AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 22 Enero 2005
Memoria, Dignidad y Justicia
Libertad Digital 22 Enero 2005

UN PELIGRO NACIONAL
César ALONSO DE LOS RÍOS ABC  22 Enero 2005

¡Callad! Se podrían ofender
Javier Ruiz Portella Libertad Digital 22 Enero 2005

Esta historia no ha acabado
Lorenzo CONTRERAS Libertad Digital 22 Enero 2005

Con las víctimas
EDITORIAL Libertad Digital 22 Enero 2005

Don Tartufo Peces, indigno del cargo
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 22 Enero 2005

LOS DERECHOS DE LOS HUNOS Y LOS OTROS
LUIS IGNACIO PARADA ABC 22 Enero 2005

IBARRETXE-MARAGALL: LA MEDIA ARITMÉTICA
Editorial ABC 22 Enero 2005

No más ETA, no más Batasuna
Enrique LÓPEZ LÓPEZ Libertad Digital 22 Enero 2005

CIU o el límite de la solidaridad
Francisco MARHUENDA Libertad Digital 22 Enero 2005

Tienen la palabra
Miguel MARTÍN Libertad Digital 22 Enero 2005

El meollo del problema
IGNACIO MARCO-GARDOQUI El Correo 22 Enero 2005

Primos y primeros
Cristina Losada Libertad Digital 22 Enero 2005

Peces Barba inhabilitado
Ignacio Villa Libertad Digital 22 Enero 2005

La libertad y la izquierda
GEES Libertad Digital 22 Enero 2005

Por qué me niego a dialogar
TONIA ETXARRI El Correo  22 Enero 2005

El vizcaíno y “El Quijote”
Antonio Pérez Henares El Ideal Gallego 22 Enero 2005

Diez años después del asesinato de Gregorio Ordóñez
Editorial El Mundo 22 Enero 2005

Un país sin rumbo ante la amenaza terrorista
José María Marco El Mundo 22 Enero 2005

Ibarretxe y democracia
Cartas al Director El Correo 22 Enero 2005

Gotzone Mora lamenta la incomprensible actitud de Peces Barba con la AVT
Libertad Digital 22 Enero 2005

Consuelo Ordoñez: «Las víctimas del 11-M tienen la suerte de que no vivirán entre insultos»
M. L. G. F. ABC 22 Enero 2005

Aznar pide responsabilidad y unidad frente al Plan Ibarretxe y las tentaciones de negociar con ETA
Libertad Digital 22 Enero 2005
 

 


 

Manifestación con las víctimas del terrorismo
Madrid, sábado 22, 17.00 horas
Memoria, Dignidad y Justicia
Libertad Digital 22 Enero 2005

No más amenazas, no más muertes. Es de justicia movilizarse por la paz
La AVT ha convocado una manifestación con el expresivo lema Memoria, Dignidad y Justicia con las Víctimas del Terrorismo. Tendrá lugar el sábado, a partir de las cinco de la tarde, en Madrid. “El motivo de dicha convocatoria –puede leerse en su página web– es que la ciudadanía pueda mostrar su apoyo a los afectados por el terrorismo y su posición contraria a que los miembros terroristas encarcelados salgan en libertad habiendo cumplido una parte reducida de las penas (entre el 2005-2007 quedarán en libertad un grupo numeroso de terroristas condenados con muchas muertes a sus espaldas). No más amenazas, no más muertes. Es de justicia movilizarse por la paz”.

A continuación reproducimos el manifiesto que se ha elaborado con motivo de la convocatoria, suscrito por diez organizaciones (para respaldarlo, envíe un e-mail a apoyo_manifestacion@avt.org):

Tras la polémica suscitada con la posible excarcelación del miembro de ETA José Ignacio de Juana Chaos, y ante la posibilidad de que a lo largo de los próximos meses decenas de integrantes de la banda terrorista ETA salgan en libertad, merced a los beneficios penitenciarios establecidos en el Código Penal de 1973, la Asociación de Víctimas del Terrorismo ha convocado una manifestación el próximo sábado, 22 de enero a partir de las 17 horas, que comenzará en la Plaza Cibeles en Madrid y finalizará en la Puerta del Sol, bajo el lema “MEMORIA, DIGNIDAD Y JUSTICIA CON LAS VÍCTIMAS DEL TERRORISMO”. Merced a los citados beneficios algunos de los asesinos más sanguinarios de la historia de España, como Henri Parot (causante del atentado, entre otros, contra la casa cuartel de Zaragoza en donde fallecieron 11 personas, entre ellas 5 niños, y más de 80 resultaron heridas), Troitiño y Joseba Ernaga (responsables, entre otros, del atentado de Hipercor, en el cual asesinaron a 21 personas, resultando heridas 45 de las cuales 21 quedaron inválidas) o Inés del Río Prada (condenada a 3.826 años por varios asesinatos), quedarán libres entre finales de 2005 y el 2007. Otro ejemplo de estos hechos lo constituye la excarcelación, el pasado sábado 15 de enero, del miembro de ETA Pedro Aira, quien abandonó la prisión de Villabona tras cumplir 17 años y cuatro meses de condena y beneficiarse de más de 12 de redención. Por lo tanto, y con el fin de concienciar a la ciudadanía sobre esta situación, la AVT ha organizado, junto con el resto de asociaciones de víctimas, colectivos, agrupaciones, sindicatos, etcétera, una gran manifestación que recorrerá las calles de Madrid, de forma que la ciudadanía pueda mostrar su apoyo hacia los afectados por el terrorismo y su posición contraria a que los miembros de ETA salgan en libertad habiendo cumplido una parte ínfima de la pena, y sin haber mostrado signo alguno de arrepentimiento por los crímenes por ellos cometidos.

UN PELIGRO NACIONAL
Por César ALONSO DE LOS RÍOS ABC  22 Enero 2005

NO tuve que esperar a que Zapatero lo anunciara públicamente para escribir en esta columna que el Gobierno está desde hace tiempo en la idea de negociar con ETA... si es que no lo está haciendo ya. Está convencido de que tiene que ser él quien lleve adelante la segunda transición. ¡Adiós a la España tradicional, a la España de los Reyes Católicos y de Cánovas y de la Generación del 98 y de Ortega y de Azaña, e incluso a la autonómica y sin embargo incómoda e insuficiente! Él es el llamado por los dioses a reparar los ultrajes que se han cometido históricamente contra los pueblos periféricos, y él es, por tanto, el destinado a tomar la sublime decisión de ir al fondo de los grandes desencuentros ibéricos y de forma muy especial a la solución de la expresión más dramática de todos ellos: de ETA.

Esto es lo que piensa de sí mismo y de su misión como gobernante ZP. Él no se considera obligado por nadie, ni por Maragall ni los socialistas vascos, a ir buscando salidas forzadas a los conflictos, ni apaños de gobernabilidad... Zapatero tiene conciencia de ser el conductor de este proceso de deconstrucción, de este ambicioso desmontaje institucional en nombre de la convivencia. Él es el que impulsa el proceso de desnacionalización, de desespañolización. No es un dirigente al que se le obliga a avanzar. Más bien es él quien tira de los demás. El impulsor.

POR lo que respecta al País Vasco (el prefiere decir Euzkadi, al igual que violencia en vez de terrorismo), ZP considera que el PNV es sustituible una vez que prosperen las negociaciones con ETA. Todas las propuestas del PNV pueden ser cumplidas por el PSOE. ¿Acaso el plan Patxi/Guevara no satisface las aspiraciones reales de los vascos sin crear tantos problemas entre los españoles como lo hace el plan Ibarretxe? Así pues negociará con ETA, es decir, con los que hasta ahora movían el árbol para que el PNV recogiera las nueces. Porque el PNV, además de no garantizar la paz, se ha estado beneficiando de los asesinatos incluso electoralmente. Ha llegado la hora de prescindir de él. Lo agradecerán todos los españoles que oyeron el discurso que hizo desde La Moncloa. El acuerdo con ETA le dejará descolocado para siempre. Terminará la humillación a la que han sido sometidos los Rubial, Jáuregui, Benegas, Eguiguren. Por supuesto, ZP es consciente de que el pacto con ETA tendrá un precio muy alto pero pagadero. Le entenderá el pueblo español, que por encima de todo quiere la paz. La paz siempre tiene un precio. ¿No lo ha pagado él personalmente al ordenar la retirada de las tropas de Irak? Bush sigue sin ponérsele al teléfono y aún no tiene noticias de que hayan decidido el nombramiento de un nuevo embajador en Madrid. Pero él será el gobernante que se atrevió a decir «no» a Bush. El precio de la paz será costoso para las víctimas, pero el director-del-alto-comisionado, Gregorio Peces-Barba, sabrá llevar bien las relaciones públicas con las víctimas. No será tan difícil explicarles que su dolor no disminuiría con la prosecución de más luto ni tampoco se pueden despreciar los frutos que puede dar un proceso inteligente de liberación de presos. Pero ¿por qué correr tanto cuando todo está por hacer? Tiempo al tiempo.

La solución catalana será fácil. Como ha dicho, la firmará con los ojos cerrados. La prueba será para el PP, y CiU también quedará descolocada.

HAY un aspecto especialmente disonante en todo este proyecto de ZP: la mayoría de los socialistas no quieren creérselo. No se han creído que ZP hablara realmente de negociación con ETA. No quieren pensar, en definitiva, que ZP sea un peligro nacional, como lo sería de creer en lo que algunos dicen que dijo.

Manifestación silenciosa
¡Callad! Se podrían ofender
Javier Ruiz Portella Libertad Digital 22 Enero 2005

Acabo de recibir el comunicado de la Asociación de Víctimas del Terrorismo convocando una manifestación en Madrid este sábado 22 de enero. Su último párrafo dice: “Dado el momento actual en el que estamos viviendo, donde muchísimas personas conviven con el miedo y se encuentran amenazadas por mantener los valores democráticos en este país, creemos que es de justicia movilizarse por la paz. Por todo lo expuesto dicha manifestación será silenciosa y respetuosa; no se coreará consigna de ningún tipo”.

