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Recortes de Prensa     Miércoles 14 Julio 2004

Nazionalidades histéricas
Román CENDOYA La Razón 14 Julio 2004

¿Es el euskera una coartada

ALFONSO GONZÁLEZ-GUIJA JIMÉNEZ  El Correo 14 Julio 2004

De la pirámide de calzoncillos a la sima de Avilés
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 14 Julio 2004

Globalización mediterránea y peligros del multiculturalismo
David de Ugarte La Razón 14 Julio 2004

Causalidades en red
Lucrecio Libertad Digital 14 Julio 2004

¡Y CÓMO NOS SOSIEGA LA DANZA MORA!
Ignacio RUIZ QUINTANO ABC 14 Julio 2004

HUMO DE PAJAS
Ignacio CAMACHO ABC 14 Julio 2004

Producciones Rubalcaba ficha a los independentistas
EDITORIAL Libertad Digital 14 Julio 2004

EL TERROR Y LAS URNAS
Jaime CAMPMANY ABC 14 Julio 2004

España y la lucha contra el terror
Jaime CAMPMANY ABC 14 Julio 2004

España y la lucha contra el terror
GEES Libertad Digital 14 Julio 2004

Un despropósito, sí
Cristina Losada Libertad Digital 14 Julio 2004

El triunfo de la Confederación
Jorge Vilches Libertad Digital 14 Julio 2004

Nación y constitución
Aleix Vidal-Quadras La Razón 14 Julio 2004

Montilla no quiere volver a Europa
José García Domínguez Libertad Digital 14 Julio 2004

El español, discriminado
Cartas al Director ABC 14 Julio 2004

Un informe del CNI, retenido por el PSOE, desvela la estrategia de Carod y Otegi durante el 13-M
Libertad Digital 14 Julio 2004

Sky News accede a un campamento que ofrece entrenamiento terrorista a niños palestinos
Libertad Digital 14 Julio 2004

El III Congreso de la Lengua dice que ya tiene financiación
Redacción La Razón 14 Julio 2004

 


Nazionalidades histéricas
Román CENDOYA La Razón 14 Julio 2004

El pensamiento débil de muchos de los personajes que pululan por la política española es el responsable del momento político actual. Nación, nacionalidad y soberanía compartida son parte de los palabros que los acomplejados nazionalistas, los nacional socialistas y los popular arribistas retuercen para hacer de sus regiones más Estado que el que inventó Franco. Los padres de la Constitución incorporaron a la Carta Magna un reconocimiento discriminatorio, además de barbaridad histórica, como es el de nacionalidad histórica. ¿Pero no dice la Constitución que todos los españoles somos iguales? La debilidad de los partidos que representan España aumenta el escapismo de los paletos localistas. Las nacionalidades históricas a golpe de chantaje, cuando no al rebufo del terrorismo, han degenerado en nazionalidades histéricas. Nazionalidad ¬no de nación sino de nazi¬ lo demuestra el modelo social instalado desde la imposición lingüística, la educación discriminatoria, el favoritismo económico de los afines al régimen y el fomento del odio y del miedo. Un modelo justificado sobre supuestos elementos de singularidad que nada tienen que envidiar al de «Mi lucha». Histéricas porque no paran de remover nerviosamente las estructuras del Estado. Ven que puede estar pasando su última oportunidad de no ser España. Los nazionalistas lideran un proceso de reforma de los Estatutos en el que Zapatero y Rajoy están cayendo por necesidad y/o por comodidad. ¿Quién para esto? ¿Maragall, López, Eguiguren, Piqué? Menuda tropa.

¿Es el euskera una coartada?
ALFONSO GONZÁLEZ-GUIJA JIMÉNEZ/JUEZ DECANO DE LOS JUZGADOS DE BILBAO El Correo 14 Julio 2004

Recientemente se publicaba un artículo de opinión del vocal del Consejo General del Poder Judicial Juan Pablo González González, bajo el título 'El euskera es una coartada' (EL CORREO, 7-7-04) en el que, entre otras cosas, se afirmaba que existe una indisimulada pretensión nacionalista de configurar poderes judiciales propios que sean políticamente afines, pretendiendo una quiebra del principio de unidad jurisdiccional propio del Poder Judicial, para fragmentar la soberanía estatal en múltiples soberanías.

Como era de esperar, enseguida surgió una primera respuesta, de un colectivo de profesores universitarios -en número total de cuatro- en la que se tachaba al vocal de tener mentalidad de funcionario y se adornaba la tesis contraria mediante el recurso a la tergiversación de la realidad y la simpleza de planteamientos.

No pretendemos polemizar en esta materia, pero, y puesto que nos afecta directamente, sí consideramos pertinente precisar algunas cosas que, aun siendo básicas y evidentes, no estará de más recordar, aunque sea escuetamente, para situar en sus justos y reales términos la cuestión de que se trata.

Nunca nos hemos opuesto a las políticas que pretenden fomentar el conocimiento del euskera y su racional y progresiva implantación en el ámbito de la Administración de Justicia. Pero somos contrarios y lo seguiremos siendo de forma radical a que el conocimiento del euskera por el juez, que hoy en día ya constituye un importante mérito, pueda convertirse en un requisito para el ejercicio de la función jurisdiccional en la Comunidad Autónoma del País Vasco. Exigir que sólo se pueda ser juez en el País Vasco si se conoce el euskera es absurdo. Tan absurdo como pretender, y eso habría que sostener si se quiere ser coherente en los planteamientos, que sólo quien lo conozca puede aspirar a ser miembro del Parlamento autonómico, del Consejo de Gobierno o simplemente notario, registrador, abogado o procurador ejerciente en el País Vasco.

Más aún, los jueces integramos el Poder Judicial, y este Poder Judicial es un poder único y del Estado, emanado de la soberanía nacional que, como bien es sabido, reside en el pueblo español. No existe, aunque a muchos les disguste, un poder judicial vasco, ni siquiera cabe hablar de jueces vascos. Tan sólo existen jueces y magistrados de carrera integrantes de un Poder Judicial único para todo el territorio del Estado. Precisamente por ello, el que hoy ejerce la jurisdicción en Tolosa puede ejercerla mañana en Reus o en Lalín, y de la misma forma el que la imparte al presente en Cádiz o en Badajoz puede impartirla en el futuro en Vitoria o San Sebastián.

Reiteramos, una vez más, que la obligación principal del juez es dispensar tutela con acierto y eficacia a cuantas personas la demanden en el ejercicio de sus derechos e intereses legítimos. Y que por el hecho de que el juez no conozca el euskera no se produce indefensión ni la tutela dispensada deja de ser efectiva. A nadie se le impide, en el ámbito judicial, expresarse en euskera, y el conocimiento pormenorizado y cabal que de los hechos litigiosos o justiciables y demás circunstancias procesalmente relevantes debe poseer el juzgador queda plenamente garantizado, si aquél no conoce el euskera, por el sistema de traducción.

Resulta claro, por lo demás, que la efectividad de la tutela está en función del contenido y rendimiento práctico de la respuesta judicial y del modo en que la misma satisface, de forma más o menos plena, el interés de quien la impetra, lo que nada tiene que ver con conocer o no conocer el euskera. Sostener lo contrario supondría admitir que la respuesta favorable y acorde con lo solicitado, cuando no se ha producido en euskera, no dispensa tutela y está privada de efectividad, lo que no sólo carece de sentido, sino que atenta contra la más elemental de las lógicas.

