AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 17 Noviembre 2004
LA MEJOR RESPUESTA
Editorial ABC 17 Noviembre 2004

La solución a ETA
Juan BRAVO La Razón 17 Noviembre 2004

Conejos de chistera y cabezas de turco
EDITORIAL Libertad Digital 17 Noviembre 2004

Batasuna y las manos que mecen su cuna
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz 17 Noviembre 2004

La reaparición pública de Batasuna
José Luis Manzanares Estrella Digital 17 Noviembre 2004

Los mismos perros
Juan Alberto BELLOCH La Razón 17 Noviembre 2004

JUAN GUERRA ESTÁ AL CAER
Antonio BURGOS ABC 17 Noviembre 2004

El miedo de Odón
Román CENDOYA La Razón 17 Noviembre 2004

Entre Imaz y López
TONIA ETXARRI El Correo 17 Noviembre 2004

Misión imposible
Aleix VIDAL-QUADRAS La Razón 17 Noviembre 2004

Esta película ya la hemos visto
GEES Libertad Digital 17 Noviembre 2004

LA HORA DE LA LENGUA
JOSE MARÍA POZUELO YVANCOS ABC 17 Noviembre 2004

Covite
Cristian Matías/COVITE. San Sebastián El Correo 17 Noviembre 2004

¿Financiación insuficiente
Cartas al Director ABC 17 Noviembre 2004

Golpe al aparato de reclutamiento de ETA con 17 detenciones en el País Vasco y Navarra
J. P. / D. M./ ABC 17 Noviembre 2004

El general Laguna, superior de Bolinaga, engañó a la comisión de investigación del 11-M
Agencias Libertad Digital  17 Noviembre 2004

Aznar advierte de que el apaciguamiento es tan inútil con Ben Laden como lo fue con Hitler
Libertad Digital  17 Noviembre 2004

Del Burgo exige saber en qué cárcel está ingresado Toro Castro y el paradero de El Nayo
Libertad Digital  17 Noviembre 2004

Zapatero acusa al PP de fundamentalismo al ser preguntado por su concepto de Nación
Libertad Digital  17 Noviembre 2004

 

LA MEJOR RESPUESTA
Editorial ABC 17 Noviembre 2004

DÍAS antes del acto público en Anoeta, el dirigente proetarra Arnaldo Otegi declaraba que «ETA tiene total disposición a que las armas callen». Hasta el momento, si las armas no han hablado no ha sido por falta de voluntad de los terroristas, sino por la anticipación de las Fuerzas de Seguridad del Estado, que están golpeando sucesivamente la estructura de la banda etarra. La última operación realizada en el País Vasco y Navarra, durante la madrugada de ayer, es un ejemplo más de la necesidad de mantener la presión sobre ETA y no ceder a las especulaciones sobre treguas o ceses de violencia. Es evidente que el nacionalismo vasco está empeñado en prepararle a ETA una «pista de aterrizaje» y no en señalarle el camino de la cárcel, como haría todo demócrata que se preciara de serlo. ETA sigue siendo todavía una amenaza real e inminente para la sociedad y el Estado.

La eficaz operación policial realizada contra una red que servía, según el ministro del Interior, José Antonio Alonso, de «ojos y oídos» de los terroristas vuelve a poner de manifiesto que aún queda trabajo por hacer contra ETA. Su estructura está dañada, la sustitución de los detenidos es menos eficaz y el conocimiento policial de su organización se amplía con cada operación antiterrorista. Aun así, ETA puede seguir atentando y las conjeturas sobre horizontes ficticios de tregua y diálogo sólo conducen a reafirmar a los terroristas en la eficacia de su violencia y a subastar al alza la paz con más terrorismo. La estrategia de Batasuna y del nacionalismo es hacer creer que la paz dependerá, en última instancia, de un acto de voluntad de los terroristas. La estrategia del Estado debe servir para demostrar que la paz sólo será el resultado de derrotar a los terroristas.

Tras el espejismo que algunos han creído ver en la propuesta batasuna lanzada en San Sebastián, el domingo pasado, la realidad se impone: seguimos ante los mismos terroristas y ante los mismos cómplices. Por eso, el Gobierno y el PP deben seguir, como exige la mejor respuesta a la publicidad engañosa de ETA y sus secuaces, manteniendo la misma unidad de acción que pactaron en el Acuerdo por las Libertades y Contra el Terrorismo. Este consenso, la Ley de Partidos, la reivindicación de las víctimas y el rearme legal del Estado de Derecho han sido decisiones estratégicas determinantes de la situación actual de regresión del terrorismo. La gran operación policial de ayer es el contrapunto realista a tanta ingenuidad sobre la voluntad pacificadora de Batasuna y ETA.

La solución a ETA
Juan BRAVO La Razón 17 Noviembre 2004

El pasado fin de semana, los batasunos organizaron un acto en San Sebastián para exigir su vuelta a las instituciones. Quieren tener voz –y voto– para seguir en su «lucha» y, como sentenció la Justicia, seguir como la mano política de ETA. Sin más, lo que quieren es dinamitar el orden constitucional y la convivencia de los españoles desde dentro. Esta semana, los corifeos de Batasuna, el sindicato «abertzale» LAB, cuyo secretario general es Rafael Díez Usabiaga, afirmó que el Gobierno, la Policía Nacional y el Poder Judicial «no quieren aportar nada especial» a la solución de lo que él llama «el conflicto vasco». Y ahí se equivoca, porque si alguien ha tenido un papel protagonista, principal en la lucha contra la violencia etarra, ésas precisamente han sido las Fuerzas de Seguridad del Estado, que han estado en primera línea en la consecución de la derrota de ETA, que es la verdadera solución a lo que él llama «el conflicto vasco»: una banda de asesinos que intentan crear un caos en el que medrar. Policía y Guardia Civil han tenido un protagonismo destacado en la derrota etarra, única salida a un asunto enquistado en la sociedad vasca, y al que han aportado su determinación en defensa del orden constitucional.

Conejos de chistera y cabezas de turco
EDITORIAL Libertad Digital 17 Noviembre 2004

¿Tenía acaso Bolinaga una responsabilidad ante la Justicia de la que estaban exentos Laguna o Aldea? ¿O quiere decirnos el ministro del Interior que éstos no conocían lo que sí sabía aquél? La revelación, a cargo del diario El Mundo, de la existencia de una cinta en la que un confidente revelaba al agente Campillo que Suárez Trashorras, ya en el verano de 2001, buscaba “quien supiera montar bombas con teléfonos móviles” llevó al PP la semana pasada a pedir de inmediato una transcripción de la grabación, así como una nueva citación de los mandos de la Guardia Civil que, de un modo increíble, no informaron de su existencia ni de su contenido durante su comparecencia ante la comisión de investigación sobre el 11-M.

La primera reacción del PSOE, sin embargo, no pudo ser más opuesta. De nuevas comparecencias, nada de nada; en cuanto al contenido de la cinta, los socialistas se limitaron a considerarlo meros “conejos que el PP se saca de la chistera para ver si la gente se despista”.

Pues bien. Estos “conejos” ya han provocado algo hasta ahora tan milagroso como que el ministro del Interior salga de su hermetismo característico sobre el 11-M y nos anuncie el primer cese en la Guardia Civil.

No obstante, quien nos confunde es el propio ministro del Interior, al decidir la destitución del teniente coronel Rodríguez Bolinaga y no la del recientemente ascendido general Pedro Laguna, o la del actual jefe de la Comandancia de Asturias, Fernando Aldea. Fueron estos últimos los que comparecieron ante la Comisión, los que no informaron de la existencia de la cinta y los que ocupaban la jerarquía de mando en Asturias. ¿Tenía acaso Bolinaga una responsabilidad ante la Justicia de la que estaban exentos Laguna o Aldea? ¿O quiere decirnos el ministro del Interior que éstos no conocían lo que sí sabía áquel? Si así fue, se entiende el cese de Bolinaga. Sin embargo, si el ahora destituido cumplió su obligación e informó a sus superiores de lo que, a su vez, le había informado su directo subordinado Campillo, son estos mandos, jerarquicamente superiores, los que deben ser cesados y reprobados por no haber puesto a disposición judicial la cinta de marras ni haber informado de la misma a la comisión de investigación cuando tuvieron oportunidad de hacerlo.

