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Recortes de Prensa     Sábado 25 Septiembre 2004

España como problemón
Julián Lago La Razón 25 Septiembre 2004

La gran incógnita
Lorenzo Contreras La Razón 25 Septiembre 2004

IBARRETXE SE EMPECINA
Editorial ABC 25 Septiembre 2004

VIENTOS DE INFAMIA
Jaime CAMPMANY ABC 25 Septiembre 2004

Viva la rectificación
José Antonio VERA La Razón 25 Septiembre 2004

Certezas de Ibarretxe
Opinión El País  25 Septiembre 2004

Al margen de la ley
Editorial El Ideal Gallego 25 Septiembre 2004

Elecciones libres
Cartas al Director ABC 25 Septiembre 2004

Nace «Andaluces, levantaos» frente a «los nacionalismos perversos»
JOSÉ MARÍA CAMACHO ABC 25 Septiembre 2004

La AVT critica la sentencia que archiva la querella contra Carod Rovira
Agencias La Razón 25 Septiembre 2004
 


España como problemón
Julián Lago La Razón 25 Septiembre 2004

Bueno, pues los peperos ya han presentado muy en plan a la americana el eslogan para su próximo congreso, el décimo quinto, o mejor el quinceavo que diría Solana. A los creativos de la campaña, que nos importa una fija
quiénes sean, les ha salido un eslogan muy unitarista, muy constitucionalista, muy españolista en suma, suponemos que para dar satisfacción al cliente, que es quien paga.

O sea, que España y Constitución son la misma cosa, y más para los soberanistas, Maragall incluido, para los cuales referirse a una o/y a otra es como nombrar a la bicha. De ahí la insistencia de cambiar la Constitución, tal cual erre que erre reiteró ayer Ibarretxe en el Parlamento vasco, a fin de borrar España del mapa, que en el peor de los casos es una realidad común desde 1715 con el decreto de Nueva Planta de Felipe V. O, lo que es más grave, para reescribir la historia inventándose a Sancho III de Navarra como primer rey vasco, el muy cara, lo cual es para mear y no echar gota, con perdón.

Así que la turbamulta territorial esta en la que andamos existe en concreto desde Suárez, políticamente un cobarde al no relegalizar provisionalmente los estatutos vasco y catalán (el gallego no llegó a tiempo) de la II República, lo cual nos hubiera evitado estos lodos. Cierto es que la idea republicanizante estatutaria a Suárez le ponía de los
nervios, y a Fernández Miranda más y al propio Rey, más todavía, por cuanto que en cierta manera deslegitimaban los 40 años de Viejo Régimen, y qué.

Dicho lo dicho, de haber hecho caso a Tarradellas, sin duda la cabeza más lúcida de la Transición, difícilmente los nacionalismos se hubieran atrevido a deslegitimar los estatutos republicanos. De forma que, ora por miedo, ora
por ignorancia, se sacaron del magín ucedeo lo del café para todos. O lo que es lo mismo, la federalización del Estado ad infinítum, de cuyos riesgos ya nos anticipó Emilio Attard, todo un caballero de la política para más señas.

Vamos, que desde entonces en cada conflicto Estado versus nacionalistas, los gobiernos de la nación se han ido bajando los pantalones, y en los tobillos los teníamos caídos para que los soberanistas nos sodomizaran hasta
que Aznar se puso estrecho, lo cual encabronó a los nacionalistas y encandiló a los socialistas, que vieron la ocasión para arrear a Aznar por la retaguardia a gogó. En cualquier caso, bien está ahora recuperar la dignidad perdida de España, de la Constitución, decimos. O sea, de la «España sin más», que ese sí que habría sido un eslogan más claro y más barato, seguro. No recordamos muy bien si fue Laín en su «Descargo de Conciencia» quien aludió a España como problema, o Tovar, o Julián Marías quizá, lo cual para lo que estamos hablando es lo de menos. Lo de más es la reivindicación de España, que en palabras de Michavila no es problema para los populares, sino más bien un problemón. Para todos, pensamos.

