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Recortes de Prensa     Viernes 4 Junio 2004
Prensa, asesinatos y secuestros contra Bush
EDITORIAL Libertad Digital  4 Junio 2004

Zapatero siempre dice sí
Editorial La Razón  4 Junio 2004

La despersonalización de España
Lorenzo Contreras Estrella Digital 4 Junio 2004

Zarraoa o Arzalluz II
Iñaki Ezkerra La Razón  4 Junio 2004

La insolvencia
Aleix Vidal-Quadras La Razón  4 Junio 2004

Palabrita de honor
Juan Manuel Rodríguez Libertad Digital  4 Junio 2004

El submarino catalán
Emilio J. González Libertad Digital  4 Junio 2004

Si es usted musulmán, usted es sospechoso
Daniel Pipes Libertad Digital  4 Junio 2004

Confusión innecesaria
Editorial El Correo  4 Junio 2004

Los gestos y las muecas
Ramón Pi El Ideal Gallego 4 Junio 2004

PSOE y PSC
Cartas al Director El Correo  4 Junio 2004

¿Hacemos un trato lingüístico
Cartas al Director ABC 4 Junio 2004

Benach «cuela» una Proposición de Ley para obligar a los jueces a dominar el catalán
F. Velasco La Razón  4 Junio 2004

El parlamento catalán quiere «eliminar» el castellano como idioma principal de la Justicia
MANUEL MARÍN MADRID ABC 4 Junio 2004

Bono y Borrell se revuelven contra ERC por la polémica del catalán y las selecciones deportivas
Redacción La Razón  4 Junio 2004



 

Prensa, asesinatos y secuestros contra Bush
EDITORIAL Libertad Digital  4 Junio 2004

Un día antes de que el presidente de los Estados Unidos, George Bush, inicie una visita oficial a Italia, la cadena de televisión árabe Al-Yazira ha emitido un vídeo, remitido por un grupo terrorista, en el que se muestra a tres italianos secuestrados en Irak desde el trece de abril. Los rehenes son compañeros de Fabrizio Quattrocchi, asesinado ya por sus captores quienes ahora exigen manifestaciones contra la visita del presidente norteamericano como antes contra la presencia de tropas italianas en Irak.

Ya ven hasta qué punto los terroristas islámicos son conscientes de que la opinión pública occidental puede ser útil a su causa. Ya le hubiera gustado a ETA que el secuestro de Miguel Ángel Blanco hubiera servido para que las manifestaciones ciudadanas, en lugar de contra los terroristas, se hubieran dirigido contra la política de dispersión de presos del Gobierno. Ya pueden ustedes imaginarse cómo habrán “informado” los medios de comunicación sobre Irak, para que una importantísima parte de los ciudadanos haga un juicio de situación similar a la que hacen los terroristas.

El hecho es que lo que la inmensa mayoría de los medios de comunicación han manipulado tanto a los ciudadanos respecto al conflicto de Irak como lo puedan haber hecho, respecto del País Vasco, la prensa proetarra. No hay que extrañarse, pues, que de una barbaridad como la cometida en Madrid el 11- M o del secuestro de ciudadanos italianos salgan peor parados los representantes políticos de las víctimas que sus verdugos.

Lo que esos mayoritarios medios de comunicación no nos han explicado aun es por qué respaldan tan insistentemente ese objetivo de los terroristas como es la retirada de las tropas aliadas. Es verdad que el terror está todavía muy lejos de desaparecer en Irak, pero esto, en primer lugar, es responsabilidad de quienes lo practican, no de quienes, como los soldados aliados y los policías iraquíes, lo combaten. Ese terror no sólo existía antes, sino que ostentaba el poder en ese país hasta que los aliados derrocaron a Sadam. Si los terroristas siguen ahora matando en Irak, mataban antes en mucha mayor cantidad como impunes funcionarios del Estado.

Ningún terrorista ha asesinado más extranjeros, pero sobre todo, más iraquíes que Sadam Hussein. Si este genocida, además, prestaba apoyo a todas las organizaciones terroristas islámicas que operaban en el extranjero, no hay que extrañarse de que todas ellas traten ahora de expulsar a los aliados e impedir que Irak caiga del lado de las democracias. Este último —y no otro— tiene por objetivo la presencia de las tropas aliadas, avalada, por cierto, desde hace ya tiempo, por resoluciones de la ONU.

Los norteamericanos —es verdad— tratan de asegurase en Irák un “régimen afín a sus intereses”, pero tan “afín” como lo es cualquier democracia. Bush ya se daría con un canto en los dientes y ordenaría encantado una inmediata retirada de tropas, si en Irak se estableciera un sistema de gobierno como el que impera en Francia, por citar sólo un ejemplo de país democrático poco sospechoso de americanismo.

Más que extrañase, de lo que sí cabe escandalizarse es por qué, entonces, la mayoría de los medios de comunicación occidentales colaboran tan descaradamente con los terroristas en ese objetivo que ninguna elección democrática en Irak ha respaldado todavía. Y la verdad es que los medios de comunicación lo hacen tanto cuanto más asesinan los terroristas. Y lo hacen aun cuando saben que los terroristas matan madrileños como secuestran italianos para que lo hagan todavía en mayor medida.

Sabemos que desde los tiempos de la antigua Grecia siempre hubo en la abierta y próspera Atenas quienes se manifestaban a favor de la estéril y liberticida Esparta. Pero nosotros presenciamos esto por primera vez, y no perdemos ni nuestra capacidad de asombro ni nuestra sensación de náusea.

Zapatero siempre dice sí
Editorial La Razón  4 Junio 2004

Cada uno por su lado, el ministro de Defensa, José Bono, y el candidato socialista al Parlamento Europeo, Josep Borrell, han decidido intervenir en la polémica que sacude al PSOE tras la última oleada de propuestas del nacionalismo catalán. Y mientras el castellano-manchego aconseja contención a Maragall en su entusiasmo nacional-deportivo; el catalán tilda de ridiculez el que se intente oficializar la lengua de Verdaguer en el Parlamento nacional. No son éstos, sin embargo, los únicos frentes de discordia abiertos, sin aparente solución de continuidad, por los nacionalistas. Animados, sin duda, por la política del «sí a todo» del presidente del Gobierno, se han apresurado a desempolvar viejas reivindicaciones, como la modificación de las matrículas de los coches o el control de las oposiciones a jueces y fiscales, cuya resolución por el anterior gobierno del PP parecían haberlas zanjado.

