AGLI

Recortes de Prensa     Viernes 10 Diciembre 2004
Ahora, a resistir a los liberticidas
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 10 Diciembre 2004

Diccionario nacionalista catalán
Iñaki EZKERRA La Razón 10 Diciembre 2004

Fractura en la Justicia
Editorial La Razón 10 Diciembre 2004

Rubalcaba, el preguntador
Ignacio Villa Libertad Digital 10 Diciembre 2004

El buen contagio
Alfonso USSÍA La Razón 10 Diciembre 2004

Irak y la apertura de Oriente Medio
GEES Libertad Digital 10 Diciembre 2004

El País de la censura
Agapito Maestre Libertad Digital 10 Diciembre 2004

Tranquilos, muchachos, se llama libertad
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 10 Diciembre 2004

Preguntas para una alianza
Serafín Fanjul Libertad Digital 10 Diciembre 2004

Entrevista con el vampiro
Juan Manuel Rodríguez Libertad Digital 10 Diciembre 2004

Menos mal que fue Bono
J. A. ÁLVAREZ GUNDÍN La Razón 10 Diciembre 2004

Bono ¿un fundamentalista también
Antonio JIMÉNEZ La Razón 10 Diciembre 2004

Zaplana reta a Bono a repetir su discurso sobre antiespañolismo delante de Maragall y Elorza
Europa Press Libertad Digital 10 Diciembre 2004

La AVT se querella contra Arzallus y Garaicoechea por colaborar con ETA
Redacción/ M. S. González La Razón 10 Diciembre 2004

 




 

Ahora, a resistir a los liberticidas
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 10 Diciembre 2004

No hablo por temor, conste, sino por triste experiencia. Cuanto mejor vayamos, peor nos lo pondrán Podría parecer que en la COPE hemos hecho lo más difícil: recuperar en apenas año y medio la audiencia, la publicidad y la influencia perdidas, convertirnos en la única alternativa real de opinión radiofónica al Imperio Prisaico, a la dictadura ideológica progre, al aplastante dominio de la Izquierda en los medios, al permanente sometimiento de los españoles no de izquierdas o simplemente españoles a socialistas y separatistas, unidos en el jaque mate a la nación y a nuestras libertades individuales, las de verdad.

Podría pensarse que ahora nuestro problema es evitar el endiosamiento, no acomodarnos ni apoltronarnos, no limitarnos, en fin, a administrar el cómodo segundo puesto logrado en la radio comercial, que por la polarización creada al plantarle cara abiertamente al imperio de la SER nos garantiza la publicidad a las dos cadenas por bastante tiempo.

Podría creerse que nunca la situación empresarial de los intelectuales y profesionales de la comunicación que han conseguido ese milagro en el que, aún produciéndose al abrigo de la Iglesia, no creía nadie hace dos años es o va a ser más fuerte que nunca. Nunca tan buen negocio resultó tan rápido y tan barato.

Pues bien: ni recuperar la audiencia, ni garantizar la influencia, ni representar la alternancia ni plantarle cara a la competencia significan nada. En rigor, significan que a partir de mañana podemos esperar todas las fechorías del Imperio Prisaico, altavoz de la trola y el embuste, cátedra de la difamación, sin estar seguros de que, aunque sea por una vez, no caeremos víctimas del fuego amigo, de esos chantajes institucionales o institucionosos que han solido encontrar en esa empresa tan peculiar que es la COPE campo abonado para la intriga y trampa artera para la claudicación. No hablo por temor, conste, sino por triste experiencia. Cuanto mejor vayamos, peor nos lo pondrán. No es que nada en la Conferencia Episcopal, ni en los anunciantes ni, por supuesto, en los oyentes, muchos allegados por Libertad Digital, nos lo haga temer. Pero, como decía Valle Inclán: “¡Viene en la Historia!” Hemos ganado una batalla por la libertad. Ahora se trata de no perder la guerra contra los liberticidas.

Diccionario nacionalista catalán
Iñaki EZKERRA La Razón 10 Diciembre 2004

Ante el clamoroso éxito obtenido con las primeras entregas del Diccionario Nacionalista Vasco en el que estoy trabajando he decidido ampliar el campo de estudio a otra especie similar. Dedico estos primeros resultados a Isabel Calero, presidenta de la asociación catalana Ciudadanos por la Libertad.

Alejo a Vidal-Cuadras: Hacerle eurodiputado al político del PP que molesta a los nacionalistas catalanes. (Lo que hizo Aznar sin derramar ni una lagrimita.)

Amontillado: Afiliado al PSC que le pega al vino andaluz desafiando sus contradicciones nacionalistas.
Artur Menos: Artur Mas después de las últimas elecciones autonómicas catalanas.

Barretina Turner: Cantante negra después de sufrir la inmersión lingüística.

¡Bizca Catalunya!: Mujer nacionalista que bizquea de la emoción cuando mete un gol el Barça o entona Els Segadors la Selección Catalana de hockey.

Carod-Revira: Político de Esquerra Republicana cuando se mosquea porque sus reivindicaciones despiertan hilaridad.

Connivencia y Unión: Firma de Convergencia y Unión en connivencia con el PNV, EA, HB y ERC de la Declaración de Barcelona.

Conveniencia y Unión: Coalición de partidos que se produce por pura conveniencia.

Cortarse las Benach: Suicidarse ante un discurso del presidente del Parlamento de Cataluña.

El baúl de la Piqué: Maleta llena de maricomplejines.

El genio Trías: Alias de Xavier Trías (no confundir con Eugenio Trías).

Empujol: Reacción violenta de un miembro de Conveniencia y Unión cuando se quiere saltar la cola del Liceo.

Esquerra Republicana de Catilina: Partido que conspira hasta que se acabe nuestra paciencia.

Javier Sardana: Nacionalista catalán que es fan de Javier Sardá.

Mara GAL: Personaje contradictorio y siniestro del PSOE que sabe combinar la fe ciega en la guerra sucia con las concesiones al nacionalismo.

