AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 8 Noviembre 2004

Discurso contra la verdad
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo 8 Noviembre 2004

Las facturas de la debilidad
Luis María ANSON La Razón 8 Noviembre 2004

SOMOS MALDITOS INFIELES
Valentí PUIG ABC 8 Noviembre 2004

¿Dialogar o claudicar
José María Carrascal La Razón 8 Noviembre 2004

SALUTACIÓN DEL OPTIMISTA
Jaime CAMPMANY ABC 8 Noviembre 2004

El enemigo en casa
Juana Salabert La Razón 8 Noviembre 2004

Columnistas bajo sospecha
Agapito Maestre Libertad Digital 8 Noviembre 2004

La bendición de las Azores
Fernando Díaz Villanueva Libertad Digital 8 Noviembre 2004

Algo se mueve en ETA
PABLO MOSQUERA La Voz 8 Noviembre 2004

Una ayuda envenenada
Editorial El Ideal Gallego 8 Noviembre 2004

Valenciano, catalán, balear...
Cartas al Director ABC 8 Noviembre 2004

No estás solo
Cartas al Director El Correo  8 Noviembre 2004

«Austeridad» autonómica
Editorial La Razón 8 Noviembre 2004

Fondo del pozo autonómico
Nota del Editor 8 Noviembre 2004

Los funcionarios autonómicos se cuadruplican en 17 años mientras los estatales bajan un 20%
Redacción La Razón 8 Noviembre 2004

Lamari, cerebro del 11-M, recurrió su decreto de expulsión desde la cárcel y nunca se ejecutó
VIRGINIA RÓDENAS ABC 8 Noviembre 2004

Un compinche de los confidentes Toro y Trashorras trajo armas para ETA desde Francia
Libertad Digital 8 Noviembre 2004

Vargas Llosa arremete en un artículo contra Zapatero llamándole «puta triste» de Castro
L. R. N. La Razón 8 Noviembre 2004

«Es muy duro perder a alguien, pero lo es más morir en vida»
L. R. N. La Razón 8 Noviembre 2004

«Es muy duro perder a alguien, pero lo es más morir en vida»
DAVID GUADILLA BILBAO EL Correo 8 Noviembre 2004

El PP denuncia que Zapatero despenalizó la financiación de Batasuna para contentar al PNV
Agencias Libertad Digital  8 Noviembre 2004





 

Discurso contra la verdad
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo 8 Noviembre 2004

La idea de que el final del terrorismo etarra puede estar cerca es una percepción extendida en la sociedad vasca y en la clase política, aunque es posible que muchos de los que ahora forman parte de ETA no lo sepan o no opinen lo mismo. La carta del ex dirigente de la banda Francisco Múgica Garmendia, conocida la semana pasada, evidencia que la convicción de la derrota está instalada al menos en una parte de las clases pasivas de ETA, las que esperan en la cárcel el final de la guerra que han alimentado durante tanto tiempo.

Argumentos similares a los expuestos en esa carta fueron rechazados en el debate habido en el seno de ETA a finales de 2002 y principios de 2003, del que salió la decisión de continuar adelante con las armas. No obstante, la situación propicia que se reabran debates públicos acerca de cómo debe ser el final del terrorismo. La semana pasada, en las páginas de este periódico, cinco profesores universitarios abogaban por facilitarle a ETA la elaboración de un discurso «en el que otorgue sentido tanto a su pasado como al cese de su actividad», que le ayude a hacer «una interpretación políticamente creíble y soportable de su cese», soportable, decían, para sus seguidores.

Uno de los frentes de lucha que se han librado contra ETA ha sido el ideológico. Los demócratas han sostenido que no había ninguna razón histórica ni de otro tipo que justificara el asesinato con pretensiones políticas. Se ha trabajado a fondo para deslegitimar a ETA con la convicción de que era la forma más segura de atajar el reclutamiento de nuevos miembros y de cuestionar sus razones. Permitirle ahora, en el final de su historia, un discurso con el que justificar su pasado sería una temeridad y un contrasentido. Una temeridad porque equivaldría a instalar una de esas disposiciones adicionales que tanto gustan al nacionalismo para que los compromisos sean sólo provisionales y para volver hacia atrás cuando se considere conveniente. Y un contrasentido porque atentaría contra el trabajo realizado para dejar a ETA sin argumentos, además de sin armas.

ETA tiene que ser derrotada policialmente, pero también en el terreno político. No puede quedar ningún resquicio que sirva de argumento a los más radicales o a una nueva generación violenta para continuar con las armas, ahora o dentro de algún tiempo. Si se aceptara alguna justificación histórica para ETA, aunque fuera simbólica y con el propósito de que desapareciera, se estaría admitiendo que hubo razones para el crimen.

La única memoria que debe quedar es la verdad de las víctimas. El poeta Juan Gelman, que perdió a su hijo y a su nuera en la guerra sucia de los militares argentinos, reclamaba en 1997 justicia para las víctimas de la dictadura, recordando que para los atenienses «el antónimo de olvido no era memoria, era verdad». Verdad y no discursos maquillados al gusto del verdugo.

Las facturas de la debilidad
Luis María ANSON de la Real Academia Española La Razón 8 Noviembre 2004

Ya sabemos lo que Zapatero ha pagado a Carod Rovira para mantener la estabilidad parlamentaria de su Gobierno en los primeros presupuestos: 400 millones de euros. No es la primera ni será la última de las facturas que, en dinero contante y sonante o en especie de concesiones ideológicas o competenciales, abonará el líder socialista a sus apoyos parlamentarios. Izquierda Unida y Coalición Canaria también han recibido lo suyo. Zapatero I, el de las mercedes, es pródigo en sus dádivas. Paga con pólvora del rey, a cargo de los impuestos que agobian a los españoles.

El sistema mayoritario británico o la fórmula a doble vuelta francesa producen mayorías que evitan el chantaje de los pequeños partidos, los cuales, en una democracia pluralista, tienen derecho al respeto y la consideración no a chulear al Ejecutivo. La Francia de la IV República se hizo ingobernable. De Gaulle, para evitar la coacción del partido comunista minoritario, estableció un sistema electoral tan útil que, gracias a él, el lepenismo ha sido sólo una anécdota. Con el sistema electoral español, Le Pen se habría convertido en el árbitro del Parlamento como ahora lo son en España IU y ERC.

La debilidad de Zapatero, su talante pródigo y su mano larga nos están conduciendo a una interminable caravana de dádivas y concesiones. Algunas se harán irreversibles, descoyuntando el entero sistema edificado con tantos esfuerzos y tan complejas argamasas en los años de la Transición. No hay desgracia mayor para un pueblo que un Gobierno débil.

SOMOS MALDITOS INFIELES
Por Valentí PUIG ABC 8 Noviembre 2004

INAUDITAS oleadas de rencor baten el viejo zócalo del continente que inventó la Ilustración y el «habeas corpus». Esos borbotones de intolerancia violenta proceden de un sector fanatizado de la población inmigrada de origen musulmán. Ayer ABC publicaba la conversación de la célula terrorista del 11-M, antes del suicidio. «No te tienen que dar pena los malditos infieles porque nos tienen declarada la guerra», dijo Rachid Oulad por teléfono móvil. Mientras tanto, la Unión Europea dicta un plan de cinco años para la lucha contra la inmigración ilegal y lo hace con una exasperante morosidad que contrasta con la presta decapitación institucional de Rocco Buttiglione, quien casualmente tenía esbozada una actuación más operativa y diligente contra los riesgos de esa inmigración fuera de la ley. Para el neototalitarismo islamista, la tolerancia europea no es más que una prueba de flaqueza y miedo.

Este fin de semana otro contingente ilegal ha sido interceptado en aguas de la isla de Fuerteventura. Es un día a día que genera agudas reacciones sociales sin que la política arbitre soluciones prácticas. Un caso paradigmático está siendo Holanda, país muy avanzado en las tesis de la permisividad y del asilo político. Ahora la proverbial paz social holandesa queda al pairo con el asesinato del cineasta Theo van Gogh en las calles de Amsterdam, a manos de un inmigrante fundamentalista de origen magrebí, asistido entre otros por un inmigrante de doble nacionalidad española y marroquí. El delito de Van Gogh había sido dirigir un documental crítico y provocador sobre el trato que el Islam da a la mujer.

