AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 14 Octubre 2004
EL ESPAÑOL SIN DUDAS
Fernando R. LAFUENTE ABC 14 Octubre 2004

Impuesto del miedo
Editorial La Razón 14 Octubre 200

Primero los afrentan y ahora se molestan
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 14 Octubre 2004

Ni amigos ni aliados
José Alejandro Vara La Razón 14 Octubre 2004

Reflexión y genuflexión
Alberto Míguez Libertad Digital  14 Octubre 2004

El desfile
José María Carrascal La Razón 14 Octubre 2004

LOS ENEMIGOS DE MADRID
César Alonso DE LOS RÍOS ABC 14 Octubre 2004

El antiamericanismo de ZP y el antiespañolismo de sus socios
EDITORIAL Libertad Digital 14 Octubre 2004

RECOGER TEMPESTADES
Editorial ABC 14 Octubre 2004

Socialismo y buenas intenciones
Editorial ABC 14 Octubre 2004

Cien años de amnesia
José García Domínguez Libertad Digital 14 Octubre 2004

¿Quién hace todas estas cosas
Fray Josepho Libertad Digital 14 Octubre 2004

Corrupción planeando sobre la ONU
Edwin Feulner Libertad Digital 14 Octubre 2004

El español va ganando al inglés
Carlos Cuartero La Razón 14 Octubre 2004

Catalán importante
Cartas al Director ABC 14 Octubre 2004

Más de 1.500 kilos de goma 2 desaparecieron de la mina del 11-M entre diciembre y marzo
Juan C. Serrano/ J. M. Zuloaga La Razón 14 Octubre 2004

El CGPJ aprueba el informe sobre la inconstitucionalidad de la reforma del sistema de elección de miembros de la cúpula judicial
ABC 14 Octubre 2004

«El español y el inglés libran una guerra a muerte»
EVA FUENTEVILLA / SAN MILLÁN El Correo 14 Octubre 2004
 

EL ESPAÑOL SIN DUDAS
Por Fernando R. LAFUENTE ABC 14 Octubre 2004

SI nos tomáramos en serio las cosas que trascienden, lo de ayer en Yuso, con todo lo simbólico que se quiera, fue memorable.

Pero falta hace alguna labor de agitación y propaganda para que el conjunto de los Gobiernos de las naciones hispanohablantes tomen conciencia efectiva, tangible, movilizadora, de que, tal vez por arte de birlibirloque, en estos primeros años del siglo XXI nos han descubierto un petróleo exquisito e inagotable: el potencial cultural y económico de la lengua española.

Fue memorable lo de ayer en Yuso porque ya las Academias han tomado plena conciencia de ello y desde el ámbito que les corresponde han dado los pasos precisos y certeros para extender y multiplicar la lengua española en todas sus expresiones, usos y costumbres.

Ya recordó Horacio, y tiempo hace de ello, que «el uso es más poderoso que los césares»; es decir, la lengua es de la gente, de los hablantes, de las mil formas que se crean para nombrar la realidad, para inventar esa realidad.

Con el nuevo diccionario se muestra cómo hoy la lengua española es una lengua americana. Si nueve de cada diez hablantes viven al otro lado del Atlántico, el caudal de creación lingüística a lo largo del subcontinente, y lo que vendrá de Estados Unidos y Brasil, advierten de que esa dimensión profundamente atlántica es el mayor activo de una comunidad cultural en expansión. No es, así lo cree uno, una casualidad que, además, hoy se celebre la reunión anual del Patronato del Instituto Cervantes. Academias, Instituto e industrias culturales, junto con los medios de comunicación, constituyen los ejes vertebradores de esa tan necesaria acción.

Las Academias, con el notable impulso modernizador de la Española, comienzan a dar ejemplo. La lengua es de todos y todos la construyen. Ahora queda consolidar y proyectar ese esfuerzo realizado en los últimos años. Con el acto de ayer, y otros recientes, bajo la presidencia de los Príncipes de Asturias -lo cual subraya el compromiso de la Corona con lo que es la más rotunda metáfora de la vigencia de una cultura-, las Academias pasaban del siglo XIX al XXI. Con todos los respetos.

Impuesto del miedo
Editorial La Razón 14 Octubre 2004

No hay justificación válida para ceder ante el chantaje terrorista y pagar el «impuesto revolucionario» a los extorsionadores de la mafia etarra. Si es cierto, como ha confesado un etarra ante el juez, que prestigiosos restauradores del País Vasco han pagado a cambio de su tranquilidad, sólo cabe rechazar un comportamiento que pone en manos de los asesinos medios para seguir matando a otros.

El llamado «impuesto» es, no obstante, una realidad que se corresponde con la ausencia de libertades que caracteriza hoy la vida en el País Vasco. Su existencia, como ocurre cuando son otros mafiosos quienes extorsionan a comerciantes en cualquier ciudad del mundo, revela sin duda la debilidad de los que ceden, pero también el fracaso de quien tiene la responsabilidad de garantizar la seguridad ciudadana en el territorio. Es en primer lugar a los nacionalistas del PNV, único partido que ha gobernado en el País Vasco, a quienes corresponde el fracaso de una política de seguridad inexistente o poco interesada en acabar con esta lacra. Si el propio Ejecutivo subvenciona a los familiares de los etarras, mantiene a su brazo político en el Parlamento y permite infames homenajes a terroristas, no cabe extrañarse de que algunos cedan para asegurarse su sosiego y consideren que su acto no difiere del ejemplo dado por el nacionalismo gobernante. Es el resultado de esa carencia de valor cívico buscada por quienes precisan de unos ciudadanos temerosos para presentar un plan, el de Ibarreche, como la gran solución a todos sus males. Y a todos sus miedos. En cualquier caso, como hemos dicho al comienzo de este editorial, no hay justificación alguna para pagar el «chantaje» revolucionario a la mafia etarra.

Primero los afrentan y ahora se molestan
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 14 Octubre 2004

Rubalcaba, siempre heroico, ha dicho que Argyros ha hecho un “desaire al Rey”, escondiéndose detrás del inquilino de la Zarzuela para disimular las fechorías del inquilino de la Moncloa Aunque la nómina de inútiles e incapaces en el Ministerio de Asuntos Exteriores durante las dos últimas décadas es tan extensa como intensa, sería injusto no conceder un lugar de privilegio a Moratinos en lo suyo, que son los desatinos. Por lo visto, este funámbulo de la diplomacia, íntimo amigo del terrorista Arafat, que debutó en la escena hispano-exterior escribiéndole un horripilante discurso del Rey para la Knesset israelí durante la vista del 92, con Solana de inquilino en el Palacio de Santa Cruz, cree que se puede insultar, agredir, traicionar y afrentar a los USA y que, encima, su embajador debe ofrecer la otra mejilla para que se la partan. En realidad, después de la llamada a la deserción de las tropas de la coalición de Irak hecha por Zapatero en Túnez, lo normal hubiera sido que Bush llamara a consultas a su embajador o pusiera a caldo al español en Washington. Nos salvaron las elecciones, que tienen muy ocupado al Presidente de aquella república. Pero ya iremos pagando la factura de nuestra cobardía y de nuestra traición. La pena es que la paguemos todos y no el PSOE y sus aliados, que son los responsables.