Habrá, pues, que saber qué sabía y qué no sabía cada uno de los mandos. Una cosa es tomarse en serio lo que hasta hace nada se denigraba como “conejos sacados de una chistera”, y otra muy distinta hacerlo para convertir a alguno de ellos en cabeza de turco. Tan distinto como destituir a uno y ascender a general a otro.

Batasuna y las manos que mecen su cuna
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz 17 Noviembre 2004

SÓLO SUPERANDO la repulsión visceral que supone ver a Batasuna proponiendo un acuerdo en el que tendrían que recogerse ¡los derechos reconocidos en la Declaración de la ONU y en su pacto de derechos civiles y políticos! cabe acercarse a las palabras pronunciadas por Otegi hace tres días. Y es que oír hablar de derechos humanos a quien lleva muchos años justificando en democracia el asesinato de sus adversarios políticos es mucho más de lo que cualquier ciudadano decente debería estar obligado a soportar. Pero sea.

¿Qué ha dicho Otegi, al fin y al cabo, en su discurso del domingo? Pues que si todos los partidos se avienen a negociar sobre lo que ETA lleva casi medio siglo proclamando a punta de pistola que hay que negociar, cabría que ETA abandonase el terrorismo, previo acuerdo sobre el destino de los llamados refugiados (los prófugos de la justicia) y de los presos. ¿Es esto algo distinto a lo de siempre? No, en lo sustancial: y lo sustancial es la afirmación de Batasuna de que la paz -es decir, el cese de los crímenes- exige pagar un precio a los criminales, quienes sólo dejarían las armas tras un acuerdo sobre el futuro político de Euskadi.

Es verdad que Batasuna se comprometió en Anoeta a respetar el resultado de esas negociaciones. Pero siendo esto cierto, lo es también que Batasuna ya había asumido compromisos similares (en 1999, tras respaldar a Ibarretxe en cumplimiento del pacto de Lizarra), lo que no le impidió seguir apoyando a ETA, cuando, tras el final de la tregua trampa, volvieron las pistolas y las bombas.

En realidad Batasuna acaba de dar un larguísimo rodeo para no decir lo único que supondría un cambio radical: que ETA ha decidido, con su pleno apoyo, abandonar el terrorismo: o, alternativamente, que, pese la permanencia de ETA, Batasuna opta por separarse de forma radical del entramado etarra del que todavía forma parte.

Pues ha sido la pertenencia a ese entramado la que determinó su ilegalización y no, como cabría deducir de algunos comentarios escuchados estos días, la negativa del partido ilegalizado a condenar los actos de la banda terrorista. Por eso, mientras esa pertenencia se mantenga -y nada hay por el momento que haga pensar que vaya a ser de otra manera- hablar de la vuelta a la legalidad de Batasuna sería el más grave error político que podríamos cometer en la lucha contra ETA y su mundo criminal. Que eso sea lo que pretende Batasuna es explicable: pero que políticos que conocen el País Vasco como la palma de su mano caigan en esa trampa resulta sencillamente alucinante. Salvo, claro, que esas manos sean, como ya resulta habitual, las que mecen la cuna del brazo político de ETA.

La reaparición pública de Batasuna
José Luis Manzanares Estrella Digital 17 Noviembre 2004

Confieso que cada día entiendo menos —quizá porque me empeño en no entenderlo— lo que ocurre en el País Vasco con la ilegalizada Batasuna, brazo político de ETA según el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional. Como tampoco se me alcanza la razón de dar pasos atrás, grandes o chicos, en una política que venía resultando muy eficaz en la lucha contra el terrorismo separatista. Cualquier gesto de comprensión o tolerancia en una parcela del problema será un balón de oxígeno para quienes hoy lo necesitan más que nunca. Y en eso estábamos, entre la preocupación y el desconcierto, cuando la reunión de Batasuna en Anoeta, celebrada con todas las bendiciones gubernativas, se nos ofrece como un compendio de nuestras recientes contradicciones.

El fiscal general del Estado parece ver en el mitin un mero ejercicio de la libertad de expresión, sin perjuicio de que deba investigarse la apología del terrorismo, en su caso. Por el contrario, el presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, presidente además de la sala que ilegalizó a la coalición y ponente de la causa, considera que aquella sentencia dispuso la muerte civil de la formación y atribuye al propio fiscal general y a las Cámaras la iniciativa para denunciar las infracciones a lo ya acordado en vía judicial. Ciertamente, cabría discutir en pura teoría si allí se congregó la ilegalizada Batasuna o sólo se reunieron unos miles de personas a título individual, pero fue el mismo Otegi quien se encargó de aclarar las cosas: “Una organización ilegal, con un portavoz ilegal, celebra hoy un acto ilegal”. A la resistencia pasiva del Parlamento vasco, haciendo oídos sordos a la ilegalización, se suma ahora el desafío público y sin ambajes.

El desasosiego del espectador tiene también otras razones que exceden de la concentración misma de Anoeta. Las reacciones políticas parecen brindar en bandeja el retorno al redil democrático de Batasuna —el brazo político de ETA, no lo olvidemos— con el único requisito de que condene la violencia. Curiosa asimetría con la ilegalización. Para ésta hicieron falta muchos miles de folios acusatorios. Ahora, como dando un nuevo voto de confianza a pobres descarriados que aspirasen a su resocialización, bastarían unas palabras para que la sentencia del Tribunal Supremo se convirtiese en papel mojado. Confío, sin embargo, en que el Derecho —y la Audiencia Nacional trata a Batasuna como organización terrorista— no permita peligrosos voluntarismos.

Batasuna es para nosotros lo que el partido nacionalsocialista es para los alemanes. Ambos están prohibidos. Y nadie puede imaginarse una masiva reunión de nazis —en Nüremberg, por ejemplo— para, con el beneplácito de las autoridades, dejar constancia de su existencia y de sus propuestas. Obviamente, las ilegalizaciones no se agotan en el ámbito electoral. Tampoco creo que al partido nacionalsocialista se le ofreciera el certificado democrático si se aviniesen a condenar el holocausto judío como un error del pasado.

Los mismos perros
Juan Alberto BELLOCH La Razón 17 Noviembre 2004

La ilegal e incomprensiblemente tolerada Batasuna ha decidido por enésima vez sacar su voz más dulce y aflautada para hablar de paz y diálogo. Bastaría, según ellos, con que todos aceptáramos la voluntad de las vascas y los vascos (Ibarreche dixit) sobre cómo organizar su futuro político e institucional. Es, en suma, el derecho de autodeterminación que en esta ocasión se describe, pero no se llama por su nombre en un rasgo añadido de su predicada buena fe negociadora. Para desalentar a los más ilusos ni se le ocurre anteponer la entrega de las armas, siquiera una tregua, al formal inicio de los caminos del melifluo diálogo propuesto. Según su esquema, nada original por cierto, ETA sería cuestión de los gobiernos de España y Francia, quienes deberían negociar la paz militar, y las fuerzas políticas vascas las llamadas a dilucidar la paz institucional. Nada nuevo bajo el sol de la necia maldad. Ni un milímetro se ha avanzado en la rama laica de ETA.

No es que piensen que justamente ahora el Estado español esté lo suficientemente debilitado para aceptar las tramposas reglas del juego criminal que ellos proponen. Saben que la verdad es justamente la contraria, dada la extrema depauperación en que se mueven los terroristas con una organización trufada de topos y con unos dirigentes históricos que, desde las cárceles, piden árnica y realismo. Saben que si, en peores condiciones, España estuvo dispuesta a soportar la barbarie, aún a costa de llorar lágrimas de sangre ante centenares de cadáveres que para siempre se quedaron en nuestra memoria, ahora menos que nunca va a tolerar que se salgan con la suya. Ningún español podría volver a mirarse limpiamente en un espejo si la diabólica lógica por ellos practicada terminara produciendo resultados directa o indirectamente beneficiosos para los verdugos.

