AGLI

Recortes de Prensa     Martes 5 Octubre  2004

Empresariado y catalán
Cartas al Director ABC 5 Octubre 2004

Seguirán asesinando
Luis María ANSON La Razón  5 Octubre 2004

GUERRA DE VOLUNTADES
EDURNE URIARTE ABC 5 Octubre 2004

Companys y compañía
Bruno AGUILERA La Razón 5 Octubre 2004

José Antonio Alonso
Alfonso USSÍA La Razón 5 Octubre 2004

Extradición
Faustino F. ÁLVAREZ La Razón 5 Octubre 2004

El paradero de wally
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo  5 Octubre 2004

CAROD, EL CENIZO
Jaime CAMPMANY ABC 5 Octubre 2004

¿Qué se cocinó en Francia que no pueda ser juzgado en España
EDITORIAL Libertad Digital 5 Octubre 2004

La operación anti-ETA llevaba años de preparación
Lorenzo Contreras Estrella Digital 5 Octubre 2004

ETA, sin oxígeno
MARÍA ANTONIA IGLESIAS La Voz 5 Octubre 2004

España y sus regiones
Amando de Miguel Libertad Digital 5 Octubre 2004

EL GOBIERNO, EN EL LABERINTO DE IRAK
Editorial ABC 5 Octubre 2004

Cómo se fabrica un mito: Companys
Pío Moa Libertad Digital 5 Octubre 2004

ETA escondía dos misiles tierra-aire perfeccionados en los zulos del sur de Francia
EFE Libertad Digital  5 Octubre 2004

Pío Moa dice que los socialistas iniciaron la Guerra Civil porque creían que la iban a ganar
Libertad Digital 5 Octubre 2004

PSOE y Partido Popular se unen para impedir el uso del catalán en el Congreso
E. L. P. La Razón 5 Octubre 2004

Las empresas públicas de las CC AA han duplicado su deuda desde 1995
Redacción La Razón 5 Octubre 2004

El Senado insta al Gobierno a incluir en las matrículas distintivos autonómicos en 3 meses
Redacción La Razón 5 Octubre 2004
 


Empresariado y catalán
Cartas al Director ABC 5 Octubre 2004

El Gobierno de la Generalidad ha llegado a un acuerdo con los empresarios de hostelería de Cataluña: no les impondrá multas por no utilizar el catalán como lengua de comunicación con sus clientes, cuando éstos así lo demanden, porque el acuerdo es que todos los trabajadores irán a aprender catalán.

¿Les han preguntado a los trabajadores si quieren hacer el sacrificio de utilizar su tiempo libre en asistir a clases de catalán? ¿Han tenido en cuenta la libertad del individuo para decidir qué quiere y qué no quiere aprender?

A esto, los sindicatos, que tanto se ocupan del bienestar del trabajador, ¿no tienen nada que objetar? Porque con esta medida lo único que ganará será el bolsillo del empresario, que se librará de pagar las multas por el no uso del catalán en sus negocios, pero no el trabajador.     Manuel González Ferrer.    Barcelona.

Seguirán asesinando
Luis María ANSON La Razón  5 Octubre 2004

de la Real Academia Española

La vía para debilitar a Eta no era la de las concesiones de UCD, la de la amnistía, los indultos, los extrañamientos, el indecente pasteleo, los entierros vergonzantes de las víctimas a las cinco de la madrugada, la negociación a hurtadillas, la decisión de que la Guardia Civil disparara con bolas de goma a los etarras para no hacerles pupa. Suárez, Martín Villa, Rosón habían sido fascistas y para que no les recordaran el vergonzoso pasado se hincaron de hinojos y establecieron una política de debilidad y de acomplejamiento que robusteció extraordinariamente a la banda y que, en definitiva, condujo al intento de golpe de Estado del 23-F porque la mayoría de los asesinados eran militares.

La vía para debilitar a Eta tampoco era la del crimen de Estado, los escuadrones de la muerte, el siniestro Gal. Felipe González se equivocó y la banda terrorista salió robustecida por los que, sin duda con la mejor de las intenciones, marginaron el Estado de Derecho.

La vía para fragilizar a Eta es la social, como ocurrió tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco. Es la política con la alianza antiterrorista de los grandes partidos y el entendimiento con Francia. Es la jurídica con la deslegalización de Batasuna, la dispersión de presos, la detención de los cómplices de los etarras, el endurecimiento de las penas. Es, en fin, la policial, con la persecución desde la ley y sin salirse nunca de la ley, de los terroristas, desarticulando la kale borroka y rastreando a las alimañas hasta sus madrigueras, sin concesiones ni debilidades ni negociaciones ni actitudes progres comprensivas.

¿Quiere decir esto que Eta está liquidada o lo estará en poco tiempo? Pues no. Eta es una banda mafiosa engranada ya en una maquinaria internacional de delincuencia organizada y narcotráfico. Llegará el día, si se hace una política inteligente, en que se desintegrará porque nada dura indefinidamente. Pero hasta entonces seguirá asesinando, aunque lo haga ya con menos eficacia. Hace meses que Eta no mata pero no porque no lo haya intentado. Los últimos atentados le fallaron, y entre ellos el que, con una furgoneta de 500 kilos de explosivos, poco antes del 11-M, un comando enloquecido había proyectado volar La Razón y los edificios colindantes a nuestro periódico. Ante la banda terrorista no se puede bajar un segundo la guardia. Eta es una sangre sin fin que se derrama.

GUERRA DE VOLUNTADES
POR EDURNE URIARTE ABC 5 Octubre 2004

LOS resultados antiterroristas de los últimos años y la trascendental acción policial de este fin de semana permiten sostener con contundencia dos afirmaciones, que es posible acabar policialmente con ETA y que, además, el descenso de atentados no se debe a una voluntad de moderación de los etarras sino a la imposición de la voluntad del Estado y de los ciudadanos de derrotarlos.

El problema es que ambas aseveraciones, fácilmente demostrables con los datos relativos al terrorismo etarra, han sido frecuentemente puestas en cuestión, e incluso lo seguirán siendo tras el golpe letal de este domingo; por dos problemas convergentes: el error de valoración de la voluntad de los terroristas y las fracturas frecuentes de la voluntad de los demócratas. Incluso la pretensión nacionalista de negociación, sustentada en cierta legitimación indirecta de ETA, se explica también por los dos problemas anteriores, error de cálculo y debilidad de la capacidad de resistencia.

El experto en terrorismo, Paul Wilkinson, realizó una de las mejores definiciones del reto del terrorismo cuando señaló que los terroristas mantienen una prueba de voluntad con la comunidad democrática y sus líderes: si la gente no está preparada para apoyar a sus líderes en el mantenimiento de la firmeza contra el chantaje y la intimidación, la voluntad moral para la victoria será apreciablemente disminuida y ello supondrá una peligrosa vulnerabilidad a largo plazo (Terrorism and the Liberal State, 1977). En este enfrentamiento de voluntades, algunos líderes democráticos cometen una y otra vez el error de pensar que es posible llegar a la disuasión de la voluntad criminal del fanático a través de métodos alejados de la fuerza. ¿Es qué no leen las biografías y trayectorias políticas de terroristas como Mikel Antza y Anboto? ¿O es que no entienden el significado de palabras como las de Otegi, citadas ayer por Florencio Domínguez en El Correo, en las que el dirigente del brazo político de ETA afirmaba que la entrega de armas al Gobierno sería la foto de la derrota?

Las leen e incluso las entienden, pero persisten en creer que es posible encontrar algún atajo dialogante más sencillo y, sobre todo, rápido, que la dura vía policial. Pero, además, los líderes democráticos están sometidos a la presión de los ciudadanos, a su deseo de seguridad y soluciones inmediatas, a la extendida tentación de culpabilizar, no a los criminales, sino a quienes no impiden el crimen. Y pienso en las reacciones ciudadanas a los secuestros en Irak, en Italia, en las sospechas sobre la cesión al chantaje que a nadie interesa...

