AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 31 Mayo 2004
El petróleo, Al-Qaeda y los infieles
EDITORIAL Libertad Digital  31 Mayo 2004

Arabia, en el punto de mira
Editorial La Razón  31 Mayo 2004

Al-Qaida y Arabia Saudí
Editorial El Correo  31 Mayo 2004

EL AÑO GANADO A ETA
Editorial ABC 31 Mayo 2004

LOS AMIGOS DEL PNV
GERMÁN YANKE ABC 31 Mayo 2004

Un año sin ETA
José Cavero El Ideal Gallego 31 Mayo 2004

¿Hasta cuándo aguantará Solbes
Carlos Dávila La Razón  31 Mayo 2004

Mezquitas sin control
Editorial La Razón  31 Mayo 2004

Demagogia y encanallamiento
Agapito Maestre Libertad Digital  31 Mayo 2004

El paraíso castrista
Luis María ANSON  La Razón  31 Mayo 2004

Amnesia Internacional
Juan Carlos Girauta Libertad Digital  31 Mayo 2004

Ahora, en los mercados
José Javaloyes Estrella Digital 31 Mayo 2004

Eso no puede ser
Opinión El País  31 Mayo 2004

Eso no puede ser
Opinión El País  31 Mayo 2004

Alcalde totalitario
Cartas al Director ABC 31 Mayo 2004

Elecciones europeas
Cartas al Director ABC 31 Mayo 2004

Rajoy cree que la exclusión de España del último acuerdo antiterrorista es una advertencia a ZP
Agencias Libertad Digital   31 Mayo 2004

Una de cada tres mezquitas de Madrid tiene conexión con grupos radicales islamistas
Juan C. Serrano La Razón  31 Mayo 2004

El plan Maragall
Justino Sinova, El  Mundo 31 Mayo 2004
El petróleo, Al-Qaeda y los "infieles"
EDITORIAL Libertad Digital  31 Mayo 2004

La Policía de Arabia Saudí ha logrado liberar a las personas secuestradas en Jobar por un "comando" de Al-Qaeda que el sábado atacó oficinas de compañías petroleras y complejos residenciales para extranjeros provocando la muerte a 22 personas. Los rehenes fueron liberados en dos etapas: primero un grupo de 201, "evacuados de las villas residenciales". Entre ellos había 41 estadounidenses, diez holandeses, veinte británicos, ocho japoneses, cuatro franceses, diez libaneses, ocho jordanos, veinte saudíes y ochenta asiáticos. A estos les siguió otro grupo de 41 personas "evacuados del hotel", y que en su totalidad son de diferentes países asiáticos.

Es evidente que con este ataque, Al-Qaeda no sólo quiere “limpiar de infieles” Arabia Saudí –como dice en un comunicado— sino también torpedear la exportación de petróleo que resulta tan necesaria para su economía. Riad había decidido la semana pasada elevar la producción de crudo en dos millones de barriles diarios lo que contribuyó decisivamente a que el precio del barril descendiera de 40 a 36 dólares.

Está visto que esa decisión de Riad ha sido interpretada por los terroristas como un nuevo acto intolerable de colaboracionismo con los “cruzados”. Poco importa lo estricto y riguroso que sea el régimen wahabí en materia religiosa ni que haya promovido y financiado el terrorismo islámico fuera de sus fronteras.

Si los terroristas de Ben Laden no toleran este doble juego de la monarquía saudí, menos todavía la deberíamos aceptar los occidentales. El mundo libre no deber resignarse a compartir socios con los que lo quieren destruir. Este doble juego de Ríad es una razón más para desear que llegue a buen puerto la intervención aliada en Irak y que allí prenda y se consolide un régimen democrático que sea digno de tener buenas relaciones con occidente. Esas relaciones no son otras que aquellas de las que salen beneficiados los ciudadanos de allí y de aquí, incluyendo, por supuesto, la compra-venta del petróleo...

Arabia, en el punto de mira
Editorial La Razón  31 Mayo 2004

Los estrategas de Al Qaida han decidido intervenir en Arabia Saudí. La operación de ataque y secuestro contra la presencia de las empresas petroleras en el reino es el inicio de un vasto plan que va mas allá de los actos terroristas puntuales. Su objetivo es por lo menos doble: por una parte, golpear a Estados Unidos y vengarse del equipo de George Bush, creando las condiciones de un crack económico y financiero en Norteamérica por un aumento sin precedentes del precio del crudo; y, en segundo lugar, provocar un endurecimiento del régimen saudí, haciendo emerger la corriente wahabita más ortodoxa cara a la sucesión del desfalleciente rey Fahd Ben Abdulaziz. Y es que de aquí a menos de un año se va a producir un acontecimiento de la mayor trascendencia para el porvenir político de Estados Unidos, que se dirimirá en noviembre con las elecciones. En efecto, el llamado «contrato del siglo», por el que la compañía petrolera ARAMCO obtuvo el monopolio del petróleo saudí en 1945 por 60 años, expira en febrero del año próximo. Según los términos del famoso «pacto de Quincy», sellado entre el presidente Franklin Delano Roosevelt y el rey Ibn Saud, cuando el «contrato del siglo» expire Arabia Saudí recuperará «los pozos petrolíferos, las instalaciones y el material». Y Washington no tiene hasta el momento garantía de que la familia real saudí va a renovar dicho contrato.

Los estrategas de Al Qaida apuntan a las disensiones internas en Arabia Saudí para apuntalar al núcleo duro del wahabismo. Mientras que el embajador saudí en Estados Unidos, príncipe Bandar Ben Sultan, se muestra partidario de renovar «la santa alianza» establecida entre Estados Unidos y el reino de los Saud, el hermano del rey Fahd, y actual príncipe heredero Abdalá Ben Abdulaziz, parece perfilarse como el representante de un «nacionalismo wahabita», más inclinado a recuperar el petróleo saudí y ponerlo a disposición de la causa árabe. Y en ello, coincide extrañamente con Osama Ben Laden. El cabecilla terrorista no quiere derribar la monarquía saudí, sino sólo inclinar la balanza en favor del sector duro y, para ello, nada mejor que crear el espanto entre las empresas petroleras afincadas en el reino.

Al-Qaida y Arabia Saudí
Editorial El Correo  31 Mayo 2004

El trágico balance con el que finalizó el ataque perpetrado por un comando de Al-Qaida en el complejo de la ciudad de Jobar confirma la delicada situación en la que Arabia Saudí se encuentra en estos momentos debido al terrorismo islamista. La violencia del ataque, que se saldó con una veintena de muertos, y la frialdad con la que los fanáticos asesinaron a varios de sus rehenes antes del asalto final de la Policía, unido a la vertiginosa escalada de la violencia en el país en el último año, pone de manifiesto que la confesada y pública estrategia de Bin Laden de acosar a la dinastía gobernante es ya un hecho.