La gran incógnita
Lorenzo Contreras La Razón 25 Septiembre 2004

Las salvajadas islamistas de Iraq contra rehenes de todo tipo, con exhibiciones filmadas y televisadas de degollinas que podría incluir a las inocentes y generosas cooperantes italianas, están creando un clima de horror que va a coincidir pronto con las elecciones norteamericanas. Los asesinatos por internet están a punto de colmar la capacidad de asimilación del ciudadano estadounidense y pueden influir en el sentido de su voto. Y entonces surge una pregunta: ¿están interesados esos fanáticos islamistas en la caída política de Bush o prefieren más bien que continúe en la Casa Blanca para que la acción bélica norteamericana convierta la situación iraquí en un Vietnam empeorado capaz de desembocar en la propia inviabilidad de la democratización del país árabe? Si se trata de conquistar el poder en Bagdad, tras un definitivo fracaso de Washington y una guerra civil complementaria, ¿conviene a los radicales islamistas mejor Bush que Kerry o al contrario?

Estados Unidos no es España. Aquí pudieron los islamistas derrocar al aznarismo, determinando con los atentados del 11-M la victoria de Zapatero y la evacuación de las tropas españolas. Las torres gemelas de Nueva York
ocasionaron con su derrumbe la consolidación, al menos temporal de Bush; y el terrorismo venidero, con la espantosa ilustración de los asesinatos de rehenes, muchos de ellos norteamericanos, parece en condiciones de favorecer al actual presidente de Estados Unidos el día 2 de noviembre. El sentimiento de represalia de la opinión americana quedaría mejor servido por un «halcón» seguro como Bush que por un presidente ambiguo e imprevisible como Kerry. ¿O no?

Para los «clientes» de Al Qaeda, la incrementada violencia de Bush o el simple mantenimiento de su actual nivel, significaría un posible triunfo del principio «cuanto peor, mejor». La certeza del «argumento» de fuerza que
Bush representa sirve de cobertura al horror islámico y a la espiral indispensable.

Los norteamericanos, heridos en su sensibilidad y estimulados mayoritariamente por la retórica del patriotismo («remember Pearl Harbor»), tal vez no piensen mucho en el peligro que una extensión del drama de Oriente Medio pueda significar para el debilitamiento del imperio y de todo Occidente: lo imediato acabaría siendo la revancha.

«No sabéis a quién habéis desafiado».
La sospecha de que Al Qaeda y su división iraquí, con mayor o menor deliberación, trabajan más para Bush que para Kerry, permite especular con lo que llegue a ocurrir hasta el 2 de noviembre. Un gran atentado islamista
o, por el contrario, una disminución de su actividad y de sus crueldades, darían pábulo a las conjeturas. De todos modos, la gran incógnita está planteada.

IBARRETXE SE EMPECINA
Editorial ABC 25 Septiembre 2004

EL Pleno de Política General del Parlamento vasco cerró ayer una legislatura vacía, que el nacionalismo ha utilizado sólo para promover su plan de comunidad libre asociada. Es el cuarto Pleno de esta naturaleza que el
lendakari usa para vender su plan. En el primero (2001), lo anunció; en el segundo (2002), presentó las «bases», y en el tercero (2003), dio a conocer el borrador, anticipado por este periódico. El de ayer aportó escasas
novedades más allá de que Ibarretxe sigue en sus trece. Pero la realidad es que en cuatro años no ha podido sumar a su proyecto a nadie que no fuera nacionalista en 2001, e incluso ha forzado la renuncia de algunos que lo
eran.

Haciendo de la necesidad virtud, corteja los votos de Batasuna, lo que ya es ilustrativo de dónde están las únicas opciones de Ibarretxe para que su plan salga adelante: en una izquierda ilegalizada por ser parte de una organización terrorista. La resistencia a su proyecto no viene de la tozudez de los constitucionalistas en mantener el Estatuto y la Constitución como bases de la convivencia, sino que radica en que el modelo de sociedad que
ofrece es sólo nacionalista y para nacionalistas y con el apoyo tóxico de la izquierda proetarra. Por eso, Ibarretxe no pretende un consenso, sino una adhesión a la hegemonía nacionalista; por eso, no busca una transacción sino
el desistimiento.

