AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 22 Noviembre 2004
El imperio del catalán
Lorenzo Contreras Estrella Digital 22 Noviembre 2004

No hay que bajar la guardia
Editorial La Razón 22 Noviembre 2004

OTRA VEZ LA NACIÓN
GERMÁN YANKE ABC 22 Noviembre 2004

Elogio del golpe de Estado
Gabriel Albiac La Razón 22 Noviembre 2004

El fabuloso
EDITORIAL Libertad Digital  22 Noviembre 2004

Núcleo duro y UE
Luis González Seara La Razón 22 Noviembre 2004

DORMIR ENTRE BOMBAS HUMANAS
Valentí PUIG ABC 22 Noviembre 2004

Alianza para el Ridículo y otros desatinos
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 22 Noviembre 2004

Alguien miente en la Comisión 11-M
Isabel Durán Libertad Digital 22 Noviembre 2004

Héroes del silencio
José García Domínguez Libertad Digital 22 Noviembre 2004

El juego de la oca
Cristina Losada Libertad Digital 22 Noviembre 2004

La farsa de Anoeta
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo  22 Noviembre 2004

España siempre pierde
Antonio Pérez Henares El Ideal Gallego 22 Noviembre 2004

ETA mandó parar
PABLO MOSQUERA La Voz 22 Noviembre 2004

Un disparo a sangre hirviendo
GEES Libertad Digital 22 Noviembre 2004

También el mallorquín
Cartas al Director ABC 22 Noviembre 2004

ETA introduce un «comando» en Cataluña, su nueva «base logística», para atentar en Valencia y Aragón
J. M. Zuloaga / R. L. Vargas La Razón 22 Noviembre 2004

El PP evitará en el Congreso que los nuevos estatutos «cuelen» el concepto de nación
C. Morodo La Razón 22 Noviembre 2004

Laguna dice ahora que una nota de la UCO vinculó a Trashorras y Toro con mafias de ámbito nacional
Libertad Digital  22 Noviembre 2004

Rajoy avisa que Carod «cada vez sube más la hipoteca» mientras ZP le «hace la pelota»
N. Tronchoni La Razón 22 Noviembre 2004

 

El imperio del catalán
Lorenzo Contreras Estrella Digital 22 Noviembre 2004

Ha existido alguna vez el valenciano o ha dejado simplemente de existir? La polémica según la cual el valenciano es mero catalán depara a Cataluña una victoria política, entendiendo por Cataluña el territorio o la Comunidad que acotan los intereses nacionalistas. Tendrán que ser los expertos quienes medien definitivamente en este debate, interesante a todas luces porque el dictamen hasta ahora, si cabe llamarlo así, ha sido emitido por el Gobierno y no en última instancia por ninguna autoridad lingüística consultada en la presente emergencia. Ha tenido que ser la vicepresidenta del Ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega, quien zanjara la cuestión cuando al final del último Consejo de Ministros dijo que lo hablado en Valencia “se conoce con la denominación de catalán en la comunidad científica y universitaria”.

Es así? La comunidad científica y universitaria ¿sentenció ya el asunto o se trata simplemente de una concesión del Gobierno al ultimátum de
Carod-Rovira cuando declaró a un periódico que el valenciano no existe y si un ministro no lo dice antes del día 22 (hoy mismo se cumple el plazo) “no apoyaremos los Presupuestos Generales del Estado”? El caso es que ERC ha aceptado el “dictamen” de la señora Fernández de la Vega; votará por los Presupuestos y Pasqual Maragall ha dado su opinión definitiva: “Es un tema ganado y no hay nada más que añadir. Hemos ganado esta batalla”.

Todo indica que el precio, uno más de los varios que Zapatero aceptó y otra de las deudas que contrajo cuando inesperadamente se convirtió en presidente del Gobierno por descarrilamiento con explosivos, ha sido saldado. El problema no es tanto la naturaleza catalana del valenciano como el hecho de que la decisión a favor del catalán ha tenido que ser fruto de una amenaza de bloquear los Presupuestos del Estado en la Cortes Generales. O sea, un chantaje.

Pero así andamos. Maragall, que necesita a su socio Carod-Rovira y que piensa como él sobre el primado del idioma catalán, tendría que hacer honor a la lógica también y aceptar o acatar de veras, sin trampas de hecho, la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña por la que se anulan los formularios de preinscripción utilizados en los últimos años en las escuelas catalanas concertadas y públicas “porque se pregunta a los padres por la lengua habitual de sus hijos”. Cree la sentencia que esta modificación es un paso previo al objeto de “hacer efectivo un derecho” para que las clases puedan impartirse en la lengua elegida o declarada como habitual de los hijos.

El valenciano puede oficialmente desaparecer como tal lengua propia distinta del catalán. Pero no es menos cierto y peligroso que el castellano, digamos el español, lleva camino de ser eliminado de la enseñanza en Cataluña. La sentencia antes mencionada introduce una corrección en la arbitrariedad. Pero, como queda indicado, ya veremos si el fallo se acata y las trampas fácticas no reducen el derecho reconocido a una pura nada práctica. En Cataluña, la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos, infiltrada del nacionalismo, tendrá algo que aportar en provecho de sus intereses exclusivistas. A la vista de la sentencia del TSJC, alguien con criterio de imparcialidad en el uso de las lenguas ha comentado que puede no bastar ese fallo y no cabe contentarse con abordar la defensa del español “desde una esquinita del asunto”.

No hay que bajar la guardia
Editorial La Razón 22 Noviembre 2004

La larga, y amarga, experiencia de la lucha contra el terrorismo etarra aconseja huir de triunfalismos. La banda ha demostrado sobradas veces su capacidad de recuperación. Sin embargo, es cierto que ETA se encuentra en uno de los peores momentos de su historia, bajo la presión confluyente de la acción policial, el aislamiento internacional y, lo más importante, la expulsión de su cobertura política de buena parte de las instituciones vascas. La debilidad de los terroristas, traducida en un menor número de víctimas, es el principal fruto del gran acuerdo de estado, el llamado «Pacto por las Libertades», firmado entre el Partido Popular, entonces en el Gobierno, y el Partido Socialista.

Aquel compromiso, que abrió la puerta a una serie de reformas legales de gran calado y posibilitó la deslegalización de Batasuna, fue posible pese a la oposición de los grupos nacionalistas y de Izquierda Unida, que han venido reclamando su desnaturalización, cuando no la simple y pura derogación de la Ley de Partidos Políticos. Hasta el momento, y pese a la posición minoritaria del PSOE en el Parlamento y sus acuerdos de colaboración con algunas de las formaciones nacionalistas más críticas, los firmantes del Pacto siempre han declarado formalmente su intención de mantener los principios políticos sobre los que se asienta, tal y como reiteró con acierto el domingo en LA RAZÓN la vicepresidente primero del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega.

El «Pacto por las Libertades» sólo dará toda la medidas de sus posibilidades si se prolonga en el tiempo. Esto lo han comprendido perfectamente sus principales destinatarios, es decir, el entorno etarra, que ve cómo la proximidad de las elecciones regionales vascas puede acabar por expulsarles de la cámara autonómica. Y aquí está la clave de la operación de maquillaje emprendida por Batasuna, que intenta convertir en una ventaja política la actual situación de debilidad de la banda.

Pero ETA, aunque cada vez más aislada y disminuida, no ha desaparecido, ni mucho menos. Como hoy revela LA RAZÓN, la Policía ha detectado la implantación en Cataluña de un comando que utilizaría el Principado, en tregua unilateral, para atentar en otras zonas próximas, táctica que la banda ha utilizado en otras ocasiones. El riesgo es evidente y demuestra que las palabras y propuestas del entorno etarra sólo buscan ganar tiempo. Como ya ocurriera en la tregua-trampa, es un hecho que los etarras necesitan reorganizarse; pero un hecho muy distinto a que estén dispuestos a seguir influyendo, pistola en mano, en el futuro de los vascos y del resto de los españoles.

OTRA VEZ LA NACIÓN
GERMÁN YANKE ABC 22 Noviembre 2004

Otra vez a vueltas con la nación. El presidente Rodríguez Zapatero, en la sesión de control celebrada en el Senado, dio una muestra más de una actitud personal que ya es habitual ante cualquier problema: afirmar, para empezar, que el asunto no es para tanto. No es para tanto, así, eso de la «nación española» que el PP sostiene, un partido al que, por el contrario, se le puede reprochar que convierta en fundamental lo que es discutible (y de hecho discutido) y que quiera, con ello, convertir una opción partidista en un concepto de validez general.

