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Recortes de Prensa     Viernes 18 Junio 2004
Sadam sí ayudó a Al-Qaeda
Alberto Acereda Libertad Digital 18 Junio 2004

Las falsas mentiras de Aznar y Bush

EDITORIAL Libertad Digital 18 Junio 2004

SUFRE LA ESTABILIDAD... Y LA SOLIDARIDAD
Editorial ABC 18 Junio 2004

LA CAÍDA DEL IMPERIO CONVERGENTE
Carlos HERRERA ABC 18 Junio 2004

MENOS ETA, MENOS PLAN

Editorial ABC 18 Junio 2004

Dónde está el gobierno
Ignacio Villa Libertad Digital 18 Junio 2004

Sadam, Al-Qaeda y la guerra de Irak
GEES Libertad Digital 18 Junio 2004

El Tribunal Constitucional se hace nacionalista
Gorka Etxebarría Libertad Digital 18 Junio 2004

La Policía frena los planes de ETA de enviar «comandos» a Guipúzcoa, Vizcaya y Levante
D. MARTÍNEZ / J. PAGOLA ABC 18 Junio 2004
 

Sadam sí ayudó a Al-Qaeda
Alberto Acereda Libertad Digital 18 Junio 2004

La creciente manipulación que sobre los hechos en torno a Irak viene realizando sistemáticamente la izquierda antiamericana tiene su último ejemplo en las manipuladas informaciones que se han dado en torno al informe de la Comisión Nacional sobre los Ataques Terroristas en Estados Unidos, o sea, la Comisión del 11-S. A través de unas agencias de información cada vez más sectarias y dirigidas contra Bush y su gobierno (Associated Press, Reuters…), la práctica totalidad de los medios de comunicación mundial –y también españoles- insistían en que dicha Comisión había descartado la relación de Bin Laden con Sadam Husein. La editorial de El País “No fue Sadam” ejemplifica esa manipulación porque, además, olvida que tal Comisión tiene como objeto aclarar las circunstancias en torno al 11-S y hacer recomendaciones para proteger a EE.UU. de futuros ataques. Nada más y nada menos.

Pero al rebujo de la desinformación, han comparecido ya a toda prisa los socialistas Blanco y López Aguilar para exigirle al PP que pida perdón. Como dudamos que ni vocero ni diputado hayan leído en su integridad el informe completo de esa Comisión, aquí va el enlace al texto completo de tal informe. Se trata de un documento de doce páginas Staff Statement No. 15, “Visión del enemigo”, que se centra en la organización, historia y evolución de Al-Qaeda. Al particular de las conexiones Irak – Al-Qaeda se le dedican sólo unas pocas líneas. Por eso, hasta el mismo portavoz de la Comisión, Jonathan Stull, ha indicado que “el texto no cierra el libro de las conexiones entre Irak y Al-Qaeda”. Me permito traducirles textualmente a los intrépidos compañeros Blanco y López Aguilar lo que dicen esos párrafos y les adelanto ya que la Comisión sí confirma los lazos entre el Irak de Sadam y el terrorismo de Bin Laden y Al-Qaeda.

Con Al-Qaeda como su fundación, Bin Laden intentó construir un ejército islámico más amplio que también incluía grupos terroristas de Egipto, Libia, Argelia, Arabia Saudita y Omán, Tunez, Jordania, Irak, Líbano, Marruecos, Somalia y Eritrea. No todos los grupos de estos estados estuvieron de acuerdo en unirse, pero al menos uno de cada estado sí lo hizo. (p.3).
Es decir, que la Comisión reconoce que en el Irak de Sadam Husein hubo al menos un grupo terrrorista que formó parte de Al-Qaeda. Y sigue.

Bin Laden también exploró la posible cooperación con Irak durante su época en Sudán, a pesar de su oposición al régimen secular de Husein. Bin Laden había apoyado en el pasado a islamistas anti-sadamistas en el Kurdistán iraquí. Los sudaneses, para proteger sus propios lazos con Irak, persuadieron a Bin Laden para que cesara su apoyo y preparase contactos entre Irak y Al- Qaeda. Un alto oficial de la inteligencia iraquí hizo tres visitas a Sudán, reuniéndose finalmente con Bin Laden en 1994. Se dice que Bin Laden pidió espacio para establecer campos de entrenamiento, así como ayuda para obtener armas, pero Irak aparentemente nunca respondió (p.5).

