por cuatro a uno, sirviendo de coartada y credibilidad al diálogo zapateril y al talante rubalcaba.

Pero nadie se chupa el dedo a estas alturas de la democracia. Eufemismos aparte, la purga de tertulianos es sólo el comienzo de la recuperación por el PSOE del control asfixiante de los medios públicos de comunicación, tal y como hicieron en los trece años felipistas.

Carta a Zapatero: ETA, ahora o «nuca»
Matías Antolín es escritor y periodista La Razón  14 Mayo 2004

Le cuento, presidente, que parpadea mi oreja zurda (aunque no tiene párpados) de tanto escuchar que es un flojo en política, un pelele del felipismo, un secuestrado por el tripartito catalán. Disculpe mi ignorancia si siempre aposté por usted como queda reflejado en todos los artículos y comentarios en radio que le he dedicado en los últimos tres años. Quizá yerre mi opinión, pero reivindico el derecho a equivocarme. Dejó dicho Salvador de Madariaga que más vale el error leal que la verdad desleal. En este país nadie es alguien mientras no se hable mal de él. Resuena en mi oído el eco de algunos reproches y cierto ninguneo que le propinaban por la espalda algunos mandarines del PSOE. Lo fácil es quitar a uno la batuta, lo difícil es dirigir con ella la orquesta.

Después de escuchar durante tanto tiempo las continuas descalificaciones que le propinaban los palmeros de Aznar, me consta que usted no es como aquel recluta que llevaba el paso cambiado y su mamá decía que era el único que desfilaba bien en el batallón. Opino que es un político con señas de identidad, más maduro y sensato que lo que algunos piensan. Su lealtad a España está garantizada. No sé si habrá leído al filósofo Francis Bacon aquello de «es un extraño propósito perseguir el poder y perder la libertad».

Siempre tuve por usted una gran simpatía y respeto. Me ha dado muestras de amistad. He tenido la ocasión de hablar con usted a solas en su despacho. Le estoy escuchando en la radio. En el «combate dialéctico» con Federico Jiménez Losantos ha ganado usted por muchos puntos, pero sepa que le espera una dura tarea, mas intuyo que no me defraudará. Estoy seguro de que nos regalará el titular que llevamos muchos años esperando: «ETA dice adiós a las armas». Creo que ETA dejará de matar, aunque estos terroristas vascos no quieren la paz, quieren la victoria. Cosa imposible. No quieren salir ni como vencedores ni como vencidos. Les costará permitir que los nacionalistas alcancen sus objetivos sin la ayuda de la lucha armada, que era su razón de ser.

Pienso, presidente, que habría que buscar una salida inteligente para que ETA diga adiós a las armas. Hace ya tiempo que no llueven sueños. Un gran objetivo de su Gobierno ha de ser recuperar la convivencia pacífica porque ETA y el Plan Ibarretxe no deben marcar la agenda política de España. Me gusta esa metáfora que se dice al final de «La pelota vasca» de Medem: «El pueblo vasco es como una inmensa lengua palpándose un diente dolorido». Muchos vascos están convencidos de que el órdago del lehendakari es un plan imposible.

Se ha legitimado en el Parlamento vasco el terrorismo de ETA, han destruido el marco de convivencia entre los vascos que representaba el Estatuto de Gernika, sin embargo, opino que no se convocará referéndum alguno y que todo este plan es una estrategia nacionalista para seguir gobernando esa comunidad. Retumba en esta carta el ruido de las bolas golpeando en la pared de piedra. Prefiero que crea en el diálogo a ser uno de esos políticos, más retorcidos que un tubo de dentífrico, que no dan su brazo a torcer no sea que se lo escayolen. Muy pronto en el País Vasco no se respirará el olor del miedo sino el aroma de libertad. Desde aquí le exhorto a salir de la pasividad y a movilizarse porque los etarras no podrán ir delante de nadie si no es para escapar.

El terrorismo no se resolverá sólo con medidas policiales y jurídicas. Negociar con asesinos, no. Dialogar, sí. El diálogo no es claudicación. Es mejor escuchar el sonido de las palabras que el de las pistolas. De hecho ya se ha dialogado con ETA. Basta ya de medias tintas y de falsos complejos. ¿Cómo no intentar hablar para que ETA deje de matar? Los buenos políticos son los que buscan salida a los callejones que no la tienen. Usted puede acabar con ese sentimiento de frustración individual y colectivo del pueblo vasco.