Me he tenido que refregar los ojos. Acabamos de leer lo siguiente: la situación es muy grave…, razón por la cual no se coreará ninguna consigna y la manifestación será respetuosa —sobreentendido: hacia quienes nos amenazan gravemente. Tanta angélica placidez le deja a uno sobrecogido. Sobre todo porque uno siente una inmensa estima, una simpatía sin fisuras hacia las víctimas y su asociación.

Lo grave no es la inconsecuencia del razonamiento. Lo grave no es siquiera el error táctico, la “bajada de pantalones”, cuando lo amenazado —dejémonos de paños calientes— es la existencia de España. Lo grave son los paños calientes: ésos que llevamos aplicando desde hace 25 años.

Los paños calientes no consisten en absoluto en haber reconocido la pluralidad de tradiciones, lenguas, formas de ser, de vivir colectivamente que configuran a España. En sí mismo, ello es admirable, justo, necesario. Nadie lo cuestiona. Sólo lo hacen quienes, para afirmar su identidad específica, reniegan de la general. Rechazan, vilipendian lo que, junto con su especificidad, configura el ser mismo de vascos y catalanes. De tal modo nos niegan a todos…, pero a ellos mismos también.

Ante semejante repudio de nuestro ser colectivo, ¿cómo hemos reaccionado los españoles? ¿Cómo seguimos haciéndolo cuando acaba de sonar la campana que anuncia el asalto final? De una sola manera: aplicando constantes paños calientes, efectuando concesiones y claudicaciones. Tratando, en suma, de apaciguar a quienes nos ofenden y desprecian —evitando “corear consignas”, tratando de no faltarles al “respeto”.

¿Qué consignas —cuando se autorizan— resuenan en nuestras calles y plazas? ¿Qué lemas vertebran los discursos de nuestros políticos, periodistas, intelectuales…? ¿Qué le oponemos al separatismo que nos amenaza? Una sola cosa: paz, libertad, democracia… Gran cosa, sin duda. Pero cosa huera, simple cantinela, cuando nada más la sustenta. Cosa incapaz de encender el fervor de un pueblo —salvo cuando estallan las bombas y la vida individual está amenazada.

Lo está: lo atestiguan mil muertos y miles de lisiados en estos 25 años. Pero ninguno de ellos ha caído por ser “individuo”. Ni siquiera, en el fondo, por ser “demócrata”. Todos han caído por pertenecer y defender a España —la ausente, la gran oculta de nuestras manifestaciones, consignas, gritos.

Su nombre tampoco estará presente en la manifestación de este sábado. Su bandera —es de temer— aún menos. Cosa lógica, se dirá, puesto que la manifestación la convoca una benemérita asociación cívica, no política. Tal vez. Pero éste es, precisamente, el problema. Cuando se va a emprender el asalto final, resulta que aquel mismo pueblo antaño glorioso y aguerrido no encuentra mejor cosa que convocar una manifestación apolítica, envuelta en tintes humanitaristas. Aunque éstos sean falsos, aunque quienes vayan a la misma —y es de esperar que sean una multitud— sepan, en el fondo de su corazón, las auténticas razones por la que acuden. La pena es que se las tengan que callar.

Esta historia no ha acabado
Lorenzo CONTRERAS Libertad Digital 22 Enero 2005

En esto de las expectativas de negociación o acercamiento al diálogo con el mundo etarra o con la propia organización matriz ocurre algo parecido al asunto del condón: que las posiciones varían según las circunstancias, y lo mismo interesa cerrar el horizonte que abrir un agujero en su relativa lejanía. El portavoz de la Conferencia Episcopal Española, Juan Antonio Martínez Camino, baila la «yenka», una danza que ya no se lleva pero que se caracterizaba por un paso atrás y otro adelante, o al revés, en tanto que los intérpretes de la situación política lo mismo dan por cancelada cualquier posibilidad de diálogo con el mundo etarra que aventuran novedades sin arriesgar plazos. Ahora hay quienes especulan con alguna fecha más o menos simbólica para que ETA nos sorprenda con un paso o una iniciativa. Citan a estos efectos el próximo 11-M, aniversario de la tragedia causada por los terroristas islámicos, que tanta sombra proyectó sobre ETA por sus responsabilidades supuestas. O sea, que funciona la hipótesis de que la banda terrorista intentará alejar de su imagen mediante una oferta de paz (¿tregua?) cercana además en el tiempo a las elecciones autonómicas vascas de mayo.

Sin embargo, todo depende de las exigencias del «protocolo», sin olvidar ese proceso subterráneo que seguramente funciona. Un problema sería que volviera a convertirse en clamor la entusiasta y generalizada creencia de que ETA se halla moribunda. No es que la banda sea demasiado sensible a los rumores de su extenuación. Sería ingenuo pensar que ése es el factor determinante de eventuales frenazos y que un imaginario «amor propio» decidiera el cambio de sus ritmos. Mejor fundada es la idea de que la organización necesita cuidar a sus reservistas y a sus presos: en general a todos aquellos que necesitan de su «asistencia financiera» para subsistir en la sombra, siempre a la espera de cualquier conveniencia de retorno a la llamada lucha armada. El último atentado, el de Guecho, tuvo aires de chantaje relacionado con el «impuesto revolucionario», es decir, con la extorsión. Se piensa también en el significado del asalto del IRA irlandés a un banco, no tanto para interrumpir un proceso de pacificación como para «pagar sueldos» a sus reservistas.

Mientras tanto, hay un baile de nombres en el tejido de los contactos invisibles. La atención vuelve hacia la figura de Josu Ternera, probablemente dueño ahora del control de la banda o de lo que de ella quede. En el terreno del activismo no perseguible aparece la sombra del escurridizo Íñigo Iruin, el hábil abogado abertzale que en su día saboteó, frente a Rafael Vera, las famosas negociaciones de Argel.

Con las víctimas
EDITORIAL Libertad Digital 22 Enero 2005

Este domingo hará diez años de la muerte de Gregorio Ordóñez. Le mató un pistolero etarra de un tiro en la nuca, por la espalda, sin dar la cara. A uno de los políticos más valientes que ha tenido la democracia española le asesinó un cobarde embozado que echó a correr después de cometer el crimen. Al concejal donostiarra, que está y estará siempre en el recuerdo de todos los españoles de bien, le ha seguido una década que ha dejado más cadáveres encima de una mesa que ya no puede sostenerse más. El reguero de víctimas que la sinrazón etarra ha dejado en sus más de treinta años de criminosa existencia es la señal que nos recuerda que el pasado está ahí, que las casi mil personas a las que han arrebatado la vida no murieron en vano, que tenemos una deuda con todas y cada una de ellas.

Esta misma semana un coche-bomba explotó a traición en una calle de la localidad vizcaína de Guecho. Un agente de la Ertzaintza tuvo que ser trasladado al hospital y ha sobrevivido, pero esa no era la intención de los asesinos. Querían llenar Guecho de muerte y dolor del mismo modo que han enlutado a España durante los últimos treinta y cinco años. Hace poco más de una semana saltó a los medios que buena parte de los más mortíferos comandos etarras de los ochenta van a recuperar la libertad gracias a una triquiñuela legal que les permitirá cumplir una porción ínfima de su abultada y merecidísima condena. Algo, definitivamente, no funciona.

La Asociación de Víctimas del Terrorismo ha convocado para hoy una manifestación en Madrid con un lema sencillo: “Memoria, Dignidad y Justicia con la Víctimas del Terrorismo”. A la convocatoria se han sumado una nutrida nómina de colectivos, fundaciones, asociaciones y personalidades que han destacado en la defensa de las víctimas y el hostigamiento de los verdugos. Van a estar todos, o casi. Gregorio Peces Barba, Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo, ya ha anunciado que no acudirá, y no lo hará porque, según ha manifestado, su misión no consiste en ir a manifestaciones, o, mejor y para terminar de estropearlo, su misión consiste en ir a manifestaciones sólo y cuando haya un atentado de por medio. Obsceno argumento que insulta la memoria de las víctimas y llena de oprobio y vergüenza el pomposo cargo y el no menos aparatoso “Alto Comisionado” para el que fue designado.

Mucho antes de lo que pensábamos ha quedado en evidencia la maniobra que preparó el presidente Zapatero en los últimos días de la Comisión del 11 de marzo. Ante el país conmocionado por el testimonio de Alcaraz y Manjón, el Gobierno se sacó de la manga un as que supo colocar a tiempo para erigirse como protector de las víctimas. Puro teatro que lleva a pensar lo peor. Si Peces Barba ni se digna a salir a la calle para acompañar a los familiares de las víctimas y al mismísimo Gobierno ha habido que presionarle para que enviase a la manifestación a alguno de sus miembros, ¿qué es lo que se está tramando a espaldas de los españoles? La Razón publicaba ayer que el Ejecutivo sostiene desde mayo “contactos” con la banda con objeto de abrir negociaciones. El propio Zapatero ha dicho que es partidario de “escuchar a Batasuna”, es decir, de poner el oído al brazo político de ETA. Las exigencias del presidente son muy modestas; un simple alto el fuego. Nada de entrega de armas ni de rendición. A cambio de esa tregua los batasunos conseguirían su legalización y concurso en las urnas y ciertos favores penitenciarios. Un ultraje y la dilapidación definitiva del capital acumulado durante los ocho años de Gobierno Aznar, que en esto, en la lucha contra la hidra terrorista, lo hizo francamente bien.

Si detrás del papelón indecente que, en torno a la manifestación de hoy, ha jugado el Gobierno y su “Alto Comisionado” se encuentra un oscuro apaño con los verdugos, no quedaría más remedio que pedir el cese inmediato y fulminante de Peces Barba y una explicación clara y concisa del Gobierno. Porque con el terrorismo no se negocia, al terrorismo se le derrota, con firmeza, abiertamente y con la Ley en la mano. Las víctimas, que son los nuestros, no se merecen menos. Hoy por la tarde muchos ciudadanos saldrán a la calle a demandar Memoria, Dignidad y Justicia para todas las víctimas del terrorismo. Hoy por la tarde muchos ciudadanos saldrán a la calle para que a los nuestros nunca les falte ni memoria, ni dignidad, ni justicia.

