AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 26 Junio 2004
María San Gil, la opción de la libertad
EDITORIAL Libertad Digital 26 Junio 2004

Palabras a María

Alfonso Ussía La Razón 26 Junio 2004

SADAM Y BIN LADEN

Editorial ABC  26 Junio 2004

No es lo que parecía
GEES Libertad Digital 26 Junio 2004

Si fuéramos como ellos
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 26 Junio 2004

Cuando suena el teléfono
Juan Pablo Colmenarejo La Razón 26 Junio 2004

Otro héroe del Fórum

José García Domínguez Libertad Digital 26 Junio 2004
 

María San Gil, la opción de la libertad
EDITORIAL Libertad Digital 26 Junio 2004

Con Mayor Oreja e Iturgáiz destinados en Estrasburgo los populares vascos se habían quedado algo huérfanos tras las pasadas elecciones europeas. La designación, sin discusión y por unanimidad, de María San Gil como candidata a lehendakari ha venido a cubrir ese hueco y a dar el pistoletazo de salida simbólico a las elecciones vascas del año próximo.

Desde hace unos días venía resonando en los medios el tradicional carillón de nombres. Entre otros, se habían barajado los de pesos pesados del Partido Popular como Carmelo Barrio y Loyola de Palacio. Y no es para menos. Ser candidato popular en las elecciones vascas no es cualquier cosa. Sin menoscabo de los que se presentan en otras autonomías igualmente importantes, los políticos del PP que se postulan como futuros presidentes del País Vasco tienen una especial responsabilidad, no menos riesgo, y un trabajo por delante en defensa de la libertad que merece la admiración de cualquier ciudadano de bien.

Mayor Oreja, en su desafío personal de 2001, no logró acabar con las más de dos décadas de preponderancia nacionalista en el ejecutivo autónomo. El testigo lo recoge una concejala joven, cargada de entusiasmo y con las ideas bien claras de cuál es el lugar que el País Vasco debe ocupar en la España constitucional.

Donostiarra de nacimiento y filóloga de formación, María San Gil posee experiencia sobrada para enfrentarse a semejante reto. Es presidenta de los populares guipuzcoanos y portavoz del PP en el ayuntamiento de San Sebastián. Sus primeros pasos en política los dio de la mano del malogrado Gregorio Ordóñez. El día en que éste fue tiroteado en un restaurante del casco viejo donostiarra ella se encontraba allí, junto a él. Desde entonces ha vivido volcada en su ciudad natal y en la defensa, aun a riesgo de su propia vida, de la libertad de sus conciudadanos.

Célebres se hicieron en un pasado no tan lejano los rifirafes que, un día si y al otro también, mantenía con los concejales de la extinta Batasuna en los plenos municipales. Nunca se ha amilanado frente al terror. Nunca ha bajado la guardia. Nunca en definitiva se ha avergonzado de ser lo que es: vasca, española y defensora del orden constitucional. Una mujer de rompe y rasga, de carácter inquebrantable, de esas que consiguen, a fuerza de argumentos y valentía, que los ciudadanos se reconcilien con la política.

La candidata popular ha cosechado simpatías incluso entre los votantes habituales de los partidos nacionalistas; sus rivales políticos y con los que mantiene una encarnizada batalla de ideas desde hace casi diez años. La fama de San Gil va sin embargo más allá de los límites del País Vasco. Es probablemente la política vasca más conocida el resto de España. Y se lo merece. Su determinación le ha convertido en todo un icono de los vascos que cada día luchan por salir de esa inexplicable clandestinidad a la que se ven condenados los que, en las tres provincias vascas, se definen sin complejos como vascos y como españoles.

Hace poco más de un año participando en un chat con los internautas de un conocido diario nacional afirmaba sin ambages que la medida más efectiva para acabar con la lacra terrorista era no tener miedo. Y ella no lo ha tenido jamás. “El miedo y yo convivimos bastante bien, gracias” afirma sin pestañear cada vez que alguien cuestiona su extraordinario coraje. Muchos han visto en ella algo más que una buena concejala; una luchadora excepcional que antepone los principios a cualquier otra consideración. El historiador Mikel Azurmendi no se mordió la lengua hace un año cuando dijo que María San Gil era “la única opción que puede garantizar a medio plazo la libertad”

Adhesiones como la de Azurmendi han contribuido a crear ese componente “heroico” de la concejala donostiarra. Sin embargo el horizonte político vasco presenta negros nubarrones que, ni los mejor informados, pueden predecir cuando descargarán. La labor de un Partido Popular vasco unido y liderado con firmeza es esencial en los tiempos de mudanza que se avecinan. El último acto del Plan Ibarreche está aun por escenificarse. De los buenos oficios y, sobre todo, de la capacidad de persuasión de una candidata que, con los datos en la mano, será la segunda más votada en las elecciones vascas de 2005.

