AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 15 Septiembre 2004

DE LAS LENGUAS, LA LIBERTAD Y LA INTOLERANCIA
LUIS IGNACIO PARADA ABC 15 Septiembre 2004

Leoncitos con Bush, ratitas con Mojamé

Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 15 Septiembre 2004

Irak es la clave
GEES Libertad Digital 15 Septiembre 2004

IRAK, AL LÍMITE
Editorial ABC 15 Septiembre 2004

Perversos contra herejes
Agapito Maestre Libertad Digital 15 Septiembre 2004

El escondite de Zapatero
Ignacio Villa Libertad Digital 15 Septiembre 2004

ZPENSAMIENTOS
 Ignacio RUIZ QUINTANO ABC 15 Septiembre 2004

El PSOE resguarda a ZP... con la ayuda de Rajoy
EDITORIAL Libertad Digital 15 Septiembre 2004

La resaca
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 15 Septiembre 2004

¿Ataques preventivos
VÍCTOR MANUEL AMADO CASTRO Correo 15 Septiembre 2004

Calentar el ambiente
TONIA ETXARRI El Correo 15 Septiembre 2004

¿Debe ser oficial el catalán en toda España
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz 15 Septiembre 2004

Multa a la Generalitat
Cartas al Director ABC 15 Septiembre 2004

El modelo de Estado, a debate
Cartas al Director ABC 15 Septiembre 2004

Connivencia
Cartas al Director El Correo  15 Septiembre 2004

El lugarteniente de «el egipcio» se empadronó en Oyarzun (Guipúzcoa) diez meses antes del 11-M
Juan C. Serrano La Razón 15 Septiembre 2004

El PP acusa a Zapatero de contribuir a la confusión entre el 11 y el 14-M telefoneando a periodistas
Agencias Libertad Digital  15 Septiembre 2004

San Sebastián proyectará «Perseguidos», de Eterio Ortega, sobre los amenazados por ETA
C. L. Lobo La Razón 15 Septiembre 2004


 


DE LAS LENGUAS, LA LIBERTAD Y LA INTOLERANCIA
Por LUIS IGNACIO PARADA ABC 15 Septiembre 2004

DURANTE su discurso de investidura como presidente del Parlamento Europeo, Josep Borrell advirtió a los eurodiputados de que deberá velar por la aplicación del Reglamento, que no permite el uso de lenguas no oficiales en la cámara. Ya cuando era cabeza de lista del PSOE para las elecciones europeas criticó el uso de la lengua como arma arrojadiza y consideró «ridículo» que el portavoz adjunto del Grupo Parlamentario de ERC utilizase el catalán en su intervención durante la sesión de control en el Congreso de los Diputados. Siendo como es catalán no puede resultar sospechoso de anticatalanismo por decir a los parlamentarios, con razón, que utilicen sólo las 20 lenguas oficiales hasta que el Consejo, que es el único que puede hacerlo, decida lo contrario.

Entre todas las conquistas del hombre, incluida la libertad, la que más tiempo ha costado es la de la tolerancia. Y aún no se ha conseguido plenamente. En su libro «La sociedad abierta y sus enemigos», Karl Popper decía: «Si extendemos la tolerancia ilimitada aun a aquellos que son intolerantes; si no nos hallamos preparados para defender una sociedad tolerante contra las tropelías de los intolerantes, el resultado será la destrucción de los tolerantes y, junto con ellos, de la tolerancia.» Y añadía: «Deberemos reclamar entonces, en nombre de la tolerancia, el derecho a no tolerar a los intolerantes.» Conviene recordar esta paradoja de la tolerancia justamente el día que, veinticuatro horas después de que se haya sabido que la Generalitat ha impuesto una multa a Correos por no tener todos sus impresos en catalán, Ezquerra Republicana e ICV han puesto el grito en el cielo cuando se han enterado de que el Gobierno central ha pedido formalmente a Bruselas la oficialidad del catalán, el gallego y el vasco, pero también la del valenciano. Hay intolerancias muy difíciles de comprender. Y la de las lenguas es una de ellas.

Leoncitos con Bush, ratitas con Mojamé
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 15 Septiembre 2004

la España doliente de ayer, ha tenido que tropezarse hoy, cuando mejor le iba, con la secular "venganza del moro" y los sones discordantes, a veces horrísonos, de ZP y Los Desatinos Lo peor que se puede decir de Bernardino León, secretario de Estado de Asuntos Exteriores, es que está a la altura de su ministro, el incomparable, inconmensurable y exorbitante Moratinos. No es de extrañar que uno haya elegido al otro ni que el otro se haya encontrado con el uno. No puede sorprender que el abogado de Arafat se haya sentido paternalmente atraído por el abogadillo de Fidel Castro. Son tal para cual.

Tampoco puede, pues, sorprendernos que después de que Moratinos respondiera a las revelaciones de García Abadillo sobre la más que aparente complicidad de Marruecos en el después y en el antes del 11-M diciendo que teníamos que mantener el diálogo con el régimen alauí, salga su segundo casi amenazando a los empresarios españoles para que inviertan en Marruecos "especialmente después del 11-M", es decir, dándonos a entender, porque Bernardino no es muy sutil, que si Mojamé no recibe dinero español podríamos padecer otra masacre. O lo que es lo mismo, que también el fámulo de Desatinos cree que Marruecos pudo estar detrás del 11-M, aunque el que luego se pusiera delante del árbol caído y se apresurase a recoger las nueces fuera el PSOE.

Solo la inepcia, la incompetencia y un sectarismo ideológico que raya con lo suicida puede explicar que toda la fiereza de leones que exhibimos ante los Estados Unidos de Bush se convierta en medrosidad de ratitas cuando nos referimos al Marruecos de Mohamed VI. Hay una diferencia esencial entre ambos: Bush nos defendía de Mojamé y Mojamé nunca tendrá que defendernos de Bush. Las consecuencias naturales, en lo ideológico, lo político y lo moral, de esa constatable y constatada diferencia puede sacarlas cualquiera. Cualquiera menos un simpatizante de la dictadura castrista, claro, que está patológicamente incapacitado para defender los intereses de España dentro de Occidente y que, por el contrario hará lo posible para llevar a España a la mísera condición magrebí o caribeña que tanto excita, atrae y subyuga a la diplomacia de ZP. "La de los tristes destinos", o sea, la España doliente de ayer, ha tenido que tropezarse hoy, cuando mejor le iba, con la secular "venganza del moro" y los sones discordantes, a veces horrísonos, de ZP y Los Desatinos. Con Bernardino a la batería, digo al bombo.

Guerra contra el terrorismo
Irak es la clave
GEES Libertad Digital 15 Septiembre 2004

Irak es hoy un elemento central en la guerra contra el terror. Al Qaeda así lo ha elegido y no gratuitamente. Sus objetivo es ahora doble: por un lado intensificar sus ataques de tal forma que la imagen que salga de Irak sea desoladora y alimente el derrotismo en la opinión pública americana. Porque lo que busca con ello es erosionar el discurso de George W. Bush cara a las elecciones presidenciales de noviembre. Cuanto más difícil se lo ponga en Irak, más voces críticas surgirán con su política en la zona y, sueña Bin Laden, más votos irán a parar a las arcas electorales del candidato demócrata de John F. Kerry.

Por otro, obstaculizar cuanto pueda el proceso de normalización política iraquí en los meses que quedan hasta la apertura del proceso electoral y constituyente. Siguiendo las recomendaciones de su lugarteniente en la zona, Al Zarqawi, si hay elecciones y un gobierno iraquí plenamente legitimado, la presencia de terroristas de la Jihad extranjeros en suelo iraquí están contados.