Nuestro modelo de juez es el constitucional. Por eso abogamos por un juez profesional y de carrera, altamente cualificado, políticamente descomprometido en el ejercicio de su función, independiente, responsable y sometido, únicamente, al imperio de la Ley. Eso es lo que se debe esperar y exigir de un juez en el País Vasco, en Galicia o en Cataluña. Que sepa euskera, gallego o catalán no es lo principal, ni siquiera algo necesario. Lo importante es ser juez de verdad y con mayúsculas, lo que significa y supone: conciencia y aceptación de que se encarna un poder del Estado; conciencia y aceptación de que se ha asumido un compromiso de respeto y defensa de la Constitución y el resto del ordenamiento jurídico; conciencia y aceptación de que existe un deber de lealtad a la Corona, y conciencia y aceptación de que hay que dispensar a todas las personas en el ejercicio de sus derechos e intereses legítimos, para lo que cada vez se necesita mayor preparación jurídica y un más profundo conocimiento del Derecho, una tutela judicial efectiva.

Esos son los atributos que debe ostentar un juez, y en ellos convendría que hiciéramos hincapié, siempre, claro está, que de verdad queramos un juez, que es lo que deseamos algunos, y no un funcionario sobre el que poder erigir un proyecto como el que con gran agudeza vislumbra el vocal, que es en realidad a lo que otros aspiran sin el menor disimulo, utilizando, como principal coartada, la del conocimiento del euskera para poder ejercer como juez en el País Vasco.

De la pirámide de calzoncillos a la sima de Avilés
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 14 Julio 2004

Por lo visto, los espías del CNI siguen empeñados en darnos la razón a quienes defendemos desde hace años que lo mejor para España y para los espías decentes es cerrar La Casa, despedir a todo el mundo y empezar de nuevo con parte de la misma gente pero con costumbres diametralmente opuestas a las que conocemos. Ni siquiera ante el ridículo vacilan estos espías paraguayos, como los de Campmany, que convierten “La Casa” en lo más parecido al 13 Rue del Percebe.

Que después de que los forenses hayan desmentido tajantemente la existencia de cualquier terrorista suicida tras las autopsias de los cadáveres del 11-M salgan de nuevo los espías con sus astutos informes sobre la existencia de esos entes de ficción provistos de muchos calzoncillos y camisetas que tan bien le vinieron al PSOE y a la SER para montar el aquelarre del 13-M sería grotesco si no estuviéramos ante casi doscientos muertos y el mayor atentado de la historia de España, atentado político cuyo fin era derribar el gobierno del PP y cambiar la política exterior europea. Atentado exitoso, por tanto. Atentado chapucero, evidentemente, porque las pistas han ido llevándonos del Islam a Covadonga, de Marruecos a Asturias. Y por muchos espías con informes de presuntos suicidas en calzoncillos que aparezcan, aquí lo que tiene que explicar el PSOE es por qué se empeñan en que los confidentes no declaren y su controlador máximo sí, por qué pretenden infligir a los diputados latosas conferencias de acreditados expertos pro-islamistas mientras siguen impidiendo a toda costa que se investigue oficialmente la relación entre la UCO y ese magma policial de Avilés en el que el juez del Olmo ha entrado y ha salido corriendo, o esa impresión da.

Desde una pirámide de calzoncillos, la exclusiva más desvergonzada de la SER nos contempla. Ya sabemos cuál era la fuente que les permitió regar el 13-M y cosechar el 14-M: los chicos de Manglano y Dezcallar. Pero desde una sima de Avilés donde no ha penetrado aún la luz de la democracia, el secreto más negro de la historia moderna de España nos aguarda. Antes de votar y después de votar, nosotros sí queremos saber. Queremos saber por qué el PSOE está tapando la relación de la UCO con la “célula de Avilés”. Queremos saber por qué tantos funcionarios han mentido tanto para engañar al pueblo. Ah, y de paso queremos saber dónde se ha metido Valdivieso, el director general de la Guardia Civil con el PP, que ha desaparecido. Si alguien lo ve o lo adivina, por favor, notifíquese. Se agradecerá.

Globalización mediterránea y peligros del multiculturalismo
David de Ugarte es tecnólogo y autor del libro «11M: Redes para ganar una guerra» La Razón 14 Julio 2004

La segunda y tercera generación de árabes en Europa está protagonizando una revolución. El acceso constante y directo a la información local de los países de origen de sus padres a través de la TV por Satélite y la participación directa en la opinión árabe a través de Internet están haciendo más por globalizar la democracia que los sueños quirúrgico-imperiales de Rumsfeld y Bush. Las «remesas de inmigrantes» están siendo la principal aportación de divisas para países hambrientos de tecnología para desarrollarse. Y la cultura popular mestiza representa las primeras señas de una nueva identidad globalizada a la que hoy el discurso de la «multiculturalidad» y la autodenominada «Constitución europea» ponen paradójicamente en peligro. Cuando en 1991 apareció la MBCTV, la primera cadena de televisión privada árabe por satélite, era el tiempo en que se abría el nuevo mundo tras la caída del Muro de Berlín y pocos podían imaginar lo que iba a suponer. MBCTV es el creador de las primeras grandes series dramáticas árabes globales, los equivalentes de las grandes teleseries norteamericanas. Unos contenidos que aunaban en un imaginario común a las primeras generaciones euroárabes y a las clases medias en ascenso de Marruecos a Iraq.

La consecuencia derivada de este espacio común televisivo fue la creación de un espacio informativo árabe común a un lado y otro del Mediterráneo. Espacio consolidado a partir de 1996 con el lanzamiento de Al-Jazeera por un consorcio qatarí y de Al-Arabiya en 2003 por la propia MBC. Cuando los «neocons» norteamericanos asocian Al-Jazeera con los comunicados de Al Qaeda comenten un error, pocas cosas están ayudando más a abrir un debate democratizador en países hasta ahora cerrados. Otra cosa es el uso que los terroristas hacen del nuevo espacio común informativo. Al hacerse públicos los comunicados en las cadenas globales de satélite, los terroristas han aprendido a comunicarse ex-post a través de ellos. Atacar a las cadenas es un error. Al Qaida no es inaprensible gracias a la televisión por satélite, sino gracias a su estructura de red: los terroristas no tienen una estructura jerárquica que supervise y comunique, tienen un espíritu común que modulan los líderes a través de mensajes públicos. Criticar a Al Jazeera por esto es matar al mensajero. Pero la televisión sigue siendo un medio basado en la división entre emisores y receptores: la clave de la extensión de nuevos valores ha sido Internet. Con los controles estatales de las dictaduras árabes rotos por un medio abierto como la red y con cadenas informativas independientes de los gobiernos sirviendo de base común al debate, la Internet árabe ha resultado un espacio de mezcla y libertad en el que los sectores sociales más activos y transformadores se encuentran y generan por primera vez una opinión pública libre y prodemocrática panárabe. Un terreno donde los euroárabes «juegan en casa» y desarrollan una notable y positiva influencia.

Satélite e Internet son las piezas clave de la globalización árabo-mediterránea, como bien sabían los terroristas del GIA y los salafistas argelinos, que en aquel país declararon objetivo a todo el que tuviera una antena parabólica en su casa. De hecho, sus resultados se están contagiando con diferentes modos y profundidades a mundos contiguos como el amazigh, el kurdo o el de lengua urdu, que combinan comunidades europeas activas que mantienen redes sociales de conexión con sus países de origen. ¿Quién es el gran beneficiario de este proceso? En primer lugar el mundo árabe... no sólo política sino económicamente: desde el turismo de los euroárabes hasta las remesas de emigrantes y los tremendos flujos de conocimientos que la joven generación euroárabe, a través de herramientas como el software libre, exportan. Pero también Europa, que se encuentra con que los euroárabes son su mejor baza a la hora de crear un espacio cultural, económico y de conocimiento a la otra orilla del Mediterráneo. Lo mejor que le podía pasar a Europa, cuyos dirigentes, por cierto, no han hecho nada por merecerlo, es esta paradójica extensión del viento de libertad del Este que acabó con el muro a sus vecinos del Sur... y no sólo: los euroárabes, los europeos de lengua urdu y punjabí, los kurdos... están resultado los grandes renovadores de la cultura popular europea, seca e inane ante el gigante americano, desde «Quiero ser como Beckham» a la música rai o el banghra, desde el eurokebab hasta Salman Rushdie... las nuevas generaciones de la «Europa Oculta» están emergiendo y proveyéndola de los que han de ser sus bazas en un mundo globalizado. Sin embargo, el proceso que está en marcha es reversible porque las opciones del futuro se ven comprometidas ya desde la propia Europa.