EL disidente húngaro Gyorgy Honrad, en tiempos de la guerra fría, dijo que los europeos occidentales se habían acostumbrado a vivir confortablemente de espaldas al muro de Berlín. Timothy Garton Ash añade que a los europeos occidentales que vivían tan cómodamente no les gustaba oír que en la Europa del Este hubiese gentes insatisfechas con el orden de Yalta. Algo similar puede estar ocurriendo en la Unión Europea con los diez millones de inmigrantes de origen musulmán: la incomodidad sólo se advierte cuando el sector de islamistas radicales ataca en Madrid o asesina en Amsterdam. De hecho, en los mapas del «salafismo-jihadista» Europa es estrictamente un campo de batalla.

En Holanda, el Gobierno va a tomar medidas rigurosas contra la «jihad», como permitir en su caso la revocación de la doble nacionalidad para que puedan ser deportados los sospechosos de actividad terrorista. En realidad no es paradójico que el islamismo radical opere tan agresivamente en el país que más receptivo ha sido con la inmigración, más transigente, más protector del asilado político, una política humanitarista que ha dado lugar a grandes bolsas de fraude. Así lo denunciaba el populista Pym Fortuyn, amigo de Theo van Gogh, antes de ser asesinado por un activista de los derechos de los animales.

LOS presuntos cómplices detenidos después del asesinato de Theo van Gogh tuvieron contacto con uno de los sospechosos del atentado de Casablanca. Esas tramas en la sombra reclutan sus guerreros en las mezquitas o -como se ve en España- en las cárceles. El tiempo que se tarde en activar todos los dispositivos de protección será impagable. Este despertar de los profetas del odio busca irrumpir en la antigua y frágil sístole y diástole de la libertad. Ser un maldito infiel va más allá de la retórica «jihadista» y convierte a todos en objetivo. Explícita o espontánea existe una internacional del neototalitarismo islamista dispuesta a alentar un choque de civilizaciones. Malditos infieles, sospechosos habituales: somos consumidores de relativismo ante el nuevo plan de una teocracia a sangre y a fuego.     vpuig@abc.es

¿Dialogar o claudicar?
José María Carrascal La Razón 8 Noviembre 2004

Estoy totalmente de acuerdo con nuestro presidente cuando dice que ha cambiado la confrontación por el diálogo en el gobierno de España. Lo malo es que sólo dialoga con quienes intentan trocearla, ignorando por completo al resto. Cuantas decisiones ha tomado en los seis meses que lleva en el cargo han sido sin la menor consulta al principal partido de la oposición, y en algún caso incluso, como el de los nombramientos de la cúpula judicial, traicionando el pacto alcanzado con él durante la anterior legislatura. Algo parecido puede decirse del trasvase del Ebro, los matrimonios homosexuales, la adopción de niños por parte de éstos, la reforma educativa o las relaciones con la Iglesia. Por no hablar ya de la política territorial. En ese terreno, no es que no haya contado con el PP. Es que ni siquiera ha contado con aquellos de su partido que ven con aprensión los grandes cambios que se barajan en el actual ordenamiento. Y no me vengan con que la famosa Conferencia de Presidentes de Comunidades Autónomas refleja un talante dialogante. La tal conferencia semeja más bien la hoja de parra para cubrir las vergüenzas del Gobierno en un tema donde nos jugamos la substancia de nuestro país. O puede ser simplemente la coartada para hacer concesiones a aquellos presidentes que menos les gusta España y más distancia tratan de poner con ella. La foto final del encuentro, con Zapatero entre Ibarreche y Maragall, como un detenido entre dos guardias, lo decía todo.

En cuanto al escenario exterior, que le pregunten a los norteamericanos cuándo y cómo Rodríguez Zapatero negoció con ellos la salida de las tropas españolas de Iraq. Es verdad que está tratando de compensar ese distanciamiento con la aproximación a París y Berlín. Es verdad también que en esas y otras capitales están encantados con el nuevo presidente del gobierno español. ¿No van a estarlo si les da cuanto desean? Cedió la cuota de poder que España había alcanzado en Niza. Cedió en que se firmase en Roma, en vez de Madrid, la nueva Constitución Europea. Cedió en Gibraltar ante los ingleses. Cedió en el Sahara ante los marroquíes. Así, cualquiera. Así se hace uno popular en menos que canta un gallo. Cediendo ante todos cuanto le piden. Lo difícil es lo otro, aguantar, resistir, convertirse en antipático. Pero no ceder en las cuestiones fundamentales del país. Pues sonreír y claudicar está al alcance de todo el mundo. En seis meses, José Luis Rodríguez Zapatero ha cedido más que Aznar en ocho años. Y lo malo es que algunas de las cosas que ha cedido, dentro y fuera, son ya irrecuperables. Tres años y medio más de este talante dialogante, y nos quedamos en calzoncillos. Si hay suerte. Da la impresión, en fin, de que a nuestro presidente le falta aprender incluso la primera lección de un gobernante: es mucho más importante ser respetado que querido.

SALUTACIÓN DEL OPTIMISTA
Por Jaime CAMPMANY ABC 8 Noviembre 2004

A VER, hala, venga, pronto, que resucite Rubén Darío, que le tengan preparada su copa de absenta y que escriba una nueva salutación del optimista dedicada a Miguel Ángel Moratinos. Este Moratinos ha saludado el triunfo electoral de Bush con dos afirmaciones esplendorosamente hispánicas y ditirámbicamente batuecas. Con tales manifestaciones, el metternich de los madriles deja resuelta de un plumazo la tirantez existente entre la Casa Blanca y la Moncloa después de la retahíla de sandeces que enhebró, una tras otra, el nunca bien ponderado Zapatero, o sea, el Zapatero prodigioso.

Uno. Ha dicho Moratinos o la fuerza del sino que la nación que más y mejor puede ayudar a Norteamérica en esta compleja y conflictiva coyuntura internacional es propia y precisamente España. Moratinos tiene en su mano la llave para que Bush II triunfe en esta su nueva legislatura y deje de hacer esas ordinarieces bélicas que tanto disgustan a Llamazares, a Pilar Bardem y a Pedrito Almodóvar. Bueno, ministro, macho, y si eso es así, ¿por qué han estado ustedes haciendo todo lo contrario, galopín?

Vamos a ver. Primero, el presi se queda sentado al paso de las Barras y Estrellas; después, meten en el programa electoral lo de traerse las tropas de Iraq; luego, se las traen dándose con los talones de los botos en el fondillo del caqui; más tarde el Zapa se va a Túnez, allí donde el socialista Craxi tenía la palmera de los bajamaneros, o sea, como los famosos de aquí, y desde allí invita a la concurrencia a que tome ejemplo de España, se lleven todos a las tropas y dejen a Bush en Iraq con el culo en las goteras, y por fin se lanza el Gobierno, y usted el primero, a pedir árnica para Fidel Castro, ese Abraham Lincoln del Caribe, huésped generoso de discrepantes. Reconocerá usted, ínclito Moratinos, que Bush podía haber dicho a ZP: «No me mande más jamones». Pero como es un ranchero rústico y de verbo directo, solamente dijo: «Se ha comportado usted como un aliado de Bin Laden».

Dos. Ha dicho Moratinos, a pares los desatinos, que lo que él puede encarrilar en un santiamén es el zafarrancho del Oriente Próximo, o sea, la marimorena que se traen desde hace décadas los moros y los judíos. Pero hombre, ministro, macho, eso se dice antes y no precisamente cuando a su amigo del alma Yaser Arafat lo tenemos cerebralmente muerto, que ya no está el hombre para nada, ni siquiera para dar el habla con la palabra «paz». Eso se dice antes, tronco, y ya podía estar ese contencioso dormido en el archivo de las peleas entre judíos, moros y cristianos, el yihad, la cruzada, el éxodo, la órdiga.

Ahora que al parecer Bush va a prescindir de Colin Powell, podría usted aspirar a la Secretaría de Estado del Gobierno estadounidense y que lo pongan a arreglar lo del Próximo Oriente. Usted haga como los árbitros de fútbol: Sharón y el heredero de Arafat que se den la mano, un golpecito en la espalda y, hala, a jugar. Y mientras tanto, el resucitado Rubén Darío, que ya estará con la torrija de absenta, que vaya terminando su «Salutación del optimista», dedicada al perínclito Miguel Ángel Moratinos, Remendador de Oriente.

