AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 1 Julio 2004
Cien días de gracia y el 11-M
Gabriel Albendea La Razón 1 Julio 2004

LA EQUIDISTANCIA

ABC 1 Julio 2004

EXTRAÑOS EN UN TREN
César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 1 Julio 2004

Sadam Husein responde ante Iraq

Editorial Heraldo de Aragón  1 Julio 2004

Un problema de origen

Miguel Ángel Quintanilla Navarro Libertad Digital 1 Julio 2004

¡Esto no es el corro de la patata!
Ignacio Villa Libertad Digital 1 Julio 2004

El Pacto secreto entre Gobierno y PNV
Isabel Durán Libertad Digital 1 Julio 2004

Congreso del PSOE
Agapito Maestre Libertad Digital 1 Julio 2004

La otra «marcha verde» que se prepara
Julián Lago La Razón 1 Julio 2004

El nudo gordiano

JOSEBA ARREGI El Correo  1 Julio 2004

Sadam se mostró nervioso y Alí «el Químico» tembló al ser entregados a la Justicia iraquí

Teresa Bó La Razón 1 Julio 2004

La Policía abate en una redada al líder ideológico de Al Qaida en Arabia Saudí
Isa Mubarak Riad La Razón 1 Julio 2004

Crisis en el PSE al votar con Otegui por la UPV
J. A. B. / M. S. Gonzalez La Razón 1 Julio 2004

«El silencio de la sociedad hace casi más daño que el atentado»
D. GUADILLA BILBAO El Correo  1 Julio 2004

La Guardia Civil revela que servicios secretos de países que fomentan el terrorismo financian grupos en España
Madrid Agencias Estrella Digital  1 Julio 2004

El confidente de la Guardia Civil vendió tres subfusiles y dos pistolas a la célula del 11-M
Juan C. Serrano / M. Ruiz La Razón 1 Julio 2004

Los islamistas tenían como objetivo un colegio británico y dos centros judíos

M. R. / J. C. S. La Razón 1 Julio 2004

Los terroristas intentaron otro ataque en el AVE a su paso por Mercamadrid
M. R. / J. C. S. La Razón 1 Julio 2004

Peces Barba equipara el plan Ibarretxe a un golpe de estado militar

BILBAO El Correo 1 Julio 2004

Marín corta el micrófono a Joan Puig por intentar preguntar en catalán en el Congreso
EFE Libertad Digital  1 Julio 2004

Manuel Marín no logra una tregua de ERC en las «emboscadas» con el uso del catalán

E. L. P. La Razón 1 Julio 2004

Las Cortes dicen que una ley no puede declarar oficial el catalán

Heraldo de Aragón 1 Julio 2004

Idolatría de la diversidad

FERNANDO SAVATER El País 1 Julio 2004

Los verdaderos motivos
LA VANGUARDIA Francesc De Carreras 1 Julio 2004




 

Cien días de gracia y el 11-M
Gabriel Albendea es catedrático y escritor La Razón 1 Julio 2004

Es ya un tópico que debe concederse a un Gobierno cien días de gracia. Se supone que es un tiempo prudencial para apreciar su percepción de la cosa pública y la orientación de sus actuaciones. Sin embargo, cuando un Gobierno empieza su mandato con una mácula democrática sobra esa deferencia generalmente exigible a la aposición y a la opinión pública. Éste es el caso del socialismo gobernante, más cuando está tan reciente su pasado de corrupción y asesinato ilícito que la ética más elemental nos debe prohibir olvidar. Este déficit democrático de la izquierda no se refiere sólo a las manipulaciones y mentiras que han sustentado sus discursos a partir del 11- M, al fin y al cabo suelen acusarse de manipulación y demagogia sin que hechos objetivos respalden esas acusaciones, sino que se trata de algo muy grave que no ha ocurrido en los años que llevamos de democracia y que arroja una sombra de ilegitimidad a los resultados del 14-M: el hecho de que la izquierda no respetara la jornada de reflexión y la convirtiera en una jornada de propaganda fascista e intimidatoria contra el PP. Nadie comentó entonces que el mismísimo Llamazares, tan demócrata él, hablo ante las urnas de la guerra. No cabe duda alguna de que la izquierda se saltó esos días una regla democrática elemental para sacar ventaja política de los muertos. Incluso algunos líderes socialistas confesaron con inaudito desparpajo que de haberse enterado de las concentraciones antigobierno se hubieran unido a ellas. Los agentes de Prisa se encargaron ese sábado preelectoral de la agitación callejera y mediática más infame. «El País» sacaba a relucir en titulares bien visibles las pancartas que llamaban asesino a Aznar. Pero, al parecer, no fueron cosas que se tomara muy en serio el tribunal electoral.

El argumento socialista de que la mentira del PP al atribuir a ETA el atentado tenía que contrarrestarse con la atribución del mismo a los radicales islamistas y su conexión con el envió de tropas a Iraq no se sostiene. Primero, porque la Policía, los papeles desclasificados del CNI y la estimación mayoritaria de los líderes y la opinión pública pensaban en ETA como autora. Segundo, porque el Gobierno no tenía ninguna obligación de informar continuamente de una investigación policial cuando el hacerlo podía dar al traste con la eficacia de la misma.Tercero, porque sólo un interés partidista podía explicar tanta prisa por conocer la autoría del atentado cuando la ciudadanía sólo era consciente de la espantosa tragedia, que no iba a paliarse por saber de qué asesinos se trataba. Cuarto, no sólo a priori, con el atentado del 11-S, por ejemplo, el de Casablanca y otros muchos, sino a posteriori por ejemplo con el atentado de Arabia Saudí, se demuestra que la escabechina del 11-M no obedecía a la participación humanitaria del Ejército español enn Iraq. ¿No había otros países de la coalición para atentar? ¿Por qué España? Ya es claro que, sobre todo, por cambiar el resultado electoral que favorecía a los terroristas y de paso, aparte de las facilidades policiales, actuaba el imaginario histórico de Al-Andalus en la cabeza de Al Qaida. Incluso a la pregunta «cui prodest», a quién aprovechó objetivamente el atentado, la única respuesta posible es: a los socialistas.

No es extraño por revelador que el PSOE, que acusó al PP de no informar sobre la autoría del atentado con suficiente celeridad, después de más de tres meses haya sido incapaz de informar de la fecha en que comenzó a prepararse el atentado. Ya es claro que ese silencio obedece a que el saberlo echa por tierra la tesis que le llevó a ganar las elecciones: supuesta conexión entre la guerra y el 11-M. Para vergüenza del PSOE, las declaraciones de El Egipcio sobre los dos años de preparación del atentado y el abortado intento de otro 11-M en el metro de París¬ ¿quién se opuso más que Francia a esa guerra?¬ invalidó por completo aquella suposición, si los hechos a los que antes aludí no eran suficientes.

Aunque sólo fuese por una cuestión de higiene mental, la reacción de Zapatero no debió ser sacar inmediatamente las tropas de Iraq. Ello significaba una infame cesión a los deseos de los terroristas. Una cesión más denigrante aún que los intentos de chantaje que hemos visto posteriormente, a Italia, a Arabia Saudí, a Corea. Porque no era ya: matamos si no retiras las tropas, sino matamos y además retiras las tropas. Por muchas promesas electorales que hubiera hecho, Zapatero no podía premiar el atentado con la retirada en vez de castigarlo. Además, con su decisión ya no tiene argumentos para enviar tropas a Afganistán , como pretende ahora, para luchar contra el terrorismo. Todo el mundo sabe ya que el terrorismo más virulento está ahora en Iraq. Aquí no se combate a insurgentes, rebeldes o cosa parecida, como los siguen llamando muchos medios de comunicación, sino a terroristas puros que se niegan a admitir la posibilidad de un gobierno estable y democrático en Iraq. En cuanto a la legalidad, que es la aparente obsesión de Zapatero, la última resolución de la ONU cubre a Iraq bajo el mismo paraguas jurídico que a Afganistán.

Ciertamente Zapatero no ha ganado las elecciones gracias al atentado, sino por lo que ha demostrado una mentira que propagó tras éste: la conexión entre el atentado y el envío de tropas a Iraq. Luego pensó: si retiro las tropas refuerzo esa conexión, o sea la mentira. Pero esta mentira ha llevado a los socialistas a una contradicción insoluble entre dos argumentos.

Primero: ganamos las elecciones si y sólo si establecemos una conexión entre el atentado y la guerra.
Segundo: hemos ganado las elecciones, pero eso nada tiene que ver con el atentado. Porque no pueden confesar que se han aprovechado de los muertos. Lo mismo que han hecho con los muertos del Yakolev, con la famosa muerte de Couso, etcétera.

LA EQUIDISTANCIA
ABC 1 Julio 2004

La transferencia de soberanía a un gobierno iraquí no ha apaciguado los ánimos de los que se opusieron a la intervención. Se oye cada vez más que se trata de una guerra contra el pueblo iraquí que empezó en 1991. Es curioso cómo se escribe la historia. Pareciera que la invasión de Kuwait fue la respuesta legítima del oprimido pueblo árabe contra el imperialismo. Hay demasiada nostalgia de Vietnam en cierta izquierda, y hay cada vez más equidistantes. Con el gobierno socialista ha vuelto una gauche divine mediática que se convierte en equidistante entre dos males absolutos: el imperialismo americano y el fundamentalismo islámico. Con la diferencia de que Francia nunca ha ocultado sus intereses estratégicos, y económicos, con el gobierno de Sadam.

Ahora que están de moda los libros de Memorias, convendría releer «La putain de la République», el libro que denuncia los sobornos sistemáticos de Estado que practicaba la petrolera gala en sus tratos con ilustres sátrapas. Más que nada para que no sigamos haciéndonos los ingenuos y jugando a la doble moral.

La política exterior del gobierno iba a ser una de sus señas de identidad y se está convirtiendo en un inmenso erial. No parece que pasando de la OTAN mejoremos nuestra posición en el mundo. Después de anunciar a bombo y platillo que sólo gracias a la retirada de nuestras tropas fue posible la resolución de la ONU que permite la recuperación de un consenso internacional en Irak, nuestro presidente afirma enfáticamente que nunca volveremos allí, haga lo que haga la OTAN, porque la situación tiene un vicio de partida. Claro que lo tiene, la invasión de Kuwait y la indolencia de la comunidad internacional que ha tardado casi 15 años, y varios salvajes atentados, en darse cuenta del peligro que significa la combinación de terrorismo y petróleo. Por eso no podemos esperar solidaridad ni comprensión tampoco de los demócratas norteamericanos ni de su candidato Kerry. Podemos seguir mirando para otro lado; es verdad que el incalificable episodio de las torturas lastra la legitimidad moral y política de las sociedades abiertas. Pero lo cierto es que con la soberanía en manos iraquíes veremos la naturaleza real del conflicto en ese país. Y no vale ponerse de perfil y decir que no es un gobierno representativo, ¿o acaso lo era más el de Sadam?.

