AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 10 Noviembre 2004
Banderas y estatuas
Pío Moa Libertad Digital 10 Noviembre 2004

¿Y todavía no ha dimitido Curro
Ignacio Villa Libertad Digital 10 Noviembre 2004

El eterno protagonista (y 2)
GEES Libertad Digital 10 Noviembre 2004

Menuda bofetada a Zapatero
Luis María ANSON La Razón 10 Noviembre 2004

Amores que matan
Fernando R. Genovés Libertad Digital  10 Noviembre 2004

RAJOY Y LA ESTULTICIOLOGÍA
Antonio BURGOS ABC 10 Noviembre 2004

Taifas del PP
Román CENDOYA La Razón 10 Noviembre 2004

LA MANTA DE VERA
Jaime CAMPMANY ABC 10 Noviembre 2004

Sueño y pesadilla
Juan BRAVO La Razón 10 Noviembre 2004

ETA y los islamistas
Editorial El Ideal Gallego 10 Noviembre 2004

Ibarretxe sueña
José Cavero El Ideal Gallego 10 Noviembre 2004

Con cara y ojos
TONIA ETXARRI El Correo 10 Noviembre 2004

Los sueños de Ibarretxe
Esther Esteban El Ideal Gallego 10 Noviembre 2004

Ibarretxe y Batasuna
Cartas al Director El Correo 10 Noviembre 2004

Sueño y realidad
Diego Ortega/Vitoria-Gasteiz Cartas al Director El Correo 10 Noviembre 2004

Árabe y tamazight
Cartas al Director ABC 10 Noviembre 2004

DEL BURGO RESPONDE AL PSOE: LES HA ENTRADO EL MIEDO
Libertad Digital  10 Noviembre 2004

Las víctimas avisan de un pacto PNV-PSE para que Batasuna esté en las autonómicas
J. Arias Borque La Razón 10 Noviembre 2004

Camps aclara que quienes pusieron en marcha la Academia Valenciana de la Lengua fueron valencianos
EFE Libertad Digital  10 Noviembre 2004

La Ertzaintza se negó a ayudar a la Guardia Civil en la operación contra ETA en Bilbao
ÓSCAR B. DE OTÁLORA/BILBAO El Correo 10 Noviembre 2004

¿Será suficiente con el perdón
Félix de Azúa El País (email)  10 Noviembre 2004

La importancia de los símbolos
Banderas y estatuas
Pío Moa Libertad Digital 10 Noviembre 2004

En el periódico canario Diario de avisos, el comentarista Arthur Pauling atribuye las incoherencias del gobierno de Rodríguez en el terreno internacional a la falta de viajes (de "mundo", diríamos) de sus componentes. No estoy muy seguro de que sea así. Muchos líderes fundamentalistas islámicos y muchos nacionalistas furiosos de aquí y de allá han viajado mucho, se han formado en universidades europeas o useñas de renombre, y ya ven… Pero unas frases del señor Pauling me han parecido muy aclaratorias: "Y todo ello por pretender protestar contra Bush de manera imprudente para un político. Como no levantarse al paso de la bandera estadounidense, siendo aún jefe de la oposición. Zapatero no sabía que es un gravísimo insulto para los norteamericanos. No levantarse ante la bandera española es incluso progresista para algunos políticos de este país. Inaceptable para un norteamericano con la suya, incluyendo a John Kerry".

Ahí está reflejada toda la insensatez de un gobierno capaz de dejar vendidos a los iraquíes frente al mismo tipo de terroristas que masacraron a los madrileños el 11 de marzo, y poner tal hazaña como ejemplo a seguir por otros países; o abandonar a los saharauis frente al demócrata Mohamed VI, tan amigo de España que es el único peligro exterior relevante que hoy tenemos, aparte del propio terrorismo islámico.

Como buen progre, Rodríguez no es patriota, y su ceguera le impide entender el valor de los símbolos, o respetar a quienes piensan de otro modo. Ante el problema del nacionalismo vasco soltaba recientemente otra insensatez: él lo resolvería "no abrazando ninguna bandera, ni exaltando ninguna patria ni discutiendo sobre una nación u otra, porque la patria más importante es el bienestar y la libertad de todos los ciudadanos". ¿Los ciudadanos de dónde? ¿Cómo evitará discutir "sobre una nación u otra" si en eso consiste precisamente el problema planteado por los separatistas del PNV y la ETA? ¿Traerá el talentoso Rodríguez algún bienestar o libertad a los ciudadanos a base de hacer el caldo gordo a los separatistas del PNV, principales causantes de la ruina de la democracia en las Vascongadas, y excluyendo a quienes rechazan tal fechoría, como Redondo Terreros? ¿Cómo va a frenar el programa separatista-terrorista sin defender España, simbolizada en su bandera?

La bandera de España tiene un valor simbólico mil veces mayor que la del PSOE con su puño y su rosa, pero para Rodríguez seguramente es al revés, pues ve en la bandera socialista el símbolo del "bienestar y la libertad" de los ciudadanos… de donde sea. Como dice Pauling, en España ha resultado muy progresista despreciar la bandera española, y Rodríguez lo hace a cada momento con el cuento de sus abstractos "ciudadanos", cuya libertad y bienestar no mejorarán, desde luego, mediante connivencias con el separatismo y con el terrorismo, nacidas de una falsa comprensión de éste, la misma que tienen de sí mismos los pistoleros; ni con insultos y desplantes a la potencia que hoy garantiza la supervivencia de las culturas y valores occidentales.

Rodríguez cree que sus tópicos los comparte casi toda la sociedad, y así ocurre con la España del botellón, la que le ha dado la victoria. Pero para otros muchos españoles, probablemente la mayoría pese a la demagogia reinante, España y sus símbolos cuentan mucho, y Rodríguez debiera darse cuenta de que está insultándolos gravemente. Él, no obstante, los desprecia con la misma frivolidad que los políticos "progresistas" de antaño, aquellos que inventaron una nueva bandera y se alborotaban ante un "Viva España", pero no ante un "Viva Rusia", intentando sustituir el primero por vivas a la república.

La política de Rodríguez con respecto a los símbolos franquistas sigue la misma línea de desprecio a gran número de españoles. En algunos momentos de lucidez, Felipe González dijo:"Hay que asumir la propia historia (…). Nunca se me ocurriría tumbar una estatua de Franco. Nunca. Me parece una estupidez eso de ir tumbando estatuas de Franco (...) Franco es ya Historia de España. No podemos borrar la historia (...) Algunos han cometido el error de derribar una estatua de Franco; yo siempre he pensado que si alguien hubiera creído que era un mérito tirar a Franco del caballo, tenía que haberlo hecho cuando estaba vivo". Con su actual política, los socialistas unen la provocación y la cobardía.

Franco, como dijo González, es parte de nuestra historia, y hasta su muerte la izquierda le respetó a su pesar y de modo casi supersticioso. Y debiera mantener ese respeto porque quien trajo a Franco fue, en definitiva, la izquierda, al destruir la democracia republicana en favor de una dictadura "proletaria" y la disgregación del país. Los documentos de la propia izquierda lo demuestran fehacientemente. Todos habríamos deseado, ya lo he dicho otras veces, que frente al proceso revolucionario de los años 30 hubiera habido un partido democrático fuerte y resuelto a parar los pies a aquellas violentas izquierdas. Pero no lo hubo, y fue Franco quien salvó al país de una experiencia mucho más traumática que su dictadura. Presentarlo como un monstruo incomparable indica que la izquierda no acaba de asimilar su propia historia totalitaria.

¿Y todavía no ha dimitido Curro?
Ignacio Villa Libertad Digital 10 Noviembre 2004

Al final la realidad es que el presidente Bush ha recibido al ex presidente Aznar mientras que el teléfono de Moncloa sigue sin sonar La centralita de Moncloa sigue sin sonar. Y lo que es peor no sabemos cuánto tiempo tardará en llegar la esperada llamada de la Casa Blanca. Las relaciones entre España y Estados Unidos se encuentran en un momento crítico, y no precisamente por culpa de la parte americana. Las relaciones entre Madrid y Washington están mal por la política antiamericana, asamblearia y pueblerina que el presidente Zapatero lleva sembrando desde hace meses. Lo de la retirada de las tropas españolas de Irak es sólo parte del problema. La verdadera causa de este distanciamiento entre Bush y Zapatero es que el presidente americano –con razón– se siente agredido por la torpeza e ineptitud del presidente del Gobierno español.

