AGLI

Recortes de Prensa     Viernes 28 Mayo 2004
La España acomplejada
Antonio JIMÉNEZ La Razón  28 Mayo 2004

Mayor Oreja: El corazón de España en Europa
EDITORIAL Libertad Digital   28 Mayo 2004

EL RAPTO DE EUROPA
Ignacio CAMACHO ABC 28 Mayo 2004

Que no nos engañen
Alberto Acereda Libertad Digital  28 Mayo 2004

Socialismo posmoderno
Aleix Vidal-Quadras La Razón  28 Mayo 2004

EL ESCONDITE INGLÉS
Jaime CAMPMANY ABC 28 Mayo 2004

ZP quiere controlar los sumarios judiciales
Isabel Durán Libertad Digital  28 Mayo 2004

La Bandera
Alfonso Ussía La Razón  28 Mayo 2004

ENCRUCIJADA EUROPEA
Editorial ABC 28 Mayo 2004

La memoria
David Gistau La Razón  28 Mayo 2004

El año de Marruecos
GEES Libertad Digital  28 Mayo 2004

Un «estat catalÁ» para don pasqual
Julián LAGO La Razón  28 Mayo 2004

¿Que viene Ben Laden!
José María Carrascal La Razón  28 Mayo 2004

¿Después de Irak, qué
Carmen Martínez Castro La Razón  28 Mayo 2004

Incumplimientos e incoherencias
José Cavero El Ideal Gallego 28 Mayo 2004

Europeas sin HZ
Editorial El Correo  28 Mayo 2004

Riesgos sin fronteras
José Javaloyes Estrella Digital  28 Mayo 2004

Paradoja y futuro
Cartas al Director El Correo 28 Mayo 2004

El agua fría
Cartas al Director El Correo 28 Mayo 2004

El TC concluye que HZ es una «estrategia» de ETA e impide que concurra a las elecciones
F. Velasco / J. Rodríguez La Razón  28 Mayo 2004

HZ no concurrirá a las elecciones europeas tras el fallo unánime del Tribunal Constitucional
EFE Libertad Digital   28 Mayo 2004

La ministra de Cultura da plantón a los colectivos vascos que luchan contra ETA
M. ALONSO ABC 28 Mayo 2004

Acebes califica de patada en la puerta del Estado de Derecho el cambio de jueces por fiscales
Libertad Digital  28 Mayo 2004

QUEJA CONTRA OTAMENDI y el FORUM BARCELONA
Madrid Daniel Portero Portavoz de la AVT  28 Mayo 2004
 

La España acomplejada
Antonio JIMÉNEZ La Razón  28 Mayo 2004

La ausencia de la bandera de España en las calles de Madrid durante la boda principesca, criticada con sincera, acertada y lógica indignación en dos «canelas» por Luis María Anson, dejó de ser un síntoma de la presión que los nacionalistas ejercen contra la idea de España y sus símbolos, para convertirse en diagnóstico de una realidad preocupante. La nación languidece y con ella también su bandera por más constitucional que resulta. Nadie se responsabiliza del premeditado error y tampoco ninguna de las instituciones implicadas, Casa Real, Ayuntamiento de Madrid y Gobierno han sido capaces de explicarnos los motivos de tan chocante olvido. Ni hubo banderas engalanando las calles del cortejo nupcial entre el Palacio Real y la basílica de Atocha, ni se repartieron entre los ciudadanos las socorridas banderitas que animan desde las gradas los partidos de la selección de fútbol. ¿Acaso no era el heredero de la Corona de España quien se desposaba? ¿Por qué se escamoteó entonces la enseña nacional? Me temo que se suprimió para no molestar la sensibilidad de los nacionalistas que exhiben hasta el hartazgo sus ikurriñas y senyeras sin complejo alguno. La rojigualda, mientras tanto, va camino de la clandestinidad.


Mayor Oreja: El corazón de España en Europa
EDITORIAL Libertad Digital   28 Mayo 2004

Con la tradicional pegada de carteles se ha dado el pistoletazo de salida a la campaña electoral del 13-J. Aunque las europeas suelen provocar tradicionalmente escasa participación, no hay que descartar que en estas vayan a votar más ciudadanos que en cualquier otra pasada convocatoria. Hay motivos para que así sea y, además, para desearlo.

En primer lugar, Europa se encuentra en una encrucijada histórica de la que tendrá que salir más pronto que tarde. La Europa de los 25 ha de optar por ser una entidad que llega a unos acuerdos fruto de la negociación y de las transacciones recíprocas, o se convierte en una simple y sumisa prolongación del eje franco-alemán; tiene que decidir de forma conjunta si quiere cultivar los vínculos trasatlánticos ante la guerra que el terrorismo islámico ha desatado contra occidente o, por el contrario, opta por llevar a cabo la técnica del avestruz y la vía de las concesiones, tal y como, por cierto, quiere Ben Laden que hagamos, no sólo los españoles, sino todos los europeos; Europa tiene que decidir si emprende la vía de la liberalización y de la creación de empleo o acepta como un mal irremediable las redes clientelares del sobrepeso estatal y el estancamiento del intervensionismo económico; tiene que considerar si el euro es una moneda común cuyos beneficios derivan de una disciplina y unos compromisos comunes, o bien se trata de la posibilidad de que cada gobierno pueda hacer trampas a costa de los demás. Es mucho, en fin, lo que Europa –y en ella, España—se juega en su futuro inmediato como para esperar que los ciudadanos sean sensibles a su cita con las urnas.

Sin embargo, qué duda cabe que el otro factor que va a ser más determinante para esperar una gran participación en estas europeas, es que se producen a escasos tres meses de las últimas elecciones generales. Es evidente que desde el PSOE van a hacer todo lo posible para tratar de consolidar el vuelco electoral provocado por el 11-M. Resulta patética, en este sentido, la airada reacción de la vicepresidenta de nuestro gobierno este jueves contra el fiscal general de EEUU, John Ashcroft, por hacer una lógica referencia a las consecuencias que provocó el 11-M en las elecciones españolas. Que la verdad crispe a quienes han hecho de la mentira su modo de acceso y de permanencia en el Gobierno es lógico, pero no por ello deja de resultar patético. ¿O acaso los terroristas no buscaban provocar ese vuelco electoral? ¿O acaso es “mentira” que todos los sondeos del país antes del 11-M otorgaban una holgada victoria al PP? ¿Acaso el CIS no confirmó esta influencia de la masacre tras las elecciones? Eso, por no hablar del voto de los emigrantes que se produjo antes de la masacre y que otorgó una amplia victoria al Partido Popular...

En cualquier caso, el Partido Popular también va a buscar la movilización de su electorado, como ha demostrado desde el primer momento su candidato Mayor Oreja al aceptar los debates con Borrell y al dejar claro que no iba a ser acomodaticio a la manipulaciones del PSOE. Mayor Oreja debe presentarse como la España que es motor y corazón en Europa frente a ese, en el fondo, acomplejado discurso de Borrell que vende su supeditación al eje-francoalemán como muestra de europeísmo.

¿Qué reforma y modelo de Europa van a defender quienes demuestran no tener una idea de España y todavía no saben que reformas constitucionales quieren emprender? ¿Qué solidaridad europea van a predicar quienes no son capaces de practicarla entre las autonomías de nuestro país? ¿Qué firmeza ante el terrorismo internacional —como a los socialistas le gusta llamar al islámico— va a predicar en Bruselas un partido cuya victoria en las urnas ha provocado una esperanza y satisfacción que no se ha ocultado desde Al Qaida hasta Hamás pasando por los salvajes integristas de Al Sadar? ¿De qué unión monetaria va a hablar Borrell si con su gobierno España no cumplía uno solo de los requisitos del euro? ¿Qué lecciones de transparencia va dar al funcionamiento comunitario un candidato que tuvo que abandonar el liderazgo de su partido salpicado por casos de corrupción?

Tenemos dos semanas para que nos contesten.

EL RAPTO DE EUROPA
Por Ignacio CAMACHO ABC 28 Mayo 2004

LA Unión Europea es un monstruo burocrático con decisiva influencia sobre nuestras vidas y haciendas, a veces hasta en los más minúsculos detalles, pero como estructura política no acaba de cuajar porque la tradición histórica del continente ha modelado una mentalidad colectiva en torno a los nacionalismos de Estado. En sus colmenas de Bruselas y Estrasburgo, los funcionarios de la eurocracia tejen complejos panales administrativos que regulan la actividad de 453 millones de ciudadanos, y legislan sobre las ayudas de nuestros campos, sobre los fondos que pagan nuestras autovías y transportes, sobre el tamaño de los boquerones que nos podemos comer y hasta sobre el calado del algodón con que fabricamos bragas y calcetines; pero Europa sigue siendo para la mayoría de nosotros un concepto geográfico y cultural, y en todo caso un espacio económico. Como modelo político no existe, o no funciona.

Por eso las elecciones al Parlamento Europeo sólo nos convocan en clave nacional, en la medida en que sirven para ajustar las cuentas con los demonios interiores que están pendientes desde el 11 de marzo, cuando casi diez millones de españoles sintieron que les birlaban el partido en el descuento con un penalty y una tangana. Aun así muchos conciudadanos ya han pasado página y se van a desentender de esos comicios que sirven para colocar con un sueldo astronómico a ilustres pesos muertos de la partitocracia. Las europeas no suelen motivar más de un 50 por 100 de participación; con esa ratio, puede que no sean aptas ni siquiera como revancha.