Coincide, además, esta estrategia de la tensión de los nacionalistas catalanes y vascos con unos momentos de desconcierto del Gobierno de la Nación, en lo general fruto de la bisoñez y las ganas de figurar de algunos de los nuevos ministros. Así, un día sí y otro también, la ciudadanía asiste incrédula al baile de propuestas y contrapropuestas, afirmaciones y rectificaciones, anuncios y desmentidos que han caracterizado los primeros cuarenta días del ejecutivo de Zapatero; desconcierto que tiene su compendio y resumen en la aprobación con los votos socialistas de una moción de Eusko Alkartasuna sobre la selecciones regionales deportivas, moción que tuvo que ser «aguada» 24 horas después por el propio Rodríguez Zapatero al afirmar que nunca una selección de Cataluña o el País Vasco podría enfrentarse a la de España. Lo aprobado por el Parlamento sería, entonces, un simple refrendo de la situación actual, ya que hace tiempo que los combinados regionales juegan partidos de fútbol amistosos contra otras selecciones nacionales.

Naturalmente, ni los representantes nacionalistas ni el mismo Maragall lo han entendido así. Es el reconocimiento parlamentario de una situación de hecho lo que les permite abrigar esperanzas de un cambio de postura en las distintas federaciones internacionales. Por supuesto, ello significaría necesariamente la desaparición de la selección española de fútbol de las competiciones, sustituida por las regionales, y lo mismo reza para otros deportes que no se rigen por las reglas del Comité Olímpico Internacional.

El presidente del Gobierno debe dar a las decisiones parlamentarias que se adoptan con los votos de su partido el valor legislativo que tienen o que, potencialmente, puedan tener. No se trata de decir «sí a todo», sino de calibrar el verdadero alcance de las propuestas nacionalistas.

La despersonalización de España
Lorenzo Contreras Estrella Digital 4 Junio 2004

El PSOE, a escala institucional y personal, está denotando algunos síntomas de inmadurez, precipitación y falta de prudencia. El partido ha tenido que dar marcha atrás en materia de selecciones deportivas autonómicas para preservar la auténtica significación de la selección nacional en competiciones internacionales, dentro de las diferentes especialidades. Lo cual quiere decir que los socialistas se precipitaron al respaldar una moción nacionalista aprobada en el Congreso de los Diputados, que pretendía nada menos que diversificar la representación del “Estado” otorgando a cada comunidad autónoma la facultad de organizar por su cuenta su proyección deportiva internacional en torneos oficiales, y si fuese preciso, incluso enfrentándose a la selección absoluta, o sea, la nacional.

El desvanecimiento de la idea de España a esas escalas es lo que faltaba para afianzar el proceso incipiente de nuestra despersonalización. Naturalmente, los catalanes y vascos, sobre todo ellos, habían empezado a repicar campanas. Y hasta es posible que sigan haciéndolo. En realidad, la sintomatología en un sentido que tiende a no ser de diversidad, sino de fragamentación, continúa manifestándose. El pasado miércoles, cuando el portavoz de Esquerra Republicana de Cataluña (ERC) intentó formular una pregunta en catalán, el presidente del Congreso, Manuel Marín, tuvo que llamarle al orden recordándole lo prescrito en el Reglamento del Congreso de los Diputados. Pero lo peor fue, en la línea de la incongruencia, que el señor Marín frenó el propósito del diputado catalán hablándole precisamente en catalán, en una especie de gesto de condescendencia que absurdamente abundaba en lo mismo que prohibía.

Respecto al asunto de las selecciones deportivas autonómicas con proyección, simbología, banderas y toda la parafernalia diferencial desplegada en torneos internacionales, la polémica está creada inevitablemente. Hay quienes ya creen que Zapatero ha empezado a pagar el peaje de sus amistades políticas o de sus apoyos “territoriales”. Tanto insistir en el diálogo y en las excelsas virtudes del pluralismo, acaban o parecen acabar desembocando en el disparate. Con el frenazo y marcha atrás del PSOE, Zapatero puede esperar cualquier cosa menos que le perdonen los nacionalistas de todas las estirpes. El PSC o Partido Socialista Catalán, donde Maragall, aparte de sus tendencias naturales, es prisionero de sus alianzas para gobernar en la Generalitat, da la sensación inequívoca de ir tanteando los terrenos que le conviene. De todos modos, procede insistir en un aspecto fundamental: Maragall es quien es y no necesita que le estimulen los republicanos de Carod-Rovira y compañía.

La marcha de Pujol y la pérdida del poder por su partido suscitó algún que otro alborozo en en medios catalanes de sensibilidad española. El boletín informativo de Acción Cultural Miguel de Cervantes se expresaba así en noviembre del 2003: “Hasta nunca, señor Pujol”. Y añadía: “Ya no será Pujol quien está al frente del tinglado. Y eso representa un cambio muy importante (...) En realidad gran parte de la orientación de la política catalana y española de estos últimos veintitrés años no se ha debido a otra cosa que a las obsesiones y las angustias personales de Pujol (...) Sea cual sea el resultado (de las elecciones autonómicas que estaban por celebrar), sea quien sea el que mande a partir de ahora, hay un largo camino por delante para superar todos estos errores y enterrarlos en el olvido”. ¿De veras? ¿No será que Pujol puede ser echado de menos?

Zarraoa o Arzalluz II
Iñaki Ezkerra La Razón  4 Junio 2004

Iñaki Zarraoa, alcalde peneuvista de la localidad vizcaína de Getxo, ha sido noticia días atrás porque durante un pleno municipal ordenó a los agentes del orden desalojar por la fuerza a la edil socialista Gotzone Mora mientras permitía que la ex concejala de la ilegalizada Batasuna soltara su rollete de siempre e hiciera, como es habitual en ese Ayuntamiento y en tantos otros del País Vasco, un contrapleno paralelo. Así están las cosas en Euskadi desde Lizarra. Por mucho que Ibarretxe sonría a las cámaras con la expresión del bobo de Coria (de Koria habrá que decir para ser políticamente correctos), lo del talante no les acaba de entrar en la mollera a los del PNV. Los de la ex Ratasuna (que para ponerse europeos se llaman ahora «Irritarren Horrenda» o algo así) dicen lo que quieren dentro y fuera de las instituciones mientras a Gotzone Mora la sacan en volandas unos munipas por orden de Zarraoa, un idiota moral del sector de Egibar que ya es conocido como Arzalluz II.