La actitud del gobierno español es lamentable. Son ya demasiados ejemplos en los que el talante se traduce en síndrome de negación de la realidad, mero escapismo al mundo de los principios puros y castos. Menos mal que el lema del Congreso del PSOE es el compromiso, porque el gobierno parece haber decidido que en Irak se enfrentan dos potencias malignas y lo mejor es quedarse en casa a ver la Eurocopa. Y a esperar que nuestros amigos nos llamen por teléfono para contarnos cómo se han repartido la Comisión Europea, una vez que les hemos prometido nuestro apoyo incondicional para cargarse el Pacto de Estabilidad (Alemania) y la política de competencia (Francia).

EXTRAÑOS EN UN TREN
Por César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 1 Julio 2004

YO entiendo que la comisión para la investigación en torno a la masacre del día 11 esté poniendo muy nerviosos a los dirigentes del Partido Socialista y a todos aquellos que se sienten muy vinculados al proyecto de sociedad que defiende aquel. La masacre no fue un mero, aunque terrible, castigo sino que fue un golpe de Estado y tuvo las consecuencias de un golpe aunque el guión no haya tenido que ver con las técnicas clásicas que nos explicó Curzio Malaparte en su famoso ensayo. La masacre del 11-M abrió un proceso de pánico en unos momentos de vacío de poder a fin de dejar en total desprestigio al partido que estaba llamado a ocupar de nuevo el poder.

Yo entiendo que la sombra de la masacre sea tan alargada que no deje en paz a la dirección del PSOE, y no ya porque pueda existir algún tipo de sospecha en relación con la autoría, sino tan sólo por saberse beneficiado. Basta este hecho para sentirse aludido. Las consecuencias políticas del golpe colocan al equipo de Zapatero en una situación tan legítima como embarazosa en la medida que su ascensión al poder se debió a un plan criminal, aunque éste haya sido concebido por otros. Quiero decir que si el PP hubiera perdido las elecciones por culpa del «Prestige» la dirección del PSOE no habría tenido que estar acomplejada, como no lo estuvo Schröder al ganar las elecciones por afrontar con eficacia las inundaciones. Abruma a los socialistas pensar que, de no haberse producido la masacre, Zapatero no estaría en La Moncloa. En una palabra, que Zapatero llegó ahí no por sus méritos y ni siquiera por los deméritos del competidor, sino por las circunstancias creadas por los golpistas del 11-M.

POR todo esto las elecciones europeas eran muy importantes para los socialistas. Cifraban sus esperanzas en la gran victoria del 13 de junio. Tanto es así que Vallespín hizo hablar al CIS con sus deseos. Y es verdad que una fuerte victoria del PSOE en las europeas habría ayudado a despejar las dudas de la misma manera que el empate (24-24) viene a reforzar la idea de que la victoria del 14-M se debió a algo raro, a algo extraordinario, a algo anormal. Ha bastado con que haya desaparecido el terror al vacío de poder para que todo haya vuelto a su ser. Y, por lo mismo, ha vuelto a asomar la mala conciencia de los dirigentes socialistas y sus compañeros de fatigas. Ven maldecidores por todas partes. Se sienten perseguidos por haber llegado de-a-que-lla-for-ma al poder.

PERO aún más que la relación masacre-resultados electorales, lo que inquieta a los socialistas es el análisis de sus actuaciones a partir de la mañana del 11 de marzo. Porque si la masacre fue realizada por unos desconocidos con el objetivo de apartar al PP del poder y de esa manera crear una nueva relación de fuerzas en Europa y en Irak, los hechos posteriores que redundaron en ella sí tuvieron una autoría clara. Así que lo desasosegante es haber colaborado objetivamente con el plan de los criminales.

Por todo esto comprendo el nerviosismo de la dirección socialista. El PSOE lo tiene más difícil que el PP, puesto que está obligado a demostrar que sus actuaciones a partir de la mañana del 11 de marzo coincidieron casualmente con los objetivos que se habían propuesto los autores intelectuales de la masacre al tratar de terminar con el PP. Que, en definitiva, eran dos extraños en el mismo tren de la vida...

Sadam Husein responde ante Iraq
Editorial Heraldo de Aragón  1 Julio 2004

EL DERROCADO ex presidente Sadam Husein y once dirigentes de su régimen quedaron ayer bajo jurisdicción iraquí y hoy serán acusados por el nuevo Tribunal Especial de Iraq según un código que ha instaurado la pena de muerte. El portavoz del gobierno, Girgis Saada, resume que "la justicia iraquí lo toma bajo su autoridad". Las acusaciones contra Husein se refieren principalmente a las atrocidades contra kurdos y chiíes en los levantamientos de 1991, el uso de armamento químico contra una localidad kurda en 1988, el inicio de la guerra contra Irán entre 1980 y 1988, la invasión de Kuwait en 1990, los asesinatos en masa (fosas comunes y desaparecidos), la corrupción del régimen y otras denuncias de personas contra el dictador. Entre los acusados figuran el ex viceprimer ministro Tarek Aziz y el vicepresidente Taha Yasin Ramadán, que comparecerán el mismo día. La instrucción se augura que será larga.

La entrega del déspota, cautivo de EE UU, a la incipiente justicia iraquí es un gesto inevitable, que busca afianzar la débil sensación de una restitución real de soberanía a un gobierno que está muy lejos de tenerla. Ante una población que no recuerda sino regímenes dictatoriales, la condena del tirano puede ser un gesto popular y demostrativo de fuerza. Como gabinete provisional y de emergencia, parece que sus prioridades inaplazables habrían de ser la seguridad pública, la adquisición de legitimidad y la restauración de la arruinada vida económica del país. Pero esas tres cosas requieren tiempo y se ha optado por implantar la justicia penal ad hoc y la pena de muerte, con presunto carácter ejemplarizante y en busca de una imagen de la autoridad a que se aspira. Pero también los tiranos tienen derecho a la preservación de sus derechos como acusados. El proceso, inminente, no interesa sólo a los iraquíes, aunque sean ellos quienes lo juzguen. Otros países, con Irán y Kuwait en cabeza, ha sido víctimas de su reprobable gobierno que, por añadidura, puso más de una vez en riesgo la paz mundial. En la difícil situación del país, este proceso será una reveladora piedra de toque a los ojos del mundo.

Zapatero e Irak
Un problema de origen
Miguel Ángel Quintanilla Navarro Libertad Digital 1 Julio 2004

El presidente del gobierno ha afirmado que España va a desatender la solicitud realizada por el gobierno iraquí, por la ONU (con el voto favorable de España) y por la Unión Europea (con el voto favorable de Zapatero), y no va a prestar a este país ningún tipo de ayuda que requiera la presencia de españoles en territorio de Irak. Al parecer, todas estas peticiones no satisfacen las exigencias del gobierno español, que percibe “un problema de origen” en todo este asunto. Lo hay, ciertamente, y grave: se trata de que los hechos han colocado a nuestro gobierno en la obligación de optar entre conducirse éticamente y ayudar a Irak a convertirse en un Estado libre, democrático y próspero, o preservar transitoriamente su escaso y probablemente efímero atractivo electoral contra el interés del país. El gobierno sabe que debe atender esa solicitud (por eso votó a favor en la ONU y en la UE), pero no puede hacerlo explícito en España sin causar un grave daño a su imagen entre los votantes que de buena fe le creyeron cuando hablaba de Irak. Para el PSOE, hacer lo que debe hacer es negarse a sí mismo. Este es el “problema de origen”, o, mejor, el origen del problema, que sólo tiene una solución digna: cambiar de política, explicarse ante la opinión pública y aceptar el veredicto de las urnas.

Pero la respuesta dada hasta ahora impide al gobierno actuar decentemente, lo lleva a hacer como que ignora lo que ocurre a su alrededor –lo último, el consenso alcanzado sobre el “fotógrafo” de las Azores para que ocupe la presidencia de la Comisión Europea-, y delata un apego al poder y una falta de amor a la verdad, que casi garantiza la corrupción de las instituciones y de los procedimientos. En estas circunstancias, causa sonrojo el llamamiento a mantener “el alma democrática” que el presidente del gobierno se ha permitido dirigir a quienes han arriesgado la vida de sus compatriotas y su propia carrera política en esa tarea, y han sido abandonados a su suerte mientras la ejecutaban.

Seguramente, y contra lo que piensa el PSOE, el electorado español –que empieza a tomar conciencia de lo que pasó el 11-M y de lo que pasa en Irak- sabrá sancionar con su voto a quien antepuso y antepone su propio interés a la defensa de un interés general vital. Y vital para España es la derrota del terrorismo en Irak, y la consolidación de un nuevo Estado democrático, porque ese es el fundamento de nuestro sistema político, lo que declaramos desear para nosotros y para cualquiera. Si permanecemos al margen cuando nuestra ayuda es necesaria no sólo padecerán por ello los iraquíes, padecerán los fundamentos de nuestra vida política, nuestra estima como nación.

El mérito de quien combate por la vida libre de los iraquíes está precisamente en que no sabe si ganará, pero se esfuerza por ganar. Nuestro gobierno afirma –seguramente como coartada- que el hecho de que todavía no se haya ganado revela la inoportunidad del combate, y la justicia de las pretensiones de quienes atentan contra las instituciones del nuevo Estado iraquí. Esta perspectiva –que explícitamente ha sido rechazada por la ONU y por la UE con el acuerdo del gobierno español- manifiesta un error intelectual y una debilidad moral que no podemos permitirnos por mucho tiempo, y que no traerá nada bueno en la lucha contra el terrorismo, ni en Irak ni en España.

Gobierno Zapatero
¡Esto no es el corro de la patata!
Ignacio Villa Libertad Digital 1 Julio 2004

Jugar a la triquiñuela política vale una vez, hace su gracia y tiene sus efectos normalmente perecederos. Pero que toda la estrategia política de un Gobierno este basada en golpes de efecto, en los anuncios inesperados, en los cambios de planes nunca explicados y en el uso de viejos borradores como documentos oficiales es cuando menos una estrategia preocupante y muy peligrosa. El presidente del Gobierno que lleva semanas dando vueltas al envío de tropas a Afganistán ha intentado dar un golpe de efecto, pero parece que no aprende: ¡esto no es el corro de la patata!.

Desde luego después de lo que hemos visto en las primeras escaramuzas de Zapatero en el terreno internacional, entendemos que haya decidido recluirse en los cuarteles de invierno buscando un resguardo de los propios patinazos. Zapatero está incómodo en el escenario internacional y prefiere estar en casita antes que en el frió inhóspito de las cumbres. En estos dos meses de Gobierno, nos ha quedado una cosa muy clara: este Ejecutivo no tiene política exterior. Y lo que es peor se piensan que con cuatro viajes, tres manos estrechadas y cinco declaraciones vacías pero elocuentes se diseña la proyección española en el mundo; y lo que es evidente es que con una sonrisa como argumento nadie "le baila el agua". Más bien lo contrario se hace el ridículo más soberano.

