AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 23 Octubre 2004
Ningún linchamiento
Alfonso USSÍA La Razón  23 Octubre 2004

Extorsiones de ETA
Cartas al Director ABC 23 Octubre 2004

Orgullo hispano
José Antonio VERA La Razón  23 Octubre 2004

Solidaridad con Francisco Caja
Profesores por la Libertad Libertad Digital 23 Octubre 2004

El talante del mal talante
Ignacio Villa Libertad Digital 23 Octubre 2004

Y si Ibarreche convocase un referéndum, ¿qué pasaría
EDITORIAL Libertad Digital  23 Octubre 2004

La Eta, superseria; los etarras, superbien
José García Domínguez Libertad Digital 23 Octubre 2004

El peor mensaje
GEES Libertad Digital 23 Octubre 2004

Referéndum para Ibarretxe, dinero para Batasuna
Guillermo Dupuy Libertad Digital 23 Octubre 2004

Hablen con ellas
TONIA ETXARRI El Correo 23 Octubre 2004

La tarea del ciudadano
Opinión El País  23 Octubre 2004

SEIS IDEAS IDENTIFICADORAS
CARLOS RODRÍGUEZ BRAUN ABC 23 Octubre 2004

Los ciudadanos están cada vez más descontentos de las administraciones
Redacción La Razón  23 Octubre 2004






 

Ningún linchamiento
Alfonso USSÍA La Razón  23 Octubre 2004

En el «Debate de Telemadrid» moderado por Isabel San Sebastián, el fiscal de la Audiencia Nacional Ignacio Gordillo expuso con toda claridad que pagar a la ETA el chantaje terrorista es un delito. Y que el «miedo insuperable» no es un eximente total, por cuanto centenares de chantajeados lo han superado con firmeza y valentía. Nadie quiere ni desea el linchamiento social de los cuatro grandes cocineros vascos que están en boca de todos.

Sólo un detalle. Ninguno de ellos se ha referido a la ETA en su relación de culpas. Los responsables de su situación parecen ser los jueces y los periodistas, no los etarras. Decenas de cocineros, críticos gastronómicos y propietarios de restaurantes se han puesto a su disposición. El crítico de gastronomía «Peio» García Amiano ha señalado que «hay indignación» por lo que les sucede a los cuatro cocineros implicados. Indignación que no salpica a los etarras.

El silencio que siguió al asesinato del cocinero Ramón Díaz se ha tornado en guirigay victimista en estos últimos días. El cadáver de Ramón Díaz no le produjo a «Peio» García Amiano ningun atisbo de indignación. Ni a los cocineros que se han manifestado a favor de sus cuatro famosos compañeros. Cuando Ramón Díaz, cocinero de San Sebastián que prestaba sus servicios en la Comandancia de Marina, recibió en su cuerpo la amable visita de la bomba etarra –bomba que se adquiere con el dinero del chantaje–, ni Fernando Canales, ni Hilario Arbelaiz, ni Aitor Elicegui, ni Juan José Castillo, ni Ramón Roteta, ni Francis Paniego, ni Isabel Salaverría, ni Achen Giménez, ni «Peio Aranguru», ni Andoni Aduriz, ni David de Jorge, ni Juan Mari Arzak, ni Martín Berasategui, ni Carlos Arguiñano, ni Pedro Subijana se reunieron en la Casa Cultural Gastronómica de Euskalerría en San Sebastián para salir en defensa del derecho a vivir y a trabajar del cocinero Ramón Díaz, asesinado por la ETA.

Permanecieron mudos. No consideraban a Ramón Díaz de los suyos. Ni como cocinero, ni como vasco. No le prestaron a su cadáver «el calor humano de sus compañeros». No se «indignaron» con su situación, estática, inerte, desangrada. No se movilizaron. No clamaron contra los etarras asesinos y sus cómplices cercanos. Ramón Díaz no era un privilegiado en la sociedad donostiarra. No tenía prestigio ni le organizaban en Madrid homenajes de sumisión.

Para colmo, cocinaba para los marinos y el personal de la Comandancia de Marina de San Sebastián. Probablemente, alguno de los cocineros y críticos sintieron la tragedia de aquel hombre inocente, pero nadie se movilizó. Estoy seguro de que los más generosos le hicieron llegar a su familia ayudas y condolencias, pero de tapadillo, para no herir la susceptibilidad de los terroristas y sus aliados.

El pobre Ramón Díaz no fue un «artífice de la renovación de la cocina vasca ni de su extensión por todos los pueblos del Estado», como dice el comunicado de los cocineros de San Sebas-tián. No, era simplemente un cocinero. Fue asesinado. Nadie protestó. ¿Linchamiento ahora? No sean miserables.