Zapatero, siendo jefe de la oposición, se negó a levantarse al pasar la bandera norteamericana en el desfile del año pasado. Zapatero, siendo presidente del Gobierno, expulsó del desfile a los norteamericanos, pese a ser el cuarto país hispano del mundo y teóricamente nuestro principal aliado militar. En la práctica, los USA, por culpa de la demagogia socialista, es ya el aliado preferente de Marruecos, nuestro gran enemigo. Por lo visto, Moratinos quiere fingir ahora que nuestras relaciones con los USA son normales –igual de normales que las de Chávez, por ejemplo– y que el embajador norteamericano ha cometido una descortesía por no acudir al desfile de donde echan a sus tropas o a la recepción del Rey, que lógicamente acata los dislates del Gobierno de turno. Rubalcaba, siempre heroico, ha dicho que Argyros ha hecho un “desaire al Rey”, escondiéndose detrás del inquilino de la Zarzuela para disimular las fechorías del inquilino de la Moncloa. Qué banda. Pero TVE ocultó cuidadosamente las muchas banderas norteamericanas que llevaban jóvenes del público asistente al desfile. O sea, que primero los afrentan y ahora los increpan. Y encima utilizan al Rey como burladero. Empiezan a estar a la altura que históricamente cabe esperar del PSOE. Bueno, incluso por debajo de Felipe González en su segunda etapa, pero al nivel del Felipe González mexicano, el actual, que es el que marca la línea de política exterior que empezamos a tener: entre Fidel Castro y Cantinflas.

Ni amigos ni aliados
José Alejandro Vara La Razón 14 Octubre 2004

La hipérbole es un recurso estilístico muy frecuentado en nuestro periodismo, tan apasionado y visceral. Pero no lo es tanto en la denominada «prensa de calidad» de otras latitudes. Por eso el editorial de «The Wall Street Journal» titulado «Los aliados de Osama», una llamada de atención a Zapatero y Bono, hay que tomárselo en serio. Al menos para reflexionar sobre los extraños vaivenes de nuestra diplomacia, que considera a Estados Unidos un país «amigo y aliado» para, a continuación, darle agriamente con la puerta en las narices.

Nadie ha explicado con argumentos sólidos por qué se decidió desterrar a las barras y estrellas del abigarrado desfile militar que organizó el ministerio de Bono con motivo del Día de la Fiesta Nacional. Quizás el único que tenía todas las claves era el embajador de los Estados Unidos, que evitó su presencia en la plaza de Colón. Aquí seguimos jugando al pim-pam-pum con el tío Sam, en un homenaje imperecedero al 98 en el que aún sigue anclada nuestra izquierda exquisita y contra el que tanto se empleó José María Aznar.

Cabalga el diletantismo por los cerros de la Moncloa y nuestros empresarios retornan temerosos de sus viajes de negocios a los Estados Unidos. La oleada de simpatía desatada allí tras el 11-M se ha esfumado en unos meses por el sumidero del desprecio, y lo que antes era cariño se ha tornado en rechazo. A todo esto, Moratinos sigue entonando el hare krishna por esos mundos de Dios (o de Alá) mientras que Solbes, con el crudo dos palmos por encima de sus inteligentes cejas, se difumina como el personaje de Woody Allen.

Celebramos sin banderas americanas la liberación de París, que es como celebrar la Semana Santa de Sevilla sin la Macarena, y la llenamos de moustaches y madelón, que es por donde el Gobierno socialista ha trazado la ruta de nuestra acción exterior. Pero Chirac acaba de volver de Pekín, atando sus negocios. Francia y China, los amigos de Sadam. Recuerden el alineamiento de votos en el Consejo de Seguridad de la ONU cuando las encendidas votaciones sobre Irak. El Congreso de los Estados Unidos sustituyó entonces las patatas fritas («french fries») por patatas de la libertad («freedom fries») y puso a la «grandeur» bajo sospecha. Y ahora nosotros, en nuestra pequeñez, de la mano de nuestros nuevos aliados, vamos a escupirle en la dignidad al amigo americano, confiando en que al final el bufón de Michael Moore y los pensadores de la antiglobalización desalojen a Georges Bush de la Casa Blanca. Ni que John Kerry hubiera nacido en San Petersburgo y no se sintiera insultado cuando se agrede a su patria. Pero no olvidemos el instalado tópico: los estadounidenses tienen tics infantiloides. Viven sumidos en la creencia de que con su país no se juega, de que no hay quien ose ponerle sus sucias manos a una sola de sus estrellas sin que pase a engrosar la lista de los indeseables. Ya sea demócrata o republicano, ya se llame Bush o Kerry, ya sea de Oregón o de Arkansas, ya sea negro o blanco.

Cegado por su buena voluntad manchega, José Bono, quien sólo se arrodilla en el confesionario, ha confundido a Bush con su bandera, a Mc Donald’s con los Estados Unidos y a Disneylandia con la primera potencia mundial. Daltonismo, impericia o búsqueda del aplauso fácil. Siempre le quedará París.

Pero con un taimado vecino a cuatro palmos de Algeciras, con una crisis económica que ya se nos anuncia, con una España más dependiente del petróleo que ningún país de la UE y con los socios que nos hemos buscado (la dulce Francia y la entrañable Alemania) ya podemos empezar a encomendarnos a algún santo, y no precisamente a San Segundo.

Porque Europa, como bien saben los británicos, no existe más que en la calderilla del euro. Porque su futura Constitución será el parto de los montes del que nacerá un ratón desvitaminizado. Porque suenan ya los clarines del proteccionismo en nuestro Viejo Continente y porque, al final, no hay más alternativa que la trasatlántica. Seguir escarbando en las entrañas de ese nuestro antiamericanismo adolescente no sólo entraña un ejercicio alejado del pragmatismo, sino que conduce a la periferia de los marginales. En Túnez, Rodríguez Zapatero arengó a las potencias presentes en Irak a abandonar aquel territorio a su suerte, unos días después de que su Gobierno se hubiera comprometido en la ONU justamente a lo contrario. Si lo que aspiramos es a ser líderes de un nuevo movimiento de No Alineados, estamos en el sendero correcto.