Lo cierto es que en esta semana el presidente Zapatero se ha cubierto de gloria. Primero en Estambul asistiendo "telegráficamente" a la cumbre de la OTAN, luego buscando una "foto de pasillo" con el presidente Bus, y para terminar anunciando que asistirá al Congreso a informar del envió de las tropas a Afganistán una vez que el Consejo de Ministros haya aprobado el envió de tropas. Pero sinceramente, el señor Zapatero: ¿puede pensar que engaña a alguien?. La imagen en este terreno es lamentable y desde luego tienen que poner un poco de orden pronto o ya no habrá mucho remedio.

Ahora, Zapatero que no ha encontrado su sitio fuera de España quiere recomponer su estrategia a trancas y barrancas En fin, más contrariedades, más contradicción, más juegos florales. Y el problema es que con el prestigio de España no se debe jugar, por la cuenta que nos trae a todos.

Vuelco a la política nacional en septiembre

El Pacto secreto entre Gobierno y PNV
Isabel Durán Libertad Digital 1 Julio 2004

El PSOE está pactando en secreto un acuerdo con el PNV para dar un giro estratégico a la política nacional con consecuencias en varias direcciones. El transcurso de las negociaciones se resume en siete claves que pasamos a descifrar.

Primera: El pacto, si todo sale bien, consiste en que Juan José Ibarretxe retire su plan a la vuelta de verano, lo que no ha trascendido todavía es el precio que pagará el partido de ZP.

Segunda: El acuerdo se está negociando en Madrid en la carrera de San Jerónimo y tiene como interlocutores encargados de cerrar todos los flecos a los respectivos portavoces de ambos grupos, Alfredo Pérez Rubalcaba y Josu Erkoreka.

Tercera. Las negociaciones suponen de hecho puentear a Patxi López de quien no olvidan el grave error que cometió cuando, en plena euforia tras las generales de marzo, ofreció públicamente al PNV un pacto de gran calado a cambio de la retirada de su plan secesionista.

Las escasísimas personas que están en los entresijos de la negociación consideran que, al hacer público el ofrecimiento, el secretario general de los socialistas vascos pudo cortocircuitar la capacidad de maniobra del PNV debido a que lo que se pretende es que, de cara a la galería, la iniciativa parta del partido de los seguidores de Sabino Arana.

Cuarta. En este sentido, las negociaciones están avanzadas en algunos aspectos concretos como el inminente movimiento de ficha por parte del Gobierno respecto a los presos de la banda ETA, asunto del que habrá novedades en las próximas semanas, en plena vorágine informativa de la comisión de investigación de los atentados del 11-M, momento en que los ciudadanos incluso serían más proclives a una solución pactada del conflicto vasco, según sus cálculos. De aperitivo, el Ejecutivo acepta como muestra de talante la vuelta a la Universidad del País Vasco de los terroristas presos. De postre, las nuevas "tomas de temperatura" con la banda reconocidas por el presidente del EBB con el visto bueno de Interior.

Quinta. Hasta la fecha, ZP ha echado mano generosamente de la chequera. A cuenta de los españoles su política de gestos lleva abonados en pocos días el desbloqueo de la liquidación del cupo, la ampliación de la Ertzaintza –pagada por todos– y el abono de los gastos del Prestige. El precio únicamente por el apoyo a la ley de Estabilidad, es prohibitivo salvo pactos bajo la mesa que aflorarán en su momento.

Sexto. Si llegan a buen puerto, los acuerdos del Partido Nacionalista Vasco con el Gobierno de ZP se materializarán dejando en la cuneta a Esquerra Republicana, con lo que el inquilino de La Moncloa se quita de puertas afuera la hipoteca de Carod Rovira y de paso deja manos libres al tripartito. La estrategia incluye un colosal efecto de venta de imagen para el Gobierno del talante y del diálogo, ya que el mensaje será que Zapatero atrae a los nacionalistas hacia España y aparca las tensiones provocadas exclusivamente por el talante autoritario del PP de los anteriores gobiernos de Aznar pero reencarnado en Mariano Rajoy.

Y séptimo. Una nueva aritmética parlamentaria, más sencilla aparentemente para el PSOE, se impondrá desde el momento en que se escenifique la puesta en escena de los acuerdos entre Rodríguez Zapatero e Ibarretxe. A los 164 diputados de Ferraz, junto con los siete de los nacionalistas vascos, le suman los tres escaños de coalición canaria y sólo necesitan atraer a dos de los del grupo mixto. Los socialistas han pensado en los dóciles diputados del BNG, necesitados de más cancha en el panorama nacional para no desaparecer del mapa gallego tras el varapalo sufrido en las europeas y el retroceso de las pasadas legislativas.

El PSOE consolidaría así una mayoría absoluta con sólo tres partidos. Y de paso, Moncloa borra de un plumazo de la escena política nacional a Convergencia i Unio y al partido de Gaspar Llamazares, convirtiéndoles en ceros a la izquierda vivientes. Con esos tres grupos, el PSOE se garantiza, además, una aparente estabilidad y consolida su imagen de dialogante, según los cálculos del jefe de los socialistas en la Cámara Baja y auténtica materia gris del pacto a quien el presidente del Gobierno ha concedido plenos poderes sin interferencias monclovitas ni de los de Ferraz que ni siquiera están en la pomada.

Sólo los leones del congreso y poco más están siendo testigos mudos del cambio de rumbo en la política nacional que se está fraguando por encargo de un Zapatero que lo necesita como el respirar tras el empate con los populares en las europeas a tan sólo mes y medio de erigirse en presidente. Tras una política efectista, demagógica y electoralista que tan escaso rédito le ha producido, ZP pretende pasar a la historia como el hombre que resolvió la cuestión vasca. Todo esto se cuece en los aledaños del poder de espaldas a los propios partidos y a la opinión pública. Sólo quedan dos dobles interrogantes: ¿Hasta dónde está dispuesto ZP en su cesión de España a los nacionalistas vascos y por ende, en qué términos están pactando los de Ibarretxe con ETA y su entorno?; ¿Qué dará a cambio a Maragall para taparle la boca al tripartito y cómo se materializará su prometido reino de Taifas catalán?

Continuará.

Opinión
Congreso del PSOE
Agapito Maestre Libertad Digital 1 Julio 2004

Aunque sucede algo parecido con otros partidos políticos, es verdad que, cuando el PSOE accede al poder, tiende a confundir las tareas que son propias de un Partido con la acción de Gobierno y, a veces, con el Estado. La tradición socialista es tan reiterativa en esta confusión que convierte a este partido en un peligro para la democracia. Si a este problema congénito del socialismo español, que hace de la regla de la mayoría algo sagrado para someter a toda la nación a sus dictados, le añadimos, por un lado, su exceso de propaganda y, por otro, su contaminación nacionalista, entonces hay materia suficiente para que los socialistas más serios discutan sobre su futuro y para que no se dejen obnubilar por su extraña llegada al poder.

He ahí un material interesante para discutir en su Congreso. Sin embargo, no creo que esos asuntos sean tratados, porque cuando un partido está en el poder no sólo rehuye la autocrítica, sino que tiende a “legitimar” la ideología. Así las cosas, no creo que sea este Congreso el inicio de un verdadero debate para que el partido en el Gobierno acabe, de una vez por todas, con esa parte de su alma antisistema y leninista, que tanto daño nos hace al resto de los españoles. Por supuesto, este componente totalitario no es cosa del pasado, sino que ya ha dado unas cuantas muestras en estos meses de gobierno. En cualquier caso, soy de la opinión que la agitación ideológica a que nos sometió el PSOE en los últimos años, y que seguramente le han ayudado como en otras épocas a ganar las elecciones pasadas, la terminaremos pagando todos los ciudadanos. De modo parecido, pagará la nación española las exigencias del PSC, ese partido nacionalista alevosamente incrustado en el PSOE, que quiere hacer de España una extraña confederación de naciones inexistentes.

Tampoco creo que el partido de Zapatero intente solucionar en este Congreso su relación con los nacionalistas del PSC, entre otros motivos, porque son su sostén de gobierno. O sea, este Congreso servirá para legitimar el poderío de Maragall en el PSOE, por un lado; e intentará sacralizar, por otro lado, la ideología nacionalista, a saber, España ha dejado de ser nación para convertirse en nación de naciones. Los más pesimistas dicen, y no sin razón, que el concepto de España no pasa de ser ya una entidad administrativa, que los socialistas y nacionalistas tienden antes a utilizar para mantenerse en el poder que a reforzar para que todos los ciudadanos puedan defender sus distintas opciones políticas. En otras palabras, desaparecida España como nación, este Congreso, a pesar de la solución socialista de Santillana, concluirá que los problemas de una España plurinacional sólo tienen una solución asimétrica. En otras palabras, la igualdad de todos los ciudadanos de España, según los teóricos del plurinacionalismo socialistas, es imposible.

La otra «marcha verde» que se prepara
Julián Lago La Razón 1 Julio 2004

A la Jiménez, léase doña Trinidad, zapaterista de pro, le parece peor que fatal que hayan elegido presidente de la Comisión Europea a Durao Barroso. No porque el ex primer ministro luso fuera en su juventud un revolucionario, radical y peligroso, que no es eso, sino porque ha sido el anfitrión de las Azores, lo que le parece imperdonable.
Referencia esta, la de la foto de las Azores, a la que han sacado tanta punta los gabilucos y demás vasca mediática. O sea que no, que como Durao en vísperas de la guerra de Iraq se retrató junto a Bush, que será más corto que las mangas de un chaleco pero es el césar imperator, no debería presidir la UE mismamente.

Así que veremos en qué acaba la carga antiUSA del Gobierno Zapatero, a quien de momento el presidente Bush se ha negado a verle a solas ni siquiera unos minutos en no sé que reciente cumbre, pese a que ZP se haya dirigido a él llamándole «George» como si fueran colegas. Más o menos como Aznar, cuya intimidad con el presidente de Estados Unidos a Zapatero le repataleaba.

De entrada a la Casa Blanca le ha faltado tiempo de firmar un acuerdo estratégico militar con Marruecos, cosa que no habría ocurrido con Aznar de presidente, lo cual no es ninguna anécdota. La primera, pues, en la frente, que ya ha apuntado el ex ministro Piqué la segunda, y no sin agudeza en su análisis. Bueno, pues eso, que según Piqué supone un riesgo inminente haber perdido en el norte de África el paraguas de Tío Tom, estando como están los franceses a verlas caer, que pocas cosas les incomodan tanto a los gabachos para sus «bussines» como las inversiones españolas en la zona.

De modo y manera que al Eje Berlín-París, por el que Zapatero ha apostado para la UE frente a Niza, no se le moverá ni un pelo si don Mohamed vuelve a las andadas, en suma, si recurre al uso político del factor nacionalista a base de dosis de antiespañolismo para que el trono no se lo pongan en riesgo los fundamentalistas. Dicho de otra forma, que más pronto que tarde el rey alauita se envolverá en la bandera de las reivindicaciones sobre Ceuta y Melilla, como hiciera su padre Hassan II con la ocupación del Sahara, diseño «made in USA», por cierto, cuando Franco estaba espichándolas.