Marañall: Sinónimo cariñoso del PSC.

Putifarra: prostituta nacionalista muy aficionada al embutido autóctono.

Rossenberg Barrera: Político catalán que dejó un testamento racista al jubilarse de la vida pública.

Tirarse al Montilla: Amenaza ridícula de un dirigente del PSC de abandonar la Generalitat y dedicarse al sexo con un compañero de partido muy concreto.

Tuti farra: Helado de tuti fruti que se mezcla con el embutido nacional de Cataluña y resulta absolutamente incomestible.

Fractura en la Justicia
Editorial La Razón 10 Diciembre 2004

Una ley finalista y, además, elaborada y aprobada a la carrera y contrarreloj, forzosamente traerá malas consecuencias a sus destinatarios. Nos referimos, por supuesto, a la reforma del sistema de elección de magistrados por el Consejo General del Poder Judicial que ayer fue aprobada en el Congreso. Es la primera vez en la historia de la democracia española que una Ley Orgánica se tramita por el procedimiento de urgencia, en lectura única y sin su pase previo por la Comisión de Justicia. Es la primera vez que se convoca un Consejo de Ministros extraordinario con la única función de reparar la torpeza de un grupo parlamentario, en este caso el socialista. Es, también, la primera vez que se supeditan las formas, que se retuerce el Reglamento de la Cámara para conseguir un efecto meramente coyuntural: impedir que la actual mayoría en el Consejo vote unos determinados nombramientos de jueces y magistrados.

Los impulsores del engendro, porque de un engendro legal se trata, se justifican en la necesidad de forzar un mayor consenso en la composición de los principales órganos judiciales, como son el Tribunal Supremo y los Tribunales Superiores de Justicia de las comunidades autónomas. Son los mismos que, cuando detentaban la mayoría, aplicaban el rodillo sobre una profesión, la Judicatura, que elección tras elección da su confianza a la Asociación Profesional de la Magistratura, de carácter conservador, frente a los progresistas de Jueces para la Democracia. Y, sin embargo, son estos últimos, los minoritarios, quienes en virtud de no se sabe qué privilegios de origen siempre han obtenido más cargos de responsabilidad que los que en puridad democrática les correspondían. El atropello se ha consumado. Y se ha consumado por los mismos representantes políticos que establecieron las normas de elección de jueces, politizando al Poder Judicial, y convirtieron el Consejo en un trasunto del juego de las mayorías parlamentarias.

El problema es que la Ley así aprobada lleva en sí misma el germen de su destrucción. Porque la imposición a toda costa del consenso tiene un reverso en la medalla: la formación de minorías de bloqueo que acaben por hacer imposible el normal desarrollo de los relevos judiciales. La fractura abierta entre los representantes de la magistratura es grave y habrá que confiar en su profesionalidad y en su comprensión de la Justicia como bien superior del ciudadano para evitar males mayores.

El paso dado por el Gobierno no sólo ha roto con unos usos parlamentarios mutuamente aceptados, sino que ha dañado gravemente el principio de la confianza en las reglas de juego. Y todo ello en medio de la autocomplacencia en el talante.

Rubalcaba, el preguntador
Ignacio Villa Libertad Digital 10 Diciembre 2004

Pretendían hacernos creer que Rubalcaba estaba fuera del circuito de la Comisión del 11-M. Pretendían, asimismo, convencernos de que el actual portavoz parlamentario del PSOE se mantenía al margen de la misma. Nada más lejos de la realidad. Rubalcaba entra en acción y lo hace precisamente –no es casualidad– el día de la comparecencia de Zapatero.

Rubalcaba, que ha movido los hilos desde el primer momento, –baste con recordar el testimonio del portero automático de Alcalá– irrumpe ahora en escena para tapar muchos huecos, que previsiblemente el presidente del Gobierno será incapaz de evitar. Pero ciertamente no parece que sea la mejor "pareja política" para defenderse de una realidad difícil de ocultar: el PSOE, en una actitud sin precedentes, rompió la jornada de reflexión del 13 de marzo.

Una vez se encuentren en el estrado los protagonistas de aquella jornada hay varias cuestiones que deberán contestar. ¿Donde estaba Zapatero mientras Rubalcaba violaba el día de reflexión llamando mentiroso al Gobierno?, ¿en qué momento dio luz verde Zapatero a Rubalcaba para que saliera con esas acusaciones?, ¿a qué hora se enteró el entonces secretario general del PSOE de las manifestaciones ante las sedes del Partido Popular?, ¿Pidió que esas manifestaciones fueran disueltas?. Estas son sólo algunas de las preguntas que, tanto Zapatero como Rubalcaba, deberían contestar en la Comisión del 11-M y que aclararían muchas de las cuestiones que están sin despejar.

No deja de ser paradójico que el mismo que rompió el día de reflexión se convierta en el "interrogador" del presidente. Tiene mucho que callar, mucho que ocultar y mucho que disimular. Pero, por favor, que no llegue a la Comisión de investigación hablando de un gran pacto contra el terrorismo internacional o de la alianza de civilizaciones.
La única propuesta válida que Zapatero puede llevar el lunes al Congreso es la decisión de que la Comisión de investigación debe de continuar. Por lo que se ha visto hasta ahora pensar que eso va a pasar es una ingenuidad. Pero que no se engañen, si no quieren investigar en el Parlamento, habrá que hacerlo desde fuera. Algunos medios de comunicación –pocos– están dispuesto a hacerlo.