Para el envite, cuya campaña comienza esta noche, los grandes partidos han situado a dos candidatos honorables que en otras circunstancias podrían haber servido de cabezas de cartel a la Presidencia del Gobierno. José Borrell y Jaime Mayor, un sólido socialista jacobino y un conservador de enorme integridad moral, podrían entenderse en pocos segundos sobre el modelo de Estado porque ambos sienten alergia del frenesí nacionalista y la diáspora autonómica, pero tendrán que sacudirse garrotazos para resolver una disputa que en realidad va a dirimir los flecos pendientes del 14-M. Y hacerlo bajo el palio teórico de un debate europeo que no nos interesa ni nos conmueve.

Zapatero necesita ganar con claridad para no pasarse cuatro años a la sombra de un resultado electoral cuestionado por la sacudida terrorista. Sólo con que las diferencias se aprieten, el clima político se calentará y la comisión de investigación del atentado y sus secuelas se puede convertir en un duelo a dentelladas. Rajoy tiene en el 13-J un envite envenenado; si el PP pierde con contundencia surgirán reparos a su liderazgo, y si gana se encontrará con un candidato potencial haciéndole sombra desde el nublado bruselés. Las encuestas reflejan una amplia ventaja socialista; si no se equivocan como suelen, lo que refleja esa foto sociológica es que el electorado no es partidario de rectificarse tan pronto a sí mismo.

En todo caso, lo que parece claro es que Europa se nos da una higa, y más esta Europa ampliada con calzador a la conveniencia de una Alemania en crisis; la mayoría de los nuevos socios del club comunitario no habría entrado con la mitad de los requisitos que le fueron exigidos en su momento a España. Pero estas elecciones tienen trampa porque bajo el debate sobre las cuotas de poder de la Comisión Europea y el destino futuro de las ayudas estructurales late la herida abierta en la conciencia nacional por los atentados de Atocha y la guerra de Irak. Europa es una coartada: los españoles nos volvemos a enfrentar en el goyesco duelo de los gigantes fratricidas.      icamacho@abc.es

Irak y Al Qaeda
Que no nos engañen
Alberto Acereda Libertad Digital  28 Mayo 2004

Si algo ha caracterizado a la izquierda gobernante en la España de la democracia es su idea de que la demagogia funciona. O sea, su convicción de que la ciudadanía electora piensa poco y sabe menos, que es como decir que es casi idiota. De la Vega se enfada porque Ashcroft y los norteamericanos están convencidos de que el 11-M alteró los resultados de las elecciones en España. Zapatero insiste en lo de que Irak no tiene nada que ver con el terrorismo ni con las armas de destrucción masiva. Y así, ministro tras ministro, todos genios y figuras. Solbes corrige a Borrell, Montilla reta a Solbes… Y entretanto, el CNI en Irak acaba desmantelado para incumplir otra promesa más: la de que España siga cooperando en la lucha internacional contra el terrorismo.

Ni el presidente ni la vicepresidenta aciertan. El uno y la otra niegan la realidad: las bombas de Atocha sí fueron detonantes para el cambio del voto de miles de españoles; Irak sí estuvo metido hasta el cuello favoreciendo el terrorismo internacional. Desde largo, existen informes que vinculan sin ningún género de duda al Irak de Saddam Husein con el terrorismo internacional, con Al Qaeda y con la posesión de armas de destrucción masiva. El dictador iraquí fue uno de los mayores terroristas de nuestro tiempo y el sarín hallado hace una semana en Irak confirma la existencia de esas armas que aunque todavía no se hayan encontrado en su totalidad, existieron. Si de lo que se trata es de mostrar los lazos de Irak con Al Qaeda, el gobierno norteamericano tiene desde hace tiempo esas pruebas. Otra cosa es que en la España de la izquierda se silencien o se oculten.

Los interesados pueden echar una ojeada al editorial que publica este jueves el Wall Street Journal y que confirma, fuera de toda duda, el enlace directo entre los cuerpos militares de Sadam Husein y el ataque terrorista del 11-S en Nueva York. Ahí aparece el nombre de Ahmed Hikmat Shakir, quien se reunió con miembros de Al-Qaeda en Kuala Lumpur para planificar tales ataques. Junto a este protegido de Sadam Husein estaban los terroristas Khalid al Midhar y Nawaz al Hamzi, o sea, los dos desalmados que estrellaron el avión de American Airlines contra el Pentágono. También asistió a esa reunión Ramzi bin al Shibh, encargado del operativo del 11-S, Tawfiz al Atash, estrecho colaborador de Osama ben Laden y cerebro del ataque al barco norteamericano USS Cole. Los informes demuestran que Shakir estuvo también relacionado con los ataques a las Torres Gemelas ya en 1993.

Pero hay más. Abu Musab al-Zarqawi, el degollador del vídeo de Nicholas Berg, luchó junto a los talibanes, fue herido y recibió asistencia médica en el Irak de Sadam Husein. Recuperado, entrenó a terroristas de Al-Qaeda, los del grupo Ansar al-Islam, en los campos de entrenamiento criminal en el norte de Irak. Era ese el mismo grupo asesino que recibía armas y dinero del gobierno iraquí de Sadam Husein, según la confesión de Abdul Rahman al–Shamari. Este último sirvió en la Mukhabarat, la policía secreta de Sadam Husein, entre 1997 y 2002, y trabajó para el contacto de Irak con Al-Qaeda. Hoy está ya encarcelado. Según el misma editorial del Wall Street Journal, las fuerzas de la coalición han encontrado en estos días millones de documentos que una vez traducidos mostrarán todavía más lazos del Sadam Husein con Al-Qaeda y el terrorismo.

Socialismo posmoderno
Aleix Vidal-Quadras La Razón  28 Mayo 2004

Hubo un tiempo en que los a los socialistas españoles les cabía España en la cabeza y tenían claro que un Estado, cuando es compuesto, ha de presentar un armazón bien trabado para que sus distintas partes funcionen de manera autónoma, pero no inconexa. También sabían que en un Estado federal o federalizado las regiones de mayor renta contribuyen al erario común a través de los impuestos en una proporción algo superior a las menos prósperas, y que el presupuesto común sirve para reequilibrar el conjunto y ayudar a las zonas más modestas. El principio que gobierna esta forma de actuar se conoce como solidaridad y está consagrado en nuestra Constitución, en los Tratados comunitarios y en el proyecto de nueva Constitución Europea. Hubo una época en que los socialistas españoles defendían que los ciudadanos han de gozar de los mismos derechos políticos y sociales, así como estar sujetos a las mismas obligaciones, en todos los puntos del territorio nacional.

Para entendernos, pugnaban para que un enfermo de Extremadura dispusiese de una atención médica del mismo nivel de calidad que otro del País Vasco, para que un niño andaluz fuese a una escuela tan bien equipada como otro de Navarra y para que un castellano afincado de Cataluña pudiese pedirle al Ayuntamiento de su municipio de residencia un impreso para solicitar lo que fuese en la lengua oficial común sin tener que justificar tan natural pretensión. El principio que inspira este esquema de pensamiento se llama igualdad y está debidamente establecido en nuestra Constitución y en el proyecto de nueva Constitución Europea. A los socialistas antiguos les encantaba que los hombres y las mujeres fuesen iguales, entre sí y en su conjunto, y ponían en conseguirlo su mejor esfuerzo.

Los socialistas actuales, es decir, los socialistas posmodernos, han abandonado estas vetustas ideas y se han lanzado, con Zapatero como líder y Maragall como ideólogo, a una senda fecundamente renovadora. Ahora los Estatutos de Autonomía los reforma cada Comunidad por su cuenta con el único límite de disfrutar de un gran consenso ¬en la Autonomía en cuestión, se entiende¬ y de cumplir con la Constitución. Con el fin de evitar esta última y molesta traba, se reforma simultáneamente la Constitución, con lo que no se sabe que marco hay que respetar, y así todo resulta mucho más divertido. La red de carreteras del Estado dejará de serlo, la tesorería general de la Seguridad Social se dividirá y cada uno arramblará con su trozo, la RENFE se fragmentará en diecisiete compañías ferroviarias que deberán ponerse de acuerdo para diseñar los trazados, la señalización y los horarios, con el consiguiente beneficio para el viajero o las mercancías que se desplacen de Sevilla a Santander, por poner un ejemplo. No es extraño que Rajoy saliese preocupado de su entrevista con el cervato de acero. Es para estarlo.

EL ESCONDITE INGLÉS
Por Jaime CAMPMANY ABC 28 Mayo 2004

LOS niños de mi quinta jugábamos al escondite inglés. O sea, igual que los políticos de esta legislatura. Uno de los jugadores se volvía de espaldas mientras los demás se escondían. Se gritaban las palabras sacramentales: «Una, dos y tres, escondite inglés», y comenzaba la búsqueda. Esa Comisión de Investigación que están pactando en el Parlamento los partidos políticos, especialmente los socialistas y los peperos, mejor que un órgano para la indagación de los sucesos del 11-M y sus consecuencias, parece un juego de escondite inglés. Se trata claramente de que algunos políticos se escondan y no los encuentren los demás.

No parece sino que el pacto de la Comisión de Investigación está haciéndose con el objetivo de no investigar. La investigación jamás ha tenido buena prensa en España. Cuando se fundó el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, algunos cachondos, que nunca falta de eso en este país, lo bautizaron con otro nombre apoyado en sus siglas: «Coño Sin Investigar Comemos». Me temo que eso mismo van a hacer nuestros parlamentarios. Parece que socialistas y peperos ya han llegado al acuerdo, público o secreto, no sé, de no llamar a declarar, unos a José María Aznar, y otros a José Luis Rodríguez Zapatero. Así empezamos. O sea, la «inviolabilidad». Nada de «estigmas». Las sesiones serán públicas, excepto cuando se acuerde lo contrario. Y así seguimos. Cuando esté claro que nada se aclara, así concluiremos.