Rodríguez Zapatero se ha metido en un jardín que no tiene fácil salida y en la política exterior no valen las "sonrisitas y los abrazos". Hay que construir con sentido común, con inteligencia y con una cierta estrategia. Características que no tiene Zapatero, pero tampoco su ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos. El Gobierno español nos ha llevado a esta situación y es el Ejecutivo quien nos tiene que sacar de ella. Todo lo demás es pura fantasía por mucho que los ministros se empeñen en corear que se está trabajando para reconducir las relaciones entre los dos países.

Precisamente el encuentro privado que el presidente Bush ha mantenido con José María Aznar en la Casa Blanca viene a confirmar que Rodríguez Zapatero está jugando con la política exterior española. España hasta el pasado mes de marzo era escuchada en la Casa Blanca. Luego vino el cambio de Gobierno y todo el desaguisado ZP. Si el actual presidente del Ejecutivo, en lugar de entrar en esta deriva de pura demagogia barata contra los Estados Unidos, hubiera mantenido las líneas de relación institucional y bilateral mantenidas con Bush las cosas serían muy diferentes.

Ahora lo que estamos viendo es que Zapatero no sólo gobierna a golpe de imagen; en muchas ocasiones lo hace caprichosamente con asuntos claves para España. Estamos incomunicados con Estados Unidos gracias a sus excentricidades, con el agravante de que no parece que tenga una solución fácil.

Al final, la realidad es que el presidente Bush ha recibido al ex presidente Aznar mientras que el teléfono de Moncloa sigue sin sonar. Somos los últimos de la lista. Y lo que parece increíble, el responsable de la política exterior, Miguel Ángel Moratinos, no ha dimitido. ¿A que espera para hacerlo?

Moratinos
El eterno protagonista (y 2)
GEES Libertad Digital 10 Noviembre 2004

Moratinos pedalea sin parar hacia su desastre, confundiendo la realidad con su maraña de prejuicios ideológicos. No es el principal responsable de lo que está ocurriendo, pero sí el más prescindible Uno de los fenómenos políticos más llamativos del actual gobierno de Rodríguez Zapatero es la naturalidad con la que se miente, convencidos de que con su control de los medios de comunicación cualquier cosa vale.

La lectura de las entrevistas que Miguel Ángel Moratinos ha concedido a los periódicos El País y El Mundo deja a cualquier lector mínimamente educado perplejo. Es tal la osadía con la que se niega lo obvio, con la que se dice una cosa y su contraria, que llega a hacer dudar ¿Seremos nosotros los que estamos confundidos? Se afirma que las relaciones con Estados Unidos son buenas, cuando es evidente el malestar norteamericano por nuestro frívolo y cobarde comportamiento y las posibles consecuencias hacen que los nervios cundan en PRISA. Sin embargo, se acusa a Aznar de impedir una buenas relaciones al "enredar" en Washington.

Se hace gala de inexistentes conversaciones con dirigentes norteamericanos y de encargos que no son más que ensoñaciones moratinescas que jamás se harán realidad. Se culpa al omnipresente Aznar por el auge del antinorteamericanismo en España, después de que los portavoces socialistas negaran sistemáticamente su existencia –"estamos contra la política de Bush no contra Estados Unidos"–, cuando es evidente que se trata de un producto elaborado y administrado desde Ferraz y Gran Vía. Se proclama que con Aznar éramos vasallos pero que con Zapatero la relación se hará madura y más sólida, cuando ni nos cogen el teléfono ni reciben a nuestro embajador en los despachos de relieve. En un subidón de adrenalina nuestro entrañable ministro llega a proclamar que somos el aliado más importante de Washington contra el terrorismo, cuando la única realidad es que gracias a su brillante gestión sencillamente no somos, hemos dejado de existir para Estados Unidos y para los europeos.

Durante unos años vimos como España pasaba de ocupar un tercer nivel a subir un escalón y a participar en los procesos de toma de decisión como un actor relevante. Ahí están la Agenda de Lisboa o el Tratado de Niza, todo un acervo que deja bien claro cuáles eran nuestra vocación y nuestro compromiso con una Europa próspera y competitiva. Ahí nuestra relación preferencial con Estados Unidos. Ahí nuestro papel de relieve en América Latina y el Mundo Árabe, defendiendo la democracia liberal y las economías abiertas. Moratinos niega la mayor, entre otras cosas porque confunde buenas relaciones con granjearse la simpatía de comunistas, bolivarianos o peronistas, aunque sea a costa de los intereses de nuestras empresas. Nuestro objetivo nunca puede ser ese, sino el respeto a España y la defensa de los valores democráticos, exactamente lo contrario de lo que nuestro Ministerio busca a día de hoy.

El problema de la mentira es que una llama a otra, cada vez la envergadura debe ser mayor y el compromiso de los medios para darle credibilidad y ocultar las evidentes contradicciones y falsedades tiene que crecer hasta niveles insoportables. Hasta los intereses de las empresas del sector tienen sus límites. Moratinos pedalea sin parar hacia su desastre, confundiendo la realidad con su maraña de prejuicios ideológicos. No es el principal responsable de lo que está ocurriendo, pero sí el más prescindible.     GEES, Grupo de Estudios Estratégicos

Menuda bofetada a Zapatero
Luis María ANSON de la Real Academia Española La Razón 10 Noviembre 2004

Donde las dan las toman. Bush II ha devuelto con delicada crueldad a Zapatero el golpe de su cobardía retirando las tropas españolas de Iraq, donde cumplían una misión de reconstrucción y pacificación, junto a otros treinta y dos países, por mandato de la ONU y decisión unánime del Consejo de Seguridad. El César ha sido implacable. Ha hecho oídos sordos a las llamadas implorantes del presidente del Gobierno español y, a cambio, ha desayunado durante casi una hora con el ex presidente Aznar, primer dirigente internacional que recibe tras su reelección.

Menuda bofetada, que no es lo mismo que una bofetada menuda. Zapatero empieza ahora a aprender lo difícil que es mover las piezas en el tablero internacional y la poca consistencia que tienen los desatinos del ministro Moratinos.

En sólo unos meses, España se ha empequeñecido en el mundo. Se aprovechan de nosotros los europeos, nos engaña Inglaterra en Gibraltar, no nos hacen ni caso los árabes, nos ignoran los extremo orientales, se avergüenzan los australianos de nuestra cobardía y nos abofetea de forma inmisericorde Bush II. Da la sensación de que Zapatero se cree lo que oye en la «Ser» y lo que lee en «El País» y así le luce el pelo. Malos tiempos, en fin, para España en el mundo. La política internacional se hace desde la dureza y la seriedad. La sonrisa merengosa, el talante provinciano, el diálogo de la ligereza, la frivolidad en la acción, la imprecisión al tomar decisiones, sólo conducen a que los que cuentan nos pierdan el respeto.

Bush, Presidente
Amores que matan
Fernando R. Genovés Libertad Digital  10 Noviembre 2004

Como comprendo perfectamente la rabia y la ira del antiamericanismo ante los resultados electorales del pasado 2-N en EEUU, es decir, la victoria del candidato republicano, George W. Bush y la derrota del candidato de Park Avenue, Hollywood y Europa, John F. Kerry, estoy dispuesto a tomarme con estoica resignación la catarata de bilis negra y de fiebre amarilla que derraman, en forma de lágrimas de desconsuelo, los comentaristas y columnistas que han vivido el descalabro en carne propia y trémula. Pasaré por alto las barbaridades que profieren contra el Presidente Bush, su animadversión y odio personal que rozan la psicopatología. La supina ignorancia que revelan al parlotear sin conocimiento de este gran, inmenso país, que es Estados Unidos de América. Por cierto, ¿qué significa eso de Estados Unidos de "Norteamérica" escuchado recientemente por boca de José Luis Rodríguez? ¿Tanto le cuesta decir "América"? ¿O acaso también querrá cambiarles a los estadounidenses el nombre de su nación? No tomaré tampoco ahora en consideración la pobreza analítica de sus diatribas contra los neocon, a quienes temen y no pueden comprender intelectualmente, pero ponen en el centro de su diana cazadora. Ya los conocemos de sobra.

