AGLI

Recortes de Prensa     Martes 9 Noviembre 2004
Batasuna es ETA
Isabel Durán Libertad Digital 9 Noviembre 2004

Los nuevos muros
José María CARRASCAL La Razón 9 Noviembre 2004

EL «SUEÑO», O LA PESADILLA, DE IBARRETXE
Editorial ABC 9 Noviembre 2004

El chantaje permanente
FERNANDO ÓNEGA La Voz 9 Noviembre 2004

El sueño de Ibarretxe
Editorial El Ideal Gallego 9 Noviembre 2004

Lo que oculta el lío del valencià
Julián LAGO La Razón 9 Noviembre 2004

Los desatinos de Moratinos
Luis María ANSON La Razón 9 Noviembre 2004

Faluya y los terroristas que se “resisten” a la democracia
EDITORIAL Libertad Digital 9 Noviembre 2004

A tres segundos del olvido
José García Domínguez Libertad Digital 9 Noviembre 2004

Final y doble insulto
Cartas al Director El Correo 9 Noviembre 2004

La madre del agente que evitó una masacre de ETA pide que las ratas cumplan 40 años de cárcel
EFE Libertad Digital  9 Noviembre 2004

Maragall empleó 26.100 euros en saber si el escudo de la Generalitat se identifica con Pujol
Redacción La Razón 9 Noviembre 2004

El Gobierno vasco aumenta el gasto en escoltas privados para 2004 y 2005 hasta más de 100 millones de euros
ANA ANTOLÍN ABC 9 Noviembre 2004

Imbroda califica de “infumable” pretender que el tamazight sea cooficial en Melilla
EFE Libertad Digital  9 Noviembre 2004



 

Batasuna es ETA
Isabel Durán Libertad Digital 9 Noviembre 2004

Lo dijo el ex lehendakari José Antonio Ardanza: “En el mundo abertzale hay muchas personas que tienen dos boinas. En ocasiones usan la de HB y en otras la de ETA”. La otrora HB, hoy Batasuna, es ETA. Así lo dictaron el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional y por ese motivo fue ilegalizada. En un acto ante los Reyes, Juan José Ibarretxe, actual inquilino de Ajuria Enea, ha expresado su sueño de que en los ayuntamientos “estemos todos, incluido Batasuna”.

El presunto presidente de todos los vascos se olvida de que de los cerca de dos mil cargos electos que ha tenido Batasuna, la formación que tanto admira y defiende, más de cuatrocientos cincuenta –entre miembros del Congreso de los Diputados, parlamentarios europeos, autonómicos, diputados forales, alcaldes y concejales–, provinieron de la escuela del pistolerismo, el tiro en la nuca, las bombas lapa y los coches bomba.

Ibarretxe se olvida de explicar al Rey que el Parlamento de Vitoria es el único en el mundo donde la mitad de sus miembros deben acudir escoltados y que algunos de los que no necesitan escolta, representantes de Batasuna a los que él tanto protege, han estado en la cárcel por asesinatos, extorsiones o secuestros.

Lo cierto es que en los consistorios vascos no están todos, entre otras cosas, porque la prioridad de Ibarretxe y sus predecesores en Ajuria Enea no ha sido nunca la desaparición de la ETA. En los ayuntamientos vascos no están todos. No. Faltan Gregorio Ordóñez, Miguel Ángel Blanco, José Luis Caso, José Ignacio Iruretagoyena, Manuel Zamarreño, Jesús María Pedrosa, Manuel Indiano, Juan Priede o Florian Elespe. Pero el sueño del presunto lehendakari de todos los vascos es que sus asesinos y quienes les apoyan estén en los ayuntamientos. A los asesinados y a sus familiares que les acomoden en otros sueños.

Los nuevos muros
José María CARRASCAL La Razón 9 Noviembre 2004

Soy lo bastante viejo para haber visto alzarse el muro berlinés. Pensando, todo hay que decirlo, que iba a morirme sin verlo derribado. ¡Y han pasado ya quince años de su desplome! Tan rápido pasa el tiempo. Y tanto podemos equivocarnos. El muro berlinés, el tristemente famoso Muro de la Vergüenza, fue la prueba más palpable del fracaso comunista, la demostración de que el paraíso del proletariado, por mucho atractivo que tuviese en teoría, en la práctica no funcionaba. Un paraíso que necesita alzar muros para que sus moradores no se escapen no es un paraíso, es una cárcel. Y eso era la República Democrática Alemana, como todo el bloque oriental, Unión Soviética incluida: una inmensa cárcel, un enorme campo de concentración.

Pero si el muro berlinés fue la prueba del fracaso comunista, su desplome, por lo rápido e inesperado, fue el reconocimiento de que la Unión Soviética era un gigante con pies de barro, uno de los mayores faroles de la historia, sostenido tan sólo por su fuerza militar, no por su cohesión política ni por sus avances económicos. Neutralizada aquélla, como hizo Reagan con el programa de armas espaciales, se vino abajo con el vulgar estrépito de la chatarra.