Iñaki Zarraoa tiene en su curriculum méritos como haber dirigido la televisión vasca cuando se montó un programa con la siguiente cuestión a debate: «¿Merece el empresario Aldaya estar secuestrado?». Zarraoa justificó en su día literalmente esa tertulia en nombre de la pluralidad democrática. Últimamente ha prohibido a todos los concejales de Getxo, incluidos los de su partido, que puedan casar a ninguna pareja porque éstas prefieren que los case cualquiera antes que él. Tal iniciativa ha causado insólitas escenas dramáticas en ese consistorio: novias llorando desconsoladas y repitiendo «yo no quiero que me case Zarraoa», novios que tienen que casarse en otros pueblos de la provincia, matrimonios destrozados o al menos aplazados En realidad Zarraoa es hoy un personaje incómodo para un PNV que intenta la cuadratura del círculo: un discurso radical que atraiga el voto del mundo de ETA pero que a la vez sea amable en el tono para no espantar a su sector más moderado. Lo que le pasa a Zarraoa, como a tantos del PNV, es que hacen lo que les pide el cuerpo: guiñan el ojo a ETA no por estrategia sino porque les gusta ETA y humillan a los amenazados porque se lo pide el cuerpo aunque vaya en contra de todas las estrategias.

A Gotzone Mora la han humillado alegremente y en su partido la han dejado sola. Ni la han llamado por teléfono. Esto quiere decir que de la consigna de «evitar la crispación» han pasado a interiorizar el odio nacionalista a la víctima, o sea a rechazar al compañero que no obedece esa consigna hasta las últimas consecuencias. Quiere decir que hay que temer más a la reforma estatutaria que planea Egiguren que al propio Plan Ibarretxe. Que siga así el PSOE y acabarán Egiguren y Patxi López siendo sacados en volandas de Euskadi por los munipas mientras todos callan por «no crispar» y no les llaman ni por el móvil.

La insolvencia
Aleix Vidal-Quadras La Razón  4 Junio 2004

El Gobierno aún no ha agotado los cien días de indulgencia tradicionales, pero existe ya un conjunto suficientemente indicativo de pifias como para aventurar un pronóstico sobre lo que nos espera. Cuando nos presentan a alguien, la primera impresión, que no tiene por supuesto que ser la definitiva, marca sin duda la futura relación, bien sea para confirmar esta percepción inicial o para modificarla más adelante, pero, en cualquier caso, marca.
Y los ciudadanos, una vez repuestos del choque emocional de los tres días de vértigo transcurridos entre el once y el catorce de marzo, empiezan ya a desentumecer su capacidad analítica y a sacar conclusiones. Repasemos. El ministro de Defensa organiza una ceremonia de toma de posesión más propia de acontecimiento de revista del corazón que de sobria ceremonia institucional. El mismo ministro se aplica a una manipulación descarada de los sentimientos de los familiares de las víctimas del accidente del Yak-42 y monta un espectáculo de impúdica propaganda electoral a raíz del regreso de las tropas destacadas en Iraq. Remata la faena autoconcediéndose la más alta condecoración militar atribuible a un civil tan sólo un mes y medio después de estrenar su cargo.

Abrumado por la reacción de indignación de la opinión pública, renuncia a la misma demostrando que su pusilanimidad iguala a su desfachatez. La ministra de Cultura demuestra inapelablemente que desconoce los rudimentos de la normativa europea sobre fiscalidad y puesta en evidencia en tan bochornoso trance se justifica de manera que a su ignorancia probada añade una patética demostración de superficialidad.

La ministra de las soluciones habitacionales ¬Lázaro Carreter se revuelve en su tumba¬ anuncia que se propone suprimir la desgravación fiscal por adquisición de primera vivienda, medida absolutamente contraindicada en una situación de falta de oferta y añade a tal desaguisado la graciosa concesión de que la tropelía no tendrá carácter retroactivo, sumando a su falta de competencia en asuntos económicos su disposición a insultar la inteligencia de los españoles.

La ministra de Agricultura bate el récord de éxitos en negociaciones sobre organizaciones comunes de mercado levantándose de la mesa del Consejo con menos dinero del que le habían asignado inicialmente. En Bruselas todavía se oyen las carcajadas.

El presidente del Gobierno proclama que aceptará sin más las reformas estatutarias que le lleguen de los Parlamentos autonómicos sin tener presente al parecer que España está infestada de proyectos nacionalistas de carácter secesionista. El ministro del Interior se entera por los periódicos de la puesta en marcha de una cooperación reforzada entre cinco estados miembros sobre terrorismo e inmigración ilegal. Y así sucesivamente.
Una cosa es el talante y otra la insolvencia, pero cuando ésta define a aquél, lo mejor es salir corriendo.

Palabrita de honor
Juan Manuel Rodríguez Libertad Digital  4 Junio 2004

"Le reto a usted a que me diga en qué parte de la moción aprobada anoche en el Congreso de los Diputados se encuentra recogida la posibilidad de que selecciones autonómicas compitan con España a nivel internacional", me dijo el martes en "El Tirachinas" de la Cadena COPE el secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky. Comprendo perfectamente el acaloramiento del máximo responsable del deporte español porque debió enterarse de todo el "pastel" en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas mientras saludaba a los chicos de Iñaki Sáez, pero su enfado no debió producirse conmigo sino con el grupo parlamentario que apoya al Gobierno, que es, por cierto, el suyo; ellos fueron quienes, tras "arduas" negociaciones, sacaron adelante una moción ambigua, falaz e irresponsable a la que, todo sea dicho de paso, se agarran ahora los nacionalistas como si de un clavo ardiendo se tratara. ¿Y para qué negociar, votar y aprobar una moción que, según el propio presidente del Gobierno de España, no cambia nada con respecto a lo que ya teníamos legislado el 1 de junio?