Al Qaeda no puede permitirse que florezca una sistema libre y democrático en un país del Oriente Medio. Porque si de verdad se estableciera una democracia en un país musulmán y árabe su estrategia de acabar con los regímenes autocráticos de la zona para convertirlos en repúblicas islámicas de corte integrista se le habría venido abajo. Bin Laden necesita la corrupción de las familias reales, la tiranía y los déspotas de la región, no un foco de libertad, para poder hacer llegar su voz y su mensaje. Necesita contrarreformas, no una revolución liberal y democrática que acabe con la opresión, la desigualdad y la frustración. Necesita la pobreza y el sufrimiento para culpar y condenar a los occidentales. Por eso gentes como Al Zarqawi y otros, llegados de diversas partes del mundo musulmán, pero aleccionados en las madrazas de Pakistán y entrenados en los campos afganos, buscan por todos los medios a su alcance impedir la reconstrucción política y económica del Irak post-Saddam.

Por eso es tan importante, incluso vital, que los terroristas no se salgan con la suya en Irak, porque sería el primer peldaño de una escalera al infierno. Y para conseguirlo, el mundo democrático necesita dos cosas: una aplastante victoria militar sobre los insurgentes, guerrilleros y terroristas en Irak; y un compromiso político para el establecimiento de un gobierno plenamente soberano, libre y democrático en Irak.

Contribuir a vencer a los terroristas islámicos en Irak –los mismos que acabaron con 192 vidas en 11-M en Madrid– y al establecimiento de un gobierno democrático en Bagdad es también contribuir a nuestra propia seguridad. Porque el odio que se origina allí, como dramáticamente sabemos, también erupciona aquí.

Guste o no, el Oriente Medio se ha convertido en un caldo de cultivo pútrido del terrorismo global y la esperanza –equivocada– que se tuvo un día de que las dictaduras de la zona, religiosas o seculares, podrían contenerlo ya no se sostiene. De ahí la necesidad de introducir cambios profundos en la región, tanto en la forma de conducir los asuntos políticos, como los económicos y sociales. La libertad es la única esperanza para un mundo hundido sobre sí mismo y sin ninguna capacidad de ilusión. De hecho, la caída de Sadam ya ha comenzado a dar parte de sus frutos: no sólo se ha desvelado toda una trama mundial de tráfico de armas y componentes de sistemas de destrucción masiva, sino que líderes como Gadaffi han dado marcha atrás en su desafío al mundo e, incluso, la Liga Árabe toma nota de la necesidad de apertura en sus sociedades.

Pero el futuro de Irak está todavía amenazado y por hacer. Los atentados de Al Qaeda de estos días lo dejan bien claro. Ese futuro se está librando violentamente en sus carreteras y calles. Durante décadas, las fuerzas de la OTAN estuvieron desplegadas en la línea divisoria entre las dos Alemanias, en lo que se llamaba entonces el Frente Central, como manifestación de su solidaridad colectiva en defensa de los valores democráticos. Pues bien, Irak es hoy el nuevo Frente Central en el que medirse contra el terror, porque eso es lo que ha elegido Al Qaeda. Abandonarlo, como ha ordenado y pedido el actual gobierno socialista, no debe ser motivo de orgullo sino de preocupación. La política de Zapatero está contribuyendo a que los terroristas sean más fuertes. Y nadie con responsabilidad debería olvidar que Bin Laden y sus secuaces se crecen ante los débiles.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos

IRAK, AL LÍMITE
Editorial ABC 15 Septiembre 2004

LA sucesión de noticias que llegan de Irak compiten en gravedad y lanzan una terrorífica imagen de generalización del caos. Solamente ayer murió un centenar de personas, la mayor parte en un atentado terrorista contra la Policía -por no hablar de los heridos y cautivos amenazados de muerte-, y ni siquiera una cifra tan espeluznante es capaz de destacar los horrores de un día sobre los que han sucedido en jornadas anteriores o los que sin duda se producirán en el futuro. Es cierto que Estados Unidos desperdició un tiempo precioso en los primeros meses de la ocupación, cuando pudo haber emprendido con más velocidad la tarea de la reconstrucción, pero ahora hay una decidida intención criminal por parte de los terroristas de destruir cualquier avance hacia la normalización de la vida en el país, porque su única esperanza de victoria puede llegar cuando todo Irak esté destruido y arrasado. No es de extrañar por ello que su principal objetivo sea la creación de las fuerzas de seguridad iraquíes, que facilitarían una futura retirada ordenada de las tropas extranjeras, y que el ritmo y la intensidad de los ataques y atentados aumente cuanto más se acerca la perspectiva de unas elecciones que favorecerán la reconstrucción institucional del país. Frente a esta situación cobran especial importancia las palabras pronunciadas ayer por el representante del Gobierno interino ante el Consejo de Seguridad, para quien «mantener a la ONU y al resto del mundo fuera de Irak es uno de los objetivos de los terroristas y, desgraciadamente, por ahora están teniendo éxito». La perspectiva de que la comunidad internacional abandonase al pueblo iraquí a su suerte, solamente para demostrar con ello los errores que pudieron haberse cometido antes, sería una irresponsabilidad por la que pagaríamos todos.

Islam
Perversos contra herejes
Agapito Maestre Libertad Digital 15 Septiembre 2004

El musulmán es el "que se somete" a Alá y obedece sus designios inescrutables, según fueron revelados a Mahoma en el Corán y sin posibilidad de interpretación alguna La civilización occidental está en guerra contra el terrorismo islamista, pero no será vencido mientras no conozcamos sus principales claves "religiosas" que, dicho sea de paso, son más difíciles de comprender de lo que cree una parte de la opinión occidental deformada por los tópicos del hombre masa. Entre esos tópicos hay uno que prevalece al hablar de religión: todas son más o menos iguales y todas tienen su fanatismo. Falso. De ahí la importancia que este cronista le da a pensamientos forjados a contracorriente, o sea a pensamientos, que consiguen traer luz donde reina la oscuridad. Por ejemplo, el lunes, Gabriel Albiac recordaba, en una magnífica columna publicada en La Razón, la diferencia esencial entre el Islam y las otras religiones reveladas, que pone sobre la mesa el obstáculo más difícil de superar para nuestra civilización de raíces judeocristianas, a saber, los criminales islamistas ni siquiera se consideran inhumanos.

Esa perversión, contra lo que defienden algunos "bienpensantes" occidentales, tiene un soporte seguro en el Corán. Es imposible explicar la bestialidad de los crímenes cometidos en nombre de Alá por el terrorismo islamista, si alguien acepta, como dice el Corán, que "no sois vosotros quienes los matasteis; Dios los mató". La cita de Albiac no puede ser más oportuna. Los islamistas pueden seguir matando indefinidamente sin alcanzar jamás la conciencia de su inhumanidad, porque tampoco tienen conciencia de su humanidad, de su diferencia entre Dios y los hombres. Dios es lo único inhumano. Mientras que en la religión islámica parece que no hay opción a la intervención humana, en las otras reveladas cabría hablar de una "libertad religiosa" que nos hace responsables ante Dios y ante nuestros semejantes.

Porque el Islam no da opción alguna a la humanidad, o mejor, al desarrollo de la libertad, puede fácilmente comprenderse la imposibilidad de llamar inhumanos a los crímenes del terrorismo islamista. He ahí la principal clave del fanatismo integrista en esta guerra mundial contra Occidente. El Corán es contundente a la hora marginar al hombre en la búsqueda de la verdad. En efecto, aunque todas las religiones reveladas tienden a buscar una autoridad externa absoluta y una garantía oracular de la verdad, es el Islam la única que no deja margen alguno a la intervención de los hombres en la búsqueda de la verdad. Islam significa "sumisión" a la voluntad soberana de Alá. El musulmán es el "que se somete" a Alá y obedece sus designios inescrutables, según fueron revelados a Mahoma en el Corán y sin posibilidad de interpretación alguna. Jamás triunfaron en esta religión quienes sostuvieron, como la escuela mutazilí, que el Corán era susceptible de interpretación porque estaba escrito en árabe, por lo tanto, con palabras humanas.