O sea, que la comisión indica que sí hubo contactos entre Bin Laden e Irak. El silencio de Sadam Husein es sólo aparente pero nunca definitivo ni concluyente.

Ha habido informes que indican que hubo contactos entre Irak y Al-Qaeda una vez que Bin Laden había vuelto a Afganistán, pero no parece que resultaran en una relación de colaboración. Dos asociados de Bin Laden han negado inexorablemente que esos lazos existieran entre Al-Qaeda e Irak. Nosotros no tenemos evidencia creíble de que Irak y Al-Qaeda cooperaran en los ataques contra Estados Unidos. (p. 5).

De nuevo, la Comisión dice “no parece”, pero no lo niega absolutamente. Por tanto, se afirma que Irak y Al-Qaeda cooperaron, aunque no hay evidencias de que así fuera respecto al 11-S. Vale recordar, y esto es lo realmente importante, que ni Bush, ni Cheney, ni Blair, ni Aznar relacionaron jamás a Irak con la masacre del 11-S. Las hemerotecas no mienten y Libertad Digital ya ha dado cuenta de ello.

Aun así, resulta chocante que la Comisión valore el testimonio de dos terroristas colaboradores de Bin Laden por encima de los datos que de manera categórica y detallada planteó Stephen Hayes, el periodista del Weekly Standard, en su libro sobre las conexiones de Al-Qaeda y Sadam Husein. En cualquier caso, el objetivo de la manipulación de la verdad es desacreditar a la administración Bush y presentar al gobierno de Estados Unidos como el origen de todos los males del mundo.

A estas falsedades se agarra la izquierda antiamericana y el socialismo español de manipulación mediática. Nada de lo que dice este informe de la Comisión del 11-S contradice lo afirmado por el gabinete Bush y por el gobierno de Aznar. Poco de lo que las agencias cuentan tiene que ver con lo que la Comisión ha dicho, siempre provisionalmente, a la espera del informe definitivo. La partidista reacción del PSOE a este informe es sólo un adelanto del sectarismo y la farsa que poblará todo cuanto rodee también a la Comisión del 11-M: esa es la que más interesa ahora a los españoles y sobre la que no caben medias tintas ni mentiras, aunque sea sólo por respeto a los muertos. Estén atentos.

Las falsas mentiras de Aznar y Bush
EDITORIAL Libertad Digital 18 Junio 2004

Difícilmente cabría en un libro recordar y analizar todas y cada una de las mentiras y manipulaciones que la prensa ha vertido en nuestro país —y fuera de él— sobre la guerra de Irak, como para ahora poder recordarlas en un editorial. Lo grave es que sin la ayuda de esa mentira inculcada como verdad oficial entre los ciudadanos, jamás el terror del 11-M hubiera logrado por sí solo lograr los efectos políticos del 14-M.

Como en la peor pesadilla orwelliana, los medios de comunicación recurren sistemáticamente a la mentira para poder acusar de mentir a quienes pretendían y siguen pretendiendo descalificar políticamente. Lo hemos visto con el asunto de las armas de destrucción masiva y ahora lo volvemos a ver, por segunda vez, con el asunto de las conexiones de Sadam y el 11-S.

Afirmar, como hizo Bush antes de la intervención militar en Irak, que EE UU no iba a tolerar que Sadam Hussein se hiciera con armamento de destrucción masiva o señalar que este genocida había tenido contactos con Al Qaeda —por no hablar de los lazos muchos más estrechos con organizaciones terroristas antisemitas— no es lo mismo que asegurar que Sadam ya disponía de nuevo de armamento de destrucción masiva ni sostener que hubiera estado detrás del 11-S. Más aun, cuando Bush ya reconoció con franqueza antes de la guerra de que no tenía pruebas de que el dictador iraquí tuviera relación con los ataques contra Nueva York y Washington.

Lo que sí hizo Bush fue interpretar que había un peligro de que Sadam se dotara de ese armamento prohibido como, por cierto, también hizo el resto de la comunidad internacional que no dejó de sancionar a Irak por incumplimiento de las resoluciones de la ONU sobre armamento hasta que el dictador fue derrocado. Precisamente por ello —conviene recordar— EE UU defendió la idea de guerra preventiva. En lo que discreparon los partidarios y detractores de la intervención militar era en cómo impedir ese riesgo. En la administración norteamericana habían además muchas otras más razones para acabar de una vez por todas con la genocida dictadura de Sadam como era la intención —largamente acariciada por el sector neoconservador— de implantar un injerto democrático en Oriente Próximo que sirviera de alternativa a todos esos regímenes que, en mayor o menor medida, sólo fabrican miseria y fanatismo.

