AGLI

Recortes de Prensa     Domingo 22 Agosto 2004

LAS RUINAS DE LA MEMORIA
César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 22 Agosto 2004

ETA SIGUE LA RUTA

Editorial ABC 22 Agosto 2004

A merced de Maragall
Luis María ANSON La Razón 22 Agosto 2004

El tonto, muy tonto, de xirinachs
Francisco Marhuenda La Razón 22 Agosto 2004

Sin perdón

JUAN JOSÉ R. CALAZA La Voz 22 Agosto 2004

Los «panacas»
Antonio PÉREZ HENARES La Razón 22 Agosto 2004

AGOSTO FALLIDO

JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS ABC 22 Agosto 2004

Periplo terrorista

Editorial El Correo  22 Agosto 2004

Cambio de ritmo

KEPA AULESTIA El Correo 22 Agosto 2004

Acabar con ETA

Editorial El Ideal Gallego 22 Agosto 2004

Y a esto le llaman los pistoleros «campaña de verano»
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz 22 Agosto 2004

Antonio Basagoiti: «El PSE ya no es alternativa, es nacionalismo “light”»
Diego Mazón La Razón 22 Agosto 2004

Un detenido y dos ertzainas heridos en los disturbios en el Casco Viejo de Bilbao

AGENCIAS / EUROPA PRESS El Correo 22 Agosto 2004

ETA trata de intimidar al turismo del norte de España con siete bombas en quince días

Agencias  Libertad Digital 22 Agosto 2004


 


LAS RUINAS DE LA MEMORIA
Por César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 22 Agosto 2004

HA denunciado Jorge Semprún en la Menéndez Pelayo la pérdida de la memoria histórica de los españoles. Comparto su preocupación. El olvido y la manipulación del pasado no sólo dejan a una sociedad sin defensas sino que permiten la creación de monstruos. Los nacionalismos son la demostración más clara de la invención de un pasado a la medida de las necesidades del momento, es decir, del odio y el exclusivismo como armas políticas.

Ha dicho también Semprún que el régimen democrático está permitiendo la recuperación de la memoria. En esto no estoy de acuerdo. La memoria depende de la hegemonía cultural y esta la tiene la izquierda desde finales de los sesenta. A partir de ahí comenzó a hacerse una lectura muy particular de nuestra historia. En buena medida fue una reacción lógica a la manipulación que se había llevado en los cuarenta y cincuenta. El hecho es que en estas cuatro últimas décadas la lectura de la Historia se ha sesgado a favor de la izquierda y, en ocasiones, con una audacia rayana en la temeridad si tenemos en cuenta la cercanía de los hechos. ¿No llegó a crearse ante nuestros propios ojos la figura de Tierno Galván como gran perseguido del franquismo cuando no sólo se benefició de los «exámenes de los vencedores» cuando, según él, estaba recluido en un campo de concentración, sino que además ganó unas oposiciones en el Ministerio de Educación Nacional en 1944 y se repartió con Manuel Fraga las dos cátedras de Derecho Político en 1948?

LA hegemonía cultural ha permitido una selectividad de los hechos prácticamente sobre la marcha. Un ejemplo menor: cuando murió Torrente Ballester se llegó a decir de él que había sido víctima de la censura en la inmediata postguerra cuando, en realidad, fue uno de los escritores encargados de mantener la ortodoxia cultural del régimen de Franco desde que comenzó a escribir en «Jerarquía» -la llamada «revista negra de Falange»- hasta 1962 en que rompió con el sistema. En la intimidad Torrente podía contarte cómo había llegado a tratar a Goebbels en el París ocupado. ¿Por qué no aceptar esa realidad? Yo entiendo que hay verdades muy duras de reconocer pero en absoluto incompatibles con hechos merecedores de elogio, como es el caso de la capacidad creadora de Torrente.

NO. Este cuarto de siglo no ha servido para recuperar la memoria histórica. Nunca ha sido tan mitificado el pasado de las nacionalidades «históricas» ni tan abandonado al capítulo de lo mostrenco el concepto de nación española, y nunca han sido tan sacralizados aquellos episodios históricos de los que depende el buen nombre de la izquierda... Además, toda esta tarea se está haciendo con conciencia de la trascendencia cultural y política que tiene. Y desde la sociedad civil. Por supuesto con los apoyos del poder cuando es posible.

Mi testimonio en este punto es el de alguien que en los años sesenta y setenta consideró necesario rescatar el pasado de manos del oficialismo franquista. Había que explicar quién había sido Castelao. Era tan imprescindible como salvar a la Historia, ahora, de los sesgos impuestos por la izquierda. ¡Castelao en manos de Beiras! Porque el pasado no es inocente o neutral en algunas manos. Es verdad que en un régimen democrático siempre es más posible la corrección, pero también más creíble la manipulación. Y en esas estamos.

