AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 29 Mayo 2004
Orden, por favor
José Antonio VERA La Razón  29 Mayo 2004

Civilización versus barbarie
Ángel Cristóbal Montes La Razón  29 Mayo 2004

EL USO ALTERNATIVO DEL DECRETO
Ignacio SÁNCHEZ CÁMARA ABC 29 Mayo 2004

La piel de la memoria
Cristina Losada Libertad Digital  29 Mayo 2004

Sancho el Mayor, ¿señor de los vascos
Jaime Ignacio del Burgo  La Razón  29 Mayo 2004

...El que no vote
TONIA ETXARRI El Correo  29 Mayo 2004

Balones de oxígeno
Editorial El Ideal Gallego 29 Mayo 2004

Incoherencia socialista
Cartas al Director ABC 29 Mayo 2004

El islamismo crece en los guetos franceses con cientos de asociaciones
Javier Gómez La Razón  29 Mayo 2004

El alcalde de Guecho desaloja del Pleno a Gotzone Mora por hacer frente a los proetarras Iñaki
M. A. ABC 29 Mayo 2004

Rajoy acusa a Zapatero de cambiar el modelo de Estado por exigencia del nacionalismo
JOSÉ LUIS LORENTE ABC 29 Mayo 2004


 

Orden, por favor
José Antonio VERA La Razón  29 Mayo 2004

Estamos entrando en una fase de embrollo general en la que ya no sabemos bien si nos van a quitar el Iva o nos lo van a poner, si nos van a dar un piso o nos van a desplumar el que tenemos, si nos van a facilitar una vivienda en alquiler o una simple habitación con vistas. Está todo tan liado que no sabemos si hablar de soluciones o de actuaciones, si apostar por el déficit cero o por el déficit galopante, si abortar libremente o apuntarnos gratuitamente a la eutanasia obligatoria y para todos que nos propone el tripartito. Sí, el tripartito se ha convertido hoy en la vanguardia nacional.

Todas las grandes ideas salen del «thintank» de la «errecé». Conviene rehabilitar públicamente a los etarras que se dedicaron a matar duramente durante la dictadura, aunque la mayoría de ellos hayan seguido después matando duramente durante la democracia. Conviene que a las autonomías empecemos a llamarlas Estados, y al Estado lo despojemos de sus símbolos, no vaya a ser que calen en los ciudadanos y tengamos un problema. Por eso, fuera banderas. ¿Para qué queremos la bandera de España si con las de las autonomías ya tenemos diecisiete, cada una de un color? Gallardón, o Moncloa, o la Casa del Rey, o quién sea, ha debido interpretar muy bien al tripartito, pues la semana pasada tuvimos en Madrid una auténtica exhibición de cómo ocultar la bandera. ¿Se casaba el heredero de la Corona de España o era quizás el de Jordania? Había muchas «emes» y mucho color rosa y luces pálidas y neones cremosos por Madrid, pero lo que no había eran banderas.

Las habían prohibido, se supone, pues de otra manera no se puede entender que a nadie en España se le hubiera ocurrido salir a la calle con la bandera de España en un día tan sobresaliente para España. Bien, un gran logro que vamos a apuntarle, por ejemplo, a Gallardón con Aliciamoreno y Mario Gas, aventajados intérpretes del tripartito. ¿Alguien más quiere la medalla? Ésa no, pero la de ineptitud se la vamos a colocar a los responsables de negociar con los gobiernos iberoamericanos la representación de jefes de estado en el enlace regio. Nos enviaron esposas, embajadores, subalternos y otros conspicuos segundones de las naciones hermanas, pero presidentes, cinco. Si alguien, desde la carretera de La Coruña, desde Moncloa, desde donde fuere, se hubiera ocupado un poco del particular, seguro que conseguimos algo. Pero estábamos muy ocupados, es verdad, poniendo las sillas del banquete, que también resultó un lío, por cierto. Enfado general.

Faltaban empresarios, banqueros, cineastas. ¿Por qué Miguel Bosé sí, y Alejandro Sanz no, por ejemplo? ¿Por qué no los del cine? ¿Por qué estaban Lavilla y Peces-Barba, y no Trillo o la Rudi? ¿Por qué a Aznar le pusieron en la mesa ochenta y algo junto al embajador de Dinamarca? ¿Por qué había tan poco «pepé»? ¿Y el anterior gobierno? ¿Hubiera costado mucho habilitar un par de salones e invitar a trescientas personas más? No se puede contentar a todo el mundo, eso es verdad. Aunque lo peor fue la retransmisión televisiva, fría y distante, con planos generales mostrando un Madrid desangelado y el Príncipe hablando en el brindis sin que nadie pudiera escucharle, porque a nadie se le ocurrió poner un micrófono donde tenía que haber un micrófono. Con todo, coincidiremos en que la Familia Real estuvo diez, y los Príncipes, como se esperaba de ellos. Otro diez para quien ha organizado la luna de miel, con visitas rápidas, pero certeras, a algunas ciudades de España, incluida San Sebastián. Al norte habría que ir con más frecuencia. Hay que perderle miedo e ir, porque la gente lo agradece y está esperando que vayan los que tienen que ir, con todos sus referentes y banderas, con la representación que les corresponde. El problema es que la boda ya ha pasado, y ha pasado bien, pese al incomprensible ornamento, pero el Gobierno sigue enredado en sus promesas. Solbes no gana para sustos.

