AGLI

Recortes de Prensa     Viernes 21 Mayo 2004
SER NACIONALISTA
MIKEL BUESA ABC 21 Mayo 2004

Nacionalismos de campanario
Ernesto Ladrón de Guevara La Razón   21 Mayo 2004

Big bang secesionista en Cataluña
Aleix Vidal-Quadras La Razón   21 Mayo 2004

INDEMNIDAD DE ARAFAT
Valentí PUIG ABC 21 Mayo 2004

Aclaraciones a Anasagasti
Pío Moa Libertad Digital  21 Mayo 2004

Una lista fraudulenta
Ramón Villota-Coullaut Libertad Digital  21 Mayo 2004

UNA CULTURA SIN LOCALISMO
Editorial ABC 21 Mayo 2004

Moratinos y el síndrome de Estocolmo
GEES Libertad Digital  21 Mayo 2004

La amenaza de Europa para Occidente
Daniel Pipes Libertad Digital

ALDABONAZO DE GALLARDÓN
Editorial ABC 21 Mayo 2004

¿Libertad de expresión
Cartas al Director ABC 21 Mayo 2004

Buena ocasión
Cartas al Director El Correo 21 Mayo 2004

Juan Vicente Herrera dice que el PSOE empieza a pagar sus hipotecas con los nacionalistas
EFE Libertad Digital  21 Mayo 2004

Rosa Díez advierte de que Galeusca obstaculiza la lucha antiterrorista
Redacción / A Coruña El Ideal Gallego 21 Mayo 2004

Muguruza cantará en Rivas mientras la AVT analiza si sus letras constituyen un delito
EFE Libertad Digital  21 Mayo 2004










 

SER NACIONALISTA
por MIKEL BUESA Catedrático de la Universidad Complutense de Madrid ABC 21 Mayo 2004

APENAS transcurrido un mes desde la formación del nuevo Gobierno, a pesar del que, en su comienzo, parecía ser un posible idilio con ellos, las relaciones entre el Partido Socialista y los nacionalistas vascos se están tensando con un empuje cada día más notorio. Éstos achacan a aquéllos, volviendo al lenguaje de la era Aznar, su inmovilismo y su repliegue sobre las posiciones constitucionalistas que, en su momento, en un interesado ejercicio de confusión, identificaron con el Partido Popular. Y no contentos con ello, de la mano del ejecutivo vasco, se despachan descalificando su política en Euskadi cuando, en una declaración sobre las «razones económicas para un nuevo marco institucional», señalan que el período en el que gobernaron conjuntamente con el PNV fue «la década perdida en materia de autogobierno».

En la perspectiva nacionalista, por tanto, el socialismo no parece que pueda aportar nada más allá de su aquiescencia con el proyecto que representa el plan Ibarretxe, al que no cabe otra cosa que decir amén, reconociendo de paso el derecho del País Vasco a la secesión. Tal vez a alguno, imbuido por la loable aspiración al diálogo, le sorprenda la contundencia de esta afirmación. Por mi parte, considero que en ella se condensa la única conclusión coherente con el ser y el pensar de los nacionalistas, tal como trataré de mostrar a los lectores aludiendo a algunas cartas que varias personas de esa ideología me han dirigido.

Ser nacionalista, como me recordaba no hace mucho tiempo un colega universitario y diputado del PSC en Cataluña, es, en primer lugar, un sentimiento. Se trata de la emoción de saberse perteneciente a un grupo humano singular -por más que tal singularidad apenas se diferencie de otras de su misma naturaleza- al que se concede un valor absoluto. Tomás B -un vasco que, aparte de vivir en Asturias, confiesa creer «que el ser humano es poseedor de valores eternos y universales»- lo expresa usando un símil futbolístico: «Soy del Athletic porque está en lo más hondo de mi alma... Con Euskal Herria me pasa lo mismo». Y añade para remachar la idea que le «gustaría ser del Manchester o del Bayern» -interesante adscripción ésta que omite cualquier referencia a un equipo español-, pero no puede al no sentir nada por ellos.

El sentimiento nacionalista es íntimo y ocupa un lugar tan recóndito que resulta inasequible a quien no se ha iniciado en sus arcanos. El mismo Tomás B me lo aclara con rotundidad: «Usted no puede entenderlo, estoy seguro de que, aunque Dios le dé mil años de vida en este mundo, no lo entendería». Y es éste, y no otro, el motivo por el cual sólo los adeptos son fiables portadores del genuino mensaje del nacionalismo y de la verdadera expresión de los deseos y aspiraciones de todos los vascos. Javier G -un profesor emérito universitario y sacerdote adscrito a la corriente sabiniana mayoritaria entre los eclesiásticos vascos- me señalaba en una carta escrita con ocasión de una entrevista que me hicieron a raíz de la ominosa manifestación que, presidida para su mayor gloria por Ibarretxe, siguió al asesinato de Fernando Buesa, mi hermano, que mis declaraciones se veían sesgadas por basarse en dos fuentes de información sospechosas: una, la «Televisión estatal o alguna de las llamadas independientes», pues «me imagino que no tendrá la posibilidad de escuchar desde Madrid alguna de las cadenas de la Televisión vasca»; y la otra, «la experiencia suya, ... lo que junto a sus allegados ha oído». Pues, en efecto, para este cura bienintencionado que, según me dice en otra misiva posterior, desea «colaborar a la búsqueda de una verdad que haga posible la vida entre nosotros», sólo los nacionalistas son capaces de llegar a ella. Y así, no vacila en descalificar los análisis y opiniones de personas como Baltasar Garzón, Fernando Savater, Rosa Díez y Nicolás Redondo -incluso concediendo que «no tengo duda alguna de que conozcan esta tierra»- por estar «completamente escorados», porque «les falta el equilibrio necesario para poder representar la manera de pensar tan horriblemente difícil y complicada de las gentes de nuestra tierra» y porque, a su parecer, «hay fuerzas en la persona que se hallan muy por encima de sus conocimientos, fuerzas que pueden llegar a dirigir a una persona». Y, naturalmente, ninguno de tales argumentos -ni siquiera el último, pese a su naturaleza de hipótesis conspirativa que tan buen juego suele dar en estas ocasiones- los extiende sobre sus correligionarios. Para él, «el contrapeso (de éstos) ... podría llevar a un cierto equilibrio» porque, en definitiva, «nunca he podido oír que haya ofrecido el Partido Popular -y desgraciadamente el Partido Socialista...- una sola solución al problema de la violencia y el terrorismo», en tanto que «el Partido Nacionalista Vasco... se ha interesado por ofrecer pistas de solución a un problema que es ante todo político».

