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Recortes de Prensa     Jueves 18 Noviembre 2004
EL RELATIVISMO «NACIONAL» DE ZAPATERO
Editorial ABC 18 Noviembre 2004

La nación según Zapatero
Editorial La Razón 18 Noviembre 2004

El PSOE protege a la Banda de Avilés
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 18 Noviembre 2004

Zapatero y su “histórica” visita al Senado
EDITORIAL Libertad Digital  18 Noviembre 2004

Debate en el Senado: nación y nacionalidad
Pablo Sebastián Estrella Digital  18 Noviembre 2004

Fundamentalistas
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 18 Noviembre 2004

Anoeta o no a ETA
Iñaki Ezkerra La Razón 18 Noviembre 2004

ETA versus Batasuna
Carmen GURRUCHAGA La Razón 18 Noviembre 2004

ETA propone un jeroglífico
Lorenzo Contreras Estrella Digital 18 Noviembre 2004

Zapatero prefiere a Carod ante los valencianos
Iñaki ZARAGÜETA La Razón 18 Noviembre 2004

Ley contra natura
Antonio PÉREZ HENARES La Razón 18 Noviembre 2004

Bolinaga y el eterno retorno
José García Domínguez Libertad Digital 18 Noviembre 2004

Crisis cívico-militar
GEES Libertad Digital 18 Noviembre 2004

Varapalo a la lucha contra el terrorismo
Isabel Durán Libertad Digital 18 Noviembre 2004

Soberano ridículo
Ignacio Villa Libertad Digital 18 Noviembre 2004

El sueño del nacionalismo vasco
Jorge Vilches Libertad Digital 18 Noviembre 2004

Gracias al marine vemos el vídeo
Alberto Acereda Libertad Digital 18 Noviembre 2004

ARÍSTEGUI Y EL ISLAM
MIGUEL TORRES Periodista ABC 18 Noviembre 2004

El porvenir del español
Editorial El Correo  18 Noviembre 2004

Descontrol en el Cervantes
Juan BRAVO La Razón 18 Noviembre 2004

La autocrítica necesaria
Cartas al Director ABC 18 Noviembre 2004

Herri Batasuna y «La Iliada»
Cartas al Director ABC 18 Noviembre 2004

Patriotismo y nacionalismo
Cartas al Director ABC 18 Noviembre 2004

La AVT pide a los madrileños que no acudan a un concierto de los abertzales de SA
Marcos S. González La Razón 18 Noviembre 2004

El presidente del Senado propone que los grupos puedan preguntar en los plenos en las lenguas cooficiales
Efe Madrid Estrella Digital 18 Noviembre 2004

Rojo de vergüenza
Nota del Editor 18 Noviembre 2004

El Pleno del CGPJ rechaza la propuesta catalana de imponer a los jueces dominar las lenguas autonómicas
Europa Press Madrid Estrella Digital 18 Noviembre 2004

Matas destina dos millones de euros para el fomento del catalán en Baleares
JOSEP MARÍA AGUILÓ ABC 18 Noviembre 2004

Ayala, Fuentes y Tizón levantaron el telón con una apasionada defensa de la lengua española
C. DE C. CORRESPONSAL ABC 18 Noviembre 2004

Noticia de una tergiversación
FRANCESC DE CARRERAS La Vanguardia (email) 18 Noviembre 2004
 

EL RELATIVISMO «NACIONAL» DE ZAPATERO
Editorial ABC 18 Noviembre 2004

CABE la posibilidad de que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no tuviera medidas las consecuencias políticas de su intervención ayer en el Senado, pero al afirmar que los conceptos de nación y de nacionalidad «son discutidos y discutibles», allanó de la peor manera posible el debate sobre el modelo territorial del Estado. Lo que hizo fue relativizar el núcleo de la Constitución de 1978, que es el reconocimiento de la Nación española, a la que está dirigida la norma constitucional, precisamente por ser una realidad nacional unitaria y preexistente. Ni el más conspicuo nacionalista podía imaginar que iba a ser el propio jefe del Ejecutivo quien pusiera bajo la duda gratuita el principio nacional. Lo que no han logrado los nacionalistas desde 1978, una declaración formal desde el propio Estado que diera por bueno su revisionismo histórico, se lo ha servido en bandeja Rodríguez Zapatero, sin causa que lo justifique y en el umbral de un debate en que los nacionalistas sí van a hablar de nación y nacionalidades.

Si hubiera que indagar acerca de las razones por las que el presidente del Gobierno se empeña en debilitar argumentalmente los principios básicos de la Constitución -porque no es la primera vez que diluye el valor político del concepto de nación-, es probable que no se hallen en una profunda reflexión intelectual del jefe del Ejecutivo. Resultaría sorprendente que Rodríguez Zapatero también quisiera liderar ahora una revisión de los autores clásicos de la Ciencia Política y de la Teoría del Estado, que, más que discutir sobre el concepto de Nación, defienden sus raíces históricas como presupuesto de los actuales Estados europeos. Exactamente lo contrario de lo que ayer sugirió el presidente del Gobierno. La duda es un método científico, pero la falta de convicciones es algo mucho menos prestigioso, más aún cuando se arrinconan las certezas que establece el ordenamiento constitucional y se desiste gratuitamente de la responsabilidad institucional que obliga a defender, por encima de criterios personales, los fundamentos del Estado, en los que el jefe del Ejecutivo, por definición, debe creer.

Quizá Rodríguez Zapatero se dejó llevar de sí mismo y trasladó a su esfera política ese personal planteamiento, un tanto mórbido, que ya ha expuesto en varias ocasiones sobre los conceptos de nación, patria y similares. Cualquiera que fuera su intención, ni siquiera pudo sostener un discurso equilibrado y equidistante de las diversas fuerzas políticas presentes en el Senado, pues, al tachar de «fundamentalista» al PP por la forma en que se refiere a España y a la Nación española, premió tácitamente al único fundamentalismo que no acepta discusión ni crítica, que es el nacionalista. Es preocupante que después de que los españoles trabaran un complicado consenso constitucional del que resultó, de forma inequívoca, el reconocimiento de la Nación española, «patria común e indivisible de los españoles», venga ahora Zapatero a abrir de golpe la «segunda transición» que reclamaba Maragall, desarmando a su Gobierno de la razón histórica y política más importante de la Constitución. El diálogo con los nacionalistas no se facilita presentando una imagen amable, y si esto es lo que buscaba al despachar los conceptos constitucionales como prejuicios fundamentalistas, su estrategia no puede ser más errónea.

Ahora, el presidente del Gobierno tendrá que explicar cómo piensa abordar, desde la responsabilidad de su cargo, el debate sobre el modelo de Estado y las reformas estatutarias, si ayer emborronó una línea roja que la Constitución quiso dejar invariable. Para el nacionalismo y el socialismo confederal que habita en su partido son muy rentables las dudas que exhibe Zapatero cuando habla de España.

La nación según Zapatero
Editorial La Razón 18 Noviembre 2004

Desde que accedió a la Presidencia del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero ha estado sometido diariamente a una presión por parte de los nacionalistas –los mismos que tienen la llave de una mayoría parlamentaria que le negaron los votos– que le obliga a hacer equilibrios sobre el alambre en temas como las infraestructuras, las concesiones al autogobierno o la sanidad, pero también, y esto no es menos importante, cuando se trata de llamar a las cosas por su nombre. Ha sido esta misma estrategia nacionalista la que, entre otras cosas, ha forzado al presidente del Gobierno a equiparar «nación» y «nacionalidad» y trasladar también al lenguaje una forma de hacer política basada en la ambigüedad y las medias palabras.

Por eso era especialmente interesante la pregunta que ayer le hizo el portavoz del PP en el Senado, Pío García-Escudero, en el sentido de que aclarase si considera que España es o no una nación. Y la respuesta no fue desde luego muy tranquilizadora: el concepto actual de nación española es, según Zapatero, «discutido» y «discutible». Que esta afirmación la haga cualquier otra persona no reviste especial trascendencia, pero que la formule un presidente del Gobierno, al que al menos se le supone en consonancia total con los preceptos constitucionales sobre los que prometió el cargo, es, cuanto menos, inquietante. Tal y como aseguró García-Escudero, el jefe del Ejecutivo «es la persona menos indicada para especular con el término «nación», ya que cualquier estudiante de Derecho sabe que en nuestra Constitución se reserva exclusivamente a la Nación española».

El presidente del Gobierno recurrió a tres argumentos para defender su postura. El primero, las dudas que genera en la ciencia política el término «nación», hasta el punto de que «ha provocado ríos de tinta de discusiones y pasiones». El segundo, la necesidad de defender las peculiaridades de los distintos pueblos de España. Y el tercero, la conveniencia de huir de posiciones «fundamentalistas» como la que, a su juicio, abandera el PP. Ninguno de estos motivos es justificable. El primero, porque se olvida Zapatero de que a él no se le está pidiendo que haga una modesta aportación al sesudo debate que ha enfrentado a los politólogos durante siglos, sino que en los temas trascendentales que afectan al conjunto de los españoles sea claro y nítido en su lenguaje. El segundo, porque nada tiene que ver la defensa de la identidad catalana, vasca o gallega con su inclusión dentro de un todo común e integrador que es la nación española. Y el tercero, porque llamar «fundamentalistas» a los que defienden otra postura es caer en la tentación en la que han sucumbido muchos dirigentes de la izquierda, que no dudan en llamar «fascistas» a los que piensan de otra forma.

El PSOE protege a la Banda de Avilés
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 18 Noviembre 2004

Al margen de la torpeza del PP en la jornada de ayer, al final quedó claro una vez más la naturaleza trapisondista y rastrera del PSOE, que de nuevo se ha mostrado como el principal obstáculo de la Justicia y el Parlamento para averiguar qué pasó realmente el 11-M. Aparte de llevar a La Moncloa a Zapatero, claro está, que por lo visto es lo único que les interesa. Pero aunque sólo fuera por el sórdido egoísmo que caracteriza a los políticos en general y a los sociatas muy en particular, convendría que el PSOE no se empeñara en recordarnos con sus fechorías que fueron y son los principales beneficiarios de esa masacre que no quieren investigar y cuya autoría es cualquier cosa menos la supuesta venganza islámica por la guerra de Irak que Rubalcaba y sus secuaces proclamaron en los tres días de la infamia: 12, 13 y 14 de Marzo. Cuando más obstáculos ponen, más sospechas crean en la opinión pública sobre su conocimiento o participación en el atentado. Porque, obviamente, si no tuvieran nada que ocultar, nada se opondrían a investigar.