No hay que descartar ninguno de estos dos problemas en la fase final de liquidación de los restos de ETA. Pero, sobre todo, ambos elementos son ya centrales en la nueva gran prueba de voluntad a la que se enfrentan los líderes y ciudadanos democráticos, la del terrorismo islamista. La sustancia es la misma, pero las dimensiones, y las consecuencias, serán inmensamente superiores.

Companys y compañía
Bruno AGUILERA La Razón 5 Octubre 2004

A pesar de las críticas que le llueven al aún tierno Gobierno de ZP hay que reconocer que hay algunos destellos entre tanto deslucimiento. Me remito por ejemplo a la noticia de que por fin Galindo va a poder cumplir el resto de su condena en casa. Algo que no se atrevió a tocar el PP de Aznar a pesar de que para gran parte de la ciudadanía el ensañamiento penitencial con el ex general era como mínimo un agravio comparativo con los etarras que salen del trullo con una facilidad pasmosa. En la misma línea leo con alivio que el PSOE rechaza que el Estado, como pretenden los moscardones cojoneros de ERC que sólo sobreviven trayendo a colación cada dos por tres al franquismo –y pronto las guerras carlistas y la desamortización de Mendizábal–, pida perdón por el fusilamiento de Companys. Hecho ignominioso desde luego, a pesar de que Companys hubiese traicionado no a Franco sino a la República, contra la que se sublevó el 6 de octubre de 1934 y a la que debilitó de forma decisiva al llevar la guerra por su cuenta –desastrosamente por cierto– al margen del Gobierno republicano. Como ese PNV que al ver perdida la guerra en el Norte pactó una paz separada con Franco dejando con el culo al aire a los camaradas populistas de Asturias y Santander.

Lo de desagraviar a las víctimas de la Guerra Civil me parece una gran cosa, eso sí, siempre que haya café para todos. Porque es tan ignominioso el ajusticiamiento del segundo presidente de la Generalidad Catalana como el del general Escobar, que como coronel de la Guardia civil impidió en julio de 1936 que la rebelión triunfase en Barcelona. Aunque Escobar tampoco hizo nada por evitar el fusilamiento del general Goded, que no sólo se rindió sino que llegó a hablar por radio para tratar de convencer a los sediciosos de que depusiesen las armas. Y que perdonen también los familiares de Durruti a los compañeros del Frente Popular que le asesinaron por la espalda en el frente de Madrid.

Y ya puestos sería preciso pedir perdón a los descendientes de Don Pedro Muñoz Seca y a todos los de quienes fueron asesinados en Paracuellos simplemente porque el general Varela se acercaba a Madrid por los Carabancheles. Y qué decir de Andreu Nin, troskista, fundador del POUM y difusor de la obra de Gramsci, que fue asesinado en la cárcel el 20 de junio de 1937 tras ser torturado por la Policía política de la República.

Y, por favor, que también se pida perdón a todos los hijos y nietos de los anarquistas exterminados por las milicias de ERC, del PCE y del PSUC, en Barcelona entre el 3 y el 7 de mayo de 1937, sólo porque desde julio de 1936 los ácratas eran todopoderosos en la ciudad condal. Aunque dudo que Pérez, alias Carod-Rovira, esté por la labor de pedir públicamente disculpas por ello. Paz, piedad y perdón, desde luego, parafraseando a Azaña, pero por favor para Companys y compañía.

José Antonio Alonso
Alfonso USSÍA La Razón 5 Octubre 2004

Se le criticó mucho, con dureza y justicia, en sus primeras semanas como ministro del Interior del imprevisto Gobierno socialista. Se manifestó arrogante e innecesariamente hiriente con su predecesor, Ángel Acebes, que fue un excepcional ministro. Creo que en determinadas carteras ministeriales las diferencias ideológicas no pueden o no deben manifestarse. Interior, Defensa y Asuntos Exteriores, principalmente. Superada su inicial destemplanza, el ministro del Interior del Gobierno de Rodríguez Zapatero se centró en su trabajo y en la discreción. Se reunió en distintas ocasiones con las víctimas del terrorismo y sus familiares, y mantuvo el pulso en la lucha contra la ETA. De golpe, un resultado espectacular. La detención de los dos principales cabecillas de la banda, «Antza» y «Anboto», la captura de diecinueve terroristas más y la localización de cuatro depósitos de armas y explosivos. Un éxito extraordinario e indiscutible que hemos celebrado y agradecido sin límite casi todos los españoles. El «casi» lo pueden descifrar los lectores con suma facilidad. El entorno de la ETA, algún obispo, bastantes nacionalistas del PNV y EA, diez o doce pegatineros y Carod-Rovira. El resto, felices.

El descabezamiento de la ETA ha sido tan eficaz, que ahora se señala a «Josu Ternera» como el sucesor natural del mando en la banda asesina. No tardará en caer el prófugo. Además, que «Ternera» está más acabado – y lo escribo con todo el respeto hacia los ejemplos–, que Olano sobre una bicicleta o Sara Montiel cantando cuplés. Albizu Iriarte, «Mike1 Antza» es el terrorista frío y calculador que dirigía la banda con mano de hierro. No ha tomado un arma jamás y nunca se ha arriesgado, pero más de cien inocentes están bajo tierra a consecuencia de sus órdenes. Y la miserable de Soledad Iparaguirre «Anboto», que es además su tronca camera, ha participado activamente en diferentes atentados, siendo la autora de una veintena de asesinatos. A ellos, hay que añadir en el saco a otros diecinueve hijos de puta que pasarán una buena parte de lo que les queda de vida entre rejas.

Al ministro del Interior, a su equipo, a la Guardia Civil, a la Policía Nacional y también –aunque con reparos–, a las Fuerzas de Seguridad francesas –resulta inconcebible que todos los detenidos de nacionalidad española tuvieran fijada su residencia oficial en Francia y no estuvieran fichados por la Policía de la nación vecina–, hay que felicitarles sin cautela ni tacañería. Nada produce mayor satisfacción en un cronista diario de los aconteceres españoles que reconocer un cambio de opinión y expresar públicamente su gratitud hacia quien había sido objeto de sus durísimas críticas. Lo hago encantado. Y no bailo un zorcico mientras lo escribo porque me falta coordinación para escribir y bailar simultáneamente. Señor ministro del Interior y Fuerzas de Seguridad del Estado. De corazón, enhorabuena y gracias.

Extradición
Faustino F. ÁLVAREZ La Razón 5 Octubre 2004

El sentido común, que muchos españoles intentan regar y cultivar cada mañana, no entiende muy bien por qué no se puede solicitar la extradición del número uno etarra, Mikel Antza, con el argumento jurídico de que no está acusado de delitos de sangre aunque existan datos más que suficientes para sustentar que era el promotor, ideólogo y motor de la banda criminal. No dudo de que la situación sea impecable desde la técnica jurídica, pero no deja de llamar la atención que ese pájaro no venga a rendir cuentas ante la Justicia de su país, que es donde ETA comete la inmensa mayoría de sus vilezas. La literalidad de los tratados de extradición contradice la demanda de la ciudadanía de que sea conducido a tribunales españoles quien dirigió a unos pistoleros que, bajo su mandato, cometieron ciento veinte asesinatos. Si no existen pruebas que le vinculen directamente con alguno de estos horrores y si su única causa abierta en España es por pertenencia a banda armada, Mikel Antza será juzgado en Francia por los cargos de asociación de malhechores y por depósito de armas que, siendo graves, parecen una menudencia al lado del abominable catálogo de perversidades llevadas a cabo bajo la batuta de este personaje.

Por lo demás, en la brillante operación llevada a cabo en Francia, y que se había iniciado hace cuatro años, se demuestra también que, como sucede con las obras públicas cuando se produce una alternancia en el Poder, un gobierno es el que hace las excavaciones y el otro el que corta la cinta inaugural. Debería constituir ese hecho una vacuna contra cualquier intento de protagonismo político partidista, si además tenemos en cuenta que los políticos, como los directivos de la construcción, pasan, pero los policías de a pie, tal como los albañiles, permanecen.

También he escuchado a alguien que opinaba que la operación se realizó el pasado domingo para robarle protagonismo en los telediarios, en los informativos de la radio y en las primeras páginas de los periódicos al congreso del PP. Acostumbrados a tantos episodios descabellados, cualquier hipótesis tiene su clientela. Pero lo importante, para todos, es que la serpiente y el hacha van siendo decapitados minuciosamente.