Y aquí en casa, seguimos jugando a arriar e izar banderas, a inventarnos pequeños países tan sólo sustentados en delirios atávicos, a reformar constituciones, estatutos, a juguetear con derechos civiles con prosa de barricada, a mangonear con la arquitectura de la Justicia, a emborracharnos de multiculturidad de manual… O sea, la modernidad, el laicismo y el desparpajo. Expulsar a los marines del desfile no es un acto de mediocres, como dice el WSJ. Es una ofensa gratuita. Estos desplantes pasan factura. Por las calles de Nueva York todo lo que suena a español empieza a ser contemplado con recelo. Y o Elvira Lindo lo remedia o dentro de nada aparecerán por paredes de la Quinta Avenida unas pintadas nada hiperbólicas que pondrán algo así como «Spain go home».

Reflexión y genuflexión
Alberto Míguez Libertad Digital  14 Octubre 2004

Las palabras del recién estrenado embajador de España en La Habana, Carlos Alonso Zaldívar, sobre la intención española de acabar con la “posición común” de la UE en torno a Cuba confirman los peores presagios sobre la nueva política exterior de ZP y sus compadres. Tras haber dudado durante semanas si invitaba o no a disidentes políticos cubanos a la recepción en la embajada el 12 de octubre pasado, “Charlie” Zaldívar terminó enviándoles la cartulina para que pudieran pisar las alfombras del palacete en día tan señalado. Pero no dejó que se fueran sin largarles un sermón, recuerdo sin duda de sus días de joven y emprendedor dirigente comunista, infeliz aspirante a sucesor de Carrillo.

El discurso del embajador coincidió con otras chorradas semejantes pronunciadas por la vicepresidenta del Gobierno y el ministro de Asuntos Exteriores sobre la inutilidad de la “posición común” en la que se adaptan las relaciones de la UE con Cuba, que buscaba ni más ni menos que mayor respeto a los derechos humanos y la liberación de los presos políticos. Ya se sabe que ninguna de las dos cosas se han conseguido, pero ¿de quién es la culpa, de la UE o de Castro? ¿Quién asesina, chantajea, encarcela, tortura y roba en Cuba? ¿Será tal vez la UE y su famosa “posición común”?

Según esta estrategia de utilidad, la UE debería callarse permanentemente y no incomodar a los generales birmanos, a los dirigentes comunistas chinos, al dictador de Corea del Norte y a cuantos canallas y merluzos hay en el universo mundo haciendo barbaridades. Ya se sabe que condenar a los sátrapas y a sus polizontes es más que nada un gesto ético y no un método para hacer buenos negocios o para convertirlos en demócratas impolutos. Nadie creyó jamás en la UE o fuera de ella que Castro iba a transformarse en demócrata sueco con la “posición común”. La UE defiende una serie de valores y principios opuestos a la práctica totalitaria del régimen cubano. Denunciar los excesos del régimen era un deber; aplicar la cláusula democrática a cualquier negociación con Cuba, una exigencia moral.

Y ahora salen el embajador, el ministro y la vicepresidenta diciendo que hay que reflexionar sobre la “posición común”, es decir, acabar con ella para satisfacer al dictador caribeño y fastidiar a los disidentes, a los que se recibe a regañadientes en la embajada. Reflexivos y genuflexos, helos aquí aflojándose los cinturones a esta cuadrilla de oportunistas diplomáticos en espera de ser convenientemente gratificados por Castro y sus sayones. Sólo falta que Moratinos viaje a La Habana para regalarle vaselina al dictador.

El desfile
José María Carrascal La Razón 14 Octubre 2004

A quien me hubiese gustado ver en el desfile del 12 de octubre era a Ibarreche y a Llamazares, por poner sólo un ejemplo de los que nada quieren saber de él. Eso de poner juntos a quienes lucharon a muerte en la guerra civil y participaron luego en la mundial en diferentes bandos me parece muy bien. Pero no es nuestro mayor problema en estos momentos. Los excombatientes, los pocos que aún viven, quedaron más que hartos de luchar y a estas horas, lo único que buscan es tranquilidad, progreso y concordia. Lo malo son los que tratan de mantener viva la guerra civil, los que hablan y actúan como si aún se librase, los que consideran un pecado extender un manto piadoso de perdón y olvido sobre ella. Que son cada vez más, como habrán podido comprobar ustedes si leen los periódicos o escuchan las tertulias radiofónicas.

La superación de uno de los episodios más tristes de nuestra larga historia no se consigue, por desgracia, sentando juntos a los veteranos del mismo. Ellos ya se han sentado en memorias, experiencias y sabiduría. Se consigue sentando juntos a sus nietos. Pero ésos van cada uno por su lado, según la moda que se ha impuesto en nuestro país. En España no suena la hora de aunar, sino la de distanciarse; no priva lo común, sino lo específico; no mandan las similitudes, sino las diferencias. Por todas partes, a todos los niveles. Se cultiva y se fomenta. Se mima y se jalea.

Los principales culpables son los políticos, que han elegido el camino fácil del halagar lo más primitivo de nosotros y la demagogia como núcleo de sus discursos. «Sois los más inteligentes, los más guapos, los más emprendedores. Sois únicos», dicen a sus electores, y naturalmente, éstos les aplauden y votan. Hasta que llegan otros que les dicen que son todavía más guapos y más listos. ¿Adónde va a llevarnos esta carrera narcisista? ¿Qué espacio va a quedar para una patria común tras esta ofensiva provinciana? ¿Qué sentido tiene una «Fiesta Nacional» cuando en España hay hoy, cuántas, dos, tres, diecisiete naciones? Sí, está muy bien que Maragall se haya sentado en la tribuna de honor para contemplar el desfile. Pero ¿se sentó como invitado del Estado español o como parte de ese Estado? Ya sé que la pregunta está llena de reticencias. Pero es que uno está tan quemado, o es tan zote, que no acaba de entender bien lo que quiere decir el president cuando dice «Cataluña es Estado», sin añadir «español».
En fin, perdonen estas reflexiones, más bien tristes, del día después del 12 de octubre. Son la resaca de un desfile que debía unir a todos los españoles y casi acaba a tortas entre los del PP.

Hasta ahí están llegando las cosas. Sólo a un hombre que se apellida Bono y llega de la patria de don Quijote podía ocurrírsele tal cosa.