Primero fue Caldera con el salario mínimo, después Montilla suprimiendo festivos para comprar, y ahora lo de la Trujillo, que empieza a ser un galimatías casi comparable al Iva de Carmen Calvo. Con la diferencia de que Carmen Calvo ha dejado de inventar, por lo menos hasta hoy, mientras que la Trujillo cada día nos aporta alguna novedad. Las «soluciones habitacionales» son muy interesantes. Si no encontramos viviendas, o pisos, o apartamentos en propiedad o en alquiler, buscamos simplemente habitaciones y terminamos antes. No es lo mismo 180.000 viviendas que 180.000 habitaciones. Si cada vivienda tiene cuatro habitaciones, con cuarenta o cincuenta mil actuaciones encontramos soluciones para las habitaciones, y aquí todos tan contentos. Promesa cumplida. Ya tenemos a los soldados en casa y a los gays entusiasmados porque se van a casar mañana mismo.

Ahora todos a abortar, que es gratis, y a ir pensando en acogernos a uno de los planes de eutanasia que nos está preparando el tripartito, que esto también son «soluciones habitacionales». Así nos libramos de la nueva declaración de la renta, y del enfado subsiguiente que nos cogeremos cuando caigamos en que nos han birlado las deducciones por vivienda, por obra y gracia de Antonia Trujillo. Hay que ponerle un monumento a esta mujer. Se lo merece. Y otro a Gallardón, por la bandera. Y otro a Solbes, por aguantar tanto desbarajuste en la cofradía del Gobierno. Todos quieren gastar como locos, y el pobre Solbes ya no sabe qué hacer para dejar el déficit como Rato. En fin, no sé por qué, pero me temo que aquí hay que ir poniendo un poco de orden. Algo de organización, por favor. Lo que no sabemos es si dejar el tema en manos del ministro Alonso, experto en moros y mezquitas, o dárselo más bien a Bono, que éste sí que sabe de repliegues. Como se está viendo, por cierto.

Civilización versus barbarie
Ángel Cristóbal Montes es catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Zaragoza La Razón  29 Mayo 2004

Los vascos tienen un problema y el resto de los españoles también tenemos un problema. Hasta el punto de que una vez encauzada a partir de 1998 la cuestión del Ulster, no resulta fácil encontrar en Europa un laberinto tan particular como el de Euskadi, salvo el de los pueblos balcánicos que responde a características históricas propias e inextendibles. Nuestro problema lleva años creciendo, envenenándose, trascendiendo a la sociedad y convirtiéndose en una hidra cuyas malévolas cabezas van afectando una tras otra a prácticamente todas las facetas de la vida pública y de la vida privada de los vascos.

El País Vasco vive hoy una situación por completo extraña al modo de vida occidental europeo al uso. Con frecuencia, Arzalluz ha presumido de que los vascos no fueron romanizados, su territorio siempre estuvo fuera de las coordenadas históricas de España y desde los albores del tiempo constituían un pueblo singular, diferenciado y plenamente soberano. Pues bien, aunque así hubiera sido, que no fue, nadie puede negar la evidencia de que en los tiempos modernos han sido, junto a los catalanes, los más próximos a los pueblos adelantados de Europa occidental, pioneros en la revolución industrial, en el espíritu de empresa y en el desarrollo capitalista, que entraña como factor obligado a la democracia, abiertos a la investigación, la ciencia, la cultura y la educación, y ejemplo de tesón y capacidad allí donde emigraron.

Y ahora, precisamente ahora, cuando España se ha incorporado, por fin, al concierto de los países europeos democráticos, cuando algunos de nuestros más feos rasgos históricos los está borrando el viento del bienestar y la cultura, y cuando Euskadi goza de una situación de autogobierno político y económico de la que no disfruta ninguna otra repartición territorial europea, allí existe un grado de violencia física y psicológica insoportable, una fractura social que hasta ahora no ha conducido a enfrentamientos fratricidas, pero que nadie puede garantizar su ausencia en el futuro, a una especie de locura política que rompe con la razón y la experiencia, y a una forma inhumana y cruel de cada amanecer: la existencia de 42.000 vascos amenazados por ETA.

¿Desesperanza total e irremediable? Siempre he pensado y sigo pensando que no. Por los factores históricos antes enunciados, por la especial madera de ese pueblo vasco trabajador, serio y humano, por el grado de templanza y autocontrol que demuestra el sector más castigado y porque siempre las aguas vuelven a su cauce natural cuando termina la gran avenida, cabe considerar con relativa confianza que este largo paréntesis de anormalidad será, al fin, eso, un largo paréntesis, la violencia armada que tan hondas raíces ha echado resultará progresivamente desarraigada y el lapso pasajero de locura que azota al PNV devendrá arrinconado por la fuerza misma de las cosas, la sensatez de los nuevos dirigentes y el juego político normal que no tolera sin pagar alto precio el mantenimiento sine die de situaciones extremas e irracionales.