Todo esto es de sobra conocido, pero ¿qué ha ocurrido desde entonces? Pues muchas cosas, no todas ellas buenas, ni la mayoría previstas. La primera impresión que tuvimos al ver desplomarse el muro berlinés, ¿recuerdan?, fue la de alegría y esperanza. Pensamos que aquello iba a dar paso a un mundo más abierto, más pacífico, más seguro. Un profesor norteamericano de origen japonés lanzó incluso a todos los vientos la tesis de que la historia había terminado, no por llegar el fin del mundo, sino por iniciarse una nueva era de concordia y prosperidad, en la que la democracia sería el único sistema político admitido, y el mercado, el único modelo económico practicado. ¡Cuánto volvimos a equivocarnos! En estos quince años hemos tenido más confrontaciones político-militares y menos avances económicos que nunca en los últimos tiempos. Es verdad que la gran amenaza de una guerra nuclear que pendía sobre nosotros ha desaparecido, al menos en parte. Pero guerras pequeñas hemos tenido todas las que hemos querido, y más. No ya en el mundo subdesarrollado, sino en la propia Europa, que creíamos vacunada contra tales calamidades. ¿Qué ha pasado? ¿En qué fallaron nuestras cuentas? Pues en que, una vez más, deslumbrados por el factor principal, olvidamos otro no menos importante. El mundo bipolar de la Guerra Fría, el de las dos superpotencias mirándose por encima de su batería de misiles nucleares, era, sí, feo y desagradable. Pero era estable. El «equilibrio del terror», la autodestrucción asegurada en caso de que uno de los dos colosos osase lanzar un ataque nuclear, tenía inmovilizados a Moscú y a Washington, que a su vez tenían buen cuidado en que nadie se moviera dentro de sus respectivos imperios. Era una paz impuesta, pero paz al fin y al cabo, y los súbditos de ambos imperios terminaron acostumbrándose a ello, en el Oeste con relativa satisfacción, en el Este a la fuerza. Teniendo en cuenta, sobre todo, que la situación económica iba mejorando, aunque a distintos ritmos, en ambos bloques.

Fue un equilibrio que se rompió al caer al muro berlinés y la consiguiente reacción en cadena que trajo el desplome del imperio soviético. El mundo bipolar se convirtió en monopolar. En vez de dos imperios, teníamos uno. Por un momento se creyó que todo iba a resultar más fácil, que el mundo entero iba a ser norteamericanizado. Pero la tarea resultó demasiado pesada incluso para un país tan rico y poderoso como los EE UU. El imperio soviético saltó en pedazos, emergiendo todos los problemas de subdesarrollo, falta de democracia y rivalidades internas latentes en él. Incluso en el Oeste, desaparecida la amenaza soviética, creció el interés por sacudirse la tutela norteamericana. Aunque eso no fue nada comparado con las dos grandes fuerzas que se liberaron al romperse el mundo bipolar. La primera, los nacionalismos. Los creíamos enterrados para siempre tras habernos llevado a una serie de guerras que dejaron asolada Europa. Pero no, seguía ahí, listo a saltar a la primera oportunidad, que se presentó en la parte oriental del continente al retirarse los tanques rusos, y en la occidental, en las regiones con más reivindicaciones de este tipo y en los países más vulnerables al mismo, el nuestro en primer lugar. En algunos lugares han podido ser absorbidos, en otros, no, y ahí siguen creando problemas diarios. La Comunidad Europea tendría, en principio, que ofrecer la solución, pero no acaba de verse. En cualquier caso, que los nacionalismos han venido a sustituir al comunismo como causa de subversión e inestabilidad no ofrece lugar a dudas.

Y está, por último, el fundamentalismo religioso, que ha convertido el anterior conflicto Este-Oeste en conflicto de civilizaciones, de proporciones globales e intensidad que lleva al choque abierto de ejércitos y atentados terroristas. Teniendo peor solución que aquél, pues el comunismo era, a la postre, una invención occidental, mientras el islamismo es algo completamente ajeno. En fin, que 15 años después de caer el muro berlinés, el mundo es bastante más peligroso. Hay incluso quien añora la Guerra Fría. Pero tampoco. Simplemente, el progreso necesita siempre romper moldes, sufrir penas, pagar peaje.

EL «SUEÑO», O LA PESADILLA, DE IBARRETXE
Editorial ABC 9 Noviembre 2004

NI su presencia en la conferencia de presidentes autonómicos ni la pronta derogación del delito de convocatoria ilegal de referendos han movido un ápice a Juan José Ibarretxe de sus verdaderas afinidades para el futuro del País Vasco. Ante Sus Majestades los Reyes y en el acto inaugural de las jornadas que conmemoran el primer cuarto de siglo de esos Ayuntamientos democráticos que ETA ha ensangrentado tantas veces, el lendakari se acordó de Batasuna, no para reprocharle su cooperación, política como mínimo, con la banda terrorista, sino para «soñar» con su retorno a los consistorios vascos. Ibarretxe se refería así a una formación política disuelta por el Tribunal Supremo, mediante sentencia ratificada por el Constitucional, por su condición de parte de la estructura terrorista dirigida por ETA. Ibarretxe se refería a una formación incluida en la lista europea de grupos terroristas, junto a ETA, Jarrai, Xaki, Ekin, Gestoras y demás sucedáneos etarras. El lendakari aludía, en definitiva, a la que ha sido durante demasiados años una pieza fundamental de la intimidación y de la amenaza de ETA en las instituciones municipales del País Vasco. Sólo un nacionalista que no sienta como propias las aspiraciones de las víctimas y sus demandas de justicia puede expresar sin cargo de conciencia, ante el Jefe del Estado, semejante sentimiento de empatía con un partido filoterrorista.

