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Recortes de Prensa     Viernes 20 Agosto 2004

La nación de ciudadanos
Jorge Vilches  Libertad Digital 20 Agosto 2004

El clérigo aprendiz de Sadam

EDITORIAL  Libertad Digital 20 Agosto 2004

Pulso en Iraq
Editorial La Razón 20 Agosto 2004

Gentuza como Muguruza
Iñaki Ezkerra La Razón 20 Agosto 2004

La vileza de las democracias

Federico Jiménez Losantos  Libertad Digital 20 Agosto 2004

Afrontando la amenaza del bioterrorismo
Oleg Nechiporenko La Razón 20 Agosto 2004

Los avalistas de Chávez

Saúl Pérez Lozano  Libertad Digital 20 Agosto 2004
 


Reforma constitucional
La nación de ciudadanos
Jorge Vilches  Libertad Digital 20 Agosto 2004

Los pactos, acuerdos y compromisos se toman en la cámara de representación de la nación, no en el despacho de un presidente autonómico, y luego son sometidos al veredicto de la nación soberana. Los socialistas vascos suspiran por el "modelo catalán". Maragall ha forjado un PSC más nacionalista y de una mayor capacidad negociadora con "Madrid" que CiU. Ha logrado sustituir a la coalición de Artur Mas en el maridaje con ERC. Y ha asumido sin complejos la portavocía del nacionalismo catalán sin pensar que la solución del encaje de su territorio en España debe contar de forma ineluctable con el partido nacionalista local. Los socialistas vascos lo envidian.

El Pacto de Estella de 1998 puso en evidencia la comunidad de objetivos de los peneuvistas con el terrorismo nacionalista, y los socialistas de Redondo Terreros creyeron en la posibilidad de que hubiera una alternativa en el País Vasco. Apartaron la idea de que lo euskaldún es propio del PNV; aquel complejo creado en 1978, cuando les reprocharon que Rubial, un no-nacionalista, fuera elegido presidente del Consejo General Vasco. El PSE de Redondo y el PP de Mayor Oreja unieron esfuerzos. El resultado fue, en cambio, una nueva, aunque muy exigua victoria del PNV, con el auxilio de EA y Ezker Batua. Ibarretxe puso a continuación en marcha su plan soberanista, sin contar con los socialistas ni con los populares. No sólo tenía la legitimidad de las urnas, sino que se creía, como nacionalista, imbuido de la única legitimidad posible: la de ser el auténtico y único defensor del sentimiento vasco.

Fuera Redondo de la dirección del PSE, López y los suyos iniciaron el retorno al regazo peneuvista. Para ello debían separarse lo más posible del PP, y adoptar un discurso más nacionalista. La nueva vía de Zapatero se lo ofreció. ¿Cómo? Con el discurso de la Constitución obsoleta y la necesidad de recomponer los Estatutos de Autonomía en pro de la España plural. Lo cierto es que esta nueva postura les ha reportado un aumento de votos –aunque no considerar otros factores es simplificar demasiado-, y ha hecho crecer, según el Euskobarómetro, sus expectativas electorales. Patxi López, Jáuregui y Eguiguren ahora buscan la reconciliación con el PNV proponiendo el "modelo catalán" para el País Vasco. Y esperan que el Lehendakari Ibarretxe dé unas señales de vida algo más moderadas, y se acoja al nuevo talante del PSE que, como Maragall, conseguirá grandes cosas del Gobierno de Zapatero.

El problema está en la posición que pueda adoptar el Ejecutivo socialista. Si se atiene al manual de Philip Pettit, el de la libertad como "no-dominación", el asunto se afrontará como la necesidad de que el Estado sea aceptable para los "miembros de la cultura minoritaria". Porque el "republicanismo", o "ciudadanismo" como lo ha bautizado Zapatero, es un ideal abierto que gana en "sustancia y pertinencia a medida que va siendo interpretado según las perspectivas progresivamente cambiantes e iluminadoras de una sociedad viva", pues "no hay nada sagrado, desde el punto de vista republicano, en el estado mismo o en la soberanía estatal" –páginas 195 y 201 del manual, para quien quiera consultarlo-. Esto es, que acepta todo lo necesario para mantenerse en el poder, sobre la inexistencia de criterios fijos, salvo el de la cesión al interlocutor.

