AGLI

Recortes de Prensa     Martes 2 Noviembre 2004
La Coruña
COMUNICADO DE AGLI 2 Noviembre 2004

Otro más
Alfonso USSÍA La Razón 2 Noviembre 2004

A qué vino (de verdad) Ibarreche a Madrid
Julián LAGO La Razón 2 Noviembre 2004

LAS ELECCIONES DESDE LA MONCLOA
César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 2 Noviembre 2004

Resucita el «felipismo»
Antonio MARTÍN BEAUMONT La Razón 2 Noviembre 2004

CAMPAÑA ELECTORAL ANTINORTEAMERICANA
EDURNE URIARTE ABC 2 Noviembre 2004

Frustración segura
EL PAÍS Internacional (email) 2 Noviembre 2004

Matización
Cristina Losada Libertad Digital 2 Noviembre 2004

Impuesto alternativo
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo 2 Noviembre 2004

Vázquez devuelve hoy a La Coruña la validez de su topónimo castellano
JOSE LUIS JIMÉNEZ ABC 2 Noviembre 2004

El pleno herculino aprueba la cooficialidad de A Coruña y La Coruña
(Agencias) La Voz 2 Noviembre 2004
 
La Coruña
COMUNICADO DE AGLI 2 Noviembre 2004

La Asociación Gallega para la Libertad de Idioma (A.G.L.I.) expresa al Alcalde de La Coruña, D. Francisco Vázquez, su más cordial y efusiva felicitación, extensiva a los miembros de la Corporación Municipal que
han votado a favor de restaurar el topónimo de esta Ciudad en lengua española, el cual data del siglo XII, en un acto de gran valentía y coraje, de conformidad con lo dispuesto en la Ley de Leyes, que es la Constitución de 1.978, máxima instancia jurídica a todos los efectos, que señala, sin ambigüedades, que la lengua oficial del Estado es el
castellano, mientras que otras lenguas de algunas CC.AA. son cooficiales, lo que quiere decir que no podrán desplazar por ningún motivo a la lengua española, cosa que, de forma torticera, han intentado grupos antiespañoles.

Asimismo, A.G.L.I. expresa su repulsa a los falsos demócratas nacionalistas cuyos argumentos son el insulto descalificador y el alboroto barriobajero, en claro desprecio hacia la convivencia y la tolerancia, que debieran reinar en España.

Firmado, El Secretario; Vº Bº el Presidente.

Otro más
Alfonso USSÍA La Razón 2 Noviembre 2004

Principio mi escrito con un texto de Iñaki Ezkerra en la «Primera» de ayer lunes, uno de noviembre. El Gobierno vasco se ha querellado contra Mikel Buesa por afirmar que esa institución financia de un modo encubierto el terrorismo al destinar 197.240 euros a los familiares de los presos de ETA. La opinión de Buesa no ha caído bien en los despachos de la casa de los Ajuria, y querella al canto. Las palabras de Buesa las hicieron suyas todos los componentes del Foro de Ermua, pero la acción judicial del gabinete autonómico sólo afecta al autor de la nada injuriosa frase. Por ese motivo, Ezkerra finaliza su artículo con estas palabras: «Yo es que creo que el Gobierno vasco no ha oído bien la acusación de Mikel Buesa, que es la mía. Por si no lo ha oído, se lo repetiré para que se anime a querellarse contra mí. Ustedes financian el terrorismo».

Tan diáfana acusación, la de Iñaki Ezkerra, tendría que ser contestada por el departamento jurídico del Gobierno vasco. Se trata de una acusación durísima. De funcionar bien dicho departamento, a la querella contra Buesa habría que añadir la querella contra Ezkerra. Claro que en ambas actuaciones figuraría un dato nada favorable a la reposición del honor mancillado de ese gabinete. El reconocimiento público y contable de que el tripartito que gobierna desde la vitoriana casa de los Ajuria le ha soltado a los familiares de la ETA una cantidad fronteriza con los doscientos mil euros mientras niega sistemáticamente ayudas y compensaciones económicas y morales a las víctimas de los terroristas. Un Gobierno autonómico es infinitamente más fuerte que un ciudadano o un par de ellos.

