AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 16 Febrero 2005
LA LEYENDA DE LA «VÍA CATALANA»
Editorial ABC 16 Febrero 2005

La Unión Europea en la génesis del Plan Ibarretxe
Juan Francisco Martín Seco Estrella Digital  16 Febrero 2005

TRATADO DE CONSTITUCIÓN EUROPEA Y AUTONOMÍAS
UBALDO NIETO ALBA ABC 16 Febrero 2005

El guindo de Ares
Juan BRAVO La Razón 16 Febrero 2005

ZP y los socios del PNV
Isabel Durán Libertad Digital 16 Febrero 2005

Casi milagro
Federico Jiménez Losantos El Mundo 16 Febrero 2005

Hedor doméstico; perfume europeo
José Vilas Nogueira Libertad Digital 16 Febrero 2005

Con la intención basta
TONIA ETXARRI El Correo 16 Febrero 2005

Carta al presidente
Cartas al Director ABC 16 Febrero 2005

Alcaraz, a Peces-Barba tras su advertencia: «No permitiré que se pisotee a las víctimas»
Marcos S. González La Razón 16 Febrero 2005

Diálogo Del 27 de enero con Pío Moa
Libertad Digital 16 Febrero 2005
 

LA LEYENDA DE LA «VÍA CATALANA»
Editorial ABC 16 Febrero 2005

EL estatuto catalán ha sido protagonista secundario del debate sobre el plan Ibarretxe, con un papel consistente en servir de modelo de procedimiento para una reforma consensuada y afear la conducta de los nacionalistas vascos. La apelación a la «vía catalana» se ha convertido de esta manera en una referencia abstracta que implicaría una síntesis de buenas maneras, talante negociador y vocación de consenso. Se trataría, en suma, de mostrarle a Ibarretxe el camino de una reforma estatutaria avalada por el Gobierno de la nación y que se convertiría, de hecho, en la alternativa al desafío del nacionalismo vasco.

En todo caso, el prestigio de esta «vía catalana» le viene dado más por las fotos de familia que se hacen los grupos políticos catalanes y la insistencia de Zapatero en compararla con el plan Ibarretxe que por unos resultados concretos que aún no se han producido. Es comprensible que empiece a cultivarse una cierta leyenda sobre la «vía catalana», quizá muy útil para la imagen del Gobierno central, en la medida en que encubre el discurso extremista de su principal socio parlamentario, Esquerra Republicana de Cataluña, y lo diluye en el ambiente del buen talante, para cuya prueba se utiliza con fruición la participación del PP catalán en la mesa negociadora.

Sin embargo, el espejo podría estar rompiéndose, y con él la pureza del ejemplo catalán, pues el debate estatutario no discurre con la suavidad que se predica. Tras las colisiones por las selecciones deportivas, la Agencia Tributaria o la unidad lingüística -antecedentes poco compatibles con una visión tan entusiasta de la «vía catalana»-, el Gobierno central da muestras de criterios inconexos sobre los límites de la reforma estatutaria. Por un lado, lanza a Jordi Sevilla, ministro de Administraciones Públicas, a quemarse como mensajero de condiciones supuestamente infranqueables para dicha reforma, y por otro, reserva a Rodríguez Zapatero para devolver a Maragall la confianza en el cheque en blanco que firmó el presidente del Gobierno en su campaña electoral a favor del estatuto que saliera del Parlamento catalán.

Se trata, en suma, de perseverar en una doble estrategia, contradictoria en sus principios. Por un lado, se marcan los límites constitucionales, y por otro, se alienta una reforma estatutaria a voluntad de parte. Lo que no está claro aún es dónde coloca el Gobierno socialista esa línea infranqueable y si es compatible el mensaje de Jordi Sevilla con las intenciones últimas del tripartito catalán. Parece que no, a tenor de la salida en tromba de Carod-Rovira, quien ha pedido al ministro «que se calle y deje hablar al presidente Zapatero». Alguna información privilegiada tendrá el dirigente de ERC sobre las intenciones del jefe del Ejecutivo, con quien se reunió «discretamente» durante varias horas en Moncloa. El desaire al titular de Administraciones Públicas evidencia el grado de dependencia del Gobierno respecto a ERC, lo que no invita precisamente al optimismo y frustra las esperanzas depositadas por millones de españoles en el pacto alcanzado entre el Gobierno y el PP.

