AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 28 Junio 2004
La candidata San Gil
Iñaki Ezkerra La Razón 28 Junio 2004

EL CONGRESO DE ZAPATERO

Editorial ABC 28 Junio 2004

Zapatero, al otro lado de la pancarta
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 28 Junio 2004

Kirchner-Bonafini
Luis María ANSON La Razón  28 Junio 2004

Resquemor estadounidense
Editorial La Razón 28 Junio 2004

Opacidad
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo 28 Junio 2004

Maragalladas

Opinión El País  28 Junio 2004

OTAN como problema
José Javaloyes Estrella Digital 28 Junio 2004

Torturas
Cartas al Director ABC 28 Junio 2004

El PP se opone a que los presos de ETA puedan volver a estudiar en la UPV
Ep La Razón 28 Junio 2004

Francisco Vázquez: «La reforma de Estatutos es un tema baladí, de teología política, y no preocupa al ciudadano»

MANUEL MARÍN ABC 28 Junio 2004
 

La candidata San Gil
Iñaki Ezkerra La Razón 28 Junio 2004

La designación unánime de María San Gil como candidata a lehendakari para las próximas autonómicas es algo más que un final feliz para la crisis provocada por el empeño de Génova de disfrazar a Loyola de Palacio de monja misionera y enviarla al Molokai vasco a pillar una lepra nacionalista de baja intensidad como la del catalán Piqué. Es el segundo síntoma de que el PP de Euskadi ha alcanzado la mayoría de edad (el primero fue el valiente y espontáneo gesto de Antonio Basagoiti de destapar la caja de la Pandora democrática al responder a la pregunta de una rueda de prensa que «el candidato debía ser elegido desde el País Vasco»). Y es también, además de todo eso, un buen comienzo para afrontar y enmendar el descalabro ¬ratificado por las europeas¬ de la alternativa al nacionalismo de Ibarretxe que de momento ese partido ha dejado de representar. De tanto celebrar el empate moral con el PSOE en esas elecciones al Parlamento Europeo, el PP parece no enterarse aún del terreno ganado en unas semanas por el «eusko-talante» de Patxi López.

Con la floreciente candidatura de María San Gil se cierra un período de soledad y orfandad para el constitucionalismo vasco que sólo hizo felices a un PSE-EE irresponsable y siniestro que ha dejado de ser «moralmente» constitucionalista aunque siga guardando las formas (¿de qué sirve guardar las formas si se vacían éstas de contenido?) y a un nacionalismo política y socialmente crecido como no lo había estado nunca al ver en Iraq el gran descargo moral de todas sus culpas con respecto a una ETA por otra parte inactiva. Es una dramática paradoja que la ausencia prolongada de asesinatos ¬esta «tregua obligada» de ETA que ya dura trece meses¬ no ha aliviado la situación de las víctimas y los amenazados. La Euskadi de los tiros y las bombas ha sido reemplazada por «la Euskadi de las miradas».

Quienes vivimos en esa tierra y hemos dado públicamente el paso contra el nacionalismo totalitario y delincuente de Ibarretxe nos topamos con ese fenómeno con sólo salir de casa. No me estoy refiriendo ya a los gritos y los insultos del típico fanático filoetarra, de ese clase de especímenes que poseen un atuendo y hasta una clara fisonomía de hijos de puta. Me refiero a gente con el aspecto normal y apacible de trabajar en una oficina o un comercio, a matrimonios mayores, a amas de casa, a un tipo de personas que en cualquier otra sociedad serían incapaces de matar a una mosca pero que en las calles vascas son capaces de mirarte como si les debieras y no les pagaras, de volverse y de señalarte con el dedo y de irse cabeceando con un odio que nunca han sentido hacia los líderes de ETA y que al no verse respondido siquiera en los medios de comunicación por el único partido que hoy puede responderle y oponer otro discurso en el País Vasco ¬o sea el PP¬ ha ido creciéndose en poco más de tres meses como se crecen los cobardes ante el débil y el indefenso.