Si el islámico es, sobre todo, quien está sometido, entonces la libertad de los hombres es para el Islam quimera, porque todo depende del libro, de un único libro, que ha sido dictado en árabe directamente por Alá a su profeta Mahoma. Si no fuera, pues, por esa revelación directa, el Islam podría ser considerado una herejía del judaísmo o del cristianismo, de hecho así ha sido presentada durante siglos esta religión, que tomó la mayor parte de sus contenidos del judaísmo y el cristianismo, casi siempre de forma manipulada y desfigurada. Pero esa nueva revelación directa de carácter prescriptivo no sólo hace al Islam diferente de las otras religiones reveladas, sino que la convierte en una fuerza terriblemente "conservadora". En suma, si el Islam es la religión del Libro, del Corán, transcrito de una tabla conservada en el cielo y revelada a Mahoma como Palabra literal de Alá, nadie puede llamarse a engaño al leer "no sois vosotros quien matasteis; sino Dios" (Corán, VIII, 17). El islamista que mata no tiene responsabilidad. Coste cero, dice con toda la razón Albiac, porque el único inhumano es Alá... Y, encima, hay gente en Occidente que ve en todo esto un camino de liberación.

El escondite de Zapatero
Ignacio Villa Libertad Digital 15 Septiembre 2004

El Partido Popular parece que comienza a despertar en la Comisión de Investigación del 11 de marzo. Ha costado, pero -¡por fin!- ha empezado a reaccionar. Los populares estaban inmersos en una estrategia poco definida y muy cambiante, y ahora se están dando cuenta de con quién se están jugando los cuartos. El PP tiene enfrente a Alfredo Pérez Rubalcaba, el mismo que rompió el día de reflexión, con el visto bueno del propio Zapatero. Y ésa es la gran cuestión política de lo ocurrido aquellos días.

Es cierto que hay otra clave de una gran importancia como es investigar la autoría intelectual de los atentados del 11-M. Pero también existe una perspectiva política que no se debería ocultar. Zapatero no es ajeno a lo que ocurrió el 13 de marzo. Los socialistas lo saben y han elaborado una complicada tela de araña para tener parapetado al actual presidente del Gobierno. ZP estaba en el cogollo de las decisiones sobre lo que pasó en la jornada de reflexión y, por lo tanto, tiene la obligación de declarar ante la Comisión de Investigación. Vivió el 13 de marzo en primera fila. Es un testimonio imprescindible para aclarar la verdad.

Ese es el "punto negro" que el Partido Popular debe aprovechar al máximo. Zapatero estaba implicado, como el que más, en lo que ocurrió aquella triste tarde de reflexión, y no se puede esconder. Los populares parece que despiertan, pero lo tienen que hacer con más claridad y con más constancia. Marcando sus objetivos sin reparos. Y deberán marcar una prioridad: saber qué hacía Zapatero el 13-M.

Cuando Alfredo Pérez Rubalcaba ha perdido los papeles, como lo ha hecho este miércoles, es que está comenzando a inquietarse ante lo que les puede venir encima. Esa negativa rotunda de los socialistas para que periodistas y confidentes acudan a la comisión es una señal definitiva para saber dónde está la raíz de la historia. Y la negativa para facilitar la lista de los mensajes y llamadas de móviles de aquel día lo confirma definitivamente. En el PSOE comienzan a sentirse acorralados. El PP tiene que acelerar ahora sin complejos. Zapatero deberá salir a la palestra. No valen los escondites, auque estén aliñados con sonrisas y talante.

ZPENSAMIENTOS
Por Ignacio RUIZ QUINTANO ABC 15 Septiembre 2004

SI no lo leo, no lo creo. Hablo de ZP, que, por lo visto, cada noche le dice a su esposa:

-Sonsoles, no te puedes imaginar la cantidad de cientos de miles de españoles que podrían gobernar.

Desde luego, ese pensamiento no viene en «El Príncipe» de Maquiavelo ni en «El poder de los sin poder» de Havel. Lo cuenta uno de esos historiadores de progreso que abrevan en los periódicos para defender su cocido. «¡A mí, que no me toquen el cocido!», es su lema político, pero sus obras, como las de Herodoto, padre de la Historia, están llenas de anécdotas divertidas, sin que los refrene ningún escrúpulo para la dignidad de eso, de la Historia. Como erótica del poder, la confidencia conyugal de ZP sólo admite comparación con el relato del rey vano, Candaules, el cual lamentaba que nadie más que él conociera plenamente la belleza de su reina, por la que deseaba ser envidiado.

-Es que no te puedes imaginar, Sonsoles, la cantidad de cientos de miles de españoles que podrían gobernar.

No, señor. Nadie, hoy, puede imaginar una cosa así. Uno mira al Gobierno mitad «celias» y mitad «villalobos» de ZP y sólo ve el «boom» de la lotocracia o democracia loto. Es como si el gordo hubiera caído en la cola del pescado, haciéndolas a ellas ministras, y en la barra del «Coq», haciéndolos ministros a ellos. ¿Por qué? La respuesta se la llevó «El Tunecino», cuya sombra pasa por La Moncloa como la sombra del padre de Hamlet cruza por la terraza del castillo de Kromborg. Pero nos quedan, ay, los «zpensamientos», ingrávidos y gentiles, como pompas de jabón. Los «zpensamientos» son a nuestra política lo que las «greguerías» de Ramón, los «esperpentos» de Valle o las «jitanjáforas» de Reyes fueron a nuestra literatura. A mí me encantan los que tienen que ver con la paz. «Con mi paz», dedicaba ZP los libros a las melisandas que en la Feria, con la tarde incendiada, arrebatadas de pasión, salían en su busca para tener paz.

PARA tener paz, al terrorismo, si fuera islámico, hay que llamarlo internacional, y si fuera etarra, septentrional. Es una batalla del lenguaje que precisa de libertad de expresión, un bien recién recuperado gracias a Wyoming, cuya vuelta a la TV pública tiene la misma trascendencia histórica que el regreso de Fray Luis a su cátedra. Después, llamar a la deserción de los países occidentales en Iraq sólo es cuestión de cojones, algo que ya se explicaba en las «Partidas»: para combatir, más importante que la fuerza o la ferocidad, era que quienes lo hacían fueran «hombres que hubiesen naturalmente en sí vergüenza..., que la vergüenza veda al caballero que huya de la batalla.» La vergüenza, pues, empuja a combatir; los cojones, a desertar. ¿Eutanasia, entonces? ¡Hummm! ZP no hubiera vertido el cianuro potásico en el vaso de Sampedro. Y es que el último grito en «zpensamientos» es que «la no intervención es lo mejor para resolver los conflictos». Ahí están los cincuenta o sesenta mil muertos de Sudán, una guerra contra la cual, con enorme pesar, se han abstenido de intervenir los Bardem, que son gente de «zpensamiento». Una Bardem, precisamente, la más leída, ha hecho en el cine de María Zambrano, la filósofa -el filósofo es Michael Moore- de ZP. Reconoce la Bardem que no sabía nada de la Zambrano, pero que se enteró de que recogía gatos (romanos) y que, como ella también recoge gatos (¿cartagineses?), le gustó hacer de filósofa de progreso.

¿DÓNDE estudiaría bachiller Putin, que hace frases como ésa de que «algunos quieren debilitar a Rusia como los romanos a Cartago»? Aquí suelta alguien una cosa así y la gente miraría a Caldera, por el origen cartaginés del garbanzo.