1.- La formación de un espacio libre de debate político y comercio entre Europa y el mundo árabe se ha amparado en la libertad que Internet disfrutaba durante estos años. Las «Leyes de Internet», desde la nefasta LSSICE española hasta la directiva de patentes, no son más que trabas que imposibilitan el flujo de conocimiento y libertad dentro y fuera de Europa.

2.- Para que los capitales que las familias inmigrantes exportan a sus países de origen fructifique y cuaje en desarrollo económico, tiene que poder ser reinvertido allí con posibilidades de éxito. En economías fundamentalmente agrarias esto quiere decir posibilidades de exportación para los pequeños agricultores... justo lo que el bloqueo de la PAC europea impide, organizando un dumping continuo e institucional y un cruel bloqueo comercial.

3.- Es fundamental que los árabes europeos puedan encontrar su propio espacio en Europa. Y esto es lo contrario de la multiculturalidad que nos venden, basada en nuestro país en el mito de «la conviviencia entre las tres culturas». No deja de ser paradójica la reivindicación «progresista» de un modelo que sólo puede acabar en guetto, diferenciación legal y expulsión del espacio político de unas comunidades por otras. Si la Historia española no bastaba, Líbano y Yugoslavia dan ejemplos recientes de qué futuro ofrece dividir la sociedad en identidades étnicas reconocidas políticamente.

España y Europa están en un momento en el que su futuro depende de su mirada. Toca elegir. Podemos tomar el camino del cierre hacia dentro y hacia fuera; crear «morerías» subvencionadas y minar en un nuevo plano nuestra existencia real como comunidad, convirtiendo la inmigración en un conflicto interno. En este marco multiculturalista la palabra «convivencia» quiere decir segregación y la «integración» renuncia y disolución de la identidad común que hoy compartimos a favor de un «buen rollito» que nos llevará sonrientes al desastre. Pero también podemos definirnos por nuestras libertades, desarrollarlas e impulsar su traducción cultural y política al otro lado del Mediterráneo sirviéndonos del liderazgo y la creatividad de aquellos españoles y europeos que, estando «formateados» en los valores liberales de una Europa laica, comparten expectativas, claves culturales e idiomas con los sectores más avanzados de la sociedad árabe.

11-M
Causalidades en red
Lucrecio Libertad Digital 14 Julio 2004

Rara vez un acontecimiento histórico deriva de la acción de un factor causal único. Todo, en la realidad, se rige por esa multiplicidad causal a la cual Freud llamaba sobredeterminativa. Nosotros, hoy, la llamaríamos causalidad en red: en un punto del tiempo y el espacio cristaliza siempre una red de causas.

A la hora de tratar de establecerlas, no hay más procedimiento operativo que el de establecer la descripción de sus efectos. En la subjetividad humana como en la historia, toda apariencia debe ser abordada como síntoma. De algo que, tal vez, ni siquiera lleguemos a estar en condiciones de formular, pero que sabemos necesario para que se desencadenase lo ocurrido.

El 11 de septiembre se cruzaron, con seguridad, redes determinativas múltiples. No albergo grandes confianzas acerca de la posibilidad de que lleguemos a saber un día cuáles fueron sus orígenes y cuáles las determinaciones que las cruzaron en un punto estratégico del espacio y el tiempo: Madrid en vísperas de elecciones generales. Podemos – y debemos – describir la literalidad de lo que, mientras nuestro conocimiento del conjunto no sea mucho más preciso, no son más que síntomas dispersos de algo que hemos de suponer terrible.

Síntoma 1. Por supuesto. El milimetrado vuelco electoral del día 14 de marzo, arropado en la apisonadora mediática del grupo empresarial del cual el Partido Socialista no es más que sección de seguridad.

Síntoma 2. La heterogeneidad entre la información manejada por sectores clave de la policía y la que llegaba hasta el despacho del ministro de Interior. Como contrapartida, la aparente homogeneidad entre esa información policial y la que, desde el primer momento, obró en poder de altas jerarquías del PSOE.

Síntoma 3. La liquidación de todos los ejecutores directos de la acción y la cesura, así, de los hilos a través de los cuales buscar puntos nodales en la red de conjunto.

Síntoma 4. La existencia de una red de confidentes policiales que, con la anuencia de altos mandos de la lucha antiterrorista, habrían puesto en manos de los ejecutores islámicos la dinamita causante de los 190 asesinatos.

Síntoma 5. El empeño del PSOE en impedir que esos confidentes y los mandos policiales para los cuales trabajaban puedan comparecer ante la Comisión Investigadora del Parlamento.

Síntoma 6. Por supuesto precipitada huida de Irak del ejército español e inmediata alineación del Gobierno de Rodríguez Zapatero bajo los dictados de la política internacional francesa.

Síntoma 7. Por sorpresa, y sin la menor argumentación de fondo, el ministro de Exteriores español anuncia, la semana pasada, el giro de 180 grados de España respecto del referéndum en el Sahara. Desde 1975, España había apoyado la celebración de ese referéndum, como única vía legal de descolonización. Se oponían a ella, por supuesto, la fuerza ocupante, Marruecos, y la potencia europea a cuyo cobijo el despotismo alauita ha venido abrigándose en las últimas décadas: Francia.

Es lo que hay, de momento. Hasta el 11 de marzo, el PP practicaba una política internacional alineada con Estados Unidos. Después del 14 de marzo, España pasa a ser un eslabón supeditado al eje París-Rabat.

No hay conclusiones que sacar. Aún. Pero todo aparece cada vez más tenebroso.

¡Y CÓMO NOS SOSIEGA LA DANZA MORA!
Por Ignacio RUIZ QUINTANO ABC 14 Julio 2004

TODAS las fases de la dialéctica zapateril, inexorablemente, se han cumplido: primero, el «socialismo libertario»; luego, el «republicanismo cívico»; en seguida, el «socialismo de los ciudadanos» -no confundir con el de los insectos-; y, al fin, el «progresismo en babuchas», o «islamismo austrohúngaro», que diría Berlanga, es decir, la manera que tiene Zetapé de ofrecer a sus creyentes un paraíso en que gozarán, bajo cúpulas de esmeralda, a las huríes de cuota.

Todo el zapaterismo está lleno de promesas y de fe, lo mismo que el islamismo. Hollywood y la Biblia, le parecía ayer Marruecos a Patton. Hollywood y el Corán, nos parecerá mañana España a nosotros. Hollywood, porque, por culpa de las requisas del cine, toda España será Sierra Morena. Y el Corán porque, gracias a las «madrassas» del ministro Juan Fernando, toda España será tierra de misión.

Juan Fernando no es nombre de ministro; si acaso, de florista en el pueblo de Colunga o de arrendador de motos náuticas en la playa de Tarifa. Pero Juan Fernando es ministro, y de Justicia, que con ese charloteo suyo como de pardal que gorjea en mi tejado ha declarado en la revista de los notarios: «Debemos huir tanto del adanismo, creerse que partimos de cero, como del penelopismo, sumirse en un estéril tejer y destejer.»

