AGLI

Recortes de Prensa     Viernes 3 Diciembre 2004
Y no habrá pasado nada
Gabriel ALBIAC La Razón 3 Diciembre 2004

Equilibrismo parlamentario, sumisión judicial
EDITORIAL Libertad Digital 3 Diciembre 2004

TALANTE ASIMÉTRICO
Carlos RODRÍGUEZ BRAUN ABC 3 Diciembre 2004

Polémica reforma judicial
Editorial La Razón 3 Diciembre 2004

EL ESPERPENTO POLÍTICO ESTÁ SERVIDO
LUIS IGNACIO PARADA ABC 3 Diciembre 2004

Izquierda y terrorismo
Fernando R. Genovés Libertad Digital 3 Diciembre 2004

BRINDO CON CAVA POR MADRID 2012
Carlos HERRERA ABC 3 Diciembre 2004

Las tragaderas de ZP
Ignacio Villa Libertad Digital 3 Diciembre 2004

Comprensible crispación
Agapito Maestre Libertad Digital 3 Diciembre 2004

Los alientos de la historia
JOSEBA ARREGI El Correo  3 Diciembre 2004

La farsa de la crispación
Carmen MARTÍNEZ CASTRO La Razón 3 Diciembre 2004

Pobre Montesquieu
J. A. ÁLVAREZ GUNDÍN La Razón 3 Diciembre 2004

Fondos reservados
José María Marco Libertad Digital 3 Diciembre 2004

No, gracias
GEES Libertad Digital 3 Diciembre 2004

Al-Queda: ¡qué mal queda!
Serafín Fanjul Libertad Digital 3 Diciembre 2004

Maragall envía un mapa independentista que impone el catalán
C. Morodo La Razón 3 Diciembre 2004

Uriarte presenta su nuevo libro sobre el 11-M
El Correo 3 Diciembre 2004

Mientras ETA da signos de estar muriendo, el Gobierno vasco está asumiendo su causa separatista
Europa Press Libertad Digital  3 Diciembre 2004

España correrá con todos los gastos que generen las lenguas cooficiales en la UE
Europa Press Libertad Digital  3 Diciembre 2004

Profesores denuncian que la imposición del catalán provoca el desconocimiento de las dos lenguas
Libertad Digital 3 Diciembre 2004
 

Y no habrá pasado nada
Gabriel ALBIAC La Razón 3 Diciembre 2004

Mientras todos nos despepitábamos con el abotargado balbuceo del histriónico Moratinos –histrionismo y deslealtad de Estado no son incompatibles–, lo grave sucedía en otra parte. Es así siempre la esgrima política, como lo es la militar, como la de los tantos juegos –ajedrez, go…– que ritualizan campos de combate. Sobre el tablero, una pieza se desplaza; atrae sobre sí la atención de un adversario que agota en ese frente sus piezas; y el jaque, casi inmóvil, fulgura en otro punto, cegado por la polvareda.

Lo grave sucedía, pues, en otra parte. Que es la misma. Carrera de San Jerónimo. Donde el pleno del Congreso votaba ayer la violación del reglamento, en nombre del sagrado derecho de la mayoría. Y desencadenaba, en vértigo contra el reloj, los cambios en el Poder Judicial que permitan a nacionalistas catalanes y vascos poseer magistrados propios.

En convencional y aburrida democracia, se suele dar por sentado que rige la ley por igual para todos. Y que ese para todos incluye a los partidos mayoritarios, por aplastantes que sean su mayorías. Y que aquel que domina un Parlamento, debe modificar por vía reglamentaria los reglamentos que le estorben; pues, de no hacerlo, será tan siervo de su constricción como lo es el más escuálido de sus oponentes. Todo puede ser modificado por mayoría; pero sólo ateniéndose a las reglas previstas por lo que se modifica.

Es una aforismo que forma parte de las evidencias de cualquier tradición constitucionalista. Pero no ha contado nunca para el socialismo español contemporáneo: ni con González ni con Rodríguez. La violación brutal, ayer, del reglamento es bastante poca cosa, si se compara con la violación que de la Constitución de 1978 consumó la Ley Orgánica del Poder Judicial en 1985: la abolición de la autonomía de poderes; esto es, la voladura del básico pilar de la democracia que exige que ninguna potestad –y, menos que ninguna, la designativa– tenga el poder legislativo sobre el judicial.

La ley del 85 –que el PP dejaría casi intacta, en lo que es el punto más negro de su segunda legislatura, el abyecto Pacto para la Justicia– fijó un equitativo reparto de togas entre los dos partidos mayoritarios. La modificación que, irregularmente, será aprobada el jueves próximo, cede generosas tajadas de juez a cada uno de los soportes nacionalistas del Gobierno. Vendrá luego el progresivo blindaje jurisdiccional de las autonomías; y la segregación de poderes judiciales ajenos a la centralidad del Estado.

Y todo habrá acabado. Un aparato judicial segregado determina la segregación de un Estado acorde. De nacionalidades a naciones, conforme a la doctrina Fernández de la Vogue. Y no habrá pasado nada.

Equilibrismo parlamentario, sumisión judicial
EDITORIAL Libertad Digital 3 Diciembre 2004

De los tres poderes que hace tres siglos teorizasen Locke y Montesquieu, en la España de hoy el PSOE ha copado ya los tres. El legislativo gracias a las elecciones del 14 de marzo, el ejecutivo en virtud de esa mayoría parlamentaria y, por último, el judicial en la maniobra artera que han desarrollado entre el Congreso de los Diputados y el Consejo de ministros a lo largo de la última semana. No es, sin embargo, esta sed de poder algo novedoso en el partido que nos gobierna, es más, constituye una de sus vitolas más inconfundibles.

Ya en los primeros ochenta, con Felipe González instalado en La Moncloa, los mandarines socialistas de la época jugaron una parecida a la Justicia promoviendo la primera gran reforma del Consejo General del Poder Judicial, el gobierno de los jueces, el garante de la independencia del tercer poder. Entonces supeditaron la judicatura al órgano legislativo alegando que la mayoría en las urnas debía verse reflejada en los tribunales. Al calor de los muchos años de poder casi absoluto del que disfrutó el PSOE, muy pocos repararon en ello y el terreno quedó abonado para que ese fundamental contrapeso que es el poder judicial quedase asimilado a las directrices del Gobierno de turno. No es casualidad que el mismo vicepresidente de la época, Alfonso Guerra, se pavonease entonces ante los medios afirmando que su Gobierno había procedido a enterrar definitivamente a Montesquieu.

A trancas y barrancas desde entonces ha ido trampeando un CGPJ amputado de su genuina independencia de los políticos. Las sesiones del órgano rector de la judicatura no han pasado, las más de las veces, de ser un apéndice del Parlamento en donde se emulaban sus mayorías, minorías y miserias. El celebrado Pacto por la Justicia de hace no tantos años partía de idénticos principios. El poder judicial sometido al legislativo, los jueces convertidos en simples grabadoras de sus señorías de la Carrera de los Jerónimos.

La siguiente vuelta de tuerca se la propinaron ayer en una triste jornada en la que a la Oposición no le quedó otra elección que dejar sus escaños vacíos. El pleno, convocado al término de la sesión ordinaria, aprobó la tramitación directa y en lectura única de la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial. El grupo popular exigió infructuosamente que se respetase su derecho de dirigirse a la Cámara para formular su más enérgica protesta por el modo en que se estaba llevando a cabo el trámite de la Ley. Manuel Marín se lo impidió y dio curso a la votación. Un final lamentable para un culebrón que empezó hace una semana envuelto en el nerviosismo de los parlamentarios socialistas.

En 25 años de democracia nunca se había dado una situación similar. Cuando, ayer por la tarde, los diputados del Partido Popular abandonaron el hemiciclo por no poder expresarse lo hicieron con ellos casi diez millones de españoles. Cuando Manuel Marín, presidente del Congreso y fautor del partido en el Gobierno, dio paso a la votación con tanta prisa estaba cerrando la boca a casi la mitad del electorado. El Partido Popular no debe, no puede permanecer impasible ante semejante atropello que vulnera el principio más elemental de nuestro sistema político.

Si, por aprobar precipitadamente una reforma del mecanismo de elección en el Consejo General del Poder Judicial, el Gobierno es capaz de tratar de saltarse el reglamento de la Cámara primero, convocar un Consejo de ministros extraordinario después y tapar la boca de la Oposición en una sesión plenaria como remate de la faena, hasta dónde llegará cuando intereses más cardinales para su programa político estén en juego. Mejor ni pensarlo. El siguiente paso es probable que sea otra reforma, esta vez la constitucional. Ahí de poco valdrán las señas desde la presidencia del Parlamento para callar a los disidentes. Si el PSOE y su nutrida nómina de socios quieren cambiar una sola coma de nuestra Carta Magna tiene que contar con los 148 votos del principal –y a lo que se ve, único– partido de la Oposición. Méritos, desde luego, no está haciendo.