Concretamente, que Ceuta y Melilla se han convertido en moneda de cambio, sin que haya ahora un Colin Powell para parar los pies al expansionismo del niño-sátrapa, tal cual aconteciera con lo del islote Perejil, por si lo hemos olvidado. O lo que es lo mismo que, sin ser agoreros, mucho nos tememos que esta legislatura Zapatero habrá de lidiar con otra «marcha verde», o equilicual, y a ver entonces qué hace el ministro Bono, si se disfraza de capellán castrense, de Millán Astray o de carnero de la legión, con perdón.

El nudo gordiano
JOSEBA ARREGI El Correo  1 Julio 2004

No son pocos los que piensan en la sociedad vasca que algunos planteamientos políticos terminarán imponiéndose no por la fuerza de los argumentos, ni siquiera por la fuerza de la mayoría, sino por el cansancio de los que piensan de otra forma. Ante el 'insistencialismo' de Elkarri y el 'diálogo hasta el amanecer' del lehendakari, muchos han echado la toalla. No es que se hayan ido a dormir, sino que están a punto de hacer mutis por el foro, a punto de abandonar el escenario.

Parece que algún tipo de desenlace se avecina, entre tanta insistencia y tanto cansancio: el plan Ibarretxe se pone, el próximo otoño, a votación en el Parlamento vasco. No es aprobado. El nacionalismo acusa a PP y PSOE de estar en el 'no' al lado de Sozialista Abertzaleak. Y a partir de ese bloqueo, en la primavera del año próximo se convocan las elecciones autonómicas con carácter plebiscitario, pues el nacionalismo vasco los convertirá en un sí o no al plan que no ha obtenido la mayoría en el Parlamento vasco. El nacionalismo vasco obtiene en esas próximas elecciones la mayoría de la representación parlamentaria y desde esa mayoría se planta ante 'el Estado', obligando a éste a negociar desde la debilidad de ser minoritario en la sociedad vasca en cuanto Estado español.

Ésa es la verdadera superación del marco estatutario: sustituir la institucionalización de la sociedad vasca por pacto interno entre diferentes por una institucionalización desde la mayoría nacionalista. Todas las demás figuras argumentativas son de adorno: el derecho de autodeterminación, la cosoberanía, lo que se lleva o deja de llevar en Europa, el diálogo, el consenso, la paz, el valor del cambio aplicado a los marcos jurídicos, todo es discutible, todo es defendible, en democracia no hay por qué renunciar a nada. Nada de todo esto importa realmente. Lo que importa es poder definir institucionalmente la sociedad vasca sólo desde la mayoría nacionalista.

Ése es el momento de la verdad, ése es el punto de pureza original, ése es el comienzo incondicionado de la historia, ése el producto del diálogo sin límites ni condiciones, ése el acto de constitución del sujeto político vasco nacionalista. No es cuestión de reformar la Constitución española, pues ese sujeto no tiene cabida en ella. No es cuestión de reformar el Estatuto, sino de sustituirlo por otro tipo de marco. La verdadera cuestión es ser, en el mismo plano que el sujeto político de la Constitución española, y a partir de esa igualdad, porque el mundo actual es muy complicado, porque las relaciones económicas son como son, porque no se quiere quedar fuera de Europa, ofrecer una relación preferencial con el Estado, haciendo como que se comparte algo, lo mínimo para que la impresión se sostenga, pero sin que ese mínimo suponga menoscabo de la autoconstitución del sujeto político vasco en clave nacionalista.

Ése es el verdadero sentido de la reclamación del reconocimiento de la plurinacionalidad, algo que constitucionalmente es imposible. La reclamación del Estado plurinacional no es una mera declaración, sino que, concretada en detalles de poder de autogobierno, es todo menos la declaración expresa de independencia, por las razones indicadas hace un momento.

Ante este planteamiento la cuestión política por excelencia a subrayar es la de la libertad de los ciudadanos vascos, especialmente de aquéllos que no se sienten exclusivamente pertenecientes a la nación vasca, sin dejar por ello de ser vascos. Porque en la Constitución española, aunque muchos pretendan hoy que no existe ningún tipo de reconocimiento de Euskadi, del pueblo vasco, de la nacionalidad vasca, existe una limitación importante del sujeto político español: se reconocen nacionalidades distintas a la nación española, se reconocen lenguas distintas al español, se reconocen poderes importantes distintos del poder central, se ofrecen a quienes se sienten vascos instituciones con un alto grado de poder de autogobierno, con símbolos propios, con capacidad legislativa, con competencia legislativa en cuestiones fiscales, con capacidad de desarrollar medios de comunicación propios, y sobre todo con instituciones propias, actualización de instituciones históricas y continuidad de las mismas: juntas generales, diputaciones forales, Parlamento vasco, Gobierno vasco.

Se trata de una forma de resolver el problema: Euskadi existe en la Constitución española, existe un reconocimiento de la nación vasca en la Constitución española, un reconocimiento que no alcanza, porque se trataría de un imposible, a reconocer el derecho a dicha nación vasca de contar con un Estado propio. En este caso la Constitución española se estaría ahorcando a sí misma. Pero existe un reconocimiento muy amplio de la diferencia vasca, que incluso se puede afinar aún más.

En el caso del plan de Ibarretxe, que camina hacia una definición de la sociedad vasca como nación desde la exclusiva mayoría nacionalista vasca, ¿qué reconocimiento hay, en la práctica, de derechos y de instituciones, de la diferencia y de la pluralidad interna a la sociedad vasca en lo que al sentimiento de pertenencia se refiere? ¿Qué significa el pacto de convivencia con el Estado que ofrece el plan Ibarretxe para aquéllos que se sienten también pertenecientes a ese ámbito que es España sin necesidad de pacto alguno, porque se sienten y se saben pertenecientes a él como una evidencia? ¿Tienen que pactar como vascos que son consigo mismos como españoles que también son? ¿Cómo lo institucionaliza el plan Ibarretxe, si la definición institucional de la sociedad vasca se fundamenta exclusivamente en la mayoría nacionalista?

Más de un analista ha recordado que las constituciones no son simples acuerdos basados en el principio de mayoría. Son pactos previos entre personas, grupos, partidos, corrientes y movimientos que representan proyectos políticos distintos -porque representan identidades distintas, o intereses diversos-, que una vez acordados se presentan, de forma conjunta, a la sociedad a refrendo. Una vez refrendado por mayoría el pacto, que lo suele ser habitualmente por mayorías amplísimas, puede empezar a funcionar el principio de mayoría para el ejercicio de lo acordado de otra forma. Conviene recordarlo una y otra vez.

Más de un nacionalista dirá algo que se escucha incesantemente: nosotros hemos presentado un proyecto. Que los demás presenten el suyo y ya llegaremos a algún acuerdo, pero no puede haber acuerdo si los demás no se prestan a presentar sus proyectos. Dejando de lado que quienes así argumentan son los mismos que dicen estar dispuestos al diálogo y a la negociación sin límites, pero sin renunciar a nada, ese planteamiento tiene dos puntos débiles. En primer lugar, no acepta que el Estatuto existente sea un proyecto que pueda servir de discusión. Ellos lo dan por muerto, para ellos es inservible, la necesidad de algo nuevo debe ser dogma para todos. Si no, no hay acuerdo posible. Y argumentando así están tomando decisiones, o las quieren tomar, siguiendo con el uso del poder que les concede eso que han declarado muerto. Y al mismo tiempo están disponiendo de algo que no es sólo suyo, sino de todos los que lo pactaron y aprobaron.

En segundo lugar, es preciso que quienes defienden el plan Ibarretxe digan por qué hace falta algo distinto al Estatuto de Gernika, el Estatuto contra el que se han dirigido todos los ataques del terrorismo de ETA. ¿Para que ETA deje de matar? ¿Para ampliar el consenso en el que se basó el Estatuto de Gernika, del que quedaron fuera ETA y sus representantes políticos, es decir, la violencia terrorista y quienes no la han querido condenar nunca? ¿Porque el nacionalismo se equivocó en Estella, por segunda vez, como recuerda José Luis de la Granja, y ahora hay que legitimar, blanquear a posteriori aquella apuesta sin sentido? ¿Porque para blanquear aquella actuación el nacionalismo tiene que asumir ahora la tesis de la no validez del Estatuto de Gernika defendida con violencia por ETA desde el comienzo? ¿Para ampliar el marco de competencias, sin intención de anular la pluralidad de ámbitos de decisión de la que depende la libertad de los ciudadanos vacos, o para constituir el sujeto político vasco sin pacto interno, sin las ataduras, sin los compromisos de reconocer que muchos vascos no se entienden sin una complejidad de sentimientos de pertenencia?

El discurso de que el Estado español es un Estado complejo se ha convertido en moneda corriente. A esa complejidad responde la Constitución española con una construcción compleja del sujeto político, con una compleja estructura territorial del poder, incorporando tensiones importantes en su propia estructura. ¿Cómo se responde a una sociedad compleja como la vasca desde una definición de mayoría exclusivamente nacionalista? Ésa es la pregunta. Ése el nudo gordiano de la cuestión, dejando de lado los adornos y los discursos para la galería.

Sadam se mostró nervioso y Alí «el Químico» tembló al ser entregados a la Justicia iraquí
El dictador y sus 11 principales asesores conocerán hoy los cargos que pesan contra ellos
El nuevo Gobierno de Iraq ya tiene la custodia legal de Sadam Husein y la de 11 de los altos cargos de su régimen. El dictador y sus principales asesores, que serán juzgados por un tribunal especial iraquí, escucharán hoy los cargos que pesan en su contra y, de momento, permanecerán bajo vigilancia de las fuerzas aliadas. Salem Chalabi, el abogado que dirige los trabajos del tribunal, explicó ayer que los acusados parecían inquietos. El dictador estaba emocionado y nervioso mientras Alí Hassan al Majid, más conocido como Alí «el Químico», no podía dejar de temblar.
Con las botas puestas. Tras su salida de Iraq, Bremer se reunió con Bush en la Casa Blanca
Teresa Bó. Enviada especial La Razón 1 Julio 2004

Bagdad- «Sadam dijo buenos días y planteó si podía hacer algunas preguntas; se le comunicó que deberá esperar hasta mañana», explicó Chalabi, quien se encontraba en la sala donde el dictador y once de sus ex lugartenientes fueron llevados una vez transferida la custodia legal a las autoridades de Iraq. Sadam, que fue capturado cuando estaba escondido en su ciudad natal de Tikrit en diciembre, tenía buen aspecto cuando fue llevado ante un juez iraquí, en el primer paso para ser juzgado por las barbaridades que cometió durante sus décadas en el poder. El dictador, de 67 años, está acusado por los iraquíes de torturar y matar a cientos de miles de personas con la ayuda de responsables del Partido Baaz. Sadam llegó a la Presidencia del país en 1979, pero ya era el hombre fuerte de Iraq desde el golpe de Estado que dio su partido en 1968.