La guerra de Iraq, la posguerra, el 11-M, los coincidentes cambios sucesorios a escala nacional y a escala vasca así como el silencio impuesto al PP de Jaime Mayor y Carlos Iturgaiz por la marcha a Europa de ambos ¬silencio sobre la situación vasca que se dictó para «no dar una imagen de división» y que se cumplió como un toque de queda durante la campaña electoral¬ han sido demoledores para lo que ese partido encarnaba de respuesta a la ofensiva nacionalista. El PP vasco no ha dado, en efecto, imagen de división sino de hallarse en estado de coma. Hay una célebre cita de Flaubert que tiene mucho que ver con todo el PP de los últimos tiempos: «Los dioses ya se habían ido y Cristo no había llegado todavía, y hubo un momento en que el hombre estuvo solo». Por deferencia hacia el candidato a las generales Aznar no compareció entre el 11-M y el 14-M, pero Rajoy, por miedo escénico o por miedo a atar su nombre a los atentados, no llenó ese vacío y «hubo un momento en que el PP estuvo solo» y que le ha salido bien caro a ese partido. Como en Génova creen obligatorio tropezar dos veces en la misma piedra y piensan en Loyola de Palacio cuando deben pensar en Ignacio de Loyola (que aconsejaba no hacer mudanza en tiempos de zozobra) la historia se repitió con la sucesión vasca. «Jaime Mayor ya se había ido y María San Gil no había llegado todavía». Y hubo un momento que es mejor olvidar, en fin, porque ya es pasado y la nueva candidata tiene mucho trabajo por delante.

A María San Gil le espera ahora el trabajo de reconstruir la alternativa al nacionalismo que el PP todavía era hace cuatro meses; recuperar los votos de los descontentos del PSE-EE que al carecer de un banderín constitucionalista de enganche habían vuelto a la urna originaria ante el terrible dilema de «el talante o nada»; reconquistar el terreno que tanto ella como Basagoiti habían logrado ganar precariamente en las últimas municipales al avalar sus candidaturas con gentes del movimiento cívico; abrir el partido a la sociedad como hasta hoy no se ha logrado hacer y como lo permite el laboratorio vasco (el PP guipuzcoano de María San Gil lo forma un medio centenar heroico de personas que no tienen que ver nada con las oligarquías ni con las gominas pero sí mucho con los valores esenciales de la izquierda) y retomar, en definitiva, el discurso de Ermua así como el del 13-M, el de aquellas autonómicas de 2001 en las que por primera vez se contó lo que pasaba dentro del País Vasco y el nacionalismo temió perder el poder, el discurso de Jaime Mayor. Esto último ya lo empezó a hacer María San Gil el viernes en su primera comparecencia ante los medios. Y fue un alivio ver recuperado en su voz no sólo ese discurso sino sobre todo el tono, que es tan importante como el propio discurso. Yo hoy le pediría a María San Gil que siga hablando, que por favor no deje de hablar, que nos ponga la cabeza como un bombo, que llene con sus palabras que suenan a verdad el vacío de estos meses, ese silencio estúpido, atroz, insoportable del «talante».

EL CONGRESO DE ZAPATERO
Editorial ABC 28 Junio 2004

TRAS el año de elecciones que finalizó con los comicios europeos del 13-J, los socialistas van a dedicarse a su partido en el Congreso que tendrá lugar el próximo fin de semana. Si la intención de la dirección del PSOE es no hacer ruido y utilizar el Congreso como un acto de afirmación del liderazgo de Rodríguez Zapatero, la ocasión es propicia. Pero estando en el Gobierno no será posible mantener una visión exclusivamente interna de los debates. Al menos, no será esa la perspectiva con que se valoren desde fuera, porque nadie puede negar que el PSOE no estaba preparado para gobernar, como bien demuestran los dos primeros meses de su mandato, caracterizados por unos ministros que creen que su misión es sentar a juicio político -como mínimo- a los Gobiernos del PP. En todo caso, es legítimo que el PSOE busque en el Congreso una prolongación de los fastos de su victoria, limitando la discusión a los ajustes imprescindibles para procurar un buen engranaje con el Gobierno. La cercanía con la toma de posesión de Zapatero no da para grandes autocríticas sobre la acción política del Ejecutivo, y no parece que el recorte de distancias por el PP en las europeas vaya a provocar ninguna pregunta comprometedora, aunque debiera ser formulada.