Y ésta es la brecha que puede abrir el lendakari para sacar adelante su plan, o un sucedáneo que vaya preparando el terreno para alcanzar cotas mayores. Si las cosas siguen como están, los peneuvistas tendrán que contar con Batasuna o perder el envite, salvo que alguien se ofrezca nuevamente a salvar al nacionalismo de su enésimo fracaso. Porque el PNV ha sido incapaz de dar a los vascos estabilidad política y proyectos comunes. Cuando los
tuvo -el Estatuto, el Gobierno de coalición con los socialistas- los frustró a conciencia y deslealmente. Pero tampoco ha creado otros alternativos, al menos con el mismo respaldo popular y la misma legitimidad democrática que aquéllos. Pactó con ETA el plan de asalto soberanista, pero se rompió el acuerdo por disputas de liderazgo.

Es ahora cuando el nacionalismo, que ha llevado la situación a un todo o nada, debe enfrentarse a su responsabilidad. Por eso ya no es tan importante saber cómo seguirá el lendakari estirando el cuento del plan. Ahora importa más saber si la respuesta de los no nacionalistas obligará al PNV a pagar el peaje de sus errores o, por el contrario, si los socialistas volverán a creerse capaces de hacer bajar a los nacionalistas del monte. Esto último es tentador para un PSE que busca igualarse a sus colegas catalanes y eludir la contradicción de la dirección nacional, que consiente a Maragall mucho de lo que niega a Ibarretxe. El problema del socialismo vasco es la falta de memoria y un reincidente desconocimiento de la astucia nacionalista para sacar provecho de los demás sin contraprestación.

A pesar de todo, Patxi López ya encarna una apuesta superadora del Estatuto, en un momento histórico en que la fuerza política frente al PNV sólo vendrá de defender la integridad estatutaria, no de cuestionar su utilidad como
norma vertebral del País Vasco. Pero los nacionalistas siempre han sido corredores de fondo, no así los socialistas, que desde 1998 han pasado de romper la coalición con el PNV, a converger con el PP en una defensa coordinada y autónoma de la Constitución y el Estatuto, para acabar practicando una política postestatutaria. Con precisión y sinceridad lo ha dicho un nacionalista, Emilio Guevara: «El Estatuto del futuro es el Estatuto de hoy, el de Guernica», pero «actualizado, mejorado y remozado». La realidad es que tanto la Constitución como el Estatuto son por sí mismos normas de máximos para el autogobierno vasco. Más que meterse en los laberintos de terceras vías, mejor haría el PSOE en aprovechar la nueva comunicación abierta por Zapatero para exigir al PNV, de una vez por todas y sin nada a cambio, lealtad constitucional.

VIENTOS DE INFAMIA
Por Jaime CAMPMANY ABC 25 Septiembre 2004

SE observan algunos síntomas de odio en la política española. Escucho palabras, contemplo hechos, observo actitudes que van más allá de la tensión lógica del debate ideológico y de la pelea natural de los grupos políticos
por conquistar el poder. No es una buena noticia, porque el odio engendra odio y no es difícil que desemboque en la violencia. Se detecta el odio hacia determinadas figuras políticas, y ahí se lleva la palma José María Aznar. Se comprueba el odio hacia determinados grupos, y ahí obtiene el premio mayor el Partido Popular.

Pero el odio no se detiene ahí, en las personas, en los programas, en un partido. Supera esos límites y carga contra instituciones como el matrimonio, la familia, la escuela, la justicia o el ejército, y por fin contra realidades seculares como la Iglesia y como España. Todo eso está a veces alentado por voces y rebeldías, discursos o escritos, y empujado por manifestaciones de plaza pública y medios de comunicación: periódicos, radios, televisiones o internet. Son voces que siembran actitudes violentas y tal vez delictivas por el campo de la política y la agitan con vientos de infamia: acusaciones sin prueba, denuestos sin límite, feroces agresiones de selva.