Si eso de la nación no es para tanto, si no es más que un vago continente de un proyecto común, no vamos a ponernos trágicos e intolerantes ahora, en esta época de nuevo e inmejorable talante. Así podrá hablar Rodríguez Zapatero, cuando le plazca, como podrá hacerlo Mariano Rajoy de «nación española» y no habrá inconveniente, al mismo tiempo, para que Pasquall Maragall y los suyos incluyan en el nuevo Estatuto catalán el término «nación catalana».

De igual modo, si eso de la nación no es para tanto, no hay necesidad de que se constituya en el elemento común entre los catalanes y el resto de los españoles, algo que podría sustituirse por procedimientos administrativos y pactos políticos. Desde su punto de vista, al parecer, es tal la eficacia de este planteamiento (para evitar roces y para asegurar la estabilidad de un gobierno que necesita constantes apoyos) que se completa con una sorprendente definición de quienes se empeñan en que eso de la nación sí es para tanto. Sorprendente, porque afecta sólo a la nación española. Si el PP, e incluso sectores del socialismo español, consideran que el concepto de nación española es irrenunciable, caen en el nacionalismo, un nacionalismo «español» que se presenta como el gran veneno de la convivencia. Sólo una parte de los que defienden una unívoca nación catalana son nacionalistas e, incluso en ese caso, no deben ser demonizados.

O, lo que es lo mismo, sólo la contraposición o los recelos a admitir que algunas comunidades autónomas actuales, o parte de ellas, o varias de ellas juntas, son naciones constituye «nacionalismo». La oposición a lo que hasta ahora hemos conocido como nación española es, sencillamente, que el asunto no es para tanto.

Sin embargo, lo que conocemos como nación española desde la Constitución de 1978 responde al concepto de nación democrática, es decir, una nación de ciudadanos en la que las libertades individuales son parte fundamental de la nación. Se rompía así con una nación entendida como un «pueblo» de vaporosas características, étnicas o seudohistóricas, siempre administradas por los gobernantes, y se sustituía por una nación que fuera el basamento del Estado de Derecho. La paradoja es que las supuestas naciones que se oponen o se sienten incómodas en la española se aproximan demasiado a la que la Constitución sustituyó. Demasiado a menudo, en el devenir de los nacionalismos que se ha dado en llamar «periféricos», se sustituye la ciudadanía por el pueblo, la libertad por la formulación de un determinado futuro, la igualdad por los privilegios.
Quizá, para convivir con ellos, para sostener el Gobierno con su apoyo, para delimitar fronteras con la oposición conservadora, convenga insistir en que esto de la nación no es para tanto.

Elogio del golpe de Estado
Gabriel Albiac La Razón 22 Noviembre 2004

Para dar cuenta de la permanente mentira que era el vivir en guerra, idearon los españoles de 1936-39 un axioma que da fe de cómo el ingenio pervive aún tiempos sangrientos: «Nunca pasa nada… Y, si pasa, no importa». Pero Carl Schmitt nos enseñó que la política no es sino forma normalizada de la guerra; y que ninguna de sus metáforas es otra cosa que versión susurrante del estruendo bélico.

«No pasa nada» –acaba de anunciarnos la vicepresidenta Fernández de la Vogue–, «si en el texto Constitucional» se pone «naciones» donde dice «nacionalidades». Bueno, vale. Pues lo mismo, si donde dice «monarquía» se pone «república». No pasa nada más que esto: que se cambia una Constitución por otra. Hasta ahí, no hay problema. Toda Constitución democrática incluye muy reguladas normas de modificación. Seguir los pasos exactos que ese código fija, es reorganizar legalmente una sociedad. Saltárselos, tiene nombre técnico: golpe de Estado. Muchísimo más usual, en política, de lo que suele confesarse: porque un golpe de Estado sólo triunfa cuando dice ser otra cosa; y cuando crea la convicción de estar salvando esa Constitución misma que destruye. Desde las Consideraciones políticas sobre los golpes de Estado, que Gabriel Naudé publicara anónimamente en el año 1639, no hay hombre culto ni político profesional que ignore eso.

Puede ponerse «nación» donde la Constitución del 78 pone «nacionalidad». Por supuesto que sí (y el buen castellano ganaría con ello). Siempre que se respete el procedimiento fijado. Porque, si «nación» es término que designa al sujeto constituyente, esto es a la potencia material que permanece a lo largo de sus históricas codificaciones, cambio de sujeto será sinónimo de clausura total de una Constitución e inicio de otra, ajustada a los nuevos sujetos nacionales. Y, por supuesto, que la del 78 prevé la hipótesis (Título X, artículo 168) de que la nación constituida se extinga y otras nazcan. Y fija el procedimiento para un tal trueque:

«1. Cuando se propusiere la revisión total de la Constitución o una parcial que afecte al Título Preliminar, al Capítulo II, Sección I del Título I, o al Título II, se procederá a la aprobación del principio por mayoría de dos tercios de cada Cámara, y a la disolución inmediata de las Cortes. 2. Las Cámaras elegidas deberán ratificar la decisión y proceder al estudio del nuevo texto constitucional, que deberá ser aprobado por mayoría de dos tercios de ambas Cámaras. 3. Aprobada la reforma por las Cortes Generales, será sometida a referéndum para su ratificación».

Si a eso se refiere, la señora Fernández con su «no pasa nada», estupendo. Si pretende otra cosa, está anunciando –lo sepa o no– un golpe de Estado.

El fabuloso
Luisa Palma La Razón 22 Noviembre 2004

Así es como le llaman ya en los círculos nacionalistas más radicales, ZP el fabuloso, que en catalán suena con la boca más llena.

Falta por aclarar si es por su capacidad de fantasear o porque está siendo extraordinario para los intereses de quienes así le apelan.

O por ambas cosas, pues tras oír lo que dijo esta semana en el Senado, si yo quisiera derribar la Constitución, destruir el modelo de España, hiciera «planes Ibarreche», me declarara anti-española, como Carod sin ir mas lejos, o promoviera selecciones catalanas como Maragall, le hubiese aplaudido hasta con las orejas.

No porque lo dijera ZP, que puede dudar de lo que quiera, sino porque quien afirma que el concepto de nación es discutible es, mira por donde, el presidente de esa nación, o sea España. Resulta que pone en discusión a estas alturas lo que él mismo representa.

Esto sí que es extraordinario, increíble, excesivo, es decir, fabuloso. Así que no puedo estar más de acuerdo con el apodo. Creo sinceramente que ZP, que es un hombre cabal y se supone que ilustrado, no se da cuenta a veces de las implicaciones de lo que dice y en esto del modelo de Estado especialmente, pues rizó el rizo llamando «fundamentalista» al PP por recordarle la Constitución, mientras obviaba el verdadero y peligroso fundamentalismo que ejercen sus socios. Claro que, si se ignora «lo fundamental», pues se acaba confundiendo todo.

El Rey con Bush, ZP con Chávez
EDITORIAL Libertad Digital  22 Noviembre 2004

"Como siga así, el gobierno socialista, más que la intercesión del monarca, va a necesitar la de un Rey Mago..." Tras coprotagonizar, junto a Kirchner y Lula Da Silva, el estéril compadreo al que ha quedado reducida la XIV Cumbre Iberoamericana, Zapatero se prepara para recibir en Madrid al ex militar golpista y liberticida mandatario venezolano que, con fraudes electorales de por medio, sigue gobernando aquel país empobrecido. Ciertamente Hugo Chávez y su amigo Fidel Castro faltaron en San José de Costa Rica para que la foto con ZP hubiera sido completa. Pero, a diferencia de los dirigentes latinoamericanos que no han querido rebajarse a esa farsa, Castro y Chávez no han acudido por razones de fuerza mayor.

Ahora, sin embargo, Zapatero está dispuesto a superar esa involuntaria ausencia acogiendo al sátrapa venezolano con todos los honores. Por de pronto, nuestro presidente ha enviado a Moratinos para recibirle en el aeropuerto y acompañarle a Atocha, lugar donde Chávez ha tenido el mal gusto de expresar su “esperanza” por el cambio de rumbo en la política exterior de nuestro Gobierno.