Mientras no callen para siempre las armas y las amenazas, de nada puede hablarse en democracia. Aceptar el contenido del derecho de autodeterminación o el marco vasco de decisión, olvidando que la Constitución española atribuye la soberanía, no a una parte de sus ciudadanos sino a su totalidad, con independencia de cuál sea el territorio en que vivan y trabajen, sería tanto como convertir en trágicos malentendidos, a todas y cada una de las víctimas de ETA. Nuestros muertos serían errores tácticos, inútiles azares de una historia mal interpretada y dirigida por los españoles que nos creíamos decentes. Nuestro cerebro y nuestro corazón, pero también nuestros muertos, impiden la posibilidad de dar la razón a los asesinos. Y eso lo sabe hasta el más tonto de los dirigentes batasunos. ¿Por qué, pese a todo, Otegui ha decidido hablar en su nombre? Por tres razones, al menos. En primer lugar, para restablecer alguna forma de diálogo con su propia clientela, militantes y votantes tradicionales, que han asistido mohínos a la decadencia de sus mitos tradicionales sobre la inviabilidad política de su ilegalización o sobre la imbatibilidad policial de sus primos etarras. Caídos esos ídolos paganos, los sumos sacerdotes de tan monstruosa secta deben buscar en el baúl de sus recuerdos más astrosos algún dios menos castigado, en torno al que mantener más o menos apiñado y fervoroso al pueblo elegido.

En segundo lugar, para intentar frenar a «sus presos», que siempre han constituido uno de sus principales activos y que hoy se están convirtiendo en un pasivo para alarma de los asesinos. De motor a lastre, esa es su evolución. Mantener disciplinados a los «soldados» con el señuelo de su pronta liberación y recibimiento triunfal en su pueblo, es algo que cada día les es más difícil de aceptar. Se van haciendo viejos y echan de menos los «potes» y el fuego del hogar. La ausencia de mensajes políticos «ilusionantes» puede provocar, si las instituciones penitenciarias hacen inteligentemente su trabajo, la definitiva demolición del frente carcelario etarra.

Y en tercer y residual lugar, por si enganchan en el sedal de su discurso algún demócrata ingenuo, preferentemente nacionalista, presto a dejarse convencer de que su toma de posición abre una espita de esperanza a la paz. Creo que ni éste es el objetivo principal de Otegui y de lo que queda de la banda terrorista, ni nadan ya demasiados peces bobos en la piscifactoría de la vida política. Una cosa es formular algún escorzo verbal dirigido a la caza furtiva, sin licencia, de votos y otra bien distinta confiar el apacible ganado a los chacales.

Si todos comprendemos los «motivos» de Otegui y nadie hace aspavientos a su costa, la eficacia de su irrupción en la política será mínima y se disolverá como el tópico azucarillo en aguardiente. Sus problemas, sin embargo, irán engordando con el doble instrumento del talento y el paso del tiempo. Que Otegui comprenda la inutilidad de sus mendaces esfuerzos es una exigencia de cualquier política antiterrorista sensata, aunque en verdad ya no tenga mayor importancia en el contexto global de crisis irreversible del complejo etarra. Con todo hay que seguir trabajando y no descuidar los pequeños detalles, aunque sean tan nimios como unas declaraciones de Otegui. Como bien saben los biólogos, no hay enemigo pequeño.

JUAN GUERRA ESTÁ AL CAER
Por Antonio BURGOS ABC 17 Noviembre 2004

HAN pasado a DVD la película de la corrupción y el crimen de Estado que ya vimos en VHS. La contemplamos otra vez. Digitalizada, con los ruidos quitados, más nítida. Así que ha vuelto Belloch, dándole trescientos millones de pesetas...

-Dirá usted de las antiguas pesetas...

Pues no. Digo pesetas a secas. Pesetas de toda la vida. Si se dice una cantidad en pesetas, no son ni antiguas ni modernas: son pesetas, joé. La antigüedad vamos a dejarla para aquellos duros antiguos que tanto en Cádiz dieron que hablar, no para estas pesetas a las que ponen el mote de antiguas sin razón alguna.

Así que ha vuelto Belloch, dejando a su señora pianista de su alma y a su alcaldía cesaraugustana de su alma, dándole trescientos millones de pesetas de todos nosotros a Paesa, para que en el pajar del Capitán Khan encuentre la aguja de Roldán con el gabán. En un aeropuerto de los veinte duros. De esos sitios donde fabrican maritatas para las tiendas de los veinte duros. Y ha vuelto Paesa. Portento verdaderamente milagroso. Apocalipsis de infantería, sin caballos. Desde la resurrección de Lázaro no se veía algo igual. Paesa fue el precedente de las «autopsias light» que están de moda en la Pasarela Requiescat in Pace de este mortuorio noviembre sin Tenorio. Primero vino la moda de las cenizas rocieras, tendencia Carmina Ordóñez. Ahora, las autopsias «light». Autopsias «sin», autopsias bajas en calorías, sin azúcar ni cafeína. No las inventó el general Vicente Carlos Navarro en Turquía. La inventó el abogado Cobo del Rosal. Rosal de la Frontera por donde se escapó Paesa. Cobo le hizo a Paesa la autopsia «light», a ojo, y entregó solemnemente su certificado de defunción en el Registro Civil. Gracias al invento de la partida de defunción «light», de las esquelas mortuorias «ligth», del funeral «light», de las misas gregorianas «light», Paesa vuelve a la vida. ¿Corrupción? ¿Qué corrupción ni qué niño muerto? Muerto incorrupto, como el cuerpo de San Fernando bendito. ¡Milagro, milagro! Lázaro, un mojón pá ti: para resurrecciones, la de Paesa.

Y con Paesa vuelven todos. Vuelve Vera a la puerta de la cárcel de Guadalajara en un llano, el llano del crimen de Estado y de la corrupción. Vuelven las enlutadas viudas del GAL. Venga, mentores de la autotitulada memoria histórica, ¿ahí, en esos mantones negros, no hay nada que rascar de la memoria histórica, ahí no hay fosas comunes con cal viva que excavar? Vuelve Barrionuevo, vuelve Corcuera. Estaban con la moviola de la Historia en la comisión del 11-M, para largar el mochuelo a los anteriores, y se les fue la mano en la velocidad del cacharro. A la moviola se le rompieron los frenos, se volvió loca, y se puso a rebobinar lo que pasó con los anteriores a los anteriores. Ya vamos por Roldán, por Paesa, por Vera. Retorno a Brideshead, pero en cutre, en ignominioso. Moviola para la sentencia del Supremo sobre Batasuna como brazo político de la ETA. La sentencia de ilegalización que nunca existió. Y moviola para el Pacto Antiterrorista. El pacto que nunca existió. La bicha del escudo de la ETA se escapa del hacha y se le enrosca a Odón Elorza en su bastón de alcalde de San Sebastián, desde cuyo sillón se pone a hachear a favor de los asesinos de Gregorio Ordóñez.

Albertiano retorno de lo vivo lejano. Y tan vivo. Estos tíos tan vivitos y coleando felipismo, tan cercanos. Como el que avisa no es traidor, les advierto que una máquina de café ha sido enchufada y puesta a calentar. Las cosas están de un modo que de un momento a otro volverá a aparecer Juan Guerra dando cafelitos. No está, pero se le espera. Está al caer. Para demostrarnos que aquellas oscurísimas golondrinas han vuelto a colgar sus nidos del balcón de los tontos con balcones a la calle. Génova.