La Constitución es reformable, así está previsto en el mismo texto, y es la demostración, esto sí, de que una sociedad está viva. Pero no se ha de confundir en el proceso reformista ni al aliado ni el escenario. La Carta Magna es el fruto de la soberanía nacional, no de los gobiernos autonómicos o de una parte de la población de una Autonomía. La democracia liberal está fundada, como indica Giovanni Sartori, en el sistema de creencias y valores de los ciudadanos, plasmado en un conjunto de normas. Y sobre esta soberanía, la nacional, la de los ciudadanos, se levanta la libertad. Los pactos, acuerdos y compromisos se toman en la cámara de representación de la nación, no en el despacho de un presidente autonómico, y luego son sometidos al veredicto de la nación soberana. Esta es la verdadera construcción de una ciudadanía que tal nombre merezca, y de una democracia que se precie de se (..?)

El clérigo aprendiz de Sadam
EDITORIAL  Libertad Digital 20 Agosto 2004

Las acciones de terroristas como Muqtada Al Sader degradan y corrompen el débil tejido en el que se basa la civilización; el que diferencia civiles de militares, iglesias y campos de batalla. Mientras prometía que iba a someterse a las condiciones del gobierno iraquí, sus hombres atacaban en Ciudad al Sadr a las tropas norteamericanas. El terrorista chií ha decidido parapetarse otra vez dentro de uno de los lugares más sagrados de su religión utilizando además, como Sadam en su día, de escudos humanos. Su jugada es clara: confía en que sus enemigos tengan más respeto hacia las creencias religiosas y las vidas humanas más o menos inocentes que la que posee él mismo. Hasta ahora, este tipo de jugadas le habían salido bien, pero es dudoso que ésta sea una de esas ocasiones.

Esta nueva revuelta difiere de la de abril, principalmente, en dos cosas. No ha sido acompañada por otros grupos y no tiene enfrente a Paul Bremer, sino a un gobierno iraquí. Hizo primero una oferta muy poco seria, exigiendo el control absoluto sobre Nayaf a cambio de ceder en una lucha que sabe tiene perdida. Alaui, que debe mostrarse como el hombre fuerte del país, no podía aceptarlo. Su error fue hacer una contraoferta. Entre ultimátum y aceptación mentirosa del clérigo, se ha dado tiempo a que acudan los escudos humanos al mausoleo de Alí.

Sin embargo, hay razones para pensar que ni siquiera la presencia de estos fanáticos interrumpirá la ofensiva. En Irak había un par de tabúes para las fuerzas de la coalición: la prensa y los lugares sagrados. El lunes cayó el primero, cuando la policía iraquí ordenó la salida de Nayaf de todos los reporteros presentes en la ciudad, bajo amenaza de ser detenidos. Esto indica una cierta determinación en destruir el segundo. De ello depende, en buena medida, el futuro del gobierno interino, pues sólo una reacción firme puede reducir el nivel de inseguridad que vive el país.

Las acciones de terroristas como Muqtada Al Sader degradan y corrompen el débil tejido en el que se basa la civilización; el que diferencia civiles de militares, iglesias y campos de batalla. Está basado en una serie de valores que nos imponen restricciones: por ellos no tememos que Inglaterra utilice sus bombas nucleares. Sin embargo, la llamada "guerra asimétrica", que confía en el autocontrol occidental como baza en la lucha, no hace sino abusar de él hasta límites intolerables. El uso de escudos humanos es, quizá, el ejemplo más claro de esta práctica. Pero Dresden e Hiroshima nos demuestran que la cuerda puede romperse en ocasiones, si se estira demasiado. Esta puede ser una de ellas.