Por contra, y después del discurso de Ibarretxe, Don Juan Carlos puso en los concejales asesinados por ETA el recuerdo emocionado que merecía el acto y que conecta con el sentimiento de gratitud que los españoles tienen hacia aquellos que perdieron la vida trabajando en favor de los ciudadanos. La mención a su valentía y sacrificio supone precisamente una reivindicación de los Ayuntamientos democráticos, que ahora lo son más todavía en el País Vasco desde que el Estado de Derecho excluyó a los testaferros de los terroristas. El lendakari no ha sorprendido a nadie que conozca la trayectoria histórica reciente del nacionalismo vasco. Sólo a aquellos que siguen pensando que con favores sin contrapartidas ni compromisos es posible atraerse a un nacionalismo que hizo su opción en 1998, al elegir el frente abertzale con ETA y Batasuna y no la unidad democrática con PP y PSOE; al elegir la ruptura de la Constitución frente a la defensa del Estado de Derecho. Mientras tanto, la realidad del País Vasco se dibuja con 4.000 personas amenazadas y con un presupuesto del Gobierno de Vitoria de 105 millones de euros para pagar a escoltas. Buena ocasión para desear la vuelta de Batasuna.

Ahora ya no está Aznar ni el PP en el poder. Se acabó la coartada de la incomunicación, pero el resultado no varía: la deslealtad contumaz de los nacionalistas. Por eso, Ibarretxe no ha dicho nada que no esté latiendo en el proyecto político que representa su plan soberanista, que es una propuesta que busca, antes que la independencia, la conformación de un nuevo frente abertzale, a la medida de la posición hegemónica del PNV en el nacionalismo vasco y para conservarla, como desea el lendakari, por una generación más. No andará muy lejos de conseguir este objetivo mientras el Gobierno de Rodríguez Zapatero y el PSOE crean, contra el dictado que enseñan los veinte años de gobierno del PNV, que, con los nacionalistas vascos, el diálogo sin firmeza es un valor en sí mismo.

El chantaje permanente
FERNANDO ÓNEGA La Voz 9 Noviembre 2004

VAMOS a ver: ¿hubo algún presidente del Gobierno de España que se haya comprometido más que Zapatero con Cataluña? Está claro que no, desde el momento en que prometió apoyar cualquier Estatuto que salga del Parlamento autónomo. ¿Hubo algún presidente que haya apoyado tanto su idioma? Dejo que responda el director adjunto de La Vanguardia , Alfredo Abián, en artículo publicado ayer mismo: «Probablemente no haya habido presidente español que más haya hecho por promocionar nuestra lengua». ¿Hay un clima de trato preferente hacia el nacionalismo catalán? Don Manuel Fraga piensa que sí: también ayer acusó al Gobierno de «pagar hipotecas a otras fuerzas políticas para garantizar la estabilidad política de la nación».

Hago estas preguntas con sus respuestas, al ver cómo Carod-Rovira paga a ese mismo Gobierno: amenazándolo con boicotear los Presupuestos en el Senado. El argumento que aduce es que Zapatero rompió la unidad del idioma catalán con la famosa traducción al valenciano de la Constitución Europea. Ya sabemos que el presidente no hizo otra cosa que cumplir el Estatuto de la Comunidad Valenciana. Pero esas razones no le sirven de nada al señor Carod. Para el señor Carod, las leyes son algo que cualquier gobernante puede saltar a su antojo y conveniencia. Conveniencia del señor Carod.

Los Presupuestos, ciertamente, están en el alero. También el PNV amenaza con tumbarlos en el Senado, porque Solbes no les concede la razón en sus reclamaciones sobre el cupo. De esta forma, aliados el PP y varios nacionalistas -¡quién lo diría!-, las cuentas del Estado tendrían que volver al Congreso. ¡Vivan el diálogo y el talante!

Pero hay que distinguir: la actitud del PP es comprensible. No sería presentable que Rajoy descalificara esas cuentas llamándoles «virtuales», y después les diera su visto bueno. La del PNV también se puede entender: reclaman algo que tiene relación con cuanto se discute. Pero la amenaza de Esquerra sólo se puede calificar como un chantaje formal: quiere forzar al Gobierno a enterrar el idioma valenciano. Se aprovecha de forma impúdica de la minoría socialista en el Senado. Es un intento de extorsión en toda regla.

Así se las gastan estos señores: con medio millón de votos quieren imponer sus caprichos a los 43 millones de ciudadanos restantes. Estarían dispuestos a que seis millones de pensionistas se quedaran sin revisión de subsidios con tal de salirse con la suya. Pues desengañémonos todos, empezando por el Presidente: así van a ser los próximos tres años y medio; de chantaje permanente. Si esto aguanta, claro. Porque una de dos: o hay que estar muy necesitado, o tener el «talante» de Zapatero para hacer política bajo esa indecente presión.

