AGLI

Recortes de Prensa     Viernes 11 Junio 2004
Gallinas
Alfonso USSÍA La Razón  11 Junio 2004

LA DIPLOMACIA DE TARTARÍN
Valentí PUIG ABC 11 Junio 2004

Moratinos o la insoportable soledad de España
GEES Libertad Digital  11 Junio 2004

Quán presto se va el plazer
Juan Carlos Girauta Libertad Digital  11 Junio 2004

LA SELECCIÓN ESPAÑOLA ()
Carlos HERRERA ABC 11 Junio 2004

Solbes, solo ante el desbarajuste
EDITORIAL Libertad Digital  11 Junio 2004

Talante de descaro y manipulación
Ignacio Villa Libertad Digital  11 Junio 2004

JUSTICIA, POLÍTICA Y AUTONOMÍAS
LUIS IGNACIO PARADA ABC 11 Junio 2004

Predicar y dar trigo
César Vidal Libertad Digital  11 Junio 2004

La verdadera ambición
José María Marco Libertad Digital  11 Junio 2004

Borrell, historia de un megalómano
Isabel Durán Libertad Digital  11 Junio 2004

El tamaño de la lengua
Breverías ABC 11 Junio 2004

Mayor Oreja: «España no está gobernada por un proyecto de izquierda sino por el uso de una tragedia»
Carmen GURRUCHAGA La Razón  11 Junio 2004
 

Gallinas
Alfonso USSÍA La Razón  11 Junio 2004

Cacareamos. España es una nación de gallinas. Un espeluznante atentado terrorista ganó las elecciones generales. Se acusó al Gobierno del Partido Popular de ser el causante de la masacre por haber enviado tropas en misiones de paz y ayuda humanitaria a Iraq. Ahora se desmonta la farsa. El tal Rabei Osman el Sayed, «Mohamed el Egipcio», cerebro de la matanza del once de marzo ha manifestado que llevaba dos años y medio preparando escrupulosamente el atentado. Pero las gallináceas ya habían votado. Precipitadamente, el Gobierno socialista retiró las tropas destacadas en Iraq. Humillación para nuestros soldados, que no son gallinas. Pero como a tales les trataron los militares de una treintena de países que estuvieron con ellos en Iraq y allí se quedaron.

Mintió Zapatero con descaro, asegurando que, según sus informaciones, no habría resolución de las Naciones Unidas antes del treinta de junio. Ha habido resolución de las Naciones Unidas. Moratinos informa con el culo. Y las gallinas ordenaron a nuestros militares que abandonaran su labor y volvieran a España. Lo hicieron con disciplina, mordiéndose los labios. Ahora la ONU ha desnudado a Zapatero. Los Estados Unidos han firmado un pacto de trato preferente en asuntos de defensa con Marruecos. A Moratinos no le alarma la situación. A Zapatero tampoco.

El mensaje de los móviles tiene que cambiar. «Los socialistas somos unos mentirosos. Pásalo». Seguimos con el «No a la guerra». Ya no hay guerra. Treinta naciones ayudan a los iraquíes a reconstruir su país. Mueren sus soldados en ataques terroristas, como los nuestros que cayeron cumpliendo con su deber. Pero España ya no está presente. Hemos huido de la paz. Los que gritan «no a la guerra» están manifestando su oposición a la paz. Zapatero va dando tumbos por Europa.

Nadie quería la guerra. Nadie discute que la posición de Aznar no fue acertada. Pero no se enviaron soldados españoles a la guerra. Fueron después. Un año antes de la reunión y la foto de las Azores ya estaba «el Egipcio» preparando con minuciosidad el atentado del once de marzo. Pero «el Egipcio» ganó las elecciones en España. Una sociedad atribulada, asustada, envenenada y gallinácea, votó a favor del chantaje. Una sociedad mentida descaradamente. España somos los españoles, y hemos quedado mal, no hemos cumplido con los compromisos internacionales y hemos salido por piernas de Iraq. Nos han obligado a salir los demagogos, los mentirosos, las gallinas. Ha habido resolución de la ONU. Zapatero ha mentido. Necesitaban la mentira las gallinas, para justificar su miedo.

Siguen gritando «no a la guerra» los que han aplaudido que retiremos a nuestras tropas del trabajo por la paz. Una sociedad que se deja influir por unos pocos cómicos es una sociedad podrida.

Pero la capacidad de falsear las situaciones por parte de la inteligencia socialista es insuperable.

Nos desmoronamos. Gobiernan los beneficiarios de un ataque de pánico, y lo hacen hipotecados por sus socios independentistas. El nacionalismo ya ha sido superado, y ahora se llama independentismo.

El Gobierno del Partido Popular se pudo equivocar, y se equivocó, en su postura inflexible de apoyo a Bush. Pero lo hizo con la responsabilidad que exige toda decisión gobernante. Aznar ha sido un gran presidente víctima de una gran equivocación, pero supo gobernar, y el terrorismo etarra perdió la batalla, y la Seguridad Social pasó de la quiebra a la pujanza, y se creó y garantizó el fondo de pensiones, y la economía española experimentó un desarrollo impensable, y no se robó. España se convirtió en la octava potencia del mundo, y nada de eso se valoró en las elecciones. Ganó el terrorismo y la calumnia. Venció la ignominia. Y el desgobierno.

Me siento desgobernado. Me han mentido. Me han hecho sentirme culpable de una guerra que no quería. Los que mantuvimos el voto a favor del Partido Popular hemos sido insultados, vejados y acusados de asesinos. Los que hemos defendido la presencia de nuestras tropas en Iraq para colaborar en su reconstrucción, hemos sido vapuleados. En Europa nos ningunean. En América, hemos dejado de existir. En España estamos a un paso de dejar de ser españoles.

Y ahora viene la ONU y nos demuestra que tenemos un presidente del Gobierno mentiroso. Y abre la boca un deleznable asesino, un canalla terrorista, y nos dice que llevaba dos años y medio preparando el atentado del once de marzo. Y nos hemos quedado todos con cara de tontos. Muchos lo han sido. Otros seguirán siéndolo. Y el paisaje estremece. Ciudades, pueblos, aldeas, campos abarrotados de gallinas. Todos cacareando.

LA DIPLOMACIA DE TARTARÍN
Por Valentí PUIG ABC 11 Junio 2004

ECOS miméticos de manual literario nos hacen decir que algo es dantesco, kafkiano o surrealista. Decimos de alguien que tiene un comportamiento quijotesco o que vive en la duda hamletiana. Queda más arrinconado el adjetivo «tartarinesco». Los franceses también hablan de «tartarinada» para referirse a una bravata más bien inofensiva. En el principio de los principios está aquel Tartarín de Tarascón que aparece en varias novelas de Alphonse Daudet. A Tartarín se le tiene por un Quijote y a la vez Sancho Panza, un buen tipo provenzal y pequeño burgués, dado a las aventuras de la hipérbole. Sin salir de casa, ha exagerado tanto sus triunfos como el cazador que acaba por irse a cazar leones a África y en Argelia mata un león de circo viejo y ciego. Paga la indemnización pero se lleva la piel roñosa del león y gana aún más heroica fama en su Tarascón natal.