El miedo de Odón
Román CENDOYA La Razón 17 Noviembre 2004

La carta de Odón certifica que la bala que asesinó a Gregorio Ordóñez hirió a Elorza en su dignidad y principios. El cáncer del miedo se instaló en él. Contra el cáncer hay dos actitudes, luchar o ceder. Y él ha cedido. El miedo es el componente imprescindible de la valentía. Aquél que, en las circunstancias que viven los constitucionalistas en el País Vasco, no siente miedo es un temerario o un loco. El valor está en asumir y vencer el miedo. Si el miedo te impide hacer lo que hay que hacer lo decente es dimitir. Todo lo contrario a lo que hace Odón. Jamás ha tenido el más mínimo gesto valiente. Una vez que ya era alcalde y le protegían demasiados escoltas hizo un striptease ante un autobús ardiendo. Nunca más. A partir de ahí, suprimió la procesión civil de la Salve, y cedió y cedió y cedió y cedió, como ha hecho con el velódromo, a todo lo que le piden nazionalistas y terroristas. Su obsesión es gobernar con los nazionalistas. Cada vez que pide un paso valiente siempre es en la dirección que piden los terroristas. Como el viernes. La mayor vergüenza para Odón es que Arzallus le trate de «el pobre Odón» y que ETA haya dado instrucciones de matar a cualquier dirigente socialista excepto a Odón. Quizás ahora se extienda la excepción a Zabaleta, Itxaso y el indescriptible Eguiguren.

Entre Imaz y López
TONIA ETXARRI El Correo 17 Noviembre 2004

Era tal la insistencia de los partidos democráticos avisando a Batasuna que se le acababa el tiempo, después de que los seis ex dirigentes de ETA reconocieran su desestimiento desde la cárcel, que Otegi ha decidido seguir el juego. Y del juego malabar le ha salido un bumerán tan letal contra la unidad democrática que, superándose a sí mismo, ha logrado, esta vez, la división entre los socialistas. Con un simple maquillaje de lenguaje. Reconociendo que quiere seguir aprovechándose de las instituciones democráticas, que es lo que ha hecho, en definitiva, esta formación desde sus orígenes. Pero como ahora tiene que lograr, como sea, poderse presentar a las elecciones autonómicas para seguir cobijado en el nuevo Parlamento vasco vuelve a proponer una Mesa de negociación.

¿Les suena la fórmula? Han recurrido a ella en tantas ocasiones de debilidad política que, al final, el propio Arzalluz llegaba a decir que en esas rondas sólo se «mareaba la perdiz». Claro que ahora es diferente. Como ETA está en la UVI, gracias al acoso judicial, policial y político, quizás ahora sea el principio del fin y, por eso, Otegi insiste en que, esta vez, va en serio. Intriga en el mundo nacionalista. Inquietud entre los socialistas partidarios de que se vuelva a legalizar a Batasuna. Indignación entre los socialistas que se remiten a Zapatero ante cualquier duda. El PP ,que sabe mucho de trampas, ni se inmuta. Total: un golpe maestro donde los haya. De nuevo, Batasuna en el eje. Es el perejil de todas las salsas. Todos se han tenido que pronunciar; el último, por cierto, el Gobierno Vasco. Que se apunte un 10 el prestidigitador de Batasuna.

Y puestos a poner notas a la hora de valorar las reacciones a la propuesta de continuidad en Anoeta, habrá que poner un 'dos a uno' en la quiniela entre Imaz y López a favor del presidente del PNV. Sorprende, pero así está el ambiente. La reacción del jelkide fue contundente. Ni siquiera el señuelo de la apuesta de Batasuna por la consulta popular le hicieron vacilar en su respuesta. Y hay que reconocer que la tentación, para sacar adelante el plan Ibarretxe, es grande. Puede ser que al socialista López le paralizara el hecho de que la opinión pública esté al corriente de los contactos de algunos de los suyos con Batasuna; el caso es que su mensaje quedó muy superado en firmeza por los nacionalistas del PNV. No siempre se puede estar estupendo y esto es lo que hay.

Desconcierta también la reacción de quienes dicen sentirse «decepcionados». Que esperaban «más» de Otegi. ¿Acaso le ven renunciando al poder fáctico de ETA? Ese sí que es un pánico escénico que sufren muchos militantes de la izquierda abertzale que han tenido que oír, en infinidad de manifestaciones, que «sin ETA no sois nadie». Es un momento delicado. Cabe esperar que el paso que dice López que ha dado Batasuna no sea un paso hacia atrás para la libertad. Todo depende de cómo se lo tomen los socialistas a la hora de la foto.

Misión imposible
Aleix VIDAL-QUADRAS La Razón 17 Noviembre 2004

La cumbre de Miravet, que ha reunido a los presidentes de los cinco grupos parlamentarios presentes en el Parlamento de Cataluña y al titular de la Generalitat, fue convocada por Pasqual Maragall con el fin de transmitir a la opinión pública la idea de que la reforma del Estatuto es factible y que se hará por un acuerdo de todos. Siguiendo la vieja técnica de que comportarse como si algo fuese verdad lo transforma automáticamente en real, el comunicado y la foto de familia intentan consagrar por adelantado un objetivo que dista mucho de ser alcanzable. El nuevo Estatuto, tal como lo conciben los nacionalistas, ha de incorporar tres elementos altamente conflictivos y, por supuesto, inaceptables para el Partido Popular y para el PSOE: el derecho de autodeterminación, un sistema de financiación equivalente al cupo vasco y el deber de conocer la lengua catalana.

La primera de estas cuestiones haría saltar por los aires la Constitución de 1978 y representaría el fin de España como Nación, por lo que no cabe su inclusión en el texto, ni en la parte del articulado ni en el preámbulo, bien sea de forma explícita o mediante el recurso a eufemismos. La segunda no puede ser enfocada como un tema bilateral entre Cataluña y el Gobierno central porque en la medida que altera el pacto vigente en este ámbito, requiere un acuerdo general en el que participen las demás comunidades autónomas, que jamás aceptarán privilegios fiscales más allá de lo previsto en nuestro ordenamiento para las comunidades forales. Y la tercera implica que Cataluña se transforme en un espacio cerrado para notarios, registradores, profesores de primaria, secundaria y bachillerato, secretarios municipales, jueces, fiscales, abogados del Estado, personal de la sanidad pública, policías nacionales y guardias civiles procedentes de otras partes del territorio nacional, cuyas preferencias por Cataluña ya han sido considerablemente mermadas a lo largo de las últimas dos décadas a causa de la política y las leyes lingüísticas nacionalistas. A partir del establecimiento de la obligación legal de conocer el catalán, este fenómeno empobrecedor se volverá total y definitivo.

Por consiguiente, el espectáculo de Miravet ha sido sin duda una comedia desorientadora para los votantes socialistas y populares en Cataluña. Incluso si las pretensiones de Esquerra y Convergència se limitasen por ahora a la financiación, es obvio que su planteamiento al respecto no es asumible y que, en caso de ser aceptado, tampoco apaciguaría de cara al futuro sus restantes reivindicaciones secesionistas. Conviene dejar claro desde el principio del proceso que un consenso en torno a la reforma estatutaria en Cataluña entre fuerzas tan diversas en sus convicciones y en sus objetivos es una misión imposible. Fingir situaciones inexistentes sólo conduce a engañar a la ciudadanía.

Programa nuclear iraní
Esta película ya la hemos visto
GEES Libertad Digital 17 Noviembre 2004

Más vale no ver un problema que tener que resolverlo y, si alguien insiste en su urgencia o gravedad, hay que negar la mayor cuantas veces sea necesario Los medios de comunicación informan de que los tres grandes estados europeos –Reino Unido, Alemania y Francia– han logrado un importante éxito diplomático. El régimen de los ayatolás ha aceptado poner fin a su programa de enriquecimiento de uranio, escondido tras la construcción de centrales nucleares para uso civil. La "diplomacia preventiva" ha dado sus frutos y el "vínculo transatlántico" se refuerza tras los daños producidos por el desencuentro entre aliados ante la crisis de Irak. Europa proporcionará a Irán el combustible necesario para poner en funcionamiento sus futuras centrales.

