AGLI

Recortes de Prensa     Domingo 29 Agosto 2004

Lección a Carod Rovira
Luis María ANSON La Razón 29 Agosto 2004

PSOE: demasiados socios
Editorial La Razón 29 Agosto 2004

LA BEN PLANTADA, HOY
César Alonso DE LOS RÍOS ABC 29 Agosto 2004

Desmadre
Pilar CERNUDA La Razón 29 Agosto 2004

Una reforma cosmética equivocada
Amando de Miguel La Razón 29 Agosto 2004

Regás
Alfonso Ussía La Razón 29 Agosto 2004

Agenda territorial y política de alianzas
Opinión El País  29 Agosto 2004

BOMBAS Y MEDALLAS
Jaime CAMPMANY ABC 29 Agosto 2004

PROGRESISMO Y CARCUNDA
Jaime CAMPMANY ABC 29 Agosto 2004

Para no bajar la guardia
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz 29 Agosto 2004

Obcecación terrorista
Editorial El Correo 29 Agosto 2004

Unidad frente a ETA
Editorial El Ideal Gallego 29 Agosto 2004

No sólo ETA es responsable
JUAN JOSÉ R. CALAZA La Voz 29 Agosto 2004

ETA, por favor, liberadnos de vuestra presencia
C. Pocomaco El Ideal Gallego 29 Agosto 2004

Rumbo fijo
KEPA AULESTIA El Correo 29 Agosto 2004

Desactivan una bomba colocada por ETA en el paseo de O Parrote
Redacción / A Coruña El Ideal Gallego 29 Agosto 2004
 


Lección a Carod Rovira
Luis María ANSON La Razón 29 Agosto 2004

Los suecos, los daneses, los noruegos, los islandeses están dando una buena lección a Carod Rovira y sus secuaces que pugnan como fieras por erradicar el estudio del castellano de Cataluña. Hay ya más escandinavos e islandeses que estudian español que aquellos que eligieron el francés o el alemán. Eso mismo ocurre en Estados Unidos y Japón. En Brasil, con casi doscientos millones de habitantes, el estudio del castellano es obligatorio en la escuela.
Y ello ¿por qué? Ciertamente el inglés es el latín del siglo XXI y su conocimiento resulta obligado para moverse por el mundo. Pero tras el inglés, se ha impuesto la musculatura del español. Nuestra lengua, gran tesoro cultural de España e Iberoamérica, es el primer idioma en veintidós países. En Colombia o Chile, el español es la lengua materna. En Siria o Vietnam no lo es el francés. Fue durante la colonización segundo idioma. Todavía lo es en la minoría dirigente con más de sesenta años. Ya no lo es en la juventud que habla árabe o anamita y aprende como segunda lengua el inglés.

La salud del español resulta insultante. España significa sólo el diez por ciento de nuestro idioma. Estados Unidos es ya el segundo país hispanohablante por detrás de México pero por delante de España. Y cuando el fulgor del español resplandece internacionalmente, cuando una parte sustancial de los negocios catalanes se hacen en el resto de España o en Iberoamérica, el aldeanismo de Carod Rovira se esfuerza cada día por expeler el castellano de escuelas, colegios y universidades de la región catalana. Una incongruencia que perjudica, antes que nadie, a los propios catalanes. Todos los españoles estamos orgullosos de que una región de nuestro país disponga de un idioma bellísimo en el que se ha escrito una gran literatura y que producirá para la cultura española un premio Nobel en catalán: Pere Gimferrer. Pero subrayar la belleza del catalán y estimular su estudio nada tiene que ver con la actitud cretina de perseguir políticamente al castellano, segundo idioma del mundo.     de la Real Academia Española

PSOE: demasiados socios
Editorial La Razón 29 Agosto 2004

El «Conseller en cap» de la Generalitat de Cataluña, el republicano Josep Bargalló, ha descrito en una entrevista que hoy publica LA RAZÓN hasta dónde puede llegar el nivel de presión sobre el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero a la hora de negociar los Presupuestos Generales del Estado. Afirma Bargalló, y está en lo cierto, que una cuestión son las demandas y los acuerdos de financiación que deba negociar con el Ejecutivo autónomo catalán y otra, las exigencias que planteen independientemente los partidos del tripartito, entre los que se encuentra ERC, que deberán ser consensuados con el grupo parlamentario socialista. Pero, con innegable realismo, va más allá cuando afirma que comprende perfectamente que el presidente del Gobierno tenga que negociar, además, con otros partidos del arco parlamentario, como son Coalición Canaria, el PNV y Convergencia i Unió, ya que sus votos son imprescindibles para que el Senado no devuelva las cuentas al Congreso, lo que supondría retrasar más de lo conveniente el trámite legislativo.

?ste es el panorama que nos trae la vuelta del curso político y el primer escollo que tiene que salvar el nuevo Gobierno socialista para el que no parece que vayan a servirle las simples declaraciones voluntaristas.
Cuando desde el Partido Popular, como hizo ayer Rajoy, se acusa a Rodríguez Zapatero de mantener un inexplicable silencio sobre las tres cuestiones más candentes programa económico, modelo territorial del Estado e inmigración , las declaraciones de Bargalló a nuestro periódico alcanzan todo su valor.

Para los socialistas se abre un difícil proceso negociador que, según sus resultados, puede provocar una situación de agravio comparativo entre las distintas comunidades de España de consecuencias graves. Por ello, se hace más necesario que nunca la apertura de una verdadera vía de diálogo con el principal partido de la oposición.