El curso de los acontecimientos aleja el resultado final del consenso con el Partido Popular. La vicepresidenta del Gobierno, al término de la reunión de Rajoy y Zapatero, distinguió claramente entre el apoyo «imprescindible» del PP a las reformas constitucionales y el apoyo «conveniente» a las reformas estatutarias. Conveniente, pero no imprescindible, aunque no contar con los populares restaría legitimidad democrática -no parlamentaria, que es pura aritmética- a la reforma que se apruebe sin su concurso.

La Unión Europea en la génesis del Plan Ibarretxe
Juan Francisco Martín Seco Estrella Digital  16 Febrero 2005

Entre los muchos falsos argumentos utilizados para recomendar el “sí” en el próximo referéndum se encuentra la peregrina idea de que esta Constitución europea impide cualquier veleidad secesionista de las regiones o autonomías. Cuando se reflexiona con profundidad sobre el tema, la conclusión es más bien la contraria.

El director de uno de los principales periódicos nacionales, en una de sus homilías dominicales pretendía señalar a propósito del Plan Ibarretxe la incongruencia de los nacionalistas, que ansían por una parte la independencia política, pero ambicionan por otra continuar con los mismos lazos económicos. El artículo —que advierte que, de llevarse a cabo la escisión, habría que poner fronteras en Cantabria, Navarra, Burgos y La Rioja y establecer para los productos vascos aranceles elevados en el resto de España— tendría sin duda su lógica de haberse escrito hace treinta años, pero presenta por desgracia enormes agujeros en la España de la Unión Europea, del libre cambio y la libre circulación de capitales.

Hace treinta años, tanto en España como en cualquier otro Estado, la integración económica implicaba integración política y viceversa. Las empresas sabían que para gozar plenamente y sin restricciones de los mercados debían establecerse dentro de las fronteras de los Estados correspondientes y someterse a sus normas y imperativos. Las regiones ricas tenían que financiar a las pobres porque su riqueza estaba de alguna manera generada y propiciada por la posibilidad de vender sus productos y prestar servicios en éstas. Se repetía a escala territorial el mismo fenómeno que se daba en el orden personal. Nadie era rico porque sí. Las riquezas y los beneficios se obtenían en la sociedad y por consiguiente era lógico que la sociedad participase en ellos a través de los impuestos. El divorcio político conllevaba también el divorcio económico y, por tanto, cualquier secesionismo implicaba costes muy elevados, en especial para la región que se separaba. En 1978, el artículo citado habría tenido pleno sentido y, seguramente, cualquier planteamiento independentista hubiera sido inviable y apenas hubiese contado con apoyos serios. Cosa muy distinta se produce en la actualidad.

La doctrina de laissez faire laissez passer hoy imperante, divorcia la política de la economía. El Tratado, llamado Constitucional, que el próximo domingo vamos a votar consolida entre veinticinco países, por ahora, una integración comercial y financiera, sin que se produzca la mínima unidad en materia política. Cada Estado conserva sus presupuestos y sus finanzas. No existe una política fiscal común, ni una legislación laboral, ni una seguridad social europea. Los mercados permanecen abiertos para las empresas de todos los países, pero los estados ricos racanean hasta extremos inauditos a la hora de financiar a los de rentas más reducidas. Si Alemania, Francia, Dinamarca u Holanda no quieren financiar a los andaluces o extremeños, ¿po qué lo van a hacer los catalanes o los vascos, si las empresas de aquellos países tienen acceso a los mercados de toda España en las mismas condiciones que las catalanas o las vascas? Y si en Europa existen paraísos fiscales y países cuya tributación es extremadamente reducida, ¿por qué el País Vasco no va a poder reducir el gravamen a sus empresas? Si el divorcio político no implica la desintegración comercial y financiera —y sin duda no la implica, con tal de estar integrado en la Unión Europea—, la secesión es posible. La Unión Europea, lejos de ser un obstáculo al Plan Ibarretxe, lo posibilita y lo alienta.

En lo único que el citado artículo tiene razón es que Ibarretxe engaña a los vascos; si no a todos, sí a la mayoría de ellos, a los trabajadores. Pero es el mismo engaño de aquellos que nos quieren hacer creer que el actual proyecto europeo es una fuente de bendiciones para todos los ciudadanos. Para el capital sí, sin duda, pero no para los trabajadores. Mercados comerciales y financieros integrados, progresivamente más grandes, y Estados cada vez más pequeños conducen tan sólo al paraíso del neoliberalismo económico e imposibilitan la aplicación de los principios del Estado social. El PNV, un partido conservador y de derechas, es tal vez consecuente al inclinarse tanto por la secesión política de Euskadi como por el sí a la Constitución europea. Esquerra Republicana y Esker Batua, que se autotitulan de izquierdas, son congruentes al pedir el no en este referéndum, pero totalmente contradictorios cuando apuestan por la desintegración del Estado español.  www.mundofree.com/martinse