Siendo esto así, no sorprenderá que, en la perspectiva nacionalista, la acción política válida es la que se gesta desde los recónditos sentimientos a los que he aludido. Y es éste el motivo por el que, más allá de las diferencias que pudieran existir entre ellas, se afirma la voluntad inequívoca de reunir a las distintas facciones que comparten ese sustrato. De ahí la defensa a ultranza que, desde el PNV o EA, se realiza de la voz política de ETA, tal como se evidencia, por ejemplo, en las actuaciones que, desde la ilegalización de Euskal Herritarrok, encabeza el presidente del Parlamento vasco. No es sorprendente si se tiene en cuenta que Juan María Atutxa -a quien puedo citar por su nombre, pues la carta de la que hago uso fue publicada por él hace cosa de un año-, a pesar de sentirse molesto por la que califica de «injusta pena de aparecer como filoterrorista ante la opinión pública», se considera portador del «estigma que nos obliga a algunos, desde hace bastantes años, a dedicar parte de nuestro tiempo cada día a evitar que esos supuestos amigos íntimos -o sea, los batasunos- nos retiren definitivamente el uso de la palabra».

Y no sorprenderá tampoco que, para el logro de sus máximos objetivos, los nacionalistas estén dispuestos, de momento sólo sobre el papel, a arrostrar cualquier privación. Si Sabino Arana ya se ofreció a sacrificar sus «afectos, la hacienda y la vida misma», según dejó escrito, sus émulos no le van a la zaga. Tomás B, que debe ser lector habitual de mis trabajos sobre la economía de la secesión, escribe: «Créame, esos nubarrones que hay en el horizonte y que usted tan machaconamente nos recuerda a todos no me inquietan más de lo necesario. Imagino todas las dificultades que llevaría la independencia de Euskal Herria, pero le agradecería que no siguiera recordándomelo». Y, para redondear su argumento, añade citando a Shakespeare: «Si estamos destinados a morir, nuestro país no tiene necesidad de perder más hombres que los que somos; y si debemos vivir, cuantos menos seamos, más grande será para cada uno la parte del honor». Se comprende entonces que, ante tal extremismo, tratar de llegar a soluciones de compromiso con ellos, más aún si tales arreglos tienen una pretensión de permanencia, es seguramente una tarea inútil.

Nacionalismos de campanario
Ernesto Ladrón de Guevara es portavoz de Unidad Alavesa y doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación La Razón   21 Mayo 2004

Si en algo hay que alabar a los nacionalistas es por su pertinaz insistencia y su capacidad para obtener objetivos en pro de sus respectivas independencias de silbo y tamboril, o por la machacona y aburrida tabarra que nos dan en su actividad en pro de la segregación de sus dominios del tronco común de los españoles. Hay que reconocerles constancia y capacidad de organización de esfuerzos para ir acercándose progresivamente a la mayor cota de fragmentación de España jamás soñada por quienes añoran verla hecha añicos.

Aprovechando el cambio de color político del Gobierno y el anuncio de Rodríguez Zapatero de nuevo talante, así como porque el Partido Socialista se encuentra necesitado de apoyos para gobernar con mayorías coyunturales, ya están metiendo la cuchara en la cazuela de todos, a ver si capturan el chorizo y la morcilla del potaje común de todos los españoles. Vuelven con el tema del fraccionamiento del Archivo General Histórico de Simancas.

Los independentistas catalanes solicitan llevarse los documentos relacionados con Cataluña, como si éstos fueran referencia histórica exclusiva de un ideal y ficticio país catalán que no hubiera tenido relación alguna con la nación común de todos los españoles, y como si de la historia pudiera hacerse pequeños cortijos particulares de los que inferir que no ha habido una historia común del conjunto de la España peninsular e insular e, incluso, de la de ultramar. Pero es que, aun en la hipótesis absolutamente absurda y demencial de que tuvieran razón, su demanda caracteriza a quienes la formulan.

Es de una notable ignorancia querer dividir un archivo. Los archivos sirven para organizar, clasificar y sistematizar documentos, imágenes y cuantos elementos de indagación histórica puedan permitir a los investigadores acercarnos a la verdad histórica. La división de los archivos en una fragmentación territorial lo que produce es una dificultad sobreañadida a los investigadores para encontrar y relacionar las pruebas de la historia y, por tanto, obstaculizan gravemente su trabajo de investigación.

A lo que se tiende por la comunidad científica es a concentrar lo más posible la recopilación de documentos históricos para facilitar su localización e interrelación, y a especializar los archivos por campos temáticos precisamente para posibilitar la sistematización de sus contenidos y el tratamiento consiguiente.

Una división de los archivos con criterios territoriales en lugar de con criterios temáticos supone la locura desde una perspectiva científica y de profundización del saber, y demuestra un chovinismo aldeano que sonroja. A no ser que pretenden elevar las becas de investigación para pagar el transporte de extremo a extremo de la «piel de toro» de los pobres investigadores. O a no ser ¬cosa más perversa si fuera realidad¬ que lo que pretendan es eliminar documentos históricos que desdigan las tesis nacionalistas desde la realidad de lo que ha sido el pasado común de todos los españoles.

Este debate coincide con una nueva concertación de esfuerzos de la llamada GALEUSKA, denominación que procede de otro tinglado nacionalista que se adoptó en la República precisamente para socavar los cimientos de la misma y dinamitar la unidad territorial del Estado Republicano en 1931. Para los nacionalistas vascos, gallegos y catalanes es requisito indispensable que se reconozcan las lenguas autonómicas como oficiales de Europa en la Constitución Europea. A uno, que aunque le tira el terruño no tiene mentalidad aldeana, le produce este tipo de exigencias una especie de vergüenza ajena difícil de contener, sacándole el rubor a las mejillas.