Decimos de “mal gusto” porque, aunque Chávez haya centrado su “esperanza” en las relaciones de España con América Latina, no deja de ser un recordatorio de las esperanzas —también referidas a la política exterior de España— que algunos terroristas detenidos ya han confesado abrigar a la hora de cometer la masacre tres días antes de las elecciones.

Téngase en cuenta, en cualquier caso, la carga de hipocresía que conlleva este supuesto homenaje a las víctimas del 11-M cuando proviene de un mandatario que, como Chávez, ha prestado todo tipo de ayudas al terrorismo más activo y brutal que todavía padece América Latina -como el colombiano-, y que constituye el más firme aliado de quienes lo practican desde el poder, como el de Fidel Castro. Precisamente fueron estos dos frentes —el progresivo acercamiento al castrismo del régimen venezolano y sus apoyos nada disimulados al narcoterrorismo colombiano— los que chocaron con la política exterior del Gobierno de Aznar, discrepancias de las que se deben sentir orgullosos los miembros del anterior Gobierno español, al que si algo cabe reprochar es que no las manifestaran con mayor contundencia.

En cualquier caso, tras Chávez sólo falta Castro para que los escasos y nada recomendables dirigentes que han mostrado “esperanza” con la victoria electoral de ZP, se la puedan transmitir personalmente a nuestro presidente de Gobierno.

Mientras tanto, el Rey se va a entrevistar con Bush para ver cómo arregla los entuertos que ha provocado Zapatero en nuestras relaciones con EEUU. Como siga así, el Gobierno socialista, más que la intercesión del monarca, va a necesitar la de un Rey Mago.

Núcleo duro y UE
Luis González Seara La Razón 22 Noviembre 2004

La falta de ideas directrices en nuestra actual política exterior se está traduciendo en una confesada apuesta por seguir los pasos de Francia y Alemania, con la sabida cantinela de que esos dos países serán el motor y el núcleo duro de la futura Europa. Lo cual, además de representar un mimetismo ingenuo de los desfasados sueños de grandeza de Chirac, significa una especial miopía para percibir los rumbos de la nueva Europa ampliada. Dado que aquí el gran debate político lo tenemos centrado en responder, con el gobierno a la cabeza, a los continuos chantajes de la tribu de Rovira y sus imperialismos lingüísticos, no hay espacio ni tiempo para abordar, con el rigor y la intensidad que requieren, las dos cuestiones que más nos conciernen en el ámbito internacional: el desplazamiento del centro de gravedad de la política mundial, desde el Atlántico hacia el Pacífico, con Estados Unidos instalado como único imperio hegemónico del nuevo orden mundial; y la Constitución de una Europa ampliada a una treintena de Estados, incluida Turquía, donde el protagonismo dirigente que tuvieron hasta ahora Francia y Alemania será imposible en el futuro.

Hace escasos días, el periódico «Le Monde» publicó en su primera página un análisis riguroso del tema: el «núcleo duro, última ilusión francesa». Firmado por Armand Leparmentier, el artículo desmonta la ilusión de los franceses, encarnada por Chirac, de lograr una Europa política organizada en torno al núcleo de la pareja franco-alemana. La idea ya se lanzó en otros momentos del proceso unitario, por parte de Schäuble, de Jacques Delors, de Fischer, constituyendo siempre una especie de sueño romántico que los hechos arruinaban con su implacable realismo. Siempre que se ha pretendido crear un núcleo reducido para el avance europeísta –desde el espacio sin fronteras al euro, desde el espacio de seguridad y justicia común hasta la Agencia de armamento– nos hemos encontrado con que todos los países de la UE se han apuntado al pensado club reducido, salvo las excepciones consabidas del Reino Unido en algunos temas. Incluso el sistema de las «cooperaciones reforzadas», establecido en el tratado de Ámsterdam, en realidad no se ha utilizado. Después de la ampliación a los 25, la idea de Chirac de un «núcleo duro», que sustituya al viejo sueño federal de Jean Monnet, viene a ser una retirada hacia la retaguardia, más que un salto vanguardista. Pese a lo que aquí se mantuvo por la oposición partidista y mediática, durante la crisis de Iraq, Chirac pudo comprobar que, «incluso aliado con Alemania, se hallaría en minoría en la Europa ampliada», dice Leparmentier. Lo cual es una prueba más de que esa Europa no va a consentir ningún «núcleo duro» liderado por las ilusiones perdidas de Chirac, que perdió también el envite de Iraq, y que ahora trata de disfrazarlo con aviesas declaraciones a la prensa, a la vez que entona en Londres cantos de amistad a su colega Blair. Aquí, en vez de tanta prisa para votar una Constitución mediocre, se impone huir de los sueños chiraquianos y debatir seriamente lo que se avecina, en Oriente y Occidente, donde podemos salir cordialmente trasquilados.

DORMIR ENTRE BOMBAS HUMANAS
Por Valentí PUIG ABC 22 Noviembre 2004

EN el trecho en tinieblas que va de la bomba atómica a la bomba humana hemos reconstruido todo el horror, como otras épocas intentaban reedificar la inocencia. Luego, casi de inmediato, hemos buscado arroparnos en ese sueño levitante al que el cuerpo humano es inducido por la primera fase de una anestesia. Mirar para otro lado, acallar la palpitación del gran dolor, ahorrrarnos verle la cara al enemigo: es como acurrucarse en posición fetal para que pasen de largo los males y las tragedias. Al rebobinar los datos y consecuencias de la sangrienta jornada del 11 de marzo, André Glucksmann se pregunta cómo los asesinos no habrían de llegar a la conclusión de que son ellos quienes deciden y que el terrorismo en lo sucesivo es más fuerte que la democracia. Pronto o tarde, quizás más pronto que tarde al ver la tupida conexión de Al- Qaida en España, reconoceremos que hemos dormido entre bombas humanas, sincronizadas para aniquilar toda la vida posible en un cruce entre trenes con gentes que hacen crucigramas, piensan en la hipoteca o confían en algo imposible.

En los libros «Dostoievski en Manhattan» o «Occidente contra Occidente», un pensador como André Glucksmann articula prácticamente en solitario la resistencia frente a ese narcótico que va dejando en toda Europa un rastro de apocamiento fatal y nihilismo, de parálisis de la voluntad y desconocimiento del sentido permanente de la tragedia. En su último ensayo, recién publicado en París, Glucksmann ubica en su dimensión más radical el nuevo -viejo a la vez- discurso del odio. Existir para odiar: lo mismo que existir para destruir. Es una de las numerosas lecciones de «El discurso del odio», el odio que alimenta la bomba humana, el recrudecimiento del antisemitismo, la desproporción patológica de la superstición americana o el odio atávico hacia la mujer.

EN la más reciente mutación de la guerra, el carburante de una bomba humana es el odio, y es un odio que promete el paraíso. Por eso Bin Laden no moviliza fuerzas clásicas: moviliza odios. Después de la bomba humana -dice Glucksmann- tenemos que el vídeo reincorpora a los muertos a la vida para ejecutarlos por segunda vez, una pulsión del más allá de la guerra que la prolonga al infinito al otro lado de la vida y eso es el odio puro, sin alto el fuego. Quizás más que nunca, un odio insaciable e infatigable acecha el mundo.

DESPUÉS de un acto inicial de solidaridad expresiva, París y Berlín protagonizaron la serenata que vino al poco del 11 de Septiembre. Fueron los adalides de la paz neutra en las Naciones Unidas, aunque ahora -especialmente Alemania- busquen acomodarse al panorama postelectoral en Washington. Le iban a dar una gran lección de política exterior a George W. Bush. Glusckmann habla de la nueva ideología franco-alemana: «¿Miseria estratégica de Europa? Porque no, puesto que las guerras sólo producen vencidos. ¿Grandeza ejemplar de Europa? Evidentemente, puesto que la paz sólo produce vencedores. ¿Cómo la pareja franco-alemana no iba a encarnar el futuro del planeta?». Era precisamente en aquella Europa donde habían surgido todos los «progroms», los totalitarismos y las guerras mil y una.