Don Tartufo Peces, indigno del cargo
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 22 Enero 2005

Que la manipulación de las víctimas del 11M a través del testimonio de Pilar Manjón iba a desembocar en la deslegitimación de las víctimas del terrorismo etarra era algo previsible. Que la cobertura institucional buscada para esa manipulación fuera la de un Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo permitía entrever las prisas del Gobierno para controlar a miles de familias que fueron tratadas dignamente por primera vez por el PP. Y que fuera Gregorio Peces Barba el elegido para esa operación garantizaba tanto el sectarismo como la estupidez en su ejercicio. Las previsiones se han cumplido. A la manifestación convocada por la AVT no irá Pilar Manjón –seguramente no se le permitiría llamar asesino a Aznar ni pintarse las manos de rojo– y se ha negado públicamente a ir Peces Barba, porque su altísima compasión sólo está dispuesta a manifestarse si hay nuevas víctimas. Se ve que las usadas no le motivan. Peces Barba debe de ser una fashion victim como Carmen Calvo, pero en siniestro.

El PP, único partido que realmente se ha preocupado por las víctimas del terrorismo en los años del Gobierno Aznar, debe pedir la inmediata dimisión de este sujeto, evidentemente incapaz de entender que una víctima del terrorismo no deja de serlo porque pasen los años o reciba una pensión. Es obvio que el oblicuo Peces no quiere respaldar a las víctimas de ETA para no estorbar la operación de imagen del Gobierno, que pretende conseguir una tregua electoralmente rentable cediendo ante el separatismo y negociando con los etarras. Peces ha ofendido a las víctimas del terrorismo, las vivas y las muertas, que durante muchos años han sido una reserva de dignidad nacional frente al envilecimiento del Gobierno del GAL y del saqueo del Ministerio del Interior, el Gobierno de Vera, de Paesa y de Roldán, el Gobierno que se negaba a dar subvenciones a las víctimas del terrorismo pero no a los amigachos de los sandinistas, el Gobierno del partido de Peces que, por desgracia, ha vuelto al poder. Y con él, las humillaciones a las víctimas del terrorismo. No tienen por qué aguantarlas. Que Peces se vaya a su casa, de donde nunca debió salir para combatir el terrorismo, porque ni quiere ni puede ni sabe hacerlo. Váyase a paseo y váyase lejos, don Tartufo

LOS DERECHOS DE LOS HUNOS Y LOS OTROS
LUIS IGNACIO PARADA ABC 22 Enero 2005

DICE la noticia que los supuestos descendientes de Atila reclaman en Hungría su reconocimiento como minoría étnica. Lo hacen aprovechando el reciente ingreso del país en la UE y quieren obligar al Parlamento de Budapest a negociar determinadas ventajas económicas, fiscales y territoriales bajo amenaza de reclamar sus supuestos derechos ante las más altas instancias europeas en el caso de que la Cámara magiar no les dé la razón. La noticia de que los herederos del conocido como "rey de los hunos" han reivindicado sus supuestos derechos históricos como sucesores del los guerreros que llegaron a poner en jaque a Roma y la Galia hace quince siglos coincide curiosamente con otras tres no menos pintorescas para los tiempos que corren.

El PNV trabaja, según parece, sobre un nuevo proyecto de Estatuto que sirva de alternativa al plan Ibarretxe ante las elecciones autonómicas previstas para mayo: tiene miedo de que la iniciativa del lendakari se vea frustrada por la legalidad democrática. Entretanto, la vicepresidenta primera del Gobierno, Fernández de la Vega, se ve obligada a negar que el Gobierno tenga abierto ningún diálogo con la banda terrorista ETA, y Rodríguez Zapatero tiene que remitir una carta a Ibarretxe, para que quede claro que rechaza reunirse con él y con Mariano Rajoy, para abrir un proceso negociador sobre el plan de libre asociación que lleva el nombre del presidente del Gobierno vasco. No se sabe por qué caprichos del azar y la necesidad estas noticias han venido a coincidir con la reclamación étnica de los sucesores de los hunos que, todo hay que decirlo, pese a contar con la ayuda de un gran número de ostrogodos sometidos a la fuerza, fueron derrotados ese mismo año en la batalla de los Campos Cataláunicos. Poco después, Atila traicionado por los hunos y olvidado por los otros murió de una incontenible hemorragia nasal en la que iba a ser su noche de bodas.

IBARRETXE-MARAGALL: LA MEDIA ARITMÉTICA
Editorial ABC 22 Enero 2005

DESCONTADO ya el rechazo del plan Ibarretxe por abrumadora mayoría en el Congreso de los Diputados, se abre un escenario nuevo en el complejo tablero de la política vasca. En cierto modo, el lendakari ha quemado sus naves al plantear un desafío imposible y puede encontrarse ahora en tierra de nadie, puesto que la política es por definición un ejercicio de equilibrio y posibilismo. Al parecer, el PNV -partido que aspira a una permanente hegemonía en aquella Comunidad Autónoma- busca nuevas alternativas que ofrezcan una imagen distinta a la actual. Es curioso que los políticos nacionalistas se sorprendan ante el rechazo sin fisuras del proyecto en el conjunto de España. Sólo su visión estrecha y localista les impide reconocer la realidad de que España es una nación sólida y vertebrada, que exige a los partidos de ámbito nacional una posición firme ante las amenazas a la convivencia. En definitiva, éste es el fundamento del acuerdo PP-PSOE y el resultado de la próxima votación parlamentaria será fiel reflejo de dicho clima de opinión. El plan Ibarretxe (cuyo texto publicaba ayer el Boletín Oficial de las Cortes) va a terminar sin gloria su agitada y contradictoria tramitación.

El día después abre un tiempo político diferente, siempre con el horizonte a corto plazo de las elecciones autonómicas. Los nacionalistas vascos quizá sepan ya que la única fórmula posible para sus aspiraciones consiste en la que se ha dado en llamar «vía catalana», avalada por el Partido Socialista y diseñada por el propio Maragall, verdadero artífice de la política del Gobierno en materia de organización territorial. A grandes rasgos, se trataría de rebajar la retórica semiconstituyente del texto actual y de suprimir algunas exigencias imposibles, en particular las referidas a ciertas competencias indelegables. Algo así como un punto intermedio entre el plan Ibarretxe y el proyecto de reforma estatutaria que se discute ahora en el Parlamento de Cataluña. En definitiva, se trataría de sacar la media aritmética de ambas iniciativas siguiendo la vieja técnica de pedir la luna para luego «conformarse» con un buen trozo del pastel. La estrategia ha sido utilizada con frecuencia; sin embargo, no debe desconocerse que puede resultar contraproducente por sus graves efectos secundarios.

El asunto debe ser objeto de análisis cuidadoso por parte de los dos grandes partidos. El PSOE puede caer en la tentación de reanudar una política de «bloque constitucional» excluyendo a los populares, de manera que el rechazo conjunto al plan soberanista se vea como un episodio transitorio, con la ventaja adicional de facilitar las cosas para el referéndum europeo. El perfil de la comisión Gobierno-PSOE-PP será muy ilustrativo sobre las ideas al respecto de unos y de otros. A su vez, el PP ha de estar vigilante ante una situación que podría volverse en contra de sus intereses. Un pacto en el País Vasco de naturaleza similar al de Cataluña situaría a María San Gil y los suyos en difícil posición. Es duro dirigirse a los electores desde una aparente soledad frente al acuerdo de todos los demás, pero la experiencia enseña que el PP ha logrado sus mejores resultados cuando presenta una alternativa clara y de significado inequívoco. Una vez más, es fundamental destacar el límite infranqueable que supone la Constitución. En el debate del Congreso, la oposición tiene una magnífica oportunidad para hacer un discurso atractivo sobre el éxito de la España constitucional, además de rechazar un proyecto manifiestamente inaceptable. Porque si finalmente el plan Ibarretxe sirve de coartada para facilitar la aprobación de la fórmula catalana, entraremos en una nueva fase en la que el actual marco territorial podría resentirse poniendo en peligro la solidaridad entre Autonomías, empujadas por un imprevisible efecto dominó a resituarse en un escenario complejo de reivindicaciones a la carta.

No más ETA, no más Batasuna
Enrique LÓPEZ LÓPEZ Libertad Digital 22 Enero 2005

En los últimos días se ha instalado en los discursos de nuestros responsables políticos un reto, expresar con contundencia que el plan Ibarreche es inconstitucional y que por ello debe ser rechazado en el Parlamento, más sólo una institución lo puede sancionar, el Tribunal Constitucional y por ello cuanto antes pueda este Alto tribunal pronunciarse, mejor. El Plan Ibarreche es una iniciativa torticera, esto es, bajo la supuesta iniciativa de reforma de un Estatuto de Autonomía se persigue reformar el orden constitucional y el modelo de Estado, y ante ésta u otra similar, debe expresarse su rechazo en el Parlamento de la Nación; rechazo democrático y político, como ocurriría con cualquier otra iniciativa que sin ser inconstitucional, no alcance la mayoría parlamentaria exigida para ser aprobada; pero no suficiente, puesto que es necesario que el Tribunal Constitucional se pronuncie. Es obvio que este Plan supone un desafío constitucional al Estado y en su consecuencia debe imponerse la razón política, pero también la razón jurídica. La defensa de la Constitución no es algo disponible que se pueda ejercitar o no en virtud de parámetros de oportunidad, supone una obligación para cualquier responsable público y por ello se debe celebrar el reciente acuerdo entre las dos principales fuerzas políticas de la nación, no siendo esto más que el refrendo de las aspiraciones de la mayoría del pueblo español.