Sabremos, pues, como Dios manda que Dios manda a las mujeres que crecen que cubran sus rostros con un velo, y que no dejen ver sus encantos más que a su marido o a sus padres, a los padres de su marido, a sus hermanos o a los hijos de sus hermanos, a los hijos de sus hermanas o a las mujeres de éstos o a sus esclavos, a los criados varones que no necesitan mujeres y a los niños que no distinguen todavía los atractivos de una mujer.

PERO todo esto, ha dicho el cardenal Rouco, es volver al año 711, es decir, a los tiempos en que a don Rodrigo, que andaba por Pamplona intentado someter a los vascones, le llegaron noticias de que en el sur de España habían desembarcado hombres extraños, de faz tostada, con las cabezas vendadas como si estuvieran heridos en la frente. Total, que se empieza organizando un cotillón con gorros turcos y se acaba en Lepanto o las Navas de Tolosa. Mas no hay para tanto.

ES verdad que don Emilio García Gómez tiene dicho que, cuando el Islam se extiende por el mundo y se instala en las viejas ciudades, las mujeres, encerradas en el harén, se oscurecen y se pierden: «Sólo salen a la superficie algunas cantoras sabias, que, como las hetairas helénicas, excitan con su laúd y con su ingenio la sed de vino y de literatura.» ¿Vino y literatura? Ay, esas mejillas como manzanas. Ay, esos labios como uvas. Ay, esos pechos como granadas. Ay, ese talle como la caña. Ay, esa boca como la camomila. Ay, esos ojos como narcisos. Ay, ese bozo como la murta. Ay, esa lapidación... ¿Una lapidación?

Hombre, las «madrassas» del ministro Juan Fernando no serán los cursos de El Escorial, y nadie esperará a ver pasar por ellas al clérigo Al Sadr o al mulá Omar. Estamos hablando, al fin y al cabo, de «progresismo en babuchas», generalmente de corte sartreano, a lo Goytisolo, que no es partidario de la lapidación, porque ha leído «La náusea», aquel diario en que Antonio Roquentin anota los acontecimientos cotidianos para comprenderlos. Por ejemplo: «Ahora veo, recuerdo mejor lo que sentí el otro día a la orilla del mar, cuando tenía el guijarro. Era una especie de repugnancia dulzona y procedía del guijarro, estoy seguro; pasaba del guijarro a mis manos... una especie de náusea en las manos.»

HUMO DE PAJAS
Por Ignacio CAMACHO ABC 14 Julio 2004

ESTA comisión de investigación es una pamema porque sus miembros no son independientes, sino diputados de obediencia debida, y tienen sus conclusiones sacadas desde antes de que comenzaran los trabajos; no hay más que leer los periódicos para darse cuenta de que el único fin de este paripé es encontrar alfileres con los que colgar los apriorismos de cada cual. Pero esto se sabía de antemano, y también lo peor, que es que el objetivo teórico de la pesquisa no parece tanto esclarecer los puntos oscuros del mayor atentado de nuestra historia, sino apuntillar retroactivamente al Gobierno Aznar después de haberlo desalojado del poder aprovechando el humo de las bombas.

Lo sorprendente del caso es que el PP se ha metido en este juego sin tener bazas con que contrarrestarlo, y anda esquivando cornadas como los mozos sanfermineros de la calle de la Estafeta, que siempre acaban llevándose un puntazo o unos revolcones. La obsesión de los dirigentes populares es limpiarse de la acusación de haber mentido a los españoles en aquellas horas dramáticas, y eso en el mejor de los casos sólo les va a llevar a que les crean los que más benévola voluntad tengan de hacerlo, porque ya se ha visto que hay indicios para todos los pareceres.

Como mínimo, da la impresión de que, teniendo hasta buena hora indicios razonables de que la mano etarra era una hipótesis verosímil de autoría, Aznar y los suyos se encelaron con la conjetura que mejor cuadraba a su desconcierto, y la defendieron hasta más allá de las cautelas exigibles en un momento tan crítico. Pero difícilmente podrán probar en esa línea otra cosa que su buena fe. Y lo que los ciudadanos deseamos, y necesitamos, no es sólo despejar sombras morales sobre la conducta de aquel Gobierno que a muchos nos parece sobradamente honrado, sino iluminar zonas oscuras que la memoria de los muertos exige investigar hasta las últimas consecuencias.

La cuestión esencial consiste en averiguar si lo que sabemos del atentado de los trenes es verdad, y sobre todo si es toda la verdad. Saber si queda gente fuera del alcance de la ley, si hubo manejos turbios en las alcantarillas de los servicios de seguridad, si la información circuló con transparencia por los cauces adecuados, si existió juego sucio antes y después de las explosiones, si algunos agentes del orden omitieron el cumplimiento de su deber y las razones por las que eventualmente pudieron hacerlo. Conocer la identidad del último responsable de la matanza, por acción material o intelectual, por complicidad o por omisión. Y desvanecer cualquier duda que la población pueda razonablemente albergar sobre la existencia de datos ocultos en torno a una hecatombe que marcará para siempre la historia de España.

Eso no se puede lograr mientras unos diputados de segunda fila se dediquen a escudriñar papeles en busca de soportes dialécticos para zurrarle al adversario, en tanto por fuera unos confidentes de baja estofa siembran sospechas estremecedoras ante las que los representantes del pueblo se están encogiendo de hombros. Las teorías de la conspiración resultarán tanto más seductoras cuanto menos se disipen las dudas de fondo, y lo más grave que podría pasar es que la comisión se cierre con un dictamen de superficie que les dé cajonazo a las sospechas de los ciudadanos. Las responsabilidades políticas del Gobierno anterior, si las hubo, resultaron depuradas en las elecciones, y lo que falta por saber es si queda alguien por pagar una parte de la factura de la infamia.

En vez de desovillar este enredo, los comisionados se entretienen examinando con lupa la secuencia temporal de la reacción del Gobierno. Humo de pajas, denso y llamativo, que distrae la atención del auténtico foco de este incendio trascendental en el que pueden arder los últimos rescoldos de la limpieza democrática.    icamacho@abc.es

Producciones Rubalcaba ficha a los independentistas
EDITORIAL Libertad Digital 14 Julio 2004

Aunque la sesión de la comisión de este martes era secreta, los diputados del PNV y ERC han violado su confidencialidad haciendo público que los informes del CNI a los que han tenido acceso sostienen que los detonadores de la furgoneta de Alcalá fueron localizados en la mañana del 11-M. Los informes, según la versión de ambos diputados independentistas, no sólo contradicen a la Policía y la Guardia Civil sino que además, en al menos dos, se hace referencia a una "posible existencia de terroristas suicidas" cuando la directora del Instituto Anatómico Forense ya lo había descartado.

Nosotros, al igual que los representantes de PP, exigimos al Gobierno que desclasifique todos los documentos examinados por la comisión y que los ciudadanos tengan acceso directo, sin filtraciones de terceros, al contenido de los mismos. Más aun si, como se ha sabido, uno de los párrafos de los informes facilitados por el Gobierno aparece tachado.