La casa de los Saud ha mantenido durante medio siglo unas ambivalentes relaciones con Occidente y, en particular, con Estados Unidos. Desde los lejanos días del gran acuerdo Roosevelt-Ibn Saud y la guerra fría, el reino ha sido un estrecho aliado de Washington y sus intereses, y a pocos les importaba entonces la naturaleza wahabí del sistema social imperante. La provisión de un petróleo seguro y a buen precio era lo prioritario. Por este motivo, ahora que el régimen de Riad está abiertamente amenazado desde un terrorismo cuyo principal argumento es esa larga alianza con 'los cruzados', la campaña de descrédito contra Arabia Saudí desde ciertos medios americanos es realmente injusta e inapropiada. El mismo candidato demócrata John Kerry ha sucumbido al peligroso juego populista de la promesa de establecer «relaciones muy distintas con los saudíes si gana las elecciones». Llegando a indicar que su país «debe librarse de una vez de la dependencia del petróleo de Oriente Medio». Es cierto que este equivocado proceso, lleno de ingratitud y de falta de perspicacia, nace del hecho de que quince de los diecinueve terroristas del 11-S habían nacido en Arabia Saudí, como el mismo Bin Laden, pero condenar por ello a un aliado no es hoy día la mejor de las políticas a seguir en Oriente Próximo.

La reforma social y política en el reino es deseable, pero sólo puede ser llevada a término por los propios saudíes según sus criterios y sus cánones culturales. Denigrar ahora al país, cuando paga un alto tributo por su conducta pasada, es un grave error. Riad se enfrenta, como Occidente, a una crisis de consecuencias impredecibles desatada por la organización terrorista más peligrosa que ha conocido el mundo. Es improbable que Al-Qaida consiga derrocar a la férrea dinastía de los Saud, pero es posible que consiga desestabilizarla y llevarla a un terreno muy peligroso. Y que esto suceda en el principal abastecedor de crudo del mundo no sería precisamente una buena noticia. Arabia Saudí está, como Europa, EE UU y todos sus aliados, en el punto de mira de esa terrorífica franquicia de la muerte que es Al-Qaida.

EL AÑO GANADO A ETA
Editorial ABC 31 Mayo 2004

CELEBRAR el año que hoy se cumple sin que ETA haya causado muertos alcanza todo su sentido si a renglón seguido, y en primer lugar, se recuerda a sus últimas víctimas, los policías Bonifacio Martín y Julián Embid, asesinados el 30 de mayo de 2003 en Sangüesa, y además queda constancia de que este periodo sin atentados mortales se ha logrado únicamente gracias a la eficacia policial y judicial contra la organización terrorista y a la unidad política de PP y PSOE, reflejada en el Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo. ETA no ha asesinado en estos doce meses porque no ha podido, porque las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado no han dado tregua a sus «comandos» y porque la comunidad internacional se deshizo definitivamente de sus tópicos sobre el «grupo separatista vasco» y cayó en la cuenta de que no era más que una banda criminal. El apoyo de los países iberoamericanos, de la Unión Europea y, especialmente, de Francia ha sido decisivo para privar a ETA de santuarios para su refugio y reorganización y también para cambiar el signo de sus opiniones públicas, antaño confundidas por la mixtificación de la lucha antifranquista y el puro y criminal terrorismo. Es un año de éxitos arrancado a ETA, cuyo empeño en asesinar ha sido constante y a escalas difícilmente imaginables. Los equipajes de explosivos que debían estallar en la Estación de Chamartín la jornada de Nochebuena o la furgoneta detenida en Cuenca, cargada con media tonelada de dinamita, dan buena cuenta de los propósitos de la banda terrorista.

ETA puede matar, porque matar es fácil. Pero el terrorismo etarra es, ante todo, un terrorismo organizado, que necesita estructura, captación, militancia, propaganda y dinero, capítulos en los que la lucha antiterrorista ha alcanzado su máxima eficacia. La dimensión de la banda se ha recortado en todos estos frentes hasta el extremo de que la actual debilidad orgánica y operativa de ETA no tiene precedentes y abona el objetivo de su derrota policial. Es posible terminar con ETA mediante la aplicación de la ley y el esfuerzo de policías, jueces y fiscales, sin necesidad de negociar la entrega de armas con beneficios políticos. A pesar de lo que dice el presidente del PNV, Josu Jon Imaz, en la entrevista que hoy publica ABC, y en la que confirma punto por punto la estrategia de su partido, éste no es momento para dialogar con ETA. Esta opción la desperdició en la tregua de 1998, confirmada con el paso del tiempo como la aportación de la banda terrorista al proyecto de hegemonía nacionalista y fracasado precisamente por la disputa con el PNV por el liderazgo abertzale. Pero la derrota policial de ETA sigue siendo inadmisible para la estrategia del PNV. Un repaso objetivo a este año sin muertos demuestra que, como en años anteriores, el nacionalismo vasco no ha contribuido con ningún esfuerzo político ni policial al debilitamiento de ETA. Al contrario, ha puesto todos los obstáculos posibles, incluyendo la desobediencia al Supremo. La insistencia de Imaz en un final dialogado de la violencia terrorista contrasta con la eficacia de la presión policial, probablemente porque la expectativa de una derrota incondicional de ETA privaría de fuerza al argumento del «conflicto» con España y reduciría el apremio con que el nacionalismo quiere imponer el Plan Ibarretxe. Es el mismo mensaje de Arzalluz cuando quería una ETA quieta pero no derrotada.

Después del 11-M, de las elecciones generales y de un mes largo de Gobierno socialista, nada ha cambiado en torno a ETA y a las actitudes políticas que rodean al terrorismo. Ni ETA ha dejado de ser una amenaza constante y real para la democracia española, ni el nacionalismo se siente concernido por su derrota ni está dispuesto a integrarse en el consenso antiterrorista forjado por PP y PSOE. Quien hizo y vendió ilusiones con el cambio de gobierno cometió una temeridad y jugó con las esperanzas de paz de la sociedad española.

LOS AMIGOS DEL PNV
GERMÁN YANKE ABC 31 Mayo 2004

El nacionalismo vasco tiene una sorprendente capacidad para mostrar abiertamente el fondo ridículo de sus concepciones. Este fin de semana han dado una muestra de ello homenajeando a Sancho III como «señor de los vascos», y lo ha hecho con representación de todas las familias: PNV, EA y la presencia estelar de Arnaldo Otegi, es decir, con ETA en casa, que es como el nacionalismo vasco se presenta hoy ante el mundo.

Este tipo de ensoñaciones históricas, coincidentes con la afirmación de Ibarretxe en ese mismo acto de que dentro de mil años allí estará, como hoy, Euskal Herría, son habituales en las ideologías totalitarias y antidemocráticas, que prefieren anclarse en una falsedad —que es lo único que garantiza su perpetuidad— que en la voluntad cambiante de los ciudadanos. Por eso hay que enmarcar el ridículo festejo del milenario de Sancho III con otros detalles no menos significativos y, desde luego, más dolorosos. La compañía de Otegi no es baladí, ya que PNV y EA se han convertido en los valedores del alias político de ETA: ni se quiere disolver el grupo de Batasuna en el Parlamento vasco, ni se cumplen la ley y las sentencias judiciales, ni se desea cortar la financiación de la banda, ni se tiene la decencia de no promover el voto a su disfraz político. Lo que de verdad se desea es hacer causa común con ETA porque es parte de ese absurdo «pueblo vasco» en el que no! caben los no nacionalistas y que se ancla en la historia de hace mil años y se perpetuará otros mil. El ridículo, cuando se comienzan a maltratar los derechos de los demás, termina siendo algo más que una extravagancia de iletrados.