Después del 11-M, los españoles -sostiene Glucksmann- se tranquilizaron en las urnas por un «extraordinario ejercicio de exorcismo». Negarse a verificar el discurso del odio no evita el ajetreo en los talleres de bombas humanas. Se vio en Atocha. Veremos si la narcosis de la sociedad española después del 11-M corresponde o no a ciclos políticos. Lo más posible es que no, pero lo único seguro es que será un despertar enojoso y, de tardar mucho, tal vez catastrófico.     vpuig@abc.es

Alianza para el Ridículo y otros desatinos
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 22 Noviembre 2004

Sólo faltaba que gobernantes caracterizados por su indigencia intelectual y moral respaldasen la ocurrencia monclovita, y así ha ocurrido en otra cumbre iberoamericana subterránea Es difícil encontrar entre las ya de por sí vacuas y cursis declaraciones de propaganda en política internacional una fórmula más boba que esa “Alianza de Civilizaciones” con que se adorna Zapatero, majadería leve si no proviniera de uno de los países que más ha sufrido el terrorismo de una civilización, la islámica, históricamente enemiga de España y, como puede comprobarse por el número de democracias en los países musulmanes (que es cero) clamorosamente incompatible con la libertad. Sólo faltaba que gobernantes caracterizados por su indigencia intelectual y moral respaldasen la ocurrencia monclovita, y así ha ocurrido en otra cumbre iberoamericana subterránea, de cuyo número ya hemos perdido la cuenta. Que el incompetente Lula y el delincuente Kirchner, ambos amigos del asesino Castro, respalden la infeliz ocurrencia de algún cerebro sociata añade otra prueba más de su inanidad intelectual y la convierte en una auténtica Alianza para el Ridículo. Hubo una época en que los españoles tenían precisamente ese sentido del ridículo que suele evitarlo. Tenían.

Nadie se acordará de la Cumbre de San José en un par de días salvo las víctimas del terremoto, porque a la agresión a la inteligencia se han sumado las placas tectónicas, acaso provocadas por tanta ridiculez. En cambio, a la vuelta a nuestro país, ese que a Zapatero le da lo mismo llamar nación o no, nos tendrá que explicar el grotesco episodio de la ocultación de la carta de Bush, que no por fría y despectiva dejaba de ser una respuesta a la llamada de Zapatero tras su triunfo electoral. ¿Por qué lo ha ocultado la Moncloa? Convenientemente aclamado por el Imperio y el Comando Rubalcaba, el gesto podría haber pasado por la buscada “normalización” de las relaciones con los USA. Pero no. Por lo visto, no consideraron suficiente la limosna postal, que era casi generosa, y se empeñaron en conseguir que Bush le devolviera la llamadita dichosa a ZP. El leonés no tiene ni la más remota idea de política internacional, pero aunque conveniente no es totalmente necesaria. Basta con tener sentido común y elegir a un buen equipo asesor. ZP carece de lo primero puesto que ha sido capaz de elegir a Moratinos para lo segundo. Resultados cantan. Estamos enemistados con Bush pero amigados con Kirchner: lo que se dice una política gran potencia... con permiso de Marruecos.

Alguien miente en la Comisión 11-M
Isabel Durán Libertad Digital 22 Noviembre 2004

Si tras la declaración por segunda vez del general Laguna ante el Parlamento, el Partido Socialista y sus adláteres impiden que vuelvan a la comisión el Coronel Hernando y sus subordinados, los agentes "Victor" y "Paco", se habrá consumado el escándalo sobre los muertos del 11-M. Se constataría definitivamente el interés expreso en ocultar la verdad sobre la mayor masacre de la Historia que cambió los designios políticos de España.

El máximo responsable de la Benemérita en el Principado de Asturias –hasta que fue ascendido en junio a General–, ha revelado que el cuerpo de élite de la Guardia civil dirigido por Hernando ocultó una segunda nota a la comisión de investigación. Nota de vital importancia que deja de nuevo en entredicho la actuación y la veracidad de lo declarado por el amigo de Rafael Vera, encargado de llevar los maletines de dinero a Amedo y Domínguez a Suiza en su deposición en el Congreso de los Diputados.

Laguna fue quien desveló en su primera comparecencia que Hernando mintió a la comisión cuando aseguró que, tras emitir un informe, su unidad había abandonado la investigación y que no había vuelto a saber nada más del caso. Ahora ha revelado que hubo una segunda nota de la UCO. En ella, emitida el 6 de marzo de 2003, se confirma que la trama de los asturianos no eran vulgares delincuentes sino crimen organizado que "excedía el ámbito de Asturias" y que afectaba a "conexiones de mafias de ámbito nacional". ¿Por qué ocultó Hernando esa nota a la Comisión de investigación?

Aquí viene lo más inquietante. ¿Se pudieron evitar los atentados? El General había declarado en su anterior comparecencia que no habían acudido a los tribunales para judicializar las investigaciones porque "sólo teníamos dos confidentes que querían permanecer en el anonimato", es decir, "casi nada". Falso de toda falsedad.

Los patas negras de la investigación en el cuerpo comandados por Hernando habían confirmado en su primera nota que Antonio Toro y Jose Emilio Suárez Trashorras estaban en posesión de 150 kilos de dinamita, y que había sido detectada su presencia en Madrid para venderlos llegando a ofrecer 2,5 kilos de explosivos a cambio de un millón de pesetas. El cuerpo de élite del Instituto Armado ocultó, además, a la Comandancia de Oviedo que su confidente, Rafá Zouhier, les había dado incluso previamente una muestra de la dinamita.

¿No eran todos esos datos suficientes para haberlos aportado a la Justicia y que se hubiera abierto una investigación ? ¿Quién se guardó toda esa información? La UCO debió haber acudido a la Audiencia Nacional con todo lo investigado por sus agentes y las dos comandancias asturianas, pero no dijo ni pío.

Causa estupor comprobar cómo a lo largo de una decena larga de horas de interrogatorios sólo el PP se pregunta hasta dónde llegó esa información y por qué no se llevó a los tribunales. Causa además bochorno la metamorfosis del grupo socialista y sus palmeros, convertidos en enterradores parlamentarios de primera porque, ahora, ya no quieren saber.

El GAL mediático
Héroes del silencio
José García Domínguez Libertad Digital 22 Noviembre 2004

Vuelve el GAL mediático. Llegan exigiendo silencio. A gritos, como entonces. Porque el 11-M fue un asunto de cuatro moritos. Punto y chitón Sólo queda que aparezca en el coche de Josu Ternera un "Papá, no corras" con las caritas de El Chino, el Mowy y El Tunecino. Es la única casualidad que aún no ha ocurrido. Porque el otro capricho del azar que echábamos a faltar acaba de suceder: el GAL mediático ha renacido de sus blancas cenizas de cal viva. Ya los tenemos de vuelta avisando, como entonces, a las empresas periodísticas para que se tape la boca a los que quieren hurgar demasiado en el 11-M. Igualito que la otra vez. Ahí están, desbordando de nuevo a Antonio Machado, y haciendo méritos para que se consigne en el Presupuesto que su pluma vale más que la pistola de cualquier glorioso general.

Ésa que acaba de aparecer es la piedra Roseta que necesitábamos para desenmarañar todo el embrollo. Porque, ahora, por fin, encajan todas las piezas del puzzle. Así, se antojaba imposible hallar una explicación inocente al hecho de que, sólo explotar las bombas en Atocha, Vera, Barrionuevo y Corcuera, corrieran a la cárcel a despachar con el general Galindo. Claro, no se nos había ocurrido que acudieron allí a deliberar sobre lo perentorio de implantar un órgano de control deontológico en la profesión periodística.

Tampoco comprendíamos cómo era posible que los de las chilabas y los de la chapelas eligieran el mismo día para salir de paseo con las caravanas. Y es que no que caímos en que tenían previsto coincidir en un seminario para elaborar un anteproyecto de una nueva Ley de Prensa. Creíamos inverosímil que la Eta fuera a dejarse caer por accidente justo al lado del domicilio de Trashorras para robar un coche bomba. Cándidos de nosotros, no adivinamos que, en realidad, acudieron a Asturias para recabar pruebas sobre el amarillismo de la línea editorial de El Comercio de Gijón.

No encontrábamos explicación racional a que el teniente coronel Bolinaga se empeñara en ocultar la casete de Campillo. Pues mira que era fácil: sólo pretendía garantizar que la COPE no fuera a distorsionar con su difusión las cifras reales del EGM. En nuestra paranoia, quisimos buscar gato encerrado en la anécdota de que los etarras almacenaran 500 kilos de Tiradine al lado de una foto del Concello de Mieres. Mas sólo era su homenaje a la Semana de cine negro de Gijón. Que allí recalaron para ver La ratonera, camino de un seminario sobre ética periodística.