El PSOE resguarda a ZP... con la ayuda de Rajoy
EDITORIAL Libertad Digital 15 Septiembre 2004

Desmarcar a Zapatero de la infame actuación del PSOE del 11 al 14M a la que brindó toda su complicidad, no sólo es un error del PP sino una afrenta a la verdad Por mucho que el PSOE haya cultivado la imagen de responsabilidad y moderación del actual presidente de Gobierno, por mucho que exploten su “talante” y su disposición al “diálogo”, ZP, no nos engañemos, es un producto de "Producciones Rubalcaba".

Hace mucho que ZP dejó de ser el “bambi” que denigrara Alfonso Guerra, aunque el presidente del Gobierno aún siga haciendo uso del disfraz. Lo cierto es que Zapatero hace mucho que se rindió y se brindó, no a una socialdemocracia renovada, sino al partido del odio, al rencor felipista, al ir de la mano con cualquier fuerza antisistema con tal de perjudicar al PP. La cumbre de esta tendencia la protagonizó su partido y su candidatura tras la masacre terrorista que trataba de acabar con el gobierno del PP, y ante la cual no se dudó en aunar fuerzas en la misma dirección. Y eso, aunque fuera liderando el mismo discurso calumniador que protagonizara Batasuna.

Desmarcar a Zapatero de la infame actuación del PSOE del 11 al 14M a la que brindó toda su complicidad, no sólo es un error del PP sino una afrenta a la verdad. Mariano Rajoy, quien por fin hace unos días parecía reconocer que Zapatero podía “aportar cosas importantes” a la comisión, como informar de “cuál fue la participación del PSOE en los sucesos que se produjeron el sábado noche delante de las sedes del PP", vuelve a negarse ahora a solicitar su comparecencia. Parece que con aquellas declaraciones, Rajoy más que expresar un deseo sincero de que Zapatero acudiera a la comisión, trataba de disuadir al PSOE para que no respaldara la comparecencia de Aznar. Si de verdad Rajoy hubiera querido que compareciera Zapatero, lo hubiera solicitado mucho antes y, desde luego, hubiera acompañado esa solicitud con la de los responsables de Prisa, sin los cuales —por cierto— tampoco resultarían explicables lo que eufemísticamente Rajoy llama “los sucesos que se produjeron el sábado noche delante de las sedes del PP”...Habría que olvidar también el “apaño” con el que Rajoy, Zapatero y Alonso concluyeron la reunión del Pacto Antiterrorista el pasado 12 de mayo...

Para colmo, Rajoy ha malogrado ahora la espléndida y digna iniciativa de Aznar de comparecer motu proprio, y lo que hubiera podido ser, de haberla trasladado el PP, un rasgo de quien no tiene nada que ocultar y sí mucho que denunciar, queda ahora rebajada ante la retina pública como una simple renuencia a no bloquear su comparecencia.

El hecho es que el principal representante del partido que fue víctima política de aquellos inolvidables días de infamia, no ha parecido ante la opinión pública como el primer interesado en que la verdad borre la pobredumbre y las calumnias que se vertieron sobre las últimas páginas del Gobierno del PP. Al partido que dirige Rajoy le han pillado a las vueltas de las vacaciones con el pie cambiado en este asunto. Ante una ciudadanía que no quiere que se pase página, se le han adelantado otros en la demanda de prórroga para esta comisión, así como en la de esta comparecencia de Aznar que el propio ex presidente del Gobierno fue el primero en solicitar. Para colmo, su renuencia a desenmascarar a ZP ante la comisión, va a fortalecer la falaz idea de que Zapatero es ajeno a las Producciones Rubalcaba y de que Bambi nada tiene que ver con los lobos que lo alzaron a la presidencia del Gobierno.

Pujolismo
La resaca
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 15 Septiembre 2004

El pujolismo no sólo impulsó y construyó la Cataluña hipersensible, victimista ad nauseam y reivindicativa que conocemos Hace cosa de un año, en las páginas de la edición catalana de El Mundo apareció un gráfico que reproducía el entramado de sociedades bajo el control de la familia Pujol. Subía del medio centenar, y algunos nombres eran explosivos. Si alguien hubiera podido encontrarle algo así a cualquier otro líder político español, hubiéramos tenido portadas en toda la prensa nacional.

Pero si algo distinguió al pujolismo fue la impunidad. La impunidad absoluta. Nacionalistas, socialistas a título individual y grupúsculos independentistas se habían beneficiado de la generosidad de la Banca Catalana de Pujol. Con el PSOE en el poder, y habiendo fanfarroneado Alfonso Guerra con la posibilidad de meter a Pujol en la cárcel, don Jordi convirtió el proceso judicial contra él y otros responsables del banco saqueado en caballo de batalla ideológico y sentimental. Se archivó el caso y Pujol, ese mismo día, fue aclamado por cien mil personas a su llegada al Camp Nou.

El pujolismo no sólo impulsó y construyó la Cataluña hipersensible, victimista ad nauseam y reivindicativa que conocemos. También fue una orgía de corrupción económica, nepotismo, amiguismo y desigualdad ante la ley. Sus desmanes coincidieron durante muchos años con los del felipismo en el conjunto de España, y esa coincidencia propició no pocas veces el socorro mutuo. Y también es verdad que el Partido Popular miró con demasiada frecuencia hacia otro lado cuando saltaba algún asunto de corrupción nacionalista, en tanto que mordía feroz y justamente a los socialistas podridos. En el caso de Casinos de Cataluña, los populares impidieron la investigación parlamentaria. Claro que tampoco ayudaba mucho que el gran acusador político de este trama de financiación ilegal fuera el socialista Sala, a quien ya no hace falta adjetivar porque lo suyo es sustantivo.

Los avales irregulares del Institut Català de Finances o la escandalosa relación de Javier de la Rosa con los Pujol (el entonces president lo calificó de empresario ejemplar) se quedan en nada si recordamos el modo en que el juez Estevill campó por sus respetos, extorsionó, sobornó y prevarico a mansalva. Toda Barcelona sabía lo que estaba haciendo, y a nadie se le escapaban las razones de su impunidad. Por si no hubiera sido lo bastante evidente, CiU lo premió promocionándolo a una vocalía del Consejo General del Poder Judicial. Lluis Pascual Estevill, que un día fue pastor, ha recobrado la paz interior confesándolo todo en el juicio que se está celebrando en Barcelona y ha señalado al jurista Piqué Vidal, abogado y amigo de Jordi Pujol, como cerebro de aquellas operaciones mafiosas amparadas por el poder autonómico.

En el terreno político, la llegada de los independentistas a la Generalitat nos hace a veces añorar a Pujol. Es un error.

¿Ataques preventivos?
VÍCTOR MANUEL AMADO CASTRO/ANALISTA INTERNACIONAL El Correo 15 Septiembre 2004

La propuesta de Putin de adherirse a la doctrina de ataques preventivos para hacer frente a uno de los desafíos más importantes que tienen los gobiernos contemporáneos, el terrorismo internacional, va más allá de un mero acto coyuntural. Esta decisión, hecha pública por el jefe del Estado Mayor ruso, tiene mucho de reacción ante su ciudadanía, pero también de convicción sobre lo que debe ser la lucha contra el terror y la manera de afrontarlo. Lo que evidencia este anuncio es que la doctrina de los ataques preventivos expuesta por la consejera de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Condolezza Rice, tras los atentados del 11 de septiembre, se puede estar consolidando. Si ahora es Rusia la que se inclina por este tipo de actuaciones, antes lo fue el propio Estados Unidos y mucho antes el Gobierno de Israel, quizás el pionero en estas iniciativas, aunque sin darle su nombre actual. Evidentemente se trata de tres países que se sienten blanco, por diferentes motivos, de acciones terroristas brutales en los últimos tiempos, y que se saben destinatarios de todas las iras radicales. Estas doctrinas, con la inestimable ayuda de sanguinarios terroristas que cometen atroces atentados como el de Beslán, tienen en la actualidad un impacto directo en las sociedades atacadas: preservar la seguridad de los cuidadanos. Tal vez en el caso de Rusia haya más escepticismo, pero no es menos cierto que su sociedad no perdonaría a un gobernante que no se presentara enérgico y contundente ante la ofensiva terrorista.