ETA SIGUE LA RUTA
Editorial ABC 22 Agosto 2004

A pesar de que el secretario de Estado de Interior, Antonio Camacho, en otra de sus ocurrencias veraniegas, consideró improbables nuevos atentados después de las primeras explosiones en Santander y Asturias, ETA ha seguido su ruta hasta Galicia. Dos pequeñas bombas estallaron ayer en Sanjenjo y Bayona, causando esta vez cuatro heridos leves. La campaña terrorista del verano, teóricamente prevista para el Levante, se ha cebado con las zonas turísticas más significativas del Norte, con la explícita salvedad del País Vasco. Es probable que los autores de esta cadena de atentados sean terroristas no identificados, y sin duda el modus operandi de esta ofensiva hace muy compleja la evitación de tales actos criminales.

Sin embargo, seis atentados en apenas dos semanas es un registro que invita a la preocupación, y no sólo por el efecto propagandístico que está logrando la banda terrorista con el juego del ratón y el gato. Hay que recordar que la inversión de la lucha antiterrorista a favor del Estado se produjo cuando el Gobierno del PP, con el posterior apoyo del PSOE a través del Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, tomó la decisión de encauzar la acción de las Fuerzas de Seguridad del Estado para pasar de la mera contención de los terroristas a su derrota incondicional. Los éxitos policiales en los últimos tiempos se han reforzado por la percepción social de que, definitivamente, el Estado se había hecho más fuerte y eficaz en la lucha contra ETA. El Gobierno socialista tiene la responsabilidad de evitar, además de los atentados, que empiece siquiera a sospecharse un decaimiento de la eficacia policial, que sería inexplicable al producirse en el momento más desfavorable para la banda terrorista.

Hay, además, un riesgo mayor y más visible en el ámbito de la unidad política contra ETA. La constancia terrorista y el empecinamiento del nacionalismo con el plan Ibarretxe no pueden recibir como respuesta política una aproximación de los socialistas vascos al PNV, a caballo, además, de un diagnóstico voluntarista e insolvente sobre la actitud de los nacionalistas a corto y medio plazo. Es un error de los dirigentes del PSE insistir en que hay una tercera vía entre el Estatuto y el plan soberanista o que el Pacto de Estella está muerto. Es un error y un incumplimiento del Acuerdo Antiterrorista. Nada sobra en la lucha contra ETA, ni la detención de terroristas ni la ilegalización de sus tramas políticas, ni la negación de cualquier clase de beneficio político a la violencia, aunque esté simulado bajo amables propuestas del Gobierno nacionalista de Vitoria.

A merced de Maragall
Luis María ANSON de la Real Academia Española La Razón 22 Agosto 2004

Mientras Camacho disculpaba a los encapuchados que sembraron el pánico en San Sebastián como a estos chicos de Eta, pobrecillos, que quieren divertirse un rato, Acebes denunció lo obvio: el Gobierno está a merced de Maragall.

Pues claro. Maragall perdió la elecciones autonómicas. Con la ley francesa en la mano, Artur Mas estaría gobernando Cataluña. Con la absurda ley electoral española, Maragall, apoyado por comunistas y separatistas, se alzó con el poder. También necesitó Zapatero a comunistas y separatistas para subir los escalones de Moncloa. Hubo un tiempo en que, para el socialismo democrático, los comunistas estaban tan apestados como para el centro derecha lo estaba la extrema derecha. Ahora no. Al menos en España, los socialistas se alían con quien sea con tal de encaramarse al poder.

Pero si el Gobierno depende de comunistas y separatistas catalanes, formando ambos grupos, además, parte del ejecutivo de Cataluña, parece claro que Zapatero está a merced de Maragall y los que le apoyan.

La fragilidad del Gobierno de la nación es un hecho objetivo y significa que desde el 14-M se puso en marcha la larga caravana de las concesiones. España, no sólo Zapatero, está a merced de lo que decidan Maragall y los partidos que le apoyan. Con un porcentaje de votos ridículo, Carod-Rovira se ha convertido en árbitro de la vida nacional. Una ley electoral como la francesa, hubiera instalado al separatista catalán en la marginalidad y no pasaría de ser un aspaviento inmaduro en las picotas de los carteles preuniversitarios.

El tonto, muy tonto, de xirinachs
Francisco Marhuenda La Razón 22 Agosto 2004

ETA se encuentra en una situación de clara debilidad, a pesar de los sobresaltos que provoca su campaña de verano contra los intereses turísticos. Nunca ha existido una posibilidad de hacer entrar en razón a esa caterva de asesinos sedientos de sangre. Ni cuando la tregua trampa ni ahora, porque no se puede dialogar con quien sustituye el diálogo político por la lucha armada en una democracia. Un ejemplo de estulticia de dimensiones monumentales lo tenemos en Lluis Xirinachs, un personajillo tan patético como lamentable que defiende y justifica a ETA. Es terrible que esto lo diga alguien que ha sido sacerdote. España hace muchos años que es una democracia en las que están plenamente garantizados los derechos y las libertades, que forma parte de la Unión Europea y es uno de los países con una mayor descentralización política del mundo, aunque ZP y Maragall no lo sepan.

He de reconocer que en casa votamos por Xirinachs. Ahora lamento haber apoyado a semejante mentecato. Un muy querido amigo mío, que anda rodeado de escoltas porque los «amigos» de Xirinachs lo quieren matar, habla de los tontos, muy tontos, y creo que el ex senador supera, con creces, esta definición. Hay que abominar de los curas pedrastas, que son una inmensa minoría, o de cualquier persona que delinca y además desprestigie a la institución que representa, pero también de proetarras como Xirinachs.

