AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 20 Mayo 2004
LA MISIÓN HISTÓRICA DEL PP
César Alonso DE LOS RÍOS ABC 20 Mayo 2004

Unidos contra la financiación del terrorismo
E. Anthony Wayne La Razón  20 Mayo 2004

Sarín. Realidad y deseo
Lucrecio Libertad Digital  20 Mayo 2004

La ley electoral
Pablo CASTELLANO La Razón  20 Mayo 2004

La igualdad autonómica
EDITORIAL Libertad Digital  20 Mayo 2004

Otro gallo cantaría
Juan Carlos Girauta Libertad Digital  20 Mayo 2004

¿Dónde están los líderes del PP
Agapito Maestre Libertad Digital  20 Mayo 2004

HB: nuevo baile de disfraces
Carmen Gurruchaga La Razón  20 Mayo 2004

La doble cara del PNV
Editorial El Ideal Gallego 20 Mayo 2004

Mayor Oreja rebate las cinco mentiras en las que el PSOE basará su campaña europea
Libertad Digital 20 Mayo 2004

 

LA MISIÓN HISTÓRICA DEL PP
Por César Alonso DE LOS RÍOS ABC 20 Mayo 2004

LA salida de La Moncloa no tiene por qué ser una tragedia para un partido. Tampoco para el PP. Lo que sí resultaría trágico, no sólo para él mismo, sino para la Nación, es que el PP dimitiera de sus convicciones patrióticas, que perdiera la conciencia de su misión en este terreno o simplemente de que no acertara en su estrategia. Pero ¿acaso hay base para plantearse estas hipótesis?

El turbión político-cultural que pusieron en marcha los nacionalistas con el apoyo de la izquierda (a veces con la iniciativa de ésta) hace más de tres décadas se ha ido llevando por delante la idea de la Nación en grandes sectores de la sociedad. Ahora apunta al último bastión, al PP. Hablo tan sólo de peligros... no tan raros, por otra parte. Debemos tener en cuenta que la derecha española ha tenido tentaciones confederales como la CEDA. De ahí la trascendencia de la obra de José María Aznar y de Jaime Mayor. De ahí que algunos nos hayamos sentido concernidos positivamente por «este» PP.

En estos momentos los cantos de sirena de los nacionalistas pueden seducir a ciertos dirigentes «populares» que curiosamente se consideran aislados con un electorado de casi diez millones de votantes. En realidad, no soportan la pérdida del poder. El hecho es que a muchos de ellos les tienta la perspectiva de hacer ciertas concesiones en el modelo de Estado a cambio de protagonismo. Piensan que aceptar la reforma de la Constitución y de los Estatutos no sólo les permitiría salir de este curioso gueto, sino liderar y controlar el proceso. Aún más: en su afán paternalista creen que podrían liberar al PSOE de las garras de los nacionalistas e incluso de sus propias convicciones. Tal es el «idealismo» de algunos dirigentes del PP: salvar al propio PSOE de sí mismo.

¿PARDILLOS, perillanes, simplemente confusos? Muchos de ellos aún no se han percatado de la endemoniada dinámica en la que se entra cuando se acepta el punto de vista de los nacionalistas; otros opinan que estamos ante un proceso fatal; por fin, los más avispados pretenden encubrir su falta de principios con la excusa de reorientar el proceso al no dejarlo en manos de quienes lo controlan ahora.

Todos ellos deberían tener en cuenta lo que ocurrió anteayer martes, 18 de mayo. La propuesta no de ley que llevó el PP al Parlamento según la cual todas las regiones y nacionalidades deberán gozar de los mismos derechos (aparte los históricos) fue sustituida por la socialista que sacrificó este punto. No obstante, el Grupo Popular se quedó muy satisfecho de que los socialistas hubieran mantenido el principio de la igualdad de derechos de todos los ciudadanos. Este es el nivel en que estamos. Un paso más y nos convertiríamos en una excepción mundial, digna de ser visitada por lo monstruosa: el único país capaz de proclamar la desigualdad de los ciudadanos.

NO terminó ahí la jornada. El mismo día la Generalitat catalana reivindicaba más de ochenta competencias, entre ellas la Seguridad Social. Como se ve, aún no se había vaciado del todo al Estado, aún tenía algo de carne el esqueleto sobre el que se armará la confederación. Y, por si fuera poco, ese martes el PSOE daba vía libre al descuartizamiento del Archivo de la Guerra Civil. ¿Cómo puede hablarse de igualdad de derechos de todos los ciudadanos cuando la pertenencia a una u otra región, a una u otra nacionalidad, les hace distintos?