TALANTE ASIMÉTRICO
Por Carlos RODRÍGUEZ BRAUN ABC 3 Diciembre 2004

EL Gobierno y sus socios están sufriendo el ataque de quienes denuncian que el famoso talante bueno y nuevo que prometió Rodríguez Zapatero se ha convertido rápidamente en el sectarismo malo y viejo de la izquierda de siempre. Aclaremos la confusión: en realidad, lo que sucedió fue que Zapatero, con las prisas de su inesperado encumbramiento, olvidó aclarar que eso del talante es asimétrico, porque se reserva a quienes sean progresistas.

Esta asimetría, conviene subrayar, es cualquier cosa menos novedosa y sólo los ingenuos deberían sorprenderse. La izquierda se cree honrada monopolista del eficaz y genuino servicio a los intereses populares. Además, es sabia y conoce las leyes de la historia: por eso se autodenomina «progresista», porque sabe que donde está ella está el progreso. En consecuencia, los que no la secundan son en principio gente sospechosa. Si encima resulta que tienen la osadía de ganar las elecciones o de plantarles cara, dejan de ser sospechosos para pasar a ser directamente culpables.

Podría poner innumerables ejemplos, pero ayer Pérez Rubalcaba brindó él solito dos maravillosos. Dijo muy serio que la descarada manipulación gubernamental en torno a la reforma del Consejo General del Poder Judicial era «en beneficio de todos los ciudadanos». Nada impresionado con esta falsedad -hija del narcisismo conforme al cual lo que es bueno para el PSOE es bueno para el pueblo-, el impar portavoz aseguró que el PP se resistía a aceptar el resultado electoral. No pareció en absoluto afectado por el hecho de que durante ocho años los socialistas no aceptaron que gobernara el PP, y los pasaron denunciando la «baja calidad democrática» que entonces aquejaba a la patria afligida; un preclaro líder de la prensa correcta llegó a hablar de «fundamentalismo democrático», nada menos. En cambio, todo lo que haga la izquierda para lograr el poder -con destreza o inescrupulosidad- estará bien por definición.

La derecha no ha entendido el papel que le asigna cariñosamente el progresismo: silencio y obediencia, como corresponde a gentes de mala índole que lo que en el fondo deberían hacer es pedir perdón todo el rato por todo. Si cumple ese papel, Mariano Rajoy será tan bien tratado por Zapatero como Fraga lo fue por González. Pero si se atreve a levantar la voz y a oponerse, entonces se esfumará la sonrisa beatífica del leonés, dejará de «desearle suerte», y su intolerancia no conocerá límites. Esta semana ya vimos de lo que son capaces si se les contraría: fue censurada la COPE en el viaje de Moratinos. Y será muy censurado Rajoy si se desmanda: le caerán todos los calificativos que le cayeron a Aznar.

Hablando de Aznar y del talante asimétrico, fue notable lo de López Aguilar, seriamente preocupado por la «crispación» en el PP, y sin decir una palabra sobre su cordial correligionario Perales, que llamó a Aznar «matón», expresión, por cierto, que nadie en la izquierda osó utilizar para referirse a los que acosaron las sedes del PP el 13 de marzo.

Polémica reforma judicial
Editorial La Razón 3 Diciembre 2004

Los políticos españoles se están acostumbrando últimamente a llevar a los ciudadanos de sobresalto en sobresalto, en una ambiente de crispación que no sólo no parece remitir, sino que va en aumento. El penúltimo episodio ha sido la polémica reforma judicial que, contra viento y marea, pretende sacar adelante el Gobierno, pese a las serias dudas que hay sobre la legalidad de los pasos que está dando. Resulta, desde luego, poco reconfortante ver que un Ejecutivo está dispuesto incluso a saltarse el reglamento con tal de aprobar una ley que, teóricamente, tiene como objetivo garantizar un más leal cumplimiento de la Justicia.

El espectáculo que se vivió ayer en el Congreso de los Diputados, y que se saldó con la decisión de aprobar mediante tramitación directa y lectura única la controvertida reforma judicial del Gobierno –después de que el PP abandonara el hemiciclo en señal de protesta–, no deja en buen lugar a casi nadie, y mucho menos al Gobierno. Como se ha encargado de resaltar el PP, la actuación de ayer viene precedida de cuatro errores en su procedimiento: el texto remitido de nuevo por el Ejecutivo no cuenta con un informe del Consejo General del Poder Judicial, como es preceptivo; se ha incumplido el plazo de 48 horas para convocar un pleno; se ha alterado el orden del día sin contar con la unanimidad de los grupos; y no se ha publicado el texto en el Boletín Oficial de las Cortes con el tiempo suficiente. Frente a estas sombras, el PSOE se defiende asegurando que el reglamento de la Cámara ampara y legitima la actuación de su grupo. Aún admitiendo que este reglamento, como cualquier normativa legal, admita distintas interpretaciones, no parece de recibo que el Partido Socialista quiera aprobar a toda costa un texto de capital importancia con tantas dudas sobre la mesa y con el único respaldo de los grupos que le apoyan y algún que otro recoveco legal.

Es más, en contra del texto que se votará el próximo jueves, que permitirá modificar la mayoría necesaria para nombrar jueces, se ha manifestado ya el presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, Francisco José Hernando, para quien la reforma no está justificada porque hasta ahora «siempre se ha prestado atención a todas las sensibilidades que hay en la carrera judicial».

Por todo ello resulta complicado justificar la actuación de un gobierno que pretende arreglar el desaguisado que causaron los diputados de su propio partido –el primer texto fue rechazado por la ausencia de 18 de ellos– intentando por todos los medios saltarse el Reglamento de la Cámara, convocando un Consejo de Ministros «sorpresa» el lunes con la Ley como único punto y tramitando el texto en el Congreso con el menor debate posible.

EL ESPERPENTO POLÍTICO ESTÁ SERVIDO
LUIS IGNACIO PARADA ABC 3 Diciembre 2004

DICEN los diccionarios que esperpento es cualquier hecho grotesco o desatinado o cualquier cosa notable por su fealdad, desaliño o mala traza. A finales del siglo XIX y principios del XX, Ramón del Valle-Inclán practicó genialmente la deformación sistemática de la realidad recargando sus rasgos grotescos. El esperpento valleinclaniano, sin embargo, fue capaz de denunciar la realidad española con un lenguaje distinto en el que se mezclaban la tragedia y la farsa, la comedia y la sátira. Sus personajes gesticulan en el vacío, reducidos a la categoría de cosas, animales o símbolos. La radicalidad de los planteamientos saca a los seres de ficción del mundo de la racionalidad y los convierte en piezas del museo de los horrores.

Hoy lo esperpéntico se ha extendido hasta la política. Y la mayor parte de los personajes, cualquiera que sea el partido al que pertenezcan, deforman la realidad, desdibujan los escenarios, sobreactúan como muñecos de guiñol, mezclan el sarcasmo, la perfidia y la crueldad con los celos, la envidia, la venganza y el ansia de destrucción del adversario. Llevábamos muchos meses de lanzamiento de ideas sin pies ni cabeza, de historias bufas, de discursos ridículos magnificados por protagonistas, figurantes y corifeos. Pero hasta ayer no habían coincidido dos hechos tan deformadores de la realidad, tan esperpénticos como la aprobación «manu militari» por el pleno del Congreso de la tramitación directa y en lectura única de la reforma del sistema de elección de los miembros del Consejo General del Poder Judicial, mientras los diputados populares abandonaban el hemiciclo, y las palabras de Mariano Rajoy quien, intentando recuperar protagonismo, soltó ayer que hacer una reforma constitucional con este caballero (Zapatero) es como pedirle a un leñador que te corte las uñas con un hacha. A ver, Valle Inclán, espabila que te están saliendo imitadores.

ETA y Al Qaeda
Izquierda y terrorismo
Fernando R. Genovés Libertad Digital 3 Diciembre 2004

El compromiso de los intelectuales de izquierda (valga la redundancia) en estos últimos tiempos está en una situación de lo más comprometida. Ciertamente, hay movimientos de rectificación o, como todavía les gusta decir a algunos, de “autocrítica”. Pero, la mayor parte de sus miembros sigue atado – rehén – tanto de rancios hábitos y tercas adhesiones como de prejuicios y porfías de difícil curación. Ahí quedan para la eternidad el antiamericanismo, el antisemitismo, el anticlericalismo. Y su crónica ambigüedad ante el Terrorismo.

Las situaciones especialmente dramáticas y de máxima tensión suelen poner a las personas y a las cosas en su sitio, o a tener que encontrarlo a toda prisa. Es en las situaciones límite donde nos jugamos nuestro ser y nuestro destino. No invoco circunstancias deseables. Tampoco sería juicioso pretenderlas con el fin de examinar y evaluar virtuales o previsibles resultados. Hablo de aquellos acontecimientos y sucesos extraordinarios que nos sobrevienen, provocando que cada uno se ponga en su lugar, y no en el del otro, como es común sostener desde una tópica y ordinaria óptica moral de debilidad de la voluntad y huida de la responsabilidad personal (la única que en rigor existe y cuenta). Todo esto concurre a propósito del fenómeno terrorista, pues esto buscan y pretenden a los agentes del terror: reventar construcciones, destripar vidas humanas, desarticular voluntades. Consecuencias: la gente se dispersa y huye despavorida, aterrorizada, y muchos de los que tendrían que actuar y pensar al respecto –digamos, los políticos y los intelectuales- se dividen y dispersan en una nube de opiniones.