No parece sino que la lucha política se haya convertido en una guerra sucia, a muerte y sin cuartel, en la que todo valga, hasta las armas más abyectas, para lograr el fin de apoderarse del poder y usarlo contra esto y aquello en
una especie de insinuación revolucionaria. Hemos llegado a un punto en que ya lo de menos es que el Partido Socialista que aspiraba a gobernar saque pancartas a la calle llamando asesinos a los del partido que gobierna. Lo de menos es que el periódico que apoya al Gobierno de la Nación compare a José María Aznar con Ben Laden en un ejercicio miserable de la libertad de expresión y del discurso a la opinión pública. Lo de menos es que se intente
explicar la matanza de Atocha por la política del PP. Lo de menos son los muchos agravios personales o de grupo político.

Lo más grave es que se intente romper los fundamentos de una Constitución pactada trabajosa y difícilmente por todos. Lo más grave es que el Gobierno de España se encuentre apoyado en los votos de quienes no quieren pertenecer a España, ni ser ni llamarse españoles. Lo más grave es que se quiera borrar de nuestra vida social las instituciones más arraigadas en el ser de España. Lo más grave es que se quiera desnaturalizar el matrimonio, envilecer el concepto de la familia, acabar con cualquier vestigio de espiritualidad en la educación de los españolitos, considerar a la Iglesia Católica como enemiga del Estado y como titular de privilegios injustos, ayudar a que comunidades y regiones dividan España en propiedades geográficas, y permitir el amaño de la Historia para intentar hacer añicos una unidad vieja, rica, diversa y posible. Todas esas desgracias han apuntado en sólo seis meses de gobierno socialista desde su accidentada victoria. Nos gobierna la insolencia de los menos, la ambición de los más y la ridícula utopía de los que están más altos en la rama de la higuera.

Viva la rectificación
José Antonio VERA La Razón 25 Septiembre 2004

Muy bien por este gobierno, sí señor. Se pasan el día rectificando pifias y errores. Ora el iva de los libros, ora la ley del libro, ora los libros de las cuentas y las cuentas de la sanidad y los cuentos de Caldera con la inmigración y la jubilaciones de Izar, y un montón de cosas más. Sí, la vida está hecha de tropiezos y golpes, de caídas y reparaciones. Lo que ayer era bueno o incluso buenísimo hoy ya no lo es tanto y podemos incluso prohibirlo.

¿Quién no ha cambiado de opinión alguna vez en su vida? Pues eso es lo que hace el Gobierno, oficializar la política del cambio constante y permanente, implantar por ley la obligación de la rectificación. Lo que se dijo ayer no tiene ninguna importancia hoy. Vamos variando de criterio a medida que unos nos critican y otros nos reprenden. Si los trabajadores de Astilleros se ponen bordes con la reconversión, hay que rectificar. Si a Carod no le gusta el nuevo modelo territorial de Zetapé, se cambia y punto. Si a Zerolo no le mola la nueva ley de homosexuales, se modifica y se hace otra mucho más vanguardista.

 ¿Para qué están los ministros? Para rectificar todo lo que haga falta cuanto antes y sin límite. Las viviendas de la
Trujillo, el ave de Magdalena Álvarez, los museos y los libros de la Calvo Serraller están siendo construidos sobre una montaña de rectificaciones. Claro, tienen en quién fijarse, tienen modelo. Y no lo digo por las modelos
«fashion» del portal de La Moncloa, que también. Lo digo por el propio presidente, que ayer nos decía en Túnez que todo el mundo debería salir corriendo de Iraq, y al día siguiente no se acordaba de haber dicho nada sobre Iraq. Sí, luego se fue a Bilbao y garantizó los puestos a todos los trabajadores de Astilleros, pero a los dos días se alineó con el plan de la Sepi que no garantiza ni uno solo de los puestos de trabajo en Astilleros.

En fin, que tan legítimo es traerse las tropas de Iraq como firmar a la semana una resolución de la Onu a favor de enviar más tropas a Iraq. La vida política del Gobierno está llena de estos pequeños ejemplos, es verdad. De
continuas rectificaciones y borrones.