El sueño de Ibarretxe
Editorial El Ideal Gallego 9 Noviembre 2004

El vigésimo quinto aniversario de la constitución de los ayuntamientos democráticos es una fecha para recordar, ya que supone que hace un cuarto de siglo los ciudadanos recuperaron el derecho a decidir quiénes deben ser sus representantes en la administración más cercana a ellos. Sin embargo, no todos los españoles han podido ejercer esa facultad hasta las últimas consecuencias, en especial miles de vascos a quienes ETA ha impedido una tras otra en cada convocatoria electoral expresarse con libertad y hacer públicos sus deseos sin miedo a quedar condenados a ser muertos en vida. Aunque esa situación no es la peor; puesto que hay muchos contra quienes se ha ejecutado esa sentencia, dictada por el simple hecho de haberse puesto al servicio de los demás y enfrentarse a los que pretenden imponer la dictadura de las pistolas, del tiro en la nuca y los coches-bomba. A ellos dedicó el Rey un recuerdo durante el discurso que pronunció ayer en Vitoria y de ellos se rió el lehendakari al afirmar que sueña con unos ayuntamientos en los que esté Batasuna. Si la formación abertzale no tiene representación en las corporaciones locales es porque los tribunales de justicia comprobaron que era una parte de la banda terrorista y que, por lo tanto, había que acordar su ilegalización. Juan José Ibarretxe se resiste a aceptarlo, pues el apoyo del brazo político de ETA le hace falta para sacar adelante su plan secesionista, un objetivo que quiere alcanzar sea como sea hasta el punto de calificar de sueño lo que supone una pesadilla para miles de personas.

Lo que oculta el lío del valencià
Julián LAGO La Razón 9 Noviembre 2004

Así que al Molt Honorable don Pasqual Maragall, MH de aquí en adelante, le ha salido el tiro por la culata al asumir, formalmente sólo, la versión valenciana de la Constitución española, tal cual fue presentada ante los barandas de Bruselas, junto a los textos en vasco, gallego y catalán. No por nada sino porque MH se pasó de listo, o le hicieron pasar desde Asuntos Exteriores más exactamente.

Bueno, pues eso, que MH se hizo con una copia del texto valenciano, vía filtración gubernamental, como si fuera «El País», dos días antes de que la versión de la Generalitat Valenciana quedara oficialmente registrada y, como MH es más listo que la mamá de Superman, la suscribió, con lo cual quedaba de putísima, el tío, por el buen rollo ese de la flexibilidad lingüística al extremo de hacer pasar como catalanes giros gramaticales valencianos. De modo y manera que todo muy guay del Paraguay hasta que se descubrió que res de res, que la asunción del valencià por parte de MH era de pacotilla, dado que el ministro Moratinos había llegado a un acuerdo secreto con los del tripartito.

O lo que es lo mismo, que el Gobierno de la nación sólo elevaría ante la UE tres traducciones de lenguas cooficiales. A saber, las de la vasca, la gallega y la catalana, y a la valenciana, a fer la má, que dice nuestro amigo don Bernart. Consultados pues los sabios, la jugarreta no se consumó, y no se consumó porque resultaba de cajón que el Gobierno de la nación no podía ciscarse en la cooficialidad de una lengua, el valencià, recogida y reconocida en su Estatuto, amén de aprobada en Cortes, digan lo que digan sobre la unidad lingüística los filólogos del mundo entero, uníos.

De ahí que MH, al sentirse abandonado, amenazara con llevar a los Tribunales a ZP, lo cual entre colegas está fatal, pese a que se desdijera a las veinticuatros horas. Y eso que el Comité Federal del PSOE no había dado con las puertas en las napias a su proyecto de reforma constitucional con el que MH pretende reducir el actual Estado de las Autonomías a una especie de Commonwealth, o así. Pero en lo que estábamos, y es que MH quiere metérsela doblada con el rollo ese de la Antigua Corona de Aragón a sus vecinos valencianos, y los valencianos no tragan, claro.

¡Ay!, qué razón tiene el president Camps cuando dice a MH que de eso nada, monada, que la Comunidad Valenciana no admite injerencias catalinas. Ni en la política del agua, ni en la euro-región, ni ahora en la lengua, lo que al sociata Pla le deja poco margen de juego. O sea, que la bulla, y gorda, la tienen los socialistas en Ferraz, en Moncloa y en el tripartito, cuyo «conseller en cap» Bargalló ha llamado de todo menos bonito a ZP, quien prometió el oro y el moro, cuando aquí no hay oro ni en las ortodoncias y cuando el moro trabaja para Bush, lo cual es para echarse a temblar, pensamos nosotros que no somos ZP, ni MH.

Los desatinos de Moratinos

Luis María ANSON de la Real Academia Española La Razón 9 Noviembre 2004

Tras el 11-S no ha existido otra preocupación de fondo para el pueblo y el Gobierno de Estados Unidos que el terrorismo. Para la mayoría de los estadounidenses son amigos de Washington aquellos países que ayudan a combatir la gran amenaza que se cierne sobre Norteamérica. Son enemigos los que con su indiferencia o sus acciones favorecen el terror.