Hay lugares comunes demasiado conocidos para acercarse a este caso, o, en realidad, para escapar de él: que si el tema es muy complejo y remite a muchas causas; que hay que afrontar el problema con serenidad –dicho esto, general y tranquilamente, por quienes no están amenazados ni en peligro real-; que es preciso buscar consensos, diálogos, alianza de civilizaciones; que si esto y si lo otro, y lo de más Alá. Llama poderosamente la atención en estos discursos sin método la justificación de los intelectuales de izquierda sobre el terrorismo, no tanto sobre el fenómeno en sí, sino sobre su interpretación y actitud ante el mismo. En estos últimos años el panorama es de lo más esclarecedor, amén de aterrador. Véase, principalmente, las reacciones ante los atentados del 11-S y los del 11-M en la comunidad ideal de pensamiento y comunicación que representan las cabezas pensantes políticamente correctas de nuestro país. Y repárese en un motivo recurrente de amplios efectos, a saber: que no todos los terrorismos son iguales ni vienen a ser lo mismo.

Tal posición es, en efecto, llamativa, pero además resulta inaudita y pasmosa cuando proviene de personas que están “comprometidas” contra un determinado tipo de terrorismo, y sólo sobre tal tipo parece que tienen las cosas muy claras. Las vacilaciones, matices y puntualizaciones asoman cuando se trata de afrontar otros terrorismos, motivo por el cual no tienen más remedio que ser “otros”. Dejemos en la margen izquierda a la sección de intelectuales revolucionarios que justifican el terrorismo sin más y se quedan tan frescos: que ensalzan a Castro y Chávez, que añoran a Lenin y al Che, que siguen el rastro de Bloch, Adorno, Sartre y Schmitt, y bailan con los lobos sobre las tumbas de las víctimas, sea en Maniatan o en Madrid. Alejémonos del aire viciado que respiran, y aproximémonos a las vecinas arenas movedizas y suelos resbaladizos, allí donde se mueven, se balancean y chapotean pensadores que son, por ejemplo, radicalmente contrarios al terrorismo de ETA, que no tiene causa ni pase, pero que titubean a la hora de señalar y oponerse al “terrorismo internacional”.

Este síndrome puede percibirse como una auténtica particularidad diferencial en la comunidad intelectual vasca de izquierdas. Algunos de sus veteranos componentes han tenido el coraje de dar un paso al frente, hacia la libertad y la independencia de criterio, dejando atrás subordinaciones y esclavizantes lealtades, abrazos del oso y amigotes del alma, iniciando una nueva vida y cambiando en no pocos casos de lugar de trabajo y residencia. Para la izquierda cañón, he aquí a los renegados y traidores, peores que los fascistas de toda la vida... Para la izquierda recalcitrante, pero de rostro humano, representan más bien el espejo en donde no quieren mirarse por propia vergüenza. Y como son muy leídos y versados, tienen explicaciones para todos los gustos, aunque no nos engañan: “Como consecuencia de ello, muchos que se consideran infinitamente por encima de las aberraciones del nazismo y que odian sinceramente todas sus manifestaciones se afanan a su vez por ideales cuyo triunfo conduciría directamente a la tiranía aborrecida” (F. A. Hayek). Ciertamente, los caminos de la servidumbre y la obediencia son inmensos, mas no inescrutables. Simplemente ofrecen distintos síntomas de una misma anomalía.

Como consecuencia de ello, hoy cuando a muchos que se dicen antinacionalistas vascos les demandas un pronunciamiento sobre el nacionalismo e independentismo catalán, entonces titubean y confiesan no conocer in extenso y de cerca dicho asunto. O cuando les exhortas a que se critiquen sin contemplaciones el terrorismo palestino, chiíta o sunita, entonces sudan y silban, pues aquello les pilla descolocados; retroceden aduciendo que ellos no son expertos en “terrorismo en general”, sólo en terrorismo etarra. El terrorismo de ETA no tendría perdón, pero el de Al Qaeda sí tendría causas. Demasiadas reservas.

- Pero, oiga, ¿en qué son diferentes?
- El terrorismo etarra tiene un entramado civil –no cívico, ¿eh?- que lo justifica y escuda; actúa con un fin político y aspira a alterar instituciones, a inmiscuirse e influir en procesos electorales; asesina selectiva y no indiscriminadamente; y, en fin, representa un peligro real y cercano.

- Pero, escúcheme, ¿el terrorismo islamista no tiene asimismo en nuestro país partidarios y grupos de apoyo?; ¿no ha dado pie a un brusco cambio de Gobierno en España y a un cambio radical en la política exterior española?; ¿qué pasa con la colaboración entre organizaciones terroristas que a menudo están a partir un piñón?; ¿qué hay de Hipercor?; ¿es que Avilés y Marruecos no están a tiro de piedra?

- Ah, yo no entiendo mucho de eso. Pero, mañana tenemos manifestación en San Sebastián contra el Plan Ibarreche.
- Pero, dígame, ¿cómo puede estar uno con la lucha antiterrorista en el País Vasco y no en Manhattan, Irak o Israel?
Ah, amigos míos, no hay amigos. Todo es muy complejo. Fundido en negro y fin del diálogo.

BRINDO CON CAVA POR MADRID 2012
Por Carlos HERRERA ABC 3 Diciembre 2004

EL alcalde de Sevilla, Sánchez Monteseirín, ha tenido el acierto y el gesto de generosidad de invitar al de Madrid a exhibir publicidad de la candidatura de su ciudad a los Juegos Olímpicos en las gradas del estadio en el que se va a disputar la final de la Copa Davis. Ello es especialmente digno de aplauso si se recuerda que Sevilla era candidata a la primera criba olímpica y que fue apartada de la carrera en beneficio de la capital. Bien. Hoy, aquí abajo, el público sevillano estará al lado de aquellos que aspiran a ser centro del mundo durante quince días y apoyará sin fisuras el nombre de Madrid. Sin doblez. Sin esperar nada a cambio.

Contrasta esta postura con la bochornosa actitud que sostuvo el de siempre, Carod-Rovira, en cuanto tuvo ocasión de hablar de lo que nos espera el año 2012 o la que sostuvo el lamentable Laporta, presidente disparatado del Fútbol Club Barcelona. Para alipori de los muchos catalanes que no tienen nada en contra de que los deportistas de medio mundo corran en el estadio de La Peineta, los independentistas han llegado hasta el hueso de su discurso desacreditativo: ya no han desconsiderado a sus oponentes políticos o a la etérea nación que creen que tienen delante; ahora, sin más, saliendo del último armario que les quedaba para disimular su desafección, han disparado directamente a la población. No a los Juegos de Madrid. Lo han querido matizar después pero han dicho eso: Laporta, incluso ha llegado a exponer la imagen de su club -puesto al servicio infame de la causa- y ha impedido que sus jugadores porten enseña alguna a favor de la convocatoria madrileña. Eso, como sabemos, no ocurrió cuando Barcelona optaba a los Juegos del 92, tiempo aquél en el que todo el país apoyó de forma entusiasta la candidatura. No quiero ni imaginar lo que hubiese ocurrido, lo que se hubiese dicho y lo que se hubiese hecho en el caso de haberse tomado una postura parecida a ésa doce años antes. ¡Para qué hubieran querido más!

Como consecuencia del insulto personal que los Carod y los Laporta han proferido con ese desagrado tan propio del independentismo, se ha puesto en marcha una campaña de «justicia rápida» en la que, como casi siempre, pagan justos por pecadores. «Si Carod quiere boicot, tendrá boicot: nada de cava catalán estas navidades», dice el mensaje que llega a través del teléfono o mediante el correo electrónico. Algunos, relamiéndose de gusto, ya se frotan las manos pensando en las montañas de botellas acumuladas en las tiendas sin que nadie las compre y en el desespero de los bodegueros catalanes viendo caer sus beneficios hasta el límite del cierre empresarial. Madre mía. La reacción, bastante infantil según unos, desproporcionada según otros, ajustada bíblicamente al ojo que más duele según los de más allá, tiene mucho de perversa. Suponen los partidarios del castigo que, de esta forma, doliéndose en las ganancias, los empresarios catalanes presionarán a todos estos chorras para que se dejen de tonterías y entiendan de una vez que con las cosas de comer no se juega. Tengo mis dudas, pero en fin. Los empresarios catalanes que hacen negocio en España entera no tienen la culpa -parece obvio- de lo que sueltan por esa boca los mentados sujetos, con lo que el castigo no parece justo. Si no queremos que otros jueguen con nuestras cosas de comer, tampoco juguemos nosotros, porque a la hora de perder, perdemos todos. Los empresarios de aquella Comunidad saben que el negocio está en el resto del país y bajo ningún concepto acarician ninguna aventura absurda como la de estos dos personajes. Dejémosles en paz. Y exijamos que todos hagan como en Sevilla: brindemos con cava por Madrid 2012.     www.carlosherrera.com

Las tragaderas de ZP
Ignacio Villa Libertad Digital 3 Diciembre 2004

¿Qué tragaderas tiene Zapatero?, ¿hasta donde está dispuesto a llegar el presidente del Gobierno? Estos son los poderes de Zapatero. Estos son los socios que ha elegido y que mantiene sin ningún escrúpulo. La última machada de Esquerra Republicana en el Congreso de los Diputados ya no sorprende a nadie. Ahora le toca el turno al Ejército y a la Constitución, mañana tendremos otra ocurrencia y la semana próxima nos llegará otro buen ramillete de historias. Ya conocemos todos a Esquerra y su forma de hacer política; un auténtico peligro para el interés general de los ciudadanos.