Eso no obsta, sin embargo, para que vaya por delante nuestra denuncia contra el vergonzoso y probablemente delictivo proceder de ambos diputados independentistas al revelar el contenido de unos informes que el Gobierno supuestamente les facilicitaba bajo condición legal de confidencialidad. La revelación de secretos es un delito tipificado en nuestro Código Penal que, en el caso de una autoridad o funcionario público, además de con penas de cárcel, se castiga con la inhabilitación absoluta por tiempo de seis a doce años. Si el Gobierno de ZP quería que se conociera por la opinión pública esa parte —porque sólo es parte— de esos informes que ha facilitado a los miembros de la comisión, lo que tenía que haber hecho era, simplemente, desclasificarlos. Así podríamos los ciudadanos y los medios de comunicación analizarlos directamente, y no hacerlo en función de lo que de ellos han dicho unos diputados.

Si la filtración llevada a cabo por los independentistas no era la voluntad del Gobierno de ZP, suponemos que coherentemente denunciará políticamente e instará al fiscal contra esos diputados que de forman tan notoria y con tanta premura han corrido a violar el secreto que por imperativo legal deberían mantener.

Daría para otro editorial la miope y censurable condescendencia de la clase periodística ante estas delictivas revelaciones de los políticos de las que muchos medios creen que pueden beneficiarse en su tarea de dar a conocer a los que quieren saber. Pero dejando aparte las cuestiones de forma, vayamos al supuesto contenido de esos informes.

En primer lugar, el informe del CNI, fechado el 16 de marzo, contrasta con lo mantenido, tanto en sus declaraciones ante la comisión como en sus informes, por la Policía y la Guardia Civil, y refuerza, por el contrario, la tesis del portero que descubrió la furgoneta y que, hasta ahora, había sido el único que había mantenido que los detonadores ya fueron descubiertos por unos agentes en la mañana del 11.

Pues bien. Tal y como decíamos el pasado miércoles “cabe reparar en que, independientemente de cual de las dos versiones sea la cierta, queda confirmado que la postura del anterior ministro del Interior apuntando en un primer momento la autoría de ETA, no obedecía a un deseo de manipulación sino que era el resultado de la información que le llegaba. Si, como sostiene el portero, unos agentes —a los que Garrudo dice que no sabría reconocer— ya se introdujeron en la mañana del 11-M en el vehículo y descubrieron la cinta y los explosivos, lo que es un hecho acreditado es que esa supuesta información a la que tuvo acceso el portero no fue transmitida por los agentes a sus mandos. Difícilmente podría, entonces, el entonces ministro de Interior haber puesto en conocimiento un hallazgo que tanto por los informes policiales como por las declaraciones del comisario de Alcalá de Henares sólo se produjo por la tarde y en Madrid, en clara contradicción con lo que ha sostenido el portero”.

Ahora sólo cabría añadir que de ser cierta esta versión del portero, eso no obsta para criticar su acreditada mentira ante la comisión de Investigación cuado afirmó que no había mantenido ninguna clase de contactos con ningún político, cuando en realidad había mantenido una conversación telefónica antes de su comparecencia con el vicepresidente socialista de la comisión.

Por otra parte, los diputados también aseguran que los informes hace referencia a la existencia de posibles terroristas suicidas entre las víctimas. Nuevamente cabe aquí echar de menos el no tener acceso total y directo a los informes y lamentar tener que analizarlos en función de lo que de ellos dicen los políticos . Decir que el informe “hace referencia a la existencia de posibles terroristas suicidas entre los cadáveres” es una expresión tan vaga que puede albergarlo todo. Hasta para descartar una posibilidad de algo se tiene que “hacer referencia” a esa posibilidad. A lo mejor los agentes del CNI simplemente eran sensibles -o le hacían el juego- a la machacona farsa de la SER, que contra viento y marea, insistía en la existencia de un terrorista suicida entre los cadáveres. Lo que es un hecho es que esos cadáveres de terroristas suicidas no existieron y que esa posibilidad contradice otros informes del propio CNI y el propio informe y declaración de la directora del Instituto Anatómico Forense, encargado de las autopsias a las víctimas.

Para colmo, el PSOE ha impedido de nuevo este martes que los confidentes encarcelados declaren ante la comisión de investigación del 11-M, como solicitaba el PP. El PSOE ha aceptado la intervención en la comisión de Félix Hernando, superior de los guardias civiles que visitaron a Zouhier en la cárcel los días 9 y 14 de abril, y un hombre de tanta confianza del felipismo tardío como para que Rafael Vera le hiciera responsable de entregar en Suiza los maletines a las mujeres de Amedo y Domínguez...

Aun falta mucho para que sepamos toda la verdad, lo que ya es un hecho son los esfuerzos de muchos para ocultarla.

EL TERROR Y LAS URNAS
Por Jaime CAMPMANY ABC 14 Julio 2004

MI compañero de columna y vecino de página Luis Ignacio Parada, con cuyas opiniones casi siempre coincido, reprochaba hace poco a Bush unas manifestaciones, sin duda polémicas, en las que el presidente norteamericano anuncia que en caso de que se produzcan nuevos atentados en USA serán aplazadas las elecciones presidenciales. Explica Parada las dificultades legales para un aplazamiento semejante, y añade que cuando el país más poderoso del mundo tiene que responder a un acto terrorista con la suspensión de las elecciones, es que la democracia queda a los pies de los caballos.

No sé, no sé. No creo que este asunto del terrorismo, fenómeno nuevo y terrible en las democracias occidentales, pueda despacharse así, de una manera tan simple y tan rotunda. El terrorismo islámico ya había anunciado con toda insolencia que preparaba atentados en Norteamérica para influir en el desenlace de las elecciones. Un atentado terrorista en vísperas electorales puede provocar, o más bien diríamos que provoca sin remedio, una movilización sentimental del electorado y posiblemente un cambio de signo en los escrutinios. Y mucho más si un partido aprovecha la reacción horrorizada ante la masacre para descargar culpas sobre las medidas políticas adoptadas por el adversario y obtener un resultado ilusorio por no decir espurio, que ése ha sido, exactamente, el caso de España.

Ya sé yo que otra manera de influir por el terror en los comicios de un país libre es la de lograr con uno o varios atentados aplazar o suspender las elecciones, ese momento «enorme y delicado» de toda democracia, y claro está que en alguna medida y en cierto sentido eso supone suspender también la democracia misma. Admitamos que, de una u otra forma, el terrorismo deja sentir su influencia en los países libres que, dicho sea de paso, aún no han hallado la respuesta eficaz y definitiva a esa siniestra provocación del terror. En ello están, pero todavía andan lejos de un acuerdo total y efectivo.

Y aquí llega el punto donde cabe hacerse la pregunta clave de la cuestión. ¿Hay un acontecimiento más pernicioso para una democracia que el de un acto terrorista con fuerza suficiente para cambiar el signo de unas elecciones? Si esa consecuencia perversa se convierte en un suceso aceptado e irremediable, ¿no tendremos que ir preparando el canto funeral para despedir, no ya a las democracias, sino a su naturaleza más esencial? ¿No supondrá eso entregar las urnas a los terroristas, permitir que voten las pistolas, las metralletas y las bombas? ¿Llegará un momento en que sean los terroristas quienes elijan a los jefes de Gobierno, a los presidentes de República o al primer mandatario del país más poderoso de la tierra?

Claro está que no me atrevo a ofrecer soluciones ni a proponer alternativas. Tampoco me atrevo a decir que el espíritu de la democracia y el cuerpo electoral deben seguir su marcha y deben acudir a las votaciones en medio del horror por un atentado como si nada hubiese pasado. Ni a que hagamos del terror de los otros una propaganda electoral de nuestros partidos. Aquí Goethe. «Luz, más luz».