Querellarse desde el poder omnímodo contra una persona resulta facilísimo. Después es más difícil que la Justicia le conceda la razón a un Gobierno agraviado que agravia un día sí y otro también a los vascos que se oponen a sus perversiones morales. Claro, que la gran maquinaria del poder es capaz de triturar a Buesa antes de que la Justicia lo condene o absuelva. Igual que tritura a uno se machaca a otro. ¿Qué son dos personas contra el Poder? Se ha visto recientemente con José Luis Gutiérrez, el «Guti», que tuvo la osadía de medir su fuerza, su libertad y su verdad contra la poderosa corrupción del reino de Mojamé. Así está establecido. Contra la palabra de un ciudadano el Poder tiene todas las de ganar. Creo que era de Theodorakis aquello que cantaba con su preciosa voz desafinada Georges Moustaki: «Nosotros somos dos, somos tres, nosotros somos mil veintitrés». Contra mil veintitrés, el Poder ya no puede tanto. Mil veintitrés querellas no se interponen así como así. Si el querellante es uno, hay que sumar querellados, para que así el querelloso –es decir, el quejoso, quejica o quejicoso– se lo piense dos veces antes de seguir adelante con su coacción. Así que me uno y se lo escribo también al Gobierno vasco para que lo lea y se querelle contra mí. Ustedes financian el terrorismo.

A qué vino (de verdad) Ibarreche a Madrid
Julián LAGO La Razón 2 Noviembre 2004

Dios mío la que se lió con la reaparición de Eva Nasarre, aquella profe con la que la tele nos despertaba, años ha, para mantenernos en forma, de quien seguimos ignorando si se fue a por tabaco, abandonó a su hijo hace seis años para encontrarse a sí misma o la ha abducido un extraterrestre con el que se largó. O sea que no hemos hecho toda la semana más que pensar en la Nasarre, que cuenta el Amadís en colores, y en la boda de Canales Rivera, a la que no asistió su primo Paquirrín, cosa que nos tiene a todos conturbados, lo de la gimnasta y lo del torero, claro.
Dicho de otra manera, que lo importante es intervenir en uno de esos programas en que los famosos se van al quinto coño, se ponen a parir a la vuelta o se tocan el bolo mismamente, lo cual constituye todo un ejercicio antropológico sobre los comportamientos del individuo en colectividad, que diría la Milá. Vamos, que uno no existe mientras no salga en uno de esos programas donde se cruzan improperios los participantes, o las novias, o las madres de las novias, o el novio de la madre de la novia, que por lo general han tenido una noche loca con Humberto Janeiro que es un máquina, el tío, por lo que relatan.

Así que para qué hablar de otras bodas aburridas, las de plata de los estatutos vasco y catalán, un ejemplo, que tan celebradas fueron en su día por sus señorías. Por Arzallus el primero, al que la pretensión del diputado abertzale Letamendía de incorporar el derecho de autodeterminación le pareció una extravagancia. De ahí que mejor no exhumar determinadas fotos veinticinco años después, que es como exhumar cadáveres de papel, en que los soberanistas desvelan imposturas y ventajismos.

Por eso no vamos aquí a perder el tiempo en recordar «who is who» aquel entonces del 79, pero sí recuperar para la memoria histórica entre los firmantes del estatuto de Guernica a dos grandes olvidados: el fallecido Chus Viana, un vascorrón con un par cuando sólo él y dos gatos se enfrentaban a etarras y cómplices, y el peneuvista Vizcaya, que esquiaba de película y que un día desapareció como la Nasarre, también. Más o menos como otros olvidados de la foto del estatuto de Sau, léase Triginer, el único felipista que conocimos en Cataluña en los años setenta, y Arana i Pelegrí, el cual en la pretransición nos largó en Sitges un mitin/«privé» en la torre de los suegros ricos de Morodo que hizo época, y de los cuales, de Triginer y de Arana, tampoco hemos vuelto a saber.

Así que en la solemne cumbre esa en que intervenían, dos minutos por barba, presidentes de las comunidades autónomas, Ceuta y Melilla incluidas, tenía algo de programa de famosos en que apareció Ibarreche. No sabemos si para contar con su momento «tevé» de gloria, negociar el debut en Las Ventas del sobrino torero que tiene, lo cual no deja de ser una paradoja genética soberanista, o si para pedir a ZP el indulto para Vera, que con Arzallus se comportó siempre como un caballero. No español, suponemos.