Esquerra Republicana se mueve en una dinámica visionaria y marginal, con esta estrategia toda su obsesión es hacer ruido y más ruido. Su actuación esta siempre impregnada por la irresponsabilidad y por la inestabilidad. ¿Se figuran un Gobierno catalán con un presidente de Esquerra? Mejor ni pensarlo, mejor ni imaginarlo.

Donde ahora surgen los interrogantes no son en el partido independentista, sino en el Palacio de la Moncloa. ¿Qué tragaderas tiene Zapatero?, ¿hasta donde está dispuesto a llegar el presidente del Gobierno?, ¿qué límite de desvarío se ha impuesto el Gobierno socialista?, ¿cuál es la frontera para la barbaridad? Al final, la ambigüedad y la falta de carácter del presidente Zapatero está abriendo las puertas a las tropelías de sus socios de Gobierno.

Las estupideces de Esquerra forman parte del paisaje político cotidiano. Lo que no es de recibo es la incapacidad de Zapatero y de su Gobierno para sacudirse las propuestas de los republicanos catalanes. Es cada vez más preocupante lo que está pasando. Esquerra airea a los cuatro vientos la última y Zapatero asustado y huidizo mira hacia otra parte como sí aquí no pasara nada. Definitivamente, es incapaz de dar un simple golpe en la mesa.

PSOE
Comprensible crispación
Agapito Maestre Libertad Digital 3 Diciembre 2004

Los dirigentes del PSOE, sus militantes y votantes tienen sobradas razones para estar crispados, tensos, rígidos, en fin, al borde de un ataque de nervios. Pues el cuerpo, aunque esté preparado por el entrenamiento, como es el caso del cuerpo socialista, acaba pagando las tensiones acumuladas durante meses y años. Movilizaciones contra el PP por cualquier motivo irracional terminan pasando factura. Agotan las acciones de Gobierno contra las libertades ciudadanas. La aprobación de leyes sin respetar los procedimientos democráticos tiene que ser agotador. Incluso el cuerpo más curtido termina rindiéndose, si le falta cabeza, cerebro, idea para dosificar las sobrecargas de los esfuerzos exagerados. Ganar unas elecciones con 193 muertos presentes, con la moral de los españoles por los suelos, con las sedes del PP atacadas, sus lideres criminalizados por los militantes socialistas tiene que ser, sin duda alguna, terrible para el cuerpo socialista.

No me extraña que quieran vivir relajados. No me extraña que cualquier día los Plenos parlamentarios los trasladen a una sauna o a un sanatorio de relax. No me extraña que sueñen hedonísticamente con retirarse a una isla caribeña cada vez que son preguntados por algún detalle insignificante. Bastó que llegara Aznar a la Comisión del 11-M dispuesto a contestar todas las preguntas para que le entrara el canguelo al corpachón socialista. Fue suficiente oír el discurso políticamente genuino de un Aznar relajado, tranquilo, orgulloso de haber representado con lealtad a su nación para que el corpachón socialista balbuceará a través de su entrenador: "Me crispa verle tan tranquilo". Les crispa, en efecto, que Aznar les diga con la tranquilidad del justo: "Investiguen quién es el responsable intelectual de la masacre". Investiguen porque los asesinos no están en desiertos lejanos. Están cerca. Muy cerca.

Luego están los que responsabilizan al PP de la crispación del PSOE. Son los esclavos de los ideólogos de imperio prisaico. Nada. Son charlatanes que hacen estremecerse a los ciudadanos libres no porque mientan, injurien y calumnien, sino porque ya nadie con sensibilidad cree sus engaños.

Los alientos de la historia
JOSEBA ARREGI El Correo  3 Diciembre 2004

No es inusual escuchar, en referencia a algunos políticos, que pretenden pasar a la Historia, que pretenden encontrar un lugar en los libros de Historia. La referencia acostumbra a ser crítica en general, aunque no tenga por qué serlo a priori. El último ejemplo de ese tipo de opiniones se ha podido ver después de la reelección de George W. Bush, de quien algunos han escrito que en este segundo mandato puede tener la tentación de dejar su huella en la historia de EE UU acometiendo, en paralelo a su política exterior ya conocida, profundas reformas en la política interna, especialmente en cuestiones que afectan a los sistemas de seguridad social y de pensiones.

Creo que el hálito de la Historia está siempre presente en la actuación de los políticos, no sólo en algunos casos. También en estos momentos en los que, a pesar del voluntarismo de determinada izquierda, no es nada fácil encontrar criterios que sirvan para catalogar la política, para diferenciar las políticas, para ubicarlas en la geografía tradicional de derecha e izquierda, especialmente si nos acostumbramos a medir las políticas en el rasero de sus consecuencias, y no en el imaginario de sus intenciones. Todo político quiere cambiar una historia anterior, corregir una tendencia histórica anterior, introducir algún cambio significativo en la marcha de las cosas públicas.

Y en caso de que no se consiga el cambio apetecido, la consecuencia efectiva que garantiza un lugar al sol de los libros de Historia, entonces el esfuerzo de los políticos va dirigido a reescribir la Historia. A veces la relación de los políticos con la Historia se puede constatar más en sus esfuerzos por reescribir la Historia, pasada o más frecuentemente reciente, que en asumir la responsabilidad de decisiones que realmente pudieran suponer cambios históricos. La Historia y sus posibilidades de reinterpretación dan para mucho.

Ciñéndonos a nuestra pequeña política vasca, pequeña por sí misma pero agrandada para nosotros por lo difícil y complicada que la hacemos o la hacen por un lado el terrorismo y por otro los políticos, hemos podido leer no hace mucho una afirmación del lehendakari Ibarretxe diciendo que el fin de ETA está cerca. Lo afirma el mismo Ibarretxe que este pasado verano aseguraba que el plan que lleva su nombre era necesario porque no nos podíamos resignar a que la siguiente generación de vascos tuviera que vivir con el terrorismo de ETA. Lo dice el mismo Ibarretxe que no hace tantos años salió elegido lehendakari también con los votos de Batasuna en época de tregua de ETA, de una Batasuna que no condenaba la violencia, ni aunque ETA rompiera la tregua con todas las consecuencias en víctimas que conocemos.

Si Ibarretxe y algunos otros políticos nacionalistas fracasaron rotundamente en conquistar un lugar al sol de los libros de Historia con la apuesta del acuerdo de Estella/Lizarra y todo lo que suponía, si fracasaron en su esfuerzo de cambiar la historia de la sociedad vasca acabando con la violencia terrorista y trayendo la paz, fracaso todavía muy presente en sus consecuencias en la política vasca, ahora el lehendakari trata de compensar aquel fracaso reescribiendo la historia: afirmando ahora que el fin de ETA está cerca pretende dar la impresión de que esa cercanía algo le debe a la acción política del lehendakari, del Gobierno vasco y del nacionalismo, aunque no hace ni siquiera seis meses el discurso del fin cercano de ETA no formara parte del horizonte mental de quien ahora pretende apropiarse de él.

Es cierto que el fin de ETA puede estar cerca. De la misma forma que nunca ha sido cierto que el fin de ETA dependía de la aprobación del plan Ibarretxe. De la misma forma que nunca fue cierto que para acabar con ETA era preciso abordar negociaciones con los terroristas, ceder en alguna de sus pretensiones -como decían algunos líderes nacionalistas en los tiempos previos a Estella/Lizarra: no os engañéis; la paz sólo se puede obtener asumiendo el principio de la autodeterminación y la territorialidad de Euskal Herria-.

