AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 20 Octubre 2004
El PNV pone en marcha un plan para obligar a los niños a utilizar sólo el vascuence en los recreos
J. Arias Borque La Razón 20 Octubre 2004

La «euskaldunización» de los inmigrantes
M. Villasante La Razón 20 Octubre 2004

La Universidad de Barcelona investiga las amenazas al profesor contrario a la política lingüística Francisco Caja.
EFE Libertad Digital  20 Octubre 2004

La amenaza islámica
Editorial La Razón 20 Octubre 2004

AMENAZA PERMANENTE
Editorial ABC 20 Octubre 2004

Hipotecas del 11 al 14-M
EDITORIAL Libertad Digital  20 Octubre 2004

Con toda la cara
Ignacio Villa Libertad Digital 20 Octubre 2004

Ceder al chantaje
Román CENDOYA La Razón 20 Octubre 2004

La nación
Alfonso USSÍA La Razón 20 Octubre 2004

No era Irak, ni tampoco Aznar
GEES Libertad Digital 20 Octubre 2004

Las cabezas
David GISTAU La Razón 20 Octubre 2004

En manos de un radical
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 20 Octubre 2004

Honor nacionalista
Aleix VIDAL-QUADRAS La Razón 20 Octubre 2004

Detenciones contra nihilismo
Agapito Maestre Libertad Digital 20 Octubre 2004

Un coladero de terroristas
Lorenzo Contreras Estrella Digital 20 Octubre 2004

LAS TENTACIONES DE LA REFORMA CONSTITUCIONAL
MANUEL JIMÉNEZ DE PARGA  ABC 20 Octubre 2004

¿TAN DIFÍCIL ES
Antonio BURGOS ABC 20 Octubre 200

No fue bastante el 11M
José Javaloyes Estrella Digital 20 Octubre 2004

Dignidad, miedo y pucheros
JOSÉ MARÍA CALLEJA El Correo 20 Octubre 2004

Siguen ahí
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz 20 Octubre 2004

Aprender de los errores
TONIA ETXARRI El Correo 20 Octubre 2004

Detenido en una redada en las cárceles el imán de Topas que obligaba a romper televisores
Juan C. Serrano La Razón 20 Octubre 2004

«Lo peor del terrorismo islamista está aún por llegar», afirman expertos de 40 países
Pedro Canales La Razón 20 Octubre 2004

Alertan de que el distintivo autonómico costará 66 millones
Redacción La Razón 20 Octubre 2004

Anuladas unas oposiciones porque el tribunal no estableció un criterio único al corregir una palabra gallega
(j. v. /redacción) La Voz 20 Octubre 2004

La importancia de lo superfluo
Nota del Editor 20 Octubre 2004
 

El PNV pone en marcha un plan para obligar a los niños a utilizar sólo el vascuence en los recreos
El PP denuncia que el Ayuntamiento de Lejona contratará a monitores para convencerlos mediante juegos de que no usen el castellano
Los nacionalistas siguen aplicando su política de imposición del vascuence y muestra de ello es la iniciativa que acaba de llevar a cabo el Ayuntamiento de Lejona (PNV-EA), que ha aprobado la contratación de monitores en los colegios para que, en los recreos y el horario de comedor, se inmiscuyan en los juegos y conversaciones de los escolares cuando les vean hacerlo en castellano para incentivarlos a que lo hagan en vascuence. Esto se debe a que los niños, pese a estudiar el modelo D (en vascuence), utilizan en sus momentos de esparcimiento el castellano. Ante esta iniciativa, el popular Iñaqui Gamero ha solicitado en el Parlamento vasco la comparecencia de la consejera de Educación, Ángeles Iztueta, para explicar sus impresiones.
J. Arias Borque La Razón 20 Octubre 2004

Vitoria- El sectarismo de los nacionalistas vascos y el uso del vascuence como arma arrojadiza parece no tener
 límites. Muestra de ello es la última medida aprobada por el consistorio vizcaíno de Lejona, gobernado por la coalición que conforman el Partido Nacionalista Vasco y Eusko Alkartasuna, que aprobó el pasado cinco de octubre un decreto para la aprobación del proyecto «Jugando en vascuence en la escuela» en el que se incide en el idioma que eligen los alumnos para jugar en situaciones no formales y no controladas, para que poco a poco vayan inclinándose por el vasco. Para poder llevar a cabo este proyecto los colegios contratarían unos monitores que vigilarían a los niños y cuando los pillasen jugando en castellano, los monitores se unirían a sus juegos, proponiéndoles expresiones en vascuence relacionadas con el juego, a fin de que los niños dejen de utilizar el castellano que venían utilizando hasta ese momento para hacer hablar el vascuence.

Esta iniciativa surgió a raíz de un informe elaborado por varias directoras de los centros públicos del municipio vizcaíno, donde evidenciaban que a pesar de que la formación reglada se realizaba en el modelo D (modelo educativo en el que se imparten todas las asignaturas curriculares íntegramente en vascuence) los niños usaban el castellano en el comedor y cuando estaban jugando en el patio. Para intentar poner remedio a un hecho que parece molestar a los nacionalistas, el Ayuntamiento de Lejona decidió llevar a cabo esta solución.

Debido a esta nueva iniciativa de los nacionalistas, Iñaqui Gamero, concejal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Lejona y diputado popular en el Parlamento vasco, solicitó ayer la comparecencia en la cámara de representantes vascos de la consejera de Educación del Gobierno vasco, Ángeles Iztueta, para que haga público su parecer acerca de la propuesta. «Queremos saber si la consejera Iztueta no considera que esto invade el espacio íntimo y privado de los escolares, al obligar a los niños a cambiar de idioma en el que se expresan de forma voluntaria».

«Este proyecto no es otra cosa que una burda maniobra para impedir que los niños se comuniquen con total libertad mientras disfrutan de su tiempo libre jugando en el patio o comiendo con sus amigos en el comedor del colegio», puntualizó el concejal del PP. Iñaqui Gamero registró ayer una iniciativa en el Parlamento vasco en el que pregunta a la consejera si «no cree que esto en vez de fomenta el vascuence puede provocar una actitud de rechazo ante los monitores que se introducen en sus juegos» y si Iztueta «considera que las instituciones y autoridades deben intervenir en un ámbito tan privado como son las relaciones personales de los menores, aunque sea dentro de las escuelas, impidiendo que los niños puedan moverse con libertad para elegir a sus amigos, sus juegos, sus deportes, o incluso, el idioma en que se expresan».

La iniciativa del representante popular se interesa por el parecer de la consejera Iztueta sobre «cómo es posible inducir el uso del vascuence en situaciones no formales y no controladas» y «si, por ejemplo, cuando dos niños se estén peleando o discutiendo en el patio del colegio, estos monitores les inducirán a que lo hagan en vascuence y no en castellano, o en el idioma que cada uno quiera». De igual forma, considera imprescindible que Iztueta explique si cree que si «este proyecto invade o no el espacio privado e íntimo de los escolares, que por el hecho de ser menores, son más vulnerables y susceptibles de ser orientados».

La salida a la luz pública de esta iniciativa de los nacionalistas coincide con la aparición ayer en el Boletín Oficial del País Vasco de la concesión de ayudas convocadas anualmente por la Consejería de Educación del Gobierno vasco para el desarrollo del «Plan General de promoción del uso del vascuence» y para la aprobación de los planes de normalización del uso del vascuence en las administraciones locales. Esta subvención fue convocada por el viceconsejero de Política Lingüística del Gobierno vasco en una resolución del pasado 20 de septiembre de 2004 y comprende las políticas lingüísticas de los municipios de la comunidad autónoma vasca. El Ayuntamiento de Lejona ha recibido en este concepto una partida económica que asciende a cerca de 19.000 euros.

La «euskaldunización» de los inmigrantes
M. Villasante La Razón 20 Octubre 2004

Madrid- El Gobierno vasco ha llevado al extremo su política lingüística incluso con el alumnado inmigrante, al que se intenta integrar en los modelos que ofrecen la enseñanza en vascuence. El «Programa para la Atención del Alumnado Inmigrante» parte de la base de que «todo el alumnado ha de ser capaz de aprender las dos lenguas» y de que, teniendo en cuenta que «cada día es menor el número de alumnos que se escolarizan en el modelo A (castellano), se estima más positivo la escolarización en los modelos B y D», con enseñanzas en vasco y castellano (B) o sólo en vascuence (D). Con todo, dejan en manos de las familias la decisión sobre el modelo a elegir.

Pero lo cierto es que el programa orienta sin tapujos en cuanto al modelo de matriculación. En educación Infantil y en Primaria, indica que se orientará al alumnado inmigrante hacia los modelos B y D. Si el entorno es «euskaldun» se propondrá escolarizar en el modelo D. Si el entorno es mayoritariamente castellano parlante, «parece oportuno el B». Y en el caso de que la lengua familiar sea el castellano, «parece aconsejable la escolarización en el modelo D, al menos en Infantil y en el primer ciclo de Primaria». En Secundaria, recomienda la escolarización en el modelo B, aunque «si el entorno es netamente euskaldun es preferible el D».

A su vez, la Consejería de Educación prevé la creación de aulas de refuerzo lingüístico para atender al alumnado inmigrante de reciente incorporación. Y se organizarán cursos intensivos de vascuence, en septiembre y a lo largo del curso, para el alumnado hispanohablante que se incorpora a la ESO.

POR MEDIO DE PASQUINES Y PINTADAS
La Universidad de Barcelona investiga las amenazas al profesor contrario a la política lingüística
Francisco Caja.

La Universidad de Barcelona ha abierto una investigación sobre unas pintadas y actos amenazantes efectuados este martes por un grupo de encapuchados en la Facultad de Filosofía contra el profesor Francisco Caja, presidente de la entidad Convivencia Cívica Catalana, en respuesta a las acciones judiciales que ha emprendido contra la política lingüística de la Generalidad de Cataluña.
EFE Libertad Digital  20 Octubre 2004

Un portavoz de la universidad barcelonesa dijo que en esta investigación interna se recabarán "todas las versiones" sobre lo acaecido y "se actuará en consecuencia". El Decanato de la Facultad ya dio aviso este martes a la Policía, que elaboró un atestado.

Según ha denunciado el profesor, un grupo de ocho encapuchados irrumpió hacia las 13:00 horas del martes en la Facultad de Filosofía, que inundó de pasquines y pintadas con las frases "Francisco Caja, enemigo de Cataluña, enemigo del catalán" y "Fuera fascistas de la Universidad". También se le acusaba de ser "el principal promotor de las denuncias contra los reglamentos de uso del catalán en la URV y la UPF" y el "impulsor de las visitas de reconocidos fascistas anticatalanes en la universidad", como Alejo Vidal-Quadras, Fernando Savater o Gotzone Mora".