Estos personajes de la España periférica profunda no saben que en Europa hay unos trescientos dialectos e idiomas locales y que si se reconociera cada uno de ellos Europa dejaría de llamarse así para adoptar el nombre de Babelia, donde el presupuesto común se iría en pagar a miles de traductores y las imprentas tendrían que ampliar su maquinaria para dar abasto y sacar todo el papel que ello conllevaría. Pero además, en el actual eje franco-alemán, bastante satisfechos tendríamos que sentirnos con que el español fuera lengua oficial de uso común en la Europa unificada, y eso que la hablan ya 400 millones de terrícolas. Lo que hay que aguantar sin perder la compostura...

Big bang secesionista en Cataluña
Aleix Vidal-Quadras La Razón   21 Mayo 2004

Aunque los términos del acuerdo de gobierno entre las formaciones que hoy comparten el poder en la Generalitat de Cataluña ya presagiaban un ataque a gran escala a la unidad nacional, la lista de transferencias de competencias que ha presentado el Conseller de Relacions Institucionals a sus colegas deja pálido el texto que suscribieron socialistas, independentistas y ecosocialistas para arrebatar la plaza de Sant Jaume a los pospujolistas.

La lectura de la relación interminable de competencias del Ejecutivo central que Pascual Maragall se propone exigir a Rodríguez Zapatero produce estupor y alarma porque no se trata de otra cosa que de liquidar cualquier vestigio de presencia del Estado español en el Principado. Si hace un año alguien nos hubiera anunciado que muy pronto desde el Palau de la Generalitat catalana se iba a poner sobre la mesa del Consejo de Ministros un plan de separación de España de una agresividad igual o superior a la contenida en el invento de Ibarretxe, hubiéramos acusado de catastrofista al agorero en cuestión.

Pues bien, hay ocasiones en que la realidad desborda a la ficción y vivimos despiertos nuestras peores pesadillas. Yo conozco personalmente a muchos de los miembros socialistas y de Iniciativa que desempeñan actualmente responsabilidades de gobierno en Cataluña y siempre les había considerado gente sensata e inteligente, con un sentido claro de la medida de los asuntos que manejaban. Obviamente, no puedo verter un juicio similar sobre los máximos dirigentes de Esquerra y basta el episodio delirante de la entrevista de Carod con ETA para corroborar esta afirmación.

Ahora bien, debo realmente hacer un enorme esfuerzo mental para imaginar a personas como Antoni Castells, Josep Mª Vallés, Ernest Maragall o al propio Joan Saura suscribiendo el abandono por parte del Gobierno de España de los aeropuertos, la RENFE, la Tesorería de la Seguridad Social, la supervisión y la inspección del sistema financiero, la red de carreteras del Estado, la Agencia Tributaria, el INEM, el Fondo Social Europeo, el Consorcio de la Zona Franca, la UNED, las becas universitarias, el espectro radioeléctrico completo y la facultad de convocar referendos.

Estamos, por inverosímil que parezca, ante un big bang político de consecuencias letales para Cataluña y para el conjunto de España.

Si toda la panoplia de traspasos reclamados por el tripartito se llevase a cabo, nuestra vieja y plural nación habría llegado a su fin.

Los efectos sobre la estabilidad del sistema constitucional vigente y sobre la convivencia en el seno de la sociedad catalana serían tan destructivos que resulta increíble que individuos que se sientan en los órganos de dirección de un gran partido nacional como el PSOE se hayan planteado siquiera semejante barbaridad.

Cabe preguntarse cuál será la respuesta de Zapatero. Y ese es el problema, que cabe.

INDEMNIDAD DE ARAFAT
Por Valentí PUIG ABC 21 Mayo 2004

ABDULLAH II ratifica que los monarcas jordanos aconsejan bien al decirle a Arafat que se mire al espejo y luego se quite de en medio. A pesar de la tradicional desunión del mundo árabe, la incomodidad con Arafat es recurrente. Resulta asombrosa la indemnidad de Arafat en los últimos tiempos y la complicidad mediática con que cuenta para presentarse como víctima siendo como es uno de los obstáculos más contumaces para la paz en el Oriente Medio. Dice la leyenda que al dar paso a la Administración de Bush jr, la única llamada del dolido Bill Clinton a la Casa Blanca fue para advertir que no se fiasen para nada de Arafat. Las buenas gentes de Palestina han tenido la inmensa desgracia de tener a Arafat como líder. Ahora todo el mundo lo sabe, pero no lo dice.

Para este domingo se supone que Ariel Sharón hará público su nuevo plan para la retirada de Gaza, después de que su partido -el Likud- rechazase el plan anterior para el que contaba con la aprobación de los Estados Unidos. Mientras, Arafat lleva ya más de dos años asediado en Ramallah, asido de la turbulencia que él mismo genera, históricamente incapacitado para construir algo en beneficio de su gente. Sus métodos son la corrupción, el autoritarismo y la sumisión a los agentes del terror. Con toda la ayuda económica internacional que la Autoridad Palestina ha recibido, Gaza podría hoy ser una nueva versión del Líbano próspero. La cleptocracia y la imposición de las franquicias de la Autoridad Palestina han destruido la economía de la zona. Los terroristas de Hamás operan a sus anchas. En estos casos, según parece, la solución consiste en culpar de todo a Israel. Lo hizo Arafat una vez más en un discurso televisado hace unos días con motivo del 56 aniversario de la «Catástrofe» -es decir, de la fundación del Estado de Israel-. Arafat convocó a los palestinos a «aterrorizar al enemigo».