Muchos de los ex altos cargos iraquíes se mostraron también nerviosos y agitados, dijo el abogado, quien ha recibido numerosas amenazas de muerte desde que asumió la tarea de ayudar a recopilar pruebas contra Sadam y a preparar un tribunal especial que le juzgue. Algunos se mostraron hostiles cuando se les comunicó que serían imputados hoy. Alí «el Químico», llamado así por su participación en atentados con gas venenoso, incluido uno en el que murieron unos 5.000 kurdos iraquíes en Halabja en 1988, apareció especialmente inquieto, según Chalabi. «Parecía muy asustado. Estaba temblando».

Entre los otros entregados a la Justicia iraquí están el ex viceprimer ministro Tareq Aziz; Barzan Ibrahim Hasan al-Tikriti, medio hermano de Sadam y asesor suyo; Abid Hamid Mahmud al-Tikriti, su secretario; Sabawi Ibrahim y Watban Ibrahim Hasan al-Tikriti, hermanastros de Sadam; y Aziz Salih Numan, responsable regional del Partido Baaz y jefe de la milicia del partido.

La Policía abate en una redada al líder ideológico de Al Qaida en Arabia Saudí
Isa Mubarak Riad La Razón 1 Julio 2004

La Policía saudí mató ayer en una redada al que consideraba el hombre más peligroso de los 26 incluidos en su lista de terroristas islámicos más buscados por las Fuerzas de Seguridad del Estado. Fuentes policiales anunciaron a última hora de ayer que el citado sospechoso, identificado como Abdala al-Rashud, líder ideológico de la red de Ben Laden en la Península Arabiga, es uno de los dos activistas abatidos en un tiroteo con agentes de la brigada antiterrorista en el este de Riad. «El terrorista llevaba un cinturón explosivo atado a su cuerpo cuando fue alcanzado por las balas», explicó un portavoz de la policía. En el enfrentamiento también murió un agente del orden público y otros siete resultaron heridos de diversa consideración, al igual que tres civiles, que hubieron de ser hospitalizados por heridas de bala, añadieron. Según el portavoz policial, la secuencia de la operación se inició a primera hora de la tarde, cuando efectivos de la Policía se presentaron en un inmueble del barrio Malik Fahd, en el que se sospechaba que se refugiaban los activistas.

Los presuntos terroristas lograron huir en varios coches robados en la calle y fueron alcanzados en el barrio vecino de Al-Quds, en el este de la capital, donde fue tiroteado Al-Rashud, añadió. El terrorista abatido por la Policía saudí, Abdala al-Rashud, profesor de leyes islámicas, había llamado en multiples ocasiones a los militantes de la red terrorista de Ben Laden a la «guerra total» contra la familia real saudí.

Arabia Saudí, uno de los países más ricos del mundo, sufre desde hace más de un año una oleada de violencia terrorista que se ha cobrado ya la vida de centenares de personas entre civiles, sospechosos y agentes del orden. La autoría de la mayor parte de los atentados ha sido asumida por grupos a los que se vincula con la red terrorista internacional «Al-Qaida».

Las fuerzas de seguridad ya habían matado el pasado 18 de junio Abulaziz al-Moqrin, el supuesto líder de la organización terrorista Al Qaida en Arabia Saudi, horas después de conocerse la decapitación del estadounidense Paul. M. Johnson, a quien la red de Al Qaida secuestró y amenazó con ejecutar si no eran liberados los miembros de su organización encarcelados por el gobierno saudí en un plazo de 72 horas. La muerte de Rashud se produce después de que la semana pasada el rey Fahd diese un plazo de un mes para que los terroristas que se encuentren en el reino wahabí se entreguen voluntariamente a las autoridades para beneficiarse de una amnistía general.

Crisis en el PSE al votar con Otegui por la UPV
Los socialistas piden la vuelta de los etarras a la universidad vasca e irritan a los «redondistas»
Los socialistas vascos siguen a la deriva con el «nuevo talante», y ayer lo demostraron cuando pactaron con PNV, EA y la deslegalizada SA una moción para que los presos de la banda terrorista ETA vuelvan a la UPV. El acuerdo fue fuertemente criticado incluso dentro de las propias filas del PSE.
J. A. B. / M. S. Gonzalez La Razón 1 Julio 2004

Vitoria / Madrid- Los socialistas demostraron ayer su disposición a que los miembros de la organización terrorista ETA encarcelados puedan volver a cursar estudios en la Universidad del País Vasco (UPV) y no lo hagan, como ha sucedido en este curso educativo 2003/2004, en la UNED, debido a lo escandaloso del paso por la universidad pública vasca de algunos terroristas, que llegaron a aprobar cursos enteros estando en paradero desconocido y buscados por la Justicia. Prueba de ello es que pactaron tanto con PNV y EA como con SA para que apoyasen una iniciativa del PSE para que «de acuerdo con la legalidad vigente», suscriba el convenio con la UPV para «garantizar» el acceso a la educación superior en este centro «a la población reclusa que lo necesite» para poder estudiar en vascuence.

Esta propuesta provocó un encendido rifi-rafe entre la socialista, Isabel Celaá, y el popular, Iñaki Ortega, que intentaron consensuar la pasada semana un acuerdo, que no dio resultado. El propio Ortega mostró ayer su pesar por la actuación de los socialistas. «El respaldo de la formación ilegalizada a la propuesta supone una ruptura del PSOE del espíritu del Pacto Antiterrorista». «Supone un jarro de agua fría para los profesores y alumnos de la UPV amenazados por los terroristas y echa por tierra la labor realizada hasta la fecha para garantizar la normalidad en la UPV y eliminar la presión de la izquierda abertzale en la universidad», lo que calificó también como «una bofetada a las víctimas».

Lo cierto es que la iniciativa del PSE no ha sentado bien ni siquiera entre sus propias filas. Así, la concejal socialista de Guecho Gotzone Mora, «como portavoz de la Plataforma Profesores por la Libertad », mostró ayer la «consternación e indignación» del colectivo por el contenido de la propuesta de su propio partido.

Según la nota, a la que ha tenido acceso este periódico «la confusión, la demagogia y la tergiversación están presentes desde la primera línea hasta el final del texto». Mora asegura que el contenido de la propuesta «evidencia una absoluta irresponsabilidad política, un desconocimiento de lo que ocurre en el ámbito universitario y una falta total de criterios éticos». «Un contenido que manifiestamente se coloca al lado de los verdugos y deja a las víctimas en una total indefensión y soledad», asegura. «Pero es más, por el transcurso de los acontecimientos producidos esta mañana [por ayer] en la Comisión de Educación del Parlamento Vasco, da la impresión que han podido existir acuerdos previos entre los Partidos nacionalistas». Por ello, el colectivo de docentes universitarios solicitó la reunión urgente de los firmantes del Pacto antiterrorista.

SARA BOSCH, PSICÓLOGA
«El silencio de la sociedad hace casi más daño que el atentado»
La especialista critica la politización de las víctimas, un colectivo que guarda en su interior «un gran sentimiento de injusticia»
D. GUADILLA BILBAO El Correo  1 Julio 2004

Sara Bosch lleva más de una década ayudando a afectados por atentados terroristas y es responsable del área psicológica de la Asociación Catalana de Víctimas. La especialista participó ayer en unas jornadas organizadas por Gesto por la Paz en Bilbao.

-¿Cómo afronta una persona el día después de sufrir un atentado, bien directamente o contra algún familiar?
-En ese instante ni siquiera se entera de que se ha convertido en víctima. Es un momento muy confuso en el que el afectado todavía está levitando. Después ya depende de su situación personal, de su propio dolor. Pasados los días es cuando comienza a darse cuenta de lo que ha ocurrido.

-¿Y cómo responden?
-Uno de los signos más claros es la evitación, intentar olvidar. Incluso, puede sentirse culpable por haber sobrevivido. Evita pensar, evita ir al especialista y acaba automedicándose; lo peor que puede hacer.

-La solidaridad con las víctimas ha mejorado durante los últimos años. Sin embargo, en ocasiones parece que a la sociedad le cuesta mostrar ese apoyo. ¿Por qué?
-Porque para empezar las víctimas no dejan de recordarnos que nos puede pasar a cualquiera de nosotros. Además, a veces no entendemos por qué tienen que rumiar lo que han sufrido y seguir contándolo, o por qué cambian de forma de ser. No nos damos cuenta de que han pasado por un 'shock'.

-Ese silencio social, ¿es muy duro?
-Casi hace más daño que la primera herida, que el atentado. Esos abandonos, esas expectativas que se crean, esos trámites forenses y administrativos mientras siguen produciéndose atentados, provoca una victimización secundaria. Es un circuito dantesco.

-¿Y qué debe hacer la sociedad?
-Simplemente, no prejuzgar. Según pasa el tiempo, las observamos de diferente manera. La víctima pasa de ser alguien que nos crea una bondad infinita a una persona a la que vemos como quejosa, reivindicativa y a la que no le da la gana de olvidar.

Dolor e impotencia
-¿Qué guardan en su interior?
-Dolor, impotencia y un gran sentimiento de injusticia. Del terrorista no esperan nada, asumen que les ha tocado, desean que cumpla su condena y cada uno guarda su odio personal. Pero quien genera una rabia muy importante es el que acude a sacarse la foto tras el atentado y crea una serie de expectativas que no se cumplen, y con el que, además, la víctima puede acabar en un proceso contencioso.

-¿Hay una politización excesiva de las víctimas?
-Es terrible. Por eso reviven su experiencia cuando hay un atentado: saben lo que les espera a las nuevas víctimas. Algunas se enganchan a las noticias, otras prefieren aislarse...

-¿Cada una responde de manera diferente, dependiendo de su situación personal?
-Sí, pero también depende de la manipulación de su entorno. No hay que olvidar que algunas víctimas tienen una mayor relevancia social que otras. Lo importante es que la mayoría salen adelante; para mí no son víctimas del terrorismo, son héroes del terrorismo.