LA BEN PLANTADA, HOY
Por César Alonso DE LOS RÍOS ABC 29 Agosto 2004

EN la línea de Heribert Barrera y de su mujer, Marta Ferrusola, el ex presidente Pujol ha lanzado en tonos dramáticos una grave advertencia sobre los peligros de la inmigración: el mestizaje podría ser el fin de Cataluña. Ha sorprendido tanta sinceridad. A Maragall le ha dejado descolocado: «Eso se piensa, pero no se dice». De un golpe ha liquidado el aura multiculturalista que el Fórum quiere dar a Barcelona. Ruiz-Gallardón ha aprovechado la ocasión para reivindicar el carácter abierto de Madrid.

Pero Pujol sabe de qué habla. Conoce los mecanismos psicológicos de las gentes de su país y sabe hasta qué punto una ruptura de los cánones culturales y sociales parejo al mestizaje puede tener efectos destructores para la «nación» catalana. Ha vuelto a la ortodoxia de los tiempos fundacionales porque entiende que en estos momentos se pueden dar sustancialmente unos peligros parecidos a los de hace más de un siglo. Pujol sabe muy bien que los nacionalismos catalán y vasco fueron la respuesta al hecho migratorio y que, de forma menos burda que Sabino Arana, Almirall y Torras i Bages, supieron sublimar la elementalidad del miedo al invasor -extraño, zafio, pobre- al hacer la teoría de la nación. Si las chicas de Vic entendieron entonces que no podían casarse con un charnego, hoy las visitantes del Fórum tampoco deben mezclarse con los ecuatorianos.

LOS nacionalistas de derecha y de izquierda son conscientes del doble «mérito» que ha tenido la comunidad catalana en este siglo y medio: no sólo supo resistir bien la emigración desde el punto de vista de la pureza étnica, sino que además mantuvo unos bajísimos niveles de natalidad de tal manera que, de no haber sido por la población no autóctona, Cataluña no tendría ahora mucho más de dos millones y medio de habitantes, según Ana Cabré. Así que la conciencia de la pureza étnica y cultural le permitió a esta reducida comunidad catalana mantener el control social, cultural y económico de toda la sociedad. Muy de cuando en cuando se coopta a un Montilla a los centros de poder o se permite que un Pérez-Rovira abandone el apellido benemérito de su padre.

PUJOL propone la renovación de la fobia étnica. Gracias a ella se clarificaron las cosas en Cataluña: por un lado, el anarquismo, el castellano y el flamenco; por otro, el orden, las tradiciones y la lengua. ¿De qué habría servido la Renaixença si la población autóctona en vez de tener un sentido defensivo se hubiera mezclado de forma atolondrada con los emigrantes? Es verdad que en el mundo de la creación la afirmación nacionalista significó el mantenimiento de formas castizas y cerradas en ellas mismas, como ha escrito el catalanista Giuseppe E. Sansone, y que los Verdaguer, Costa i Llobera, Maragall, Pons i Gallarza, Narcís Oller, Guimerá, Vayreda... no fueron precisamente Pérez Galdós, Clarín, Unamuno, Juan Ramón Jiménez, Azorín, Baroja... Y si los ensimismamientos se pagan caro incluso en momentos de eclosión como el de entonces, cabía prever el provincianismo cultural que traería el nacionalismo burocrático y ventajista actual. Así que en este sentido será más nefasto, si cabe, el rearme etnicista que puede surgir frente a las nuevas embestidas inmigratorias. Pero a Pujol lo que le importa es la «nación catalana» y ésta no podría aguantar si el multiculturalismo pasa de lo virtual del Fórum a la vida. Si, en definitiva, la Ben Plantada se va con un ecuatoriano. No te digo si es con un marroquí.

Desmadre
Pilar CERNUDA La Razón 29 Agosto 2004

Me tengo por bien informada y por saber más-menos lo que ocurre en política, pero hace tiempo que me pierdo en los avatares de los vaivenes autonómicos. No sé por dónde van los tiros, qué se cuece, quién se va a llevar el gato al agua.

Tengo muy claro lo que dijo José Luis Rodríguez Zapatero antes, durante y después de su ascensión a La Moncloa: las únicas reformas constitucionales serán las del Senado, las que mande la Carta Magna Europea y la inclusión en el texto constitucional de los nombres de las comunidades autonómicas. Pero Zapatero gobierna gracias a un Maragall que perdió las elecciones en Cataluña aunque muchos lo olviden, y que cada lunes y cada martes lanza al ruedo ibérico un nuevo invento anticonstitucional sin que nadie le pare los pies en el Gobierno.

Por no hablar de los planes que defienden los Ibarretxes de turno, Pujol y dirigentes de CDC que se han llevado titulares de este verano, como si no hubiera suficientes titulares sin necesidad de meterse en berenje- nales autonómicos.

Zapatero responde con retirada de recursos, sin explicar si mantiene contra viento y marea lo de las tres únicas reformas constitucionales. O si se pliega a los designios de su compañero de pesca de atunes rojos.

Una reforma cosmética equivocada
Amando de Miguel La Razón 29 Agosto 2004

Veo con alarma que el Gobierno de la Generalidad de Cataluña se ha gastado cerca de 160.000 euros (más de 26 millones de pesetas) en un modesto cambio de rótulos. Es el precio de una vivienda. Lo que antes era la Consejería de «Sanitat i Ensenyament» ha pasado a ser de «Salut i Educació». «No es por la peseta, es por la acción», que decía una señora en el Mercado de la Boquería. Asombra pensar que la decisión que comento no haya recibido ninguna crítica por parte de la oposición, si es que la hay en Cataluña.