El paradero de wally
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo  5 Octubre 2004

La naturaleza imita al arte, en este caso a la literatura. La solución al paradero de Mikel Antza estaba a la vista de todo el mundo, como la carta robada de Poe. Vivía en una casona de aspecto señorial con su pareja, también detenida y con el hijo de ambos, al que tenían escolarizado en el pueblo más cercano.

La noticia que empezó a conocerse durante la mañana del domingo extendió una sensación de bienestar entre la mitad de la población vasca, por lo menos. ¿También en el partido-guía? Eso es mucho decir, aunque tampoco se puede acusarlo de complicidad con el terrorismo. El PNV no es partidario, pero prefiere que los etarras lo dejen por su propia voluntad y pasen a empujar disciplinadamente el carro de Ibarretxe. Este periódico reproducía ayer una foto tomada en la fiesta de las ikastolas guipuzcoanas, cuando la operación policial era ya conocida en la calle. En ella se ve a Joseba Egibar y Permach, que se dan la mano y sonríen. Lo curioso es que la sonrisa más natural es la de Permach. Egibar da la mano blandamente, a medio camino entre pasar el agua bendita a su interlocutor y ofrecerle besamanos, al tiempo que sonríe con cara de circunstancias, como con aire de dar el pésame.

Llama la atención que el Gobierno vasco se explicase únicamente por boca de Miren Azkarate. Una operación policial tan brillante era una gran ocasión para que el consejero de Interior dedicara un aplauso corporativo a sus colegas de España y Francia. La portavoz se expresó en un tono mucho más pío del que habría usado Balza: «Es una oportunidad inmejorable que vuelve a tener ETA ( ) para desaparecer, para decir que abandona la lucha armada». Los partidos del Gobierno estaban de acuerdo en llamar a la reflexión. La secretaria del EBB, Josune Aristondo, declaraba sorprendentemente que la izquierda abertzale tiene mucho que hacer para que ETA deje de actuar, justo unas horas después de que la Policía francesa haya dado una lección práctica sobre lo mejor que puede hacerse para que ETA deje de actuar.

Anasagasti ha manifestado su perplejidad por el hecho de que no hayan detenido antes a esta pareja, con domicilio fijo y plaza escolar durante los últimos cuatro años. Hay que advertir, sin embargo, que el disgusto de Anasagasti por la tardanza en la detención de Mikel Antza no es tan grande como el que le aflige por la excarcelación del ex general Galindo. Es muy difícil ser ecuánime hoy en día, pero los cuerpos de seguridad tampoco se esfuerzan mucho por acertar con el momento justo para hacer las cosas. O se adelantan o se retrasan, pero nunca aciertan con el tempo nacionalista en las detenciones de terroristas. Recuerdan a aquel personaje femenino de Woody Allen en 'Manhattan': «Me ha costado tres años de psicoanálisis tener mi primer orgasmo y me dice el psicoanalista que no era el adecuado».

CAROD, EL CENIZO
Por Jaime CAMPMANY ABC 5 Octubre 2004

CUANDO me enteré de la estupenda noticia de la detención en Francia del jefe máximo de «Eta», Mikel Albizu, alias «Antza», se me fue el primer pensamiento hacia Josep Lluís Carod-Rovira. Cabía la probabilidad de que el sanguinario etarra le hiciera responsable de su desgracia, bien como delator o bien como cenizo, y naturalmente me preocupó el futuro del republicanito, a quien debemos cuidar con el mismo mimo que a la republicanita Pilar Rahola, la del «ciudadano Borbón», y así ya tenemos republicanitos de los dos géneros.

Porque existen esas dos posibilidades, no necesarias sino aleatorias, de que Carod-Rovira tenga alguna responsabilidad en la detención de «Antza», que fue su interlocutor en un lugar secreto de Perpiñán.

Una, que hubiese recapacitado sobre la miserable vileza que supone su exigencia a los etarras para que maten «mirando el mapa» y asesinen en cualquier lugar de España menos en Cataluña. La única justificación que tiene una petición así es que Carod-Rovira hable en nombre de los catalanes y asegure que son partidarios de la banda etarra como si se tratara del Barça de Ronaldinho. Una vez arrepentido, habría comunicado a la Guardia Civil todos los pormenores observados en su visita y habría facilitado la detención del asesino. De esta manera habría recuperado en buena medida su dignidad de hombre y su orgullo de catalán, aunque lo sea adoptivo. Un catalán de verdad se habría presentado ante los etarras, y les habría dicho: «Mátenme a mí si quieren, pero dejen ya de matar a inocentes. No sean ustedes tan bestias. Además, lo que ustedes y yo queremos no se consigue ni por las buenas ni por las malas».

Esta posibilidad se hallaría abonada en la suspicacia del «Antza» por el hecho de que el Tribunal Supremo haya declarado a Carod-Rovira libre de cualquier delito de colaboración o complicidad con los terroristas, pues eso podría considerarlo el terrorista como pago procesal por la delación. «Tú nos das el soplo y te salvas de la cabronada de Perpiñán por el chivatazo». Ya comprendo que esta posibilidad parece poco probable. No es fácil de creer, primero, porque la manía de dirigir los tiros de la banda a cualquier sitio de España excepto Cataluña la padece Carod de antiguo, y no es la primera vez que el republicanito la manifiesta, y segundo porque para ello hace falta un cierto valor del que Carod-Rovira carece.

La segunda posibilidad, mucho más probable, es que el sujeto de la Esquerra Republicana sea, además de antofagasta, posma y malafollá, un cenizo catedralicio, gafe descomunal y «jettatore» de primer orden. Porque es muy raro, raro, raro, raro, que el tal «Antza», con su amada «Anboto», se hayan librado de las manos de los maderos, lo mismo celtíberos que gabachos, y unas cuantas semanas más tarde de la visita de Carod-Rovira al «Antza» y al «Ternera» hayan caído en el cepo de la pasma. Yo creo que el «tripartito» debe pagarle a Carod un viaje a Francia para que hable con el Mikel y le convenza de que no mate cenizos, y que si se empeña en matar a un gafe, ahí tiene a Luis Yáñez, que no es catalán, sino andaluz.

¿Qué se cocinó en Francia que no pueda ser juzgado en España?
EDITORIAL Libertad Digital 5 Octubre 2004

Lo que se trata ahora es de insistir en esta línea y que, pese al cambio de Ejecutivo, ETA pierda esas esperanzas de las que hizo gala en su boletín interno o "Zutabe" del pasado mes de abril Aunque no hay que caer en el triunfalismo, la detención de Mikel Albizu “Antza”, considerado el máximo dirigente de ETA, y Soledad Iparraguirre, “Anboto”, junto con otros diecinueve terroristas, es una acción policial que, dada la actual situación de debilidad de la banda, podría ser decisiva para aplastar definitivamente al terrorismo nacionalista.

Si es un motivo para felicitar al actual Gobierno socialista y a las fuerzas de seguridad, este golpe policial también es el fruto de ocho años de eficaz colaboración internacional y de implacable lucha contra el terrorismo del anterior Gobierno del PP. Lo que se trata ahora es de insistir en esta línea y que, pese al cambio del Ejecutivo, ETA pierda esas esperanzas de las que hizo gala en su boletín interno o “Zutabe” del pasado mes de abril, donde además de valorar el encuentro mantenido con la formación de Carod-Rovira, se celebraba la pérdida de escaños del PP y el reforzamiento de los independentistas catalanes en las elecciones del 14-M.

Aunque estos últimos sean el soporte, tanto de los gobiernos de Maragall como Zapatero, el PSOE debe ser consciente de que el declive etarra nada debe —todo lo contrario— al nacionalismo —menos aun al abiertamente independentista—, y que ninguna de las reformas legislativas contra ETA; ni la Ley de Partidos Políticos, ni la movilización internacional contra los terroristas, ha contado con su apoyo ni con el de los nacionalistas vascos.