Jaime Lissavetzky me dio su palabra de honor ("si así se queda usted más tranquilo") a la hora de afirmar que únicamente la selección nacional representará a España en competiciones internacionales, pero ni eso logra tranquilizarme (siendo ese un aspecto absolutamente menor de todo este embrollo), ni creo tampoco que sea la actual una cuestión de palabras de honor -Pasqual Maragall acaba de empeñar también la suya justamente en un sentido radicalmente distinto-, sino de tenacidad y habilidad políticas. El propio Lissavetzky dio en el clavo al asegurar que "estamos en período electoral", luego... ¿no actuaron como auténticos pardillos los diputados del PSOE dándoles innecesarias bazas a los de ERC, EA, PNV y CiU? También yo reté al secretario de Estado a que me respondiera a esa pregunta, pero él prefirió írseme vivito y coleando por los famosos Cerros de Úbeda.

Si yo fuera responsable de una televisión no organizaría un debate entre Borrell y Oreja, sino entre Zapatero y Maragall. El primero asegura que es imposible pensar en una competición internacional entre una selección autonómica y el resto de España, mientras que el segundo se apresura a sacar del baúl de los recuerdos el ejemplo de Escocia o Gales. Si me dan a elegir, yo las palabras de honor las prefiero sobre el papel y a poder ser con los nombres, apellidos y NIF de los arriba firmantes. Y si es con un notario, mucho mejor. Así sí me quedaría un poquito más tranquilo.

Horarios comerciales
El submarino catalán
Emilio J. González Libertad Digital  4 Junio 2004

La teoría dice que las actuaciones de un ministro del Gobierno nacional, o central, o como quieran llamarlo, deben ir encaminadas a la búsqueda del bienestar general y la satisfacción del interés común y no estar al servicio de causas particulares. La práctica, sin embargo, es otra cosa, como acaba de demostrar José Montilla, titular de Industria y Comercio.

Montilla, hombre de confianza del presidente de la Generalitat catalana, Pascal Maragall, acaba de aprobar la reducción de doce a ocho del número mínimo de días festivos que pueden abrir los comercios, justo cuando la tendencia en toda Europa, y hasta ahora en España, marcha en la dirección contraria, porque es lo mejor para el consumidor y porque ayuda a crear más puestos de trabajo. Pues bien, Montilla ha hecho caso omiso a todo esto y, en vez de avanzar hacia la modernización del sector de la distribución, que tiene cierta culpa de la inflación española por el lado de los alimentos, ha dado marcha atrás varios pasos.

En la sociedad no había ninguna demanda para reducir el número de aperturas comerciales en festivos, sino todo lo contrario. En las grandes ciudades, es una necesidad, que ha llevado a la Comunidad de Madrid a plantear una ampliación considerable del número de días de fiesta en que las tiendas, supermercados, grandes almacenes e hipermercados pueden abrir sus puertas al público; en las pequeñas, todo el mundo sabe a qué tienda tiene que dirigirse los domingos si necesita algo urgentemente. Pero Montilla no ha tenido en cuenta ni esto, ni el número de puestos de trabajo que puede perder el sector si las autonomías generalizan la reducción del número de festivos. Por el contrario, lo que ha primado para él es, estrictamente, la política catalana, que con Jordi Pujol vino caracterizada por la protección a cualquier precio del ‘botiguer’ o tendero, donde CiU ha tenido uno de sus pastos tradicionales de votos, y ahora Montilla, que es como decir el PSOE catalán, quiere transitar por el mismo camino para tratar de consolidar en Cataluña un poder cogido con alfileres e hipotecado por los apoyos al Gobierno de la Generalitat de Esquerra Republicana de Catalunya e Izquierda Unida. Así, el interés general se sacrifica al particular y de carácter político-electoral de Maragall y los suyos.

Montilla, además, ha desafiado a Pedro Solbes con su decisión. Ya fue una mala noticia que en las negociaciones entre los socialistas para dotar de contenido a los distintos ministerios, Economía perdiera las competencias de comercio en favor de Industria. Eso fue un gran error porque si hubieran permanecido dentro del Departamento de Solbes, la política de comercio del Gobierno se hubiera adecuado a las líneas generales de política económica trazadas por el vicepresidente económico. Sin embargo, para Montilla, éstas sólo cuentan en tanto en cuanto no vayan en contra de los intereses de los socialistas catalanes, que son los verdaderamente importantes para él.

Así, a pesar de que Solbes se opuso públicamente a las intenciones de Montilla y dijo que había que ir en dirección contraria a la expuesta por el titular de Industria y Comercio, éste ha optado por seguir adelante con sus planes a cualquier precio, aunque ha tratado de contentar a Solbes al eliminar el techo al número máximo de aperturas de los comercios en festivos que pueden fijar las Comunidades Autónomas. En cierto modo, esto esta bien porque en las autonomías que cuenten con gobernantes de talante moderno y liberal, como Madrid con Esperanza Aguirre, se pueden dar grandes pasos en la buena dirección. El problema es que aquellas otras dirigidas por políticos de otro pelaje pueden verse condenadas a sufrir una importante marcha atrás en este sentido.

Todos los hechos concretos en sí son bastante preocupantes. Pero lo peor de todo es la sensación que ha dejado Montilla de que, a la hora de satisfacer los intereses de los socialistas catalanes, que no los de Cataluña, vale todo, incluida esa cierta desautorización que le ha hecho a quien en realidad está por encima de él, el vicepresidente económico Pedro Solbes. Con compañeros de Gobierno así, ¿quién necesita oposición?

EEUU
Si es usted musulmán, usted es sospechoso
Daniel Pipes Libertad Digital  4 Junio 2004

El gobierno de los Estados Unidos arrestó erróneamente a Brandon Mayfield, de 37 años, natural de Beaverton, Oregón, el 6 de Mayo. Una huella digital enviada desde Madrid lo relacionaba al parecer con los atentados del 11 de Marzo que mataron a 191 personas e hirieron a 2.000. Cuando el gobierno Español identificó la huella digital como la de un argelino, el Departamento de Justicia solicitó que el señor Mayfield fuera liberado, y lo fue.