Extorsiones de ETA
Cartas al Director ABC 23 Octubre 2004

No pretendo confundir a nadie. Cuando ETA amenaza o extorsiona y se cede a la amenaza o a la extorsión, no por eso el amenazado se convierte en culpable. ¡No! Solamente hay un culpable. El culpable no puede ser otro que ETA. Esto viene a cuento de la acusación vertida recientemente sobre los cocineros vascos Arzak y Subijana, paisanos míos por más señas. Sin embargo y dejando claro que la acusación vertida no tiene por qué ser cierta, para eso están los jueces, hay algo que, al margen de personalismos, no se puede ignorar y que conviene puntualizar. Soy uno de esos muchísimos que tuvieron que elegir entre claudicar y pagar o tomar el camino de otra tierra amiga en un traumático éxodo para eludir la amenaza.

Porque amenaza y no pequeña es tener que oír de boca y en presencia de esos asesinos, como fue mi caso: «Si no pagas, te vamos a ajusticiar». ¡Qué sarcasmo! Y no se piense que porque uno no sea rico ni famoso la tragedia es menor. Uno se lo juega todo. Sin embargo, en esas circunstancias no se preocupa uno de sí mismo. Cuando se sabe que el dinero que se le exige, y que pudiera pagar, va a servir para que otros mueran, lo decente es asumir el riesgo personal con hombría. Lo que más aterroriza a un amenazado es que tu propia familia pueda ser víctima de tal amenaza. Por eso, solamente por eso, dejas todo, padres, hermanos, amigos, relaciones sociales, trabajo, y hasta la fama... y te vas. Te vas sabiendo que a tus espaldas habrá quien diga: «Algo habrá hecho».

Por todo esto he comenzado diciendo que hay que puntualizar. A quien claudica no se le puede llamar culpable, porque además sucede que nadie te protege; ni el Estado, ni la Autonomía, ni tu alcalde... nadie. Te encuentras desprotegido y abandonado a tu suerte. Pero sí hay que puntualizar. Evidentemente no se les puede meter en la misma categoría a los que acobardados pagan y a los que valientemente se niegan a pagar aun poniendo en riesgo su propia vida. No se parecen en nada.    

Ramón Martínez Arocena, desde el exilio.

Orgullo hispano
José Antonio VERA La Razón  23 Octubre 2004

Cuarenta millones de hispanos son ya muchos hispanos. Bush y Kerry conocen bien la importancia que tienen y han hispanizado sus discursos, chapurrean la lengua de Cervantes, han llenado sus staff de asesores hispanohablantes y se pelean por salir en los medios de prensa y televisión chicanos o cubanos de Estados Unidos. Y es que hace cuatro años, la victoria de Bush se decidió por 537 votos de Florida, donde desnivelaron la balanza los 800.000 cubanos que apoyaron casi en bloque al actual emperador. Florida es hoy por hoy uno de los bastiones del hispanic power, y de manera muy particular Miami, convertida por derecho en la más hispana de las grandes ciudades de los cincuenta estados de la Unión gracias al dominio que los cubanos han ido estableciendo en prácticamente todos los ámbitos de la vida de la ciudad. Hace cuatro años, cuando Bush se impuso a Gore por la mínima, dos tercios de los habitantes de Miami eran hispanos, y el 75 por ciento de la población hablaba una lengua distinta del inglés, que en casi el noventa por ciento de los casos era el español, mayoritaria por lo demás no sólo en casi todos los hogares, sino también en el comercio, los negocios y la política. De hecho, uno puede pasarse todo el día en Miami sin escuchar una sola palabra en inglés. Desde 1998, la televisión en lengua española es la más vista en Miami, donde el alcalde, el jefe de la policía, el fiscal del condado y dos tercios de los delegados de la ciudad en el Congreso son hispanos.

Algo está cambiando en Estados Unidos, es verdad. Lo de Miami, donde los anglos son ya minoría, es espectacular. Pero no es un caso aislado. Los Angeles es la segunda ciudad del mundo, después de México, donde más se habla español. En California, Texas, Arizona, Nueva York e Illinois hay hoy un poder hispano emergente que se impone en la vida cotidiana pese a las trabas de la mayoría anglófona. Cada vez hay más estados en cuya población uno de cada tres habitantes es de origen hispano. En Estados Unidos residen ya oficialmente casi tantos hispanos como españoles en España. Hay más latinos en Estados Unidos que canadienses en Canadá. Estados Unidos es, de hecho, la cuarta nación hispana por población de toda América. Se trata de un país dentro de otro, de unos ciudadanos orgullosos que ya no reniegan de su origen, que se están implicando en la vida de la nación hasta ocupar, en muchos casos, cargos políticos importantes o puestos directivos de primer nivel.