Mientras ETA exhala su halitosis de derrota, el Gobierno no puede quedar parado en una esquina viendo pasar lo que piensa. El Pacto Antiterrorista no es suficiente para terminar con ETA. Ha llegado el momento de dejar sin letra ni música la «canción del verdugo», porque vivir así es una vida en la muerte. El inminente alto el fuego que anunciarán va a desencadenar dinámicas no previstas.

No hay razón para volver a matar. Pienso que la única transferencia que necesitan los vascos es la libertad. Como escribió Mark Twain, se puede andar con una pistola cargada, se puede andar con una pistola descargada, pero no se puede andar con una pistola que no se sabe si está cargada o descargada. Sí, acabemos con ETA ahora o «nuca». Ahora, o nuestra nuca volverá a estar apuntada por una pistola asesina.

14-V-2004
CIS: Una manipulación que puede hacerse realidad
EDITORIAL Libertad Digital  14 Mayo 2004

Puesto que una encuesta predica de una población lo que no es otra cosa que la extrapolación de los datos extraídos a partir de una pequeña muestra, hay dos exigencias básicas y elementales que, al menos, se le puede y debe exigir a todo sondeo: La primera hace referencia a la muestra misma, y pasa por exigirle que sea representativa en aquellas características que ya son conocidas de la población y que no forman parte de la investigación sociológica. La segunda hace referencia a las preguntas que se hace a los encuestados y que exige que estén formuladas de tal forma que no introduzcan un sesgo distorsionador sobre el conocimiento o la valoración del encuestado que pretendemos conocer.

Pues bien. La encuesta hecha pública este jueves por el CIS, según la cual, el PSOE aventajaba en 10,4 puntos al PP un mes después de la celebración de las elecciones generales del 14 de marzo, incumple sensiblemente ambas premisas.

El CIS estima que el PSOE habría sido votado a finales de abril por el 45,8% de los electores, mientras que el PP obtendría el 35,4%; IU, el 4,9%, CiU el 2,7% y ERC el 2,3%. A la pregunta directa de ”Suponiendo que mañana se celebrasen elecciones generales, es decir, al Parlamento español, ¿a qué partido votaría Ud.?", el 44 % de los electores ha respondido que al PSOE, mientras un 20,4 lo ha hecho por el PP. Y es que el CIS se lo ha preguntado a una muestra compuesta por un 43,8 por ciento de encuestados que en las pasadas elecciones reconocen haber votado al PSOE y un 21, 4 por ciento al PP, cuando en realidad el PSOE recibió sólo un 42,6 por ciento y el PP un 37,6.

Evidentemente la cocina del CIS ha recortado esos 20 puntos de diferencia en voto directo a favor del PSOE dejándolo en “sólo” 10,4 puntos de diferencia en estimación de voto. Pero no nos engañemos. El reducir la manipulación para que no sea descarada no da fiabilidad alguna. El CIS ha guisado los datos de una muestra que nunca debió ser aceptada en la cocina. Y no sólo por este hecho, sino por otros datos que la invalidan como muestra de esa población que pretende representar. Valgan como ejemplos añadidos que el 81% de los encuestados no conoce el nombre del ministro del interior o que el 52 por ciento de los encuestados no tiene estudios o exclusivamente de primaria.

Otro dato significativo de la encuesta, como decíamos, es la formulación de las preguntas. Es innegable que el control de los medios de comunicación y la efectividad de la propaganda del PSOE ha logrado aumentar la popularidad de Zapatero, la cual se une al aumento de estima que todo sondeo post-electoral da al partido y candidato ganador. Eso no es imputable al CIS. Pero sí lo es utilizar la imagen innegablemente positiva de Zapatero para una gran parte de los españoles para preguntar a los encuestados si están “a favor de la propuesta que José Luis Rodríguez Zapatero hizo en su debate de investidura de una reforma limitada de la Constitución, en torno al papel del Senado y la sucesión a la Corona”. ¿Por qué no preguntar directa y simplemente a los encuestados si son o no partidarios de modificar la Constitución?

En fin. Aunque hemos centrado nuestro editorial en cuestionar la validez técnica de algunos rasgos de este sondeo llevado a cabo en abril, nada más lejos de nuestra intención que dar esperanzas infundadas al PP. Los dirigentes de este partido, con Rajoy a la cabeza, deben rebelarse y contrarrestar incansablemente —sin complejos de caer en la crispación y sin buscar ilusos acomodos— el discurso dominante y manipulador cuyos efectos este sondeo ya refleja, por ahora exageradamente, pero que bien podrían hacerse realidad en las nuevas elecciones que están a la vuelta de la esquina.