Al día siguiente de la destitución de Bolinaga por las revelaciones de Campillo y Lavandero (mejor dicho, por las revelaciones de El Mundo sobre esa cinta y su reproducción en la COPE), sólo veinticuatro horas después de que Alonso y, por ende, Zapatero mostraran una aparente voluntad de transparencia informativa, esa célula del PRISOE que ya no sabemos si es el equipo de ZP o el equipo anti-ZP del PSOE los ha dejado en evidencia. Aceptar que declare el destituido Bolinaga y los que mintieron descaradamente en la Comisión, con su jefe Laguna a la cabeza, mientras se veta que acudan Campillo y Lavandero, cuyo testimonio ha obligado a esa destitución es como celebrar un juicio con abogado defensor pero sin fiscal. Para Rubalcaba representa seguramente su ideal de Justicia. Para Zapatero es una pésima inversión, porque no se puede ser decente un día e indecente el resto de la semana. Y eso es lo que está haciendo el PSOE, con la complicidad de sus satélites comunistas y nacionalistas: una indecencia, una burla al Parlamento, mofa de los muertos y de los vivos. O sea, algo sencillamente repugnante. Pero si el PSOE se empeña en proteger a la Banda de Avilés (¿cómo es que no vuelve a declarar Carretero?), acabará por correr su misma suerte. Más difícil parecía lo del GAL y aún sigue ahí, entre X y Vera. Si Zapatero quiere que el 11-M acabe convirtiéndose en su GAL, le basta con mantener a Rubalcaba donde está y haciendo lo que sabe hacer. Todo menos el bien.

Zapatero y su “histórica” visita al Senado
EDITORIAL Libertad Digital  18 Noviembre 2004

Una cosa es que el Senado sea la Cámara de representación territorial y otra, muy distinta, una Asamblea de Naciones, con traductores incluidos En esa línea de exaltar las formas para distraer la atención sobre lo alarmante del fondo, la máquina propagandista del Gobierno no ha hecho más que exaltar la comparecencia de Zapatero en el Senado, señalando que se trata de la primera vez que lo hace un jefe del Ejecutivo.

Lástima, sin embargo, que ese estreno en la Cámara Alta lo haya aprovechado este presidente del Gobierno para volver a demostrar el desprecio que le merece uno de los pilares en que se fundamenta nuestra Constitución: la afirmación de España como nación. Así, tras requerirle oportunamente Pío García Escudero que aclare si considera superado el concepto de “nación” establecido en la Constitución, el presidente del Gobierno no sólo se ha negado a responder esta simple pero trascendental cuestión, sino que ha tachado de “fundamentalista” al diputado popular.

No contento con ello, Zapatero se ha permitido en la Cámara Alta dejar en evidencia que no sabe lo que dice la Constitución al respecto de esta cuestión, o, lo que es más grave, que está dispuesto a mentir sobre ello. Porque lo que la Constitución proclama como su fundamento —nada menos que en su titulo preliminar (art.2)— no es la “unidad del Estado” —tal y como Zapatero ha afirmado—, sino la “unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles”.

Como recordarán, Zapatero, poco antes de llegar al Gobierno, dejó en evidencia su ignorancia en materia económica al presentarnos como antagónicos conceptos sinónimos como el déficit cero —que rechazaba, por cierto, también como “fundamentalista”— o el equilibrio presupuestario —del que se mostraba partidario—. Pues bien, creemos que tampoco hace falta ser experto en ciencia política para aprehender la enorme relevancia política que tiene el concepto de nación, y si España debe seguir siéndolo o no; trascendencia que, en este caso, a Zapatero no se le escapa en absoluto, por mucho que su inagotable irresponsabilidad simule lo contrario con tal de contentar a sus socios independentistas.

Si verdaderamente Zapatero quiere huir de los “fundamentalismos” que empiece por exigir a su compañero Maragall y a sus socios independentistas que dejen de reivindicarar algo que afrenta tan ostentosamente a la Constitución y a la Historia como es que Cataluña constituya una nación. A la vista está, sin embargo, que por contentarlos Zapatero está dispuesto a denigrar, tildándolos de “fundamentalistas”, los propios fundamentos de nuestra Constitución.

Para colmo, esta bochornosa intervención del presidente del Gobierno ha ido también acompañada de su negativa a responder a los diputados del PP por la polémica supresión ante la UE de la referencia a la lengua valenciana, reiterando el poco respeto que Zapatero es capaz de mostrar al Estatuto de Autonomía Valenciano con tal de satisfacer a los independentistas catalanes.

La guinda de esta —ciertamente “histórica”— visita de Zapatero a la Cámara Alta la ha puesto el presidente del Senado, que ha propuesto el uso del euskera, el gallego y el catalán en la Cámara Alta en las sesiones de control al Gobierno. Aquí ya no cabe, sin embargo, referirse a la dudosa constitucionalidad que conlleva la propuesta, sino a la supina y carísima memez que conlleva una iniciativa que sólo busca contentar a quien no quiere usar la lengua que comprenden y une a todos los españoles. Una cosa es que el Senado sea la Cámara de representación territorial y otra, muy distinta, una Asamblea de Naciones, con traductores incluidos.

Debate en el Senado: nación y nacionalidad
Pablo Sebastián Estrella Digital  18 Noviembre 2004

El debate celebrado ayer en el Senado tuvo su interés y su importancia y le ha dado a la Cámara Alta un protagonismo político que bien merece a la espera de su anunciada, por el Gobierno, y a la vez pretendida reforma institucional, que está hoy pendiente de la cuadratura de ese círculo difícil de encajar y que forma parte de la gran reforma constitucional anunciada por el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero que, poco a poco, nos está embarcando en un segundo periodo de corte constituyente, que pasa por: la adaptación de la Constitución española a la Constitución europea, la inclusión de las mujeres en la línea de sucesión de la Corona, la citada reforma del Estado y las reformas de varios estatutos de autonomía que son, en definitiva, el meollo de todo el entramado.

Reforma de estatutos que tiene, en el caso del Estatuto catalán, su epicentro y reto principal en el hecho de que de dicha reforma en la presente legislatura condiciona la estabilidad del Gobierno tripartido de Pasqual Maragall en Cataluña y, en consecuencia, la propia estabilidad del Gobierno central de Zapatero. De ahí el debate surgido en el Senado —que discurrió de manera ejemplar en términos parlamentarios— sobre el término “nación” que los tres partidos integrantes del Gobierno de la Generalitat, PSC, ICV y ERC, quieren incluir en el texto del nuevo Estatuto catalán, con el apoyo de CiU y la oposición inicial del PP, como lo demostró en su intervención Pío García Escudero, aunque aún falta por ver qué hace y dice Josep Piqué, ahora responsable del PP catalán, en Barcelona.

Para Zapatero, y a pesar de que la Constitución española marca el distingo, no hay diferencias esenciales ni insalvables entre nacionalidad y nación, y califica de fundamentalismo sobre España la posición del PP. Pero para el Partido Popular la diferencia es notable e insalvable. Y al fondo de todo ello está el hecho incontestable de que la gran mayoría de diputados del Parlamento catalán está a favor de incluir la palabra “nación” en su Estatuto y, en consecuencia, nos queda la oportunidad de cerrar —o bloquear— pronto y bien un nuevo periodo constituyente en torno al Estatuto catalán, para que sirva de modelo en la batalla planteada en el País Vasco y para que dé estabilidad al Estado en estos tiempos de tanta agitación nacional e internacional.

Hay mucho en juego: unidad nacional, patria, ideales, pragmatismo político, estabilidad y pactos de salón o de Cámaras. Y veremos cómo discurre todo ello por causa de la intransigencia de unos y de otros. Los de ERC, tensando en Cataluña la cuerda de su “independentismo”; los de CiU, en alocada carrera con ERC; los del PSC, intentando salvar el Gobierno tripartido; el PSOE, intentando salvar el Gobierno central con el apoyo del tripartito catalán, y el PP, sumido en su propia crisis interna de identidad, con un Aznar tronante, un Rajoy distante y un Piqué pactante.

La cuadratura del círculo catalán es la pieza hoy fundamental de muchas cosas y la clave de este periodo constituyente, más o menos camuflado, que se está poniendo en marcha. Zapatero lo sabe y hace lo que puede para salvar su Gobierno y la cohesión interna del PSOE, pero también para darle un balón de oxígeno y estabilidad al pacto constitucional de 1978. De ahí la importancia del debate celebrado y bien llevado por el presidente del Senado, Javier Rojo, buen anfitrión de otro no lejano debate y de la Conferencia de Presidentes Autonómicos donde ya desdramatizó Zapatero, con la oposición del PP, el debate sobre el uso del término de “nación”, una de las piezas más importantes del puzzle catalán y del creciente y nuevo proceso constituyente español.

Nacionalidades
Fundamentalistas
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 18 Noviembre 2004

Que se detenga el tiovivo: los fundamentalistas del PP lo utilizan todo con fines partidistas, y ahora le quieren sacar provecho a conceptos como España y nación. La versión oficial catalana de la Constitución de 1978, acabada antes del referéndum del mismo año, traduce como “nació espanyola”, con minúscula, el original “Nación española”. Así que a Suárez ya le iban colando los nacionalistas, además de los goles legales, otros goles tramposos, subrepticios, simbólicos. En un seminario sobre el Título VIII que impartió Jordi Solé Tura en Barcelona en 1981, y al que asistí como estudiante de Derecho, el catedrático, padre de la Constitución, y entonces diputado comunista nos explicó el indignado rechazo del senador Camilo José Cela al término “nacionalidades”, que consideraba sinónimo de naciones y, como el tiempo ha acabado demostrando, fuente de malentendidos. Se evitó la enmienda reconociéndole en privado a Cela que tenía razón, pero que estaban en juego graves cuestiones políticas.

Y como Cela tenía razón, un cuarto de siglo después, el presidente Rodríguez puede darse el lujo de retozar en la ambigüedad terminológica para no disgustar a su severa ama dominante, un ama con bigote y bastante mala leche, por más señas. El ama unas veces se llama Carod y otras Maragall, y va dictándole pasito a pasito al aplicado Rodríguez lo que tiene que opinar sobra cada uno de los temas sensibles, ora con zalamerías, ora con amenazas y ultimatos, en una magistral exhibición de la técnica premio-castigo. Sin embargo, siendo Rodríguez presidente del Gobierno de la Nación española, y no teniendo muy claro lo que es el Gobierno, convendría que supiera al menos lo que es la Nación española. Y que comprendiera que, una vez encajadas en la ley de leyes por mor del consenso las voces “nacionalidad” y “Nación”, forzosamente tienen que significar cosas distintas a efectos políticos. En especial cuando tales vocablos salen de su boca presidencial y sonriente, y por muchos goles con trampa que le marcaran, a finales de los setenta, los nacionalistas, los no nacionalistas comprensivos y los antinacionalistas incoherentes a la ciudadanía española.