Vuelve el GAL mediático. Llegan exigiendo silencio. A gritos, como entonces. Porque el 11-M fue un asunto de cuatro moritos. Punto y chitón. Porque detrás de los pelanas de Lavapiés, nada hubo. De ahí que se imponga el silencio, que es el sonido de la nada. Como la otra vez, vuelven los carniceros de guardia para condimentar el embutido de la razón de Estado con las ricas viandas del fondo de reptiles. Al tiempo, retorna la nueva cocina de Intxaurrondo: Bolinaga y Laguna trabajaron con Galindo en los "Servicios Especiales". Y la música del gran guateque de los ochenta cada vez suena con más fuerza. Es todo un revival: Amistades Peligrosas, Los Resentidos, La Banda Trapera del Río, Héroes del Silencio…

País Vasco
El juego de la oca
Cristina Losada Libertad Digital 22 Noviembre 2004

El plan del lehendakari define al País Vasco como una colonia de España. Una que, graciosamente, aceptaría asociarse al Estado español. Hay un juego en marcha. Leamos los labios de los jugadores. José Blanco, secretario de Organización del PSOE, emplazó a Batasuna a "mover ficha" el día antes de la reunión autorizada del grupo ilegal en Anoeta. Arnaldo Otegui, jefe del grupo ilegal, dijo tras la asamblea legal que su grupo "ha movido ficha". Odón Elorza, jefe del Ayuntamiento que autorizó el acto del grupo ilegal, declaró el domingo en El Mundo, que el brazo político de ETA "ha movido ficha". Puede uno pensar que juegan a la oca, a la oca vasca, naturalmente, aquella de andares ágiles y silueta elegante, que pone huevos de 160 gramos y cáscara blanca. Pero puede que jueguen a un juego más espectacular y expectante, por robarle la expresión a Carmen Calvo.

La carta de Elorza pidiendo la legalización de Batasuna y el acercamiento de los presos a las cárceles vascas abundaba en referencias al juego. Una "aturdida" Batasuna estaría buscando la vuelta al "juego político" y el Gobierno y el PSE deberían ser "valientes" para facilitarle el tránsito. También Blanco hablaba de las reglas del juego, que los batasunos deberían aceptar. No colmó sus aspiraciones el acto de Anoeta y muchos menos el comunicado en el que, acto seguido, lo que queda de ETA lanzaba nuevas amenazas de atentado. Pero Elorza, que en estas tesituras saca valentía, cree que hay que "dar tiempo" a los de Otegui. El tiempo que nunca les dieron los pistoleros a sus víctimas.

La cáscara del huevo no es blanca. Se anima a Batasuna a volver al redil, del mismo modo que se alienta a Ibarreche a regresar a los foros de una España cuyo nombre le produce dentera; solo el nombre, no los dineros, que esos bien los quiere. El presidente Rodríguez le coloca a su lado en la foto de la conferencia de Presidentes autonómicos y le dedica su tierna sonrisa. El Rey le abraza, como si fuera el hijo pródigo que regresa. Batasuna no entra por el aro e Ibarreche no deja de llevar bajo el brazo su plan, que es su juego y el huevo. Un plan por el que el País Vasco se acogería al derecho de autodeterminación de los pueblos. Un derecho reconocido en el contexto de la descolonización. El plan del lehendakari define al País Vasco como una colonia de España. Una que, graciosamente, aceptaría asociarse al Estado español.

El derecho de autodeterminación es un concepto discutido y discutible en la ciencia política. El presidente del Gobierno se ha acogido a la misma ciencia para decir que también es discutido y discutible el concepto de nación. Todo lo es en abstracto. La Constitución española, que el presidente debe acatar, sólo reconoce a un sujeto constituyente: la nación española. Si piensa otra cosa debería promover su reforma y someterla a referéndum. Pero la ambigüedad ayuda al juego y al huevo. Puede haber cabida para conceptos discutibles. Y, sobre todo, puede discutirse el precio del huevo. El precio de la paz, que es como lo venderán si llega el caso. Que llegará. Batasuna se asfixia y ETA agoniza. En lugar de cerrar el nudo, nacionalistas y algunos socialistas avanzan por las casillas con la intención de soltarlo. Hablan de reglas del juego. Pero hay una que no parecen recordar los jugadores que deberían hacerlo: la violencia no debe ser recompensada.

La farsa de Anoeta
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo  22 Noviembre 2004

Leída en caliente la propuesta presentada por Batasuna en el velódromo de Anoeta hace hoy ocho días, produce una primera impresión negativa. Sólo los que no esperaban nada sienten que no han sido defraudados y que sus expectativas están colmadas. Sin embargo, cuando se la examina detenidamente, cuando se compara el documento presentado con otros anteriores y se contextualiza con los escritos de ETA y de la propia Batasuna, entonces la opinión empeora todavía más.

ETA y Batasuna, que desde la ruptura de la tregua en 1999 no han tenido un solo acierto político, hacen unas interpretaciones de la historia reciente en clave de éxitos continuados. Este es el mensaje que se difunde entre sus seguidores. En estas condiciones es difícil que acepten romper bruscamente con ese pasado de triunfos políticos que es lo que supondría abandonar las armas y el terrorismo. Si no se reconoce que se ha fracasado, nadie se plantea un cambio de estrategia.

Lo decía ayer en estas mismas páginas el diputado del PNV Josu Erkoreka: si no pierden las elecciones, ¿para qué van a cambiar el plan Ibarretxe? La misma lógica es aplicable a Batasuna y ETA. ¿Para qué abandonar la violencia si consigue tantos éxitos como se dice? Sin autocrítica no hay cambio y Batasuna dio un recital de autosatisfacción en Anoeta.

El documento de Batasuna dice que la paz es «la prioridad» y que la paz se logrará tras un proceso cuyo objetivo final no es que callen las armas sino alcanzar «un escenario que posibilite el tránsito hacia un nuevo marco político». Batasuna no se ha distanciado un ápice de las tesis tradicionales de la izquierda abertzale que considera que la paz no es el fin de la violencia, sino el triunfo de sus exigencias. Está igual que ETA en 1999 cuando decía que la tregua no era para conseguir la paz, sino para conseguir la independencia y cuando la banda acusaba al PNV de «despolitizar el conflicto» por identificar la paz con el abandono de las armas.

La invocación de la paz en Anoeta es una frase hueca, puro 'marketing' político, una gran hipocresía. Batasuna elaboró en septiembre una ponencia bautizada como 'Udaberri' en la que está trazado el contenido del documento de Anoeta. Un «concepto básico», según las palabras de la ponencia 'Udaberri', es que «ante la opresión» los ciudadanos vascos «se organizan y hacen frente a los Estados. Cada cual en la forma en la que le es posible. También mediante la lucha armada».

La defensa expresa del terrorismo está contenida, por tanto, en el mismo documento en el que se redacta la propuesta de Anoeta. Por eso no es incompatible la declaración de hace ocho días con el atentado cometido por ETA contra el refugio militar de Belagua doce horas antes. Ni con las octavillas arrojadas por ETA en el mismo lugar del atentado, en la madrugada del día 14, anunciando que continuará los atentados contra las fuerzas de seguridad y fuerzas armadas. No hay incoherencia, aunque haya farsa.

España siempre pierde
Antonio Pérez Henares El Ideal Gallego 22 Noviembre 2004

Dos asuntos de la pasada semana han tenido que ver con el concepto de España y en ambos ha salido malparada. Hubo bronca en el Senado, pero me ha extrañado que pese a la gravedad de lo dicho a muy pocos parece haber asustado. Zapatero, que en la cuestión del debate territorial se confunde de vela y no sabe cuándo ha de ponérsela a sí mismo, que aunque lo olvide es el presidente de España, o a Maragall y acabo por soltar un verdadero despropósito: al afirmar, refiriéndose a la cuestión, que el concepto de Nación es “discutido y discutible”.

Parece que no se ha leído la Constitución, donde lo pone clarito, o no se quería acordar, pero dice en su artículo 2: “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas”. Espero que por defenderla no me llame Zapatero fundamentalista.