Si es cierto ahora que ETA puede estar cerca de su fin, es de justicia afirmar al mismo tiempo que eso es así a pesar de no haber creído nunca el nacionalismo que esta situación iba a ser posible sólo gracias a la actuación del Estado de Derecho con todos sus poderes legítimos. Si es cierto que el fin de ETA puede estar cerca, dicho sea con todas las cautelas oportunas, ello se debe a que algunos políticos, no los nacionalistas, dieron el paso de firmar un pacto político, un Pacto de Estado por las libertades y contra el terrorismo. La posible cercanía del fin de ETA se debe a una actuación cada vez más profesional y de mayor cooperación internacional del trabajo policial, de la vía policial tan denostada por el nacionalismo gobernante. La posible cercanía del fin de ETA se debe a la actuación del poder judicial, también tan criticado, alguna vez incluso con alguna razón, por el nacionalismo gobernante. La certeza de que se ha acabado el mito de la imbatibilidad de ETA se debe a la actuación consecuente, aun reconociendo que más de una vez con aprovechamiento partidista, de los gobiernos de Aznar. Se debe, en fin a la intuición del hoy presidente Rodríguez Zapatero como líder entonces de la oposición. Y se debe a la ilegalización de Batasuna.

Y en todo ese proceso que ha conducido a la posible cercanía del fin de ETA, que ha conducido a que la mayoría de la ciudadanía vasca haya interiorizado el derrumbe del mito de la imbatibilidad de ETA, elemento capital en su debilidad, el nacionalismo gobernante ha estado clamorosamente ausente. Durante todo ese proceso el nacionalismo gobernante no ha variado ni un ápice su discurso de que el fin de ETA sólo sería posible por vías políticas, no policiales, queriendo decir que sería necesaria alguna negociación política, la aceptación de algunos de los elementos del proyecto político de ETA. Hasta este mismo verano, en el que, como ya he señalado, el lehendakari afirmaba que su plan era necesario para acabar con el terrorismo, para que las futuras generaciones de vascos pudieran vivir en paz. ¿Qué ha cambiado para el lehendakari Ibarretxe del verano acá, si no ha variado ni su plan ni el discurso del nacionalismo gobernante sobre las vías para alcanzar la paz?

La Historia, toda ella, la más remota, la de más larga duración y la más reciente, es muy débil y muy fuerte al mismo tiempo. Es muy débil porque está expuesta a nuestras interpretaciones y nuestras manipulaciones. Es muy débil porque creemos que podemos hacer con ella lo que nos conviene en función de nuestros intereses presentes. Pero es muy fuerte porque su condicionamiento es tanto más fuerte y menos controlable cuanto más ocultamos su realidad. No por muy tópica hay que dejar de recordar la frase del filósofo estadounidense Santayana: quienes no recuerdan la Historia están condenados a repetirla.

Escribe en algún lugar Hannah Arendt que lo nuevo en la Historia y la mentira tienen la misma raíz: la contingencia histórica. Porque la historia, lo que ha sucedido, no es necesario, podemos mentir sobre ello. Porque lo que ha sucedido, la historia, no es necesario, puede haber algo nuevo en la Historia. Ésa es la fuerza y la debilidad de la Historia. Pero quien entiende que su debilidad es permiso para la falsificación está expuesto a la venganza de la Historia, a tener que repetir lo que no ha querido conocer, lo que ha ocultado, lo que ha falseado.

Se producen novedades en la Historia, es posible entender la Historia como espacio abierto a la libertad, es posible negarse al determinismo histórico -el impulso vital del pensamiento de Isaiah Berlin- porque cada concreción histórica implica abandonar en la oscuridad, hablando metafóricamente, las potencialidades que no se han materializado, pero éstas no desaparecen en la nada. Pueden ser activadas, pueden aparecer como nuevas posibilidades. La condición para ello es que los actores de la Historia estén dispuestos a rendir sus evidencias, a rendir su identidad consabida, a poner, controladamente, a disposición sus esquemas habituales de pensamiento y de comportamiento, como dice Richard Sennet en 'Respect'.

Pero, como afirma el mismo autor, esa renovación de la Historia, esa capacidad de abrir los resquicios de un mundo cerrado para que pueda abrirse paso lo nuevo de la Historia, sólo se completa si lo nuevo posibilita el retorno sobre lo anterior, la vuelta al pasado histórico para retomarlo y asumirlo de forma renovada. Lo nuevo en la Historia siempre es renovación de lo existente, nunca creación 'ex novo': el nihilismo y el totalitarismo se dan la mano, según ellos la creación original sólo es posible desde la destrucción total, mientras que lo nuevo en la Historia es siempre renovación de lo ya existente, transformación de lo histórico.

Dicho sea todo esto con respeto a los vivos, pero sobre todo con el debido respeto a los muertos, a los asesinado por ETA que ya no tienen oportunidad alguna de responder.

La farsa de la crispación
Carmen MARTÍNEZ CASTRO La Razón 3 Diciembre 2004

¡Diablos!¡Qué poco ha durado el espíritu zen de ZP en la vida nacional! ¡Cuán efímeros han sido los efectos balsámicos del cambio de gobierno! Apenas siete meses y hemos vuelto a la bronca perma- nente por culpa del PP y su «aznarización». Obviamente ha sido Aznar el que ha provocado el cabreo de los murcianos sin agua, de los valencianos sin lengua y de los gallegos sin plan de inversiones . Son los socios políticos de Aznar los que reciben como héroes a los amigos de ETA imputados por la justicia y los que aseguran que no apoyarán la candidatura olímpica de Madrid 2012. Es el PP aznarizado el que ha forzado una reforma express de la Ley del Consejo General del Poder Judicial para garantizarse la designación de magistrados afines en tribunales claves.

Es tal la crispación provocada por la derechona que se acumulan, día tras día, los ataques contra sedes de sus rivales políticos. Hasta 400 agresiones se han registrado en las últimas semanas sin que el PP aznarizado haya formulado ni una sola declaración de condena.

Más aún, se ha podido comprobar la participación de algunos dirigentes populares en estos actos de acoso fascistoide, pura crispación facciosa. Ante la gravedad de los hechos se comprende que un dirigente socialista haya llamado a Aznar «matón de la derecha» y que el ministro Moratinos le haya acusado de golpista; aunque la intervención en la asonada venezolana no se ve por ningún lado es indudable su estrategia desestabilizadora aquí en España. Todo está tan claro que sólo queda una duda en el aire: ¿Estamos en vísperas de Navidad o en pleno Carnaval?

Pobre Montesquieu
J. A. ÁLVAREZ GUNDÍN La Razón 3 Diciembre 2004

Cada partido político tiene sus fobias preferidas, que en algunos casos suelen cultivar con tanto mimo como si fueran señas de identidad. En el caso del PSOE, es evidente que exhibe una aversión a Montesquieu tan arraigada que ya forma parte de su código genético. El primero en formularlo públicamente, con ese don de lenguas que le adornaba, fue Alfonso Guerra, cuando a mediados de los 80 proclamó aquello de «Montesquieu ha muerto». Y acto seguido, el Gobierno de González esculpió en mármol una ley del Poder Judicial que sirvió de lápida a la independencia de la Justicia. Pasados veinte años de aquello, el órgano de gobierno de los jueces jamás se ha repuesto del partidismo en que cayó tras los funerales por Montesquieu. Ahora, otro Gobierno del PSOE se dispone a exhumar al padre de la división de poderes, y no precisamente para hacerle la prueba del ADN democrático. Lo que quiere López Aguilar (sin duda el ministro más brillante de ZP) es darle otra vuelta de tuerca a un Poder Judicial que no se resigna y que patalea. Quiere unos jueces dóciles y sensibles a premios y castigos. Para ello cambiarán, otra vez, el sistema de nombramientos el próximo día 9 y es como si echaran mano del electroshock en este largo vuelo sobre el nido del cuco. Si Montesquieu levantara la cabeza, lo lobotomizaban.

Kofi Annan
Fondos reservados
José María Marco Libertad Digital 3 Diciembre 2004

Desde hace siete meses, una comisión bipartidista del Senado norteamericano viene investigando minuciosamente, no al modo en que lo hacen las comisiones del Parlamento español, el programa Petróleos por Alimentos. El primer resultado tangible es que el Presidente de la Comisión, el senador Norm Coleman, acaba de pedir públicamente la dimisión de Kofi Annan.

El programa Petróleo por Alimentos fue puesto en marcha por la ONU para evitar en lo posible que las sanciones impuestas a Irak por las propias Naciones Unidas perjudicaran a los iraquíes. Bajo control directo de la ONU, las autoridades iraquíes podían comprar alimentos o productos necesarios para la supervivencia de la población a cambio de petróleo.

Sadam Hussein consiguió pervertir de arriba abajo la naturaleza del programa. Adquiría productos baratos, muchas veces inservibles, y los pagaba, con petróleo, a un precio muy superior al que hubieran costado normalmente. Una vez fuera de Irak el petróleo se revendía y una parte del beneficio conseguido iba a parar a cuentas corrientes que han tenido usos muy diversos. Los fondos sustraídos suman 21.000 millones de dólares y constituye una de las grandes estafas de la historia de la humanidad. El programa se puso en marcha poco antes de la llegada de Kofi Annan a la Secretaría General de la ONU y se ha desarrollado casi íntegramente durante su mandato.

El dinero así recaudado tuvo varios destinos. Las cuentas de Sadam Hussein, su familia y allegados, en primer lugar, que se lucraban a costa del pueblo iraquí, al que debía ir destinada esa ayuda.