El anterior presidente de Coca Cola era un hispano, igual que el consejero delegado de Kellog o el responsable de Ford en América. Todos recordamos el caso del general Sánchez, hasta hace poco comandante de las tropas norteamericanas en Iraq. Y qué decir del mundo del cine, la música o el espectáculo: Andy García, con un óscar y más de treinta películas de éxito, es el actor latino más admirado hoy en el imperio. Pero también están Jennifer López, Cameron Díaz, Salma Hayek y, por supuesto, Antonio Banderas y Penélope Cruz, sin olvidar a Cristina Aguilera, Paulina Rubio y los superventas Ricky Martín, Juan Gabriel o Enrique Iglesias. Detrás de ellos hay una legión de gente que canta sus canciones, ve sus películas o que devora todo lo latino en los medios audiovisuales y en la prensa escrita.

El número de medios de comunicación en castellano no para de crecer en Estados Unidos. Se cuentan ya alrededor de doscientas cabeceras entre unos y otros. Nueva York tiene tres diarios en español. Miami, dos. La Opinión de Los Angeles pone en circulación 120.000 ejemplares todos los días. Pronto habrá un diario gratuito en español que se distribuirá en la mayor parte de la Unión. Eso sin contar con la radio o la televisión, en donde algunos programas llegan a tener hasta cien millones de espectadores, al emitirse simultáneamente en EE.UU y varias naciones iberoamericanas. Los hispanos son ya la minoría más grande de Estados Unidos: casi el 15 por ciento de la población. Las tropas norteamericanas que combaten en Iraq están llenas de hispanos. También las listas de muertos. Más de la mitad de la población menor de 18 años en Arizona, California, Nuevo México y Texas era hace cuatro años de origen hispano. Todos ellos ya podrán votar a Kerry o Bush el próximo 2 de noviembre, igual que otros dieciocho millones ciudadanos estadounidenses iberoamericanos, tres más que en el año dos mil.

Es la hispana una minoría creciente, emergente, cuyo avance preocupa a muchos. Samuel Huntington publicó un extenso informe en Foreing Policy, tachado de racista, en el que sostenía que la llegada constante de inmigrantes latinos amenaza con dividir a Estados Unidos en dos pueblos, dos culturas y dos lenguas, pues a diferencia de otras minorías, la hispanoparlante no se está integrando en la cultura anglo y forma su propio mundo, alejado del tradicional sueño americano. Algo que no es verdad, pues la integración hispana es un hecho y el american dreams sigue siendo un sueño de verdad para los miles de personas que cruzan la frontera de El Paso buscando trabajo y libertad. La diferencia está en que antes eran una minoría avergonzada, y hoy enarbolan con jactancia la bandera del orgullo hispano. Que no es poco. jvera@larazon.es

Solidaridad con Francisco Caja
Profesores por la Libertad Libertad Digital 23 Octubre 2004

La Plataforma "Profesores por la Libertad" desea expresar su solidaridad hacia el profesor Francisco Caja, que el pasado martes, 19 de octubre, sufrió en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Barcelona, las amenazas de un grupo de encapuchados.

Los agresores realizaron pintadas atemorizantes en los pasillos de la citada Universidad, lanzaron pasquines intimidatorios y entablillaron las puertas del despacho del Presidente de "Convivencia Cívica Catalana" con el fin de que el profesor no pudiese acceder al mismo.

Asimismo la portavoz de la Plataforma "Profesores por la Libertad", Gotzone Mora, desea reiterar su apoyo personal hacia un docente que lleva años luchando por la defensa del Estado de Derecho y a favor de la democracia en España.

*Gotzone Mora es portavoz de la Plataforma “Profesores por la Libertad” y concejal socialista en el Ayuntamiento vizcaíno de Guecho

El talante del mal talante
Ignacio Villa Libertad Digital 23 Octubre 2004

Hay que rendirse a las evidencias. La política del Gobierno de Rodríguez Zapatero está cimentada desde el talante. Pero el talante ZP tiene un pequeño matiz, el matiz del mal talante. Sin diálogo que valga, sin avisos y sin la más mínima consideración el Ejecutivo socialista –tacita a tacita– está laminando el Pacto Antiterrorista. Lo está haciendo de la peor forma posible, con el estilo más rastrero. Sin mover una coma del texto escrito, pero vaciando el espíritu de los contenidos. Zapatero ya había dado muestras claras y evidentes de querer romper con la eficaz política antiterrorista del Gobierno del Partido Popular. Esa decisión –equivocada a todas luces– siempre se podía haber achacado a una estrategia determinada. Pero es que lo grave, lo realmente grave, es la decisión de cambiar todo el cuerpo legal que el Gobierno de Aznar había elaborado para acorralar al entorno de la banda terrorista ETA.