La historia resulta familiar. La memoria nos retrotrae al primer mandato del presidente Clinton, cuando los servicios de inteligencia norteamericanos dieron la voz de alerta ante el avanzado estado del programa nuclear de Corea del Norte. La diplomacia trabajó a fondo, centrándose en mitigar los motivos que habían llevado a aquel régimen político a tomar tal decisión. El resultado fue el "Acuerdo Marco" de 1994, por el que un conjunto de potencias se comprometía a construir centrales nucleares de uso civil y aportar alimentos a cambio del fin de la experiencia nuclear. La sociedad internacional respiró tranquila tras el acuerdo y creyó haber conjurado un grave caso de proliferación, una de las mayores amenazas a la seguridad global tras el derrumbamiento de la Unión Soviética. Sin embargo, las ilusiones se desvanecieron. A fines de los noventa los servicios de inteligencia comenzaron a sospechar que Corea del Norte había reanudado de forma secreta su programa nuclear. Estados Unidos presionó y, al final, el régimen comunista reconoció que había incumplido el Acuerdo Marco. Hoy se estima que, además de misiles, disponen de dos o tres cabezas nucleares. El "Acuerdo Marco" fracasó porque una de las partes no estaba dispuesta a cumplirlo. Se limitó a utilizarlo para ganar tiempo y continuar con su programa sin presiones externas.

¿Está Irán dispuesto a abandonar realmente su objetivo de enriquecer uranio? Hasan Rowhani, Consejero de Seguridad Nacional del Gobierno iraní ha declarado, según el Wall Street Journal, que no están hablando de cese, sino de "suspensión voluntaria". Javier Solana, por su parte, ha reconocido que estamos ante el inicio de un proceso negociador, que tiene que concluir en la aprobación de un sistema de garantías. No hay, por lo tanto, acuerdo.

Irán está tratando de ganar tiempo manifestando una voluntad negociadora. Teme que la Agencia Internacional para el control de la Energía Atómica remita el dossier Irán al Consejo de Seguridad, ante su incapacidad para controlar el proceso de enriquecimiento de uranio que, de forma irregular, se está desarrollando en aquel país. Eso es, exactamente, lo que Estados Unidos desea y lo que sus aliados europeos tratan de evitar, para no encontrarse de bruces ante una nueva crisis militar. Más vale no ver un problema que tener que resolverlo y, si alguien insiste en su urgencia o gravedad, hay que negar la mayor cuantas veces sea necesario. Nadie nos podrá acusar de falta de coherencia. Somos perfectamente previsibles.

Bush ha sido reelegido y ya nunca más tendrá que presentarse a unas elecciones. Ha explicado con claridad cuáles son los fundamentos de su política exterior y tiene muy claro que Irán es uno de los problemas más importantes que tiene sobre su mesa. Dispongámonos a presenciar la próxima crisis trasatlántica y la nada fácil gestión de la crisis iraní.      GEES, Grupo de Estudios Estratégicos

LA HORA DE LA LENGUA
por JOSE MARÍA POZUELO YVANCOS. Catedrático de la Universidad de Murcia ABC 17 Noviembre 2004

EL III Congreso Internacional de la Lengua Española, que han organizado el Consejo de Academias de la Lengua y el Instituto Cervantes y que inauguran Sus Majestades los Reyes en Rosario (Argentina), supone un salto cualitativo respecto a los dos que le precedieron, en Zacatecas (México) y en Valladolid. La huella que registra ese salto es que por vez primera se van a presentar resultados concretos de la política de las Academias de la Lengua de toda América y de la Española: el Diccionario Panhispánico de Dudas, y se sentarán bases de discusión sobre el proyecto de la nueva Gramática prevista para el año 2006. El calendario permite asimismo que una vez más sea el Quijote, con una edición de la Academia conmemorativa del IV Centenario, otro vínculo panhispánico, reconocido como la obra representativa, en tanto es la más alta creación literaria que sienten suya todos los hablantes de español en todo el mundo.

Aunque en materia de cultura, y la lengua es nervio principal de ella, tengamos que mirar cada avance con la perspectiva sosegada del tiempo, hay que reconocer que hay épocas, momentos de la Historia especialmente fértiles, como si lo que lleva años larvado o latente, de momento explotara. Creo que en lo que respecta al idioma castellano vivimos uno de esos momentos de fertilidad, en que un lento proceso alumbra frutos evidentes. Diría que lo que está ocurriendo con la lengua española en los últimos quince años sólo es parangonable a ese momento de comienzos del siglo XVIII que permitió la magna empresa del Diccionario de Autoridades, el primer Diccionario de la Real Academia, aparecido en 1726. En cuanto a los asuntos de la lengua se refiere, en tan sólo quince años se está avanzando tanto como en los dos últimos siglos.

No resulta casual que uno de los responsables del proceso de modernización de la Real Academia, Fernando Lázaro Carreter, dedicara su primer gran estudio, que fue su tesis doctoral, a las ideas lingüísticas del XVIII, o que fuera precisamente el Diccionario de Autoridades la materia de su discurso de ingreso en la Real Academia. Lázaro persigue en su estudio de génesis del gran Diccionario y en los eruditos ilustrados ese mismo afán de renovación cultural que les llevó a él y a quien fue con él Secretario y es desde hace seis años su Director, Víctor García de la Concha, a lanzar a la Academia al desafío de ponerse a la altura de nuestro tiempo. Los viejos académicos del XVIII manejaban un concepto de autoridad como registro literario, e hicieron acompañar cada voz de su diccionario con la autoridad de Fray Luis, de Cervantes o de Quevedo, profusamente citados como fuente. En los últimos años los académicos se dieron cuenta de que las autoridades de la lengua a finales del siglo XX tenían que incorporar dos aliados que sumar a la forja que de ella hacen los grandes escritores: los medios de comunicación, el periodismo en su sentido más amplio, y la informática. Y comprendieron además un gran desafío para la Academia: la relación con las de América, porque la lengua es de quienes la hablan y la escriben, y la mayoría de usuarios está allá, en la otra orilla del Océano. Una lengua tan dispersa geográficamente y perteneciente a tantos países que la tienen como lengua materna oficial debía modificar el principio de autoridad que había regido durante siglos. Ni el uso, que, como decía Quintiliano, es fuente primera de autoridad, ni el consenso de los eruditos o estudiosos se bastan por sí solos: era preciso hermanarlos. El uso, yendo a las fuentes en que se registra hoy el verdadero uso, los medios de comunicación, y el consensum eruditorum, buscando el acuerdo, la complicidad con las Academias americanas, en la normativa de una materia que es de todos.

La significación mayor del Diccionario Panhispánico de Dudas, que se presenta en este III Congreso Internacional en Rosario, Argentina, está en el prefijo griego Pan, que es inclusivo de todos los hispanismos, de cuantos son usuarios, y se ha hecho con la ayuda de la informática, pero también al cuidado de un amplio equipo bajo la dirección de un experto de la solvencia científica del vicedirector de la Academia, Gregorio Salvador. La informática, internet en concreto, ayuda a fijar las dudas de los hablantes, y los expertos de los diferentes países de nuestra amplia geografía lingüística, a resolverlas.

Tampoco es casual el concepto de autoridad sobre el que se edifica el diccionario titulado Redes. Diccionario combinatorio del español contemporáneo, que ha dirigido Ignacio Bosque. Llamo la atención sobre esta magna obra, porque es inédita en el ámbito lingüístico europeo y supone un avance metodólogico que ahora me es imposible calibrar en su justa medida, pero que cabría situar en el mismo venero de fertilidad que supuso en su día el de María Moliner, una de cuyas frases abre el Diccionario de Bosque. Hasta que algunos lingüistas (y Gregorio Salvador se cuenta, por cierto, entre los pioneros en nuestro campo) se dieron cuenta de la importancia que tenía el concepto de solidaridad lexemática, anduvo la lexicografía ciega a los contextos combinatorios de las palabras, y sobre todo tan vedada a las cosas de la gramática como a la inversa: tampoco los gramáticos entendían que eso de las combinaciones y los contextos de frase o locuciones, en que las palabras nacen y desarrollan su sentido, tuvieran que ver con ellos. El de Ignacio Bosque es el primer diccionario que tiene en cuenta ese lugar donde la lengua es al mismo tiempo gramática y vocabulario. Y, por cierto, creatividad a borbotones.

Pero vayamos otra vez, de la mano del diccionario Redes, a ese asunto de la autoridad. ¿Qué corpus de combinaciones de palabras ha ordenado?: un corpus de 250 millones de usos procedentes de 68 fuentes periodísticas de España y América. Otra vez la lengua en donde se encuentra, en su uso cotidiano en los periódicos como fuente primera, y en ambos lados del Atlántico. Ciertamente, ya se vio en el de Manuel Seco, como lo había visto María Moliner, no puede concebirse un diccionario sin estar atento al idioma vivo, y su registro cotidiano vive en el periodismo, nueva fuente de autoridad, tanto como en los escritores antaño y ahora.