Es una forma original de gobernar. A cada uno se le dice lo que quiere oír y, al contrario, lo contrario. Así
vamos tirando, sorteando los días y las noches, contándole una cosa a Carod y otra diferente a Llamazares y ninguna a los populares. Primero dices que vamos a ponerle un mando único a la Policía y a la Guardia Civil, y después
que es imposible tocar la Guardia Civil. Primero propones una reforma para controlar a los imanes en sus mezquitas, y luego que lo que hay que hacer es financiar esas mezquitas. Se le da una medalla a Bono y al día siguiente se le quita. Se le da la razón a Marruecos, pero también al Polisario. Montilla se manifiesta a favor de recortar los horarios comerciales en festivos, y Solbes de ampliarlos.

Prometemos 180.000 viviendas sociales, y después las dejamos en 180.000 actuaciones o soluciones habitacionales. Sí, hay que implantar el copago sanitario, pero también hay que quitarlo, hay que bajar el precio de los medicamentos y a la vez subirlos, hay que cobrar por las desaladoras y al mismo tiempo hacerlas gratis. No vale el trasvase del Ebro, pero sí el del Tajo. Debemos ir hacia un Estado confederal, pero que a la vez sea muy poco federal o mejor simplemente regional. Hay que darle la razón a Rodríguez Ibarra, pero también a Maragall, que dice justo lo contrario.

Este gobierno tiene unos ministros muy prolíficos. Igual te aumentan los límites de velocidad, que te los reducen. Y es que van a toda máquina. Van sobrados. Con mucha prisa. Te casan por la mañana y te divorcian por la tarde. Te hacen de pronto maricón y te dan corriendo el derecho a la adopción. Te quejas por un simple dolor de muelas, y te ofrecen la eutanasia de inmediato. No hay que preocuparse de nada, porque hay dinero para todos. Aunque suba el petróleo y la gasolina y el gasóleo. Aunque suban los tipos de interés. Aunque vayamos con este estrés total y gubernamental que nos tiene más que subyugados.

Nos hemos enterado esta semana de que el terrorismo hay que combatirlo con más igualdad de sexos y haciéndonos hermanos de los talibanes que derribaron las torres gemelas y mataron a doscientas personas en Madrid y a tres mil en Nueva York. Sí, es subyugante esta política cambiante de borrones, tropezones y rectificaciones. Estas
propuestas de amor y paz. Esta ola de globos sonda que consiste en proponer una cosa y en hacer justo la contraria. ¿Para qué vamos a tener criterio fijo, si a los españoles nos gusta lo mutante? Sí señor, que vivan el borrón, el error y el resbalón. Que vivan la pifia y el despiste y el desatino de Moratinos. Que viva esta política incorrecta de gazapos y erratas oficiales. Que viva la rectificación. Por favor. jvera@larazon.es

Certezas de Ibarretxe
Opinión El País  25 Septiembre 2004

El 'lehendakari' nunca duda. Ayer culminó su discurso en el debate de política general reiterando sus convicciones e invitando a quienes no las comparten a avalarlas de todas formas, participando en el debate de una propuesta cuyo desenlace será el conflicto institucional. Su principal certeza es que "nada ni nadie" impedirá celebrar una consulta que convocará su Gobierno si el Parlamento vasco apoya su plan y las Cortes no lo convalidan. Lo impediría la ley, el artículo 6 del Estatuto, que no autoriza a convocar referéndum sin delegación expresa del Estado. Por tanto, la
expectativa que abre es la del conflicto institucional.

Eso suponiendo que el plan sea aprobado en Vitoria. Para que tal cosa ocurra necesitaría el apoyo de Batasuna, formación que considera que lo único positivo de la propuesta es su preámbulo soberanista y el compromiso de consulta. E Ibarretxe ofrece a Batasuna certeza de consulta, o sea de conflicto con el Estado. Otra certeza del lehendakari es que la alianza PNV-EA-IU no es de circunstancias, sino "el cauce central" de la política
vasca, destinado a durar sobre la base compartida del respeto de los derechos humanos y la defensa de la autodeterminación. Si la autodeterminación es el centro de la sociedad vasca se trata de un centro
asimétrico. Como le recordó Patxi López, una consulta tendría sentido como forma de sancionar un pacto entre visiones diferentes, no para que una exigua mayoría imponga su visión contra el resto de la sociedad.