La detención del proceso de destrucción de España en el que estamos depende del PP. No de su numantinismo, sino de su fidelidad a unos principios. El abandono de esta misión lo convertiría en un agradable compañero de viaje, ciertamente diezmado. Un compañero del último viaje «nacional».

Unidos contra la financiación del terrorismo
E. Anthony Wayne es subsecretario de Estado para Asuntos Económicos y Empresariales de EE UU La Razón  20 Mayo 2004

Europeos y estadounidenses están unidos en la convicción de que uno de los medios más eficaces para prevenir las atrocidades terroristas ¬como el terrible asesinato de cerca de 200 personas inocentes en Madrid a comienzos de marzo¬ es cortar la afluencia de dinero a los terroristas del mundo. La UE y Estados Unidos lideran los esfuerzos internacionales para luchar contra el terrorismo, y estamos avanzando significativamente. Desde los atentados del 11-S, la UE y Estados Unidos han trabajado con el Comité de Sanciones de Naciones Unidas para identificar a los individuos relacionados con el terrorismo, congelar sus activos financieros e impedir sus movimientos a través de las fronteras internacionales. Hasta la fecha, Naciones Unidas ha identificado a más de 400 individuos y grupos asociados con Al Qaeda o los talibanes, y la comunidad internacional ha congelado más de 139 millones de dólares en activos de los terroristas.

Como resultado de nuestros esfuerzos conjuntos, los terroristas ya no tienen libertad para mover impunemente su dinero por canales bancarios formales, sino que se ven obligados a confiar cada vez más en empresas de mensajería, remitentes informales y otros canales de alto riesgo para mover su dinero. Las organizaciones benéficas aprecian la importancia que el control y la responsabilidad tienen para garantizar que los fondos no se desvían hacia actividades terroristas. Se han congelado los activos de personas e instituciones que financian a Al Qaeda y a otros grupos terroristas. Este esfuerzo no resulta fácil y exige una estrecha cooperación entre nuestros respectivos funcionarios de inteligencia, mantenimiento del orden, hacienda y política exterior.

En Estados Unidos apreciamos los esfuerzos que nuestros aliados europeos han hecho para seguir adelante en su lucha contra los que patrocinan el terrorismo. La Declaración sobre Antiterrorismo emitida el 25 de marzo por el Consejo de Seguridad de la UE resalta la importancia que los dirigentes de la UE dan al establecimiento y a la aplicación de medidas eficaces para luchar contra la financiación del terrorismo. El recientemente nombrado coordinador antiterrorista de la UE, Gijs De Vries, ya ha dado muestras de su firme determinación de proceder contra quienes financian el terrorismo. España, en particular, puede ofrecer muchos conocimientos y experiencia a otros países. Ha demostrado un liderazgo sobresaliente en la copresidencia del grupo de trabajo sobre Financiación del Terrorismo, perteneciente al Grupo de Trabajo de Acción Financiera (FATF), el principal organismo internacional en los esfuerzos para combatir la financiación del terrorismo y el blanqueo de dinero. El hecho de que el secretario general de Naciones Unidas nombrara al embajador español Javier Rupérez primer director ejecutivo del Comité Antiterrorista de Naciones Unidas demuestra el importante papel que España desempeña en este ámbito.

Agradecemos el compromiso del Gobierno español de luchar contra el terrorismo y su cooperación con Estados Unidos en esta iniciativa. Ahora que se aproxima la cumbre entre Estados Unidos y la UE, una ocasión que podremos aprovechar para conseguir avances concretos en la lucha contra la financiación del terrorismo, tenemos la firme esperanza de que España haga oír su voz y fomente medidas positivas en esta dirección. Tanto europeos como estadounidenses sabemos que nos queda aún mucho trabajo pendiente. Las organizaciones terroristas son dadas a cambiar de nombre, a oscurecer su identidad y a unir fuerzas con bandas del crimen y el narcotráfico para financiar sus actividades. Para tomar medidas oportunas contra el terrorismo, como exige la Resolución 1373 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, todos los países deben adoptar legislación nacional independiente que permita congelar con rapidez los activos terroristas.

Debemos asegurarnos de que nuestra normativa y nuestras leyes se adaptan plenamente a los criterios de práctica más exigentes establecidos por la FATF. También debemos establecer suficiente responsabilidad y vigilancia para garantizar que las donaciones a organizaciones benéficas ayudan a los necesitados en vez de fomentar la violencia y el extremismo. Finalmente, debemos trabajar juntos para garantizar que los países vulnerables del mundo en vías de desarrollo disponen de las herramientas necesarias para afrontar la financiación terrorista. Europeos y estadounidenses han avanzado mucho en la lucha contra la financiación del terror, pero aún queda mucho trabajo por hacer. El recuerdo de quienes perdieron la vida en los atentados de Madrid y del 11-S sirve de recordatorio permanente de la importancia de impedir que quienes financian el terrorismo entreguen dinero a aquellos decididos a matar a inocentes.