El caso es que cuando Bush recordó hace ya nueve meses que él nunca había afirmado que Sadam Hussein tuviera relación con los atentados de Nueva York y Washington, la prensa de nuestro país, empezando por El País y siguiendo por El Mundo, “informó” diciendo que “Bush reconoce ahora que Sadam no tenía relación con los atentados del Once de septiembre”. Ya entonces los medios de comunicación mintieron presentando como un cambio de postura lo que ya entones no era más que un recordatorio por parte del presidente estadounidense.

Lo delirante ha sido ver este jueves que, salvo alguna honrrosa excepción, la prensa de nuestro país vuelve a hablar del “varapalo a Bush” o de las “falsedades de Bush”, porque la Comisión que investiga los atentados del 11-S acaba de hacer público un documento en el que se afirma que “no tenemos ninguna prueba creíble de que Irak haya cooperado con Al Qaida para perpetrar los ataques contra Estados Unidos”. Los miembros de la comisión, con todo, sí reconocen una reunión en 1994 entre Bin Laden y funcionarios del régimen iraquí, lo cual viene a confirmar, más que a refutar, lo que ha venido sosteniendo la administración Bush en todo momento.

Bush ha tenido que volver a salir a la palestra para volver a recordar lo que dijo, mientras el Gobierno británico también ha desmentido que acusara al régimen baazista de planear con la red terrorista de Ben Laden los ataques terroristas de septiembre de 2001. “El Gobierno nunca dijo que Sadam Husein fuera responsable del 11-S, y no creo que pueda permitirse a nadie hacer esa insinuación”, ha advertido un ministro británico.

Aquí en España no es que se “insinúe” es que desde el PSOE se ha exigido al PP que pida perdón. Definitivamente los socialistas se han acostumbrado a la manipulación y no salen de ella. Claro que si desde el PP, en lugar de tratar de rehuir la mentira, se atrevieran a enfrentarse con ella, otro gallo cantaría. Pero esta cobardía y necedad política, ciertamente, daría para otro editorial.

SUFRE LA ESTABILIDAD... Y LA SOLIDARIDAD
Editorial ABC 18 Junio 2004

EL Gobierno empieza a flaquear en los principios ante las exigencias de sus socios. La estabilidad presupuestaria no es divisible y no tiene sentido que se hagan excepciones territoriales. Una cosa es discutir la posible reforma de la Ley de Estabilidad a la luz de los cambios que puedan venir de Bruselas, y de los que el propio vicepresidente Solbes se ha declarado poco partidario, y otra muy distinta excluir de su ámbito de aplicación a las Comunidades Autónomas porque así lo exigen los pactos a los que el Ejecutivo haya podido llegar en algunas de ellas. Pero parece que los nacionalistas de ERC, conocedores de las divisiones que la política de Solbes está creando en el seno del Grupo Socialista, han elegido bien su momento para hacer valer sus votos. Y el Gobierno ha preferido ceder antes que pactar con los populares. Aunque nadie discuta que el éxito económico ha sido la principal divisa del Gobierno anterior, y que ese éxito debe mucho a la política de déficit cero que aplicó con acierto de manera consistente.

La presentación del Programa de Estabilidad ante las autoridades europeas ofrecía una excelente oportunidad al Gobierno socialista para despejar las dudas sobre el rumbo de la política económica. Dudas que pueden paralizar las decisiones empresariales en una coyuntura económica que se caracteriza por la incertidumbre ante los efectos de las subidas anunciadas de los tipos de interés y el elevado precio del petróleo. El hoy director ejecutivo del FMI, Rodrigo Rato, planteó en Madrid hace pocos días un escenario internacional optimista, pero subrayó también los riesgos existentes y las necesarias medidas preventivas. Entre éstas, citó de manera preferente para Europa la necesidad de consolidar sus cuentas fiscales y perseverar en la política de estabilidad presupuestaria. Y no hizo excepciones. Porque si bien es cierto que en esa materia España ha sido alumno aventajado, como testifican las cifras de los últimos años, también lo es que se trata de una necesidad inapelable para un país al que su pertenencia a la Unión Monetaria le conduce a una política monetaria estructuralmente expansiva que alimenta constantes tensiones inflacionistas. La austeridad fiscal no es una opción sino una necesidad. Así lo reconocen también los mejores economistas socialistas, y así lo había defendido hasta ahora el vicepresidente, tanto desde Bruselas como desde la sede de la calle Alcalá.