Parece que el Gobierno del PSOE se está olvidando de como se ha ido desarmando todo el imperio económico, mediático y social que los terroristas y su entorno habían ido montando como una estructura sólida que sostenía, desde una "falsa legalidad", los asesinatos de los pistoleros etarras. Durante años los Gobiernos del PP, con el apoyo incluso del PSOE, habían dejado bajo mínimos a los terroristas con resultados eficaces y evidentes. Pero ha llegado Zapatero a La Moncloa y las cosas tienen que cambiar. Cualquier medida tomada durante los ocho años del PP tiene que ser demolida, con independencia de su eficacia. Y la lucha antiterrorista, por lo que parece, para el presidente del Gobierno no es una cuestión diferente.

Hasta tal punto están dispuestos a llevar esto al extremo que después del anuncio realizado por Zapatero el miércoles en el Congreso todo indica que no hemos acabado de asistir al lamentable espectáculo. El Gobierno quiere reformar el Código Penal para levantar todo impedimento legal para convocar un referendum de independencia o eliminar las penas a las ayudas económicas a partidos ilegales. Algo muy grave y que esconde por parte del Ejecutivo una clara intención de ir desmontando el Pacto Antiterrorista. Negarán, por activa o por pasiva, toda intencionalidad, pero más claro el agua. Es, una vez más, el uso de la mentira persistente y contumaz para deshacer lo construido. Es, en definitiva, el talante del mal talante; la verdadera forma de actuar de Rodríguez Zapatero

Y si Ibarreche convocase un referéndum, ¿qué pasaría?
EDITORIAL Libertad Digital  23 Octubre 2004

La vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega ha confirmado hoy que el Gobierno va a derogar la reforma del Código Penal que fue aprobada hace menos de un año. Ya lo había anticipado Rodríguez Zapatero esta misma semana, aunque, desde el Gobierno, se habían cuidado muy mucho de tocar un tema que, por peliagudo y delicado, da de por sí para poner en guardia a todo el que le quede un mínimo de decencia política.

Es cierto que el PSOE, aun en la oposición, no quiso apoyar al entonces Gobierno popular en la promoción de la reforma en las cámaras legislativas, pero no lo es menos que gracias a esos tres artículos, el 506 bis, el 521 bis y el 576 bis, dos de las principales preocupaciones de los españoles –la banda terrorista ETA y el nacionalismo separatista– quedaban conjuradas en el Código y, a la vista está, en la calle. La imposibilidad legal de convocar referendos populares gracias a los artículos 506 y 521 dotaba al Ejecutivo de una poderosa arma para lidiar con los aventureros políticos que menudean por ciertas regiones. Si Ibarreche, o el mismo Maragall y su reforma del Estatuto autonómico, se hubiesen atrevido a agitar a través de un plebiscito hubieran tenido que pelearse con el Código Penal.

No es necesario ya. Zapatero les ha hecho el favor de retirar de la circulación ese artículo tan comprometido para los intereses últimos que, al menos Ibarreche, nunca ha ocultado y que pasan por la demolición de la Carta Magna, el documento fundacional de nuestra democracia y el único que nos ampara a todos. Si, por ejemplo, el lehendakari o el president deciden mañana, pasado o el mes que viene llamar a las urnas a los ciudadanos del País Vasco o Cataluña para dirimir el futuro de ambas regiones, ¿qué pasará?, ¿cuál será la derrota que siga el Gobierno una vez privado de un argumento tan contundente como el Código Penal?

El frenesí plebiscitario podría incluso extenderse. Todos y cada uno de los presidentes autonómicos se verían facultados para convocar "a su pueblo" porque Cataluña y el País Vasco, por mucho que se empeñen algunas de sus más preclaras lumbreras políticas, no son diferentes de cualquier otra región española. Los derechos de los catalanes y vascos emanan exclusivamente de su condición de ciudadanos españoles, y eso lo saben en Barcelona, lo saben en Vitoria y lo saben, o deberían saberlo, en el Palacio de la Moncloa.

La derogación de los artículos que hacían imposible la convocatoria de referendos ha venido acompañada de otra no menos dolorosa. La vicepresidenta ha anunciado que el artículo que estaba destinado a luchar contra el terrorismo también va a ser eliminado del Código. Si el primer recorte al Código Penal puede entenderse en clave política, especialmente si nos fijamos en las servidumbres de las que depende la frágil mayoría socialista, el segundo no tiene más lectura que una explosión controlada y a distancia del ya incómodo Pacto Antiterrorista. Zapatero dijo no hace mucho que estaba en disposición de hablar "con todos" de terrorismo. Y lo está haciendo, con todos menos con su leal aliado en el Pacto y en la lucha antiterrorista que, sin derramar una gota de sangre y sin salirse de la Ley, está obrando prodigios.