Ahora bien, lo que sí supera el nivel de la paciencia y el aguante, lo que no tiene pase, es que sigan envolviendo su veneno y mala sangre antiamericanos con la hipócrita y cínica loa al pueblo americano y a la larga tradición liberal-democrática de un país que dicen admirar, después de todo. Creo, a este respecto, que fue Ernst Jünger quien formuló el siguiente adagio sobre la maledicencia, la humillación y el orgullo, precisamente él, quien tanto tuvo que aprender a sobrellevarlos sobre su conciencia de acero: "Uno no puede evitar que le escupan, pero sí que le palmeen el hombro".

Pues a eso me refiero ahora a propósito de esos obscenos lenguaraces que, para justificar su odio al "norteamericanismo" y a la "actual Administración" en Washington, vuelven sobre el 11-S y la presunta "ola de solidaridad" y simpatía mostradas hacia EEUU los días posteriores de los atentados, y que, extendiéndose por todo el planeta, unió a la Humanidad para frenar al terrorismo islámico. Toda esa demostración de cariño quedó paralizada poco después. ¿Por qué motivo? Porque la reacción de la Administración Bush no hizo lo esperado por ellos, o sea: que encajara el golpe, pidiera perdón por sus pecados y se arrodillara ante el agresor. Sucedió que el Gobierno y el pueblo americanos estaban en otra perspectiva y se movían por sentimientos y principios distintos al de los falsarios solidarios. De aquellos que, como Baudrillard y Derrida, mostraban entonces públicamente su "júbilo prodigioso de ver la superpotencia destruida", mientras contemplaban extasiados cómo caían las Torres. Hoy, ese clan dicharachero está triste porque no ha ocurrido lo que esperaba.

Acerca de esta clase de sujetos, económicamente acomodados e intelectualmente comodones, ha escrito estos días el brillante Tom Wolfe: "Ahora, se creen que el cielo se les cae encima. No me queda más remedio que reírme". No pueden creerse lo que ha acontecido, porque esas cosas no pasan en su círculo estrecho, dorado y estupendo de bellos artistas. Hace años afirmaban: "no sé como ha ganado Reagan; no conozco a nadie que le haya votado". Hoy están afligidos ante la victoria de Bush porque no pueden brindar con champán francés su destrucción política.

Sea. Que ataquen e infamen lo que les plazca, pero que no nos quieran tanto. Les ruego que no se afanen por intervenir en aquello que en el fondo detestan. Frenen, pues, los antiamericanos el ímpetu por desearles lo mejor a los americanos. No se obsesionen tanto los enemigos de España por el nombre de España. Dejen los laicistas agresivos de alterar las creencias y los ritos de los católicos. No se tomen tan a pecho los catalanistas la lengua valenciana. Detengan, en fin, su oleada de solidaridad infinita y su cariño de mater amatisima. Moderen su "ciudadanismo" y no se pongan tanto en el lugar de los otros.

RAJOY Y LA ESTULTICIOLOGÍA
Por Antonio BURGOS ABC 10 Noviembre 2004

COMO la vaca que ríe, ¿no?, pero un poquito menos. La vaca ríe. Y el Gobierno solamente sonríe. Sonríe por tierra, mar y aire. Incluso buceando. De ahí el revuelo de la piscina de Valdemoro. Que no me gusta ese nombre, hay que cambiarlo urgentemente. Debe ser Valdemagrebí, que es más políticamente correcto. Hay que hacer una urgente revisión no sexista, no racista, no antinacionalista de la toponimia hispana, para evitar que a Ondarribia le digan Ondabirria o cosas peores. Y para impedir que los cristianos picoletos tengan su academia en Valdemoro. Lo de la piscina de Valdemagrebí era porque no contentos con sonreír en tierra, con sonreír a bordo del portaaeronaves «Príncipe de Asturias» y con sonreír cuando van en avión al besahuevos de Chirac, ahora quieren aprender a sonreír debajo del agua: «Sonsoles, ve tú ensayando y me lo explicas».

No llegan a tanto como la vaca que ríe porque les falta entrenamiento. Se quedan en la sonrisa de sesión continua, por cuya culpa nos la da con queso todo el que se pone ante ella: los alemanes, los marroquíes, los franceses. Sonrisa para todos, menos para los americanos. En esta España sin educación solamente las máquinas de tabaco te dan las gracias. En esta España hosca con la mano en la cartera para que no te la quiten, solamente el Gobierno dice sí. Sí a toda minoría. Como el agradecimiento de la máquina de tabaco: «Su reivindicación, gracias». No pasa como antes, que como Aznar no sabía sonreír, decía la voz de madera de su máquina: «Agotado, elija otro». De tanto escuchar «agotado, elija otro», se agotó la paciencia de los españoles y eligieron el 14 de marzo otro con sonrisa.

La margarita que deshoja el presidente Rodríguez nada más que tiene hojas que dicen que sí. Las margaritas con hojas que dicen que no ya no están en manos de Gobierno alguno. Se marchitaron otro día de marzo, chamuscadas por el titadine, rojas de sangre. No le vi al presidente Rodríguez la cara en el acto del XXV aniversario de los ayuntamientos democráticos. De estos ayuntamientos democráticos. Porque en la continua reinvención de la Historia de España nos olvidamos que ya hubo ayuntamientos democráticos de 1931 a 1936, cuando llegó el comandante, el comandante Franco que hablaba cooficialmente bereber, y mandó parar. Probablemente en el acto de Vitoria el presidente Rodríguez escuchó con su sonrisa de guardia de veinticuatro horas, como el que oye llover, los sueños de una noche de verano y de una mañana de otoño de Ibarreche. Cuando le pidan que rompa el Pacto Antiterrorista y le digan que el desilegalizador que vuelva a legalizar a Batasuna buen desilegalizador será, también sonreirá. Y la desilegalizará.

Como los entomólogos pinchan las mariposas en un panel de corcho, Rajoy nos ha dado una primera aproximación al Gobierno que sonríe: «Es un mal Gobierno, que exhibe una sonrisa tonta que no oculta una estulticia insuperable». Por el lado de la sonrisa no está mal la clasificación. Por el lado de la definición de la estulticia, aunque progresa adecuadamente, Rajoy necesita mejorar. La Estulticiología es una ciencia como otra cualquiera. Hay que consultar bibliografía, como el teorema de Albert Boadella: «Cada día que amanece el número de tontos crece». No es lo mismo un tonto de la calle Génova, que haberlos haylos, y a manojitos, que un tonto de la Moncloa o de la calle Ferraz. Hay tontos que dan a un patio interior o a una piscina, y tontos con balcones a la calle, como el famoso balcón de Génova, donde no volvieron a asomarse por eso mismo: por tontos y por carajotes. Los tontos con balcones a la calle se asomaban a su propio balcón. Hay tontos de Segunda B y tontos en puestos de UEFA. Incluso hay tontos de Championlí. Cuando Rajoy profundice en su conocimiento de la Estulticiología proclamará que estamos gobernados por unos tontos de Championlí. Y frente a ellos, una oposición de tontos de Copa Jules Rimet

Taifas del PP
Román CENDOYA La Razón 10 Noviembre 2004

Rajoy ha realizado un acertado diagnóstico de la política. «España tiene un mal Gobierno, sin criterios claros en los grandes temas que importan a los españoles». Y ha añadido que «las cosas funcionaron bien con el PP porque existía una voluntad decidida de hacer bien las cosas». Analizando la situación yo pregunto: ¿Tiene el actual PP criterios claros en los grandes temas? No. ¿Existe una voluntad decidida de hacer bien las cosas? Quizás sí pero Pepe Piqué sigue en su política de consenso con el nazionalismo y ha apoyado que Cataluña nombre y tenga representantes en el Constitucional, Banco de España y donde se les ocurra. El PP con Pepe Piqué apoya todas las propuestas nazionalistas. ¿Es ese el criterio del Partido Popular? ¿Cuál es su posición respecto a la eurorregión de Maragall? ¿Por qué Matas se apunta con tanto fervor? ¿Y por qué Valencia no? Rajoy le ha dicho a Zapatero que «lo cómodo es hacer lo cómodo, lo cómodo es no tomar decisiones, estarse callado. Pero cuando uno gobierna debe saber que gobierna para defender a la gente y sus derechos básicos, …» Pues que se lo aplique. Él gobierna el PP para tomar decisiones y no estar callado viendo lo que cada taifa del PP hace en su reino. Cuando las cosas funcionaban bien en el PP no había ni taifas ni reinos. Había España. ¿Va a hacer algo Mariano?