Conviene señalar esto, porque es especialmente en las situaciones de debilidad de la banda —más aun si luego vienen acompañadas de una tregua— cuando más se activan las propuestas de “diálogo” y de “distensión” de estas formaciones nacionalistas que constituyen un verdadero balón de oxígeno y de esperanza capaz de resucitar a un muerto.

Cabe por último, pero de forma muy destacada, señalar la asombrosa pasividad del Fiscal que no ha solicitado la extradición de Mikel Antza. Por lo menos el juez Garzón ya ha pedido interrogarlo en Francia y no descarta solicitar su extradición. Téngase en cuenta además que, junto a la fotocopiadora de tamaño industrial en la que presuntamente se imprimían los "zutabes", la policía gala ha encontrado más de mil kilos de explosivos y abundante documentación que podría implicar directamente a Mikel Antza como autor intelectual de varios atentados. También cabe preguntar a este por esos “dos objetivos claros", que según el interceptado “zutabe” de abril, buscaba el encuentro mantenido en Perpignan por la dirección de ETA y de ERC. Antza podría concretarnos y decirnos —ya que nadie se lo ha querido preguntar a Carod-Rovira— cómo, además de "ayudar a la liberación del pueblo catalán, pretendían “profundizar en la crisis del Estado español, haciendo una clara diferenciación de sus estructuras". También sería indispensable preguntar al jefe de ETA por el envío a Madrid de más de quinientos kilos de explosivo que fueron interceptados a principios de marzo, no muy lejos de donde estaba el arsenal de los islamistas.

Son, en definitiva, muchos los interrogantes y muchas las víctimas como para que España no tenga ahora prioridad en el mapa a la hora de juzgar.

La operación anti-ETA llevaba años de preparación
Lorenzo Contreras Estrella Digital 5 Octubre 2004

ETA ha sufrido un indudable quebranto con las últimas detenciones que se han desarrollado en Francia, pero no sería la primera vez que alguno de sus famosos “descabezamientos” es interpretado en clave terminal. La banda está indudablemente debilitada, pero la cantidad de material que se le ha ocupado revela hasta qué punto siguen “listos” sus arsenales y en qué medida sería temerario deducir ahora, tras las capturas de una veintena de sus miembros, entre ellos los cabecillas Mikel Albizu “Antza” y Soledad Iparraguirre, la inminencia de su extinción. En este momento, aunque la disputa sobre el mérito de la operación no ha sido políticamente desarrollada, nadie o casi nadie duda de su importancia. Es verdad que la organización terrorista está “tocada”, pero también es cierto que ya lo estaba, no sólo por razones logísticas, sino porque el 11S y después, sobre todo, el 11M español, han llevado la violencia de este género a un grado de impopularidad tal y a un nivel de descrédito tan acusado, que el terrorismo, de por sí, tenía que decaer durante algún tiempo.

Durante algún tiempo no significa para siempre. Una organización terrorista se alimenta de su propia actividad y no renuncia fácilmente a su propia razón de existir. Mientras sus dirigentes, que siguen existiendo más allá de “Antza” y de Iparraguirre, deliberan sobre el rumbo que deben emprender, en España no se acaba de decantar la polémica sobre cuál debe ser la verdadera autoría de la estrategia conducente a los hechos que tanto se celebran. De momento, por un extraño pudor político, no se ha reclamado con claridad ese origen, pero es evidente que ha habido ya intentos más o menos claros de rentabilizar el suceso. Durante el congreso del PP, Ángel Acebes, ex minsitro del Interior, hizo referencia a la circunstancia de que la operación venía siendo preparada desde cuatro años atrás, es decir, desde el comienzo del último mandato de Aznar, el segundo de su etapa. Y aunque parezca increíble, el nuevo titular de Interior, José Antonio Alonso, sin entrar en discusiones, habló de la culminación de los preparativos durante el pasado mes de mayo, es decir, casi pleno estreno de su gestión ministerial. En favor del mérito de la Administración Aznar se pronunció, sin pretender hacer partidismo, el ministro francés de Justicia cuando ha declarado que la redada policial ha sido “una espléndida batalla ganada en la guerra que libramos desde hace años contra el terrorismo, en especial contra el terrorismo vasco”. Fueron manifestaciones a la emisora Europe 1, y no cabe ignorar que los últimos ocho años de la etapa gubernamental de Aznar están claramente aludidos como tiempo principal para la gestación de este éxito.

Ha sido bien resaltada la magnitud del despliegue policial, protagonizado por nada menos que unos ciento cincuenta agentes especializados, aunque algunas fuentes elevan la cifra a doscientos cincuenta. Lo que se discute, aunque apenas se aluda a ello, es la colaboración de la Guardia Civil en las investigaciones previas. Uno de los factores que ha precipitado la acción policial ha podido ser la intensificación de los atentados etarras contra instalaciones eléctricas en Irún y el valle de Bujaruelo, en Huesca, sin olvidar que era un momento idóneo marcado por la inminencia de la cumbre policial hispano-francesa prevista de antemano para el próximo jueves.

ETA, sin oxígeno
MARÍA ANTONIA IGLESIAS La Voz 5 Octubre 2004

TODOS LOS DATOS parecen confirmar que, esta vez sí, ETA ha recibido un golpe mortal, que estamos ante la operación policial más importante contra la cúpula de la organización terrorista desde Bidart. La captura del mítico Mikel Antza descabeza no sólo a su jefe militar, indiscutido en el interior de la banda, sino a su ideólogo y estratega más refinado : Lizarra, la tregua, la kale borroka , la acción criminal contra políticos y periodistas, todo llevaba su sello , su firma. Pero, sobre todo, Mikel Antza era el autor intelectual del quimérico y diabólico mito de la negociación. Una negociación siempre frustrada pero útil, perversamente útil, para que un sector del nacionalismo, del PNV, acabara cayendo siempre en la trampa, en la ceremonia de la confusión. Para algunos, Mikel Antza llegó a ser incluso el líder dialogante de ETA, el terrorista de rostro humano con el que había que entenderse para lograr, algún día, la paz en Euskadi. La verdad es que muchos nacionalistas así lo creyeron y lo defendieron, de buena fe, aun a riesgo de perder su crédito como demócratas y como responsables políticos. En esa buena fe y en esa esperanza absurda de quimérica negociación había encontrado ETA su balón de oxígeno, el que le permitía vivir políticamente, por repugnante que ello fuera.

Por eso la contundente reacción del PNV, congratulándose de la detención de Mikel Antza y de la eficacia de la acción policial contra el entramado terrorista es, para mí, algo decisivo para el futuro del País Vasco. Tengo sin embargo que recordar para algunos amnésicos malintencionados que esta actitud del PNV no es nueva respecto a lo que el nacionalismo democrático piensa de ETA y de su imposible futuro. Atutxa pasará a la historia como uno de sus más encarnizados enemigos, objeto de cuatro intentos de asesinato frustrados. Sin embargo, hay algo cualitativamente bien significativo en la reacción de ahora en el interior del PNV: nadie se lamenta de que la detención de Mikel Antza vaya a poner en peligro suerte alguna de negociación en la que ya nadie cree, o al menos, nadie se atreve a mencionar. Las heridas del burdo engaño de Lizarra todavía no han cicatrizado y me consta que en el PNV nadie desearía volver a aquel camino, tan lleno de buena fe como plagado de equivocaciones.