Dejando a un lado el error técnico, el Departamento de Justicia ha sido objeto de fuertes críticas por haber construido su caso contra el señor Mayfield observando en parte sus filiaciones islámicas. "Soy un musulmán americano", declaró el señor Mayfield a su liberación; "he sido seleccionado y discriminado, creo, como musulmán". Su padre Bill estuvo de acuerdo: "Lo escogieron porque querían a alguien que se ajustara a este perfil. Esto es lo más cerca que estaban, y él era musulmán".

"Si usted es Musulmán, usted es sospechoso", comentó Samer Horani, del Centro Islámico de Portland. Dave Fidanque, de la Unión Americana de Libertades Civiles se unió: "por lo que respecta al Departamento de Justicia, si usted es musulmán y asiste a mezquitas particulares que son sospechosas, usted es presunto culpable hasta que se demuestre que es inocente". El New York Times nota condenatoriamente que la decisión de detener al Sr. Mayfield "fue influenciada claramente por sus lazos musulmanes".

¿Pero erró el brazo de la ley americana a la hora de notar la identidad del señor Mayfield?. No, fue enteramente apropiado. Habría sido miope ignorar las muchas conexiones del Sr. Mayfield con el Islam militante y la yihad global.
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– Brandon Mayfield rezaba en la misma Mezquita Bilal en donde lo hacían varios individuos (Maher Nawash, Ahmed Ibrahim Bilal, Muhammad Ibrahim Bilal) que se declararon culpables en el 2003 de conspiración para ayudar a los Talibanes. La página web de la mezquita incluye vínculos a organizaciones Islámicas militantes, incluyendo algunas "organizaciones de caridad" cerradas por el gobierno de los Estados Unidos por financiar el terrorismo. El especialista Saudí Stephen Schwartz cree que Bilal es "una mezquita de control Wahabí bastante típica".

– Mientras estudiaba derecho en la Universidad de Washburn en Kansas, el Sr. Mayfield ayudó a organizar una rama de la Asociación Estudiantil Musulmana, un grupo descrito por el analista Jonathan Dowd-Gailey como "una organización abiertamente política" que expone "Wahhabismo, anti-Americanismo, y antisemitismo… y expresa solidaridad con ideologías Islámicas militantes, a veces con resultados criminales".

– En el 2002, el señor Mayfield se ofreció voluntario para representar a Jeffrey Leon Battle –el cual se declaró culpable de conspiración para imponer la guerra contra América y fue condenado posteriormente a 18 años de prisión– en un conflicto de custodia sobre su hijo de entonces 6 años. Extrañamente (según Quanell X, el portavoz nacional de las Nuevas Panteras Negras y amigo de Battle), el señor Mayfield voló a Tejas por el bien de Battle con gastos a su propio bolsillo.

– Alguien en casa del señor Mayfield estaba en contacto telefónico con Perouz Sedaghaty (alias Pete Seda), director de la oficina en Estados Unidos de la Fundación Islámica Al-Haramain, un cierto número de cuyas ramas en el extranjero han sido catalogadas como organizaciones terroristas.

– El señor Mayfield anunciaba su práctica de la ley en una Páginas Amarillas "Musulmanas" gestionadas por Jerusalem Enterprises Inc., una compañía propiedad de Farid Adlouni. Adlouni es una persona "ligada directamente en acuerdos de negocios" con Wadih El Hage, secretario personal de Osama Bin Laden en los años 90 y condenado por conspiración para asesinar a ciudadanos de los Estados Unidos en el 2001.

Además:

– El perfil político del señor Mayfield se ajusta al de muchos terroristas solitarios que odian a América: se opone vigorosamente a la Patriot Act, vitupera la política exterior Americana relacionada con países musulmanes, y está "particularmente encolerizado", según su hermano Kent, por las relaciones cercanas entre Estados Unidos e Israel. Mayfield especula que la administración Bush conocía con antelación el 11 de Septiembre pero eligió dejar continuar los ataques para justificar ir a la guerra. Y a su liberación de custodia, comparó al gobierno federal de Estados Unidos con la Alemania Nazi.

– En común con muchos Islamistas propensos a la violencia en Estados Unidos (incluyendo a Maher Hawash, Mohammed Ali Alayed, Zacarias Moussaoui, y "los seis de Lackawanna"), el Sr. Mayfield pasó de ser un musulmán nominal a uno cuya fe Islámica "se hizo más y más intensa".

¿Se supone que los fiscales del gobierno, cuando tienen evidencia física aparentemente incriminatoria, deben cerrar sus ojos y no prestar atención a estas muchas conexiones y patrones?. El Departamento de Justicia hacía simplemente su trabajo al señalarlos.

Incluso Ibrahim Hooper del Council of American-Islamic Relations –un grupo Islamista con múltiples conexiones propias con la violencia– admite que "no hay musulmán que esté a más de seis grados de distancia del terrorismo". Los gobiernos de todo el mundo deben tomar esta realidad en cuenta.

Confusión innecesaria
Editorial El Correo  4 Junio 2004

La aprobación por el Pleno del Congreso de una moción favorable a que los poderes públicos promuevan la participación de selecciones deportivas autonómicas en competiciones internacionales ha generado una innecesaria confusión. La aparente coincidencia entre el grupo socialista, las formaciones nacionalistas e IU reveló ser poco más que una muestra de malabarismo parlamentario cuando, tras votar afirmativamente la moción, unos y otros se prodigaron en interpretaciones contradictorias. La explicación dada por Zapatero, precisando que la participación internacional de las selecciones autonómicas se restringiría a encuentros o competiciones no oficiales, hacía innecesario el texto aprobado. Mientras que la discrepante voz de Pasqual Maragall, advirtiendo de que la actividad exterior de las selecciones autonómicas «no depende de ningún gobierno, sino de las federaciones internacionales», refleja una interpretación sesgada de su naturaleza jurídica. Las federaciones deportivas no son instituciones públicas; pero tampoco representan una forma privada de asociar intereses, libre de toda regulación superior. La legislación sobre el deporte, la jurisprudencia que al respecto ha emanado del Tribunal Constitucional y las normas del olimpismo y de las diversas federaciones internacionales establecen un marco de referencia al que no podría sustraerse la organización autonómica del deporte.