En poco tiempo, el relato que hace Tartarín de su hazaña habla ya de veinte leones abatidos. Su modo de ser es irse creyendo lo que dice. Esa inocente transacción con la realidad tiene cierta semejanza con la versión que el Gobierno de Rodríguez Zapatero está dando de su política exterior, por contraste con la que hizo de forma siniestra y servil el Gobierno anterior. Zapatero retira las tropas españolas de Irak porque dice saber que no habrá una resolución de las Naciones Unidas antes del 30 de junio y, cuando la hay e incluso antes del 30, reflexiona públicamente: no sería así de no haber decidido la retirada de las tropas españolas. Al corporeizar su desapego respecto a Bush, Zapatero se va al encuentro de Chirac y Schröder pero en realidad se cruza con ellos por el camino, porque ya van en sentido contrario, a buscar la configuración de un entendimiento con Bush.

LA conclusión del Gobierno socialista español es que la resolución peca de poco ambiciosa y que para eso uno no se arremanga la camisa. Pasqual Maragall ha dicho que «si las cosas han cambiado en el mundo y en Irak ha sido gracias a que José Luis Rodríguez Zapatero decidió solo y con gran coraje» retirar las tropas españolas. Traducidas al catalán por Santiago Rusiñol, las aventuras de Tartarín de Tarascón fueron muy leídas en Barcelona.

SI en la política pro-atlantista de Aznar se concretaban intereses nacionales, una de las razones más claras fue siempre la poderosa influencia que Washington tiene sobre nuestro vecino del sur: ése era a la vez un modo de atajar la estrategia francesa en Marruecos. La vecindad es conflictiva, aquí y en todas partes. Por eso y por otras razones, la diplomacia no es exactamente lo mismo que la política exterior. Por ahí también ha dejado su huella la diplomacia de Tartarín: en el momento de mejor talante -según la opinión socialista- en las relaciones hispano-marroquíes resulta que Estados Unidos ofrece a Marruecos un trato de privilegio como «aliado preferencial» y acceso u opción a armamento que hasta ahora se le negaba, quizás por la perniciosa influencia de quienes gobernaban en España antes del 14 de marzo. El anuncio de maniobras conjuntas entre Marruecos y Estados Unidos en las proximidades de las islas Canarias tampoco preocupa al Gobierno español. Aquí tenemos «lobby» marroquí incluso en los quioscos. Estamos, por lo visto, en el mejor de los mundos posibles. Ésa es una política exterior que se escapa a la frialdad del análisis y revive en la jocunda y cálida peripecia de Tartarín. El único inconveniente es que en estos casos siempre hay que acabar pagando las consecuencias.    vpuig@abc.es

Política exterior
Moratinos o la insoportable soledad de España
GEES Libertad Digital  11 Junio 2004

La diplomacia no es la profesión más antigua del mundo, pero se le parece mucho. La frase es de Ronald Reagan y parece haberla asumido plenamente el ministro de asuntos exteriores, Miguel Angel Moratinos: para él, el éxito está en fingir. Sus declaraciones sobre el supuesto papel central de la España de Zapatero para la decisión del Consejo de Seguridad sobre la transferencia de soberanía a los iraquíes sólo puede entenderse en esa concepción suya de la política como el arte del engaño, algo a lo que debe estar muy acostumbrado dada su experiencia en el mundo árabe.

La oposición debería pedir la comparecencia urgente de nuestro recién estrenado embajador en la ONU, Juan Antonio Yánez, para que explique sus tejemanejes para hacer pasar por el aro a los Estados Unidos y a los otros 13 países que se sientan en el Consejo de Seguridad, con tamaño éxito: lograr una resolución que su jefe de gobierno negaba hace semanas y que, para más INRI, no hace suyas ninguna de las condiciones fijadas por Zapatero. Algo, al parecer, irrelevante habida cuenta de que nuestro embajador en la ONU se lució levantando su brazo para dar el voto positivo a la nueva resolución.

La verdad, sin embargo, es bien distinta: España está sola. Con los Estados Unidos de Bush no se habla. Rumsfeld no quiere volver a encontrarse con Bono y como Condoleezza Rice le soltó al embajador Casajuana, en una cena en Berlín, “no tenemos de qué hablar. Si quieren ser constructivos sería mejor que comenzaran a dar pruebas de ello”. Esa es la realidad de una relación que según Moratinos va bien. Claro que lo peor es que a Zapatero no parece importarle. Tiene la intuición de que Bush no va a ser reelegido y cree que de aquí a Kerry se puede permitir cuanto quiera. Lástima que el senador Biden le dijera a Moratinos, en su periplo por Washington de hace un mes, que el gobierno español ha hecho cosas que costará mucho olvidar. Y eso que Biden es un demócrata de los de Kerry.

Tal es la soledad de España, incluso entre los supuestos aliados de Zapatero europeos, Francia y Alemania, que La Moncloa y Exteriores están desesperados buscando nuevos pilares sobre los que sustentar su marginada posición. El problema es que, habiendo admitido que sólo quieren ser un país de segunda, polacos y centro europeos no quieren saber nada de Madrid, ¿para qué? Ellos necesitan a alguien de primera división. Con los italianos de Berlusconi no surge el entendimiento, por imperativos domésticos de Roma. Sólo les queda probar suerte en Londres. La relación personal, tan importante en estos menesteres, está por desarrollarse, eso sí, sobre la base de un encuentro relativamente frío en los últimos días. Pero el problema de fondo es la falta de temas sustantivos sobre los que cimentar una relación estratégica: podrán hablar del medio ambiente, de la globalización y de otras cuestiones gaseosas. Pero para hablar de la UE y su política exterior, se requiere una modificación importante de los planteamientos españoles; de la UE y su defensa, exige de España un esfuerzo militar que no se ve acompañado en los recursos que se esperan para las Fuerzas Armadas... Es más, el planteamiento táctico del gobierno español debería generar reticencias en el premier británico para el que vincularse a Zapatero le aporta hoy muchos menos de lo que le cuesta.

España se ha quedado sola, aunque Zapatero y Moratinos digan lo contrario. Hoy corre un chiste muy malo por los pasillos de Exteriores: a la pregunta de “¿dónde está Curro? Las voces responden: en las nubes. También hay quien dice que contemplándose el ombligo.    GEES: Grupo de Estudios Estratégicos

Elecciones
Quán presto se va el plazer
Juan Carlos Girauta Libertad Digital  11 Junio 2004

La percepción de la opinión pública española acerca de los hechos de marzo, por un lado, y de la solvencia del gobierno de ZP, por otro, están sufriendo tan súbita mudanza que los socialistas habrán de maldecir el calendario. Si las elecciones se hubieran adelantado una semana, parece claro que Borrell habría mantenido su ventaja. Ahora todo ha cambiado, los disparates gubernamentales se suceden vertiginosamente, el gobierno pierde crédito cada vez que Moratinos o la Trujillo abren la boca, el abrazo de Normandía y la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU han dejado a Zapatero en evidencia y a España, de su mano, sola ante el peligro marroquí. Y no hay modo de ocultarlo. Cada intento de intoxicar a la opinión se convierte en un chiste. Ni sus forofos se creen que España haya precipitado la resolución de la ONU, ni que la conversión de Marruecos en aliado preferente de EEUU sea una buena noticia, ni nada de nada.