En Europa, desde hace muchos siglos, la civilización siempre se ha impuesto a la barbarie. ¿Va a constituir el País Vasco una excepción? No hay razón suficiente que pueda avalar semejante tesis. Ni histórica, ni social, ni cultural, ni económica, ni políticamente cabe considerar que el pueblo vasco se va a ver inmerso en una espiral de violencia y terror similar a la que atenaza a determinados pueblos islámicos. Ni se dan las causas, ni existe el ambiente, ni se niega el futuro, ni están presentes el fanatismo, la pobreza, la incultura y la intransigencia extremos, sino más bien el problema vasco se encuentra relativamente bien localizado y focalizado: unpequeño sector radical y violento que hasta ahora en Occidente siempre se ha sabido neutralizar y extirpar, y una coalición de partidos nacionalistas temporalmente salida de madre, pero a la que la reflexión interna, la presión ambiental, el interés y el instinto político harán volver a la realidad más pronto que tarde.

EL USO ALTERNATIVO DEL DECRETO
Por Ignacio SÁNCHEZ CÁMARA ABC 29 Mayo 2004

EL Gobierno asestó ayer un duro golpe al principio de la jerarquía normativa y al buen sentido jurídico, y, a la vez, exhibió la índole de su entendimiento de la democracia, no precisamente liberal. Lo hizo al utilizar el autoritario procedimiento del decreto para suspender la aplicación en parte de una Ley orgánica, concretamente la Ley de Calidad de la Educación, invocando en vano su facultad de elaborar el calendario de aplicación (por lo visto, inaplicación) establecido por una Disposición Adicional. Cualquier estudiante de Derecho sabe, si no han consumado su labor esterilizadora los ignorantes que desprecian lo que ignoran, que utilizar un procedimiento como el decreto para impedir la aplicación de una ley sólo podría justificarse por gravísimas razones de urgencia. El Gobierno incumple la ley vigente al suspender su aplicación y viola el principio de jerarquía normativa, pieza fundamental del Estado de Derecho. La división de poderes queda así escarnecida. Y cumple, de paso, a su manera, la promesa de conferir protagonismo al Parlamento y rendir culto al diálogo.

NO hay quien pueda ver en este caso razones de urgencia. Por el contrario, y según las encuestas y la opinión de expertos, la ley cuenta con el apoyo de la mayoría de la comunidad educativa. Sin embargo, el Gobierno cree necesario sacudir los cimientos de nuestro sistema jurídico para impedir la aplicación de una ley que mejoraría la calidad al aumentar la exigencia (por ejemplo, la implantación de la Reválida y la supresión de la promoción automática de quienes suspenden). Los principales argumentos aducidos contra ella son falaces. La existencia de itinerarios voluntarios no vulnera la libertad ni entraña discriminación. Tampoco cabe calificar como segregación la implantación de clases especiales de apoyo para los alumnos que lo necesiten. A menos que de lo que se trate sea de socializar la ignorancia. Y para ello, el Gobierno enmienda la plana a las Cortes, depositarias de la soberanía popular, sin esperar a que el Parlamento se enmendara a sí mismo. Un pésimo medio jurídico al servicio de un grave error educativo.

SE trata por lo demás de una aberración jurídica coherente con la concepción que de la democracia parece tener el sector mayoritario, o, al menos, el más poderoso, del socialismo español. Nada de democracia liberal, nada de división de poderes, nada del viejo sistema de frenos y contrapesos que diseñaron los constitucionalistas americanos. Nada del antiguo y prudente saber jurídico. Nada del cuidado exquisito de las formas. La ley es la pura voluntad de la eventual minoría mayoritaria. Un Gobierno sin mayoría absoluta en la Cámara cercena por decreto una ley aprobada por la mayoría absoluta de la Cámara en la legislatura anterior. Toda una lección de Derecho y de exhibición de «talante» democrático. El Real Decreto, como expresión de la «real gana» del Ejecutivo. Al parecer, como afirmó Trasímaco, la justicia no es sino lo que conviene al poderoso, al que manda. Aunque sea al precio de someter a torturas jurídicas al Estado de Derecho. La verdad es que la cosa tampoco sorprende. Basta con leer a los ideólogos castizos de la concepción socialista del Derecho, si es que se tiene tiempo y sentido del humor para hacerlo. Pero conviene recordar que, como afirmó uno de nuestros clásicos contemporáneos, el desprecio del Derecho sólo puede producir el envilecimiento del hombre. En este caso, es posible invertir los términos para concluir que el envilecimiento de los legisladores conduce, a golpe de decretazo, al desprecio del Derecho.