Este grupo se dirigió posteriormente al despacho del profesor, donde sellaron la cerradura y clavaron tablas de madera sobre la puerta, haciendo las mismas pintadas en ella y en el exterior de la facultad.

Convivencia Cívica Catalana, entidad que impulsó el eurodiputado popular Vidal-Quadras, ha promovido numerosas acciones judiciales contra la política lingüística de la Generalidad. A raíz de una de ellas, en una sentencia hecha pública este mes el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña obliga a la Generalidad a preguntar a los padres de los alumnos de los centros públicos y concertados por su lengua habitual "a fin de hacer efectivo su derecho a recibir la primera enseñanza en esta lengua".

Convivencia Cívica recibió esta sentencia como "un primer paso" para que los padres puedan elegir libremente la lengua de enseñanza de su hijo y para acabar con el actual modelo de inmersión lingüística en catalán.

La amenaza islámica
Editorial La Razón 20 Octubre 2004

La célula integrista desarticulada por las Fuerzas de Seguridad del Estado, a las órdenes del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, es un arquetipo del nuevo terrorismo islamista, tal y como lo estructuró el «jeque» Abdulla Azzan, ideólogo y fundador de la red Al Qaida. Bajo el título de «La defensa de los territorios musulmanes», este profesor universitario, muerto en un atentado en Afganistán, escribió una «fatwa», edicto, que se ha convertido en el decálogo de los extremistas musulmanes (ver LA RAZÓN, 12 -IX-2004) y que ha dado origen a una estructura terrorista de nuevo cuño, caracterizada por la falta de una organización jerárquicamente estructurada y, por lo tanto, imposible de abarcar por los servicios de seguridad occidentales. A esta misma conclusión han llegado recientemente en Mónaco especialistas en delincuencia organizada de 40 países, que han declarado que el terror de corte islamista no ha hecho más que empezar y que debemos prepararnos para lo peor.

De acuerdo a las enseñanzas de Azzan, del que Osama Ben Laden se considera su mejor alumno, cualquier musulmán está obligado combatir a los infieles para liberar los territorios «ocupados», entre los que se cita expresamente a Al Ándalus (España, en la terminología islámica). Para ello, no es necesario la existencia de un emir, ni el permiso de un imán. Es más, de acuerdo a esta doctrina, y siempre que sea para alcanzar los fines deseados, la mujer no debe obediencia al marido; ni el hijo, al padre; ni el creyente, al mulhá; ni el deudor, al acreedor. Cualquier musulmán puede, en consecuencia, organizar un grupo terrorista y elegir los medios, el momento y los objetivos para llevar a cabo su ataque.

Ésta es la amenaza a la que se enfrenta Occidente. No se trata de una organización, sino de un movimiento sin jefes, que se adapta perfectamente al medio en el que va a actuar, entre otras cuestiones porque sus integrantes suelen formar parte, como ciudadanos o inmigrantes temporales, de esa misma sociedad.

El riesgo es evidente y es inútil buscar razones coyunturales. Para los terroristas que preparaban otra matanza en Madrid, en este caso en las sedes de la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo, la retirada de nuestras tropas de Iraq no significa nada más que una batalla en el largo camino hacia la victoria total. El hecho de que se les haya intervenido documentación habitual entre los «suicidas» sólo implica que estaban dispuestos a adaptar el ataque de acuerdo a las medidas de seguridad en vigor.

Hay que felicitar a las Fuerzas de Seguridad por esta operación y, también, agradecer al Gobierno marroquí su colaboración, pero el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero debe ser muy consciente de la amenaza. Hay peligros que no se conjuran con los buenos deseos, ni con los gestos. Es momento de unir los esfuerzos de todos, sin partidismos estériles, y de apoyar a quienes, dentro del mundo islámico, luchan para que la semilla de Azzan se extinga.

AMENAZA PERMANENTE
Editorial ABC 20 Octubre 2004

LA operación policial dirigida por el juez Garzón contra una «célula» del terrorismo islamista, dispersa por varias provincias y cárceles españolas, debe valorarse de manera tan satisfactoria como preocupante. Satisfacción por la evitación de lo que podría haber sido un brutal atentado, con un camión-bomba, en el centro de Madrid, probablemente contra la propia Audiencia Nacional o alguno de los edificios cercanos, como la sede del Partido Popular o el Tribunal Supremo. Según los primeros resultados de la investigación judicial, los detenidos tenían previsto utilizar media tonelada de explosivos, lo que da una idea del efecto devastador que buscaban los terroristas, en vidas humanas y bienes. Este indudable éxito policial y judicial alienta la esperanza de que la lucha contra el terrorismo integrista adquiera similares proporciones de eficacia e información a las que caracterizan la acción del Estado contra ETA en los últimos años. También es justo recordar que la desarticulación de «comandos» islamistas se está produciendo desde 2000 y que el total de terroristas integristas detenidos hasta hoy llega a 126, en coherencia con la utilización de nuestro país como plataforma logística de Al Qaida para su organización en Europa, gracias a la posición geográfica y al flujo creciente de inmigración procedente de países musulmanes. España se puso en la vanguardia europea de la persecución judicial de Al Qaida antes incluso de los atentados del 11-S en Nueva York y Washington, un protagonismo que los terroristas islamistas no han ignorado y menos aún perdonado. En este sentido, poner a la Audiencia Nacional como objetivo prioritario responde a una lógica terrorista perfectamente descriptible.

Junto a la satisfacción por el éxito policial, lo cierto es que la dimensión y los objetivos del grupo criminal desarticulado son preocupantes porque revelan una determinación obsesiva del terrorismo integrista contra España. Y frente a esta amenaza es preciso movilizar todos los recursos políticos, judiciales y policiales. Sin duda, la Justicia y las Fuerzas de Seguridad del Estado seguirán haciendo su trabajo. Pero hace falta, además, un discurso político distinto al empleado hasta ahora sobre el terrorismo integrista, un discurso más realista y comprometido. En primer lugar, la operación dirigida por Garzón apunta directamente a la formación de un frente carcelario que está permitiendo al terrorismo integrista la captación de nuevos terroristas entre presos musulmanes -radicalizados por un mensaje fundamentalista y antioccidental- y su propia organización en «células» operativas. Ayer mismo se produjeron nuevas detenciones en diversas cárceles españolas, entre ellas la de Topas, donde los funcionarios han denunciado el progresivo control del centro por los presos integristas. Hasta ahora, la respuesta del Ministerio del Interior había sigo negar el problema creciente del integrismo islamista en las prisiones, a pesar de las denuncias. El problema, lejos de disiparse, se ha hecho evidente y el Ministerio debería asumirlo, como en su día se hizo con los presos etarras y la política de dispersión.

Por otro lado, con estos terroristas, vinculados, al parecer, con el Grupo Islámico Armado argelino, se frustra la teoría de Irak como causa de la amenaza a España por el terrorismo integrista -en todo caso, Afganistán tendría ahora esa cuota de causalidad- y se afianza la que responde a la realidad de su posición en la comunidad internacional: que nuestro país es una democracia occidental, con un lugar destacado -el recuerdo de Al Andalus- en la «doctrina» de Al Qaida sobre la expansión del Islam. El Gobierno sabe que cuenta de antemano con el apoyo de la sociedad española y del PP para emprender una política integral contra el terrorismo islamista, que debe planificar cuanto antes, aunque obligue al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a revisar algunos postulados de su «alianza de civilizaciones» y teorías similares sobre el terrorismo y sus causas.

Hipotecas del 11 al 14-M
EDITORIAL Libertad Digital  20 Octubre 2004

De la noticia de las detenciones ordenadas por el juez Garzón, que han impedido que se llegara a producir una nueva matanza en Madrid, cabe destacar, en primer lugar, que el final del terrorismo islamista —como el de cualquier otro— no se consigue por vías de apaciguamiento como se figuran quienes creen que nuestro alineamiento con Bush en las Azores fue la causa de la masacre del 11-M.

Los nazis dedicaron muchos elogios a Chamberlain y Deladier por su "voluntad de dialogo y de paz" cuando decidieron no plantar cara a Hitler en Múnich. Sin embargo, ya vimos que "el deshonor no impidió la guerra". Los terroristas islamistas también han elogiado a Zapatero por dejar en la estacada a los países aliados que los combaten en Irak, pero a la vista está, como era previsible, que tan irresponsable como popular gesto de apaciguamiento hacia el terror de nada serviría —todo lo contrario— para que los islamistas excluyeran a España en su mapa de operaciones contra ese mundo libre que ellos odian como símbolo de la Cristiandad. La intervención militar en Afganistán y en Irak podrá ser para muchos una respuesta equivocada al terrorismo islámico, pero lo que no pudo ser en absoluto es su causa. Ni ahora, ni tampoco entonces.

Los terroristas han celebrado, lógicamente, la retirada de nuestras tropas de Irak, pero eso, lejos de colmar sus fanáticas y totalitarias aspiraciones, no ha hecho más que fortalecer, todavía más, su convicción de que las matanzas son un medio exitoso de conseguir sus objetivos. En su mentalidad, nuestra retirada de Irak no es considerada más que como un aliciente para proseguir en su "bendita Yihad y resistencia", no sólo contra el resto de los aliados, sino también contra esta España que ahora preside ZP y que para ellos sigue siendo un Al Andalus apestada de infieles.

Precisamente por eso, la infame irresponsabilidad histórica que José Luis Rodríguez Zapatero asumió ante la Historia occidental por el comportamiento de su partido y de su gobierno, tanto después del 11-M como después del 14-M, no tiene parangón con las que pudieron llevar a cabo ningún anterior dirigente de nuestra democracia. A los ojos de un terrorista, el presidente de un Gobierno —o el aspirante a serlo— debe parecerse a un león al que hay que matar, y no a un ratoncillo al que se le puede enjaular.

De la escalofriante noticia que nos ocupa, tampoco debemos dejar de señalar hechos más concretos, como son que uno de los islamistas contactó con ETA para disponer de los explosivos para cometer la nueva masacre, un dato más a los muchos que se van amontonando contra la irresponsable actitud del ministro del Interior y de todos aquellos que se niegan de raíz a que existiera una colaboración de ETA en la anterior y consumada matanza del 11-M.