Aparte de su novedad metodológica, Redes es una aventura de conocimiento por la que puedes viajar viendo el territorio sin límite de la creación del lenguaje, que es una creación semántica combinatoria y no se limita a la palabra aislada. Por ejemplo, en este diccionario podemos perseguir la voz leer cuando se combina obviamente con verbos de percepción, pero también con consumo: voraz, ávido puede ser un lector, combinación que otros diccionarios no registraban. Por vez primera tenemos a nuestros ojos la evidencia de aquella frase de Du Marsais de que en un día de mercado se oían más metáforas que en una sesión académica, porque los hablantes, depositarios de una cultura fundamentalmente creativa, han combinado las palabras con tal grado de finura, y tantos y diferentes usos figurados hay en esa combinatoria, que ahora podemos saber dónde se halla el secreto de los poetas: haber llevado a registro culto algo que los hablantes hacen de continuo en su uso cotidiano. Lo recordaba Cervantes en su Quijote: «todos los poetas escribieron en la lengua que mamaron en la leche y no fueron a buscar en las estranjeras para declarar la alteza de sus conceptos». La lengua española, que es cosa de entendimiento y corazón, la poseen esos millones de poetas anónimos que la hablan en las dos orillas del Atlántico, en sus combinaciones, haciendo de ella tales usos que no hay ya mengua posible. Felices son estos años para la lengua de Cervantes.

Covite
Cristian Matías/COVITE. San Sebastián El Correo 17 Noviembre 2004

En relación a la entrevista a Maixabel Lasa y Txema Urkijo, publicada el lunes, queremos manifestar: Somos coherentes con nuestra decisión de no opinar sobre el trabajo de la Ponencia de Víctimas hasta el dictamen final para no interferir en el debate. Por lo tanto, no entramos a valorar las cuestiones de fondo que se tratan en dicha entrevista. Dado que a preguntas del periodista se nos cita directamente, queremos puntualizar. 1. Las relaciones de las asociaciones de víctimas con el Gobierno vasco son «complicadas», según Txema Urkijo, porque el Ejecutivo vasco en su conjunto está en contra o no defiende suficientemente y con prioridad las principales medidas encaminadas a la derrota de ETA como, por ejemplo, la Ley de Partidos, la disolución de Sozialista Abertzaleak, la euroorden y un largo etcétera.

Lo verdaderamente complicado es decir que se está con las víctimas y no estar con las medidas que las defienden y que están acabando con ETA. 2. Maixabel Lasa expresa que la condición que Covite exige para «sentarse a hablar» con el Gabinete vasco es la retirada del plan Ibarretxe y esto es sólo verdad en parte, porque nos hemos sentado a hablar en numerosas ocasiones y lo que ocurre es que no pueden contar con Covite para coorganizar un acto cuando las discrepancias de fondo respecto a la definición del problema terrorista y su resolución son tan profundas. Les hemos comunicado repetidamente que su responsabilidad por mandato parlamentario es realizar una propuesta concreta. Responsabilizar a los colectivos de víctimas, aunque sea de manera indirecta, del no cumplimiento del compromiso contraído nos parece por lo menos una actitud de despiste interesado y de falta total de autocrítica. En sus palabras todo son «procesos», «motivaciones», «convicciones» y «voluntad decidida»; hechos concretos de las 19 medidas aprobadas por el Parlamento vasco el 25 de junio de 2003, ninguno, desgraciadamente.

¿Financiación insuficiente?
Cartas al Director ABC 17 Noviembre 2004

La próxima semana, concretamente el 26 de noviembre, se toma la decisión final sobre la polémica selección catalana de hockey. Para conseguir tener una selección separada de la española, se ha sabido que la Generalitat está dispuesta a pagar 400.000 dólares, una cantidad elevada que ya no se destinará a escuelas, hospitales o viviendas para jóvenes. Los políticos que gobiernan la Generalitat no se cansan de decir que Cataluña tiene una financiación insuficiente, pero parece ser que para los sueldos multimillonarios que se han fijado a sí mismos, incluso en algunos casos por encima del sueldo del presidente del Gobierno, y para costear cualquier desencuentro con el resto de España, la financiación es más que suficiente. La próxima vez que nos digan que hay escuelas en barracones en Cataluña porque no tienen dinero, me acordaré de los 400.000 dólares que sí tienen para la selección de hockey.
       Benita A. Bausili.    Barcelona.

Golpe al aparato de reclutamiento de ETA con 17 detenciones en el País Vasco y Navarra
Dos de los detenidos en Álava vigilaron y elaboraron informaciones sobre policías destinados en la provincia. Otro fue dejado en libertad por padecer cáncer
J. P. / D. M./ ABC 17 Noviembre 2004

MADRID. Diecisiete presuntos miembros de ETA han sido detenidos por la Policía en el País Vasco y Navarra bajo la acusación de ser «miembros activos» de la banda, a la que aportaban infraestructura, apoyo e informaciones sobre objetivos. Uno de los arrestados es Igor Astibia Tellechea, hijo de un primo de José Javier Múgica, edil de UPN en Leiza, que fue asesinado por ETA en julio de 2001. La Policía investiga ahora si el arrestado actuó como colaborador en el atentado de su familiar. Otro de los detenidos, Haritz Romaneli, tras prestar declaración ante el juez Baltasar Garzón, fue trasladado a su domicilio al padecer un avanzado cáncer linfático, por lo que su estado de salud es muy delicado. El ministro del Interior, José Antonio Alonso, definió a los detenidos como «los ojos y los oídos» de ETA.

Este nuevo golpe a la banda terrorista, apenas 48 horas después del acto de Batasuna en San Sebastián, ha sido calificado de muy importante por cuanto se han conseguido tres objetivos: debilitar una estructura que servía de apoyo a los «comandos» operativos, descabezar una red de reclutamiento de futuros activistas y abortar la formación de un nuevo «comando Donosti». Sobre este último, fuentes de la investigación consideran que cuatro de los detenidos - Francisco Agustín Cabo Fernández, Alaitz Iturrioz Garmendia, Amaya Mundiñano e Ibon Urrestazrazu Esnaola- iban a constituir un grupo criminal para atentar, principalmente, en la provincia de Guipúzcoa y, de forma esporádica, en Navarra.

La operación, en la que han participado 150 agentes, es consecuencia de las investigaciones realizadas en los últimos dos meses sobre la documentación intervenida en un piso de Tarbes (Francia) a Ibon Fernández Iradi, «Susper». Las detenciones se llevaron a cabo de forma simultánea en diferentes localidades del País Vasco y Navarra.

Según fuentes policiales, los siete detenidos en Guipúzcoa habían sido captados por ETA para que dieran cobertura a los integrantes de los «comandos» operativos que actúan en esta provincia. Entre sus misiones estaba la de facilitar alojamiento a los pistoleros.

Dos de los tres capturados en Vizcaya eran los máximos responsables de la red de reclutamiento de nuevos activistas, labor que venían realizando en los últimos años. El tercer arrestado en esta provincia facilitó la huida a Francia en 2002 de Lorena Somoza Chamizo, quien cuando fue detenida era uno de los jefes del «aparato de captación» de la banda.

Los dos apresados en Álava se dedicaban a obtener información sobre futuros objetivos y, en concreto, hicieron seguimientos y vigilancias a miembros del Cuerpo Nacional de Policía destinados en esta provincia.

En Navarra fueron arrestados cinco individuos. Tres de ellos, durante los últimos años, llevaron a cabo captaciones de nuevos terroristas que, con posterioridad, se integraron en ETA. Los otros dos detenidos se encargaban de obtener datos y realizar vigilancias a objetivos. Algunas de estas informaciones fueron enviadas a los miembros del «aparato militar» de ETA en Francia y luego entregadas a los miembros de los «comandos» operativos.