Lo que me preocupa es esa manía que les ha entrado ahora a los políticos de todos los gobiernos y partidos en cuanto llegan a mandar. Lo primero, cambiar los rótulos. ¿No podrían dejar con el mismo título las oficinas públicas? Incluso, aunque variaran de contenido. De lo contrario, el baile de rótulos, impresos, tarjetas, saludas, etc., nos va a costar un dineral. Sospecho, además, que esos cambios de imagen representan un estupendo negocio para unas pocas empresas de rotulación, que deben de estar a la que salta con esta nueva moda. A ver si algún periodista becario investiga por su cuenta qué empresas son ésas. Los datos tienen que ser públicos. Otro temor que tengo es que, al cambiar de rótulos, todo el esfuerzo creador se agote en esa operación cosmética. Lo fundamental es el contenido, la gestión pública.

En el caso concreto que cito hay un aspecto sustantivo mucho más preocupante. Estaba muy bien llamada la Consejería de Sanidad y Enseñanza. Los poderes públicos deben gestionar los medios sanitarios para que nuestra salud, la de los contribuyentes, esté en las mejores condiciones posibles. Por lo mismo, la Administración Pública debe organizar los centros y programas de enseñanza para que los contribuyentes podamos mejorar nuestra educación, la de cada uno. Es decir, la salud y la educación son los fines individuales de la acción pública a través de los medios que ponen la sanidad y la enseñanza. La confusión entre los dos planos puede llegar a ser dañina. Si encima se sustituye el plano correcto por el erróneo, el caos puede llegar a ser monumental.

Que conste una cosa. En este caso la Generalidad de Cataluña no ha hecho más que seguir la pauta que viene funcionando ya en otras regiones y en el Gobierno central. Menos mal que el Ministerio de Sanidad sigue llamándose así. Pero llegará pronto algún tuercebotas con la brillante idea de que suena mejor lo de Ministerio de Salud. Pues no, señor. El tal Ministerio debe ordenar y conjuntar la sanidad para que los españoles estemos más sanos. En el bien entendido de que la salud de cada uno depende de otros muchos factores que no debe (ni a veces puede) controlar la sanidad pública. El Ministerio de Educación debería ser de Enseñanza o de Instrucción, como era antes. Pero no quiero dar ideas para más cambios de rótulos. Que los papeles impresos y los rótulos valgan para más de un gobierno. No me harán caso. Pero por mí que no quede.

Regás
Alfonso Ussía La Razón 29 Agosto 2004

La directora de la Biblioteca Nacional, Rosa Regás, se ha dejado caer por Buenos Aires. Suerte que tiene, por cuanto la gran ciudad argentina es una de las urbes más atractivas del mundo. Rosa Regás es una mujer amable y cordial, pero excesivamente fanática. Escritora de izquierdas mimada por las derechas vive en los altos cirros de la impostura. Y en Buenos Aires se ha despachado con unas declaraciones un tanto chocantes. No importantes ni transcendentes, simplemente chocantes. Un analítico escribiría que chocantes y pelotas, pero no le dedicaría más atención al asunto. Se entiende que la directora de la Biblioteca Nacional recién ascendida al cargo por el Gobierno socialista se manifieste partidaria de la nueva Administración.

Días atrás, en el periódico «El Mundo» firmó un artículo lamentable en el que elogiaba la gansada de las ministras modelos. Esos elogios entran en el sueldo y se admiten como parte sustancial de la nómina. Lo que más me ha chocado de las palabras porteñas de la señora Regás ha sido su revelación de exilio. Ha dicho que de haber ganado el Partido Popular las últimas elecciones se habría marchado a vivir a Francia. Algo parecido dijo el director de cine Aranda, y me sentí consternado. Una nación sin regases ni arandas carece de futuro. Puedo equivocarme, pero creo que Rosa Regás ha disfrutado, durante años, de un puesto de trabajo cultural, pero político, con el Partido Popular en el poder. Me refiero a la Casa de América, gestionada por el Ayuntamiento de Madrid siendo Alcalde de la Villa y Corte José María Álvarez del Manzano, y la Comunidad de Madrid que presidía el actual corregidor, Alberto Ruiz-Gallardón. Allí coincidió, entre otros, con el embajador Ramón Gandarias, con el escritor Juan José Armas Marcelo, y con el autor preferido de la actual concejala de las Artes, Iñigo Ramírez de Haro.

Marcharse de España porque ganen los que no depuraron a quienes no coincidían con sus ideas no ocurre lo mismo desde la victoria socialista , se me antoja una frivolidad. De Rosa Regás siempre se ha sabido que pertenece al ámbito de la Izquierda, lo que le concede una patente de corso, o de corsa, por parte de un sector de la Derecha cultural acomplejada. Doña Rosa no puede quejarse del trato recibido. Los sentimientos son libres y nada hay que objetar a su alegría el día que perdió el Partido Popular las elecciones, «mayor que cuando murió Franco». Somos conscientes de que la Biblioteca Nacional está siendo dirigida por una militante excesiva, y tampoco hay que preocuparse por ello. Pero como directora de una institución cultural de primera necesidad e importancia es bueno exigirle más medida y equilibrio en sus declaraciones. Cuando se produzca una nueva alternancia en el poder, tan beneficiosa para el sistema democrático, la Biblioteca Nacional seguirá donde está, y Rosa Regás donde estaba.