LAS ELECCIONES DESDE LA MONCLOA
Por César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 2 Noviembre 2004

DICEN que ZP tiene clavada en la memoria la conversación que mantuvo con Bush horas después de la retirada de las tropas españolas de Irak. «Se ha comportado usted como un socio de Ben Laden», le dijo éste, y lo contó inmediatamente. Luego lo confirmó el propio ZP, en plan de ofendido. Así que el viernes pasado debió de quedarse pasmado cuando vio la transmisión del vídeo de Al Yasira en el que volvía a las amenazas el jefe de Al Qaida, «su» socio según Bush.

¿Qué sucederá si gana Bush las elecciones?
Hoy puede verse con toda claridad hasta qué punto el Gobierno y el PSOE, y quienes les apoyan en el Parlamento, no han valorado de modo suficiente la gravedad de la retirada de las tropas de Irak: el daño que se hizo a EE.UU. y a sus aliados. El hecho de que la retirada hubiera sido una promesa en la campaña electoral del PSOE no altera para nada la gravedad del hecho. Si acaso, la adelanta en el tiempo, pero en todo caso ¿cómo explicarla en frío, desde la racionalidad a la que obliga el poder?

En este 2 de noviembre conviene recordar que la retirada de las tropas españolas fue un apoyo público, militar y político, al enemigo de Estados Unidos... y aliados. Fue una agresión, militar y política, al socio con el que España se había comprometido; el desistimiento de una causa común, una traición en definitiva...

¿Qué sucederá si Bush sigue en la Casa Blanca?
PORQUE la gravedad de los comportamientos antiamericanos de ZP aumenta si tenemos en cuenta que no se trata sólo del dislate de un presidente, sino que la total falta de sindéresis debe ser ampliada al contexto diplomático, militar y periodístico que la apoyó, e incluso a la parte de la sociedad española que se mostró satisfecha con el comportamiento de aquel, como revelaron los sondeos de opinión.

La irresponsabilidad colectiva había quedado patente ya en 2003 cuando se aceptó que el líder de la oposición ultrajara a la bandera de EE.UU. en el desfile nacional al permanecer sentado al paso de aquélla. De aquel populismo de carácter simbólico, se pasó al que iba a tener unos costes reales dramáticos, mensurables en vidas humanas: las muertes que se ahorraba España pasarían a la cuenta de EE.UU. y aliados.

HOY, 2 de noviembre, podemos ver cómo los populistas juegan siempre a corto plazo y dónde están los fallos de hacer de la táctica su estrategia. En el desfile de 2003 ZP actuó como actuó porque se veía lejos de La Moncloa. En la retirada de las tropas apostó contra Bush porque jugó a una eventual victoria de Kerry.

¿Y si gana Kerry? La izquierda española va a aprender tardía y dolorosamente que en EE.UU. los republicanos y los demócratas componen una nación, y que la división actual de la sociedad americana no lo es tanto como para que Kerry se retire de Irak. Así pues, ZP, Bono y Moratinos no podrán escapar a los requerimientos de la Administración demócrata, obligada a salir victoriosa de la apuesta de Irak. Tarde ya para quien ha prometido una y otra vez que nunca volverán tropas españolas a Irak «ni aun cuando se lo ordenaran las Naciones Unidas». Tarde para quien jamás se enteró de que abandonar Irak era tanto como ser, realmente, el socio de Ben Laden. Saliera elegido Bush o saliera elegido Kerry, en el día de hoy, 2 de noviembre.

Eso sería pedir demasiada imaginación a quien de modo sistemático y tan peligroso confunde la estrategia con la táctica.

Resucita el «felipismo»
Antonio MARTÍN BEAUMONT La Razón 2 Noviembre 2004

Seis meses después de llegar José Luis Rodríguez Zapatero a La Moncloa el Gobierno empieza a aparecer con peligrosa asiduidad mezclado cada mañana con personajes que llenan las páginas de «Tribunales» de los periódicos. ¿Será la cara del PSOE? La normalidad que España había conseguido con los gobiernos del PP de José María Aznar desde 1996, tras los tumultuosos gobiernos socialistas de Felipe González, se ha truncado en tan solo 180 días de poder socialista.