Sin perdón
JUAN JOSÉ R. CALAZA La Voz 22 Agosto 2004

AUNQUE los atentados de esta campaña de ETA son voluntariamente incruentos sus efectos estratégicos pueden resultar terriblemente productivos. En un país que cambia un Gobierno honesto y eficaz, pero mal preparado para la comunicación, por otro sin programa, terrorismo mediante, se puede esperar cualquier cosa. Además, aplicando el principio de precaución no queda excluido que las eminencias grises que tiran en la sombra de los hilos del terror sean las mismas en ambos casos. Asimismo, tomar por debilidad de ETA la poca pegada de sus últimos golpes sería propio de aficionados. Que busquen hacer daño mortal o simplemente económico a los hoteleros es algo que regulan perfectamente dentro de la cadencia táctica coherente con su estrategia última: hacer ceder al Gobierno de la nación. Ahora bien, los atentados encriptan de consuno otro mensaje: quienes defiendan el diálogo , como los catalanes, preservarán sus vidas y sus haciendas.

Un día sí y otro también nos dice Ibarretxe que su plan garantiza la paz, es decir, que con el independentismo camuflado del PNV ya no necesitará ETA continuar aterrorizando para obtener la independencia. Y es cierto. Pero, precisamente por ello, precisamente porque es cierto, de la misma forma que los terroristas deben saber sin sombra de duda que nunca habrá perdón, que pagarán en la cárcel todo lo que tengan que pagar, al PNV debe enviarle el PSOE un inconfundible mensaje de firmeza que no quede oscurecido con alguna de las desleales ambigüedades de Maragall y de su socio Carod.

Allende estas consideraciones, hay algo profundamente hipócrita dentro del independentismo periférico que sufre España. Pues si bien mantienen un discurso centrado en el autogobierno inmediatamente lo matizan para ceder parte de la soberanía y las consabidas competencias a instituciones supranacionales europeas. Y a medida que se produzca una mayor integración de los Estados europeos, las respectivas características de la soberanía nacional -emisión de moneda, ejército, representación diplomática y política exterior, hacienda, bandera, leyes, etcétera- quedarán en manos de organismos e instituciones sobre las que los vascos no tendrán prácticamente ninguna capacidad de influencia ya que representarán, más o menos, el 0,5% de la población. En este contexto, el discurso soberanista e independentista resulta completamente anacrónico, y quienes aun así sigan pidiendo diálogo se convierten en cómplices implícitos de los asesinos al estimularlos en sus descabelladas demandas.

Los «panacas»
Antonio PÉREZ HENARES La Razón 22 Agosto 2004

Son muchos ya los que en su propio partido, el PSOE, los llaman así. En el último Congreso fue la palabra de moda y también una soterrada consigna entre los más curtidos cuadros del partido, que observan con preocupación el rumbo de Maragall y Montilla. «Hay que parar a los ‘panacas’, y sino se frenan, ponerlos contra la pared y que se desenmascaren de una vez». Los «panacas», de Partido Nacionalista Catalán, es como llaman a esa creciente mayoría del PSC, desde luego la inmensa mayoria de sus dirigentes –aunque no sus bases– y aún menos de su electorado, que antepone nacionalismo a socialismo. O sea, como me dijo un día un conspicuo guerrista que «de socialistas tienen lo justo tirando a nada». Los «panacas» van a ser, son ya, aunque en el Congreso consiguieran embridarlos y cortarles alguna uña, el máximo quebradero de cabeza –ministras top-model aparte– de ZP. Y no sólo preocupa al PSOE, sino a todos cuantos en España piensan con cierta seriedad en el futuro del Estado. Porque en los «panacas» está una clave, aunque la llave, quien ahora la tiene, es Zapatero, que algún día tendrá que aclarar qué piensa del asunto, del gran asunto en el que nos jugamos algo más que un Gobierno. Por si no lo saben, lo que está en juego es España. Aunque nadie quiera decirlo y menos que nadie los «panacas».

AGOSTO FALLIDO
Por JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS ABC 22 Agosto 2004

EL PSOE está en racha agosteña de errores. El patinazo de las ministras, sobreactuando como modelos de ocasión con coreografía monclovita, no es el más grave de los yerros, pero sí el de más impacto público porque la frivolidad ha resultado demasiado obvia como para pasar inadvertida, incluso a una ciudadanía que tiende a la benevolencia vacacional. Ellas saben que se han confundido y su partido también, y aunque no se retractarán como lo hizo José Bono con aquella precoz autocondecoración, mejor será que no pretendan hacer del error una victoria, porque cuando se pretende convertir el fallo en acierto se termina en la contumacia.

La falta de sentido político de las ministras socialistas sólo es pareja a la del secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, y la insensibilidad de éste -envolviendo en celofán de gamberrada lo que fue en San Sebastián un acto de terrorismo callejero puro y duro- se parece bastante a la del conjunto del Gabinete, que no ha movido un músculo ante la pavorosa tragedia de miles de hectáreas abrasadas en Huelva, Valencia y Orense. Tampoco han alterado el pulso gubernamental las dramáticas oleadas de inmigrantes en las costas del sur de España, fenómeno sobre el que el Ejecutivo marroquí ni sabe ni contesta. Marruecos tampoco se da por enterado del sistemático acoso a la ciudad autónoma de Ceuta. La complacencia de Rabat ante estas situaciones francamente hostiles para España se corresponde, sin embargo, con la imperturbabilidad de Madrid -que, eso sí, se ha afanado en ocultar muy oportunamente y durante diez largos días- ante la incómoda muerte violenta en España de un conocido disidente del régimen de Mohamed VI, el siniestro Hichmam Mandari.