El buen contagio
Alfonso USSÍA La Razón 10 Diciembre 2004

El pasado 8 de diciembre, día de la Inmaculada Concepción, Patrona del Arma de Infantería, el presidente del Gobierno se unió a la celebración militar en la Academia de Infantería de Toledo. Le acompañó el ministro de Defensa y la cúpula de nuestras Fuerzas Armadas. Un buen detalle con los militares, tan desasistidos de reconocimiento y gratitud. Era la primera vez, como recordó Bono, que un presidente del Gobierno de España acudía a los actos en honor de la Patrona de los infantes y la segunda que pisaba la Academia de Toledo. Su predecesor fue el conde de Romanones, el inteligente, lúcido, tacaño, latifundista de ventaja y estevado primer ministro del Gobierno en tiempos de Don Alfonso XIII, que lo hizo acompañando al Rey.

El presidente Zapatero atendió con especial interés las palabras que pronunció su ministro de Defensa, José Bono. Palabras que contenían mensajes fundamentales y que muy probablemente habrán disgustado a unos cuantos socios nacionalistas periféricos. «España es la Patria común e indivisible de todos los españoles»; «Hay un patriotismo español de identidad de pertenencia y de sentimiento y un patriotismo de proyecto y vocación, de voluntad de vivir juntos»; «No cabe más de lo que cabe en la Constitución». En síntesis, lo dijo todo.

Si una persona es receptiva, y creo que el presidente del Gobierno lo es, siempre está expuesta al contagio. Hasta ahora se había contagiado mal. Pero los militares, con su lealtad, con su honestidad, con su patriotismo, contagian bien. Y prueba de ello son las palabras que el presidente pronunció al término del almuerzo que le ofrecieron y ante doscientos invitados más. He tenido que leerlas un par de veces para asegurarme que fueron palabras de Zapatero, y me alegro mucho de haberlo comprobado. Después de elogiar la ejemplaridad y la disciplina de las Fuerzas Armadas, se refirió a ellas como «la última garantía de libertad». Es decir, expresaba públicamente su plena confianza en los militares y les recordaba su mandato constitucional. Bien contagiado, el presidente del Gobierno dio la talla.

La sociedad civil, que tanto debe a las Fuerzas Armadas, sólo se acuerda de los militares cuando precisan de su ayuda o cuando mueren. Su trabajo diario pasa desapercibido y con frecuencia sus regimientos son islas de honor y de decencia en un mundo dominado por los intereses, las ambiciones y las deslealtades. Me hubiera gustado reconocer en la fotografía que inmortalizó la presencia del presidente del Gobierno en la Academia de Infantería, en la gran escalera de la escuela de los infantes, a generales como Aleixandre o González-Gallarza que han pasado a un segundo plano empujados por el desdén político, y están a la espera de la rectificación y el reconocimiento. Pero todo llegará. Lo que no admite dudas es la oportunidad demostrada por el presidente del Gobierno –y mucho habrá tenido que ver en el asunto el ministro de Defensa–, acudiendo a compartir con los soldados de España la celebración de una de sus más queridas conmemoraciones. Y sería recomendable que los visitara con más frecuencia, precisamente por el buen contagio que regalan con su trato y su presencia. El patriotismo es un sentimiento sencillo y noble que nada tiene de fundamentalista. El patriotismo no forma parte de las tendencias ideológicas, sino del sentimiento común de la ciudadanía. Hay que terminar con el tópico de que el patriotismo lo siente sólo un sector de la sociedad. Respetar y defender la Constitución es patriotismo, y creo que la mayoría de españoles que la respeta, defiende y acata es abrumadora. Intentemos pues, entre todos, administrar ese abrumador patriotismo y hacerlo sin complejos, ni cautelas, ni rencores, ni soberbias. Como lo sienten y lo demuestran los militares. Con naturalidad.

A los que hieren y quieren convertir nuestra Constitución en un vodevil quebrado, que lean las palabras de Bono denunciando «el antiespañolismo dentro de una nación, España, que brinda libertad a todos los ciudadanos y que garantiza unas cotas de autogobierno superiores a los estados federales». Es de esperar que los socios Maragall, Pérez Rovira y compañía hayan tomado nota. Y también algunos socialistas vascos que pretenden negociar con la ETA. Y es de esperar, sobre todo, que al presidente del Gobierno no se le cure este buen contagio.

Cumbre de Marruecos
Irak y la apertura de Oriente Medio
GEES Libertad Digital 10 Diciembre 2004

Saturados por las imágenes de horror y destrucción en Irak, causadas por los atentados terroristas de los seguidores de Sadam y quienes se oponen a la democracia en ese país, las promesas para toda la región del cambio de régimen en Bagdad están pasando relativamente desapercibidas. Y, sin embargo, gracias a la promesa de un Irak libre y constitucional están pasando cosas. Mañana, sin ir más lejos, se reúne en Marruecos el Foro del Futuro, la primera convocatoria amplia del G8 en la estela de lo que la Casa Blanca viene defendiendo como Iniciativa para el Amplio Oriente Medio y Norte de África. Un proyecto a largo plazo para la apertura política, la liberalización económica y la tolerancia religiosa en los países islámicos. En suma, para su progresiva democratización.

La celebración de este Foro –que de haber seguido el PP en el poder se hubiera celebrado con toda seguridad en algún lugar del levante español y no en Marruecos– es hoy factible porque el derrocamiento por la fuerza de Sadam y el compromiso inequívoco norteamericano con la democratización de Irak han impulsado los primeros movimientos sociales en el mundo islámico de gentes que también quieren disfrutar de la libertad de los iraquíes. Con la reelección de George W. Bush, la voluntad de limpiar Irak de terroristas y guerrilleros –como se ha visto en Faluja–, el aumento de tropas en la zona y, sobre todo, el mantenimiento de la fecha de convocatorias de elecciones generales para el 30 de enero, no sólo los iraquíes son consciente del compromiso a largo plazo que los estados Unidos están adquiriendo. También el resto de líderes de la zona.