AUNQUE el mal viene desde el principio, lo mejor para los palestinos hubiese sido que el trayecto de Arafat concluyera cuando rechazó la paz que Ehud Barak le ofreció en Camp David, bajo los auspicios de Bill Clinton. El escritor israelí Amos Oz, miembro eminente del movimiento «Paz ahora» vio por televisión el regreso exultante de aquel Arafat: los eslóganes saludaban al «nuevo Saladino». Oz escribe que recordó entonces que el primer Saladino había jurado no pactar con los infieles, masacrarlos y echarlos al mar. Partidario de un Estado palestino en Gaza y Cisjordania, Oz describe a Arafat: «Se viste como Che Guevara, le tratan como a Saladino». Es impresionante que todavía haya quien considere a Arafat como hombre de paz. Esas fueron las palabras del Rey de Jordania al entrevistarle «The New York Times»: «Pienso que Arafat necesita mirarse un buen rato al espejo para poder ver si su posición está ayudando o no a la causa palestina».

UNA ancha estela de traiciones y muerte ha sido hasta ahora mismo la existencia de Arafat y se hace arduo suponer que eso vaya a cambiar. En las franjas moderadas de Palestina se espera con impaciencia y se calla con vergüenza, y también con miedo. Los fieles a Arafat, sin embargo, están en lo de siempre. A inicios de la segunda «intifada», el redactor-jefe del periódico oficial de la Autoridad Palestina criticaba a los padres que prohiben a sus hijos que participen en las manifestaciones contra los israelíes y que les digan: «No vayáis, podrías morir»: «Estas gentes abominables constituyen una quinta columna en nuestro seno y son peores que las balas enemigas». Arafat siempre tiene quien le escriba.     vpuig@abc.es

El PNV en la guerra civil
Aclaraciones a Anasagasti

Pío Moa Libertad Digital  21 Mayo 2004

Anasagasti ha preguntado al gobierno cuándo manifestará oficialmente que el bombardeo de Guernica fue obra de la Legión Cóndor alemana, por orden del general Franco, y no de los llamados “rojos separatistas”. No sé qué hará el gobierno, ni siquiera si hubiera seguido siendo el del PP, porque éste ha demostrado a menudo una ignorancia histórica más que sorprendente. Bueno será, por tanto, aclarar algunas cosas, no al señor Anasagasti, que sabe perfectamente todo lo relacionado con Guernica, sino a mucha gente que todavía las ignora.

1.- El bombardeo no fue obra sólo de la Legión Cóndor, sino también, aunque secundariamente, de aviones italianos. Esto es importante como veremos luego.

2.- Nada prueba que Franco lo ordenase o siquiera lo autorizase. Según los documentos disponibles, Franco había ordenado que “cuando se bombardeen objetivos militares en las poblaciones o próximos a ellas, se cuidará la precisión del tiro con objeto de evitar víctimas en la población no combatiente”. La prohibición de atacar poblaciones civiles fue expresamente reiterada después del bombardeo de Guernica. Acusar a Franco del bombardeo no indica ignorancia, me temo, sino una aviesa intención de tergiversar la historia.

3.- Las investigaciones más minuciosas y sin la carga de propaganda habitual, llevadas a cabo por Vicente Talón, César Vidal y, especialmente, Jesús Salas Larrazábal, demuestran que el bombardeo fue ordenado por el jefe alemán Von Richthofen, en el marco de un intento de embolsar a importantes fuerzas enemigas, intento inútil porque Mola había ordenado el avance en otra dirección; que el número de muertos ascendió a un máximo de 126, y no a los 800, 1.600 y hasta 3.000 que la propaganda del PNV y otros ha venido sosteniendo; que tras el bombardeo quedó en llamas un 18 % de la villa, la cual terminó ardiendo en un 70% en las horas siguientes, sea porque a los bomberos y autoridades les resultó imposible controlar el fuego, sea por negligencia, de la que fueron acusados por diversos testigos, o por otras razones.

4.- La acusación franquista de que el incendio fue provocado por los “rojos y separatistas” ha sido desmentida hace mucho tiempo por los historiadores. No precisa que la desmientan unos políticos cuya competencia y credibilidad en este aspecto es forzosamente escasa, y cuya tarea no consiste en aclarar problemas históricos.

Pero es evidente que Anasagasti no persigue aclarar nada, sino alimentar el rencor enturbiando la visión del pasado. Por esta razón, y para quitarle en lo posible las ganas de usar torticeramente la historia, sería urgente hacerle a su gobierno, a su vez, algunas preguntas. Por ejemplo:

¿Cuándo manifestarán oficialmente el gobierno autonómico vasco y el PNV que Irún y Éibar sí fueron incendiadas deliberadamente por las tropas antifranquistas en retirada, dando con ello una apariencia de verosimilitud a la acusación hecha por el bando de Franco en relación con Guernica?

¿Cuándo manifestarán oficialmente que la respuesta del gobierno vasco al bombardeo de Guernica consistió, sólo dos semanas después, en intensificar los tratos con los fascistas italianos (también participantes en el bombardeo, así como autores del de Durango), con vistas a una rendición por separado, es decir, para traicionar a sus aliados del Frente Popular?

¿Cuándo manifestarán que, al caer Bilbao, tropas del PNV encuadradas a veces por los mandos fascistas, impidieron a sus aliados del Frente Popular quemar gran parte de la ciudad y destruir las industrias, las cuales pasaron íntegras a poder de Franco, un regalo de la mayor importancia para ganar la guerra?

¿Cuándo manifestarán que en el curso de esos tratos con los fascistas italianos, el PNV estaba obsesionado por llegar a una rendición “de modo simulado, para no provocar en los republicanos sospecha alguna”, como explica el padre Onaindía, principal enlace con los fascistas?

¿Cuándo manifestarán que el PNV, una vez perdida Bilbao, saboteó todos los intentos de sus aliados izquierdistas por contraatacar para recuperar Vizcaya?

¿Cuándo manifestarán que el PNV indicó a los fascistas que Franco debía atacar por Reinosa, a espaldas de los batallones vascos, para simular un copo de los mismos que permitiera presentar su rendición como inevitable, e incluso acusar a sus aliados izquierdistas de haber dejado copar a los peneuvistas? Por cierto, así sucedió, exactamente.

Y podríamos seguir con bastantes preguntas más. Llevo años insistiendo en la necesidad de un debate serio sobre la guerra, entre historiadores y al margen de las políticas del momento. En vano. Ahora parece que Anasagasti quiere trasladar el debate a las Cortes. Lugar inapropiado, como decía, pero a falta de pan… Siempre puede ayudar a limpiar nuestra historia de las telarañas de la propaganda.