LA MANTA DE VERA
Por Jaime CAMPMANY ABC 10 Noviembre 2004

QUE dice Rafael Vera que no va a tirar de la manta, que es una manta que le abrigó cuando tenía frío y no va a tirar de ella ahora. Desde el punto de vista personal, ésa es una decisión prudente, porque el que tira de la manta descubre a los escondidos, pero él se queda definitivamente a la intemperie. Saldrían a la evidencia carros y carretas, pero Vera se quedaría como Manolo Escobar, quiero decir sin carro. O sea, que no va a haber palinodia de los pecados socialistas de los «Gal» ni del trinque global y multiuso de fondos reservados. Nos quedaremos sin escuchar esa confesión general que ayer le pedía a Vera en un excelente artículo el ex juez perseguido Javier Gómez de Liaño, y ahora muy solicitado abogado.

Debajo de esa manta de Rafael Vera debe de haber un pastel como una plaza de toros, y claro está que sería curioso y muy sano conocer cuántas manos se han metido en ese saco. Cuando Vera declara que no va a tirar de esa manta será porque ahí debajo se esconde gente de campanillas, cargos, carguitos y cargazos de los gobiernos de Felipe González. De lo que ahora se trata es de buscar la manera medio presentable de otorgar un indulto que en cierto modo sería equitativo, comparado con la libertad de que gozan desvergonzadamente otros distinguidos pringados en ese mejunje. Si alguien me dijera que Rafael Vera es el político de más alta responsabilidad oficial entre los que pueden estar implicados en ese negocio, yo respondería que a otro perro con ese hueso. Ya es uno suficientemente viejo para que le hagan comulgar con ruedas de molino. Lo que sucede es que esa manera de indultar han de buscarla, y quizá la encuentren, los socialistas de una nueva oleada, y que sólo algunos de ellos podrían andar metidos debajo de la manta.

Otro mal asunto para el Zapaterito sonriente. El Pérez-Rovira le amenaza con dejarle en las Cortes el nalgatorio a la intemperie si sigue empeñado en reconocer el valenciano como lengua propia de Valencia distinta del catalán, y no aprobarle los Presupuestos. Podría producirse el caso paradójico de que Zapatero gobernase con los últimos Presupuestos Generales elaborados por el PP. El pobre Zapatero tiene el Gobierno cercado y acosado de chantajistas. El ministro de Justicia, López Aguilar, se le va al programa «59 segundos» de TVE, y adelanta el criterio del Gobierno de no conceder el indulto a Vera, Verita, Vera, que ya tiene canción española con la música de pena, penita, pena. Y naturalmente, Vera se queja de que el ministro de Justicia ya le haya denegado el indulto antes de que empiece a recorrer el largo camino de los trámites legales. Pasqual Maragall llegó más allá, porque le anunció que le llevaría ante los tribunales, aunque después se rajó y le faltaron cataplines para organizar esa marimorena socialista.

Y encima Bush no le llama. No sólo no le llama, sino que invita a Aznar a la Casa Blanca aprovechando que el español pasaba por Georgetown, y habla con él durante cuarenta y cinco minutos. Toma nísperos. «Y un espíritu burlón que entre las sombras había, al saber el notición, se reía, se reía».

Sueño y pesadilla
Juan BRAVO La Razón 10 Noviembre 2004

Cuando aún resuenan las palabras del lendakari Ibarreche, en el acto en Vitoria de los veinticinco años de los ayuntamientos democráticos españoles, en el que confesaba que «soñaba» con la vuelta de Batasuna a las corporaciones, el diputado general de Álava, el popular Ramón Rabanera, aseguraba que lo dicho por Ibarreche plasma «la posición del PNV» y no es «nada representativo del conjunto de la sociedad vasca». Rabanera se congratuló por la celebración en Vitoria de las jornadas conmemorativas del XXV aniversario de los ayuntamientos democráticos de todos los españoles, en Cádiz como en La Coruña, en Gerona como en Bilbao u Oviedo, pero subrayó que en la apertura «hubo una persona que desentonó, y siento decirlo como vasco», en relación al lendakari. El diputado general de Álava aseguró que «a la hora de hablar de sueños», como hizo Ibarreche, Rabanera replicó que «yo hablaría de pesadillas», recordando «a mis compañeros asesinados por ETA, que fueron magníficos concejales en estos años». Palabras de justicia y respeto las del máximo mandatario alavés, nada que ver con las del presidente del Gobierno vasco, siempre dispuesto a tender puentes con los que callaban y miraban para otro lado cada vez que en las corporaciones se votaba la condena de un asesinato etarra. Una pesadilla demasiado reciente.

ETA y los islamistas
Editorial El Ideal Gallego 10 Noviembre 2004

El juez Garzón está en su perfecto derecho de negar que exista relación entre ETA y los integristas islámicos; quizá suene demasiado presuntuoso alegar, como hizo ayer para justificar su posición, el “amplio conocimiento” que tiene de la organización terrorista vasca, pero esa sería una cuestión menor, ya que la vanidad no es, al final, una condición determinante para desentrañar el misterio que se oculta tras los atentados del 11 de marzo. Sí lo es, en cambio, que entre la documentación incautada durante los últimos días a los nacionalistas vascos asesinos figuren datos sobre el Santiago Bernabeu, que era precisamente uno de los objetivos de la última célula de radicales musulmanes desarticulada. Que ambos grupos planeasen atentar contra el estadio del Real Madrid no es una casualidad, como no lo es que otros edificios emblemáticos de la capital de España figurasen en los proyectos criminales de unos y otros terroristas. Tampoco son cuestiones de azar la probada amistad entre etarras y islamistas que comparten prisión, las fiestas que organizaron para celebrar juntos la matanza de Atocha o el hecho de que sendas caravanas de explosivos partiesen al mismo tiempo de Asturias y de Francia con destino a Madrid. Es verdad que no existen aún pruebas que impliquen a ETA en el 11-M, pero los indicios son demasiados y obligan a los jueces, sean amplios o no sus conocimientos sobre las bandas asesinas, a investigar con un esmero especial todas esas pistas que parecen conducir a un mismo punto.

Ibarretxe sueña
José Cavero El Ideal Gallego 10 Noviembre 2004

Cada cual, como suele decirse, va a su bola: el Rey visita Euskadi, y lo hace rodeado de personalidades en representación del Estado, y para celebrar un cuarto de siglo de municipios democráticos. Lo acompañaban el presidente del Senado, el vasco Javier Rojo, y, naturalmente, el lehendakari.

Pero Ibarretxe también tiene y juega sus propias y personales bazas políticas de peneuvista independentista: No desaprovecha la ocasión para referirse al propósito que él abandera, y que consiste en llegar a un entendimiento “de tú a tú” entre Euskadi y España. Un entendimiento que pasaría por el reconocimiento de otro Estado, llamado Euskadi, en buena relación con España. Y por si cabe, otra “cuñita”: Ibarretxe expresa su deseo de que en los ayuntamientos vascos tenga cabida Batasuna. Tal cosa pasaría por la extinción de los grupos bajo los que se amparan los batasunos, los etarras.

Es una especie de juego de tensiones controladas: “Yo hago demostración de que Euskadi es parte indisoluble de España y aquí llega de visita una representación amplia de esos poderes del Estado en una parte del referido estado”. “¿Ah, sí? Pues yo aspiro a imponer algo distinto, en la mejor relación, siempre sin crispación y con la consecuencia final de una Euskadi en la que quepamos todos los vascos. Incluidos los violentos, porque habrán dejado de serlo, y sus socios batasunos, hoy excluidos de los municipios”.

Ese parece el diálogo oculto en los hechos y palabras. El Rey recuerda a los asesinados por ETA e Ibarretxe sueña con un tiempo nuevo en que se producirá la recuperación de los batasunos para las instituciones democráticas. Ese mismo juego se pudo ya advertir en la presencia del lehendakari en la conferencia de presidentes convocada por Zapatero y en el almuerzo en el Palacio Real. Ibarretxe acudió como un presidente autonómico más, por gentileza con las instituciones, pero dejando bien a las claras que él no es, ni mucho menos, un presidente autonómico más, por mucho que otros de su misma condición pudieran situarse en la situación de autodeterminismo en el que él y sus peneuvistas se hallan.