Lo que hay que investigar en aquellos «idus de marzo» son las informaciones sobre el atentado facilitadas al Gobierno por el Centro Nacional de Inteligencia, por la Guardia Civil y por la Policía, y quién entregó a la oposición entonces (o sea, al PSOE y a IU) y a algunos medios de comunicación (muy especialmente a la Cadena Ser, que lo sabía todo) las noticias de que disponían políticos y medios con notable anticipación al resto. Y lo que naturalmente hay que investigar, si de investigar se trata, es quiénes, cómo, de qué manera y con qué consecuencias se utilizaron todas esas informaciones privilegiadas.

Pero ya verán ustedes como de eso, nasti. De esos cántaros, ni una gota. Todo eso pertenecerá al secreto del sumario. El fiscal general de Estados Unidos ha hecho sonar la alarma acerca de un posible gran atentado allí organizado por Al Qaeda con el propósito de que surta los mismos efectos que en España, es decir, que tuerza el rumbo de las elecciones. María Teresa Fernández de la Vega se ha apresurado a declarar que el atentado del 11-M no tuvo ninguna influencia en las elecciones del 14. El fiscal ése, un soplagaitas.

Lo más probable es que el vuelco de las urnas se produjera por la cara bonita de la vicepresidenta. Las gentes se echaron a la calle, acudieron a las sedes del PP con gritos entusiastas y se enviaron el famoso recado por los teléfonos móviles. Gritaban las gentes exaltadas y felices: «Que María Teresa va a ir de vicepresidenta», y el día 14-M todos a votar como un solo hombre. Y los telefonillos repetían: «María Teresa, a la vicepresidencia. Pásalo». Bueno, total: una, dos y tres, escondite inglés. Ni te enteras ahora, ni te enterarás después.

La reforma del PSOE
ZP quiere controlar los sumarios judiciales
Isabel Durán Libertad Digital  28 Mayo 2004

Desde que el emperador caníbal centroafricano Jean-Bedel Bokassa le regalara al presidente Valery Giscard d’Estaing un millón de francos en diamantes para mantenerse en el poder, en Francia no se había visto nada igual. En la década de los noventa, sin embargo, el país vecino vivió otra de las más copiosas y largas cadenas de escándalos de corrupción ligados con la política.

He aquí una somera muestra: Las escuchas de El Elíseo, equiparables al espionaje del CESID pero con el supuesto suicidio del responsable de seguridad del presidente de la república incluido; los sobornos a empresas dedicadas al comercio de las grandes superficies y los peajes abonados por las compañías propietarias del agua; las colosales comisiones cobradas por Roger- Patrice Pélat el amigo de juventud de Mitterrand y compañero en los viajes de Estado inmerso en otro monumental escándalo de insider trading, el caso Pechiney en su opa sobre la americana Triangle con el que se pusieron las botas privilegiados sectores de la administración socialista; el affaire Josephine relativo a los comisionistas del Elíseo; la quiebra del Crédit Lyonnais; el caso del supuesto préstamo de dinero negro al primer ministro Bérégovoy, por el que acabó suicidándose; el cobro de comisiones ilegales en Suiza por la compra de material destinado a la sanidad pública relacionado con la comercialización de sangre contaminada con el virus del sida o el macrocaso de corrupción del grupo petrolero nacionalizado Elf-Aquitaine, entre otros.

La estremecedora lista de casos de corrupción, muy superior a la vivida en la España felipista, quedó en agua de borrajas. Los escándalos fueron enterrados sistemáticamente, uno tras otro, empezando por el caso Urba, la trama de financiación política del PSF, montada en torno al cobro de comisiones a cambio de la emisión de facturas falsas, asunto que años más tarde calcó el PSOE para organizar la Filesa española.

La estrategia fundamental seguida por los gobiernos de François Mitterrand y sus compañeros de filas para eludir la acción de la justicia fue siempre la misma: el control férreo que en Francia ejerce el poder Ejecutivo sobre la Justicia. Y es que en el país vecino un juez no puede instruir directamente un sumario sin que el llamado Parquet, controlado por el Ministerio Público, que depende del ministro de Justicia, lo autorice.

De esta manera, por ejemplo, para burlar la acción de la Justicia, el titular de la cartera del ramo ordenó que el caso Urba se troceara en cerca de cincuenta sumarios para los que se “habilitaron” –tal y como se dice en el lenguaje forense francés– magistrados y fiscales afines. Además, a pesar de que la trama financiera radicaba esencialmente en París, la mayor parte de los “habilitados”, es decir, elegidos a dedo por el Gobierno, eran residentes en municipios situados a varios centenares de kilómetros de la capital del Sena, a los que se les impidió pedir información a sus colegas y conectar las investigaciones para desentrañar las complejas redes financieras ilegales. Cansados, jueces y fiscales como Thierry Jean Pierre o Renaud van Ruymbeke abandonaron la judicatura para dedicarse a la política o fueron desterrados a Rennes, donde les conocí hace años, cuando intentaron meter las narices en los asuntos turbios del poder.

Los frutos que el control político sobre el procedimiento penal dieron a toda una generación de políticos de la grandeur han sido impagables. De no haber sido por la sumisión y el control de jueces y fiscales por El Eliseo y Matignon, de Mitterrand hacia abajo, gran parte de la clase política gala habría dado con sus huesos en la cárcel.

Cuando Felipe González perdió el poder en el 96 ocurrió, entre otras razones, por la corrupción galopante, incluido el terrorismo de Estado, que asoló sus últimos años en el Gobierno. Por eso, tras su vuelta a La Moncloa, los socialistas españoles parecen dispuestos a no cometer los mismos errores y a utilizar los expeditivos procedimientos de sus correligionarios franceses para no ser derrocados. De ahí que, cuando apenas llevan un mes instalados en las instituciones el ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, haya anunciado a bombo y platillo la reaccionaria medida de acabar con la división de poderes de Montesquieu a través de la reforma del procedimiento de la ley penal.

Se trata, como en Francia, de que sea el ministerio Público, que se rige por el principio de legalidad, jerarquía y obediencia al Gobierno, quien instruya los sumarios convirtiendo a los jueces prácticamente en “convidados de piedra”. De perpetrarse la reforma, todo parece presagiar que puede abrirse la veda contra los adversarios políticos y periodistas no acomodaticios y establecerse un pesado muro de silencio sobre las arbitrariedades, irregularidades y posibles corruptelas del poder. Si prospera la medida, se avecinan malos tiempos para la democracia.

La Bandera
Alfonso Ussía La Razón  28 Mayo 2004

Siempre que se ondea una bandera republicana caemos en el error de compararla con la Bandera de España. Se le concede a la tricolor una importancia que no tiene, ni en la ejemplaridad ni en la Historia. Grímpola equivocada, de vigencia efímera. Añadir el morado de Castilla a la bandera de la República fue uno de sus iniciales y más hirientes errores. En Italia, cuando fue proclamada la República, se limitaron a eliminar el escudo de los Saboya, pero la bandera, que era patrimonio de todos los italianos, se mantuvo igual, y así hasta nuestros tiempos.

La bandera republicana se ha convertido en un símbolo pancartero contra el sistema. Muchos de los que la alzan y tremolan no tienen ni idea de su origen ni de lo que representa. Para un buen número de ignorantes, la Bandera de España la inventó Franco. Es la bandera franquista. Así nos van las cosas, con esa «intelectualidad» progresista aleccionando a los indocumentados. Curiosamente, los que quieren trocear España, los que buscan nuestra desunión, los que reivindican para sus autonomías el reconocimiento de «Estado», gustan de la bandera republicana, que fue la nacional durante los cinco años de la Segunda República y los tres de Guerra Civil, si bien tan sólo en uno de los lados contendientes. La Bandera de España no es la de Franco. Viene del reinado de Carlos III, primero como pabellón de la Armada y posteriormente como enseña de España. Los siglos no mienten.

La utilización de la bandera republicana para agrietar la armonía del sistema es también una traición. Esa bandera fugaz en nuestra Historia fue Bandera de España, y por ella lucharon y murieron decenas de miles de españoles que sólo querían ser españoles. Memoria de la Historia, pero siempre respetable. Hoy no se sabe bien qué se pretende con su exhibición. Si algún día en España se proclamara por tercera vez la República, dudo mucho que la tricolor fuera recuperada. Se sustituiría el escudo de la Bandera, y así se evitaría la herida en el concepto simbólico de la mayoría de los españoles.

De ahí que no se comprendan actitudes como la del Alcalde de Madrid y sus colaboradores. Que Llamazares ignore que la Bandera de España nace en el reinado de Carlos III es lógico y normal. Que Ruiz-Gallardón sea vencido por un complejo de inferioridad creciente y galopante y haga lo posible por ocultarla, se me antoja indignante. No se ha atrevido todavía a arriar la que ondea en la Plaza de Colón, pero tiempo al tiempo. En esto de la bandera, hay socialistas como Bono, Vázquez, Ibarra, Redondo y compañía, infinitamente más consecuentes y, por lo tanto, menos sometidos a los miedos que procura el retroprogresismo en el ánimo del señor Alcalde de Madrid.

El mayor homenaje de respeto que puede recibir la bandera tricolor de la Segunda República es la memoria histórica. Fue, pasó y perdió su significado, probablemente por ser consecuencia de una invención chapucera y oportunista. No cabe duda de que algunos partidos políticos y sus lamentables dirigentes la seguirán humillando y manipulando sin sentido. España es una vieja nación sólo odiada por algunos españoles. Incluso en sus años de vigencia, la bandera republicana, símbolo oficial de España, se vio relegada y postergada en beneficio de la bandera roja. Para entender a una parte de la Izquierda española hay que recordar su más famoso grito de exaltación patriótica en aquellos tiempos terribles. ¿Viva Rusia!