HZ
Una lista fraudulenta
Ramón Villota-Coullaut Libertad Digital  21 Mayo 2004

La Ley Orgánica 6/02, de Partidos Políticos, de 27 de junio, ya previó una situación como la actual, y debido a ello su disposición adicional 2ª modificó la Ley Orgánica de Régimen Electoral General, en su artículo 44, con la idea de impedir que una agrupación de electores presente una candidatura similar a un partido político ya ilegalizado, Euskal Herritarok o Batasuna. Para ello es necesario demostrar la relación entre HZ –así se llama actualmente, Herritaren Zerrenda– y sus antecesores, sea en sus estructuras, organización o funcionamiento. Será, por tanto, la Sala Especial del Tribunal Supremo la que deba resolver sobre esta posible ilegalidad, teniendo en cuenta que 33 candidatos de 56 han estado vinculados a organizaciones del entorno etarra, ya ilegalizadas. Todo el procedimiento, incluido el posible recurso ante el Tribunal Constitucional, ha de resolverse antes del inicio de la campaña electoral, según el calendario que la propia Ley Orgánica de Régimen Electoral indica.

Y esto es lo que el Gobierno ha concretado este martes, la presentación de la demanda de impugnación de la candidatura de HZ, lo que ya se anunció en el Consejo de Ministros del viernes pasado. Con esta acción, el Gobierno Zapatero ha demostrado que no habrá variación en la lucha contra el terrorismo etarra con las posturas del Gobierno Aznar, un Gobierno que tuvo grandes éxitos en esa lucha, éxitos que no podían desaprovecharse por la debilidad parlamentaria del Gobierno actual. Si, como es natural, el PNV vuelve a dar la nota discordante –ya criticó la decisión tomada el pasado viernes por el Consejo de Ministros–, está no será más que una muestra más del acierto de la decisión. Porque el partido que mantiene como grupo parlamentario a los sucesores de EH en el Parlamento Vasco –ocultos bajo un simple cambio de nombre–, incumpliendo diversas resoluciones del Tribunal Supremo, en un abierto desafío al Estado de Derecho y a la división de poderes, no puede dar lecciones a nadie de democracia ni de respeto a las ideas.

UNA CULTURA SIN LOCALISMO
Editorial ABC 21 Mayo 2004

EXISTE, por desgracia, una visión localista de la cultura que pretende utilizar los frutos del talento y de la libertad creativa al servicio de fines inaceptables. La cultura es universal por naturaleza, porque excluye el sectarismo y la concepción parroquial de la condición humana. Produce, por ello, notable desasosiego la insistencia de ciertos partidos nacionalistas en la «devolución» de documentos y obras de arte que, según su peculiar y particular punto de vista, sólo pueden ser legítimamente expuestos y conservados en el terruño que se considera propio. Se trata, como es notorio, de la nueva ofensiva para «recuperar» la documentación de origen catalán que se integra hoy día en el Archivo General de la Guerra Civil, a lo que se añade la extravagante pretensión de revisar el reparto de las obras de Salvador Dalí, realizado a la muerte del artista con razonable criterio científico. La tibieza de la ministra del ramo, Carmen Calvo, en el caso del Archivo (no, por fortuna, en lo que atañe al genio ampurdanés) sólo sirve para alimentar la polémica y promete ser fuente de nuevas rencillas, confrontaciones y victimismos. Es decir, todo lo contrario de la idea de la cultura como deber y atribución esencial del Estado, según exige de forma expresa el artículo 149.2 de la Constitución. Esperemos que este artículo no termine entrando en la revisión constitucional que el nuevo Ejecutivo pretende llevar a cabo en la presente Legislatura.

El Archivo de la Guerra Civil, como bien recordaba su director a preguntas de ABC, no es -en puridad- el «Archivo de Salamanca», sino que es un archivo nacional con sede en dicha ciudad castellano-leonesa, cuya tradición universitaria y cultural se sitúa, por si alguien no quiere recordarlo, en primera fila mundial. Causa vergüenza ajena escuchar comentarios sobre «papeles secuestrados en el extranjero», a cargo de algunos integrantes de la autodenominada Comisión por la Dignidad. En el caso de Esquerra Republicana de Catalunya, se habla de «botín de guerra», en el texto de la proposición no de ley discutida el pasado día 18 de mayo en el Congreso de los Diputados, fecha -por cierto y para completar el sarcasmo- del Día Internacional de los Museos. Hay que recordar a este respecto dos principios muy simples: en el plano técnico, que el criterio de unidad del Archivo es la regla capital en todas las teorías internacionales sobre la materia; en el ámbito del sentido común, es evidente que tan españoles son los papeles de Cataluña custodiados en Salamanca como las obras maestras creadas en múltiples regiones que se exhiben con toda dignidad en el Museo Nacional de Arte de Cataluña, por citar un solo ejemplo. En cuanto a Salvador Dalí -de quien en este 2004 se cumple el centenario de su nacimiento- el notorio españolismo de este artista universal ha molestado siempre en determinados ambientes nacionalistas. Las palabras sensatas del presidente de la Fundación con sede en Figueras reflejan un clima de opinión generalizado que sólo puede verse perturbado a partir de intereses inaceptables para los defensores de la auténtica cultura.

España-Marruecos
Moratinos y el síndrome de Estocolmo

GEES Libertad Digital  21 Mayo 2004

Moratinos ha declarado que fue un error de Aznar autorizar la acción militar para recuperar Perejil y que él habría buscado un compromiso diplomático. El ministro de Exteriores olvida que la solución negociada se intentó desesperadamente, pero que gracias a “la ayuda” de sus tan queridos amigos franceses, fue torpedeada desde París y la UE.