En segundo lugar, también recibieron fondos importantes funcionarios y políticos franceses, rusos y chinos, entre otros, probablemente también españoles. Ahora sabemos definitivamente que la oposición a la intervención en Irak no tuvo por motivos únicos, y tal vez ni siquiera principales, el pacifismo o el antiamericanismo. La gente que salió a la calle en 2003 lo hizo siguiendo a personas y organizaciones que, algunas de ellas al menos, estaban cobrando de Sadam Hussein. Irremediablemente, se irán sabiendo los nombres. Como en otros casos, también aquí se acabará sabiendo quién se disfrazó de pacifista en aquellos meses, y por qué.

El dinero sirvió además para financiar a varias organizaciones terroristas. Hay pruebas de las transferencias y se conoce el mecanismo, aunque no la suma total que fue a parar a los terroristas. Es muy posible que los "insurgentes" que hoy intentan aterrorizar a la población iraquí para evitar las elecciones lo estén haciendo gracias al dinero del programa Petróleo por Alimentos. También es posible que algunos de quienes argumentaban entonces que el terrorismo aumentaría a causa de la intervención supieran, o al menos sospecharan, que con ese mismo dinero que ellos estaban recibiendo se estaba financiando a los terroristas que se encargarían de cumplir aquella profecía, que ahora más que nunca parece una amenaza.

Hay más. El dinero sirvió también para facilitar las cosas dentro de la ONU. Está comprobado que el propio supervisor del programa, nombrado por Kofi Annan, recibió dinero de Sadam Hussein. También se sabe ya que el hijo de Kofi Annan ha recibido dinero (más del que inicialmente admitió) de una empresa suiza contratada por la ONU para supervisar las ventas de petróleo iraquí.

Kofi Annan no sólo no se enteró de nada, sino que ha puesto y sigue poniendo todos los obstáculos posibles para evitar la investigación. Por muy estruendoso –y escandaloso– que sea el silencio que ha rodeado a este asunto, Kofi Annan ya no puede dejar de asumir sus responsabilidades. Queda por ver cómo se defiende, qué lealtades –también sospechosas a partir de ahora- consigue suscitar y si está dispuesto a que su descrédito suponga un paso más en el descrédito de la organización que ha presidido, tan desgraciadamente para ella, para el mundo entero y en particular para el desdichado pueblo iraquí.

¿Más Kofi?
No, gracias
GEES Libertad Digital 3 Diciembre 2004

Si Kofi Annan fuera honesto, debería dimitir; si no lo es, debería ser cesado de inmediato Si Kofi Annan fuera honesto, debería dimitir; si no lo es, debería ser cesado de inmediato. Los datos que se están aireando sobre su pésima gestión del programa de la ONU con Irak "Petróleo por Alimentos" le coloca en el punto de mira de lo quede que sea el mayor caso de corrupción conocido en las Naciones Unidas. Es muy grave que su hijo Kojo, estuviera a sueldo de Cotecna durante años, recibiendo unos 2.500 dólares al mes por no hacer nada excepto salvaguardar la concesión de la ONU a Cotecna como única empresa encargada de vigilar el cumplimiento del embargo internacional a Irak.

La cosa funcionaba así: A Irak se le permitía gastarse en determinados bienes y equipos el dinero que sacaba de vender su petróleo a través del programa de la ONU, pero la avidez y la necesidad de Sadam en obtener fondos al margen del control impuesto por la ONU, le llevó a idear un sistema de abuso sistemático del esquema puesto en pie por el secretariado general de Annan: Exigía a las empresas vendedoras que falsificaran las facturas, inflando las cifras de ventas de tal forma que Sadam pagara más de lo que recibía. La diferencia entre lo real y lo ficticio luego tenía que ser ingresada en cuentas del propio Sadam en el extranjero. Vamos, que si una empresa X vendía, por ejemplo, 100 toneladas de tubos para la conducción de petróleo, decía que enviaba 110, facturaba 110 y el dinero recibido por esas 10 toneladas inexistentes se lo giraba a Sadam a Suiza, Siria o el Líbano. Y ahí entra Cotecna. Cotecna era la responsable de certificar que las facturas coincidían con la carga recibida en Irak, de tal forma que en esos envíos no se produjera un fraude o se violaran los límites permitidos por la ONU. Cotecna nunca elevó expediente alguno sobre irregularidades en los manifiestos de carga, sellando que todo se producía conforme a la ley. Hoy, tras el minucioso estudios de los papeles capturados tras el derrocamiento de Sadam sabemos que desde 1998 Sadam sistematizó y generalizó este sistema corrupto. Y parte integral de esta red de corrupción era Cotecna sobre la que recaen serias sospechas de haber recibido pagos ilegales por parte de Sadam y el mismo hijo de Kofi Annan.

Que un padre no quiera ver o admitir "las debilidades" de un hijo puede que sea un instinto natural. Pero es que hubo mucha más corrupción del programa "Petróleo por Alimentos" que sólo puede comprenderse desde una absoluta ineficiencia del secretariado de la ONU o, lo que es peor, por su connivencia con la corrupción de Sadam. El enriquecimiento de éste a través de la manipulación del precio del barril del crudo es sencillamente escandalosa y tan burda que no es posible que la gente que respondía a Annan no lo haya detectado. Es más, si se acaba comprobando la acusación de que el máximo responsable del programa, nombrado directa y personalmente por el actual secretario general de la ONU, había recibido vales de petróleo iraquí como pago a sus servicios, la corrupción sería aún peor de lo imaginado hasta ahora.

Por último, la defensa de Annan de su hijo, puede entenderse. Pero la política de obstrucción sistemática ante las investigaciones del Senado americano exceden con mucho lo comprensible y se acerca mucho a lo que se podría penar como encubrimiento. Por todo ello Kofi Annan no puede contar más con la confianza de los miembros de la institución que representa. Hay demasiados escándalos en su contra. Lo mejor para él y para el bien de la ONU es que se vaya cuanto antes, aunque haya que forzarle para ello.        GEES, Grupo de Estudios Estratégicos

Río Cabe
Al-Queda: ¡qué mal queda!
Serafín Fanjul Libertad Digital 3 Diciembre 2004

Es obvio que ni los periodistas ni los profesionales de cualquier otro ramo tienen la obligación de conocer todos los idiomas, ni siquiera la mayor parte de los más extendidos y significativos que, hoy por hoy, son más de una docena, aunque entre ellos sobresalga el inglés por razones de innecesaria explicación. Sin embargo, la extensión de los contactos, de la comunicación a gran escala, ha producido una globalización de onomásticas y topónimos con frecuencia mal oídos y peor reproducidos por los profesionales de la información. Un cosmopolitismo postizo de gentes que, con suerte, sólo conocen su propia lengua, se ha apoderado de los medios, terreno fácil para adornarse con plumas inmerecidas simulando, hasta inconscientemente, estar dotados de conocimientos de que, en realidad, se carece: es resultón, moderno, nuevo y progre, pronunciar –más o menos– a la inglesa cualquier vocablo extraño y pertenezca a la lengua que pertenezca.

Pero el Espíritu Santo no sopló el don de lenguas sobre nuestra tierra y, más que lograr ese efecto, el que suele seguirse más bien es el de ridículo, cursilería, metedura de pata, aunque –piensan los fautores– los oyentes no se enteran de nada y qué más da. Pero a veces se enteran; y si buscamos la excelencia y el trabajo bien hecho no parece demasía esperar que presentadores de TV o locutores de radio no se equivoquen, al menos, por meterse en camisas de once varas y alardear de lo que ignoran. Y hasta qué punto. La norma, o más bien actitud, que proponemos es bastante prudente y humilde –y creemos– sensata: pronunciar los nombres extranjeros como tales cuando se conozca con seguridad el idioma original y atenerse a la fonética y ortografía del español cuando no. Así no se presumirá de políglotas pero tampoco se cometerán errores y todos sabremos qué está pronunciando el busto parlante.

Pero no : políticos, periodistas o habladores varios entablan arriscadas carreras de sacos por fingir –con gran desparpajo, eso sí– una soltura inexistente. Quizás lenguas germánicas como alemán, holandés o flamenco, por su similitud aparente o real con el inglés, sean las más castigadas al multiplicarse los Ualjein por Waldheim, Píter por Peter o Güili por Willy, aunque si se limitaran a la estricta fonética de lo que ven escrito incluso se aproximarían más al original. Por fortuna, se mantienen ciertos nombres acuñados por el uso en castellano como Munich, Colonia o Aquisgrán, si bien se han perdido Bamberga por Bamberg, Ratisbona por Regensburg o Mastrique por Maastricht. Y tampoco el francés se salva de la quema: he llegado a oír, muy a la inglesa, llamar La Bendí (sic) al departamento francés de La Vendée. No quiero imaginar las convulsiones de los vecinos transpirenaicos que oyeran esa versión hispana, tan exquisitos como son para los asuntos de su idioma.