Recibiendo homenajes, sonrisas, premios, adulaciones y canapés de la malvada Derecha.

Agenda territorial y política de alianzas
Opinión El País  29 Agosto 2004

El Consejo de Ministros con que el viernes pasado se inauguró el curso político inició la discusión del anteproyecto de Presupuestos Generales del Estado. Sin mayoría absoluta, el Gobierno necesita apoyos externos para su aprobación en las Cortes. El ministro de Economía, Pedro Solbes, ha expresado su intención de negociar con todos los partidos, pero quienes ya están en ello desde el ámbito parlamentario han adelantado que la opción preferente es garantizarse la mayoría sumando a los 164 escaños del PSOE los 5 de IU y los 8 de ERC. Un motivo de preocupación es la influencia que el apoyo de esta última formación pueda tener en el que se configura como principal asunto político de la legislatura: la llamada, por la vicepresidenta Fernández de la Vega, "agenda territorial".

Zapatero excluyó tras su victoria formalizar un pacto de legislatura y optó por la búsqueda de acuerdos variables. La hora de la verdad de esa estrategia la marca el debate de Presupuestos, que define las prioridades en torno a las cuales se configura una mayoría con cierta estabilidad, al menos durante un año. Es evidente que ERC no es la CiU de Pujol, principal aliado en el pasado tanto del PSOE como del PP cuando no tuvieron mayoría. Que el acuerdo con Esquerra sea viable, y se prolongue al resto de la legislatura, depende sobre todo de que, en la negociación, el partido de Carod y Puigcercós ponga el acento en su condición de formación de izquierdas -lo que comparte con el PSOE- o en la de formación nacionalista -que es lo que les separa-. Es ahí donde se pondrá a prueba su madurez como partido de gobierno que dice querer ser.

Pero también se pondrá a prueba la del Gobierno. Hasta ahora le ha ido bastante bien renunciando a enfrentarse verdaderamente con nadie, fuera del PP. Y ha sido así por convicción personal de Zapatero y también porque los socialistas necesitan todos los apoyos, incluyendo los de CiU y el PNV, para no perder votaciones en el Senado. Pero a partir del debate de Presupuestos será difícil mantener contentos a todos. Los compromisos de estabilidad presupuestaria, por un lado, y la responsabilidad de garantizar la coherencia del Estado autonómico, por otro, obligarán al Gobierno a decir que no a determinadas propuestas, por legítimo que sea plantearlas.

Las reformas de los estatutos, la propuesta de establecer una distinción entre nacionalidades y regiones en la reforma constitucional y el posible cambio de modelo de financiación autonómica, darán lugar a fuertes tensiones políticas seguramente. El curso que ahora comienza incluye también el gravísimo desafío de la votación del plan Ibarretxe, cuya lógica desemboca en un enfrentamiento entre la legitimidad del Parlamento vasco y la del Parlamento español. Sin embargo, hay motivos para pensar que esos problemas y tensiones podrán canalizarse sin quebranto de la convivencia. Porque, a pesar de bombas como las de ayer en Galicia, ETA está debilitada, porque hay un clima político menos favorable a la bronca, porque las reformas institucionales previstas requieren consenso entre los dos grandes partidos, porque ambos mantienen su pacto antiterrorista. Y porque ni Ímaz es Arzalluz ni Rajoy es Aznar.

El PP, que celebra congreso en octubre, está al acecho de un error de Zapatero en el tema autonómico. Pero primero tendrá que situarse en el nuevo escenario. Como en su día le ocurrió al PSOE, no le tiene cogida la medida a la oposición, y o no llega o se pasa (por ejemplo, respecto a los incendios o a la regularización de inmigrantes). Antes de su congreso, el PP habrá tenido que decidir en la comisión del 11-M si pasa página o sigue con el discurso de cuestionamiento implícito de la victoria socialista. El afianzamiento del liderazgo de Rajoy, que ayer ya dio algunas señales de por dónde irá su política de oposición, pasa seguramente por lo primero: por acreditar la idea de que es posible hacer una oposición exigente sin deslegitimar al Gobierno. Renunciando a la tentación de hacer antigubernamentalismo con un tema europeo, es un buen síntoma su compromiso de pedir el sí en el referéndum sobre la Constitución de la UE, otra gran asignatura de este curso.

BOMBAS Y MEDALLAS
Por Jaime CAMPMANY ABC 29 Agosto 2004

SIGUEN cayendo bombas en España y medallas en Atenas. Los etarras no han respetado la tregua olímpica y continúan sembrando de petardos sin sangre el verano de España. Ahora le ha tocado a Galicia sufrir estas explosiones pretenciosas y chulescas, un petardo de parque y Alameda en Compostela y otro en La Coruña. Como ven, yo escribo «La Coruña», como lo escribe Paco Vázquez, su alcalde, ese alcalde socialista votado por la derecha. Bueno, también la derecha tiene su pacovázquez de derechas votado por la izquierda, y también es alcalde, váyase el uno por el otro.