Moratinos olvida que cuando un país es atacado o agredido militarmente, por muy insignificante que sea la porción de su suelo invadida, tiene que darse una respuesta que renueve la credibilidad internacional y el sentir nacional del invadido. Particularmente en el ejemplo que ahora critica, sobre el que todo el mundo admite que pudo haber sido el primer peldaño de una larga escalera. El Gobierno Aznar hizo lo que debía: decirle a Rabat “hasta aquí hemos llegado y ése no es el camino a seguir con nosotros”. Y el mensaje, le guste o no al actual Gobierno, se entendió a las mil maravillas.

En realidad, Moratinos es prisionero de su peculiar visión de la política internacional. Su experiencia todos estos años como emisario de la UE en Oriente Medio ha sido, en realidad, la de soporte de Arafat y su política de expresa ambigüedad frente al terrorismo palestino y de soterrado impulso de la violencia antiisraelí. Moratinos sólo concibe el uso de la fuerza en aquellos que considera débiles y oprimidos, como dice que es el pueblo palestino.

Es de suponer que también encuentre en sus hermanos marroquíes una nación esquilmada por el imperialismo y sojuzgada por el orden económico de la globalización, lo cual le permitiría un acto de rebelión como la toma de Perejil por unos cuantos soldados. Lleva tantos años dedicado al mundo árabe, su única gran preocupación, que ha debido perder de vista sus raíces e intereses, como le sucede a los secuestrados respecto de sus secuestradores. Powell ha dicho recientemente que perejil le pareció un islote estúpido. Ahora nuestro ministro afirma que no valió la pena pelearse por él. ¿Qué pueden pensar en Marruecos de todo ello? Muy simple: que el Gobierno se ha contagiado del millón de votantes antisistema que apoyaron al PSOE en el 14-M y que les importa España un bledo, porque ellos están por la destrucción. Y después de Perejil, ¿qué más va a ceder, señor Moratinos?      GEES: Grupo de Estudios Estratégicos

Terrorismo islamista
La amenaza de Europa para Occidente
Daniel Pipes Libertad Digital

¿De dónde viene el peligro principal para la seguridad nacional en Norteamérica y Europa Occidental? Con excepción del atentado de Oklahoma City de 1995, destaca Rohan Gunaratna, experto en Al-Qaeda, todos los atentados terroristas importantes de la última década en Occidente han sido perpetrados por inmigrantes. Un vistazo más de cerca revela que éstos no eran sólo inmigrantes, sino que procedían invariablemente de un contexto específico: de los 212 sospechosos y autores terroristas condenados durante el periodo 1993-2003, el 86% eran inmigrantes musulmanes y el resto eran principalmente conversos al Islam.

"En los países Occidentales, la yihad ha crecido principalmente a través de la inmigración musulmana", concluye Robert S. Leiken, especialista en temas de inmigración y seguridad nacional, en una importante monografía novedosa, Portadores de la Yihad Global: Inmigración y Seguridad Nacional tras el 11 de septiembre (publicado por el Centro Nixon, con sede en Washington, donde Leiken trabaja). La investigación de Leiken ofrece valiosas observaciones. Los actos violentos contra Occidente, concluye, "han sido llevados a cabo ampliamente mediante dos métodos de atentado terrorista: la célula durmiente y el ataque en grupo".

Los ataques en grupo –extranjeros que entran en el país con una misión específica, como los secuestradores del 11 de septiembre– amenazan desde el exterior. Las células durmientes consisten de elementos encajados silenciosamente en comunidades inmigrantes. Pierre de Bousquet, jefe del servicio de contraespionaje de Francia, dice que "no parecen sospechosos. Trabajan. Tienen hijos. Tienen direcciones fijas. Pagan el alquiler". Los durmientes pueden montar redes de apoyo terrorista mediante "organizaciones de caridad musulmanas, fundaciones, conferencias, grupos académicos, ONGs y corporaciones privadas" (ejemplo típico: Sami Al-Arian de la Universidad del Sur de Florida) o bien inician la violencia a una señal (como los marroquíes que mataron a 191 personas en Madrid este marzo).

Es decir, las vidas musulmanas en la Europa Occidental y Norteamérica son llamativamente diferentes. El que suscribe ha visto la aparición cultural de una segunda generación musulmana alienada culturalmente, socialmente marginada y económicamente en paro cuyas patologías han conducido "a una oleada de violaciones en grupo, ataques antisemitas y violencia anti-americana", por no hablar de abrazar ideologías radicales o el terrorismo.

Los musulmanes norteamericanos no están ni tan enajenados, ni marginados, ni económicamente estresados. Por consiguiente, descubre Leiken, muestran menos inclinación al comportamiento antisocial, incluyendo la violencia islamista. Aquellos que apoyan la yihad generalmente la subvencionan más que enrolarse en ella. Por lo tanto, la mayoría de la violencia yihadista en Norteamérica es realizada a través de ataques en grupo desde el extranjero.

Y, al contrario de lo que se esperaba, éstos no llegan en su mayoría de países como Irán o Siria, ni siquiera de Arabia Saudí o Egipto, por la sencilla razón de que sus nacionales son objeto de mayor vigilancia. Los terroristas islamistas no son bobos; observan esta atención especial y ahora reclutan intensivamente ciudadanos de 27 países –sobre todo europeos– que, gracias al programa de Renuncia al Visado, pueden entrar en América durante 90 días sin un visado.

Pero, incluso así, los franceses son los franceses. Uno llamado Zacarias Moussaoui, inmigrante argelino, atrae más atención que uno llamado Michael Christian Ganczarski, un inmigrante Polaco de origen Alemán –convirtiendo a un converso como Ganczarski en un yihadista potencial. Ahora se sienta en una cárcel francesa, acusado de poseer un papel capital en el atentado contra una sinagoga en Túnez en Abril del 2002 que mató a 19 personas.

En menor grado, el mismo patrón se aplica a Israel. Hezboláh ha realizado esfuerzos por reclutar a europeos, como el converso alemán Steven Smyrek, detenido antes de poder hacerse con una bomba. Hamas desplegó a los británicos Asif Muhammad Hanif y Omar Khan Sharif, que asesinaron a tres personas en un bar de Tel Aviv. El mismo patrón también se aplica a Australia –como en el caso del converso y presunto yihadista francés Willie Brigitte.