LOS ENEMIGOS DE MADRID
Por César Alonso DE LOS RÍOS ABC 14 Octubre 2004

¿VA a votar «no» a la Constitución europea Ruiz-Gallardón? Eso es lo que podría deducirse al ver que no figura su nombre entre «los alcaldes de las grandes ciudades europeas» que acaban de lanzar un llamamiento a favor de aquélla. Lo verdaderamente extraño del caso es que todos los firmantes del manifiesto son alcaldes de capitales de Estado excepto el de España: el que figura es Joan Clos, alcalde de Barcelona. Los restantes son Vertrand Dalanoë, de París; Ken Livingstone, de Londres; Walter Veltroni, de Roma; Klaus Wowereit, de Berlín; Michael Häupl, de Viena, y Annika Billström, de Estocolmo.

¿Cómo explicar un hecho político tan llamativo, tan escandaloso? Suponer que Ruiz-Gallardón se ha caído de la lista por casualidad sería de una ingenuidad imperdonable. Y aún más si tenemos en cuenta que ha sido sustituido por Clos. En realidad lo han tirado. Podemos sospechar quiénes. Desde luego, sabemos por qué. De las siete ciudades elegidas para el llamamiento la única que no es capital de Estado es Barcelona. Justo aquélla que la consideran capital de una nación... sin Estado.

¿Por qué ha sido eliminado Ruiz-Gallardón o por qué ha sido eliminada Madrid? ¿Por qué, en definitiva, se ha hecho una excepción con España?

El asunto es grave porque Ruiz-Gallardón es partidario de aprobar la Constitución europea. No lo habría sido si hubiera mantenido una posición como el socialista Fabius y una buena parte de los conservadores británicos. No siendo así, es grave que Ruiz-Gallardón haya sido eliminado porque con él ha sido eliminada Madrid, la capital de España. Se trata ciertamente de una agresión al alcalde, pero, sobre todo, a la ciudad y al propio Estado de la que Madrid es la representación. Ruiz-Gallardón ha sido ninguneado desde el punto de vista de las relaciones públicas; la capital y el Estado, humillados. Es un acto de guerra simbólico.

ESTA es una demostración más de la estrategia de socialistas y nacionalistas. Por ello quieren estar presentes en las instituciones europeas. No por razones funcionales o de eficacia, como se dice. La cuestión es la representación. Afirmar la Nación por los símbolos. Llegar al Estado por los símbolos. Los nacionalistas y los socialistas -tanto monta- saben bien en qué tipo de batalla estamos. No les basta con quitarle al Estado competencias reales. Hay que quitarle prestigio. Y Madrid es decisivo en esa guerra. Muchos madrileños no lo saben. Ruiz-Gallardón, tampoco.

NO está nada mal que Ruiz-Gallardón tenga que sufrir en su propia dignidad este ninguneo. De este modo podrá darse cuenta de que son «sus» amigos socialistas los que le preparan estas jugadas. No precisamente Esperanza Aguirre. No el PP ni la derecha del PP. Sí, Joan Clos y Pasqual Maragall y los medios que les apoyan a éstos y a él mismo cuando se trata de la batalla de la propia derecha, pero no cuando, como en este caso, se trata de intereses nacionales, españoles. Y, ¿qué dirá Trinidad Jiménez ante esta humillación que se ha hecho a la capital de España y de la que, sin duda alguna, tenía noticia o incluso más que noticia? La malagueña dirá que es culpa de Ruiz-Gallardón, que no sabe relacionarse con los alcaldes de las grandes capitales del Estado. Que es culpa del aislamiento internacional en el que vive el PP. Llegará, incluso, a decir que los alcaldes europeos han elegido Barcelona porque es más representativa de la europeidad que Madrid. Una candidata socialista ideal. Pero, ¿acaso no opina lo mismo Zapatero?

El antiamericanismo de ZP y el antiespañolismo de sus socios
EDITORIAL Libertad Digital 14 Octubre 2004

Ya está bien de que la popularidad del antiamericanismo sea utilizada para desviar la atención de los nuevos insultos y desplantes que los socios del Gobierno socialista han dirigido contra España con ocasión de su Fiesta Nacional Que Rodríguez Zapatero —al igual que Maragall— tenga como socio de Gobierno a un dirigente que ha pedido públicamente a ETA que mate fuera de Cataluña porque Cataluña no es España, es una lacra política y moral que siempre le vamos a recordar a este presidente de Gobierno, al que tanto han esperado y elogiado los implicados en la mayor masacre terrorista de nuestra historia. Que gracias a la infame labor “informativa” de tantos medios de comunicación, el presidente de las más antigua democracia del mundo y a la que más debe el mundo libre, sea para muchos españoles tan impopular como pueda serlo a los ojos de los terroristas, también es una lacra que no debe ser silenciada con ese ansoniano “perro no come carne de perro”.

Empezamos por aquí, porque ya está bien de que la popularidad del antiamericanismo sea utilizada para desviar la atención de los nuevos insultos y desplantes que los socios del Gobierno socialista han dirigido contra España con ocasión de su Fiesta Nacional, celebración a la que, por supuesto, no se han sumado. Y miren que se han hecho cambios para no “herir su sensibilidad”; sensibilidad antiespañola, claro está.

En lugar de reprobar públicamente por ello a sus socios independentistas, el Ejecutivo socialista ha vuelto a arremeter contra EE.UU, en la persona de su embajador, por no haber acudido en persona al desfile militar del que, como se recordará, fueron excluidos los soldados norteamericanos con la insultante y castrista explicación de Bono de que nuestro país “no se arrodilla” ante EE.UU. Vamos, que Moratinos se molesta ahora porque los americanos se limitan a no poner la otra mejilla como acuse de recibo.

Lo cierto es que este último desplante a EE UU —país, por cierto, al que más debe Francia esa liberación del yugo nazi que el Gobierno quería conmemorar con la participación de la división Leclerq— no es más que el último de una larga serie de desaires diplomáticos que arrancan con el ofensivo plante del entonces líder de la oposición de permanecer sentado al paso de la bandera estadounidense en el desfile del año pasado. A ese gesto infantil y vergonzoso le han seguido otros de muchísima mayor gravedad, como fue, una vez en el Gobierno, adelantar su decisión de dejar en la estacada a las tropas aliadas en Irak, y luego recomendar a los demás a hacer lo mismo, ya después de firmar una nueva resolución de la ONU que volvía a reclamar apoyo militar a la transición iraquí.

Fíjense hasta qué punto de irresponsabilidad no habrá llegado Zapatero que hasta los diarios más antiamericanos —empezando, pero no acabando, por El País— han considerado que “este año era el menos oportuno” para interrumpir la invitación al desfile a las tropas estadounidenses.

Es más, hasta el mismísimo Rajoy ha aprovechado desde Génova para tratar esta cuestión y declarar: “Creo que es una equivocación. Estar dando patadas en la espinilla a la primera potencia mundial no sirve para nada. Sirve para hacer una demagogia interna, pero es muy negativo para los intereses generales del país”. De cajón, pero no tanto: porque entre los unos y los otros, los que han confundido España con Venezuela y los que piensan que España no existe, están dejando el sentido común hecho unos zorros y a la Nación sin aliento.