Berg degollado
Mudos
Cristina Losada Libertad Digital  14 Mayo 2004

Hace muchos años, en Zamboanga, en la isla de Mindanao, me contaron que dos franceses habían entrado en el barrio musulmán, tal vez para hacer algún business, y que al día siguiente sus cabezas aparecieron sobre dos postes que había a la entrada del gueto. Estábamos en la cafetería del Hilton, desde allí se veía el Muslim Barrio, y se apreciaban los palos que habían servido de macabros expositores. La distancia en metros era poca; en cualquier otro sentido era tremenda. Conocer la distancia es esencial. Para sobrevivir. El confortable hotel occidental, regido por unas reglas y provisto de vigilantes, es una burbuja. El viajero debe saber que fuera, al lado, campa sin restricciones la barbarie humana.

En Irak, unos soldados sometieron a vejaciones a prisioneros iraquíes. Su depravación incluía la exhibición de sus abusos: se dedicaban a fotografiar lo que hacían. Hay que suponer, además de degeneración moral, estupidez. En el recinto del hotel se analiza el caso. El comportamiento de esos soldados se inserta en un sistema de causas y efectos. Se relaciona con la guerra inmoral, ilegal, ilegítima, con el imperialismo norteamericano, con su actual gobierno. Se equiparan sus actos al “holocausto”. Sí, el término con el que antes nos referíamos a la matanza de millones de personas por ser de ciertas razas. Se identifica a esos canallas como “soldados de Bush”. ¿Actuaron a su imagen y semejanza? ¿Tortura Bush en su patio trasero? ¿Se lo ordena a sus perros? Ese terrier que tiene, ¿no es un asesino? ¿No ha llevado también Aznar a prisioneros de la correa, por delegación, entiéndanme?

Así estamos. Entonces, unos malvados degüellan a un joven norteamericano ante una cámara. Exhiben su crueldad. Quizá gocen con ello, pero, sobre todo, esa es su estrategia. El instinto sádico que la civilización trata de reprimir es explotado con una finalidad de dominio colectivo. Esto es la guerra que llaman santa. El infiel, cualquiera de nosotros, puede correr la suerte del joven Berg. No hay ni habrá inocentes. De otro modo: el inocente es la víctima preferida del terror, así es como funciona.

En el hotel, un escalofrío pasajero, ¡qué horror! Aunque no congela la sangre en las venas como la exclamación del moribundo Kurtz en El corazón de las tinieblas: “¡El horror! ¡El horror!”. Hace tiempo que no lo miramos a la cara. Se discute sobre la oportunidad de mostrar la filmación. ¿Qué más se puede decir? Ya sabemos que son malvados. La mayoría de los huéspedes, antes parlanchines, enmudece ahí. No relaciona ese crimen con la heroica resistencia iraquí, con el islamismo, mucho menos con el Islam. El asesinato de Berg, como otros antes, se toma como barbarie de grupos minoritarios y fanáticos, como si no estuvieran vinculados a ideología, religión, política y aparatos de poder: tanto terroristas como estatales, tanto árabes como no árabes. Como si ese y otros infames actos fueran accidentes, inevitables sevicias de hombres malignos. El tratamiento exactamente contrario al que se ha dado a los abusos de los soldados.
Nos pasará lo que a aquellos dos franceses que entraron en el barrio musulmán de Zamboanga. Me gustaría ponerlo entre interrogantes. Nadie sabía por qué los habían matado; ellos no habían podido imaginarlo.

Implicaciones
Gabriel Carretié González/Bilbao Cartas al Director El Correo 14 Mayo 2004

Concretando el tema. Decía Joseba Azkarraga que «es un error que el Rey llame a este territorio Vascongado» (error e inventos, por F. Aguirre (10-5-04). Se fundará el consejero de Justicia del Gobierno vasco en el error histórico que se dictó en el llamado Estatuto de Autonomía para el País Vasco, engañando previamente a la población con la difusión eficaz de falsedades o fantasías sobre nuestro pasado. Lo que no puede evitar el referido señor es que una persona instruida en la historia de España como el Rey no ignore la verdadera naturaleza de este país y más o menos espontáneamente lo manifieste.

Pero ya que usted, señor Azkarraga, es un responsable en el ámbito de la justicia, ¿qué clase de complicidad o implicación tiene en la difusión oficial de la historia fraudulenta de nuestra autonomía? Si no me confundo, eso es un delito tipificado en el Código Penal. ¿O acaso es usted ignorante de nuestro pasado? Pues no será por causa de negligencia al respecto por mi parte. La ciencia o verdad racional no es una cuestión de comicios, donde puede engañarse a los votantes, sino del conocimiento y de las conclusiones de la mente racional ecuánime.