TRATADO DE CONSTITUCIÓN EUROPEA Y AUTONOMÍAS
POR UBALDO NIETO ALBA. Presidente del Tribunal de Cuentas ABC 16 Febrero 2005

LA integración en la UE, como todo proceso de globalización, supone, también, un proceso de desnacionalización en el que los viejos Estados nacionales ven erosionada su soberanía en los planos político, social, económico y cultural. De acuerdo con el Tratado de Constitución europea, los Estados miembros son los que atribuyen las competencias a la U E para alcanzar sus objetivos comunes, siendo la fuerza de la nación política la que explica la capacidad de éxito de cada Estado miembro en el proceso de construcción europea. De aquí que se pueda hablar de un nacionalismo político, compatible con el Estado descentralizado y que ya no tiene nada que ver, por ejemplo, con ese nacionalismo excluyente de la España centralizada. Pero, a medida que los espacios sociales y económicos se integran y globalizan, los espacios psicológicos y políticos se atomizan hacia todas esas singularidades que tienden a identificar al hombre con su lugar, creencias, cultura y lengua. Así, frente a los efectos de la lejanía que provoca la integración a nivel supranacional o global, el apoyo a lo local funciona como un contrapeso, una compensación, dando lugar a una dialéctica llamada «glocalización». Con arreglo a esta dialéctica, en las transferencias ascendentes hacia la UE y las descendentes del Estado miembro a nivel regional, el principio lineal de «aquí o allí» en la localización de competencias debe dejar paso al principio de «aquí y allí», mediante un proceso de «deslocalización-relocalización» en el que lo descentralizado se capta como abierto hacia afuera, pues solamente así se puede comprender el todo «in situ», es decir, donde el proceso ascendente de integración en la UE conduce a dar un nuevo significado al proceso descendente de descentralización. Como dice F. Umbral (El Mundo, 13-I-05): «...Las naciones grandes, con vocación expansiva, digamos que se despliegan hacia fuera y vuelven del mundo trayendo más mundo como volvía Ulises trayéndose todo el Mediterráneo. En esto nos distinguíamos y nos distinguimos de las naciones pequeñas, que crecen hacia adentro y reinciden siempre sobre lo pequeño sin hacerlo grande; la parroquia, el corral, el huerto, el argot, la diosa, la cabra, el hacha».

En los procesos de integración, el todo es mayor que la suma de las partes, existiendo un valor añadido que puede alcanzarse mejor a escala de la UE. Como lo que se puede crear es mayor que lo que se puede conquistar, el principio de la competencia y la estrategia de la confrontación tienen que dejar paso al principio de la creación y a las estrategias de cooperación. Lo expresa muy bien Simón Peres («La aldea global borra fronteras», El Mundo 24-III-97): «...la temporada de caza, a nivel de experiencia humana, está desapareciendo, lo que se puede crear es más importante que lo que se puede cazar y el futuro ya no es continuación del pasado, sino una consecuencia del propio futuro». El que no fuera así debilitaría la estrategia de integración del Estado miembro, que necesita más identidad y poder para valorar el logro de ese valor añadido y la medida en que esos objetivos de la acción pretendida a nivel de la U.E. consiguen alcanzarse de manera eficiente a nivel central, regional y local.

El Tratado exigirá adaptaciones ascendentes y descendentes para hacer frente a situaciones más complejas ante el futuro político, económico y territorial de la UE. Se requiere que el Estado miembro tenga capacidad de negociación y poder a nivel europeo para gestionar eficazmente en el marco del principio de atribución de competencias, garantizar la actuación conforme al principio de cooperación leal, controlar que el ejercicio de las competencias se lleve a cabo de acuerdo con los principios de subsidiaridad y proporcionalidad y potenciar los efectos positivos y controlar los negativos de los ámbitos de coordinación y cooperación. El desarrollo del nuevo Tratado exige adaptaciones no sólo en la dirección de más autogobierno de las Autonomías, ya que el Estado miembro, con independencia del ejercicio de sus responsabilidades constitucionales, necesita también nuevas capacidades para hacer frente a situaciones mucho más complejas. Piénsese, por ejemplo, en el caso de que una Ley marco europea deje a las autoridades nacionales la competencia para elegir la forma y los medios para conseguir el resultado, o en la decisión, como Estado miembro, de participar en una cooperación reforzada en el marco de las competencias no exclusivas de la Unión.