El PNV ha cerrado filas con todos los demócratas que celebran la detención de Mikel Antza. ETA se ha quedado sin oxígeno, abocada a un camino dramáticamente imposible para muchos de sus militantes , pero que es el único que le queda, salvo la cárcel: la democracia, la normalidad. Es este un diagnóstico inapelable, que comparte la inmensa mayoría de la sociedad vasca. Solo Batasuna, algunos de cuyos dirigentes más dependientes de ETA pretenden mantenerse en la esquizofrenia del terror y la política, han lamentado la detención de Mikel Antza. Su argumentación no puede ser más esclarecedora: «esta acción policial entorpece cualquier posibilidad de negociación», dicen, tras una sesuda reflexión. No parecen darse cuenta de que esa negociación resulta a estas alturas del todo imposible. Porque, salvo esos cuatro dirigentes de Batasuna, ya nadie la quiere en Euskadi.
Errores y erratas

España y sus regiones
Amando de Miguel Libertad Digital 5 Octubre 2004

Nacionalismo lingüístico? No, simplemente hacer la vida más agradable Buena la hice cuando escribí aquí Sanjenjo, un hermoso pueblo de Pontevedra. Yo así lo he llamado siempre y no creía que fuera a molestar a nadie. Es fácil averiguar por qué los castellanoparlantes denominamos así a Sanxenxo. No lo sabemos pronunciar con esas equis gallegas. Julio Pascual me dice que en castellano tendríamos que decir San Genjo. Antonio Fulgueira (Lugo) sostiene que debemos decir San Genaro. Añado que eso será en italiano; en español es San Jenaro. Tino Sieira Ferrín defiende que el nombre correcto en español es San Ginés. Pero el verdadero Ginés era San Genesio de Arlés. En cuyo caso, Sanxenxo tendría que ser Sangenesio o algo así. Bueno ¿y por qué no lo dejamos en Sanjenjo como toda la vida de Dios hemos dicho en Castilla? Los gallegos que pronunciern Sanxenxo. Por lo mismo, los alemanes se refieren a Köln y en España decimos Colonia que suena y huele mejor. ¿Nacionalismo lingüístico? No, simplemente hacer la vida más agradable.

Ya que estamos, Alberto Pardina se pregunta por qué tenemos que pronunciar “tevetrés” y no “teuvetrés” cuando nos referimos a la emisora en catalán TV3. Añado yo que por la misma razón pronunciamos “benegá” y no “beenegé” cuando indicamos el partido gallego BNG. Es decir, por tontería mimética. Alguna vez he pronunciado yo “emaití” para referirme al famoso MIT de Boston. En ese caso puede mucho el tirón del inglés internacional, pero no deja de ser un poco afectado cuando se habla en español, sobre todo fuera de un contexto académico.

José Galbete (Pamplona) aporta el término tontico que se utiliza mucho en su tierra para señalar a una persona con algún tipo de retraso mental. Me indica que el término “es entre cariñoso y paternalista; en ningún caso oculta un sentido despreciativo”. Me parece una maravilla del lenguaje popular. Ese sufijo “ico” es un hallazgo. Una amiga mía me dice que “no es lo mismo pedir media docenica de ostras que media docena de ostricas”, esto en Zaragoza. Sutilezas del idioma.

Transcribo un correo que me envía Xavier de Ventolà (Barcelona) para que aprecien los lectores de Libertad Digital un tipo muy peculiar de literatura: “Buenos días Sr. Amando de Miguel. Se ve con el paso del tiempo, tantos años desde la transición, le traiciona su subconsciente. Le respeto el amor pater-filius, pero ¿no cree que la afiliación de su hijo a una secta y su difusión por la prensa tuvo algo, mucho, que ver en su adiós y [su] odio a Catalunya? Atentamente”. Cierto es que mis hijos fueron atrapados por una secta destructora y ello supuso una lacerante experiencia para ellos y para sus familiares y amigos. Pero ese asunto fue después de mi “adiós” a Cataluña. Luego nada tuvo que ver con que yo me fuera de Cataluña. En realidad tuve que irme porque me amenazaron (a otros y a mí) por sostener la opinión de que Cataluña iba a perder mucho si orillaba el idioma castellano. Sigo creyendo que es uno de sus valiosos activos culturales, como es el inglés para Irlanda o el español para México. ¿Usted cree, don Xavier, que se puede echar a alguien de Cataluña por sostener esa opinión? Lo que no entiendo es lo de mi “odio” a Cataluña. Es difícil que pueda uno odiar a un pueblo entero, aunque contenga ejemplares como don Xavier. La experiencia catalana fue para mí muy positiva, casi podría decir de arrobo. Puede consultar don Xavier mi libro El final del franquismo. Testimonio personal, donde se contienen algunos pormenores sobre el particular.

Agradezco mucho que los curiosos lectores me llamen la atención por las erratas o errores que yo pueda deslizar en mis escritos. Pero, por favor, no se me irriten, que es malo para el estómago. Ofrezco esta perla de G. Henning Codinachs (Barcelona). Por favor, léanla con atención. “Sr. de Miguel. Me permito hacerle una observación. El hecho de que usted desprecie al resto de lenguas del estado no le da derecho a reírse de ellas. Como de todas maneras va usted a seguir haciéndolo, con ese gracejo suyo tan español, con todo lo que esta palabra reporta, y le aseguro que para mí no es más que cutrez y complejo de inferioridad, sí que le conmino a que, por lo menos, escriba correctamente las palabras que no son castellanas pero que debe conocer, dado que la que nos ocupa es un nombre propio. En su artículo dice que la consejera vasca se llama Zenorrabeitia. Pues no, se llama Zenarruzabeitia. Creo que el esfuerzo tampoco es tan grande, aunque sea usted tan español. Además, usted ejerce de periodista, con lo que la falta es doblemente grave. Como habrá adivinado, mis ideas y sentimientos están en las antípodas de los suyos y los de sus compañeros de tertulias y redacción. Pero me gusta saber lo que dice mi enemigo. Reconozco que provocan en mí enfado unas veces e hilaridad otras. Reciba un saludo, no cordial, por supuesto”. No sé cómo es un “saludo no cordial”. ¿Lo practica usted mucho? Ni don Rodrigo en la horca se despediría tan gentilmente. Me insulta llamándome “español”. No es un insulto. No sé de dónde saca usted que desprecio al “resto de las lenguas del estado”, de España, supongo. ¿Cómo voy a despreciarlas? Respecto a la errata, pido perdón a la señora Zenarruzabeitia. Es fácil comprender que tal nombre es muy fácil de trabucar. No ha habido ni la más mínima voluntad de ofender a la consejera vasca con esa equivocación. Me deja usted estupefacto, don G. Henning, al conminarme. “Conminar = exigir a alguien que haga algo bajo amenaza de castigo”. Aparte de leer sus impertinencias, ¿qué castigo me va a mandar, señor mío?

EL GOBIERNO, EN EL LABERINTO DE IRAK
Editorial ABC 5 Octubre 2004

EL ministro de Defensa, José Bono, dejó ayer abierta la puerta a un posible envío de tropas españolas a Irak para dar cobertura a las elecciones de enero, siempre que lo pida la ONU y se apruebe en el Congreso de los Diputados. El anuncio de Bono resulta contradictorio y esconde, en su literalidad, una inversión de las razones que llevaron al Gobierno de Zapatero a retirar las tropas. El compromiso del programa del PSOE ante el 14-M era inequívoco: la presencia del contingente español sólo se mantendría si la comunidad internacional dotaba a la ONU de la «autoridad política necesaria», sin hacer mención alguna al control militar.

La resolución 1.546, aprobada el pasado 8 de junio, antes del plazo fijado por el Ejecutivo socialista, restauró de hecho la soberanía en Irak otorgando a Naciones Unidas un papel arbitral y a las potencias ocupantes, la condición de fuerza multinacional bajo su amparo, que ya le fue reconocida en la resolución 1.511 (apartados 13 y 25). Exactamente la exigencia que el PSOE planteaba en su programa electoral. Por tanto, el Gobierno, retirando las tropas, modificó la literalidad de su compromiso con los electores, tal vez porque Zapatero ya sabía el 18 de abril -cuando anunció su decisión de abandonar Irak- que era muy posible que la ONU supervisase la situación política antes del 30 de junio. Por eso elevó el listón de sus exigencias y pidió, a posteriori, el «control militar» de Naciones Unidas, a sabiendas de que era imposible, pues nunca en los últimos tiempos había ejercido por sí misma ese control. Lo que buscaba Zapatero era una coartada que diera cobertura a su estrategia de retirar las tropas a toda costa. Y no porque pensara que la situación iría a peor, sino porque conocía que Naciones Unidas tendría un papel relevante en el proceso de transición -como así ha sido- y ello le pondría en apuros para cumplir su objetivo de retirar al contingente español. Eso es lo que ocurrió entonces. España se salió del carril por el que circula la cooperación de los Estados con capacidad de influencia. Aquella decisión ha tenido efectos, más o menos visibles, en las relaciones diplomáticas con Estados Unidos y otras naciones, hasta el punto de que nuestro país tuvo que recurrir con urgencia a compensar el desaire con el envío de un contingente militar a Afganistán, donde, al igual que en Irak, van a celebrarse elecciones en un clima de creciente inseguridad.