Finalmente, la noticia de que Garzón ha ordenado aislar e interrogar a uno de los presos islamistas de la prisión de Topas —donde etarras e islamistas celebraron el 11-M y donde funcionarios de prisiones han denunciado que operan grupos islamistas perfectamente organizados— es una razón más para pedir el cese inmediato de Mercedes Gallizo. Como recordarán, la nueva directora General de Instituciones Penitenciarias no sólo negó los hechos sino que arremetió contra los "xenófobos" que lo habían denunciado...

Con toda la cara
Ignacio Villa Libertad Digital 20 Octubre 2004

La operación antiterrorista que, desde el lunes por la noche, se está desarrollando contra el terrorismo islámico es, sin duda, una buena noticia para todos los que pensamos que el terrorismo hay que combatirlo sin complejos y sin cáculos políticos. Lo que es preocupante es el cambio de ritmo y de argumentación que el Partido Socialista ha tenido que improvisar ante los más que evidentes contactos entre los terroristas etarras y los islámicos.

Además, los socialistas se han visto sorprendidos en uno de los argumentos más mezquinos. En los últimos meses se han hartado de decir, aquí y allá, que los atentados del 11 de marzo tenían una relación directa con la participación de España en la guerra de Irak. Además han demonizado hasta el extremo al expresidente Aznar como sí fuera el culpable directo de aquella terrible matanza en vísperas de las generales. Pues bien, de golpe y porrazo todo se les ha venido abajo.

Ahora que esta operación antiterrorista ha demostrado que los terroristas matan cuando pueden y donde pueden, el Gobierno Zapatero se ha apresurado a tapar sus malas artes de hacer política. Ahora resulta que la vicepresidenta primera del Gobierno dice que no se conocen los orígenes de la actividad del terrorismo islámico, y el portavoz Pérez Rubalcaba añade -con toda la cara del mundo- que el Partido Popular es quién relacionó terrorismo islámico y guerra de Irak.

¿En qué quedamos? Por lo que se ve, este Gobierno está dispuesto hasta a tragarse sus propias palabras, suponiendo que no tenemos memoria. Pero lo cierto es que la memoria no falla en los ciudadanos españoles. El Ejecutivo Zapatero ha tenido que cambiar -a toda prisa- sus argumentaciones de pancarta para intentar justificar desde su óptica rastrera la última operación antiterrorista. Esto ya no es solamente el uso político del terrorismo, esto es simple cara dura.

Ceder al chantaje
Román CENDOYA La Razón 20 Octubre 2004

No creo que el pueblo vasco sea un pueblo cobarde. No creo que la gente que lleva toda la vida trabajando pague a los terroristas por gusto. La sociedad vasca es una sociedad enferma por el terror, sometida al placebo del supuesto bienestar que aportan los nazionalistas. Ceder es una falsa forma de sentir que se sobrevive bien. Por eso, muchísimos ceden al chantaje. La persecución mediática a los cocineros es un mal inicio para empezar a gestionar el fin de ETA. Mucha torpeza y mucho figurar. Estamos viviendo el concurso de a ver quién criminaliza más para recoger las nueces cívicas de un árbol policialmente talado. Qué fácil es hacerlo a 500 km y protegido por la Policía.

Los amenazados que nos hemos ido y gozamos de medios de protección del Estado deberíamos ser los que más generosidad e inteligencia aportáramos en estos momentos. El revanchismo y el revisionismo no son los mejores instrumentos para vertebrar, desde la Constitución, una Euskadi de todos y para todos. Ahora que ETA se acaba, los vascos tienen que saber que ya no hay que pagar más, que a pesar de los nazionalistas la Policía española está terminado con el terror y que hay que apostar por un nuevo horizonte que nada tiene que ver con el Plan Ibarreche. Eso es pasado. Es chantaje. Y como con el de ETA, ya no hay que ceder.

La nación
Alfonso USSÍA La Razón 20 Octubre 2004

Admiro a la gente despreocupada. Van a su aire por la vida. Pasan ante el cadáver de un jilguero y silban de optimismo. Nada les afecta, siempre que no sean ellos los perjudicados. Sonríen con facilidad. Se abre la cabeza un niño contra un banco de piedra, y acarician la piedra. Si se trata de su hijo llaman a la ambulancia, con gran esfuerzo, eso sí. Resulta cómodo ser despreocupado. Para mí, que un alto representante de la despreocupación es nuestro Presidente del Gobierno.

En su periódico le han hecho una extensa entrevista. A lo largo y a lo ancho. Cuando se puso de largo una joven tan adinerada como chaparra y entrada en carnes, un malvado aristócrata escribió que «se había puesto de ancho». Zapatero ni es chaparro ni entrado en carnes, pero en «El País» se ha puesto de largo y de ancho simultáneamente. Una entrevista amiga, dulce como un melocotón en almíbar. Una entrevista de ésas, que a su término, el entrevistado siente la necesidad de decirle al entrevistador. -Por favor, ¡béseme!-.

La pregunta pactada tenía su cosa, su aquél. -¿Cómo le suena lo de la nación catalana?-; la respuesta, rápida y contundente. - No me produce preocupación ni rechazo-. Tenemos la suerte de tener un Presidente del Gobierno al que no le preocupa que de la nación española se desgaje un territorio para formar la nación catalana. Y tampoco lo rechaza, porque el talante consiste precisamente en eso. En no rechazar lo que la mayoría rechaza y la minoría exige. Se podrá estar de acuerdo o no con Zapatero, pero nadie puede poner en duda que es un hombre despreocupado. Tanto o más que Lord Bentley, que al ser informado por su mayordomo de que su esposa, lady Bentley, se hallaba en pleno acto de fornicación con su chófer Percival, comentó con pausada elegancia: - Espero que Percival no se fatigue en exceso, porque esta tarde tiene que llevarme a Londres-. Comparado con Zapatero, Lord Bentley era un hombre que se preocupaba una barbaridad.

A uno, que no es tan despreocupado, sí le preocupa y siente rechazo por lo de la nación catalana. Cataluña es parte, fundamental y queridísima, de la nación española, que es la única nación de España, aunque leído así parezca que he escrito una tontería. Si le dicen a un alemán que Baviera es una nación, es muy probable que el alemán se ría, y además, con una carcajada estruendosa. Todo esto responde a una cursilería semántica que nació torcida y ha dado paso a un problema de la máxima gravedad. Si al Presidente del Gobierno de España no le preocupa la fragmentación de su nación, tendremos que pensar seriamente si este hombre está capacitado para presidirnos. Si sólo se trata de una frasecita para salir del paso y quedar bien con Maragall y Pérez-Rovira, alias Carod, tendremos que pensar que es un irresponsable. Con esa facilidad para contentar a todos los que le sostienen en el poder, Zapatero va a conseguir que hasta Buitrago reivindique su nacionalidad.

Terrorismo islámico
No era Irak, ni tampoco Aznar
GEES Libertad Digital 20 Octubre 2004

El socialismo español siempre ha creído que el terrorismo, incluso el más brutal, tiene unas causas que lo explican. Sobre los ataques del 11-M, asoció esa matanza con la presencia de tropas españolas en Irak y con la actitud de estrecha colaboración del presidente Aznar hacia los Estados Unidos de George W. Bush. Sólo Trinidad Jiménez, todo hay que reconocerlo, se desmarcó de la corriente generalizada en su partido y afirmó que no veía una causa directa entre la retirada de Irak y una mayor seguridad respecto a la amenaza islamista. Claro que esas declaraciones las realizó al poco de conocerse el intento de voladura de la línea del AVE, días después del fatídico 11-M y ya con el PSOE de Zapatero en plena formación del gobierno. Con todo, la sensación transmitida por los socialistas es que, una vez acabado el despliegue en suelo iraquí y rotas las relaciones con Bush de manera ostentosa, la bestia del terrorismo islámico quedaba conjurada.

Pues bien, esta mañana España se ha despertado con la detención de al menos ocho islamistas acusados de estar planeando un brutal atentado contra la Audiencia Nacional. La Policía, tal vez escarmentada de su fracaso en el 11-M, tal vez impulsada por los dirigentes de Interior para lograr una acción espectacular, ha capturado a los supuestos terroristas muy al principio de sus planes. Al menos por los detalles que se han ido conociendo, contaban todavía con poco dinero para realizar los pagos de los explosivos, y éstos no habían sido comprados tampoco. Se trataría, por tanto, de un grupo con intenciones letales más que, hoy por hoy, de capacidades mortales. Esperemos que el Gobierno asuma de verdad que a los terroristas islámicos se les combate mejor con acciones preventivas como ésta y no después de que hayan cometido sus fechorías.

En segundo lugar, cabe preguntarse sobre el por qué de este atentado frustrado a tiempo por la acción policial. ¿No será que Aznar va a tener razón cuando habla de que el problema de España con Al Qaeda no tiene su raíz en Irak sino en la Reconquista? Sea como fuere, lo que sí parece obvio es que este presunto ataque islámico no tenía nada que ver con la política española hacia Irak.

Tercero, de la lista de detenidos se ve rápidamente la tupida red internacional del terrorismo islámico, pero también queda patente que el descontrol de la inmigración musulmana, legal o ilegal, es una creciente vulnerabilidad para los españoles. Uno de los detenidos, al parecer, es un ilegal en nuestro país. Las pateras suelen despertar lo humanitario en muchas personas de gran corazón y en muchas instituciones, pero convendría que también incitara a un mayor control policial, porque ese es un agujero negro por el que se puede colar un nuevo atentado.

Por último, ha quedado de relieve que la política de prisiones del actual Gobierno es absolutamente perjudicial para prevenir el aumento de la osadía de los terroristas islámicos. Ni siquiera ha servido para tener más conocimiento sobre sus actividades.      GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Las cabezas
David GISTAU La Razón 20 Octubre 2004

En su folio de ayer, Pérez Henares se mofaba del actual revisionismo histórico –lo de las cuatro cabezas de la bandera de Aragón, por ejemplo– que con tal de no ofender a nadie se aviene a borrar nuestras señas de identidad y nuestros simbolismos genealógicos. De lo cual resulta que, ya puestos a batirse en retirada, el partido de Zetapé quiere salir corriendo hasta de las batallas libradas, y ganadas, hace siglos. No deja de resultar curioso que, para los parámetros del discurso progre, las cabezas numismáticas de la bandera de Aragón constituyan argumento para la indignación, mientras que no lo son las cabezas occidentales que corta Zarqawi, ese asesino en serie elevado a la categoría de «Che» resistente por la patología antiamericana.