No se podrá decir que juega fuera de los procedimientos o en ambigüedad calculada. Acude a los actos y respetuosa, pero firmemente, no pierde la ocasión para expresar sus propias convicciones y propósitos, del todo distintos a la construcción de un País-Nación-Estado llamado España...

Con cara y ojos
TONIA ETXARRI El Correo 10 Noviembre 2004

No es conveniente sacar las frases de contexto. Ése, el de la descontextualización de los mensajes, es el principal reproche que suelen dirigir los políticos sobre nuestro ingrato, a la par que apasionante, oficio del periodismo, cuando no les gusta la imagen que de ellos transmitimos. Así es que, para que no cunda el reproche, habrá que ser leales con el contexto. Es cierto que el lehendakari habló, al referirse a sus sueños, de la necesidad de la desaparición de ETA y de las amenazas que se ciernen sobre los ediles del PP y del PSE (los cargos pertenecientes a los partidos que sustentan el Gobierno vasco tan sólo han sido amenazados «a veces», según el propio Ibarretxe). Pero también es cierto que, al hablar de sus sueños y hacer hincapié en que Batasuna esté en las instituciones democráticas, no les exigió condición alguna de renuncia al ideario que justifica el terrrorismo; por lo tanto, su mensaje indignó a las víctimas de ETA, en particular, y a la oposición democrática en general.

Hace tan sólo un año Ibarretxe se puso al frente de una campaña de sensibilización del sufrimiento de las víctimas de la violencia de persecución, impulsada por el Departamento de Derechos Humanos que dirige Txema Urkijo. Y se paseó por Madrid para explicar que las víctimas son algo más que un número de las frías estadísticas. Que las víctimas tienen «cara y ojos». Ahora, un año después y en presencia del Rey, desaprovechó la oportunidad para demostrar que cree profundamente en el lado humano del sufrimiento de buena parte de la población vasca a la que dice representar. Esa falta de sensibilidad, cercanía, humanidad y grandeza, sin embargo, quedó compensada por el mensaje del monarca que quiso rendir un homenaje muy especial a los ediles asesinados a los que llamó «servidores de la libertad y la democracia». Independientemente de la captación de esos discursos que saben llegar al corazón de la gente, el mensaje del lehendakari, ciertamente, contenía un guiño al electorado de la ilegalizada Batasuna que ve cómo el calendario electoral le va acortando su margen de maniobra.

Una vez que ya hemos recolocado en su contexto los mensajes del lehendakari en los actos de conmemoración de los 25 años de ayuntamientos democráticos, habrá que reconocer que se le hubiera entendido mejor si, al tender el puente de plata al grupo de Otegi, hubiera recordado a la ilegalizada Batasuna, como hizo Zapatero, que no tiene nada que hacer en las instituciones democráticas si, antes, no rompe su complicidad con el terrorismo de ETA. Pero no lo hizo. ¿Fue un olvido premeditado? En cualquier caso, Ibarretxe tendrá que recordar que, en tiempos electorales (y Euskadi está ya en capilla de los comicios autonómicos) la sensibilidad está a flor de piel. No es ético estar tan pendiente de quienes siguen justificando el terrorismo de ETA y tan distante de los que han dado todo, incluso la vida, porque Euskadi no esté sometida al pensamiento único nacionalista.

Los sueños de Ibarretxe
Esther Esteban El Ideal Gallego 10 Noviembre 2004

Tendríamos que estar acostumbrados pero hay cosas en las que conviene, aunque nos aburra, volver a insistir. Una vez más, el lehendakari ha aprovechado un acto de repercusión mediática para hacer su peculiar análisis de las cosas. Se trataba de festejar el 25 aniversario de la constitución de los ayuntamientos democráticos, con al presencia del Rey. Se eligió Vitoria y no fue al azar. Es allí, en el País Vasco, donde los alcaldes y concejales, especialmente del PP y del PSOE, hacen de la cosa pública un acto de servicio y dignidad, jugándose la vida por defender sus ideas. El Rey recordó de manera especial a estos servidores de la libertad, mientras el lehendakari soñaba con que algún día en esos ayuntamientos volviera a estar Batasuna.

Inmediatamente han salido los valientes defensores de no se qué... diciendo que el lehendakari antes de referirse a HB fijó su sueño en la desaparición de ETA. ¡Faltaría más! Si no fuera así estaríamos hablando de un delito. El asunto es que la referencia a un partido que ha sido ilegalizado, que se ha demostrado que es cómplice de una organización terrorista y que sigue sin repudiar la lucha armada es una burla. Resulta sarcástico que el lehendakari se acuerde de Batasuna y silencie a sus victimas, sueñe con el regreso del brazo político de ETA a las instituciones y no defienda a quienes se juegan la vida por que éstas sigan existiendo. Y además lo haga en presencia del Rey y en un acto en el cual sabía que nadie, por respeto al jefe del Estado, le iba a dar réplica.

El lehendakari quiere la paz como todos nosotros, pero detrás de sus palabras es inevitable ver un tufo electoralista que apesta. Para sacar adelante su anunciado plan necesita votos y el ha visto un magnífico caladero en la izquierda abertzale y de ahí sus mensajes subliminares. Poner una vela a Dios y otra al diablo le ha dado al PNV magníficos resultados en una época, pero el precio que ha tenido que pagar ha sido tan elevado que para muchos es insoportable. Conseguir un puñado de votos no es motivo para renunciar a valores democráticos esenciales y hay que distinguir entre las victimas y sus verdugos para no perder el norte.

Ibarretxe y Batasuna
Pedro Morales Moya/Vitoria-Gasteiz Cartas al Director El Correo 10 Noviembre 2004

El lehendakari, señor Ibarretxe, «sueña» y dice que «la sociedad vasca» igualmente «sueña» con ver a Batasuna en los ayuntamientos vascos. Eso parece indicar que «sueña» con que Batasuna se aleje, olvide, repruebe y condene los métodos de ETA. Pues es bien sencillo. Bastaría con que todas las fuerzas democráticas nacionalistas se apuntaran a cumplir decididamente con el ordenamiento legal que proscribe y condena la violencia política, para que funcionasen normalmente las instituciones que nos hemos dado por abrumadora mayoría. Si Batasuna se incluyera entre los que piensan y obran así, de inmediato volvería a los ayuntamientos. El señor Ibarretxe no tiene que dirigirse al Rey. Aquí, en casa, tiene personajes de sobra ante quienes formular su demanda. ¿A ver si los convence! Sería conveniente de cualquier forma que el señor Ibarretxe dejara de «soñar» en nombre de la sociedad vasca que no le sigue.

Sueño y realidad
Diego Ortega/Vitoria-Gasteiz Cartas al Director El Correo 10 Noviembre 2004

Juan José Ibarretxe ha dicho que «el sueño de los vascos es ver a Batasuna en los ayuntamientos». Es evidente que no es el sueño de todos los vascos, pero es cierto que el lehendakari representa legítimamente a todos y puede hablar en nuestro nombre. Como también puede hacerlo el Rey en nombre de todos los españoles, o el diputado general de Álava en nombre de los alaveses. Pero una cosa es hablar y otra hacer, como no es lo mismo sueño que realidad. El lehendakari nos ha embarcado en un 'tren', cuya estación de destino es una incógnita. ¿Un sueño? ¿Una pesadilla? Para algunos es un acuerdo amable con el Estado, para otros la independencia, para otros el exilio, para otros la frustración y para otros un grave enfrentamiento social. Si Ibarretxe, representante de los vascos, nos ha embarcado, Rabanera, representante de todos los alaveses, ¿no debería apearnos?

Árabe y tamazight
Cartas al Director ABC 10 Noviembre 2004

Los partidos nacionalistas han pactado con los nacionalistas musulmanes de Ceuta y de Melilla un paso más para la desmembración de España, a la vez que una ayuda al terrorismo islámico radical, cuyo objetivo es la islamización de España, que ya se está produciendo de manera callada, como se observa si fríamente reflexionamos sobre lo que vemos en nuestro entorno y que, en Ceuta y en Melilla, ya pronto será una realidad. Sólo faltaba la normalización lingüística en árabe y tamazight para que pueda decir Marruecos que estas ciudades le pertenecen. Ya están bien aleccionados por los nacionalistas, que tienen una máxima: «Una lengua, un país»; de ahí su obsesión por la normalización lingüística.     Manuel Anglada Sabater.    Almería.