En Israel y Estados Unidos estas pautas están siendo admitidas por la mayoría de sus ciudadanos, que perciben que son la última barrera de protección de sus propias vidas. Más de una vez Sharon ha repetido, y ahí están los asesinatos extrajudiciales, que atacaran allí donde tengan información de que se perpetran ataques contra Israel o contra cualquier judío, y lo cierto es que los ejemplos son frecuentes. Esta actitud es apoyada por una población que vive, con razón, obsesionada por la seguridad y que periódicamente es informada por el gobierno de los ataques que se han frustrado por éstos u otros métodos. En el caso de Estados Unidos, la campaña electoral está también girando respecto a estas cuestiones.

En la pasada convención republicana, celebrada en Nueva York, Bush dijo que no pediría ni consenso ni aceptación a otros países para defender al pueblo americano, lo que, a su juicio, sí haría el candidato demócrata Kerry. Al margen de la demagogia con la que el inquilino de la Casa Blanca juega en esta afirmación, el discurso del ataque preventivo como recurso imprescindible para evitar atentados contra las propias vidas es un argumento que, por su sencillez y contundencia, tiene una fácil aceptación. La pregunta es clara: si usted sabe que en un lugar determinado del mundo hay una base de terroristas que prepara un atentado contra su familia o país, y tiene la posibilidad de evitarlo yendo a por ellos, ¿qué haría? Parece que en este caso la diplomacia no tendría mucho sentido, ni quizás tampoco ir a las causas estructurales que provocan que las personas dispuestas a cometer estas atrocidades sean cada vez más numerosas. La repuesta de cualquier ciudadano aludido por este problema sería 'atáquenles y acaben con ellos'. La cuestión es que nada es tan simple ni tan evidente y, además, esto no sería más que tapar una vía de agua que saldría por otro lugar.

En este sentido, las posiciones de la Unión Europea y las defendidas por el ministro de Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, se hacen más necesarias que nunca. Hay que ir a la las causas estructurales. Desde los conflictos irresueltos, como el palestino-israelí o el checheno, a la complicidad con los países y dirigentes del islam moderado no violento: la integración de Turquía en la Unión puede ser un importante activo. Lo que es contraproducente es utilizar mentiras tan sensibles en nuestros días como 'nido de bases terroristas' para invadir un país o simplemente par acallar a un adversario político. Para evitar esto, se hace necesaria un profunda reflexión en la comunidad internacional de lo qué es el terrorismo, de su definición, de sus tipos, de sus posibles motivaciones, si las hubiere, y de las formas de combatirlo. Es éste uno los objetivos que, en palabras de Moratinos, tiene la presidencia española del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Se debe diagnosticar, y para esto hay que disponer de unos buenos y coordinados servicios de inteligencia, y sólo entonces recetar soluciones. Y, aún así, nunca se tendrá la seguridad de acertar garantizada al cien por cien. Lo que hay que evitar es que ante la evidencia de que la barbarie terrorista asesina en diferentes partes de la planeta sea cada vez mayor el numero de países que se apunten a la doctrina de los ataques preventivos. Porque hoy son Estados Unidos, Israel y Rusia, pero mañana se les pueden sumar Australia, China, India u otros países que se han visto ya sacudidos por acciones terroristas indiscriminadas o son susceptibles de ellas. Tras el final de la guerra fría se solía explicar en las clases que una de las amenazas futuras iba a ser el terrorismo internacional. Quizá nunca pensáramos que iba a evidenciarse en tan poco tiempo y de manera tan contundente. Lo cierto es que el terrorismo es uno de los mayores desafíos a los que se enfrenta la comunidad internacional y por eso la solución debe ser global y estructurada.

Calentar el ambiente
TONIA ETXARRI El Correo 15 Septiembre 2004

Segunda fase. Fallido su primer tanteo, durante el cortejo del tórrido verano hacia el entorno de Otegi, el equipo de Ibarretxe empieza a admitir la derrota del plan del lehendakari en el Parlamento. La presión de tantos vascos que no están de acuerdo con el proyecto de desenganche de Euskadi con respecto al Estado español al que pertenece, el proyecto de reforma estatutaria de los socialistas, y, sobre todo, el mensaje de la ilegalizada Batasuna de que su apoyo, por omisión, tiene un precio político, empieza a hacer mella en el Gobierno de Ajuria Enea que tiene ya la sensación de que se encuentra ante una encrucijada. Su plan está empezando a dejar de ser intocable. Los guiños de este verano, el de Atutxa y el de Juaristi diciendo que los votos de la ilegalizada Batasuna «son tan válidos como los de cualquiera» no han logrado el efecto deseado.

A Otegi le entusiasmó el prólogo del plan soberanista. Pero nada más. Ni con Otegi, a quien tanto han defendido, ni sin él, tienen sus males remedio. Con él porque se pone en duda la credibilidad democrática del Ejecutivo vasco (aunque a algunos le importe bien poco esa circunstancia) y sin él porque, sencillamente, queda en evidencia la minoría con que ha gobernado durante toda la legislatura. Los nacionalistas del Gobierno vasco están empezando a calentar el ambiente. Que no se diga que el fracaso del consenso parlamentario les pilla con el pie cambiado. Y el mismo Atutxa que animaba a los de Batasuna a sumarse al proyecto soberanista de Ibarretxe, empieza ahora a decir que el plan probablemente no saldrá este año. Es cuestión de tiempo para que la voluntad del pueblo se acabe imponiendo. Ayer, Azkarate, desde la portavocía del Gobierno, hablaba de posible derrota aunque, eso sí, las cortapisas al consenso siempre serán responsabilidad de la oposición. Faltaría más.

Quedan algunos días todavía para que se celebre el Pleno de Política General en el Parlamento de Vitoria pero da la impresión de que la reaparición en la escena del persistente Emilio Guevara, está empezando a minar la moral de quienes le conocen bien en el PNV. Los que tuvieron que enfrentarse con él en torno a la polémica Ley de Territorios Históricos quedaron tan agotados que, en aquella época, el debate se suscitó de la siguiente manera en no pocas asambleas de batzokis: «Quien esté a favor de la LTH, a este lado. Quien esté en contra, a este otro». Eran otros tiempos. Pero Guevara permanece. Y como no calla ni expulsado de las filas nacionalistas, va con su plan alternativo al del lehendakari, diseñado para los socialistas, bajo el brazo. Ibarretxe dijo en su día que pensaba ser tan pertinaz como una constante gota de agua. Guevara es una tormenta. Si después de tanta propaganda desplegada durante tres años, el lehendakari tiene que oír que su plan es asfixiante, mejor se queda en un rincón y abre el paraguas. Van a caer chuzos de punta.

¿Debe ser oficial el catalán en toda España?
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz 15 Septiembre 2004


LOS POLÍTICOS reivindican con frecuencia cosas razonables. Pero también, en ocasiones, puros desatinos. Ello no constituiría motivo de congoja si no fuera porque suelen hacer lo primero y lo segundo con firmeza similar. En eso se distinguen, sin duda, del resto de los habitantes del planeta: en que son capaces de pedir peras al olmo con la misma urgencia, y a veces insolencia, con que pedirían peras a un peral.