Zapatero ganó las elecciones del 14 de marzo gracias a la atrocidad del 11-M y a la manipulación que del salvaje atentado hizo un grupo mediático. Inmediatamente, en un acto de cobardía impropio de una vieja y gloriosa nación como España, arrió sus pantalones y retiró nuestras tropas de Iraq. España no participó en la guerra iraquí. Estaba en territorio de Iraq para la reconstrucción y pacificación del país, junto a otras treinta y dos naciones, por mandato expreso de la ONU, con la aprobación unánime del Consejo de Seguridad. Ésa es la realidad que el Gobierno socialista enmascara con pertinaz insolencia.

La bofetada a Estados Unidos en un momento crítico de la situación, y próximas las elecciones presidenciales, difícilmente la olvidará Bush. Después, el nuevo presidente del Gobierno español, en el foro de una nación árabe, tuvo el tupé de invitar a los treinta países restantes a que abandonaran Iraq en una agresión diplomática sin precedentes en la moderna historia de España. Como se sabe, todas las naciones invitadas siguieron dócilmente el consejo del nuevo y carismático líder socialista. Estados Unidos reaccionó llamando al Gobierno español «amigo de Ben Laden». Zapatero y su grupo mediático se volcaron entonces en una desaforada campaña en contra de Bush y en favor de Kerry. Los americanos siguieron también dócilmente las enseñanzas del líder socialista español y del grupo mediático que le sustenta pero, vaya por Dios, se equivocaron al depositar sus papeletas y Bush ganó tan arrolladoramente las elecciones como las había ganado John Howard en Australia, gracias en gran parte a mantener la dignidad de la nación australiana con su presencia en Iraq.

A la vista de todo lo ocurrido, de que Aznar es el vencedor español en las elecciones americanas y Zapatero el perdedor, el ministro Moratinos ha anunciado a bombo y platillo que el éxito de Bush en su nuevo mandato depende de la ayuda española y que, además, el sabio Gobierno Zapatero puede resolver fácilmente el conflicto de Oriente Medio que, desde hace casi sesenta años, enturbia la vida internacional. Me consta que la nueva Administración americana está profundamente impresionada por la sabiduría de Moratinos y que Bush ha pedido audiencia a Zapatero para venir a España y, postrado de hinojos a sus pies, implorar su ayuda y paternal comprensión.

Faluya y los terroristas que se “resisten” a la democracia
EDITORIAL Libertad Digital 9 Noviembre 2004

"He dado mi visto bueno a las fuerzas multinacionales y al Ejército iraquí para que limpien la localidad de terroristas". Con estas palabras el presidente interino iraquí, Iyad Alaui, ha dado luz verde a lo que se espera que sea el asalto final a Faluya, bastión donde se ha hecho fuerte el núcleo duro de los integristas que se oponen a la transición política del país y donde se cree que se esconde el brazo jordano de Osama Bin Laden, Abu Musab Zarqaui.

Esperemos que esta operación militar logre su objetivo lo antes posible y que cause el menor número de bajas civiles posibles, por mucho que los terroristas —además de haber asesinado ya a varios centenares— utilicen a muchos de ellos como verdaderos escudos humanos ante la ofensiva militar que les viene encima. También cabe denunciar, en este sentido, el uso por parte de los terroristas de las mezquitas, los hospitales y otros lugares públicos como depósitos de armas.

Junto a esta luz verde a la ofensiva militar, el gobierno iraquí ha ordenado —con bastante retraso, dicho sea de paso— el cierre de la frontera con Siria y Jordania, y el establecimiento de un toque de queda en las poblaciones de Faluya y Ramadi. Como ha señalado Alaui, "ha llegado el tiempo de que Siria actúe. No permitiremos que ni asesinos llegados del exterior, ni los seguidores de Sadam, inflijan daño al pueblo iraquí".

Esto último es precisamente lo que tantos occidentales cegados por el odio a su propia civilización en general y a los Estados Unidos en particular se niegan a creer; que sean “terroristas extranjeros y los nostálgicos de Sadam” la fuente de ese sufrimiento que persiste en el pueblo iraquí tras el derrocamiento de la dictadura. Y es que la inmensa mayoría de los medios hace suyo, por el contrario, el mismo diagnostico que de Irak hacen los autores del 11-S y del 11-M.

Aunque de la noble empresa militar en apoyo de la transición democrática en Irak haya desertado el Gobierno de ZP para regocijo de los autores de la mayor masacre terrorista de nuestra historia, desde aquí seguimos esperando que los iraquíes, y cuantos soldados aliados —empezando por los estadounidenses— luchan junto a ellos, logren acabar de forma implacable con esos terroristas a los que esta España ensangrentada y cegada tras el 11-M sigue asombrosamente exaltando con los dignos ropajes de la “resistencia”.

Yaser Arafat
A tres segundos del olvido
José García Domínguez Libertad Digital 9 Noviembre 2004

Se les muere su bondadoso y amado Arafat. ¿Quién se encargará ahora de seguir cargando de dinamita a niños de catorce años para que revienten en medio del mercado de Jerusalén? Prueba irrefutable de que los peces del mar son de izquierdas es que la ciencia ha demostrado que su memoria también pervive un máximo de tres segundos. De ahí que besugos, anguilas y boquerones compartan hoy el llanto con sus parientes bípedas, las plañideras progresistas, ante la irreparable pérdida de la madre de todas las pirañas. El escamoso sobrino de Mohamed Amin al-Husseini, Gran Muftí de Jerusalén en tiempos del nazismo, agoniza entre los brazos de Jacques Chirac, otro amnésico de nacimiento que tampoco es capaz de recordar ni dónde caen las playas de Normandía.