Hace una semana nos sobresaltaban las delictivas e interesadas filtraciones desde Instituciones Penitenciarias a medios del Imperio Polanco de conversaciones de etarras en prisión para tratar de desprestigiar la hipótesis de la conexión ETA-terroristas islámicos en el atentado del 11 de marzo.

Tan solo unos días antes volvía como una pesadilla el recuerdo del GAL y los fondos reservados por haber sido ratificada la condena por el Tribunal Supremo a siete años de prisión del ex secretario de Estado «felipista» Rafael Vera. Y metía la nariz en el asunto el presidente socialista de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra para insinuar, en defensa del ex secretario de Estado, que «posiblemente» sabía algo sobre los autores del terrorismo de Estado del GAL y que si nunca había hablado de ello era porque no se lo habían preguntado.

Pues bien, el martes pasado volvimos a recordar cómo se las gastan tres grandes fantasmas de nuestro más oscuro pasado impregnado de la real novela negra del GAL, crimen de Estado, fondos reservados, director de la Guardia Civil delincuente, Filesa, Malesa, corrupción por doquier. El ex presidente del Gobierno, Felipe González y dos de sus ex ministros de Interior, José Barrionuevo y José Luis Corcuera, presentaron una petición de indulto para evitar que su fiel «compinche» Vera ingresase en prisión condenado por esquilmar las arcas del Ministerio de Interior dejando los fondos para luchar contra el terrorismo tiritando. Y por si no era poco, el ínclito Rodríguez Ibarra reaparecía, de repente, para denunciar a través de una carta al ministro del Interior, José Antonio Alonso, que tras hablar del GAL, los fondos reservados y la honorabilidad de Rafael Vera recibía llamadas telefónicas en su despacho amenazándole de muerte.

En fin, la España «felipista»más oscura resucita para estamparse de frente con los españoles del siglo XXI.

CAMPAÑA ELECTORAL ANTINORTEAMERICANA
EDURNE URIARTE ABC 2 Noviembre 2004

Los españoles hemos puesto tanta pasión en la particular campaña electoral antiamericana a la que hemos asistido en nuestro país que esperamos casi con la misma ansiedad que los propios estadounidenses el resultado de las elecciones de hoy. Lo que no se nos ocurre pensar es que nuestra campaña antiamericana dice bastante más de nuestras carencias, de nuestros complejos y de nuestra hipocresía que de la calidad de la democracia estadounidense, de sus gobernantes o de sus ciudadanos.

Porque no hay otra forma de entender las cotas de intolerancia y de de deslegitimación del sistema político norteamericano y de la propia democracia a las que se ha dado cauce en nuestros medios de comunicación en las últimas semanas. Sin el más mínimo reparo, un medio de comunicación ha dado espacio estelar al escritor Gore Vidal, conocido por otras muchas reflexiones antidemocráticas, para deslegitimar de antemano una posible victoria de Bush con una declaración que jamás admitiría un demócrata en un proceso electoral europeo: «Las elecciones serán robadas. Por Bush». El economista Krugman ha gozado de más audiencia aún para decir cosas semejantes, y, además, se ha llevado un premio Príncipe de Asturias. Por supuesto, Saramago ha proclamado que Bush llegó al poder a través de «un golpe de Estado» sin que nadie se inmutara. Georges Soros incluso ha alertado de la presencia del mismísimo diablo en la Casa Blanca. Y las acusaciones de fundamentalismo y fascismo contra Bush y de ignorancia y primitivismo contra sus votantes se han hecho aburridas de tan repetidas.

Cuando un país se permite esta explosión de intolerancia es que el problema lo tiene él, no Estados Unidos. Y me parece que es doble. Por un lado, se compone de ese ingrediente habitual de todo el antiamericanismo europeo que es el complejo de inferioridad respecto al gigante americano que nos lleva a compensar nuestra escasa relevancia internacional con la ridícula pretensión de la calidad superior de nuestra democracia. Y he aquí a unos recién llegados dando lecciones a una de las democracias más antiguas del mundo sin importarnos hacer un despliegue de ignorancia y de declaraciones extremistas y antisistema.