En el mundo árabe se está iniciando algo muy importante, sólo comparable al deshielo que experimentó el bloque del Este desde finales de los 70. Surgen las primeras grietas del despotismo teocrático y las tiranías más represoras. Hoy Irak es una promesa, pero si Irak sale realmente bien –y tiene todos los visos de poder lograrlo en los próximos años de George W. Bush– se convertirá en el referente por el que luchar a favor de los derechos humanos, la libertad de expresión, la prosperidad y la libertad. Y todo ello en un país árabe. Si en Irak puede florecer la democracia, ésta puede darse en cualquier otro punto del mapa musulmán, desde Mauritania a las Filipinas.

En la reunión que comienza mañana en Rabat y a la que asisten casi una treintena de países del Norte de África y Oriente Medio, se tratarán las medidas económicas y políticas para iniciar la senda de la transformación de toda la zona. Muchos de los gobiernos estarán en la reunión forzados por las circunstancias, pero tendrán que nadar con la corriente porque saben que lo contrario puede tener un final como el iraquí, un cambio de régimen por la fuerza.

Irak es mucho más que el problema de Sadam y sus arsenales y programas de armas prohibidos. Un Irak democratizado representa el mejor motor de cambio para toda la zona. Y ese cambio pasa inexorablemente por la democratización progresiva de los regímenes del mundo árabe. Por eso a esta reunión no acude Israel. Es una democracia que no necesita transformación alguna. Su presencia, además, hubiera complicado la agenda al plantear automáticamente la cuestión del proceso de paz, una dinámica que es paralela a esta iniciativa. Lo que tiene que discutirse en Marruecos es como liberalizar el mundo musulmán y con qué ayude pueden contar los países de la zona desde el mundo occidental. Quieran o no, el cambio en el amplio Oriente Medio ya no es una cuestión de si o no, ni siquiera de cuanto, sino de cuándo y cómo. En buena parte, gracias al Irak post-Sadam.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos

Salida de Ignacio Echevarría
El País de la censura
Agapito Maestre Libertad Digital 10 Diciembre 2004

Va por detrás de la noticia. No investiga. Los mejores profesionales de su redacción están apartados de las páginas centrales del periódico. No crea opinión política madura y abierta a la discusión, confunde el espacio público político con las opiniones resentidas de unos periodistas al servicio de una ideología opaca y alimenta con sus vacíos ideologemas a una clientela incapaz de pensar por su propia cuenta. Estigmatiza a quien no sigue sus pobres dogmas. Confunde a los bienintencionados ciudadanos tergiversando las viejas nociones de izquierda y derecha para que no piensen con categorías democráticas. Hablo del diario El País. Todo el mundo sabe estas cosas, especialmente quienes allí trabajan, pero lo extraño es el pacto tácito de silencio para no criticar esta situación. Callan por un trozo de pan. Nadie quiere oír hablar de censura, de falta de democracia, porque nadie quiere ser excluido de la olla podrida.

Si cualquier ciudadano normal, en los últimos días, ha sentido vergüenza por sus patinazos por la información sobre los seguros de los altos cargos, o por su información sobre la COPE y el Grupo Risa, hace tiempo que los más avezados en cuestiones periodísticas saben que es imparable la deriva de este periódico hacia el abismo oscuro y sombrío de un pensamiento casi totalitario. Todo lo que no esté en El País no existe. En verdad, pasó ya el tiempo de este periódico, porque ya no crea opinión política, sino que se limita a mantener una "fría" dogmática para que no se caiga un estaribel montado sobre los endebles parámetros del hombre-masa actual: compra El País, oye la SER y ve Canal Plus. Todo va bien... Pero cuidado, amiguitos, que Canal Digital puede echarlo todo a perder.

El País ya no es referencia ni criterio de ciudadanía, porque es incapaz de reconocer el gran cambio político de la España de finales del siglo veinte: la "derecha" española es profundamente democrática, mientras que la izquierda ha involucionado hacia posiciones políticas que recuerdan el comienzo y el final de la Segunda República. La Nación no les importa si el Partido se mantiene. No percatarse de este cambio esta llevando a esta empresa periodista al "cultivo" del sectarismo más reaccionario. Estamos ante un periódico ventajista, perdonavidas y contrailustrado. No hace falta ser experto en marketing para saber que es un engranaje más en la máquina de hacer dinero que es el Grupo Prisa. Un ejemplo basta para hacerse cargo del problema. Una bazofia de novela, o cualquier otra basurilla similar, publicada en una de las editoriales del Grupo Santillana, publicitada en El País, reseñada en su suplemento cultural, citada un par de veces en la SER y paseada por algún programa de culturilla del Canal Plus, seguramente, tiene asegurada la venta de un número suficiente de ejemplares que le permita obtener ganancias al editor, al distribuidor, que en este caso será el mismo que el editor, al librero y, quizá, al autor.

Naturalmente, para que el negocio funcione es necesario gentes sumisas, especialmente en esos lugares que se supone debe ejercerse la crítica con cierto rigor, por ejemplo, en el suplemento cultural de El País. En ese infernal contexto es comprensible que Ignacio Echevarría, crítico literario del suplemento Babelia, haya sido censurado simplemente por no recomendar un libro publicado por una editorial del grupo Santillana de la que es propietario el mismo dueño de Prisa. El ejercicio de la crítica independiente, ha dicho Echevarría, es imposible en un periódico como El País, entre otros motivos porque censura y vulnera interesadamente el ejercicio de la libertad de expresión. En fin, Echevarría, bienvenido al club de la libertad. ¡Nunca es tarde si la dicha llega! Alégrese, pues, porque sólo en el ámbito de la libertad, tienen sentido las palabras de uno de los más grandes críticos literarios de todos los tiempos: la crítica de la cultura es crítica de la sociedad y viceversa (T. W. Adorno).

Persecución a la COPE
Tranquilos, muchachos, se llama libertad
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 10 Diciembre 2004

La última campaña de intoxicación con la que el conglomerado prisaico-socialista, o complejo militante-industrial, está reaccionando al empuje de la COPE suscita dos reflexiones centrales: primera, la izquierda española sigue manteniendo una mala relación con la verdad; segunda, un grupo empresarial privado está imponiendo sin recato sus directrices al gobierno de la Nación.