Con el artículo 576 bis erradicado pueden volver aquellas nefastas prácticas de financiación pública del entorno de los terroristas, es decir, de los terroristas mismos que no dudaban en devolver esos fondos a la sociedad en forma de bala, en forma de zulo, o en forma de titadine. Enrique López, portavoz del CGPJ, aseguró ayer a este diario que eliminar el 576 bis "resta eficacia a la Ley de Partidos", la deja, por decirlo de algún modo, amputada de un instrumento necesario para su correcta aplicación.
La iniciativa de Zapatero por lo tanto no sólo es absurda desde el punto de vista jurídico sino tremendamente obtusa desde el político porque, en un momento en que ETA y su corte de terror están dando sus últimas boqueadas, regala a los terroristas una botella de oxígeno innecesaria. Derogar esa utilísima reforma del Código Penal es, en palabras sencillas, facilitar la financiación de actividades terroristas y eso los ciudadanos lo deben saber.

ETA-Islamistas
La Eta, superseria; los etarras, superbien
José García Domínguez Libertad Digital 23 Octubre 2004

Todos los presos de la Eta con condenas firmes, absolutamente todos, deben sus penas a magistrados de la Audiencia Nacional. Son cerca de novecientos reclusos y sus sentencias suman miles y miles de años. Ninguno de los internos islamistas que habitan las cárceles españolas, absolutamente ninguno, carga sobre sus espaldas con una sola condena emitida por ese Tribunal. Bien, pues lo iban a dinamitar, los del Grupo Islámico Armado, no la Eta. Hasta estaban dispuestos a saltarse el Ramadán para preparar el magnicidio. Tanto lo odian. Ahora, se entiende aquella conversación con remite en un hotel de la Cadena Gallizo que alguien grabó a tiempo. "Yo me llevo superbien con él, es un tío superserio", se podía escuchar en esa confesión. El tío modélico era un argelino del comando que iba a asesinar a Garzón y compañía; y su fan, un gudari de Jarrai en busca de emociones fuertes. A saber el título del cantar de gesta que debe estar componiendo a estas horas el junior de Ternera y Antza al supercolega Abdelkrim Beresmail.

Sin embargo, resultaría risible especular con que la Eta tuviera algo que ver en ese asunto. Lo certifica Pepiño Blanco, que no es como si lo avalase cualquier zurupero. Bien es cierto que Said Afif, el almuecín de la cuarta galería del presidio de Topas que coordinaba el atentado frustrado, es íntimo de Josechu, el enterrador del Excelentísimo Ayuntamiento de Hernani pluriempleado de carnicero en sus ratos libres. Mas sería inadmisible manchar el buen nombre de la Eta con la meno sombra de duda sólo por unos chiquitos de cerveza sin con la cuadrilla de Alá. Lo descarta radicalmente Felipe González, no un indocumentado de cuya palabra cupiese desconfiar.

Aunque tampoco sea mentira que en el guateque que montó el emir del trullo el 11-M, los convidados etarras compartieron mantel y risas con el lugarteniente de Allekema Lamari, que es otro tío superserio. Pero de ahí a buscarle tres pies al gato… Sería como suponer que el terrorismo tiene causas. Y ya ha dicho la vicepresidenta de Rodríguez que ni causas ni meigas, que en nada de eso cree ella, la segunda de su primero.

Meigas no, pero casualidades sí hay. De ahí que por el mar corran las liebres, la Eta robe coches delante del piso de Toro Castro, Trashorras entretenga el ocio fabricando zulos, el islam en pleno se tutee con alguien de la comisaría de Avilés, las sardinas hagan futting por el monte, las caravanas del norte coincidan el mismo día y a la misma hora con la caravanas del sur, y el jefe de la Eta anunciase que los españoles nos íbamos a enterar de lo que es capaz él, unos días antes de que nos enteráramos de lo que eran capaces los otros. De todos modos, sólo unos intoxicadores podrían sospechar de la Eta en todo lo que está pasando. Porque "ni hay pruebas, ni las habrá", como dijo… ¿Quién lo dijo?