Pulso en Iraq
Editorial La Razón 20 Agosto 2004

Probablemente pasarán muchos años hasta que Iraq recobre su estabilidad política y arraigue entre la población un sistema de democracia participativa que, adopte la forma que adopte, permita a los iraquíes decidir libremente su futuro. Pero sea cual sea el modelo de gobierno, lo cierto es que en ningún caso podrá sobrevivir a la existencia de milicias armadas que, tras el argumento religioso, no buscan otra cosa que mantener sus áreas de influencia, sus territorios, en los que imponen leyes no votadas por parlamento o asamblea alguna y son aplicadas por jueces sin más reconocimiento que el de la afinidad a una manera de entender el Islam. Por supuesto, en esos territorios se cobran impuestos a los ciudadanos y se les coarta en todos los aspectos de su vida cotidiana.

El Gobierno provisional iraquí de Alaui ha comprendido que el futuro en paz de un Iraq soberano es imposible mientras existan «ejércitos privados» o personajes que consideren que están por encima del Estado. No busca la destrucción física de Al Sader, el ambicioso clérigo extremista chií, pero no puede, por cuestión de mera supervivencia, permitir que campe al margen de las leyes.

El problema no tiene una fácil solución, por más que el Ejército de los Estados Unidos, con el respaldo político de la asamblea provisional de Iraq, hubiera podido acabar en cuestión de horas con la resistencia de Al Sader y sus milicianos en el mausoleo de Alí. Aunque la mayoría de los chiíes de Iraq, incluido el imán decano de la rama más estricta, no apoya a las milicias sublevadas, acabar con un baño de sangre y con la destrucción de uno de los lugares santos más venerados por los chiitas puede provocar una convulsión en el centro sur de Iraq y, también, en Irán. Con esa baza juega Al Sader, mientras intenta ganar tiempo para ver si se produce una crisis interna en el Gobierno provisional iraquí que le permita salvar la cara en un futuro acuerdo.

Pero Alaui ha demostrado mucha habilidad en este peligroso juego. Poco a poco, los marines y las unidades iraquíes han ido desalojando a los milicianos de sus posiciones en Nayaf. Los combates se disputan en el escenario de una ciudad prácticamente vacía de civiles y, al cierre de estas líneas, podía darse por concluido el cerco completo del mausoleo de Alí. Basta, pues, con dar la orden, y los marines tomarán el santo lugar de los chiíes. La cuestión estriba en hacer que no sea necesario. Pese a las repetidas amenazas, el gobierno de Alaui siempre ha intentado negociar la rendición del clérigo y el desarme de sus milicias, mientras demostraba su «voluntad política» con las ofensivas militares sobre objetivos secundarios. Si Al Sader se ha convencido al fin de que Bagdad no va a tolerar la situación, es posible el acuerdo pacífico. Si piensa que Alaui no se atreverá a hollar la mezquita de Alí, puede acabar en una catástrofe. Irán lo sabe y amenaza, porque la derrota del clérigo chiita significa la pérdida de su futura influencia sobre el vecino país.

Gentuza como Muguruza
Iñaki Ezkerra La Razón 20 Agosto 2004

¿Se imaginan una canción de apoyo a los asesinos del 11-M? ¿Se imaginan a su autor contratado por varios municipios españoles para cantarla en las verbenas? ¿Se imaginan que a eso se le llamara hacer uso de la libertad de expresión? Pues eso es lo que está pasando desde hace años con ciertos grupos musicales que tienen en su repertorio letras a favor de ETA. Ésa es una prueba más de que en España hay asesinados de primera y segunda. De este modo y pese a los esfuerzos de la Asociación de Víctimas del Terrorismo por movilizar a la sociedad y evitar que los ayuntamientos contraten a los comandos de ETA «Rama Político-Estereofónica», Fermín Muguruza ha dado un concierto en las fiestas de Bilbao y lo ha terminado con su impenitente «Sarri, Sarri, Sarri…», una canción dedicada a un etarra que se fugó de la cárcel de Martutene hace veinte años y que ya debe de tener hasta nietos en su venerable vejez de busca y captura.