Sobre la posibilidad de que Igor Astibia hubiera facilitado información para matar a José Javier Múgica, Silvestre Zubitur, concejal de UPN en Leiza y compañero del edil asesinado, expresó su «tristeza y malestar», al tiempo que insistió en mantener «toda la prudencia del mundo». Sin embargo, agregó que «siempre hemos dicho que la información había tenido que salir de Leiza, pero nunca hemos querido pensar que fuera así». Astibia es hijo de un primo carnal del asesinado.

La extradición de «Antza» debe esperar Mientras, un tribunal francés rechazó entregar al presunto jefe de ETA, Mikel Albizu Iriarte, contra el que la Justicia española dictó una euro-orden. Los jueces basan su negativa en que algunos delitos están en fase de instrucción en Francia, por lo que se deberá volver a solicitar más adelante.

ASCENDIDO POR EL MINISTRO JOSÉ BONO
El general Laguna, superior de Bolinaga, engañó a la comisión de investigación del 11-M
Tanto la Unión Profesional de la Guardia Civil (UPGC) como la Asociación Unificada (AUGC) centran ahora su atención en el que fue jefe de la Comandancia de Asturias, el general Pedro Laguna Palacios, al que consideran "último responsable". Temen que la destitución de José Antonio Rodríguez Bolinaga sea un "cortafuegos" para evitar que la depuración llegue más alto. Laguna se refirió en la comisión del 11-M a la Operación Serpiente y cómo la desecharon porque el confidente –del que aportó el primer apellido– "estaba quemado".
Agencias Libertad Digital  17 Noviembre 2004

El general Pedro Laguna Palacios, ex jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Asturias, aseguró, durante su comparecencia en la Comisión de investigación del 11-M en el Congreso de los Diputados, que una operación contra el tráfico de explosivos en 2001 fracasó porque el confidente, Lavandero, "falló" y "estaba quemado". Según precisó, fue el teniente coronel de la Comandancia de Gijón, es decir, el destituido José Antonio Rodríguez Bolinaga, quien le comunicó que no había resultado por que el confidente les "engañaba".

Antes de que se supiera nada sobre la cinta grabada por el agente Campillo al confidente Lavandero, el diputado Jaime Ignacio del Burgo preguntó al general Laguna Palacios "en qué consistió la operación que tuvo lugar en el año 2000, denominada Operación Serpiente".

Su contestación, según las actas, fue:
"Yo tengo conocimiento de la operación Serpiente en el mes de febrero de 2003. El teniente coronel de la comandancia de Oviedo, que habitualmente despachamos todos los días, me informa que tiene un contacto, una fuente que le habla de explosivos. En esa primera semana de febrero, como el lugar que me indica es la ciudad de Avilés, que es responsabilidad de la Policía, no obstante convoco una reunión de las policías judiciales de las comandancias de Oviedo y Gijón (...)". Tras recordar la operación Pipol, el general añade que "a raíz de esa operación de la Policía, llegó un confidente de un club de alterne de Gijón que pone en conocimiento de la Guardia Civil de Gijón que hay un señor que ofrece explosivos. Entonces inician una operación local que se llama Serpiente. El teniente coronel de la Comandancia (José Antonio Rodríguez Bolinaga, ahora destituido) me informa que estuvieron un mes o dos con esa operación y que no se llegó a ningún resultado porque la fuente –tengo el nombre por si lo quiere la comisión; señor Villazón– falló. Parece que les engañaba, que sí, que tiene explosivos, que viene hoy, que viene mañana (...) De eso conozco yo la Operación Pipol y la Operación Serpiente, en la reunión que mantengo con todos los mandos en el mes de febrero de 2003".

La AUGC pide que el general Laguna sea relevado
Según informa la agencia Europa Press, la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) pidió este martes que el general de brigada Pedro Laguna, jefe de la Zona de Asturias en el momento en el que el agente Jesús Campillo grabó la conversación con el confidente sea relevado al frente de la Zona de Castilla-León, donde presta servicio actualmente.

El presidente de AUGC, Fernando Carrillo, expresó su temor ante la posibilidad de que se utilice la destitución del teniente coronel José Rodríguez Bolinaga como "cortafuegos" de las posibles negligencias cometidas por los mandos de la Guardia Civil en las investigaciones posteriores a las revelaciones del confidente.

En opinión de AUGC deben comparecer ante el juez Juan del Olmo, encargado de la investigación del 11-M, todos los miembros de la cadena de mando hasta, por lo menos, el general Laguna, máximo responsable en Asturias. Las informaciones aparecidas revelan, según Carrillo, que al menos se han producido "irresponsabilidades profundamente graves" en la escala de mando asturiana, por lo que intentar proteger a un general sería, por parte de la Dirección General del Instituto Armado, un "error" que pagaría la institución y toda la sociedad española.

La UPGC quiere llegar hasta Valdivielso
La Unión Profesional de Guardias Civiles (UPGC) señaló al general de brigada Pedro Laguna como "el último responsable" de todas las actuaciones que se llevasen a cabo en la comandancia de Gijón cuando era jefe de la Zona de Asturias. En un comunicado añade que el teniente coronel José Antonio Rodríguez Bolinaga no debe convertirse en el "chivo expiatorio" de la investigación, "para dar por extinguida cualquier otra responsabilidad o evitar una verdadera investigación".

Esta investigación debe incluir, según UPGC, a toda la cadena de mando de la Comandancia de la Guardia Civil de Gijón, que incluye el Teniente de Información, Comandante Jefe de Operaciones, Teniente Coronel (destituido), Coronel de la Zona (Actual General de Castilla- León), Subdirector General de Operaciones, Faustino Pellicer, y Director General de la Guardia Civil de la época, Santiago López Valdivielso".

"ESTÁ EN JUEGO NUESTRA SUPERVIVENCIA"
Aznar advierte de que el "apaciguamiento" es tan "inútil" con Ben Laden como lo fue con Hitler
El ex presidente del Gobierno ha afirmado que es “inútil” seguir políticas de “apaciguamiento” con quienes pretenden destruir las sociedades abiertas, y que, de la misma manera que no se podía transigir con Hitler o con el camboyano Pol Pot, en estos momentos no se puede transigir con terroristas como Osama ben Laden, “aunque haya quien prefiera fijar su atención en qué los separa de EEUU, en vez de esforzarse por trabajar conjuntamente contra el terror”.
Libertad Digital  17 Noviembre 2004

Aznar inauguró este martes en la Universidad San Pablo CEU de Madrid el ciclo de conferencias La revolución de la libertad, que conmemorará (de noviembre a mayo) el XV aniversario de la demolición del Muro de Berlín y en el que intervendrán, entre otros, el ex canciller alemán Helmut Kohl, el ex presidente checo Vaclav Havel y el politólogo Francis Fukuyama.

“Hace quince años hubo personas que quisieron ganar (la guerra contra el comunismo). Porque querían que la libertad se impusiera a la tiranía. Y el arma más poderosa de esas personas fueron sus ideas. Su convicción de que los derechos de las personas están por encima de cualquier otra consideración”, dijo el ex presidente del Gobierno, en alusión tanto a los disidentes de los regímenes comunistas (Vaclav Havel, Lech Walesa, Andréi Sajarov, etcétera.) como a políticos y líderes occidentales como Ronald Reagan, Margaret Thatcher, Helmult Kohl o el papa Juan Pablo II.

“En este siglo XXI –añadió poco después– las amenazas a las libertades no vienen ya de las ideologías derrotadas en el siglo XX (el nazismo y el comunismo). Hoy la amenaza sobre todos nosotros, sobre nuestras democracias, viene del terrorismo”.

El anterior jefe del Ejecutivo advirtió de que “hoy, igual que ayer, es inútil el apaciguamiento” cuando se trata de defender “los pilares mismos de nuestras democracias”. “No se podía transigir con Hitler, aunque algunos lo intentaron inútilmente –prosiguió–. No se podía transigir con Pol Pot, aunque algunos no quisieran ver lo que estaba ocurriendo en su país (Camboya). Hoy no se puede transigir con terroristas como Osama ben Laden, aunque haya quien prefiera fijar su atención en qué los separa de los EEUU, en vez de esforzarse por trabajar conjuntamente contra el terror”.