La mención a la continuidad del tripartito parece anunciar la voluntad de Ibarretxe de ir a las elecciones con un programa compartido por los tres socios. En esas elecciones debería participar Batasuna, según el lehendakari, porque no es democrático prohibir un partido por negarse a condenar el terrorismo. Argumento que reiteró luego Egibar. Pero no es ésa la razón de la ilegalización, sino las pruebas de que forma parte de una estructura dirigida por una banda que asesina a los miembros de los partidos rivales (a cuyas sedes y actos públicos considera "objetivos militares"). ¿No exige continuamente el PNV que Batasuna se emancipe de ETA? Y si la banda está hoy debilitada es por efecto de medidas a las que se opusieron Ibarretxe y sus socios, recordó también López.

El candidato socialista reiteró que no piensa contribuir a la legitimación del plan unilateral del nacionalismo presentando su propia propuesta unilateral, y sugirió al lehendakari cambiar de registro: renunciar a planteamientos que dividen a la sociedad en dos y buscar un acuerdo entre todos como el que precedió a la aprobación del Estatuto de Gernika. Un síntoma de la mentalidad con que Ibarretxe abordaba el debate es que, a un mes del 25 aniversario del Estatuto, en su discurso sólo hubo una mención a esa norma y fue para decir que en 1979 hubo una abstención del 41%. Pero su propia alternativa cuenta de entrada con la oposición (no la abstención) de partidos, PSOE y PP, que en las últimas elecciones recogieron el apoyo del 43% de los vascos.

Al margen de la ley
Editorial El Ideal Gallego 25 Septiembre 2004

Ibarretxe solía quejarse, cuando Aznar todavía habitaba en La Moncloa, de que desde Madrid se cercenaba cualquier posibilidad de diálogo. Esa afirmación le parecía suficiente para plantear su plan secesionista al
margen del diálogo con el Estado. Ahora es Zapatero quien ocupa el palacio presidencial y, desde luego, nadie puede tachar al titular del Ejecutivo de no tener tiempo para perderlo en largas conversaciones -que se lo pregunten
a Carod-Rovira, quien durante dos horas y media fue capaz de medir la capacidad de aguante de Zapatero-. Y desde Vitoria no se ha cambiado ni un ápice el discurso. Ayer mismo, el lehendakari llegó a afirmar que sólo necesita la autorización del Parlamento vasco para convocar un referéndum sobre su proyecto independentista. Él sabe que es falso, puesto que la ley no permite esa posibilidad, pero eso no importa a quien desde hace ya tiempo se mantiene al margen de la legalidad y amparado en la mentira. En su propia intervención, cuando pidió a ETA que deje de poner bombas, niega el cumplimiento de uno de los preceptos que consideraba fundamentales para que se pudiera plantear a la sociedad su plan: la falta de violencia. Si falla la primera premisa, la que el presidente vasco definió como fundamental -lanzando un órdago a los terroristas que terminó por perder-, todo se desmorona, como un castillo de naipes, porque, al final, eso es lo que pretende Ibarretxe, quiere independencia para federarse a España y seguir aprovechándose de ella como no han dejado de hacer hasta ahora.

Elecciones libres
Cartas al Director ABC 25 Septiembre 2004

En la Carta del Director «El Gólgota del PP» dice: «No han acabado de asimilar (los votantes del PP) que en democracia, como en el fútbol, el resultado es inamovible». Añade: «Tras la manifiesta manipulación preelectoral llevada a cabo por los socialistas al rebufo de la tragedia, la tentación de impugnar... el veredicto de las urnas... es tan comprensible, como peligrosa para la recuperación de la serenidad cívica». «La evidencia de que en torno del atentado del 11-M concurren numerosos puntos oscuros... y también sobre la manipulación informativa y mediática».