DEL BURGO RESPONDE AL PSOE: "LES HA ENTRADO EL MIEDO"
La Asociación de Guardias Civiles pide la suspensión cautelar de Laguna y Aldea
Reacciones dispares a la explosiva revelación de El Mundo. La AUGC ha pedido la suspensión cautelar del jefe de la Comandancia de Asturias, Fernando Aldea, y de su antecesor y ascendido a general por Bono, Pedro Laguna. El PP quiere, además, que vuelvan a comparecer ante la comisión. Mientras, el PSOE ha criticado a los populares por sacar "conejos de la chistera". Jaime Ignacio del Burgo les ha respondido en declaraciones a Libertad Digital: "Les ha entrado el miedo".
Libertad Digital  10 Noviembre 2004

El diario El Mundo ha desvelado que un confidente de la Guardia Civil conocido como "El Lavandero" reveló a Jesús Campillo, un agente de Información de la comandancia de Gijón, que en el verano de 2001 el ex minero y posterior confidente de la policía, Emilio Suárez Trashorras, le preguntó "si sabía de alguien que supiera montar bombas con teléfonos móviles". Además, Antonio Toro Castro (que en la cárcel de Villabona también ofreció explosivos a los etarras), confidente de la Guardia Civil y cuñado de Trashorras, le enseñó "40 ó 50 kilos de Goma 2", tras ofrecerle 400 kilos.

Si la semana pasada demostró con fotos la relación entre los etarras y los islamistas en las prisiones españolas, ahora la prueba es una cinta que el agente Campillo grabó con las revelaciones del confidente.

Todo esto sucedió en la zona que tenía bajo su mando Pedro Laguna, el recién ascendido por José Bono a general; el actual jefe de la comandancia de Asturias, Fernando Aldea, y del comisario jefe de la Policía, Juan Carretero. Conviene reiterar que ninguno dijo nada de la cinta ni de las revelaciones del confidente "Lavandero" durante sus comparecencias en la comisión de investigación del 11-M. Por cierto que Laguna también fue acusado de haber guardado en un cajón el informe que le remitió la Unidad Central Operativa en febrero del año 2003 sobre la trama de la dinamita en Asturias.

La Asociación Unificada de Guardias Civiles ha señalado en una nota que si la información de El Mundo se confirma esto demostraría que Laguna y Aldea habrían mentido u ocultado información a la comisión del 11-M y por ello ha pedido su suspensión cautelar y la del capitán José Antonio Bermejo, que "ocupan una posición jerárquica directa y superior sobre los guardias civiles del puesto de Cancienes, con lo que supone".

El portavoz del PP en la comisión del 11-M, Vicente Martínez Pujalte, ya ha pedido en declaraciones a la Cadena COPE la remisión de la cinta a la cámara y la comparecencia de nuevo del general Laguna, al que acusan de haber mentido en la comisión. "Aquí no pasa nada. El Gobierno socialista los sigue manteniendo en sus cargos y encima los asciende", dijo Pujalte, en referencia a la depuración de responsabilidades que debe hacer el Gobierno de Zapatero.

Mientras tanto, el PSOE e Izquierda Verde (IU-ICV) han coincido en acusar al PP de tratar de "interferir" en los trabajos de la comisión de investigación sobre los atentados del 11 de marzo "despistando" con supuestas conexiones de los autores de la matanza con ETA. El coordinador de Izquierda Verde (IU-ICV), Gaspar Llamazares, insistió en que tanto el juez que instruye el caso, Juan Del Olmo, como el magistrado Baltasar Garzón no han avalado esa supuesta conexión con ETA sobre la que ha vuelto a insistir el PP. "En este caso, quien tiene razón es el juez encargado del caso y quien no tiene razón es quien trata de confundir", añadió. En la misma línea, el socialista Victorino Mayoral, portavoz de Interior en la anterior legislatura, indicó que el PP practica una política "de corto plazo" tratando de "sacar conejos de la chistera para ver si la gente se despista".

Del Burgo: "Les ha entrado el pánico"
Por su parte, el representante del PP en la comisión del 11-M, Jaime Ignacio del Burgo, ha declarado a Libertad Digital que "cada día se demuestra la necesidad de investigar" las nuevas pruebas que están apareciendo y recordó las palabras del comisario De la Morena en la comisión cuando dijo que había que investigar "por arriba y por abajo", en referencia a los que inspiraron la matanza del 11-M y a los que pudieron evitar los atentados.

En respuesta a los ataques de PSOE e IU, Del Burgo cree que "les ha entrado el pánico" y advirtió de que "la verdad se terminará abriendo camino". El diputado navarro criticó a aquellos partidos que se postulaban como "defensores de la transparencia" y que ahora se "cobijan en las negativas de un Ministerio opaco y en las afirmaciones temerarias de un juez que todavía tiene que dar muchas explicaciones sobre cómo se le escaparon cuatro de los autores materiales del 11-M a los que había ordenado vigilar".
En aras de la transparencia, Del Burgo –que recordó a Garzón que ya no puede sostener su famosa frase "los islamistas y los etarras son como el aceite y el agua– defendió que se levante el secreto del sumario sobre el 11-M porque "si no se hace los ciudadanos no vamos a tener la posibilidad de saber si está investigando con transparencia, con independencia y libre de presiones políticas". El diputado recordó que el cuestionario del confidente Zouhier "sigue cerrado en un cajón" y que le denuncia que él interpuso a Toro Castro por colaboración con ETA –según desveló Zouhier– sigue sin respuesta.

Las víctimas avisan de un pacto PNV-PSE para que Batasuna esté en las autonómicas
Un etarra encarcelado en Huelva disponía de datos sobre funcionarios de prisiones de Málaga
Un posible acuerdo entre el sector más radical del PSE y el PNV para que los proetarras de la ilegalizada Batasuna puedan concurrir en las próximas elecciones vascas. Eso fue lo denunciado en el día de ayer por víctimas del terrorismo y colectivos cívicos vascos. Y es que aseguran que «hay que hacer lo posible y lo imposible para que no triunfen las maniobras que pretenden salvar y lavar la cara a Batasuna, con el apoyo o con la comprensión del PSE». Por su parte, Patxi López hizo un llamamiento a los nacionalistas moderados decepcionados con el Plan Ibarreche para que opten por el PSE.
J. Arias Borque La Razón 10 Noviembre 2004

Vitoria- Víctimas del terrorismo y miembros del Foro de Ermua denunciaron ayer la existencia de un acuerdo entre el Partido Nacionalista Vasco y los sectores más radicales del PSE para que la ilegalizada Batasuna pueda concurrir legalmente a los comicios autonómicos vascos que se celebrarán la próxima primavera.

En declaraciones a Servimedia, Rubén Múgica, hijo de José Javier Múgica, concejal de UPN asesinado por la banda terrorista ETA en la localidad navarra de Leiza, atribuyó las palabras del «lendakari» el lunes a los «acuerdos» entre la formación peneuvista y la que lideraba Arnaldo Otegui, así como a «las maniobras de una parte del PSE, al que no le importa que Batasuna pueda concurrir a las elecciones».

«Hay que enfrentarse a ese conjunto de maniobras», sostuvo Múgica, «y hay que recordar que la Ley de Partidos y su estricta aplicación es una muestra más del triunfo del Estado frente al terrorismo». A su juicio, «hay que hacer lo posible y lo imposible para que no triunfen las maniobras que pretenden salvar y lavar la cara a Batasuna», algo que, en su opinión, intentan llevar a cabo los peneuvistas, «con el apoyo o con la comprensión del PSE».

La secretaria del Foro de Ermua y edil del PSE en Guecho (Vizcaya), Gotzone Mora, denunció también la actitud de un sector de su propio partido quien considera que está acercándose en exceso al PNV y mostrándose proclive a que Batasuna pueda volver a las instituciones vascas. Por su parte, el secretario general de los socialistas vascos, Patxi López, ofreció ayer a su propio partido como «el paraguas desde el autogobierno, desde la defensa de las posiciones del País Vasco, para mucha de esta gente, para los nacionalistas moderados» que «están asustados» con el Plan «independentista» de Ibarreche. De esta forma, el líder del PSE volvió a reiterar el mensaje que quiere trasladar en los últimos meses, y es que en el nuevo proyecto de su formación política también caben los nacionalistas descontentos con el camino político por el que ha optado el PNV.