Además, Rajoy y Mayor Oreja han decidido recordarnos por qué formaban, con Rato, la terna de Aznar. Después de tres meses de abatimiento, han retomado su discurso ganador y esgrimen abrumadoras razones avaladas por hechos, no por consignas. Así, la radical diferencia moral, política y técnica entre los equipos popular y socialista se ha vuelto a hacer tan diáfana como en los tiempos en que el convoluto seguía fresco y la cal seguía viva. No es el saqueo de los fondos ni el crimen de estado lo que hoy contrasta con la integridad de Mayor Oreja y de Rajoy. Es algo paradójicamente menos manipulable; es la falta de seriedad, de programa y de convicciones de los socialistas, es su compulsiva afición a las trolas y su tendencia a tomarnos por imbéciles, es la antología del disparate, las ideas de bombero que sobre la marcha rectifican. ¿Qué fue de tanta invención / como traxieron?.

Encima, tras la zozobra europea volverá la pesadilla de Maragall, de ERC y de Llamazares, que seguirán poniendo a prueba la conocida habilidad de ZP para el “sí a todo”, la habilidad que lo va a perder. Y pronto la comisión de investigación del 11 M, donde se sentarán a la defensiva. Y la verdadera comisión de investigación, que es la del diario El Mundo, que nos va dejando boquiabiertos. Y la verdad, que les es tan esquiva, porque de los atentados de marzo sólo dos cosas llegan indubitadas al Congreso: que el gobierno del PP no mintió y que no fueron una respuesta a la política internacional de Aznar. Es decir, que lo que pulverizó las estadísticas en beneficio del PSOE era falso. Quán presto se va el plazer.

LA SELECCIÓN ESPAÑOLA (?)
Por Carlos HERRERA ABC 11 Junio 2004

APENAS habrán pasado unas cuantas horas para que los aficionados españoles al fútbol volvamos a encontrarnos en nuestra repetida cita con lo de siempre, que es seguir a nuestra selección -no sé por cuánto tiempo- y darnos finalmente de bruces con la realidad de que hay otras bastante mejores, que son las que suelen ganar, independientemente de la fortuna que tengan o de los árbitros que se les crucen. Viene esta Eurocopa vecina a disputarse en un momento especialmente interesante: el debate acerca de la representatividad o no del combinado de españoles que saldrá a hacer lo de siempre en Portugal -acabar perdiendo- está alcanzando su nivel de crucero y amenaza con instalarse como uno de los asuntos capitales del trasiego político español. Ya ha levantado la voz el PSOE acerca de la imposibilidad de que a España la represente nadie que no sea la selección española, cosa que tranquiliza pero no del todo, ya que no es eso lo que dicen ni reclaman los nacionalistas: todo separatista que se precie manifiesta que quien no tiene que participar es España como país compacto ya que España no existe sino en el empecinamiento político del Estado rancio al que soportan como pueden. Quienes tienen que participar son Cataluña, Euzkadi (sic) y Galicia, y si a los demás les apetece jugar a algo, que formen una selección de murcianos, andaluces y canarios y que le llamen Gran Iberia, por ejemplo. Así no se juega contra España, ni nadie que no sea España representa a España, entre otras cosas porque España no participa como tal. No existe, se ha volatilizado, como en los buenos sueños nacionalistas.

Los socialistas, en su delicado equilibrio entre el talante y el agrado, admitieron votar algo que había propuesto la nerviosa Begoña Lasagabáster y se encontraron a las pocas horas con la evidencia de que la habían metido hasta el corvejón, con lo que a sacarla como se pueda y a que Rodríguez vaya a ver a los muchachos a la concentración de Las Rozas. Ahora andan con la contralectura a su propia tontería y sus cómplices parlamentarios se están cabreando en un adelanto de lo que pasará el día que de verdad revienten la cosa y obliguen al sagaz Rodríguez a convocar elecciones anticipadas. Pero ya llegaremos a eso. Volvamos al equipo.

¿Qué futuro puede tener la selección de una nación que no se cree que es una nación? ¿Les resulta fácil a unos cuantos muchachos dejarse la vida en el campo cuando saben que representan a un colectivo que no se la deja en el nombre de su país? Argentina o Brasil son, en fútbol, una forma de ser. Igual que Italia o Alemania, que llevan jugando con el mismo estilo desde hace décadas. Francia lo vivió desde la incorporación de Platini y llevó a la selección el espíritu integrador de un país excepcional. Así ganó. Nosotros podemos exhibir futbolistas de una talla similar, diría que extraordinaria -aunque no estén todos ni vayan a jugar los que están en mejor forma-, y a una afición tan deseosa de victorias como las demás... pero falta lo que falta, y lo que falta no viene representado sólo por las calles vacías en Madrid o Valencia o Sevilla cuando juega la selección un partido decisivo. Viene dado por ese algo más que ni los jugadores ni el «establishment» exhiben de forma natural: conciencia de unidad, de la trascendencia de la victoria o de la derrota.

Mañana, en fin, estaremos atentos a los nuestros. Dicen que de veinte en veinte años es cuando nos dan algunas alegrías. Que se den prisa, en cualquier caso, que algo me dice que igual dentro de otros veinte difícilmente vayan a jugar unos chavales con el nombre de España.     www.carlosherrera.com

Solbes, solo ante el desbarajuste
EDITORIAL Libertad Digital  11 Junio 2004

El coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, ha instado al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a "emanciparse del padre castrador" que, a su juicio, es el vicepresidente económico, Pedro Solbes, y a que explique si piensa cumplir con sus “compromisos sociales” o con el "catecismo" del "represivo" responsable económico.

Aunque los exabruptos que lanza Gaspar Llamazares contra sus adversarios le descalifican a él tanto como honran a sus destinatarios, y aunque esta última ocurrencia froidiana del dirigente comunista sea más abordable en una viñeta o columna de humor que en un editorial, lo cierto es que nos debe servir para reflexionar sobre un asunto que, desgraciadamente no merece menos preocupación como son las discrepancias que han aflorado en el seno del Gobierno.

En menos de dos meses, el vicepresidente primero y su equipo han tenido duros roces con la mayoría de sus compañeros del Consejo de Ministros. Como recordarán, Solbes se ha enfrentado abiertamente con el ministro de Industria, José Montilla y su propuesta de reducir la libertad de los horarios comerciales. También han existido diferencias con Magdalena Álvarez entorno a la privatización de RENFE, como las ha habido también con la vicepresidente María Teresa Fernández de la Vega y la directora de RTVE Carmen Caffarel entorno a la privatización parcial de la televisión pública planteada por el número dos de Solbes, Miguel Ángel Fernández Ordóñez. Solbes se enfrentó a la ministra de Agricultura Elena Espinosa cuando destituyó al presidente de Cetarsa y, más recientemente, también plantó cara a la ministra María Antonia Trujillo y a sus “simplistas” propuestas sobre ayudas directas al alquiler. Finalmente ha habido discrepancias hasta con el propio Zapatero y su nociva reforma fiscal que penaliza el ahorro subiendo los impuestos a las plusvalías.