Lo que no dice el Gobierno
España y la lucha contra el terror
GEES Libertad Digital 14 Julio 2004

El actual gobierno socialista, y con particular resonancia su ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, afirma insistentemente que su retirada de Irak no significa un abandono de su compromiso en la lucha contra el terrorismo internacional, como debería dejar claro el envío de unos mil soldados a Afganistán. Pero la verdad es que no lo deja nada claro. Al contrario, otras decisiones no tan aireadas apuntan a que, en realidad, Zapatero y Moratinos nos están mintiendo otra vez. Y no es sólo que la contribución española a la lucha contra el terror en Afganistán pasara por una misión dual (la contribución a la operación Libertad Duradera, de la que Moratinos y Bono se han olvidado, y la fuerza de estabilización, ISAF, que es a donde vamos a ir con el refuerzo). También se ejercía en la patrulla marítima que una Fragata española realizaba, con su debido apoyo logístico (un buque petrolero de aprovisionamiento) en aguas del Indico. ¿Nadie se acuerda ya de la toma del buque coreano con misiles Scud a bordo? Pues bien, esa presencia naval ha sido retirada de la zona y del mando de la operación Libertad Duradera sin explicación alguna por parte del gobierno.

No es sólo Irak, siendo grave, lo que se abandona por tanto. Zapatero, Moratinos y Bono parecen buscar querer dejar de lado cualquier cooperación operativa con los Estados Unidos en este terreno. El hecho es aún más grave si se tiene en cuenta que, gracias a presencia de la fragata, un almirante español ejercía el mando de la operación contra el terrorismo en esa zona del mundo. Traernos a puerto el buque es, por tanto, abandonar voluntariamente la estructura de mando, ni más ni menos.

En los últimos años todos los jefes militares habían apostado por hacer valer su peso no tanto por el número -como ahora parece hacer Bono- como por desempeñar posiciones de mando. El Almirante Torrente, responsable del despliegue de la Armada en los últimos años, y ahora a la vera del Ministro Bono, debería poder explicárselo. Nadie mejor que él para defender unos ejércitos modernos y asimilables a los de nuestros vecinos y no a la mano de obra barata del Tercer Mundo. Pero algo se debe oler ya el gobierno cuando no se atreve a ondear ante los votantes de izquierda su retirada naval de la lucha contra el terrorismo.

Ante esta opacidad cabe preguntarse si la Armada española sigue realizando operaciones en el marco de la Proliferation Security Initiative, de interdicción de buques con cargas sospechosas y, más en concreto, de protección al libre tránsito de buques mercantes por las aguas del estrecho de Gibraltar. Hay que subrayar lo de mercantes porque el Tireless no necesita escolta alguna.

11-M
Un despropósito, sí
Cristina Losada Libertad Digital 14 Julio 2004

Me congratula estar de acuerdo, al fin, con una opinión publicada en el diario El País acerca de la gestión, por el gobierno del PP, de los atentados del 11-M. Según unos “expertos antiterroristas”, citados en una información de este lunes, la convocatoria de las manifestaciones del día 12 marzo fue un “verdadero despropósito”. Eso mismo pienso yo. Sólo que mis razones son otras que las de los expertos.

Los anónimos profesionales critican las manifestaciones por improcedentes en una situación delicada en lo que concierne a la seguridad. Afirman: que se desviaron agentes policiales que podían haberse dedicado a perseguir a los asesinos, y que la presencia de millones de personas en las calles brindaba “un blanco fácil” a los terroristas. Esto último también es verdad para los actos de repulsa contra los atentados de la ETA. No son los matarifes del 11-M los únicos que quieren provocar “el mayor número de víctimas”, como dan a entender los expertos. Pero en estos casos, por encima del peligro, se sitúa un valor político y moral, manifestado en los ciudadanos que rehúsan atemorizarse.

La lucha contra el terrorismo de ETA, como recordaban el domingo en Ermua, ha tenido un fuerte componente de movilización ciudadana, unida al arrojo individual, que alcanzó su cenit en las manifestaciones contra el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco. Ante la masacre de marzo, el gobierno reaccionó en consonancia con esa costumbre. Que así lo hiciera, es una pequeña prueba más de hasta qué punto estaba –o le tenían- convencido de que había sido la ETA. No suspendió la convocatoria el día 12, cuando ya se sabía de las cintas coránicas y la tormenta de rumores y acusaciones se amasaba en el horizonte.

De hecho, las manifestaciones del viernes fueron la fragua de las que el sábado, más menguadas, pero en general más agresivas, se montaron ante las sedes del PP para exigir una verdad que entonces corría prisa saber. Allí se difundió el mensaje de que eran las bombas de Irak las que habían estallado en Atocha. Allí surgieron los primeros rifirrafes, discusiones y ataques a militantes del PP. No fue mal ensayo el de las manifas del viernes.

Puede que el PP convocara a las masas con el electoralista afán de unir en torno suyo a la ciudadanía, pero ese cálculo, si lo hubo, fue erróneo. Y no era tan difícil calcular bien: bastaba considerar la hipótesis islamista y recordar quiénes y contra qué se habían estado manifestando desde hacía un año por las calles españolas. Si el gobierno de Aznar hubiera mirado más o mejor por sus intereses, habría dejado a la gente en casa. Sacarla a la calle no fue lo único que hizo en su propio perjuicio. Es difícil imaginar cómo gente que demostró en ese trance tan poca sagacidad política pudo mentir con tanta sangre fría como los socialistas dicen que mintió.

Cataluña
El triunfo de la Confederación
Jorge Vilches Libertad Digital 14 Julio 2004

El último congreso de Convergència Democràtica nos ha dejado la imagen de un partido muy perdido. Pujol afirma que fue un “error” el participar en la política española con los Gobiernos del PSOE y del PP. Aquella colaboración reportó inversiones millonarias, a pesar de lo cual, la población catalana, dice, no lo ha visto bien. Quizá hubiera sido conveniente, con TV3 consolidada gracias a esa colaboración, que hicieran lo mismo que pretenden hacer con el resto de España: pedagogía. Explicar en qué consistía esa responsabilidad con el país, ese sentido de Estado más que de partido, nunca hubiera estado de más.

CDC no sólo dice que su pasado “colaboracionista” fue un error, sino que también su futuro no pasa por el fortalecimiento interior y la proyección social. Cifran su recuperación en recomponer la complicidad con Esquerra Republicana. No creo que haya antecedentes occidentales en los que un partido mayoritario, tras más de 20 años en el gobierno, diga a su electorado que todas sus esperanzas descansan en el gesto amable de un partido pequeño que compite por su mismo voto.

La desorientación culmina cuando afirman que no han sido apeados del poder por las urnas, sino por una conjura política que no respetó el que CiU ganara las elecciones autonómicas. Pero además, los malos resultados electorales de las generales del 14-M y las europeas del 13-J se deben, a su juicio, a la desmotivación de la militancia, y a que el electorado no les vota para “echar a nadie del poder”. No son razones que, desde un punto de vista politológico, ni siquiera razonable, se puedan aceptar.

Los Gobiernos de CiU alimentaron un nacionalismo catalán victimista y hambriento de autogobierno. Hablaron de sensibilidad no entendida en Madrid y de “hecho diferencial”. No explicaron su relación con los partidos estatales y, avergonzados, renegaron de ellos. Aquí no hay conjura política que valga. Fueron las urnas; esos mismos votos que ellos alentaron los que han preferido a unos partidos que se les mostraban más contundentes y con un mensaje sin dobleces. Así, ERC ha crecido a costa sobre todo de CiU.