Fermín Muguruza también anda ya talludito y cultiva con mimo un rock como de las cuevas de Santimamiñe que ya sólo convoca a cuatro gatos (el concierto fue un fracaso) así como una fisonomía bestial, una cabezota rasurada, sin cuello, como de marine étnico, una cara de acémila orgánica del poder nazi cebada con los Lizarras y una sonrisa de cerdito que recuerda a la de Otegi y que debe de ser una seña identitaria. Muguruza es simplemente un gilipollas moral (no llega a idiota moral todavía), un niño grande amamantado por la situación anormal del país que intenta seguir vendiendo su imagen de rockero de Neanderthal, de chiquitero posmoderno, de animal de bellota creativo y con carisma a una juventud española que –se supone– detesta y que conectó con su estética feísta-radikal porque no era vasca sino la de todo quisqui.

Pero el problema no está sólo en él ni en esas fiestas que son siempre un capítulo gris de la historia de la infamia con sus músicos y pregoneros y txupineras que siempre hablan de los presos de ETA, con el lehendakari que va a los toros para dar el coñazo con su plan y su alcalde que cuenta chistes malos con la boca llena. Está en ese magma complaciente y sonriente, abyecto y colaboracionista de locutorcillos locales que les ríen las gracias y patrocinadores que pagan así su tranquilidad, de comparseros, concejaluchos, parásitos del Régimen que hacen posible que esa mierda se reedite cada año, que hacen como que esa mierda es lo normal, que quieren normalizar la mierda. El problema es Muguruza y esa gentuza. No hay miedo a que esa peña «apolítica» pida un recuerdo –como los nazis para sus presos– para los exiliados, los asesinados, los ausentes... ¿Cómo se van a acordar cuando están ocupando su lugar y trepan gracias a su ausencia? ¡Queridos trepalaris y tragolaris de mi Villa que hacéis posible un año más el milagro de esas fiestas ominosas! ¡Que os den! Y al ritmo de «Sarri, Sarri…».

Venezuela
La vileza de las democracias
Federico Jiménez Losantos  Libertad Digital 20 Agosto 2004

Las democracias están enfermas de falta de legitimidad porque sus líderes no creen en los fundamentos del sistema que les da el Poder, y si creen, no se atreven a defenderlos, con lo que el resultado es el mismo. Ni uno solo de los burocratejos de la OEA, de los burocratitas del Centro Carter o de los burocratazos de cualquier ministerio europeo o americano apostaría el sueldo de un mes, e incluso de quince días, a que Chávez ha tenido un comportamiento irreprochable en el referéndum y que no ha habido pucherazo manual ni electrónico. El Gorila Rojo se caracteriza por dos cosas: su violencia y su capacidad de engaño, que otros llamarán fabuladora. Lo normal es dudar sobre las garantías de juego limpio en una consulta en la que se jugaba nada menos que el Poder. Sin embargo, todos los países, empezando por los vecinos y enemigos de Chávez como la Colombia de Uribe, se han apresurado a dar por buenos los soberbios resultados del protodictador, aunque, insisto, nadie apostaría su sueldo a que realmente lo sean. ¿Por qué esta prisa en abandonar a la Oposición venezolana? ¿Por qué tanta velocidad en constatar lo inconstatable, certificar lo incertificable y verificar lo inverificable? ¿Por qué no pedir, simple y llanamente, que se recuenten manualmente todos los votos, todos, como suele hacerse en las democracias? ¿Por qué no partir de la duda y no de la certeza, cuando se tiene la certeza de que toda duda está justificada?

Hay que releer el análisis de Revel en "Porqué mueren las democracias" y recordar que el Muro no cayó por el empuje de las convicciones liberales ni por la voluntad de lucha de las democracias occidentales, sino a pesar de ellas. Es cierto que Reagan, Thatcher y el Papa hicieron lo contrario que sus predecesores (entre ellos, Carter) y plantaron cara al monstruo pero también lo contrario de sus sucesores, porque tras la implosión de la URSS por causas internas los regímenes democráticos han vuelto a sus complacencias con la izquierda dictatorial siempre al hilo de las necesidades de imagen de los políticos, que a su vez dependen de los medios de comunicación, en su gran mayoría tomados por la Izquierda e inveterada y crecientemente enemigos de las libertades y de Occidente. Las democracias están enfermas de falta de legitimidad porque sus líderes no creen en los fundamentos del sistema que les da el Poder, y si creen, no se atreven a defenderlos, con lo que el resultado es el mismo.