Zapatero, que tendrá mucho talante pero bastante menos talento que su ministro de Economía, ha querido este jueves quitar hierro a estas discrepancias en el seno de su propio gobierno diciendo que "es mucho más la espuma que el contenido". Pero lo cierto es que unas diferencias de criterio como las manifestadas entre Solbes y otros ministros y en unos asuntos tan importantes como los citados, reflejan algo más que cuestiones de número. Expresan actitudes políticas muy distintas y casi antagónicas sobre cómo afrontar la tarea de gobierno.

Si a esas discrepancias unimos la indefinición que provoca en Zapatero las constantes y nocivas presiones de sus socios nacionalistas o el aislamiento exterior de España tras el reciente acercamiento del eje franco-alemán a EE UU, nos podemos hacer una idea del caos y el desbarajuste en el que ha incurrido este “gobierno” que las urnas alumbraron tres días después del 11-M.

Talante de descaro y manipulación
Ignacio Villa Libertad Digital  11 Junio 2004

Quizá la entrevista no habrá tenido mucha audiencia, pero eso es lo de menos. Lo más significativo es el "talante" ofensivo y agresivo utilizado por Televisión Española en una entrevista que se enmarca dentro del tiempo electoral asignado al candidato del PP: Jaime Mayor Oreja. Nos tenemos que situar en la primera cadena de TVE después del Telediario de la segunda edición. Baltasar Magro somete al candidato del PP a un "quinto grado" en una cuota de pantalla obligada por la ley para cada formación política. Es verdad que esto no nos debería asustar después del numerito montado por Carmen Caffarel con los debates electorales, pero es una muestra más de lo que nos espera y de lo que se nos viene encima.

En esta entrevista, lejos de plantear algunas cuestiones más o menos amplías para que Mayor Oreja pueda explicar su programa electoral y sus objetivos a los ciudadanos, el encargado de turno de Caffarel se ha lanzado como un "poseso" en busca de carnaza. Irak y guerra, guerra e Irak, más guerra y más Irak, todo condimentado con dudas en voz alta sobre los planteamientos del PP sobre cuestiones europeas como los fondos estructurales y de cohesión. Y por sí había algún flanco sin tocar, Magro termina este interrogatorio –casi de comisaría– dejando en el aire el interrogante sobre sí el candidato del PP tiene todo el apoyo de su partido. En fin, un ejemplo de entrevista, por parte de TVE, partidista y sectaria. Lo que ya conocemos como el nuevo talante de la televisión pública.

Y esto no ha hecho más que empezar. ¿Qué será de nosotros cuando el Gobierno Zapatero comience a tener problemas? ¿Qué será capaz de hacer ese modelo de “independencia” informativa impulsado por Carmen Caffarel ante cualquier situación complicada para el Ejecutivo? Cincuenta días de Gobierno, y la televisión pública pretende "narcotizarnos" a todos incluso antes de que aparezcan las primeras dificultades. Nunca se había visto nada semejante. Con tanta prontitud, con tanta rapidez, con tanto descaro no se había manipulado tanto en la llamada –desde luego parace un chiste– "televisión de todos". Y además en esta ocasión con una gravedad política mayor puesto que Rodríguez Zapatero presentó esta cuestión como un asunto principal en el discurso de Investidura. Vale todo. En el fondo y en las formas. Una vez más la televisión puesta al servicio de la maquina de la propaganda política del Gobierno de turno. Es el reino de la manipulación.

JUSTICIA, POLÍTICA Y AUTONOMÍAS
Por LUIS IGNACIO PARADA ABC 11 Junio 2004

EL Consejo de Estado declaró válidos ayer los decretos del Gobierno del Partido Popular en la Comunidad de Madrid adoptados en respuesta a la paralización por parte del Ejecutivo de Zapatero del calendario de aplicación de la Ley Orgánica de Calidad Educativa (LOCE). Pero ha emplazado al Gobierno regional de Madrid a cumplir el nuevo calendario de aplicación que determine el Gobierno central. Casi al mismo tiempo, el Tribunal Supremo ha rechazado la suspensión cautelarísima del decreto del Gobierno central que paraliza la aplicación de la LOCE, como había solicitado el lunes la Junta de Castilla y León. El alto tribunal entiende que no concurren ni graves defectos de forma ni una gran repercusión social.

Éste es el primer pronunciamiento del TS tras el recurso presentado por siete comunidades autónomas: Comunidad Valenciana, Murcia, Castilla y León, La Rioja, Galicia, Madrid y Baleares, cuatro de las cuales pidieron la suspensión cautelar. Así que ya estamos, otra vez, en la indeseable situación de que los políticos quieren dirimir sus diferencias ante la Justicia mientras que los jueces se ven obligados a hacer política. A la politización de la justicia, la elección a dedo de los responsables de las altas instancias de la magistratura, ha seguido la judicialización de la política, la incapacidad de los gobernantes para delimitar los territorios de su autoridad sin necesidad de recurrir a los jueces.

El Tribunal Constitucional tiene 298 recursos políticos planteados pendientes de resolver, de los que 217, casi el 70 por ciento han sido presentados por las Autonomías contra leyes estatales, mientras que el Gobierno tiene recurridas 81 normas autonómicas, casi el 30 por ciento del total de conflictos. Casi 300 recursos sin resolver es una cifra diez veces superior a la que existe en otros países con modelos de descentralización comparables al de España. ¿Podemos seguir así?

Predicar y dar trigo
César Vidal es historiador y escritor Libertad Digital  11 Junio 2004

El refranero español ¬que, como ha señalado acertadamente Fernando Díaz-Plaja, no siempre es certero ni generoso¬ cuenta entre sus joyas más claras la de afirmar que una cosa es predicar y otra dar trigo. En otras palabras, que se puede hablar excepcionalmente, como un orador sagrado incluso, pero que esa cualidad no sirve de nada sino va acompañada de realidades tangibles como esas que se relacionan con las cosas de comer. El refrán de marras me ha venido vez tras vez a la cabeza en el curso de la presente campaña electoral al parlamento europeo y así ha sido porque una de las conclusiones a las que he llegado es la de que Josep Borrell constituye un excelente ejemplo de predicar mientras que su rival más directo, Jaime Mayor Oreja, lo es de dar trigo.

En cierta medida, esa dicotomía resulta obligada. La izquierda históricamente se ha caracterizado en España por una habilidad extraordinaria para la predicación. Manejando palabras en sí tan hermosas como «progreso», «paz», «adelanto» y, más recientemente, «cambio», «talante» y «diálogo» ha conseguido un apoyo social que no resulta en absoluto despreciable y que en no pocas ocasiones se resiste como gato panza arriba a cualquier intento de razonar o de invocar el sentido común. Poco importa que durante el siglo XX esa izquierda aniquilara en un lustro, primero, una monarquía parlamentaria y, poco después, una república. Poco importa que su sectarismo la impidiera evolucionar hacia posiciones modernas hasta prácticamente la época de la Transición.