Sin embargo, la autocomplacencia de los socialistas coincide con los primeros signos visibles de inestabilidad interna y de incoherencia programática. El socialismo catalán no estará en la agenda del Congreso, pero será sólo por deseo de no abordar la crisis que está larvando y nunca porque suponga un riesgo cierto a corto plazo. Maragall va por libre, tiene el poder en Cataluña y veintiún diputados en el Congreso, amarró la victoria en las europeas y exige segregarse del Grupo Parlamentario socialista. También está fijando el índice del debate en esta legislatura crítica, y su diplomacia paralela con los nacionalistas vascos es una fuente de hechos consumados para Zapatero y su prometida reforma estatutaria, criticada por Francisco Vázquez en una entrevista que publica hoy ABC. Si los socialistas quieren apuntalar a Zapatero, tienen que preocuparse seriamente de Maragall. Tampoco desaparecerán, por el hecho de no hablar de ellas, las contradicciones entre la política económica de Solbes, por un lado, y las pretensiones intervencionistas de una buena parte del Consejo de Ministros y la retribución de los pactos con los nacionalistas, por otro. No será en el Congreso donde los socialistas se pregunten qué hace un ministro como Solbes en un Gobierno como el de Zapatero, pero cuando un partido deja de hacerse las mismas preguntas que se hacen los ciudadanos toma el camino equivocado.

Zapatero, al otro lado de la pancarta
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 28 Junio 2004

El Presidente del Gobierno capaz de sacar a traición sus tropas de Irak, el que hizo de la condena a Bush, Aznar y Blair (sin olvidar al anfitrión de las Azores, Durao Barroso) un referente básico de su política, el que se convirtió en el más fiel escudero de Francia y Alemania siempre que fuesen enemigos de los USA, el que hizo ministro de Exteriores a un amigo incondicional del terrorista Arafat, el que durante año y medio desfiló con los nostálgicos del Gulag detrás de una pancarta cada vez más grande que decía "Contra la guerra" y llamaba a Bush "asesino", en fin, el hombre que llegó al poder en España manipulando el más terrorífico atentado islámico perpetrado nunca contra Europa y se apresuró a conceder a los terroristas la victoria simbólica de retirarnos de Irak, debutará hoy como estrella al otro lado de la pancarta. Como en su día lo hiciera Felipe González tras anunciar un referéndum para sacar a España de la OTAN (según pacto firmado en Moscú con el PCUS de la extinta URSS) aunque acabara haciéndolo para seguir dentro.

Para preparar su visita a los cuarteles de la OTAN en Turquía, el "desertor" Zapatero no ha dudado en convertirse en "renegado", anunciando que España enviará tropas a Afganistán para luchar contra el terrorismo islámico, ese mismo al que concedió la victoria política en Madrid, refrendada a toda prisa en Irak. ZP viaja a la OTAN cuando acaban de publicarse informes de abusos y malos tratos a los prisioneros talibanes que dejan pequeños los abusos de Abu Grahib en el Irak, tan utilizados por Zapatero contra Aznar y el Gobierno del PP. Quizás, tras descubrirse casos de malos tratos y torturas en las cárceles catalanas, el Presidente del Gobierno de España, tan sensible a los problemas políticos reales e incluso ficticios en Cataluña, se sienta más solidario de los gobernantes responsables de la violencia que de los presos violentados, aunque los de Barcelona fueran infinitamente menos peligrosos que los de Kabul o de Bagdad.

Un realismo gallináceo, rastrero, demasiado presente en la política norteamericana y occidental suele medir a los aliados por lo difícil de su atracción y no por lo leal de su compromiso. En ese sentido, nadie más enemigo que Zapatero se ha acercado tan rápido a Bush. Pronto veremos si éste olvida las afrentas a su amigo Aznar para entenderse con su sucesor, igual que su padre se amigó con Felipe tras la primera Guerra de Irak (tan condenada por el Papa como la II, por cierto, sin que nadie se acordase en la Izquierda de pedir la excomunión de González y de Serra, ni siquiera de Marta Sánchez). ZP y su fiel Moratinos podrían haber llevado a Jiménez Villarejo para detener a Bush y, una vez allí, apuntarlo como voluntario forzoso para Afganistán. No se sabe qué resulta más repelente, si ver a los políticos de la Izquierda española a un lado de la pancarta o al otro, porque, evidentemente, no creen lo que dicen en ninguno de los dos. Es un espectáculo entre grotesco y nauseabundo.

Kirchner-Bonafini
Luis María ANSON La Razón  28 Junio 2004
de la Real Academia Española

Siempre hay buitres que caen sobre los despojos de las grandes crisis nacionales. Es el caso de Hebe Bonafini. Esta señora, a la que con tanta delicadeza distingue Alfonso Ussía en sus artículos, se inventó, según las lenguas cachicuernas, dos hijos que eran terroristas montoneros y fueron asesinados por los militares de Videla. Esa historia permitió a la Bonafini incorporarse al movimiento de las Madres de la Plaza de Mayo y, aunque muchas de ellas, hoy abuelas, la rechazaron reiteradamente, se ha alzado con la mamandurria y vive, desde hace muchos años, a cuerpo de reina en una situación de perpetuo congreso, viajes, encuentros internacionales y toda clase de camelancias.