No debe olvidarse que la iniciativa del Parlamento vasco viene respaldada por los votos de una organización política ilegalizada por su colaboración con el terrorismo, lo que convierte la aprobación del plan en inmoral. El Pleno del Congreso de los Diputados acordó el 26 de agosto de 2002, de conformidad con lo dispuesto en la Ley Orgánica 6/2002, de 27 de junio, de Partidos Políticos, instar al Gobierno a que solicitara la ilegalización de Herri Batasuna, Euskal Herritarrok y Batasuna, por entender que en su actividad habían vulnerado los principios democráticos, al haber incurrido, de forma grave y reiterada, en los supuestos contemplados en el artículo 9 de la citada ley. La Sala Especial del artículo 61 de la LOPJ del Tribunal Supremo en sentencia de 27 de marzo de 2003, confirmada por el Tribunal Constitucional en sentencia 6/2004, de 16 enero de 2004, declaró la ilegalidad de los partidos políticos demandados, ordenando su disolución con los efectos previstos en el artículo 12.1 de la Ley de Partidos Políticos, la cancelación de sus respectivas inscripciones causadas en el Registro de Partidos Políticos, la apertura de un proceso de liquidación patrimonial y el cese inmediato de todas las actividades que realizaran una vez notificada la sentencia.

La decisión judicial se adoptó basándose entre otras en las siguientes razones: la creación de los tres partidos políticos «responde a un único designio, el de ETA, que diseñó lo que podría denominarse gráficamente como una sucesión operativa de formaciones políticas legales que le prestaran cobertura jurídica legal y apoyo político de cara a la sociedad». «Fue la banda terrorista ETA quien prefiguró un contenido funcional específico, que estimaba era el idóneo para la consecución de sus fines, consistente en un peculiar agregado de tareas». Varios de los más relevantes dirigentes de Batasuna han formado parte también de los órganos directivos de las otras dos formaciones políticas que precedieron a aquélla, y asimismo han sido condenados por los tribunales por su vinculación directa o indirecta con la actividad terrorista; en suma, se dice que «todos estos aspectos de esencial coincidencia entre los tres partidos políticos demandados entre sí y de todos ellos, a su vez, con ETA, ponen de manifiesto una identidad sustancial entre las tres formaciones en los ámbitos mencionados (personal, de fines, de estrategias y de actividad) y asimismo un riguroso control de todos ellos por la citada banda criminal. Por esta razón podemos concluir afirmando la existencia en el presente caso de un único sujeto real, que es la organización terrorista ETA, que se oculta tras esa apariencia de diversidad de personalidades jurídicas creadas en diferentes momentos en virtud de una ‘‘sucesión operativa’’ previamente diseñada por aquélla».

Gracias a esta resolución hemos logrado expulsar a Batasuna del mundo democrático y por ello este partido no existe. Batasuna, a su vez, ya no puede hacer nada, ya no puede condenar ni dejar de condenar el terrorismo, porque tal oportunidad la ha tenido durante veinticinco años y nunca lo hizo; Batasuna debería desaparecer no sólo del mundo democrático, sino de las alusiones y del imaginario de posibles pactos. Batasuna siempre ha obstaculizado el normal desenvolvimiento de la democracia en el País Vasco y ha concurrido a crear una situación, en la que el ejercicio de determinados derechos básicos y fundamentales es una quimera, determinando que una parte de la ciudadanía no pueda ni tan siquiera expresarse con libertad, viviendo bajo un clima de coacción y amenazas constante, y por ello la normalidad sólo se recuperará, no sólo cuando cese la actividad terrorista, sino cuando toda la sociedad en el País Vasco pueda vivir con absoluta normalidad y tranquilidad, y esas circunstancias hoy por hoy no se alcanzan a ver.

Una simple y mera declaración de rechazo a la violencia ya no resulta bastante, sino que es necesario que desaparezcan del escenario político todas aquellas personas que ostentan la confianza política de ETA, puesto que de lo contrario se estaría burlando la Ley de Partidos Políticos. Debemos respetar y no malograr el triunfo democrático que supuso la respuesta judicial del Tribunal Supremo, máxime cuando en estos momentos se está examinado en instancias europeas. Se deben respetar las resoluciones judiciales y por ello sus consecuencias: Batasuna nunca mas podrá volver a la vida política. De tal suerte que el efecto de cosa juzgada alcanza a todas las organizaciones que le sucedan, puesto que lo contrario exigiría una reforma o derogación de la Ley de Partidos Políticos. Sólo un nuevo partido político totalmente desligado de Batasuna y de sus dirigentes, que respetara los principios democráticos, podría concurrir en el mundo democrático y político.

Enrique López López es magistrado y vocal del CGPJ

CIU o el límite de la solidaridad
Francisco MARHUENDA Libertad Digital 22 Enero 2005

El nacionalismo ha decidido establecer un tope a la solidaridad y pretende, además, que se incluya en el Estatut. Me parece un disparate, pero en política se puede pasar de lo sublime a lo ridículo sin solución de continuidad. Es cierto que es preciso buscar una fórmula de financiación que sea más favorable, porque la situación actual es injusta. No creo que sea hasta el extremo que defienden los nacionalistas, pero es necesario buscar una solución que sea satisfactoria a la vez que garantice que la participación catalana se base en una amplia y completa solidaridad. No hay que olvidar que además de la balanza fiscal está la comercial, que nos resulta enormemente beneficiosa. A esto hay que añadir que, a pesar de esas insuficiencias históricas, somos la región más rica.

Los partidos y asociaciones que montaban broncas contra el PP están ahora muy callados. Una muestra de esa sumisión con el gobierno «amigo» está en el olvido a la hora de revindicar la publicación de las famosas balanzas fiscales. CiU se equivoca con su actual deriva soberanista, porque ERC sigue siendo más creíble en ese terreno aunque se haya convertido en un gatito sumiso. Mas ha optado por alejarse de la centralidad e instalarse en el radicalismo reivindicativo. Esto beneficia tanto al PSC como al PP. Cuenta con más diputados en el Parlament, pero lo importante en política es que gobierna Maragall y se beneficiará tanto de la reforma como de los éxitos del Govern.

Tienen la palabra
Miguel MARTÍN Libertad Digital 22 Enero 2005

Sería divertido ver a los gerifaltes del PNV en el exilio. Porque a eso es a lo que les conduciría la secesión del País Vasco. Cosa que no ocurrirá afortunadamente para ellos, aunque su torpeza les haga suponer que serían los que mandaran en el pequeño territorio independiente, ya que olvidan que ETA es comunista radical antes que nada. Por eso cada vez que la Justicia comunica que alguno de los asesinos etarras será excarcelado, apenas cumplida una parte mínima de su larga condena, pensamos que a quien más debería preocupar es al ingenuo PNV, que nunca mandaría más que ahora en su comunidad. En cuanto consiguieran la independencia, ETA se les echaría encima y tendrían que emigrar a territorio español, Burgos, por ejemplo, donde formar un precario gobierno en el exilio, dejando indefensos a los muchos vascos que se sienten hispanos. Ésa es la mayor posibilidad, por dolorosa que resulte, y contra ella debemos manifestarnos todos con independencia de los sentimientos partidistas de cada cual. No se debe dejar en la estacada a la mayoría de vascoespañoles que padecen las consecuencias de un ambicioso separatismo basado en la más cínica violencia que recuerda nuestra Historia. La Constitución y quienes la rigen tienen la palabra.

El meollo del problema
IGNACIO MARCO-GARDOQUI El Correo 22 Enero 2005

Por más neuronas que gasten los analistas, por mucho que agrieten sus gargantas los tertulianos y por muchas disquisiciones que se hagan al respecto, la verdad es que el meollo del problema vasco, su núcleo central, radica en la definición y articulación del ya famoso ámbito de decisión. Y, por si fuera poco, no sólo es el asunto más espinoso sino que, además, planteado en sus actuales términos es un dilema carente de solución. Sencillamente, irresoluble.

Habría que empezar recordando que el lehendakari falta a la verdad y engaña a la ciudadanía cuando trasmite la sensación de que los vascos carecemos de poder de decisión. Si nos fijamos en los aspectos cuantitativos, podemos comparar la cifra total de la recaudación obtenida a través de los impuestos concertados en la comunidad autónoma con el monto del cupo que pagamos al Estado, y así veremos que prácticamente el 90% de los dineros van a parar a presupuestos administrados y a gastos e inversiones decididas por autoridades vascas.

Si preferimos los aspectos cualitativos, es necesario recordar -aunque canse tratar de demostrar lo evidente- que el propio lehendakari, los parlamentarios vascos, las Juntas Generales y los diputados de los territorios históricos son elegidos a partir de decisiones adoptadas por los vascos. Pero no sólo. El sistema fiscal, la organización sanitaria, el diseño de la inmensa mayoría de las infraestructuras, la planificación de la educación, el ejercicio de las labores de policía y un larguísimo e importante etcétera son también fruto de la capacidad de decisión de los vascos. Una capacidad de decisión asombrosa que nunca antes existió aquí y de la que nadie ahora dispone en Europa.

Pero eso es una historia del pasado. Ahora ya no hablamos de eso. Aunque se presente como un mero trueque de estatuto, la propuesta aprobada por el Parlamento vasco es otra cosa bien distinta. En adelante, no se trata de reclamar unas competencias más o menos, ni de ejercer unas transferencias mejor o peor negociadas; ahora se trata de establecer que los vascos tenemos una capacidad omnímoda y absoluta de decidir, en todos los ámbitos y en todos los momentos.

Tiene razón el lehendakari cuando asegura que la 'estación terminus' de su plan no es la independencia. La estación final no, pero el punto inicial sí. Es decir, el lehendakari se apoya sobre una base ficticia para dar una asombrosa cabriola y, tras asegurar que no hay ninguna voluntad superior a la de los vascos, decide que nos vamos a asociar libremente con los españoles.

Evidentemente, si no dependemos de nadie para tomar decisiones, si nadie puede oponerse a nuestros deseos, si no hay autoridad en el mundo que pueda doblegar nuestra voluntad, es que ya somos independientes, diga lo que diga la realidad y establezca lo que establezca la Constitución. Los vascos nos levantamos el día 30 de diciembre siendo autónomos y nos acostamos siendo independientes. Hace 25 años se paseaban pancartas con el lema: 'Gaur autonomía, bihar independentzia' ('Hoy autonomía, mañana independencia'). Se ha tardado, pero se ha conseguido. El triunfo ¿de la razón? No. El triunfo de la constancia.