El ministro de Defensa anuncia ahora que si la ONU lo pidiera, y el Parlamento diera su visto bueno, podríamos volver a Irak. Pero, ¿cómo es posible volver sin invertir los argumentos con los que el Gobierno justificó la retirada? Si Bono invoca a la ONU -apenas días después de que Zapatero pidiera en Túnez la retirada total de las tropas aliadas- debería saber que Naciones Unidas le lleva pidiendo al Gobierno español que se implique en Irak desde el pasado 8 de junio, fecha en la que, con el voto favorable de España, se dictó una resolución, la ya citada 1.546, en la que literalmente se dice: «La presencia de la fuerza multinacional en Irak obedece a la solicitud del nuevo Gobierno provisional y, por consiguiente, reafirma la autorización de la fuerza multinacional bajo un mandato unificado...». Más aún: «Pide a los Estados miembros y a las organizaciones internacionales y regionales que presten asistencia a la fuerza multinacional, en particular con fuerzas militares, según se convenga con el Gobierno de Irak, para ayudar a satisfacer las necesidades del pueblo iraquí en materia de seguridad y estabilidad, de asistencia humanitaria y para la reconstrucción». ¿Qué más necesita el ministro de Defensa? ¿Espera acaso una nueva resolución más explícita que ésta.

El Gobierno de Zapatero cuenta con toda la legitimidad para tomar, en relación con el conflicto de Irak, la decisión que crea conveniente. Pero no puede, en ningún caso, utilizar las resoluciones de Naciones Unidas a conveniencia de parte.

En torno al 34
Cómo se fabrica un mito: Companys
Pío Moa Libertad Digital 5 Octubre 2004

La preparación de la guerra civil a lo largo de 1934 por el PSOE y por la Esquerra nacionalista catalana puede considerarse hoy un hecho histórico firmemente establecido. En cuanto a la Esquerra, su dirigente Companys se esforzó en crear en Cataluña un clima insurreccional y en preparar los medios para la rebelión contra un gobierno legítimo, valiéndose, con dolo, de los instrumentos que la legalidad ponía a su disposición, que eran muchos.

Y cuando, el 5 de octubre, aprovechando un cambio de gobierno totalmente legal, el PSOE se lanzó a la guerra en toda España, Companys esperó todavía a ver cómo se desarrollaban los acontecimientos, mientras cortaba las comunicaciones terrestres con Madrid, trataba de imponer la huelga general en Barcelona, y ocupaba esta ciudad con sus milicias armadas, conocidas como "escamots". Entre tanto hacía creer al gobierno que sus medidas se dirigían a impedir una subversión anarquista totalmente imaginaria. Al día siguiente, las noticias de estallidos revolucionarios en numerosas provincias y en Madrid le decidieron a saltar al ruedo a su vez, y al atardecer de ese día proclamó la rebelión contra un "golpe fascista" en Madrid. Puede decirse que había engañado al gobierno con la supuesta insurrección anarquista y ahora engañaba a los catalanes con el no menos falso golpe fascista.

Es sabido cómo terminó la aventura. A pesar de que disponía de miles de milicianos y del control sobre la Guardia de Asalto y, en menor medida, sobre la Guardia Civil, y de fuertes infiltraciones en el ejército, contra una guarnición de sólo unos centenares de soldados, Companys se rindió en la madrugada, tras pasarse la noche él y su consejero de orden público, Dencás, llamando a los catalanes a la lucha para derribar al gobierno democrático e imponer prácticamente la secesión.

La inmensa mayoría de los catalanes se mantuvo al lado de la legalidad, y la intentona de la Esquerra cayó en medio del mayor ridículo. Y sin embargo antes de medio año Companys se había convertido en algo así como un héroe legendario para muchos catalanes y no catalanes en toda España. El mecanismo de esta extraordinaria transformación merece un pequeño estudio.

Como consecuencia del asalto a la legalidad constitucional, hubo fuertes presiones para abolir la autonomía catalana, dándola por fracasada, así como para proscribir a los partidos guerracivilistas, incluyendo a la Esquerra. Sin embargo el gobierno prefirió una actitud moderada. Los partidos no fueron prohibidos, la autonomía fue solamente suspendida hasta que se normalizase la situación, y sólo los periódicos oficiales de la Esquerra fueron pasajeramente clausurados, medida sin apenas efecto porque reaparecieron de inmediato con otro nombre.

Y estos periódicos, convertidos en plataforma de una campaña extremadamente emocional y patriotera, lograron cambiar el completo descrédito inicial de Companys, en una imagen de gloria y martirio al servicio de Cataluña y de la democracia.

Hazaña propagandística todavía más notable cuanto que el comportamiento de los líderes esquerristas en el proceso subsiguiente careció de toda altura moral o política: se limitaron a negar la evidencia. Ellos no se habían rebelado. Había sido el pueblo el que se había rebelado espontáneamente, y el gobierno de Companys se había limitado a dar un "cauce" a aquel movimiento para evitar que se descontrolase y cayese en la anarquía. Los interrogatorios, como he expuesto en el libro recién aparecido 1934 Comienza la guerra civil, cayeron en lo surrealista cuando los acusados afirmaron creer que los pocos soldados provistos de dos pequeños cañones que asediaron la sede de la Generalidad eran o podían ser anarquistas. No les faltaba aplomo.

El defensor, Ossorio y Gallardo, sostuvo la misma historia. Según él, Companys y los suyos habían cumplido con su deber para evitar el caos, y en todo caso sólo podían ser acusados por un artículo de la ley que tipificaba el intento de derrocar al gobierno constitucional. Un miembro del tribunal llamado Sbert y próximo a la Esquerra, lo mejoró: los procesados no habían intentado cambiar el gobierno, sino el Estado. Pero como ningún artículo legal penaba de modo explícito tal cosa, la rebelión de Companys debía considerarse un acto "político y legítimo". La prensa de la Esquerra encontró "consistente y moderna" esta versión, digna de los hermanos Marx. En adelante, tratar de derribar el Estado Republicano debía considerarse una especie de deporte. Toda la historia del proceso, de no estar envuelta en la tragedia (el golpe de Companys provocó más de cien muertes en Cataluña) podría dar lugar a un espléndido relato humorístico.

Este comportamiento absolutamente falto de responsabilidad política e histórica no mermó la renaciente popularidad de Companys. Sus partidarios proclamaban a voz en cuello: "Companys, el presidente de la Generalitat es el primer luchador de Cataluña" "En el banquillo de los acusados, siete hombres de Cataluña. Y en torno al estrado y al banquillo, y fuera, el pueblo"; "

Companys y Cataluña.
Gómez Hidalgo ha establecido la magnífica ecuación. Companys y Cataluña se encontraron juntos el 6 de octubre. Y no se separarán más" "Companys es Cataluña. Cataluña es Companys" Y así incansablemente en titulares de prensa, folletos de propaganda, octavillas. La prensa de izquierdas en toda España presentaba a los héroes del 6 de octubre como personajes simpáticos, afectuosos, excelentes personas víctimas de unas desdichadas circunstancias en cuyo detalles, lógicamente, no entraban.

Por su parte, Companys sabía animar la función: "El veredicto que nos importa es el que pronuncie en su conciencia íntima el pueblo. Ya que nuestros defensores han hablado del juicio de la Historia, declaramos que esperamos tranquilos su veredicto definitivo, con orgullo en el corazón y conciencia limpia". El pueblo había pronunciado su fallo al desoír los llamamientos de Companys aquel 6 de octubre, pero él y la Esquerra no lo tuvieron por inapelable. Creían que una buena campaña de propaganda puede cegar las evidencias más crudas, y los hechos parecen haberles dado la razón.