La transparencia del Ministerio del Interior es, como se puede observar, perfectamente descriptible. Tan descriptible como el apagón policial que no ha logrado interrumpir el macabro paseo veraniego por la cornisa cantábrica de un «comando» de ETA, que ayer recaló en Galicia después de haberlo hecho en Cantabria y Asturias. Los etarras están avisando con una claridad meridiana. Si hacen estallar impunemente y de forma continuada artefactos de menor entidad ¿qué les impide hacer deflagrar otros más letales? Harían bien los responsables políticos de Interior en no minusvalorar las señales de humo que emiten los terroristas. ETA no tiene voluntad alguna de autoextinción sino de todo lo contrario.

Pero entre las declaraciones indocumentadas de unos y el clamoroso desliz mediático de las ministras socialistas, Pasqual Maragall, que ni es indolente ni es insolvente, dice haber pescado ya con el presidente Zapatero el propósito de llevar a Cataluña a la categoría de entidad nacional y, como ZP vaca placenteramente, habrá que dar por buena la mercancía que Maragall ha vendido en la lonja portuaria.

¿Y la oposición? En la higuera. El Gobierno puede permitirse una florida concatenación de errores sin demasiadas consecuencias inmediatas, porque los líderes del PP se están comportando como empleados con contrato indefinido. Es difícil comprender cómo un partido que fue una organización que se caracterizó por su capacidad de reacción se ha convertido en este mes de agosto en una ordenada comunidad de burócratas. Las ministras socialistas no deben temer en exceso su extravagancia veraniega. La ventanilla del PP está cerrada por vacaciones. Ellas y la otra mitad del Gobierno pueden seguir apurando errores en un agosto políticamente fallido para unos y para otros. La única diferencia es que unos están en el poder y lo disfrutan a placer y otros fuera de él y, a lo que se ve, sin demasiadas ganas de recuperarlo.

Periplo terrorista
Editorial El Correo  22 Agosto 2004

Los artefactos explosivos que ETA hizo estallar ayer en Sanxenxo y Bayona, dos de las localidades más turísticas de la costa gallega, han ampliado el radio de acción del dispositivo terrorista, pero no han conseguido que aumentara en la misma medida el temor causado inicialmente por las bombas de San Vicente de la Barquera y Ribadesella. Las normalidad con la que lugareños y visitantes respondieron a la irrupción etarra en el descanso veraniego constituye la muestra más palpable de la fortaleza de una sociedad que se niega a reaccionar como desearían los bárbaros del amonal. Cada atentado terrorista representa un desafío dirigido a la ciudadanía y a las instituciones; un reto macabro que intenta involucrar a las víctimas directas y a la sociedad en su conjunto en la espiral que los etarras tratan de alimentar tan infructuosamente. Cuando el periplo terrorista apunta a su final, ese desafío adquiere la apariencia de lo que podría calificarse de patético si no resultara macabro y cruel.

Con el sordo estruendo de pequeñas cargas explosivas ETA trata de jugar a la disuasión, advirtiendo de que podría causar males mayores. Ante la concatenación de pequeñas explosiones por la costa norte es inevitable y necesario que los ciudadanos y los poderes públicos tengan en cuenta esa advertencia, puesto que, aun debilitada, la amenaza etarra es un peligro que se cierne muy directamente sobre miles de personas que tienen razones para estremecerse de inquietud con cada explosión. Pero la entereza mostrada por quienes ayer vieron cómo su vida cotidiana era momentáneamente perturbada por el terrorismo brinda el mejor ejemplo de la actitud que la sociedad democrática ha de mantener ante el acoso de la violencia fanática.

Cambio de ritmo
KEPA AULESTIA El Correo 22 Agosto 2004

La negativa de los socialistas vascos a incluir su alternativa autonómica dentro de la tramitación del plan Ibarretxe y su intención de presentarla como propuesta de cara a los comicios de la próxima primavera coloca al lehendakari y a los socios del tripartito en una situación comprometida. Si a mediados de septiembre el PSE-EE presenta su proyecto de reforma estatutaria con el propósito de que el debate institucional sobre tal cuestión cuente con la participación activa de todos los grupos parlamentarios y se posponga para la próxima legislatura, será difícil que el lehendakari pueda mantener su actitud impasible. Lo más probable es que se vea obligado a enfrentarse a la disyuntiva de suspender la tramitación de su plan o, por el contrario, apretar el paso obteniendo el apoyo de Sozialista Abertzaleak para aprobar por mayoría absoluta del Parlamento su propuesta.

Una vez que Ibarretxe no pueda seguir alegando que la suya es la única solución ofertada para el debate, tendría poco sentido que se obstinara en someter el plan a la consideración del Parlamento vasco si no puede ser aprobado por éste y remitido a las Cortes Generales.