Hasta aquí, un caso más de caradura de esa extrema izquierda rapaz que explota los flancos débiles de la democracia. Pero resulta que Kirchner, el amigo de Felipe González y presidente de Argentina, ha convertido a Bonafini en su ojito siniestro para hacer méritos ante la izquierda y atraerse votos dispersos. Kirchner ha puesto a la Bonafini al frente del Museo de la Memoria. Ese Museo instalado en la Escuela de Mecánica de la Armada, donde la dictadura militar torturó a millares de argentinos, es un pretexto para dotar a Bonafini de todo un aparato burocrático con el fin de que pueda despilfarrar a su antojo y embadurnar de rencores la vida argentina.
Poco nos importaría a los españoles las flatulencias de Kirchner, si no fuera porque Hebe Bonafini es la amiga de Eta y, en cuanto tiene ocasión, se dedica a defender las salvajadas etarras en España, lo cual es una hijoputez de calibre descomunal. No parece probable que el singular ministro Desatinos exija a Kirchner embridar a la Bonafini y llevarla del ronzal hasta posiciones no ofensivas para la democracia española.

Resquemor estadounidense
Editorial La Razón 28 Junio 2004

El general norteamericano Ricardo Sánchez, cuyo relevo al frente de las tropas de la coalición internacional en Iraq ya está decidido, ha hecho unas declaraciones a LA RAZÓN en las que expone el disgusto que sintió ante la precipitada retirada del contingente español ordenada por José Luis Rodríguez Zapatero. La opinión de Sánchez, que por otra parte se deshace en elogios sobre el comportamiento de nuestro Ejército durante el tiempo que duró su misión, no es más que el reflejo del resquemor que se ha instalado en todos los niveles de la Administración estadounidense ante una decisión unilateral española que, desde luego, no ha sido bien entendida. Ante esta realidad, la cumbre de la OTAN que hoy comienza en Turquía podría haber sido una magnífica oportunidad para que el Gobierno socialista reiniciara el proceso de acercamiento a Washington, toda vez que sus portavoces han reconocido la evidente trascendencia del llamado «eje Atlántico» para el futuro de nuestro país.

Pero todo indica que el viaje de Zapatero, demasiado condicionado por sus compromisos internos, no va a suponer ningún cambio sustancial en el actual estado de cosas. El presidente del Gobierno, pese a las últimas resoluciones de la ONU y a los acuerdos alcanzados en la reciente cumbre entre Estados Unidos y la Unión Europea, ha convertido el problema iraquí en un asunto innegociable, en una cuestión de principios, que limita gravemente el margen de maniobra de nuestra diplomacia y que, al mismo tiempo, nos convierte en simples observadores de un proceso político de gran alcance internacional al que sí han sabido reengancharse Francia y Alemania.

Opacidad
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo 28 Junio 2004

La Consejería de Cultura se niega a informar sobre el dinero que ha pagado para comprar obras de arte destinadas al Museo Guggenheim de Bilbao. Se esgrimen argumentos de poca consistencia para no dar detalles de los fondos públicos que se han gastado en esas adquisiciones. La Consejería de Industria hace años que comenzó a restringir información sobre las ayudas concedidas a empresas. Los problemas con Bruselas parecen ser la excusa en este caso. El Departamento de Interior ha celebrado a puerta cerrada el acto de entrega de despachos de la última promoción de la Ertzaintza.

Lo que tienen en común estas tres actuaciones de otros tantos departamentos del Gobierno vasco es la opacidad, la negativa a facilitar el escrutinio público sobre determinadas actuaciones de la Administración, bien ocultando datos, bien restringiendo la presencia de los informadores. Sin embargo, nadie ha llegado tan lejos como el presidente del Ejecutivo vasco en su defensa de la opacidad en la gestión pública.

La semana pasada, después de que este periódico revelara la existencia de un acuerdo entre el presidente del Gobierno central y el lehendakari, Juan José Ibarretxe se negaba a facilitar detalles: «Yo no soy partidario de trasladar compromisos que se adquieren de una manera privada, en una relación institucional normalizada, al ámbito de la opinión pública -declaró-. Los compromisos no son para hablar de ellos en los medios de comunicación; los compromisos que se adquieren en el ámbito de la política son simplemente para cumplirlos, y yo espero sin más que se cumplan y punto».