Por tanto, el presidente aragonés propone alterar el símbolo de su región sólo porque se lo ha exigido, usando la sensibilidad como extorsión, una asociación musulmana a la que por cierto jamás se le ha escuchado ni una protesta por las otras cabezas, las de Zarqawi. Detrás de esta inclinación de Marcelino Iglesias a conceder con tal de no ofender está la misma cobardía que nos retiró de Iraq justo después de una masacre sólo para no afrontar el riesgo de sufrir otra. Y todavía hay quien acusa de cobardes a los cocineros porque pagan por miedo el impuesto revolucionario. Qué otra cosa sino eso está haciendo el gobierno de España con el Islam y su paroxismo integrista.

Pero ocurre que, a pesar de las concesiones, las anecdóticas y las formales –cambiar banderas o derribar estatuas del Matamoros en Compostela, pero también retirar tropas–, el terrorismo islámico todavía iba a arrojarnos, calle Génova abajo, un camión cargado con quinientos kilos de explosivos. Se ve que, ya que estamos de retirada y nos han olido la debilidad, habremos de seguir concediendo, amenazados por otro 11-M, hasta terminar otorgando esa última petición que nos tienen hecha los «yihadistas» del Califato universal: la devolución de Al-Andalus. O sea que más nos vale ir trasladando piedra a piedra las tabernas del barrio de Santa Cruz, que sería una pena perderlas. Nosotros obsesionados por no ofender para no temer. Y ellos, mientras, cortando cabezas, no hace siglos, sino ahora mismo.

6 meses de Zapatero
En manos de un radical
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 20 Octubre 2004

A la hora de justificar los constantes cambios en sus políticas, tanto los medios simplemente adeptos a Rodríguez como los medios entusiastas, que sumados conforman la práctica totalidad del panorama periodístico español, gustan de recordarnos que no ha habido ejecutivo español en democracia que no se haya permitido el lanzamiento de globos sonda.

Dejando a un lado que los vaivenes del actual gobierno son objetivamente los más desconcertantes, y que los ministros deberían llevar biodraminas a los consejos, sería un error conformarse con un análisis superficial que se limitara a subrayar la descoordinación, la inexperiencia y hasta la falta de proyecto político de quienes ostentan el poder sin acabar de creérselo.

Hay un abanico de actitudes posibles ante la evidencia de que el poder ha quedado en manos de un hombre cuyos referentes en teoría política oscilan entre Juan Salvador Gaviota y los panfletos de Chomsky. Puede el analista dejar correr el tiempo regodeado en la ironía, que no está mal; puede agotarse denunciando las incoherencias diarias; puede por fin proclamar lo que todos en el fondo ven: que Rodríguez es exactamente lo que parece.

Pero el rigor crítico exige algo más. No se trata de que este PSOE zapaterizado no tenga valores. Los tiene. Lo terrible es constatar cuáles son. El PSOE de la "recuperación (parcial) de la memoria histórica" que resucita la propaganda estalinista sobre España, el de la batería de medidas contra la Iglesia Católica, el que esgrime pseudoderechos de nuevo cuño sin preocuparse por la salud de los derechos de siempre, el de la estigmatización del adversario, el suscrito a la mentira organizada y el chantaje emocional, el que quiere ocultar el quién y el por qué y el para qué del 11 M, el que se dispone a tomar el poder judicial, el que nos enemista con los Estados Unidos, se inclina ante Marruecos, ve las causas al terror y exige reflexión. Ese es el PSOE de Rodríguez.

Le rodean algunas personas capacitadas porque la lógica del poder obra por sí sola y es imposible llenar el gobierno de zurupetos. Cuando hablan, desmienten a su presidente. No es que rectifiquen políticas, no es que corrijan decisiones mejorables; es que niegan el sistema de valores de su jefe. La vicepresidenta ha calificado al terrorismo, contraviniendo a su superior y negando la legitimación moral de la "causa". Qué decir de Solbes, cuya visión económica tiene, frente a la de Rodríguez, la ventaja de existir.

El presidente no es exactamente anómico. Tiene valores que son contravalores: los del relativismo moral y cultural, los de la negación histórica y jurídica de la nación, los del revanchismo y la alimentación del mito del enemigo interno. Negarse a admitir que nos gobierna un radical pertrechado con algunas de las señas de identidad del totalitarismo sólo porque sonríe todo el tiempo y porque "es una buena persona" resulta patéticamente infantil y temerariamente acrítico.

Honor nacionalista
Aleix VIDAL-QUADRAS La Razón 20 Octubre 2004

Esquerra Republicana de Cataluña ha exigido que el Gobierno central proceda a restablecer el honor y la dignidad de Lluis Companys, que le fueron arrebatados junto con la vida por la dictadura franquista. La respuesta del Ejecutivo que encabeza José Luis Rodríguez Zapatero no ha podido ser más deferente y más diligente, dando traslado del asunto a la Comisión Interministerial para el estudio de la situación de las víctimas de la Guerra Civil para que ésta proponga un procedimiento que sea jurídicamente viable. En el terreno simbólico, la presencia de la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega flanqueando a Pasqual Maragall en el homenaje institucional celebrado el domingo por la tarde en Montjuic hizo palpable el compromiso del gabinete socialista al máximo rango. La incorporación a la ceremonia de representantes de todo, todo, el arco parlamentario catalán, demuestran hasta qué punto existe buena voluntad en orden a la extinción de viejos rescoldos que aún brillan en la oscura noche del recuerdo.

Sin embargo, se ha puesto en evidencia una vez más que cualquier esfuerzo de conciliación con los nacionalistas equivale a golpear en hierro frío. El desplante de los principales dirigentes de Esquerra y de Convergència, que declinaron groseramente la invitación a acompañar a la vicepresidenta y al actual titular de la Generalitat por la tarde, aunque sí participaron por supuesto en el programa estrictamente partidista de la mañana, revela que el rencor que abrigan sus mentes endurecidas por la intransigencia no tendrá nunca fin. No es suficiente que se honre públicamente a un personaje que en octubre de 1934 se sumó a una subversión violenta contra la legalidad republicana, que se adhirió entusiásticamente a los horrores perpetrados en Asturias por las columnas armadas de sublevados organizadas por socialistas, comunistas y anarquistas, que se negó a acatar la sentencia del Tribunal de Garantías Constitucionales sobre la ley de Contratos de Cultivo saltándose el ordenamiento entonces vigente y que contempló impávido el caos plagado de asesinatos, saqueos y destrozos que fue Cataluña entre 1936 y 1939, hay que hacer más, pero ¿qué más? ¿Qué más quiere el contertulio de ETA para darse por satisfecho, además de reconocer como héroe de la democracia a un individuo que de demócrata tuvo poco, por no decir nada?

El órgano oficial de Esquerra, el periódico L´Humanitat, clamaba el 5 de octubre de 1934: «Cataluña está presta. Ha sonado la hora de la movilización. Que cada uno ocupe su lugar, el arma al brazo y el oído atento a las órdenes». La movilización era contra un gobierno mayoritario que había ganado limpiamente las elecciones un año antes y no se había salido un milímetro de sus atribuciones constitucionales. Por tanto, el honor que hay que restablecer es el de los golpistas, olvidando que lo fueron. Ese es el honor nacionalista.

Operación antiterrorista
Detenciones contra nihilismo
Agapito Maestre Libertad Digital 20 Octubre 2004

El acontecimiento policial del lunes y el martes tendrá una extraordinaria repercusión política e ideológica en la relación del Gobierno con el PP. La detención de una célula islamista debería obligar al Gobierno a cambiar su percepción del terrorismo islámico. También la política de mano blanda con los islamistas encarcelados en prisiones de España cambiará. Sin duda. Pues hasta ahora han sido las prisiones españolas lugares privilegiados no sólo para los islamistas se organicen, sino para que éstos entren en conexión directa con ETA. En prisión, en efecto, islamistas y etarras han planificado algunos de sus crímenes. Las declaraciones de los detenidos no dejan lugar a dudas sobre esos vínculos. Por ahí está casi todo por investigar.

Pero fijémonos, de momento, en los cambios de estrategia del Gobierno y su portavoz en la Comisión del 11-M a raíz de las detenciones de la célula islamista. Las repercusiones políticas son ya audibles. Sólo bastaba oír, ayer, a Rubalcaba negando la doctrina oficial de su partido. ¡A desdecirse tocan! Me explico. Los ilusos, los farsantes y los ignorantes mantienen, ya por poco tiempo, que los asesinatos del 11-M fueron la respuesta a la política española en Irak. Más aún, según Rodríguez Zapatero, el atentado del 11-M fue una forma de contestar al carácter dictatorial de Aznar. El presidente del Gobierno no es, por supuesto, un iluso, ni un farsante, ni un ignorante. ZP es, sencillamente, un "político", un propagandista de consignas y fórmulas ideológicas para confundir al personal y, de paso, conseguir votos que lo mantenga en el poder. Las detenciones del lunes, sin embargo, han fracturado el citado ideologema de ZP, tan nihilista como necesario para que los ilusos, los farsantes y los ignorantes, la parroquia al fin del PSOE, siga instalada en el resentimiento, o sea, en culpabilizar de la maldad a quien no pretende otra cosa que evitarla.

En efecto, la fórmula de culpabilizar al PP, e incluso a Occidente, de la perversidad terrorista se ha roto en la noche del lunes, cuando la policía detuvo a un red islamista que pretendía otro gran atentado en Madrid, aunque ya no estamos en Irak. Esperemos que con esas detenciones, por fin, la insistencia machacona de "ilusos", "multiculturalistas" y farsantes a la hora de explicar el 11-M por la política exterior española de la época de Aznar no sólo desaparezca, sino que inicie una autocrítica para ilustrar a los ciudadanos de su maldad.

Las repercusiones ideológicas de estas detenciones también están a la vista. Tienen su máxima expresión en las declaraciones de la vicepresidenta del Gobierno, Teresa Fernández de la Vega, quien al conocer el desmantelamiento de la célula terrorista dijo: "El terrorismo islamista no tiene causas ni origen". He ahí una declaración de ruptura con lo que venía manteniendo ZP. La señora Fernández, lejos de pensar que el terrorismo islamista del 11-M es la respuesta a la participación de España en la guerra de Irak, reconoce que es una retícula universal dispuesta a producir daños físicos y mentales. Bienvenida al club de los que pensamos que el planeta está en estado de guerra desde el 11-S o quizá antes.