Zapatero y el terrorismo
El peor mensaje
GEES Libertad Digital 23 Octubre 2004

Una de las misiones fundamentales de un Gobierno es preparar a la opinión pública para que sea capaz de afrontar los retos que tiene ante sí. Todos somos conscientes de que los ciudadanos rehuyen su responsabilidad, quieren oír buenas noticias y confían en poder sortear los muchos problemas que asolan al planeta. La actitud del Partido Socialista en la lucha común contra las nuevas amenazas es irresponsable. No sólo ha huido del campo de combate sino, y sobre todo, ha enviado a la sociedad el peor de los mensajes: esto no va con nosotros.

Ganaron las elecciones generales mintiendo, al vincular el 11-M con la política seguida en Irak, y ahora tratan de enfrentarse a la amenaza sólo con medios policiales. Frente a la acción decidida encabezada por Estados Unidos, nos hablan de un "diálogo de civilizaciones" que nos remite a un universo onírico y a un extraño vínculo. ¿Piensa el Sr. Rodríguez Zapatero que el islamismo representa al Islam? ¿No es acaso el diálogo entre el Islam y Occidente lo que enerva a los fundamentalistas?

Nos esperan décadas muy difíciles hasta que los sectores moderados del Islam acaben con la alternativa radical. Para recorrer este camino es muy importante educar a la opinión pública, explicarle claramente cuáles son las coordenadas en las que nos movemos, qué sacrificios tendremos que hacer y hacia dónde nos dirigimos. Por el contrario, el nuevo socialismo español desmoviliza a la sociedad, le hace creer que es posible seguir como estábamos, despreocupándonos de lo que ocurre a nuestro alrededor y cifrando la solución en diálogos y talantes.

Tardamos décadas en entender cómo debíamos luchar contra ETA. Mientras tanto cometimos todo tipo de errores, errores que supusieron fortalecer a la banda terrorista, extorsiones, miedo y muertes. La política seguida por el Gobierno del Sr. Rodríguez Zapatero no va a solucionar nuestro problema de seguridad ni va a garantizarnos inmunidad ante las acciones de los islamistas, como se ha comprobado recientemente. Lo que sí está consiguiendo es desorientar a la sociedad, desarmarla moralmente, dificultar su adaptación a un nuevo entorno. Con suerte, como pasó en la lucha contra ETA, los españoles volveremos a hallar el camino, pero el tiempo perdido nadie nos lo devolverá, como tampoco tendrán marcha atrás sus muchas y graves consecuencias.     GEES, Grupo de Estudios Estratégicos

Hablen con ellas
TONIA ETXARRI El Correo 23 Octubre 2004

Debería darles vergüenza esa incapacidad manifiesta que tienen nuestros parlamentarios para establecer un mínimo código ético frente al principal drama que sigue sufriendo este país por culpa del terrorismo. Pero no. Pasa el tiempo, cambian los gobiernos (aunque no es el caso de Euskadi), ETA está en fase terminal, a pesar de la colocación de los últimos artefactos, y en el Parlamento de Vitoria, todos enzarzados con los derechos de los presos. Todos menos la ilegalizada Batasuna, cuyos parlamentarios optaron por no intervenir. No les hacía falta porque, en realidad, el colectivo de presos ya estaba perfectamente defendido por el Gobierno.

Han pasado muchas cosas en este Parlamento desde que aquella Comisión de Derechos Humanos se desplazara a las cárceles para entrevistarse con un interlocutor de ETA. O desde que los nacionalistas gobernantes se empeñaran en denunciar en Estrasburgo la dispersión de los reclusos. Parece que fue ayer porque, ayer mismo, seguía el mismo debate, en idénticos términos, en el hemiciclo de Vitoria, a raíz del recurso presentado por el Gobierno de Zapatero contra las ayudas institucionales a los familiares de este colectivo. Casi 198.000 euros en concepto de ayuda humanitaria, según Azkarraga. Una ayuda que el Ejecutivo vasco no puede adjudicar porque no tiene competencias en prisiones, y que además, recuerdan los promotores del recurso, «no está garantizado el uso» que se va a hacer de estas partidas.

Vuelta a empezar en el Parlamento. Del dolor de las víctimas, daban cuenta el PP y el PSE, y del sufrimiento de los familiares de los presos tenía perfecto conocimiento el portavoz de EA, Larreina. El popular Abascal pedía que ese dinero se destinara a visitar las tumbas de las víctimas de ETA o a quienes se habían tenido que ir del País Vasco. No hay punto de encuentro posible. El socialista Loza no lo pudo decir más claro: aquí sufrimos todos, unos más que otros. Los muertos no pueden progresar de grado, como los presos. Existe una voluntad política de cuidar más a los victimarios que a las víctimas. La prioridad de este Gobierno está en fortalecer la comunidad nacionalista. El dolor de las víctimas es, simplemente, un daño colateral no deseado. Cuando emplazó al lehendakari a hablar con las víctimas, «hablen con ellas», no se refería a las que piensan como él sino a ese gran colectivo al que ETA arrebató la mitad de su vida y que se siente desprotegido por el Gobierno vasco.