Nos equivocamos todos los que queremos desmontar el original planteamiento de Ibarretxe con la aplicación de argumentos racionales. Este primer salto mortal el lehendakari ya lo tiene ganado. Su propuesta carece de soporte jurídico y de fundamento histórico; se opone a la razón económica y a la lógica política, pero ha calado entre la ciudadanía vasca y no sólo en su mitad nacionalista. El lehendakari es un maestro alquimista que transforma los deseos en derechos y que trueca las discrepancias en agresiones, pero es un alquimista con gran éxito de público y crítica.

Una muy reciente encuesta certificaba el apabullante hecho de que un 59% de los vascos aprueban la celebración del referéndum anunciado. Es decir, el ámbito de decisión vasco está asumido ya por todos los nacionalistas y por unos cuantos de los constitucionalistas. Una buena mayoría que se verá frustrada cuando se prohíba la operación a partir de argumentos jurídicos de fácil justificación académica, pero de difícil comprensión práctica para la inmensa mayoría.

Luego viene la doble pirueta y ésta es ya más compleja. Desde nuestra independencia absoluta, el lehendakari ha decidido que vamos a consentir en asociarnos libremente con España. Pero no ha perdido mucho tiempo en negociar tamaña pretensión, ni en convencer a los nuevos 'asociados' de las bondades de su propuesta. Ha decidido que, si no quieren asociarse con nosotros, convocará el referéndum y aplicará los resultados. ¿Cómo? Bueno, eso ya lo pensará después, pero siempre podremos profundizar en las técnicas de los hechos consumados, en las prácticas de la desobediencia civil y en la simple invasión de competencias. De todo ello existen ya ejemplos que, la verdad sea dicha, le han funcionado bastante bien y con muy escaso coste.

Se podrá argumentar que la mitad de los vascos no ven las cosas de esta manera y que el resto de los españoles no tienen ninguna obligación de aceptar tales supuestos y pueden asociarse como y con quien deseen, pero Ibarretxe considera ese pequeño obstáculo como algo nimio, indigno de preocupar nuestra atención.

Después llega la cuestión interna y con ella el único atisbo de esperanza para los no nacionalistas. Al parecer, el sujeto que dispone del derecho a la autodeterminación, el que puede decidir en cada momento lo que desea -antes el Estatuto, hoy la libre asociación y mañana si se tercia la independencia-, es el pueblo vasco. Un pueblo milenario, tan inmutable en el tiempo como imperturbable en el carácter. Pero como este planteamiento no tiene base jurídica en la que apoyarse y carece de antecedente histórico en el que justificarse, podría ocurrir que algunos, léase los alaveses, decidieran que una vez conquistado tan maravilloso derecho ellos también quisieran ejercerlo.

Si, en el fondo, el derecho a la autodeterminación se justifica en el deseo, no hay porqué suponer que el lehendakari es el único vasco que lo siente. Además, utilizando las propias palabras del lehendakari, ¿qué hay de malo en ello? En serio, ya hay quien ha advertido del riesgo cierto de que tratando de construir una nación se rompa una comunidad.

Pero el mundo nacionalista no consentirá tal pretensión. España debe ser una nación de naciones y la felicidad de los nacionalistas vascos, que son menos del 3% de la población española, exige un 'ámbito de decisión' del que sólo se escapa la matriculación de naves y aeronaves y la legislación que regula la tenencia de explosivos; pero Euskadi ha de ser una nación única y cerrada, en la que el 48% de los vascos que no somos nacionalistas no gozaremos de ninguna autonomía y sólo tendremos derecho a pagar impuestos, pues no creo que la crueldad de Joseba Egibar llegue al extremo de despojarnos de tal privilegio.

La Constitución reconoce los derechos históricos de los tres territorios, pero Ibarretxe ya nos ha advertido de que esa Constitución está muerta, huele a podrido, no ha sido aprobada por los vascos y no la reconocemos como marco jurídico de partida, ni mucho menos de llegada. Así que si los constitucionalistas de Álava desean ejercer su derecho al ámbito de decisión propio, deberán hacer exactamente lo que hace el lehendakari. Es decir, primero conseguir apoyo social y luego ciscarse en las leyes aprobadas, los reglamentos pactados y las imposiciones externas.

Y, para terminar, el asunto más doloroso. El nacionalismo ha decidido utilizar el ámbito vasco de decisión para diseñar este país sólo con sus propias manos, aunque el término incluya hoy a varios cientos de asesinos y a varias decenas de miles de simpatizantes, en lugar de hacerlo con los esfuerzos de los no nacionalistas. Prefiere caminar junto a 'Josu Ternera', De Juana Chaos y 'Dienteputo' antes que compartir el camino con Patxi López, María San Gil y con quienes ellos representan. Es terrible, pero es así. Se supo ya en Lizarra, pero muchos no quisieron verlo. Pensaron ingenuamente que los Imaz y los Urkullu iban a templar las gaitas, pulir las aristas del planteamiento, bajar la temperatura de los ánimos y apaciguar las tensiones en ebullición.

Vale, pues aquí tenemos hoy el plan Ibarre-txe lanzado a tumba abierta y sin frenos. La reedición de las obras completas del aranismo más extremo. Ración doble de etnicismo y taza y media de exclusión. ¿Que Dios reparta suerte!

Referéndum 20-F
Primos y primeros
Cristina Losada Libertad Digital 22 Enero 2005

No es lo mismo, obviamente, hacer el primo que ser el primero, pero puede ocurrir, y de hecho ocurre, que por ser el primero haga uno el primo. Los partidarios de experimentos sociales, los que creen que la sociedad debe encajar en el molde que ellos han fabricado, no suelen atenerse a esa prudencia elemental que aconseja aprovechar la experiencia de otros, y, por tanto, no ser los primeros en vérselas con consecuencias imprevistas. No es la prudencia una virtud de este gobierno. Ni piensa tampoco que la valoren en mucho los españoles. Cree que lo de ser los primeros nos mola porque sí y que sus proyectos cuelan más fácilmente si los presentan como parte de un concurso. Uno en el que España compite, unas veces en Eurovisión y otras, en festivales mundiales, para ver quién lo hace antes. Si no el primo, el canelo.

Empezó esta comedia de España en las carreras con la feliz paridad, rara entre los gobiernos del mundo, que ignoraban en su mayoría que la igualdad de hombres y mujeres fuera idéntica a su equivalencia numérica. Siguió con la ley contra la violencia de género, que asombrosamente no habían necesitado democracias más veteranas en la defensa de las mujeres. Continuó con la equiparación de las uniones homosexuales al matrimonio, con su derecho de adopción, innovación que compartimos con uno o dos países y al que se resiste el resto, apegado como está a las formas tradicionales de la familia. Iba a proseguir la escalada hacia la cumbre de la muerte digna y el cianuro, pero retrasaron la excursión. Y ahora ha llamado a la puerta la poligamia, otra posible ocasión para engrosar el medallero.

La Constitución Europea brindaba una oportunidad para seguir ganando concursos y no la iba a desaprovechar el gobierno. Quería que fuéramos “los primeros con Europa”, gran acicate, a su entender, y para que visualizáramos mejor de qué iba esta movida presentaron la campaña durante un partido de fútbol. Mensaje: hay que marcar primero. No se trata de enfangarnos en tediosos debates sobre los pros y los contras del Tratado, sino de llegar antes, como en el Tour. No hay que preguntarse si un ciudadano español valdrá más o menos que el de otros países con el nuevo sistema de voto, y vale menos. Basta con hacer profesión de fe y estampar la huella del pulgar en lo que viene de la UE, porque eso es ser europeísta, y no simplemente memo.

A los que se ponen a analizar la letra del Tratado, se les tiene por fastidiosos de dudoso o nulo europeísmo, y a los que ponen objeción a sus innovaciones legales, por casposos o anticuados. Aseguran que “lo moderno” es lo que proponen ellos, cuando son ellos los que a fuer de posar de modernos, se retratan como todo lo contrario. Como aquellos antiguos provincianos que en su afán de parecer capitalinos, daban el cante. Y hacían el ridículo.

Hablando de ridículos, cuando gobernaba el PP, los socialistas se mofaron ruidosamente de aquello de “España va bien”. Pero ahora el PSOE ha doblado la apuesta y quiere apuntar al país en el Libro Guinness de los récords: España, la primera en tó. Se han propuesto que asombremos al mundo, si no por el crecimiento económico y esas menudencias que le importaban al PP, por nuestra vocación de ser los primeros. Si el curso continúa por donde va, aún podemos asombrarlo con una hazaña más: aprobar una Constitución europea, cuando estamos en vías de cargarnos la nuestra.

Manifestación 22 de enero
Peces Barba inhabilitado
Ignacio Villa Libertad Digital 22 Enero 2005

Ha bastado muy poco tiempo –poco más de un mes– para que Gregorio Peces Barba se haya quitado la máscara de la concordia y del diálogo. El Alto Comisionado para las víctimas nombrado a bombo y platillo por Zapatero, después de su intervención ante la Comisión de investigación del 11 de marzo, ya ha marcado su territorio. Nada más llegar al cargo dejó la huella de sus intencionesm, ahora ya lo ha destapado sin tapujos.

Peces Barba dice ser el defensor de todas las víctimas, pero luego él elige a las que quiere. Y por lo que parece los miembros de la Asociación de Víctimas del Terrorismo no dan la talla para este señor que no sabe muy bien en que consiste su trabajo, ni tampoco parece que quiera saberlo.

Su primera toma de posición en una cuestión de estas características ha sido no sólo desafortunada sino rastrera y sectaria hasta el límite. Peces Barba parece más bien el defensor de la asociación de las víctimas del 11-M con Pilar Manjón a la cabeza. Y eso no es lo que prometían a los cuatro vientos cuando Zapatero compungido y lloroso anunció en el Congreso su penúltimo golpe de efecto.