Los socialistas no cesan de desguazar la política del PP en el Gobierno. No se trata de aplicar un programa y de sustituir lo de antes por el programa de los de ahora, sino de destruir lo que hizo el adversario político por la sola razón y el único motivo de que lo hizo el adversario. «¿Por qué destruye usted esto, don Ticio, qué tiene de malo?». «Nada, que lo hizo Sempronio». En esas estamos y en esas seguimos. Y mucho me temo que también le toque el turno a la política antiterrorista, uno de los logros importantes del PP, junto a la política económica. Para los socialistas, tal vez el ideal de la política antiterrorista lo haya señalado Carod-Rovira en sus conversaciones con Josu Ternera, o al menos, eso se puede pensar al ver cómo prosigue esa rara amistad. No cabe duda de que Zapatero es hombre de malas compañías, los etarras lo saben y ya están enviando por delante a sus alevines a que nos den sustos y nos adelanten avisos.

Bombas por aquí y medallas por allí, que el verano se haya sembrado de unas y de otras y el que no se consuela es porque no quiere. España va a terminar los Juegos con un medallero discreto. Al final, nuestras medallas rondarán el número de veinte, que no es un resultado brillante, pero tampoco el desastre que barruntábamos los primeros días. Desde que alejaron de Atenas a un visitante llamado Luis Yáñez, empezó a caer la plata y algún oro para que conozcamos la color que tiene, palidez que los atletas muestran con orgullo, besan y alguno hasta muerde. Al fin y al cabo, ya nos lo anticipó Antonio Machado, con el pretexto de explicarnos el barroquismo: «Oro cano te doy, no plata rubia». Atenas ha sido más pródiga en oro cano que en plata rubia.

Lo que más me duele del torneo olímpico de Atenas es que Bush nos haya dejado sin medalla en el baloncesto, que ellos llaman «basket». Esa jugarreta que nos ha hecho el «Dream Team» tiene que ser orden de Bush para castigar el retiro de nuestras tropas de Iraq, apoyadas por un lobby feroz que derramaba dólares sobre jugadores y sobre árbitros. Aquello fue como un asesinato a Pablo Gasol al estilo del Chicago de los años 30. Al equipo de baloncesto de los Estados Unidos de América, toma nísperos, no le interesaba ganar el oro, y no lo ganó, ni siquiera la plata o el bronce, sino fastidiar al equipo de España, que había demostrado su fuerza al vencer a Italia, que estará en lo más alto. El «Dream Team» se quedó tuerto para que nosotros nos quedásemos ciegos. La vendetta del ranchero, claro. Zapatero culpable.

PROGRESISMO Y CARCUNDA
Por M. MARTÍN FERRAND ABC 29 Agosto 2004

CREO entender a José Luis Rodríguez Zapatero cuando dice que no le gustan las «actitudes carcas»; pero no deja de ser chocante, aun en su intrascendencia, que para rechazar una hipótesis retrógrada recurra a expresiones de cuando los liberales andaban a mamporros con los carlistas -y viceversa- en una España de la que, patologías nacionalistas aparte, ya no queda ni la memoria. Debe de ser que el principio físico de acción y reacción, trasladado a la política, impulsa a los empeñados en el progresismo, ese sucedáneo del verdadero progreso, a tomar impulso en el menosprecio del pasado y/o las ideas ajenas. Carlos Rodríguez Braun, que une la sabiduría económica a la pasión liberal, ya señalaba ayer en estas páginas la mucha carcunda que se acumula en las filas socialistas y en su Gobierno paritario. No puede ser de otro modo. En una España que no se reproduce, sin prole y con las tasas de natalidad más bajas del mundo, hablar de proletariado es algo parecido a practicar el espiritismo.

Es posible que, entre todos los ministros del Gobierno y dejando aparte a la cuota femenina, que ya se retrató en el «Vogue», el más carca, por usar la terminología de su propio líder, sea José Bono. Habla el hombre como un antiguo jefe provincial del Movimiento y sus discursos, a mitad de camino entre la arenga decimonónica y la homilía pastoral, tienen el encanto ingenuo de las margaritas en flor. Ha conseguido superar a sus iguales, que hablan sin decir, consiguiendo con mérito que sus palabras, si es el caso, afirmen lo que niegan o, en sentido contrario, se desmientan a sí mismas. Un portento anfibológico al servicio del pragmatismo.

Progresista o reaccionario, que ambos extremos pueden cursar con excelencia o sin ella, el Gobierno de Zapatero, ya incorporado a sus tareas, debe enfrentarse a un curso difícil, en un momento complejo y en el desamparo de una minoría parlamentaria que, incluso entendiendo como sólida su «coalición» con el PSC, le aporta una incómoda fragilidad. Quiere el Gobierno que la Oposición, la exclusiva posicional del PP, no le «tenga miedo» al debate sobre el modelo de Estado y, en consecuencia, a una reforma controlada y con límites de la vigente Constitución. No será por ese camino, echándole sardinas a las focas territoriales, como consiga aliviar las tensiones que se observan en las distintas porciones del todo nacional.

El repertorio de problemas vigentes, heredados o de nuevo cuño, es amplio y exige programas cabales que busquen su solución. No van por ahí los síntomas y, especialmente en los asuntos con trascendencia económica, lo que debiera hacer Zapatero, a poco que le funcione el instinto de conservación, es un ejercicio de humildad conducente a un relevo en la nómina del Ejecutivo. Los problemas están en el campo, pero con esos bueyes no se puede arar.

Para no bajar la guardia
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz 29 Agosto 2004

LO ESCRIBÍ en esta columna después de los atentados de Sanxenxo y de Baiona; y ahora vuelvo a repetirlo, tras los de Santiago y A Coruña: los etarras no conseguirán sus objetivos. No los han conseguido en treinta años; y no los conseguirían aunque lo intentasen otros treinta.