La bandera es el símbolo constitucional que nos une y ampara nuestros derechos, deberes y libertades. Esconderla es, además de una cobardía, una concesión humillante a quienes la escupen sin saber por qué la escupen. Y ocultarla el día de la boda del Heredero de La Corona, no es sólo una cobardía, una concesión y una equivocación rotunda. Es una gilipollez clamorosa que exige una explicación sincera y contundente. Pero mucho me temo que esa explicación no se va a producir jamás. Quien es capaz de ocultar la Bandera de España, o de esconderla, o de sustituirla por abanicos, no está capacitado para dar la cara. También se esconde, pero de sí mismo.

ENCRUCIJADA EUROPEA
Editorial ABC 28 Mayo 2004

LA campaña para el Parlamento Europeo ha comenzado con la buena noticia de la exclusión definitiva de Herritarren Zerrenda (HZ), el último «alias» electoral de ETA. La Ley de Partidos Políticos ha apurado su eficacia para evitar una nueva burla al Estado mediante el fraude de ley que había diseñado Batasuna con un simple cambio de denominación. Sólo queda el grupo parlamentario Sozialista Abertzaleak, cuya subsistencia jurídica depende únicamente de la connivencia del PNV y sus socios de gobierno. El Ejecutivo central, la Fiscalía, el Tribunal Supremo y, ayer, el Tribunal Constitucional han impedido que las elecciones europeas se convirtieran en plataforma para la exportación de apologistas de ETA a Bruselas. Sin la banda terrorista camuflada de candidatura, la política es más limpia y más democrática.

No habrá tanta unanimidad, ni mucho menos, entre PP y PSOE acerca de otros asuntos de la agenda europea, sobre los que ambas formaciones disputarán la confianza de los electores con el mismo enconamiento que han aplicado en los últimos meses. No son unas elecciones más. El agotamiento electoral tras el 11-M puede mover a muchos ciudadanos a la abstención, desentendiéndose de un resultado engañosamente irrelevante por el hecho de no condicionar el Gobierno nacional. Una campaña responsable debería hacerles llegar el mensaje de que en estas elecciones están en juego intereses muy directos de los españoles, de su economía, de sus libertades, de su seguridad. Se optará entre visiones distintas de Europa y de cómo debe acomodarse España en esa Europa de veinticinco socios. Estamos ya en un trance decisivo. La voluntad popular ha puesto al PSOE en la responsabilidad de defender los intereses nacionales ante la discusión definitiva de la mal llamada Constitución Europea. Su actitud obsequiosa y conciliatoria con Francia y Alemania no ha conducido a ningún resultado favorable, lo que ha hecho más evidente la necesidad de preservar el nivel de fuerza política logrado por el Gobierno de Aznar en el Tratado de Niza, listón del que no se debe bajar. Después del espectáculo de la negociación agrícola de la ministra Espinosa quedó claro que lo importante no es caer bien a nuestros vecinos europeos, sino generar respeto, aunque sean sin aprecio, para proteger intereses que van a sufrir un hostigamiento creciente por parte de nuevos Estados miembros con necesidades estructurales más graves que las de España.

Ante esta expectativa de cambios históricos en la configuración política de Europa, repetir el argumento electoral de la guerra de Irak sería un engaño a los electores, aparte de una manipulación del escenario multilateral en el que España, lejos de embarcarse en una aventura individual, se unió a países tan europeos como Gran Bretaña, Italia, Portugal, Holanda, Noruega o Dinamarca.

La memoria
David Gistau La Razón  28 Mayo 2004

Nadie en las nuevas generaciones españolas arrastra traumas ni rencores debidos a la Guerra Civil. En la actualidad, hasta el juez de línea que nos eliminó del Mundial contra Corea conserva más influencia en el estado de ánimo colectivo que el frente del Ebro. No hay, por tanto, «catarsis» o exorcismos necesarios: la Guerra Civil no es el fantasma de nuestro castillo. Y sin embargo, existe una izquierda, tan anacrónica que sus intelectuales, para expresarse, no envían folios sino que mueven el vaso sobre una tabla «oui-ja», que emplea como excusa la necesidad de una catarsis para intentar mantener abierto el frente del Ebro. Lo llaman recuperación de la «memoria histórica». Que en su caso es selectiva, puesto que jamás recuerda las «checas», ni las fosas comunes en Paracuellos, ni los «paseítos» de las milicias comunistas, ni la violencia roja que a partir de Octubre del 34 dejó planteado el tablero bélico, ni la infiltración estalinista ¬«Viva Rusia, muera España»¬ con la que estábamos abocados a convertirnos en la única nación-esclava de la URSS a este lado europeo del telón de acero.

Sé por qué la izquierda mantiene abierto el frente del Ebro: para poder marcar con el estigma «facha», «asesino de Lorca», a cualquier que desafíe sus moldes ideológicos. Y en España llevar la marca «facha» impuesta por cualquier «checa» progre es como que te preceda el sonido de una campanilla de leproso. A pesar de los 65 millones de muertos bajo los diferentes totalitarismos comunistas, con la palabra «rojo» no ocurre igual: con presentarla, de hecho, te dan una subvención en Cultura. Lo que sí es nuevo, en estos conservadores de la «memoria histórica», es que pretendan ahora bendecir a los etarras como «víctimas del franquismo». Ahí tiene su respuesta, si usted es de los que se han preguntado por qué la izquierda pancarterista, ésa que se indignaba tanto y llenaba las calles por los niños iraquíes, jamás movió un dedo por los militares asesinados por Eta. Porque la izquierda nunca ha despojado a Eta de un cierto prestigio romántico ¬Sabina presume de haber dado refugio a etarras¬ que convertía a los militares en culpables. De españolismo, eso de entrada. Pero que ahora intenten hacer pasar por víctimas a los etarras ya es para preguntar cuándo nos convertimos en gentuza, los españoles.

Política exterior
El año de Marruecos
GEES Libertad Digital  28 Mayo 2004

La ministra de Cultura, con la aquiescencia o el entusiasmo del ministro de Exteriores, Curro Moratinos, ha decidido que el año próximo, el 2005, será el año de Marruecos en España y a tal fin organizará todo tipo de eventos para difundir la cultura marroquí entre nosotros. Es curioso que esta iniciativa parta justo el año en el que España ha sido atacada por terroristas islámicos, oriundos de Marruecos, que habían planificado su asesina acción en Casablanca, capital de Marruecos y cuyo odio se remonta, según lo dicho por ellos mismos, no sólo a la desigualdad de riqueza y formas de vida actuales, sino a los tiempos de Al Andalus y la reconquista.

La idea que subyace en este proyecto no puede ser más descabellada. Por un lado, se quiere contentar a aquellos de los que parte el odio diciéndoles,”veis, si reconocemos vuestros valores”, cacareando que nuestra tolerancia les permite y defiende su intolerancia hacia nosotros mismos. Pero en un sentido más profundo, se trata de una política absolutamente errónea. Los problemas entre Marruecos y España, entre el Islam militante y fundamentalista y la sociedad postmoderna española, no se derivan de la falta de conocimiento, al contrario, nos conocemos muy bien. Se deriva de que somos muy distintos y que nuestro éxito social y económico resulta insoportable para muchos en el Islam. Esa es la verdad.

Marruecos es ya un importante problema para España, aunque sólo lo sea por la pesca, el Sáhara, Ceuta y Melilla y otras posesiones costeras, el petróleo offshore y la emigración ilegal. Pero es que, además, muchos marroquíes también son un problema porque sólo desean humillarnos y hacernos daño. Ahí está el 11-M y sus 192 víctimas mortales para atestiguarlo.

Si la ministra quiere normalizar las relaciones bilaterales, que comience a pedir un mayor control sobre los marroquíes que viven en nuestro país, que controle sus locutorios, la mayoría ilegales, que les exija la misma devoción hacia las instituciones nacionales que se le pide a un español. Firmeza y control, no cous-cous, alfarería y cánticos. Para saraos ya está el Forum Barcelona.    GEES: Grupo de Estudios Estratégicos

Un «estat catalÁ» para don pasqual

Julián LAGO La Razón  28 Mayo 2004

Pues sí, que ya se ha soltado la melena Pasqual Maragall, que la tenía más o menos recogida hasta ahora con lo del federalismo asimétrico, en su intervención en el Club Siglo XXI, donde ha dejado muy claro que la Cataluña del tripartito reivindica un trato de Estado a Estado frente al Gobierno de Madrid. O sea, que la música de fondo suena exactamente igual que la del lendakari Ibarretxe, sólo que con letra distinta, para ver si así el compañero Zapatero consigue colar de matute el independentismo de don Pasqual, referéndum incluido.

De ahí que al ejecutivo de Madrid, para curarse en salud, le haya faltado tiempo para anular la ley, o como coños sea formalmente, por la cual la convocatoria de un referéndum no constituye delito alguno, que tampoco es para tanto. No sea que, al final del reformismo estatutario, quien haya de sentarse en el banquillo sea el colega Maragall, que va como una moto de gran cilindrada en el proceso de confederar el actual Estado de las Autonomías, y desde ahora ya a escape libre.

Cosa esta, la de la confederación, no la del escape libre, traducida al román paladino no significa sino privilegiar a Cataluña y al País Vasco, eso de entrada, frente al resto de España. Así que lo que pretende el «molt honorable» es una vuelta a la moviola del año 79, en que fueron aprobados los estatutos cuando lo del «café para todos» del ministro Clavero puso de los nervios a catalanes y vascos, mismamente.

De donde se deduce que el melón estatutario será «a prueba y a cala», como antes se vendía los melones, y, si no está a gusto del consumidor, pues hasta que lo esté, y no hay más que hablar, que entre bomberos del partido no se pisan la manguera. Verbigracia, que cada comunidad podrá abrir a su antojo su propio melón estatutario, tal cual ha anunciado el presidente Zapatero versus Rajoy, que defiende un modelo de solidaridad reformadora estatutaria para todos por igual a fin de no desagregar a unas partes del todo. Más claro, unas partes del Estado, que es en lo que de siempre ha estado Maragall, aunque se haya hecho el longuis.