RECOGER TEMPESTADES
Editorial ABC 14 Octubre 2004

EL portavoz parlamentario socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, puso ayer a Su Majestad el Rey por medio de la polémica sobre la ausencia del embajador de Estados Unidos, Georges Argyros, en los actos oficiales de la Fiesta Nacional -el desfile de las Fuerzas Armadas y la recepción en el Palacio Real-. Rubalcaba, en declaraciones a una emisora de televisión, calificó la ausencia del embajador Argyros como un «desaire» a Don Juan Carlos. Las palabras del portavoz socialista han causado un profundo malestar en la Embajada estadounidense, que ha rechazado de plano las manifestaciones de Rubalcaba y aclarado que Argyros no pudo llegar a tiempo por problemas para trasladarse a la capital de España. A estas alturas, la polémica refleja el empeoramiento imparable de las relaciones entre Washington y Madrid, para las que la intervención de Rubalcaba ha sido la gota que ha colmado un vaso que hace tiempo estaba en su límite.

Desde la toma de posesión del Gobierno socialista, la política exterior española se ha basado en una afirmación continua de su repudio al estrecho vínculo establecido con Washington por los gobiernos de Aznar, con una maniquea contraposición de la vuelta al «corazón de Europa», formada por Alemania y Francia. La retirada de las tropas desplegadas en Irak, la invitación de Zapatero en Túnez a que los demás aliados siguieran su ejemplo y la doctrina impuesta por Bono para explicar que no desfilaría la bandera de Estados Unidos -verdadero desaire- porque «España no se pone de rodillas» han ido gestando una hostilidad gratuita con el país que era el principal aliado militar y político de España. Tal vez para compensar la adecuada política de exaltación de los símbolos nacionales durante el desfile, el ministro de Defensa hizo un innecesario guiño demagógico contra Estados Unidos.

La falta de prudencia con que el Gobierno está abordando su relación con Washington evidencia una actitud llena de prejuicios ideológicos, que resulta incómoda incluso para los renovados aliados europeos de París y Berlín, mucho más conscientes que el Ejecutivo español de los límites que han de imponer a las divergencias con el amigo americano, y del que no despreciarán cualquier gesto amistoso por solidaridad con Zapatero.

Para el Gobierno resulta fácil escudarse en la figura del Rey y envolverse en un patriotismo de nuevo cuño para absolver su irrefrenable vocación contestataria frente a Washington, actitud muy rentable, en general, entre la izquierda europea y que exime de mayores compromisos en política internacional. Pero el problema es mucho más serio que valorar críticamente la ausencia de Argyros, posiblemente reprochable pero en términos distintos a los empleados por Rubalcaba, quien, como el resto de líderes socialistas y responsables del Gobierno, no ha aplicado la misma medida de rigor y severidad para otras ausencias mucho menos admisibles, como la de su compañero Manuel Chaves, presidente de la Junta de Andalucía, o la de su socio parlamentario, Gaspar Llamazares, aparte de las ya tradicionales de los nacionalistas vascos. Desaires al Rey, por calificarse como hace Rubalcaba, de ciudadanos y políticos españoles, representantes de la soberanía popular y del Estado.

El camino emprendido por el Gobierno en su relación con Estados Unidos conduce a ninguna parte, sea quien sea el candidato que resulte vencedor en las elecciones de noviembre. Puertas adentro, Bush y Kerry se enfrentan sin compasión, pero de cara al exterior, sus sensibilidades reaccionarán de la misma manera ante cualquier gesto que interpreten como una afrenta a su país. Más aún si son afrentas gratuitas como la de excluir la bandera de Estados Unidos para mostrar un excitado orgullo patrio, que no debería afirmarse frente a países que celebran sin complejos el Día de la Hispanidad, sino frente a aquellos que, como ha promovido el Gobierno venezolano, hacen del ajuste de cuentas a España la razón de conmemorar el 12 de octubre.

Socialismo y buenas intenciones
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 14 Octubre 2004

El vario socialismo ha adoptado tantas caras a lo largo de la historia que nunca está de más volver a sus rasgos definitorios: colectivismo, planificación, coerción. El de ahora tendría cara amable y su preocupación por la justicia social sería compatible con la defensa de la libertad individual. Advirtamos de entrada que los fines igualitarios vía redistribución de la riqueza, que han acompañado siempre el ideario socialista, además de ser indisociables de unos impuestos altos, nunca se materializan como igualdad de oportunidades sino como arbitraria igualdad de resultados, algo desincentivador e injusto por definición.

Los más vistosos mecanismos de ingeniería social se bendicen ahora como formas de "discriminación positiva". Es asombroso cómo han penetrado en la burocracia de los mismísimos Estados Unidos so capa de defensa de la diversidad. Si en la primera democracia del mundo la diversidad se predica de los colectivos, olvidando la infinita diversidad de los individuos, ¿qué vamos a esperar de España?

Bueno, ejem, del socialismo en España ya sabemos lo que podemos esperar. Del matonismo de Pablo Iglesias a la nada absoluta de Rodríguez, pasando por el bolchevismo de Largo Caballero y el atraco al Estado de González. Queda Besteiro, caído en el olvido de los suyos, como gran excepción. Mientras el Labour Party se ha deshecho de todo lo que le sobraba a su bagaje ideológico, o sea, de todo, el PSOE abre el siglo XXI poniendo la buena voluntad, las buenas intenciones, por delante. El discurso de Rodríguez en la ONU es la más depurada expresión de este vacío.

Pero, ¿qué nos dicen sus buenas intenciones de la viabilidad y bondad de sus programas, métodos e incluso deseos? En 1976, Hayek señaló que en el momento de escribir Camino de servidumbre (1943), "socialismo significaba (...) nacionalización de los medios de producción y planificación económica centralizada", y que tres décadas más tarde había "llegado a significar fundamentalmente una profunda redistribución de las rentas a través de los impuestos y de las instituciones del Estado benéfico." Pero añadió: "Creo que el resultado final tiende a ser casi exactamente el mismo."

Sería fantástico que los liberales pudiéramos mantener grandes debates de ideas con la izquierda española. El motivo de que no lleguemos a conseguirlo podría radicar en que ellos, aplastantemente hegemónicos en los medios y la Universidad, no tienen necesidad de debatir nada. Otra razón podría ser que, como una excepción en Occidente, el guerracivilismo y la irracionalidad alimenten a un partido con responsabilidades de gobierno. Varios síntomas avalan esta opción: la descalificación sistemática, el grave etiquetado y la estigmatización de quienes, sin ser nacionalistas, les critican públicamente; su gusto por las movilizaciones callejeras, a pesar de que su voz se oye más que ninguna, estén en el gobierno o en la oposición; su abrazo con grupos esencialistas y premodernos consagrados a la ruptura del entramado institucional español como paso previo a la liquidación de la nación.