Sin embargo, la consecución de otros objetivos de la UE, como el de mayor bienestar de los pueblos, puede exigir más descentralización de competencias hacia las CC.AA. El Tratado demanda reformas de los Estatutos de autonomía en la perspectiva de este bienestar de los ciudadanos. Es útil la referencia a la experiencia de un país como Alemania, paradigma de modelo de Estado federal y locomotora de la UE, con su crisis económica y revisando su proceso de descentralización. El complejo y costoso proceso al que se ve sometida la aprobación de una Ley, con la intervención de los dieciséis Länder, aunque sea en asuntos que les atañen marginalmente, obliga a buscar soluciones que impidan el bloqueo y garanticen la consecución de los grandes objetivos del Estado miembro. Estas revisiones no pueden hacerse mirando al pasado, porque derivarían en la aparición de fuerzas centrífugas que impedirían al Estado miembro la consecución de esos grandes objetivos.

Los principios de integración y creación de futuro contenidos en el Tratado contrastan con esa dinámica autonómica que pone más énfasis en las identidades y singularidades, totalmente asumidas en el valor «Unida en la diversidad». Hoy lo que se busca son coincidencias, basadas en el principio de que lo que se puede crear cooperando es más importante que lo que se puede conquistar compitiendo. Además, la utilización del poder autonómico para seguir un proceso de reconstrucción paciente de una sociedad, olvidando que en la integración ésta se resiste a quedar enmarcada en ámbitos reducidos de poder con capacidad para modelarla, va en contra del ejercicio de la libertad del ciudadano, que demanda ámbitos más amplios que los locales. En la dinámica de integración-descentralización, la idea de ciudadano y su libre elección es anterior y superior a la idea de pertenencia a una comunidad y a la de cualquier proyecto nacionalista.

El proceso tecnocrático de construcción lineal de clasificación de competencias (exclusivas, compartidas, de apoyo, coordinación o complemento), con su cláusula de flexibilidad y su diversidad de procedimientos, ha conducido a un Tratado tan complejo que requerirá de la ayuda de técnicos expertos en sus respectivos campos para ser transitado. También su redacción respira una cierta terminología autocrática (obrará, combatirá, fomentará, perseguirá, etc.), distante de esa ética de la integración y creación en la que los valores emanan de la propia dinámica del sistema y donde la norma, en su función legitimadora del nuevo orden europeo, es función, además de su eficacia técnica, del resultado de debatir proyectos de posibilidades de un futuro visto no sólo como proyección del pasado, sino como creación.

El nuevo Tratado supone un avance institucional en la construcción europea, aunque todavía el Gobierno europeo seguirá enmarcado en un entramado técnico-burocrático cuya discrecionalidad continuará estimulando las participaciones directas de las CC.AA. en la UE. Lo importante, en todo caso, es que se produzca una evolución global positiva en todos los ámbitos políticos afectados por el proceso de construcción europea.

El guindo de Ares
Juan BRAVO La Razón 16 Febrero 2005

Mientras el Gobierno y el PSOE se afanan en una política de cálculos electoralistas, en socavar desde la irresponsabilidad una efectiva política antiterrorista, en abrir expectativas de negociación a una banda de criminales que agonizaba, con sus maniobras de sondeo y prospección de los ánimos etarras, los asesinos y sus cómplices están a lo suyo, a engrasar la maquinaria para lo único que saben hacer. Porque vieron el cielo abierto con la disparatada decisión de abrir esos cauces de comunicación y, a partir de ese esperanzador horizonte, se dedicaron a lo de siempre, con la colaboración indispensable de su brazo político. Y sólo los ingenuos o los irresponsables se creyeron el cuento con final feliz. Rodolfo Ares, objetivo de ETA, dijo ayer que el discurso de Batasuna en el Velódromo de Anoeta «formaba parte de una serie de maniobras para ocultar la realidad». Pero ¿en qué guindo estaba subido Rodolfo Ares? ¿De qué nos habla quien ha colaborado en mandar mensajes tergiversados e interesados a la sociedad sobre cambios de escenarios? Lo peor es que, en cuanto se les pase el susto, volverán a las andadas y así se repetirá la historia tantas veces conocida. Y, al final, pagarán los mismos, los de siempre, las víctimas.

Macrojuicio a ETA
ZP y los socios del PNV
Isabel Durán Libertad Digital 16 Febrero 2005

Hoy, cuando los asesinos estaban tocados de muerte gracias al cerco internacional, político, judicial y policial, un presidente del Gobierno necesitado para subsistir del apoyo de quienes quieren acabar con España, rompe marras con la Constitución y la legalidad vigente para subvertirla y dar cabida a las pretensiones de los independentistas y de sus socios genocidas.