El enemigo en casa
Juana Salabert La Razón 8 Noviembre 2004

Los ciudadanos europeos sabemos muy bien del trágico precio, pagado en sangre inocente y generosa derramada por millones en nuestro continente, de las libertades civiles conquistadas una tras otra a lo largo de nuestra tormentosa Historia de siglos. Herederos de los ideales de 1789, el derecho al voto y a la libertad de expresión, la lucha por la igualdad femenina, la semana laboral de cuarenta horas, la educación pública o la asistencia sanitaria son el fruto de una serie de conquistas democráticas arrancadas a tiranías y regímenes absolutistas en pasados no tan lejanos. O al menos deberíamos saberlo, so pena de convertirnos en seres alienados y «ahistóricos» que desconocen sus orígenes y creen que el mundo se limita a las 625 líneas de una pantalla plana donde todo y nada sucede a la vez lejos de nuestro horizonte visual. Pero justamente porque nada sucede ni «fuera» ni «lejos» de nosotros, el asesinato, por parte de un integrista islámico, de un polémico cineasta holandés llamado Theo Van Gogh (era bisnieto del hermano del pintor) en una plácida calle de Amsterdam debería de nuevo hacernos reflexionar sobre la llamada «multiculturalidad».

No importa aquí si el vilmente asesinado director, que rodó un cortometraje con la diputada de origen somalí Ayan Hirsi sobre el más que real sometimiento de la mujer en el islam, era justo o injusto en sus opiniones; lo que importa es que murió en su país apuñalado y tiroteado por «tener opiniones» mientras paseaba en bicicleta por una de las ciudades más abiertas y tolerantes del mundo. Como el escritor francés Houellebeq, como el pobre Salman Rushdie, musulmán liberal perseguido durante décadas por los sicarios de los ayatollás por el «delito» de haber escrito una novela que «disgustó» a quienes creen que la letra con sangre entra y que no hay más letra que la coránica, este holandés es una víctima de la libertad de expresión amenazada por estos yihadistas filonazis asentados en Europa en guerra contra nuestras democracias de «infieles».

Se equivocan quienes bienintencionadamente defienden una «Europa multicultural» porque el pensamiento teocrático islamista abomina de lo «multicultural». «El orden de lo profano no debe edificarse sobre la idea del Reino divino», escribió Walter Benjamin. Cuando la Francia republicana tiene que defender el laicismo de sus escuelas a capa y espada frente a los defensores del «velo» islámico, cuando los intelectuales saben que criticar los aspectos más brutales y anacrónicos de esa religión entraña peligros de «muerte», cuando las mezquitas financiadas con dinero saudí pueden instalarse libremente en nuestros países, pero no así templos de otras religiones en el rigorista territorio de una Arabia Saudí en el punto de mira de Amnistía Internacional, ¿no cabe acaso pensar en un asalto a nuestro orden de lo profano, las instituciones garantistas de nuestra vieja Europa? Europa no puede perder de vista al «enemigo en casa», ese que odia la sociedad civil y debe, y puede, a cambio impulsar reformas de modernidad en el mundo islámico sin ceder ni un ápice de sus señas de identidad.

Reacciones a la victoria de Bush
Columnistas bajo sospecha
Agapito Maestre Libertad Digital 8 Noviembre 2004

Los resultados electorales de EEUU han puesto en cuestión, definitivamente, a Europa, a la más nihilista UE, entregada a los dictados más irracionales del multiculturalismo tercermundista de corte afrancesado. La elección de Bush ha puesto en evidencia la debilidad mental de unos intelectuales que han cambiado el respeto a la verdad por una equiparación suicida de "valores culturales". Además, el comportamiento de los electores de EEUU ha puesto al descubierto la falta de coraje moral de unos gobernantes que cierran los oídos cuando oyen la palabra patria; o peor, cargan contra ella valiéndose de las mismas leyes que les permiten manifestar sus aviesas pretensiones. EEUU ha puesto, al fin, en su lugar a quienes matan todo aquello que les procura vida.

EEUU, pues, no está bajo sospecha. Quienes están cuestionados, de verdad, son los intelectuales, comentaristas políticos y "filósofos" que han dado apoyo, bajo el asalto concertado de unos "saberes" más o menos objetivos, a unos políticos que ha querido sepultar la idea de libertad sin que nadie se conmoviera. El pueblo americano ha vuelto a dar una prueba para que el mundo entero no sienta miedo de la libertad. Genuina base de la civilización occidental y, quizá, único paradigma para universalizar otras "culturas". Han ganado los valores morales que soportan a la nación americana desde su fundación hasta hoy. Ha ganado Bush contra el oportunista Kerry. Ha ganado la convicción de que la libertad marcha íntimamente unida al carácter religioso de los norteamericanos. Otra vez, como en la época de la fundación de EEUU, libertad y religión reinan, como dijo Tocqueville, juntas sobre el mismo suelo.

Contrasta esa posición con la de Europa, con la de unos nihilistas líderes políticos, que no saben qué hacer con la cultura cristiana, con una civilización, sin la que ellos les resulta imposible comprenderse. El nihilismo suicida de Europa, de los políticos y comentaristas de prensa, junto al izquierdismo obtuso de la prensa neoyorquina han sufrido un terrible castigo, pero no quieren enterarse. Algunos comentarista de la prensa neoyorquina, vicaria de los dictados del izquierdismo europeo, lejos de rectificar sus perversos análisis, sus reproches hacia el ciudadano que vota por convicciones religiosas, sigue hablando de un fundamentalismo religioso que sólo existe en su dogmática mentalidad. Un tal Friedman, periodista del The New York Times, es todo un ejemplo de esta resentida mentalidad. Pocas veces había hablado en sus columnas de los recursos morales y espirituales de EEUU, pero, después de la victoria de Bush, también él se considera partidario de esa energía religiosa, aunque nunca, según él, la hubiera utilizado como los republicanos. ¡Cuánta inmoralidad, cuánta mala fe, contiene esta posición! Apelan a la verdad, cuando saben que ellos sólo defienden mentiras, puros engaños, para "justificar" el oportunismo, siempre nihilista, del Partido Demócrata.

Por eso, por su falta de honestidad, nadie se llame a engaño sobre la maldad de quienes critican los resultados de estas elecciones. Su ingenuidad es falsa. Su voluntad de verdad es un engaño. Y su inocencia es la careta para ocultar la puerilidad e infantilismo de sus pobrísimas columnas. Pequeña comedias que mueven antes al desprecio que a la mueca risueña.

Geoestrategia
La bendición de las Azores
Fernando Díaz Villanueva Libertad Digital 8 Noviembre 2004

El triunfo de Bush en las elecciones americanas de la semana pasada ha servido de confirmación que, hasta políticamente para sus mentores, la guerra de Irak fue un acierto Que la intervención aliada en Irak fue necesaria creo que, tras ver que el país se ha librado de un tirano sanguinario, es algo que huelga recordar. Los iraquíes han ganado mucho con la valentía que el ya reelecto presidente Bush tuvo al proponer a la comunidad internacional acabar con la dictadura sadamita. Y no sólo por la recuperación económica, que, aunque los medios occidentales traten de no mostrar a su audiencia, es efectiva y está beneficiando a la práctica totalidad de un pueblo que las ha pasado canutas en la última década. Los iraquíes, a pesar de que una miríada de asesinos la traten de reventar a cualquier precio, celebran en su mayoría la intervención aliada y la libertad que han traído bajo el brazo los soldados americanos, británicos o australianos.

La liberación de Irak empezó un 16 de marzo de hace un año y medio, en las islas Azores y con una cobertura de prensa sorprendente. En el archipiélago que está a mitad de camino entre Europa y América se reunieron el presidente Bush, el premier británico Tony Blair, José María Aznar y el primer ministro de Portugal, que ejerció como anfitrión del evento. Sólo faltaba el australiano John Howard, liberal entusiasta y partidario de la intervención, que quizá por no ser Australia un país Atlántico no asistió a la reunión. La prensa europea, y en especial la española, no ahorró críticas al encuentro al que veía –con buen criterio– como antesala para el inicio de la intervención. Se les llamó de todo, de todo lo malo se entiende, y empezaron las cábalas para ver cuánto tiempo duraban cada uno de ellos en el cargo. Los más conspicuos analistas políticos, dejándose llevar por la mística antiyanqui –que suele llevarse fatal con la realidad–, se juramentaron contra los miembros de la célebre foto de las Azores y auguraron desde sus cátedras mediáticas que todos perderían el poder en la siguiente cita electoral.