Palabras a María
Alfonso Ussía La Razón 26 Junio 2004

Estabas con Gregorio Ordóñez cuando un asesino etarra le disparó a la nuca en un bar de la parte vieja de San Sebastián. Ya tenías vocación ¬porque a lo tuyo sólo se le puede llamar vocación¬ política, pero creo que la imagen de tu compañero asesinado te dio aún más fuerzas de las que tenías. En el Ayuntamiento de San Sebastián nos has representado a todos los españoles amantes de la paz, de la libertad y de la justicia. Te has enfrentado con una valentía estremecedora a los terroristas, a su entorno, a los nacionalistas que los apoyan, a los socialistas que los temen y a los obispos y sacerdotes que los bendicen.

Siendo hija de una de las ciudades más bellas de España, tú eres su rincón más limpio y claro. En tu mirada está la bahía, y los verdes de Igueldo, Urgull, Santa Clara y Ulía. Y luchas para que las playas de La Concha, Ondarreta y Gros vuelvan a ser la ilusión de todos. Eres tu ciudad. Ahora serás más todavía. Desde este momento eres las tierras vascongadas, la vieja Euskalherría de tus y nuestros mayores, perteneces a una generación que ha dado mujeres vascas admirables, firmes, resueltas y decididas a morir por el amor a su patria chica y a su Patria grande.

Recibiste junto a María José Usandizaga el más hiriente desprecio del que era vuestro obispo, José María Setién, cuando os dijo «que dónde estaba escrito que a los hijos había que quererlos por igual». Todavía hoy te niegan los sacerdotes las iglesias para rezar por las víctimas de ETA. En personas como tú, sin duda alguna, se inspiró la joven y grandísima poeta Laura Campmany para culminar un soneto con estos tercetos bellísimos: «Sé fuerte y generosa en este mundo. / El dolor más atroz, el más profundo, / lo llevan en el alma los que hieren. / Defiéndete si puedes, burla, esquiva, / pero si no te queda alternativa, / tú no mates, tú sé de los que mueren».

A muchos has conocido que eligieron ese camino, y que murieron para no matar, y fueron asesinados para que nosotros siguiéramos viviendo. Te has anclado en tu tierra vasca con una profundidad invencible. Sólo te pueden asesinar, como a todos y cada uno de tus compañeros, pero no lograrían más que eso. Para tí la vida es servir a los demás, y la muerte anticipada un mero accidente. Tienes marido e hijos, y ellos son también nuestros héroes. A tí, que tantos amigos asesinados por el terrorismo nacionalista has enterrado, te van a llamar «asesina».

Recuerda, María, que un día le gritaron «¿asesino!» a Ortega Lara, dos años torturado en la soterra de Mondragón. Ni en Treblinka, ni en Auschwitz, ni en Büchenwald, mantuvieron tanta continuada tortura sobre una misma persona. Aquello nos avergonzó a todos, pero especialmente a los buenos vascos como tú que no aceptan que entre los de su tierra se hayan juntado tantos asesinos, tantos canallas, tantos miserables, tantos cobardes, tantos fariseos y tantos idiotas. Eres, a partir de ahora, la cabeza de los que sufren. Resiste y gana. Gracias por todo, María.

SADAM Y BIN LADEN
Editorial ABC  26 Junio 2004

IRAK, Al Qaida, Sadam Husein, terrorismo, forman parte de una nebulosa de la que apenas conocemos una ínfima parte. Que no se hayan descubierto evidencias formales entre el 11 de Septiembre y Sadam Husein o entre el depuesto dictador iraquí y Osama Bin Laden, sólo demuestra que sabemos poco y no somos capaces aún de interpretar correctamente lo que sucede en un inframundo lejano y hostil, en el que casi todos los actores empiezan teniendo un denominador común: el odio a Occidente y a lo que significa.