Guerra civil
La piel de la memoria
Cristina Losada Libertad Digital  29 Mayo 2004

Los dirigentes de ERC, IU, BNG y otros grupos acaban de pedir la creación en el Congreso de una comisión no permanente para la recuperación de la "memoria histórica" y el reconocimiento de las víctimas de la guerra y la dictadura franquista. Bien. Pasemos por alto, de momento, el revoltijo de "memoria" e "historia" que se ha cocinado últimamente. Obviemos también que han pasado sesenta y cinco años desde el final de la guerra y veintisiete desde el fin de la dictadura. La intención declarada de los arriba firmantes es que, a través de esa comisión, hagamos una "catarsis" que nos permita superar aquel pasado, y apreciemos más la democracia. ¿Nunca es tarde para tumbarse en el diván? Hagámoslo, pues.

Los partidos que ya existían entre el 31 y el 39 tendrán la oportunidad de explicarnos algunos de sus actos de entonces, que todavía no acabamos de comprender. Como el golpe de estado de la Generalitat, instigado por Esquerra, contra el gobierno de la República en 1934 (aprovechando el golpe organizado en el resto de España por el PSOE). Los de ERC pueden intentar convencernos de que ahora aprecian más la democracia que entonces. A releer: el inolvidable relato que hizo Gaziel de aquellas horas de sublevación, y a rememorar su no muy digno final: huída por la puerta trasera y abandono de armas en las alcantarillas, de donde las recogían con amoroso celo los cenetistas. Un episodio ejemplar.

El PSOE, el PCE, el PNV, exactamente igual. Pública revisión de su propia historia. La catarsis empieza por uno mismo. Todos ellos mostraron, en más de una ocasión durante aquellos años, desprecio absoluto por la democracia y por la vida humana. ¿Tanto, menos o más que el bando franquista? Ese juicio lo haremos al final, una vez que se haya desplegado en todo su esplendor el catálogo de barbaridades de ambos bandos.

Porque tendrá que hablarse de todos los crímenes. En asuntos como éste, una parte de la verdad no es una parte de la verdad: es una mentira. Habrá que oír, junto a la historia del inocente paseado por los fascistas, la del inocente fusilado por estudiar en un colegio de curas. Junto a la del encarcelado por sospechoso de ser republicano, la del señor que escribía recientemente a un periódico recordando que había sido detenido y condenado a muerte por… llevar corbata.

Los de ERC y sus socios en la catarsis sabrán que hubo anarquistas asesinados por comunistas, y soldados del ejército republicano liquidados en el frente, aunque por la espalda, porque no simpatizaban con los comisarios soviéticos. Lo sabrán y estarán preparados para decirlo y oírlo todo. ¿O van a dejar a esas víctimas en el olvido?
La memoria permite seleccionar. Suprimir lo inconveniente. Esa capacidad, en no pocos casos, le permite seguir adelante al ser humano. Es más, pocas colectividades y naciones hubieran subsistido sin el olvido de crímenes y agravios. La memoria es una piel que cubre aquí y allá los hechos descarnados, que son los que investiga la historia. Si ERC y sus amigos quieren remover con el cazo de la propaganda política los sucesos del pasado, deberían medir antes sus pasos. No vayan a resbalar, por ejemplo, en la piel de un Andreu Nin: el hecho desollado.

Sancho el Mayor, ¿señor de los vascos?
Jaime Ignacio del Burgo es diputado por Navarra de UPN-PP La Razón  29 Mayo 2004

El nacionalismo vasco es maestro en el arte de la manipulación de la historia, pero su mensaje político es mutante y depende de las circunstancias de cada momento. Es el caso, por ejemplo, de la sustitución en época reciente de la palabra «Euskadi», neologismo inventado por Sabino Arana para definir el país de los vascos, por la expresión «Euskal Herria», antiguamente desprovista de connotaciones políticas pues literalmente quiere decir tierra de habla vasca, pese a que en el Estatuto de Guernica se utiliza como sinónimo de «pueblo vasco».
Recuérdese cómo el Partido Nacionalista Vasco se abstuvo en el referéndum de la Constitución de 1978 porque la disposición adicional de amparo y respeto a los derechos históricos de los territorios forales no garantizaba la vieja reivindicación de la reintegración de los Fueros.

En vista de ello apostaron por un Estatuto de autonomía constitucional donde, por vez primera en la historia, aparece como sujeto político el pueblo vasco y se dota de instituciones comunes como el Parlamento y el Gobierno vascos. Cambiando radicalmente la postura mantenida en el proceso constituyente, se rechazaba de un plumazo el «provincialismo» foralista, supuestamente incompatible con una Euskadi moderna y progresiva. El plan Ibarreche han dado ahora otro giro copernicano al proclamar que la malhadada disposición adicional ampara ¬ahí es nada¬ el derecho del País Vasco a segregarse de España. Los derechos históricos suponen, según esta nueva interpretación, una garantía constitucional del derecho a la autodeterminación. La ruptura de la unidad de España (aunque para asociarse inmediatamente después «con» España) es, en consecuencia, impecablemente constitucional. Y se quedan tan anchos.