Dicho lo dicho, ¿caretas, fuera!, que lo que Maragall tiene entre ceja y ceja, amén del poblado entrecejo, es la redistribución de las Españas mediante porciones desiguales. O lo que es lo mismo, mediante quince porciones, por un lado, y dos más, por otro, que Cataluña y el País Vasco no pueden compararse, «of course». Vamos, que los soberanistas están con Zapatero, que ni se lo creen, y al resto que nos den por donde amargan los pepinos, ya me entienden.

Es decir, que la que reclama don Pasqual es una Cataluña-Estado, el Estat Catalá de Maciá, y punto pelota, recalcamos. Por si de sus verdaderas intenciones todavía no se habían enterado algunas almas cándidas del partido, tipo Ibarra, Bono o Chaves, por ejemplo.

¿Que viene Ben Laden!
José María Carrascal La Razón  28 Mayo 2004

Comienza como la fábula del pastor alarmista, pero termina de forma muy distinta. El pastor anunció tantas veces la llegada del lobo que aburrió a la gente, y cuando vino de verdad, los cogió desprevenidos. También las autoridades norteamericanas llevan anunciando un nuevo atentado desde hace meses, pero a diferencia de los vecinos de la fábula, los norteamericanos siguen pensando que llegará, en un lugar u otro, a lo largo de este verano electoral, con preferencia en una fecha señalada, el Día de los Excombatientes, el 4 de julio o cualquiera de las Convenciones Demócrata o Republicana. Tampoco haga falta ser un genio ni tener (teóricamente) los mejores servicios de inteligencia del mundo para imaginárselo. Basta con tener dos dedos de frente. O, simplemente, con haber oído los mensajes de Al Qaida. Si puede atentar contra Estados Unidos, lo hará.

Además, después de haberle salido tan bien lo de Madrid, donde dieron la vuelta a unas elecciones. Los norteamericanos lo saben perfectamente, diría incluso que están resignados y esperan sólo que esta vez no les coja desprevenidos, a ellos ni a sus autoridades, con lo que el golpe puede ser, si no abortado, al menos amortiguado. Es esa ya bastante diferencia tanto con la fábula como con lo ocurrido en Madrid. Pero no la mayor. La mayor diferencia es que la reacción de los norteamericanos ante un nuevo atentado va a ser completamente distinta a la de los españoles. En vez de descargar su furia contra su gobierno, van a descargarla contra los terroristas. Con consecuencias difíciles de controlar y predecir, pues este país, cuando se enfada es de temer. Que se lo pregunten a los japoneses. Quiero decir que si Al Qaida consigue finalmente descargar otro golpe contra EE UU, lo que producirá dentro de ellos será tal ola de indignación que, si no todos, por lo menos la inmensa mayoría de los norteamericanos apoyarán una política de represalia y mano dura donde sea y como sea. En otras palabras: que el único que puede salvar a Bush en noviembre empieza a ser Ben Laden.

¿Después de Irak, qué?
Carmen Martínez Castro La Razón  28 Mayo 2004

Al presidente José Luis Rodríguez Zapatero se le ha agotado su programa de gobierno . Ha completado la retirada de Irak ¬incluidos inexplicablemente los servicios de inteligencia¬ y ha reparado el desaguisado perpetrado por Federico Trillo contra los familiares de las víctimas del Yak- 42 . A partir de ahí se ha abierto un inmenso y profundo agujero negro. Nadie parece saber por dónde avanzar en una labor de gobierno que los ciudadanos ni siquiera hemos llegado a intuir. Cualquier asunto que no sea la guerra de Irak, el mal carácter de Aznar y la destrucción sistemática de su gestión convierte a este ejecutivo en un coro desafinado; cada ministro tira por donde puede, habitualmente en dirección contraria a la del compañero.

No existe un criterio común ni en algo tan sencillo y poco dado a los matices como la liberalización de los horarios comerciales: Montilla quiere cerrar los domingos y Solbes dice que no. La ministra de Cultura patina en el IVA superreducido de los libros y la de Vivienda se estrella, primero contra su léxico, y luego con su colega Bono, que le niega los terrenos de Defensa para los prometidos pisos baratos. Por la mañana Borrell certifica el la muerte del pacto de Estabilidad y por la tarde Pedro Solbes se ve obligado a resucitarlo a toda prisa... así hasta el infinito.

El caos laboriosamente sembrado por los ministros de Rodríguez Zapatero viene a dar la razón a quienes denunciaron que el PSOE carecía de una oferta política más allá de la pancarta contra la guerra. Cerrado el capítulo iraquí ¿qué nos ofrece este gabinete? Un poco de demagogia progre ¬aborto libre y matrimonios gays¬ y una reforma profunda del entramado institucional que no puede sacar adelante por sus medios. Puro humo. Aunque para humo e incendios, nada comparable con la gestión de Pascual Maragall en Cataluña; sólo hemos sabido de la existencia de ese llamado gobierno por sus continuos escándalos.

Estamos asistiendo a un espectáculo insólito; después de pasar años calentando los bancos de la oposición el PSOE se ha encontrado con el poder y no sabe qué hacer con él. Eso sí, a pesar de los años y los kilos, Pedro Solbes acredita hechuras de magnífico defensa central. ¿Lástima Camacho, le has pillado tarde!

Incumplimientos e incoherencias
José Cavero El Ideal Gallego 28 Mayo 2004

Gobierno y oposición aprovechan cualquier oportunidad para intercambiarse acusaciones de malas prácticas o incumplimiento de compromisos. El Gobierno ha hallado en el caso Izar de ayudas ilegales a los astilleros una formidable ocasión parea zarandear al Ejecutivo que le ha dejado tal herencia. O aprovecha los datos de deuda en RTVE, en Renfe o la de Andalucía para fustigar la pretensión del PP de equilibrio presupuestario. Por su parte, el PP contraataca señalando que son muchos los compromisos incumplidos por los socialistas en su primer mes. Como ha señalado Zaplana, “incumplir está mal; mentir es todavía peor”. Y a su eslogan ha añadido la documentación de “cuarenta incumplimientos en cuarenta días”, una relación en la que aparecen esos cuarenta asuntos sobre los que se había manifestado el programa socialista en sentido distinto al que el Gobierno ha resuelto.

En la estrategia de los dos grandes partidos está la erosión del contrario. Nos hallamos en campaña y cualquier ocasión es buena para arremeter contra el contrario. Pero tanto como esos incumplimientos que denuncia el PP, el PSOE muestra mayor debilidad en sus desavenencias internas. Es fácil de observar la escasa coherencia de la ministra de Vivienda al determinar si se compromete en 90.000 viviendas nuevas o en 90.000 actuaciones que pretendan esa meta de ayudas en viviendas protegidas. Otro tanto ha sucedido con Montilla y Solbes: mientras el primero se manifestaba a favor de reducir a ocho los domingos en que abren los comercios, el segundo dejó claro que prefiere que se mantenga la docena. Sin pasar por alto las manifestaciones que ha efectuado Maragall sobre sus pretensiones estatutarias: defendió otro pacto distinto al actual entre Cataluña y España, y, si bien señaló que su proyecto ha integrado a los independentistas, es evidente su propósito es conseguir mayores niveles de autonomía, en definitiva, más dinero. Eso sí, con la mejor de sus sonrisas, como lo ha pintado un humorista: “Se acabó el tiempo de regateo y de mal rollo de CiU. Nosotros vamos a regatear de buen rollo”.

De antemano, Maragall quiere que quede establecido que hay regiones y hay nacionalidades casi estados. Y entre estas está Cataluña, naturalmente. ¿Habrá algún Parlamento autonómico que admita que su región es menos que Cataluña?

Europeas sin HZ
Editorial El Correo  28 Mayo 2004

Herritarren Zerrenda no participará en las elecciones europeas del próximo 13 de junio, cuya campaña electoral se inició en la pasada medianoche. La Sala Primera del Tribunal Constitucional desestimó por unanimidad el recurso de amparo presentado por HZ ante la anulación de su candidatura por parte del Tribunal Supremo. Con su sentencia, el Alto Tribunal rechaza los argumentos expuestos por los recurrentes, negando que tal anulación suponga vulneración alguna de la libertad ideológica y del derecho a la participación política consagrados en la Constitución. Además, tal y como el TC señala, la sentencia no entra a juzgar la idoneidad de cada uno de los candidatos que componen Herritarren Zerrenda ni a excluirlos individualmente en tanto haya sido acreditada su pasada relación con un partido ilegalizado, sino que se refiere a la candidatura en su conjunto como continuadora o sucesora de Batasuna. El propio Tribunal ha recordado que «en la medida en que una agrupación electoral se articule al servicio de un fin defraudatorio, su equivalencia funcional con el partido disuelto debe imponerse a toda otra consideración, también a la del ejercicio de un derecho que, así instrumentalizado, se pervierte en tanto que derecho».

La resolución del Tribunal Constitucional coincide en lo sustancial con la sentencia emitida hace un año frente a las plataformas locales y forales, respecto a las que afirmó: «lejos de responder al designio de espontaneidad característico de la agrupación electoral, son fruto del entramado organizativo constituido con el propósito de continuar o suceder la actividad de los partidos políticos judicialmente disueltos». Por si cupiera alguna duda sobre el sentido de su decisión, el TC ha replicado a los recurrentes señalando que la denominada izquierda abertzale «no ha sido proscrita de nuestro ordenamiento ni podría llegar a serlo sin quiebra del principio pluralista y de los derechos fundamentales a él conexos».