La izquierda es hoy, fundamentalmente, un poder mediático, con todo lo que eso implica en las sociedades modernas y con todo lo que eso impone a los políticos profesionales. Pero como ha contado Mario Noya en sus artículos desde Caracas para Libertad Digital, los medios de comunicación venezolanos se baten en primera línea contra la dictadura chavista en ciernes y algo más que en ciernes. No sería difícil apoyarse en ellos, en la Iglesia, en Cisneros para compensar el creciente poder de Chávez. Pero ni los USA, ni la UE, ni, por supuesto, Iberoamérica, siempre liberticida, lo han intentado. Sucidio, vileza, estupidez, miseria moral... sobran sustantivos y calificativos para tantos traidores a la causa de la libertad, que es y sigue siendo, hoy más que nunca, la de Venezuela. Se repite la Historia de Fidel Castro y sus eternas impunidades según la fórmula marxista de "El 18 Brumario de Luis Bonaparte", pero en este caso la tragedia no se repite como farsa, porque aplaudir a tan abyecto farsante es, si cabe, una tragedia mayor.

Afrontando la amenaza del bioterrorismo
Oleg Nechiporenko La Razón 20 Agosto 2004

Un destacamento especial de policía y bomberos cerró la calle que lleva a la sede donde desarrolla su campaña electoral John Kerry, candidato a la Presidencia de EE UU. Las medidas en cuestión fueron provocadas por un sobre recibido por correo, en el que estaba metido un polvo desconocido.

Los estadounidenses tienen todos los fundamentos para sentirse preocupados, pues entre septiembre y octubre de 2001 en territorio de EE UU se recibían envíos postales conteniendo esporas del ántrax. Esta vez, el análisis expreso ha mostrado que la carta recibida en la sede de Kerry era una mala broma gastada por alguien, pues contenía el polvo del ajo secado. La sucursal de Washington de la Agencia Federal de Investigaciones ha confirmado que el contenido del envío no representa peligro, pero al propio tiempo ha empezado una minuciosa investigación del incidente.

Es una medida bien fundamentada, pues se ha hecho muy real la posibilidad de que los terroristas empleen arma biológica. El Servicio de Inteligencia de Rusia en su estudio analítico «Los retos posteriores a la guerra fría. La propagación de armas de exterminio en masa» ya hace diez años advirtió oficialmente de ello a la comunidad mundial. No cabe duda alguna de que este informe de carácter abierto que hizo del dominio público el Servicio de Inteligencia de Rusia fue minuciosamente estudiado por sus homólogos extranjeros, pero en aquella época éstos menospreciaron hasta las conclusiones de que puede practicarse un «terrorismo agrícola» hasta en tiempos de paz con el fin de desatar una guerra económica. Pero al cabo de ocho años de repente se acordaron de ese tipo de terrorismo, al analizar las causas de la rabia vacuna o la epidemia de la fiebre aftosa que estallaron en Europa Occidental (fundamentalmente en Inglaterra) y en un comienzo se atribuían o a causas naturales o a la negligencia de granjeros holandeses o belgas, mientras que en realidad las podían provocar unos bioterroristas.