Un acuerdo entre Zapatero e Ibarretxe, salvo que sea para la compraventa de un coche usado, no será nunca un asunto privado, y menos si concierne a cuestiones de gobierno que están siendo discutidas en público desde hace un año. Lo suyo es que esos acuerdos sean divulgados por los medios para que lleguen a conocimiento del ciudadano, porque la información es la base de la participación en las sociedades democráticas.

La frase ofrece una pista sobre las ideas de los medios de comunicación que tiene el lehendakari. Existe una tesis doctoral sobre la concepción que tiene el Papa de los medios de comunicación y que se ha hecho rastreando las referencias a la información contenidas en los discursos y documentos elaborados por Juan Pablo II. Si alguien aplicara ese método al lehendakari se encontraría con propuestas tan peregrinas como la que presentó a la dirección del PNV para que sus miembros no leyeran los periódicos hasta la noche a fin de no verse influidos por ellos. Se encontraría también el calificativo de «GAL mediático» aplicado por el inquilino de Ajuria Enea a medios que no considera afectos.

Maragalladas
Opinión El País  28 Junio 2004

A Pasqual Maragall le gusta ir por libre. Quizás es su principal atractivo. Y también el factor de mayor preocupación para sus socios y amigos. Sus dos últimas actuaciones polémicas han sido el elogio del plan Ibarretxe en su visita al lehendakari y la reclamación de un grupo parlamentario propio para los socialistas catalanes. Ambas han caído como un jarro de agua fría en el PSOE. Las relaciones entre Madrid y Vitoria están en una fase de deshielo y sería lamentable que Maragall se metiera por medio. La reclamación de grupo parlamentario propio, aunque antigua en el PSC, es vista como una deslealtad desde el PSOE, sobre todo a la luz de los costes políticos que asumió Zapatero para preservar el tripartido catalán. La derecha considera, por su parte, que el Gobierno es rehén de Maragall, y a través de él, de los nacionalismos.

Estas dos últimas maragalladas hay que situarlas en el proceso congresual del PSC. El mensaje a los suyos podría sintetizarse así: "Somos el primer partido de Cataluña, pero no somos todavía el partido de la mayoría". De modo que cabe leer sus recados en la perspectiva de un PSC que quiere ocupar el papel hegemónico que durante 23 años tuvo CiU. También cabe recordar que el PSC, excepto en las autonómicas, ha sido siempre el partido más votado en Cataluña. A Maragall le ha correspondido tratar de conseguir la cuadratura del círculo: conservar el voto socialista y al tiempo ser el eje del catalanismo. Y siempre ha pensado que su empeño debería estar en lo segundo, porque lo primero se da por supuesto.

Pero de Maragall se esperaba otra cosa: que liderara la modernización que CiU dejó pendiente. De ahí viene, en buena parte, el desconcierto. En vez de hacer con Cataluña lo que hizo con Barcelona -dotarla de ambición y situarla como una identidad eficiente-, prolonga y mimetiza el discurso pujolista. Si Cataluña quiere tener un lugar propio debe mejorar sus infraestructuras, apostar por la educación y la investigación, mimar los sectores con reconocimiento internacional y asegurar la cohesión social. Para ello, sin duda, tiene que pelear para una mejor financiación. Pero también movilizar a la sociedad en torno a un proyecto con objetivos claros.

Y aquí es donde no logra acertar Maragall. Tiene, en Madrid, al primer presidente que abre la vía de las reformas estatutarias y constitucionales. Cuenta con una oportunidad irrepetible de trabajar. ¿Qué es más rentable, aprovechar los espacios que se abren o presionar con unos objetivos que provocarán frustración si después no se cumplen en su totalidad? Sin duda, es más cómodo gobernar Cataluña desde la queja y la insatisfacción. CiU lo hizo y le dio para 23 años. Pero Maragall llegó cuando este juego ya era estéril. Por eso desconcierta su empeño en hacer pujolismo a golpe de maragalladas.