Cada vez que Rodríguez complace al ama dominante, irrita a millones de ciudadanos. Está atrapado en su tiovivo desbocado, entre tanques pacifistas, reales camellos del país hermano, engalanadas carrocitas con ministras Vogue, caballitos de madera desfilando entre banderas ultrajadas, los relinchos grabados, asturianos cochecitos patrulla, las sirenas grabadas, encantadores de serpientes, las confidencias grabadas. Carrusel sin frenos, pesadilla de las contradicciones. Y el vértigo le devuelve al viejo truco, que acabará gastando: la culpa es del PP. Que se detenga el tiovivo: los fundamentalistas del PP lo utilizan todo con fines partidistas, y ahora le quieren sacar provecho a conceptos como España y nación. Hay que entenderle. Si al menos Rajoy se subiera con él al carrusel podrían vencer juntos el vértigo de una patria y una era que se disuelven.

Anoeta o no a ETA
Iñaki Ezkerra La Razón 18 Noviembre 2004

Inspirado por la última reaparición estelar y dominguera de Batasuna en Anoeta hay quien se ha lanzado a repetir estos días que «creerá a ese partido cuando condene la violencia de ETA». La verdad es que tiemblo cada vez que oigo ese tipo de comentarios porque no me parece improbable que Batasuna condene la violencia de ETA un día de estos aunque lo haga como un puro trámite y una mera táctica de supervivencia. ¿Qué hacer entonces? ¿Llorar de emoción? ¿Arrodillarnos ante Otegi? ¿Subirlo a los altares? ¿Ponerle un piso en la Castellana?

Conviene dejar claro, ahora que estamos a tiempo, que si Batasuna condenara la violencia de ETA no cambiarían nada las cosas. Lo máximo que podríamos hacer es contar ese paso como una victoria moral de la sociedad democrática, pero no como argumento contra una ilegalización que debe entenderse como irreversible. Un asesino no elude su condena porque se manifieste contra el asesinato. Y en un caso como éste en el que no se trata de individuos sino de unas siglas esa «condena» debe ser más firme si cabe porque lo que pretenden quienes abogan hoy por la legalización de Batasuna es salvar esas siglas con su inherente carga simbólica, rentabilizar políticamente el historial de asesinatos que Batasuna avaló durante años, vender ese currículum criminal a los electores. Es esa razón –salvar el símbolo, el pasado y la doctrina del crimen– la que le impide a Otegi dar su apoyo electoral a un partido legal como Aralar.

Por otra parte la sentencia del Supremo convierte en un absurdo cualquier pretensión de que Batasuna condene una violencia etarra en la que ella misma se halla involucrada. Si Batasuna es ETA, toda condena a ETA no hace sino reafirmar los argumentos de su ilegalización. Y, puesto que hablamos de absurdos, merece una especial mención el fiscal general del Estado, al que le parece legal la gala de Anoeta porque «no era un acto estrictamente electoral». ¿Cómo va a ser estrictamente electoral el acto de un partido que no se puede presentar a las elecciones? Lo que sí se le debe llamar a ese acto es «electoral» en el sentido tácito porque abogaba por la legalización y la posibilidad de acudir a unas elecciones precisamente, es decir que fue «un acto lo más electoral dentro de sus posibilidades».

Anoeta o no a ETA. Este es el dilema que nos quiere vender el nacionalismo. Como si ya importara algo que Batasuna diga «no» a ETA o grite en Anoeta o que se opere. No han entendido que a la mayoría de los demócratas ya nos importa un huevo que algo se mueva o no se mueva en Batasuna. O que Otegi se disfrace de Arafat y coja su «rama de olivo» a ver si algún idiota del PSOE lo postula para el Príncipe de Asturias. Lo diré con un eufemismo: En mi modesta opinión Otegi se puede meter la rama de olivo por el mismo sitio por el que Rodríguez Ibarra le ha dicho al Gobierno que se meta el indulto de Vera.

ETA versus Batasuna
Carmen GURRUCHAGA La Razón 18 Noviembre 2004

Sólo ETA podía aclarar si el movimiento de Batasuna el pasado domingo en el donostiarra velódromo de Anoeta era algo más que otro fuego de artificio. Y lo ha hecho, sin esperar demasiado. Este mismo lunes anunció su intención de seguir atentando contra las Fuerzas de Seguridad del Estado y contra el Ejército. Además, en su último boletín interno (Zutabe), amenaza a varios empresarios.

Esta nueva incursión de la banda en la vida civil ha echado por tierra varias de las afirmaciones realizadas el domingo en San Sebastián por su brazo político. La formación abertzale se comprometió, entre otras cosas, a que durante el tiempo que durase la búsqueda de la salida democrática, se recurrirá a «vías exclusivamente políticas y democráticas». Con este anuncio, una vez más, ETA evidencia que dirige políticamente ese mundo y que, en ningún caso, lo hace Batasuna. También deja patente que cada vez que el brazo institucional intenta llevar la iniciativa, la organización armada se lo impide.

El domingo fue notable la incapacidad de Batasuna para romper con ETA. Tampoco pudo pedirle que abandonara su actividad terrorista. Arnaldo Otegi y otros «batasunos» pueden estar deseando que sus ahora incómodos compañeros de viaje dejen de asesinar, extorsionar y chantajear, para así volver a ser un partido legal y regresar a la actividad política. Sin embargo, una vez más, el domingo, pudo comprobarse que Batasuna no será nunca una organización autónoma que cuestione la existencia de ETA. Por el contrario, la banda si pone en evidencia, sin ningún pudor, la falta de independencia de su brazo político, al que utiliza para legitimarse políticamente. Si la formación ilegalizada no llevara colgada de la espalda a la organización terrorista y lograra, finalmente, romper las ataduras, sería mucho menos relevante y se convertiría en «Aralar», una escisión de la izquierda abertzale, liderada por Patxi Zabaleta. Además. en la historia de ETA, todos cuantos han intentado que los políticos dirigieran el proceso –Esnaola, Zabaleta, Ziluaga o Montero, entre otros–, han sido expulsados sin ningún miramiento y «tildados de traidores al pueblo vasco» y Otegi no desea vivir ese final. Los más enfervorizados enemigos de dar prioridad a la vía política fueron «Josu Ternera» y Francisco Mujika Garmendia, «Pakito», frente a la clarividencia de Iturbe Abasolo, «Txomin», que en 1987 les anunció lo que después ha sucedido.

El acto del domingo en Anoeta, sin el más mínimo atisbo de autocrítica, hace sospechar que sólo pretendía infundir ánimos a la propia clientela y hacerle cree que, pese a la que está cayendo, la organización armada puede, todavía, influir en la vida política. Lo cierto es que ETA sólo tiene cabida en el tablero si anuncia su autodisolución, porque su derrota militar ya la reconocieron hace unos días «Pakito» y «Makario».

ETA propone un jeroglífico
Lorenzo Contreras Estrella Digital 18 Noviembre 2004

Se podrá decir o pensar que ETA, con su nuevo comunicado en el que reitera sus amenazas contra las fuerzas de seguridad dos días después del acto del velódromo de Anoeta, en el que Otegi hizo una oferta de diálogo y trasvase de la violencia a la mesa de negociación, ha desmentido a Batasuna. Pero también se puede creer que se ha desmentido a sí misma. Y no sólo porque el portavoz de Batasuna hablaba en Anoeta por boca de ganso, obedeciendo a un guión que le era impuesto en línea de apaciguamiento e incluso de conciliación con matices, sino porque el comunicado de la banda, el pasado 27 de octubre, consideró llegado el momento de “explorar nuevas vías”, resolver el llamado “conflicto” y “dejar de lado fórmulas fracasadas”, a base de un proceso de diálogo con “la participación de todos” para alcanzar “un acuerdo amplio”.

Si ahora, en cambio, con las palabras conciliadoras todavía calientes, grita desde su comunicado, enviado a Radio Euskadi, algo así como “todos al suelo” y que “nadie se mueva” porque “voy con la metralleta”, parece legítimo sospechar que algo nuevo ha ocurrido en el seno de la organización terrorista, y no una mera reacción a la vista de la fría acogida dispensada a la oferta de Anoeta, al comunicado del 27-0 y el efecto de las nuevas detenciones en Euskadi y Navarra, nada menos que dieciséis, que habrían significado, según el Ministerio del Interior, la decapitación o desarticulación del aparato de reclutamiento de la militancia.

Las reacciones de ETA son siempre frías y meditadas, y no mero fruto de una contrariedad, cólera, indignación o algo parecido. La banda siempre ha sabido encajar los golpes. También ha sabido devolverlos, pero no necesariamente con precipitaciones y menos aún con simples amenazas verbales. Cuando actuaba, actuaba, tomándose su tiempo y buscando la sorpresa. Ahora, ciertamente, ha sorprendido al personal político y al ciudadano atento. Pero se ha tratado de otro tipo de sorpresa, ya que con su reacción contradictoria respecto a su ya citado comunicado ha ofrecido síntomas de divisiones internas, como si, tras la “exhibición” medio pacifista del velódromo, un núcleo duro se hubiera impuesto a un supuesto núcleo blando.

ETA puede simplemente querer confundir, sobre todo si se considera que, al lado de las nuevas amenazas, redifunde su comunicado del 27-0. O sea, palo y zanahoria, anuncio de terrorismo y al mismo tiempo descripción del futuro como tiempo de avenencia para el diálogo y el acuerdo con el enemigo.

También podría ser que la banda haya creído oportuno lanzar un mensaje a los “pakitos”, es decir, a los dirigentes “históricos” que pidieron desde la cárcel el final de la llamada lucha armada, neutralizando con las nuevas amenazas cualquier apariencia de protagonismo por parte de aquéllos. El futuro dirá cómo se resuelve el embrollo y cómo salva la cara Arnaldo Otegi después de su sermón del velódromo. Lo peor que le puede ocurrir a ETA es perder la seriedad en sus exteriorizaciones habladas y en sus gestos supuestamente estratégicos. Tendrá que prestar más atención a su clientela y no llevarla a situaciones de perplejidad. La banda tendría que dejarse de jeroglíficos.