Según Victor Zuev, vicepresidente de la Academia de Ciencias Naturales de Rusia y miembro de la Academia de Ciencias de Nueva York, el arsenal potencial del arma biológica comprende 13 virus, 7 bacterias y 3 ricketts, que provocan el tifus exantemático y otras peligrosas dolencias infecciosas, así como 12 toxinas micróbicas. Entre los bioagentes los más peligrosos son aquellos que provocan la peste, la tularemía, el ántrax, la brucelosis, la encefalitis oriental equina, el cólera y la fiebre amarilla, así como las toxinas de botulismo. El Ministerio de Defensa de Rusia ha heredado de la época soviética tres centros que son los únicos que poseen una colección nacional de microorganismos como agentes potenciales del arma biológica. Precisamente contra esos agentes morbíficos se crean vacunas y otros medios de protección. Se trata de una colección patrón de registro especial. Los microorganismos contenidos en ésta se utilizan para verificar la eficacia de los medios de protección creados.
Debido a que aumenta el riesgo de que unos terroristas empleen medios biológicos, en Rusia se ha elaborado un extenso programa federal llamado «La creación de métodos y medios de protección de la población y el entorno frente a los agentes patógenos peligrosos y especialmente peligrosos en situaciones de emergencia de carácter natural y tecnógeno entre 1999 y 2005».

En el marco del Consejo para problemas de la seguridad nacional dependiente del presidente de la Duma de Estado, Cámara Baja del Parlamento de Rusia, funciona una comisión de seguridad biológica. Se han adoptado medidas complementarias dirigidas a elevar el grado de preparación de los grupos de reacción, de los que forman parte el sistema antipeste del Ministerio de Salud Pública y unidades sanitarias y epidemiológicas del Ministerio de Defensa de Rusia.

El comité de seguridad de la Duma de Estado se reunió hace poco en Púschino, ciudad de la provincia de Moscú, donde funcionan instituciones y laboratorios científicos especializados en biotecnologías. Parlamentarios, científicos y efectivos de servicios secretos debatieron qué se puede oponer a los eventuales actos bioterroristas en territorio de la Federación de Rusia. A iniciativa del Interior, en Moscú se convocaron en dos ocasiones foros internacionales para analizar los retos que lanza el terrorismo en nuestros días, intercambiar la experiencia acumulada en la adopción de medidas preventivas y la lucha contra éste. En dichos foros participaron delegados de EE UU, Gran Bretaña, Alemania, Francia, Israel, Bélgica y otros muchos estados del mundo.

Se hace siempre más obvio que los esfuerzos de los servicios secretos no bastan. A la luz de las nuevas amenazas que profiere el terrorismo internacional nadie puede mantener la posición de un impasible observador.

Oleg Nechiporenko es director general del Fondo Nacional Anticriminal y Antiterrorista de la Federación de Rusia

Carter y Gaviria
Los avalistas de Chávez
Saúl Pérez Lozano  Libertad Digital 20 Agosto 2004

La administración Eisenhower manejó torpemente, hace 45 años, el asunto castrista, y Cuba continúa padeciendo las consecuencias de tal torpeza; parece que la historia se repetirá con un dictador, disfrazado de demócrata, como es Hugo Chávez. Cuando los que, como el suscrito, oponemos al presidente Chávez y su gobierno alentamos un referendo para revocar el mandato presidencial, lo hicimos para resolver la crisis que consume las energías del país y su gente y lo hunde política, social y económicamente a las más recónditas profundidades, y esta decisión incluía reconocer el resultado, fuera cual fuere, siempre que el gobierno y sus agentes en el Consejo Nacional Electoral (CNE) actuaran pulcramente.

No ha sido la conducta de la mayoría oficialista la correspondiente a un árbitro porque desde el mismo momento que asumió sus funciones asomó la oreja. No decirse árbitro y mucho menos ético, un CNE que, apoyado en su mayoría, groseramente dio ventajas al gobierno y violó sus propias disposiciones, dejó correr el tiempo violando los lapsos autoimpuestos a la vez que avalaba los chantajes que el régimen imponía a los empleados públicos, contratistas y a militares con derecho al voto, y recurría a artimañas en una guerra de desgaste para desalentar a la oposición. Un simple referendo entre un sí y un no condenó a los electores a interminables colas o filas por más de 18 horas por hacer de esa consulta popular una maraña complicadísima. Un referendo que debió celebrarse el 19 de agosto de 2003.