Irak
Sarín. Realidad y deseo
Lucrecio Libertad Digital  20 Mayo 2004

No hay evidencia fáctica, por muy pesada que sea, que pueda desplazar una creencia. Las creencias arraigan en una zona de deseos inconfesos, que en nada ceden jamás a la razón ni a los hechos. Cuanto más los contradigan, mejor. Los hechos, como la razón son siempre conspiratorios para los creyentes. Se les borra.

Así sucede en la Europa sobre la cual Francia y Alemania imponen sus sacrosantos intereses nacionales, respecto de la guerra que, en territorio iraquí, las fuerzas de la alianza liderada por Estados Unidos y Gran Bretaña libran contra las redes islamistas: esas que atentaron en Nueva York, por supuesto; pero también en Madrid, en Bali, en otros tantos puntos difusos del planeta.

Francia y Alemania –y ahora, subsidiariamente, el Gobierno socialista de España– exhiben, desde antes de que la ofensiva empezara, un blindada creencia en la inexistencia de armamento químico en el tan democrático Irak de Sadam Huseín. Algo tendrán que ver los intereses económicos franco-germanos en esa fe, que les llevó a la indignidad de ignorar en qué modo ese armamento había sido usado para exterminar globalmente al pueblo kurdo. Las fosas masivas, una vez descubiertas, fueron vergonzosamente silenciadas por una prensa cuyo único interés ha sido exhibir un antiamericanismo tan excesivo cuanto irracional.

Nada tiene, pues, de extraño que idéntico silencio guarde ahora esa respetable prensa francesa y alemana –y, por prolongación, española– acerca del hallazgo de artefactos equipados con gas sarín en manos de las guerrillas sadamistas.

El sarín no es una broma. Hace no tantos años, una secta apocalíptica japonesa hizo uso de él para intentar una masiva matanza en el metro de Tokio. En pequeñísimas cantidades, el número de víctimas capaz de generar, de modo completamente indiferenciado, es inmenso. Un arma temible para el ataque contra población civil, especialmente en grandes concentraciones urbanas.

¿Cuántas primeras páginas de la prensa española ha merecido la aparición de los primeros explosivos cargados con sarín en Irak? ¿Cuántos comentaristas se han parado siquiera a reflexionar acerca de lo que el uso de ese arma química puede desencadenar en una población desprotegida?

Demasiadas preguntas. Y el creyente nada sabe de interrogación o duda. Su deseo es más fuerte, su decisión más firme que los hechos. No hubo kurdos gaseados. No hay sarín. Sadam era el legítimo padre protector de un idílico país soberano y más o menos democrático. Y, sobre todo, con él los negocios francoalemanes eran sustanciosos. ¿La verdad? Se fabrica a la medida. Y punto.

La ley electoral
Pablo CASTELLANO La Razón  20 Mayo 2004

Estaba recientita la tinta de su publicación en el BOE y ya se alzaron voces bien autorizadas, académicas y políticas, pidiendo su modificación. Se justificaron, entonces, muchas de las deficiencias señaladas por la excepcionalidad que el nicio de la modélica Transición imponía, a cuya seguridad y eficacia había que sacrificar la ortodoxia. Entre otras «inconstitucionalidades», a la luz del principio del voto igual, libre, directo y secreto, se analizaba la famosa Ley D Hont, con su desproporcionalidad incorregible, a la busca del forzado bipartidismo nuclear del sistema político, que castigaba a las formaciones minoritarias, en el plano nacional, y las beneficiaba en el marco nacionalista, desvirtuando la representación en el Congreso y Senado. El reparto, nada lógico, de los escaños en las circunscripciones electorales volvía a primar las hectáreas sobre las personas, las listas cerradas se veían como un mecanismo de disciplinamiento de la militancia, y el título VII, el autonómico, no tenía su acorde reflejo en la composición del Senado.