PSOE
Cien años de amnesia
José García Domínguez Libertad Digital 14 Octubre 2004

Los cuatro gatos contados que sí se enfrentaron a Franco eran comunistas. Y lo hicieron no por la democracia, sino contra ella "Mañana vendrá el compañero Isidro a Barcelona" me reveló emocionado un dirigente local. Recuerdo que fue una tarde de invierno, allá por 1976. Al día siguiente quien apareció fue Mister X embutido en un traje de pana verde. Él jamás había utilizado el alias "Isidro" (gastó otro parecido) durante sus correrías bajo la complaciente mirada de los servios secretos de Carrero Blanco. Pero los veteranos del partido, es decir, los que llevaban ya casi medio año afiliados a aquella organización surgida de la nada recordaban que ése era su "nombre de guerra". E Isidro aún lo debe creer hoy.

En aquel entonces, la legión de luchadores antifascistas, asimismo emergida de la nada, ansiaba perentoriamente labrarse un pasado. Tanto, que acabó por creerse la memoria postiza que hubo de fabricar a toda prisa durante la transición. Así, terminaron sinceramente persuadidos de la existencia real de los míticos isidros. Del mismo modo que ahora reviven con sentida nostalgia una oposición democrática al franquismo más imaginaria aún que el mismo tocayo del santo.

Rodríguez también participa de esa fantasía generacional. Porque igual que el resto de los suyos, se abstuvo prudentemente de rechistar ni pío en los dos telediarios que le quedaban al franquismo que conoció. Si lo hubiese pretendido, que no fue el caso, habría descubierto que la mitad del PSOE actual se entretenía entonces marcando el paso con "los otros" junto a Pepe, el de la tienda. Mientras que la restante sólo acertaba a combatir con la antena portátil de una tele en blanco y negro que emitía Galas del sábado. Y si Toro, el Chino, Trashorras y la peña del Manolón no lo hubiesen llevado a la Moncloa, su alucinación únicamente constituiría otro expediente más de adolescencia mal superada. Pero lo llevaron.

Los cuatro gatos contados que sí se enfrentaron a Franco eran comunistas. Y lo hicieron no por la democracia, sino contra ella. Por eso, siempre la nombraban añadiendo un adjetivo descalificativo. Aquí se combatió la libertad y el sufragio universal colgándole a la democracia todos los apellidos ignominiosos que daba de sí el diccionario: formal, falsa, burguesa, capitalista, indirecta... "Asquerosa" significaban siempre. A pesar de ello, Rodríguez busca imperiosamente convertir en propio el pasado liberticida de los nietos castizos de Stalin. Sólo el de los nietos. Porque el de los hijos, el de Largo Caballero y Negrín, el de las checas y las patrullas del amanecer, ése sí es legítimamente suyo y no se lo podrá disputar nadie.

El caso es que en pleno siglo XXI, los socialistas continúan loando a los unos y ofendiendo a "los otros". Y lo hacen porque les resulta vital eludir cualquier examen histórico serio sobre su pasado; el real, el de verdad. Mantener el monopolio de la hiperlegitimidad depende de eso. De que la película de los isidros siga viva en las mentes de todos los simones. Y de que la realidad de los Largo Caballero y Negrín continúe muerta en el recuerdo de los unos y de los mismos. "Cien años de amnesia". ¿No era eso lo que prometía aquel cartel del 77 con el que se presentó Isidro en sociedad?

La sátira
¿Quién hace todas estas cosas?
Fray Josepho Libertad Digital 14 Octubre 2004

(Que el lector perspicaz adivine a qué importante político catalán me refiero)

Formar la martingala y el barullo,
jugar al laberinto y al embrollo,
soltarnos permanentemente el rollo
con ronco y enigmático murmullo.

Enmendarle la plana a Perogrullo,
crear la confusión, montar el pollo
y, apartándose siempre del meollo,
tomar al español por un capullo.

Manifestar ardor republicano,
pero hacerlo con tal galimatías,
que no lo entiende, en fin, ningún cristiano.

Y también estimar las monarquías
(por ser un gran adicto al Soberano:
al de Borbón y al de González Byass).

Petróleo por alimentos
Corrupción planeando sobre la ONU
Edwin Feulner Libertad Digital 14 Octubre 2004

Se dice que el encubrimiento suele ser peor que el delito, pero ese no es el caso cuando lo que confrontamos es el fraude del siglo; el programa Petróleo por Alimentos de las Naciones Unidas es una de las más grandes estafas de la historia.

La Oficina de Contabilidad del gobierno de Estados Unidos calcula que la dictadura de Saddam Hussein logró ponerle la mano ilegalmente a 10 mil millones de dólares bajo el programa Petróleo por Alimentos, en el que aparentemente estuvieron involucrados varios miembros de la ONU. Por ejemplo, Benon Sevan, que era director ejecutivo del programa aparece en el listado de cientos de personas del Ministerio de Petróleo iraquí que recibieron sobornos del gobierno de Saddam Hussein. Y como era de esperarse, la ONU está tratando de esconderlo todo bajo la alfombra. Así vemos que la comisión investigadora nombrada por la ONU bajo la dirección de Paul Volcker, ex presidente de la Reserva Federal, lleva seis meses investigando sin conseguir avanzar un milímetro.

Eso no sorprende a nadie. La comisión fue formada para que fracasara. Tal y como informaron recientemente los expertos de Heritage Foundation Nile Gardiner y James Phillips, "sin el poder de hacer comparecer y obligar a mostrar los documentos está sujeta a las manipulaciones de la ONU. No tiene autoridad para impedir el desacato y lograr el cumplimiento de sus peticiones de información y tampoco tiene autoridad para disciplinar o castigar por las faltas que consiga". Las actuaciones de la Comisión Volker están envueltas por un velo de secretos. Sabemos quienes son los jefes de la investigación, pero más de 40 funcionarios no han sido identificados. Y esa es la gente que están revisando documentos, entrevistando a los testigos y recaudando información. Es decir, esos son los que están haciendo el trabajo. Esa gente debe ser independiente, pero como no sabemos quienes son, tampoco conocemos sus relaciones con la ONU

Una funcionaria clave de la comisión ya renunció por serias dudas sobre su imparcialidad. La portavoz de Volcker, Anna Di Lellio, dimitió el 24 de septiembre, después de que Heritage Foundation revelara su antiamericanismo. "No me gusta que los dos países que soy ciudadana, Italia y EEUU, hayan alquilado sus instituciones a dos familias", declaró Di Lellio al diario inglés The Guardian, en el primer aniversario del ataque del 11 de septiembre. "Con defensores como Bush y Berlusconi… ¿quién necesita a Bin Laden para destruir la cultura, la libertad personal, el respeto por otros seres humanos, la integridad y el estado de derecho?