Pues bien, el nacionalismo en estos momentos libra una gran batalla cultural, después del fracaso cosechado desde la transición a la democracia en el intento de conquistar Navarra por la presión política y la coacción terrorista. En primer lugar, los nacionalistas utilizan el deseo de mantener y fomentar el vascuence, lengua materna de una parte muy minoritaria de la población navarra, para transmitir la idea de la existencia de una nación étnica ¬Euskal Herria¬, repartida entre dos Estados por la histórica opresión ejercida contra el pueblo vasco por franceses y españoles. Al nacionalismo racista y xenófobo de Sabino Arana se ha superpuesto el nacionalismo étnico fundamentado en la lengua como factor fundamental de identidad nacional. El objetivo es conseguir la oficialidad del vascuence en toda Navarra, y no sólo en las zonas vascófonas, para poder afirmar así que todos los navarros somos vascos y por tanto formamos parte de la nación euskal herríaca. Por eso, he dicho muchas veces que el vascuence está políticamente secuestrado por el nacionalismo.

El segundo frente, reside en la apropiación para el nuevo invento de Euskal Herria de la historia de Navarra. Según este nuevo planteamiento, hubo desde los albores de la Edad Media un Estado vasco, llamado primero reino de Pamplona y después de Navarra. Formaban parte de él, dicen, Álava, Guipúzcoa y Vizcaya. Por la fuerza de las armas castellanas los territorios vascongados se vieron obligados a desgajarse del tronco común. Finalmente, en 1512 caería la propia Navarra, aplastada por Fernando el Católico, autor de un auténtico genocidio político y cultural. La reivindicación de la independencia nacional de Navarra se presenta ahora como inseparable de la consideración de Euskal Herria como sujeto del derecho a la autodeterminación. Navarra y Euskal Herria vienen a ser lo mismo. Los vascongados no son otra cosa que el fruto de la separación producida por la fuerza. Los nacionalistas vascos se convierten así en navarristas a ultranza. Por el contrario, quienes sostenemos los valores de la navarridad (autogobierno foral, pluralidad cultural y vocación española) no somos otra cosa que colaboracionistas con el enemigo («vendidos a Madrid»). [Se omite, claro es, el pequeño detalle de la inestimable presencia vasca en la conquista de Navarra, pues alaveses, vizcaínos y guipuzcoanos formaban el grueso de las tropas castellanas. Como también se ignora otro hecho que habla por sí solo. Me refiero a cómo el santo patrono del País Vasco, san Ignacio, al que cada 31 de julio honra el lehendakari en Loyola, cayera herido en Pamplona defendiendo ¬junto a otros muchos navarros¬ la soberanía del emperador Carlos sobre el reino navarro].

Sin estas consideraciones previas resulta incomprensible la razón de ser del homenaje organizado por Udalbiltza (la institución nacional vasca surgida del pacto de Estella, en la que ETA había depositado sus esperanzas) al rey de Pamplona, Sancho III el Mayor, bajo el lema de «Señor de los vascos». Colabora en el evento el Ayuntamiento de la antigua Fuenterrabía, rebautizada hoy como Hondarribia por arbitraria y antihistórica decisión del régimen nacionalista.

Nunca hubo tal señor de los vascos. Sancho III reinó en Pamplona entre 1004 y 1035. El reino se asentaba sobre un antiguo sustrato vascón, plenamente romanizado, y otras aportaciones étnicas, que en modo alguno pueden identificarse ni con los habitantes de las tres provincias vascongadas ni con los de los territorios de habla vasca del sur de Francia. En romance, por cierto, se expresaba la corte del rey Sancho y buena parte de su reino. Se le llamó el Mayor, porque consiguió imponer su autoridad sobre todos los reinos cristianos peninsulares e, incluso, sobre el ducado de Gascuña, al otro lado del Pirineo.
Sancho el Mayor fue el primer europeísta español. Tenía, además, un profundo sentido de la naturaleza española de su reino. Entendió la importancia del camino de Santiago como factor fundamental para la penetración de la cultura europea. Fue el precursor de la unidad política de España, pero sus hijos proclamados reyes en Aragón y en Castilla no respetaron la primacía de su hermano primogénito, García Sánchez III de Nájera, sucesor en el trono pamplonés.
El homenaje de Fuenterrabía es una manifestación más de la falta de respeto del nacionalismo vasco a la verdad histórica y además supone una nueva agresión a los valores históricos de la navarridad. El argumento utilizado no puede ser más peregrino. Es así que Sancho el Mayor ejerció su autoridad sobre todos los reinos cristianos y, por tanto, sobre los territorios integrantes de la soñada nación euskalherríaca, luego puede con toda razón calificársele como «Señor de los vascos».
Pienso que nada ni nadie, ni siquiera los nacionalistas, puede perturbar el descanso eterno de Sancho el Mayor cuyos restos reposan o, al menos, así se cree, en el monasterio de Oña. Pero quien fuera llamado, con toda razón, «Regi Iberico», «Hispaniarum rex», «Rex Pyrinaeorum montium», «rey de reyes de España», e incluso «imperator», no podría entender por qué unos cuantos fundamentalistas de la seudocultura nacionalista conmemoran su milenario con la atribución de un señorío virtual e inexistente con el que difícilmente habría merecido el calificativo de Sancho el Mayor.