La Guardia Civil revela que servicios secretos de países que fomentan el terrorismo financian grupos en España
Las FSE detectaron actividad extremista en las mezquitas españolas tras los atentados de Casablanca
La Policía revela que los terroristas tenían entre sus objetivos un colegio británico y centros judíos
Rivero critica ''los gestos'' de PP y PSOE sobre la documentación presentada y pide coherencia
Alonso pide a la Comisión del 11-M que se preserve la imagen de los policías que comparezcan
Las Claves
La Guardia Civil advierte de que el paso de multitud de inmigrantes por el Estrecho puede ser aprovechado por miembros de Al Qaeda
En un informe de junio de 2003 la Guardia Civil ya cita seis mezquitas como centros de captación de islamistas radicales
Los Datos
El informe dice que la marginación y la pobreza en la que viven grandes bolsas de población son caldo de cultivo al extemismo
En los documentos del pasado año también se recoge la posibilidad de que se atente contra intereses estadounidenses
Madrid Agencias Estrella Digital  1 Julio 2004

Los Servicios de Información de la Guardia Civil recogen en informes fechados en junio de 2003, a los que ha tenido acceso Europa Press, que los servicios secretos de países que fomentan el terrorismo internacional financian en España a asociaciones de "españoles islamizados" que aparentemente tienen un carácter exclusivamente religioso. Este apunte se recoge en uno de los informes remitidos por la Subdirección General de Operaciones del Instituto Armado a la Secretaría de Estado de Seguridad que, a su vez, los ha facilitado a la Comisión de Investigación parlamentaria de los atentados terroristas del pasado 11 de marzo. Por otra parte, los docuementos entregados a la comisión recogen también que las Fuerzas de Seguridad del Estado detectaron tras los atentados de mayo de 2003 en Casablanca los primeros síntomas de actividad extremista islámica en España, especialmente a través de las mezquitas, aunque ya desde 2001 venían alertando de que España era objetivo del terrorismo integrista.

Así, en un informe del 26 de junio de 2003 con motivo de la Operación Paso del Estrecho de ese año, en el capítulo de riesgos "de intensidad media", se asegura: "No debemos olvidar la frecuencia con que nos encontramos en determinadas asociaciones islámicas de españoles islamizados, cuya actividad, aparentemente con fines exclusivamente religiosos, está sin embargo financiada por representantes de Servicios de Información de países vinculados directamente con la exportación, patrocinio y fomento de la actividad terrorista".

Los Servicios de Información de la Guardia Civil consideraron un punto de inflexión en la amenaza del terrorismo islámico contra España los atentados cometidos en Casablanca en mayo de 2003 y, a partir de ahí, comenzaron a fijar las fuentes de riesgo, por una parte el fenómeno de la inmigración y, por otro, la presencia de mezquitas y asociaciones islamistas en territorio español.

Estos informes, redactados con motivo de la proximidad de acontecimientos que implicaban un potencial peligro (Vuelta a España, vacaciones de la Familia Real, Operación Paso del Estrecho, etc.) van alertando del riesgo creciente del integrismo islámico para España y con fecha de 26 de junio de 2003, en uno de ellos se citan los atentados en la ciudad marroquí y las declaraciones del 'número cuatro' de Al Qaeda, Tawfiq Bin Attash, en las que situaba a España al mismo nivel de Estados Unidos y Reino Unido "no ha hecho más que confirmar a España como objetivo de los terroristas".

Causas de riesgo
Así, en las "causas de riesgo", el informe apunta en dos direcciones: Argelia y el conflicto palestino-israelí. Y entre los factores que aumentan ese riesgo cita la inmigración y las mezquitas y asociaciones. En cuanto al primer fenómeno, asegura que la marginación y pobreza en la que viven grandes bolsas de población se ha convertido en "caldo de cultivo idóneo para la propagación del islamismo radical en todas sus facetas".

El aumento de la población inmigrante, señala el informe, desemboca en el incremento de lugares de culto en territorio español, y éstos, a su vez, son aprovechados por los integristas como lugares de captación, fuente de financiación de grupos radicales, proselitismo y distribución de propaganda.

Ese mismo mes de junio de 2003, la Guardia Civil, en otro informe, ya señala mezquitas de localidades concretas: La Mojonera (Almería), Tudela (Navarra), Santa Bárbara (Castellón), Ruzafa (Valencia), la de Mayid Al Nuur (Sevilla) y la de Leganés (Madrid).

En ese informe se habla del "clima hostil anti-español" en Ceuta y Melilla y, aunque éste ya se había mencionado en escritos anteriores, los agentes de los Servicios de Información del Instituto Armado realizan un comentario que vincula a organizaciones radicales islámicas con las autoridades marroquíes, que tradicionalmente han parecido reprimir duramente sus actividades.

"Este clima está inducido, bien por grupos islamistas marroquíes, o bien por el propio Reino alauita, a través de las organizaciones citadas (de carácter islamista y que rondan las setenta en número)", afirma el documento. "En éstas (las asociaciones) han sido identificados líderes, claramente pro-marroquíes, que incluso designan directamente a los imanes de determinadas mezquitas. Estos imanes se encargan de materializar la labor de proselitismo pro-marroquí entre los asistentes a actos religiosos", continúa el informe.

Evolución desde 2001
En los informes del Instituto Armado, que se inician en mayo de 2001, se observa una evolución de la amenaza integrista para España sin mayor novedad hasta los atentados del 11 de septiembre. A partir de ahí, se señala la intervención en Afganistán y se comienza a hablar de grupos de riesgo, divididos en células de Al Qaeda, terroristas espontáneos y los que, finalmente, parece que atentaron el 11 de marzo en Madrid: "Células adscristas", que proceden del norte de Africa y aunque no forman parte de la estructura orgánica de Al Qaeda, pueden actuar en su apoyo o inducidos por la 'Yihad'.

A partir del verano de 2002 se comienza a señalar a España como base logística del terrorismo islámico y se señalan diferentes grupos, aunque entre ellos no figura el Grupo Islámico de Combatientes Marroquíes (GICM), única banda terrorista a la que las autoridades españolas han hecho explícita mención por su posible relación con el 11-M.

Ya en el año 2003 se identifican las comunidades autónomas donde se han detectado células de apoyo a los terroristas islámicos (Madrid, Aragón, Cataluña, La Rioja, Navarra, Murcia, Comunidad Valenciana y Andalucía) y las labores que realizan: Reclutameinto, falsificación de documentos, lugar de tránsito y cobertura de terroristas y envío de material electrónico a Argelia y Chechenia, entre otros.

En esos informes de 2003 también aparece mencionada la posibilidad de que se atente en España, pero contra intereses estadounidenses, como la base de Rota, la embajada en Madrid o el edificio de alguna empresa significativa.

El confidente de la Guardia Civil vendió tres subfusiles y dos pistolas a la célula del 11-M
Rafá Zouheir fue detenido en Valdemoro en 2002 por tráfico de armas, municiones y explosivos
El confidente de la Guardia Civil Rafá Zouheir, encarcelado por su presunta intermediación en la adquisición de los explosivos utilizados en el 11-M, vendió tres subfusiles y dos pistolas a la célula que perpetró los atentados en Atocha. Según la investigación policial, Zouheir consiguió las armas «gracias a sus contactos con la mafia búlgara en España». Antes de ser capturado por la acción terrorista, el confidente ya tenía cinco antecedentes policiales, entre ellos, una detención el 6 de febrero de 2002 en Valdemoro (Madrid) por tráfico de armas y explosivos, pese a ello estaba en libertad.
Juan C. Serrano / M. Ruiz La Razón 1 Julio 2004

Madrid- Rafá Zouheir, el confidente de la Guardia Civil, fue quien proporcionó a la célula terrorista del 11-M las metralletas que usaron contra la Policía antes de suicidarse en el piso de Leganés, según la investigación del atentado.

Se trata de dos subfusiles Sterling, de procedencia británica, y otro de la marca CZ, de origen checo, además de dos pistolas, cuyos restos se encontraron entre lo que quedó de la vivienda de Leganés tras la explosión.

Estas armas aparecían en las dos cintas de vídeo reivindicativas halladas por la Policía. La primera encontrada dos días después de los atentados en una papelera próxima a la Mezquita madrileña de la M-30 y la otra, hallada entre los restos de Leganés. En una y en otra, el comunicante de la imagen, aún sin identificar, portaba las armas en sus manos mientras reivindicaba la autoría de los atentados.

Los investigadores están convencidos de que Rafá Zouheir las consiguió «gracias a sus contactos con la mafia búlgara en España». Luego se las vendió a Jamal Ahmidan «el Chino», responsable operativo de la célula terrorista, con quién el confidente mantenía contacto. De hecho, el confidente fue la persona que puso en contacto a «el Chino» y al minero asturiano José Emilio Suárez Trashorras, también encarcelado, para que éste le proporcionara los explosivos que luego se utilizaron en la voladura de los «trenes de la muerte».

La célula sólo empleó los subfusiles cuando fueron descubiertos por la Policía el 3 de abril escondidos en Leganés. A través de una ventana del piso recibieron a los agentes con una ráfaga de disparos que precipitó la operación policial que terminó con el suicidio colectivo y la muerte de un miembro del GEO. En su investigación, la Policía no descarta que «dichas armas hubieran sido utilizadas en posteriores acciones previstas por los integrantes de la célula, de forma directa o indirecta». El convencimiento de que los islamistas tenían ideado una serie de ataques sucesivos lleva a pensar a los investigadores que la cinta de vídeo de Leganés la grabaron, precisamente para reivindicar después esas acciones de después del 11-M.

Antecedentes de Zouheir. En el momento de ser detenido (el 20 de marzo de 2004) por su relación con los atentados de Atocha, Rafá Zouheir contaba ya con cinco antecedentes policiales. El más significativo fue una detención que tuvo el 6 de febrero de 2002 en Valdemoro (Madrid) por tráfico de armas, municiones y explosivos. Pese a ello, se encontraba en libertad puesto que en octubre de ese mismo año fue de nuevo arrestado en Villanueva del Pardillo (Madrid) por una reclamación que tenía pendiente del Juzgado de 1ª Instancia e Instrucción número 2 de San Lorenzo de El Escorial.

Anteriormente, había sido detenido (21 de marzo de 1997) en Las Rozas (Madrid) por un delito de lesiones y posteriormente (el 2 de agosto de 1998) en Majadahonda, también en Madrid) acusado de un delito de robo o hurto de vehículos. En Lena (Asturias) también fue capturado por el robo de una joyería el 19 de septiembre de 2001.

Los islamistas tenían como objetivo un colegio británico y dos centros judíos
M. R. / J. C. S. La Razón 1 Julio 2004
Madrid- Los terroristas del 11-M tenían como potenciales objetivos de índole religioso dos centros judíos (una finca de recreo a 35 kilómetros de Madrid y la hospedería judía «Hospedería de la Sinagoga» en Avila), así como el colegio británico Brains en La Moraleja (Madrid), según consta en la documentación aportada al Congreso y de lo que ya informó LA RAZÓN. La finca de recreo, denominada «Masada» está dedicada a la organización de campamentos infantiles.

Por otra parte, los activistas del 11-M alquilaron un piso en la localidad granadina de Albolote para utilizarlo, presuntamente, como «base» y cometer más atentados.