En tiempos todavía no muy lejanos se seguía la norma de traducir los nombres de pila que lo permitían, es decir todos los occidentales y cristianos, lo cual afectaba a la mayor parte del intercambio cultural pues su origen era europeo, pero hoy el uso ha consagrado el triunfo de la onomástica de procedencia y nos rechinaría mucho al oído regresar a Guillermo Shakespeare y similares, aunque perviven Jesús de Nazareth, Mahoma, Carlos Marx, Káiser Guillermo o Federico el Grande y un largo etcétera que subsiste apegado a nuestros usos idiomáticos.

En los partes de noticias de nuestra infancia, los locutores, en general, se mantenían en la tónica que proponemos, sin hacer pinitos ni incurrir en el colmo de la ridiculez denominando Flórida (sic) a la Florida de Estados Unidos: ¿Hay quien dé mayor majadería? Pero aparecieron el gallego y el catalán y nos inundó una marea de Yeidas y Musías en boca de castellanoparlantes que no saben pronunciar la /ll/ ni la /x/; y el asunto acabó de pudrirse con la irrupción del árabe, lengua cuya fonética es radicalmente ajena a la del español, con lo cual los dislates se elevaron al cubo porque, al leer en caracteres latinos, se está aplicando la misma tendencia de anglizar palabras que no son inglesas ni francesas: la locutora que lee las noticias de TVE a mediodía –cuyo nombre no tengo el gusto ni el disgusto de recordar– y que es gran especialista en Yeida por Lleida (¿por qué esta cursi no dirá Lérida si lee en castellano?) o en leer un apellido español (Rangel) como Ranyel dándole un aire veneciano o estratosférico, nos deleita en cualquier instante con un divertidísimo Yan Yunes (por Jan Yunes, que es como se dice en árabe y como lo tiene escrito) o Yomeini (por Jomeini) y un largo etcétera acreditativo de su sólida formación filológica y lingüística. Desde que TVE ha recaído en manos socialistas tenemos el circo garantizado y no sólo por Moratinos.

Pero que no decaiga, siempre hay un Plus Ultra, dicho sea con los debidos perdones por utilizar una expresión tan poco a la moda. Bachilleras y petimetres del mundo mundial quedan oscurecidos por G. Llamazares y su Al-Queda, hasta el momento lo mejor que hemos oído en el arte del quiero y no puedo y bien expresivo de las ínfulas culturalistas de este microbio. El pisto grandilocuente y de prosopopeya admonitoria que gasta el doctorcito contribuye a realzar la metedura de gamba, mucho más arriba del corvejón. Dado que en español no existen los fonemas qaf y ‘ayn que porta la palabra al-Qa’ida, mejor es no inventar y limitarse a lo escrito, pero al prócer le dijeron que el diptongo /ai/ se lee /e/ (en francés) y se lo creyó, sacando sus conclusiones, tan atinadas y matizadas como todas las suyas: al-Qa ‘ida es al-Queda. Y andando. Pero en árabe no hay tal diptongo porque en medio de las vocales hay nada menos que un ‘ayn consonántico. El no lo sabe, pero tampoco sabe otras muchas cosas y no por eso se calla.

En fin, pararemos por nuestra parte, sin dejar de pensar que una escuela eficiente resolvería o paliaría estos problemas en buena medida. Una escuela eficiente, algo impensable con un gobierno socialista. Y amigos periodistas: no me hagáis el Llamazares, por favor.

Maragall envía un mapa independentista que impone el catalán
Lo ha hecho llegar a los diputados del Congreso con la exclusión expresa del valenciano
La Generalitat que preside Pasqual Maragall ha enviado a Sus Señorías una carta con un gran mapa adjunto en el que se detalla, con afán didáctico, la diversidad lingüística de la UE. No se reconoce como lengua cooficial el valenciano, sino que su zona de influencia se marca bajo la órbita del catalán.
C. Morodo La Razón 3 Diciembre 2004

Madrid- Esta semana ha llegado a los despachos de los diputados en el Congreso un envío desde la Secretaría de Política Lingüística de la Generalitat de Cataluña. El obsequio es un mapa de grandes proporciones en el que se refleja la diversidad de lenguas que existe en la actual Unión Europea.

En una carta firmada por el secretario de Política Lingüística, Antoni Mir i Fullana, y por el presidente del Consorcio para la Normalización Lingüística, Miguel Pueyo i París, se justifica la iniciativa en el deseo de la Generalitat de contribuir al «análisis científico de la política lingüística», «con la voluntad de difundir el principal patrimonio cultural de la Unión Europea».

En el plano, cada Estado comunitario está diferenciado con un color, y se marcan con números las distintas lenguas que en él se hablan. Con la excepción del caso español, donde se señala con un color diferente toda la zona que se entiende que está bajo la órbita de la lengua catalana, el sueño nacionalista de los llamados «países catalanes»: Cataluña, Comunidad Valenciana y Baleares, además de, curiosamente, una pequeña parcela del sur de Francia (los Pirineos orientales, dentro de la región de Languedoc-Rousillon) y una esquinita de la isla de Cerdeña. En el paquete de lenguas que el Gobierno de Pasqual Maragall reconoce en el territorio español, junto con el castellano, está el aragonés, el vasco, el gallego, el asturiano y hasta el aranés (uno de los dialectos de la antigua lengua d'oc, la cual es una variante de las lenguas romances que surgieron a principios de la Edad Media al sur del río Loira). No figura, sin embargo, el valenciano.

En la misma línea, en la propuesta de memorando que el Gobierno va a remitir a Bruselas se salda la polémica utilizando la terminología «catalán/valenciano» y hablando de tres lenguas a reconocer dentro de la UE. Según se desprende del documento, el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero será el encargado de sufragar todos los gastos que se deriven de la regulación de las lenguas cooficiales distintas al castellano en el nuevo Reglamento Lingüístico de la Unión, entre ellos los resultantes de la contratación de «expertos nacionales destacados» para la traducción de todas aquellas comunicaciones que se elaboren en estas lenguas. En caso de discrepancia sobre la interpretación de estos textos, prevalecerán las de rango de oficialidad en la UE sobre las minoritarias.

Mientras, el Gobierno de Francisco Camps iniciará de inmediato su ofensiva judicial en defensa, «con uñas y dientes», del artículo 7 de su Estatuto de Autonomía.

Uriarte presenta su nuevo libro sobre el 11-M
El Correo 3 Diciembre 2004

La profesora y ex presidenta de la Fundación para la Libertad, Edurne Uriarte, presentó ayer en Bilbao su nuevo libro 'Terrorismo y democracia tras el 11-M', un estudio académico en el que retrata la realidad española y mundial del fenómeno terrorista antes y después de la masacre de Madrid. El libro fue presentado por Nicolás Redondo y Cristina Ruiz, dirigentes de la Fundación.

REPORTAJE DE PORTADA EN THE WALL STREET JOURNAL
"Mientras ETA da signos de estar muriendo, el Gobierno vasco está asumiendo su causa separatista"
El diario estadounidense The Wall Street Journal publicó en su portada de este jueves un reportaje sobre la situación que se vive en el País Vasco, concretamente en la Universidad, basándose en la experiencia de la profesora y concejal socialista Gotzone Mora. Según el diario "para los radicales nacionalistas vascos, asegurarse el control del sistema universitario público es percibido como clave para ganarse las mentes y los corazones de la gente".
Europa Press Libertad Digital  3 Diciembre 2004

El reportaje firmado por Carlta Vitzhum en WSJ cita también una fuente anónima de la lucha antiterrorista para decir que "el problema con ETA y el radicalismo islámico es muy similar". "La nueva generación de radicales vascos –dice la fuente– es adoctrinada por su sistema educativo y son cada día más extremistas, mientras los radicales islámicos son adoctrinados en mezquitas".

Según el diario, desde los atentados del 11 de marzo, "la atención en España se ha movido hacia el terrorismo islámico", pero, continúa, "pese al reciente golpe contra ETA, esta región de 2,1 millones de habitantes en el norte de España sigue revuelta".

"Mientras ETA da signos de estar muriendo, el Gobierno regional vasco está asumiendo su causa separatista", agrega. Así, recoge el temor de "muchos no nacionalistas como la señora Mora" a que el "plan Ibarretche (sic) divida más a la sociedad vasca". La concejal teme también, prosigue, que el nuevo Gobierno de Madrid, presidido por José Luis Rodríguez Zapatero, "haga aperturas al Gobierno vasco –como permitir a los presos vascos que vuelvan a la Universidad pública– que den impulso de manera inadvertida a ETA y a otros nacionalistas".

"El Gobierno de Madrid está deseando arreglar las relaciones con el Gobierno vasco, que se deterioraron mucho con el Gobierno de centro-derecha del ex presidente José María Aznar", añade.