Pero el Ejecutivo parece haber hecho una lectura sesgada de las elecciones europeas. En vez de concluir que el acuerdo entre los dos partidos nacionales es necesario para asegurar la gobernabilidad en las materias de fondo, y la política económica sin duda lo es, se ha apresurado a satisfacer las exigencias de sus socios nacionalistas y de los sectores más intervencionistas de su propio partido. Porque no hay ningún argumento económico para interpretar con más flexibilidad la Ley de Estabilidad en lo que se refiere a las Autonomías. Si son Estado, han de regirse por las políticas que el Estado considera adecuadas, y usar su discrecionalidad fiscal para elegir la combinación de ingresos y gastos que prefieran, pero respetando el equilibrio. Si quieren aumentar el gasto, que lo hagan, pero que soporten el coste político de subir los impuestos; que no trasladen ese coste al resto de las Autonomías que sí cumplen solidariamente con sus compromisos, o a la Administración central. Porque podemos entrar en una peligrosa deriva del déficit público, en un enfrentamiento entre Comunidades y en un incremento imparable de la deuda pública. Y todo para dar satisfacción a unos socios minoritarios que juegan irresponsablemente con el dinero de todos.

LA CAÍDA DEL IMPERIO CONVERGENTE
Por Carlos HERRERA ABC 18 Junio 2004

¿QUÉ ha podido llevar a una fuerza política considerada como referente nacional a desmerengarse lentamente ante los esfuerzos inútiles por evitarlo de sus miembros más destacados? La caída al vacío de Covergencia y su apósito de Unió guarda un aire de semejanza con el súbito declive de determinados imperios tenidos por históricos que, de la noche a la mañana, se vieron abocados a la melancolía de la decadencia. Bastó el empuje de miles de bárbaros sin piedad para que los romanos que aún no habían entrado en el desmembramiento de su imperio vieran desaparecer el mismo en cuestión de poco tiempo: habían conquistado y ocupado el mundo, pero tras el ocaso de algunos emperadores tenidos por sensatos llegaron desde el norte unos furiosos greñudos que acabaron con todo. Y el declive se produjo ante la incredulidad de unos ensimismados hijos de Roma y ante el «Ya lo decía yo» de otros avisados agoreros. A este último grupo pertenecen aquellos pocos que, en la Cataluña endiosada del pujolismo, advertían del peligro que se estaba corriendo al educar en la radicalidad a unas nuevas generaciones que, antes o después, les darían la espalda en busca de experiencias aún más fuertes. Así ha sido, y lo que se preveía como un proceso a la vista de unos pocos años, ha ocurrido en cuanto esos greñudos invasores han unificado el alarmante poderío de su grito de guerra política.

No le caben, ahora, a las perplejas huestes del llamado nacionalismo moderado lamentos tardíos. Pujol, el gran gurú del experimento social puesto en marcha en la Cataluña moderna, no jugó a moderar de la manera en que insisten sus hagiógrafos que lo hizo: Pujol fue conquistando parcelas hasta que el ejército imperial le flaqueó, y al retirarse a las montañas nevadas y ceder el mando a unos centuriones con tanta ambición como falta de perspectiva geopolítica -eso que consiste en saber dónde se está y hasta dónde se puede llegar en cada momento- ha visto cómo su obra paciente y pícara se le ha desplomado en un par de convocatorias electorales. Pero suya fundamentalmente ha sido la culpa. «Fuera de nosotros, no hay Cataluña, y si la hay, debe parecérsenos». Ante el éxito de sus proclamas, obligó a todas las fuerzas políticas a imitar su asunción de verdades históricas y a asumir todas las afrentas que continuamente denunciaba, sin percatarse de que el día en el que le fuera retirado el bastón mayoritario otros harían de ese trabajo su éxito.

Ya no hace falta ser de Convergencia para ser un buen catalán, puesto que el nacionalismo se ha extendido de tal manera que cualquier formación política lo asume hasta el aburrimiento, vengo a decir. Tan sólo el PP, y no en su totalidad, conserva posiciones más moderadas en ese ámbito, viéndose premiado por ello con el inopinado ascenso a la categoría de segunda fuerza política catalana a tenor de lo votado en esta última convocatoria, si bien, más que méritos propios, han sido los deméritos de sus compañeros de barrio ideológico los que le han llevado a esa sorprendente segunda plaza.