Lo que ha hecho perder votos e imagen a CiU es el haber coadyuvado, desde el poder, a crear una Cataluña electoralmente unidimensional. En un panorama político catalán con dos dimensiones, la social y la nacionalista, ahora la primera no cuenta casi nada, como en el País Vasco. Han creído que su base electoral se encuentra entre los nacionalistas, y que una propuesta similar a la de ERC, o medio maximalista, puede devolverles lo que perdieron. Así, CDC propone en su congreso que hay que profundizar en el autogobierno y marchar hacia un “Estado confederal que reconozca la plurinacionalidad”. Pero no dicen que con una confederación se vea colmada su sensibilidad. La petición de ruptura del marco constitucional es evidente. La vía a un entendimiento con los que quieren un nuevo pacto estatal, una nueva Constitución, estaría abierto. De esta manera, aún le queda a Artur Mas una baza por jugar.

La falta de sensibilidad se extiende a Europa. La Constitución española no reconoce la plurinacionalidad, y la europea no establece el catalán como lengua oficial de la UE. Un congreso extraordinario fijará la negativa de CDC a la Carta Magna de Europa, a no ser que la política de la sonrisa, el talante de Zapatero, tape el agujero convergente. Tenemos un antecedente. El presidente del Gobierno logró que Ibarretxe se calmara. Patxi López ha asegurado que los nuevos tiempos crearán nuevos gobiernos y nuevos estatutos, todo ello gracias a su separación del PP, que tan “buenos resultados” les ha dado. Es probable que el PNV haga cambie sus socios de gobierno en aras a la presentación de un nuevo Estatuto que cuente con el visto bueno previo del Gobierno Zapatero ¿Por qué no puede haber el mismo cambio en el tripartito catalán? ¿Sería el triunfo de la Confederación?

Nación y constitución
Aleix Vidal-Quadras La Razón 14 Julio 2004

Hace unos días causó cierto impacto la noticia de que el representante del Partido Popular en la comisión redactora que en el Parlamento de Cataluña ha comenzado a elaborar la reforma del Estatuto había aceptado la inclusión en el texto de la expresión «nación catalana». Una vez conocidos los detalles del asunto, se comprobó que el ruido, como suele suceder en tantas ocasiones, había superado netamente a las nueces. De hecho, lo que acordaron los diputados ponentes fue un índice preliminar de temas sin entrar en contenido alguno, y el que apareciese la peligrosa noción en el primer epígrafe no prefigura para nada el resultado final del ejercicio. Sin embargo, en ciertas cuestiones resulta obligado estar más atento a la apariencia de las cosas que a su verdadero significado, y conviene fijar posiciones con firmeza y claridad desde el mismo inicio. La Constitución española no contempla más que una Nación, plural, descentralizada, organizada en entes territoriales autónomos, pero sólo una. Este apelativo cargado de peso histórico y de significado político se reserva en nuestra Ley de leyes a España en su conjunto, mientras que las unidades sub-estatales que la integran reciben el nombre de nacionalidades y regiones o, más genéricamente, de comunidades autónomas. Por consiguiente, la atribución de la condición de «nación» a una parte del territorio nacional no tiene cabida en nuestro vigente ordenamiento y representa una ruptura conceptual grave del gran pacto civil de 1978.

El portavoz popular calibró correctamente la nimia importancia que tiene un listado de temas, pero no valoró las connotaciones de gran alcance que los vocablos poseen cuando se diseñan proyectos colectivos. La nación que sus compañeros de ponencia introdujeron en algo en principio tan carente de importancia como una relación de títulos no tiene para ellos el sentido que el término presenta en nuestra Carta Magna. Para los otro cuatro grupos parlamentarios que participan en la preparación del borrador de reforma estatutaria la nación encuentra su legitimidad en la identidad lingüística, cultural e histórica y es esa identidad la que la define, mientras que para el Partido Popular la nación, aunque basada en elementos comunitarios de raíz histórica y cultural, se justifica por la adhesión a valores universales que superan y armonizan la diversidad de lenguas, tradiciones y culturas. La diferencia es esencial y acarrea consecuencias de considerable calado. En realidad, la Constitución de 1978 encierra el propósito de neutralizar los efectos perniciosos que se derivan del concepto étnico de nación. En el momento en que se acepta el lenguaje del adversario, se acorta imprudentemente la distancia a sus tesis. Conviene que el PP de Cataluña distinga permanentemente entre el diálogo, siempre benéfico, y la aceptación del juego en campo contrario, triste preludio de la derrota.

Opinión
Montilla no quiere volver a Europa
José García Domínguez Libertad Digital 14 Julio 2004

Una vez, González les dijo a todos que si querían pisar moqueta deberían ser socialistas antes que marxistas. Y lo entendieron a la primera. Ahora, Maragall ha explicado a Montilla que para ser ministro del PSC hay que ser asimétrico antes que nada. Y tampoco le ha hecho falta repetírselo. Por eso, el cordobés de la triste figura puede admitir que lo bueno para la General Motors sea mejor aún para América, pero no que lo óptimo para Cornellà fuera deseable para el Estado español-plural. Así, Montilla, que fue cocinero maoísta antes que fraile de la orden del Hecho Diferencial, no quiere grandes superficies en ninguna parte. Bueno, en ninguna menos en su pueblo; allí sí.

Bajo Llobregat, años sesenta. Sólo hay dos opciones en la vida para los recién llegados: o colocarse en la SEAT o intentar triunfar en el toreo. Década de los setenta. Las cosas siguen siendo difíciles, muy difíciles, pero cambia algo el dilema: o probar meterse de alcalde nacional-progresista o entrar en la SEAT. Montilla tuvo suerte. Aquel munícipe será recordado en Cornellà por los dos grandes hitos de su gestión. El primero fue rebautizar todas las calles de ese rincón andaluz de la periferia barcelonesa con nombres autóctonos que el propio Pompeu Fabra tendría dificultades para identificar. El segundo, luchar hasta la extenuación por conseguir que El Corte Inglés emplazase un gran centro comercial allí. Cuando lo logró, la oscura ciudad-dormitorio volvió a hacerse irreconocible no sólo a sus habitantes, sino para todo el mundo. Tanto que montones de parejas jóvenes de Barcelona ahorran para poder instalarse en ella.

Luego, cambiaron los tiempos. Llegó el Tripartito. El nuevo Ejecutivo progresista tenía las ideas muy claras: pensaban exactamente lo mismo que Pujol. Lo dijeron el primer día: “El sector del comercio no debe dejarse al libre funcionamiento del mercado”. Por el contrario, lo mejor para él sería someterse a la coactiva voluntad de la Administración. Porque Montilla sabe mejor que ningún empresario, y que todos los consumidores, dónde hace falta un hipermercado, y dónde no. Y después de meditarlo, su conclusión fue que no se necesitaba ninguno, en parte alguna. Se lo dictó su talento innato una noche de insomnio. Fue justo después de pactar la incorporación al Gobierno catalán de Pere Esteve, el antiguo líder de los botiguers pujolistas que ahora representa a los botiguers maragallistas en la consejería de los botiguers, que es la de Comercio y Consumo. Lo de Cornellà no se volvería a tolerar, palabra de Montilla.

Pero la Comisión Europea no quiere entenderlo. En su ignorancia, no comprenden que en Cataluña si un establecimiento comercial pretende ser un poco más grande que un ultramarinos sea castigado con un impuesto confiscatorio; ni que se haya de rogar la venia al tal Esteve para intentar abrirlo. Y amenazan con llevar al Tribunal de Justicia de la UE al emigrante que un día se instalara en aquel suburbio en el que era inimaginable El Corte Inglés. En Bruselas se han empeñado en torcer la voluntad de Montilla. Pero les será difícil, muy difícil. Porque es dura, de acero. Como la fe de los conversos.