Acoso en la Universidad
El reportaje relata las actividades diarias de la concejal, protegida por guardaespaldas, y el ambiente de crispación de la Universidad. "La puerta (del despacho) de la señora Mora es anti-balas, tiene cerradura triple y no tiene ventana", dice el reportaje. "Excepto por un pequeño grupo de estudiantes en un café, el resto del campus aparece vacío y desolado. 'Hay muy poca vida estudiantil o debate intelectual aquí, se lamenta Mora. 'Los estudiantes radicales son una minoría, pero intimidan a todo el mundo'", continúa la información de WSJ.

Cuenta también que su nombre apareció hace dos años, junto con todos su datos personales, en una lista incautada a ETA, y cómo en 2003 se hizo con pruebas de que varios terroristas de ETA lograron licenciarse con buenas notas en la Universidad del País Vasco por parte de profesores simpatizantes de la banda o amenazados por ella.

El texto concluye con el relato de una reunión en su Ayuntamiento de Gecho en la que se aprobó una moción a favor de convertir el País Vasco en un Estado libre asociado, y no otra presentada por el PP para felicitar a las fuerzas de seguridad por las detenciones del 3 de octubre.

INTÉRPRETES, TRADUCTORES Y EDICIÓN DE TEXTOS EN TRES LENGUAS
España correrá con todos los gastos que generen las lenguas cooficiales en la UE
El Gobierno central será el encargado de sufragar todos los gastos que se deriven de la inclusión de las lenguas cooficiales –catalán, euskera y gallego- en la Unión Europea. España contratará “Expertos Nacionales Destacados” para la traducción de comunicaciones, que también harán de "juristas-lingüistas" para los textos legales, se hará cargo de los gastos de edición de los textos en las cuatro lenguas –habrá una “traducción de cortesía” en castellano- y proporcionará intérpretes para las intervenciones orales. Fuentes de Exteriores dijeron a Libertad Digital que aún no se ha realizado ningún cálculo sobre estos costes.
Europa Press Libertad Digital  3 Diciembre 2004

En caso de discrepancia sobre la interpretación de estos textos, prevalecerán las de rango de oficialidad en la UE sobre las minoritarias. Así se desprende de la propuesta de memorándum que el Gobierno español entregará el próximo 13 de diciembre al resto de socios de la UE, y que este miércoles fue debatido en Madrid entre técnicos del Ministerio de Asuntos Exteriores y miembros de la Generalidad valenciana. En él se destaca la petición de que eurodiputados y presidentes autonómicos puedan expresarse en lenguas cooficiales en los plenos del parlamento europeo y del Comité de Regiones, aunque no pide la plena cooficialidad de estas lenguas.

Respecto a las comunicaciones de textos entre, por un lado las instituciones y otros organismos de la UE y, por otro, las personas sujetas a la jurisdicción española,, el Gobierno se compromete a proporcionar a las instituciones y organismos de la Unión que lo precisen, traductores en calidad de "Expertos Nacionales Destacados", asumiendo el Ejecutivo español todos los costes presupuestarios, así como a facilitar las traducciones de textos y acompañar las comunicaciones de una "traducción de cortesía" en castellano. En cuanto a la interpretación de las intervenciones orales en los plenos del Parlamento europeo, del Comité de las Regiones y "ocasionalmente" en las sesiones ministeriales del Consejo, el Gobierno español se compromete a comunicar con la "debida antelación" la intención de hacer uso de alguna de las tres lenguas a que se refiere la propuesta. También en este caso, garantiza proporcionar intérpretes sobre una "base 'ad hoc'" a las instituciones y organismos concernidos que los precisen, asumiendo el Gobierno español los costes correspondientes.

Expertos nacionales destacados harán el trabajo de juristas-lingüistas
Por lo que se refiere a la publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea de los textos legales adoptados en codecisión, España está dispuesta a facilitar a los servicios de las Secretarías Generales del Consejo y del Parlamento europeo las traducciones necesarias de los textos finales (LEX) de las disposiciones legales en cuestión. De hecho, sobre estos textos, la propuesta establece que en caso de discrepancias sobre la interpretación de un texto legal publicado en una de las lenguas a que se refiere el documento y el texto de la misma norma publicado en una de las veinte lenguas oficiales de la UE, prevalecerá éste último.

Asimismo, se compromete a proporcionar a ambas Secretarías, en caso necesario, a los mismos 'Expertos Nacionales Destacados' para que realicen el trabajo de "juristas-lingüistas" sobre estas publicaciones. Finalmente, propone que las autoridades españolas y los representantes de los órganos consultivos de la UE, lleguen a un "acuerdo general o acuerdos separados" sobre las cuestiones presupuestarias y prácticas que se deriven de la aplicación de este memorándum.

El texto entregado a las CC.AA. implicadas en esta propuesta incorpora un borrador de carácter político en el cual el Gobierno español subraya su "rica diversidad lingüística y cultural" que encuentra su "reflejo jurídico" en la Constitución española y en los Estatutos de Autonomía. Argumenta que son "lenguas vivas, ampliamente utilizadas por una cuarta parte de los españoles", y que constituyen "la lengua vehicular de enseñanza en los colegios y las universidades de buena parte del territorio nacional". De igual forma, pide el reconocimiento de las lenguas españolas distintas del castellano que cuentan con estatuto oficial en España, lenguas que, recuerda, han encontrado ya "un primer reconocimiento con las tres versiones lingüísticas" del Tratado constitucional entregadas el 4 de noviembre: el euskera, el gallego y el catalán, "aunque en la Comunidad Valenciana se llama valenciano".

Fuentes del Ministerio de Exteriores consultadas por Libertad Digital dijeron que todavía no se ha realizado ningún calculo ni aproximación de cuánto costará a los españoles esta iniciativa -sin ningún valor jurídico en la UE, por otra parte- porque "estamos en otro momento de la negociación".

JORNADAS SOBRE BILINGÜISMO ESCOLAR
Profesores denuncian que la imposición del catalán provoca el desconocimiento de las dos lenguas
La Asociación de Profesores por el Bilingüismo (APB) denuncian que el bilingüismo en Cataluña en las aulas es inexistente, sino que lo que realmente hay es una imposición del catalán, avalado y auspiciado por la Generalidad. La intolerancia hacia el castellano en las aulas catalanas tiene ejemplos tan ilustrativos como las amenazas recibidas por el profesor Francisco Caja por defender la lengua castellana.
Libertad Digital 3 Diciembre 2004

La APB ha organizado unas Jornadas sobre Bilingüismo Escolar en las que “los profesores de aula” denuncian que “no hay tal bilingüismo, “sino un intento de monolingüismo en catalán que está dando como resultado el desconocimiento de las dos lenguas y el profundo desconocimiento del español culto, porque ese sólo se aprende en la escuela”.

La Asociación denuncia también que “esta escuela monolingüe es la forma de ideologización nacionalista más eficaz que hay, y esto se da tanto en Cataluña como en el País Vasco”. "Los nacionalismos son iguales y pretenden lo mismo", dice Carmen Leal que denuncia la ideologización y manipulación que sufren los escolares bajo la pretendida "inmersión lingüística" del Gobierno catalán.

Leal denuncia también las presiones que sufren los profesores rebeldes que denuncian esta imposición del monolingüismo y la utilización de las lenguas para introducir un tipo de ideología. "Hay libros de texto en los que sólo aparece la bandera española para ponerla a lado del apartado Hacienda y hay alumnos que escriben 'Hespaña' porque nunca han visto la palabra España escrita", dice Carmen Leal, que afirma que "la lengua es un vehículo, no una seña de identidad".

Esta profesora, que denuncia haber sufrido presiones por su defensa del castellano como le ocurrió a Francisco Caja en el ámbito universitario, dice que los chavales hablan castellano en los recreos -"la lengua de la libertad", se llama el castellano en Cataluña-y que se está creando lo que se denomina el "catañol", una mezcla de castellano y catalán parecido a lo que en EEUU se conoce como el "spanglis".

Las jornadas se realizarán el 3 y el 4 de diciembre en la Casa Golferichs de Barcelona. El viernes la presentación correrá a cargo de Juanjo Sotelo y bajo el título de “La sociedad y el marco legislativo”, Fracesc de Carreras hablará de “La lengua en el proyecto de reforma del Estatuto de Autonomía”. Después habrá una mesa redonda en la que se abordará “¿Asimilación o multiculturalidad en la escuela?” y en la que participarán José María Velasco (Acción Cultural Miguel de Cervantes), Marita Rodríguez (Asociación por la Tolerancia), Paloma León (Cadeca), Laura Rojas (Federación Asociaciones Iberoamericanas) e Isabel Calero (Ciudadanos para la Libertad) y con Carmen Leal (APB) como moderadora. Después de la mesa redonda Alicia Delibes dará una conferencia sobre “Bilingüismo escolar español-inglés en la Comunidad de Madrid”.

El sábado la presentación la hará Francisco Oya, tras la cual José Domingo expondra “El marco legislativo lingüístico en Cataluña”. Antonio Robles hablará sobre “Bilingüismo escolar en Cataluña”, Gotzone Mora sobre “España tierra de acogida. Los movimientos migratorios y su repercusión en la escuela” e Iñaki Ezquerra sobre “Bilingüismo escolar en el País Vasco”.
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