Porque, además, tenemos una viva prueba de lo que es hoy el PNV pocas horas antes del homenaje a Sancho III. En el municipio de Getxo, la concejal socialista Gotzone Mora protestó en el pleno porque el alcalde nacionalista daba voz a grupos proetarras que no pudieron presentarse a las elecciones municipales por establecer los tribunales su vinculación con Batasuna y ETA, incluso negándosela a otros ciudadanos particulares. Lo que hizo el energúmeno alcalde Iñaki Zarraoa es mandar callar a la concejala socialista y ordenar a la policía municipal que la sacara del salón de plenos.

Una anécdota reveladora cuando Arzalluz insulta al presidente Zapatero, el PNV acusa al Gobierno de dar luz verde al «estado de excepción» del PP y Otegi grita que, si el PSOE sigue así, «nos tendrá enfrente». Nada de esto es nuevo, pero es de todos los días. Y yo lo anoto hoy esperando que el ex presidente González esté ya arrepentido de considerar al PNV sus «amigos», de que el presidente actual ya no esté del todo seguro de que ese ridículo totalitario del nacionalismo vasco sea efecto de la intransigencia de Aznar, y de que algunos dirigentes del PSOE —vascos o no vascos— se pregunten por qué demonios van a ser más progresistas, qué suerte de complejo les atenaza, si los ridículos y totalitarios nacionalistas vascos les consideran más amigos que otros.

Un año sin ETA
José Cavero El Ideal Gallego 31 Mayo 2004

Aunque se pensó en la autoría de ETA en las primeras horas del 11-M, y aunque han sido numerosos los éxitos policiales contra la banda, que han venido a demostrar que sigue habiendo voluntad de los criminales por seguir causando víctimas, lo cierto es que podemos celebrar un año sin crímenes cometidos por ETA. Lo que no quiere decir que la banda no haya estado de manera permanente en la vida pública española.

Lo está a poco que se mueva: porque reivindica un atentado, porque se reúne con Carod, porque propone listas únicas para los nacionalistas vascos, porque insiste en su reclamación de autodeterminación para Euskadi, porque exige el dinero del chantaje a los empresarios, porque se sabe de los propósitos de actuación criminal que anuncian sus “zutabes” boletines internos, porque agita la preocupación ciudadana de aproximar los presos a cárceles del País Vasco, porque logra que el PNV adopte la causa y ejerza de abogado de ETA y Batasuna, porque pretende filtrarse en las instituciones y en la vida pública con los mil nombres de Batasuna... Nadie duda de que la presencia de ETA en la sociedad está viva, aunque ni siquiera cause muerte .

¿No quiere, no puede causarla? Cuando se produjo el atentado de los islamistas dijeron algunos expertos que la mera posibilidad de tener que descarta a ETA podría significar una especie de vacuna: pudo haber sido ETA, pero al no ser suya la autoría, han visto “desde fuera” el horror, la reacción ciudadana, el dolor causado. Y acaso la matanza haya ejercido una función depuradora. ¿Le hubiera gustado a la banda asesina vasca haber protagonizado ese crimen inicuo?

Una vez que comprobaron que ya les ha surgido competencia, que hay quien comete atrocidades hasta hace poco sólo atribuibles a ETA, tal vez les haya avergonzado la facilidad de matar y de causar dolor gratuitamente. Y una y otra vez resurge la hipótesis de una tregua total y definitiva que nunca termina de llegar.

¿Hasta cuándo aguantará Solbes?
Carlos Dávila La Razón  31 Mayo 2004

A no ser que Miguel Angel Moratinos, ministro propalestino de Asuntos Exteriores, lo interprete ante Zapatero en contrario, el terrible ataque de Al Qaeda en Arabia Saudí demuestra que la estrategia de esta armada terrorista consiste en atacar, allá donde estén, todos los intereses occidentales. Arabia, tierra de Ben Laden, ha engrasado tradicionalmente a los movimientos islamistas más o menos homicidas, por tanto no es esta nación, tan feudal, tan rica, tan antiliberal, el objeto preferido de los asesinos que han destrozado un sector residencial de Al Jobar; son los extranjeros «infieles» a los que hay matar hayan o no participado en la guerra de Irak, que ese es un asunto menor para las tropas humanicidas de Laden.

Tan clara es esta apreciación, como nítida resulta la constancia de que, de nuevo, el Partido Socialista se apresta en España a utilizar la guerra, las decisiones del expresidente Aznar, y la herencia de Rajoy y Mayor, para intentar una nueva victoria en las elecciones del próximo día 13. Borrell ya ha sacado otra vez a Franco de paseo -¿qué hartura, por Dios!- y la incesante y prolífica fábrica de Rubalcaba ha difundido desde su imprenta clandestina, nuevos pasquines con dos envenenados mensajes: «13-J contra los de la guerra» y otro incluso más ingenioso: «No al P-Peor», dos muestras de la peor propaganda que ya se distribuye desde los automóviles por las calles de la capital de España. El sábado, un muchachote especialmente malencarado que ensuciaba las principales vías de Madrid con este panfleto, fue increpado en un semáforo por un conductor veterano, y el rapaz, con malísimos modales, replicó: «Pues esto no es nada para los que os vamos a dar hasta el día 13».
Tendremos que confiar en que ningún partido democrático vaya a utilizar artes parecidas en esa campaña, ya empezada, en la que sin embargo, ya está claro que nada importa Europa, y menos aún su Constitución aún embrionaria.

Las encuestas apuntan a que Zapatero y el recuperado y perdonado Borrell seguirán aprovechándose de la marea de marzo, mientras en España el Gobierno ofrece síntomas extraordinariamente preocupantes de un caos interno que no es el mejor aliado para conducir una etapa que se avecina cercana a la crisis.

La estólida paridad le está jugando fechorías a Zapatero, y Pedro Solbes, en el juicio íntimo de sus amigos, empieza a pensar que hizo una gran bobada abandonando Bruselas para introducirse en el circo contradictorio del Gobierno socialista. Las piruetas dialécticas de la ministra Trujillo, trufadas de un allendismo de guardarropía, y la prepotencia insultante de la andaluza Calvo (¿qué se hubiera dicho de Pilar del Castillo si alguna vez se hubiera pronunciado como su sucesora!), son sin embargo anécdotas, al lado de las consecuencias que pueden tener las torpezas pseudoprogresistas de los ministros que, a diario, tiene que acallar el atribulado Solbes.

La economía de un país no resiste mucho tiempo el vaivén de manifestaciones contradictorias sobre los horarios comerciales, el salario mínimo, la desgravación de las hipotecas, o la supuesta muerte del Pacto europeo de Estabilidad. Cada vez que un miembro del Ejecutivo se pone ilustre y formula una ingeniosidad de este jaez, el vicepresidente se revuelve en su silla y da pábulo a que muchos comiencen a preguntarse: ¿Hasta cuándo aguantará Solbes?. Para el Gobierno el cumplimiento del programa, del que tanto alardea, se ha detenido en la salida de las tropas españolas de Irak, las clamorosas transgresiones en los nombramientos del fiscal general, del director del CNI o de la directora de RTVE, son minucias que el electorado desprecia. Y es verdad: el país mayoritariamente continúa preso de la relación incomprobada guerra de Irak ¬ posición de Aznar¬ atentados de marzo, y el Gobierno se permite el lujo de pelearse en público y eso sí, atribuirse grandes condecoraciones sin mérito alguno. Esto es un festival.