La opacidad en la financiación de las campañas electorales, la desventaja para cualquier nueva formación que pretenda concurrir y el régimen de incompatibilidades e inelegibilidades también fueron críticamente valorados. Y la publicación de encuestas en los medios de comunicación, en la que el derecho expresión se mide por el peso de los parlamentarios de que ya se dispone, no han convertido este texto en ningún ejemplo de democracia. La ley electoral no sólo condiciona el sufragio, y predetermina el mapa político partidista hasta el extremo de que sea tanto o más importante que la Constitución, que en su aprobación y reforma depende de ella. El anuncio de su posible modificación hace renacer algunas esperanzas de perfeccionamiento, limitadas y realistas, pues es obvio que el interés de los partidos prima sobre el interés general y es más importante la representación de las burocracias que la de la soberanía nacional.

El proyecto de limitar su reforma a la obligatoria paridad de sexos en las listas electorales, con la llamada fórmula cremallera, para que «las chicas» no vayan de mero adorno en los puestos condenados a no salir, tiene que ser bien recibido. No tanto, porque es una extravagancia si se limita a eso, lo de la segunda vuelta para la elección de alcalde que incrementará el bipartidismo asfixiante, disuadirá a candidaturas de independientes y más que dificultar el transfuguismo eliminará toda política de alianzas. El añadido de la obligatoriedad de participación en debates produce cierta intriga, pues no parece ser que se pueda condicionar a ello el hecho de ser elegible e imponer la obligación de expresión a los candidatos que tienen derecho a administrarse su estrategia electoral. Obligar a los medios a que convoquen a los contendientes es creativo de posibles situaciones pintorescas. Si el temor a que les desestabilicen a algunos impulsa sólo a retoques, más cosméticos que sustanciales, se estará profundizando en una política frustrante. Parece que algunas medidas anunciadas buscan el impacto propagandístico electoral y, bien examinado el fondo, sean el parto de otro ratoncillo. La política de enfatizar lo llamativo pero procurar que con ello todo quede igual se acaba desvelando sin gran esfuerzo.

La igualdad autonómica
EDITORIAL Libertad Digital  20 Mayo 2004

El principio de acuerdo para la reforma del modelo autonómico alcanzado el martes por el PSOE, el PP y Coalición Canaria supone una buena noticia por cuanto retoma un consenso básico entre los dos partidos mayoritarios de nuestro país entorno a un principio constitucional básico —aunque sistemáticamente amenazado por las formaciones nacionalistas— como es la igualdad entre las Comunidades Autónomas, sean estas regiones o “nacionalidades”.

Se trata además del primer gran acuerdo nacional alcanzado por el partido del Gobierno y el, hasta ahora, único partido de la oposición, que, por el contrario, rechazaron ERC, IU, PNV y CiU.

No obstante, una cosa es que esta noticia nos de esperanzas de que el PSOE recupere un proyecto nacional y otra, que lancemos las campanas al vuelo. Hay dos motivos para que nuestro optimismo vaya parejo con nuestra precaución. El primero se deriva en la propia forma en que se ha alcanzado este bienvenido pero sorprendente acuerdo. Todo empezó por una propuesta previa del Grupo Popular en contra de las asimetrías entre comunidades. Aunque todos los grupos se opusieron airadamente al texto, los representantes del PSOE y de CC presentaron sendas enmiendas; los primeros, para rebajar el alcance de la propuesta y eliminar del texto el concepto de “asimetría”; los segundos, para incluir, expresamente, el concepto de “insularidad”.

A la vista del resultado, los populares dieron juiciosamente por aceptable el resultado final y votaron a favor, por lo que la declaración salió finalmente adelante con el respaldo de 284 votos, frente a 7 abstenciones y 29 votos en contra.

Que este consenso sea, por parte del PSOE, el resultado de una consciente y sincera disposición a llegar a un acuerdo con el PP o bien el efecto perverso de una enmienda presentada en su contra será un cuestión que poco tardaremos en constatar.

Y es que las dudas sobre el cumplimiento que se va a dar a este pacto nos las sugiere el PSC de Maragall cuya conocida defensa del federalismo asimétrico entra en confrontación, perversiones del lenguaje aparte, con este pacto. Eso, por no recordar la condición de nación que reivindica para Cataluña la reforma estatutaria propuesta por los socialistas catalanes.

Este miércoles El Mundo ha publicado, además, un documento elaborado por el consejero de Relaciones Institucionales de la Generalidad que propone exigir al Ejecutivo central nada menos que 88 nuevas competencias, algunas tan abiertamente desafiantes al orden constitucional como la potestad para convocar referendos o la referente a la gestión de la tesorería de la Seguridad Social que supondría hacer añicos la caja única y despojar al Estado de un medio básico a la hora de garantizar a los ciudadanos, precisamente, esos mismos derechos y deberes con independencia de la Comunidad Autónoma en la que habiten.