 Poco importa que durante su estancia en el poder la corrupción, el desempleo, la presión fiscal o la delincuencia alcanzaran cuotas históricas. Su predicación ¬inasequible al desaliento¬ ha seguido insistiendo en su derecho en exclusiva a dar patentes de pureza de sangre democrática o en una hiperlegitimidad que le impide dialogar o pactar en cuestiones como la educación. Se podrá alegar que esa predicación sólo ha servido para ocultar terribles realidades como la de que, alegando servir a la clase obrera, se adoptan medidas que disminuyen sus posibilidades de alcanzar un empleo o defendiendo determinada visión de la enseñanza sólo haya conseguido que un porcentaje elevadísimo de los títulos no valgan ni el papel en que están escritos. Se podrá alegar y es verdad pero como sucede con muchos predicadores ni lo escucharán éstos ni sus fieles.

La predicación del señor Borrell en estos últimos día ha discurrido dentro de las líneas fundamentales de esa ortodoxia de la secta izquierdista. Se ha referido vez tras vez a la paz, al regreso a Europa, a los derechos sociales, a la independencia de los Estados Unidos pero debajo de las cortinas de humo de su predicación sólo se encuentra el hecho de que estamos ahora solos en el mundo, que Francia nos ha despreciado ya con el algodón y el pacto europeo contra el terrorismo, que Estados Unidos nos prefiere a Marruecos y que más vale que nuestro vecino del sur no nos agreda una vez más porque esta vez el primo de las barras y las estrellas es dudoso que nos ayude como en la crisis de Perejil. No niego que a muchos Borrell les pueda parecer convincente y más cuando tiene ese toque de clérigo atormentado e incluso pervertido que tanto recuerda a algunas películas de Bergmann. Pero tras su homilía no hay más realidades que las que oculta. Por ejemplo, que en el programa del grupo parlamentario socialista en el parlamento europeo está suprimir las subvenciones agrícolas que tanto ha aprovechado el PSOE en Andalucía y Extremadura. Frente a esa predicación cadenciosa, soberbia, despectiva y vacua de un Borrell que recuerda a Fray Gerundio de Campazas o al clérigo de «Fanny y Alexander», el mensaje de Jaime Mayor Oreja ha sido el de dar trigo, el que ha dado el Gobierno del PP durante dos legislaturas y el que pretende seguir dando.

No se trata sólo de la euro-orden contra el terrorismo de la que Mayor fue artífice esencial y principal. Es la política de empleo que permitió a España en dos legislaturas crear 5 millones de puestos de trabajo ¬casi el treinta por ciento de los existentes en la actualidad¬ la que la sacó de la cola de la UE para permitir que cumpliera con holgura los criterios de convergencia, la que logró pasar por en medio de una crisis mundial creciendo económicamente y sin despeñarse por el desempleo, la que otorgó un peso específico a España que se podía contraponer al de otras potencias europeas, la que, en última instancia, le dio un papel internacional que no teníamos desde finales del siglo XVIII. Ignoro si Mayor Oreja es tan buen predicador como Borrell y hasta podría aceptar que no es tan hábil en el juego de los triles como el antiguo ministro del PSOE al que la sombra de la corrupción obligó a dejar la Secretaría General de su partido.

Sin embargo, de lo que no me cabe la menor duda es de que la política propugnada por Borrell ¬como la de Rodríguez Zapatero¬ no pasa de ser una predicación envuelta en humo en la que sumamos una concesión a otra tan sólo a cambio de que ambos se mantengan en el machito del poder. Por el contrario, la propugnada por Mayor Oreja ¬uno de los mejores ministros del Interior de la Historia española¬ es una política de defensa firme del interés nacional que no busca tanto la foto como el recuperar ¬y si es posible aumentar¬ el peso mundial que España ha perdido tan escandalosamente en las últimas semanas merced a la deplorable e infantil política exterior de Rodríguez Zapatero. En el caso de Mayor Oreja no se trata sólo de predicar sino de dar también trigo y, por lo conocido, de excelente calidad.

ZP
La verdadera ambición
José María Marco Libertad Digital  11 Junio 2004

El socialismo español tiene un problema grave. No distingue la verdad de la mentira. En un país predemocrático y medio analfabeto, como lo era España cuando el abuelo Pablo Iglesias instauró esta conducta, era un asunto menor: lo importante era ganar fieles, no votantes. En una democracia consolidada y moderna, como lo es la española, no distinguir la verdad de la mentira y no saber –literalmente– cuándo se está diciendo la verdad y cuándo la mentira tiene algunos inconvenientes. El caso de Zapatero, que parece mentir sin darse cuenta de ello, como si no hubiera hecho otra cosa en su vida, lo ilustra estupendamente.

Ahora Zapatero sale diciendo que el 18 de mayo, cuando anunció que había dado la orden de retirar las tropas españolas de Irak, él ya conocía la resolución de Irak que se estaba preparando y que ha fraguado ahora, gracias al acercamiento de franceses y norteamericanos. Lo que pasa, sigue diciendo Zapatero, es que no le satisfacía, que no era lo bastante ambiciosa. ¿Por qué? Porque, según Zapatero, no se contemplaba el traspaso del mando de las tropas a manos de la ONU.

Bien. Zapatero sabe perfectamente que la ONU no puede en ningún caso hacerse cargo de las tropas que han librado a los iraquíes de Sadam Hussein. No sólo está poniendo, a posteriori, una condición que sabe imposible de cumplir. También sabe que si todos los países con tropas en Irak hubieran hecho lo mismo que él ha ordenado hacer, Irak se habría convertido en el escenario de una guerra civil salvaje, a la que sólo pondría fin, después de una devastación imposible de calcular, una dictadura. En eso consiste la solución que Zapatero propone para Irak: abandonar a los iraquíes al terror, a la guerra y a la tiranía. Nadie apoya esa solución, por así llamarla, ni siquiera los amigos marroquíes de Zapatero, que verían peligrar su propia estabilidad.

Además de todo esto, la nueva afirmación de Zapatero es inconsistente con su conducta. Sabiendo que estaba en marcha una nueva resolución Zapatero no perdía nada con esperar a su votación para plantar entonces a la opinión pública la cuestión de la retirada de las tropas españolas. Incluso habría tenido la ocasión de demostrar su ambición, porque hubiera podido influir en la ONU con una fuerza de la que ahora España carece. Eso en teoría. En la práctica Zapatero corría varios riesgos. Primero, podía haber bajas entre las tropas españolas. Esto es lo que da verosimilitud al rumor de las infames negociaciones con Al Sadr, nunca desmentidas por el gobierno de Zapatero. Segundo, habría tenido que tratar como adultos a los ciudadanos españoles. Si las tropas españolas hubieran estado hoy en Irak, la nueva resolución de la ONU habría exigido una posición matizada y compleja al Gobierno de Zapatero. No hubiera tenido que desdecirse obligatoriamente, pero habría tenido que justificar su acción de otra manera, y por supuesto alejarse de la demagogia infantil que en este asunto ha practicado Zapatero desde el primer momento.