La consolidación de la COPE como segunda emisora del país responde a motivos internos, su línea coherente en torno a valores tradicionales y a posiciones liberal-conservadoras, y externos, la vuelta del PSOE al poder tras dos años de agitación callejera y de un golpe mediático que manipuló hasta la náusea la tragedia del 11-M. La nueva oferta de la COPE encuentra pues una demanda que ya no se contenta con una cierta afinidad ideológica, sino que espera poder oír, y oye, la formulación articulada de sus preocupaciones. Es natural que en un contexto mediático donde la derecha con voz se ha caracterizado por sus complejos, veinticuatro horas al día de información y opinión libres hayan galvanizado el descontento que izquierda y nacionalistas sembraron cuando optaron por la manipulación sentimental y por el acorralamiento del adversario.

El grupo empresarial cuya hegemonía, paradójicamente, Aznar consolidó, está reaccionando muy mal a esta manifestación lógica de una sociedad plural. En su momento zanjaron una situación parecida mediante la ilegalidad, aún no reparada, de comprar el medio de masas crítico para cerrarlo. El antenicidio funcionó sólo a medias, y sólo temporalmente. Prisa lucha contra la lógica de la sociedad abierta, y esa guerra no pueden ganarla. Sus mandamases son excrecencias del tardofranquismo, de su sector negocios o, directamente, de su verticalismo informativo. No están legitimados para darnos ninguna lección de democracia.

Han dedicado los días previos a la publicación del EGM a una campaña basada en atribuir a los obispos la responsabilidad de los contenidos obscenos de una página web arguyendo coincidencia de denominaciones. Sólo picarán los forofos que jamás hayan usado Google. Iniciar batallas perdidas de antemano es una medida de la desesperación.

El gobierno, obediente, vuelve a lanzarse a la arena cuando ya había ofrecido disculpas formales por el error. Error que habrá existido, y lo dudo, la primera vez. A partir de ahí, lo que hay es un gobierno mentiroso, un gobierno que intoxica a conciencia siguiendo las indicaciones del grupo retratado por Aznar ante la Comisión del 11-M, el de los terroristas suicidas y las cintas de vídeo prefiguradas. El grupo que sugirió posibles maniobras antidemocráticas del gobierno Aznar. El grupo que, en la jornada de reflexión, hizo cosas que ahora querría que todos olvidaran. Pero aquí nadie olvida. Tranquilos, muchachos, se llama libertad.

Río Cabe
Preguntas para una alianza
Serafín Fanjul Libertad Digital 10 Diciembre 2004

Tal vez la actitud más lógica y racional respecto a la grandiosa Alianza de Civilizaciones de nuestro Rodríguez de turno sea ignorarla, como están haciendo todas las potencias serias y que cuentan para algo en el mundo (EEUU, Inglaterra, Alemania, Rusia, China, Japón…) o, incluso, algún país supuesto amigo nuestro en la actualidad (caso de Francia). Las tontunas son tontunas, las diga Agamenón o su porquero; y por aquí andamos escasos de agamenones, aunque muy sobrados de lo otro. Pero el problema español ante esta definitiva innovación en la Filosofía de la Historia es muy distinto: ¡patarata de Huntington, Fukuyama, Braudel, Toynbee, Bernard Lewis, Ortega, Mommsen y hasta –si me apuran– Ibn Jaldún! Olviden semejantes antiguallas inertes: nuestro problema, el verdadero, es que nosotros les pagamos el sueldo (gajes aparte) a Rodríguez y Moratinos, los promotores de tan genial solución para los conflictos entre grandes bloques humanos. Y cualquier día, tan odiosa palabra –bloque– será borrada del diccionario y omitida en los multiculturalistas labios que vivaquean a discreción por TVE. Así pues, tomemos el toro por los cuernos y preguntemos, de nuevo con los debidos permisos gubernativos por utilizar el vocablo "toro", tan malquisto entre los compadres de Rodríguez. Y aviso que hasta el fin del artículo ya no haré salvedades sobre términos mal vistos por la biempensancia políticamente correcta, porque no acabaríamos.

La primera cuestión es dilucidar quién alumbró el invento: ¿a quién se le vino a las mientes algo tan sencillo y eficaz como lo del huevo de Colón? Descartada, por descabellada, la posibilidad de que a Rodríguez o Moratinos se les ocurra algo, fuerza será repasar la lista de sus asesores e inspiradores áulicos, ese cóctel feliz de ignorancia, prepotencia y fanatismo multiculturalista de gentes que han aterrizado en las ancas del poder tan de chiripa como sus asesorados. Dos o tres nombres me acuden a la punta de la pluma, pero mi sentido de la justicia de cristiano viejo me indica que no se debe ir difamando a las personas, por dudas que te suscite su trayectoria. Ni siquiera por suposiciones que a los interesados llenarían de gozo.

¿Quién se sumó a tal prodigio conceptual y práctico? Y la respuesta es contundente: Hugo Chávez (el compadre de Rodríguez), Mongolia y ahora –dicen– la Liga Árabe. Pero estos últimos –que sí saben de qué trata la cinta– proponen crear una comisión para el estudio de las perspectivas que se abren y bla, bla, bla. Sólo falta aclarar quién pagará viajes, dietas y demás folclores para las reuniones que haya. Si las hubiere; y es posible que sí, porque para comederos y pesebres estos fulanos siempre están prestos. Al mencionar la Liga Árabe no puedo eludir rememorar la interminable lista de iniciativas similares de los gobiernos árabes que hemos podido presenciar desde hace muchos años: grandilocuentes discursos, encuentros en las más altas cumbres (ojalá hubiera sido en sentido literal y la cáfila de tiranos se quedara en el Himalaya), besuqueos y abrazos fraternales y, al día siguiente, puñaladas traperas, nada metafóricas, entre los presuntos hermanos. Pero, qué suerte, una vez más Moratinos ha obtenido buenas palabras de la Liga Árabe.