O quizá es que eso, somos los que queremos defender la Constitución ante quienes quieren hacerla añicos para declarar independencias. Fue una, pero la otra, que venía del propio Tribunal Constitucional, en sentencia que no admite recurso, ha sido también muy dolorosa y cargada de malos presagios. A saber, que el Constitucional decidida que la gestión de los parques nacionales pasa a ser exclusiva de las comunidades. O sea, que dejen de ser nacionales.

Esta red constituía uno de los pocos elementos en los que aún se percibía el Estado, la Nación, o sea, España. Ahora su visión de red nacional, su misión de garantizar nuestros recursos naturales comunes, han sido dilapidados de un plumazo, arruinados por una insensatez. La solidaridad conjunta de la sociedad española con su medio ambiente ha quedado dinamitada.

Ha sucedido, por sentencia, lo que sucede a decretazo con respecto al agua. Hasta hace poco, el agua era de todos, un bien común. Ahora, ya no. Es de esta o aquella región por la que pasa, de quien mas capacidad de chantaje tiene o que mayor griterío provoca. Los parques nacionales han dejado de ser de todos. Se pretenderá ocultar, pero ésa es la consecuencia de la insensata deriva a la que nos llevan los emiratos autonómicos. Amparados por el Constitucional. ¿Y a España y a los que nos sentimos españoles quien nos ampara?

ETA mandó parar
PABLO MOSQUERA La Voz 22 Noviembre 2004

POCO DURÓ la esperanza tras la carta de los dirigentes históricos del colectivo etarra Artapalo . Ni la escenificación, tolerada, del acto asambleario de Anoeta, en el que Otegui trató de hacerse con el poder, resistió la advertencia de los pistoleros sobre quién manda y quién es el mandado.

Batasuna es sólo un instrumento de ETA. Al menos hasta la fecha. Quien tiene las armas tiene la capacidad para decidir lo que hay que hacer, y los demás se pliegan o se atendrán a las consecuencias. Las dudas están en: ¿Cuál es la postura de Ternera? ¿Quien ha tomado el mando en la clandestinidad, cuenta con el beneplácito de los presos?

Hubo dos comunicados contradictorios entre sí. Y además, el que hacía referencia a la lucha armada y sus objetivos era anterior a la captura de Antza, con fecha actualizada. Es como si alguien hubiera decidido reiterar la voluntad del ideólogo preso.

La organización se ha movido siempre entre duros y posibilistas. Aunque siempre han prevalecido los partidarios de la lucha armada como única fórmula para la victoria final. De ahí que Otegui, en su alocución del pasado fin de semana, fuera muy prudente y se pasara la primera parte de su intervención tratando de justificar la historia de ETA, a costa de decepcionar a los partidos, que querían una condena expresa del terrorismo.

Para que Batasuna tome el mando se requiere:

Que ETA no encuentre un dirigente carismático y duro en una larga temporada. En ETA los galones y el prestigio se logran a base de éxitos asesinos. Que los presos sigan insistiendo en una solución política y se convenzan de que, sólo a través de ella, pueden lograr la libertad. Que Otegui mantenga el tipo y su amigo Ternera le apoye.

Hoy más que nunca es preciso analizar los tres espacios del MLNV. En las cárceles hay más gente, más prestigio y más organización que en la clandestinidad, donde las operaciones policiales han desmantelado y dispersado a los etarras con capacidad para organizar el entramado. Ahí puede estar la clave final. En las finanzas es donde han sufrido más desde que se puso en marcha la ilegalización política, y sin dinero es complicado atender tantas necesidades clandestinas y sociales.

En Batasuna saben que sin tribuna política su capacidad para influir en el tejido social es mucho menor. Habrá debate interno. Habrá novedades. ETA sigue siendo la vanguardia del independentismo, y eso cotiza.

Faluya
Un disparo a sangre hirviendo
GEES Libertad Digital 22 Noviembre 2004

Un pequeño grupo de marines entra en una mezquita, se encuentra a varios enemigos tumbados en el suelo. Un marine grita, refiriéndose a uno de ellos, que está haciéndose el muerto, le dispara y añade que ahora ya lo está. Un cameraman "embedded" recoge toda la escena.

Un hecho individual, uno de los horrores de la guerra, uno de los muchos, de cada una y todas las guerras, que hacen que la guerra sea un horror, el infierno, un procedimiento brutal de resolver conflictos, pero que no nos dice nada acerca de la justicia o necesidad de cada guerra en concreto. No es imposible que en Faluya haya habido algún otro hecho similar que haya pasado desapercibido, porque la única forma de reducirlos a cero es renunciar absolutamente a la guerra. Pero sabemos con certeza que ese no es, ni remotamente, el comportamiento estándar de los soldados americanos. Equipararlo a la conducta sistemática de los terroristas, aparte de conculcar el entero espectro de las normas éticas, es un insulto a la inteligencia.

Mientras que los terroristas se enorgullecen de acciones increíblemente inhumanas y se encargan ellos mismos de filmarlas y difundir las imágenes, convencidos de que con ello están promoviendo la causa entre su público, en el bando opuesto todos se avergüenzan de lo que han visto y lo ponen en manos de la justicia, la cual tendrá que averiguar todas las circunstancias y reconstruir el contexto ausente de las imágenes, cuya engañosa, por parcial y fragmentaria, objetividad se dirige más a los corazones de los espectadores que a su cerebro.

Junto a las leyes y convenciones que rigen la guerra está la lógica de la misma, no ya la de los estrategas que tratan de ganarla sino la de los guerreros de todos los tiempos y lugares que además de ganarla también tratan de sobrevivirla. "Dispara primero y pregunta después" es una de esas normas que se impone a los combatientes en situación de grave peligro, sobre la que ninguno necesita haber sido aleccionado. No sólo el error humano sino también esa irreprimible compulsión explica la elevada proporción de víctimas de "fuego amigo" en las hipertecnificadas guerras de los últimos años.

En situaciones de extrema tensión, los instintos tienden a considerar a todo enemigo dejado detrás, herido o prisionero, como un peligro mortal. Que se lo pregunten al soldado británico Henry Tandey, condecorado con una cruz Victoria por su heroico comportamiento el 28 de septiembre de 1918 en el frente francés. Al final de un día en que había matado en combate a muchos enemigos vio a un cabo del ejército alemán herido, tumbado en una trinchera y decidió perdonarle la vida. Veintidós años después, bajo las bombas nazis en Coventry tuvo ocasión de conocer cuantas vidas estaba costando su magnanimidad con el cabo Adolfo Hitler.

Pero Tandey pudo tener ese rasgo de humanidad porque en aquel momento su sistema endocrino había ya superado el inmenso estrés de la lucha, lo que con toda probabilidad no le había sucedido al infante de marina de Faluya, sino más bien todo lo contrario. El organismo responde al riesgo inminente generando una descarga de adrenalina que acelera el ritmo y la potencia del latido cardíaco para aumentar la energía, dilata los pulmones para reforzar la respiración y las pupilas para mejorar la vista, incrementa la vasoconstricción y el sudor y acelera la coagulación de la sangre. Junto a estos efectos biológicos lo que realmente cuenta es que produce una enorme agresividad, que programa químicamente al guerrero para matar con olvido de su propia vida. Sólo cuando los efectos de esta droga interna han desaparecido, reaparece la conducta que consideramos humana, pero sólo bajo esos efectos se puede luchar.

No es demasiado relevante que el soldado americano en cuestión hubiera sido herido el día anterior, como parece que sucedió, hubiera perdido a un compañero al que le disparó un enemigo en parecidas circunstancias a las que él se encontraba, o supiera, como sin duda sabía, que los extremistas iraquíes instalan trampas explosivas en los cadáveres que dejan detrás. Todo eso puede haber contribuido a su situación hormonal. Pero lo importante es que las circunstancias en las que encontraba en aquel momento le hubieran puesto la sangre a punto de ebullición.

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos

También el mallorquín
Cartas al Director ABC 22 Noviembre 2004

La que se ha armado entre valencianos y catalanes por el tema de la lengua. Pero hay un tercero en discordia, el mallorquín. A pesar de que en Mallorca se está intentando imponer el llamado «català estandar», cualquiera que conozca la lenguas del principado y de Mallorca se dará cuenta de que las diferencias van mucho más allá de lo simplemente fonético, como la «o» átona que los catalanes hacen «u» o meros localismos como el «salat» de los artículos «sa» por «la», o el típico «idó» mallorquín equivalente al «doncs» del principado.