Debo añadir que el 11 de marzo hubo un ataque brutal del enemigo exterior, con la finalidad de influir en las elecciones. Continuó con una transferencia de culpabilidad sobre el Gobierno, con una manipulación informativa, mediática y preelectoral, y terminó el día 14, con unas elecciones viciadas, en las que la agresión enemiga y su «aprovechamiento» tuvieron una influencia capital. En suma, no fueron unas elecciones ejemplares, estuvieron contaminadas por el terror, la manipulación y la transferencia de culpabilidad, y se cumplió la finalidad del atacante exterior. Existen muchos puntos oscuros. El fundamental es muy duro, pero nadie se debe «rasgar las vestiduras»: si los que «recogieron las nueces», el poder, están relacionados de alguna manera con los que «agitaron el árbol». La solución es sencilla y plenamente democrática: exigir lo más pronto posible unas elecciones libres y transparentes, sin la brutal influencia del enemigo exterior y las irregularidades del interior.     José María Pairet Blasco.   Madrid.

Nace «Andaluces, levantaos» frente a «los nacionalismos perversos»
JOSÉ MARÍA CAMACHO ABC 25 Septiembre 2004

MÁLAGA. Alrededor de 150 personas vinculadas al mundo político, económico, cultural y social andaluz se dieron cita ayer en Málaga para constituir la plataforma «Andaluces, levantaos», que nace para defenderse de la «borrasca del norte» y evitar la discriminación de Andalucía, según sus socios fundadores. Entre estos, se encuentran el ex presidente de la Junta de Andalucía, Rafael Escudero; el ex ministro para las Regiones con el Gobierno de UCD, Clavero Areválo; el ex ministro de Trabajo con el Gobierno del PP, Manuel Pimentel, y el presidente del PA, Alejandro Rojas Marcos. Además, la plataforma pretende evitar que discriminaciones en el nuevo estatuto de autonomía que tendrá Andalucía respecto a otras Comunidades como Cataluña o el País Vasco.

Antes de la asamblea constituyente, Alejandro Rojas Marcos señaló que Andalucía ganó el 28 de febrero la más amplia autonomía establecida en la Constitución, lo que le dio derecho a tener un estatuto de primera división.
Y añadió que «ahora que se van a modificar esos estatutos y se van a dar más facultades a unos que a otros, la plataforma protestará y no admitirá que Andalucía sea discriminada». «Nos hemos reunido como patriotas para
defendernos de los nacionalismos perversos que piden para sí e impiden a los demás reclamar sus derechos», dijo.

Rafael Escudero, por su parte, agregó que esta plataforma es algo «muy serio», aunque el proyecto ha levantado «suspicacias» entre la clase política. Asimismo, manifestó que pretende dar respuesta a «ciertos silencios que se mastican en la sociedad andaluza».

La AVT critica la sentencia que archiva la querella contra Carod Rovira
Agencias La Razón 25 Septiembre 2004

Madrid- La Asociación de Víctimas del Terrorismo expresó ayer, a través de un comunicado «su más absoluto desacuerdo» ante la resolución judicial en virtud de la cual se procede al archivo de la querella presentada contra el líder de Esquerra Republicana, Josep Lluis Carod Rovira, por un presunto delito de encubrimiento o colaboración con banda armada. El Tribunal Supremo archivó ayer las querellas presentadas por la Asociación de Víctimas del Terrorismo, Manos Limpias y el Sindicatgo España 2000 contra el líder republicano al considerar que la entrevista que éste mantuvo en Francia el pasado enero con miembros de ETA no constituye delitos.

El Alto Tribunal explica que en esos hechos no concurre la esencia de lo que es el delito de colaboración con banda armada, que, según se recuerda, «consiste en poner a disposición de la banda, conociendo sus métodos,
determinadas informaciones, medios económicos o de transporte, infraestructura o servicios de cualquier tipo que la organización obtendría más difícilmente sin ayuda externa».

A juicio de la AVT, el dirigente de ERC «incurrió en una conducta susceptible de represión penal» y, además, sostiene que «conductas como la referida ostentan una enorme gravedad, al suponer un reconocimiento implícito de la voluntad de negociación con una banda terrorista por parte de un dirigente político con responsabilidades institucionales en el momento en que se produjo dicha reunión».

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