El propio Peces Barba se ha inhabilitado al decir que no irá a la próxima manifestación de la AVT y al añadir que sólo acudirá a las manifestaciones cuando haya víctimas mortales ¿Esa es la línea roja del Alto Comisionado? ¿Y sí las víctimas de un atentado no fallecen, pero quedan gravemente afectadas?, ¿Peces Barba sólo asistirá cuando a él le parezca oportuno? Nunca nadie pensó que la creación de este cargo tuviera algún interés o existiera alguna necesidad, pero ahora ya es un nombramiento definitivamente sellado para la nada.
Por cierto, hemos asistido este viernes a la última rectificación del Gobierno. Después de la evidente frialdad con que el Ejecutivo y el PSOE habían recibido la manifestación de la AVT del sábado 22 de enero en Madrid han decidido cambiar. Ahora irá el ministro Jordi Sevilla y dicen que Rafael Simancas –miembro de la Ejecutiva federal– va en nombre del partido. Remiendos tardíos y artificiales. Y es que parece que el Gobierno ante la posible tregua de ETA, prefiere dejar a las víctimas en segundo lugar. Con ese estilo peligroso y ramplón, poca tregua podemos tener.

La libertad y la izquierda
GEES Libertad Digital 22 Enero 2005

La izquierda y sobre todo la izquierda española se ha vuelto definitivamente reaccionaria. Por un lado, abandona la promoción de los valores que un día la inspiraron, el avance de la libertad y la democracia. En el plano doméstico eso se plasma en cuestiones tan abyectas como llevar al Congreso para su debate un plan de secesión del País Vasco que el propio gobierno considera al margen de la constitución y de la legalidad vigente. En el plano internacional, el abrazo permanente que este gobierno socialista estila con dictadores como Castro y Chávez, así como los guiños que hace hacia los comunistas de China y los ayatolás iraníes.

Puede parecer una paradoja, pero la libertad ya no es la bandera de la izquierda, si es que lo fue un día más allá de la retórica, sólo se queda con el poder. Se ha convertido a la escuela realista según la cual la preservación y el aumento del poder es lo más importante, sólo que en lugar de aplicarlo a la nación se aplica a su partido.

Afortunadamente, la libertad ha encontrado una nación poderosa que pueda promoverla y extenderla en el mundo. Tal vez sea la primera vez que la defensa de la democracia encuentra su hogar en la potencia hegemónica del sistema mundial, los Estados Unidos. El discurso de George W. Bush durante la ceremonia de inauguración de su segundo mandato no puede ser más inequívoco: defensa y promoción de la libertad y la democracia frente a los autócratas y dictadores del mundo. El apoyo a todos cuantos luchen por un futuro en libertad, el respeto a los derechos humanos desde la extensión de sistemas democráticos; y una mayor seguridad a través de una paz democrática más amplia. Estados Unidos como foco de difusión de los valores auténticamente liberales y en defensa de la dignidad humana.

De ahí el segundo elemento reaccionario de la izquierda: su odio a América y a Bush le impide ver la fuerza positiva que representa esta nación con este presidente. Más curioso en el caso español ya que desde las filas del socialismo siempre se ha criticado a los Estados Unidos por no hacer nada por acabar con Franco. Todo lo contrario, se les culpa de haber sellado con el general unos acuerdos defensivos que le sirvieron de carta de presentación internacional. Y todo por un juego de intereses globales que supeditaban los valores de la libertad en España.

Y, sin embargo, ahora que los dirigentes americanos cambian de visión y consideran que uno de sus intereses vitales es afianzar y expandir la libertad en el mundo, porque esa es la mejor salida a la crisis existencial a la que nos ha llevado el realismo en las relaciones internacionales, la izquierda sigue criticando a América y poniéndole todo tipo de obstáculo para hacerla fracasar en su misión. Y para dejarlo bien claro se abraza a sus contrarios, los Castro y Chávez del mundo, dictadores que juegan con el futuro se su país y con la vida de sus ciudadanos a su antojo y capricho.

El momento de la libertad ha llegado. Y hay líderes y países dispuestos a luchas por ella. Lástima que no sean los nuestros.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos

Por qué me niego a dialogar
TONIA ETXARRI El Correo  22 Enero 2005

Esta es la pregunta que debería haber formulado Ibarretxe , en lugar de autoinmolarse como víctima porque España (¿ay! tan cerca y tan lejos, como Gibraltar) no le comprende y, además, no dialoga. Es la opinión de la oposición democrática en el Parlamento, las víctimas del terrorismo, los sindicatos de ámbito estatal, destacados jueces y, cómo no, aquellos empresarios que, hace dos años, se atrevieron a criticar su plan. Él siguió a lo suyo: convocando sin dialogar. Hasta hoy. Cobijado en la mayoría absoluta gracias a la ilegalizada Batasuna, quien se presentó hace dos legislaturas como el campeón del diálogo está provocando un enfrentamiento entre nacionalistas y autonomistas sin precedentes.

Empezó su primer mandato de la mano del grupo de Otegi (entonces EH) y cierra su círculo esta legislatura con la misma compañía. Ha habido mucha presión en estos dos años de propaganda oficial del plan amable de 'desenganche' con España. Mucha. Tanta que la obcecación de Ibarretxe ha provocado una ruptura, incluso, entre los empresarios de Confebask. Lo nunca visto desde la transición. Román Knörr estuvo impecable. Quienes asistieron a la conferencia de Patxi López en Madrid saben que lo de menos fue si el dirigente socialista provocó o no con su emplazamiento a la patronal vasca para que hiciera más gestos contra el plan del lehendakari. En esa anécdota quiere el PNV que se centre la atención para desviar la cuestión fundamental, que no es otra que arremeter contra Knörr, cuya imagen constitucionalista les estaba agotando la paciencia. Desde que el empresario alavés leyera el comunicado de Confebask, a pie de Ajuria Enea, rigurosamente crítico con el plan Ibarretxe, ha tenido que soportar descalificaciones, incluso públicas, por parte de los dirigentes más bocazas del nacionalismo. Y aguantaba las provocaciones con tan admirable estoicismo que se limitaba a responder: «quien calla, no otorga; quien calla, calla».

Pero esta semana, al verse aludido por Patxi López, explicó que, como Confebask no había dicho nada desde el documento de 2002, se remitía a ese texto crítico con el plan soberanista. Algo tan obvio como eso.Y se le echaron encima quienes le estaban esperando. Los amigos de Egibar habían quedado en evidencia al no conseguir presentar su lista de 300 empresarios (de los 13.000 de Confebask) favorables al plan Ibarretxe, pero la procesión para torcer voluntades ha ido por dentro. Y el meritorio trabajo de Knörr y Zubia por unificar la opinión de sus asociados ha quedado rota de cuajo. Se ha derribado, de momento, uno de los pilares más sólidos de nuestra próspera Euskadi. Cabe suponer que ETA se esté frotando las manos. Hace ya diez años que el terrorismo se llevó por delante al líder popular Gregorio Ordóñez y, en cuestión de derechos humanos, a la vida, a la libertad de pensamiento y opinión somos todavía muy poco europeos.

El vizcaíno y “El Quijote”
Antonio Pérez Henares El Ideal Gallego 22 Enero 2005

Me han contado, no se si creerlo, que ahora que lo del plan de Ibarretxe empieza a parecer el reino de Galafa, por Sabinetxea andan pensando, es un decir, en reivindicar algo serio para el 2005 y poder llevárselo al aita Arzalluz para el cumpleaños. Meditando, meditando, es otro decir, llegaron a lo del IV Centenario del Quijote. Para ir sobre seguro encargaron a uno que se lo leyera, aunque fuera de un maqueto, e informara.

Muy enfadado apareció. Mal no estaba y valía para risas, pero había un capítulo intolerable, algo que un patriota vasco, un gudari, no podía consentir. El Alonso de Quijano no dejaba de recibir palos y palizas a manos de cualquiera. No ganaba un combate y salía malparado hasta de una batalla con un rebaño de ovejas. Era derrotado por todos. Por todos, menos por uno. Y ese uno, pura maldad españolista, resultaba ser un vizcaíno. ¡Un vizcaíno era el único descabalgado y rendido por el manchego y su penco Rocinante! Era una ofensa imperdonable. Eso era un insulto a la raza vasca, a Euskalerria entera y al mismísimo RH. Así no podía quedar la cosa.

­¿Y que hacemos?
­Pues exigir a los de Madrid que lo quiten inmediatamente del libro.

En eso andan por Sabinetxea y ya preparan por Ajuria Enea la proposición de ley de enmienda a la totalidad y de supresión del capitulo X del Ingenioso Hidalgo don Quijote de La Mancha para que borren tal infamia antivasca. En el País Vasco, por supuesto, pero hay exigírselo que lo tachen también en España y sino que los de Otegi voten unos al Quijano y otros al Panza y a hacer referéndum de caseríos para aprobarlo.

Y no se lo tomen ustedes a broma. Que puede que, con lo que sabe Carmen Calvo de Cervantes, hasta se lo conceda y lo consigan. ¿No han logrado, al fin y al cabo cambiar de arriba abajo, volverla del revés, a su interés y a su antojo su propia historia y la de todos? Pues mas fácil ha de resultar el hacerlo con un personaje de ficción. Si han transformado los hechos de los siglos en un panfleto, ¿qué les puede costar arrancar la hoja de una novela?

Diez años después del asesinato de Gregorio Ordóñez
Editorial El Mundo 22 Enero 2005

ETA sabía perfectamente lo que hacía cuando dio muerte a Gregorio Ordóñez, el líder guipuzcoano del PP, hace hoy diez años. Fue el primer concejal asesinado de una formación que hasta entonces se había librado de los zarpazos de la organización terrorista al ser un partido de oposición.

Gregorio Ordóñez representaba la nueva generación política, surgida después de la Transición, que defendía la Constitución y los valores democráticos en el País Vasco, sin complejo alguno frente al mundo nacionalista. Ordóñez era en 1994 la gran promesa del PP vasco y, por su carácter carismático y el respaldo de las bases, el hombre destinado a liderar el partido y a jugar un papel esencial en la lucha política contra el PNV.

ETA conocía mejor que nadie las potencialidades de aquel joven político y, por ello, decidió asesinarle mientras comía en un restaurante del centro de San Sebastián, sin escolta alguna.Ningún dirigente del PP en el País Vasco llevaba entonces protección policial. Aquel drama obligó a los cuadros del partido de Aznar a adoptar precauciones.

Al asesinar a Ordóñez, la banda terrorista quiso sencillamente impedir la consolidación de un líder de la derecha vasca, al igual que la bomba contra Fernando Buesa fue accionada para eliminar a un dirigente socialista moderado de enorme peso político y respetado por la inmensa mayoría de la sociedad vasca.