Zapatero prefiere a Carod ante los valencianos
Iñaki ZARAGÜETA La Razón 18 Noviembre 2004

El líder de ERC, Josep Lluís Carod-Rovira, está demostrando que cada día es más co-presidente de España, esa nación a la que tanto adora y por la que tanto batalla. La misma compuesta por 16 Comunidades más que Cataluña, además de Ceuta y Melilla, que no caben en su agenda para la negociación del cese de la violencia con ETA.
A lo que iba, José Luis Rodríguez Zapatero ha decidido de nuevo salvar sus naves monclovitas a costa de humillar a los valencianos y ciscarse en sus intereses. Lo hizo para lograr su investidura con la derogación del trasvase del Ebro previsto en el PHN y repite ahora con la unificación de las lenguas para aprobar los Presupuestos Generales del Estado. En ambas ocasiones sometiéndose a las exigencias de Esquerra Republicana, ayudada por el socialista Pasqual Maragall, que le precedió en su rendición para acceder a la presidencia de su Generalitat.

Por muy mal que se comprendan los problemas, la Jefatura del Gobierno de la nación obliga a eludir presiones que contribuyan a la discriminación y perjudiquen claramente a una parte de España, en estos casos a nuestra Comunidad. Zapatero podía perfectamente haberse acogido a la legalidad en la que reiteradamente se proclaman las dos lenguas, como así lo demuestran las versiones de la Constitución Española, traducida al catalán de forma distinta al texto valenciano, como publicamos en esta misma página. Carod y Maragall urdieron una trama y están logrando su propósito.

Ley contra natura
Antonio PÉREZ HENARES La Razón 18 Noviembre 2004

Los parques nacionales han dejado de serlo. Uno de los pocos elementos en los que aún se percibía el Estado, la Nación, o sea España, ha volado en trece pedazos y pasado al control exclusivo de las taifas autonómicas. Toda su filosofía, su dimensión de Red Nacional, su visión global, a completar por la Red Natura, de nuestros recursos naturales comunes han sido dilapidados de un plumazo, arruinados por una insensatez jurídica. La solidaridad conjunta de la sociedad española con su medio ambiente ha quedado dinamitada por una resolución de más que penosas consecuencias. El Tribunal Constitucional se habrá hartado de argumentos jurídicos para atender las apetencias de Chaves e Iglesias, los señores de Andalucía y Aragón que plantearon los recursos, pero de sentido común anda más que ayuno. Hasta hace poco el agua, algo que parecía incuestionable, era de «todos», un «bien común y público de los españoles». Ahora, en la práctica, ya no. Es de esta o aquella región por la que pasa, de quien más capacidad de chantaje político tiene o mayor griterío provoca. Ahora los parques nacionales han dejado también de ser de todos. Se pretenderá ocultar pero ése es el disparate y la consecuencia de la cada vez más insensata deriva a la que nos están llevando los emiratos autonómicos y sus cortes califales. Amparados por el Constitucional.

La Guardia Civil y el 11-M
Bolinaga y el eterno retorno
José García Domínguez Libertad Digital 18 Noviembre 2004

Hernando vuelve a la UCO, Roldán vuelve a la calle, Vera vuelve a la cárcel, y Paesa vuelve a la vida. El eterno retorno: ninguno de los protagonistas luce mostacho. A pesar de gastarse un mostacho que ni pintado para un revival, el Tejero del 11-M nunca podría ser este Teniente Coronel Bolinaga. Porque el perito en desviar al psiquiatra a todo guardia civil ejemplar que se cruce en su camino, a la máxima notoriedad que está llamado es a convertirse en pregunta de examen en el Bachillerato LOGSE.

Así, cuando caiga "Bolinaga" en el test de Lógica, los alumnos deberán elegir entre estas cuatro opciones. Primera: Estaríamos ante hombre de escasas luces; por eso, consideró que la grabación de Lavandero era objetivamente irrelevante y la escondió antes de disponerse a destruirla. Segunda: Su ocultación obedecería a encubrir a algún eslabón de esa cadena de supermercados de lo turbio que no para de abrir franquicias en Asturias. Tercera: Actuó como lo hizo ya que, por acción u omisión, entendía que la divulgación de la cinta podría perjudicarle. Cuarta: La verdad se puede degustar elaborando un jarabe a base de las tres opciones anteriores; se trata de un cóctel en el que el ingrediente básico de la primera respuesta llenará, como mínimo, la mitad del vaso. Sólo en una de esas casillas podrán marcar una cruz los examinandos, ya que se antoja imposible ofrecerles alternativas diferentes: tanto la lógica aristotélica como la cartesiana no dan más de sí para explicar la conducta del poco benemérito Bolinaga. Pero, a pesar de eso y de que también gritara "¡Quieto todo el mundo!" en el patio de su cuartel, un Tejero de esta historia jamás podría ser él. Aunque sólo fuera porque el 23-F, quien estaba tras el telón era un elefante blanco y ahora, lo que presumiblemente se esconde es un camello más bien marrón.

El director de El Mundo no deja de repetir que aquí nos enfrentamos a "un jeroglífico envuelto en un misterio encerrado en un enigma". Cierto, aunque eso no excluya que al tiempo pudiéramos tener delante un alijo de hachís y cocaína envuelto en un arsenal de pipas y Goma-2 encerrado en un garaje repleto de coches robados. No tendría nada de extraño. Llevamos toda la vida chapoteando en las pestilentes aguas empantanadas del mismo río, es la única respuesta buena cuando toca Heráclito en la Selectividad. Lo sabemos todos desde aquel día que los "Pata negra" escoltaron a Roldán en calzoncillos hasta Laos. De idéntico modo, los escolares de cuarto de ESO también conocen la contestación del aprobado cuando el de "Sociales" les pide que ilustren con un ejemplo la doctrina del "eterno retorno": Primero. El abogado de Rafael Vera recibe un maletín lleno de millones para que Paesa colabore en la captura de Roldán. Segundo. Otro colaborador de Rafael Vera, el coronel Hernando, de la Guardia Civil, vuelve a obtener otro maletín, también lleno de millones, para que terceros – Amedo y Domínguez– vuelvan a colaborar (esa vez, para que no se pudiera capturar a nadie). Tercero. Hernando vuelve a la UCO, Roldán vuelve a la calle, Vera vuelve a la cárcel, y Paesa vuelve a la vida. El eterno retorno: ninguno de los protagonistas luce mostacho.

La Guardia Civil y el 11-M
Crisis cívico-militar
GEES Libertad Digital 18 Noviembre 2004

El Gobierno debería tener cuidado de no seguir profundizando en la actual crisis de las relaciones cívico-militares porque las consecuencias de esa crisis resultan impredecibles La estrategia del PSOE de utilizar el Yak 42 y el 11-M para destruir políticamente al Partido Popular puede terminar generando mucho mayor daño a las Instituciones que ahora gobierna, especialmente a las Fuerzas Armadas y a la Guardia Civil, que al propio PP.

El PSOE es plenamente consciente no sólo de su precaria mayoría parlamentaria, sino del déficit de legitimidad de su victoria el pasado 14 de marzo. Por eso entiende que el único modo de mantenerse en el Gobierno es conservar el antiaznarismo como único elemento cohesionador de una colación imposible con comunistas e independentistas. Es más, si quiere ampliar su estrecha mayoría, y liberarse de las inasumibles hipotecas que está contrayendo, su única opción es tratar de aniquilar por completo la herencia del PP. Por ambos motivos, el PSOE ha optado por exprimir hasta el último rédito electoral los dos grandes desastres de la etapa anterior: el 11-M y el Yak 42.

El problema es que en su intento desesperado por destruir al PP el Gobierno pueda terminar dañando en mayor medida a las Instituciones. Así, los militares están cada vez más indignados por estar pagando en sus carnes el uso partidista del desgraciado accidente ocurrido hace ya más de un año en Turquía. Es cierto que su indignación alcanza tanto al PP, por eludir las responsabilidades políticas de Trillo, como al PSOE, por la instrumentalización demagógica del caso por parte de Bono, pero es obvio que esta reprobación es mucho más problemática para el ministro actual que para el anterior.

El punto culminante de esta tensión se produjo tras el Pleno en el Congreso en el que se volvió a debatir esta cuestión. El anuncio del actual ministro de que continuarían los ceses de altos mandos implicados en el caso llevó a un plante de los altos mandos que obligó al Gobierno a desmentir las palabras del ministro de Defensa en el Parlamento. Así, las medidas disciplinarias respecto a mandos muy concretos se transformaron en 24 horas en una vaga voluntad de remodelación del Estado Mayor Conjunto.

En el caso del 11-M la estrategia del Gobierno, combinada con la no siempre feliz actuación del PP en la Comisión de Investigación, está llevando a culpar a la Guardia Civil ante la opinión pública, ya sea por incompetencia o por conspiración, del atentado cometido por los terroristas. El primer cese ha sido el Teniente Coronel Jefe de la Comandancia de Gijón, pero se anuncian nuevas bajas.

La indignación en la cadena de mando de la Benemérita crece cada día. Reconociendo los fallos cometidos, consideran extremadamente injusto que se cargue toda la responsabilidad sobre ellos, cuando los errores de Policía Nacional y CNI fueron aún más graves. Por el contrario, nadie ha sido cesado en esas instituciones. Como en el caso de las Fuerzas Armadas consideran además que los políticos están desviando sus responsabilidades hacia los de abajo.

El caso de la Guardia Civil resulta además especialmente preocupante porque hay elementos dentro del propio PSOE que pueden utilizar este descrédito para acabar con una institución que por su naturaleza y tradición resulta mucho más compleja de controlar e instrumentalizar. Para ello estarían alentando a las asociaciones que desde dentro de la propia Guardia Civil promueven la desmilitarización y la fusión con la Policía Nacional.

Esta utilización partidista de la tragedia puede causar sin duda un grave daño a la fortaleza del Estado y a la salud de nuestra democracia. El Gobierno debería tener cuidado de no seguir profundizando en la actual crisis de las relaciones cívico-militares porque las consecuencias de esa crisis resultan impredecibles.      GEES, Grupo de Estudios Estratégicos

Primera sentencia del 11-M
Varapalo a la lucha contra el terrorismo
Isabel Durán Libertad Digital 18 Noviembre 2004

La primera sentencia judicial sobre los macroatentados del 11 de marzo que cambiaron el devenir político de España es un auténtico escándalo judicial en toda regla y pone de manifiesto el agujero negro judicial existente en la lucha contra el terrorismo. Si un joven de Jarrai incendia un portal con cócteles molotov le caen de 15 a 20 años de cárcel. Sin embargo El Gitanillo, por haber transportado 20 kilos de dinamita y habérsela entregado a los moros asesinos del 11-M -a sabiendas de lo que hacía- ni siquiera pondrá un pie en prisión. Es una sinrazón, un desafuero, que atenta doblemente contra los 192 muertos del corredor del Henares y los millares de afectados entre heridos y familiares.