Y luego está esa mezcla de vaciedad e hipocresía que preside nuestra actitud respecto a los conflictos internacionales. Porque toda la demonización de la política exterior norteamericana, que es la de Bush compartida en todo lo sustancial por Kerry, esconde nuestra propia falta de decisión y líneas de acción para actuar en la escena internacional, tanto contra el terrorismo islamista como contra otras amenazas que penden sobre las democracias. Estados Unidos no ha conseguido llevar la democracia a Irak y Al Qaeda intensifica sus atentados. Pero mientras nuestra particular campaña antiamericana arremete contra la administración Bush por ambos problemas, seguimos sin saber cuáles son las aportaciones alternativas de nuestro país más allá de nuestro idílico amor por el bien y las alianzas de civilizaciones.

Frustración segura
HERMANN TERTSCH
EL PAÍS Internacional (email) 2 Noviembre 2004

Mañana sabremos algo que nos importa y hoy ignoramos. Quienes mañana sepan lo que hoy desean, se considerarán felices. Aunque pronto habrán de comprobar, como el niño en Navidad, que el deseo complace mucho más que el objeto del mismo. Quienes confirmen lo que temen serán los primeros decepcionados. Aunque muy pronto sus problemas cotidianos le harán más soportable la angustia de saberse perdedor en una lucha épica. Nada más efectivo para olvidar el dolor por la derrota del equipo favorito que recibir el lunes en casa una notificación de embargo. Dentro de unos meses o años, unos y otros comprobarán, con alivio o rencor, que el fin del drama electoral norteamericano, en el que tanta pasión pusieron, no hace cesar el terremoto que sacude al mundo. Salvo en el caso de un empate que prolongue la congoja, felicidades y amarguras tendrán poco recorrido. George W. Bush y John F. Kerry no son iguales -todos lo sabemos ya, tanto nos han insistido-.

El primero pertenece a una iglesia muy rara, está a favor de la guerra y de los millonarios. El segundo es multimillonario, está a favor de la paz y quiere que todos los norteamericanos reciban una educación tan excelsa como la que lleva a todos los europeos a ser tan cultos, sofisticados y sensibles como siempre han demostrado. Si gana Kerry mañana, pronto los norteamericanos serán tan europeos que se unirán como una piña para lanzarse al "diálogo de las civilizaciones", entenderán por qué son ellos los culpables de todos los males de este mundo y con generosidad y comprensión se ganarán las almas de hasta los más fanáticos de sus enemigos. Lo que no deja de ser incomprensible para estas masas europeas dispuestas a hacer interminables colas por encima de las aguas atlánticas para votar contra el mal es el hecho de que el candidato del bien no le lleve 20 o 30 puntos de ventaja al estúpido y malo malísimo de Tejas. ¿Cómo un presidente que es a un tiempo Nerón y Calígula, Hitler, Pol Pot y Calvino, Stalin y Torquemada, puede aún tener el apoyo de la mitad de los electores?

Como todos no pueden ser millonarios, socios en la industria armamentista, perversos enemigos del medio ambiente o meapilas miembros de algún coro, es fácil concluir que EE UU está lleno de tontos. Para salvarlos, el diario británico The Guardian lanzó una campaña de cartas a un condado de Ohio explicando a sus votantes por qué han de optar hoy por Kerry. Es decir, como yo no puedo votar, vota tú lo que yo quiero. Un columnista del mismo diario llegó a pedir la liquidación física de Bush, tiranicidio de las almas nobles. ¡Qué listos somos los europeos! No hay que ser muy ferviente partícipe en la orgía de onanismo y autocondescendencia europea para considerar la presidencia de Bush como un accidente extremadamente lamentable. Sí hay que serlo, sin embargo, para llegar a la babeante apología de un kerrysmo cuya máxima demostración de su talante estupendo está en decirle a cada interlocutor lo que éste quiera oír. Así se cosecha cariño, pero poco respeto, como bien deberían saber los europeos.