“Los terroristas, y más concretamente los terroristas islamistas, tienen la determinación de acabar con nuestra civilización –afirmó en otro momento de su intervención–. Hemos visto su poder y su voluntad de destrucción. Ante ese poder tenemos que tener una voluntad aún mayor de derrotarlos. Ante ese poder tenemos que tener una voluntad aún mayor de derrotarlos. De proteger nuestra libertad y nuestros valores. De defendernos de quienes quieren nuestra destrucción. Lo que está en juego es, ni más ni menos, nuestra propia supervivencia”.

Tras recordar que la libertad “tiene un precio muy alto” y que las democracias liberales deben valerse por sí mismas a la hora de hacer frente a sus enemigos, Aznar se mostró “convencido” de que “la libertad triunfará”. A su juicio, si las aquéllas hacen uso de su “energía” y “fuerza de voluntad”, “no hay Muro ni Jihad que aguante indefinidamente”.

“Soy optimista porque la historia me empuja a serlo sin duda ninguna –afirmó en el tramo final de su alocución–. Soy optimista porque creo en la fuerza imbatible de la libertad cuando es consciente de su superioridad moral. Soy optimista porque el odio y el fanatismo no pueden vencer a menos que les dejemos vencer”.

El Aula Magna de la Universidad San Pablo CEU se quedó pequeña para acoger a los asistentes al acto, entre los que se contaban el ex presidente Leopoldo Calvo Sotelo; el secretario general del PP, Ángel Acebes; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, los diputados populares Ana Palacio, José María Michavila y Eduardo Zaplana y los embajadores de Rusia y Alemania.

LA DESTITUCIÓN DE BOLINAGA, "POSITIVA PERO INSUFICIENTE"
Del Burgo exige saber en qué cárcel está ingresado Toro Castro y el paradero de El Nayo
Jaime Ignacio del Burgo, representante popular en la comsión del 11-M, declaró este miercoles en La Mañana de la Cadena Cope que hay que profundizar en la "trama asturiana" para aclarar y depurar responsabilidades porque el cese de Bolinaga "es insuficiente". Manifestó su total desconfianza en el ministro del Interior, José Antonio Alonso y dijo que la consigna del Gobierno es que "no hay nada que investigar". Además, planteó al juez Del Olmo varias preguntas sobre los confidentes.
Libertad Digital  17 Noviembre 2004

El diputado popular Jaime Ignacio del Burgo, reiteró este miercoles en La Mañana de la Cadena Cope que la intención de su partido es pedir que vuelvan a comparecer los mandos de la Policía Nacional y la Guardia Civil en Asturias en la comisión del 11-M para aclarar las contradicciones en las que han incurrido y confirmar si han mentido o no.

En relación con la "trama asturiana", Del Burgo se mostró convencido de que seguirán saliendo nuevas revelaciones y considera que es la Fiscalía quien debería profundizar y acotar la responsabilidad de la enorme negligencia que se produjo en Asturias. "Debemos saber por qué ocurrió", señaló. Para ello cree necesario que el jefe de la UCO de la Guardia Civil, el coronel Félix Hernando, vuelva a comparecer en la Comisión.

Del Burgo manifestó su inquietud por la situación del confidente y minero asturiano Antonio Toro Castro, y que junto con Emilio Suárez Trashorras es el presunto responsable de la venta de los explosivos utilizados el 11-M, "probablemente está en prisión, sospecho que a lo mejor es una pantalla, no sabemos en que carcel está, estaría mucho más tranquilo si me dijesen 'ingresó tal día en tal prisión'". Preguntado sobre la situación penal de Toro, que está encerrado sólo por el tráfico de drogas, respondió que "hay que explicar porque las armas y la dinamita desparecen de la acusación".

Además, mostró su asombro porque el fiscal jefe de Asturias no acusa otro confidente conocido como "El Nayo" por su implicación en el tráfico y venta de armas y explosivos a ETA en Francia, cuando "el mismo se hace la imputación". Jaime Ignacio del Burgo recordó que este fiscal "también ha sido recientemente ascendido", en referencia a los ascensos que se han producido entre responsables policiales y judiciales relacionados con este asunto.

"No me fío de Alonso"
El diputado navarro ha explicado que lactitud de los sindicatos policiales asturianos contrarios a depurar responsabilidades no le sorprende, "porque son afines al Gobierno y la consigna es: no hay nada que investigar". En este sentido, manifestó su desconfianza en que el ministro del Interior, José Antonio Alonso, encabece una investigación. "No me fío de Alonso, ha negado reiteradamente que haya que investigar, igual que el director general de la Policía y el comisario de información". Por eso cree que la destitución del jefe de la Comandancia de Gijón de la Guardia Civil, el teniente coronel José Antonio Rodríguez Bolinaga "es positiva pero no es suficiente, hay que ir al fondo y seguir investigando". "A a Alonso no le quedó más remedio que destituirlo", dijo Del Burgo.

Por último, Del Burgo expresó sus dudas de que después de las comparecencias de Aznar y Zapatero, el lunes 22 y el 29 respectivamente, la comsión prosiga sus trabajos porque "no depende del Grupo Popular, depende de la mayoría gobernante.

DURO ENFRENTAMIENTO CON GARCÍA ESCUDERO EN EL SENADO
Zapatero acusa al PP de "fundamentalismo" al ser preguntado por su concepto de "Nación"
El portavoz del Grupo Popular en el Senado, Pío García Escudero, le ha recordado a José Luis Rodríguez Zapatero, en la sesión de control al Gobierno en el Senado, que “él, como presidente del Gobierno, es el menos indicado para especular con el término Nación". Zapatero pidió al PP que abandone el "fundamentalismo" político y deje de utilizar de forma "partidista" conceptos como "España, nación o naciones".
Libertad Digital  17 Noviembre 2004

Pío García Escudero, que preguntaba por primera vez a José Luis Rodríguez Zapatero en el Senado, le ha pedido que aclare si considera superado el concepto de Nación establecido en la Constitución y que ratifique o desmienta su afirmación de que no hay diferencias entre Nación y Nacionalidad. Además, le advirtió de que "este concepto hay que utilizarlo con más rigor, no dándole el sentido que uno quiera en función de intereses particulares”.

El senador popular ha señalado que “cualquier estudiante de Derecho sabe que, en nuestra Constitución, el término Nación se reserva exclusivamente a la Nación Española. Y sabe también que es la Nación Española, el pueblo español, quien ejerciendo su soberanía, reconoce su propia realidad histórica, garantizando el derecho a la autonomía de sus nacionalidades y regiones”. Asimismo, ha exigido al presidente del Gobierno "que no se engañe ni pretenda engañar" y que no diga "aquello de que cada cual se llame como quiera, ya que quienes aspiran al reconocimiento de una supuesta Nación dentro del Estado español, no pretenden mejorar nuestro modelo de Estado, sino destruirlo".

Para finalizar, García Escudero ha exigido a Zapatero que “a pesar de su debilidad, no utilice como moneda de pago determinadas cuestiones que afectan a la convivencia de todos los españoles; que no estire el concepto de Nación con la misma ligereza que emplea para contraer el repertorio de las lenguas cooficiales del Estado; y que llame, al igual que hace con la Constitución, a las cosas por su nombre”.

Por su parte, Zapatero respondió recomendando al PP que abandone el "fundamentalismo" político y deje de utilizar de forma "partidista" conceptos como "España, nación o naciones", al tiempo que defendió la "libertad intelectual" de discutir sobre estas ideas, según informa EFE. En la primera intervención de un jefe del Ejecutivo ante la Cámara Alta para contestar preguntas de los senadores, Zapatero dijo, dirigiéndose a Escudero, que siempre le han asustado las "razones indubitadas que rezuman fundamentalismo". Zapatero añadió que el concepto de nación es uno de los más discutidos en ciencia política y destacó que el marco de convivencia definido por los españoles es la Constitución, que "expresa la unidad del Estado" y reconoce el "derecho incuestionable" a la autonomía de "pueblos, entidades y nacionalidades".

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