Yo cuando empecé a aprender a escribir el catalán me pareció que lo que escribía no era mi lengua. ¿Tal vez lo mismo que le ocurrió a Berceo con su latín? En fin, allá los lingüistas (el profeta Pompeu Fabra no lo era y existían gramáticas de la lengua mallorquina muy anteriores a Fabra), pero, por favor, que no me roben mi lengua y, sobre todo, que no me obliguen a ser catalán, soy español por mallorquín, faltaría más.     José A. Martínez Pons.    Mallorca.

ETA introduce un «comando» en Cataluña, su nueva «base logística», para atentar en Valencia y Aragón
Las Fuerzas de Seguridad sospechan que la Copa América, que se disputará en 2007 en la capital valenciana, puede ser objetivo terrorista La Policía no descarta que la banda también atente en la comunidad catalana contra «enemigos del pueblo vasco»
Las Fuerzas de Seguridad del Estado siguen una serie de pistas, consideradas como «importantes», para tratar de localizar a un «comando» de ETA que se encuentra en Cataluña y que pretende utilizar este territorio como «base logística» para cometer atentados en otras comunidades autónomas, en especial en Aragón y Valencia. La célula, según han informado a LA RAZÓN fuentes conocedoras del asunto, entró en España, procedente de Francia, hace algunas semanas y su composición, si se trata de pistoleros «liberados» (fichados) o «legales» (no fichados), así como su número, es un misterio para los investigadores, que no dudan de que este grupo intentará perpetrar acciones criminales en cuanto tenga ocasión.
J. M. Zuloaga / R. L. Vargas La Razón 22 Noviembre 2004

Madrid- La banda terrorista ha escogido la comunidad autónoma catalana como base para este «comando» porque piensa, según las citadas fuentes, que en este territorio, fronterizo con Francia, hay menos vigilancia, dado que es una zona declarada por la propia ETA en «tregua» desde primeros de este año. En febrero de este año, la banda terrorista hizo público un comunicado en el que, al expresar el «deseo de que los lazos entre nuestros pueblos se estrechen en base a los principios de respeto, no injerencia y solidaridad», comunicaba a «Euskal Herria y al pueblo catalán la suspensión de su campaña de acciones armadas en Catalunya a partir del 1 de enero de 2004».

Los pistoleros han reconocido, en diversos documentos internos a los que han tenido acceso las Fuerzas de Seguridad del Estado, que el propósito de esa tregua era buscar la desestabilización de España por las contradicciones que pudieran crear en los sectores de opinión. Lo que no decía ETA es que no pudiera utilizar el territorio de esta comunidad para preparar atentados en otras zonas y eso es lo que, según las fuentes consultadas, ha hecho ahora.

Los consultados recuerdan que en Valencia se va a celebrar en 2007 un acontecimiento que va a concitar la atención de millones de personas, la Copa América de vela. Los terroristas, como intentan siempre en este tipo de eventos, tratarán de hacerse presentes para buscar la mayor repercusión internacional a sus acciones criminales. Aunque todavía falta bastante tiempo, la atención de la vela mundial ya está puesta en el campo de regatas de Valencia. El propósito de los pistoleros es crear en la comunidad catalana una «infraestructura suficiente» que les permita disponer de pisos y otros lugares para esconder armas, explosivos, coches robados y a los propios integrantes del «comando» que atentarían en zonas limítrofes.

Existe ya un precedente en que ETA ha utilizado como base una zona distinta a la de actuación de una de sus células criminales. El «comando Buroahuste», que cometía atentados en Madrid, tenía su infraestructura «logística» en Salamanca. «Siguiendo las normas dadas por la organización –decía el informe entregado por el Cuerpo Nacional de Policía en la Audiencia Nacional sobre la forma de actuar de esta célula–, alquilan una vivienda en Salamanca que utilizan de base de operaciones, ocupando en Madrid habitaciones de alquiler en casas particulares para dificultar la acción policial y evitar ser detectados. El material que necesitan para la confección de los artefactos, dinero, matrículas, etcétera; se les entrega en Madrid por un transporte de la organización, trasladándolo luego a la base de Salamanca para ir utilizándolo cuando lo consideren necesario. Los artefactos suelen ser confeccionados en el piso base de Salamanca, trasladándolos luego a Madrid».

El «modus operandi» del «comando» que ha entrado en Cataluña podría ser muy similar al del «Buroahuste». Una vivienda sería empleada como base del grupo. A ella se sumarían infraestructuras temporales en las zonas en las que tengan previsto cometer atentados, en especial en las comunidades autónomas de Aragón y Valencia, muy próximas a la catalana. A este último territorio se referían los pistoleros en su publicación interna «Zutabe», en concreto en el número 104, correspondiente a abril de este año, para precisar que no lo incluían dentro de la tregua decretada para Cataluña ya que «en el País Valenciano hay secuestrados [presos de la banda encarcelados] ciudadanos vascos y, en consecuencia, sigue siendo territorio para el castigo político de Euskal Herria». Las fuentes consultadas alertan de que no se puede descartar por completo que el «comando» introducido desde Francia no pueda cometer algún atentado en Cataluña contra alguno de los objetivos que consideran como «enemigos del pueblo vasco» y, según ellos, responsables de la supuesta «situación de opresión» que sufre.

El PP evitará en el Congreso que los nuevos estatutos «cuelen» el concepto de nación
No dejará que «bajo cuerda», sin apelar a un cambio constitucional, se modifique el sentido de ésta
El PP no avalará en las Cortes Generales ningún estatuto autonómico que incluya el concepto de nación, ni siquiera aunque se escenifique que es posible sortear la modificación de la Constitución. Así, aunque el nuevo estatuto pasase el filtro en comunidades donde sus votos no son aritmeticamente necesarios, Cataluña o País Vasco, los populares lo bloquearán haciendo uso de la mayoría absoluta que se requiere en el Congreso por ser una ley orgánica. Para el Gobierno, sin embargo, sí es posible satisfacer esa demanda nacionalista sin afectar a la Carta Magna.
C. Morodo La Razón 22 Noviembre 2004

Madrid- La dirección nacional del Partido Popular no ha podido impedir que la mayoría de sus organizaciones regionales, bien desde gobiernos autonómicos, bien desde la oposición, se haya sumado al diálogo del proceso de modificación del sistema político-territorial –incluidos los estatutos de régimen especial de las comunidades que accedieron a la autonomía por la vía del artículo 151– abierto por el Gobierno del PSOE en esta legislatura.

Pese a haberlo rechazado antes del 14-M, estratégicamente se entendió tras las elecciones que el principal partido de la oposición no podía quedarse al margen de la negociación de las reformas por su alto coste electoral.

Cataluña es ejemplo paradigmático de los esfuerzos de los populares por conciliar la imagen dialogante con el discurso oficial sobre el modelo de Estado, con un Josep Piqué que vadea como puede las demandas nacionalistas del tripartito, incluida la aspiración a que el nuevo estatuto convierta a Cataluña en una nación.

Al margen de los posicionamientos públicos, la dirección del PP tiene decidido que sus votos en las Cortes Generales no ampararán ninguna reforma que, por la vía estatutaria y pretextando que no se afecta a la Constitución, modifique el sentido del artículo 2 de ésta, en el que se establece que la Nación española es «única e indivisible» y lo demás son nacionalidades y regiones con derecho a la autonomía.

Mientras que el Gobierno sí ve posible llegar a «acuerdos» que amparen el valor simbólico que los nacionalistas dan al reconocimiento de sus «feudos» como nación, para el principal partido de la oposición esa cuestión quedó resuelta de manera muy clara en la Constitución del 78, y definir ahora a Cataluña, o a cualquier otra comunidad, con tal concepto obligaría, según las fuentes consultadas, «a volver a discutir la Carta Magna desde el principio al final».

En cualquier caso, el PP cuenta con que el consenso es imprescindible para la aprobación de los nuevos estatutos, dada la mayoría absoluta que necesitan concitar en el Congreso por ser leyes orgánicas. Pueden pasar el filtro del Parlamento catalán o vasco, pero, en Madrid, podrían quedar bloqueados, produciéndose un «choque institucional».