La suspensión de la tramitación del plan generaría desconcierto y profundas desavenencias entre los abertzales. La obtención de la mayoría absoluta con el apoyo de Batasuna reabriría las heridas entre nacionalistas y constitucionalistas, empujando al propio plan hacia un salto en el vacío.

Es posible que, ante semejante encrucijada, el propio nacionalismo acabe cuestionando la inmutabilidad de su proyecto soberanista, admitiendo un debate interno que ha permanecido silenciado, cuando no prohibido hasta ahora. Sobre todo porque si los socialistas son capaces de mostrar ante la ciudadanía la posibilidad de una reforma estatutaria sin rupturas, quedará más en entredicho la viabilidad del plan Ibarretxe como fórmula para la convivencia.

La aparición de una alternativa autonomista posible dificultará al soberanismo demostrar ante los sectores más pragmáticos de la comunidad nacionalista que su camino es sencillamente inevitable. Incluso la fuerza electoral del plan Ibarretxe se vería debilitada. Conviene recordar que buena parte del éxito del lehendakari en las elecciones autonómicas de 2001 se debió al potencial reactivo que encierra la comunidad nacionalista frente a algo que pueda ser percibido en su seno como peligro exterior.

Pero la reacción del voto abertzale frente a la eventualidad de la alternancia constitucionalista en 2001 podría quedar en 2005 diluida por una confrontación más matizada, en la que la propuesta de «libre asociación con España» se enfrente a una opción reformadora previamente aceptada por el Gobierno central. Por eso mismo será esta última garantía la clave de que la alternativa socialista consiga romper el ritmo imperturbable que el lehendakari ha conferido a la tramitación de su plan. A no ser que Ibarretxe decida acelerar dicha tramitación adelantando una votación que dejaría al nacionalismo gobernante definitivamente a merced de Batasuna.

Acabar con ETA
Editorial El Ideal Gallego 22 Agosto 2004

Cantabria, Asturias, Galicia... está claro que ETA ha trasladado al norte su “tradicional” (es lamentable tener que emplear ese adjetivo para calificar cualquier actividad de los nacionalistas vascos asesinos) campaña de verano, que hasta ahora se concentraba en los centros turísticos de Andalucía y de Levante. Sanxenxo y Baiona son dos de los municipios gallegos elegidos por un mayor número de veraneantes para disfrutar de sus vacaciones, de ahí que los etarras los hayan elegido para colocar sendas bombas, pues su objetivo es que nadie pueda disfrutar de nada, que el terror sea el sentimiento que domine a la sociedad; pero no lo van a conseguir y mucho menos en Galicia, donde no cuentan con el mínimo apoyo. No es la primera vez que la banda criminal atenta en la comunidad autónoma, pero ojalá que sea la última; su debilidad es muy grande y, pese a que no se le puede dar por muerta, hay que hacer hincapié en que su capacidad está muy reducida y de ello es preciso aprovecharse para darle el empujón definitivo que le haga caer por el precipicio. Sin embargo, para alcanzar ese anhelado objetivo resulta imprescindible que ETA no reciba aliento desde ningún ámbito y sus integrantes perciban que el rechazo es el único sentimiento que les dispensan los españoles, empezando por los dirigentes de los partidos que hacen de la tibieza su pauta de comportamiento en todos los asuntos relacionados con el terrorismo. La intransigencia tiene que ser la manera exclusiva de tratar a los asesinos.

Y a esto le llaman los pistoleros «campaña de verano»
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz 22 Agosto 2004

EN ESPAÑA nos movemos en verano millones de personas. Tras once largos meses de trabajo elegimos, si podemos, un cortísimo mes de vacaciones para pasarlo con nuestras familias en el campo o en el mar. Cargamos nuestros bártulos y ¡arreando! a disfrutar. Es la campaña de verano de los españoles de bien, gentes decentes que sólo aspiramos a descansar y a ver divertirse a nuestros hijos en ese delicioso período de tiempo que rompe la rutina del estudio o del trabajo: esa con la que, como una cruz, cargamos a cuestas todo el año. Pero hay en España, por desgracia, desde ya hace mucho tiempo, otra llamada, con una ironía demoníaca, campaña de verano: la de los pistoleros de ETA militar, que realizan su tour dinamitero de norte a sur y de este a oeste.

Y así, mientras millones de españoles y extranjeros buscamos los mejores chiringuitos, las playas más tranquilas o los lugares de movida más modernos, otros -apenas un puñado- se preocupan sólo de tener preparados sus arreos de campaña: la goma-2, los detonadores y toda su sucia tecnología del crimen, el miedo y la extorsión.

Ahora nos han golpeado, como quien dice, a la puerta de la casa. Tras haber atemorizado a los asturianos y a los cántabros, los etarras eligieron ayer dos de los lugares emblemáticos del veraneo de Galicia: los pueblos costeros de Baiona y de Sanxenxo.

Nuestro susto es, por eso, algo mayor; pero igual nuestra repugnancia radical. La misma que sentimos cada vez que los matarifes reaparecen para decirnos que ahí están, que ahí siguen, en la sombra, para tratar de amargarnos incluso cuando creemos estar más alejados del campo de tiro en que ETA ha pretendido convertir este país.