Un coladero de terroristas
Lorenzo Contreras Estrella Digital 20 Octubre 2004

Baltasar Garzón ha hecho una contribución importante para la tarea de desenredar el ovillo del terrorismo islámico en España. La detención de siete presuntos activistas de fe musulmana en una operación policial dirigida por el citado juez de la Audiencia Nacional revela la amplitud del tejido conspirativo que Al Qaeda y en general el terrorismo islamista han desarrollado en nuestro país. Una célula de siete miembros es significativa, pero no agota la densidad de la madeja terrorista ni la complejidad de sus contactos. Ocurre lo mismo que con ETA. Se descubren zulos, incluso muchos, pero sería ingenuo creer que el control policial de su distribución está completado. O sea, ¿cuántos zulos quedan por descubrir? En otras palabras, ¿cuántas armas y explosivos circulan por el territorio hispano-francés con vistas a atentados en nuestro suelo? ¿Y cuántos activistas se hallan en condiciones de actuar después de las sonadas detenciones de Mikel “Antza” y Soledad Iparraguirre?

A medida que se avanza en la investigación son más siniestras las perspectivas. La decisión de cerrar polvorines en zonas mineras, recientemente acordada, ofrece todo el aspecto de haber sido tardía, una medida de seguridad que, después del 11M, no fue inmediatamente tomada. Han tenido que transcurrir seis meses para que surja esa noticia, por cierto poco comentada en días anteriores.

Otro aspecto inquietante, tras las nuevas detenciones, es la repetición de la noticia sobre la circunstancia de que uno de los arrestados en Almería era colaborador, digamos “confidente”, del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), como en su día lo fue Zouhier, hoy encarcelado. O sea, la pregunta brota espontánea: ¿Cuántos agentes dobles infestan los servicios de seguridad españoles?

La comisión parlamentaria de investigación del 11M, que acaba de reanudar sus sesiones, tiene delante una esencial cuestión que desentrañar. La policía nacional, y se supone que también la Guardia Civil, pueden estar bastante infiltradas. El CNI va a ser reforzado con nuevos agentes. Pero no basta reforzar. Habrá que “limpiar” también y aplicar un criterio de desconfianza en sus filas. Por otra parte, en algunas mezquitas —en una por ejemplo así ha sido— hay imanes que practican la información a dos bandas y está por comprobar, pese a las apariencias, que Marruecos practique con España un juego limpio, escrupuloso, en materia de información vital.

La porosidad del territorio español ante la inmigración dudosa, incluida en ocasiones la legal, es una bomba de relojería, es decir, una bomba de tiempo. Andalucía, sobre todo Almería y Granada, es un coladero de activistas. Pensar, además, que el interés de José María Aznar en mantener su tesis de que existen profundos entendimientos entre ETA y los islamistas es absolutamente errónea, puede ser una actitud en sí misma equivocada. Habrá que esperar al dictamen de los hechos cuando el difícilmente clausurable caso del 11M avance lo suficiente. Será entonces cuando las conclusiones puedan ser firmes. El momento que se vive es especialmente peligroso por la proximidad de las elecciones norteamericanas y, en consecuencia, la idoneidad del clima político y de la coyuntura internacional para multiplicar las repercusiones del terrorismo en puntos sensibles del mundo.

LAS TENTACIONES DE LA REFORMA CONSTITUCIONAL
Por MANUEL JIMÉNEZ DE PARGA. de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas ABC 20 Octubre 2004

SI por «tentación» entendemos, de acuerdo con el Diccionario, el estímulo que induce a una cosa mala, la reforma de la Constitución Española está rodeada de tentaciones. No voy a referirme hoy a todas las que atisbo en el horizonte. Me ocuparé sólo de dos tentaciones: la que nos lleva a descubrir una «Constitución implícita», que posibilitaría la revisión a fondo del texto, de alcance incalculable, y la que conduce a la degradación de la Constitución en un supuesto «bloque de constitucionalidad» donde los Estatutos de autonomía tienen preferencia.

La Constitución Española es una norma jurídico-política que debe interpretarse teniendo en cuenta el texto de la misma, con las reglas establecidas en él y los principios constitucionales debidamente constitucionalizados. Quiero decir que sólo si un gran postulado, como es la igualdad entre los españoles (hayan nacido en uno u otro lugar de España y vivan aquí o allá) no estuviese consagrado en el documento, el intérprete no podría aplicarlo en casos concretos. Es la expresa constitucionalización del principio lo que le confiere eficacia directa.

Los defensores de la «Constitución implícita», por el contrario, consideran que poseen fuerza vinculante las normas que pueden inferirse racionalmente a partir de las disposiciones explícitas de la Constitución. El profesor Francisco Laporta está analizando el tema, con especial lucidez, en varios de sus últimos escritos. Ahora bien, si utilizamos como canon o criterio de constitucionalidad la intención de los autores de los preceptos, o nos servimos de las consecuencias deductivas de ellos, la desfiguración de la Constitución resulta inevitable. Con la Constitución implícita es posible transformar el actual edificio jurídico-político en un rascacielos o en una chabola. La intención del autor de un texto es incognoscible, o, en el mejor de los supuestos, susceptible de interpretaciones varias, disparidad de versiones que se incrementa cuando fue una asamblea la que elaboró y aprobó el documento.

Buscar las consecuencias deductivas es igualmente una operación intelectual de final incierto. No ha de interpretarse una Constitución fijándose en normas que, sin estar formalmente incluidas, cabe deducirlas de las que sí se encuentran en ella. Tan lejos nos puede llevar una interpretación de esta clase que la reforma, entendida como modificación profunda del articulado, no sería necesaria.

He aquí la primera tentación.

Otro riesgo a tener presente es el empleo inadecuado del denominado «bloque de constitucionalidad».

Con una lectura bienintencionada de un precepto de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional, y bajo el influjo de la doctrina francesa (allí el Consejo Constitucional habla de «bloc de constitutionnalité»), se elaboró la fórmula «bloque de constitucionalidad» con el fin de deslindar las competencias del Estado y de las Comunidades autónomas. En definitiva, no sólo se tendrían en cuenta los principios y las normas de la Constitución sino que también se formaría criterio con los Estatutos y determinadas leyes.

Nada hay que objetar a la utilización de los Estatutos y de otras leyes para delimitar las competencias de las Comunidades Autónomas. Con esas normas y principios se puede formar un bloque de constitucionalidad. Sin embargo, la tentación surge en el momento de colocar la Constitución en el bloque.

Han caído en la tentación, y han tomado el mal camino, quienes sostienen que en la base del bloque se hallan los Estatutos de autonomía, correspondiendo a la Constitución la función de complementar el instrumento interpretativo. He aquí la desviación u heterodoxia jurídico-política. La Constitución, en nuestro ordenamiento, se debe situar en la base del bloque, dando fundamento y razón de ser al conjunto normativo. La Constitución es fruto del poder originario que corresponde a la Nación española. Los Estatutos de autonomía otorgan un poder derivado, que emana precisamente de la Constitución. No puede pretenderse que la revisión de un Estatuto obligue a una reforma de la Constitución. El camino a seguir es el inverso: primero, reforma de la Constitución; luego, como consecuencia, si procede, reforma de los Estatutos de autonomía.

En la ruta ortodoxa acecha la tentación, ciertamente, de acudir al bloque de constitucionalidad, en beneficio de las Comunidades y en perjuicio de las competencias del Estado. Una confusión considerable entorpece la tarea de los intérpretes. Como confiesa Jesús García Torres, letrado del Estado con años de práctica cotidiana ante el Tribunal Constitucional, es «tarea hercúlea, cuando no desesperada» formarse un concepto exacto y preciso del bloque de constitucionalidad.

Pero hemos de afrontar cualquier tentación y seguir por la vía recta, la trazada por la Constitución de 1978. Los principios de ésta son claros e indiscutibles: a) Soberanía de la Nación Española, titular del poder constituyente; b) Igualdad de todos los españoles, se encuentren en un lugar u otro del territorio nacional, c) Solidaridad entre las Comunidades que integran España.

Si no abandonamos el buen camino, una meta alcanzable es la reforma de la Constitución. Erróneo sería creer que el texto de 1978 es intocable. Las Constituciones con larga vigencia, como es la de Estados Unidos de América, han sido objeto de enmiendas y, sobre todo, han sido interpretadas conforme a las cambiantes circunstancias de cada momento.

Hay que recordar, al efecto, que los padres fundadores de la Nación estadounidense establecieron un régimen congresional, con predominio del Congreso sobre los otros poderes. Así empezó a caminar aquel país. Luego, a mediados del siglo XIX, se instauró un gobierno de jueces, dada la relevancia que allí poseyó la judicatura. Alexis de Tocqueville sentenciaba en 1834: «Casi no hay cuestión política en Estados Unidos que no se resuelva, pronto o tarde, en cuestión judicial». Y en el siglo XX el régimen norteamericano, bajo el imperio de la misma Constitución de 1787, se convirtió en el paradigma de los sistemas presidencialistas. La personalidad de Franklin Delano Roosevelt fue determinante.

Los Estatutos de las Comunidades autónomas pueden reformarse ahora respetando el ordenamiento constitucional. Nada lo impide. Existe un procedimiento para ello. Lo que no resulta admisible, y sería caer en una tentación, es estimar que el poder originario reside en la Comunidad autónoma, olvidándose de que, como subrayó el Tribunal Constitucional, autonomía no es soberanía.

Las rutas con muchas tentaciones en las orillas son peligrosas. Pero las circunstancias históricas se nos imponen, no las escogemos nosotros. Y Maquiavelo, con su habitual agudeza, ya advirtió: «Cuando se prevén los peligros, pronto se conjuran. Si se les deja correr son irremediables».

¿TAN DIFÍCIL ES?
Por Antonio BURGOS ABC 20 Octubre 2004

¿TAN difícil es que esos señores cocineros vascongados, extraordinarias personas, buenísima gente, nos hubieran hecho también felices a los demás no sólo con la merluza de pincho de su autopresentación como caballeros integérrimos, sino diciendo ante las cámaras y micrófonos de toda España algo tan sencillo y elemental como que los de la ETA les parecen todos unos asesinos, y que cómo se van a plegar a la extorsión de una pandilla que utiliza el dinero que recauda mediante el chantaje para subvencionar el crimen y la muerte? ¿Tan difícil es que hubieran dejado claro ante los españoles que una cosa es el pueblo vasco y otra la cuadrilla de pistoleros que siembra la muerte usurpando vilmente su nombre?

¿Tan difícil es que antes que el Fiscal General del Estado recurra los beneficios penitenciarios de la virtual libertad concedida al recluso Roldán no haya una juez que se los otorgue? ¿Tan difícil es que el aparato del Estado siga buscando, hasta que lo hallare, el dinero del común que nos robó a todos y no devolvió? ¿Tan difícil es que el símbolo de la España del Pelotazo y de la Corrupción no quede ahora, en vísperas de Navidad, como el verdadero Calvo de la Lotería, el calvo al que le tocó primero la lotería del dinero tras meter la mano en la caja de los huérfanos de la Guardia Civil y ahora la lotería de la misma incomprensible libertad que le dan a esos asesinos sexuales del fin de semana a los que los jueces de vigilancia penitenciaria siguen poniendo en la calle?