El principal partido de la oposición es también consciente de la gravedad que tal enfrentamiento tendría y, por ello, confía en que el PSOE atienda su llamada a un pacto de Estado previo, entre las fuerzas mayoritarias, sobre el contenido y el alcance de las reformas territoriales. Ayer, Mariano Rajoy volvió a insistir en la defensa de la idea de España, y criticó con dureza la actitud del Gobierno ante el debate autonómico. «El Gobierno se ha instalado en la actitud de esperar, mirar y vivir al día, lo que se refleja en que dicen cosas para salir del paso, que luego rectifican y, al final del proceso, se crean muchos más problemas de los que realmente existen», manifestó durante la clausura del XI Congreso del PP valenciano. Instó de nuevo a José Luis Rodríguez Zapatero a que «diga lo que quiere hacer» con el modelo de Estado, porque, hasta ahora, «sólo ha demostrado que primero busca los procedimientos y, luego, las ideas», informa Efe. Rajoy se lamentó de que el Ejecutivo se «humille» al someterse a las exigencias de Esquerra Republicana.

"NO HABÍA NOTICIAS DE LA CONEXIÓN CON LOS MOROS"
Laguna dice ahora que una nota de la UCO vinculó a Trashorras y Toro con "mafias de ámbito nacional"
El ex jefe de la Guardia Civil de Asturias, Pedro Laguna, ha admitido en su comparecencia ante la comisión del 11-M que el 6 de marzo de 2003 la UCO (Unidad Central Operativa) envió una nota a la comandancia que daba cuenta de conexiones entre Trahorras y Toro con “mafias organizadas de ámbito nacional”. De la cinta grabada al confidente Lavandero Laguna dice que no tenía "ni idea" y que "se enteró "por la prensa". Álvaro Cuesta ha aprovechado su turno para defender al general de las "afirmaciones aviesas" que a su juicio lanza el PP.
Libertad Digital  22 Noviembre 2004

Laguna aportó esta información en su respuesta (en segundo turno) al representante del PP, Jaime Ignacio del Burgo, que le interrogó sobre la cooperación entre la UCO y los agentes que investigaban a Trashorras y Toro, relaciones que el compareciente definió como “muy fluidas”.

Del Burgo reprochó al ex alto mando de la Guardia Civil asturiana que, habiendo dos notas de la UCO sobre la actividad delictiva de Trashorras y Toro no se pusiera en marcha una investigación judicial, lo que Laguna justificó en que no había nada para trasmitir a los fiscales. “Yo no tengo conocimiento de lo que se estaba haciendo hasta el mes de abril”, dijo Laguna, que aseguró que esta nueva nota de la UCO, que no le fue entregada a él personalmente, "no era una operación en Asturias, no era local".

El representante del PP insistió en que, teniendo conocimiento de que había una trama de tráfico con explosivos, cómo los investigadores no se preguntaron quiénes podía ser los clientes de Toro y Trahorras: “¿No pensaron que pudieran ser grupos terroristas?”, preguntó Del Burgo. “Creo que en un tema delincuencial de término medio y localizado nunca se ha puesto en contacto con grupos terroristas. No había noticias de la conexión con los moros, eso no sale en las investigaciones. Las alarmas no sonaron en ninguna de las investigaciones de Asturias”, contestó Laguna, a lo que Del Burgo replicó que “si se habla de tráfico de drogas, éstas llevan directamente a los moros”.

Laguna también se refirió durante su comparecencia a la operación contra ETA desarrollada en Mieres en diciembre de 2003, cuando agentes de la lucha antiterrorista investigaron si en esta localidad asturiana tenía la banda terrorista un piso franco después de haber hallado una foto en una furgoneta de la furgoneta interceptada en Cañaveras (Cuenca). A preguntas del representante socialista en la comisión, Álvaro Cuesta, sobre esta operación, el ex jefe de la Guardia Civil contestó que esta información “no se corresponde con ninguna realidad” y “no he tenido conocimiento”. En su turno de preguntas, Del Burgo recordó la información aparecida en La Voz de Asturias en marzo de 2004 en la que se decía que unos agentes había estado en Mieres enseñando a los vecinos la fotografía de la locomotora y de dos terroristas de ETA para ver si habían estado en esta localidad.

Durante esta comparecencia se volvió a producir un nuevo enfrentamiento entre PP y PSOE cuando Cuesta dijo, al terminar su turno de preguntas, que “los culpables del 11-M son los autores y los autores son los terroristas, no las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado”. Del Burgo le replicó que “eso es lo que nos hubiera gustado oír el 13 de marzo, cuando el culpable era Aznar por haber ido a Irak, especialmente a Rubalcaba”.

Rajoy avisa que Carod «cada vez sube más la hipoteca» mientras ZP le «hace la pelota»
Reitera sus críticas a la Cumbre y el PSOE le exige que pida disculpas al Rey y a los demás asistentes
El presidente del PP, Mariano Rajoy, aseguró ayer en el congreso regional valenciano que «la hipoteca de ERC» y de su máximo responsable, Josep Lluís Carod-Rovira, «sube cada vez más sus tipos de interés». Rajoy no olvidó la polémica sobre la denominación de la lengua valenciana, en la que se apoyó para denunciar la «debilidad» del Gobierno al dejarse «humillar» por la formación independentista. Ante la polémica por las críticas a la Cumbre Iberoamericana, señaló que no faltó el respeto a nadie, sino que simplemente constató la realidad. El PSOE le exigió disculpas inmediatas.
N. Tronchoni La Razón 22 Noviembre 2004

Castellón/Madrid- El discurso que ofreció ayer el presidente del PP, Mariano Rajoy, fue el más extenso y uno de los más sabrosos de los pronunciados en el IX Congreso regional del PPCV, que se celebró este fin de semana en Castellón. Rajoy criticó la «torpeza y debilidad» del presidente del Ejecutivo central, José Luis Rodríguez Zapatero. Según el líder popular, Zapatero hizo «el ridículo» al aceptar la unidad lingüística de valenciano y catalán por no haber respetado el Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana.

Rajoy advirtió a Zapatero de que por «hacerle la pelota» a Carod-Rovira no iba a obtener «nada bueno». Asimismo, consideró que el Gobierno socialista «se ha convertido en una cruz y una auténtica pesadilla para los valencianos», en primer lugar por paralizar el PHN con una decisión «dictatorial», y después por reconocer la unidad de la lengua.

Muchos lo dan por zanjado, pero el debate en torno al reconocimiento de la unidad lingüística del valenciano y el catalán apenas ha empezado. Así se demostró durante sábado y domingo en el Auditorio y Palacio de Congresos de Castellón. Ninguno de los discursos pronunciados obviaron la polémica abierta entre los Gobiernos catalán y nacional y el Ejecutivo valenciano por la unidad o no de la lengua que se habla en Cataluña y Comunidad Valenciana.

Para echar más leña al fuego, el dirigente popular se ratificó en las declaraciones hechas el día anterior en que opinaba que la XV Cumbre Iberoamericana había sido un «colosal fracaso» porque «allí no había ni el Tato». Rajoy no cree que haya faltado el respeto a nadie con sus palabras, ya que en realidad no se puede decir que el encuentro «fuera un éxito de la diplomacia española», dada la ausencia de Portugal, Brasil, Chile, Ecuador y Venezuela.

Las palabras de Rajoy han escocido, y mucho, a los socialistas, que ayer le exigieron una rectificación inmediata. La secretaria de Relaciones Internacionales del PSOE, Trinidad Jiménez, pidió al líder del PP que se disculpe ante Sus Majestades los Reyes por la «ofensa» y la «falta de respeto» que supone la "expresión zafia»: «a la Cumbre de Costa Rica no ha ido ni el tato», cuando Don Juan Carlos y Doña Sofía estaban presentes en el encuentro.
En rueda de prensa en la sede del PSOE, Jiménez valoró los resultados de la XIV Cumbre Iberoamericana que se clausuró ayer en San José como «muy positivos», y lamentó que el principal partido de la oposición haya mostrado su «desprecio» por los jefes de Estado y de Gobierno que acudieron, así como por sus respectivos países y los 500 millones de personas a las que representaban. Para el PSOE, Rajoy ha copiado «lo peor» del ex presidente del Gobierno José María Aznar: criticar al Ejecutivo en sus acciones de política exterior.

Recortes de Prensa   Página Inicial