El anuncio inicial de la formación de Herritarren Zerrenda daba a entender que sus promotores podían esforzarse en demostrar que su candidatura no representaba la estricta continuidad de Batasuna. Sin embargo, las pruebas documentales y datos periciales aportados por la Abogacía del Estado y por la Fiscalía General demuestran que los dirigentes de la trama ilegalizada se resisten a desprenderse de su propio pasado, brindando a los tribunales indicios para la anulación de sus candidaturas al tiempo que insisten en que éstas no han sido auspiciadas por Batasuna. Frente a ello, es indudable que la jurisprudencia conformada por las resoluciones adoptadas por el TC a partir de la disolución judicial de Batasuna va más allá de la imposibilidad de HZ de concurrir a las elecciones del próximo 13 de junio. Porque en el fondo todas esas sentencias vienen a advertir de que, mientras el terrorismo etarra subsista, las iniciativas políticas y electorales que tengan entre sus objetivos continuar la labor de Batasuna y dar cobertura a la violencia no hallarán hueco alguno en la legalidad constitucional.

Las elecciones europeas que ayer iniciaron su campaña, son las primeras en la que los habitantes de los veinticinco países miembros, tras la reciente ampliación, votarán simultáneamente para designar a sus representantes en el legislativo comunitario. Una oportunidad única para afianzar un europeísmo todavía en plena formación y para introducir a los ciudadanos en el funcionamiento y dinámica de las instituciones comunes. Esta realidad obliga a todos las candidaturas concurrentes a compaginar sus legítimas aspiraciones de presencia en el Parlamento europeo con una imprescindible pedagogía europeísta. En su esfuerzo está interesar a los votantes de la Unión por unos comicios que marcarán el futuro y romper unas previsiones negativas que hablan, según fuentes de Eurostat, de una abstención cercana al 50%.

En España, más allá de la anulación de la lista de HZ y el proceso de formación de las candidaturas, la cercanía del 14-M hace inevitable que las europeas tengan en cierto modo el carácter de una 'segunda vuelta' de las generales. El PP desea demostrar que su derrota fue entonces ocasional y motivada por la convulsión del 11-M, en tanto que el PSOE aspira a ratificar su hegemonía incuestionable. Una interpretación localista de los comicios que se superpone, inevitablemente, sobre el objetivo final de la convocatoria: conformar el Parlamento europeo.

La sociedad española ha demostrado que es de las más europeístas de la UE y así lo atestiguan las encuestas. Todos tenemos la obligación de plantearnos nuestra responsabilidad personal en un asunto, la integración del Viejo Continente, que tiene un efecto decisivo sobre numerosos aspectos de nuestro desarrollo político y social. Responder con la inhibición y la pasividad a los evidentes defectos y carencias del proceso de construcción de Europa es renunciar a promover los cambios que den orientación y sentido a esta gran experiencia en la que, al menos en abstracto, todos nos sentimos involucrados.

Riesgos sin fronteras
José Javaloyes Estrella Digital  28 Mayo 2004

Necesitan los españoles alguna explicación, después del 11M, de que el terrorismo es un riesgo internacionalizado, sin fronteras y poco menos que global? Ciertamente que no. ¿Saben y recuerdan los españoles que los atentados del corredor ferroviario del Henares fueron ligados con la guerra de Iraq por la izquierda que derrotó en las elecciones al Gobierno del Partido Popular? Indudablemente que sí. ¿Comprenden los españoles que, establecida esta relación entre una cosa y la otra (enorme acierto estratégico de esa izquierda durante la campaña electoral y más allá de la campaña), se retiren las antenas del CNI (Centro Nacional de Inteligencia) del escenario iraquí, tal como anunció Tartufo de La Mancha, arropado y envuelto en el dolor de los familiares de los militares españoles fallecidos en Turquía, al estrellarse el avión ruso que les traía de Afganistán? Se hace muy duro pensar que puedan comprenderlo. Censar las anátidas —estantes y de paso— y aforar las lagunas de Ruidera, ojos y oídos del Guadiana, son títulos inadecuados y experiencias que no bastan, en el nuevo director del CNI, para certificar la idoneidad de una decisión, presumiblemente gestada en la misma soledad caudillil y ferrolana del leonés imperante —desde el buen talante y el diálogo, eso sí—, con que se gestó y alumbró la retirada instantánea de las fuerzas españolas en Iraq.

Serán ahora las antenas francesas en Mesopotamia, tan presentes por las canteras norteafricanas de la tropa terrorista del 11M, las que nos informen, como europeos que somos —ahora más europeos que nunca—, de Al Qaeda, sus mandantes y los beneficiarios de operaciones como el 11M? El tiempo lo dirá, desgraciadamente cuando las cosas no tengan remedio. Pero mientras esto llega o, por fortuna, no pasa nada, se establece otra interrogante: ¿es la actual circunstancia, la de la internacionalización del riesgo terrorista, la más adecuada para modificar los despliegues y organización de los servicios españoles de inteligencia; organización que no procede de los tiempos de Aznar, sino de ciclos políticos anteriores? Cierto que no. Pero, como dicen al sur del río Alcanar, Amo nou tot u remou. Al norte de ese mismo río, el tripartito catalán podría aportar, quizás, alguna clave que otra para muchas más cuestiones y batallas que las de las grandes superficies y los horarios comerciales. La defensa del pequeño comercio se puede confundir, en el gobernante magma de las convicciones inconcretas, con la postulación de indeterminables intereses nacionales.

Lo cierto es que mientras el Gobierno norteamericano prevé otro ataque a domicilio del terrorismo islámico, reconociendo implícitamente con ello la polémica virtualidad de la guerra convencional —en Iraq y en Afganistán— como medio de combatir esta violencia, por España se comienza a establecer, a lo que se ve, que lo más oportuno y adecuado pueda ser el regreso de nuestros servicios de Inteligencia en Iraq y la reconversión de nuestras FFAA en una ONG ligeramente acorazada. En este Gobierno constreñido a urbanizar la nada política, por la ontológica imposibilidad de cumplir su programa electoral fuera del asunto de Iraq, se configura el propósito de una política exterior cuyo radio de acción, como no podía ser de otra manera, se reduce al de la renuncia en su política de defensa, tan sustancialmente estribada en la información a través del CNI.

Viene al caso la cuestión de para cuándo un debate sobre las condiciones de idoneidad del responsable de los servicios nacionales de inteligencia. Por prácticas comparadas, podría adelantarse la propuesta de un militar con la carrera ya cumplida, instalado, por tanto, fuera del riesgo de las tentaciones y las presiones políticas. Nada más inconveniente para una función de tal naturaleza que el partidismo objetivo de una dependencia política personal.     jose@javaloyes.net

Paradoja y futuro
Helena González/Basauri. Vizcaya Cartas al Director El Correo 28 Mayo 2004

Me parece muy bien que los señores de HZ cojan sus coches y hagan sus campañas. Por cierto: el diseño de los carteles de este grupo para las elecciones europeas está muy bien. ¿Parecen anuncios de chicles! Que digan lo que les dé la gana: ¿que se creen en un gueto? -pues bueno-; ¿que 'no al apartheid?', -pues vale-. Entonces me he puesto a pensar en la posibilidad de meterme yo en un coche y gritar lo mismo -lo tengo difícil para superar los carteles-. Pero claro, no lo voy a hacer porque no tengo ganas de que algún 'oprimido' me dé un susto. También me parece paradójico que estos señores se quejen de que «una parte importante del pueblo vasco se ha quedado sin voz» cuando precisamente ETA -que a ellos les cae muy simpática, ya lo sabemos-, se ha dedicado a asesinar, osea: a dejar sin voz para siempre a aquellos que les resultaban molestos. También es paradójico el mensaje viniendo de aquellos que, argumentando lo inargumentable, han creado un gueto de personas que viven con guardaespaldas, y de personas que se han autodesterrado para no ser asesinadas. El victimismo nacionalista mueve y remueve el caldo gracias al que engordan estos 'pobre oprimidos'. El PNV debería tener más visión de futuro y darse cuenta de que está alimentando a su propio enemigo.

El agua fría
José Murua/Vitoria-Gasteiz Cartas al Director El Correo 28 Mayo 2004

El gato escaldado del agua fría huye. Esto me ha venido a la memoria al leer el articulo de un reputado sociólogo en este periódico y que se refiere al jarro de agua fría que supone para él la impugnación de HZ por el Gobierno socialista. Nos habla de cosas tan bonitas, pero al mismo tiempo tan vacuas ante la cruda realidad, como del «tren de la paz que pasa ante la estación de la esperanza» (sic) y que se va de vacío. Las frases bellas no enmascaran el duro presente. Opina el sociólogo sobre lo que la mayoría de la sociedad vasca acepta o no acepta; es su opinión subjetiva y se puede aceptar, o rechazar. Pero a mi modo de ver, lo que la mayoría de la sociedad vasca opina sobre HZ es que son las mismas personas con distintas letras.

Y me refiero a la sopa de letras con la que algunas personas interesadas nos quieren hacer perder el Norte. Resumiendo, que HB, EH, B, MLNV, SA, ETA, HZ son platos de la misma mesa. Dice textualmente el sociólogo, «el fondo del problema sigue siendo cómo los vascos nacionalistas puedan sentirse cómodos en España manteniendo su propia identidad» (sic). En mi modesta opinión el fondo de la cuestión es lo contrario, «como los vascos no nacionalistas puedan sentirse cómodos en Euskadi» sin ser asesinados, agredidos, insultados, ex- torsionados, rechazados, intimidados y más cosas que me callo. Con todos los respetos recomendaría al prestigioso sociólogo que «agua que no has de beber, fría o caliente, déjala correr», y valga la metáfora para el que quiera entender.