La visión de Leiken lleva a conclusiones importantes para el contraterrorismo:

– La asimilación de poblaciones nativas musulmanas es crítica para la seguridad a largo plazo de Occidente.

– Dado que la amenaza islamista en Occidente "emana principalmente de Europa", los servicios de seguridad europeos y norteamericanos deben reconocer que hacen frente a problemas básicamente distintos: uno, principalmente interno; el otro, principalmente externo.

– La construcción de sistemas de inmigración que mantengan a raya a durmientes y a grupos de ataque, al tiempo que permitan la entrada de los viajeros por placer o negocios debe ser una prioridad para Washington y Ottawa.

– Para los americanos, el ajuste del Programa de Renuncia al Visado y controlar las fronteras con Canadá y México son prioridades por delante de preocuparse por los iraníes o los sirios.

Leiken guía a los occidentales hacia la seguridad nacional real. Pero lograr esto será un reto, dado que reconocer la fuente islamista europea de violencia significa abandonar la confianza fácil de hoy en eufemismos.

ALDABONAZO DE GALLARDÓN
Editorial ABC 21 Mayo 2004

EL sesgo pro catalanista del Gobierno de Rodríguez Zapatero comienza a empapar buena parte de la acción del Ejecutivo en distintos ámbitos. La receptividad gubernamental a las reclamaciones que proceden de Barcelona y canaliza el PSC resulta transparente. El anuncio del presidente, con ocasión de la inauguración del Fórum 2004 en la Ciudad Condal, de que la capital de Cataluña contaría pronto con una Carta Municipal sancionadora de un régimen especial en materia institucional y financiera ha encendido las alarmas políticas, sociales y económicas en la capital de España. Con sentido de la oportunidad, el alcalde Ruiz-Gallardón aprovechó el Foro de ABC celebrado ayer para exigir al Ejecutivo que, en cumplimiento de lo previsto en el Estatuto de Autonomía de Madrid y en el propio programa del PSOE -página 64 del texto, según subrayó reiteradamente el edil madrileño-, tramite «en paralelo» con la Carta Municipal de Barcelona una ley en el Congreso sobre el régimen especial para Madrid, con un contenido que, más allá de reconocimientos históricos y protocolarios, incorpore un sistema fiscal y de recursos para la ciudad que le permita atender sus compromisos y acompañar su desarrollo integral. Ruiz-Gallardón añadió a ésta la petición de que en la reforma del Senado se prevea dar voz a las grandes ciudades para hacer coherente e integral el carácter territorial de la segunda Cámara.

El regidor madrileño planteó la reivindicación con buen tino porque no la presentó como una competición con Barcelona, sino como un proceso de fortalecimiento de ambas ciudades, legislado al unísono y con similares contenidos. El alcalde tampoco incurrió en la extravagancia de pedir lo imposible o lo improbable, sino de reclamar el cumplimiento del programa del PSOE y de una previsión estatutaria que Madrid requiere que se ejecute ahora y no después a la vista de un futuro que se pretende ambicioso -los Juegos Olímpicos de 2012, el sistema radial de la capital, la iniciativa del Manzanares- sólo practicable si la urbe cuenta con recursos financieros y capacidad política e institucional propia.

Naturalmente, el planteamiento de Ruiz-Gallardón tiene una legítima intencionalidad política que es sensata para el conjunto del país: evitar que el peaje que el tripartito catalán impone al Gobierno socialista se traduzca, al final, en un deterioro de las potencialidades de otras zonas de España y, en particular, de Madrid. Interesa a Cataluña, pero también a toda España, que Barcelona sea una ciudad puntera, vital, con suficiencia de infraestructuras y recursos; pero esa aspiración es compatible -y, desde luego, exigible- con un trato similar para Madrid, que ha demostrado en los últimos años una vitalidad y un dinamismo extraordinarios y que ahora requiere de una configuración institucional y financiera a la altura de sus requerimientos y ambiciones.

¿Libertad de expresión?
Cartas al Director ABC 21 Mayo 2004

Estuve en la presentación del documental de Iñaki Arteta «Voces sin libertad». En él entrevista a personas amenazadas por ETA, personas que por su oposición al nacionalismo han sufrido amenazas y chantajes; muchas se han exiliado por miedo y, además, padecen también el olvido, cuando no el desprecio, del nacionalismo vasco.

Pues bien, después de ver la que lió el llamado «mundo de la cultura» en los Premios Goya a cuenta de la supuesta falta de libertad de expresión de Julio Medem, autor de un documental generosamente subvencionado y profusamente exhibido y que ha sido aplaudido por Otegi y rechazado por las víctimas de ETA, no vi por allí a un solo director, actor o cantante que apoyase a Iñaki, que no ha recibido ayudas pero sí ha sido perseguido por oponerse al nacionalismo vasco. Se ve que el gritar ¡ETA no! no está de moda, y además es peligroso. Endika Arana Idígoras. San Sebastián (Guipúzcoa).

Buena ocasión
Manu F. Salguero/Getxo. Vizcaya Cartas al Director El Correo 21 Mayo 2004

He vivido parte de la angustiosa dictadura de Franco. Estoy viviendo, malviviendo, con el terrorismo etnicista de ETA, la guerra de Irak y el terrorismo fundamentalista de Al-Qaida. Cada día el lehendakari Ibarretxe me hace desayunar con la incertidumbre de si soy yo en mi 'mismidad' o sólo carne de autodeterminación. ¿Realmente vivo en un país libre? Cualquier día voy a amanecer al otro lado de la frontera. Seré un extranjero y, para volver a mis orígenes, tendré que convertirme en balsero. ETA, dicen, está casi acabada, pero nadie me explica si mi incertidumbre no es una paranoia. Zapatero quiere diálogo con el Gobierno vasco. Qué buena ocasión para que entre él y Ibarretxe mi paranoia no acabe en una esquizofrenia.