Finalmente, si Zapatero no hubiera retirado las tropas de Irak, ¿qué podría hoy ofrecer a los votantes españoles? La paralización del Plan Hidrológico, la suspensión de la LOCE, el probable final de la estabilidad presupuestaria, la subordinación a Francia y Alemania en Europa, la promoción de Marruecos como aliado militar de Estados Unidos… Eso y un candidato como Borrell, que tuvo que dejar la carrera a Presidente del Gobierno por sus conexiones con un grupo de estafadores. Muy poco para las verdaderas ambiciones de Zapatero.

La cara oculta de un candidato
Borrell, historia de un megalómano
Isabel Durán Libertad Digital  11 Junio 2004

De José Borrell Fontelles, cabeza de lista por el PSOE en las elecciones al Parlamento Europeo se han contado muchas cosas. Su principal contrincante electoral Jaime Mayor Oreja le ha dicho que tiene la obligación moral de explicar por qué se vio obligado a dimitir por corrupción en 1999 como candidato a la Presidencia del Gobierno por el partido fundado por Pablo Iglesias. El dirigente socialista ha enmudecido y mira hacia otra parte.

Los datos que obran en los tribunales de justicia catalanes son sin embargo tozudos. Durante su etapa como secretario de Estado de Hacienda, dos amigos personales suyos, José María Huguet y Ernesto Aguiar, junto con otros montaron una trama mediante la cual se dedicaban a extorsionar a los contribuyentes a cambio de exonerarles en las inspecciones fiscales. Lo más grave del caso es que ambos, altos funcionarios del Estado, habían sido nombrados jefe de la inspección fiscal y delegado especial de Hacienda en Cataluña respectivamente por el hoy candidato.

Expertos en “ingeniería financiera”, los prohombres de Borrell, en lugar de velar por el dinero público, como era su obligación, montaron un chiringuito de bolsa con el dinero sucio procedente de los atracos fiscales a los contribuyentes con el que se embolsaron al menos cuatrocientos millones de pesetas, escaqueados convenientemente al fisco en Suiza. Entretanto, José Borrell, su protector y mentor, negó estar al corriente de la red de corrupción de su círculo de colaboradores. Pero las implicaciones de otras personas de su confianza e incluso algún familiar –que había llegado a invertir dinero en el chiringuito bursátil de los inspectores– acabaron salpicándole.

Estos hechos, de los que sólo se conoce una mínima parte dieron al traste con las aspiraciones a ocupar La Moncloa del entonces secretario general de los socialistas por obra y gracia de Jesús Polanco, dueño de El Pais, que se encargó de divulgarlos. Borrell no se atrevió a enfrentarse al propietario del imperio filo-socialista. Pero este político de suaves maneras, verbo florido y voz atiplada, es débil con el fuerte y saca pecho frente a quien cree que puede derrotar.

En 1996, tras perder el PSOE el poder, interpuso una demanda de protección al honor contra José Díaz Herrera y contra quien esto suscribe por quince referencias sobre su gestión al frente del Ministerio de Obras Públicas, Transporte y Medio Ambiente, aparecidas en el libro Pacto de Silencio. Pretendía que la Justicia condenara a los autores por calificarle de megalómano, afirmar que vivía rodeado de parafernalia y decir, literalmente, “que una de sus aspiraciones no tan secretas era sustituir a Felipe González el día en que el number one decidiera su retirada de la política”, como a los pocos meses ocurrió.

Al empeñarse el dirigente socialista en demostrar que éstos calificativos eran falsos y difamatorios tuvimos que aportar en sede judicial con nombres y apellidos los datos de que en su equipo de colaboradores fijos existían dos cámaras de televisión y un fotógrafo para inmortalizar para la historia cada primera piedra que colocaba o tramo de autopista que inauguraba. Demostramos que para hacer valer su criterio ante Felipe González acerca del polémico tramo de las Hoces del Cabriel, de la autovía Madrid-Valencia, se permitió el capricho de pasearse por la zona en un cazabombardero de la base aérea de Zaragoza, lo que supuso al erario público un millón de pesetas y que en otra ocasión mandó construir un helipuerto para una visita suya electoralista de veinte minutos pocos días antes de la campaña electoral de 1993. Y eso sin contar la construcción de una maqueta que habría hecho las delicias de cualquier director de Hollywood cuyo coste fue de 100 millones de pesetas, despilfarro que pasará a la historia para que Felipe González inclinara la balanza a su favor en su litigio personal con el presidente castellano-manchego y aceptara su proyecto de las Hoces sin salir de La Moncloa, ya que a esas alturas de la película González sólo se dedicaba prácticamente a cuidar bonsáis .

El que fuera secretario general de la formación política desde la que se ha tildado reiteradamente de asesinos, manipuladores y mentirosos a los gobernantes anteriores, considera atentatorio contra su honor y su propia imagen calificar su labor al frente del MOPTMA como “falta de rigor y seriedad, de improvisación y chapucería”. El entonces llamado “ministro ahorrador” del Gobierno se olvidó de señalar que el agujero dejado en el departamento tras su gestión fue de más de 260.000 millones de pesetas y el pago de comisiones a intermediarios de su partido que él mismo reconoció ante los constructores. Se le pasó por alto también que el amiguismo y el enchufismo, le llevaron a manejar el presupuesto público como su finca particular. Sólo dos ejemplos: En marzo de 1996, mientras se encontraba en calidad de ministro en funciones, dispuso de un presupuesto de 1700 millones de pesetas para mejorar la carretera de Pobla del Segur (Lérida), su pueblo natal, que no figuraba como una obra urgente en el Plan Director de Infraestructuras del Estado y también mandó construir un embalse en Mora de Rubielos (Teruel), el pueblo de su colega el titular de Interior Juan Alberto Belloch, obra que tampoco aparecía entre las más perentorias del Plan Hidrológico Nacional (BOE del 7 de mayo de 1996).

Por estos hechos y una larga lista de irregularidades y chanchullos imposibles de relatar aquí, Borrell interpuso una demanda civil en primera instancia y luego ante la Audiencia contra los autores. En ambos casos perdió e incluso, en la segunda instancia, fue condenado a pagar las costas. La demanda pasará a los anales de la historia del periodismo como uno de los ejemplos del más vergonzoso ejercicio contra la libertad de expresión. Con todo ello los datos relatados, en los que me ratifico de nuevo, son mucho más graves en el currículo de quien pretende erigirse en padre de la patria europea y dar lecciones de europeísmo y política social al resto de sus conciudadanos.

El tamaño de la lengua
Breverías ABC 11 Junio 2004

El ministro de Asuntos Exteriores expresó ayer en las Cortes su apoyo a las reivindicaciones nacionalistas para que los idiomas catalán, vasco y gallego alcancen la categoría de oficiales en la Unión Europea. «No vamos a parar si no alcanzamos una respuesta satisfactoria», aseguró Moratinos, quien, presionado, acude a los foros continentales con propuestas ajenas. En la cartera del ministro cabe casi todo, pero hay argumentos nacionalistas cuyo manejo exige cierta prudencia, como el de defender el catalán por ser más hablado que el maltés. Extraña tesis en una Unión de Estados, no de tamaños.