El TC concluye que HZ es una «estrategia» de ETA e impide que concurra a las elecciones
La candidatura sucesora de la deslegalizada Batasuna constituía un «designio defraudador»
Herritarren Zerrenda, la candidatura abertzale que contó desde el principio con el respaldo de los principales dirigentes de Batasuna, no podrá concurrir a las elecciones europeas del próximo 13 de junio, después de que el Tribunal Constitucional refrendara ayer la decisión adoptada por el Supremo de anular la lista que había presentado. El Alto Tribunal, de esta forma, viene a confirmar que la candidatura impugnada y anulada era, en realidad, una «estrategia conjunta» diseñada por la banda terrorista ETA y Batasuna, por lo que constituía una «designio defraudador».
La cabeza de lista de HZ anunció que repartirá papeletas, a pesar de la decisión del TC
F. Velasco / J. Rodríguez La Razón  28 Mayo 2004

Madrid- El Tribunal Supremo realizó una valoración «perfectamente razonable» de todos los bienes y derechos en conflicto para determinar que la candidatura Herritarren Zerrenda (HZ) era la continuidad de la deslegalizada Batasuna, cuya constitución respondía a una «estrategia» de la banda terrorista ETA y de la propia Batasuna. Así lo sostiene el Tribunal Constitucional en la sentencia que rechaza el recurso de amparo interpuesto por HZ contra la decisión del Supremo, resolución que le impedirá concurrir a los comicios europeos del 13 de junio.

El Alto Tribunal analiza todos los argumentos utilizados por el Supremo que determinaron la nulidad de la candidatura de HZ y considera que en todo momento respetó los derechos fundamentales de los recurrentes.
En este sentido, recuerda que el Supremo se basó en tres elementos principales que determinaron su decisión: Un documento intervenido a ETA en el que la banda destacaba la importancia de los comicios europeos, la presencia de «significados dirigentes» de partidos deslegalizados y la carta de líderes del «ámbito de Batasuna» reclamando apoyo y financiación para HZ.

Con las pruebas esgrimidas por el Supremo, afirma el TC, queda suficientemente acreditada la «existencia de un designio defraudador, materializado a través de una agrupación electoral constituida para ese concreto cometido».

Los magistrados rechazan igualmente que pueda hablarse de una inhabilitación electoral o de una proscripción de por vida, de una suerte de condición política de «apestado» que sufrirían determinadas por su actividad política pasada, tal como se argumentaba en el recurso de HZ.

En este sentido, el Alto Tribunal afirma al respecto que «quienes, relacionados en el pasado con esos partidos ¬HB. EH y Batasuna¬, quieran reconstruirlo fraudulentamente con ocasión de sucesivas convocatorias electorales, deben contar con el riesgo cierto de que aquella vinculación pueda, pero siempre en unión de otros indicios, erigirse en factor determinante de una convicción judicial que lleve» a la nulidad de la candidatura que presenten.

El Tribunal Constitucional también destaca en su sentencia, tras destacar que las ideologías en el ordenamiento español son «absolutamente libres», que lo mínimo que cabe pedir a quienes pretenden concurren a unas elecciones es un «pronunciamiento firme e indubitado frente al terrorismo y sus instrumentos».

HZ repartirá papeletas. A pesar de esta decisión del TC, la candidatura anulada anunció ayer que repartirá por «toda Euskal Herria» sus papeletas para las próximas elecciones europeas, a pesar de que serán contabilizadas como nulas. Esta decisión fue adelantada ayer por la dirigente de HZ Marije Fullaondo.

POR SU VINCULACIÓN A LA ILEGALIZADA BATASUNA
HZ no concurrirá a las elecciones europeas tras el fallo unánime del Tribunal Constitucional
El Tribunal Constitucional (TC) confirmó este jueves la decisión del Tribunal Supremo de anular la candidatura de Herritarren Zerrenda (HZ) a las elecciones europeas. El TC desestima en una sentencia el recurso de HZ contra las dictadas por el Supremo que anuló esta candidatura a petición de la Abogacía del Estado por su vinculación con Batasuna, formación ilegalizada, en aplicación de la Ley de Partidos.
EFE Libertad Digital   28 Mayo 2004

El Supremo anuló esta candidatura al apreciar "la continuidad y sucesión" de esta agrupación respecto de HB, EH y Batasuna, que el propio Supremo ilegalizó al estimar que ejecutaban una estrategia diseñada desde la banda terrorista ETA. El TS había estimado los recursos de la Abogacía del Estado y la Fiscalía General contra la proclamación de la candidatura de HZ.

El TC explica que "las ideologías son en el ordenamiento constitucional español absolutamente libres" pero no pueden aspirar a ello "los que se sirven para su promoción y defensa de medios ilícitos o violentos y de la intimidación terrorista para la consecución de sus fines".

La sentencia ha sido dictada por unanimidad por la Sala Primera del TC, presidida por el presidente de este Tribunal, Manuel Jiménez de Parga, y ha sido ponente de la misma el magistrado Jorge Rodríguez Zapata. Cuenta con el voto concurrente de la magistrada María Emilia Casas, que comparte la argumentación y el fallo pero disiente de la constitucionalidad del proceso regulado en el artículo 49 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General, dada la perentoriedad de los plazos para la tramitación y resolución en el supuesto de exclusión de candidaturas.

El TC fundamenta que "sobre la base de la documentación intervenida a ETA, la Sala -del TS- tiene por demostrada la articulación de una estrategia política". La misma trataría de "lograr su presencia en el proceso electoral por medio de una candidatura instrumental que obviara las dificultades jurídicas con las que han tropezado otras tentativas" de eludir "los efectos de ilegalización de los partidos que en el pasado le sirvieron de brazo político".

Presencia de dirigentes de los partidos ilegalizados
El TC añade que el TS "ha realizado una valoración perfectamente razonable sobre la base de la pertinente ponderación de los bienes y derechos en conflicto". En cuanto a la conclusión derivada de la presencia de significados dirigentes de los partidos ilegalizados en el acto de presentación de HZ, recuerda que el TS declara que "se situaron en un lugar preferente detrás de la persona que realizaba la presentación y junto al cartel de la candidatura, generando la sensación de respaldo de la misma".

Añade que el TS señalaba que dicha presencia tenía como objetivo "establecer una identificación directa de la candidatura presentada como sucesora y continuadora de la ilegalizada Batasuna, para tratar así de patrimonializar el apoyo electoral con el que contaba la citada formación ilegalizada". Destaca que el TS apreció la conexión de la agrupación electoral y los partidos políticos disueltos, en el ámbito de la trama defraudatoria dirigida a la continuidad de aquellos por medio de HZ, tomando en cuenta "el dato significativo de la carta suscrita el 24 de abril de 2004 por cuarenta personas, entre las que aparecen destacados miembros y dirigentes de las formaciones políticas ilegalizadas".

Una cuenta a nombre de Batasuna
En dicha carta "se solicita el apoyo y participación para la campaña de HZ y se invita a las reuniones públicas convocadas por Herritarren Zerrenda; se indica una cuenta bancaria en la que poder ingresar las cantidades que sirvan de apoyo financiero a la candidatura, cuyo titular es miembro de la Mesa Nacional de Batasuna, y se incluye, al pie de la carta, como domicilio de contacto, el de un miembro de la Asamblea Nacional de Batasuna". Para el TC "todos estos datos convergen y se refuerzan para llegar a la conclusión alcanzada".

Aclara que "no puede hablarse de una inhabilitación electoral ni de una suerte de condición política de 'apestado' que sufrirían determinadas personas por su actividad política pasada". Por el contrario, "quienes con esos mismos antecedentes decidan ejercer su derecho de sufragio pasivo sin instrumentalizarlo al servicio de aquella maniobra defraudatoria no habrán de tener, como no lo han tenido otras personas, dificultad alguna para articular candidaturas en otros partidos o para constituir las pertinentes agrupaciones de electores".

Por último, el TC señala que "es aceptable en una sociedad democrática que tan pronto se cierna sobre una agrupación electoral la sospecha fundada de connivencia con el terror o con formaciones que han sido proscritas en razón de esa connivencia, que pueda esperarse de ella una declaración inequívoca de distanciamiento, rechazo y condena de cuanto representa una organización criminal y sus instrumentos políticos".

La ministra de Cultura da plantón a los colectivos vascos que luchan contra ETA
Los promotores de esta iniciativa temen que haya una cierta desmovilización por parte de la población y alertan de que la amenaza de ETA se mantiene
M. ALONSO ABC 28 Mayo 2004

BILBAO. La ministra de Cultura, Carmen Calvo, ha plantado a los colectivos que luchan contra el terrorismo en el País Vasco y ha declinado su invitación para asistir mañana en Vitoria al Encuentro Cívico para la Libertad, en el que participarán veintiún asociaciones, entre ellas, la Fundación para la Libertad, Basta ya, el Foro Ermua, la Asociación Víctimas del Terrorismo, Covite y la Fundación Miguel Ángel Blanco.

En la respuesta recibida por los organizadores de este encuentro, la ministra no alegó ningún compromiso concreto previo para rechazar la invitación, sino la imposibilidad de asistir a todos los actos en los que quisiera estar. Junto al Ministerio de Cultura colabora en esta iniciativa el Ayuntamiento de Vitoria, cuyo alcalde, Alfonso Alonso, también ha sido invitado y estará mañana en el Palacio Europa de la capital alavesa.

En este encuentro, los colectivos cívicos que en los últimos años se han enfrentado con la palabra como única arma al terrorismo en el País Vasco intercambiarán impresiones sobre la estrategia a seguir en un momento en el que ETA, pese a su debilidad operativa, se mantiene como una sombra amenazante para los no nacionalistas.