Esa convicción, compartida hoy por casi todos, no debería llevarnos, sin embargo, a cometer un grave error: el de creernos que la patente debilidad de la banda terrorista aconseja que cambiemos una estrategia de lucha contra ella que ha demostrado una eficacia indiscutible. No debe haber cambios en el terreno policial; no debe haberlos en el ámbito político; ni, en fin, en la esfera del tratamiento informativo de las acciones terroristas.

Para nuestra tranquilidad, las dos primeras cosas están claras: y así, si el sostenimiento de la presión policial sobre los pistoleros sigue dando muy buenos resultados, la voluntad del PSOE y el PP de mantener sin cambios el pacto antiterrorista contra ETA ha alejado del horizonte cualquier tentación de que su derrota progresiva pudiera desembocar en una negociación que significaría su victoria.

¿Está claro que tampoco debería haber cambios sustanciales en la estrategia informativa frente a ETA? Pues, para serles sinceros, no lo sé. De hecho, desde que el día 7 de agosto los etarras comenzaron su gira terrorista he apreciado, con sorpresa, la escasa atención informativa que TVE y algunos diarios de Madrid le han prestado a sus sucesivos atentados

Por eso, cuando ayer al mediodía me enteré de la nueva acción de ETA, decidí ver, reloj en mano, el Telediario de las tres: la noticia sobre los atentados de Santiago y A Coruña fue sólo la cuarta en cabecera (seis minutos después de su comienzo), tras las medallas en Atenas, la huelga de las grúas y los accidentes en las carreteras españolas. Luego la noticia reapareció, durante ochenta y tantos segundos nada más, en el minuto 16. Y ahí se acabó.

Es posible, claro, que esa parquedad informativa esté justificada por la decisión de no darle a ETA lo que busca (publicidad para su marca criminal), o por las afortunadamente escasas consecuencias de sus actuales artefactos. Pero, aun en ese caso, nadie debería equivocarse: ETA está donde está hoy también a consecuencia de una rebelión civil de este país contra sus métodos mafiosos. Una rebelión que a buen seguro no hubiera llegado a producirse de no haber sido por el decisivo papel jugado por los medios para convencernos a todos de lo que por desgracia muchos no querían asumir: que mientras haya un solo criminal dispuesto a poner bombas, ese tiene que ser el primer problema de un país. Por sentido común. Por solidaridad. Y por decencia.

Obcecación terrorista
Editorial El Correo 29 Agosto 2004

La persistencia veraniega de la campaña terrorista que ETA inició hace un mes para hacer patente su presencia sobresaltó de nuevo a Galicia. Los artefactos colocados en el Parque de la Alameda de Santiago y en la escollera de un puerto deportivo de La Coruña se convirtieron ayer en la amenaza rutinaria que la banda terrorista viene desplegando, como advertencia de su potencial capacidad para causar mayor dolor y como muestra de su incapacidad para perturbar del todo la normalidad ciudadana. La unánime condena que replica a cada atentado de ETA, y que también ayer se expresó tras el ataque sufrido por la casa del pueblo de Abadiño, no parecen suficientes para persuadir a los activistas de la destrucción y a cuantos les jalean o justifican para que cejen definitivamente en su intento de imponerse sobre la inmensa mayoría de la sociedad.

Pero no por ello la sociedad democrática ha de renunciar a la manifestación expresa y rotunda de su condena del terrorismo, sea cual sea la intensidad que adquiere éste. El hecho de que el estruendo causado por los últimos artefactos de ETA no quite el sueño a la ciudadanía en ningún caso puede dar lugar a una situación en la que acabemos admitiendo como mal menor la perpetuación de un terrorismo basado en el empleo de pequeñas cantidades de amonal. La sociedad y las instituciones no deben confiarse frente al terrorismo. La debilidad que refleja ETA no constituye una invitación al conformismo, sino que ha de convertirse en un acicate para que los poderes públicos y la sociedad en general planteen la batalla definitiva para lograr que desaparezca cuanto antes y para siempre.

Unidad frente a ETA
Editorial El Ideal Gallego 29 Agosto 2004

Se está convirtiendo en una maldita rutina que cada fin de semana, la vida de cualquier ciudad del norte de España se altere por la colocación de artefactos explosivos. Es el peculiar modo de ver el verano que tienen los etarras y coincide, plenamente, con el planteamiento mafioso de sus reivindicaciones. Pretenden causar el terror, amedentrar a quienes no piensan como ellos, a quienes se sitúan enfrente de los criminales y en contra de la violencia. Ayer fue A Coruña la que, en principio, se sobresaltó y, luego, siguió con su ritmo habitual. Unos optaron por acercarse a ver dónde se había colocado la bomba. Otros, los más, siguieron con su quehacer diario sin dar ninguna importancia a la nueva amenaza de los nacionalistas vascos asesinos. Porque, al final, lo más importante es que los terroristas fallaron en su objetivo doblemente. De un lado, el temporizador no funcionó, del otro, no consiguieron alterar la vida de A Coruña, que ajena a la barbarie, ni se inmutó. Eso sí, sería un error muy grave no dar relevancia a este tipo de ataques. Los criminales usaron cargas muy pequeñas pero, en cualquier momento, pueden colocar dos kilos de explosivo en lugar de los doscientos gramos que utilizan ahora. Por ello, no hay que bajar la guardia. Pero, además, habrá que reclamar a los políticos una postura coherente y unitaria contra los violentos. No se puede consentir que se siga apoyando a su brazo político o que se pacten coaliciones con quienes se sientan a la mesa con los asesinos. Más que nunca hace falta unidad para acabar, de una vez por todas, con la lacra del terrorismo.