Desde que los cachorros del terrorismo etarra iniciaron la senda del incendio de autobuses, los lanzamientos de cócteles molotov o la quema de cajeros automáticos o de contenedores y estos actos fueron incluidos como delitos de estragos y de colaboración con banda armada, la persecución contra los asesinos en cualquiera de sus vertientes ha avanzado considerablemente. Hasta que entró en vigor la Ley del Menor el 13 de enero de 2001 todos iban a la cárcel. El problema llegó con la dichosa ley.

La Ley del Menor es una atrocidad jurídica y un agravio para las víctimas. Sobran ejemplos de asesinatos, violaciones y crímenes horrendos de todo pelaje. Ahora añadimos los de terrorismo. Con esta sentencia del Gitanillo no estamos hablando de prender fuego a sucursales bancarias sino de ser colaborador necesario para la perpetración del asesinato en masa. ¿Se imaginan cuántos terroristas de entorno familiar "desestructurado" que no han cumplido 18 años hay entre los integristas islámicos?. Pues que alguien empiece a contarlos y por si acaso también a rezar para que no se enteren de que en España colaborar en la matanza de 192 personas sale casi gratis sólo por no tener la mayoría de edad. Tras el terror, a rebajar la pena y a vivir en un centro de internamiento con televisión en color y otros parabienes. Quizás alguien recurra la sentencia, aunque sólo sea por las víctimas.

Soberano ridículo
Ignacio Villa Libertad Digital 18 Noviembre 2004

¡Qué bochorno! El retraso de las comparecencias de José María Aznar y de Rodríguez Zapatero ante la Comisión del 11 de marzo ha dejado al descubierto la realidad de esa investigación parlamentaria: Un auténtico fraude.

¿Qué hubiera pasado de no aparecer la cinta del confidente publicada por el diario El Mundo y emitida por la COPE? ¿Mantiene el presidente Zapatero esa declaración, desde luego para la historia de lo ridículo, en la que decía que "ya se sabía todo sobre los atentados del 11 de marzo"? ¿El portavoz Pérez Rubalcaba sigue pensando que esta comisión ya había terminado los trabajos como decía antes del verano? Son muchas preguntas que tienen una sola respuesta: el Partido Socialista ha intentado jugar con la comisión, y el juguete se le ha roto entre las manos.

Con este cambio de calendario se puede decir, sin faltar a la realidad pura y dura, que sólo TRES medios de comunicación han estado dispuestos a llegar hasta el final. El Mundo, la COPE y Libertad Digital, que con la difusión de la cinta que contenía las confesiones del confidente Lavandero han roto con la mezquindad de los socialistas y de los grupos que les apoyan. ¿Dónde está López Garrido? ¿En que lugar se ha escondido Llamazares? El calendario "apañadito" que habían pactado los partidos políticos ha saltado por los aires y algunos –no todos– protagonistas de la Guardia Civil de Asturias tendrán que volver al Congreso.
¿Qué dirán? ¿Cómo se van a explicar? Desde luego va a ser un número frío, frío, frío. Helado. Con este cambio de calendario, en todo caso, lo que ya está más que comprobado es que en esta historia hay mucha mentira, mucho encubrimiento y demasiado fondo. La puerta de la verdad está abierta y aunque los políticos intenten poner fecha de caducidad a la comisión de investigación, ya no hay marcha atrás. La investigación, definitivamente, ha derribado las puertas del Parlamento.

Batasuna
El sueño del nacionalismo vasco
Jorge Vilches Libertad Digital 18 Noviembre 2004

Imaginemos que un Gobierno legítimo, de una región cualquiera de Europa, quiere celebrar un referéndum ilegal para consultar sobre un proyecto político anticonstitucional. Y que ese proyecto rompe la soberanía nacional de la que emana el marco legal en el que se cobija. El objetivo último de ese Gobierno es la independencia, para lo cual le es indiferente romper la Constitución democrática que le da vida, y el Estado que le proporciona sentido internacional, y en donde tiene sus raíces históricas, culturales y humanas. El presidente de ese Gobierno regional declara ante el Jefe del Estado que su "sueño" es ver un día gobernando los ayuntamientos de su Comunidad al brazo político de una banda terrorista. E imaginemos que ese grupo político, ilegalizado y acorralado por la ley democrática, señala que su vía de entrada en la legalidad es la convocatoria de una "consulta popular". ¿Coincidencia?

El escenario se completa con la actuación del Gobierno nacional. El partido que lo sustenta, mayoritario en las instituciones representativas estatales, argumenta que aquel proyecto político ilegal fue la respuesta a la soberbia del anterior Ejecutivo nacional. Y despenaliza la convocatoria de referéndums ilegales, mientras algunos miembros relevantes del mismo partido en aquella región dicen que el Gobierno nacional debe ser "valiente" y tender la mano al brazo político de los terroristas; para que se rediman, vamos. La imaginación también puede alcanzar que, como la culpa fue del anterior Ejecutivo, autoritario y "autista" (sic), han decidido presentar un proyecto político alternativo de autogobierno, equidistante y nacionalista, anhelando regresar a tiempos en los que gobernaban aquella región.

Es el sueño del nacionalismo vasco: convertir el sistema de partidos en un movimiento nacional hacia la independencia. Todos a una, en aras a poner fin al "conflicto vasco", a un "problema político". Consiguieron separar a uno de los tres partidos de ámbito estatal que había en el País Vasco, a Esker Batua, de su matriz general, IU, con las mieles del poder. Ahora, esta fracción de Madrazo, el euskocántabro, sostiene con ardor los mismos principios políticos que el PNV, e idénticos instrumentos para su consecución: el referéndum, el plan Ibarretxe y el derecho de autodeterminación.

La siguiente ensoñación es convertir a Batasuna en la simetría de la ERC de Carod. Sería un partido nacionalista y socialista, casi un grupo bisagra entre el PNV y el PSE, polivalente y radical. Que además serviría de coartada para presentar el nuevo proyecto político, tendente a la independencia, como el precio a pagar por la paz, la reconversión de los violentos, la paz de los justos. Los batasunos, aun sin legalizar, formarían parte de ese movimiento nacional que pediría el referéndum para los vascos y las vascas. Y el "sí" legitimaría su legalización, y su travestismo a una ERC con acento euskaldún.

La última pieza del sueño del nacionalismo vasco se está jugando ahora. El socialismo vasco, muy cambiado tras la marcha de Redondo Terreros y Rosa Díez, parece navegar, viento en popa a toda vela, hacia el regazo nacionalista. El artículo de los donostiarras Odón Elorza, Gemma Zabaleta y Dennis Itxaso, para que el Gobierno de Zapatero fuera indulgente con Batasuna y los presos etarras, es un paso más en la formación de ese movimiento nacional. Patxi López, Eguiguren y Jaúregui pretenden volver al Gobierno vasco, en una especie de "tripartito catalán", a lo Maragall, que no descarta aceptar y asumir como propias ciertas reivindicaciones del PNV. Un nuevo Estatuto, atrevido, cercano al plan Ibarretxe, podría ser la clave. El nacionalismo vasco logró desvincular a Esker Batua de su dirección estatal, y ansían hacer lo propio con el PSE.

Claro que, ya Sabino Arana escribió, en Bizkaya por su independencia, en 1892, que el remedio contra la dominación maketa no estaba en el fusil, sino en "desterrar de nuestra mente y nuestro pecho toda idea y todo afecto españolista; en arrancarnos de los partidos españolistas que lo son todos los hoy militantes", y construir "un solo cuerpo bizkaino, aislando por completo a los maketos en todos los órdenes de las relaciones sociales" haciendo su vida "imposible".

Que no nos pille por sorpresa.

Faluya
Gracias al marine vemos el vídeo
Alberto Acereda Libertad Digital 18 Noviembre 2004

No hace ni dos semanas que Bush ganó las elecciones y ya está el odio de la izquierda antiamericana de nuevo contra la guerra. Esta vez, el escándalo tiene forma de un reciente vídeo grabado el pasado sábado en una incursión de los marines norteamericanos en Faluya. El vídeo, tal y como se presenta, busca mostrar a un marine asesinando a un "inocente". Antes de que haya una investigación o cualquier tipo de clarificación, la izquierda antiamericana (incluida la enquistada dentro del mismo EEUU y tan reacia a Bush) asume ya que el marine americano es el criminal y el terrorista el inocente. El terrorista, en versión miniatura de Yaser Arafat, es quien defiende al mundo y a su gente de los imperialistas opresores y de la guerra ilegal.

La realidad es que si hoy podemos ver ese vídeo, grabado por un periodista de la NBC, es gracias a que el marine norteamericano lo protegía y disparó contra un terrorista que, como revela el vídeo, fingía estar herido. Horas antes ese terrorista había sido parte del mismo grupo "insurgente¨" que había matado a otros marines del mismo batallón y que hasta había herido al marine del vídeo. No se trata aquí de un ajuste de cuentas ni de defender la impunidad. Se trata de entender que a la guerra se va a acabar con el enemigo. Los marines no van en misiones humanitarias o de paz como los soldaditos de la España socialista. Los marines no salen corriendo. Tienen la obligación de disparar contra cualquier posible amenaza. Y fingir estar herido o sacar banderas blancas para asesinar a los marines es uso común entre los terroristas de Faluya.

No estamos ante una guerra convencional, con enemigos convencionales, sino ante terroristas que se esconden en mezquitas y se refugian tras mujeres y niños. Todos los hechos deben ser investigados pero ni este vídeo ni las acciones de los valientes marines en Faluya y en Irak restan el mérito de jóvenes que dejan su vida por defender nuestra libertad en el mundo, la de todos. Pero los medios de comunicación de la izquierda más sectaria e inmoral quieren ya hacer de este vídeo el nuevo Abu Ghraib y volver a apuntar a George W. Bush, a Rumsfeld y ahora ya a Condolezza Rice como culpables de estos actos.

Quienes ahora culpan a este marine no se dan cuenta de que su disparo pudo evitar la muerte de sus compañeros y también del periodista que los acompañaba. Por lo que sabemos de trampas anteriores contra los soldados norteamericanos, es uso común entre los terroristas en Irak el fingir estar muertos para en ese instante hacer estallar una granada. De haber sído así, hubieran volado todos por los aires y nosotros no hubiéramos visto el vídeo. Por eso el marine responderá ante la ley por los hechos. La cámara muestra un ángulo. La guerra tiene muchos y es posible que quienes se hayan precipitado a culpar al marine mañana tengan que callar. En lugar de esperar a una investigación, la izquierda antiamericana, tan viva en Europa y en la España socialista ya se ha precipitado a dar su sentencia. Les importa más juzgar al marine que a los decapitadores y asesinos que hoy mismo nos han brindado otro vídeo asesinando a una mujer inocente.