Mezquitas sin control
Editorial La Razón  31 Mayo 2004

La libertad religiosa es un hecho en España. Cualquier ciudadano, cualquier extranjero, goza del derecho constitucional a practicar su propia religión y a no sufrir interrogatorio o discriminación por este motivo. Y en el ejercicio de este derecho, y como consecuencia de la inmigración magrebí, se han multiplicado por nuestra geografía los templos de oración al servicio de los musulmanes. En 1992 existían 40 de estos oratorios mientras que hoy el número de mezquitas ha crecido hasta las 230. Una situación que no debiera causar problema alguno, pero que resulta hoy ciertamente preocupante por la amenaza del terrorismo de origen islamista y su relación con algunos de estos lugares religiosos, sobre todo evidenciada en los atentados del 11-S en Estados Unidos, y del pasado 11 de marzo en Madrid.

Los servicios de información de las Fuerzas de Seguridad del Estado eran ya perfectamente conocedores, antes de los atentados de Atocha, de la presencia entre nosotros de integrantes de grupos terroristas, en su mayor parte vinculados a la red de Al Qaida, que se sirven de la protección que les proporcionan las mezquitas para reclutar a simpatizantes, reunir fondos para continuar su particular guerra o eludir la acción de la Justicia. LA RAZÓN publica hoy, en exclusiva, que los servicios policiales consideran que al menos un tercio de las 55 mezquitas de las que se tiene noticia de su existencia en la Comunidad de Madrid tiene o ha tenido conexión con grupos radicales. Desde la propia Al Qaida a Hamas, pasando por los Hermanos Musulmanes.

Otros informes, hechos públicos recientemente, confirman el imparable crecimiento de la comunidad musulmana, que en algunas ocasiones se ve infiltrada por individuos de ideología extremista que formaron parte de las guerrillas mujaidines en Afganistán, Chechenia y Bosnia.

La religión islámica no tiene una estructura jerárquica al modo de la Iglesia católica u ortodoxa, o de las principales ramas del protestantismo. Un solo individuo, sin formación específica, puede alentar el desarrollo de una comunidad de fieles sin ningún tipo de dependencia orgánica y sin más control del contenido de su predicación que el que ejerzan los propios parroquianos.

El problema tiene, pues, una doble vertiente: por un lado, el respeto que nuestra Constitución garantiza al libre ejercicio de la religión y, por otro, la inexistencia de una jerarquía musulmana que se responsabilice del uso correcto de ese derecho.

Urge, por lo tanto, impulsar la creación de un Consejo Mulsulmán, integrado por los representantes de las principales comunidades islámicas de España, que actúe de valedor y garante de los derechos y deberes de nuestros nuevos vecinos.

Asuntos internos
Demagogia y encanallamiento
Agapito Maestre Libertad Digital  31 Mayo 2004

Quieren hacernos vivir como animales en estado de alerta permanente por los peligros que vienen de nuestro contorno. De sobresalto en sobresalto, aterrados por lo que pudieran decir o hacernos nuestros “gobernantes”, el español medio sólo vive preocupado por sobrevivir, porque no le hagan daño. Aparte de intentar satisfacer las demandas nacionalistas del tripartito catalán, pareciera que el objetivo de este gobierno es reducir al ciudadano medio a pura alteración. Es como si no quisieran dejarnos un rato de tranquilidad, menos aún de ensimismamiento y soledad. La ciudadanía empieza a sospechar, en cierto modo a envilecerse, que ya que su vida no mejorará, por favor, que no nos toquen. ¡Déjennos como estábamos! Éste es el grito de salvación de la nación española.

No hay declaración de ministro que no provoque reacciones de miedo y estupefacción. Sometidos a tales “electrochoques” verbales los ciudadanos empezamos a reaccionar como animales. Las declaraciones de los ministros tienden más a asustarnos que a explicarnos por dónde irán sus líneas de gobernabilidad, más a adular a algunos sectores de la población que a explicar los verdaderos problemas de la nación; en fin, excepto el comportamiento de Solbes, no hay declaración de ministro que haya conseguido eludir el peor vicio de la política española de todos los tiempos: la demagogia. Desde el talante hasta las viviendas gratuitas, pasando por la reducción del IVA en discos y libro, nada es comprensible sin demagogia. Y encima, viene la vicepresidenta del Gobierno y pretende “legitimar” este “desgobierno con la extraña teoría de que un gobierno antes que gobernar tiene que debatir... ¡Suena a risa! Pero la cosa es grave, porque pretende sustituirse la decisión de gobierno democrático por un interminable debate sobre qué clase de demagogia es más rentable para mantenerse en el poder.

Antes que explicar las líneas programáticas y “decisiones” más o menos vertebradas de un programa de gobierno, los ministros prefieren hacer declaraciones para satisfacer, agradar y halagar hipócritamente a un sector de la población. Entre los ministros no se ponen de acuerdo sobre un mismo asunto, o peor, dicen cosas contradictorias; otros, tratan de satisfacer a sus clientelas sectoriales. Por este camino no puede esperarse otra cosa que un encanallamiento creciente de la vida nacional, o sea, una aceptación de la imprevisión, el arbitrismo y la irregularidad como estado habitual de la política española. En este contexto no deja de ser tranquilizador que haya un ministro como Solbes, alguien que a la declaración más descabellada, sin otra finalidad que lisonjear los peores instintos del pueblo, contesta con mesura de ministro de Economía. También produce alguna quietud que un ministro rectifique o aclare con decoro una propuesta o una declaración no matizada; por ejemplo, es de agradecer que la reforma de la justicia en general, y la reforma de la instrucción del proceso penal en particular, se llevarán a cabo, según ha dicho el ministro de Justicia, por consenso con el PP.

El paraíso castrista
Luis María ANSON de la Real Academia Española La Razón  31 Mayo 2004

Cuarenta y cinco años después, la realidad cubana se reduce a opresión, vulneración de los derechos humanos, ruina económica, desabastecimiento, miseria, jineteras, turismo sexual, hambre, hambre, hambre. El tirano se despacha echándole la culpa a Estados Unidos, tras una manifestación lanar encabezada por él mismo.

Pues no. Es el sistema comunista, que no funciona y que arruinó a países tan ricos como Hungría o la República Checa. China ha advertido a tiempo la catástrofe y, tras cincuenta años de escasez y miseria, se ha instalado con éxito en la sociedad de libre mercado. Pero Castro quiere tener razón y mantiene la ortodoxia comunista, entre otras cosas porque teme que abrir la mano signifique, como ocurrió en la Rusia de Gorbachov, la liquidación de su poder autocrático.

La dictadura cubana es un cadáver de cuerpo presente. Hay que enterrarla porque nadie, ni siquiera los que la defienden, creen en el sistema. La inercia del poder y el Estado espía, y ahora el dinero del caudillo venezolano Chávez, mantendrán a Castro, si nadie lo remedia, hasta su muerte, mientras se acentúa la miseria, el desabastecimiento y la desesperanza. Hasta la vieja beatería castrista calla ya ante la situación. Incluso en España los adoradores genuflexos del ídolo empiezan a ponerse en pie y a aceptar la evidencia.