Es conocido que Sadam oficiaba de líder laico comparado con sus vecinos y que estuvo en guerra contra la República Islámica de Irán. Pero no lo es menos que en sus últimos años se dedicó a construir las mayores mezquitas de la zona y que hizo añadir las referencias religiosas que ondean ahora en la bandera iraquí. Ambas cosas no prueban ni que fuera un integrista ni lo contrario, sino que estaba dispuesto a utilizar cualquier pretexto para seguir en el poder.

Lo único que se puede constatar es que en este momento hay una ofensiva terrorista en toda regla contra los planes de convertir a Irak en un país democrático y estable, y que en esta batalla Al Qaida y los residuos del régimen del partido Baaz están claramente en la misma trinchera. Que no se sepa a ciencia cierta si Bin Laden está vivo o muerto no significa que debamos ignorar que sus planes terroristas siguen en pie; en Irak o en cualquier parte del mundo.

Política exterior española
No es lo que parecía
GEES Libertad Digital 26 Junio 2004

Uno de los fenómenos más curiosos de la condición humana es su capacidad para creerse sus propias mentiras. En la arena política española venimos asistiendo desde hace un par de años a la descalificación sistemática del presidente Bush y, como contrapartida, al elogio de la figura de su contrincante, el senador Kerry. No es un problema de antiamericanismo, se nos dice, sino de legítimo rechazo a una Administración reaccionaria.

Para cualquiera que se moleste en seguir el debate político en Estados Unidos es evidente la convergencia de republicanos y demócratas en los grandes temas de política internacional. No es ningún secreto. Kerry repite una y otra vez que había que ir a Irak y que es necesaria la transformación del Gran Oriente Medio. Pero ¿quién es la realidad para dictar sentencia frente al voluntarismo del socialismo español?

Moratinos ha enviado a sus funcionarios a explorar el entorno de Kerry y a preparar el advenimiento de una nueva época en las relaciones bilaterales y se ha encontrado con... la realidad. Sorprendentemente los demócratas no son lo que los medios de comunicación progubernamentales repiten, sino una versión distinta del mismo monstruo imperialista, militarista y globalizador. Se les ha recordado lo que ya el propio ministro había oído de labios de Rice: la gravedad del precipitado abandono de las tropas españolas de la primera línea en la lucha contra el terrorismo internacional y las inevitables consecuencias que tendría sobre las relaciones entre ambos países. El camino para una mejora pasaría por un mayor compromiso en la guerra antiterrorista en otros campos, empezando por Afganistán.

A juicio de lo publicado por los medios de comunicación los signos de la nueva etapa se van haciendo evidentes: nueva relación de Estados Unidos con Marruecos, amenaza del contrato de venta de fragatas a Israel, negativa de Bush a entrevistarse con Zapatero en la cumbre atlántica de Estambul... y mientras tanto otros aliados ponen de manifiesto el respeto que sienten por el gobierno español enviando a la princesa Ana a Gibraltar en viaje oficial –hacía cincuenta años que no ocurría nada semejante- o rebajando drásticamente el número de votos en el proceso de toma de decisión europeo a cambio del giro en favor del Eje franco-alemán.

Poco a poco los diplomáticos españoles, por muy socialistas que sean, presionarán para desarrollar una política más realista, pero los obstáculos que hallarán en su camino no serán fáciles de sortear. Por una parte el entorno inmediato del ministro tiene más prejuicios que oficio. Por otra, el giro a la izquierda, con la evidente intención de acabar con Izquierda Unida, obliga a una retórica radical que casa mal con las medidas que la Guerra contra el Terror exige aplicar. No es casual que Moratinos rechazara primero el envío de un contingente a Afganistán y que luego de la Vega reconociera que está en estudio, aunque se evite asumir la responsabilidad de un área geográfica –como nos ha pedido la OTAN- y se manejen cifras ridículas sobre su tamaño.

Los días pasan y ya no basta con hablar de talante y sonreír a diestro y siniestro. Las políticas no pueden ser sólo un ejercicio de retórica. Si en el terreno económico Aznar ha dejado una bolsa repleta de la que se puede ir tirando sin que se note durante algún tiempo, en política exterior el crédito se dilapidó la primera semana y las consecuencias ya comienzan a ser visibles.