ARÍSTEGUI Y EL ISLAM
POR MIGUEL TORRES Periodista ABC 18 Noviembre 2004

EL libro de Gustavo de Arístegui El islamismo contra el islam, recientemente aparecido, me ha hecho evocar el recuerdo de su padre, Pedro de Arístegui, diplomático de intensa y fructífera carrera segada hace quince años por un ataque terrorista en Beirut, con quien tuve amistad. El libro de su hijo Gustavo, buen conocedor del Oriente Medio, es un esfuerzo de recopilación y análisis en torno al islamismo radical como motor del terrorismo yihadista y un noble empeño en que no se confunda el islam como religión con las interpretaciones extremistas o con la ideología islamista. En los momentos de crispación que vivimos este intento clarificador es muy meritorio, aunque, como reconoce su autor en las conclusiones, pueda crecer en el futuro la ideología «más violenta y peligrosa desde el nazismo, el fascismo y el estalinismo». El fanatismo ha golpeado en muchos lugares, como en España, y amenaza con seguir haciéndolo, porque nunca aceptará ese diálogo de civilizaciones al que se refirió con ingenuidad Rodríguez Zapatero.

La primera alusión a Pedro de Arístegui en el libro por parte de su hijo se refiere a la decisiva mediación de su padre, embajador de España en el Líbano, para resolver el secuestro del vuelo 847 de la TWA por parte de Hizbolá. Gracias en gran parte al enorme prestigio que gozaba nuestro embajador entre los diferentes grupos de un Líbano convulsionado por la guerra civil los Estados Unidos pudieron resolver el secuestro. Al igual que había sucedido durante su destino diplomático en Nicaragua dio sus frutos la capacidad de Pedro de Arístegui para la negociación y el diálogo entre grupos insurgentes y el poder. Poco después el embajador Arístegui sería secuestrado en Beirut por las brigadas de Mussa Sadr, al que pretendieron canjear por dos responsables del atentado frustrado en Madrid contra un diplomático libio, y que permanecían a la espera de juicio en la Audiencia Nacional. Las buenas relaciones del secuestrado con el movimiento libanés Amal permitió que un comando del mismo encontrara el piso franco y liberara al embajador.

Conocí a Pedro de Arístegui en Nueva York en1971, cuando desempeñaba el puesto de agregado de Información en la representación de España ante Naciones Unidas que dirigía Jaime de Piniés. Estaba en los comienzos de su carrera, tras su intervención en la comisión constitucional para Guinea y su posterior destino en Venezuela. Tenía una vitalidad asombrosa y una desbordante simpatía. Como enviado especial de ABC viví con él los avatares de la Asamblea General de la ONU en que se decidió el ingreso de China en el organismo internacional. Fueron días de tensión entre el aperturismo que propugnaba el ministro español de Asuntos Exteriores, Gregorio López Bravo, partidario de terminar con la ficción de que Formosa representara al coloso chino en la Asamblea internacional, y el inmovilismo de Carrero Blanco, vicepresidente del Gobierno, y el del ministro de Información y Turismo, Alfredo Sánchez Bella, para los que Chiang Kai-shek era el trasunto asiático del general Franco. Pedro de Arístegui supo lidiar con habilidad los feroces ataques que llegaban desde el ministerio de Información en Madrid como reacción a las declaraciones y actuaciones de López Bravo en el organismo internacional y en sus contactos con los medios de comunicación internacionales. Arístegui sabía simultanear los sinsabores profesionales con el disfrute de la noche neoyorkina, en la que hacíamos escala para cenar en el club playboy de la Quinta Avenida, del que era socio.

Mucha agua diplomática -destinos en Hamburgo y en Managua-, y política -delegado del Gobierno en el País Vasco- habría de pasar bajo los puentes de su vida hasta llegar a la embajada del Líbano, en la que habría de morir en marzo de 1989 víctima de un obús lanzado contra el edificio no se sabe si por el ejército sirio que ocupaba gran parte del país o por las milicias palestinas de George Habache, líder del FPLP. La discreción de Gustavo de Arístegui sobre este punto en el libro impide conectarle con la hipótesis apuntada por Fernando Múgica en su investigación acerca de los agujeros negros del 11-M: que Pedro de Arístegui fue asesinado por una facción del terrorismo yihadista a petición del terrorismo etarra.

El porvenir del español
Editorial El Correo  18 Noviembre 2004

Con la inauguración por los Reyes y el presidente argentino del III Congreso Internacional de la Lengua Española en Rosario, el idioma castellano vuelve a afrontar una vez más su principal desafío: el crecimiento y la adaptación de un patrimonio común e indivisible de cuatrocientos millones de personas a la vertiginosa evolución que le imponen la diversidad sociolingüística, los avances tecnológicos, los usos de los medios de comunicación, los vocablos procedentes de las distintas comunidades hispanohablantes y hasta los neologismos derivados del desarrollo de las industrias culturales. En los albores del siglo XXI y tras las citas previas de Zacatecas (México) y Valladolid, la lengua española será de nuevo objeto de un foro de debate y reflexión con lingüistas, filólogos, comunicadores, escritores y políticos, cuyo objetivo es el de alcanzar conclusiones sobre la situación, los problemas y el futuro de un idioma que es también nexo de unión, elemento de vertebración y signo de identidad de una amplia comunidad que se extiende por todo el mundo.

Bajo el enunciado 'Identidad lingüística y globalización', el congreso de Rosario profundizará en los aspectos sociales e ideológicos de la identidad lingüística, en la influencia de los mismos sobre la creación periodística o literaria y en la extensión internacional de una lengua que se enriquece y permanece viva en el contacto con otros idiomas. El ineludible propósito es que la cita recién inaugurada proporcione conclusiones válidas para la programación de unas políticas educativas y lingüísticas sólidas y coordinadas en todo el ámbito hispanohablante, cuya misión será la de impulsar una difusión y un conocimiento armonizado de la lengua española. Igualmente, es de esperar que el congreso de Rosario sirva para avanzar en la unificación de criterios en los lenguajes periodísticos y literarios, tanto con el objeto de aclarar las lagunas lingüísticas generales en el ejercicio de ambas actividades como para que existan normas comunes en la escritura y en el uso de neologismos.

En este importante reto ayudará, sin duda, no sólo el nuevo Diccionario Panhispánico de Dudas que se presentará oficialmente, sino también el formidable trabajo coordinado de las diferentes academias. Con la difícil tarea de superar un crecimiento que vaya más allá de lo puramente vegetativo, del congreso deberán surgir estrategias dirigidas a impulsar la enseñanza y la proyección de la lengua fuera de sus clásicas fronteras sociolingüísticas, así como la creación de contenidos en español dentro del ámbito de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. Un esfuerzo ineludible para mantener viva, plural y sólida una lengua inmortal que es, por encima de todo, un elemento esencial de nuestra identidad cultural.

Descontrol en el Cervantes
Juan BRAVO La Razón 18 Noviembre 2004

El buque insignia de la lengua española en el exterior, el Instituto Cervantes, tiene encomendado un difícil cometido: divulgar el idioma por el mundo. La tarea, pese a la demanda y el interés internacional por nuestro idioma, no es baladí. Lo malo es que los responsables del Instituto no han logrado crear un buen clima, una confianza sobre su quehacer y sus planes para la expansión del español a la vista del descontrol que reina en su sitio en Internet. Todos los ciudadanos que se conectaron ayer a la web pudieron comprobar el caos que reina en el Instituto que supuestamente dirige César Antonio Molina. En la página que recoge la reunión del Patronato, el pasado 14 de octubre en Aranjuez, se recoge el discurso de salutación del Rey; a continuación, bajo la foto del presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, se repite el discurso de Su Majestad, con lo que nos quedamos sin saber los planes de ZP para el español; aunque quizá no los tenga, ya que sólo tiene oídos para las exigencias lingüísticas de Carod y Maragall. Sin embargo, el asunto no acaba ahí. El poco cuidado del Instituto Cervantes lleva, en tercer lugar, a llamar Ana Palacio al ministro de Exteriores, con foto de Miguel Ángel Moratinos. En ese momento los cibernautas apagan su conexión, sonrojados por lo fino que hilan y trabajan los responsables de tan principal Instituto.

La autocrítica necesaria
Cartas al Director ABC 18 Noviembre 2004

Todavía resuenan las palabras de Pasqual Maragall al negarse a ceder «ni una gota de agua» a Valencia, porque los valencianos eran malgastadores y no sabían ahorrar agua. Ahora, Josep Huguet, de ERC, consejero de la Generalitat, da otra vuelta de tuerca, llamando «analfabetos» a los que defienden la postura mayoritaria entre los valencianos sobre la existencia de una lengua con identidad propia en Valencia. Algunos partidos políticos catalanes deberían hacer un saludable ejercicio de autocrítica y darse cuenta que con su actitud de insolidaridad y desprecio hacia Valencia, e incluso una cierta tentación de imperialismo catalán reflejada en esa gran eurorregión mediterránea con capital en Barcelona que propugna el tripartito, no han hecho más que contribuir a generar entre los valencianos una comprensible reacción de rechazo y antipatía hacia Cataluña.   Carmen Martínez.   Tarragona.

Herri Batasuna y «La Iliada»
Cartas al Director ABC 18 Noviembre 2004

Herri Batasuna, es decir ETA, se ha leído bien «La Iliada» y especialmente la Guerra de Troya. Con la colaboración del PNV está construyendo un gran caballo para llenarlo de etarras y poder así entrar en la España democrática de esta forma, mientras nuestros políticos duermen. Se podrían pertrechar valiéndose de nuestras propios medios y continuar con su estrategia asesina hasta conseguir su único e irrenunciable objetivo, que es el de romper España. Otegi consigue reunir en su mitin a 15.000 vascos, que son 15.000 corazones llenos de odio, que, sin duda alguna, es mucho odio. Nuestros políticos dudan (sálvese el PP) ¿son galgos o son podencos? Sólo son asesinos que están vencidos y quieren resucitar con la táctica del Caballo de Troya.      Juan M. G. Reinoso.    Madrid.