A la vuelta de un año casi exacto esos mismos expertos creyeron ver en las elecciones españolas la primera señal de que su vaticinio se cumplía inexorablemente, de hecho, algunos hablaban hasta de la maldición de las Azores. Pasaron por alto que José María Aznar no había, en ningún momento, perdido las elecciones sino que lo había hecho Mariano Rajoy, y no precisamente por el reducidísimo contingente que el Gobierno español había enviado a Irak –poco más de mil soldados y un barco de la armada– sino por la campaña de desinformación que siguió a la matanza islámica del 11 de marzo.

En cuanto al portugués Durao Barroso no tuvo siquiera tiempo de revalidar su mayoría. Meses después de acoger en las Azores la reunión de la discordia fue propuesto como Comisario Jefe de la Comisión Europea para suceder a Romano Prodi, un caramelo que no se entrega, precisamente, a un político marcado por el presumido estigma de las Azores. Al otro lado del mundo, John Howard, que fue duramente criticado por la izquierda australiana y ninguneado por la europea, cosechó una victoria histórica en las elecciones de octubre, frustrando las esperanzas de su oponente laborista cuya promesa estrella era retirar las tropas australianas de Irak.

El triunfo de Bush en las elecciones americanas de la semana pasada ha servido de confirmación que, hasta políticamente para sus mentores, la guerra de Irak fue un acierto. Tan sólo queda Tony Blair por refrendar su decisión de alinearse con el "Eje del bien". Tras un año complicado en el que ha habido de todo los últimos sondeos indican que Blair se recupera y podría ser que los británicos le permitiesen quedarse en el 10 de Downing Street otra legislatura más.

Los que no parecen tenerlo tan sencillo son los que se erigieron entonces como portavoces de la paz. La ONU está enredada en un sucio asunto de corrupción a cuento del programa "Petróleo por alimentos", que, todo sea dicho, a los únicos que dio de comer fue a los jerarcas del régimen de Sadam Hussein. El presidente francés, Jacques Chirac, no volverá a presentarse a las unas presidenciales que, hace dos años, ganó gracias al fantasma Le Pen. Por último, el canciller Gerhard Schröder, se las ve francamente negras de cara a los comicios de 2006. La economía germana no termina de despegar y muchos alemanes no han terminado de entender el gratuito e innecesario enfrentamiento con los Estados Unidos, nación a la que los alemanes tienen mucho que agradecer.

Quizá, ahora que la realidad se empeñado en chafar las sesudas predicciones de nuestros expertos en política internacional y geoestrategia, alguno recupere la cordura y empiece a ver las cosas como son y no como le gustaría que fuesen.

Algo se mueve en ETA
PABLO MOSQUERA La Voz 8 Noviembre 2004

¿QUIÉN MANDA? Ha sido siempre la cuestión fundamental en el Movimiento de Liberación Nacional Vasco, llamado izquierda aberzale. La pugna entre pistoleros y políticos se saldaba con atentados, que eran mensajes de fortaleza para el interior de la organización, cuando surgía la discrepancia o el desánimo.

ETA pudo permitir cambio de presos por tregua casi definitiva. Pero aquello que tuvo muchos partidarios en unas Navidades lejanas, en las que la Mesa de Ajuria Enea estaba comprometida, quebró y puso a pistoleros duros encarcelados, que se habían comprometido en la operación, en una situación de grave riesgo, que hubo que proteger con escoltas policiales. Otras veces, personajes como la famosa Amboto, recientemente detenida, impedían cualquier cambio que no pasara por seguir matando.

Así se explica que para desmantelar ETA-PM muchos pidieron ser encarcelados, era más segura la cárcel que la calle.

Contaba Teo Uriarte, juzgado y condenado en el proceso de Burgos y hoy cargo electo del PSOE en Vizcaya, poco después del asesinato de Yoyes, que él había sentido el miedo ante la amenaza de la jefe Yoyes, cuando le comunicó que dejaba la lucha armada por entender que ya no luchaban contra el franquismo.

Ahí han estado las claves de la presencia del terrorismo etarra. Una juventud adoctrinada en el odio a España, que poco a poco va del activismo callejero a la incorporación, a veces forzada por la huida de la policía, a un comando de pistoleros. Unos pistoleros duros, que no saben más que matar, que terminan por retroalimentarse con la teoría de la victoria final que ofrecer a un pueblo vasco oprimido y encarcelado.

Hoy, sin el ideólogo y la general (Antza y Amboto), ETA está en condiciones de hacer debate interno, que es lo que están proponiendo Pakito y Macario, personajes que ocuparon, desde la etapa Artapalo hasta la caída de Bidart, las tesis más duras de la organización. Y es que en las cárceles se está mal, peor cuando no hay señales de negociación o todo indica que van perdiendo¿ Por eso, a los presos y sus familias, a los que siempre se utiliza, se les hace creer que son los héroes de una historia próxima a terminar bien. Hoy están moviéndose y buscando una salida a su situación. Si la autoridad va a los políticos, como Otegi, puede haber tregua, si no habrá otra asamblea con escisión de ETA. Será fundamental dónde se sitúe Yosu Ternera.

Una ayuda envenenada
Editorial El Ideal Gallego 8 Noviembre 2004

A Ibarretxe le ha salido un aliado inesperado para conseguir sacar adelante su plan secesionista. Durante mucho tiempo, los proetarras de Batasuna consideraban que el documento elaborado por el lehendakari era insuficiente y, por ello, le negaban su apoyo. Sin embargo, algo debe haber cambiado en el brazo político de los terroristas, puesto que ahora, sorpresivamente, han comenzado a dulcificar su opinión sobre el texto, al que consideran una base de partida para lograr la autodeterminación. Eso sí, establecen matices como que los etarras negocien con lo que ellos definen como “estados” y que se supone que son España, Francia y, por supuesto, la propia Euskadi.

Es difícil encontrar vías que permitan entender el documento de Batasuna sin observarlo con la visión esquizofrénica de quien considera a los asesinos encarcelados como agentes que tienen que estar en la calle para que puedan “aportar en el proceso de resolución del conflicto”. Un lenguaje eufemístico que, curiosamente, acostumbra a utilizar la propia ETA en sus comunicados, en los que abunda la terminología bélica. Sin embargo, habría que buscar el motivo por el que lo que hasta ahora era inaceptable comience a serlo menos. Es posible que el cambio de postura de los batasunos obedezca, en el fondo, a la debilidad de la banda terrorista a la que los continuos golpes policiales han puesto en una situación muy complicada, ya que carecen de dirigentes con experiencia y, desde las prisiones, los que la tienen hablan de la necesidad de dejar las armas. Esta situación de los abertzales les lleva, irremisiblemente a buscar la colaboración con el PNV. Sólo falta que los nacionalistas vascos sean lo suficientemente inteligentes como para no aceptar una ayuda envenenada.

Valenciano, catalán, balear...
Cartas al Director ABC 8 Noviembre 2004

Contemplo con estupor el debate sobre la denominación del valenciano. Desde un punto de vista lingüístico la cosa está bastante clara: el valenciano, el catalán y el balear son variedades de una misma lengua que a su vez pueden subdividirse en más variedades, y no sólo de tipo geográfico, naturalmente, como ocurre con la casi totalidad de las lenguas existentes.

El problema es otro. Los representantes de la Generalitat de Cataluña pretenden que el único nombre adecuado para dicha lengua sea el de «catalán», mientras que los valencianos, que ven en este afán un intento de injerencia en sus asuntos «propios», prefieren el de valenciano.

La solución es clarísima. Dejemos que los valencianos llamen a su lengua como quieran. Esto no destruye ninguna unidad lingüística y eso lo saben bien los catalanes. La lengua oficial en todo el territorio español se puede llamar «castellano», haciendo referencia a la región en la que dicha lengua se originó, o «español» porque es medio de comunicación común para todos los ciudadanos del país (por lo menos hasta ahora). En Argentina, en Perú o en Méjico, donde poseen también como lengua oficial la misma que en España, la denominan también indistintamente con los dos términos antes mencionados, en su caso haciendo referencia al país donde dicha lengua nació. Esta situación no ha destruido la unidad de dicho instrumento de comunicación. Me atrevería a más: si es posible denominar a todo un dominio lingüístico por el nombre de una porción de dicho territorio (castellano, inglés), se podría llamar a una de nuestras lenguas oficiales «valenciano», que sería lengua oficial en tres comunidades autónomas de España y en un país, Andorra.     Javier García Melenchón.     Bérgamo (Italia).