¿Habrán leído Moratinos y Rodríguez la Declaración de los Derechos Humanos en el Islam? ¿La conocerán sus audaces asesores? Como una de las obras de caridad recomendadas en el cristianismo es enseñar al que no sabe, nos permitimos sugerirles la traducción de Pedro Buendía del texto completo de la Declaración de El Cairo en 1990: ¡qué casualidad, el mismo lugar donde han hecho el paripé a Moratinos! ¿Sabrán asesores y asesorados que entre los 57 firmantes se hallan países muy alegremente llamados moderados, como Turquía, Marruecos, Túnez y Líbano? ¿Tendrán la más remota idea nuestros creativos zascandiles de que con esos mimbres es imposible urdir cesto ni alianza de ningún tipo? Lean, por favor, lean: les juro que no perjudica. ¿Qué acuerdo de cooperación en serio se puede establecer –y aplicar– con alguien capaz de firmar que toda fuente de legitimidad y derecho se encuentra en la Sharia islámica? ¿Están de broma o es otra obrilla, mala, para consumo interno a fin de seguir ordeñando la cabra, ya exhausta, de la contraposición Guerra de Irak-Pacifismo a ultranza? Este chiste ya está muy oído y hasta los votantes del PSOE se empiezan a cansar.

Aseguran que los campos de actuación serán la seguridad, la cooperación política y la enseñanza, pues bien: ¿qué recibiremos nosotros? Porque sí sabemos, con gran precisión, qué entregaremos: permisos de residencia sin ton ni son; promoción del Islam gratis et amore en nuestras tierras; inversiones productivas; préstamos a fondo perdido; superventas maravillosas jamás cobradas (¿Se acuerdan de las grandiosas ventas de material militar de González a Egipto y de quién las pagó?); concesiones encadenadas que afectan a la seguridad y la soberanía nacional…¿Qué recibiremos? ¿Es que para intercambiar información –suponiendo que la den fidedigna– con los servicios secretos marroquíes y argelinos hace falta tanto cuento? ¿Qué valor tienen las pomposas declaraciones de un ministro egipcio, saudí o sirio sobre la hermandad hispanoárabe y las glorias de Al Andalus? ¿Permitirán la libertad religiosa en Arabia Saudí? ¿Autorizarán el proselitismo cristiano, sin cortapisas, en todos los países musulmanes? ¿Abolirán el derecho de familia vigente en los mismos? ¿Revisarán ellos sus manuales de enseñanza de Historia? ¿Dejarán de aplicarnos en Marruecos, a los españoles, el cariñoso mote de "los desharrapados"?

Y se agolpan las preguntas: ¿Saben que desarmar ideológicamente, todavía más, a la nación –uno de los objetivos inmediatos- nos conduce a la catástrofe, incapacitada la población para reaccionar ante cualquier agresión, como el 11 de marzo? ¿Es mera irresponsabilidad, mera ignorancia? ¿Lo hacen todo por cálculo electoral? ¿Pretenden sostener una posición equidistante como la de Ángel Guerreiro (La Voz de Galicia, 8/12/04) entre el fundamentalismo norteamericano y el islamista? ¿De verdad se creen eso? ¿En serio piensan que con un cursito sobre la Constitución a los profesores de Islam el fanático dejará de serlo y el estulto se volverá discreto? Y sobre todo: ¿por qué no inician sus fabulosos planes de concordia intergaláctica respetando la libertad de expresión en España, sin vetos como el aplicado a la COPE en el avión que entre todos pagamos?

Reforma constitucional
La Segunda Transición
Jorge Vilches Libertad Digital 10 Diciembre 2004

El PSOE de Zapatero ha puesto en marcha lo que llama "segunda Transición". Los socialistas y su auxilio comunista e independentista están intentando llevar a cabo la Transición que para ellos quedó pendiente. La reforma les pareció poco, y buscan la ruptura. Pretenden una Constitución a su medida, volviendo a los usos más fracasados de nuestra historia contemporánea, sin olvidar los ajustes de cuentas que, en su opinión, quedaron pendientes en 1978.

El discurso comienza con la denuncia de una España que ha desfasado su texto constitucional, y que exige, con urgencia, una Carta Magna actualizada. Hablan de naciones sumidas en la opresión de la uniformidad centralista, de desencajes, envoltorios y talante. Insisten en que los populares llegaron tarde a la Constitución –como si la UCD y AP no hubieran estado en la comisión constituyente–, o en que no asumieron el Estado de las Autonomías –cuando gobiernan en la mayor parte de ellas–.

A esto le sigue la pretensión inacabable de relacionar al PP, y a Aznar, con el franquismo; y para ello resucitan la guerra civil, las víctimas de la represión y las dos Españas. El mensaje es que la derecha no puede relacionarse con la libertad, la democracia y el consenso, y que sólo a regañadientes puede asumir un sistema constitucional. Por esto, los socialistas, en ocho meses, han acusado al PP de patrocinar dos golpes de Estado: tras los atentados del 11-M y en Venezuela.

El Gobierno de Zapatero y sus aliados nacionalistas quieren que el centro derecha se entregue a un relativismo conceptual de la nación española, y a sus consecuencias constitucionales e históricas. Y han pillado a contrapié a todos aquellos que acogieron, con palmas y equipaje, aquel concepto alemán postmoderno del "patriotismo constitucional". Si la identificación sentimental con el país depende de una Constitución, se desprecia a la nación como sujeto constituido con anterioridad a toda norma, y se vincula el respeto a la ley común a la opinión que sobre ella se tenga. De esta manera, el concepto de nación es fácilmente "discutido" y "discutible", definido a capricho por los que creen pertenecer a otra "comunidad nacional" y buscan una Constitución a su medida. La soberanía nacional, en estas circunstancias, es divisible en cuantas "comunidades históricas nacionales" se quiera enumerar para constituir el Estado español.