En declaraciones a Ep, el portavoz sindical en las prisiones de Andalucía y delegado en la cárcel de Huelva, Luis Martín, denunció que los centros penitenciarios padecen «inseguridad debido a la masificación de presos existentes», por lo que instó a la Dirección General de Instituciones Penitenciarias a adoptar algún tipo de solución para «acabar con esta situación». Martín ejemplificó la situación actual con el «caso del preso etarra de Huelva Juan Carlos Apesteguía Jaca al que se le ha descubierto una fotocopia con los datos personales de los funcionarios de la prisión de Alhaurín de la Torre (Málaga), que tenía previsto pasar a los “comandos” de ETA, una práctica que le llevó a la cárcel y por la que ha vuelto a ser condenado». Martín lamentó que este preso haya podido «seguir haciendo en el interior de la prisión lo que hacía para ETA».

RESPONDE A LAS DECLARACIONES DE PUJOL
Camps aclara que quienes pusieron en marcha la Academia Valenciana de la Lengua fueron valencianos
El presidente de la Generalidad valenciana, Francisco Camps, afirmó este miércoles que los valencianos fueron "los que pusieron en marcha" la Academia Valenciana de la Lengua (AVL) y dijo que cualquier "otro tipo de deducción supone una injerencia en nuestras competencias, en nuestro sentimiento y en nuestra forma de entender la vida". Camps respondía así a Jordi Pujol, quien dijo que la creación de la AVL se debió a contactos entre su gobierno con Generalidad valenciana.
EFE Libertad Digital  10 Noviembre 2004

Francisco Camps respondió así a los periodistas al ser preguntado sobre si eran ciertas las declaraciones de Jordi Pujol en las que reveló las gestiones "discretas" y en muchas ocasiones "no públicas" que desde 1996 mantuvo el anterior gobierno de CiU con la Generalidad valenciana, que según el ex presidente catalán hicieron posible mantener la unidad de la lengua catalana y mejorar las relaciones entre ambas autonomías.

Pujol explicó este martes que gracias a estos contactos y a "algunos valencianos se debe la ratificación de la unidad lingüística, a través de la creación" de la Academia Valenciana de Lengua que, según indicó, fue "el resultado de estas negociaciones, no públicas, muy respetuosas los unos con los otros".

Camps defendió, en contra de esta explicación, que la AVL "es fruto del consenso entre los grupos políticos de la Comunidad Valenciana que atendió a una propuesta del Consejo Valenciano de Cultura que recibió una petición del entonces presidente de la Generalidad, Eduardo Zaplana". El actual jefe del Consejo advirtió de que no piensa "permitir que nadie vuelva a generar un debate completamente cerrado", en referencia a la discusión reabierta sobre si el valenciano y el catalán son o no distintos, que comenzó tras la decisión del Gobierno español de presentar una traducción de la Constitución Europea en ambas lenguas.

En este sentido, aseguró que la decisión del Gobierno español, a pesar de las presiones sufridas por la Generalidad catalana, fue para él "motivo de alegría y si es motivo de tristeza o enfado para otros, allá ellos". El debate de la lengua, insistió, "está cerrado porque lo cierra el Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana, que dice que el Gobierno de la Generalitat tiene competencias en el idioma y que la lengua que se habla aquí es el valenciano". Esta lengua, indicó, "es un elemento que define al pueblo valenciano y jugar con estas cosas significaría poner en duda nuestra personalidad como pueblo y no lo voy a consentir".

La Ertzaintza se negó a ayudar a la Guardia Civil en la operación contra ETA en Bilbao
El instituto armado solicitó colaboración al ver que los radicales se reunían ante la casa que debía registrar, pero la Policía vasca se marchó El Departamento de Interior asegura que su actuación fue correcta
ÓSCAR B. DE OTÁLORA/BILBAO El Correo 10 Noviembre 2004

Los arrestados en Vizcaya tenían datos del Puente Colgante y del aeropuerto de Loiu
La Ertzaintza se negó a prestar ayuda a la Guardia Civil el pasado viernes en el barrio bilbaíno de Zorroza, cuando el instituto armado requirió su colaboración para poder registrar la vivienda de un presunto colaborador de ETA, ya que la zona estaba siendo rodeada por radicales. Los policías vascos recibieron la orden de abandonar el área y dejar sola a la Guardia Civil, pese a que los propios ertzainas estaban comprobando que grupos de «personas del ambiente radical» se aproximaban a la calle.

El Departamento de Interior reconoció ayer la existencia de estos hechos y aseguró que su actuación fue la correcta. Según los portavoces de la consejería que dirige Javier Balza, desde un primer momento se mostraron dispuestos a colaborar, pero con la condición de que «el registro fuese llevado a cabo por ertzainas y no por guardias civiles». Ante la negativa del instituto armado, decidieron marcharse. La solicitud de Interior no tiene precedentes en la historia de la colaboración entre distintos cuerpos policiales, ya que está establecido que todos los arrestos y registros deben ser practicados por aquel cuerpo que ha iniciado la operación y que, por tanto, conoce todos los datos del caso. La negativa de la Ertzaintza supone además el primer incidente de descoordinación policial registrado en Euskadi en los últimos años.

Según ha podido saber este periódico, la secuencia de hechos se inició a las diez y media de la noche del viernes, cuando los agentes de la Guardia Civil se dirigieron a la calle Zorrozgoiti de Zorroza para registrar la vivienda de un detenido por su presunta colaboración con ETA, dentro del dispositivo que se ha desarrollado en las últimas semanas contra la infraestructura de la banda en Vizcaya. A esa hora, el centro de comunicaciones de la Guardia Civil telefoneó al centro de coordinación de la Policía vasca y les pidió una patrulla de apoyo porque iban a registrar un domicilio frente al que ya se estaba arremolinando gente. La información fue puesta en conocimiento de los ertzainas desplegados en la zona. Muchos de ellos se dirigieron con urgencia hacia la calle en la que se encontraba la Guardia Civil.

A las once menos cuarto de la noche, quince minutos después del aviso, la jefatura territorial de la Ertzaintza en Vizcaya dio una orden tajante: todas las patrullas debían retirarse de la zona. Algunos de los ertzainas que se encontraban en Zorroza se dispusieron a cumplir la orden, pero antes de marcharse del barrio avisaron a sus superiores de que grupos de radicales se acercaban a la calle Zorrozgoiti. Uno de los policías vascos comunicó que alrededor de 20 personas «del ambiente radical» se dirigían hacia el lugar donde se encontraban los miembros del instituto armado. La propia Guardia Civil telefoneó a la comisaría para asegurarles que frente al domicilio ya se había congregado una treintena de personas. Estas informaciones no hicieron variar la decisión de la jefatura territorial. Un minuto después de la última llamada de la Guardia Civil, los ertzainas comunicaron a sus mandos que ya habían abandonado Zorroza.

Cordón de protección
Los agentes de la Guardia Civil que se quedaron en el barrio tuvieron que realizar el registro entre insultos y formar un cordón de protección alrededor de la vivienda para impedir altercados. En ese momento carecían de material antidisturbios para repeler un ataque en el caso de que los incidentes se hubieran vuelto violentos. Hasta ese día, la Ertzaintza había colaborado sin problemas con la Guardia Civil en toda la operación y se había encargado de asegurar las inmediaciones de las viviendas registradas por el instituto armado. Según han señalado a este periódico fuentes de la Policía vasca, algunas patrullas se acercaron en Zorroza a los guardias civiles, una vez finalizada la inspección, para disculparse y explicarles que habían recibido órdenes de marcharse.

El incidente rompe una tradición de colaboración que había sido impulsada por el propio Balza en los últimos años. En 2001, el consejero era quien alababa la «permanente coordinación con la Guardia Civil» en una operación llevada a cabo contra el 'comando Donosti'. Este pasado agosto, sin embargo, Interior se quejó de que, en una operación conjunta de ambos cuerpos para detener en Burgos y Vizcaya a los presuntos secuestradores de una mujer de Getxo, no tuvo acceso a la investigación. Interior llegó a culpar al instituto armado de haber «obstruido» las pesquisas. El Gobierno central respondió que se limitó a obedecer a la juez.