Las federaciones están llamadas a promover la práctica deportiva en su ámbito geográfico. La proyección exterior de su actividad ha de constituir en todo caso un reflejo de ésta y debe responder a la realidad y a la voluntad armónica de quienes son sus verdaderos protagonistas: los practicantes federados del deporte. La práctica deportiva despierta simpatías e incluso pasiones en tanto que escenifica la competencia entre sus actores y entre sus espectadores. Pero la diversidad de sentimientos que coexisten en una realidad como la española no debería acabar alineándose tras la bandera deportiva de cada cual, emplazando a practicantes y a seguidores a optar de manera excluyente por una manifestación unívoca de su proyección exterior. Las federaciones autonómicas y sus eventuales selecciones no deberían encarnar aspiraciones de orden político que buscaran en la competición internacional un remedo de las ansias independentistas por dotarse de un Estado propio. Sería negativo para el deporte y para la convivencia en general que la actuación de las selecciones autonómicas se convirtiera en la punta de lanza de una estrategia encaminada a cuestionar sistemáticamente los sentimientos unitarios que vinculan a la inmensa mayoría de los españoles. Y lo sería especialmente si el nacionalismo tratara de convertir el ámbito deportivo en espacio propicio para la internacionalización de sus reivindicaciones.

Los gestos y las muecas
Ramón Pi El Ideal Gallego 4 Junio 2004

De repente aparece un diputado separatista catalán y se pone a hablar en catalán en el Congreso. Eso, ¿es grave, o no lo es? La respuesta es que depende. Lo que pasó no fue grave, porque se recordó al diputado que la lengua apta para hablar en la Cámara es el castellano, y la cosa no pasó de ahí. Para el futuro, si se llega a un acuerdo pacífico entre todos los grupos sobre las lenguas aptas para desenvolverse en el podio del Congreso, y la Constitución y las leyes lo consienten, no tiene por qué ser grave. Pero si no se da ese acuerdo por la razón que sea (que podría ir desde el odio africano hacia todo lo catalán, hasta el nacionalismo castellano paranoico, pasando por la simple razón de que la gente prefiere entender lo que le dicen), podría ser grave, como es natural, si es que el tal diputado se obstina en hablar en catalán en sesión: se originaría un conflicto que podría llegar a serlo de orden público, según lo excitados que se pusieran los ánimos.

Porque la cuestión es que se trata de un gesto. Ese diputado habla y entiende el castellano; es más, la mayoría de los diputados catalanes separatistas, que no son muchos, pero que los hay, aprendieron el castellano a la vez que el catalán, y algunos, antes, lo que quiere decir que son, cuando menos, bilingües, de manera que lo del catalán es un gesto, encaminado a poner de manifiesto la opresión centralista y española a la cultura catalana, y a llamar la atención sobre lo incómodos que los catalanes se sienten siendo españoles.

Naturalmente, los diputados nacionalistas no separatistas, y los socialistas que gobiernan con apoyos tan precarios, se han apresurado a hacer “seguidismo” de los independentistas, y con tal entusiasmo, que hasta se les han adelantado. Supongo que éste es otro gesto. Luego está lo de las selecciones autonómicas y los inevitables conflictos que se suscitarían en competiciones internacionales con la selección española. Es otro gesto, aunque esta vez ya intentado anteriormente en hockey sobre patines a traición, con ocultación, nocturnidad y premeditación. Es lo que tienen los gestos: que a veces son ademanes patricios, y a veces se quedan en muecas ridículas.

PSOE y PSC
Pedro Ibarra Leonés/Vitoria-Gasteiz Cartas al Director El Correo  4 Junio 2004

La política se está convirtiendo en simple palabrería, es decir en que las palabras no significan nada o significan lo contrario de la realidad. Se dice que el Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC) es parte del Partido Socialista Obrero español (PSOE), pero no es así. El PSC lleva una política aparte, sabotea el Pacto Antiterrorista, se pone de acuerdo con Carod Rovira y su gente, y corta en seco al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, cada vez que éste le llama la atención sobre ciertos excesos. No es, por tanto, parte del PSOE, sino un partido socio, como puede serlo Esquerra Republicana (ERC) o IU. Y un socio ciertamente privilegiado, porque así como el PSC manda mucho en el PSOE, el PSOE se está viendo que no manda nada en el PSC. Como ha ocurrido tradicionalmente, esa alianza es en este momento una auténtica olla de grillos. En lo único en que todos esos partidos están de acuerdo es en atacar al PP y en avanzar hacia la desmembración de España. Por eso pienso que estamos en una situación política muy peligrosa.

¿Hacemos un trato lingüístico?
Cartas al Director ABC 4 Junio 2004

Tras el numerito montado por ERC al formular una pregunta en catalán en el Congreso de los Diputados, ya tenemos de nuevo el habitual discurso victimista del nacionalismo catalán de que no se respeta el plurilingüismo en España. Pero conviene recordar que si España es una realidad plurilingüe, Cataluña también lo es y que desde 1988 no se oye hablar español en el Parlamento de Cataluña y que, incluso, en octubre de 1996, cuando un diputado del PP tuvo la «desfachatez» de hablar en español, diputados de CiU y ERC se enfurecieron y abandonaron la sala. Por tanto, el nacionalismo catalán no puede dar ninguna lección de respeto al plurilingüismo. Propongo al presidente del Congreso, Manuel Marín, que sólo se permita el catalán en el Congreso de los Diputados a condición de que el presidente del Parlament, Ernest Benach (ERC), admita en el Parlamento de Cataluña el español. ¿Hacemos el trato?     Carmen Martínez.     Tarragona.

Benach «cuela» una Proposición de Ley para obligar a los jueces a dominar el catalán
El PP habla de «desintegración» de la unidad jurisdiccional y desde el CGPJ se tacha de «inaceptable»
El Parlamento de Cataluña pretende que quienes opten cubrir las vacantes de las plazas judiciales en ese territorio tengan, de forma necesaria y obligatoria, que dominar el uso del catalán, hablado y escrito. En concreto, en la Proposición de Ley presentada por la Cámara catalana en el Congreso, y que éste aceptó tramitarla como tal, también se recoge que los procedimientos judiciales deben realizarse en la lengua propia de la comunidad en cuestión, si no hay acuerdo entre las partes. Vocales del CGPJ consideran «inaceptable» ese requisito y el PP acusa al PSOE de romper la unidad jurisdiccional.
F. Velasco La Razón  4 Junio 2004

Madrid- «La Administración de Justicia ha permanecido como un reducto aislado, poco permeable a la utilización de las lenguas oficiales distintas al castellano». Este es uno de los argumentos del Parlamento Cataluña para instar, a través de una Proposición de Ley, a modificar la Ley Orgánica del Poder Judicial, y, en concreto, a todo lo que se refiere al uso de las lenguas cooficiales en distintas comunidades autónomas.