¿Tan difícil es aceptar la Historia tal cual fue, sin querer reescribirla, de modo que la Reconquista parece que ahora tienen que ganarla por co...ranes los moros, y que dentro de nada pedirán la revisión de la figura de Almanzor, al tiempo que proclaman que eso de que Boabdil llorase al perder Granada es una calumnia que necesita una urgente reparación? ¿Tan difícil es no caer en la trampa de ponernos del lado de los ingleses, que nos pondremos, en la conmemoración de la Batalla de Trafalgar, con la glorificación de Nelson y la reprobación de Churruca?

¿Tan difícil es que este Gobierno de izquierdas recuerde que ya hubo otro anterior Gobierno de igual ideología y adscripción partidista? ¿Tan difícil es que tenga en cuenta que durante catorce años ya se hizo la necesaria y pregonada pasada por la izquierda? ¿Tan difícil es que no tengan que demostrar en cada momento y en cada decisión que aquí nunca ha go-bernado la izquierda, como si la dictadura hubiera terminado el 14 de marzo de 2004 y empezado la democracia al día siguiente?

¿Tan difícil es que se deje de remover el pasado antiguo de la guerra civil y de satanizar el pasado reciente del gobierno del PP, y de anunciar atamientos de perros con longaniza para el futuro, para empezar a pensar sencillamente en el presente, y no en proyectos que son brindis al sol para conformar a los votantes, sino en decisiones que no se refieran a la moral y las costumbres carcas, sino a las cosas de comer, esto es, que afecten para bien al sobre de la paga, a la hipoteca del piso, a la lista de espera del hospital, al poder adquisitivo de los sueldos, a los puestos de trabajo?

¿Tan difícil es tener como objetivo que España vuelva a estar en cabeza de los índices de crecimiento dentro de su órbita europea, y no en cabeza del consumo de cocaína, en cabeza del fracaso escolar, en cabeza del número de mujeres asesinadas por sus maridos, en cabeza de las horas semanales de emisión de televisión basura?

Tiene que ser dificilísimo. Caso contrario, estos señores tan listos ya lo habrían conseguido.

No fue bastante el 11M
José Javaloyes Estrella Digital 20 Octubre 2004

No fue bastante la retirada de Iraq, a pezuña de camello, de las fuerzas militares españolas desplazadas hasta allí, en misión de ONG ligeramente acorazada. El islamismo, tan rebotado por la guerra de Bush en Oriente Próximo, mantiene a España en su punto de mira. No importa que el presidente Rodríguez incumpliera el compromiso metagubernamental contraído por España. Compromiso y precio, acaso como pago por el servicio que había prestado EEUU, contra el apoyo de Francia a Marruecos durante la crisis del Perejil, que fue una punta crítica en la crónica y sostenida presión jerifiana sobre Ceuta y Melilla.

Pero más allá de la supuesta gratuidad del apoyo a la iniciativa norteamericana —tan enfatizada como nunca inexplicada por el Gobierno de Aznar—, hay algunas cosas incuestionables. Por ejemplo, la dicha insatisfacción del terrorismo islámico ante la rectificación española en el conflicto iraquí, pues la retirada ha incrementado el riesgo terrorista en España en lugar de habernos blindado a los españoles, pues a bombazos con nosotros podríamos replegarnos de otras partes.

Asimismo hay que reparar en el coste que tendrá la Anábasis sin medalla, en términos de descapitalización internacional de nuestra política exterior. Y junto a esto, consideremos también la evidencia de que la política francesa de oposición a la guerra y a la política de Estados Unidos en Iraq no le ha servido a nuestros vecinos pirenaicos de garantía ni como seguro frente al zarpazo islamista. Allí siguen secuestrados los colegas franceses, aunque se argumentara la acción terrorista como réplica por la prohibición del velo musulmán en espacios públicos significativos como los de la enseñanza. En realidad no sueltan a los dos periodistas para que París siga apretándole a Washington en esta nueva fase del conflicto.

Ni el 11M ni el gran atentado que se preparaba contra el complejo urbano y político del poder judicial español (Audiencia Nacional, Tribunal Supremo, y sede del PP, en la calle Génova) guardan una detectable relación causal con aquel compromiso de la diplomacia española, orientada por el servicio a nuestros intereses estratégicos primordiales. El terrorismo islámico sí guarda relación con otras cosas bien perceptibles.

En términos de causalidad estadística al menos, el terrorismo integrista está relacionado con dos datos de obvia relevancia: el desestabilizado mundo islámico y la masa crítica de riesgo que, para su difusión y su interna recluta, supone el gran número de musulmanes existente en España y en el resto de Europa. La Yihad mantendrá el propósito de utilizar la emigración como camello.

Estamos ante el juego de precondiciones cuya existencia y cuya relevancia no admiten discusión. La peste aviar empieza en los gallineros, y desde los gallineros se contagia, saltando a otras especies por vía de mutación. Y la peste terrorista del islamismo encuentra su origen y sitúa sus reservorios más significativos en el mundo musulmán, aunque pueda cohabitar y recombinarse con otras cepas ideológicas, como el irredentismo nacionalista en Europa; o con el nacionalismo árabe, tal como ha ocurrido en Iraq por el error norteamericano de cálculo e información. Contra lo evaluado por el Pentágono, el principio bélico de prevención contra el terrorismo se ha resuelto en dinámica inductora de las acciones terroristas, al maridar islamistas con nacionalistas.

Pero a lo que íbamos. La relevancia estadística del número de musulmanes en Europa define la masa en la que fermenta la levadura del integrismo violento e irredentista. No debe perderse de vista el hecho de que en el mensaje originario de Al Qaeda ya está pesando tanto el componente religioso como la reivindicación de los espacios históricos perdidos por el islam, entre los que figura muy centralmente Al Andalus, que es como ellos llaman a España. Y en esa dialéctica se engrana objetivamente el discurso de las presiones marroquíes sobre el espacio español del otro lado del estrecho de Gibraltar. La cosa es de locos, pero de locuras se trata. Algo así como si diera suelta al discurso español de reclamar la Hispania Tingitana, anterior al África islámica.

Las cosas están tan mal, a estas alturas de la fermentación ideológica del islamismo, que cabe la integración objetiva del nacionalismo colectivo de la Media Luna en el mismo proceso activista del terrorismo musulmán. Cualquier descerebrado fanático puede sentirse llamado al “almuminismo”, a postularse como emir, conductor y jefe de los creyentes. Toda Europa, con España en primera línea, tiene en el Magreb, estadísticamente, la más directa amenaza. Los islamistas quieren meternos a bombazos en el túnel del tiempo.      jose@javaloyes.net

Dignidad, miedo y pucheros
JOSÉ MARÍA CALLEJA El Correo 20 Octubre 2004

Las armas de destrucción masiva incautadas al grupo terrorista ETA en el suroeste de Francia se compran con dinero. Cualquier experto policial sostiene que el dinero es requisito indispensable para una organización terrorista. Sin dinero no hay atentados. De manera que no puede ser lo mismo dar dinero o no darlo a un grupo asesino. Es perfectamente entendible que una persona, sometida al chantaje insuperable del secuestro de un hijo, por ejemplo, pague lo que le pidan los secuestradores, con tal de salvar la vida de su ser querido. Es entendible que alguien, presionado por la didáctica implícita de la muerte, decida pagar, aún a sabiendas de que con su dinero está sufragando los gastos inherentes a una estructura criminal. Pero si entendemos esas actitudes, ¿qué podemos decir de la gente que se ha negado a pagar la extorsión a ETA? ¿Cómo valorar a gentes como Juanito Alkorta, que hace más de treinta años dijo que no pagaría a los criminales y que, si querían ir a por él, le encontrarían los domingos, en el estadio de Atotxa, viendo a la Real? ¿Cómo apreciar el coraje insuperable de gentes como José María Korta, asesinado por negarse él a pagar y pedir a sus colegas que hicieran lo propio?

Los cocineros que han sido citados por la Justicia insisten en decir que ellos sólo quieren que la gente sea feliz. Esta actitud es atribuible a cualquiera que tenga un negocio y quiera vivir de él a base de dar satisfacción a sus clientes. Desde los vendedores de muebles y electrodomésticos que hacen la vida más agradable hasta los productores de vinos, agencias de viajes o directores de cine -la lista sería interminable- todos quieren hacer la vida más feliz a sus clientes porque saben, entre otras cosas, que de esa felicidad depende su negocio. No es eso lo que se pone en cuestión ahora. Se trata de dejar claro que si todos los sectores de la sociedad vasca toman los asesinatos como cuestión propia, los espacios de impunidad de los criminales se reducen antes. Se trata de establecer que si los diversos gremios saltan como un resorte cuando se asesina a uno de sus integrantes -o, mejor, antes-, el negocio de la muerte se habría acabado hace tiempo. Se puede entender que alguien pague a los criminales impelido por el miedo, pero si los que pagan a ETA son víctimas de extorsión ¿cómo podemos calificar a los asesinados por ETA? Si se muestra apoyo a presuntos extorsionados, ¿qué se debería haber hecho con tantas víctimas mortales realmente existentes?

En tiempos de la dictadura franquista -por cierto, ¿conocen a alguien que reconozca que la apoyó?-, mucha gente vivía divinamente en medio del espanto moral que nos llevaba a la cárcel a los que luchábamos contra aquel horror. Gente que hacía sus negocios, que no se metía en política y pensaba que los que vencían el miedo eran gentes locas, o con afán de protagonismo, o pagados por Moscú. Hay en el nacionalismo vasco gobernante un reproche a quienes no lucharon contra la dictadura de Franco. Bien, ¿por qué esos nacionalistas -por cierto, la inmensa mayoría no se mojó ni en la ducha- no entienden que entonces hubo gente con miedo, y utilizan el miedo ahora como eximente de los que no luchan contra ETA? ¿Están reconociendo que esta dictadura de ETA es peor que aquélla, que produce más miedo paralizante?.

El Gobierno de Ibarretxe ha mostrado con urgencia su apoyo, cálido, cercano, a las víctimas de la extorsión. Bien, entonces ¿por qué aquel desprecio, aquellos insultos del PNV hacia tantas y tantas víctimas del terrorismo, por qué esa negativa durante tanto tiempo a reconocerlas en lo humano y en lo político?