Esa manera de pensar puede sonar bien en las Naciones Unidas, pero no en Irak, donde según las encuestas la mayoría de la gente agradece a la coalición dirigida por EEUU por haberlos librado de Saddam Hussein.

Mientras tanto, el secretario general Kofi Annan trata de cambiar el tema, declarando a la BBC que la guerra en Irak es "ilegal" según la Carta de las Naciones Unidas. Claro que prefiere decir tales tonterías que hablar del programa de Petróleo por Alimentos. Su hijo Kojo era asesor de una empresa que luego consiguió un cuestionable contrato por 4,8 millones de dólares con las Naciones Unidas. Y a pesar de que la ONU ha hecho 55 investigaciones internas del programa Petróleo por Alimentos, rehúsa dar a conocer los resultados. El mundo se merece una investigación completa y abierta del programa y los funcionarios de la ONU involucrados en el fraude deben ser despedidos y castigados bajo la ley americana o iraquí.

Pero no lograremos que se haga una investigación exhaustiva si dejamos de hacer presión. El Congreso de Estados Unidos tiene que asegurarse que las Naciones Unidas no logren esconder un fraude de 10 mil millones de dólares.
    © AIPE   Edwin Feulner es presidente de la Heritage Foundation

El español va ganando al inglés
Carlos Cuartero La Razón 14 Octubre 2004

Durante los cinco años que han durado las reuniones entre las distintas Academias, se han realizado también numerosas consultas con responsables de medios de comunicación en español de todo el mundo. Una idea cuya importancia subrayaba ayer el académico y presidente fundador de LA RAZÓN Luis María Anson, que consideraba fundamental el papel de éstos, «principalmente de la televisión», para la difusión del español en países como Estados Unidos, «donde en lugar de ir despareciendo, el crecimiento es imparable». Y es que practicamente todos los miembros coincidían ayer en un aspecto: «El español se encuentra en una carrera con el inglés que de momento vamos ganando», según el académico Arturo Pérez-Reverte, quien consideraba que este Diccionario Panhispánico de Dudas es «un instrumento de choque, un arma defensora del español».

Anson resaltó, además, otra idea que se ha manejado con frecuencia en las sesiones académicas: que los españoles «somos sólo un diez por ciento de los hablantes de nuestra lengua, por lo que hay que aceptar que el idioma ya no se hace aquí, sino al otro lado del Atlántico». En este sentido, López-Morales también afirmó que, a veces, «se malinterpreta la búsqueda de unidad del lenguaje entre uno y otro lado del Atlántico», y recalcó que existe un acervo común del 80 por ciento del lenguaje, con lo que sólo existe un 20 por ciento de diferencias. A pesar de todo, dejó claro «que se pretende mantener la diversidad que existe». Otro académico, el novelista Álvaro Pombo, prefiere resaltar que «el español ha sido unificado por los hablantes», por lo que «la lengua va más allá de ser una expresión, sino que recoge modos de vida, sistemas completos de vida», a la vez que destacó «la variedad de prosodia de este habla».

Catalán importante
Cartas al Director ABC 14 Octubre 2004

Los valencianos, y supongo que en igual medida los mallorquines, menorquines e ibicencos, empezamos a estar un poco hartos de la prepotencia de los catalanes, porque hemos llegado a un punto en que estos últimos, supongo que influidos por sus dirigentes, consideran todo lo que provenga de la Comunidad Valenciana o de las Islas Baleares como catalán. Esto viene a cuento de un programa de la televisión catalana (TV3), en el que iniciaban una encuesta para ver quién podía ser el catalán más importante de la historia, y lo curioso es que la primera que ha dado su opinión ha sido una colaboradora del programa, supongo que periodista, y ha dado como el catalán más importante a Ramón Llull; supongo que a los mallorquines les habrá sonado lo mismo que a los valencianos cuando se apropian de cualquier escritor del Siglo de Oro Valenciano. Ahora bien, este programa ya dio su medida cuando en uno de ellos sacaron un reportaje del primer partido del Levante en primera y lo único que destacaron eran las dos o tres banderas independentistas que habían en las gradas. Significativo.     Herminio Sebastián Montón.     Burjasot (Valencia).

Más de 1.500 kilos de goma 2 desaparecieron de la mina del 11-M entre diciembre y marzo
De esta cantidad, sólo unos 200 fueron utilizados por la célula islamista que atentó en Atocha y Leganés
Los diferentes registros documentales de consumo de explosivos en la Mina Conchita reflejan un agujero de 1.514,5 kilos de dinamita entre diciembre de 2003 y marzo de 2004, según la investigación de la Guardia Civil sobre la que el juez Del Olmo ha levantado el secreto del sumario. En esta explotación minera supuestamente se robaron los más de 200 kilos de goma 2 empleados por la célula del 11-M. Según los cálculos de la Benemérita, otros 1.300 kilos no aparecen en la contabilidad de la empresa Caolines de Merilés, de lo que se deduce que también fueron sustraídos.
Juan C. Serrano/ J. M. Zuloaga La Razón 14 Octubre 2004

Madrid- Más de 1.514 kilos de dinamita goma 2 ECO no aparecen en la contabilidad de la Mina Conchita, propiedad de la empresa Caolines de Merilés, donde fue sustraída la dinamita que la célula del 11-M usó para los atentados de Atocha, la tentativa del AVE Madrid-Sevilla y el suicidio colectivo del piso de Leganés.
Un informe de la Guardia Civil sobre el origen de los explosivos utilizados el 11 de marzo revela ese agujero entre los meses de diciembre de 2003 y marzo de este año, justo los cuatro meses anteriores a la matanza de Atocha.
Según los registros contables, las cantidades desaparecidas en esos cuatro meses varían entre los 187,5 kilos en diciembre y los 585 kilos en marzo.

Para sus cálculos, la Guardia Civil ha empleado los tres registros de consumo de explosivos autorizados en las explotaciones mineras. Por un lado está el de Consumos del ejercicio, donde se reflejan las cantidades de dinamita que la mina ha adquirido; y por otro, los de Gestión de destajos» y el Libro de entradas y salidas».