Exactamente igual que Ben Laden, Al-Zarqaui, Moratinos y ZP, lloran desconsolados en el agua pulpos, calamares y bueyes de Francia. Es el suyo un dolor que se anuncia crónico e intratable. Aunque, en el caso de la fauna marina del Atlántico, se alivia por brevísimas secuencias temporales. Se trata de una curación espontánea que se produce cuando nadan entre los huesos de Leon Klinghoffer. Sí, aquel perro judío, viejo y paralítico que viajaba en el "Achille Lauro". Sí, aquel que el 7 de octubre de 1985 los heroicos fedayin de la OLP arrojaran al océano sentado en su silla de ruedas; mas, justo a los tres segundos de pasar a su lado, retornan las lágrimas incontenibles a los ojos de esa mariscada errante. Entonces, el banco entero torna sus pupilas enrojecidas hacia el canciller Curro. Y en ese instante, hasta las gaviotas gimen desde el aire. Y comienza a subir la marea. Y se inunda el mar de bendita agua dulce; de sentidas e infinitas gotas derramadas en honor del inminente traspaso del sobrino de su tío.

El tío del sobrino, el gran Mohamed, fue aquel que apadrinó la Handzar Trennung, la división de las SS islámicas integrada por los veintiún mil musulmanes que combatieron contra la Civilización bajo las órdenes directas de Himmler. El mismo Mohamed que en 1944 viajó a Berlín para rendir honores a Hitler y animarlo a no cejar en el empeño de exterminar a todos los judíos del planeta. Ese Mohamed que se esfumó del recuerdo de todos los progresistas de Europa, justo a los tres segundos de que el primer soldado norteamericano hubiese entrado en París para liberarlo de la barbarie.

El sobrino del tío, el gran Yaser Arafat, es la misma rémora reaccionaria que sus inconsolables albaceas de hoy despreciaban cuando el padrecito Stalin se empeñó en que naciera un estado judío en Israel. Arafat, el estúpido cangrejo que pretendía ignorar la marcha imparable de la Historia; eso pensaban en 1948, justo cuando la Unión Soviética ordenó a Checoslovaquia asignar un aeródromo entero a la labor de abastecer de armas a los judíos de Tel-Aviv. Pero pasaron otros tres segundos, y el guía de todos los proletarios de la Tierra cambió de opinión. Y de nuevo, los capataces del amo volvieron a perder la memoria. Ya no la recuperarían jamás. Por eso, esta tarde sollozan abatidos. Se les muere su bondadoso y amado Arafat. ¿Quién se encargará ahora de seguir cargando de dinamita a niños de catorce años para que revienten en medio del mercado de Jerusalén?

Final y doble insulto
Aníbal Herrero Mtz. de Nanclares/Las Arenas, Getxo. Vizcaya Cartas al Director El Correo 9 Noviembre 2004

No está bien definida la frontera entre libertad de expresión e insulto público, pero el artículo de cuatro profesores de la UPV/EHU el pasado día 6, creo que es un doble insulto: a las víctimas del terrorismo y a la inteligencia de los lectores. Plantean estos caballeros un curioso problema: cómo explica ETA a sus socios y simpatizantes que hay que abandonar las armas a cambio de nada, después de 40 años. En pocas palabras la banda tiene que decir: «Hemos sido unos salvajes y, además, nos hemos equivocado». ¿Y a cambio de nada? No, a cambio de la cárcel. ¿Cómo van a explicar que se ha matado a cerca de 1.000 personas, se ha llevado a la muerte a un montón de cómplices engañados, y no se ha conseguido, ni se va a conseguir, nada? No le den más vueltas: es imposible. Los articulistas dan por sentado que la acción de ETA es política para, tras esta aberración, justificar una posible negociación. La acción de la banda es criminal y se pretende justificar con la política, pero sin ejercerla, como se desprende de lo que dicen los firmantes; ya que, según ellos mismos, Batasuna no es ETA, puesto que protestan por su ilegalización. ¿O no? Aportan otro argumento peregrino como que ya 'casi' no hacen nada. Justifican un 'premio' por abandonar los asesinatos, con algo tan cruel para las víctimas como que, con los de ETA, «se han violado los derechos humanos, torturas, etcétera» ¿Y los derechos humanos de las víctimas? En fin, el truco de siempre. La equidistancia. Miren, señores profesores, lo único que tienen que hacer los de ETA es disolverse y pedir perdón.