Hace unos días, unos simpatizantes de ETA asaltaron el Ayuntamiento de Andoain, localidad guipuzcoana en la que en los últimos años han sido asesinados Joseba Pagazaurtundua y José Luis López de Lacalle. ¿Por qué aquella agresividad por parte del PNV contra estas dos víctimas mortales, que también trataban de que sus vecinos vivieran mejor y fueran felices, por ejemplo, en libertad? ¿Por qué esa parsimonia en el envío de la Ertzaintza?

Tengo amigos y afectos entre los cocineros que ahora son noticia, por eso me parece de justicia subrayar que no es lo mismo lo que en su día hizo Pedro Subijana -asistir a una concentración de protesta contra el secuestro del empresario José María Aldaya- que lo que hizo Juan María Arzak, que siguió participando en la Korrika pese a estar rodeado de pancartas de apoyo a los presos de ETA. ¿Qué gran servicio a la democracia, en un país en el que hablamos de comida antes durante y después de comer, hubiera prestado una foto de todos los cocineros, con sus gorros y delantales inmaculados, diciendo algo tan sencillo como 'No se mata'. Fernando Savater se lo pidió en su día. ¿Qué gran servicio hubieran prestado a la lucha por la libertad futbolistas, gentes de la cultura; no sé, médicos, abogados, notarios y lo que ustedes quieran añadir, diciendo, alto y claro 'No se mata'. Contribución a la lucha por la libertad, para que nadie más tenga miedo.

Pero claro, hemos tocado la madre. Hemos tocado el dinero y con eso, como con las cosas de comer, no se juega. Son bastantes los medios que tienen algún tipo de vinculación con los cocineros vascos y quizás por eso se ha bajado el diapasón de las críticas; además, quien más quien menos ha pasado un momento agradable en esos restaurantes y eso dificulta la crítica. Si en vez de cocineros fueran fabricantes de tornillos, a lo mejor la cosa no había armado tanto revuelo.

Todo el mundo tiene derecho a tener miedo, pero quizás las instituciones vascas deberían apoyar a los que tienen más dignidad que miedo; porque también en la oposición a los mecanismos del terror hay un efecto didáctico, que, en este caso, nos hace mejores. Si no daba lo mismo oponerse a Franco que no hacerlo, no puede dar lo mismo oponerse a ETA que no hacerlo, negarse a pagar que soltar el dinero. ¿Cuántos empresarios vascos viven hoy en Andalucía, Canarias, Levante, Cantabria, La Rioja... por haberse negado a pagar la extorsión? ¿Puede el Gobierno vasco darles su apoyo en términos, como mínimo, tan enfáticos como los expresados con los cocineros?

El terrorismo nacionalista esta en fase terminal, pero puede asesinar todavía. Si los terroristas están tan mal es gracias a la eficacia policial, a las medidas judiciales, a las decisiones políticas y a los hombres y mujeres que un día decidieron tener más dignidad que miedo. Ojalá no tenga que pasar un siglo para que esto se reconozca.

Siguen ahí
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz 20 Octubre 2004

POR SI quedaba alguna duda, el complot criminal descubierto el lunes en varias ciudades españolas acaba de confirmarnos lo peor: que el terrorismo islamista ha venido para quedarse, y que el combate contra el mismo se ha convertido ya en uno de nuestros más complejos desafíos.

Y es que el descubrimiento de que un grupo terrorista planeaba volar la sede de la Audiencia Nacional elimina de raíz dos expectativas que sólo aquellos que nada saben del islamismo radical seguían aun alimentado: la de que los horribles atentados de Madrid fueron sólo una acción reactiva de castigo por la presencia de las tropas españolas en Irak. Y, en consecuencia, la de que su retirada habría conseguido apaciguar al islamismo radical y librarnos hacia el futuro de sus zarpazos criminales.

El hecho de que esas hipótesis fueran el resultado de una irresponsable candidez o de una ventajista tentación de servirse de los atentados de Madrid para hacer política de parte es algo que ahora, con ser importante, ha pasado ya a un segundo plano. Pues, desde el lunes, debería ser evidente para todos lo que ya lo era antes del lunes para quienes han estudiado el fenómeno del terrorismo islamista con solvencia: que su guerra contra el Gran Satán occidental es una guerra de principios contra un orden social secularizado y democrático, cuya extensión amenaza, por la base, una visión del mundo en la que todo empieza y todo acaba en la ortodoxia fundamentalista de los clérigos.

Por eso es igual matar a uno que a un millar; y es igual hacerlo en Bali que en España: porque, para el islamismo radical, en todos los sitios hay culpables y en todos enemigos.

Contra esos nuevos profetas de la muerte, tanto más escurridizos cuanto más desorganizados, y tanto más peligrosos cuanto más desesperados, es contra los que tendremos que dar una batalla para la que, en verdad, no estamos especialmente preparados. Y ello pese a que en España llevamos más de un cuarto de siglo luchando contra ETA. Todo hace pensar, sin embargo, que esa lucha, en la que el pueblo español ha demostrado una firmeza moral impresionante para soportar la tentación del entreguismo, no nos va a servir ahora de mucho.

Si hay, en todo caso, una lección, entre las aprendidas tras soportar tanto sufrimiento, que no hemos de olvidar: la de que para luchar contra el terrorismo es esencial la unidad de los demócratas. No sabemos muchas cosas sobre esta nueva batalla que ahora empieza, pero casi todos tenemos algo claro: que la peor manera de enfrentarla es practicando el juego bochornoso al que ayer se aplicaron, a cuenta de las últimas detenciones, Zaplana y Pérez Rubalcaba. Una vergüenza que este país no se merece.

Aprender de los errores
TONIA ETXARRI El Correo 20 Octubre 2004

Una de las conclusiones que se pueden avanzar de las consecuencias del fatídico 11-M, a tenor de las detenciones de los islamistas que, al parecer, querían volar la zona centro de Madrid donde está ubicada la Audiencia Nacional, es que la Policía ha aprendido de los errores de hace medio año. Si se demuestra que los detenidos iban a colocar quinientos kilos de explosivos, se puede decir que la Policía nos ha salvado de una nueva masacre porque la Justicia ha actuado de forma preventiva. De la declaración del comisario jefe de la Udyco, Juan Manuel Calleja, se desprende que los delincuentes vinculados con el 11-M habían sido investigados sin que se les hubiese detectado sus planes sanguinarios.

Esta vez la Policía ha ido por delante, pero a estas alturas persiste la pregunta del millón entre quienes creyeron que el atentado del 11-M fue una operación de castigo de los terroristas islamistas contra España por su apoyo a la guerra de Irak. Si ahora Zapatero ha retirado las tropas de ese país sin ley ¿por qué siguen teniendo a España como objetivo? Los Estados Unidos de Bush no han vuelto a tener otro atentado después del de las Torres Gemelas y los expertos sólo aciertan a señalar las fuertes medidas de seguridad como causa que explique que no se haya vuelto a producir otra masacre.

Siguen muchos agujeros negros en torno al trasfondo de Al- Qaida: ¿es algo más que una red de ejecuciones emitidas por Internet? ¿Quiere convertirse en el verdadero lobby político del mundo globalizado a base de extender el terror por todos los territorios en los que pueda moverse? ¿Es su cruzada contra Occidente para volver a escribir la historia? Una madeja de dudas con preguntas que, si no fuera porque los políticos se deben a sus intereses partidarios, darían la impresión, algunos de ellos, de haber entrado en un estado de atontamiento enfermizo. Porque la pregunta en sí empieza a parecer una perversión. ¿Por qué España ahora si ya nos hemos lavado las manos con Irak? Suena parecido a aquel grito desgarrador de la hermana de un asesinado por ETA cuando se preguntaba desesperada, con toda la ingenuidad del mundo, «¿Por qué a él, si es hijo del pueblo?». También la ciudadanía tiene que aprender de los errores. Que en los años 80 se le dijera a un cargo institucional en un restaurante que no era persona grata, estaba etonces en el ambiente; abominable, pero ése era el clima dominante. Ahora ocurren otras cosas de las que no se habla. Algunos ciudadanos que van escoltados no pueden comer en algunos bares de la Euskadi profunda porque los ciudadanos que tienen que ir protegidos no son bien recibidos. El libro sobre el miedo en Euskadi está, todavía, a medio escribir. Son, algunas, historias para no dormir.

Detenido en una redada en las cárceles el imán de Topas que obligaba a romper televisores
La Policía interrogó ayer a nueve presos islamistas y registraron sus celdas en ocho centros distintos
El conflictivo imán de la cárcel de Topas, Said Afif, conocido por la férrea disciplina islamista que imponía a los presos musulmanes de la prisión, fue detenido ayer en una gran operación desarrollada en más de media docena de cárceles contra radicales islámicos relacionados con la célula desarticulada el lunes. La intervención policial contó con registros en las celdas e intervención de numerosa documentación. Una decena de internos habían sido arrestados a media tarde, entre ellos el imán de Topas, que obligaba a los presos musulmanes a romper aparatos de TV y leer sólo el Corán.
LA RAZÓN informó el pasado día 7 de octubre de como el imán de la cárcel de Topas, ahora detenido, obligaba a los internos a romper aparatos de TV y radio, y a no leer prensa ni libros que no fueran el Corán
Juan C. Serrano La Razón 20 Octubre 2004


Madrid- El imán de Topas, Said Afif, fue interrogado a las diez y media de la mañana en su celda de la cárcel salmantina y luego pasó a ser incomunicado. Según informaron fuentes penitenciarias, seis agentes de la Comisaría General de Información registraron completamente su celda y la fotografiaron. Afif era conocido por la disciplina islamista que imponía a los presos musulmanes de esa prisión. El sindicato ACAIP denunció en reiterados partes de incidencias a este presunto islamista, que obligaba al resto de reclusos a romper los aparatos de TV y radio y a no leer otros libros que no sean el Corán, bajo amenazas de castigos físicos y psíquicos, tal y como informó LA RAZÓN en su edición del pasado 7 de octubre.

Su detención fue la primera de una gran operación policial llevada a cabo ayer en media docena de cárceles contra radicales islámicos, relacionados con la célula durmiente desarticulada el lunes con planes para atentar contra la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo con mil kilos de explosivo a bordo de una furgoneta. La mayoría de los interrogados tuvieron lugar en la prisión de A Lama (Pontevedra), donde más del 70 por ciento de la población reclusa es de origen árabe.