...El que no vote
TONIA ETXARRI El Correo  29 Mayo 2004

Da igual la elección. Lo importante es votar a cualquier idelogía; ¿qué más da! Incluso a las opciones que no se desmarcan del terrorismo de ETA. Todo vale; todo el mundo es bueno pero la capa no aparece. En este plan ha aterrizado el lehendakari Ibarretxe en la campaña electoral al Parlamento europeo para defender, por qué no, el voto nulo que preconiza la ilegalizada HZ. Así, de un plumazo, envía dos mensajes. Uno, a los votantes radicales del entorno de Batasuna para que sepan que su causa es también la del Gobierno vasco y, otra, al presidente Zapatero, para que tome buena nota de que, en este txoko del mapa, los gobernantes únicamente acatan las decisiones de la Justicia que les conviene. Eso sí, de muy buen talante y mejor rollito.

El lehendakari espera que en la campaña electoral tengamos debates sensatos, justamente después de haber dicho que la impugnación de las listas de HZ supone una «anormalidad democrática». Y desde el Partido Socialista encajan como pueden la presión a que se les está sometiendo desde el flanco nacionalista para que acepten al entorno de Batasuna tal como Dios los trajo al mundo: sin compromisos democráticos, sin cesiones ni desmarques de la violencia. Y que, además, por su parte, abandonen el Pacto Antiterrorista y deroguen la Ley de Partidos. Y dos huevos duros.

Así comienza la carrera al Parlamento Europeo en el que España tendrá diez escaños menos debido a la ampliación de la Unión y cuyo papel en la Europa ampliada está todavía por definir ya que el equipo del gobierno socialista no acaba de concretar las razones de su cambio en la nueva Constitución. Se presenta una ocasión inmejorable para abordar las diferencias entre los grandes partidos (las de los pequeños nacionalistas son más conocidas: las naciones sin Estado y la autodeterminación) pero, tal como ha empezado el primer pulso entre los candidatos da la impresión de que llegaremos al 13-J sin saber qué capacidad va a tener la UE para presionar sobre los conflictos de la vergüenza, como Irak o Israel. Y si el socialista Borrell dice que la construcción de Europa no pasa por las Azores, a Mayor no le quita nadie de la cabeza que el terrorismo cambió el sentido del voto el 14-M. Pero en la capacidad de movilización del electorado tendrán que empeñarse todos, ya que la indiferencia es el mayor obstáculo de estos comicios.

La pugna por la paternidad de los lemas de campaña no puede ser más banal. Pero la insistencia de los socialistas catalanes de Maragall, quizás abducidos por su socio de ERC, por «volver a derrotar al PP», además de ser de bajo estilo, denota que lo que menos les importa es trabajar por la nueva Europa. Zapatero tendrá que bajar de los cielos y empezar a dialogar con sus compañeros del PSC: claro que , en tiempo electoral, ésta es una tarea que se presume ciertamente ingrata.

Balones de oxígeno
Editorial El Ideal Gallego 29 Mayo 2004

Resulta esperpéntico ver al lehendakari animando a los vascos que así lo deseen a votar a la lista anulada de HZ. Es más que triste que un político, cegado por sus ansias secesionistas pida a los ciudadanos no sólo que desperdicien su sufragio al dárselo a una candidatura ilegal, sino que se ponga él mismo casi al margen de la ley. Pero ésa es la esquizofrenia de quienes quieren apoyar abiertamente al brazo político de los asesinos de ETA y no se atreven. El PNV sabe que la ilegalización de la hidra Batasuna y de sus múltiples cabezas le favorece, le da votos y, por eso, una y otra vez, muestra su apoyo a los amigos de los criminales. Eso sí, Ibarretxe, intentando limpiar su maltrecha conciencia, tras pedir el voto para los radicales, reclama que la banda terrorista cese en su actividad. Una paradoja si se tiene en cuenta que cada balón de oxígeno que le brinda a los batasunos es directamente inhalado por los criminales. Y el problema es que ya son demasiadas reanimaciones.

Incoherencia socialista
Cartas al Director ABC 29 Mayo 2004

Parece que el PSOE no va a centrar su campaña europea en posibles mejoras de España para con Europa, sino en buscar y rebuscar todo aquello relacionado con la guerra de Irak. No voy a entrar a valorar si la intervención española en dicho país fue acertada o no. Lo que sí me interesa es el por qué el PP optó por tomar esas decisiones. No tengo ninguna duda de que tanto José María Aznar como su gobierno actuaron en este tema desde una total coherencia y convencimiento. Arroparon a EE.UU. y Gran Bretaña, como más tarde hicieron la mayoría de países, porque pensaron que era bueno para la lucha contra el terrorismo. Del mismo modo, no mintieron acerca de la existencia de las ADM en Irak porque estaban convencidos de dicha existencia. Recordemos que tanto el señor Solana como la Internacional Socialista creyeron que Irak disponía de dichas armas.