AI
Amnesia Internacional
Juan Carlos Girauta Libertad Digital  31 Mayo 2004

Representantes de Amnistía Internacional, organización que exhibe anualmente su superioridad moral con un informe mundial, han denunciado la actuación estadounidense en la última guerra y posguerra de Irak como el mayor atentado contra los derechos humanos ocurrido en medio siglo. Se impone recordar algunas cosas.

Hasta mediados de la década de los ochenta, unos cincuenta millones de chinos habían conocido el laogai (algo así como “en ninguna parte”), una red de más de mil campos de trabajo donde morirían encarceladas veinte millones de personas. La Gran Revolución Cultural Proletaria y su oleada de asesinatos empezó en 1966. Los campos de la muerte de Vietnam duraron hasta 1988. Centenares de miles de boat people habían perecido años antes. Las grandes matanzas de Camboya tuvieron lugar a finales de los setenta; entre dos y tres millones de personas fueron asesinadas por los jemeres rojos, entre ellos todos los que llevaban gafas o los que eran médicos; por llevarlas y por serlo. En Cuba, el Che Guevara hizo fusilar, para inaugurar su pútrida revolución, a dieciséis mil personas. Desde entonces la isla entera es una cárcel, un espacio impune de represión y tortura cuyo único territorio visible para Amnistía Internacional es Guantánamo. En Sudán las terribles matanzas tienen lugar ahora mismo. La cobardía de la ONU, y en particular de su Secretario General (que ha reconocido el error) desencadenó hace unos pocos años las masacres tribales en el África Central, con más de un millón de muertos. Sadam Husein hizo torturar y asesinar a centenares de miles de personas hasta que fue felizmente derrocado. El régimen talibán, con sus reglas demenciales, también arroja su siniestra sombra en la etapa histórica analizada.

Todo lo anterior, y más, ha ocurrido en el último medio siglo. Pero los elegidos (por nadie) que se erigen en conciencia de la civilización, los superiores a nosotros, los que se han arrogado el derecho a señalar con el dedo y emitir en su ilusorio tribunal sentencias que la prensa democrática amplifica, insisten en que el mayor ataque contra los derechos humanos en el mundo durante los últimos cincuenta años ha sido la actuación de la Administración Bush en Irak.

La organización no puede desconocer todo lo anterior, así que, con su Nobel de la Paz, miente a conciencia. Y escupe sobre millones de víctimas del comunismo y otros totalitarismos. Su mentira es tan flagrante que a partir de ahora resultará imposible creer en la buena fe de sus máximos responsables, que desean para occidente una memoria parcial: Amnesia Internacional.

Ahora, en los mercados
José Javaloyes Estrella Digital 31 Mayo 2004

Al Qaeda entró en la guerra convencional a través de la campaña de Iraq, y ahora entra en los mercados por medio de la OPEP. Especula con el barril a su manera. Luego de estar ya cooperando con la resistencia sadamista en la voladura de oleoductos y terminales, para que el petróleo iraquí no sirva de regulador a la baja de los precios del crudo, vuelve a golpear en Arabia por la iniciativa del Consejo de Cooperación del Golfo de aumentar en dos millones y medio de barriles la exportación diaria de la OPEP. El saudí Ben Laden sabe perfectamente qué se trae entre manos. Conoce muy bien quiénes fueron y qué hacen los suyos.

Ha sido el último atentado en Arabia una acción muy puntual. Y lo ha sido por dos razones: por las víctimas elegidas, técnicos extranjeros al servicio de la industria petrolera, y por la inmediatez de la fecha en que el cártel petrolero decidirá la subida de la producción, que se demoró una semana por la resistencia venezolana, a causa de la guerra particular de Chávez en el sindicato de Viena. La estrategia islamista se diversifica así en una pluralidad de escenarios: macroatentados en fechas 11 (septiembre del 2001 y marzo del 2002); intervención ex post en la guerra de Iraq, aliados con la resistencia nacionalista, siempre mantenida en temperatura de fusión por causa de la Intifada palestina; irrupción en los mercados mundiales del crudo, como añadido y revolucionario factor de especulación.

Todo sirve y todo arde en los planes globales del islamismo contra todo aquello que representa Occidente. De alguna manera, Ben Laden y su estado mayor parecen haber caído en la cuenta de que les cabe hacer ahora, por causa de la Guerra de Iraq, lo mismo que hizo el nacionalismo árabe, en el otoño de 1973, por causa de la Guerra del Ramadán o del Yom Kipur: perturbar la recuperación del ciclo económico, igual que se hizo entonces. Pero hay, entre ahora y entonces, una diferencia muy significativa. En 1973, los productores de petróleo árabes se aunaron para restringir la oferta. Ahora mismo esos países se han unido para todo lo contrario. Por eso el castigo con el atentado del pasado sábado y con los que puedan venir, de ahora en adelante, en cualquier punto de los circuitos mundiales por donde circula el crudo y sus gentes. El frente económico, dentro de su relativa novedad, es uno de aquellos en que más ventajas, a menos coste, puede disponer Al Qaeda. Ahora bien, la emergencia de este escenario no excluye en absoluto la presencia en los otros frentes. Tiene Al Qaeda espacios de actuación en los que se identifican intereses locales o regionales, como pudo ser el 11M, y cuenta con operaciones de proyección más general, incluso mundial, como es el caso de este último golpe en Arabia Saudí. Naturalmente, Al Qaeda no desdeña las ocasiones en que se acumulan intereses puntuales, generales y globales, como pudo ocurrir en el atentado de Madrid.

En cualquier caso, nunca como ahora se había visto envuelto el precio del barril en circunstancias parecidas. Por eso no es razonable rechazar riesgos muy especiales en torno de estas fechas. EEUU puede pasar de ser marco de actuación, como en el 11S, a escenario de repercusión, como en el 11M, luego de la retirada de las tropas españolas y otros efectos colaterales.      jose@javaloyes.net

Eso no puede ser
Opinión El País  31 Mayo 2004

Todos los indicios que avalan la existencia de continuidad entre la ilegalizada Batasuna y la candidatura HZ (Herritaren Zerrenda) habrían quedado diluidos si sus promotores hubieran manifestado un claro distanciamiento respecto a ETA. Así lo afirma en su sentencia el Tribunal Constitucional, que no se ha limitado a convalidar los argumentos del Supremo, sino que los ha afinado con consideraciones llenas de buen sentido jurídico. Esos argumentos refutan las débiles razones invocadas por los partidos nacionalistas vascos para oponerse a la ilegalización y agravan la irresponsabilidad de Ibarretxe al invitar a votar a la lista ilegalizada.

Es de esperar, argumenta el Constitucional, que cuando de lo que se trata es de dilucidar si una determinada candidatura actúa "en connivencia con el terror o con formaciones que han sido proscritas en razón de esa connivencia" haga constar su inequívoco distanciamiento de las prácticas criminales de ETA. Precisamente porque a un partido que compitiera sólo con sus votos y sus ideas nada costaría evidenciar ese distanciamiento; el que no lo haga sólo puede interpretarse como expresión de una deliberada voluntad de no desmarcarse de ETA. No se trata de una mera abstención de condenar los métodos de ETA, sino de la afirmación de la voluntad de no condenarlos.