El español, discriminado
Cartas al Director ABC 14 Julio 2004

El pasado día 10, el Fórum de las Culturas de Barcelona celebró en el templo de la Sagrada Familia varios conciertos titulados «Música de Paz», donde actuaban distintos artistas de diferentes religiones. Lo curioso fue que, en la presentación de tal acto, el alcalde, el señor Clos, se dirigió al público en catalán y en inglés, de la misma forma que la presentación de todas las actuaciones. Nada de la cultura castellana o española. Soy catalán, pero, sinceramente, me sentí ofendido ante esto porque ante todo soy español.     Santiago Yuste Font.    Barcelona.

"DINÁMICA DE PRESIÓN AL EJECUTIVO" DEL PP
Un informe del CNI, retenido por el PSOE, desvela la estrategia de Carod y Otegi durante el 13-M
Un informe del CNI, publicado por El Mundo, sobre los contactos entre Carod Rovira y Otegi para agitar la jornada de reflexión ha eclipsado la polémica surgida por las diferentes interpretaciones que los miembros de la comisión han hecho de los documentos desclasificados del 11-M. El líder de ERC y el batasuno iniciaron una maniobra de presión sobre el PSOE para que el 13-M entrara "abiertamente en una dinámica" de acoso al Gobierno. El documento no ha sido entregado por el Ejecutivo pese a la petición del PP.
Libertad Digital 14 Julio 2004

Según un informe del Centro Nacional de Inteligencia al que ha tenido acceso el diario El Mundo, el secretario general de ERC, Josep Lluis Carod Rovira, y el batasuno Arnaldo Otegi contactaron el día de la jornada de reflexión para conseguir que el 13-M hubiera la “mayor anormalidad posible”.

En la nota informativa adjunta a la información de Victoria Prego, los servicios secretos advierten que en plena confusión por la autoría de los atentados “los dirigentes abertzales pretenden canalizar este estado de agitación de su militancia para recuperar la calle y han transmitido consignas a sus militantes para conseguir que las últimas horas previas a las elecciones discurran con la mayor anormalidad posible”.

Los agentes del CNI alertan que dentro de esta estrategia hay que enmarcar “la celebración de movilizaciones tanto para la tarde del día de reflexión como a lo largo de la propia jornada electoral”.

Además, “paralelamente”, se detecta “una maniobra de instrumentalización política por iniciativa y coordinada por el dirigente de ERC, José Luis Carod Rovira, quien se ha puesto en contacto con el portavoz de la ilegalizada Batasuna, Arnaldo Otegi”. El ex consejero jefe le cuenta a Otegi un “rumor según el cual, en el caso de que el PP alcanzase la mayoría absoluta, se produciría la suspensión de la autonomía en la Comunidad Vasca, el traspaso de dependencia de la PAV (Policía Autónoma Vasca Ertzaintza) al Ministerio del Interior y la detención masiva de dirigentes de la IA” (Izquierda Abertzale).

Carod reconoce ante el batasuno su “perplejidad” por la falta de reacción del PSOE ante la supuesta manipulación informativa del PP. Según relata el CNI, el objetivo de esta llamada de Carod Rovira “sería, por una parte, impulsar la movilización de las fuerzas nacionalistas vascas en contra del Gobierno, y por otra, conseguir su colaboración para forzar al PSOE a entrar abiertamente en una dinámica de presión sobre el Ejecutivo”.

La reacción de Otegi no se hace esperar y de inmediato se pone en contacto con el lehendakari Juan José Ibarretxe y con Rafael Larreina (Eusko Alkartasuna). Los dos dirigentes nacionalistas no creen el rumor de Carod, vía Otegi. Sin embargo, se muestran “partidarios de presionar al PSE para que denuncie la supuesta ocultación de información por parte del Gobierno.

"LA ÚNICA LECCIÓN ES CÓMO MATAR ISRAELÍES"
Sky News accede a un campamento que ofrece entrenamiento terrorista a niños palestinos
La corresponsal para Oriente Medio de la cadena británica Sky News, Emma Hurd, ha podido acceder a un campamento emplazado en la franja de Gaza donde se instruye a niños de diez años en la práctica del terrorismo. Según Hurd, “la única lección” que se enseña en esa “escuela de la muerte” es “cómo matar israelíes”.
Libertad Digital 14 Julio 2004

En dicho campamento (de cuya localización exacta no ha informado Hurd), los niños –“algunos de los cuales parecen aún más pequeños por sus fusiles de asalto AK47”– reciben formación sobre cómo tender emboscadas. Asimismo, deben pasar por una carrera de obstáculos, “arrastrándose bajo una alambrada de espino y saltando a través de aros de fuego mientras sus instructores disparan balas por sobre sus cabezas”.

“Hurd fue testigo de una sesión de entrenamiento en la que un militante (sic), vestido como un colono judío (...), sufre una emboscada”, puede leerse en la página web de Sky News. La periodista entrevistó a dos reclutas. Uno de ellos, Mustafá (10 años), le dijo que quería derribar aviones israelíes y hacer saltar tanques por los aires.

El campamento está dirigido por un grupo denominado Comité Popular de Resistencia, cuyos dirigentes afirman que la próxima generación de palestinos necesita saber cómo luchar contra la “ocupación” israelí. “Los chicos –concluye la nota informativa de Sky News– incluso se ‘gradúan’ al finalizar su entrenamiento, y reciben un certificado del comandante del campo”.

El III Congreso de la Lengua dice que ya tiene financiación
Redacción La Razón 14 Julio 2004

Buenos Aires- El Congreso de la Lengua Española, que se celebrará en la ciudad argentina de Rosario ¬300 kilómetros al norte de Buenos Aires¬ entre el 17 y el 20 de noviembre próximo, fue presentado ayer formalmente en Buenos Aires, donde se anunció que la financiación del evento está «casi» resuelta. En un acto en la Casa de Gobierno, la senadora Cristina Fernández de Kirchner, esposa del jefe de Estado y presidenta honoraria del Congreso de la Lengua, anunció a los «agoreros del fracaso» que éste «ya está casi financiado». La financiación del Congreso preocupaba mucho a los organizadores, ya que hasta el momento no podían precisar qué empresas aportarían el dinero para su realización.

Fernández de Kirchner presentó el Congreso junto al director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha; el director del Instituto Cervantes, César Antonio Molina; la presidenta de la Comisión Ejecutiva Organizadora y subsecretaria de Cultura, Magdalena Faillace, y el Secretario de Cultura, Torcuato Di Tella. La tercera edición del Congreso centrará sus discusiones en la identidad lingüística y la globalización. «La globalización responde a la idea de una gran aldea global, pero cada pequeña aldea, como efecto contrario a la globalización, está reconociendo sus plurales identidades, está ensanchando sus límites, reencontrando su cultura, repensando su identidad y todo eso repercute sobre la lengua», destacó García de la Concha. El director de la RAE explicó que los aspectos ideológicos y sociales de la identidad lingüística, identidad y lengua en la creación literaria, y español internacional e internacionalización del español, serán los tres ejes a partir de los cuales se estructurarán las mesas redondas y los paneles del Congreso.

Algunos de los asuntos que se debatirán serán el español de las comunidades indígenas de hoy y el diálogo de las lenguas indígenas con el español y la relación del castellano con otras lenguas de España, como el vascuence, el catalán o el gallego.

Algunos de los escritores que participarán serán el peruano Mario Vargas Llosa, el portugués José Saramago, el mexicano Carlos Fuentes, el español Antonio Muñoz Molina, el chileno Jorge Edwards, el peruano Alfredo Bryce Echenique y el argentino Ernesto Sábato. Durante el Congreso, se conmemorará además el cuarto centenario de la publicación de la primera parte de El Quijote con la presentación de una edición popular de este clásico, que tendrá una introducción de Vargas Llosa y será vendido a unos siete dólares.

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