El futuro de una formación política que ha creado, incluso, un modelo de sociedad, puede ser muy desalentador cuando lo que se experimenta es el frío de la calle y sólo el frío de la calle. No son necesarios para prácticamente nada, y eso en un partido que ha conseguido todo gracias a más de un chalaneo de toma y daca, de yo te apoyo «la gobernabilidad» y tú me das las transferencias, es un drama de proporciones imperiales. Pueden consolarse con el hecho incontrovertible de que de Roma guardan todos los historiadores una imagen espectacularmente positiva, pero sólo con eso: ahora, los romanos, sólo salen ya en las procesiones o en La Passió de Esparraguera.    www.carlosherrera.com

MENOS ETA, MENOS PLAN
Editorial ABC 18 Junio 2004

LA operación contra ETA desarrollada ayer en Francia confirma, de la manera más satisfactoria posible, la continuidad en la cooperación antiterrorista con el Gobierno galo, que está resultando decisiva para erradicar a la banda etarra. Las dimensiones de la redada vuelven a situar a los núcleos duros de la organización terrorista entre los objetivos directos de la Policía. Han sido detenidos nueve etarras, responsables de los grupos de reserva y de la cobertura a los terroristas que huían de España. Se trata, por tanto, de un golpe directo a las posibilidades de reorganización y refugio del entramado etarra.

El camino para llegar a la derrota definitiva e incondicional de la banda sigue abierto y, gracias a este tipo de operaciones, haciéndose más corto. ETA puede volver a atentar, porque es el designio de todo grupo terrorista, pero cada vez queda menos de su organización y esta realidad debe llevar a cambios en determinados planteamientos políticos que subsisten en todo o en parte gracias a la existencia de ETA. Las ofertas de autogobierno y de dirección política que ha recibido la sociedad vasca en los últimos veinte años se han basado en la renuncia a cualquier opción que no fuera nacionalista, como cortafuego de ETA. Según el programa oficial del PNV, el terrorismo etarra era consecuencia de la negación de los derechos del pueblo vasco, tal y como estos derechos eran entendidos por el nacionalismo. El plan Ibarretxe es la formulación definitiva de este planteamiento, al cancelar el régimen constitucional y estatutario en el País Vasco y proponer su sustitución por un tratado bilateral con España.

Por eso, el progresivo desmantelamiento de ETA no puede resultar indiferente en la discusión de legitimidades que encierra el plan del lendakari, porque el nacionalismo apoya la legitimidad de su proyecto en un «conflicto» con España en el que ETA representa la vertiente más radical. Sin ETA, el plan Ibarretxe pierde su coartada más inmediata y su justificación frente a la sociedad vasca, cuya mayoría ha forjado su criterio sobre el autogobierno en función de la violencia etarra. La normalidad que supondría la desaparición de la banda terrorista planteará un grave problema de gestión para el nacionalismo, al que no interesa la derrota incondicional de ETA, sino el cese de la violencia, bien administrado en interés de la hegemonía nacionalista. El mensaje de este declive etarra afecta tanto a socialistas como a populares, y a los primeros más que a los segundos. Entrar ahora en una política de transacción de fórmulas intermedias con el PNV supondría desaprovechar la fuerza que el Estado de Derecho está dando a los partidos nacionales para reafirmar la vigencia de la Constitución frente a un «conflicto» que hace tiempo quedó desvelado como la estrategia de un engaño consentido.

Dónde está el gobierno
Ignacio Villa Libertad Digital 18 Junio 2004

Esto se ha convertido ya en una cascada, parece que interminable, de incumplimientos y de rectificaciones. Retiradas las tropas de Irak, condecorado José Bono a bombo y platillo, con malos resultados para el Gobierno en las Europeas y con el talante de Zapatero por los suelos, esta semana el Ejecutivo socialista ha aterrizado en la cruda realidad. Una realidad matizada e hipotecada con las pretensiones de los socialistas catalanes y totalmente dependiente de partidos nacionalistas o residuales. En fin, un panorama ciertamente desolador. El Gobierno es débil por sus apoyos y planteamientos; pero hay algo peor, el Ejecutivo Zapatero está desaparecido en cuestiones básicas e importantes. Mucho ruido con los anuncios, pero pocas nueces con la gestión. Una música meliflua para un talante inconsistente.