El Constitucional analiza los indicios de continuidad entre Batasuna y HZ a la luz de esa voluntad. Son indicios fuertes: un texto incautado a ETA que propugna una candidatura como la de HZ, una cuenta bancaria de esa lista cuyo titular es un miembro de la Mesa Nacional de Batasuna, la presencia de dirigentes de ese partido en la presentación de la candidatura. Es falso, por tanto, que el motivo haya sido la presencia de personas que ya figuraron en listas de Batasuna. Esa circunstancia sólo se contempla en relación a los otros indicios: como expresión de la intención de hacer constar, sin disimulo, la continuidad. Y también es falso que se cercene el derecho individual a formar parte de listas electorales; lo que se prohíbe es participar en esa lista, pero hay ex candidatos de Batasuna en otras candidaturas de la izquierda abertzale, como Aralar.

El lanzamiento de HZ buscaba seguramente tantear la resistencia del Estado de derecho. Si el Constitucional hubiera aceptado el recurso, Otegi y compañía lo habrían celebrado como un paso hacia la deslegitimación de la Ley de Partidos. Una ley que ha permitido sacar de la legalidad a una formación que pretendía reforzar sus razones con la coacción; y eso no puede ser. Si quieren competir en igualdad de condiciones tendrán que desligarse de ETA, les ha dicho el Tribunal Constitucional.

Alcalde totalitario
Cartas al Director ABC 31 Mayo 2004

El totalitarismo del alcalde de Getxo se va haciendo más patente según va pasando el tiempo. Quita la palabra a las concejalas del PP y del PSOE e incluso tiene la desfachatez de enviar a cuatro policías municipales a que echen del Ayuntamiento a Gotzone Mora, una demócrata donde las haya que lucha por la libertad, la dignidad y la paz de todos los ciudadanos en ese maravilloso pueblo que es Getxo, y no sólo en Getxo, sino en toda la Comunidad Vasca y España. Somos miles y miles los que denunciamos estos actos de nacionalismo excluyente. Este alcalde quita la palabra a los constitucionalistas y se la da a los ilegalizados de HZ, que se dedicaban a insultar y a amenazarles en el Pleno. Eso no es democracia, eso es cooperación con el terrorismo pura y dura.
     María Pons.    Bilbao.

Elecciones europeas
Cartas al Director ABC 31 Mayo 2004

Desde que el PSOE ganó las elecciones generales el pasado 14 de marzo, estamos padeciendo lo que millones de españoles nos esperábamos: las continuas meteduras de pata de un partido que no sabe gobernar, empezando por el electoralista adelanto de la retirada de las tropas españolas de Irak; seguido por la nefasta negociación de la correspondiente ministra en torno al tema del algodón, el aceite y el tabaco; la «fantasía» inútil de la intención de bajar el IVA de los cd´s y libros; la cesión, sin fundamento, de la firma de la Constitución Europea en Roma, en vez de Madrid; la precipitada visita de Rodríguez Zapatero a Marruecos; las deleznables declaraciones del ministro del Interior referentes a la investigación previa a los atentados del 11-M por parte del anterior Gobierno, y otras, que seguro se me pasan por alto, dan pie a hacer una reflexión.

En las próximas elecciones del mes de junio, ante una Europa en la que España se juega mucho, no podemos dejar que gane un partido que no sabe gobernar su país, un partido que consiente la formación de un gobierno autonómico tripartito consensuado con partidos nacionalistas extremistas y, para colmo, un partido que presenta como candidato a estas elecciones a Borrell, que tan malos recuerdos nos trae a la memoria de los años «negros» del Gobierno de González. Ante pruebas tan claras y evidentes, pido a los españoles que voten con la cabeza y no con el corazón. Por el bien de España.     Ana Sansierra Pastor.     Madrid.

FIRMADO POR ALEMANIA, HOLANDA, BÉLGICA, LUXEMBURGO Y AUSTRIA
Rajoy cree que la exclusión de España del último acuerdo antiterrorista es "una advertencia" a ZP
El líder del PP aseguró que la firma de una declaración entre cinco países miembros de la UE para lanzar iniciativas comunes en materia antiterrorista es un asunto "de especial gravedad" por no incluir a España, lo que supone "una advertencia" al Gobierno de Zapatero. Mariano Rajoy se ha visto obligado a cambiar la pregunta que en el Pleno de esta semana le iba a formular al presidente del Gobierno ante la irrupción de este asunto.
Agencias Libertad Digital   31 Mayo 2004

El secretario general del PP, Mariano Rajoy, ha informado de que ha decidido cambiar la pregunta que tenía previsto formular el miércoles al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en la sesión de control. Rajoy preguntará ahora a ZP sobre la exclusión de España de la declaración firmada por Alemania, Holanda, Bélgica, Luxemburgo y Austria para lanzar una iniciativa común en materia de lucha antiterrorista y contra la inmigración clandestina.

En una rueda de prensa en el Congreso, Rajoy justificó su decisión por la "especial gravedad" de este asunto, por lo que quiere que Zapatero explique la razón por la que el Gobierno español no ha participado en esta iniciativa. Hasta el momento, España siempre había formado parte, junto a Francia, Alemania, Reino Unido e Italia del grupo que lideraba las reformas europeas en materia antiterrorista, según informa Europa Press.

"Me parece un asunto de especial gravedad porque los que hemos sido ministros del Interior sabíamos que el grupo que se dedicaba a promover reformas y a ser más combativo contra el terrorismo era el grupo formado por los cinco países de la UE más importantes en cuanto a población, que son Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y España", añadió Rajoy. Recordó que su sucesor en el cargo, Ángel Acebes, "constituyó ese grupo en Jerez de manera formal" para ser "más eficaces" en la lucha antiterrorista y destacó la "importancia" de la futura Constitución de la UE por las "posibilidades" de que los países firmantes, especialmente Alemania y Francia, "controlen todas las decisiones de la UE si se aprueba la alternativa a Niza que hay sobre la Mesa".

En la misma línea, el cabeza de lista del PP al Parlamento Europeo, Jaime Mayor Oreja, calificó de "disparate" el que España no forme parte del grupo de países europeos que ha firmado una declaración conjunta sobre lucha antiterrorista y consideró que el Gobierno de Rodríguez Zapatero debe dar explicaciones. "Si esto es lo que significa volver a Europa, es un fraude y una falsedad; yo no quiero volver a Europa para ser excluido de la lucha antiterrorista, que va a ser el principal reto de la UE en los próximos años", dijo Mayor Oreja. Para el candidato del PP, "no tiene sentido que España, siendo un país víctima del terrorismo, no esté en la vanguardia en esta lucha y por eso debe incorporarse a ese pacto".