Veamos, pues, en que queda este acuerdo PSOE-PP, cruzando los dedos, eso sí, para que los socialistas no nos salgan luego hablando de la “igualdad asimétrica de las autonomías”...

PP
Otro gallo cantaría
Juan Carlos Girauta Libertad Digital  20 Mayo 2004

Aznar se marcó su retirada antes de llegar al poder. Luego, una vez demostró sus capacidades como gobernante, algunos intentaron influir en él para que se desdijera con alguna excusa. Señal de que ignoraban por completo su código de valores. Poco importaba que los votantes populares desearan su continuidad. El desalojo de la Moncloa en 2004 era algo fatal.

Autoimponerse una fecha de caducidad no le restó un ápice de autoridad, y no se ha conocido en democracia mayor unidad y cohesión en un partido. El PP estaba blindado y, en las municipales, pudo atravesar la tormenta del “No a la guerra” sin mojarse. La fortaleza e integridad con que aquella maquinaria, grande, compleja y acorralada, se enfrentó al desafío callejero y mediático se resume en el episodio de la votación secreta, que no arrojó ni un voto menos -sino uno más- de los que tenía en el Congreso. La añagaza socialista destinada a “visualizar” la disensión en el adversario fracasó estrepitosamente. Lo cierto es que esa exhibición de unidad se fundamentaba en la adhesión a José María Aznar.

Sin embargo, el líder ya empezó a perder poder, gota a gota, en el momento en que designó sucesor. Comenzó la cuenta atrás y con ella las carreras para tomar posiciones de cara a la nueva etapa. Pero resulta que Rajoy perdió las elecciones. Es indudable que los resultados acusaron la conmoción por los atentados de Madrid, pero no lo es menos que la última campaña del PP incluyó varios errores, destacando la negativa a mantener debates en televisión con Zapatero. Aquella estrategia reflejaba el deseo de rentabilizar los logros de Aznar –sin esfuerzos pedagógicos–, pero desautorizando tácitamente su estilo.

Poco a poco había ido cuajando la idea de que el presidente, con todas sus virtudes, no sólo era antipático y desabrido sino también algo autoritario e insensible a los “hechos diferenciales”. Cuajó en el PP de Cataluña, como mínimo, que estuvo encantado de prescindir de sus servicios en campaña. Es decir, se compró la propaganda de quienes jamás votarían al PP y se perdió la oportunidad de motivar a una importante bolsa de electores catalanes a quien sólo el “antipático centralista” movilizaba, gente que acabó absteniéndose en medio de la agobiante y amenazadora atmósfera diseñada tras los atentados. El golpismo de baja intensidad del 13-M fue demoledor, sí. Pero lo fue, entre otras razones, porque en muchos lugares de España los militantes y votantes del PP se sintieron absolutamente desamparados.

¿Y si el candidato hubiera sido Mayor Oreja? Sólo hay que oírle estos días. No me lo imagino ofreciendo ministerios a CiU, como hizo repetidamente Rajoy. Ni primando a los disidentes de Unió para demostrar que un historial nacionalista es preferible a una larga militancia popular. Excelente político, Rajoy. Quizá Mayor Oreja también habría perdido, pero seguro que no se habría ido a descansar a Canarias tras las elecciones mientras su gente tiritaba de frío. Amicus Plato, sed magis amica veritas.

Asuntos internos
¿Dónde están los líderes del PP?
Agapito Maestre Libertad Digital  20 Mayo 2004

Porque el sistema político no funciona sin oposición, los ciudadanos empiezan a inquietarse ante la debilidad del PP al perder el poder del Gobierno de la nación. Su forma de ejercer la oposición es débil en las formas y sin criterio en el fondo. Hay más de un motivo para decir que el PP está bajo mínimos. Aunque resulta paradójico, es necesario afirmar que el partido con el nivel de afiliación más alto de España está sonado. Sus “dirigentes” aún no comprenden que la oposición es un lugar privilegiado para hacer política. Después de haber perdido las elecciones, pareciera que la mayoría de sus “líderes” nacionales están buscándose un sombraje que los proteja de la intemperie durante los próximos años. No quieren enterarse de que la oposición es su mejor protección. Ahí es donde tienen que fijar sus tareas políticas. Ahí es donde deben fijar todos sus esfuerzos. Ahí es donde los ciudadanos van a valorar su trabajo. Si los políticos del PP no ejercen de verdad, y a todas horas, la labor de oposición, corren el riesgo de convertirse en historiadores de su propio presente.