La cesión humillante del Gobierno en el capitulo económico es el último ejemplo de lo que va a ser una constante en esta legislatura. El vicepresidente económico Pedro Solbes ha consumado la última renuncia en una cuestión capital. La estabilidad presupuestaria tendrá como referente temporal la legislatura, no se medirá anualmente como estaba estipulado. Primera pregunta: ¿Y sí la legislatura se acaba a los dos años? Una cuestión tan sencilla deja en evidencia una realidad: el PSOE improvisa como puede un programa económico demagógico en unos asuntos, vendido a los intereses nacionalistas en otros, y contradictorio en puntos básicos de exigencia. Es tal el descontrol general que incluso la herencia económica recibida del PP, saneada y positiva, se puede ir al garete a las primeras de cambio.

Sinceramente lo que está pasando es preocupante y lo que se nos viene encima es alarmante. Visto lo visto, se comienza a entender que Zapatero haya perdido ese buen humor marca de la casa. Zapatero está enfadado y crispado. Y con la está montando no es de extrañar. Este Gobierno tiene una varita mágica. Aquello que toca lo convierte en problema, en polémica o en contradicción. No ha dejado de enredar un sólo minuto, y eso que llevamos dos meses. La que nos espera es de aupa. En este Gobierno no se libra nadie. Y menos mal que dicen escuchar las inquietudes de la sociedad. Los malos modos de Zapatero son el síntoma más claro de lo que está pasando de puertas adentro. Y el Gobierno está desaparecido.

Comisión del 11-S
Sadam, Al-Qaeda y la guerra de Irak
GEES Libertad Digital 18 Junio 2004

El último informe de la comisión del 11-S en Estados Unidos afirma que no ha encontrado claras evidencias de una conexión entre Sadam y Al-Qaeda en relación con los ataques sufridos en Nueva York y Washington el 11 de septiembre de 2001. Ni más ni menos. La prensa crítica a Bush, prácticamente la totalidad de la española, ha querido interpretar esa afirmación, limitada en el tiempo, como una generalización entre los vínculos de Saddam y el terrorismo internacional, aspirando así a deslegitimar la intervención armada en Irak. Pero el informe de la comisión no va tan lejos, sólo se refiere a los ataques de aquella fatídica fecha.

De hecho, lo contrario de lo que se quiere decir por estos lares, es lo correcto: que Sadam y el terrorismo internacional tenían un amplio catálogo de connivencias y, aún más temible, que nadie en su sano juicio podía afirmar a comienzos del 2003 que no llegaría a desarrollar una nuevas conexiones en el futuro. Por ejemplo, Sadam albergó a notables miembros de grupos palestinos en su suelo y gentes como Abu Nidal contaban con oficinas abiertas y reconocidas públicamente en Bagdad. Pero es más. Sadam dio asistencia médica, refugio y dinero a Al Zarqawi, como sabemos ahora el principal dirigente de Al-Qaeda en Irak. Y ya antes había mantenido oscuras relaciones con otros miembros de la banda de Ben Laden. Particularmente, como ha puesto minuciosamente de relieve Laurie Mylroie en su libro The War against America, el cerebro del primer ataque contra las Torres gemelas, en 1993, un tal Ranzi Yousef, en realidad era un agente de la inteligencia iraquí, que había suplantado la personalidad de un kuwaití de origen pakistaní, Abdul Basit, y que habría sido el responsable de estructurar la célula de islamistas que pusieron las bombas entonces, así como, tras su huida de los Estados Unidos y su posterior refugio en Filipinas e Indonesia, contactar con el principal delegado de Bin Laden en la zona. Y hay más incidentes en los que la falta de pruebas no quiere decir automáticamente que no se produjeran. Está el famoso encuentro entre Mohamed Atta y un destacado miembro del Muhabarat de Sadam en Praga, antes de los atentados del 11-S.