No estás solo
Edurne Zarraoa Gabikagogeaskoa/Getxo.Vizcaya Cartas al Director El Correo  8 Noviembre 2004

Ha sido archivada la querella del Gobierno vasco contra Mikel Buesa, vicepresidente del Foro Ermua y hermano de Fernando Buesa, asesinado por ETA en Vitoria junto a su escolta Jorge Díez. Mikel le había acusado de financiar a ETA a través de sus ayudas a las familias de los presos, ayudas que han sido negadas 'por falta de fondos' a familiares de las víctimas. El juez no encuentra 'exceso o desmesura' en las palabras de Buesa, y reafirma su libertad de expresión. Miles de ciudadanos nos hemos solidarizado con él, mal que les pese a quienes quizá pretendan que nos olvidemos de los 900 muertos y de sus familias destrozadas. Quizá también pretendan ponerse la medalla de la victoria contra el terror, ahora que parece que ETA está en las últimas, a pesar de ellos, que nunca movieron un dedo contra ella. Mikel, no estás solo. La causa nacionalista no valía ni valdrá la vida de tu hermano, ni la de Jorge, ni la de nadie. El fin no justifica los medios y muchos no olvidaremos nunca que, mientras los matarifes se manchaban las manos de sangre, otros les azuzaban y miraban para otro lado.

«Austeridad» autonómica
Editorial La Razón 8 Noviembre 2004

El modelo autonómico español es una referencia mundial en procesos de descentralización y una de las principales claves del éxito de los 25 años de historia constitucional de nuestro país. Las ventajas del modelo han superado con creces a las sombras, pero ahora, en pleno proceso de revisión de los estatutos de autonomía, ha llegado el momento de acabar con los desajustes que en materia económica provocan estas administraciones regionales.

El Círculo de Empresarios ha presentado un valioso documento, «La cuestión autonómica y la reforma de los estatutos. Aspectos económicos», en el que, sin concretar por autonomías los datos –para evitar suspicacias– denuncia con contundencia las paradojas que produce. El traspaso de competencias a las autonomías, proceso lógico para acercar la administración a los ciudadanos y reconocido por la Constitución, ha venido acompañado de un desaforado crecimiento en el número de funcionarios autonómicos, de modo que en 2004 acumulan ya más empleados que en la Administración central, incluida la Seguridad Social, y cuadruplican la cifra del año 1987. El incremento, por lo tanto, en opinión de este «think tank» empresarial, es «muy superior al que parecería justificado por el traspaso de competencias».

El documento del Círculo concluye, tras examinar la evolución del gasto público en las autonomías, que «la evidencia de 25 años de vida nos muestra que, salvo excepciones, las comunidades autónomas han tenido en general una escasa sensibilidad al control y contención del gasto». Entre las posibles soluciones que se proponen para solucionar este situación aparece la posibilidad de dotar a las autonomías de un verdadero modelo de corresponsabilidad fiscal que les trasladaría el coste político de aumentar los impuestos y obligaría a la vez a adoptar posturas menos generosas en sus gastos.

Ésta es también la opinión del vicepresidente y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, que ayer proponía, en una entrevista en LA RAZÓN, que sean las comunidades las que suban los impuestos para poder tener más dinero.

Algunas autonomías, como Madrid, Galicia, el Principado de Asturias y Cataluña, ya aprovechan esta opción y han aplicado el llamado «céntimo sanitario» en los carburantes, pero desde los Gobierno autonómicos se considera que no es suficiente para frenar el desbocado ritmo de crecimiento del déficit autonómico. La reciente Conferencia de presidentes lo dejó bien claro. Por ese motivo, este mismo mes se reunirá el comité de política fiscal para tratar de buscar soluciones que ayuden a frenar el endeudamiento autonómico y el injustificado aumento del número de funcionarios autonómicos. Una mayor austeridad en la administración pública contribuiría a rebajar los impuestos a los ciudadanos.

Fondo del pozo autonómico
Nota del Editor 8 Noviembre 2004

Población activa (ocupados) 17.240.400 dividida por 1.941.000 (funcionarios autonómicos 1.213.000, Administración central y Seguridad Social 728.000) igual a desastre total, y eso sin descontar del numerador todos los puestos que empleando los más variados subterfugios tienen todas las administraciones y que habría que sumar en el denominador.

El sistema autonómico que se quiere vender como la maravilla de las marvillas políticas es un pufo que explotará en cualquier momento, pues la sociedad es cada vez más pobre, el empleo cada vez más precario, la competencia cada día más fuerte y con mano de obra más barata con cada kilómetro de distancia, y por tanto no puede seguir aguantando esta sangría.

Estamos llegando al límite expansivo de la explosión descentralizadora provocada por los incompetentes políticos que se afanan en crear y reinar en su propio feudo. La centralización será muy dura, las urnas no pueden ser representativas al haber un lobby formado por casi 2.000.000 de funcionarios (y sus familias) que no deja de crecer y que tratarán de seguir en la ola de los políticos, por lo que la sociedad tendrá que defenderse con uñas y dientes.

La corresponsabilidad fiscal es otra faceta rota: cada autonomía exprimiendo a sus siervos, todos distintos, unos pagando más que otros, otros recibiendo más que unos, dentro de nada, tendremos que cobrar peaje por el uso de las aceras.

Los funcionarios autonómicos se cuadruplican en 17 años mientras los estatales bajan un 20%
Sólo en seis años las CC AA aumentaron sus asalariados cerca de un 90%, según el Círculo de Empresarios En 2004, superan en un 60% a la suma de funcionarios estatales El gasto de las autonomías se ha multiplicado por 8 en 13 años
Desde el año 1998 a la actualidad el incremento del número de funcionarios de las comunidades autónomas ha crecido casi un 90 por ciento, y en los últimos 17 se ha cuatriplicado, según recoge un estudio del Círculo de Empresarios, que sostiene que este incremento no se justifica con el traspaso de competencias. En 2004, los funcionarios autonómicos suman 1,213 millones de personas, lo que supone casi un 60 por ciento más los de la Administración central y los de la Seguridad Social juntos. El documento también examina la evolución del gasto público de las CC AA, que se ha multiplicado por más de 8 veces en 13 años, y sostiene que parece que «tienen una escasa sensiblidad a la disciplina presupuestaria».
Redacción La Razón 8 Noviembre 2004

Madrid- Las comunidades autónomas casi han cuatriplicado el número de sus funcionarios en el periodo comprendido entre 1987 y 2004, mientras los empleados públicos de la Administración central han visto reducirse su número en estos mismos años en más de un 19 por ciento.

Según se recoge en el documento del Círculo de Empresarios «La cuestión autonómica y la reforma de los estatutos. Aspectos económicos», en 2004 suman más empleados de los que la Administración central, incluida la Seguridad Social, tenía antes de desarrollarse las comunidades autónomas.

El argumento usual para justificar este incremento de funcionarios autonómicos es el del aumento de competencias a lo largo de estos años, que justificaría el aumento de la Adminitración autonómica y, con ella, el traspaso de personal desde la Adminitsración central.

Sin embargo, el Círculo sostiene, en el citado documento, que «el incremento en los asalariados de las comunidades autónomas ha sido, por lo tanto, muy superior al que parecería justificado por el traspaso de competencias, incluso teniendo en cuenta el aumento de la participación del sector público en el Producto Interior Bruto (PIB) ha tenido lugar en las tres últimas décadas»

En 1987, las CC AA tenían 363.000 funcionarios, mientras que la Administración central contaba con 600.000 y la Seguridad Social, con 234.000. Según los datos del documento, en el año 1998 los asalariados de las CC AA superaron por primera vez en número al del Estado, cuando éste contaba con 611.000 empleados y éstas, con 650.000. Es decir, en once años, las CC AA aumentaron sus funcionarios en un 78,7 por ciento, mientras la Administración central lo hizo en un 1,64 por ciento.