Las debilidades del PP en su tarea de oposición no se refieren únicamente a la falta de iniciativa de sus dirigentes, sino sobre todo a la carencia de respuestas, por no hablar de silencio absoluto, ante las opiniones emitidas por los dirigentes del PSOE. Resulta incluso alarmante que un partido tan bregado en tareas parlamentarias como el PP, apenas haya presentado iniciativas legislativas. Si el silencio parlamentario lo llevamos a la calle, entonces la cosa puede llegar a ser patética. Por ejemplo, el ciudadano se entera por la prensa de que será traducida al catalán, el vasco y el gallego la Constitución Europea, pero no sabemos cuál que es la opinión del PP al respecto. Si está o no de acuerdo y, sobre todo, que nos expliquen a todos los españoles cuáles son las repercusiones que tendrán para la vida ciudadana. La ciudadanía quiere oír, pues, la opinión de sus políticos, aunque estén en la oposición, o precisamente por eso quiere escucharlos con más atención. O se toman en serio este asunto los dirigentes del PP o puede estar toda la vida en la oposición.

En fin, cualquier observador de la vida política, ve sin muchas dificultades que en el PSOE hay muchas voces, e incluso diferentes modulaciones a la hora de expresarse sus dirigentes, unos hacen de buenos y angelicales y otros van de malos y perversos. No ocurre lo mismo en el PP. El ciudadano mira entre los dirigentes del partido de Génova y no halla a su “Pérez Rubalcaba”. Es como si todos en el PP hubieran renunciado a las formas y fondos políticos de carácter duro e intransigente. Todos en el PP quieren ser centristas. Todos en el PP parecen estar esperando las instrucciones desde una alta instancia, pero ésta no aparece por ningún sitio. Y es que algunos aún no se han percatado de que Aznar ya no está. Con él podían ocultar su inanidad, pero ahora tendrán que fajarse con la dura realidad.

HB: nuevo baile de disfraces
Carmen Gurruchaga La Razón  20 Mayo 2004

El Supremo, en su momento, ilegalizó, simultáneamente, mediante la Ley de Partidos a Herri Batasuna, Euskal Herritarrok y Batasuna, tras múltiples e impecables «considerandos». A partir de ahí, comenzó un obvio juego de los dirigentes «abertzales» para, como en el carnaval de Venecia, presentarse sucesivamente con la misma cara pero con distintos disfraces, según las situaciones. Esta Ley permite a la Fiscalía y la Abogacía del Estado denunciar cualquier intento de inscribir candidaturas electorales que incluyan personas que hayan pertenecido a cualquiera de las tres organizaciones ilegalizadas. Así pues, los nacionalistas radicales tratan de «colarse» con la fórmula utilizada en los primeros años ochenta, cuando no existían aún como partido, que consiste en manejar su infraestructura de oficinas, tabernas y otros locales en los que recabar las firmas necesarias para presentarse. Pero el sistema no les resulta. Ya lo intentaron con AuB. Y ahora, ante las elecciones europeas, vuelven a la carga bajo el subterfugio de Herritarren Zerrenda o, en resumen imaginativo, HZ. Llevan cerca de 50.000 firmas de apoyo y su cabeza de lista es la «gran luchadora» por la libertad de los pueblos oprimidos, que responde al nombre de Marije Fullaondo, asume la «Propuesta de Bergara», apoyada por ETA y que defiende el derecho de autodeterminación que corresponde a Euskal Herria, tanto en Francia como en España.

La nueva formación independentista «HZ» ha sido dada formalmente a conocer con la presencia estelar de Larraitz Mendizábal, una joven que al parecer representa la esperanza del nuevo horizonte soberanista y un señor voluminoso y barbado, con imagen de reminiscencias patriarcales tipo Moisés, llamado Walter Wendellin, a quien se le supone acreditado conocimiento comarcal en algún negociado europeo. Los servicios de Información de la Policía y la Guardia Civil han desenmascarado esta nueva lista electoral con pretensiones europeístas como muñida desde la guarida de Batasuna. Por eso, Otegi ha sacado el botiquín antes de que la candidatura fuera impugnada, al considerar su probable ilegalización como «obstáculo para la paz». Y adelantó que Batasuna nada tiene que ver con «HZ». Pero defendió esta nueva formación con ímpetu y con infantilismo respecto a su paternidad. Inmediatamente, la Fiscalía General y la Abogacía del Estado han tomado cartas en el asunto para impugnar esa travestida candidatura, oficialmente formalizada. No parece difícil, a la vista de algunos de sus candidatos, desnudar esa lista y no hace falta esfuerzo para saber quién dirige la partitura de este nuevo orfeón que utiliza el mismo estribillo batasuno: que se superen todas las violencias (eluden la condena de la violencia etarra). Pero si el Estado español se vale de sus mecanismos legales para combatir la violencia de ETA, sí es condenable. Un discurso fastuoso, al que estamos acostumbrados desde hace ya años.