Pero, sobre todo, hay algo claro: la conexión entre Sadam y Al-Qaeda no se puede ni debe limitar al 11-S, ni a antes, ni a después. Es algo tenue pero sostenido. De ahí el temor de que pudiera dar pie a una colaboración más mortífera si cabe. Por otro lado, la lucha contra el terrorismo no sólo pasa por eliminar o detener a los terroristas, sino también por erradicar los factores que contribuyen al auge del terrorismo y no cabe duda de que Sadam Hussein era uno de esos factores. De momento se han acabado los pagos, por ejemplo, a las familias de los terroristas suicidas palestinos, pagos que no eran tanto una compensación como un incentivo para los atentados. Además, se ha puesto fin al suelo iraquí como santuario oficial de grupos como Ansar Al Islam. Y, desde luego, se ha quitado el principal obstáculo para un cambio en las condiciones políticas y económicas de toda la zona. No es casual que sólo tras la guerra de Irak haya cobrado auge la Iniciativa por el Amplio Oriente Medio y Norte de África, con una agenda de reformas liberalizadoras cuyo último propósito es robar al terrorismo su gran caldo de cultivo que es el mundo árabe.
Sadam no era ningún santo y que no estuviera implicado de manera probada en los ataques del 11-S no le exime de toda su trayectoria de apoyo al terrorismo. Ni impide pensar que pudiera haber llegado a algún tipo de acuerdo con Ben Laden en el futuro, toda vez que cada vez era más ambicioso, vengativo, pero también temeroso del poder militar americano. Era la posibilidad de que en el algún punto del futuro cercano se cruzaran las dos curvas de peligro del Irak de Sadam, armas de destrucción masiva y grupos terroristas, lo que estaba en el cálculo de la intervención para su derrocamiento. Sadam era un obstáculo para la guerra contra el terrorismo y su derrota una victoria para las democracias.

Polémico nombramiento
El Tribunal Constitucional se hace nacionalista
Gorka Etxebarría Libertad Digital 18 Junio 2004

María Emilia Casas, catedrática laboralista acaba de ser nombrada presidenta del TC. En su nombramiento poco ha tenido que ver el feminismo de ZP y mucho la división del voto conservador.

La nueva presidenta del órgano garante de la Constitución se ha caracterizado por discutir la decisión del Tribunal Constitucional de ilegalizar la lista de HZ, heredera de Batasuna, a las elecciones Europeas y pedir en 1999 la excarcelación de los integrantes de la cúpula de HB que habían sido condenados por el Tribunal Supremo.

Como era de suponer, los nacionalistas han elogiado su sensibilidad nacionalista. Por ejemplo, el consejero de Justicia de Euskadi, Joseba Azkarraga ha dicho que “confía plenamente en que la nueva presidenta saque al Tribunal Constitucional del deterioro de los últimos tiempos” y el ex-consejero del Consejo General del Poder Judicial y diputado del PNV, Emilio Olabarría se alegró de que la presidenta haya mantenido “posiciones pro-autonomistas”.

Dentro de un año, cuando se convoque el referéndum para aprobar el Plan Ibarretxe, podremos apreciar su sensibilidad. Entonces el Gobierno planteará un recurso de inconstitucionalidad, eso si, siempre que el actual ministro del Interior no trate de impedirlo como hiciera con la ilegalización de Batasuna. Aún así, supongamos que se tramita el recurso y que hay un empate en la votación del Constitucional. En tal caso, la señora Casas sería quien dirimiera el resultado gracias a su voto cualificado como presidenta de Tribunal.

Entre tanto, el Gandhi Vasco, como llaman sus acólitos al lehendakari Ibarretxe, se estará frotando las manos. Quizá la Señora Casas demuestre su talante proclive al nacionalismo una vez más y haga sonreír a los airados nacionalistas, siempre obstinados con el imperialismo español y la falta de libertades de los pueblos con identidad propia.

Nos queda un largo camino por recorrer hasta que llegue ese día. Disfrutaremos hasta el año 2005 de múltiples logros nacionalistas como tener Tribunales Supremos propios, o selecciones deportivas nacionalistas. Hasta es posible que el Congreso acepte la formulación de las preguntas parlamentarias en vasco, valenciano, gallego o catalán.

Sobre alguno de estos logros el Constitucional tendrá ocasión de emitir su opinión. Sólo Dios sabe si el Constitucional seguirá tan deteriorado como alegan los nacionalistas o si por el contrario renacerá, cual ave Fénix, de sus cenizas. Los caminos del Constitucional, como los del Altísimo, son inescrutables. Felicidades presidenta.