Desde ese año, 1998, hasta el actual ejercicio, el ritmo de crecimiento, lejos de moderarse, se ha acelerado, al crecer un 86,4 por ciento en estos últimos seis años, mientras la Administración central redujo el número de sus empleados en un 20,4 por ciento, y la Seguridad Social lo rebajó en un 19,4 por ciento desde 1998.

El resultado es que ahora los funcionarios de la Administración central, más los de la Seguridad Social suman 782.000, mientras los funcionarios autonómicos se elevan a 1,213 millones, el 58,8 por ciento más que el conjunto de los dos.

El informe considera que un modelo autonómico, con 17 administraciones en el caso español, no tendría por qué traducirse en un gasto público mucho mayor, pero se puede temer que sean 17 «motores potenciales de incremento del gasto y déficits públicos». El documento del Círculo, tras examinar la evolución del gasto público en las CC AA, concluye que «la evidencia de 25 años de vida nos muestra que, salvo excepciones, las CC AA han tenido en general una escasa sensibilidad al control y contención del gasto».

Sólo las comunidades forales han reducido su endeudamiento desde 1995, según el documento, mientras Asturias, Baleares, Madrid y Valencia lo han aumentado en más de un 100%. «También es preocupante la evolución de la deuda en Cataluña o Andalucía donde, aunque no llega a duplicarse, alcanza ya cifras elevadas y continúa evolucionando la alza». En diciembre de 1990 el conjunto de las CC AA tenían una deuda de 5.009 millones de euros, mientras que a cierre de 2003 alcanza los 43.467 millones, es decir que se ha multiplicado por más de ocho.

Para explicar este aumento el informe recuerda que se puede aducir que los traspasos de competencias no siempre han estado acompañados de recursos financieros necesarios, «de forma que la emisión de deuda habría sido la única forma de atender a sus compromisos». Sin embargo sostiene que «aun aceptando este argumento, un análisis de las partidas de muchas CC AA ofrece importantes ejemplos de aumento de gasto que permiten abonar esta sensación de escasa sensibilidad a la disciplina presupuestaria». En los últimos ocho años, la Comunidad Valenciana ha incrementado su deuda en un 189,6 por ciento. Le sigue la Comunidad de Madrid , con un aumento del 121,8 por ciento, Baleares, con un 119,2 por ciento, y el Principado de Asturias, con un 110,5 por ciento.

Lamari, cerebro del 11-M, recurrió su decreto de expulsión desde la cárcel y nunca se ejecutó
Tres suicidas de Leganés tenían decretos de expulsion nunca ejecutados, a uno preso le renovaron el permiso por «proceso automático» y otro obtuvo el permanente por error
VIRGINIA RÓDENAS ABC 8 Noviembre 2004

MADRID. Un rosario de irregularidades en los servicios de Extranjería, a las que ABC ha tenido acceso, permitió a varios de los terroristas islamistas que planificaron y ejecutaron los ataques contra los trenes de Madrid vivir durante años sin problemas en España. El más alarmante es el caso del argelino Allekema Lamari. Muerto en Leganés y considerado por el CNI «posible planificador y ejecutor del 11-M», los servicios secretos comunicaron a la Comisión parlamentaria que investiga los atentados que Lamari había llegado a España «en febrero de 1997, con la misión de reclutar en la zona de Levante combatientes para la guerra santa». Sin embargo, se instaló en nuestro país en 1991.

Ese año, exactamente en octubre, Lamari solicitó en la capital española un permiso de trabajo por cuenta ajena que le fue concedido el 22 de diciembre, con validez de un año, y que fue renovando anualmente hasta seis veces. La séptima autorización le fue concedida por tres años, desde agosto de 1996 hasta mayo de 1999, momento en el que su situación pasa a ser irregular, en cuanto a la ley de Extranjería se refiere. Porque, además, por aquellas fechas, el terrorista estaba encarcelado, cumpliendo prisión preventiva, acusado por el juez Baltasar Garzón de pertenecer al terrorista Grupo Islámico Armado (GIA).

Decreto de expulsión
El cabecilla de la célula del 11-M había sido detenido en Valencia por pertenencia a banda armada junto a otros diez individuos, el 6 de abril de 1997, y un mes y trece días después se dictaba contra él en esa misma capital valenciana un decreto de expulsión del territorio español, que se le notificó a primeros de diciembre de 1998, cuando estaba ya entre rejas. Sin embargo, el terrorista tuvo el valor de recurrir en los primeros días de febrero de 1999 ese decreto. El 12 de junio de 2000 se decreta definitivamente su expulsión, algo que no consta en los archivos policiales.

Después, en 2001, la Audiencia Nacional le condenó a 14 años por el delito antes citado, amén de tenencia ilícita de armas y de útiles para la falsificación, aunque doce meses después el Supremo rebajó la pena a 9 años al estimar que «el tribunal sentenciador ha incumplido claramente el deber de motivar la concreta pena a imponer», y que tras un «error humano» de la Sección Tercera de la Audiencia, que hizo el cálculo del plazo máximo de prisión preventiva sobre 10 años y no sobre 14, salió del penal pontevedrés de A Lama el 29 de junio de 2002, dos años antes de lo debido. De la cárcel se marchó a Tudela (Navarra), libre y sin que nadie ejecutara su expulsión. Allí, el terrorista había tenido en 1996 dos domicilios, uno en la calle Verjas, 2, y otro en la de San Antón, 4. Como anécdota, destacar que en su historial policial consta pendiente un ingreso en prisión, fechado el 18 de julio de 2003, a instancias de la Audiencia Nacional, deuda que, evidentemente, ya nunca se podrá saldar.

Orden revocada
Pero además de Lamari, otro de los terroristas muertos en Leganés, Rachid Oulad Akcha, que según el auto del juez del Olmo «participó activamente en la organización de la matanza», y que se inmoló junto a su hermano Mohamed, llegó a tener también sobre su cabeza un decreto de expulsión. Olulad entró en España como estudiante, y por este motivo pidió una tarjeta de residente a mediados de noviembre de 1995, que se le concede en diciembre, válida hasta finales de octubre del año siguiente. Por entonces estaba domiciliado en Málaga, y es allí donde en diciembre de 1996, según consta en la Delegación del Gobierno de aquella capital andaluza, se le deniega, y donde en junio de 1998 se dicta contra él un decreto de expulsión. Se da la circunstancia de que el 8 de febrero anterior había sido detenido por tráfico de drogas.

El terrorista, sin embargo, recurrió el decreto que supuestamente le pondría al otro lado de la frontera marroquí, y en septiembre de 2002, de forma sorprendente, se le da la razón y se revoca la orden. Entre tanto, consta que en julio de 2000 había pedido un permiso de trabajo, que le fue denegado dos años después, en octubre, por la Comisaría General de Extranjería. Haciendo oídos sordos, y con el aval de un decreto revocado, el criminal pidió en enero de 2003 un permiso de residencia por «arraigo», que el 3 de febrero de 2004, un mes y ocho días antes del 11-M, se le deniega de nuevo, sin que todo ello implicara su expulsión de España.

Aún un tercero, Asr Rifaat Anouar, al que se le imputa la colocación de una bomba el 2 de abril en la vía del AVE -a la altura de la localidad toledana de Mocejón-, vivió en España impunemente con un decreto de expulsión dictado en Cádiz, con fecha 21 de marzo de 2001 y que le fue notificado el 11 de julio de ese mismo año. Una vez más, nunca llegó a ejecutarse. Es más, pese a estar en vigor esa orden para echarle del país, Rifaat solicitó en Madrid, en marzo de 2002, un permiso de residencia por «arraigo» que le fue denegado en septiembre de ese año, y que, no conforme, recurrió. En un diálogo absurdo del terrorista con la Administración española que había ordenado su expulsión un año antes, ésta simplemente le desestimó la protesta.

Beneficiado del «proceso automático»
Y ahí no queda todo. El argelino Nasreddine Bousbaa, en prisión por colaboración con banda armada y falsificación de documentos, entre ellos los pasaportes usados por los autores de la matanza, logró en mayo de 2003 una renovación del permiso de residencia que arrastraba desde 2000, por «programa proceso automático». Bousbaa lograba así un permiso de residencia con vigencia hasta el 7 de mayo de 2005, como consta en los archivos policiales. Según ha podido saber ABC, en esas mismas fechas fueron muchos otros los extranjeros «legalizados» por este método, que implica no revisar el historial del solicitante ni hacer la más mínima indagación policial, sino para el que cuenta tan sólo el aval de que tres meses de silencio administrativo es positivo.