OTAN como problema
José Javaloyes Estrella Digital 28 Junio 2004

En la yema misma del problema de la OTAN, que busca un nuevo destino, Turquía se abre en Estambul como Cumbre atlántica, entre el Mar Negro y el Mar Mediterráneo, teniendo Iraq a su oriente y al terrorismo de Al Qaeda infiltrado dentro, en su sociedad. Nada de extraño, pues, que en condiciones así puedan haber parecido pocas las muchas medidas de seguridad en que ha aparecido envuelta la visita del presidente Bush. La Cumbre de la OTAN en Estambul ha sido, en este sentido, el más alto vértice de la prevención. Si es el espíritu de revancha uno de los principales motores que impulsan las actuaciones de Al Qaeda, Turquía no puede menos que estar entre sus objetivos de más alta preferencia; aunque no sólo por la concreta ocasión de la visita del presidente norteamericano y por celebrarse allí el plenario de los dirigentes atlánticos, incluido el presidente Rodríguez, sino, de modo principal, por haber sido esa gran nación euroasiática el ámbito más reciente de retroceso islámico. El hecho de que el actual Gobierno turco esté soportado por los votos islamistas, no puede ocultar que, institucionalmente, el Islam fue borrado del Estado, barrido de la Turquía actual, desde el golpe de Kemal Ataturk, 80 años atrás. Al Andalus, España, fue perdida para los musulmanes hace cinco siglos; Turquía, ayer mismo, como quien dice.

Ben Laden y sus inmediatos asistentes se encuentran instalados en la percepción aberrante de que la Historia puede ser reversible como un calcetín, cambiada por un golpe de moviola. Así llevaría ello a programar reivindicativamente el 11-M, lo mismo que los gravísimos atentados perpetrados meses atrás en la misma Estambul que ahora recibe a la Cumbre de la OTAN. En cierto modo, Turquía y España comparten una condición polar, Este –Oeste, en la cuenca mediterránea; polos que fueron de tensión máxima en el momento de Lepanto, y de antagonismo decreciente a partir de entonces, cuando el Imperio Turco, aun sosteniendo la llama islámica en el norte de África y calentando a los moriscos de las Alpujarras, se volvió contra los persas y guardó para sí, con Iraq, el resto del Asia Menor, hasta que fue derrotado y desmantelado en la Primera Guerra Mundial. Ahora, la Turquía moderna conserva intereses estructurales en las alternativas que encaran los iraquíes, cuando éstos avanzan sobre una alfombra de muertos hecha por Al Qaeda, hacia la inmediata transferencia de poderes soberanos. Pone pies en pared ante la pretensión kurda de un modelo federal para el nuevo Estado, pues ello incitaría a demandar lo mismo a los kurdos propios. Pero, asimismo, Turquía soporta el rebufo terrorista del conflicto de Iraq, especialmente en lo que afecta a la amenaza de Al Qaeda, por las razones dichas y por otras cuestiones puntuales, como las derivadas de la celebración de esta Cumbre, en la que la OTAN podría definir su nuevo destino.

El extinguido poder soviético y el emergido poder terrorista no son, como amenazas, problemas homologables. Si aquél postuló la creación de una capacidad militar de respuesta, éste parece demandar, con gran urgencia además, otro tipo de respuesta, de naturaleza esencialmente política, exigida por la necesidad de abordar, con disuasión militar dónde sea pertinente, los problemas sobre los que progresa la expansión del terrorismo islámico, tanto entre los árabes como en el Asia más remota y en el Caucaso. Posiblemente, ninguna perspectiva más completa para contemplar los nuevos retos de la OTAN que la perspectiva turca de Estambul.       jose@javaloyes.net

Torturas
Cartas al Director ABC 28 Junio 2004

Gesto por la Paz y Amnistía Internacional han convocado una concentración conjunta en Bilbao contra la tortura, bajo el lema «Torturaren aurka, por el Estado de Derecho». Hasta aquí perfecto, nada que objetar, al contrario. Es realmente necesario denunciar la tortura, la mayor vileza y crueldad que los seres humanos, y sólo los seres humanos, son capaces de cometer contra sus semejantes. Las dos organizaciones consideran necesario que los Estados, los Gobiernos autonómicos y municipales condenen públicamente el uso de la tortura, investiguen todas las denuncias, formen en derechos humanos a los cuerpos policiales y militares y garanticen los derechos de las personas detenidas. Perfecto.

Pero se les ha olvidado algo muy importante, a mi modo de ver: la tortura sistemática, diaria, ejercida sobre un colectivo de personas que simplemente quiere ejercer su profesión y expresarse en libertad, que sólo pretende que sus opiniones políticas se respeten y que no se les discrimine, insulte, odie, amenace, maltrate y asesine por exigir libertad. Me estoy refiriendo, claro, a todas las personas amenazadas por el nacionalismo violento, por ETA y su entorno. ¿Hay acaso tortura mayor que levantarse todas las mañanas sabiendo que estás amenazado de muerte? Hay muchas de ésas personas entre nosotros y no podemos ni debemos olvidarnos de ellas.    María del Coro Gálvez.   
San Sebastián.