Bien, a ese CNE, cuyo discutible y sospechoso resultado preliminar del referendo dieron avanzada la madrugada del lunes, cuando la mayoría dormía, lo avalaron los ex presidentes Carter y Gaviria en representación del Centro Carter y la OEA, porque el conteo rápido por ambos realizados coincidía con los del CNE, como es lógico.

Unos resultados sin respaldo de auditoría, sin conteo de papeletas, sin la presencia de los representantes de la oposición ni de dos de los cinco rectores electorales. Unos resultados que correspondían a la totalización automatizada, y no es secreto para los que conocen de sistemas o informática la manipulación del software, como ha ido descubriéndose posteriormente.

No pocos fuimos sorprendidos por la intempestiva decisión de los señores Gaviria y Carter que, a pesar de estar curtidos en estos menesteres, actuaron con una ligereza inusitada, afirmando, sin investigar, que no hubo fraude y que la oposición tampoco la había denunciado. Los venezolanos no salían de su asombro.

Al ver a Gaviria en la pantalla de televisión venían a mi mente las duras denuncias que en su contra hizo Mario Vargas Llosa cuando se le designara secretario general de la OEA. En un enjundioso artículo de prensa lo acusó de complicidad con la dictadura de Fujimori y de que, cuando se discutía en Estados Unidos si el desplome de la dictadura castrocomunista podría traer peores consecuencias que su supervivencia, asintió, y por esa razón la administración Clinton le apoyaba para la secretaría general de la OEA.

''De oscuro político liberal ascendió al cielo con la muerte de Luis Carlos Galán... Y por si fuera poco, sin haber concluido el mandato constitucional, es electo para el cargo de mayor importancia de la burocracia dorada de la región: secretario general de la OEA... ¿Se trata de un hombre de paja o de un hábil manipulador político? De voz atiplada, desagradable, sinuoso en el lenguaje, trato sebáceo y sin brillo personal... Es un hombre plástico''. No fue Vargas Llosa quien así se refería de Gaviria, era José Vicente Rangel, hoy vicepresidente de Chávez.

Venezuela enfrenta una experiencia parecida a la de Cuba por la posición de unos burócratas de Washington con respecto al presidente Chávez, quien para ellos es garantía de estabilidad frente a una oposición incierta y, lo más importante, garantiza el suministro de petróleo a pesar de sus arteros ataques populistas contra el presidente Bush. También los hombres de negocios estadounidenses repiten el pragmático argumento con Chávez: que avalan un régimen autocrático en lo político y capitalista en lo económico. Nuestras democracias, en fin, son utopías que penden de intereses económicos y geopolíticos sin importar el estilo o tipo de gobierno. Aberrante, pero real. Un abuelo bien intencionado, el ex presidente Carter, está obnubilado por Chávez, un encantador de serpientes que engaña con sus cuentos de abnegado cruzado social, habiendo empobrecido más al pueblo y arruinado la economía del país. Tal vez hoy no recuerde su frase ''No tricks, Mister Chávez'', cuando lo convenció a acceder al referendo revocatorio.

Alvaro Vargas Llosa, en un escrito anunció en 2001 su solidaridad con el pueblo venezolano frente a la autocracia chavista y afirmó de la Carta Democrática que ''bastó la primera prueba para que la Carta quedase reducida a papel mojado y sus suscriptores a la condición de tartufos''. Añadimos, luego que Carter y Gaviria se declararan fiadores de Chávez, que la Carta Democrática ni siquiera servirá de papel sanitario. La administración Eisenhower manejó torpemente, hace 45 años, el asunto castrista, y Cuba continúa padeciendo las consecuencias de tal torpeza; parece que la historia se repetirá con un dictador, disfrazado de demócrata, como es Hugo Chávez.

¿Cómo evitarlo? Demostrando el escandaloso fraude que se cometió contra un pueblo noble, que lucha en solitario armado solamente con su voto.

© AIPE Saúl Pérez Lozano es periodista venezolano, coordinador general editorial del Bloque DEARMAS.
 

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