Torturas en las prisiones catalanas
Si fuéramos como ellos
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 26 Junio 2004

Todos recordamos cómo la izquierda política, y sobre todo mediática, arrojó sobre la conciencia de Aznar, y aun de los votantes populares, las vejaciones ocurridas en una cárcel iraquí controlada por el ejército americano. Así que a los socialistas no les puede parecer del todo ilógico que hoy nos hagamos algunas preguntas. Por ejemplo: ¿qué tal concilian el sueño las autoridades de la Generalitat tras enterarse de que funcionarios de la Generalitat han torturado a presos custodiados por la Generalitat en prisiones de la Generalitat?

Si tuviéramos la décima parte de su sentido de la oportunidad propagandística y de su habilidad demagógica, los críticos con el PSOE y con el PSC (que no es lo mismo pero es igual) promoveríamos manifestaciones, concentraciones, foros, debates televisivos y radiofónicos, chats y paros universitarios para recrear detenidamente el modo en que el mes pasado, en las cárceles catalanas, un preso sufrió diversas palizas mientras permanecía dieciséis días en ropa interior. O cómo otro sufrió tantos golpes y puñetazos que se hizo sus necesidades encima. Y otro más necesitó cinco grapas en la cabeza tras recibir la visita de los funcionarios. Y a otro lo tiraron escaleras abajo con las manos esposadas a la espalda, lo dejaron en calzoncillos y lo golpearon y escarnecieron incluso delante de las enfermeras que lo asistían.

No tenemos fotos, claro, pero tenemos los testimonios y el estudio del Observatorio del Sistema Penal y Derechos Humanos de la Universitat de Barcelona. Como si se tratara de uno de los testimonios de Abu Ghraib que han fatigado los medios de comunicación occidentales, un preso declara haber oído “otros golpes y gritos que indicaban que estaban haciendo lo mismo con otros chicos”.

Como ni de lejos tenemos la soltura de los socialistas para estas cosas, en modo alguno gritaremos “Maragall torturador”. Ni ocultaremos que el govern, a través de sus inspectores, está investigando ya el asunto y parece decidido a depurar responsabilidades. Igual que hizo el gobierno de los Estados Unidos, donde han rodado algunas cabezas, se ha juzgado a soldados, se ha suspendido a la general encargada de la cárcel y el gobierno ha dado explicaciones públicas.

Nunca seremos como ellos y no le sacaremos punta a las inagotables posibilidades de este asunto como tema de debate para el Forum. Paz y diversidad: la paz del terror, la diversidad de golpes, patadas y bofetadas. En fin, que no, que no sigo. Porque, a diferencia de ellos, reconocemos la capacidad de nuestras democracias, la americana y la española, para corregir estas situaciones y castigar a los culpables. Con la miga que tendría regodearse en la relación que establece el citado observatorio entre los malos tratos y la UGT. Pero no. No.

Cuando suena el teléfono
Juan Pablo Colmenarejo La Razón 26 Junio 2004

Cada vez se emplea menos el teléfono fijo incluidos los de las cabinas callejeras. Ahora todo es con el aparato que llevamos encima, el portátil, aunque en la vida cotidiana le llamamos móvil. El martes hubo una conversación telefónica que para muchos es una noticia de largo alcance. Hablaron el presidente del gobierno y el lehendakari horas antes de una necesidad del PSOE en el Senado. Había que sacar adelante los objetivos presupuestarios en los que se incluye el déficit a la carta de las comunidades autónomas.

El partido de Ibarreche se había abstenido en el Congreso y los votos de sus senadores eran necesarios. Como en la Cámara Alta el PP está a cuatro de la mayoría absoluta, el gobierno tiene que sumar todo lo posible para sacar adelante sus propuestas e iniciativas. Todo tiene un precio y los votos del martes valen financiar parte de la Sanidad vasca, el pago de los gastos generados por el desastre del Prestige, y la ampliación de la plantilla de la Policía Autónoma Vasca.

Es lo que se ha ido conociendo con el paso de las horas pero no por los interlocutores en Madrid y Vitoria. El lehendakari ha dejado estupefacto a casi todo el mundo al afirmar que se habían alcanzado compromisos pero en el ámbito privado. Es decir que han alcanzado acuerdos pero que no nos importa. Nunca se había escuchado a un dirigente en un país democrático explicar que hay conversaciones institucionales que no deben hacerse públicas. Y eso que están hablando del dinero de los demás ¿ Por qué el lehendakari lanza al aire la sospecha y se mete en el lado oscuro? Está claro que está empezando a cocinarse algo y que nos vamos a enterar cuando el plato esté ya servido.