El PP se opone a que los presos de ETA puedan volver a estudiar en la UPV
Ep La Razón 28 Junio 2004

Bilbao- El parlamentario del PP Iñaki Ortega rechazó ayer la realización de un convenio para que los presos vascos puedan volver a estudiar en la Universidad del País Vasco ya que, a su entender, «no han cambiado las circunstancias que propiciaron la puesta en marcha de esta medida». En este sentido, aseguró que «ETA y su entorno siguen teniendo influencia y coaccionando en la universidad vasca y que ésta no ha modificado su programa de presos».

Según explicó Ortega, el PP, que se plantea presentar una enmienda al respecto, recordará en la Cámara a los socialistas que la situación actual se debe, entre otras cuestiones, a que «se ha demostrado judicialmente y con los testimonios de los profesores la existencia de irregularidades, fraudes y amenazas a la hora de evaluar el programa de presos de la universidad vasca». Asimismo, advirtió de que «la influencia del miedo» sigue siendo importante en la UPV ya que, independientemente de que el gobierno central esté dirigido por el PSOE o el PP, «ETA y su entorno siguen teniendo influencia y siguen coaccionando en la universidad».

En la misma dirección se pronunció la portavoz de la Plataforma Profesores por la Libertad, Gotzone Mora, quien considera preocupante la disposición de la directora general de prisiones a que los presos de ETA puedan estudiar de nuevo en la Universidad el País Vasco, algo que considera «una irresponsabilidad». Además, mostró su «total perplejidad y malestar» por las declaraciones de Isabel Celaá, respondable de Educación del PSE, favorable a que los presos de ETA vuelvan a la UPV. Mora considera que Celaá tendrá que explicar si su propuesta de incorporación de la universidad vasca a la realización de funciones rehabilitadoras en relación con los «presos» se extiende igualmente a los miembros de la banda terrorista ETA.

La Comisión de Educación del parlamento vasco comenzará a debatir el próximo miércoles la proposición del tripartito para crear un convenio entre Instituciones Penitenciarias y la Universidad del País Vasco para que los presos puedan cursar sus estudios en este centro, así como la enmienda presentada por el PSE-EE a esta iniciativa.

presidente de la federación española de municipios y provincias
Francisco Vázquez: «La reforma de Estatutos es un tema baladí, de teología política, y no preocupa al ciudadano»
MANUEL MARÍN ABC 28 Junio 2004

Quejoso por el arrinconamiento de los Ayuntamientos frente al poder que aglutinan las Comunidades autónomas, Francisco Vázquez lamenta que «veinticinco años después, todo está pendiente. Los Ayuntamientos estamos donde estábamos hace 25 años. Miro hacia atrás y es una promesa incumplida permanentemente». Pese a ello, defiende con vigor la capacidad vertebradora de las Corporaciones locales frente a las «cotidianas» exigencias «soberanistas e independentistas» de partidos como el PNV, ERC o BNG. «Si yo tuviera que expresar mi preocupación política en este momento, no oculto que es el devenir de España. No conozco un sólo país con una historia tan dilatada en la que permanentemente se esté debatiendo acerca de cuál es su naturaleza y su definición». Y frente a ello, los Ayuntamientos: «Somos la institución que más cohesiona y vertebra España porque tenemos una idea común del país», dice el presidente de la FEMP.

- ¿Cómo actúan los Ayuntamientos frente a ese poder autonómico?
- Somos claves para actuar como elemento equilibrador, especialmente frente a aquellas autonomías en las que inciden ideologías, partidos y tendencias separatistas, que tienen como objetivo romper la unidad de España, buscar la independencia y soberanía de sus territorios. ¡A ver si dejamos de hablar de partidos nacionalistas y hablamos de lo que cada uno es en Cataluña, el País Vasco o Galicia! Los Ayuntamientos somos instituciones del Estado y no de ámbito autonómico, como quieren el PNV, CiU, ERC o BNG, que nos conciben como dependientes de su propio ámbito nacional y que no es tal, sino regional. Los Ayuntamientos son parte de una realidad nacional que es España y siempre será así. Y mientras los grandes partidos, el PSOE y el PP, no sean conscientes de ello y no hagan una apuesta clara y decidida por el municipalismo, van a sufrir muchísimas tensiones cuando no tengan mayoría parlamentaria, como de hecho ha pasado y está pasando.