¿Cuál es la diferencia? La diferencia reside en la gran distancia que existe entre la coherencia, honradez y sinceridad de los populares frente al oportunismo e incoherencia de los socialistas. El PSOE, sin proponer nada para Europa, ni siquiera mantiene la compostura en España, pues continúan sus pactos con el tripartito catalán y no rechaza con contundencia peticiones tales como incluir el catalán y euskera en la Constitución Europea, cambiar las matrículas de los vehículos en Cataluña (CAT por E) o los avances hacía un estado independiente tanto de Cataluña como del País Vasco. Señor Zapatero ¿si no defiende a mi país dentro de sus fronteras que puedo esperar de usted si ya es fuera de ellas?     Javier García Nates. Madrid.

El islamismo crece en los guetos franceses con cientos de asociaciones
París pide a las instituciones que no financien a estos grupos para evitar un «futuro doloroso»
Una parte de las 600 asociaciones musulmanas que actúan en los barrios más deprimidos de Francia se dedica a una labor de «islamización», proselitismo encubierto y activismo político para evitar mezclarse con la sociedad gala, según el Instituto de Altos Estudios para la Seguridad Interior.
Javier Gómez La Razón  29 Mayo 2004

París- Los expertos policiales piden que se aumente la «vigilancia antes de financiar a estas asociaciones», para evitar un «futuro doloroso», según reveló un alto cargo policial al diario conservador «Le Figaro». La autora de dicho informe, la antropóloga Dounia Bouzar, que forma parte del Consejo Francés del Culto Musulmán (CFCM), subraya que existe el riesgo de que estas asociaciones «inculquen a los niños una superioridad de la concepción islámica y excluyan otras visiones del mundo». Dounia Bouzar, nada sospechosa de criticar la religión musulmana, escribió un libro en 2001 glosando las virtudes de integración del islam moderado, y otro en 2003, donde defendía la decisión de muchas niñas de llevar el velo.

No es posible concretar el número exacto de asociaciones musulmanas existente en Francia, aunque informes oficiales de 2003 citan la existencia de más de 600 registradas. Muchas de ellas son minúsculos grupos de barrio, que se organizan como guarderías, talleres de apoyo escolar, clubes deportivos, o centros de reunión vecinal. «La situación se está volviendo demasiado compleja», analiza Bouzar, «algunos líderes [musulmanes] intentan hacer creer que el Islam lo ha inventado todo[...] y niegan la importancia de todo lo que no es religioso». Los servicios de información respaldan la tesis de la investigadora y llegan a predecir un «mañana doloroso» ¬según «Le Figaro», «si no se hace nada para remediar la situación de la financiación pública de estas asociaciones».

El caldo de cultivo. La desestructuración social de los barrios más pobres, donde se concentran las poblaciones de origen inmigrante, la falta de medios y el abandono institucional, hace de estos lugares de la periferia urbana, un terreno abonado para la implantación de todo tipo de grupos, que en muchos casos se convierten en los únicos ejes de vertebración. En Francia viven, actualmente, entre 4 y 5 millones de musulmanes. La Unión de Organizaciones Islámicas de Francia (UOIF), el sector más votado en las elecciones del Consejo Musulmán y partidario de un islam conservador en la línea de la rama egipcia de los Hermanos Musulmanes, sería la principal corriente francesa detrás de esta red, según el Ministerio del Interior, departamento del que depende el Instituto de Altos Estudios para la Seguridad Interior.

El documento estima que los responsables musulmanes nacidos en Francia, generalmente hijos o nietos de emigrantes, son más radicales que aquellos venidos de países extranjeros. En opinión de Bouzar, faltos de un sentimiento de pertenencia a los valores de la República francesa, estos jóvenes hacen del Islam una cosmogonía y se ven y se hacen ver como musulmanes, no como franceses.

El alcalde de Guecho desaloja del Pleno a Gotzone Mora por hacer frente a los proetarras Iñaki
Cinco policías municipales sacaron por la fuerza a la representante de Basta Ya, tras aprobarse una moción del PNV a favor de la candidatura HZ
M. A. ABC 29 Mayo 2004

BILBAO. El alcalde de Guecho, Iñaki Zarraoa, del PNV, mandó ayer a la Policía Municipal que expulsara por la fuerza del Pleno municipal a la concejal socialista Gotzone Mora, por haberle pedido que retirara la palabra a proetarras que participan habitualmente en las sesiones, pese a no formar parte de la Corporación.

En el Pleno se aprobó una moción del PNV en la que se pide al PSOE que derogue la Ley de partidos para que Herritarren Zerrenda pueda presentarse a las elecciones.

Lo ocurrido ayer en el Ayuntamiento de Guecho demuestra que en el País Vasco quienes apoyan el terrorismo siguen desenvolviéndose políticamente con impunidad, a pesar de estar oficialmente al margen de la ley, mientras que los amenazados son expulsados de un Pleno municipal por exigir que se respete la legalidad.

La concejal socialista Gotzone Mora, amenazada desde hace tiempo por ETA, fue arrastrada y sacada fuera del Pleno por cinco agentes de la Policía Municipal. Según relató la propia representante de Basta Ya, durante el debate de la moción presentada por el PNV en contra de la Ley de Partidos y a favor de que HZ pudiera presentarse a los comicios europeos «se han ido calentando los ánimos y se han dicho cosas fortísimas, hasta acusarnos de sacar rentabilidad de nuestra situación de amenazados».