Los acuerdos Zapatero-Ibarreche abren un camino. Y todos los indicadores que tenemos hasta el momento nos llevan al ejemplo Maragall. El PNV parte del plan independentista fuera de la linde constitucional. El PSOE tiene a los socialistas catalanes preparando una reforma que cumplimente los pasos legalmente establecidos. Ya se lo dijo Maragall a Ibarreche.

En el fondo es lo mismo pero en la forma no. Ambas comunidades autónomas aspiran a competencias exclusivas del Estado. Además para Maragall es un modelo a seguir el régimen foral de las diputaciones vasca y de Navarra. No propone suprimir el sistema,que es constitucional pero insolidario con el resto de España, quiere extenderlo.

Jiménez Villarejo
Otro héroe del Fórum
José García Domínguez Libertad Digital 26 Junio 2004

Es algo admitido por todos que el fiscal Jiménez Villarejo es un héroe. Y su intervención en ese Foro Universal del Pensamiento Único y Solares Revalorizados ha reafirmado la convicción general de que bajo su apariencia anodina de probo funcionario se esconde un nuevo Prometeo. Tiemblan los más encumbrados poderosos de la Tierra cuando abre la boca el incorruptible Jiménez. Pero sólo ellos. Porque el implacable acusador responde a una tipología de titanes que se singulariza por la combinación de la audacia global sin límites con una cuidadosísima prudencia local.

De hecho, la bravura de Jiménez sintetiza en su persona toda una eclosión de paladines en la lucha sin cuartel contra las tiranías. Esa que empezó en España el día que Franco se murió tranquilamente en la cama. Ahora, son legión entre nosotros los émulos de Jiménez. Porque decir de Bush que es “el campeón de la pena de muerte” sale gratis total. De hecho, es la última consecuencia de la democratización de la épica; de la epopeya al alcance de cualquier hijo de vecino. De ahí, el caudal inagotable de las denuncias. Porque todos saben que el presidente de los Estados Unidos no va a enviar comandos de criminales a Barcelona para que secuestren a los ponentes del Fórum, los vistan luego con una túnica azafrán, y finalmente les rebanen la cabeza con un alfanje para que Al Yazira pueda entretener a su audiencia otro con vídeo gore. Ni Aznar. Por eso se le puede llamar “asesino” tranquilamente. Tampoco el mismísimo el Papa de Roma lanzará la Guardia Suiza contra los escépticos. Duro, pues, con el Papa de Roma: “¡Inquisidor! ¡Reaccionario!”

Nuestro tiempo es el del clímax de un heroísmo intercontinental. Se trata de una actitud de incontenible fervor que únicamente conoce una ley: medrar de forma proporcional al espacio. Porque se agiganta a medida que aumenta la distancia física, y viceversa. Sirva otra vez para ilustrar esa acotación la muy aplaudida valentía moral demostrada por nuestro hombre en los monólogos del Fórum. Después de revelar que lejos, en América, existe un “sistema autoritario de gobierno”, sostuvo Jiménez: “Debemos tener una mayor solidaridad con los inmigrantes”. Con los inmigrantes de muy lejos, se entiende. Hablar de los de muy cerca, de los locales, es algo que desaconseja ese límite espacial. Un cordobés, como él, que ha vivido muchos años en Cataluña conoce perfectamente qué derecho constitucional básico tiene que reclamar un inmigrante en público para ser declarado automáticamente persona non grata en el Principado. Por eso, el Ulises de los fiscales calló sobre ellos. He ahí, el gran atributo que adorna esta forma posmoderna de heroicidad: los clamorosos silencios locales.

Estoy seguro de que el tío de Trini Jiménez estaría dispuesto a llevar a Javier Solana ante el Tribunal Penal Internacional por el artículo que firmo ayer en Expansión junto a Colin Powel. Esa declaración de amor a los Estados Unidos realizada por el hombre de ZP en Europa ha sido una afrenta a la “resistencia del pueblo iraquí” y a la “total legitimidad” de los decapitadores que circulan por Bagdad. Es una lástima que Mister PESC esté tan, tan cerca. Porque si no, el héroe lo fulmina. Nadie lo dude.

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