Cuando un pistolero le segó la vida, Gregorio Ordóñez llevaba muchos meses investigando la penetración de ETA en la Policía Municipal de San Sebastián. Ello pudo también contribuir a su muerte, pero no hay duda de que la banda terrorista le odiaba por su coherencia personal y política y las simpatías que despertaba entre los ciudadanos de San Sebastián.

Ordóñez y Buesa eran dos de las voces más críticas con el nacionalismo y dos políticos con enorme proyección de futuro. Ambos, como una larga lista de concejales del PP y del PSOE, yacen en la tumba, lo que pone de relieve el oprobio de la idílica descripción de la convivencia en el País Vasco que dibujó Ibarretxe tras su encuentro con Zapatero.

La pregunta de hasta dónde podría heber llegado el PP con un liderazgo de Ordóñez no tiene respuesta. Pero su ejemplo y su legado fueron el sustento de su fuerte crecimiento electoral en el País Vasco a partir de las elecciones generales de 1996.

Ordóñez y Buesa no murieron en balde porque, a pesar de lo mucho que supuso su pérdida para el PP y el PSOE, el voto no nacionalista alcanzó su cénit en los comicios autonómicos de marzo de 2001, en los que los dos partidos quedaron muy cerca de la mayoría absoluta.

El escenario político ha cambiado y las estrategias, también, pero los vascos -que serán convocados a las urnas dentro de muy poco- no deberían olvidar la sangre derramada de Ordóñez y Buesa, dos hombres buenos que murieron por la causa de la democracia y las libertades.

Un país sin rumbo ante la amenaza terrorista
Por José María Marco El Mundo 22 Enero 2005

En 2005 el mundo se va a mover por lo esencial en dos direcciones. Una es la apertura de mercados, la intensificación de los intercambios y la profundización de la globalización, con importantes progresos en la superación de la pobreza y una nueva fase de crecimiento acelerado de la que ha quedado excluida la vieja Europa, ensimismada en su pereza y su falta de iniciativa. La otra es la guerra contra el terrorismo y la lucha por la extensión de la democracia en países, como los árabes musulmanes, que hasta ahora parecían excluidos de ella por naturaleza.

Me centraré en esta última. El año 2004 la puso en jaque. Tras los ataques del 11-M en Madrid y la caída de un aliado en la guerra contra el terrorismo, se había abierto la incógnita de hasta qué punto las democracias son vulnerables a las amenazas.Las elecciones australianas y luego las norteamericanas aclararon la cuestión. El electorado australiano, golpeado en el atentado de Bali, reafirmó su compromiso. La opinión norteamericana dio por cerrado el debate sobre la legitimidad de la liberación de Irak y abrió la puerta a la ofensiva. Se acabaron las dudas y los escrúpulos. Se tomó Faluya y se han intensificado los preparativos para la celebración de las elecciones.

Los afganos participaron masivamente en unas elecciones que han constituido un éxito gigantesco de la democracia. El fallecimiento de Arafat ha posibilitado una salida a la situación de podredumbre y terror que reina en los territorios palestinos. Sharon, con la construcción del muro y el plan de evacuación de los colonos de Gaza ha logrado vencer la segunda Intifada, frenar la amenaza terrorista y recomponer la situación política israelí. El plan de modernización del gran Oriente Próximo, patrocinado por Estados Unidos, seguirá siendo la guía de este intento propiamente revolucionario por traer a la modernidad a los países musulmanes desde Marruecos a Pakistán.

En Oriente, Tailandia ha plantado cara al terrorismo islámico que ha atacado a las provincias sureñas. En otro país y otro continente, el colombiano Alvaro Uribe también ha hecho frente al terrorismo y ha recuperado la iniciativa frente a las cesiones anteriores.

Después de las dudas, 2004 ha despejado la situación. Existe la convicción de que el terrorismo no es invencible. La lucha durará mucho tiempo. Es una guerra auténtica. Requiere la movilización entera de la sociedad, no sólo un conjunto de medidas legales y policiales. En el fondo de la disposición a no rendirse está la confianza en la universalidad de la democracia y la libertad.Se habrán cometido muchas equivocaciones, pero esa es la línea en Afganistán, ahora en Irak y luego en el gran Oriente Próximo.

El colapso del socialismo y la ofensiva terrorista han desencadenado una oleada de fondo que ha vuelto a poner la moral -la responsabilidad, los principios, el patriotismo, la relación entre la religión y la ética, los efectos sociales del comportamiento individual- en el centro mismo de la vida pública. La ilusión socialista, que permitía esquivar la responsabilidad individual, se desvaneció con la caída del Muro de Berlín.

El terrorismo, por su parte, no plantea sólo una amenaza física, de por sí muy grave. El efecto más temible del terrorismo es su capacidad para corromper los fundamentos morales de una sociedad entera. La importancia de la cuestión de los valores morales en las elecciones norteamericanas y la reaparición de la religión en la vida pública dan la medida de cuáles son los resortes necesarios para rechazar la tentación de ceder al terror y reivindicar la libertad.

¿Y los países europeos? Muchos colaboran en la gran coalición antiterrorista. No por casualidad, bastantes de ellos se acaban de incorporar a la Unión y tienen reciente el recuerdo del totalitarismo. Por su parte, la vieja Europa, los países alineados con el eje francoalemán, siguen dispuestos a no colaborar en la democratización de los países musulmanes. No creen en la universalidad de la democracia, no les interesa apoyarla, siguen enfrascados, como en la Guerra Fría antes de los 80, en el juego del equilibrio y la negociación con los regímenes corruptos y fallidos que han posibilitado o alentado el terror.

Ahora bien, incluso en estos países en los que buena parte de la opinión pública sigue perdida en el delirio antinorteamericano y antiglobalización, ha entrado en crisis el modelo cultural vigente hasta ahora. La brutalidad del antisemitismo en Francia, la dificultad para integrar a los inmigrantes musulmanes de segunda generación, el asesinato de Theo Van Gogh en Holanda, han puesto en crisis la construcción de una sociedad multicultural y posmoderna.La falta de valores morales en los que este proyecto se basaba no sirve para fundamentar la libertad. Más bien destruyen su posibilidad. La vieja Europa intentó un experimento ideológico, como ha tratado de hacer la respiración asistida a la socialdemocracia, y los dos intentos han fracasado. Seguirán boqueando mucho tiempo, impulsados por la burocracia, el elitismo y la inercia europea.Ahora nos convocan a votar una llamada Constitución Europea, que es el mejor símbolo de ese ensueño arcaico. La poca convicción de quienes la defienden, su incapacidad para popularizarla, indican hasta qué punto dan por perdida la batalla de la opinión pública, si esta se presentara de verdad.

En otras ocasiones en su historia, España se ha adelantado a las grandes tendencias europeas, y generaciones enteras han tenido que pagar con décadas de aislamiento, subdesarrollo e incultura, los extravíos de sus dirigentes y sus intelectuales. Ahora ocurre lo contrario. España no se ha adelantado a nada. Está empeñada en resucitar un experimento que el resto del mundo ha dado por cerrado o que ha entrado en crisis. La sensación de ir marcha atrás en el túnel del tiempo es aún más agobiante dada la velocidad de los cambios desde las elecciones de marzo.

El Gobierno del PP había desatendido la amenaza terrorista islámica y rehuyó la batalla en el frente cultural y moral, lo que acabó costándole las elecciones. Pero estaban claras las grandes líneas de lucha contra el terrorismo nacionalista en el interior y la voluntad de integrar España en el gran desafío de nuestro tiempo, que es la guerra contra el terrorismo islámico en el exterior.

El Gobierno socialista ha dinamitado esta posición en el exterior y en el interior. Le han bastado para ello nueve meses. No la ha sustituido nada, ninguna línea de acción, ninguna iniciativa, ninguna propuesta comprometida. A la retirada a traición de las tropas españolas de Irak siguió la genuflexión ante los intereses franceses en Europa y en el Mediterráneo, así como un supuesto diálogo de civilizaciones que es una llamada a la deserción, justamente en el momento en el que el conjunto de las civilizaciones se unen en contra del terrorismo y a favor de la libertad.

Al mismo tiempo, se reintroducen en el debate público español elementos de desintegración moral y nacional: se niega la existencia de la nación española, se gobierna con partidos que dialogan con los terroristas, se lanza una ofensiva laicista y anticlerical digna de los años 30 o los 70 del siglo pasado.

Los españoles deberíamos estar ahora trabajando por ser más libres, más ricos, más prósperos y más influyentes. Nos hemos metido en el túnel del tiempo a debatir los problemas ideológicos y sentimentales de una generación de progresistas fracasados.

En 2004 nos hemos dado de baja voluntariamente de todos los ejes de los debates mundiales, y empezamos el nuevo año discutiendo la realidad de España, de nuestro propio país. Somos un país fuera de órbita, sin rumbo, alucinado. Quienes se están esforzando por luchar contra el terrorismo y a favor de la democracia en 2005 no cuentan con nosotros.     José María Marco es historiador.

Ibarretxe y democracia
Eduardo Mateo Santamaría/Vitoria-Gasteiz Cartas al Director El Correo 22 Enero 2005

Nuestro lehendakari, en la entrevista que concedió el jueves a ETB, dijo que los socialistas tienen miedo a la democracia porque no consideran que Batasuna y los suyos vuelvan a presentarse como un partido democrático a las elecciones. En democracia, lehendakari, únicamente pueden participar los que son demócratas y cumplen las reglas. Cómo se nota que usted sólo gobierna para una parte de la sociedad y que el sufrimiento de la otra le parece normal. Pues mire, lo que pasa aquí no pasa en ningún país democrático del mundo. Unos matan y persiguen en defensa de la independencia y mientras el Gobierno vasco, en vez de buscar el consenso y la unión frente a la barbarie y en pro de la convivencia y el respeto, propone salirse de esa España, que tachan de «antipática y déspota» y que tanto «mal» ha hecho a Euskadi, proponiendo una relación «amable» con España. Reflexione, señor lehendakari, porque está llevando a Euskadi a un enfrentamiento entre vascos que carece de sentido alguno. Busque para Euskadi el consenso entre todos porque su propuesta es un auténtico callejón sin salida.