Pues bien, no lo van a conseguir. No lo han conseguido en treinta años y no lo conseguirán aunque lo intenten otros treinta. De hecho, su brutalidad al querer extender el miedo a todas partes es la señal inequívoca de su debilidad, de su aislamiento y de su perversidad.

No sólo somos muchos más, infinitamente más. Somos además mucho mejores, porque sabemos hacer algo que esos pobres desgraciados de la dinamita y la pistola no han llegado siquiera a ver de lejos en su delirio criminal: sabemos disfrutar, y porque lo sabemos estamos preparados para exigir en el futuro lo que hemos exigido sin desmayo en el pasado: el cumplimiento estricto de la ley. Sólo los pueblos a los que han conseguido quitarles la alegría de vivir pueden ser vencidos por un grupo criminal.

Pero mañana, en Baiona y en Sanxenxo, como antes en Llanes o en Ribadesella, las playas volverán a estar llenas de gentes, mientras los que han pretendido atemorizarlas otra vez se esconderán despavoridos hasta que les toque lo único que pueden esperar: ser encarcelados por sus crímenes.

Antonio Basagoiti: «El PSE ya no es alternativa, es nacionalismo “light”»
El líder del PP bilbaíno lo tiene claro: con la llegada del nuevo Gobierno España ha dado un paso atrás respecto al terrorismo. Además, reclama un mayor peso del PP vasco en el partido tras el congreso que celebrará en octubre y señala a su partido como única alternativa en el País Vasco.
Diego Mazón La Razón 22 Agosto 2004

Madrid- Se quedó sin liderar el PP vasco en beneficio de María San Gil, pero lejos de dolerle, se pone a disposición de la donostiarra para llevar al partido a ser la única alternativa en el País Vasco, ya que al PSE lo considera en este momento «nacionalismo light».

– Hemos visto en San Sebastián como rebrotaba la «kale borroka». ¿Temen que, ante la poca respuesta por parte de las autoridades, se reproduzca en Bilbao?
 – Sí hay un cierto temor a que pueda ocurrir esto. Sobre todo, no solamente por la inactividad de la Ertzaintza, que no detuvo a nadie, sino porque se está empezando a minusvalorar lo que es este terrorismo callejero, que es un terrorismo grave. Y lo está minusvalorando no el PNV sino el PSOE. Me parece que estamos peor que hace unos años porque se está dando un paso atrás hasta en el concepto propio del terrorismo. Esta gente siempre reaparece y se hace fuerte cuando ve que hay debilidad en el Estado. Ellos han visto debilidad en el Gobierno de Madrid y la quieren aprovechar.

– Es decir, ¿están tentando al Ejecutivo central para ver cómo reacciona?
– Están tentando y la mejor prueba de ello es que el día después de los actos terroristas en San Sebastián, el diario afín a Batasuna titulaba como «Madrid considera una chiquillada lo de San Sebastián». Es decir, para mí, esta gente está hoy más envalentonada que ayer porque desde el Gobierno socialista no le dan la importancia que se merece a este tipo de terrorismo.

– ¿Qué opina del análisis de Antonio Camacho de estos hechos como una manera desagradable de divertirse?
– Yo creo que la llegada del PSOE al Gobierno, las declaraciones de Camacho y alguna otras actuaciones de otros dirigentes socialistas son un paso atrás en la lucha contra el terrorismo. Son un paso atrás importante porque su intento de dar una apariencia de falsa normalidad con los amigos de sus socios de Esquerra Republicana, lo que nos hace es ponernos más lejos del fin del terrorismo. Habíamos conseguido ponerlos contra las cuerdas, desde el punto de vista policial, judicial, legislativo y hasta desde el punto de vista mediático, y ahora tienen un poco más de aire. Por lo tanto, las palabras de Camacho se enmarcan dentro la falsa normalidad que intenta aparentar el PSOE, que es muy negativa en la lucha contra ETA.

La vuelta de ETA.
La reaparición de ETA con bombas propagandísticas, ¿son los últimos coletazos de la banda o un aviso de que siguen ahí?
– ETA está demostrando su decadencia. Es difícil decir que está en su final porque pueden cometer un atentado y por desgracia matar es fácil. Pero creo que el resultado de esa Ley de Partidos que les impide estar en las instituciones, tener dinero, el resultado de las actuaciones de la Policía, están dando frutos y ETA cada vez está más débil. Lo que pasa es que ahora está tanteando, y las primeras consecuencias del tanteo no están siendo positivas porque se está minusvalorando su posibilidad de actuar y su repercusión.

– ¿Cree que el nuevo Gobierno va a cambiar la situación del Parlamento vasco respecto a Atucha y Batasuna?
– La línea no está siendo esa. Dos ejemplos: lo primero que anunció el PSOE al llegar al Gobierno es que iba a deshacer aquellas iniciativas legales que iban encaminadas a castigar la convocatoria de un referéndum y tampoco está siendo esa la línea del Gobierno porque da un paso atrás también en cuanto a los presos de ETA y la universidad. Todo lo avanzado en sentido educativo, en cuanto a la unión de violencia y educación en el País Vasco, va ahora atrás con la vuelta de los presos a la Universidad del País Vasco. Puede parecer en este momento que hay muy buen talante y que estamos todos muy contentos pero estas cosas al final se acaban pagando.