DETENCIONES EN BILBAO, MADRID Y BARCELONA
Desactivada una célula islamista que captaba terroristas para Al-Qaeda con destino a Irak
Cinco personas –un español y cuatro argelinos– han sido detenidas en Madrid, Bilbao y Barcelona por formar parte de una célula de apoyo a terroristas islámicos. Su misión era reclutar terroristas para entrenarse en los campos de Al-Qaeda y después viajar a Irak. Según la Policía, no están relacionados con los atentados del 11-M. La operación forma parte de la desarticulación de Al-Qaeda llevada a cabo por Garzón en 2001.
Agencias Libertad Digital   14 Mayo 2004

La Comisaría Central de Información de la Policía Nacional ha detenido en Madrid, Bilbao, Barcelona y Cantabria a cinco individuos como supuestos integrantes de una célula de apoyo al terrorismo islámico que, al parecer, se encargaba de reclutar a personas para trasladarse a Irak. Europa Press añade que los terroristas reclutados iban a ser entrenados en los campos de Al-Qaeda.

Según informaron a Efe fuentes de la investigación, las detenciones de los argelinos se han llevado a cabo en el barrio bilbaíno de Deusto, en Madrid y dos en (Vilanova y la Geltru) Barcelona. El español fue detenido en Castro Urdiales (Cantabria). Según Europa Press, la persona detenida en Madrid había viajado el jueves desde Zaragoza, aunque reside en la capital de España. Los arrestados pasarán a disposición judicial el próximo lunes.

Las fuentes precisaron que, en principio, los detenidos no están vinculados con los atentados del pasado 11 de marzo en Madrid y que su labor se centraba en facilitar infraestructura, apoyo y documentación falsa a miembros de grupos terroristas islámicos.

La desactivación de esta célula ha sido coordinada por el juez de la Audiencia Nacional, Fernando Andreu, titular del Juzgado de Instrucción número 4, que esta semana se encuentra de guardia. Sin embargo, fuentes jurídicas explicaron a la agencia Europa Press que la operación que ha dado lugar a las detenciones corresponde al Juzgado número 5, del que es titular el magistrado Baltasar Garzón, de baja por enfermedad. Además, es continuación de la desarrollada en noviembre de 2001 en la que fue desarticulada una célula de Al-Qaeda en España, dirigida por Abu Dahdah.

Azcárraga revela que la presión al entorno de ETA puede provocar una tregua
Marcos S. González La Razón  14 Mayo 2004

Madrid-El consejero de Justicia vasco, Joseba Azcárraga, citó ayer la presión al entorno de ETA, provocada por la Ley de Partidos impulsada por el Partido Popular, como uno de los factores que pueden provocar una tregua de la banda terrorista este mismo año.

El responsable de Justicia hizo esta aseveración durante el Foro Nueva Economía de Ep, en el que, tras un silencio de varios segundos ante la pregunta de si tenía datos sobre un posible cese definitivo de la violencia o sólo hacía conjeturas, aseguró que «la preocupación del entorno de la banda por no poder actuar políticamente» y la presión que ejerce por este motivo puede ser uno de los factores clave. Otro de ellos sería el hecho de que tras el 11-M, a la banda se le hace «más difícil actuar». «Pero no ha contestado a mi pregunta, ¬dijo el director de Ep¬, ¿vaticina o tiene datos concretos que indiquen una tregua este año?». Tras una sonrisa forzada, el titular de Justicia contestó «dejémoslo ahí».

Críticas a las medidas. A pesar de ello, previamente Azcárraga no ahorró críticas a las medidas llevadas a cabo por el anterior Ejecutivo para luchar contra ETA, especialmente la deslegalización de Batasuna. Según el consejero «no puede ser que se mantenga el veto a HB» porque «el silencio ante la violencia no es delito».

«Sólo entre todos, incluida la izquierda abertzale», se pueden dar los pasos necesarios para la paz. Sobre el cumplimiento íntegro de penas, que supone en la práctica una cadena perpetua. «¿Ustedes creen que un terrorista va a pensar si cumple 30 ó 40 años de prisión antes de cometer un atentado?», preguntó al aire. Asimismo, volvió a defender la reubicación de los presos de la banda en el País Vasco y afirmó que suponen un «castigo a los familiares». ¿Considera Azcárraga que estas medidas han servido para luchar contra ETA? Tras otro elocuente silencio aseguró que, «aunque algunas hayan servido, los fines no justifican los medios».