Doce agentes registraron igualmente las celdas de Baldomero Lara Sánchez y Aisa Kaddour. Este último es un miembro muy popular entre los internos de corte integrista y, al igual que Lara Sánchez, ha sido incomunicado. La operación continuó a lo largo de la tarde y en el momento de cerrar esta edición había afectado a una decena de internos presuntamente integristas, relacionados con algunos de los detenidos el lunes.

La presencia de radicales islamistas en las cárceles había sido denunciada recientemente por el sindicato ACAIP, que divulgó mediante partes de incidentes un gran número de conflictos relacionados con este tipo de internos sobre todo en las dos prisiones donde ayer se desarrollaron los principales interrogatorios y registros de celdas. Por otra parte, la Policía interrogó ayer a nueve presos, al parecer de carácter islamista, que se encuentran internados en ocho centros penitenciarios, en el marco de la operación practicada ayer de madrugada contra una célula islamista, según informaron a EFE fuentes de la investigación.

En concreto, y según las mismas fuentes, los agentes se desplazaron a las prisiones de A Lama (Pontevedra), Topas (Salamanca), Córdoba, Zuera (Zaragoza), Puerto de Santa María I (Cádiz), Villabona (Asturias), Lugo-Bonxe y el penal de Teixeiro (La Coruña). Además, en estos ocho centros penitenciarios, la Policía empezó a practicar ayer registros en las celdas de los nueve presos, a los que se investiga por si tuvieran alguna vinculación con los miembros de la célula desarticulada ayer de madrugada en varias ciudades españolas en la operación dirigida por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, que continúa abierta. Según las fuentes, estos presos fueron aislados del resto de los reclusos.

Los agentes, a propuesta del fiscal que lleva el caso, Pedro Rubira, optaron por interrogar a estas personas en prisión, dada la complejidad que supone sacarlos de los centros al estar internos por varios delitos comunes y por orden de distintos juzgados. Si de esos interrogatorios y de los registros practicados se desprende la vinculación de alguno de estos presos con esta célula terrorista, la Policía los pondría a disposición de Garzón.

«Lo peor del terrorismo islamista está aún por llegar», afirman expertos de 40 países
A esta conclusión han llegado un centenar de especialistas en la Cumbre antiterrorista de Mónaco
El terrorismo islamista, del que forman parte las células desarticuladas en las últimas semanas en varios países europeos, incluido España, se encuentra en plena expansión y dispuesto a cometer atentados espectaculares y simbólicos en cualquier país de la Unión Europea. Esta es una de las conclusiones a las que han llegado un centenar de expertos de 40 países reunidos durante tres días en Mónaco para unificar las formas de combatir este fenómeno mundial. «Hay que esperar en los próximos meses grandes atentados. La amenaza islamista no ha hecho más que empezar, y lo peor está por llegar».
Pedro Canales La Razón 20 Octubre 2004

Madrid- El peligro inminente y cada día creciente de la amenaza del terrorismo islámico en Europa, dominó los tres días de discusiones en Mónaco. Al Qaida, o cualquiera de las numerosas organizaciones afiliadas a su nebulosa, continúan reclutando y formando terroristas en todos los países, utilizando para ello mezquitas, centros de formación y organizaciones caritativas islámicas financiadas por Arabia Saudí y otras petromonarquías del Golfo Pérsico. Sin olvidar «las comunidades de la diáspora musulmana», como señaló la argentina Alicia Azcue, analista del Servicio de Inteligencia de su país.

El juez antiterrorista de Francia, Jean Louis Bruguière, que ha instruído más de 300 causas en los últimos años, advirtió seriamente a los presentes en el Foro de Mónaco, acerca del peligro de utilización de armas químicas y bacteriológicas por la nebulosa terrorista islámica, que busca incrementar el «efecto mediático y simbólico» de sus actos criminales. «Sabemos que Al Qaida disponía de laboratorios clandestinos en Jalalabad, Afganistán, que fueron desmontados y trasladados en parte a Oriente Medio y a los Balcanes», señaló el magistrado, recordando un primer intento de utilización de las «armas de destrucción masiva» en Chechenia y los atentados frustrados en Roma contra la embajada norteamericana.

Otros intervinientes como el profesor Xavier Rauffer, del Instituto de Criminología de París, se mostraron mas escépticos, ya que «el problema no es disponer de los componentes químicos y bacteriológicos, sino de la tecnología para provocar su dispersión».

«Lo peor está aún por llegar», advirtió el que fuera Jefe de los servicios antiterroristas franceses, de la Dirección General de Seguridad Exterior (DGSE), Alain Chouet. Con voz calma y segura, y respaldado por una experiencia de 35 años de profesión, Chouet se mostró muy pesimista en cuanto a la posibilidad de detectar las células terroristas y de prevenir los atentados, «que cuestan muy poco dinero». En lo que sí puso el acento fue en la acción preventiva destinada a cortar el reclutamiento y el financiamiento de las organizaciones criminales.

La problemática de la unificación antiterrorista europea en materia jurídica y la consiguiente cooperación entre los servicios policiales y de justicia de los países de la Unión, fue defendida con energía por el juez italiano Antonio di Pietro, que apuntó el retraso de la Unión Europea en obtener una legislación común para los 25 países. Y ello, a pesar de los avances obtenidos en la llamada Orden de Captura Europea, respaldada entre otros por el juez Baltasar Garzón, como «un gran avance en la jurisprudencia europea», ya que permitirá prescindir del procedimiento de la extradición, largo, costoso y no siempre efectivo.

Pino Arlacchi, del Centro internacional de la ONU sobre el crimen organizado, destacó que «conocemos poco de la alianza entre terrorismo y mafias», «las fronteras no son claras», señalando la explosiva situación en los Balcanes, y en particular en Kosovo, por donde transita el 80% de la heroína que se consume en Europa que controla la mafia albano-kosovar.

Alertan de que el distintivo autonómico costará 66 millones
El presidente de la CEOE pide que su aplicación en las matrículas sea de carácter voluntario
El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), José María Cuevas, aseguró ayer que el distintivo autonómico de las matrículas costará 66 millones. Cuevas ha solicitado que la medida sea de carácter voluntario para quienes quieran distinguir el origen de su vehículo.
Redacción La Razón 20 Octubre 2004

Madrid- El distintivo autonómico de las matrículas de los automóviles supondría un coste de 66 millones de euros aproximadamente para los sectores afectados por la medida. Así lo manifestó ayer el presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), José María Cuevas. Por este motivo, Cuevas envió sendas cartas dirigidas al vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes, al ministro de Interior, José Antonio Alonso, y al ministro de Industria, Turismo y Comercio, José Montilla, en las que solicitó que los distintivos autonómicos de las matrículas de los vehículos sean de carácter voluntario, según informó ayer la Confederación Española de Organizaciones Empresariales.

La propuesta de José María Cuevas consiste en que los ciudadanos que «voluntariamente» lo deseen puedan distinguir el origen autonómico de su propio vehículo, incorporando el distintitivo de su comunidad autónoma en la placa de su coche o, por el contrario, «retirarlo en el momento que lo considerasen conveniente». El coste del cambio de matriculación para introducir el distintivo autonómico ascendería, según señaló ayer el propio presidente de CEOE, «a 66 millones de euros aproximadamente, teniendo en cuenta los gastos por redistribución de flotas, la pérdida de días de alquiler de los vehículos y el incremento de la siniestralidad».

Cuevas destacó que las actividades empresariales que se verían afectadas por la obligatoriedad de un distintivo territorial en las placas de los vehículos representan más del 7 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) y más del 11 por ciento del empleo en España. El presidente de la CEOE quiso hacer especial hincapié en el hecho de que todos los sectores afectados y la propia Confederación Española de Organizaciones Empresariales «pensaban que, en lo que a matriculación de automóviles se refiere, se había resuelto la situación a finales del pasado año 2000 con la matrícula única, como lo demuestra el buen funcionamiento del mercado de segunda mano desde entonces y la satisfacción generalizada tanto de empresas como de particulares».

El sector del automóvil (conductores, fabricantes y vendedores) se ha mostrado unánime en contra de la inclusión del distintivo autonómico en las matriculas de los coches, entre otras cosas, porque supondrá pérdidas importantes para el mercado de segunda mano, que había empezado a resurgir con la implantación de las nuevas matrículas.

Anuladas unas oposiciones porque el tribunal no estableció un criterio único al corregir una palabra gallega
(j. v. /redacción) La Voz 20 Octubre 2004

Una sentencia de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Xustiza ha anulado las calificaciones de un tribunal de oposiciones a auxiliares administrativos del Ayuntamiento de Ferrol porque no estableció un criterio único al calificar los exámenes e interpretar el significado de una palabra en idioma gallego en el contexto de una traducción.

La resolución obliga al tribunal a volver a realizar una nueva corrección de los exámenes «adoptando previamente criterio sobre la palabra mais / máis, y aplicándolo por igual a todos los exámenes». La desigualdad en la corrección de la misma palabra en los diferentes exámenes fue puesta de manifiesto por dos concejales y así lo reconoce la propia asesora lingüística cuando declaró en un proceso penal seguido por estos hechos. La asesora propuso al tribunal que la palabra mais / máis, usada por los opositores, fuese suprimida como objeto de corrección, basándose en el discutible significado del vocablo, en el concreto texto propuesto para ser traducido. El texto a traducir se refería a la cuantía de una fianza que se componía de la suma de la cantidad correspondiente y de la cantidad de los intereses de demora. Las dudas surgieron cuando se empleó la palabra «mais» como conjunción copulativa o «máis» como adverbio de cantidad.

No sólo la asesora mostró dudas sobre cuál debía ser empleada en el texto, sino que la Real Academia Galega, en su informe ante el Tribunal Superior, dudó igualmente sobre la función que la palabra desempeñaba en dicho contexto.

El alto tribunal optó por aplicar la lógica que, según los jueces, era usar la palabra como adverbio, en el texto propuesto. Reconoce que puede haber dos opciones, pero tribunal debe tener un criterio único.

La importancia de lo superfluo
Nota del Editor 20 Octubre 2004

Si han tenido que anular unas oposiciones por la interpretación de una palabra en la traducción de un texto en gallego, quiere decir que el peso que tenía la prueba de traducción era enorme, que el gallego era lo más importante de la oposición, que en definitiva, lo que cuenta para los nazionalistas es evitar que los hispanohablantes puedan desarrollar su labor en los organismos públicos que han conquistado por el simple y superfluo desconocimiento de la lengua "propia" regional.

Y mientras tanto, además, despilfarrando los recursos públicos en estas chorradas, y dejando la investigación y las infraestructuras para cuando ya no quede nada en la ubre de la vaca..

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