¿Será suficiente con el perdón?
Félix de Azúa El País (email)  10 Noviembre 2004

Yo, como Carod Rovira y los independentistas, también creo que los españoles deberían pedir perdón a los catalanes por la Guerra Civil y el franquismo. El ejército de ocupación español, como es bien sabido, sigue manteniendo fuerzas en territorio catalán y ya es hora de que pidan perdón todos los españoles, los de dentro y los de fuera, por semejante barbaridad.

Lo que quizá sea menos conocido es que los españoles que viven y trabajan en Cataluña hace ya tiempo que piden perdón de un modo sutil. No podía ser de otra manera. En progreso y modernidad, la sociedad catalana siempre ha ido por delante de las demás sociedades del Estado español, de modo que también los españoles de Cataluña
son más avanzados y hace años (pronto treinta) que piden perdón sin llamar la atención, con la humildad exigible a individuos culpables de crímenes horribles.

Los diferentes métodos para pedir perdón son ingeniosos y me ha parecido conveniente divulgar alguno de ellos por si quedara algún español de buena voluntad, en Vigo o en Cádiz, por ejemplo, que quisiera adoptarlos y pedir perdón a los catalanes con delicadeza.

Es una medida transitoria porque, como veremos, ni siquiera estos métodos ingeniosos parecen resolver el problema de fondo.

Primer modo de pedir perdón: financien con sus impuestos una educación pública que restaure la lengua y la cultura catalanas, destruidas por los invasores, y que arrincone la lengua de los dominadores españoles. Este óbolo es de mucho perdón porque el sistema educativo catalán ha situado a los estudiantes "a la cola de España y Europa" (EL PAÍS, 9 de julio de 2004), y el porcentaje sobre PIB del Gobierno nacionalista era, según el Plan Estratégico Metropolitano, del 2,08 (la media española es del 3,10), lo que da idea de la cantidad de dinero que exige el perdón en este apartado.

Segundo modo de pedir perdón: financien con sus impuestos unos medios de comunicación que obedezcan y favorezcan a las élites políticas y económicas catalanas, a las que tanto ha dañado el franquismo español. Por este concepto, en 2003 los nacionalistas repartieron 18 millones de euros entre los medios adictos a la causa, con un destacado monto para el Grupo Godó, tan golpeado por los españoles. Gracias a este perdón, algún día veremos La
Vanguardia totalmente impreso en catalán.

Tercer modo de pedir perdón: financien con sus impuestos algunos lujos de los políticos catalanes que más han sufrido la persecución fascista española. Así, en el año 2004, "los partidos catalanes, desoyendo al Tribunal de Cuentas (catalán), volvieron a repartirse seis millones de euros de más" (EL PAÍS, 20 de septiembre de 2004).
El antiguo conseller en cap, Artur Mas, "gastó en atenciones protocolarias durante 2003 un millón de euros más de lo presupuestado" (EL PAÍS, 16 de junio de 2004). Y el singular Felip Puig, actual portavoz del nacionalismo, "gastó en 2003 en publicidad 16 veces más de lo previsto" (EL PAÍS, junio de 2004). Es un modo de compensar los espantos que han vivido estas pobres gentes por culpa de los españoles.

Cuarto modo de pedir perdón: financien con sus impuestos cientos de asociaciones patrióticas. En 2003, el Gobierno gastó cuatro millones y medio de euros en grupos como Asociación en Defensa del Etiquetaje en Catalán; Colectivo Esbarzer de Defensa de la Lengua, la Cultura y los Derechos Nacionales de Cataluña; E-cristians (son integristas, pero catalanes), y otras de parecido plumaje, todas ellas formadas por héroes de la resistencia. El presupuesto de 2004 ha subido a cinco millones de euros (EL PAÍS, 14 de agosto de 2004). Éste es un gasto que ayuda mucho a perdonar. Una de las agrupaciones, por ejemplo, el Instituto de Proyección Exterior de la Cultura Catalana, presentó sus felicitaciones a los ministros gibraltareños por la creación de la colonia británica, al tiempo que entregaban una placa en memoria de los 350 catalanes que participaron en el asunto (de modo gratuito), a las órdenes del Ejército británico, en 1704 (La Vanguardia, 29 de octubre de 2004).

Quinto modo de pedir perdón: financien con sus impuestos la edición de libros en catalán para compensar lo que han hecho los españoles con la cultura de Cataluña en los últimos cien años. Sólo en 2003, el Gobierno compró 375.000 libros editados en catalán por valor de dos millones de euros. Bien es verdad que 210.000 siguen en los
sótanos de la Generalitat, pero no por eso dejan de contribuir al desarrollo de la cultura (EL PAÍS, 30 de junio de 2004). En 2004, las ayudas subirán a tres millones cuatrocientos mil euros (La Vanguardia, 8 de junio de 2004).
Podríamos continuar con otros modos modernos de pedir perdón, pero creo que un lector medianamente racional ya ha pillado la melodía: los españoles que viven y trabajan en Cataluña están dando una lección de humildad y silencio a los españoles del Estado. A ver si Zapatero se entera.

Ahora bien, ¿ha servido para algo? Ahí, la verdad, no es fácil aclararse. Por un lado, la cifra oficial de hablantes y lectores de catalán se sitúa entre los 10 millones que anunciaba La Vanguardia el 31 mayo de 2004 y los 13 millones que pregonan los funcionarios nacionalistas en Bruselas, a ver qué cae. Un salto realmente asombroso, si se compara con los cuatro millones de hace 10 años. Muy impresionante. Realmente descomunal, como decía el argentino.

Sin embargo, por otra parte, el Institut d'Estudis Catalans ha calificado de "sumamente grave" el estado de salud del catalán. Su presidente, Josep Laporte, destaca "el escaso interés de los Gobiernos de España, Francia e Italia hacia la lengua catalana", auténticos culpables, junto con los españoles todos, de que los catalanes no enmienden. De ahí que lamente "la muy reducida presencia del catalán en el mundo socioeconómico, de la justicia, el pensamiento, de la investigación, de la publicidad y del ocio" (La Vanguardia, 28 de octubre de 2004). En resumen, sólo se habla
catalán en las iglesias y en los vestuarios deportivos. Imaginen la cantidad de dinero que será necesario para acceder a un perdón de semejantes dimensiones.

La consecuencia de que los catalanes sean tan raros a ojos de sus representantes es que, vista la escasa eficacia del perdón hasta hoy administrado, van apareciendo métodos aún más ingeniosos para pedir perdón. No sólo de corte hispánico renovado, como la multa de 30.000 a Correos por no usar el catalán que pagaremos todos con nuestros
impuestos, sino métodos importados del País Vasco, que en esto lleva mucha delantera. Así, por ejemplo, el profesor Francisco Caja, de la Universidad de Barcelona, fue asaltado por ocho encapuchados, su nombre apareció en pintadas amenazadoras y su despacho fue clavado con tablones. En unas octavillas se le acusaba de "impulsar las
visitas de reconocidos fascistas a la universidad, como Alejo Vidal-Quadras, Fernando Savater y Gotzone Mora" (EL PAÍS, 21 de octubre de 2004). Lógico: el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña le ha dado la razón, contra la Generalitat, en una petición que insulta gravísimamente a los catalanes; a saber, que se incluya una pregunta
sobre la lengua habitual del alumno en los impresos de matriculación.

Los nuevos métodos se acentúan a medida que crece la sensación de fracaso. Tras 30 años de pedir perdón, los españoles de Cataluña no han logrado evitar que la nación por antonomasia se encuentre al borde de la desaparición. La conclusión cae por sí sola y tanto Pujol como Carod Rovira lo han dicho, muy abatidos: el
mestizaje "podría significar el final de Cataluña". Carod añadió que "una nación demográficamente pequeña y sin Estado necesita medios para protegerse ante la ola inmigratoria que afecta a los países desarrollados" (EL PAÍS, 25 de agosto de 2004). Él lo sabe mejor que nadie, que es hijo de un guardia civil de Zaragoza.

Si ni siquiera tras 30 años pidiendo perdón parece posible salvar a Cataluña, entonces sólo queda un camino: sacudirse de encima a los españoles del Estado y a los españoles de Cataluña, a todos los españoles, y meter en cintura a los catalanes. Es una medida penosa, con ejemplos del pasado que ponen los pelos de punta, pero las
grandes naciones soportan cargas gloriosas. Eso es lo que no recuerdo, quién llamaba tener "una unidad de destino en lo universal".
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