– ¿Ve una línea clara del Ejecutivo respecto al País Vasco?
– El Gobierno está a contentar a mucha gente. Está a contentar al PNV, a Esquerra Republicana... Ese tipo de política de contentar a muchos al final a quien contenta también es a la gente afín a Batasuna, porque es ahora cuando no se adoptan medidas firmes contra todo el entramado nacionalista.

– El Plan Ibarreche sigue presente, pero en estos primeros meses parece que ha quedado adormecido. ¿A qué se debe este parón en el avance del plan?
– Yo creo que el Plan Ibarreche está en un enfriamiento táctico. Quieren ir anestesiando a la sociedad, quieren que nos olvidemos, pero está para conseguir llevarlo adelante. Quieren hacerlo sin que nos demos cuenta y quieren hacerlo oculto bajo el talante, y esta técnica le está dando resultados, especialmente con el PSOE. Hoy, dentro del Partido Socialista se oyen muchas más voces a favor de propuestas parecidas al Plan Ibarreche. Se está hablando del Plan Maragall, de referéndum. La técnica de ir más despacio del PNV está siendo capaz de convencer a los dirigentes del PSOE.

– Ese cambio de postura dentro del Gobierno respecto a los nacionalismos, ¿viene marcada desde Cataluña?
– Viene con un acento desde Cataluña, pero también con una clara posición marcada por las dudas y por la falta de principios en estas cuestiones por parte de los socialistas vascos y los socialistas españoles.

– ¿Qué nos va a deparar el nuevo curso político en el País Vasco?
– El PNV mantendrá el Plan Ibarreche. En sus muchos años de historia siempre ha dado pasos adelante y nunca hacia atrás. En este momento, para ellos el plan es rentable porque les permite aunar el voto nacionalista y seguir manteniendo el poder. Y lo que ocurre de novedad es que el PP está solo, porque el PSOE ya está cambiando, ya está hablando de posibles referéndums, ya está hablando de entendimiento de esas posturas.

– ¿Ve posible un pacto PNV- PSE para las próximas autonómicas?
– Están buscando el acercamiento, fundamentalmente por parte del PSOE. El PNV nunca va a poder hacer un giro hacia el PSOE, porque una gran parte de los votos del nacionalismo vienen del ámbito radical, y esos votos le van a impedir dirigirse hacia el PSOE. Pero el PSOE está loco por caer simpático y parecer con buen talante con el nacionalismo. Pero siempre que el socialismo ha intentado acercarse al nacionalismo, la respuesta de este ha sido ser más nacionalista.

 – Desde que Nicolás Redondo salió del liderazgo del PSE, las relaciones de socialistas y populares vascos se han enfriado paulatinamente. ¿Queda alguna posibilidad de que se recuperen para desbancar al PNV del poder?
– La única posibilidad que queda para desbancar al PNV es el PP porque la gente de Redondo, que tiene unos principios claros, no pinta nada en ese partido. Ahora, el PSE actual está defendiendo ser también nacionalistas, por lo que hoy en día en el País Vasco hay un cambio importante respecto a los últimos años: hay por una parte el nacionalismo, compuesto por todas las formaciones nacionalistas y ahora también por el socialismo que está haciendo propuestas nacionalistas, y por otra el PP. Por tanto, la única alternativa pasa por el PP. A mí me gustaría compartir la alternativa con el Partido Socialista, pero ya no es alternativa porque es nacionalismo light.

– ¿Pero el PP puede solo?
– El PP debería estar acompañado, pero en este momento tiene que saber hacer alternativa solo, porque no tiene otra posibilidad. Tenemos el reto de hacer la alternativa más amplia, en la que quepan personas que no son del partido o que no tienen la ideología del PP, porque nos hemos quedado solos en el País Vasco.

El futuro del PP.
Con María San Gil al frente, ¿cómo se afronta ese reto?
– Es la mejor de los candidatos del PP vasco. Es una persona que aúna muchas voluntades, que ha sabido llevar una alternativa y una línea política más abierta que la del PP. Quiere construir una alternativa amplia.

– En octubre celebra el PP su XV Congreso. ¿Qué papel debe jugar el PP vasco en el nuevo organigrama que salga de él?
– Reclamo más poder de decisión, más protagonismo para el PP del País Vasco. Creo que María San Gil debe tener un papel muy activo en el nuevo organigrama, y se debe tener más en cuenta al PP vasco y lo que se dice en Bilbao, San Sebastián y Vitoria, donde están además Ramón Rabanera y Alfonso Alonso, dos nombres de peso. Todo eso se tiene que reflejar en las políticas que haga el partido a partir del Congreso y se lo plantearemos a Rajoy en las próximas semanas.