Para muestra un buen botón. Artur Mas, que oficia de líder mesurado, dijo el otro día en la Moncloa una sandez con la cara sonriente con que sostiene a diario posiciones dignas de atención. En la rueda de prensa posterior a su entrevista con el presidente del Gobierno, reivindicó el líder convergente que el catalán sea lengua oficial en toda España. Para entendernos, que sea oficial en un territorio en el que, salvo donde ya es lengua cooficial, apenas nadie habla catalán.

Si al reivindicar algo tan absurdo Artur Mas se hubiera puesto colorado, pues ya está: todos sabríamos que juega de farol y que sólo pide un imposible con el objetivo de acusar después de cicatero a quien, razonablemente, se niega a concedérselo. Pero Mas, como la mayoría de quienes ejercen su digna profesión, no se pone nunca colorado. Con lo cual, ahí lo tenemos, tan tranquilo, exigiendo lo que resultaría risible de no ser porque nunca debe uno reírse de las cosas de comer.

Y las lenguas, ya se sabe, son cosas de comer. Y de beber. Tanto, que cuando se aprobó la Constitución, la misma dispuso algo elemental: que junto al castellano, lengua oficial del Estado, las demás lenguas españolas serían también oficiales en sus Comunidades respectivas.

Se reconocía así que el castellano es la lengua de todos, incluidos los que también hablamos otras lenguas; y se impulsaba, al mismo tiempo, la recuperación de lenguas minoradas, cuyos hablantes habían sufrido una discriminación tan larga como injusta, que con la cooficialidad quería corregirse. Afortunadamente, todo ha acontecido de ese modo y hoy el conflicto lingüístico ha pasado a ser propiedad política exclusiva de quienes invierten en él para obtener a cambio réditos políticos.

Por eso exigir la oficialidad del catalán en toda España no es razonable, como tampoco lo sería exigir la del euskera o el gallego. Y como no lo es solicitar que esas lenguas sean, junto a una veintena larga de lenguas regionales, oficiales en Europa. El que el presidente del Gobierno se muestre alegremente dispuesto a apoyar esto último y dé la callada por respuesta en relación con lo primero es sólo una triste muestra más de que los profesionales del poder tienden a actuar más en función de sus intereses que de sus convicciones.

Multa a la Generalitat
Cartas al Director ABC 15 Septiembre 2004

La Generalitat ha multado recientemente con 30.000 euros a Correos, alegando motivos lingüísticos. Cualquiera puede visitar una oficina catalana de Correos y una oficina de la Generalitat. Podrá comprobar que en Correos la inmensa mayoría de carteles, impresos y folletos están en las dos lenguas oficiales de Cataluña, español y catalán, mientras que en la Generalitat están sólo en una lengua, el catalán. Es decir, la Administración pública catalana, que debería dar ejemplo de respeto a la pluralidad lingüística del territorio, utiliza sólo la lengua de una parte de la población, como si los demás no existiéramos, y además se dedica a multar a aquellos que sí están haciendo un esfuerzo por respetar el bilingüismo de la sociedad catalana. Si alguien se merece una multa es la propia Generalitat por el desprecio que demuestra en sus oficinas y en todas sus actuaciones a la lengua española, la lengua propia de la mitad de los ciudadanos catalanes.    Luis González.    Barcelona.

El modelo de Estado, a debate
Cartas al Director ABC 15 Septiembre 2004

¿A qué vienen ahora estas prisas por abrir el debate sobre la «forma del Estado»?, ¿es en realidad ésta una necesidad inminente de los españoles?

El debate esta abierto, eso sí, en una sola dirección. Las voces autorizadas, los autodenominados «progresistas» (y lo peor es que se lo creen), son las que defienden la segregación, la desigualdad, la insolidaridad. Los que hablan de unidad, igualdad y solidaridad son los «carcas» y «casposos».

El modelo actual se acordó hace 25 años y hoy sigue cumpliendo su cometido, reconociendo ciertas disfunciones. ¿Por qué la única solución es la división de España empleando eufemismos varios como el federalismo asimétrico o estado plurinacional? Lo que buscan los nacionalismos es una mayor acumulación de poder y no una mejor gestión. Existen otras fórmulas, como una segunda descentralización municipal, que no interesan al nacionalismo porque le quita fuerza y no consiguen su objetivo: quebrar España. Estamos ahora en tiempos de vacas gordas, que ha heredado el señor Zapatero, y se puede permitir el lujo de escuchar los desvaríos de distinta índole de sus ministros y bufones, pero que se cuide cuando le vengan mal dadas y su sonrisita y su talante los tenga que cambiar por sentido de la responsabilidad y capacidad de Gobierno, habilidades que aún en seis meses no ha demostrado.
        Félix Á. Chamorro Casado.    Madrid.

Connivencia
Nino Muñoz/Vitoria-Gasteiz Cartas al Director El Correo  15 Septiembre 2004

Que el Gobierno vasco niegue apoyo económico a grupos sociales como el Foro de Ermua, Covite, la Fundación Gregorio Ordóñez o a las Víctimas del Terrorismo no es una novedad, es una persistente realidad. Es la prueba del intento del Ejecutivo vasco por acallar, ahogar o eliminar democrática, social y políticamen-te a quienes se resisten a entrar en su redil. Aquí sólo quienes tienen patente de corso pueden seguir diciendo, con libertad y sin riesgos, que vienen a por nosotros, acusar al 'ministro de la guerra de la bota de Madrid' de que nos quieren imponer el estado de excepción o de que nos quieren quitar la libertad. Pueden permitir homenajes a terroristas o hacer apología del terrorismo, gritar 'gora Euskadi', llevar hasta el altar la ikurriña y vestir la camiseta del Sanse o del Athletic.

Pero si otros osan gritar 'viva España', llevar la bandera española o vestir la camiseta del equipo nacional, se les señala, se les advierte, se les cortan las alas o, lo que es peor, el pico. Claro, no se pueden consentir, faltaría más, manifestaciones, denuncias o declaracio-nes de españoles que puedan sentar precedentes, ni tolerar que a estas alturas se atrevan a cantarles las verdades del barquero. Pactaron en Lizarra y formaron Gobierno. Se apoyan en el Parlamento y prometieron apoyo moral a Batasuna. Prestan apoyo económico y político a radicales. Dicen que Batasuna se tiene que desligar o separar de ETA. ¿Son uno? ¿Tiene el Gobierno vasco connivencia con unos y no con otros? Yo estos días he visto en la Comunidad Valenciana que aquí sí hay connivencia, pero con los componentes de los grupos sociales que denuncian la manipulación y defienden la igualdad y la libertad en el País Vasco.

El lugarteniente de «el egipcio» se empadronó en Oyarzun (Guipúzcoa) diez meses antes del 11-M
El sirio Basel Ghalyoun, encarcelado por su participación directa en la colocación de las mochilas en los trenes, se fue a vivir a Oyarzun en mayo de 2003 y trabajó en Hernani «El chino» también trabajó en Bilbao, donde hirió a un marroquí de un tiro
Al menos dos importantes implicados en el 11-M han tenido relación con el País Vasco. El sirio Basel Ghalyoun, encarcelado en la prisión de Valdemoro por su presunta participación directa en la colocación de las mochilas en los trenes, se empadronó en Oyarzun (Guipúzcoa) diez meses antes de los atentados. Ghalyoun, mano derecha y lugarteniente de Rabei Osman El Sayed Ahmed, «Mohamed el Egipcio», detenido en Milán como cerebro de los ataques, estuvo trabajando en una empresa de hierro y acero en Hernani. Jamal Ahmidan, «El chino», uno de los suicidas de Leganés, residió algún tiempo en Torrelavega (Santander), desde donde viajaba con frecuencia a Bilbao. Allí hirió en diciembre de 2003 a un marroquí por un asunto de drogas.
Juan C. Serrano La Razón 15 Septiembre 2004

Madrid- Basel Ghalyoun, natural de Homs (Siria), estuvo residiendo en Oyarzun (Guipúzcoa) hasta poco tiempo antes de los atentados del 11-M, en los que él presuntamente participó como uno de los terroristas que colocaron las bombas en los trenes. Según la documentación en poder de LA RAZÓN, Ghalyoun se empadronó en el Ayuntamiento de la localidad guipuzcoana el 15 de mayo de 2003, diez meses antes de que se produjera la matanza de Atocha.