Reconocida constitucionalmente la existencia de varias naciones, es imposible negarle los mismos derechos que a la española, incluido el de autodeterminarse. El camino a la secesión sería dilatado pero sencillo, y de aquí el interés de ERC por eliminar el artículo 8 de la Constitución, el referido al papel del Ejército para mantener la unidad del país. La referencia de Bono a este papel, más que halagar a los militares, que son ajenos en su práctica totalidad a los juegos políticos, es la manifestación de su opinión en este debate.

La "segunda Transición", socialista y nacionalista, cuenta con otros dos ajustes de cuentas: EEUU y la Iglesia que, en el imaginario del tardoantifranquismo, apoyaron con fruición a Franco. Así, desempolvan la foto del dictador con Eisenhower, uniéndola a aquella de Aznar con Bush. Pues, en esta política exterior propia de la Guerra Fría que impulsa Moratinos, se habla de redefinir las relaciones de España con EEUU, de revisar los acuerdos militares, pues "recibimos menos de lo que damos". La revisión de la Transición alcanza a las relaciones entre el Estado y la Iglesia. En este ajuste de cuentas las diatribas contra los católicos no han cesado, yendo desde los insultos de José Blanco hasta la recomendación de no marcar en la declaración de la renta la casilla de la Iglesia. Y aún lo presentan como los ataques de "los obispos" al Gobierno democrático de España.

La Historia enseña que ningún régimen político es eterno; pero también que los más estables y fructíferos han sido aquellos que en su elaboración y puesta en marcha intervinieron los grandes agentes políticos, movidos por un deseo ampliamente mayoritario de vivir mejor. La Transición española se caracterizó por la elaboración de una norma común, la Constitución, en medio de una sociedad que, en su inmensa mayoría, estaba convencida de que era un paso a mejor. Esta "segunda Transición" tiene un escenario muy distinto: no se sabe qué modelo propone el Gobierno ni el partido que lo sustenta, ni hay un movimiento de opinión masivo a favor de una reforma constitucional en profundidad. En la Transición había un clima de incertidumbre optimista; hoy, en cambio, esta "segunda" alimenta un desasosiego francamente pesimista.

Entrevista con el vampiro
Juan Manuel Rodríguez Libertad Digital 10 Diciembre 2004

Jordi Portabella, líder de Esquerra Repúblicana de Cataluña en el Ayuntamiento de Barcelona, se reunió el pasado martes con Dan Doctoroff... ¿Es que acaso asesora el susodicho Doctoroff a Feliciano Mayoral, consejero delegado de Madrid 2012?... ¿Será Doctoroff la mano derecha de Carlos Martín, director de comunicación de nuestra candidatura olímpica?...¿Quién es Dan Doctoroff?... Resulta que el susodicho Doctoroff es el presidente de la candidatura olímpica de New York City para el año 2012, que es curiosamente el mismo año en el que Madrid aspira a organizar los Juegos Olímpicos para España.

Desde la formación política republicana se aseguró que no había que darle más vueltas, ni había tampoco por qué buscarle tres pies a aquel gato olímpico, pero naturalmente que había que darle vueltas al asunto. Portabella entregó al Dan Defensor de NYC una memoria sobre los Juegos de Barcelona y un libro escrito por el catedrático Miquel de Moragas y titulado "Las claves del éxito de Barcelona 92". ¿Eso no tenía nada que ver con el boicot diseñado con mimo por el "tripartito" catalán contra el sueño olímpico madrileño?... Claro que tenía que ver, y mucho. Tenía todo que ver.

El "conseller en cap", Josep Bargalló, acaba de decir que la Generalidad "de ningún modo" y "por ningún motivo" tiene por qué manifestar su apoyo a la candidatura olímpica de Madrid 2012. Y lo más glorioso es el "argumento" empleado por Bargalló: no hay ninguna ciudad catalana que sea candidata a esos Juegos, y por lo tanto es lógico que el Ejecutivo catalán "no tome ninguna decisión". Seguro que Doctoroff se estaría preguntando qué narices hacía en su despacho de la Gran Manzana aquel chavalito con "camisa Chicago años veinte" y peinado a lo Luis Cobos, sonriente, feliz y contento, cuando él era la máxima autoridad de una ciudad rival de Madrid, capital de España. Yo ya no me lo pregunto, ya no. A Portabella le queda un largo camino por recorrer: de New York a Londres, y luego París y Moscú, puenteando a Madrid. ¿Por qué Esquerra apoya a todas las candidatas menos a Madrid?... Muy fácil: porque ninguna ciudad catalana es candidata. ¿Está claro?

Menos mal que fue Bono
J. A. ÁLVAREZ GUNDÍN La Razón 10 Diciembre 2004

Menos mal que fue Bono, que si llega a ser Rajoy o Aznar o el mismo Trillo, los gritos desgarradores de las almas escandalizadas se habrían oído al otro lado del Atlántico. Menos mal que fue Bono el que, rodeado de la cúpula militar, ha recordado a los Carod y los Ibarreche que la Constitución es la que es y que el Ejército tiene, entre sus misiones constitucionales, la de garantizar la integridad de España. Menos mal que fue Bono el que, copa en mano, ha aparecido en las pantallas de televisión brindando con un vibrante ¡Viva España! del cual aún no se han repuesto los tripartitos. En fin, menos mal que todo esto ha sido obra y gracia de don José Bono, ministro de un Gobierno socialista. De haber sido uno del PP, a Moratinos le hubieran sobrado 58 segundos para acusarlo de golpista. Por eso, es de justicia reconocer que para las cosas de la unidad de España, al igual que para las reconversiones industriales y los conflictos castrenses, los socialistas se dan más maña que la derecha. Y no digamos si además cuentas con un presidente tan multiusos y tan amigo de las alianzas como ZP, que si un día se pone un «pin» de Cataluña, otro no duda en gritar ¡Viva España! con auténtico ardor legionario. Habrá quien dude de que Bono sea socialista, pero eso es lo mismo que dudar de que Gallardón sea del PP. Y ésa es otra historia.