No sólo ETA es responsable
JUAN JOSÉ R. CALAZA La Voz 29 Agosto 2004

ESTÁ VISTO que los asesinos en ciernes le han cogido querencia a Galicia y a ella vuelven trayendo explosivos mensajes en euskera -esa lengua en la que, a diferencia del español, se han escrito algunas de las obras más renombradas de la literatura universal, estudiadas para mejor lección de todos en el planeta entero además de en las reputadas cumbres del saber que son las ikastolas - algo cansinos, ciertamente, toda vez que insisten en el asunto de la independencia. Ahora bien, a mi saber y entender, la independencia, la autodeterminación, la libre asociación y cosas por el estilo sólo se les concede a las colonias, por lo que sería mucho más pertinente que los terroristas se dirigiesen a los organismos internacionales exponiendo la lamentable situación de colonialismo que padecen. En comparación con Francia, por ejemplo. El caso es que ya lo han hecho y han recibido tremendos portazos en las narices.

Sin embargo, visto que por el fuero no tienen apoyatura legal intentan por el huevo forzar una salida, con la inestimable colaboración del nacionalismo llamado democrático, verbigracia, el PNV (y sus socios del BNG y CiU que sólo sustancian condenas puramente retóricas de los atentados, pero evitando señalar la parte de responsabilidad del partido amigo) aunque no conviene olvidar al PSC ni a ERC. Ya que resulta palmaria la culpabilidad de los partidos nacionalistas respecto al bilioso poso de odio contra España que van dejando en los corazones de la juventud más desnortada. A qué viene, si no, en pleno siglo XXI, tanta insistencia de los nacionalistas en los celtas, en el Rh, en los castellers , trotones, silbo, virgencitas de Montserrat, aturuxos , banderitas, mapas imperiales, en una parafernalia, en fin, de atrezzo protonazi para encerrar a la juventud en el gueto sicológico del odio cainita. Odio que, por cierto, con frecuencia encuentra estímulo y cobijo en nuestros enemigos de siempre, como bien notariaron Quevedo y Gracián: «!Oh, desdichada España! Revuelto he mil veces en la memoria tus antigüedades y anales, y no he hallado por qué causas seas digna de tan porfiada persecución».

No estaría de más, por ello, que algunas organizaciones, proverbialmente respetadas entre la izquierda, como Nunca Máis o Luzes de Galicia, se movilizaran contra los atentados de ETA y contra la ideología nacionalista que la nutre, pero me temo que resulta más rentable en esos ambientes responsabilizar al nacionalismo español, y con la misma pasión electoralista con que atacaron al PP cargándolo el verano pasado con el estigma de una eventual disminución del turismo en Galicia, mostraran ahora su repulsa no sólo de los atentados sino de quienes los justifican indirectamente pidiendo el diálogo con los terroristas. Porque ¿cuál es el objetivo de los terroristas sino obtener concesiones bajo capa de diálogo?

ETA, por favor, liberadnos de vuestra presencia
C. Pocomaco El Ideal Gallego 29 Agosto 2004

Los asesinos de ETA deberían meterse las bombas donde les cupiesen. Pero donde les cupiesen a ellos. Lo de esta gente hace mucho tiempo que ya no tiene nombre (si es que alguna lo vez lo tuvo). La tan nombrada liberación del pueblo vasco, no va con ellos. Porque de lo único que deberían liberar al pueblo vasco (y de paso a los demás) es de su presencia. Y eso si que podrían hacerlo porque están capacitados. Cualquier persona puede tener dificultades para convencer a otro de sus propuestas, pero no es imposible que uno mismo se borre del mapa. Este es un favor que se hacen asimismos y a los demás, vascos incluidos. La liberación de Euskadi pasa porque desaparezcan sujetos de esta calaña, porque antes de alcanzar una supuesta autodeterminación política hay que conseguir la autodeterminación mental. Esa que permite que uno pueda pensar por si mismo y en libertad, sin la cortapisa de que a un racista sin escrúpulos se le dé por poner bombas para “convencer” a los demás de que sus “ideales” son los válidos.

ETA se ha convertido en una organización mafiosa, o más bien en una secta de la peor especie. A los que la integran, por la base, se les ha lavado el cerebro con teorías pseudo-histórico-filosóficas que mentan futuros nirvanas para todos aquellos “luchadores de la libertad”, que mientras sus jefes viven del cuento, se juegan pasar toda su vida entre rejas poniendo bombas en los lugares más insospechados y que sin venir a cuento pueden destrozarle la vida a cualquiera que por casualidad pase por allí.

Ejemplo claro es lo sucedido ayer en A Coruña y Santiago de Compostela. Gente paseando tranquilamente que de golpe y porrazo se encuentran a estos “gudaris” del tres al cuarto aburridos dedicándose a esparcir amonal por las esquinas, con el riesgo que eso supone.

“Na casa do pobre sempre e noite” es un dicho que para el caso es clarificador. Y si los gallegos llevábamos una temporada que parece que no salimos de una para que nos metan en otra (por poner un ejemplo sólo hay que recordar la catástrofe del “Prestige”) vienen estos ahora a echarnos una mano.