Por su parte, el presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Luis Portero, dijo que le "suena difícilmente comprensible" que España haya sido excluida de un acuerdo de la UE sobre terrorismo porque "es referente a nivel mundial y ejemplo de cómo tienen que hacerse las cosas para luchar eficazmente" contra este fenómeno. Portero quiso ser prudente ya que advirtió de que no tenía información al respecto, aunque dijo que le "suena difícilmente comprensible que España puede ser excluida, cuando es referente a nivel mundial y ejemplo para todo el mundo de cómo tienen que hacerse las cosas para luchar eficazmente contra el terrorismo y defender a sus víctimas".

Una de cada tres mezquitas de Madrid tiene conexión con grupos radicales islamistas
Las vinculaciones alcanzan a Hamas, Hermanos Musulmanes, Justicia y Caridad, Morabitum o la corriente Tabligh
Más de un tercio de las 55 mezquitas abiertas al culto en la Comunidad de Madrid tiene algún tipo de conexión con grupos radicales islamistas o en ellas se han detectado la presencia de extremistas marroquíes. La mayoría de los autores del 11-M pasaron por ellas. Según un informe de los servicios de información e inteligencia en poder del Ministerio del Interior, al que ha tenido acceso LA RAZÓN, entre estas vinculaciones figuran contactos con Hamas, Hermanos Musulmanes, Justicia y Caridad, Morabitum o la corriente fundamentalista Tabligh. Los dirigentes musulmanes lo niegan rotundamente. En 12 años, los oratorios en todo el país han pasado de los 40 en 1992 a los 230 abiertos hoy, casi todos en locales y garajes.
Juan C. Serrano La Razón  31 Mayo 2004

Madrid- La amplia expansión de mezquitas en España durante estos años ha tenido el mismo reflejo en la Comunidad de Madrid. En 1992, la inmigración musulmana contaba con tres lugares de culto, incluido el de la gran mezquita de la M-30 abierta ese año. Hoy, dispone de 55 en toda la región, especialmente en la zona sur. La gran mayoría, además, funciona como escuelas coránicas y de enseñanza del árabe para escolares. Ésta rápida implantación, muchas veces sin ningún control y escasos medios financieros, está revelando ahora su lado más oscuro

Los servicios de información e inteligencia han detectado la presencia de radicales marroquíes o conexiones con grupos islamistas en un tercio de estos oratorios madrileños. En el primer caso, extremistas del país vecino han sido localizados actuando en centros de culto musulmán de la capital como el que posee la asociación «Convivencia sin Fronteras», en Villaverde. Fuera del casco urbano madrileño, y sobre todo en municipios del extrarradio con gran presencia de inmigrantes magrebíes, se han identificado radicales en comunidades de Fuenlabrada, Villanueva del Pardillo, Alcobendas, Alcorcón, Móstoles, Fuenlabrada y Parla. La mezquita Atauba, de este último municipio, era frecuentada por Abdennabi Kounjaa, uno de los suicidas del piso de Leganés y autor material de la matanza de Madrid.

Todas los centros madrileñas están censados en un informe confidencial, en poder del Ministerio del Interior, donde se clasifica cada uno de ellos junto a las vinculaciones ¬si tiene¬ extremistas, o las sospechas que se les atribuye. Entre estas relaciones figuran contactos con grupos integristas como Hamas, Hermanos Musulmanes, Justicia y Caridad, Alianza Islámica, el movimiento fundamentalista Tabligh o la corriente Morabitum.

Hamas. Considerada una organización terrorista por EE UU, Israel y, tras el 11-S, por Europa, es el principal movimiento islámico en los territorios palestinos. Los servicios de inteligencia sospechan que esta organización tiene conexiones con la mezquita de Abu Baker, en el barrio de Tetuán, la mayor de Madrid después de la situada en la M-30. Su imán, Riay Tatary, español de origen sirio, presidente además de la Unión de Comunidades Islámicas de España, lo niega rotundamente. «Probablemente esa es una información del Mosad (servicio secreto israelí)», afirma. Tatary reconoce que desde la Mezquita se ayuda a una ONG y un hospital de Palestina, mediante el envío de donativos recogidos en colectas desde hace unos tres años. «Pero ese dinero ¬replica¬ no es para Hamas».

Hamas, seguida por decenas de miles de simpatizantes, está formada por un ala militar y otra política. La primera, liderada por las brigadas Izzedine al-Qassam, es la encargada de los ataques a Israel, cuyo Estado no reconoce. La segunda tiene la misión de construir escuelas y hospitales en Cisjordania, y en la Franja de Gaza. Además brinda ayuda a la comunidad en asuntos sociales o religiosos.

En la Unión de Comunidades Islámicas de España están inscritas 42 mezquitas de todas las abiertas en Madrid. Tatary niega recibir financiación de Arabia Saudí, Qatar o Alemania, como señalan los servicios de información, pero en muchos de los oratorios madrileños se afirma que sobreviven gracias a las ayudas que reciben desde la mezquita del barrio de Tetuán.

«Ni un euro», exclama. «La única ayuda es un programa de la Comunidad de Madrid, que destina 24 profesores para la enseñanza infantil de árabe y los principios básicos del islam». Asegura que todos los centros de culto dependientes de la Unión de Comunidades Islámicas de España se autofinancian a través de aportaciones individuales, incluida la mezquita que él preside. Pero la media de los alquileres que se pagan por locales y garajes para desarrollar estas actividades en los distritos y municipios del sur de la comunidad madrileña está entre los 1.000 y 1.500 euros al mes, según ha comprobado este diario. Son locales de unos 200 y 300 metros cuadrados, donde cada semana se tienen que dar cita entre 50 y 200 personas en la oración colectiva de los viernes. El resto de días permanecen abiertos para los cinco rezos diarios de obligado cumplimiento.

Hermanos Musulmanes. Esta organización lleva asentada en Palestina desde 1940. Su objetivo inicial fue islamizar socialmente los territorios, pero terminó siendo el vivero donde pescó Hamas para comenzar sus atentados suicidas al explotar la primera Intifada en 1987. Organismos antiterroristas internacionales relacionan a ambos grupos con Al Qaeda. Los servicios de información atribuyen vinculaciones entre esta asociación de corte integrista y el Centro Islámico de Formación Religiosa, situado en la madrileña calle de Alonso Cano. En su oratorio llegó a ejercer de imán en dos o tres ocasiones Sarhane «el Tunecino», líder espiritual de los terroristas que actuaron en Madrid el 11 de mayo. Se trata de uno de los lugares de culto musulmán más antiguos de Madrid y en la actualidad se encuentra en franca decadencia. Sus supuestas conexiones con los Hermanos Musulmanes vienen de antiguo. Fundada en Egipto, se trata de un movimiento muy estructurado, organizado y activista, que reclama la instauración de la Ley Coránica. Está muy arraigado en Egipto, Siria, Palestina y otros países del ámbito musulmán.