Algo más tranquilos se han quedado quienes creyeron que Ibarretxe podía ir a la cárcel por convocar un referéndum ilegal, cuando el PP coló por la puerta trasera la reforma en el Código Penal que ahora quiere derogar Zapatero. Los socialistas aclaran que el referéndum sigue siendo ilegal. Si el Gobierno vasco continúa haciendo alarde de la ruptura de los límites de la legalidad en función de la voluntad del pueblo, en lugar de la voluntad del Derecho ¿qué hará el Estado con una ilegalidad? Este curso promete.

La tarea del ciudadano
Opinión El País  23 Octubre 2004

La policía vasca atribuye a ETA las explosiones registradas contra sendas empresas inmobiliarias en San Sebastián y las vincula con su extorsión mafiosa, que fue la motivación de la mitad de los atentados con explosivos realizados por la banda el pasado año. Según el consejero vasco de Interior, Javier Balza, la identificación y cierre de las vías de financiación de ETA sería la "asignatura pendiente". El consejero entiende también que la ampliación de las prácticas de extorsión a muchas personas busca, además de dinero, crear un clima social de intimidación.

De los papeles incautados tras las detenciones de este mes se deduce que ETA tenía un presupuesto de unos 100.000 euros al mes para gastos ordinarios (excluyendo compra de armas), lo que supone el equivalente a unos 200 millones de pesetas anuales. El dinero es la gasolina que mueve todo el entramado, y de ahí que, para derrotar a ETA, sea tan importante obstaculizar su financiación como la captura de dirigentes y arsenales. Esa prioridad implica ahora un esfuerzo por acabar con la idea equívoca de que "todos pagan" o de que "es inevitable pagar". Ni lo uno ni lo otro.

Desde que el empresario Juan Alcorta hizo pública, el 29 de abril de 1980, una carta en la que decía a ETA que no pensaba pagar, han sido muchos los que han seguido su ejemplo. Aquel mismo día, el veterano dirigente nacionalista Juan Manuel Epalza declaró que el gesto de Alcorta "nos lava la cara frente al clima de cobardía que se está apoderando de Euskadi". Poco después, el Parlamento vasco aprobaba una declaración de solidaridad con Alcorta en la que se instaba a los chantajeados a no ceder. El PNV, el Ayuntamiento de San Sebastián, las patronales, hicieron lo mismo. Años después, los empresarios y ayuntamientos de la comarca del Gohierri creaban una fundación cuya primera iniciativa fue hacer pública su voluntad de no pagar a ETA. En 1995, el entonces consejero de Interior, Juan Mari Atutxa, decía que "ceder al chantaje pagando el impuesto revolucionario es un delito" y que "la Ertzaintza perseguirá a los que paguen".

El tono de algunas reacciones contra los cocineros acusados por un etarra de haber pagado han podido ser exageradas, pero eso no justifica las del Gobierno vasco y los partidos que lo forman, que sólo han elevado la voz para pedir que se investigue la filtración de la noticia y para hablar de "linchamiento inaceptable"o de "manipulación rastrera", y también de "operación contra la imagen de Euskal Herria". Con independencia de lo que decida la Audiencia Nacional, es importante que los gobernantes apoyen y defiendan a los que no ceden, que son quienes más derecho tienen a protección. Y que animen a resistir, no a ceder. Porque resistir no es tarea de héroes, sino virtud de ciudadanos.

SEIS IDEAS IDENTIFICADORAS
Por CARLOS RODRÍGUEZ BRAUN ABC 23 Octubre 2004

Cariñosamente entrevistado en la prensa correcta, el presidente del Gobierno tuvo la amabilidad de definir «seis ideas que condensan las señas de identidad del proyecto que representamos: paz, Europa, mujer, ciudadanía, solidaridad y seguridad». Conviene repasarlas.

Primera. La paz es para el líder la retirada de Irak. Sin negar que esto le granjeó la simpatía del usualmente reaccionario «mundo de la cultura», en principio no es del todo evidente que uno contribuya a la paz animando a sus enemigos.

Segunda. Europa es la Constitución Europea, algo que no está claro que los europeos quieran en su mayoría.

Tercera. Mujer es la legislación de violencia de género, que no es patente que haya sido necesaria puesto que la violencia contra cualquiera está contemplada en las leyes, y la paridad, que sí es una agresión contra las mujeres, puesto que confunde sus méritos, que los merecen, con su sexo, que no.