La Policía frena los planes de ETA de enviar «comandos» a Guipúzcoa, Vizcaya y Levante
Entre los arrestados se encuentran los veteranos López de Vergara, «Yves», y Martínez Vergara, «El Demonio». Los agentes hallaron tres garajes, armas y documentos
D. MARTÍNEZ / J. PAGOLA ABC 18 Junio 2004

MADRID. Agentes de la División Nacional Antiterrorista de París, en colaboración con la Comisaría General de Información del Cuerpo Nacional de Policía, asestaron ayer un nuevo golpe al «aparato militar» de ETA, con la detención de los tres máximos responsables de los «taldes de reserva» y cinco de sus pistoleros que, según las primeras investigaciones, tenían previsto regresar de forma inminente a España para formar parte de los nuevos «comandos» «Vizcaya», «Donosti» y un tercero con destino a la costa mediterránea para llevar a cabo este verano la campaña de atentados contra intereses turísticos.

La operación es fruto de una investigación que se inició hace varios meses, gracias a diversas pistas encontradas en la abundante documentación incautada en su día al jefe del «aparato militar» Ibón Fernández Iradi, «Susper». Las pesquisas recibieron un impulso cuando hace unas semanas se localizaron tres pisos en Limoges, Le Mans y Angers. El miércoles, la juez Laurence Le Vert autorizó que el operativo entrara en su fase final, después de que la Policía le informara de que los etarras objeto de los seguimientos se encontraban agrupados en sus respectivos escondites.

Así, en la vivienda de Limoges fueron arrestados el jefe de los «taldes de reserva», Ignacio López de Vergara, «Yves»; sus dos «lugartenientes», Luis Armando Zabalo Bilbao, «Mikel», y Benito Fermín Martínez Vergara, «Demonio» y «Martxelo», encargados de recoger y trasladar a los activistas huidos de España, así como el pistolero Juan Carlos Estévez Paz, «Melli». Paralelamente, la Policía capturaba en un piso de Le Mans a los etarras Asier Aguinaco Echenagusía, «Kepa»; Aitziber Coello Onaindía, «Leire», y Juan Carlos Subijana Izquierdo. A la misma hora, se procedía en Angers a la detención de Alberto Saavedra Martínez.

Localizados tres garajes
En el transcurso de la operación, los agentes localizaron tres garajes -en cada uno de ellos escondían un vehículo robado- y se incautaron de diez pistolas y abundante documentación en las viviendas de Angers, Limoges y Le Mans. Fundamentalmente, se trata de documentos falsos, placas de matrículas y una elevada cantidad de dinero. Destaca también, entre el material hallado, varios detectores de balizas que utilizan los etarras para comprobar si son objeto de seguimiento por parte de las Fuerzas de Seguridad.

Según el Ministerio del Interior, «con estas detenciones han quedado desbaratados los planes que la organización terrorista ETA mantenía para ocultar a los militantes huidos». En este sentido, considera que «su posible reestructuración llevaría mucho tiempo». El ministro del Interior, José Antonio Alonso, calificó la operación de «una importancia muy alta» y destacó el hecho de que los etarras tienen que desplazarse cada vez en mayor medida hacia el norte de Francia para intentar eludir el acoso de la colaboración hispano francesa, que ve «excelente».

Las órdenes de «Cheroky»
Las primeras investigaciones apuntan a que Juan Carlos Estévez, Asier Aguinaco, Aitziber Coello, Juan Carlos Subijana y Alberto Saavedra habían recibido órdenes del jefe del «aparato militar», Garikoitz Aspiazu, «Cheroki», para regresar de forma inminente a España integrando tres nuevos «comandos»: uno con destino a Vizcaya, otro a Guipúzcoa y el tercero a la costa del Mediterráneo para llevar a cabo este verano una nueva campaña contra intereses turísticos de la zona. Los cinco pistoleros acababan de recibir un nuevo cursillo sobre el manejo de armas y explosivo en suelo Francés. Este dato se une a otras informaciones que obran en poder de las Fuerzas de Seguridad y que apuntan a que, una vez impuesto el sector más duro de ETA, y después de poco más de un año sin poder asesinar, la banda pretende lanzar una ofensiva terrorista.

Operación abierta
En el afán de frustrar estos siniestros planes, las Fuerzas de Seguridad de Francia y España mantiene abierta la operación y no se descarta que en los próximos días se practiquen nuevas detenciones.

Los experos sospechan que López de Vergara, Martínez Vergara y Zabalo Bilbao tenían, además de responsabilidades en la reserva, algún tipo de cometido en el «aparato de logística». Probablemente se habían hecho cargo de parte de este aparato a la vista de los golpes que ha recibido en los últimos tiempos, con la captura de sus jefes. El hecho de que se les haya incautado abundantes documentos de identidad falsos, placas de matrícula y una elevada cantidad de dinero avala la sospecha.
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