Piso de Granada.Según el informe de la UCI, los activistas pudieron barajar la posibilidad de trasladarse a este «refugio» tras el 13 de marzo con el explosivo restante para «probablemente, seguir cometiendo atentados». No obstante, la Policía sostiene que «por un motivo que se ignora cambian de planes y deciden no viajar y quedarse en Madrid», para añadir que a la vista del descubrimiento por parte de las fuerzas de seguridad de la finca de Chinchón, «pudieron decidir de un modo precipitado alquilar el piso de Leganés». Los terroristas pagaron 800 euros por el alquiler, que se firmó por un mes (del 6 de marzo al 6 de abril). Dicho arrendamiento lo materializó Addennabi Kounjaa (uno de los inmolados en Leganés) con pasaporte falso, actuando como fiador Rachid Oulad Akcha (hermano de los Oulad, que también se suicidaron en Leganés).

El hermano y el primo de ambos han declarado que los terroristas tenían intención de ocupar el piso granadino por un corto espacio de tiempo (probablemente no superior a un mes) «plazo necesario para cometer el resto de los atentados que tenían planeados», según la Policía.

Los terroristas intentaron otro ataque en el AVE a su paso por Mercamadrid
M. R. / J. C. S. La Razón 1 Julio 2004

Madrid- Las investigaciones de la Policía revelan que la «célula» islamista que cometió la masacre del 11-M también pretendió, presumiblemente, perpetrar otro ataque en la vía férrea Madrid/Lérida a su paso por la zona de Mercamadrid (Madrid).

Según consta en un informe de la Unidad Central de Inteligencia (UCI) de la Policía entregado a la comisión parlamentaria que investiga los atentados, el día 30 de marzo de 2004, unos empleados de seguridad de Renfe detectaron la presencia de cinco individuos sospechosos en el trazado de las vías férreas de la zona citada, quienes huyeron «posiblemente sin poder completar la colocación de lo que podría ser un artefacto explosivo», consigna el informe.

La Policía sostiene que éste, y el atentado fallido contra el AVE Madrid/Sevilla a su paso por Mocejón (Toledo), «serían atribuíbles, presumiblemente, a la misma célula terrorista responsable de la masacre de Madrid».

La investigación policial sostiene que del análisis de las declaraciones de los detenidos y de otros informes, se determina la implicación de los fallecidos en la casa de Leganés y de algunos de los detenidos y de los huidos en los dos intentos de atentados contra las sendas vías del AVE los días 30 de marzo y 2 de abril, aunque no establece su grado de implicación en los mismos. Sí sostiene que el Citroën C3 intervenido en Leganés fue el que pudieron usar los terroristas para trasladarse a las citadas vías férreas.

Peces Barba equipara el plan Ibarretxe a un golpe de estado militar
Batasuna ofrece al PNV buscar un acuerdo basado en el preámbulo del texto
BILBAO El Correo 1 Julio 2004

Gregorio Peces Barba, rector de la Universidad Carlos III de Madrid y uno de los 'padres' de la Constitución, aseguró ayer que desde el punto de vista político «no hay ninguna diferencia» entre un golpe de estado militar y el plan Ibarretxe, porque éste constituye, a su juicio, «un intento de ruptura del fundamento básico de organización de una sociedad democrática». Persuadido de que el lehendakari encubre bajo su propuesta de nuevo Estatuto una reforma constitucional -disertó sobre ello en los cursos de verano de la Complutense-, Peces Barba tildó la iniciativa de «disparate» y acusó a los dirigentes vascos de querer «llevar las cosas al límite» cuando saben que «ningún Gobierno español» aceptará sus aspiraciones.

El rector no ahorró descalificaciones hacia un plan «patético» que, según enfatizó, supone «la modernización maquillada de una vieja institución propia de tiempos medievales». Junto a ello, se mostró inquieto ante el riesgo de que el proyecto pueda «avanzar impunemente» y que «otros quieran hacer lo mismo». En esta línea, subrayó que «no han desaparecido» aquellos «sectores adormecidos» que defienden una España única propia del modelo franquista y auguró que si el plan Ibarretxe va prosperando, «ellos también reivindicarán volver a su sistema».

Mientras Peces Barba se pronunciaba sobre la propuesta del lehendakari, la ponencia encargada de su estudio finalizó, como estaba previsto, la fase de comparecencias iniciada hace dos meses. Su presidente, José Antonio Rubalkaba, expresó su voluntad de empezar a debatir las enmiendas parciales en cuanto arranque septiembre -sin esperar al Pleno de Política General- y emplazó al PP y al PSE a entrar en la discusión.

Los aludidos remarcaron los diferentes criterios existentes en el tripartito, al que acusaron de nuevo de dilatar el proceso para acomodarlo a su interés electoral. Batasuna incidió también en su rechazo del plan, pero ofreció al PNV un acuerdo de «desbloqueo» sobre la territorialidad, la autodeterminación y la consulta popular, bases del preámbulo del texto de Ibarretxe.

AL FINAL PREGUNTÓ EN ESPAÑOL
Marín corta el micrófono a Joan Puig por intentar preguntar en catalán en el Congreso
El presidente del Congreso de los Diputados, Manuel Marín, retiró este miércoles la palabra e impidió plantear una pregunta parlamentaria al diputado de ERC Joan Puig ante su insistencia por intervenir en catalán. Marín le cortó el sonido de su micrófono y le pidió que hiciera la pregunta “como usted sabe que tiene que hacerla”.
EFE Libertad Digital  1 Julio 2004

Posteriormente, y una vez concluido el turno de preguntas dirigidas a la ministra de Fomento, Magdalena Alvarez, Marín permitió a Puig que planteara su pregunta siempre y cuando respetara el Reglamento de la Cámara, que establece que sólo se puede utilizar el español. El incidente tuvo lugar durante la sesión de control al Gobierno, cuando el diputado de ERC comenzó a plantear su pregunta a la ministra en catalán.

Puig intentó explicar que su intención era formular la pregunta en español y usar el catalán sólo para la explicación previa, algo que aseguró haber hecho en dos ocasiones en la comisión de Control de RTVE "sin ningún problema".

Tras rogarle Marín que formulara la pregunta "como usted sabe que debe hacerlo", Puig recomenzó su introducción en catalán y bajó el micrófono con la intención aparente de que sólo se le oyera en el momento de formular la pregunta; pero Marín le cortó el sonido y anunció que se pasaba "al siguiente punto del orden del día".

Puig preguntó al final de la sesión en Español

Minutos después, una vez terminadas las preguntas a la titular de Fomento, Marín se dirigió a Puig para explicarle que en este tipo de sesiones "hay que ser extraordinariamente estricto" con las cuestiones de orden. "Usted no ha podido ejercer un derecho que tiene como diputado y usted sabe por que", dijo Marín quien no obstante permitió al diputado "expresar sus sentimientos y su forma de entender este problema y lo haga constar en acta".

El diputado de ERC pidió realizar su pregunta, a lo que Marín apuntó que "el turno ya no está, aunque yo se lo podría reabrir". "Si usted cumple la palabra, no tengo ningún inconveniente que la pueda ejercer pero usted sabe cuáles son los condicionamientos, depende de usted", dijo el presidente de la Cámara. Y Puig leyó su pregunta en español.

Este es un incidente más de los protagonizados por los diputados de ERC en su intento de utilizar el catalán durante las sesiones de control al Gobierno y que han causado que la Mesa de la Cámara busque con este grupo parlamentario una solución a sus demandas sin violentar el Reglamento.

Manuel Marín no logra una tregua de ERC en las «emboscadas» con el uso del catalán
E. L. P. La Razón 1 Julio 2004

Madrid-No hay tregua. ERC quiere un gesto del presidente de la Cámara antes de desistir de su intento de utilizar el catalán en las intervenciones parlamentarias. El presidente, Manuel Marín, había pedido una «tregua» a los de Carod en «sus emboscadas» durante las sesiones de control parlamentario. Su vicepresidenta primera. Carme Chacón, había llegado, por la mañana, a un principio de acuerdo con el republicano Joan Puigcercós, para que primero hablaran en catalán, y luego tradujeran al castellano sus palabras. Marín desautorizó a la diputada del PSC.

De nuevo, pues, por la tarde, el diputado Joan Puig se saliera con la suya. Es más, cuando el parlamentario bajó el micrófono y expuso la pregunta en catalán, el presidente dió por concluido su turno. Sólo las buenas maneras de Puig, que requirió la palabra, una vez terminada la sesión de control en aras de no desatender las inquietudes de los trabajadores de Correos ¬de ello quería preguntar¬, lograron que Marín le permitiera, de nuevo, hablar en la Cámara para plantear su cuestión a la ministra de Fomento. Puig esta vez habló en castellano. Antes recordó a Marín que en la comisión de control de RTVE esa misma mañana, bajo la presidencia de un popular, sí se la había permitido hacer uso de su lengua. Lo mismo ocurrió, la pasada semana, mientras Chacón presidía la Cámara. ERC quiere un «único criterio» para todas las sesiones. Además, censura que Marín consienta «insultos e improperios de algunos en boca de unos, y no el uso del catalán en la Carrera de San Jerónimo.

POLÍTICA ARAGÓN
Las Cortes dicen que una ley no puede declarar oficial el catalán
Heraldo de Aragón 1 Julio 2004
Los servicios jurídicos advierten que sólo el Estatuto puede dar ese reconocimiento. La ley de lenguas se limitaría a normalizar y proteger la utilización de idiomas distintos al castellano en parte de la Comunidad.

Idolatría de la diversidad
FERNANDO SAVATER El País 1 Julio 2004

Las modas intelectuales son una recurrente plaga que supongo universal (al menos en la modesta porción del universo que yo conozco) e inevitable. Lo cual no las hace menos fastidiosas ni en algunos casos menos dañinas. Lo
peor de ellas es que frecuentemente sirven para adoptar un lema doctrinal tan evidentemente compartido que nos dispensa de ulteriores reflexiones o cautelas. En este mismo diario ha publicado recientemente Vicente Verdú un
par de excelentes artículos sobre cómo en España cuestiones sumamente debatidas en otros países como el matrimonio homosexual, la violencia doméstica, la energía nuclear y no sé cuántas más quedan vigorosamente
zanjadas en uno u otro sentido con sólo atribuir una incurable tendencia reaccionaria o subversiva al oponente. La etiqueta política hace innecesaria por imposible la argumentación social. Si uno es de izquierdas o de derechas, ya se sabe que debe pensar lo que sobre cada oferta del ajuar del mundo han decidido los más simplificadores en cada clan, lo mismo que la multinacional cinematográfica vende junto al gran estreno comercial la morralla de serie B o Z que quiere ver igualmente colocada en las pantallas. El que objeta o pretende calibrar, automáticamente parece pasarse al bando contrario.

Una de las modas ideológicas hoy más acendradas es celebrar la diversidad como la mayor de las riquezas culturales humanas, por lo cual debe ser protegida y potenciada cuanto sea posible, so pecado reaccionario de
perversa globalización. Los chantres de la diversidad brotan a cada paso y a cada fórum, aquí cultivando la diversidad que existe, allá subrayando la que parece un tanto desvaída o no suficientemente apreciada e incluso
inventándola valientemente donde por culpable negligencia no la hay todavía.