¿Puede, realmente, tener ese efecto una campaña así? Sí, desde luego, pero con una condición: que no sea contrarrestada mediante una tenaz e insistente contracampaña. Rebatir falsedades tan groseras no es empeño agradable, obliga a entrar a veces en el terreno del disparate y a emplear tiempo en explicar lo que debiera ser obvio. Sin embargo no queda otro remedio, porque los falsos mitos tienen un efecto desastroso. Todavía hoy políticos e historiadores nacionalistas cultivan insistentemente la falsificación de la historia y fomentan el culto al golpismo y a personajes poco recomendables. No es sano que en Cataluña se tenga por héroe a Companys y no a Pla, o que en las Vascongadas ocurra lo mismo con Arana y no con Unamuno. Tales cosas indican cierto grado de insania colectiva, y conviene rebajarlo en lo posible.

PARA DERRIBAR HELICÓPTEROS O AVIONES A BAJA ALTURA
ETA escondía dos misiles tierra-aire "perfeccionados" en los zulos del sur de Francia
Dos misiles tierra-aire fueron hallados en sendos zulos de ETA, en Urrugne y Briscous, que forman parte de cinco escondites de la banda descubiertos en el amplio operativo policial del pasado domingo en el suroeste de Francia. Fuentes de la investigación precisaron que, a primera vista, no se trata de modelos "SAM-7", en contra de lo que se indicó inicialmente, y señalaron que, aunque antiguos, han sido "relativamente perfeccionados".
EFE Libertad Digital  5 Octubre 2004

Se trata de misiles portátiles destinados al derribo de helicópteros o de aviones que vuelan a baja altura, agregaron las fuentes, y precisaron que fueron llevados el lunes por la noche a Burdeos para su destrucción.

Según otras fuentes, uno de los misiles es idéntico o muy parecido al hallado en el zulo de ETA de "Sokoa", en Hendaya (sur de Francia), desmantelado por la policía en noviembre de 1986 y que contenía un importante arsenal de armas y documentación. Estas fuentes no pudieron precisar el modelo del segundo misil, pero el hallazgo confirma las tesis de los servicios de la lucha antiterrorista de que ETA había comprado misiles tierra-aire en el mercado negro hace varias décadas.

El registro de los tres zulos subterráneos de Urrugne, Saint-Pierre d'Irube y Briscous, dotados con sistemas perfeccionados de apertura, prosigue, al igual que el de otros dos escondites descubiertos, incluida en una granja de Ayherre. En este operativo fueron arrestados el jefe de ETA y considerado como máximo dirigente de la banda, Mikel Albisu, "Mikel Antza", y su compañera, Soledad Iparraguirre, "Anboto". Además de "Antza" y "Anboto", que guardan un silencio total en los interrogatorios, siguen detenidas otras once personas, señalaron las fuentes.

Se trata de Miguel Negrete (Saint-Pierre d'Irube); Lourdes Ardanpilleta (arrestada en Urrugne y esposa del camionero Pedro María Alcantarilla detenido en la provincia española de Burgos el domingo), el ex concejal de Batasuna-ETA Robert Arrambide, su esposa Dina Lichtas y el hijo de ambos, en Hendaya; José Ramón Arano y Miriam Incabi, en Briscous; Xavier Oxarango, en Ayherre; y Pierre Serbielle, en Domezain-Berraute. También siguen bajo custodia Didier Arricau Cassiau y Maryse Lavie, que fueron arrestados junto a "Mikel Antza" y "Anboto", en un caserío de Salies-de-Béarn.

En casos de terrorismo, los sospechosos pueden permanecer un máximo de 96 horas en manos de la policía antes de pasar a disposición judicial. Mientras, fuentes judiciales consultadas por EFE excluyeron que "Anboto" sea entregada de inmediato a España, ya que cometió muchos delitos en Francia y fue arrestada allí. Descartaron igualmente que "Mikel Antza" pueda ser extraditado a España, donde, por el momento, sólo se le acusa de pertenencia a banda armada, el equivalente del delito francés de asociación de malhechores con fines terrorista que le será imputado en Francia.

PRESENTA EL LIBRO "1934: COMIENZA LA GUERRA CIVIL"
Pío Moa dice que los socialistas iniciaron la Guerra Civil porque creían que la iban a ganar
El periodista y colaborador de Libertad Digital Pío Moa dijo este martes que los socialistas “no sólo quisieron y planificaron la Guerra Civil, sino que la llevaron a cabo” por su convencimiento de que la iban a ganar. Moa presentó su nuevo libro “1934: Comienza la Guerra Civil El PSOE y la Ezquerra emprenden la contienda”, en el que, con una amplia documentación que se incluye en el libro, demuestra que fueron los socialistas los que iniciaron el conflicto.
Libertad Digital 5 Octubre 2004

Pío Moa destacó que le llamó la atención el “tono entusiasta” que reflejaron los socialistas ante la Guerra Civil, “el cinismo con el que la preparaban”. Para el autor, “los socialistas iban a la guerra porque consideraban que la iban a ganar” ya que pensaban que no había peligro de fascismo en España. “Habían aceptado la república como un paso hacia la revolución”, dice Moa.

Tras el éxito de ventas de “Los mitos de la Guerra Civil”, Pío Moa analiza en “1934: Comienza la Guerra Civil” (editorial Altera) la revolución de Asturias, cuya efemérides se celebra este miércoles, y la secesión de Cataluña y defiende que fueron socialistas y nacionalistas quienes se sublevaron contra la democracia republicana apoyándose en abundantes pruebas gráficas y documentales.

Moa asegura que la revolución de Asturias tenía el objetivo de triunfar en Madrid, “fue un intento de revolución en toda España y fracasó porque la gente no la siguió, porque no había clima de guerra y nadie los hizo caso”. Pero se materializó dos años después. “Los socialistas no sólo quisieron y planificaron la guerra civil, si no que la llevaron a cabo”, afirma rotundamente Moa. El historiador criticó el intentó de la izquierda de que sean otros “los que pidan perdón” y aseguró que si el PSOE reconociera que fueron ellos los que iniciaron la guerra “ya no serían ellos”.

Preguntado por si está de acuerdo con Angel Acebes en que vivimos un momento parecido al 36, Moa dijo que “hay diferencias importantes. No hay la violencia de entonces, la sociedad no está tan dividida”. Sin embargo, denunció que sí hay un “intento de recuperar los odios de entonces que habían desaparecido de España” y acusó a los socialistas de utilizar la Guerra Civil como un “arma contra la derecha porque la izquierda cree que la guerra civil les legitima a ellos y deslegitima a la derecha”. “Recuperar los odios del 36 es muy peligroso”, advirtió.

Un debate denegado
Moa demandó un debate sobre este momento histórico, debate que le niegan otros historiadores porque no es académico y le consideran un “historiador aficionado que sólo quiere hacerse propaganda”. Sin embargo criticó la interpretación que hacen de la historia y en particular de la Guerra Civil otros historiadores –citó expresamente a Javier Tusell- y aseguró que su intención es “que la gente tenga una idea más clara del pasado y que no se utilice para enrarecer el presente. Es peligroso engañar sobre el pasado porque influye en el presente”, afirmó.

En la presentación estuvieron el director de Ediciones Altera, Javier Ruiz Portella, el periodista Carlos Dávila y el historiador de la Universidad San Pablo-CEU José Luis Orella. Dávila destacó de Pío Moa el “respeto que como periodista tiene por el dato” y recordó la “nube de agresión” que levantó contra él por el modo de contar la historia en “Los mitos de la Guerra Civil”. “Pío Moa”, dijo “pide el debate y la confrontación de ideas y se le niega porque no es historiador. Pido respeto para un autor riguroso”, añadió.

Por su parte, José Luis Orella agradeció a Moa su “compromiso por la realidad. Los hechos históricos son hechos históricos y Pío Moa resalta acontecimientos, hechos que sucedieron con sentido común”. “Moa se ha convertido en la diana porque marca la responsabilidad de muchas personas, y le doy la enhorabuena porque es un orgullo para los que tenemos un compromiso por la verdad, por su compromiso con la verdad histórica”.