ETA déjanos en paz. Ya suficientes problemas tenemos para que ahora vengais a estropearnos el verano. Alcanzar una supuesta libertad (si es que alguna vez tuvisteis algo semejante en la cabeza) se trabaja en las instituciones democráticas y no poniendo en peligro la vida de gente inocente que nada os ha hecho.

Rumbo fijo
KEPA AULESTIA El Correo 29 Agosto 2004

El hecho de que Imaz y Egibar vaticinen que los parlamentarios de Sozialista Abertzaleak no van a votar a favor del plan Ibarretxe constituye un mentís suficiente para descartar, en principio, tal eventualidad. Pero las declaraciones de los dirigentes jeltzales que en las últimas semanas parecían justificar semejante coincidencia demuestran que el PNV sigue moviéndose entre su deseo de acaparar la representación del conjunto del nacionalismo ninguneando a Batasuna y su temor a no poder avanzar en el proyecto soberanista sin el concurso de la izquierda abertzale.

En cualquier caso, las palabras de Imaz y Egibar indican que el EBB se inclina por renunciar a convencer a Arnaldo Otegi a bajo precio y opta por prescindir de dicho apoyo orillando, de paso, a la izquierda abertzale. Además, el presidente del EBB interpreta que las bombas de ETA van dirigidas a impedir que los parlamentarios de Batasuna secunden el proyecto del nacionalismo gobernante. Pero ello tampoco permite descartar que dentro de tres meses Batasuna acabe respondiendo a su orillamiento arrimándose al calor del plan Ibarretxe, convirtiéndose en rémora del Gobierno vasco en plena precampaña y provocando repentinamente que esas mismas bombas desvíen el rumbo previsto por Imaz para el citado plan.

Si Imaz y Egibar están seguros de que no contarán con los votos favorables de Sozialista Abertzaleak, ello no reduce el carácter obstinado y unilateral del propósito de Ibarretxe al someter su plan a la consideración del Parlamento vasco a sabiendas de que el resultado de la votación no lo desatascará, sino que lo subraya. El propio Egibar lo explicaba señalando que el derecho de autodeterminación no se reivindica, sino que se ejerce; y anunciando que, sea cual sea la votación parlamentaria, el PNV proseguirá en su empeño por hacer realidad el plan.

En esas condiciones, la llamada de Imaz a las bases de su partido para lograr en las próximas autonómicas la mayoría que permita al PNV operar sin el condicionante de los demás convierte el pleno anunciado por Ibarretxe para el próximo mes de diciembre en poco más que un ardid electoralista, aunque de inciertas consecuencias. Es el riesgo que entraña la decisión de mantener fijo el rumbo en la convicción de que nada de cuanto acontezca podrá interferir en él.

El debate sobre la legitimidad democrática, las connotaciones éticas o el sentido político de un eventual apoyo de la izquierda abertzale al plan Ibarretxe ha permitido a los portavoces del nacionalismo democrático referirse de nuevo a la ilegalización de Batasuna como un hecho deplorable y anti-democrático. Pero lo cierto es que ese hecho representa para el PNV -sólo o en compañía de sus actuales aliados- la oportunidad de alcanzar la mayoría absoluta en las próximas autonómicas. Una oportunidad que ven posible siempre y cuando acierten en el delicado juego que mantienen respecto a la izquierda abertzale oficial y respecto a esa otra izquierda abertzale sociológica de cuyo comportamiento electoral depende en buena medida que en la próxima primavera el PNV obtenga lo que no posee hoy.

La Policía localizó el artefacto a las 15.00 horas en una escollera cercana a La Solana
Desactivan una bomba colocada por ETA en el paseo de O Parrote
Redacción / A Coruña El Ideal Gallego 29 Agosto 2004

Agentes del grupo TEDAX de la Jefatura Superior de Policía de Galicia desactivaron ayer por la tarde, poco antes de las tres y media, una bomba de escasa potencia colocada por ETA en una de las escolleras que hay delante del club La Solana, en el paseo marítimo de la dársena. El artefacto explosivo fue localizado después de casi tres horas de búsqueda en la zona comprendida entre Puerta Real y el Castillo de San Antón, puntos en los que se estableció el cordón policial.

Llamada a “Gara”
Una llamada anónima realizada sobre las once y media de la mañana en nombre de ETA al diario vasco “Gara” alertaba de la colocación de una bomba que haría explosión hacia las doce de la mañana en el área situada entre el Museo Arqueológico, ubicado en el Castillo de San Antón, y el hotel Finisterre.

El artefacto no explotó a la hora señalada, tras lo cual, las fuerzas de seguridad procedieron a iniciar las tareas de rastreo de la zona para localizarlo. Para ello, se estableció un cordón policial que prohibía el acceso a toda la dársena de la marina, incluidos los jardines de la avenida de Montoto, así como a todo el Paseo del Parrote, en cuyo caso llegaba hasta el hospital Abente y Lago. Asimismo, se cortó al tráfico el túnel subterráneo de María Pita y fue necesario desalojar el hotel Finisterre, La Solana y los dos clubs náuticos.

Durante las tareas de inspección se revisaron todos los vehículos estacionados -en algunos casos se llamó a sus propietarios para que fuesen a abrirlos y registrar así su interior-, así como todos los contenedores y papeleras de la zona.

Finalmente, a las tres de la tarde, se localizó el artefacto al que, al parecer, le había fallado el temporizador. Los artificieros desactivaron el percutor del aparato explosivo unos veinticinco minutos más tarde y lo retiraron en un maletín para su posterior estudio. Después, sobre las cuatro, la normalidad era total en toda la dársena.
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