Cuando se les escucha, se diría que sólo la confirmación de la diversidad humana es protección eficaz contra el racismo y la xenofobia que tanto nos afligen. Lo cual no deja de ser paradójico, porque nadie es tan sensible a
la evidente diversidad humana como los racistas y xenófobos, hasta el punto de que se la toman tan en serio que por un color de epidermis o una variación lingüística están dispuestos a negar a sus convecinos la ciudadanía plena e incluso la pertenencia ?optimo iure? a la especie humana...

Que la apariencia física, los modos culturales y la posición social de los seres humanos son muy diversos es cosa que nadie en su sano juicio puede contestar. Y que tal pluralismo no resta a nadie ni un ápice de humanidad
plena debería ser igualmente evidente, aunque haya habido (o aún perduren) doctrinas abominables que lo cuestionen. Durante gran parte de la modernidad, la batalla del pensamiento progresista ha consistido en
reivindicar la igualdad fundamental de los humanos más allá de sus diferencias de epidermis, genealogías, sexo, creencias o costumbres. En tal planteamiento revolucionario contra el discriminatorio mundo tradicional, la
igualdad es precisamente lo que debe ser reivindicado frente a la diferencia, porque esta última es sencillamente un hecho mientras que aquélla es un derecho y, por tanto, una conquista. De ahí que los considerados comúnmente avances sociales hayan consistido durante un par de siglos en pasos hacia la igualdad efectiva de los tenidos por
irreductiblemente diferentes: sufragio general y no sólo censitario, similares derechos políticos y laborales para las mujeres y los hombres, educación general para todo el mundo, abolición de las castas y de la jerarquización de la sociedad en razas superiores e inferiores, seguridad social garantizada por igual a todos los ciudadanos, etcétera. Sin duda, también derecho para todos a que cada cual pueda creer, valorar o expresarse como desee dentro del marco de leyes que protegen de agresiones a los demás. Pero éste se trata de un mismo y único derecho a la diferencia que a nadie excluye, no de una diferencia de derechos como siempre han querido los privilegiados, racistas o machistas.

Se nos repite mil veces que la diversidad de manifestaciones de lo humano es una "riqueza". Y puede ser cierto, siempre que se entienda que nos referimos a la diversidad que respeta la igualdad humana esencial y no a la que
comporta diferencias discriminatorias del trato que merecen entre sí las personas, por muy "tradicionales" y peculiares de cualquier "identidad cultural" que sean tales jerarquizaciones. Es una riqueza lo que se nos brinda como oferta no obligatoria y voluntaria, por tanto, lo que permite a cada cual decidir lo que desea comer, a qué dios quiere venerar y con qué juegos prefiere entretenerse, no lo que le fuerza sin remedio a someterse a los ídolos tribales. Resumiendo, nos enriquece lo que podemos sin dañar a nadie escoger... y también en su caso descartar.

Pero ello no debe hacernos olvidar que la verdadera riqueza humana estriba en nuestra semejanza fundamental y no en aquello que nos hace superficialmente distintos. Es lo que tenemos en común más allá de culturas y folclores lo que nos permite entendemos, colaborar en empresas múltiples, convivir bajo las mismas leyes, compadecernos de los que sufren e intentar remediar los males que afectan al planeta que todos habitamos. El hecho de que todos los humanos poseamos un lenguaje y seamos seres simbólicos es más importante y enriquecedor que la diferencia de nuestros idiomas: gracias a tal semejanza podemos traducir y comprender las palabras del otro, compartiendo el universo significativo propiamente humano y así podemos enseñarnos verdades unos a otros, descubrir las necesidades, que a todos nos afligen y proponer soluciones generales que a nadie discriminen o minusvaloren. Las culturas no establecen barreras infranqueables ni están cerradas unas a otras, acabadas y completas en si mismas, como quieren algunos archimandritas del multiculturalismo pervertido. Como señala el antropólogo Marvin Harris, "todas las culturas consisten en una mescolanza de elementos derivados de otras culturas, como resultado del contacto directo o indirecto y de la difusión, algo que es tan cierto de Grecia como de Egipto. Es indudable que cuanto más desarrollada y compleja es una sociedad, en mayor grado su cultura (y subculturas) refleja la influencia de contactos de difusión cercanos y alejados, y mayor será a su vez la influencia cultural de dicha sociedad". Uno de los lemas repetidos por Bertrand Russell fue: "Recuerda tu humanidad y olvida todo lo demás!". Corrijámosle si es preciso, diciendo que no se deben olvidar las formas y modos en que se manifiesta nuestra humanidad... pero dejando bien claro siempre que no debemos anteponerlas a la humanidad misma que compartimos.

Hace un par de meses, en Bucarest, visité una primorosa iglesita ortodoxa. En el tablón de anuncios se convocaba a un seminario abierto que debía celebrarse esa misma tarde en el minúsculo y delicioso claustro del templo. Su tema: "El don de distinguir el bien del mal". Ojalá supiese yo rumano, pensé, para poder asistir con provecho a tal reunión porque ésa es la única diferencia que de veras me interesa: las demás me parecen, en el mejor de los casos, juegos florales, y en el peor, supersticiones neuróticas. Envidio a quien posea ese don precioso, porque él sí que conoce la diversidad que importa, la que nos enriquece sin borreguismos folclóricos. El resto no es literatura, como dijo en otro contexto Verlaine, sino simple idolatría.       Fernando Savater es catedrático de Filosofía de la Universidad Complutense
de Madrid.

Los verdaderos motivos
LA VANGUARDIA Francesc De Carreras 1 Julio 2004

HACE POCO MÁS de un año acceder a un mayor grado de autogobierno sólo preocupaba a un 3,9% de los catalanes

No parece que la demanda de un nuevo Estatut de Catalunya responda a deseos profundamente sentidos por los ciudadanos, sino a los objetivos y a las finalidades de determinados partidos políticos. No tengo a mano datos
actualizados hasta hoy, pero hace poco más de un año acceder a un mayor grado de autogobierno sólo preocupaba a un 3,9% de los catalanes, mientras que para un 54,4% el principal problema era el desempleo, para un 32,8% la
inseguridad y para un 32,2% la inmigración. Es probable que los sondeos actuales hayan detectado algunos cambios tras el reciente ciclo electoral, pero en la calle no se vive nada parecido a un clamor social, a aquel clima ambiental de la transición, cuando se pedía Llibertat, amnistia i Estatut d'Autonomia.

¿Por qué, entonces, la mayoría de los partidos catalanes –en realidad, todos menos el PP– tiene como principal objetivo de los próximos cuatro años la aprobación de un nuevo Estatut? A mi modo de ver, las razones de fondo son dos, estrechamente vinculadas entre sí. Una primera razón es el carácter instrumental que los partidos nacionalistas otorgan al Estatut. Una segunda, la necesidad que tienen estos mismos partidos de diferenciar a Catalunya del resto de las comunidades autónomas, a excepción del País Vasco y Galicia, es decir, a excepción de las comunidades que ellos consideran auténticas naciones.

En efecto, todo partido nacionalista, por definición, debe tener como meta final la plena soberanía de su nación, es decir, convertirla en Estado. Ahora bien, si ello inmediatamente no es posible deben darse los pasos necesarios para alcanzarla en el futuro. En este proceso, el Estatut d'Autonomia es un mero instrumento, sólo útil en la medida en que permite facilitar el camino hacia esta plena soberanía. Desacreditar el actual Estatut –y, por supuesto, la Constitución– como un nefasto producto de las imposiciones de la transición y no como el resultado de un consenso en lo básico –que es, precisamente, aquello que ha dado solidez a nuestra democracia constitucional– forma parte de las necesidades de un guión previamente trazado.

Los partidos nacionalistas, por su misma naturaleza, nunca pueden estar conformes con lo obtenido a no ser que se alcance la meta final y, por tanto, todo punto de llegada es, para ellos, inmediatamente, un nuevo punto de partida, siempre en dirección hacia la soberanía plena. También el nuevo Estatut, si es que se llega a aprobar, será considerado insuficiente desde el primer día, porque estos partidos alegarán que tampoco resuelve el
misterioso encaje de Catalunya en España. El motivo de esta alegación es muy claro: si se resuelve el falso problema de este famoso encaje los partidos nacionalistas se quedan sin su principal objetivo, aquel que les da una
identidad propia. Por tanto, el victimismo, el agravio comparativo y la queja continua no cesarán nunca, porque constituyen un elemento esencial de su ideología.

La segunda razón me parece que también está muy clara: todo partido nacionalista debe rechazar un estatus de igualdad entre comunidades autónomas. Como es sabido, la Constitución admite, con mayor o menor justificación, ciertas diferencias entre comunidades atendiendo a razones diversas, como pueden ser la tradición histórica, la diversidad de culturas o la insularidad. Son los llamados por la doctrina hechos diferenciales:
derechos históricos, lengua, derecho civil, régimen local, fiscalidad, quizás alguno más. Ahora bien, aunque no todas las comunidades autónomas son iguales, no debe existir discriminación entre ellas ni, sobre todo, entre
sus respectivos ciudadanos. Discriminación no es simplemente desigualdad, sino diferencia de trato constitucionalmente no justificada. Diversos preceptos de la Constitución (artículos 14, 138, 139 y 149.1,1ª, entre
otros) establecen cláusulas que impiden jurídicamente desigualdades injustificadas entre personas y entre comunidades.

Por otro lado, la evolución del Estado de las autonomías, debido al fundamental pacto autonómico de 1992 entre el PSOE y el PP, se ha dirigido claramente a la igualación básica de las competencias entre comunidades. Ciertamente, el camino hubiera podido ser distinto pero el impulso inicial ya prefiguraba el resultado al que hemos llegado: desde el punto de vista competencial somos un “Estado federal con hechos diferenciales”, según la ya
célebre precisión del profesor Eliseo Aja, uno de los más grandes expertos en esta materia. Pero, precisamente, el punto de vista nacionalista rechaza las fórmulas federales por la simple razón de que son igualitarias. Los
nacionalistas parten de que las comunidades que ellos consideran naciones tienen mayores derechos –colectivos, por supuesto– que aquellas otras que, según ellos, no lo son. Y tales comunidades nacionales deben tener, por
tanto, un Estatuto que las diferencie claramente del resto. La política autonómica federalista –denominada popularmente café para todos– es en estos momentos, por igualitaria, aquella que más combaten los nacionalistas.
Éstas son las dos grandes razones, los verdaderos motivos, por las cuales se pretende impulsar un nuevo Estatuto. Se alegarán otros, pero éstos son, a mi modo de ver, los verdaderos. Quizás usted, paciente lector, se pregunte:
¿qué hace en este embrollo el Partido Socialista? La respuesta también me parece bastante clara. Pero el espacio se ha terminado: dejémoslo para otro día.       FRANCESC DE CARRERAS, CATEDRÁTICO DE DERECHO CONSTITUCIONAL DE LA UAB

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