Este «proceso automático» ha hecho que se dé vía libre en España, ya con el Gobierno socialista, como han denunciado los propios Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, a 5.000 extranjeros con causas pendientes, envueltos en procesos judiciales, decretos de expulsión o prohibición de entrada. Se trata además, como han denunciado expertos en materia de inmigración, de una medida que ha alentado la duplicidad de NIE o número de identificación de extranjeros así como de tarjetas de residencia y otros fraudes.

Concretamente, el «proceso automático» que benefició a Bousbaa, que estuvo en contacto telefónico con los autores materiales del 11-M hasta doce horas antes de la matanza, fue autorizado por la Delegación del Gobierno de Madrid a instancias del jefe de la UDEYE (Unidad de Documentación de Españoles y Extranjeros) de la Brigada de Extranjería -como confirmaron a este periódico fuentes de la delegación gubernativa- y aunque ciertamente no es ilegal, sí plantea muchas dudas sobre su idoneidad, que raya en la más absoluta inseguridad.

El caso de Saed El Harrak, también encarcelado por colaboración con terroristas y que tenía en su poder cartas manuscritas de uno de los muertos de Leganés, Abdenaabi Kounjaa, en las que con referencias al martirio por el camino de Alá y la Jihad, se despedía de su mujer y de sus hijos, es de los que se califican en medios de Extranjería como «caer de pie en España»: después de sólo tres trámites desde 1996, se le concedió, al parecer por un error que le eximió del paso por una autorización C, un permiso permanente hasta 2006.

Expulsado de Ceuta, permiso en Cáceres
Pero el surrealismo de la burocracia para extranjeros halla sus cotas más sublimes en el historial de Abdelilah el Fadual, en prisión por ayudar a Jamal Ahmidán «el Chino» a salir de Marruecos en el verano de 2003, además de facilitarle documentación falsa e intervenir en el tráfico de drogas y sustracción de vehículos.

Este individuo, tras ver denegado el primer permiso de residencia que reclamó a las autoridades españolas en diciembre de 1997, y dictado ya contra él un decreto de expulsión en Madrid en abril de 2000 y ejecutado por Ceuta el 3 de mayo siguiente, pidió -estando en vigor la oden que le impedía entrar en España-, el 12 de agosto de 2002, en Cáceres -según consta en los registros policiales- un permiso de residencia que hoy aún está pendiente de resolver.

SE LO CONTÓ AL FISCAL DE ASTURIAS HACE DOS AÑOS
Un compinche de los confidentes Toro y Trashorras trajo armas para ETA desde Francia
Después de las fotos de islamistas y etarras celebrando la matanza del 11 de marzo en la cárcel de Cádiz, el diario El Mundo desvela este lunes que un compinche de los confidentes Emilio Suárez Trashorras y Antonio Toro Castro reconoció en abril de 2002 y ante el fiscal jefe de Asturias que él había traído armas desde Francia hasta España destinadas a ETA. También dijo que Trashorras tenía escondidos 500 kilos de dinamita para la banda etarra.
Libertad Digital 8 Noviembre 2004

Nuevo indicio publicado por el diario El Mundo sobre la relación de la banda terrorista ETA y los implicados en la trama del 11 de marzo.

Un santanderino afincado en Castrillón y que respondía a las siglas J.I.F.D. y al alias de "Nayo", que había sido compinche del ex minero y confidente de la Emilio Suárez Trashorras y del también confidente Antonio Toro Castro en otros asuntos, aseguró dos años antes de los atentados de la matanza del 11-M, ante testigos, que él había traído armas desde Francia hasta España destinadas a ETA.

El abogado madrileño Carlos Alberto Tejeda –que defendía a dos personas detenidas, como Nayo, Toro Castro y Suárez Trashorras, en la Operación Pipol, ha desvelado este asunto a los diputados que representan al Partido Popular en la Comisión del 11-M. Sin embargo, ya en abril del año 2002, el abogado Tejeda ya había informado al fiscal jefe de Asturias de que Nayo había participado en algún traslado de armas y, además, que le había contado que existía una cantidad de explosivos en Asturias para ser entregados a ETA.

Según desveló el pasado mes de julio La Nueva España, pese a que Nayo había asegurado que Trashorras escondía 500 kilos de dinamita en la zona de Illas –justo la cantidad que a finales de febrero de 2004 se incautó a ETA en la furgoneta detenida en Cuenca– "los agentes contestaron que no iban a registran una montaña".

Por otra parte, este lunes se ha sabido que el jefe de la célula islamista y suicida de Leganés, Allekema Lamari, enviaba cada mes dinero a su lugarteniente, Abdelkrim Beresmail, preso en la cárcel de Villabona, donde se relacionaba casi en exclusiva con sus "hermanos" los internos etarras. Lamari hacía los envíos siempre desde un lugar distinto y con nombres diferentes. Por cierto que, según informa Casimiro García Abadillo, el islamista Beresmail no sólo tenía los nombres y direcciones de los etarras Henri Parot y Harriet Iragi en su bolsillo sino que también lo tenía escrito en su agenda personal.

La directora general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, ya se ha puesto manos a la obra. Según La Razón, Gallizo ha dirigido una carta a todos los directores de las cárceles en la que recuerda los funcionarios penitenciarios que tiene "la obligación" de guardar "riguroso sigilo respecto a los asuntos que conozcan por razón de su cargo".

Vargas Llosa arremete en un artículo contra Zapatero llamándole «puta triste» de Castro
El escritor peruano cree que su acercamiento a Cuba contribuye a la supervivencia de una dictadura
El escritor peruano Mario Vargas Llosa ha pedido que se impida que España se convierta en la «“puta triste” de Fidel» Castro y ha criticado a José Luis Rodríguez Zapatero, al que califica de «social pendejo» por intentar un acercamiento entre la UE y Cuba. En un artículo publicado por el diario mexicano «La Reforma», Vargas Llosa afirma que Zapatero decide «contribuir a la supervivencia de una dictadura como la de Franco» y dar «una puñalada trapera» a los cubanos que, «como los millones de españoles» en el franquismo, sueñan con vivir en un país sin censuras».
L. R. N. La Razón 8 Noviembre 2004

México- En una velada alusión a la última novela de Gabriel García Márquez, «Memorias de mis putas tristes», el escritor peruano Mario Vargas Llosa pidió que se impida que España se convierta en la «“puta triste” de Fidel» Castro y criticó al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, al que calificó de «social pendejo» por promover un acercamiento entre la UE y Cuba.

En el artículo «Piedra de toque», publicado por el diario mexicano «La Reforma», Vargas Llosa denuncia entre otras cosas «los encarcelamientos masivos, la represión sistemática, brutal y desproporcionada, los juicios grotescos y la pena de muerte» en Cuba. Además, destaca que el Gobierno de Zapatero «acaba de hacer pública su decisión de apandillar un movimiento para que la Unión Europea, que, luego de los fusilamientos y condenas a los 75 disidentes había optado por una política de firmeza ante la dictadura cubana mientras no hubiera progresos reales en la isla en materia de derechos humanos, rectifique y opte más bien por el acercamiento y el diáloogo amistoso con Castro, es decir, por cortar toda vinculación y apoyo a sus opositores».

Vargas Llosa califica términos como «acercamiento» o «diplomacia privada» de «eufemismos mentirosos» que ocultan una «abdicación vergonzosa de un Gobierno que, en clara contradicción con sus orígenes y su naturaleza democrática decide contribuir a la supervivencia de una dictadura como la de Franco, y una puñalada trapera a los cubanos que, como los millones de españoles bajo el franquismo, sueñan con vivir en un país sin censuras».
Para el escritor peruano, la postura de Madrid es una «bocanada de oxígeno» para el régimen de Castro y muestra que el socialismo español está «muy rezagado» con respecto al de países como Francia, Reino Unido, Alemania o los países nórdicos, «donde los socialistas no tiene ningún complejo de inferioridad frente al Gulag tropical cubano».

Por último, señala que los «social pendejos» realizan un «acto demagógico e irresponsable» que «sólo servirá para apuntalar a la más longeva dictadura latinoamericana». «No debemos permitir que la España democrática, moderna y europea que en tantos sentidos en un ejemplo para América Latina se convierta en la “puta triste” de Fidel».