– ¿Qué papel debe tener Aznar tras el congreso?
– Debe tener siempre un papel muy importante y destacado. Yo sí reclamo un papel activo para José María Aznar, no sólo porque se lo merece sino porque nos aporta mucho.

violencia callejera
Un detenido y dos ertzainas heridos en los disturbios en el Casco Viejo de Bilbao
Un grupo de desconocidos atacó a los agentes que acudieron a la zona para ayudar a una ambulancia a atravesar una calle
AGENCIAS / EUROPA PRESS El Correo 22 Agosto 2004

Dos ertzainas han resultado heridos esta mañana tras ser atacados por un grupo de personas -una de las cuales ha sido detenida- cuando se encontraban en la calle Botica Vieja, de Bilbao, tratando de favorecer el paso de una ambulancia que estaba realizando un servicio, según ha informado la Ertzaintza.

Un grupo de individuos ha cruzado y atravesado esta mañana varios contenedores en diversas calles del Casco Viejo de Bilbao, después de que la Ertzaintza detuviera a una persona que ha intentado agredir al integrante de una patrulla de la Policía vasca, según han informaron fuentes del departamento vasco de Interior.

Poco antes de las once de la mañana, efectivos antidisturbios de la Policía vasca se encontraban desplazados en la zona e intentaban normalizar la situación, tras haber hecho uso del material antidisturbios contra los alborotadores. A esa misma hora, las escaramuzas se registraban cerca del Puente ed San Antón, en la confluencia de las calles san Francisco y Urazurrutia, así como en La Ribera. Los alborotadores han prendido fuego a varios contenedores tanto en la calle Dos de mayo como en Urazurrutia.

Los incidentes se han iniciado a las diez menos diez del último día de fiestas de la villa, cuando una persona ha sido detenida acusada de intentar agredir a un ertzaina, integrante de una patrulla que iba a auxiliar a una ambulancia que se diponía a asistir una emergencia, ante la imposibilidad de que ésta atravesara la calle Bilbao La Vieja.

Dos ertzainas han resultado heridos en los incidentes, como consecuencia del impacto de los objetos lanzados por los individuos. Ambos policías han tenido que ser evacuados a dos hospitales de la capital vizcaína.

Insultos
Al llegar al lugar, un grupo de personas que se encontraba en el lugar ha comenzado a proferir insultos y a arrojar objetos contra los ertzainas. Cuando uno de los agentes ha descendido del coche policial para auxiliar a la ambulancia, uno de los individuos ha intentado agredirle. El agresor ha sido identificado y detenido por atentado a la autoridad. Al lugar se han dirigido nuevos efectivos de la Ertzaintza, que, todavía a las once menos cuarto, permanecían en la zona en previsión de posibles incidentes.

LAS DOS ÚLTIMAS, EN PONTEVEDRA
ETA trata de intimidar al turismo del norte de España con siete bombas en quince días
Una llamada en nombre de ETA al periódico Gara y al Faro de Vigo avisó a las 12:20 horas de la colocación de las dos bombas. La primera explotó a la una de la tarde en un contenedor de vidrio en Sangenjo. Cinco minutos después lo hacía la segunda, en un cubo de basura situado en el puerto deportivo de Bayona. Un guardia civil ha sufrido perforación de tímpano y otras dos personas han sido heridas leves.
Agencias  Libertad Digital 22 Agosto 2004

Según informaron a EFE fuentes del Ministerio del Interior, las Fuerzas de Seguridad pusieron en marcha los dispositivos necesarios para intentar localizar los artefactos y acordonaron las zonas en las que supuestamente se encontraban. Se trata del puerto deportivo de Bayona y del Real Club Náutico de Sangenjo, según la comunicación recibida en Gara. Las bombas estallaron con cinco minutos de diferencia. Van siete en el mes de agosto.

El delegado del Gobierno en Galicia, Manuel Ameijeiras, declaró a EFE que, como consecuencia de la explosión en las proximidades del Real Club Náutico de Sanxenxo, "dos portugueses y dos españoles" resultaron con lesiones de carácter leve. Ameijeiras dijo que los dos ciudadanos portugueses "ya fueron dados de alta" tras recibir asistencia médica, al igual que los dos españoles, uno con una pequeña herida en un hombro y otro en un oído.

Explosión controlada en Bayona y dudas sobre otro artefacto
La explosión del artefacto que había sido depositado en un contenedor de basuras en Bayona se llevó a cabo de manera controlada y no hubo ningún tipo de daño, según fuentes del Monte Real Club de Yates (MRCY). Previamente a que los artificieros procediesen a provocar la explosión había sido acordonada la zona, así como desalojada toda la gente que se hallaba en la misma, incluidas los numerosos bañistas que se hallaban en la playa. Pese a ello, un agente de la Guardia Civil ha sufrido una perforación de tímpano al estallar el artefacto.

La misma fuente aclaró que el artefacto se hallaba en un contenedor próximo a las instalaciones de Ronáutica, otro club de yates próximo al puerto deportivo, y que el Monte Real también ha sido amenazado de bomba. En este sentido el portavoz del MRCY dijo que sus instalaciones fueron inspeccionadas por los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado ante el temor de que pudiera haber un segundo artefacto explosivo que finalmente no apareció.

Por otra parte, fuentes del periódico vigués Faro de Vigo confirmaron a EFE que en el diario se recibió una llamada a las 12:20 horas anunciando la explosión a las 13:00 horas de dos artefactos que habían sido colocados en "el club de yates y en el puerto deportivo", sin especificar qué instalación se refería a Bayona y cuál a Sangenjo.
 

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