- Desde hace más de veinte años, las Corporaciones locales tienen atribuido el 13 por ciento del gasto público. ¿Qué puede aportar el nuevo Gobierno para que varíe esta situación? ¿No es suficiente?
- No es que no sea suficiente; es un agravio comparativo respecto al resto de Europa, donde no sólo la media es más del doble, sino que es un elemento en permanente crecimiento. En España hay un estancamiento de más de 20 años que refleja la situación económica que atravesamos los Ayuntamientos.

- ¿Ha recibido alguna promesa del ministro de Administraciones Públicas sobre la compensación adicional por la eliminación del IAE?
- En este momento hay un déficit de 265 millones de euros en las previsiones compensatorias por la desaparición del IAE, lo cual ha llevado a muchos Ayuntamientos a suscribir créditos para afrontar su gasto corriente. Ahora mismo hay Ayuntamientos importantes que están prácticamente en suspensión de pagos porque, con presupuestos de 15 ó 18.000 millones de las antiguas pesetas, están teniendo déficits de ingresos en torno a los 500 ó 800. Hay una situación crítica que deriva de un incumplimiento del anterior Gobierno, y el actual tiene que afrontarlo desde ya porque es un problema de alcance nacional.

- Una de las principales preocupaciones sociales es la vivienda y en este asunto los Ayuntamientos tienen mucho que decir. ¿Cómo percibe usted las contradicciones que mantiene el Gobierno?
- La gestión del suelo es de las Comunidades, que son las competentes para legislar. Uno de los problemas para los Ayuntamientos es precisamente que hay 17 leyes autonómicas del suelo. Y el suelo de las grandes ciudades lo regulan y lo recargan burocráticamente las Comunidades, cuando quienes debían gestionarlo son los Ayuntamientos. A partir de ahí, no es que los Ayuntamientos seamos ajenos al problema del precio de la vivienda, ¡es que somos las primeras víctimas! Otro problema, quizás la madre del cordero, es frenar la especulación en el precio de los solares. Ahí hay que ser decidido.

- ¿Cree que el Gobierno acometerá la segunda descentralización, que garantice un marco regulador nuevo para la financiación local?
- Sí, es un imperativo constitucional. Lo que el ministro Sevilla llama la Agenda Territorial pasa en primer lugar por completar el desarrollo de la Constitución, que está interrumpido en las Comunidades. Hoy, las demandas de muchas Comunidades son puros flecos de todas las transferencias que se han ido ejecutando a lo largo de estos años. Los recursos que perciben son, las más de las veces, dinero que se les paga por actividades que no hacen ellas, sino los Ayuntamientos. España tiene un Estado consolidado desde hace más de 500 años, tiene una nueva estructura territorial autonómica de 25 años... Y lo que no se ha desarrollado es la tercera parte, la que tiene más de mil años: los Ayuntamientos. Es la descentralización pendiente. No cabe hablar ni de financiación autonómica, ni de Pacto autonómico, ni de reformas de Estatutos mientras que las Autonomías y el Estado no cumplan con su obligación de dotar a los Ayuntamientos de competencias y recursos.

- ¿Desautoriza usted, pues, a las Comunidades que plantean sus reformas estatutarias?
- No es sólo una desautorización. Es que no creo que ningún español esté preocupado por estas cuestiones. Son temas baladíes de teología política. No son temas que afecten a la vida de los españoles porque lo que desean es solventar los problemas más cercanos como la vivienda, el empleo... Hoy el Estado autonómico está ya consolidado y quien quiera más es que no quiere el Estado autonómico, quiere otra cosa. ¿Qué más hay que pedir? El «plan Ibarretxe» es lisa y llanamente romper la soberanía compartida que todos tenemos en este proyecto que es España. Y todas las cuestiones que se plantean desde Cataluña son ajenas al debate político de los temas que preocupan a los ciudadanos. Es reafirmarse en una singularidad... mantener toda una serie de privilegios y romper la idea de solidaridad en el conjunto de España.

- ¿Sobre qué bases debe articularse el reconocimiento de los Ayuntamientos en el Senado?
- Sobre las que prevé la propia Constitución, que define a los Ayuntamientos como parte de la estructura territorial del Estado y les da el carácter de instituciones políticas. Por tanto, si el Senado va a ser una Cámara territorial, tienen que estar presentes, además de las Comunidades, los Ayuntamientos y Diputaciones. En el fondo se trata de hacer en España lo que la propia España hace en el extranjero: la representación de España en el Comité de Regiones de la UE la tienen las Autonomías y los Ayuntamientos.

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