130 KILOS DE DINAMITA CON DESTINO A MADRID
La madre del agente que evitó una masacre de ETA pide que "las ratas" cumplan 40 años de cárcel
María Dolores Martín Espinosa, madre del agente de la Guardia Civil Antonio Molina Martín asesinado el 17 de diciembre de 2002 en Collado Villalba (Madrid), calificó a los etarras autores de esta muerte de "ratas de cloaca" y expresó su orgullo porque la acción de su hijo al interceptar a los terroristas evitó "miles" de muertes. El agente asesinado evitó una masacre en Madrid, destino de 130 kilos de dinamita para atentar contra grandes almacenes.
EFE Libertad Digital  9 Noviembre 2004

La Audiencia Nacional inició este lunes el juicio a los etarras Jesús María Echevarria Garaicoechea y Ángel Aramburu Sodupe, para quienes el fiscal pide 81 y 65 años de prisión, respectivamente, por el asesinato del guardia civil cuando se disponía a identificarles en la A-6.

Los dos terroristas fueron expulsados de la sala donde se celebró la vista después de que, tras negarse a declarar, comenzaran a dar patadas y puñetazos a los cristales del habitáculo blindado desde el que asisten a los juicios los acusados de terrorismo, mientras decían, como es acostumbrado, que no reconocían al tribunal.

Al término de la primera jornada de la vista, que continuará el próximo viernes, la madre del guardia civil muerto, María Dolores Martín Espinosa, destacó a los periodistas el "honor, la dignidad y la valentía" de su hijo y dijo que ha conseguido que sus asesinos, a los que calificó de "ratas de cloaca", vayan "a una jaula a cumplir 40 años". Además, la madre indicó que su hijo, al interceptar a los terroristas que planeaban perpetrar atentados en centros comerciales de Madrid, evitó miles de muertes.

El compañero de Molina declara como testigo
Durante el juicio, declaró como testigo Juan Aguilar, el agente que acompañaba al guardia civil fallecido y que resultó gravemente herido en el enfrentamiento con los terroristas. El guardia civil, que dijo que todavía no se encuentra restablecido, recordó cómo el 14 de diciembre de 2002 se encontraban de servicio en la zona de Collado Villalba cuando sospecharon de un vehículo ocupado por dos hombres y le dieron el alta dos veces.

Cuando se acercaron al coche, sus dos ocupantes empezaron a dispararles, alcanzándoles a ambos, mientras que uno de los etarras, Ángel Aramburu, resultó también herido y pudo ser detenido. El otro acusado, Jesús María Echeverría, se dio a la fuga y en las cercanías logró detener a un vehículo amenazando con su arma al conductor, se puso al volante del coche y obligó a su dueño a sentarse en el asiento del copiloto, aunque le liberó después de recorrer 20 kilómetros en dirección a Valladolid.

En esa ciudad, Echevarria abandonó el turismo y continuó su huida en diferentes medios de transporte públicos hasta que fue detenido horas después en San Sebastián (Guipúzcoa) con una de las pistolas utilizadas en el tiroteo con los guardias civiles.

También testificaron en la vista varios guardias civiles y policías que intervinieron el caso y que declararon que los dos acusados, que según el fiscal integraban el autodenominado comando "Egoitz eta Hodei", habían reconocido su pertenencia a ETA. Uno de los testigos, el guardia civil que instruyó las diligencias y tomó declaración a Aramburu, dijo que los acusados llevaban 130 kilos de explosivos en el coche y que se habían dirigido a Collado Villalba para preparar 10 artefactos que pretendían colocar en diferentes centros comerciales el día 31 de diciembre, así como un coche bomba.

El fiscal considera a los dos acusados autores de delitos de dos asesinatos terroristas, uno de ellos en grado de tentativa, así como de pertenencia a banda armada, tenencia ilícita de explosivos y armas y falsificación de documento oficial, entre otros.

El representante del Ministerio Público solicitará además que los dos acusados sean condenados a indemnizar conjuntamente a los herederos del guardia civil fallecido, Antonio Molina Martín, con 300.000 euros y con 19.800 euros al agente herido.

Maragall empleó 26.100 euros en saber si el escudo de la Generalitat se identifica con Pujol
Redacción La Razón 9 Noviembre 2004

Madrid- El Gobierno catalán se gastó 26.100 euros en el estudio sobre el uso de los símbolos identificadores de la Generalitat en el que se evidenciaba que los catalanes los asocian con el ex presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, según la información remitida por el «conseller», Josep Bargalló, al Parlament en respuesta a una pregunta del portavoz del PP, Daniel Sirera.

En declaraciones a Ep, Sirera acusó al tripartito de «despilfarrar recursos públicos» por el encargo de este estudio y consideró «muy grave» que se use «el dinero de todos los ciudadanos con finalidades partidistas que persiguen que el tripartito se apropie de los símbolos institucionales que representan al Gobierno y a todos los catalanes».
Se señala que el escudo «se asocia a valores nacionalistas revestidos de seriedad» y concluye que «Pujol es la persona más asociada con el símbolo de la Generalitat».

El Gobierno vasco aumenta el gasto en escoltas privados para 2004 y 2005 hasta más de 100 millones de euros
Por primera vez, reparte el gasto en cuatro bloques: jueces y magistrados; empresarios y otros; electos del PP y electos del PSOE y en los tres territorios
ANA ANTOLÍN ABC 9 Noviembre 2004

VITORIA. La última adjudicación del Ejecutivo vasco a empresas privadas de seguridad establece un presupuesto de 105 millones de euros (casi 18.000 millones de pesetas) para la protección de jueces y magistrados, empresarios, políticos del PP y del PSE y «de otras formaciones y personalidades». El Gobierno de Vitoria, «pese al ostensible declive de ETA», incrementa la partida. Para 2001, 2002 y 2003, destinó 90 millones de euros (15.000 millones de pesetas) y sólo para 2004 y 2005 dedica 105 millones.