La doble cara del PNV
Editorial El Ideal Gallego 20 Mayo 2004

El PNV ha vuelto a poner en peligro el futuro de las relaciones institucionales con el Gobierno para apoyar a los que amparan a los etarras. Pese al compromiso por parte de ambos gabinetes para recuperar el diálogo, los nacionalistas no han tardado en arremeter contra al PSOE con la misma intensidad con la que vertían acusaciones contra el PP. Para mayor despropósito, Arzalluz ha despertado de su aparente letargo para no quedarse al margen de la polémica. Y lo ha hecho para defender el derecho de Otegi y compañía a no condenar los atentados de ETA y a opinar lo que se les antoje.

Mientras el Ejecutivo de Zapatero trabaja en el cumplimiento de la Ley de Partidos, como se ha comprometido con Rajoy en la reciente reunión del pacto antiterrorista, Ibarretxe ha transmitido su posición a través de su portavoz. Azkarate se ha atrevido a pedir flexibilidad hacia la candidatura de Herritarren Zerrenda y a restar legitimidad al esfuerzo del Estado para proteger la seguridad de los ciudadanos. Y es que el Gabinete socialista no sólo ha pedido la impugnación de las listas de HZ por su vinculación con las formaciones “abertzales” ilegalizadas, sino que este partido no acceda al censo electoral. El Supremo ya ha cursado la necesaria prohibición, aunque los radicales no van a cesar en su propósito de boicotear las decisiones judiciales. Aralar ya ha ofrecido las listas con los datos de los posibles votantes y el PNV no se queda atrás. Sólo queda comprobar si también va a negarse a colaborar con el recién creado Centro Nacional Antiterrorista.

"ESTÁN DISTORSIONANDO LA ELECCIÓN"
Mayor Oreja rebate "las cinco mentiras" en las que el PSOE basará su campaña europea
Durante un conferencia en el Club Siglo XXI, el cabeza de lista del PP a las elecciones europeas ha rebatido los cinco argumentos con los que el PSOE trata de convencer a los electores que el PP no representa a España en Europa. Los beneficios de la cesión y la concesión, la conveniencia de agregarse al eje Chirac-Schroeder, el peso para los nacionalistas, el supuesto euroescepticismo del PP y la conversión de Bagdad en la capital de Europa, son "las cinco mentiras" sobre las que Mayor Oreja ha descrito la oferta real del PP.
Libertad Digital 20 Mayo 2004

Una de las dificultades a las que se enfrentan todos los candidatos a las elecciones europeas es la escasa información que le llega al ciudadano sobre cuál es la política que le conviene a España en la UE. Si lo que hace falta es labor pedagógica, Jaime Mayor Oreja no ha ahorrado explicaciones sobre cómo está elaborando el PSOE su estrategia sustentándola en cinco grandes mentiras. Son, a juicio del candidato popular, las siguientes:

1. A España le conviene ceder y conceder
Para Mayor Oreja, "la cesión y la concesión como sistema, como manera de entender el lugar de España en la unión, es exactamente lo contrario de lo que debe hacer y hace un país serio, es lo contrario de una política de 'peso específico' de un país, es contrario del prestigio de España como fórmula política. Es exactamente el lugar que España no debe ocupar".

Muy al contrario, afirma Mayor, "el prestigio de España está en su fortaleza, no en su debilidad. Está en su capacidad y en la transformación vertiginosa de estos últimos 8 años. Está en su capacidad para crecer, para crear empleo, para converger, para llevar a cabo de manera ejemplar la estabilidad presupuestaria. Está en su capacidad para ser y aportar a Europa una sociedad fuerte. Esto es lo que nos da prestigio y lo que nos hace fuertes y lo que hace que España tenga peso en Europa". En resumen, mientras el Gobierno socialista sea "el paladín de la cesión" debilitará a nuestra sociedad y volverá a España al espacio de la debilidad, actitud que ha quedado clara en apenas un mes de Gobierno, en temas como la negociación de los agricultores o la cesión de la sede de Madrid a Roma para la firma de la Constitución Europea.

2. El PP es poco europeo porque no cree en el eje Chirac-Schroeder
Es la segunda mentira que promociona el PSOE. Según Mayor Oreja, los socialistas fomentan la idea de que "a mayor proximidad con la actual configuración de eje franco-alemán, mayor pureza europeista" lo que lleva a deducir que, "como quiera que el Gobierno del PP discrepó para la mejor defensa de los intereses de la sociedad española con el actual contenido de ese eje, el PP es poco europeo".