En el turno de ruegos y preguntas, un miembro de la plataforma municipal, que fue ilegalizada antes de los comicios municipales por ser sucesora de Batasuna, insultó a Gotzone Mora, llamándola «fascista». La concejala del PSE se dirigió al alcalde para echarle en cara que estaba permitiendo que reprsentantes de los ciudadanos, que se mueven dentro de las reglas democráticas, fueran agredidos por individuos que representan a organizaciones ilegalizadas. Sin más argumento que su propia autoridad, el alcalde nacionalista le dijo que la echaba y mandó a cinco agentes de la Policía Municipal para que la desalojaran del Pleno. «Me he resistido porque me parecía injusto y me han sacado de mala manera», denunció Gotzone Mora, quien tuvo la elegancia de explicar que, posteriormente, algunos de los agentes le pidieron perdón por lo ocurrido.

En el Ayuntamiento de Guecho la situación de acoso en la que viven los no nacionalistas se produce a pesar de que el PNV sólo tiene votos suficientes para gobernar el municipio por el apoyo de Izquierda Unida. El concejal del PP Carlos Aranguren calificó de comisario político al secretario del Ayuntamiento, por repetir las votaciones de la moción a favor de HZ hasta que llegaron la totalidad de los representantes del PNV y consiguieron la mayoría.

Rajoy acusa a Zapatero de cambiar el modelo de Estado por exigencia del nacionalismo
El líder de la oposición apela a los «sentimientos» de los votantes del PP, «que no olvidan lo que pasó en España en las últimas elecciones generales»
JOSÉ LUIS LORENTE ABC 29 Mayo 2004

MURCIA. El líder de la oposición, Mariano Rajoy, y el cabeza de lista de los populares, Jaime Mayor Oreja, arrancaron ayer la campaña electoral en Murcia con duros reproches al Gobierno socialista y una apelación a los sentimientos de los votantes del PP, «que no olvidan lo que pasó en España en las últimas elecciones generales».

«Ahora, en estas elecciones europeas, tenemos todos una gran oportunidad para decir lo que pensamos, para expresar con nuestro voto los sentimientos y para emitir juicios sobre las cosas que han pasado en el país», manifestó el secretario general del Partido Popular.

Rajoy comienza la campaña con la intención de atacar a los socialistas por todos los frentes. Así, censuró las numerosas contradicciones del Gobierno de Zapatero -«tienen una metralleta para hacer anuncios y otra para rectificar»-, sacó a relucir los casos de corrupción que afectaron al PSOE en años pasados -en especial, aquel fraude fiscal que hizo dimitir a José Borrell en su carrera a la Moncloa- e hizo hincapié en los fracasos cosechados por los socialistas en Europa, como la negociación del tabaco, al algodón y el aceite.

«El PSOE no sabe lo que quiere»
Ante los 4.000 afiliados y simpatizantes del PP que abarrotaron el polideportivo Príncipe de Asturias de Murcia, el líder de la oposición recordó la reunión que celebró la semana pasada en la Moncloa con el presidente del Gobierno, la primera que mantuvieron Rajoy y Zapatero tras la victoria socialista el 14-M. Y todo para denunciar que «no se puede gobernar si no se sabe lo que se quiere, si no se sabe a donde se va y si no se tiene proyecto». Rajoy quiso dejar claro que la única razón que lleva a Zapatero a plantear las reformas en la Constitución, los Estatutos y la financiación autonómica es la exigencia de los nacionalistas e independentistas. Según el líder del PP, Zapatero «ha dicho que hay que reformar el modelo de Estado, pero no sabe qué quiere hacer; sólo sabe que se lo exigen sus socios».

Rajoy señaló que su partido se presenta a las elecciones con el objetivo de defender los intereses de España en Europa, «como el resto de los Estados defiende los suyos». «Si no somos capaces de tener talento, firmeza, principios y convicciones es muy difícil que defendamos nada», aseguró. Todo eso, en opinión de Rajoy, es de lo que carece el Gobierno de Zapatero, que, según sostuvo, ha hecho el «ridículo» en sus negociaciones en Europa.

Mayor: Más libres sin HZ
En la misma línea se expresó Jaime Mayor Oreja. El cabeza de lista de los populares a los comicios europeos del próximo día 13 anunció que su partido no ejercerá de oposición al Gobierno de Zapatero desde la Unión Europea, justo lo contrario que hicieron los eurodiputados socialistas en la pasada legislatura española con el Ejecutivo de Aznar.

En este punto, sostuvo que el PP defenderá los intereses de España en la UE, como los populares hacen con el Plan Hidrológico Nacional, que «es un proyecto realizado desde la fortaleza de España». En cuanto a la decisión del Tribunal Constitucional de impedir la concurrencia a las urnas de la lista batasuna de HZ, señaló que es la decisión «más europea» que se ha adoptado en esta campaña, «nos aproxima a la libertad, a la decencia y nos confirma que la política del Gobierno de Aznar en materia antiterrorista está más revalidada que nunca».

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