Mayor Oreja: «España no está gobernada por un proyecto de izquierda sino por el uso de una tragedia»

Carmen GURRUCHAGA La Razón  11 Junio 2004

Madrid. ¬ ¿Está satisfecho de cómo le salió el último debate en Antena3?
¬ Yo creo que estaré contento con las elecciones el 13 de junio. El debate importante es el de las urnas. Siempre he creído que no hay que hacer juicios de valor de cómo uno ha quedado o de cómo personalmente uno se ha visto cuando eres el protagonista. Sin embargo, creo que los 10 millones de simpatizantes del PP están contentos.

¬ ¿Por qué inició el debate de una forma tan agresiva y tan poco habitual en usted?
¬ Salí después de que el señor Borrell hiciera lo de siempre: habló del PP antieuropeo, contra Europa.... Me pareció oportuno hacerle un recordatorio.

¬ ¿La campaña le está sirviendo a su partido para acortar distancias con respecto al PSOE?
¬ Yo creo que la campaña va bien. La campaña significa que el PP está fuerte, algo que hace un mes, algunos lo ponían en duda. Sin embargo, ahora se ve que está compitiendo, que está avanzando cada día y que tiene una fuerza que era impensable hace unos días. Tras diez días de campaña estoy muy tranquilo y muy contento de la fortaleza de PP. Ese objetivo está cumplido.

¬ Habrá que esperar al día 13, ¿o no?
¬ Ahora lo que hace falta es que llevemos nuestra fortaleza a la sociedad española y que ésta sea una parte de la fotografía de España el día 13. Tiene que ganar la fortaleza, ya que tenemos un gobierno débil, que lleva un mensaje débil a Europa. Hace falta fortaleza en la sociedad y ésta, la representa el PP, con aciertos y con desaciertos.

Las mentiras.¬ En el debate de Antena3, Borrell mencionó la guerra de Iraq y dio la sensación de que usted lo esperaba para recordarle la situación actual de España entre Marruecos y Francia y la relación preferente que ambos mantienen con EE UU.
¬Yo creo que las tragedias facilitan las mentiras y la alternativa que ha montado el PSOE no se hace sobre un proyecto propio, sino sobre una sucesión de tragedias: la del «Prestige», la de la guerra de Iraq y la del atentado del 11 de marzo. La mentira es la sucesora de la tragedia y por eso ahora lo importante es que a medida que pasen los días la verdad se vaya imponiendo.

¬ El editorial de un periódico comparaba el error que supuso enviar las tropas a Iraq y el error de traerlas sin esperar la resolución de la ONU, ¿son comparables las dos situaciones?
¬ Yo creo que son dos cosas distintas. En la primera, en mi opinión, no hay ningún error. Llevar las tropas a Iraq de acuerdo con el criterio de los países aliados para tareas humanitarias no tiene ningún error. El martes, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución en la que pide que los países manden tropas y ayuda humanitaria a Iraq. ¿Por qué ahora esto es un acierto y aquéllo fue un error?

¬ ¿Por qué?
¬ Nosotros hicimos lo que ahora pide la ONU: por razones humanitarias llevar a las tropas a Iraq, pero no a la guerra. La guerra había terminado hacía mucho tiempo. Además, la retirada es hacer lo contrario de lo que pide la ONU y aunque sea algo muy apoyado en la sociedad, un presidente de Gobierno no debe hacerlo nunca.

¬ La situación internacional de España, en su opinión débil, ¿es consecuencia de la retirada de las tropas?
¬ Es consecuencia de la obsesión de hacer lo contrario del Gobierno anterior. Cuando se tiene esa obsesión se comete el suicidio político, porque al peso del país no sólo contribuye el gobierno actual, sino la acumulación del peso de los sucesivos gobiernos. El mensaje que dan hoy los socialistas en el mundo y en Europa diciendo que van a hacer lo contrario que el gobierno anterior, porque se ha equivocado, lo único que hace es desprestigiar y dañar a España.

¬ ¿Usted sabe qué compensación va a recibir España a cambio de que el Gobierno de Zapatero vote la Constitución?
¬ No lo sé. Es evidente que no es lo mismo el peso de unos ministros en un Consejo que el de dos o tres eurodiputados, que es lo que puede conseguir el Gobierno. No se trata de despreciar al diputado, pero las naciones tienen su poder especialmente en el Consejo de Ministros. Nosotros hemos dicho que queremos apoyar la Constitución, que queremos apoyar el referéndum, pero hace falta que primero sepamos qué peso tiene España en Bruselas.

¬ El ministro de Asuntos Exteriores, Moratinos, es un experto en Oriente Medio, ¿esto puede dificultar las relaciones de España con EE UU?
¬ Lo que dificulta esas relaciones es ser socios poco fiables. Se puede sonreír, pero no se puedes ser poco fiable y ese es el problema que tiene España, no Moratinos. Porque al final, EE UU padece un atentado brutal con 3.000 muertos y acertada o desacertadamente, eso el tiempo lo juzgará, no se queda quieto y desencadena una acción contra algunos países que, en su opinión, suponían un riesgo porque apoyaban el terrorismo.

¬ Y el Gobierno de Aznar compartió ese punto de vista estadounidense...
¬ España fue un país serio y fiable respecto de sus socios y jugó su papel de la lealtad. Al final dijo: «estamos con ustedes» y envió tropas a Iraq por razones humanitarias. Si el siguiente gobierno hace lo contrario y huye de esa situación. La política exterior para el consumo interior puede ser un éxito, pero de cara al exterior es un desastre, porque el país queda reducido a la nada y al final no pinta nada.

¬ ¿Por qué España es uno de esos países en los que cuando cambia el Gobierno, cambia todo?
¬ Creo que hay cosas que no se deben cambiar. Cuando entramos en el gobierno en 1996, yo no dije que iba a hacer una política antiterrorista distinta. Fue diferente, pero no presumí de ella. Cuando fui a Europa o a Marruecos, hablaba bien de los ministros anteriores de España, por sentido de Estado. Porque si el ministro anterior se llevaba bien con tales gobiernos, España debe aprovechar esa fortaleza. Cuando nosotros entramos en el Gobierno, no anunciamos ningún cambio, sólo introdujimos un valor que es el de la fortaleza, en el interior y en el exterior.

¬ ¿Y le parece que el PSOE no tiene esa fortaleza?
¬ Siempre recuerdo un día, en San Sebastián, paseando por la Concha ¬sería marzo de 1996¬, con Arzallus en un tiempo en el que todavía teníamos una relación fluida, me dijo: «no te equivoques, España nunca será una nación como Gran Bretaña, Francia».

¬ ¿Por qué decía eso?
¬ Porque él cree que España no es un país que tenga esa fortaleza. Por eso yo siempre he hecho lo contrario de lo que me dijo Arzallus. Yo sé que si él no quiere que España sea una nación fuerte, que sostenga sus políticas, nunca hay que alardear de que se piensa y se dice lo contrario que el gobierno anterior, porque eso es un disparate para España. Te hace débil y ser un país poco serio.

¬ ¿No le parece legítimo que un gobierno con ideología diferente, apueste por políticas diferentes?
¬ El PSOE ha ganado fruto de una tragedia, de modo y manera que lo antiPP es lo que le ha hecho ganar. La alternativa se ha montado desde el sentimiento contra el PP y para esto ha tenido que haber una serie de tragedias, pero no por un proyecto propio. España no está gobernada por un proyecto político de la izquierda, está gobernada por la utilización de una tragedia.