Justicia y Caridad. Es la fuerza islamista ilegal más potente de Marruecos. Liderada por el Sheij Abdul Salam Yassin, se han negado siempre a reconocer la legitimidad religiosa del rey de Marruecos como «Príncipe de los Creyentes». Esta es la razón por la cual este movimiento, con un amplio apoyo social, permanece sin ser reconocido por el país alauí. De hecho, su líder el jeque Yassin ha permanecido bajo arresto casi 15 años. El movimiento radical Justicia y Caridad, fundado por Abdesalam Yassin en 1983, controla amplios sectores, especialmente el de la educación, así como los arrabales más pobres de las grandes ciudades. Las mezquitas madrileñas sospechosas de mantener contactos con esta organización son la de Al Istekama, y Al Falah, ambas situadas en Getafe. También los informes policiales, en poder de este diario, relacionan a esta organización con otro oratorio situado en la calle Constitución, de Leganés, y el abierto en el distrito madrileño de Villaverde Alto, en la calle Getafe. En esta mezquita, llamada Atakwa («El que teme a Dios»), se reunieron en varias ocasiones semanas antes del 11-M, a puerta cerrada, Sharhane «el Tunecino», Jamal Ahmidan 2el Chino» y los hermanos Oulad Akcha, todos ellos muertos en el suicidio colectivo de Leganés. La dirigen dos marroquíes tras la expulsión del anterior imán, partidario en sus sermones de la Guerra Santa contra los infieles. Se trata de un local alquilado a pie de calle, que funciona, además, como escuela de árabe para niños. La actividad, puesta en marcha hace casi cuatro años, está organizada por las propias familias del barrio. Ellas mismas buscaron a la maestra, una licenciada marroquí en filología árabe, a la que abonan una ayuda por las clases, a las que acuden entre 40 y 50 niños y niñas.

Tabligh. Originaria de Nueva Delhi (India), esta corriente islamista rechaza a Occidente, como el resto del espectro radical, y reivindica un islam que se imponga al individuo en todos los órdenes de la vida. Esta organización destaca por propagar una conducta segregacionista respecto a la sociedad no musulmana. Su objetivo son los jóvenes, con especial atención a los pequeños delincuentes, los que han caído en el consumo del alcohol y drogas. Financiada desde Paquistán, el movimiento Tabligh está considerado una secta en Marruecos. Su presencia en España se ha detectado en Extremadura, Cataluña y Andalucía, pero, sobre todo, donde prolifera es en la Comunidad Valenciana y, en general, la costa mediterránea. En Madrid, las vinculaciones con este movimiento se han encontrado en la mezquita abierta en la calle Peña de Francia, donde tiene su sede la asociación España-Bangladesh y la Asociación Cultural iraquí «Ahlul Bait», de orientación chiita. Igualmente se han detectado encuentros entre miembros de esta organización en la mezquita Omar Ibn Khatab de la M-30, la más grande de Europa, cuyo control ejerce Arabia Saudí. El Tabligh, una de las corrientes islamistas más extendidas en el mundo, tiene sedes en Londres, Nueva York, París y Casablanca. No se les considera violentos, pero en algunas ocasiones se les ha acusado de ser inspiradores de agresiones.

Alianza Islámica. Este grupo, al que los servicios de información vinculan también con el centro de culto árabe de la calle Peña de Francia, en Madrid, fue liderado en 1995 por Imad Eddin Bakarat Yarkas, alias «Abu Dahdah», líder de la célula española de Al Qaeda, desmantelada por Garzón en noviembre de 2001. Dahdah captaba adeptos de ideología extremista islámica entre los fieles de la mezquita «Abu Baker», en el barrio madrileño de Tetuán. Incluso pretendieron imponer en ella una nueva directiva de corte fundamentalista. Sin autorización del imán, se dedicaban a distribuir en sus instalaciones propaganda de grupos extremistas islámicos, tales como el FIS y GIA argelino, Hamas, comunicados de Ben Laden, de la Jihad egipcia y de los mujahidines bosnios y afganos. Su intención era captar y adoctrinar a los jóvenes más radicales para enviarles a Bosnia. De esta organización se escindió el grupo de los «Soldados de Alá», al que, según las investigaciones del 11-M, pertenecía Jamal Zougam, el primero de los marroquíes detenidos como autor de la masacre.

Morabitum. Movimiento de conversos radicales al islam fundado en Granada hace 15 años por el escocés Ian Dallas, también conocido por shaij Abdel Kader Al-Murabit. Defienden un estado panislámico en el que incluyen Al Ándalus. Se trata del primer núcleo de difusión organizada del Islam en tierras peninsulares desde la expulsión de los moriscos. Se les atribuye buenos contactos con los chiítas iraníes. Miembros de este movimiento ha sido identificados en la mezquita Khalid Ibn Al-Walid de Villanueva del Pardillo.

El plan Maragall
Justino Sinova, El  Mundo 31 Mayo 2004

Hemos prestado durante meses mucha atención al plan Ibarretxe, pero aquí tenemos en semanas otro, el plan Maragall, sin terrorismo detrás, pero con sonrisas delante. ¿No ha llegado el momento de que Zapatero enseñe los dientes y hable en nombre del Estado?

Nos tienen a los ciudadanos tan distraídos con el ruido de sus contradicciones, que se nos escapa lo esencial. El esfuerzo de la ministra Trujillo para esquivar la promesa electoral imposible puede ser muy divertido -que lo es- pero lo importante es que el sueño de las 180.000 viviendas se esfuma. Está bien para la galería que la vicepresidenta asegure que la ley de Calidad en la Enseñanza no se paraliza ni se rectifica, pero lo importante es
que el Gobierno ha pegado tres frenazos y la ley ha quedado tocada. El presidente reafirma mientras sonríe que los cambios en los estatutos autonómicos tienen el límite de la Constitución, pero en Madrid, a seis kilómetros de La Moncloa, Maragall presenta un plan que deja la Constitución para el arrastre. Y aquí no pasa nada. Las sonrisas siguen en su sitio.

Se nos permitirá decir, espero, que el plan Maragall es un pulso como para que la sonrisa se les hiele a los responsables de la normalidad. La normalidad de España es la Constitución del 78, la mejor de nuestra historia, que está siendo amenazada mientras los gobernantes mantienen una actitud entre alegre y confiada, propia de quien supone que nunca pasa nada. Maragall, socio de un partido independentista con el que se siente cómodo y feliz, sostiene que la Generalitat es un Estado, de modo que ha de haber dos entidades donde ahora hay una:
Cataluña por un lado, España por otro. Lo dijo el jueves. Y para ello concibe un Tribunal catalán con las competencias del Tribunal Supremo, una plena facultad de decisión sobre los recursos propios, una presencia de la Generalitat en Europa, donde -dijo- tiene más intereses que en España Y, para redondear lo que llama «declaración de interdependencia» entre Cataluña y España -interdependencia de la que pronto eliminará, si Zapatero continúa sonriendo, la segunda sílaba, que cumple un momentáneo papel edulcorante- ya ha amenazado, por si las Cortes no se pliegan, con un referéndum para cuya convocatoria no tiene competencias. Hemos prestado durante meses mucha atención al plan Ibarretxe, pero aquí tenemos en semanas otro, el plan Maragall, sin terrorismo detrás, pero con sonrisas delante.

¿No ha llegado el momento de que Zapatero enseñe los dientes y hable en nombre del Estado? Decía Marilyn Monroe en una de sus películas que «las flores y los besos están muy bien, pero una sortija de diamantes dura toda la vida». A Maragall debe de encantarle el talante de Zapatero, pero lo que le entusiasma con total seguridad es quedarse con su cartera.
Lo malo es que, en este caso, la cartera que ha de custodiar el presidente del Gobierno es un histórico patrimonio nacional.

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