Uno de los aspectos principales que pretenden modificar es el relativo a la provisión de las plazas judiciales en las comunidades autónomas. En la legislación vigente se valora como «mérito preferente» el conocimiento de la lengua y derechos propios de las comunidades en la provisión de las plazas en el citado territorio. Sin embargo, el Parlamento catalán va más allá y pretende cambiar ese precepto por otro donde se sustituya el «mérito» por el «requisito», es decir, obligación.

En concreto, la iniciativa de la Cámara catalana, aprobada a instancias del «tripartito», establece al respecto: «El nivel de conocimiento suficiente para el cumplimiento de las funciones judiciales de la lengua, oral y escrita, y del derecho propios de las comunidades autónomas como requisito para obtener una plaza situada en el territorio de la respectiva comunidad autónoma en los concursos de traslado».

Desde el Consejo General del Poder Judicial se ha criticado algunos aspectos de esta Proposición de Ley, principalmente en lo que afecta al «requisito» del conocimiento de la lengua para poder ejercer en determinadas comunidades autónomas.

Así, el vocal Javier Martínez Lázaro considera establecer como requisito lo anterior es «inadmisible», ya que el conocimiento y uso de las lenguas oficiales, dijo, «no puede ser un requisito y sí un mérito, aunque hay que seguir trabajando para que los jueces sean bilingües». Además, manifestó que, incluso, podría ir en contra de las exigencias constitucionales, «principalmente en lo que afecta al derecho a la igualdad».

Por su parte, Enrique López destacó que es necesario «fomentar el uso de las lenguas oficiales, pero nunca convertirlo en un requisito para poder ejercer en esas comunidades autónomas». Además, reclamó que el CGPJ pueda informar sobre la Proposición de Ley, ya que afecta de forma esencial, aseguró, al Estatuto de los jueces y magistrados.

Por otro lado, desde el PP también se ha criticado muy duramente tanto la citada Proposición de Ley como el que el PSOE hubiese respaldado que se tramitara en el Congreso como tal. Así, Ignacio Astarloa, portavoz del PP en la Comisión de Justicia, afirmó que con esa toma de consideración de esa proposición «me temo que el Gobierno socialista ha iniciado el proceso de desintegración de la unidad jurisdiccional». Además, «pone de relieve la grave debilidad del Gobierno frente a las exigencias, también en Justicia, de los nacionalistas».

El parlamento catalán quiere «eliminar» el castellano como idioma principal de la Justicia
MANUEL MARÍN/MADRID ABC 4 Junio 2004

Tras las exigencias planteadas por los partidos nacionalistas más representativos al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero desde el mismo día en que el PSOE ganó las elecciones, algunos de ellos se han prodigado en polémicas iniciativas políticas para arrogarse un mayor grado de autogobierno en sus respectivas Comunidades. Es el caso, por ejemplo, de la exigencia del reconocimiento de las selecciones deportivas autonómicas o de que el catalán, el euskera o el gallego gocen de una expresa mención en la Constitución europea.

A instancias del Parlamento catalán -con mayoría del PSC y de ERC-, se ha dado otra vuelta de tuerca a esta estrategia que, de prosperar, afectaría de modo determinante al complejo mundo de los Tribunales, toda vez que se propone la «eliminación» del castellano como «lengua propia de la Administración de Justicia» o la supresión del carácter nacional de los cuerpos de funcionarios en este ámbito. Supone, en definitiva, una reedición, en la nueva escena política, de la vieja ambición nacionalista de lograr la «territorialización» o «descentralización» del Poder Judicial para su efectivo control por parte de las Comunidades.

El pasado 13 de abril, la Mesa del Congreso de los Diputados dio trámite a una proposición de ley presentada por el Parlamento de Cataluña para modificar varios preceptos de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ) con el fin de que la Justicia deje de ser «un reducto aislado y poco permeable a la utilización de las lenguas oficiales distintas al castellano». Esta iniciativa ya ha sido tomada en consideración por el Congreso. «Es preciso -señala la exposición de motivos- dar una nueva redacción a los preceptos de la LOPJ que hacen referencia al conocimiento y uso de las lenguas oficiales por parte de los jueces, magistrados, secretarios judiciales y el conjunto del personal al servicio de la Administración de Justicia destinado en las Comunidades con lengua oficial propia».

La iniciativa plantea que si un juez, por ejemplo, solicita un destino voluntario o un traslado a un territorio con lengua propia, tendrá la obligación de conocerla para poder ejercer, algo que en este momento no ocurre y que si se produjera supondría un vuelco a la actual previsión legal. Si por el contrario tal destino es forzoso, el conocimiento de esa lengua será un mérito. Se trata, en definitiva, de convertir en un «requisito de capacidad» de preceptivo cumplimiento para algunos supuestos lo que ahora es simplemente un «mérito» de preferencia para todos.

«Obligar» a los secretarios judiciales
Semejante sería el régimen para los secretarios judiciales, quienes para participar en los concursos de traslado deberían cumplir con el «requisito de capacidad» de conocer el idioma correspondiente. Incluso, se pretende que el Ministerio de Justicia «obligue» a los secretarios judiciales a seguir «programas intensivos de formación» lingüística cuando su destino forzoso sea en una Comunidad con lengua propia. «Para equiparar el trato jurídico de las dos lenguas oficiales en cada Comunidad (...) -añade la propuesta- se elimina el principio según el cual el castellano es la lengua propia de la Administración de Justicia y lo sustituye por el principio general de que los jueces y demás funcionarios puedan utilizar cualquiera de las lenguas oficiales».

Sin embargo, el Parlamento catalán admite que «este carácter potestativo» tiene un límite: el propio ciudadano en su relación con la Justicia. La proposición de ley establece como principio general que cualquier proceso judicial «debe tramitarse en la lengua utilizada por las partes», pero si estas discrepan en lo que atañe al idioma, se hará «en la lengua propia de la Comunidad autónoma». Pese a ello, si una de las partes alega indefensión por no conocer el idioma en que un juez se dirige a él, se garantizaría que conociera sus documentos en el idioma escogido.