De sus actividades allí, lo único que se conoce es que trabajó durante algunas semanas en una empresa de hierro y acero situada en la localidad guipuzcoana de Hernani, a 10 kilómetros de su residencia en Oyarzun. Ambas localidades están consideradas graneros del voto batasuno. En 1999, la ahora ilegalizada Herri Batasuna sacó el 52,59 por ciento de los votos en las elecciones municipales. Y en Hernani, la misma formación obtuvo en esos mismos comicios el 48,14 por ciento de los sufragios. Lo que quiere decir que hasta mayo del año pasado las dos localidades eran gobernadas por alcaldes abertzales.

El presunto terrorista abandonó precipitadamente la empresa, en la que se dedicaba a trenzar hierros de acero para estructuras de hormigón en construcciones. Pese a que el trabajo, conseguido a través de una Empresa de Trabajo Temporal, estaba bien pagado se despidió alegando que era demasiado duro para él. A preguntas de este diario, fuentes de la investigación del 11-M admiten que conocían la relación de este detenido con Guipúzcoa y aseguran que la Policía siguió su pista en el País Vasco, pero insisten en que no han podido determinar ninguna relación con el mundo del terrorismo etarra.

Tras la masacre de Atocha, Basel Ghalyoun fue detenido el 24 de marzo en Ugena (Toledo) donde trabajaba como albañil. Desde entonces se halla encarcelado y actualmente está preso en la cárcel de Valdemoro. Hasta el momento de darse de alta en el padrón de Oyarzun, su residencia estaba en Madrid, en la calle Francisco Remiro, número 41, donde figuraban empadronadas hasta 21 personas, todas ellas de procedencia árabe. Entre los habitantes de esta casa también estaba Sarhane Ben Abdelmajid, «El tunecino», uno de los suicidas de Leganés y líder ideológico de la célula islamista que llevó a cabo la matanza. Sin embargo, Basel Ghalyoun, en realidad, era la persona de confianza, el lugarteniente, de Rabei Osman El Sayed Ahmed, «Mohamed el Egipcio», detenido el pasado 7 de junio en Milán (Italia).

Rabei Osman se atribuyó la planificación del ataque a los trenes en una grabación de la Policía italiana, en la que, además, llegó a afirmar que su organización le llevó dos años y medio. Otro destacado terrorista del 11-M relacionado con el País Vasco es Jamal Ahmidan, alias «El chino», uno de los suicidas que se inmolaron en la explosión de Leganés. Ahmidan, que lideró todo lo relacionado con la adquisición y transporte de los explosivos, tenía una casa en Torrelavega (Santander). Desde allí se desplazaba frecuentemente a Bilbao (100 kilómetros), donde lo único que la Policía ha podido determinar es que se dedicaba al tráfico de hachís.

De su prolongada estancia en la capital vizcaína hasta poco antes del 11-M, se sabe que «El chino» hirió de un tiro a un marroquí, identificado como Larbi Raichi. La agresión se produjo en diciembre de 2003 –dos meses antes de la matanza de Atocha– en el bar «Txikia» de Bilbao. Al parecer, el disparo se produjo sin mediar palabra y por un ajuste de cuentas por un asunto de drogas. En el lugar se encontró una vaina y un proyectil del calibre 9 milímetros parabellum. La víctima, que resultó herida en la pierna, no pudo identificar a su agresor hasta el día 2 de abril de 2004 cuando se encontró la foto de Jamal Ahmidan en la Prensa y acudió a declarar a la Ertzaintza, cuerpo que llevaba la investigación. El pasado lunes, precisamente, el laboratorio de Balística Forense de la Comisaría General de Policía Científica confirmó plenamente la agresión de «El chino» en Bilbao porque las trazas de la bala del bar coincidían con otras dos encontradas en el piso de Leganés.

ESCÁNDALO EN LA COMISIÓN A LA QUE ASISTIRÁ AZNAR
El PP acusa a Zapatero de contribuir a la confusión entre el 11 y el 14-M telefoneando a periodistas
Rajoy y Zaplana dicen tener “la certeza” de que Zapatero llamó a periodistas entre el 11 y el 14-M contribuyendo a “confundir a los medios de comunicación”. Por ello solicitaron la comparecencia de determinados informadores en la comisión de investigación. El PSOE se lo ha negado, así como las de los confidentes policiales. Rajoy dice que ha habido “presiones” sobre los grupos minoritarios para vetar estas peticiones. Según Casimiro García Abadillo, una de esas llamadas fue a Pedro J. Ramírez, director de El Mundo. Le habló de dos terroristas suicidas.
Agencias Libertad Digital  15 Septiembre 2004

El PP solicitó "en el último momento" de la reunión celebrada por la comisión de investigación del 11-M la comparecencia del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, pero como no lo había pedido formalmente por escrito, no se llegó a votar sobre si era o no pertinente recabar su testimonio. El presidente de la comisión parlamentaria, Paulino Rivero, señaló que el PP había planteado mediante una solicitud "in voce" la necesidad de que Zapatero acudiera a la comisión.

Posteriormente, Eduardo Zaplana desveló algo de lo que por el momento no se había hablado: “Zapatero llamó a periodistas durante el 11 al 14 de marzo y contribuyó a confundir a los medios de comunicación”. Por ello, el PP quería que acudieran a testificar los representantes de varios medios.

Una de las llamadas de Zapatero es a Pedro J. Ramírez
Entre los periodistas que el PP barajaba como comparecientes, pese a que la lista no se ha hecho pública, figurarían José Antonio Sánchez, ex director general de RTVE; José Antonio Ferreras, director de la cadena SER; Daniel Anido, director de Informativos de la cadena SER, Jesús Ceberio, director del diario El País y Pedro J. Ramírez, director del diario El Mundo. En el libro escrito por Casimiro García Abadilllo “11-M. La venganza” (La Esfera de los Libros), se cuenta cómo el entonces candidato a presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, telefoneó precisamente a Pedro J. Ramírez para decirle que su partido descartaba la autoría de ETA y que tenía conocimiento por fuentes fiables de la existencia de dos terroristas suicidas en uno de los trenes de la tragedia. Cuenta el autor que entonces preguntaron a Ángel Acebes por ese dato y que el ex ministro lo negó tajantemente. Minutos después de ese desmentido, la cadena SER informaba con las ya famosas “tres fuentes distintas de la lucha antiterrorista” (nunca del Ministerio del Interior) del supuesto, y al final falso, hallazgo de un suicida. Esa información fue quizá una de las claves que desató las movilizaciones contra el PP y las supuestamente espontáneas manifestaciones en las que todos los asistentes portaban la misma pancarta: la palabra PAZ escrita en rojo y negro y en letras de imprenta.

José María Aznar e Ignacio Astarloa
Por otra parte, el ex presidente del Gobierno José María Aznar comparecerá ante la comisión. Los grupos acordaron por unanimidad recabar su testimonio, tal y como habían solicitado los grupos minoritarios del Congreso. La comisión también decidió citar al ex secretario de Estado de Seguridad, Ignacio Astarloa, y al comisario europeo de Justicia e Interior, Antonio Vitorino. El PP había subrayado reiteradamente la necesidad de que Astarloa compareciera en el Congreso, y el grupo socialista incluyó su nombre en su lista de diez peticiones de comparecencias.