IRENE VILLA, VÍCTIMA DEL TERRORISMO
«Es muy duro perder a alguien, pero lo es más morir en vida»
La joven herida por ETA publica un libro donde afirma que «en los momentos complicados estamos obligados a salir adelante»
DAVID GUADILLA/BILBAO EL Correo 8 Noviembre 2004

El atentado ocurrió el 17 de octubre de 1991. Irene Villa tenía doce años. La imagen de la niña y su madre ensangrentadas se convirtió en uno de los símbolos contra el terrorismo. Trece años después, esta joven licenciada en Comunicación Audiovisual y estudiante de Humanidades y Psicología ha decidido expresar sus sentimientos en un libro, 'Saber que se puede' (Editorial MR).

-¿Por qué ahora?
-Antes no pensaba que fuera a ayudar a nadie. Creía que salir adelante era algo instintivo del ser humano y que todos estábamos obligados a hacerlo; no era consciente de que había gente que era incapaz. Por eso nunca entendía porque me daban tantos premios y medallas. Pero tuve un bachecillo en la vida, por otros motivos ajenos al atentado, y me di cuenta de que, a veces, el ser humano necesita un impulso exterior que le ayude, una luz que le guíe en el camino, que le dé algo de esperanza ante las dificultades. Por eso me decidí a escribir, para poner mi granito de arena.

-En el libro considera que sólo es posible salir adelante con optimismo. ¿Cómo se logra eso?
-En los momentos complicados es cuando más debes demostrar el optimismo, se trata de nuestra mejor arma. Estamos en la obligación de salir adelante. Es un compromiso con las personas que ya no están con nosotros. Seguro que ellos quieren que estemos aquí afrontando la vida con optimismo y con alegría. Es muy duro perder a alguien, pero más duro es morir en vida.

-¿Intenta no darles otra victoria a los terroristas, demostrarles que puede salir adelante?
-Sí, pero a mí me funciona más pensar que no hay nadie detrás de esto, porque como pienses que hay unos terroristas detrás no vas a perdonar nunca. Te va a quedar ese odio y ese rencor que tienen muchas víctimas, que viven durante toda su vida resentidas y amargadas. Lo que yo no quería era odiar, por eso no pienso nunca en ello, pienso que nací así.

-Se trata de ir superando barreras.
-Las peores son las mentales. Conozco a gente a la que no le pasa nada y por sus miedos no sabe vivir. Las barreras que te pone la vida las saltas, pero las de la mente no se salvan nunca.

-Hace unos días hubo una polémica por la emisión de imágenes del 11-M. ¿Qué piensa como víctima sobre eso?
-Estoy a favor de que se distribuyan. Con las nuestras se avanzó porque se demostró en todo el mundo lo que estaba haciendo ETA en España. Deben difundirse las veces que haga falta para que la gente se conciencie. Es beneficioso para las víctimas, pero también entiendo a los que no quieren verlas.

-¿Cómo vivió la matanza de Madrid?
-Fue el día más terrible de mi vida, lo pasé peor que cuando ocurrió nuestro atentado. Vi a mi familia derrumbarse.

-En el libro dice que es muy difícil curar la intolerancia y que algo de esto ocurre en algunos sectores del País Vasco.
-Intolerancia o ceguera. No se dan cuenta de lo que tienen. En el País Vasco tienen un lugar excepcional y me da mucha rabia que, en lugar de disfrutar de eso, se dediquen a vivir amargados pensando que el resto de España les oprime. Me dan mucha pena. Son unos cuantos y les tienen comida las cabeza desde que nacen.

-¿Es un problema de educación?
-Creo que sí porque se va extendiendo de generación en generación. Si a ti te educan en el odio a todo los español, cuando eres mayor te quieres cargar a quien te ha hecho infeliz. Por eso hablo de nacionalismo enfermo, por no ayudar.

Nacionalismo e Iglesia
-Habla del nacionalismo y de la Iglesia vasca.
-El nacionalismo me parece estupendo cuando respeta los derechos humanos. Pero me da rabia que lo usen para matar. Y la Iglesia vasca no ha condenado los atentados y, a veces, se ha puesto de su lado. Incluso se ha negado a rezar misas por víctimas de ETA, que me parece muy fuerte.

-¿Cómo valora el comportamiento de la sociedad vasca?
-El terrorismo se ha visto favorecido en el País Vasco por culpa del silencio, pero lo puedo entender debido al miedo. Me ha dolido que gente importante pague el 'impuesto revolucionario', pero si es 'me pagas o matamos a tu hija', lo puedo entender. Luego está otro debate: 'No me quiero ir de mi tierra, pago, pero consiento que otra persona muera'. Es muy duro y complicado. ¿Quién tiene la culpa? Los terroristas y punto. La sociedad vasca no tiene ninguna culpa, son humanos; igual yo también hubiese callado.

-Acaban de detener a Soledad Iparraguirre, 'Anboto', quien se supone cometió su atentado. ¿Que ha sentido?
-Nada especial, yo ya he perdonado. Sólo sé que tiene que estar en la cárcel, pero me da igual que haya atentado contra mí o contra Miguel Ángel Blanco.

-¿Cómo ha logrado perdonar?
-Por inteligencia emocional, porque quiero retomar mi vida y con rencor no se puede vivir. No puedes estar pensando en vengarte.

-¿Ve cercano el fin de ETA?
-Estoy muy contenta. Lo de la carta que ha salido publicada no me importa porque lo que digan los terroristas me da igual. Lo que si me animó fueron las detenciones de Francia. A partir de ahora se va a acabar el terrorismo.

Y CONSEGUIR ASÍ SU APOYO A LOS PRESUPUESTOS
El PP denuncia que Zapatero despenalizó la financiación de Batasuna para contentar al PNV
El secretario ejecutivo de Comunicación del PP, Gabriel Elorriaga, considera "gravísisimo" que el Gobierno haya despenalizado la financiación de grupos ilegales para que el PNV apoye los presupuestos. Elorriaga afirmó que las decisiones socialistas sobre la despenalización de los referendums que puedan realizar las comunidades autónomas y también la financiación de partidos ilegalizados "no se han explicado suficientemente por parte del Gobierno" de Zapatero.
Agencias Libertad Digital  8 Noviembre 2004

En una entrevista concedida este domingo a Europa Press, Gabriel Elorriaga precisó que lo que ha hecho el Gobierno socialista ha sido despenalizar una conducta por la que estaban procesados el presidente del Parlamento vasco, Juan María Atutxa y los miembros de la Mesa de esa Cámara que habían mantenido esa "financiación ilegal" del brazo político de ETA.

Elorriaga considera que este hecho es "más grave aún" que la simple voluntad de eximir de una responsabilidad penal a personas que en este momento están procesadas por financiar a grupos que han sido declarados ilegales.

En su opinión, "al menos en apariencia" da la impresión de que esa modificación legislativa "tiene algo que ver con la aprobación de los Presupuestos". También considera que "sería sangrante, terrible, que el PSOE hubiera alcanzado algún tipo de acuerdo con el PNV para eximirle de responsabilidad penal por financiar ilegalmente a un grupo terrorista y a un grupo político a cambio de un determinado respaldo político en el Parlamento nacional".

El dirigente popular cree que sus afirmaciones "no son tanto sospechas como simple concatenación temporal de acontecimientos". Así, apuntó que "si hay dos contraprestaciones gratuitas por parte del PNV en favor del PSOE" en el debate de los presupuestos y "el PSOE en favor del PNV, en el marco de la legislación penal", da la impresión, "por simultaneidad temporal de ambas medidas de interés recíproco que había algún tipo de acuerdo".

En cuanto a la votación del Plan Ibarretxe en el Parlamento vasco que tendrá lugar en las próximas semanas,Gabriel Elorriaga recordó que a pesar de que "la victoria política y policial que desde el constitucionalismo se ha dado en la lucha contra ETA" se haya hecho sin el PNV, confía en que los nacionalistas vascos "no sigan aspirando a contar con la complicidad de Batasuna" para sacar adelante el Plan Ibarretxe. Además, confía también en la "lealtad" del PSOE para que Batasuna no se pueda presentar a los próximo comicios.

Recortes de Prensa   Página Inicial