Absortos nosotros en esta lucha del apóstol contra el dragón belicista, Vladímir Putin ha dado el golpe de gracia a la democracia y elegirá a dedo a los gobernadores en Rusia. En Bielorrusia y Ucrania ha impuesto a las fuerzas totalitarias en la mayor involución antidemocrática desde 1989. ¿A que no se han dado cuenta? En Asia, el islamismo amenaza con dinamitar los procesos democratizadores. Corea tiene su bomba atómica e Irán está decidido a tenerla. Oriente Próximo arde en una guerra que las sociedades abiertas no pueden perder si quieren sobrevivir. Y el islamismo promete seguir matando con entusiasmo. Así las cosas, las almas pías tienen asegurado el berrinche. Kerry tendría que dirigir una guerra en la que no cree, mal asunto para ganarla. Bush habría de rectificar porque su empacho de ideología ya sólo es comparable al de sus enemigos. Consuélense. Con ambos, la precariedad de nuestra seguridad y bienestar está tan asegurada como nuestra frustración.

Probst Salomon
Matización
Cristina Losada Libertad Digital 2 Noviembre 2004

Me ha alegrado saber que Probst Salomon no participa de una estupidez política harto extendida entre sectores de la izquierda norteamericana En mi anterior artículo aquí citaba yo unas palabras de Barbara Probst Salomon, que había recogido del diario El Mundo. Según aquella información (27-10) la escritora norteamericana había dicho en Madrid: "El fascismo, desde luego, es posible en EEUU, si gana Bush". Horas después de publicado mi artículo pude leer en el mismo periódico (30-10) una carta de la aludida en la que manifestaba su deseo de "realizar una matización", que era la siguiente: "No es cierto, como se afirmó en el titular de la información, que yo dijera que ‘el fascismo es posible si gana Bush’. Fui preguntada al respecto y mi respuesta fue precisamente la contraria, que yo no lo calificaría de fascismo".

No era sólo en el titular donde se recogía la idea, pero, en cualquier caso, quiero hacerme eco del desmentido. Me ha alegrado saber que Probst Salomon no participa de una estupidez política harto extendida entre sectores de la izquierda norteamericana, y otras, desde que Bush declaró una guerra al terrorismo que había asesinado a miles de personas el 11 de septiembre de 2001. Y me alegra, no sólo por el hecho en sí, que también, sino porque la escritora mantiene una relación especial con España –acompañó a los Príncipes de Asturias durante una reciente visita a Nueva York, si los periódicos no mienten– y por su parentesco con aquel gran escritor austríaco, Joseph Roth, judío, conservador, monárquico, y lúcido e implacable enemigo del Tercer Reich, aquella filial del infierno en la Tierra, en sus propias palabras.

Sólo me ha quedado la curiosidad por saber cómo calificaría la escritora el clima político norteamericano tras una victoria de Bush en las elecciones. Mejor dicho, me produce curiosidad qué calificativo pueda merecer EEUU, junto al sustantivo democracia, si ganara Bush. Y si sería diferente el calificativo si ganara Kerry. Cierto que uno es conservador y el otro "liberal" –socialdemócrata o de izquierdas, diríamos aquí–, pero unos y otros se han turnado durante decenios en la Casa Blanca sin que se alteraran los fundamentos del sistema. ¿Acaso ahora es diferente?

Una parte de la izquierda así lo sostiene. Puede atribuirse a grupos minoritarios, pero lo cierto es que en las manifestaciones contra la guerra de Irak abundaron las efigies de Bush representado como Hitler, los eslóganes como "Cowboy fascista", las camisetas contra "la guerra fascista por el petróleo", los discursos en los que se afirmaba que Bush está llevando a América "al foso de serpientes del fascismo" y por el camino de la "Alemania nazi", esto de un congresista del partido Demócrata (Major Owens). Las citas de comentaristas, artistas, actores, escritores e intelectuales que han ido por ese derrotero fácil y peligroso de la demagogia política son abundantes y a modo de resumen, remito a este artículo.