Un catedrático de Sociología de Haugsburgo
Según informa la agencia EFE, también se ha decidido ya que acudan a la Cámara el fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, Gerardo Herrero; la portavoz de la asociación de víctimas del 11-M, Clara Escribano y los traductores que intervinieron en las conversaciones telefónicas de los implicados en la masacre. Los comisionados han dado el visto bueno también a la petición del PSOE para que comparezca ante el órgano investigador el catedrático de Sociología de la Universidad de Haugsburgo (Alemania) y especialista en terrorismo islámico Peter Wallman. Sin embargo, se niega la entrada a confidentes y a periodistas que podrían aportar datos clave.

Veto a confidentes, periodistas, fiscales, ... "No se quiere investigar"
Sobre la presencia de los confidentes solicitada por el PP, el PSOE votó en todos los casos en contra y los minoritarios se abstuvieron o mostraron su aprobación con matices. Por ejemplo, el líder de IU, Gaspar Llamazares, que propuso que los confidentes realizaran una declaración por escrito o que algunos comisionados acudan a la cárcel. Los servicios jurídicos de la Cámara están estudiando ahora la viabilidad de estos procedimientos.

Ante el veto a las peticiones del PP, el portavoz de los populares, Eduardo Zaplana, ha sido claro a la hora de valorar el comportamiento del resto de grupos: “Es un escándalo sin precedentes”. “No estamos ante una comisión de investigación. Es mentira. No se quiere investigar nada. No se quiere saber la verdad. Es todo absolutamente mentira. Seguir con este juego parece ridículo”. Zaplana explicó que “el Gobierno y sus socios no quiere que se sepa la verdad”. “Estamos ante una burla y ante una mentira. Se han negado y rechazado todas las solicitudes de comparecencias. No quieren que vengan confidentes, no quieren que vengan fiscales, no quieren que vengan representantes de los medios de comunicación, no quieren que vengan políticos”, añadió el portavoz del PP, que advirtió: “Tengan la seguridad de que tendrá consecuencias. No se puede mantener durante más tiempo esta mentira”.

Rajoy acusa a ZP de ocultar su papel entre el 11 y el 14 de marzo
Durante la sesión de control al Gobierno, Mariano Rajoy preguntó al presidente Zapatero por su silencio y falta de concreción en materia económica. Al final de su intervención dijo: “pero en esto sigue usted tan mudo como cuando pretende ocultar a los españoles como ha hecho esta mañana lo que hizo durante los días 11 al 14 de marzo”. ZP respondió que en esos días “gobernaba el PP y esa es la responsabilidad que debe asumir.”

San Sebastián proyectará «Perseguidos», de Eterio Ortega, sobre los amenazados por ETA
Esta película documental, que se incluye en la sección Zabaltegi, ha sido escrita y producida por Querejeta
El próximo día 22 de septiembre, el Festival de San Sebastián proyectará en la sección Zabaltegi «Perseguidos», una película documental dirigida por Eterio Ortega («Asesinato en febrero», «Traineras») con guión de Elías Querejeta, que también la produce. Un año después de la controversia suscitada por el polémico filme «La pelota vasca», de Julio Medem, el certamen ofrece otra mirada cinematográfica sobre ETA, el durísimo día a día de dos amenazados por la banda terrorista (y de quienes los rodean) que han decidido no abandonar el País Vasco.
C. L. Lobo La Razón 15 Septiembre 2004

Madrid- Aun cuando la película retrate el escalofriante día a día de los amenazados por ETA que han decidido, a pesar de todo, quedarse en el País Vasco, los espectadores no oirán en «Perseguidos», de Eterio Ortega Santillana (Burgos, 1962), ni una sola referencia política o ideológica, ya que sus autores decidieron ofrecer un retrato exclusivamente humano de quienes padecen una situación tan injusta e inhumana como la que la obra refleja. Y se trata de un acierto. Es más: tampoco la filiación de estos dos hombres de mediana edad (se trata de los concejales socialistas José Luis Vela y Patxi Elola), que han debido habituarse a vivir, de la mañana a la noche, todas y cada una de las horas, escoltados.

Confiesa el realizador que, cuando decidió entrevistarse con uno de ellos, Vela, para hablar de la cinta durante una entrevista organizada en un céntrico hotel de San Sebastián, y a pesar de que físicamente no lo había visto nunca (hasta entonces sólo habían hablado en varias ocasiones por teléfono), no le costó reconocerlo, porque, afirma, «una persona entra antes que él y controla disimuladamente de un vistazo a todos los que estamos en la cafetería; otra se queda cerca de la puerta y por la cristalera se ven a otras dos más que vigilan la calle...». La vigilancia. Esa es la forma de no-existencia a la que han debido acostumbrase desde hace años estos dos hombres que en «Perseguidos», cuya proyección tendrá lugar el día 22 en la sección Zabaltegi del Festival de San Sebastián y que el 24 se estrenará en España, simbolizan la durísima realidad de tantos y tantos otros. Atrincherados en casas que han terminado, a la fuerza, por transformarse en búnker («hay que sobrevivir, pero con dignidad, sin bajarse los pantalones», exclama en un momento determinado uno de los protagonistas que ama la jardinería y esboza estimables óleos con el mar en calma, pero nunca al aire libre, él pinta en el salón de casa), se han visto obligados, incluso, a separarse temporalmente de sus hijos, de sus esposas, por miedo a convertirlos, a ellos también, en blanco de los criminales.

Hay más: los numerosos cambios de ruta (y de automóviles) para evitar rutinas, la falta de intimidad, la falta de todo, al cabo, las cartas intimidatorias, las muertes anunciadas de otros, las sospechas, los malos presagios, los amigos, algunos, que ni siquiera se atreven a saludar por la calle y, a lo mejor, hasta deciden cambiar de acera en el último instante. Para evitar, incluso, el peligroso cruce de miradas, la evidencia, porque tienen miedo, una palabra que sí se escuchará en numerosas ocasiones durante la cinta. Prosigue Ortega Santillana su narración: «Enfrente de mí y de espaldas a José Luis hay una persona sentada en una mesa contigua (...) Lleva una cartera que coloca encima de la mesa (...) Minutos después se le acerca una persona joven con dos bolsas de plástico en las manos (...) Lleva pelo largo, pantalones ajustados, la forma de vestir que tienen algunos jóvenes radicales en el País Vasco. De repente, el del maletín se levanta y se sienta con él en otra mesa. Esta vez noto que José Luis sí se ha dado cuenta de lo que ocurre a su alrededor pero no dice nada. Yo tampoco». Es, de nuevo, el miedo. Y, aunque, apunta el realizador de «Traineras» y «Asesinato en febrero», un documental sobre el atentado que le costó la vida, al político Fernando Buesa y a su guardaespaldas, Jorge Díaz Elorza, «en una situación normal no hubiese dado la menor importancia a ese acontecimiento, posiblemente ni me hubiese fijado en él», «de repente pude verme en el lugar que tenía enfrente».

Comenta, sin embargo, el cineasta que «poco a poco te vas familiarizando con su forma de vivir, y con los que se encargan de protegerlos: los escoltas [también recoge Otegui en la película el franco testimonio de uno de ellos, así como las palabras de ciertos familiares de los dos prota- gonistas]. Y los descubres en cada calle, en cada ayuntamiento (...) mirando debajo de los coches, en los contenedores de basura, apostados en las esquinas. Entonces te preguntas cuántos son y a cuántos protegen, cuantos hombres y mujeres sienten angustia de sentirse amenazados, de vivir perseguidos». Por su parte, Elías Querejeta, guionista y productor de la cinta, apunta que la respuesta a por qué decidió realizarla es, «para mí, sencilla. Hay algunos que se mueven cerca de nosotros y que instalados en la verdad, incluso histórica, se sienten legitimados para condenar y ejecutar».
 

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