Patriotismo y nacionalismo
Cartas al Director ABC 18 Noviembre 2004

Ayer en el Senado el presidente del Gobierno pidió al Partido Popular -y con ello a sus votantes- que abandonen el fundamentalismo cuando hablen de la nación española. Un requerimiento de tal magnitud sorprendería categóricamente en un presidente del Gobierno responsable, pero, sinceramente, esto ya no sorprende en Rodríguez Zapatero, quien demuestra día tras día la confusión que tiene ante dos conceptos tan opuestos como son el patriotismo y el nacionalismo; a pesar de que con este último lleva conviviendo más de medio año para sacar adelante a su Gobierno en minoría. ¿Ve negativo el señor Zapatero la defensa de la unidad de España y el respeto hacia la nación española? No sólo no debería verlo como algo negativo, sino que debería ser él el máximo responsable de esta misión. Eso es lo que significa patriotismo, algo muy lejano al nacionalismo que demuestran ciertas personas, algunas de ellas representantes incluso de su propio partido.

Si el señor Zapatero pretende dar lecciones de moderación, bien podría empezar por los dirigentes políticos de ciertas regiones españolas como Cataluña, en la que por cierto gobierna su partido, y en donde el fundamentalismo que él denuncia está bien presente en muchos ámbitos, con la negación de la identidad española, de su lengua y de su cultura.       Jorge López. Bilbao.

La AVT pide a los madrileños que no acudan a un concierto de los abertzales de SA
Marcos S. González La Razón 18 Noviembre 2004

Madrid- La Asociación de Víctimas del Terrorismo solicitó ayer «a la ciudadanía de Madrid» que no acuda al concierto que el grupo musical «Soziedad Alkoholika» tiene previsto realizar en la capital de España mañana.

«Desde la AVT –señala la nota de prensa emitida ayer– no podemos llegar a comprender cuáles son las razones por las cuales los responsables de la sala Macumba han contratado a un grupo cuyas letras resultan una ofensa para las víctimas del terrorismo, y que no duda en ceder el escenario a un grupo de encapuchados para que estos, como sucedió en Vitoria hace un mes, quemasen una bandera española». Asimismo, las víctimas del terrorismo recuerdan que «el citado grupo no ha dudado en realizar conciertos en homenaje a favor de los presos de la banda terrorista ETA, quienes han asesinado a 812 personas y herido a más de 7.000».

Según explica la asociación de víctimas «canciones como “Explota Zerdo”, “Síndrome del Norte”, “Ratas”, “Palomas y buitres” o “Estado enfermo” no son más que letras cargadas de resentimiento hacia todo símbolo que represente a España, de odio hacia las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, en las que se realizan numerosas metáforas de la actividad terrorista al objeto de ensalzarla y de difundir el mensaje de inquina y rencor con ella asociada entre los más jóvenes».

Por ello, la AVT insta a los madrileños a que no acudan al citado evento, ya que, en su opinión, «ello supone proporcionar oxígeno a un grupo musical que da conciertos de apoyo hacia quienes han asesinado a 397 personas en la Comunidad de Madrid».

La asociación argumenta que «en ningún caso actitudes, manifestaciones, así como las letras de algunas canciones del grupo referido, en la medida que suponen insulto y vejación para las víctimas del terrorismo, pueden quedar amparadas en una supuesta libertad de expresión».

«La libertad de expresión, como cualquier otro derecho fundamental, –concluye la nota– tiene claros límites en su ejercicio, que vienen determinados por el respeto a los derechos de los demás ciudadanos, en este caso el buen nombre, honor y responsabilidad de las víctimas».

El presidente del Senado propone que los grupos puedan preguntar en los plenos en las lenguas cooficiales
Rojo rechaza el enfrentamiento por el valenciano y recuerda que los idiomas son para comunicarse y "sobre todo para entenderse"
Efe Madrid Estrella Digital 18 Noviembre 2004

El presidente del Senado, Javier Rojo, ha trasladado una propuesta a los grupos parlamentarios sobre el uso del euskera, el gallego y el catalán en la Cámara Alta en la cual plantea la posibilidad de permitir que los senadores puedan formular preguntas en estas lenguas en las sesiones de control al Gobierno. Según explicó ayer el propio presidente, les ha propuesto además facilitar la utilización de las lenguas cooficiales en la Comisión General de Comunidades Autónomas y publicar en estos idiomas algunas iniciativas parlamentarias, de las que se exceptúan las de tipo legislativo, que únicamente se publicarán en castellano.

Rojo aprovechó la primera intervención del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en una sesión de control de la Cámara Alta, para anunciar su propuesta, que pese a que muy probablemente requerirá reformar el Reglamento del Senado, consideró que puede recabar el consenso de todos los grupos parlamentarios.

El presidente del Senado recordó que en la sesión de ayer por la mañana el jefe del Ejecutivo había acogido como una "buena noticia" el proceso de incorporación de las lenguas cooficiales a la actividad de la Cámara y explicó que su pretensión es que la propuesta trasladada a los siete grupos parlamentarios pueda materializarse en el próximo período de sesiones, a partir de febrero de 2005.

Javier Rojo no aclaró si se ha previsto también el empleo del valenciano, y se remitió a lo establecido en los Estatutos de las comunidades con lenguas cooficiales, además de advertir que no quería entrar en polémicas inexistentes ni adoptar iniciativas que contribuyan a utilizar las lenguas como "piedras" arrojadizas.

En este sentido, apuntó que "mal iríamos si de las lenguas hacemos un debate político para enfrentarnos, las lenguas son para comunicarnos y sobre todo para entendernos" y remarcó que todos los idiomas que se hablan en España son "constitucionales" y forman parte del patrimonio de todos los españoles, vivan donde vivan. Insistió en que había formulado su propuesta desde la "normalidad" y para defender un patrimonio cultural común.

Traducción posterior al castellano
En concreto, se trata de que los senadores autonómicos, que forman parte de la Comisión General de Comunidades Autónomas puedan expresarse en su propia lengua, algo que a su juicio "tiene toda la lógica" porque en sus respectivos territorios pueden emplear los idiomas reconocidos como cooficiales junto con el castellano.

El segundo punto de su iniciativa consiste en permitir a los senadores bilingües que pregunten a los miembros del Gobierno convocados a la sesión de control tanto en euskera como en gallego o catalán, exponiendo a continuación la traducción castellana de la cuestión, a fin de que todos los senadores, incluidos los ministros destinatarios de las preguntas, puedan entenderlas.

El tercer aspecto de su planteamiento es incluir en las publicaciones oficiales de la Cámara las iniciativas escritas en estos idiomas que presenten los grupos, junto a su correspondiente traducción al castellano, salvo las de tipo legislativo.

Javier Rojo destacó que, de llegarse a un acuerdo en estos términos, se habría dado un "gran paso" y se abriría un "nuevo espacio sobre algo que es para unirnos, y no para separarnos" además de contribuir a "poner en valor el reconocimiento que la Constitución da a las lenguas".

Rojo de vergüenza
Nota del Editor 18 Noviembre 2004

Rojo de vergüenza tendría que ponerse el Sr. Rojo por decir tantas estupideces, pero claro, la institución que preside tiene por único objeto cabrear a los congresistas pasándoles por las narices los billetes de avión en primera clase a la que se han dado el derecho de tener, y ahora quieren disminuir el paro mediante la contratación de los correspondientes traductores, todo un desecho de productividad nacional.

El Pleno del CGPJ rechaza la propuesta catalana de imponer a los jueces dominar las lenguas autonómicas
La proposición de ley sometida a informe fue aprobada por el Parlament con el voto a favor de todos los grupos excepto el PP
Europa Press Madrid Estrella Digital 18 Noviembre 2004

El Pleno del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) aprobó ayer por 11 votos a favor, 8 en contra y 1 abstención, un informe que rechaza y pone en duda la constitucionalidad de la proposición de ley del Parlamento de Cataluña que pretende imponer a los jueces la obligatoriedad de un conocimiento "suficiente" del catalán para ejercer en Cataluña. Según el dictamen, ello choca con el artículo 122.1 de la Constitución, que establece que los jueces y magistrados forman "un Cuerpo único" estatal.

El dictamen, elaborado por la Comisión de Estudios e Informes del Consejo, fue aprobado con los votos de los diez vocales propuestos por el PP más el del presidente, Francisco José Hernando. Votaron en contra los seis vocales elegidos a iniciativa del PSOE, el de IU y el de CiU, y se abstuvo el independiente Agustín Azparren. La Proposición de Ley sometida a informe del CGPJ fue aprobada por el Parlamento catalán con el voto a favor de todos los grupos excepto el PP.

Enviada al Parlamento nacional, el Congreso aceptó tomar en consideración la propuesta nuevamente con el respaldo de todos los grupos menos el popular. La propuesta pretende imponer a los jueces como requisito para conseguir una plaza situada en una comunidad autónoma donde exista lengua cooficial un "conocimiento suficiente" de la misma.

También configura el conocimiento del Derecho propio de las Comunidades Autónomas, cuando lo tengan, como requisito de capacidad para la cobertura de destinos en los órganos jurisdiccionales situados en su respectivo territorio.

El informe aprobado por el Pleno del Consejo, del que ha sido ponente el vocal Adolfo Prego, considera "más acertada" la legislación vigente, que no valora el conocimiento de la lengua autonómica respectiva como un requisito obligatorio sino como mérito preferente para esas plazas.

Asimismo, creen que establecer como requisitos el conocimiento de la lengua y derecho propios de la comunidad "conduciría a una compartimentación territorial de la Carrera, que desvirtuaría de hecho su carácter único o nacional, pues resulta inherente a dicho carácter la posibilidad de movilidad territorial o geográfica de sus miembros sin obstáculos o trabas que la hagan en la práctica excesivamente difícil".

Dentro de la minoría progresista del CGPJ, un sector en el que figura el vicepresidente del Consejo, Fernando Salinas, considera que el conocimiento de la lengua autonómica sí se podría implantar como requisito, aunque debería de hacerse de forma gradual.

Señalan que, en una primera fase, se podría exigir a los jueces entender la lengua autonómica del territorio donde ejerce, y, en una etapa posterior, un conocimiento más profundo de esos idiomas. De ese modo, están en contra del informe de la Comisión de Estudios, pero tampoco comparten totalmente el texto de la Proposición de Ley.

Por el contrario, el vocal del CGPJ a propuesta de CiU, Alfons López Tena, está de acuerdo con la proposición de Ley del Parlamento catalán, y recuerda que, por ejemplo en Italia, que no es un Estado de las autonomías como España, los jueces y fiscales deben conocer el alemán en la región del Alto Adige.

Asimismo, argumenta que España es firmante de la Carta Europea de las Lenguas, que tiene rango de tratado internacional, y que exige que se asegure el derecho de los ciudadanos a ser escuchados por los tribunales en su lengua sin intérpretes.