Incluso Al Gore, no un extremista, sino un dirigente del partido de Kerry, llamó "camisas pardas digitales" a los que en Internet defienden la política anti-terrorista de la Administración Bush, lo que le valió un rapapolvos de la Liga Anti-Difamación, que con buen criterio, señaló que utilizar la imaginería nazi conduce a "trivializar el Holocausto". Pero lo más sorprendente de esta deriva, que más que de política puede calificarse de histérica, es que los mismos que con tanta levedad hablan del "fascismo" de Bush, se resistan a reconocer que es en el fanatismo islamista donde más rasgos fascistas existen. Que en los que quieren imponer teocracias que anulan todas las libertades y derechos radica el nuevo totalitarismo. Ése, que debería ser el enemigo común de todos los defensores de la libertad y la democracia, no lo es. Muchos, demasiados, en la izquierda, miran para el otro lado. Y no sólo en la izquierda. ¿Hasta cuándo? Escribe Roth en una carta a Stefan Zweig: "Está claro que los imbéciles cometen estupideces; las bestias, bestialidades; y los locos, desvaríos: todo ello es suicida. Pero lo que no está claro es cuándo un entorno igualmente enfermo y desconcertado reconoce la estupidez, la bestialidad, el desvarío".

Impuesto alternativo
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo 2 Noviembre 2004

Estuvo usted rotundo, admirado Josu Jon, al explicar la posición de su partido, contraria a que los extorsionados cedan al chantaje terrorista. No faltará quien encuentre algo perogrullesca su advertencia a ETA, de que «tiene al Partido Nacionalista Vasco enfrente», aunque un servidor no comparte esa razón y acepta de buen grado lo que pudiera tener de obvia en aras de la claridad. También habría valido: «ETA ha de saber que tiene al PNV encima». Resultaría en cambio muy turbador e inconveniente enterarnos de que «ETA tiene al PNV detrás», aunque Egibar afirmó algo muy parecido en un debate con el que fue portavoz de HB, Floren Aoiz: «Si ETA y HB existen, es porque antes existió el PNV».

Algo hemos avanzado. En tiempos de su antecesor, la posición del PNV a este respecto era más tautológica. «Si se nos enfrentan nos tendrán delante», dijo Arzalluz en cierta ocasión. Claro. Y cuando se nos subían a la chepa podíamos afirmar con toda propiedad que nos tenían debajo.

Delante, detrás, encima, debajo, antes, después. Hego Euskal Herria a la hora del plan Ibarretxe se ha convertido en 'Barrio Sésamo' y no está mal dejar claros los conceptos básicos aunque esto nos lleve a repetirnos. Me parece razonable la expresión de su respeto a los extorsionados, aunque me parece aún mejor su advertencia de que no cedan al chantaje, porque tal cesión alimenta el terrorismo.

Pagar es comprar tranquilidad con sufrimiento ajeno y es un delito tipificado en el Código Penal. Ese acto puede no ser punible penal, ni socialmente cuando es de aplicación la eximente de estado de necesidad, pero tampoco debemos celebrarlo como uno de los misterios gozosos del rosario.

Me gustaría que hiciese usted pedagogía con estas ideas tan básicas, que, al parecer, no todo el mundo entiende en su entorno. Un suponer, algunos responsables de esa televisión suya, a la que llamamos pública sólo porque la pagamos entre todos. La semana pasada, un programa, caprichosamente llamado 'Políticamente incorrecto', sometió a debate o así el asunto de los cocineros, porque malamente se podía llamar debate a aquel amontonamiento de cinco contra el portavoz de ¿Basta ya! que, gracias a ETB, parecía Gary Cooper en 'High Noon'. A partir de ahora se dirá: «sentirse más solo que un constitucionalista en 'Políticamente incorrecto'». Allí, la mayoría social de ETB hizo victimismo entre pucheros contra Martínez Gorriarán, que en ningún momento discutió la maestría de los chefs en sus fogones. Es verdad que nos han dado muy buenos ratos, pero si han pagado, estimado Josu Jon, y aún conservan la vigencia sus palabras del pasado miércoles, no son un modelo cívico para imitar; esto debería quedar claro.

Vázquez devuelve hoy a La Coruña la validez de su topónimo castellano
El alcalde se acoge a la Ley de Grandes Ciudades, mientras PP, BNG, Xunta y lingüistas le acusan de vulnerar sentencias del Supremo y el TSJG a favor del gallego
JOSE LUIS JIMÉNEZ ABC 2 Noviembre 2004

LA CORUÑA. El pleno del Ayuntamiento coruñés aprobará hoy, gracias a la mayoría absoluta de que goza el grupo socialista, la cooficialidad de A Coruña y La Coruña como topónimos de la ciudad. La iniciativa, decisión personal de Francisco Vázquez basándose en los poderes que al pleno del Consistorio le otorga la nueva Ley de Grandes Ciudades -«la alteración de la capitalidad del municipio y el cambio de denominación de éste»-, planta cara al actual marco legal autonómico.