Sin embargo, la discusión no estaría en la elección "eje sí o eje no", sino en la estabilidad presupuestaria, si hay que mantener o no la solidaridad interterritorial o si debe modificarse o no el presupuesto europeo. Para Mayor Oreja, "la construcción europea es la superación de los ejes. Estamos en una Europa a 25". Se detiene además en no confundir "aquél motor franco-alemán que, tras la caída del muro, puso en marcha el canciller Kohl y la CDU (...), del actual comportamiento de Schroder y Chirac", que en su opinión es sólo "una sociedad de socorros mutuos". Si Francia y Alemania persiguen intereses propios contrarios a los españoles, la agregación sólo complica las cosas. En definitiva, "no es una cuestión de ejes sino de incompatiblidad de intereses".

3. El PSOE daría más peso a los nacionalismos y presencia a las lenguas
Tercera mentira estratégica del PSOE. Explica Jaime Mayor que Zapatero promete hacer del gallego, catalán y vasco, lenguas oficiales de la Unión. "Esa propuesta imposible es también una manera de no decir la verdad: esa propuesta no es más que el reflejo de una exigencia política de sus socios de gobierno en Cataluña, ERC". Ya se ha demostrado la imposibilidad pero "en el caso de haber prosperado la brillante propuesta del actual gobierno español, Europa se habría transformado en una auténtica torre de babel. El sentido común decía que la propuesta era inviable. Y ha sido un fracaso".

4. El PP es euroescéptico
Frente a la cuarta mentira, Mayor ha recordado que "el centro político español ha sido quien diseñó y puso en marcha los dos proyectos políticos que más nos han aproximado a la Unión". Añade Mayor Oreja que "somos europeos, y lo somos por valores, por principios, por orígenes ideológicos, por identificación histórica con el proyecto europeo, por denominación de origen si se quiere. Por vocación y casi por destino". Para nosotros, ha explicado Mayor Oreja, cuando más decisivo es un país en Europa, más europeo es. En pocas palabras: "en el PP no somos más euroescépticos, sino más euroexigentes".

5. Bagdad como capital de Europa. Distorsiones electorales
Al rebatir la quinta mentira, Mayor Oreja acumula toda la estrategia del PSOE para introducir la guerra de Irak como argumento electoral. Se trata de lo que defendía el argumentario electoral socialista: aprovechar el tirón de las movilizaciones contra la guerra y traducirlo a votos para Europa con la visita privada de Aznar a Bush como agravante. "Cuando hablan de un refrendo de la política exterior de España, de un refrendo de la retirada de las tropas de Irak, cuando escogen un calendario de retirada de tropas que termina prácticamente el mismo día en que comienzan las elecciones europeas, cuando mezclan de manera mezquina unas torturas deplorables con una decisión de política internacional del gobierno de Aznar, y cada vez que hacen de Bagdad el corazón de estas elecciones y lo convierten en el corazón de Europa, están mintiendo al electorado español".

Frente a ello, Oreja considera que "la verdad, es que el Gobierno socialista quiere un resultado en las elecciones europeas que le permita aparentar la existencia de una mayoría absoluta. Quieren la soledad, la minoría absoluta, la sensación de marginalidad, de desesperanza en cuanto a la construcción de una alternativa futura". De esta forma buscan que no existan contrapoderes en los próximos años y que "España sea, políticamente, simplemente una síntesis de la izquierda y de los nacionalismos".

CONCLUSIÓN: Los equipajes europeos del PP y el PSOE
"¿Qué llevamos a la UE unos y que llevan otros?" El PP, afirma mayor Oreja quiere "llevar la pujanza y la vitalidad de la sociedad española, la fortaleza de nuestra sociedad, la realidad última de nuestra sociedad". Por el contrario, el PSOE lleva "una España síntesis de la izquierda y del nacionalismo, que es la España de la debilidad".

"Una cosa es presentarse con una España fortalecida, con una España estable, con una España cohesionada, con una España constitucional, y otra bien distinta es presentarse en Europa con una España constituyente, en transición otra vez, inestable y, en definitiva, con una España debilitada por un proceso político interior frente a los nacionalismos".

La intervención de Mayor Oreja fue presentada en el Club Siglo XXI por el responsable del FMI, Rodrigo Rato: "es un hombre que ha tenido habilidad para estar en los sitios importantes" como el Ministerio de Interior "cuando la lucha contra ETA había perdido la eficacia y, en algunos momentos, sus valores éticos" y en el momento de dar "impulso la alternativa democrática en el País Vasco".
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