Sobre el Plan Ibarreche dijo que ya le «gustaría que este proyecto fuera independentista» y volvió a poner sobre la mesa de manera tácita la posible tregua al afirmar que «nos queda un año por delante» y que «este año va a ser muy importante para la pacificación de este país».

Sobre lo obvio
Eduardo Uriarte Romero, El País (PAÍS VASCO) 14 Mayo 2004

Hemos soportado en silencio durante veinte años el uso despectivo que del término "Vascongadas" ha hecho HB -"Gobierno vascongado", "Parlamento vascongado" y otros- y de repente el personal se escandaliza y se monta parda al oír al Rey esa expresión, quizá buscando una neutralidad imposible cuando denominaciones como "Euskadi" o "Euskal Herria" son conceptos hoy partidistas. Un erudito amigo mío, José Luis Lizundia, solía
reclamar durante la primera legislatura del Parlamento vasco que se aplicara la susodicha palabra con propiedad, que "vascongado" era el territorio donde se hablaba euskara, para distinguirlo del "romanzado", donde se hablaba castellano. Pero es evidente que en una sociedad donde lo correcto lo deciden los que mandan, hasta en el leguaje, hay que pedir permiso hasta para hablar. Cuando haya dudas habrá que introducir la coletilla "con perdón", para demostrar que lo que no se desea es molestar, y eso que fue el Rey él el que dijo en su palacio que hablando se entiende la gente. No siempre, y menos aquí.

Tendría el Rey que usar una guía para dirigirse en el país de las tres obviedades. Estas son: "¡habrá grises!", para referirse a lo que hay entre lo blanco y lo negro; "los políticos están para gobernar y no para crear problemas" (esta no necesita mayor explicación); y "en algún momento habrá que sentarse a dialogar" (esta tampoco la explico). No salirse de las obviedades, en un país que debiera denominarse Obviolandia, es lo mejor para no meter la pata. Y, sobre todo, lo que da un tono progre (aunque no gramatical) es el uso de los masculinos y femeninos, evitando el genérico, lo que alarga el discurso cuando no se sabe qué decir. Así que, soltando sinsorgadas y acabando con la pregunta de "¿qué malo hay en ello?", se limita uno al lenguaje burocrático oficial y se obvian los problemas.

Más serio es que el lehendakari se crea presidente de una ONG y no acuda - esto no ha levantado escándalo- a un acto castrense ni siquiera cuando viene el Rey. Quizás no sepa que el Estado moderno es un ente civilizador por ilustrado, que tiende a poner bajo control y limitación ese eterno problema de la humanidad que es la
violencia (el hombre es lobo para el hombre, entre otras cosas) y que tiene su ejército a las órdenes del poder democrático en la sana intención de no facilitar la existencia de guerras, por lo que el lehendakari, como parte del Estado que es, tiene la obligación de responsabilizarse en lo que toca en las relaciones con lo castrense.
¿Acaso no acude a los actos de ese otro cuerpo armado que es la Ertzaintza? ¿O el problema es que no es vasco o vasca ese ejército o fuerza armada?

Pudiera ser obvio el resultado -esperemos que no- de esa nueva versión de Gran Hermano en que se puede convertir la comisión de investigación sobre el 11-M. Quizás lo más preocupante es que todos estén de acuerdo en que se haga, aunque se sospecha que todos quieren que sus adversarios se enteren de lo que vale un peine
atreviéndose a convocarla. Desde hace tiempo la imprudencia saltó a la política desde las páginas, ondas o pantallas (muchas veces amarillas), donde la reflexión se pierde a la búsqueda de impactantes titulares; al fin y al cabo la información, más que nunca, es una mercancía. Esperemos que el tratamiento parlamentario de una situación originada por un atentado terrorista que tanto influyó en el comportamiento electoral, según los datos del CIS, no conlleve la liquidación del Pacto Antiterrorista y se convierta éste en la víctima última, acabando todo como La venganza de don Mendo.

Entonces, todo sigue tan divertido o aburrido como siempre, al carecer la política en nuestro país del espacio común necesario que evite el histrionismo endémico que padecemos y en donde la diferencia sea posible tras el encuentro en lo fundamental. Se ha deteriorado de tal manera la política que todo parece un desfile festivo de moros y cristianos, donde los ejércitos que se enfrentan no son más que un divertimento para atraer votos, porque lo importante es sólo el poder.

Todo es tan estúpidamente obvio que sólo cuando se nos abre la tierra bajo los pies con un atentado como el del 11-M la gente reacciona y hasta va a votar.

Recortes de Prensa   Página Inicial