Bono ¿un fundamentalista también?
Antonio JIMÉNEZ La Razón 10 Diciembre 2004

Cabe preguntarse si el presidente Zapatero considera a su ministro de Defensa, José Bono, un «fundamentalista» constitucional tras su encendido discurso patriótico de El Alcázar y después de izar en Colón la misma enorme «rojigualda» que tantas críticas deparó a su antecesor Trillo. Bono parece que tiene muy claras las cosas mientras su jefe, el presidente de Gobierno, no tanto; ni siquiera tiene claro lo de «nación», concepto que trata de relativizar para no molestar en demasía a los independentistas catalanes de quienes depende para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado. Deduzco que Bono, un «patriota constitucional» en sintonía con lo que defiende el PP, no debió de alegrar excesivamente el oído de ZP, quien había catalogado como «fundamentalistas» a los dirigentes populares por expresar opiniones y sentimientos similares a los de su ministro de Defensa, salvo que su hipocresía política sea directamente proporcional al talante del que presume.

El problema de Zapatero y su Gobierno es que no tiene un discurso único, ni cohesionado. En su afán por contentar a esos pocos que manejan los hilos del poder en Madrid y Barcelona, termina enemistándose con muchos y evidenciando una preocupante debilidad que genera la crispación, de la que son responsables, por un lado, el Gobierno y el PSOE con sus contradicciones y desatinos y, por otro, sus socios de ERC con las continuas provocaciones a Madrid o Valencia.

"ME PARECE QUE ESPAÑA TIENE UN PROBLEMA"
Zaplana reta a Bono a repetir su discurso sobre "antiespañolismo" delante de Maragall y Elorza
Las palabras de Bono en Toledo siguen generando reacciones en los partidos políticos que confiesan no entender cómo sigue en el Gobierno si difiere tanto de las tesis del mismo y de sus socios. El portavoz parlamentario del PP, Eduardo Zaplana, le ha retado a que repita los argumentos sobre el autogobierno y el antiespañolismo en un Comité Federal del PSOE y ante compañeros como Pasqual Maragall y Odón Elorza.
Europa Press Libertad Digital 10 Diciembre 2004

En declaraciones a Onda Cero, recogidas por la agencia Europa Press, Zaplana dijo estar de acuerdo con las afirmaciones que hizo Bono este miércoles en la Academia de Infantería de Toledo y en presencia del presidente del Gobierno: "Resulta paradójico –dijo Bono– el antiespañolismo dentro de una nación, España, que brinda libertad a todos sus hijos y que garantiza unas cotas de autogobierno superiores a muchos Estados federales. Por eso –prosiguió–, hay que defender que hoy no cabe más que lo que cabe en la Constitución, que es garantía de igualdad para todos los españoles".

Zaplana dice que está "de acuerdo con lo que dijo el señor Bono, pero lo que tiene que hacer –propone el portavoz popular– es decirle en un comité de su partido, delante del señor Maragall, Zapatero, Odón Elorza y tantos otros que están diciendo cosas diametralmente opuestas a las que decía ayer (por el miércoles) el señor Bono. Me parece que España tiene un problema y el PSOE, como parte y representante de parte de la sociedad española, también lo tiene sin duda", apostilló.

En este contexto, alertó de que el PSOE ha abierto "un debate tremendamente difícil para el país". "Esto no es un juego. Se ha metido en un jardín tremendamente peligroso y lo malo es que esta es una cuestión que está creando un gran problema al conjunto de nuestro país", agregó.

La AVT se querella contra Arzallus y Garaicoechea por colaborar con ETA
Redacción/ M. S. González La Razón 10 Diciembre 2004

Madrid- La Asociación de Víctimas del Terrorismo se querellará contra el ex presidente del EBB del PNV, Javier Arzallus y el ex lendakari y ex presidente de EA, Carlos Garaicoechea, por un presunto delito de colaboración continuada con banda terrorista. La querella estará basada en documentos que, según fuentes de la AVT, estarían firmados por dirigentes de estas formaciones y miembros de la dirección de ETA y demostrarían la existencia de esa colaboración. La querella, que será presentada en la Audiencia Nacional, se refiere a hechos ocurridos durante los años 1998 y 1999 y está dirigida además de contra Arzallus Garaicoechea, contra las personas que durante el 98 y el 99 formaban parte de los órganos de gobierno del PNV y de EA. La AVT ha tomado la decisión de querellarse contra las direcciones de ambos partidos vascos tras reunir la documentación que, según fuentes de la AVT, prueba que esta colaboración ha existido

Las mismas fuentes explicaron que los citados documentos que entregarán en la presentación de la querella están firmados por responsables del PNV y de EA y también por integrantes de la dirección de la banda terrorista durante los años 98 y 99. Esos años coinciden con los de la «tregua trampa» que mantuvo ETA durante 14 meses, desde el 16 de septiembre de 1998 hasta noviembre de 1999. Sin embargo, fuentes de la AVT aseguran que los documentos, que serían basicamente pactos políticos entre las dos formaciones y la banda terrorista, no se refieren al proceso de Lizarra. Según explicó el presidente de la AVT, José Alcaraz, a LA RAZÓN, con esta querella pretenden, además de «hacer justicia», poner de relieve «una vez más que el nacionalismo vasco está al lado de los verdugos, no de las víctimas y que no practican nada más que la hipocresía cuando llevan al Parlamento vasco ponencias en apoyo de las víctimas». «Esperamos que la Judicatura sea valiente, y si tal y como demostramos existe un delito, se actúe en consecuencia», afirmó Alcaraz, que además subrayó que, «si cualquiera quiere pactar con el PNV, que sepan que suscriben pactos con gente que colabora con ETA».
 

Recortes de Prensa   Página Inicial