Fijar los horarios de trabajo
Respecto a la comunicación de las resoluciones judiciales para que, en su caso, sean examinadas o revisadas por «órganos jurisdiccionales centrales del Estado», la propuesta establece que deben ser éstos últimos los encargados de traducirlas y no el órgano que las emite. La propuesta también pone al mismo nivel al Ministerio de Justicia y las Comunidades con competencias en esta materia en lo tocante al establecimiento de los horarios y las jornadas de trabajo en los Juzgados, rebajando a un segundo plano el papel del Consejo General del Poder Judicial.

De otro lado, se propone suprimir el «carácter nacional» de los cuerpos de funcionarios de la Justicia, de forma que las Comunidades asuman esas «competencias legislativas», reduciendo la LOPJ a un mero «estatuto jurídico básico» de ese personal.

Bono y Borrell se revuelven contra ERC por la polémica del catalán y las selecciones deportivas
El candidato del PSOE ve «ridículo» utilizar el catalán en el Congreso El ministro de Defensa dice que es «una ofensa a la inteligencia» sostener que la selección no represente a España La Infanta Doña Pilar escribe al Rey sobre el contencioso
El debate sobre las selecciones deportivas autonómicas ha sembrado la discordia entre los socialistas, que se enfrentan también a los recurrentes intentos de ERC por imponer el uso del catalán en el Congreso de los Diputados. El ministro de Defensa, José Bono, dejó ayer patentes sus diferencias con el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, al considerar una «ofensa a la inteligencia» cuestionar que a España la representan su Constitución y su bandera y, en el ámbito deportivo, su selección. Mientras, el cabeza de lista del PSOE a las elecciones europeas, Josep Borrell, criticó la utilización de la lengua como arma arrojadiza y calificó de «ridículo» que el portavoz de ERC utilizara el catalán en una pregunta al Gobierno.
Redacción La Razón  4 Junio 2004

Madrid- La brecha abierta entre los socialistas del PSOE y los del PSC sobre la posibilidad de que las selecciones deportivas autonómicas participen en competiciones internacionales oficiales dista mucho de estar cerrada, según evidenciaron ayer el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall y el ministro de Defensa, José Bono. Mientras el primero sostuvo que las federaciones internacionales son las únicas competentes para decidir si las selecciones deportivas autonómicas pueden participar en competiciones internacionales oficiales, Bono consideró que lo que representa a España es su Constitución y su bandera y «en el ámbito deportivo, su selección», y que sostener lo contrario es «una ofensa a la inteligencia».

El ministro de Defensa insistió en que «la selección de España, igual que la francesa, es una selección nacional», para añadir que «a mí no me incomoda hablar de la selección nacional». «Mi idea de España es una idea moderna, pensada en el futuro ¬señaló¬. Quiero a mi país no para darle gusto a los Reyes Católicos, sino porque básicamente juntos ahora podemos más».

Contra la desvertebración. Así, Bono se mostró en «contra» de «todo lo que vaya en la idea de la desvertebración» y de «la insolidaridad» y advirtió contra las intenciones de los que quieren «apartarse de la mesa común para comer aparte». Según sostuvo, normalmente el que lo hace «es porque quiere comer más».
En declaraciones a la Cope, el ministro de Defensa argumentó que por eso le parece «muy bien» que la selección española sea «la única selección que pueda participar en competiciones oficiales». No se declaró opuesto a que haya también selecciones de regiones u otros ámbitos territoriales, pero siempre que se limiten a participar « en competiciones de orden amistoso o de otra naturaleza».

Bono afirmó que cuando habla de España y dice «patria» está «citando a la Constitución» y recordó que esta la considera «patria común e indivisible». Añadió que algunos dan la impresión de que «solamente quieren patrias chicas y que las más grandes, parece como si fueran despreciables y España es una patria muy digna de ser respetada».

Las declaraciones de Bono se produjeron horas después de que el presidente de la Generalitat Pasqual Maragall asegurara que la participación de las selecciones deportivas autonómicas en competiciones internacionales oficiales «no depende de ningún Gobierno», sino que es una cuestión que deben decidir las federaciones internacionales. Maragall expresó su satisfacción por el hecho de que «el Congreso haya reconocido» las selecciones deportivas autonómicas, actuación que consideró «muy importante» porque evidencia que «España se ha tranquilizado respecto de su propia centralidad» y ha superado «una especie de restriñimiento que había hasta ahora en estos temas».

Cambios a favor del catalán. El presidente del Parlamento de Cataluña, Ernest Benach, se reunió ayer con el presidente del Congreso, Manuel Marín, un día después de que éste rechazara que el portavoz adjunto de la formación independentista, Joan Tardá, formulara en catalán su pregunta al ministro del Interior. Al término del encuentro, Benach aseguró que está «convencido» de que en esta legislatura habrá «cambios importantes» sobre la utilización del catalán en el Congreso. Tras definir como «cordial» el encuentro, afirmó que hay «disponibilidad» por parte del presidente del Congreso para tratar este asunto «de manera seria».

Insistió en que la utilización del catalán debe tratarse con «flexibilidad» y «en coherencia» con la defensa de este idioma que ha hecho el Ejecutivo en la UE para que se convierta en lengua oficial. Según dijo, «todo se tiene que interpretar como una evolución», enfatizó. Benach considera que hay una legislatura «importante» para que «se puedan encontrar soluciones al plurilingüísmo que es una realidad en el Estado español». «La reflexión que ha hecho el presidente del Congreso es que este es un tema que se tiene que plantear en el momento oportuno».

Por su parte, Josep Borrell, afirmó que considera «ridículo» que el portavoz adjunto del Grupo Parlamentario de ERC, Joan Tardá, utilizase ayer el catalán en su intervención durante la sesión de control en el Congreso de los Diputados, al tiempo que criticó el uso de la lengua como arma arrojadiza. Borrell aseguró que Tardá lo que quiere es no tener que acudir a la Cámara Baja porque considera que no debiera tener que ejercer «una representación política en una unidad política de la que no quiere formar parte».

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