Matas destina dos millones de euros para el fomento del catalán en Baleares
JOSEP MARÍA AGUILÓ ABC 18 Noviembre 2004

PALMA. El director general de Política Lingüística del Gobierno balear, Miquel Meliá, dio a conocer ayer que el presupuesto de su departamento para 2005 ascenderá a 3,7 millones, lo que representa un incremento del 10 por ciento con respecto al presente ejercicio. «Nuestro objetivo es que la lengua catalana recupere la función de lengua propia de las Islas y que vaya ocupando cada vez más ámbitos de uso», destacó Meliá. El programa destinado al fomento del uso social de la lengua catalana -en sus modalidades isleñas- es el que se lleva la mayor parte del presupuesto, con 2,1 millones de euros.

Ayala, Fuentes y Tizón levantaron el telón con una apasionada defensa de la lengua española
El III Congreso de la Lengua tuvo como protagonistas inaugurales a estos escritores de España, México y Argentina. La alocución de Ayala se realizó por vídeo
C. DE C. CORRESPONSAL ABC 18 Noviembre 2004

ROSARIO. El idioma como fábrica de inventar, propone Francisco Ayala. El castellano como lengua incluyente de otras culturas, garantiza Carlos Fuentes. Y la palabra como salvadora del caos, reflexiona Héctor Tizón. Tres escritores, de España, de México y de Argentina en un mismo habla y en un mismo espacio, Rosario, levantaron el telón del III Congreso Internacional de la Lengua.

Desde Madrid, grabado en vídeo, Ayala fue el primero en tomar la palabra para destacar la «riqueza y versatilidad del lenguaje», sus diferentes funciones, la posibilidad del uso para el bien -«dar forma verbal por escrito a las ocurrencias de mi fantasía»-, o para el mal -«intentar engañarnos los unos a los otros»-, pero, en definitiva, como «algo inherente a la condición humana».

«Cuando el hombre comenzó a ponerle nombre a las cosas, las sacó de su naturaleza para crearlas (...) Al atribuir a las cosas una función se le presta un servicio que sin ella carecería (...) Ponerle nombre a las cosas es trasformar su condición. En definitiva, es inventar, crear». Para Ayala, la condición divina de la lengua se enmarca, de manera especial, en el español que discurre «en un estado continuo e incesante de evolución. Registrarlo es labor de la Academia», concluyó.

Carlos Fuentes arrancó con la fuerza y el vigor de la tierra americana. «Mírenlos, están aquí. Siempre estuvieron aquí. Llegaron antes que nadie. Nadie les pidió pasaportes, visas, tarjetas verdes, señas de identidad». El escritor mexicano hablaba de los indígenas de todos los los rincones del continente. A ellos, a sus lenguas, rindió un caluroso homenaje que, con mayor intensidad, dedicó al castellano como transmisor de una herencia «contagiosa» de otras culturas que pasaron por España, «hebreas y árabes».

«Peligro hispánico»
Fuentes se refirió al castellano como un idioma abierto que demuestra «la falacia de la teoría del choque de civilizaciones, seguida del peligro hispánico para la integridad blanca, protestante y angloparlante de los EE.UU.» que hoy se trata de imponer, y recordó que «no determinó el exterminio de las lenguas amerindias».

«Posiblemente el inglés sea más práctico que el castellano. El alemán, más profundo. El francés, más elegante. El italiano, más gracioso. Y el ruso, más angustioso, pero yo creo profundamente que es la lengua española la que con mayor elocuencia y belleza nos da el repertorio más amplio del alma humana, de la personalidad individual y de su proyección social. No hay lengua más consonante y más vocal: escribimos como decimos y decimos como escribimos ¿Y qué decimos? ¿Qué hablamos? ¿Qué escribimos? Nada menos que el diccionario universal de las pasiones, las dudas, las aspiraciones que nos comunican con nosotros mismos, con los otros hombres y mujeres, con nuestras comunidades, con el mundo». Fuentes, en clara alusión a los que consideran el castellano como un peligro, advirtió: «No es una amenaza, sino una oportunidad. No es una maldición, sino una bendición. El castellano es una lengua receptiva, hospitalaria» y sin él los indios de las distintas partes «no se pueden entender», porque lo necesitan «para combatir la injusticia, humanizar las leyes y compartir la esperanza con el mundo mestizo y criollo».

Sensible a las calamidades, recordó: «Tenemos coronas de laureles pero andamos con los pies descalzos», situación que se explica por los abusos de poder y la corrupción rampante de buena parte de los Gobiernos iberoanoamericanos. Para finalizar, conminó a «iluminar caminos de paz mediante el reconocimiento de letras y espíritus compartidos». Sentenció: «El hispanoparlante de ayer le da el verbo al hispanoparlante de hoy, y éste al de mañana»; y puso punto y final: «Estas voces se oyen en América, se oyen en España, se oyen en el mundo y se oyen en castellano».

En nombre de las Letras, el último en tomar la palabra fue Hector Tizón, que criticó: «Ya no se difunden ideas, conceptos o ideales», ya que el progreso sólo vende «mensajes publicitarios». Advirtió del peligro de que «globalización se confunda con imperio o imperialismo», y recordó que «la palabra es el único nexo verdadero entre los hombres (...) Sirve para salvar las cosas del caos». En definitiva, «es una elección entre la vida y la muerte».

Noticia de una tergiversación
FRANCESC DE CARRERAS La Vanguardia (email) 18 Noviembre 2004

La versión que dio el rector de lo sucedido en el aula magna era falsa, pues legitimaba a los boicoteadores y acusaba a las víctimas

Me refería en un artículo anterior (Encapuchados en la universidad, 4/XI/2004) al caso del profesor de la Universitat de Barcelona Francisco Caja, agredido y amenazado por unos encapuchados el 19 de octubre. Hoy, desgraciadamente, debemos seguir hablado del mismo tema.

Para condenar tan lamentable suceso y ante el silencio público de las autoridades académicas, la asociación Convivencia Cívica Catalana -de la que Caja es presidente- organizó un acto para que un grupo de profesores y políticos no sólo expresara su solidaridad con el profesor afectado, sino que, además, también sirviera para que los agresores encapuchados y quienes los protegen y amparan supieran que no cederían a su chantaje, que la universidad debía ser por antonomasia el lugar de la crítica y el libre debate y, en fin, demostrar que estaban dispuestos a denunciar ante la opinión pública a todo aquel que pretendiera excluir de la universidad a personas o grupos mediante la coacción y la violencia.

Este acto se celebró el pasado viernes 19 de noviembre en el aula magna de la Universitat de Barcelona. Pero antes de relatar lo sucedido en él, quiero hacer dos apuntes previos. El rectorado de la universidad cedió su aula a los organizadores previo pago de 2.531 euros -aproximadamente 421.000 pesetas- arguyendo que ello incluía los servicios de seguridad privada, dado el riesgo de que se produjeran actos de violencia. Efectivamente, en los días inmediatamente anteriores se habían colgado carteles en la facultad de Filosofía -y en una página de internet- que incitaban de forma espectacular a boicotear el acto, con grandes fotos de algunos de los participantes, que eran tachados de fascistas y anticatalanes. El riesgo de violencia no era, por tanto, causado por los organizadores del acto, sino por aquellos que amenazaban con boicotearlo. Y, sin embargo, la "autoridad" académica -entre comillas lo de autoridad- les había exigido un desorbitado precio al tiempo que permitía la exhibición de los carteles que propugnaban la violencia. Por un lado, las presuntas víctimas comenzaban a ser tratadas como verdugos y, por otro, ¿no sería más propio de una universidad pública que para proteger los derechos y libertades se utilizaran las fuerzas de seguridad públicas y no las privadas?

En este clima inquietante se inició, pues, el acto del pasado viernes. La abarrotada aula fue insuficiente para el número de asistentes. Desde el primer momento, un grupo de ocho jóvenes situados en las últimas filas comenzó a burlarse en voz alta de los oradores molestando con sus voces a quienes estaban a su alrededor. Al leer el presentador un comunicado, en el que se expresó en catalán y en castellano, uno de estos jóvenes gritó: "Ara en valencià". Rumores en toda la sala: era evidente que se estaba ante un grupo de provocadores. Cuando el presentador acabó de enumerar los nombres de los nueve oradores que iban a intervenir, se oyó otra voz en toda la sala: "Només falta en Franco". De nuevo rumores intensos. Cabe notar que entre estos presuntos franquistas había cuatro militantes del partido socialista, un vicepresidente primero del Parlamento Europeo y otros que -como yo mismo- somos poco sospechosos de tal condición. Mientras tanto, los servicios de seguridad privada se iban acercando hacía donde estaban los provocadores.

A los pocos minutos de iniciarse la primera intervención, se oyó un nuevo grito procedente del mismo grupo. Los que estaban a su alrededor se levantaron y los servicios de seguridad, cumpliendo con sus funciones, intervinieron con rapidez y obligaron a los ocho alborotadores a abandonar la sala, cosa que éstos hicieron inmediatamente. A partir de ahí, el acto se desarrolló con toda normalidad durante las casi dos horas siguientes. El incidente apenas duró un minuto.

Pero no se acaban ahí los hechos. Mientras el acto aún se estaba celebrando, el rector de la universidad, profesor Tugores, convocó una rueda de prensa en la que repartió un comunicado. En él, entre otras cosas, se "condenaba cualquier uso de medios violentos, físicos o morales, como el que hoy han sufrido en el curso de un acto estudiantes de la Universitat de Barcelona". A renglón seguido, invocaba la "libertad de expresión" y la "convivencia plural", como argumentos para justificar su condena. En otro párrafo también condenaba, por primera vez, la agresión sufrida por Francisco Caja ¡veinticuatro días antes! El doble rasero con el que trataba los hechos era evidente. Pero, además, la versión que dio la alta "autoridad" (entre comillas, no lo olviden) universitaria, a pesar de hallarse en las dependencias adjuntas al aula magna, falseaba lo que allí había sucedido, legitimaba a los boicoteadores y acusaba a las víctimas. Al día siguiente, estupefacto, pude leer en algunos diarios escritos en catalán que "un grupo de ultras" había desalojado con violencia a unos estudiantes del aula magna de la universidad.

He preferido dar la noticia de los hechos más que comentarlos porque creo que hablan por sí solos. Sólo añadiré aquella célebre definición de noticia atribuida a lord Northcliffe, antiguo propietario de The Times, de Londres: "Noticia es algo que alguien, en alguna parte, intenta ocultar. Todo lo demás es publicidad". El señor rector, para decirlo con suavidad, hizo con su nota mera publicidad: mala, manipuladora y engañosa publicidad.

FRANCESC DE CARRERAS, catedrático de Derecho Constitucional de la UAB

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