Según la Ley de Normalización Lingüística de la Xunta, aprobada en 1983, todos los topónimos de la Comunidad deberan figurar en gallego para gozar de validez legal. Sin embargo, para Vázquez «la verdadera normalización de la situación lingüística consiste en admitir como normal la situación que se ha dado siempre» en la ciudad, esto es, que A y La Coruña compartan oficialidad.

Ataques a Vázquez
Uno de los órganos más beligerantes con la decisión del alcalde herculino es la denominada «Mesa por la Normalización Lingüística», plataforma en manos del nacionalismo extremista que llevó a los tribunales a Vázquez por negarse a sepultar la terminología en castellano de su ciudad. El Tribunal Superior de Justicia de Galicia y, en 2000, el Supremo, dieron la razón a la Mesa y obligaron al primer edil coruñés a prescindir de la «L».

El presidente de la Mesa, Carlos Callón, ha emplazado al líder de los socialistas gallegos, Emilio Pérez Touriño, a que obligue a Francisco Vázquez a acatar las decisiones judiciales y dé marcha atrás en sus intenciones. Touriño, no obstante, ha eludido manifestarse al respecto, y evita tanto desautorizar a uno de sus activos políticos más importantes en Galicia como dejar en evidencia su «galleguismo».

El consejero de Educación, Celso Currás -responsable autonómico de política lingüística-, indicó que su departamento no tiene «competencias exclusivas» en las toponimias, pero anunció que estudiará la propuesta del alcalde «y si fuese necesario, se recurrirá a la vía judicial» para defender que «A Coruña no tiene otra forma con validez legal». Por lo pronto, el BNG ha interpelado al Ejecutivo de Fraga, que deberá explicar en el Parlamento las acciones que tomará.

TOPÓNIMO
El pleno herculino aprueba la cooficialidad de A Coruña y La Coruña
Los socialistas han aprobado en solitario la moción presentada por el alcalde ante la abstención del PP y el rechazo del BNG.
Los partidos políticos en el Congreso, salvo PP y PSOE, señalan como «ilegal» el cambio
(Agencias) La Voz 2 Noviembre 2004

El pleno del Ayuntamiento de A Coruña ha aprobado la moción presentada por el alcalde, Francisco Vázquez, por la que se establece la cooficialidad del topónimo de la ciudad en castellano y en gallego.

La iniciativa salió aprobada con el voto a favor del Grupo Socialista, que cuenta con mayoría absoluta en la corporación, la abstención del PP y el rechazo del BNG.

En la sesión plenaria, Francisco Vázquez sostuvo que la iniciativa se hace «desde el respeto a la legalidad» y que con ella se pretende «dar respuesta a la realidad social e histórica de la ciudad».

Por su parte, el portavoz del PP, Fernando Rodríguez Corcoba, explicó que su grupo se abstenía por tener dudas acerca de la legalidad de la moción.

No obstante, apostilló que si el PSOE no tuviera mayoría absoluta y, por consiguiente, hubieran sido necesarios los votos del Grupo Popular, el PP hubiera apoyado la iniciativa. Se da la circunstancia de que los concejales del PP acudieron a la sesión vestidos con camisetas blancas en las que figuraba la letra «L».

En cuanto al portavoz del BNG, Henrique Tello, señaló que se trataba de una moción «sin contenido político ni ideológico», y que con la misma se buscaba la «crispación social».

Incidentes
En plena sesión, entre el público que estaba presente en el salón de plenos un grupo comenzó a llamar «franquistas» a los ediles del PSOE, lo que motivó que el alcalde mandase a la Policía Local que los desalojase e identificase.

Entre las nueve personas que componían dicho grupo se encontraban la ex diputada autonómica del BNG Pilar García Negro y el secretario comarcal de la intersindical CIG, Paulo Carril, así como integrantes de la Mesa pola Normalización Lingüística.

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