¬ ¿Son muy diferentes las encuestas que tiene el PP de la del CIS que se publicó hace unos días?
¬Yo creo que tenemos pocas encuestas en estas elecciones.
«No tengo asesores».¬ Aparentemente va muy justito de medios, dice que no tiene asesores, no tiene encuestas...
¬ No tengo asesores y hay miles de personas que dirán que son asesoras mías, pero es igual. Yo no tengo asesores, tengo amigos. Las encuestas están dando a un PP que avanza. El optimista dirá que mucho, el menos optimista que poco, pero nadie duda de que el PP ha avanzado y yo creo que hace falta un empujón final para que el 13 de junio no nos quedemos sólo con la fortaleza de un partido sino con la fortaleza de España. Yo quiero la fortaleza de España en la UE para hacer verdad eso que decimos contigo fuertes en Europa.

¬ En la UE, tanto PSOE como ustedes forman parte de partidos europeos. En ese caso, ¿se defienden los intereses nacionales o los comunitarios?
¬ Hay de todo. En la UE hay intereses de partidos y de naciones. Algunos, por encima de todo defendemos los intereses de España. El PP europeo que va a ser el primer partido, el partido que ha hecho Europa, su corazón; el que la ha construido, gobierno Europa y que va a seguir siendo el primer partido. A nosotros nos parece que el voto útil es ese, estar en el PP europeo para defender los intereses de los españoles.

¬ En el discurso final del debate pidió el voto para el PP porque es un partido honesto, trabajador y porque usted, durante toda su vida, ha defendido dos valores: la vida y la libertad, ¿esos son motivos suficientes para votar al PP?
¬ Yo creo que con uno de ellos ya es suficiente.

¬ ¿Por qué cree que el PSOE carece de ellos?
¬ La democracia española tiene que ser cada día más madura. Yo creo que cuando se merece perder hay que perder. Pero no hay ningún país europeo en el que un partido haya perdido creando 1.500 empleos al día o cinco millones de empleos nuevos, o teniendo unos resultados económicos magníficos , o teniendo a ETA contra las cuerdas. Habiendo arreglado los dos problemas principales de los españoles en el año 1996.

¬ Pero lo cierto es que han perdido...
¬ Hay sentimientos que han funcionado. La alternativa se ha construido sobre los sentimientos, no sobre otro proyecto.

¬¿Y sobre algún error del PP?
¬ También sobre errores nuestros, pero no es cuestión ahora de explicarlos, porque yo creo que cuando se pierde es cuando no hay que hacer autocrítica, hay que hacerla cuando se gana y cuando uno está como una especie de mesías.

¬ Pero entonces tampoco la hacen...
¬ Pero es cuando hay que hacerla. Dicho lo cual yo creo que España tiene que tener en la UE una fotografía real de que España ha hecho muchas cosas bien estos ocho años y hemos hecho cosas en las que el Gobierno ha ido a una velocidad y los españoles a otra.

Humildad y soberbia. ¬ El PP ha gobernado con efectividad, pero ¿no cree que al final estaba transmitiendo una imagen de antipatía? La derrota inesperada ¿le ha dado un baño de humildad para perder la soberbia?
¬ En la política y en la vida la humildad es fundamental siempre y es verdad que el político tiene que bañarse varias veces al año en una bañera de humildad, sentirse una persona más de este mundo, con sus limitaciones y con sus aciertos y sus errores, pero en cualquier caso yo creo que es bueno en ese sentido la humildad.
¬ Con el terrorismo islamista se está olvidando del etarra que, presumiblemente, estará utilizando esta desorientación para reorganizarse, ¿o está ETA tan contra las cuerdas que le va a resultar imposible rearmarse?
¬ ETA está débil operativamente pero todavía no ha terminado porque, políticamente, ha tenido un balón de oxígeno muy singular los últimos meses, muy singular.

¬ ¿Qué consiste en ...?
¬ Si ellos son los que durante 25 años han dicho que había que cambiar la Constitución, que no servía la reforma democrática que hicimos en España en 1976 y ahora se les da la razón al decir que hay que cambiar un resultado electoral porque hay 200 muertos y que es el momento de reformar la Constitución española para organizar otra idea de una España plurinacional, ETA, sin entrar en otras consideraciones, es un observador de lo que está sucediendo. Ve que Carod gobierna en Cataluña con el PSOE, que la Constitución está en trance de revisión, ETA espera para ver cómo termina esta situación de debilidad, porque se le está dando la razón en algunas cuestiones. Con lo cual, aquel que piense que ETA ha terminado, es un ingenuo.

¬ ¿No cree que ETA mirará con más esperanza el Plan Ibarreche?
¬ ETA está al acecho, a la expectativa, está viendo cómo puede introducirse, tiene un plan para administrarse: el Plan Ibarreche; la debilidad de una mezcla de gobierno socialista y ERC, tiene el modelo catalán, que es en el fondo una síntesis rara pero en la que está el socialismo, la izquierda y el nacionalismo. ETA estará eligiendo, estará escogiendo.

¬ ¿Tan débil ve al Gobierno del PSOE?
¬ El test de la fortaleza o debilidad del gobierno del país es el mantenimiento de una política penitenciaria. Si vemos que hay un cambio de política penitenciaria significa que el gobierno se ha rendido. Pero eso será un elemento esencial. En segundo lugar está el PNV, los otros supuestos socios y sólo hay una cosa que es peor: ver hasta qué punto son capaces de llevar el plan Ibarreche este año y a ver cómo dicen que lo cumplen. ETA verá la debilidad del gobierno de España por un lado y por otro lado la fuerza bruta de Ibarreche en el País Vasco. La duda es si administrará la debilidad del PSOE como lo hace Carod Rovira, o aprovechará el impulso independentista y radical del PNV? ETA se sabe un poco arbitro de la situación en este escenario.

¬ Ibarreche ha dicho que no va a adelantar las elecciones y que el Plan se votará esta legislatura. ¿Puede ser que se elabore un plan alternativo con la colaboración del PSE, que se apruebe y que tenga muy pocas diferencias con el actual?
¬Yo vuelvo a decir, el test será la política penitenciaria. Si hay cambio de política penitenciaria. Eso está funcionando y no va a ser de un día a otro. Pero la luz roja será la política penitenciaria respecto los presos de ETA, las aproximaciones, los terceros grados. Esa será la señal de que ahí se está forjando un acuerdo, pero de momento estamos hablando simplemente en un futurible.

¬¿Intuye quién va a ser el próximo candidato del PP en las elecciones vascas?
¬ No, yo no intuyo nada. Intuyo que yo voy a ganar las elecciones del 13-J. ¬

¿En Europa, si sale lo de la investigación de células madres, qué va a votar?
¬ No voy a contestar, lo diré en el Parlamento europeo.

Candidato del PP para las europeas, está preocupado por el reencuentro que se ha producido entre franceses y alemanes con los estadounidenses. En su opinión, las consecuencias negativas que ello genera van a colocar a España en una situación prácticamente inexistente. Está seguro de que el día 13 el PP obtendrá un gran resultado


Recortes de Prensa   Página Inicial