Es la primera vez que el Ejecutivo nacionalista regula el servicio por bloques y territorios. Según los pliegos de adjudicación, a los que ha tenido acceso ABC, al concurso concurrieron doce empresas y sólo cinco han resultado beneficiadas: Sabico, Ombuds, Vinsa, Seguritas y P-3. El Ejecutivo vasco está a la espera de que los tribunales resuelvan el recurso planteado ICTS, una de las doce empresas que se quedó fuera del concurso, para su aplicación.

La Consejería de Interior justifica la creación de estos lotes y su estructuración en cada territorio en función de «las exigencias propias de la organización operativa», de manera «que la coordinación de estos servicios con los que presta la Ertzaintza con recursos humanos propios sea óptima». Hay que recordar que la protección de amenazados se establece con empresas de seguridad privada pagadas por el Gobierno del tripartito (partida que se especifica en esta información). A ella se suman la prestada por la Ertzaintza, la realizada por empresas privadas pagadas por el Ministerio del Interior, así como las de Guardia Civil, Policía Nacional y local. En concreto, los amenazados bajo protección de escolta privada pagada por el Gobierno vasco asciende a 500 personas. La misma cifra estaría bajo custodia privada a cuenta del Ministerio del Interior. El total de amenazados supera los dos mil.

El informe del Gobierno vasco no menciona el nivel de peligrosidad de cada provincia, aunque los presupuestos varían de una a otra. Al parecer, el incremento, en el caso de los jueces y magistrados en Vizcaya, responde únicamente al aumento del número de personas protegidas.

Como gasto máximo, el Ejecutivo vasco establece para la protección de jueces y magistrados 7.875.000 euros (1.310 millones de pesetas), en el caso de Vizcaya, y de 5.250.00 (873 millones de pesetas) en Guipúzcoa y Álava. En relación con los cargos electos del PSE-EE y del PP, estipula la misma cantidad para ambos: 18.375.000 euros (3.057 millones de pesetas) en Vizcaya; 13.125.000 (2.183 millones de pesetas) en Guipúzcoa y 7.878.000 (1.309 millones de pesetas) en Álava. Por último, para empresarios y otras personalidades se destinan 2.625.000 euros en Vizcaya, Guipúzcoa y Álava.

En concreto, las bases del concurso de licitación establecen un precio má-ximo de 5.800 euros al mes por el «servicio básico de acompañamiento» que las empresas prestan a cada amenazado. El cómputo de este servicio al mes se realiza en función de 17 días trabajados, según se recoge en la citada documentación, corroborada por ABC en fuentes del Ejecutivo vasco. A partir de ahí, se establece una partida por día adicional de 250 euros. Esto eleva a 10.050 euros el precio de la protección a jueces, empresarios y cargos del PP y del PSE en caso de 30 días trabajados.

Antes de esta reestructuración, las empresas privadas cobraban un precio fijo, una especie de «tarifa plana» por cada servicio de escolta, con independencia de los días que se trabajara. Hay que tener en cuenta que el número de éstos varían, de forma importante, si se trata de un juez o magistrado; un empresario o un político o cargo institucional de un partido no nacionalista, a los que afecta el citado concurso. Al respecto, fuentes del sector precisaron que se trata más de un reajuste en el precio que se paga a las empresas por cada servicio en función, ahora, de los días trabajados, y que éste no debía repercutir en el salario de los trabajadores, ya que su dedicación al amenazado será la misma.

A estas cantidades hay que sumar, además, otros 0,2 euros por gasto de combustible, y 1.600 euros más por disponibilidad mensual de vehículo en caso de que sea de «gama alta» o 1.200 euros si es de «gama media».

AHORA TAMBIÉN LO PIDEN LOS MUSULMANES DE LA CIUDAD
Imbroda califica de “infumable” pretender que el tamazight sea cooficial en Melilla
El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, ha calificado este lunes de "infumable" el que Coalición por Melilla (CpM), o su presidente, Mustafa Aberchán, "intenten hacer una bandera" de la cooficialidad de la lengua tamazight.
EFE Libertad Digital  9 Noviembre 2004

Imbroda ha lamentado que el idioma se utilice "como línea de separación, como línea de división", lo que nunca ha ocurrido en Melilla, y señaló que "nunca había surgido esta voz" en la ciudad, que es "prefabricada, artificial, de algunos interesados que han ido a Madrid por un interés que se me escapa".

Según el presidente, el tamazight no es una lengua española, "pero como hay muchos bereberes que viven aquí con nosotros tenemos que protegerla, cuidarla y estudiarla en el sentido de fomentar la cultura que conlleva esta lengua, que además es milenaria".

Imbroda pidió "mucho respeto" y "apoyo y nada más" hacia la lengua tamazight y exigió al PSOE que clarifique su postura ante esta cuestión.
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