PSOE y Partido Popular se unen para impedir el uso del catalán en el Congreso
E. L. P. La Razón 5 Octubre 2004

Madrid- «Los diputados tienen el derecho y el deber de asistir a las sesiones plenarias. Asimismo, tienen derecho a usar la palabra y a utilizar en sus intervenciones en la Cámara el castellano y las demás lenguas que tengan el carácter de oficiales en alguna Comunidad autónoma de conformidad con las disposiciones de este Reglamento». Esta es la redacción del artículo 6.2 que Convergencia i Unió, Esquerra Republicana de Cataluña, Partido Nacionalista Vasco, Izquierda Unida, Coalición Canaria y Mixto llevaron ayer a la comisión que estudia la reforma del Reglamento del Congreso para reivindicar el uso del catalán, el euskera y el gallego en sede parlamentaria. El planteamiento, según los firmantes, «cabe dentro de la Constitución y del Reglamento de la Cámara, ya que está en términos similares en el texto del Senado». Mantienen también que el planteamiento es correcto jurídica y políticamente.

Partido Popular y Partido Socialista no lo vieron tan claro, pues se mostraron contrarios a aceptar la propuesta. El popular Manuel Atencia habló de iniciativa «problemática» y el socialista Jordi Pedret reservó el uso de las lenguas cooficiales al Senado. El caso es que, por vez primera, en el seno de la comisión que estudia la reforma reglamentaria que Manuel Marín pretendía sacar adelante antes de diciembre, Partido Popular y Partido Socialista se unieron contra una iniciativa de los grupos que apoyan al Gobierno.

Más sorprendente fue el resultado de la votación, después de que el presidente de la Cámara hiciera oídos sordos la semana pasada ante dos preguntas en catalán de sendos independentistas durante la sesión de control al Gobierno.Expectación, pues, ante la postura de Marín de la sesión de mañana.

Tanto en Esquerra Republicana de Cataluña como en Convergencia i Unió consideran contradictoria la posición de los socialistas, mucho más después de que hayan abierto una vía de negociación en Bruselas para que las lenguas cooficiales sean reconocidas en el Parlamento Europeo.

Las empresas públicas de las CC AA han duplicado su deuda desde 1995
El Banco de España señala que las creadas por la Administración central la redujeron en 3,4 puntos
Las empresas públicas creadas por las comunidades autónomas han duplicado el porcentaje de su deuda entre 1995 y 2003, pasando del 0,6 al 1,3 por ciento del PIB, incremento que se ha llevado a cabo prácticamente en los últimos tres años, según se recoge en el último informe mensual del Banco de España. La entidad señala que, sin embargo, las empresas propiedad de la Administración central han reducido su deuda desde el 4 por ciento de 1995 hasta el 1,6 por ciento del PIB del pasado año.
Redacción La Razón 5 Octubre 2004

Madrid- El Banco de España, en su informe mensual, recuerda que, en los últimos años, se han incrementado las actividades de las administraciones que se realizan mediante empresas públicas, las cuales, atendiendo a los criterios contables acordados en el ámbito del SEC 95, no se integran en el sector de las administraciones públicas, ya que se financian por su actividad mercantil –aunque puedan recibir recursos de las propias administraciones–. Así, los distintos gobiernos pueden llevar a cabo proyectos que suponen una fuerte inversión pública y un importante aumento del endeudamiento pero que, en cambio, al realizarse mediante estas sociedades, no tienen un reflejo en el déficit público y permiten cumplir con las obligaciones establecidas en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento.

En el conjunto de las administraciones públicas, las empresas creadas acumularon una deuda total a finales de 2003 del 3,1 por ciento del Producto Interior Bruto, siendo las empresas propiedad de la Administración central, con el 1,6 por ciento, y las creadas por las comunidades autónomas, con el 1,3 por ciento, las que mantenían un mayor volumen de deuda, mientras que la deuda de las empresas propiedad de las corporaciones locales sólo alcanzaba el 0,3 por ciento del PIB. Sin embargo, el Banco de España señala que los diferentes niveles de gobierno han actuado de manera distinta en los últimos años.

Mientras el peso de la deuda de las empresas creadas por la Administración central se ha reducido en casi 2,5 puntos, las entidades dependientes de las comunidades han doblado su deuda, mientras que las de las corporaciones locales, por su parte, la han mantenido estable. Así, el porcentaje de deuda de las comunidades autónomas (5,8 por ciento del PIB) respecto al total de las administraciones públicas (50,8) ha pasado del 9,4 por ciento en 1996 al 11,5 en 2003. Este aumento se debe a que la Administración central ha reducido su deuda en 15,9 puntos porcentuales del PIB entre 1996 y 2003, hasta el 41,7 por ciento, mientras que las comunidades sólo lo han hecho en 1,5 puntos. Los ayuntamientos, por su parte, han pasado de una deuda del 6 por ciento del PIB en 1996 al 6,2 en 2003.

El Senado insta al Gobierno a incluir en las matrículas distintivos autonómicos en 3 meses
El texto fue aprobado con los votos a favor de todos los grupos parlamentarios, excepto el PP
La Comisión de Interior del Senado aprobó ayer, con los votos de todos los partidos salvo el PP, una enmienda transaccional de los grupos parlamentarios de PSOE, Entesa Catalana de Progrés, y CiU a una moción inicial de los convergentes, por la que se insta al Gobierno a conseguir el consenso social necesario para que en el plazo de tres meses proceda a la reforma de las placas de matrícula de los vehículos españoles, de manera que en éstas se visualicen los distintivos o símbolos de las respectivas comunidades autónomas, algo que ya ocurre en otros países de la Unión Europea.
Redacción La Razón 5 Octubre 2004

Madrid- La Comisión de Interior del Senado decidió ayer, con los votos a favor de todos los grupos excepto el Popular, instar al Gobierno a que en el plazo de tres meses se reformen las placas de matrícula de forma que figuren en las mismas «los distintivos o símbolos de las respectivas Comunidades Autónomas». El texto, aprobado por 13 votos contra 12, es fruto de una enmienda transaccional firmada por los grupos de CiU, autor del texto inicial, PSOE y Entesa Catalana de Progrés y que contó con los apoyos del Mixto, el del PNV y el de CC. En la moción se pide al Gobierno que busque el «necesario consenso social» para llevar a cabo esa reforma, que modificaría la fórmula aprobada en el año 2000 que eliminó las siglas provinciales anteriores y las sustituyó por una combinación de letras y números sin referencias territoriales. La portavoz del grupo catalán de CiU, Rosa Nuria Aleixandre, recordó que otros países de la UE como Italia, Alemania o Francia incluyen en sus matrículas distintivos de sus distintos territorios y que el modelo anterior en España también los llevaba. Tras la aprobación de la moción señaló que se puede cumplir la visualización de nuestra identidad en las placas de matrícula, «un viejo sueño que ya empezaba a ser antiguo». La portavoz socialista, María del Carmen Granado, señaló que la norma que regula el modelo actual de matrícula, aprobada con los votos en solitario del PP en la pasada legislatura, fue «precipitada y desacertada» porque no contó con el consenso de las diferentes Comunidades Autónomas ni de las fuerzas políticas. En su opinión, la inclusión de distintivos autonómicos no plantea problema ni menoscaba la soberanía del Estado como demuestra el ejemplo de otros países de la Unión. Desde Entesa Catalana de Progres, su portavoz, Rafel Bruguera, subrayó que este no es un «debate de “chapitas”» como lo calificó el ex presidente del Gobierno, José María Aznar, sino parte del «importante debate del modelo de Estado», y añadió que la iniciativa «no va contra nada ni contra nadie», por lo que se mostró esperanzado en que cuente con el consenso social, incluido el sector de la automoción.

Por el contrario, el portavoz popular, José Joaquín Peñarrubia, explicó su rechazo a la moción en que supone «reabrir sin necesidad una cuestión cerrada hace más de cuatro años» y que no figura entre las inquietudes de los ciudadanos. Tras señalar que no es bueno debatir cada poco tiempo cuestiones que tienen «una indudable carga emotiva» recordó que la medida, que calificó de regresión a una fórmula caduca, ya cuenta con el rechazo generalizado del sector, que no ve las ventajas que pueda tener el hecho de introducir distintivos autonómicos en las matrículas de los vehículos.
 

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