Cuarta. La extensión de derechos de ciudadanía es algo en lo que puede caber de todo, salvo el derecho de propiedad, como veremos en el punto siguiente. Rodríguez Zapatero señaló como ejemplos el facilitar el divorcio y el matrimonio de los homosexuales. En ambos casos es dudoso que estas medidas puedan ser calificadas de extensiones de derechos en un sentido puro o paretiano, es decir, que sean un puro beneficio y que no generen costes ni daños para nadie.

Quinta. Las políticas llamadas «sociales» son generalmente un aumento del gasto público. Pero el presidente del Gobierno se ha negado a contemplar las consecuencias de ello; digamos, sonríe beatíficamente anunciando más becas o más pensiones, y no reflexiona ni un segundo sobre qué sucederá cuando suban los impuestos para pagar las becas, o las cotizaciones para pagar las pensiones. También se enorgulleció con la subida del salario mínimo; otra vez, esto es una patraña si no hay un análisis del efecto que puede tener, por ejemplo, aumentando el paro entre los jóvenes, las mujeres o los trabajadores con menos cualificación.

Sexta. La seguridad es para Rodríguez Zapatero la «lucha contra el terrorismo», lo que es sin duda bueno, pero sería mejor que no hubiese empezado envalentonando a los terroristas en nombre de la «paz». Y otro ejemplo que pone es el carné por puntos, una campaña que da una vuelta de tuerca más en la persecución de inocentes, de «delincuentes» sin víctimas.

Y que no se me diga que hay que reducir los accidentes, porque, por un lado, se han reducido ya marcadamente en proporción a los coches y las distancias, y por otro lado, pocos aceptarían una constante y personal vigilancia policial, o el establecimiento de la pena de muerte, para reducir los asesinatos.

Siempre he sospechado que una característica identificadora de la izquierda no es la doctrina sino la psicología, en particular el narcisismo. Lo demostró así el señor presidente: «Resumiría diciendo que hemos querido avanzar en los derechos de ciudadanía y hacer retroceder la intolerancia y la zafiedad».

Los ciudadanos están cada vez más descontentos de las administraciones
Un informe revela que las quejas han aumentado el 161 por cien durante el 2003
La atención ciudadana de la Administración deja mucho que desear, según los usuarios
Redacción La Razón  23 Octubre 2004

Madrid- El Consejo de Ministros recibió ayer un informe del Ministerio de Administraciones Públicas sobre la evaluación de la organización y funcionamiento de la Administración periférica del Estado, que pone de manifiesto que el modelo «no ha funcionado adecuadamente» y «no ha contribuido a una mayor calidad de los servicios».
Según la referencia del Consejo, en el estudio se adoptan medidas urgentes para mejorar la calidad de los servicios de titularidad estatal en todo el territorio nacional. Añade que, con esta iniciativa, además de dar cumplimiento a una obligación legal, el Gobierno ha realizado, como prometió el ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, un diagnóstico en profundidad sobre la eficacia real del modelo de Administración Periférica, con especial consideración de los servicios de extranjería y sanidad exterior.

La referencia destaca que, con anterioridad, se elaboraba «una simple memoria de actividades». Precisa que los resultados del informe son concluyentes: el modelo establecido por la Ley Orgánica de Funcionamiento de la Administración General del Estado (LOFAGE) no ha funcionado adecuadamente en la práctica y no ha contribuido a una mayor calidad de los servicios.

Afirma que los delegados del Gobierno «sólo han ejercido claramente la función de dirección que la ley les atribuye sobre la totalidad de los servicios periféricos estatales en las áreas relacionadas con la seguridad ciudadana y, muy tímidamente, respecto a los servicios que se integraron en las Delegaciones en desarrollo de las previsiones legales». Destaca que, sobre el resto de los servicios que permanecieron vinculados orgánicamente a los Ministerios, su liderazgo ha sido inexistente.

Los servicios públicos integrados y, en particular, la extranjería y la Sanidad exterior, se han deteriorado. Los problemas de comunicación y la falta de coordinación con los Ministerios, la ausencia de planificación, tanto a nivel central como en las Delegaciones, la insuficiencia e inestable comportamiento del Presupuesto y una política de personal poco coherente con las cargas de trabajo, explican este deterioro de la gestión.

El informe de Administraciones Públicas constata que las quejas de los ciudadanos han aumentado un 161 por 100 durante el año 2003. Según la referencia, el Gobierno pondrá en marcha un paquete de iniciativas para poner fin a esta situación y algunas, como el plan de medidas urgentes en materia de extranjería, ya están en desarrollo «con excelentes resultados», mientras que otras medidas se adoptarán de forma inmediata. Todas las Subdelegaciones implantarán sistemas de calidad.
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