SE REFIERE AL ALTO COMISIONADO COMO UN "BUROCRÁTA"
Gotzone Mora lamenta la "incomprensible" actitud de Peces Barba con la AVT
La concejal de PSE en Guecho ha mostrado en la Cope su indignación por la negativa del Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo a acudir a la manifestación convocada por la AVT contra la excarcelación de etarras. Dice Gotzone Mora que su actitud es la de un "burócrata" y reprocha que haya políticos que "sólo estén para hacerse la foto". Coincide con ella el presidente de la AVT. José Alcaraz también ha criticado la ausencia en la concentración de la Asociación de Víctimas del 11-M presidida por Pilar Manjón.
Libertad Digital 22 Enero 2005

La Cadena Cope ha abierto sus micrófonos para que las víctimas del terrorismo mostraran su indignación ante la decisión de Peces Barba de ausentarse de la manifestación convocada por la AVT para este sábado en Madrid contra la excarcelación de etarras. Primero en La Mañana que dirige y presenta Dieter Brandau y luego en Al Sur de la Semana, con Rafael Sánchez.

En ambos casos, tanto Gotzone Mora como José Alcaraz han coincidido en calificar de incomprensible la actitud de Peces Barba. La concejal del PSE en Guecho se ha referido al Alto Comisionado como un "burócrata" cuyos argumentos para justificar su ausencia en la concentración "no hay manera de entender". A su juicio, esta actitud demuestra que hay políticos que sólo están "para hacerse la foto" y denota un comportamiento "lamentable".

Mensaje a Zapatero
"Cuando le he oído a Peces Barba posicionarse con respecto ala manifestación, no puedo entender nada, no puedo entender porque eso es ser un burócrata", ha señalado Mora. También ha aprovechado para recomendar al Alto Comisionado que si quiere hacer algo por las víctimas, como es su cometido, "le vendría muy bien" investigar las irregularidades en la reducción de la condena del etarra De Juana Chaos. A Zapatero, y sus conversaciones "fantasma" con ETA, le ha lanzado un claro mensaje: "con los terroristas no se dialoga, a los terroristas se les derrota".

La misma indignación mostrada por Gotzone Mora también se ha dejado ver en las palabras de José Alcaraz, presidente de la AVT. Sus reproches no sólo han sido para el Alto Comisionado sino que también ha criticado la ausencia en la manifestación de la Asociación de Víctimas del 11-M que preside Pilar Manjón. "No entendemos, no nos han dado ninguna explicación de su ausencia porque entendemos que no la hay", ha dicho Alcaraz.

"Memoria, dignidad y justicia"
La Asociación de Víctimas del Terrorismo pretende que la manifestación de esta tarde en el centro de Madrid sirva para que la sociedad vaya más allá de la solidaridad que muestra el "día después a un atentado" y que considera se va diluyendo con el paso del tiempo.

"Memoria, dignidad y justicia" es el lema de la pancarta que portarán las víctimas a partir de las 17:00 horas de la tarde, desde la Plaza de Cibeles. El recorrido finalizará en la Puerta del Sol. Le seguirá otra pancarta, que portarán, entre otros, los políticos, en la que se podrá leer "Un compromiso con las víctimas". El Gobierno rectificó este viernes y decidió que acudiera un ministro en representación del Ejecutivo. Será Jordi Sevilla.

Consuelo Ordoñez: «Las víctimas del 11-M tienen la suerte de que no vivirán entre insultos»
El grito «Ordóñez, devuélvenos la bala» retumba a menudo en su cabeza a fuerza de haberlo escuchado tantas veces a su paso por las calles de San Sebastián, ciudad lejos de la cual está descubriendo en estos momentos la normalidad cotidiana, sin insultos y sin odio
M. L. G. F. ABC 22 Enero 2005

-Además de perder a su hermano, usted ha sufrido un ataque con cócteles molotov en su casa y dos agresiones por la espalda en la calle, a consecuencia de las cuales tiene dos cicatrices en la cabeza. ¿Cómo se puede sobrevivir en un ambiente tan hostil?
-Me he acostumbrado a los insultos, a ver mi nombre en dianas por las calles de San Sebastián y a que llenen de pintadas mi portal, con frases como «Ordóñez, asesina, lo pagarás», cuando un preso de ETA murió de cáncer rodeado de los suyos. Yo era la responsable, por lo visto. Es curioso cómo nosotros hemos sufrido el asesinato de nuestros familiares y para ellos somos los verdugos.

-Usted siempre dijo que no la echarían de San Sebastián, sino que se iría cuando la diera la gana. ¿Por qué se ha ido diez años después del asesinato de su hermano?
-Me costó tomar la decisión, porque me preguntaba qué mal he hecho yo y de qué me acusan para tener que vivir con escolta y sin futuro en el trabajo, pero tengo que seguir adelante y en San Sebastián es difícil trabajar con un apellido «políticamente incorrecto».

-Pero habrá tenido apoyos...
-Durante los primeros años la gente me paraba por la calle y me decía cosas muy bonitas de mi hermano, lo cual me daba ánimo para soportar los insultos y los gritos como «Ordóñez, devuélvenos la bala», que tantas veces he tenido que escuchar, o que se me hayan acercado por la calle a decirme que se alegraban de que mi hermano estuviera en el cementerio... Las víctimas del 11-M tienen la suerte de que no van a vivir eso.

-Las cosas han cambiado a mejor.
-La firmeza democrática, el Pacto por las libertades, la eficacia policial y judicial y la colaboración internacional han debilitado a ETA, pero también hemos pasado de la unidad de los demócratas contra el terrorismo a la unidad de los nacionalistas contra los no nacionalistas. A los nacionalistas les da igual que nos maten o no. Ellos quieren rentabilizar la violencia que ha utilizado ETA y hemos pasado del pacto de Ajuria Enea al de Lizarra, en el que están todos, terroristas y nacionalistas, luchando por los mismos fines.

-ETA ha eliminado físicamente no sólo a Gregorio, sino también a otros políticos significativos, como el socialista Fernando Buesa. ¿Cree que esos asesinatos han podido cambiar el rumbo de la política vasca?
-Las cosas hubieran sido diferentes con todos ellos. En San Sebastián, por ejemplo, mi hermano hubiera sido muy probablemente alcalde. La gente estaba perdiendo el miedo y admiraba a mi hermano, no sólo por su valentía y porque decía lo que nadie se atrevía a decir, sino también por su capacidad como gestor y por su cercanía con la gente. Con mi hermano el PP pasó en San Sebastián de tener una representación mínima a ser la fuerza más votada. Los crímenes de ETA han tenido consecuencias políticas, y si nos fijamos hay partidos que respaldan a los asesinos y que rentabilizan el terror. Se trata de intercambiar terror por objetivos políticos nacionalistas. Si no existiera ETA no podría Ibarretxe chantajear a los vascos con conseguir la paz a cambio de más nacionalismo.

-¿Qué piensa que tiene que hacer en este momento el Gobierno?
-Yo nunca he responsabilizado a ningún Gobierno de los atentados terroristas, como otros han hecho. Creo que la responsabilidad es de quienes matan, pero lo que sí he pedido siempre a los Gobiernos es que no cedan al chantaje de los terroristas, porque eso sería justificar el asesinato de nuestros familiares.

-¿Cree en un próximo final del terrorismo etarra?
-En lo que creo es en la derrota de ETA, porque en mi opinión la única forma de llegar al final del terrorismo es derrotándolo.

APUESTA POR NO CAMBIAR LA POLÍTICA ANTITERRORISTA
Aznar pide "responsabilidad y unidad" frente al Plan Ibarretxe y las tentaciones de negociar con ETA
El ex presidente del Gobierno ha vuelto al País Vasco para participar en el homenaje a Gregorio Ordóñez en el décimo aniversario de su asesinato. Recibido con una larga ovación, la intervención de Aznar ha girado en torno a dos palabras. "Responsabilidad y unidad" con un doble objetivo: para rechazar planes que quieren "desgajar" España y para no apartarse de una política antiterrorista que ha supuesto la debilidad de los etarras.
Libertad Digital 22 Enero 2005

Desde San Sebastián, el ex presidente ha aprovechado su intervención en el acto de homenaje a su compañero de partido, Gregorio Ordóñez, para lanzar un sí rotundo a la Constitución y el Estatuto frente al plan secesionista del lehendakari, para defender a los que respetan las bases constitucionales frente a los que buscan acabar con ellas: "Hoy, cualquier que defiende la Constitución puede ser tomado por un radical, mientras que cualquiera que quiere acabar con lo que ha sentado las bases de nuestra convivencia puede ser presentado como un ejemplo de dialogo fecundo y de prometedor futuro".

Frases concisas de Aznar con las que también se ha referido a las "tentaciones de algunos por negociar con ETA". El presidente de honor del PP ha insistido en que no hay razones para "volver al laberinto" y seguir el camino de quienes "nos quieren llevar un paso atrás". Es en este punto en el que ha vuelto a pedir "responsabilidad y unidad para que no se malgaste ningún sacrificio, para que no se pierda ningún esfuerzo de los muchos que ya ha exigido la causa de la libertad en esta tierra".

Sin nombrarle, se ha referido al PNV, al que le ha recordado que no va a admitir lecciones de los que han mostrado siempre "una insensibilidad moral hacia las víctimas".

El de Aznar ha sido el discurso más esperado porque era su primera referencia al Plan Ibarretxe y al previsible diálogo entre el Gobierno y ETA. Pero además del ex presidente, también ha intervenido en el acto María San Gil, candidata del PP a lehendakari, que presenció cómo ETA asesinaba a su compañero de partido, Gregorio Ordóñez, cuando estaban juntos en un bar de la parte vieja de San Sebastián un 23 de enero de 1995. Coincidía con la vida de Ordóñez y la socialista Maite Pagazaurtundua en que con ETA no se negocia sino que se trabaja para acabar con ella. Además, Maite Pagaza ha dirigido una sentidas palabras a Gregorio Ordóñez: "Tu contrincante política te echa de menos. Un beso, Gregorio, donde estés".

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