POR EL PROBLEMA DEL ARCHIVO DE SALAMANCA
Juan Vicente Herrera dice que el PSOE empieza a pagar sus "hipotecas" con los nacionalistas
El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, criticó este viernes que "los socialistas están pagando, y es una lástima que empiecen por Salamanca, esas presiones y esas hipotecas políticas" con la izquierda nacionalista catalana. Subrayó que la Junta no está dispuesta a permitir que "salga ni un solo legajo, ni un solo papel" del Archivo de la Guerra Civil con sede en Salamanca.
EFE Libertad Digital  21 Mayo 2004

El debate sobre el regreso a Cataluña de documentos de Castilla y León incautados durante la Guerra Civil "se reabre por quienes solo conocen el elemento de presión como instrumento para alcanzar sus objetivos", denunció Herrera en referencia a partidos nacionalistas catalanes de izquierdas. "El grave problema es reabrir el debate, reabrir expectativas", cuando el patronato del Archivo se pronunció la pasada legislatura en contra del retorno de documentos a Cataluña, dijo el presidente.

Asimismo, aseguró que "habrá algún momento en el que quienes más presionan, quienes más hipotecas tienen, más condiciones ponen, se conformen definitivamente con las cuestiones cuando éstas se cierran de una manera que, a lo mejor, no es la más acorde a sus propios intereses". El presidente recalcó que la Junta "va a defender hasta las últimas consecuencias el principio de la unidad de ese archivo", porque "es un asunto de gran trascendencia para Salamanca, en el que se refleja lo necesario del respeto a la dignidad de una tierra como Castilla y León".

Herrera afirmó que "es importante hablar más que del archivo de Salamanca, del archivo en Salamanca", que "es un patrimonio común para todos los españoles y vamos a luchar para que perviva su unidad". "Esos documentos están a disposición de instituciones y personas en el conjunto de España y del mundo", a través de "los más modernos instrumentos de difusión", como su consulta por Internet, indicó.

La eurodiputada socialista defiende una UE en la que primen los valores
Rosa Díez advierte de que Galeusca obstaculiza la lucha antiterrorista
Redacción / A Coruña El Ideal Gallego 21 Mayo 2004

La número dos de la lista del PSOE al Parlamento Europeo, Rosa Díez, presentó ayer en rueda de prensa en A Coruña las líneas generales del programa electoral de su partido junto a su compañera Rosa Miguélez y presentadas por el alcalde de la ciudad y senador, Francisco Vázquez. La socialista advirtió a los electores de que Galeusca -la candidatura conjunta de BNG, CiU y PNV- “no jugará más que al freno” de las políticas de progreso y defensa de la libertad y contra el terrorismo “si sacan representación”.

Rosa Díez recordó que el PNV se opuso en el Parlamento Europeo (PE) “a todas las decisiones a favor de la libertad de las víctimas y contra el terrorismo internacional y ETA”, y consideró que los nacionalistas vascos seguirán esta línea si entran a formar parte de esta cámara.

Llamamiento a las urnas
La socialista vasca recalcó que el PE se repartirá en “dos grandes fuerzas políticas”, la derecha y la izquierda europeas, y minimizó el papel de formaciones como Galeusca, a la que se refirió como una “coalición de derechas nacionalista”.

Decisiones importantes
A su juicio, los comicios europeos servirán para decidir entre “la Europa sociedad anónima y la Europa progresista y social”, por lo que animó a los ciudadanos a participar en el proceso electoral, el primero que no coincide con ningunas otras elecciones “ y a tomarse la política como algo propio” en sus vidas.

Explicó que desde el PE se tomarán las decisiones para afrontar los “retos” de futuro de la Unión Europea (UE), en alusión a la aprobación de la Constitución Europea y la integración de los últimos países que se han incorporado a la Unión.

Así, apostó por una Carta Magna “que una en valores y derechos a los europeos” y que logre “instituciones políticas representativas, fuertes y coherentes”.

Según las palabras de la candidata socialista, la realidad internacional precisa “una Europa política capaz de globalizar la democracia” y recuperar los valores con los que nació la UE hace medio siglo.

HUMILLACIÓN A LAS VÍCTIMAS DEL TERRORISMO
Muguruza cantará en Rivas mientras la AVT analiza si sus letras constituyen un delito
El alcalde de Rivas-Vaciamadrid, José Masa, de IU, ha organizado un concierto contra la boda real en el que cantará Fermín Muguruza. Mientras, los abogados de la Asociación de Víctimas del Terrorismo estudian si las letras de canciones de Muguruza como "Sarri, Sarri" –homenaje a Sarrionaindia, preso etarra que se escapó de la prisión en los 80 escondido en un bafle después de un concierto en la cárcel donde estaba condenado– constituyen un delito de enaltecimiento del terrorismo. El PP ha sido el único partido que se ha opuesto al concierto.
EFE Libertad Digital  21 Mayo 2004

El equipo jurídico de la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) está analizando las letras de las canciones del cantante Fermín Muguruza para "evaluar si existen elementos constitutivos de delito" de enaltecimiento del terrorismo previsto en el artículo 578 del Código Penal.

Ese precepto establece que "el enaltecimiento o la justificación por cualquier medio de expresión pública o difusión de los delitos" de terrorismo "o la realización de actos que entrañen descrédito, menosprecio o humillación de las víctimas de los delitos terroristas o de sus familiares se castigará con la pena de prisión de uno a dos años".

En un comunicado, la AVT denuncia el concierto que Muguruza tiene previsto ofrecer el sábado en la localidad madrileña de Rivas-Vaciamadrid y afirma que el cantante vasco "ya ha pisoteado la memoria y honor de las víctimas del terrorismo". Añade que Muguruza "nunca ha condenado públicamente la violencia de ETA" y que con canciones como "Sarri, Sarri" o "A la calle" expresa "claramente su postura en favor de los presos terroristas, así como la justificación de la violencia callejera".

Tras haber interpuesto una querella contra el grupo "Soziedad Alkoholika", admitida ya a trámite en la Audiencia Nacional, la AVT asegura que "no se va a quedar cruzada de brazos ante la actuación" de Muguruza y estudia las letras de sus canciones para comprobar si son constitutivas de delito.

Recuerda la AVT que el Grupo Popular en el Ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid presentó el jueves una moción de urgencia para que se suspendiera el concierto, que fue rechazada por el resto de los grupos.
Recortes de Prensa   Página Inicial