Éstos dos últimos, tal y como explica la Benemérita en su informe, son los que realmente contienen la dinamita que se ha empleado en la explotación. En el primero, el vigilante de la mina tiene que justificar ante la empresa las cantidades consumidas, y en el segundo tiene que hacer lo mismo, pero ante la Intervención de Armas de la Guardia Civil. Pues bien, en sendos documentos, relativos a los meses de diciembre, enero, febrero y marzo, se encuentran diferencias de 187,5, 415, 327,5 y 585 kilos, respectivamente, en total 1.514,5 kilos sin justificar, por lo que se deduce que esa dinamita ha sido sustraída.

Curiosamente, en el libro de Entradas y salidas de explosivos, en el que se anotan diariamente la recepción y consumo de dinamita y detonadores, aparecen anotaciones referidas al gasto siempre en «números redondos». Así, durante los meses de diciembre de 2003, enero y febrero de 2004 las cantidades de dinamita utilizadas son siempre de «50, 100, 150 o 200 kg». Igualmente, los detonadores se apuntan por centenas completas (300, 400, 500, 700 o 1.000). «Sin embargo, esta tendencia –dice el informe– cambia radicalmente a partir del día 18 de marzo de 2004, en que comienzan a reflejarse gastos de dinamita de 75, 25, 45, 30, 80, etc, cantidades que hasta ese momento no son usuales. En cuanto a los detonadores, ocurre lo mismo; se reflejan consumos de 71, 179, 368, 267, etc. Estas cifras son inusuales y ya no se consumen en centenas completas».

En su análisis, la Guardia Civil concluye que hasta los atentados del 11-M en este registro documental se anotaban cantidades de explosivos «que no se correspondían con las que realmente podrían haber sido consumidas, advirtiéndose una evidente falta de rigurosidad en las anotaciones». Igualmente ocurre con los detonadores, «cuyo consumo es marcadamente alto en muchos casos» respecto al explosivo empleado en las diferentes voladuras.

La Guardia Civil cree que estos robos sólo han podido ser cometidos «por personal laboral» de la mina, con acceso a los polvorines y «capacidad para alterar documentalmente los registros de consumo». Los investigadores dan a entender que el vigilante y encargado de la Mina Conchita, Emilio Llano Álvarez, encarcelado por el 11-M, actuaba junto con otros empleados como un grupo organizado dedicado a derivar al mercado negro el explosivo sustraído. Esta actividad era conocido por José Emilio Suárez Trashorras, el intermediario que presuntamente consiguió la dinamita a la célula actuante el 11-M.

con los votos de la mayoría
El CGPJ aprueba el informe sobre la inconstitucionalidad de la reforma del sistema de elección de miembros de la cúpula judicial
ABC 14 Octubre 2004

El Pleno del Consejo General del Poder Judicial aprobó hoy con los votos favorables de los once vocales nombrados a propuesta del PP un informe en el que se considera que la reforma del sistema de mayorías para la elección de miembros de la cúpula judicial en su seno tiene "ciertos problemas" de constitucionalidad.

Según informó el portavoz del CGPJ, Enrique López, el dictamen contó con los votos en contra de todos los vocales nombrados a propuesta del PSOE (seis), así como del nombrado a propuesta de IU, Félix Pantoja; el de CiU, Alfons López Tena, y con la abstención del independiente, Agustín Azparren.

El informe aprobado hoy considera que el anteproyecto de reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial para que los nombramientos de los magistrados del Tribunal Supremo y de los presidentes de los Tribunales Superiores de Justicia requieran una mayoría de tres quintos en el CGPJ frente a la mayoría simple necesaria ahora, podría vulnerar la Constitución y "convertirse en una intempestiva intromisión" en el actual Consejo.

ARTURO PÉREZ-REVERTE, ESCRITOR
«El español y el inglés libran una guerra a muerte»
El académico avala el Diccionario de las Dudas como un arma de defensa del idioma
EVA FUENTEVILLA / SAN MILLÁN El Correo 14 Octubre 2004

Es uno de los académicos más jóvenes y de más reciente incorporación. El padre literario del Capitán Alatriste, que acaba de publicar 'Cabo de Trafalgar', es un firme defensor del idioma español. El 'propietario' del sillón 'T' de la RAE no duda en usar palabras como guerra, muerte o tanque para combatir a favor de la cohesión del idioma y no vacila al afirmar que el Diccionario Panhispánico de Dudas será un arma fundamental en esta batalla.

-¿Es saludable dudar a la hora de escribir?
-La cuestión es que es una lengua amplia, compleja, rica y unida. Faltaba un instrumento de choque. Las palabras van y vienen y era necesario este diccionario.

-¿Más aún en estos tiempos?
-Ahora está Internet y los anglicismos aparecen por todas partes. El diccionario es un arma defensiva del español, que permite que evolucione a medida que van surgiendo nuevas situaciones. Ahora, el español libra una guerra a muerte con el inglés y vamos ganando. En esa guerra el diccionario es el ariete, la lanza, el tanque, la artillería más eficaz.

-Usted ha comentado que un campesino colombiano habla mejor que un universitario español. ¿A qué se debe que al otro lado del charco conserven un lenguaje más rico?
-En América hay una realidad muy importante, y es que hay un respeto mayor por la lengua. Al haber gente muy humilde, que no ha tenido la suerte de disfrutar de situaciones económicas privilegiadas como la nuestra, piensa que la lengua es señal de educación.

-Entonces, ¿la cuidan más porque es un símbolo de prestigio?
-Siguen creyendo que la lengua es educación y que permite progresar en la vida, por eso la respetan. La ven como una forma de progreso personal, social, económico... Creen que quien habla bien podrá ser algo el día de mañana. De ahí ese respeto, ese amor por la lengua y esa transmisión oral.

-¿Hemos perdido ese respeto en España?
-Por desgracia sí. En España no hay ese respeto por la lengua.

-¿Tenemos cierto complejo de superioridad al tratar el español como algo sólo nuestro?
-Cuando voy a América y oigo hablar a un campesino colombiano tengo complejo de inferioridad. Me doy cuenta de que ellos cuidan más el patrimonio que nosotros. La gente piensa que son como una filial nuestra, cuando es al revés.

-¿Por qué al revés?
-Algún sitio tiene que hacerse cargo de la centralización del trabajo, pero la riqueza del español y su futuro nos vienen de allá. Nos están enriqueciendo a nosotros y eso es importantísimo decirlo.

-Al ser elegido académico dijo que pensaba ir a todas las reuniones, pero de momento sólo a oír y callar. ¿Ha abierto ya la boca?
-Ahora asumo mis responsabilidades. Sigo defendiendo que hay dos tipos de académicos.

-¿Cuáles son?
-Los lingüistas, filólogos y lexicógrafos, que son los coroneles, y luego estamos los que trabajamos todos los días en la calle con la lengua; en suma, los que traemos de la calle el botín, lo echamos encima de la mesa y con eso es con lo que trabajamos.

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