Según varios de los ponentes consultados por ABC, se recordará cómo las organizaciones ciudadanas nacieron en el País Vasco «para defender los derechos y libertades individuales arrebatados por el terrorismo, ayudado por la complicidad y la pasividad de otros muchos». Asimismo, se apostará por seguir «en pie» hasta la desaparición total de ETA.

Políticos, intelectuales, artistas...
Intervendrán en ese Encuentro Cívico para la Libertad el que fuera secretario general del PSE, Nicolás Redondo Terreros, el profesor de la UPV Carlos Martínez Gorriarán, el empresario Ricardo Garrudo, el artista plástico José Ibarrola, los catedráticos Manuel Pérez Ledesma, Aurelio Arteta y Andrés De Blas, así como el profesor Rafael Cruz.

El Gobierno de Aznar apoyó la labor de estos colectivos y a sus miembros, muchos de ellos socialistas. Es el caso del gerente de la Fundación para la Libertad, Eduardo Uriarte, que considera que es necesario «dar tiempo» al Ejecutivo de Rodríguez Zapatero, aunque haya marcado, en principio, distancia con el rechazo de la ministra de Cultura a la invitación para asistir al encuentro. Uriarte cree que el actual Gobierno, al igual que el anterior, coincidirá con estas asociaciones «en la defensa del espacio de la convivencia de los ciudadanos».

Expectativas
Otros miembros de estos colectivos, como el portavoz de Basta ya, Carlos Martínez Gorriarán, señalan que los movimientos seguirán adelante, «independientemente de que les apoye o no el gobierno que corresponda». De la misma opinión es Nicolás Redondo Terreros, quien afirma que «estos movimientos no dependen de los gobiernos», aunque, según manifestó a ABC, no cree «que tengan menor apoyo del Gobierno del PSOE que el que tuvieron del anterior».

En opinión de Nicolás Redondo, estos movimientos tienen que seguir porque «estamos ganando a ETA, pero todavía no lo hemos conseguido». Carlos Martínez Gorriarán cree, por su parte, que el actual momento es complicado para estos colectivos, porque, al estar ETA «en letargo», «parece como si no hubiera ningún problema», cuando, según señala, «los problemas de fondo siguen existiendo».

EN LA INSTRUCCIÓN E INVESTIGACIÓN
Acebes califica de "patada en la puerta del Estado de Derecho" el cambio de jueces por fiscales
El secretario general adjunto ha resumido el diálogo que prometió el PSOE en tres modelos: "decretazo", "carencia de ideas" y "apagón" en los medios públicos. Acebes hizo hincapié en "la patada en la puerta del Estado de Derecho" que supone "sustituir a los jueces de instrucción por fiscales que no son independientes ni inamovibles", como anunció el ministro López Aguilar. Por su parte, Zaplana alertó de la "barra libre" para negociar la reforma estatutaria. De la Vega se ha defendido hablando del CIS, de Aznar y de Terra Mítica.
Libertad Digital  28 Mayo 2004

La sesión de control al Gobierno de este miércoles ha vuelto a convertirse en una petición de balance por parte del Partido Popular. Lo han protagonizado Ángel Acebes, secretario general adjunto, y Eduardo Zaplana, portavoz parlamentario.

La interpelación de Acebes se centró en si el Gobierno considera que esta es la legislatura del diálogo. La respuesta de la vicepresidenta fue escueta: "El Gobierno cumple sus compromisos, es nuestra seña de identidad". En el turno de réplica llegó la andanada del popular. Acebes resumió lo que el Gobierno entiende por diálogo en tres modelos: el primero, el "decretazo". Y como ejemplo, el Plan Hidrológico Nacional. Acebes insistió en cómo lo ha gestionado el PSOE: "primero trámite y luego decretazo".

La misma dinámica, según el secretario general adjunto del PP, se siguió con la Ley de Calidad de la Enseñanza (LOCE). Acebes citó las declaraciones publicadas en un medio de comunicación por un responsable de un centro de enseñanza que se quejaba de que "nadie nos ha ofrecido ni una migaja de consenso". Lo resumía este responsable en "revanchismo y chapuza". Pero el acento lo puso Acebes en las últimas noticias sobre las intenciones del Gobierno referentes a la Justicia a la carta. "Cuidado con pasar del decretazo a la patada en la puerta del estado de Derecho y sustituir a jueces y fiscales".

El segundo modelo de diálogo ejercido por el Gobierno se centra, en opinión de Acebes, en la "carencia de ideas". Citó entonces la entrevista de su secretario general, Mariano Rajoy, con Zapatero en la que el presidente no dijo una sola palabra de cómo tenía previsto abordar las reformas estatutarias o del Senado. Citó también como ejemplos de esta falta de diálogo las contradicciones en las que incurren los miembros del Ejecutivo: "Dialoguen entre ustedes porque es un espectáculo lamentable". Como ejemplos, "Solbes, Sevilla y Moratinos, la estabilidad presupuestaria y los horarios comerciales".

Y, por fin, el último de los tres modelos de diálogo del Gobierno es, según Acebes "el apagón". Se refería el secretario general adjunto a la "suspensión sin contemplaciones de programas de opinión, por si surge alguna tertulia", en Radio Nacional de España.

La vicepresidenta lanzó su respuesta usando dos armas: el CIS y la duda sobre el liderazgo de Rajoy y el propio Acebes. Dijo De la Vega que "aunque a su señoría no le guste, el 14 de marzo, los ciudadanos optaron por el diálogo" y, en nombre del Gobierno, añadió: "Nuestro objetivo no es vencer con los votos sino convencer con la lógica de la razón". Pero para eso, añadió, "hay que saber escuchar". Dicho esto, la vicepresidenta se amparó en los datos del CIS para decir que el 78 por ciento de los ciudadanos destaca la cualidad del diálogo en el Gobierno del PSOE. Así que le pidió a Acebes que se una "al diálogo como hizo" Mariano Rajoy, porque "en el fondo lo están deseando aunque a lo mejor hay alguien que no les deja".

El "sírvase usted mismo" autonómico
El siguiente turno de interpelación correspondió a Eduardo Zaplana, portavoz parlamentario del PP. Preguntó por los "compromisos adquiridos" por el Gobierno. De la Vega contestó: "Usted insiste y yo persisto", para mostrar que ya le contestó la semana pasada y que el Gobierno cumple con lo comprometido en su programa electoral.

Zaplana hizo un somero repaso. La renuncia a firmar la Constitución europea en Madrid, el compromiso de aprobar leyes contra la violencia de género "que ahora se convierte en una comisión para estudiar". Citó también las pensiones, el mando único, la inexistencia del prometido Ministerio de la Juventud y la ausencia de diálogo en la elección del Fiscal General del Estado, el director de RTVE o el de la Agencia EFE. En referencia a la reforma de los Estatutos –materia de la entrevista Zapatero-Rajoy del lunes–, Zaplana lo resumió en un "sírvase usted mismo o, si lo prefiere, barra libre", para hacer peticiones. Se refería Zaplana a la intención de Zapatero de "no poner topes" a lo que, en principio, pida cada parlamento. En resumen, según Zaplana: "Los únicos que mintieron, antes y ahora, son sus señorías".

Y el cierre de la vicepresidenta fue que Zaplana "confunde sus deseos con la realidad" y que "los ciudadanos aprecian" los compromisos del Gobierno. Después hizo la cuenta: "Llevamos 37 días de Gobierno o, si lo prefiere, 888 horas y el balance es razonable". Y, "para no repetir", De la Vega quiso adelantar alguna novedad que se quedó en "subida del salario y, en fín, un sinfín" de compromisos.

Para concluir con frase de diseño, la vicepresidenta le dijo a Zaplana que "cada semana pregunta una y otra vez lo mismo, y está en su derecho" pero, añadió, "no hay nada más peligroso que tener una sola idea, y más si es equivocada. Ya no le quedan tierras míticas a las que regresar".

QUEJA CONTRA OTAMENDI y el FORUM BARCELONA
COMUNICADO Nº1 (Juicio de las Finanzas contra ETA)
Madrid, Daniel Portero Portavoz de la AVT  28 Mayo 2004

La AVT quiere manifestar ante los medios de comunicación una queja en relación a la invitación que el Forum de Barcelona ha hecho con Marcelo Otamendi (ex-director general del diario Egunkaria), que le ha servido para acusar falsamente al Estado de Derecho de la práctica de torturas.

Otamendi ha afirmado que ha sufrido torturas superiores a las de Irak.

Conviene poner de manifiesto que todos los terroristas de ETA denuncian la práctica de torturas cuando son detenidos, mientras que lo cierto es que los médicos forenses cuidan y certifican la falsedad de estas acusaciones. En el caso de Marcelo Otamendi existe una resolución del Juzgado Central de Instrucción de la Audiencia Nacional (Magistrado Baltasar Garzón), en la causa nº 1.793/03, en el sentido de archivar la
denuncia de torturas que presentó este sujeto. Así pues, si la Justicia ha dicho que no hay torturas, es incomprensible que siga acusando públicamente a las Fuerzas de Seguridad del Estado de la comisión de delitos, que solo existen en su imaginación y tendenciosas finalidades.

Otamendi era el Director de EGUNKARIA en el momento en que judicialmente se clausuraron sus actividades por pertenecer al entramado económico de ETA. EGUNKARIA goza de caja única con ETA según el Juzgado Central de Instrucción nº 6. Este señor ha entrevistado a miembros de ETA en compañía de la directora del tambien clausurado diario EGIN, Merche Aizpurua.

En el ordenador del dirigente etarra Jose Mª Dorronsoro apareció un documento titulado "Hontza 93-02" en el que se consulta al Comité Ejecutivo de ETA el nombramiento de Marcelo Otamendi como director de Egunkaria, que lógicamente obtuvo confirmación.

Este es el invitado del FORUM al que se le permiten difundir estas manifestaciones.

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