Al tiempo que se producen reuniones secretas a espaldas de la sociedad para llegar a acuerdos con los terroristas y conseguir encumbrar a la poltrona de la vicelehendakaritza al socialista López, en aras de repetir el tripartito catalán, se lleva a cabo el primer juicio contra los jóvenes de ETA, sus alevines, sus señuelos, muchos de ellos sus pistoleros truncados por la afortunada y prematura detención policial.

El futuro coaligado de ZP en el País Vasco, el PNV, en lugar de velar por las víctimas del terrorismo las acosa, en vez de otorgarles el sitio que les corresponde en la sociedad, las vilipendia y por no protegerlas, a veces, hasta las señala. Pero eso a ZP no le importa. ¡Que vengan observadores enviados por el Gobierno vasco a velar por la seguridad jurídica de los verdugos! Total, si en la terminología y la practicidad del Ejecutivo socialista hay víctimas de primera y de segunda porque hay terroristas políticos con los que pactar la solución “al conflicto” y terroristas internacionales.

La Asociación de Víctimas del Terrorismo se suma a las peticiones del Ministerio Público y añade el delito de genocidio para los sentados en el banquillo en este primer macrojuicio de ETA. Jurídicamente será discutible. La realidad sin embargo es, en este caso, desgraciadamente tozuda.

Durante cuarenta y cinco años casi mil personas han muerto asesinadas y más de doscientas mil han tenido que salir huyendo de sus casas, de sus pueblos, de su tierra. El motivo: no ser nacionalista. Eso tiene un nombre: genocidio. Apoyar a quienes son bendecidos por los genocidas tiene otro: indecencia.

Y pactar un precio político con la ETA, directa o indirectamente, está también en el diccionario: ilegalidad, deslealtad, humillación a las víctimas y traición. Ello eso sin contar con que, de hecho, es la mejor forma de motivar a los terroristas para que sigan extorsionando, privando de libertad y asesinando.

Casi milagro
Por Federico Jiménez Losantos El Mundo 16 Febrero 2005

Si la democracia cristiana no estuviera reñida con lo milagroso, en política y en casi todo, podría considerarse un prodigio, un regalo de la Divina Providencia, que Durán Lleida (aquí sí que hay que poner el nombre propio catalán, no cuando hablamos de la ciudad en castellano) se haya sumado al PP para bloquear y aplazar la Ley de Televisión Digital Terrestre, que incluía la liquidación de la legalidad vigente en materia radiofónica para entregarle el espectro a Jesús de Polanco, a quién si no.

Durán debe de sentirse tan fuerte o ver al PSOE tan débil que, además, se ha apresurado a ofrecerle al PSOE la devolución de su puestecito en la Mesa del Congreso, donde se pergeñan esas mayorías por la cara típicas de este Gobierno, que lo que es cara, le sobra.

Pero ya ha dicho Rubalcaba, uno de tantos siervos de Prisa en el PSOE o viceversa, que no hay ruptura del pacto, pero que toma nota y todo eso. O sea, nada. Salvo que Polanco se enfade, claro está, en cuyo caso sucederá de todo.

Fuego y azufre descenderán sobre la calva de este aragonés de origen, como los Carod, convertido al separatismo catalán. Miguel Angel Aguilar volverá a llamarle Durán y Lérida y hasta se resucitará el caso de Banca Catalana.

Sucede siempre que CiU se sale del tiesto. Por eso se sale tan poco.

Yo no descarto que lo mismo que convergentes y unionistas han deshecho su pacto de hierro con el PSOE lo rehagan con alguna triquiñuela, aunque en el PP están muy seguros de que hasta noviembre la operación Más Plus quedará aparcada. Ojalá.

Pero yo, qué quieren que les diga, mientras no vea y oiga en el Parlamento un discurso de Rajoy sobre Polanco como los que hacía Prieto sobre Juan March en la II República, y mandaba mucho menos que éste, no me creeré ningún propósito de enmienda en la derecha española.

No digamos en la antiespañola de CiU, que acaba de respaldar el plan Ibarretxe.Son unos antiespañoles muy curiosos estos señoritos de Barcelona: quieren el separatismo disimulado para quedarse en Europa y seguir manteniendo cautivo el mercado español; quieren que su separación de hecho y de Derecho la paguemos los que nos quedamos y además que les mantengamos la exclusiva de la energía y del ahorro sobre el antiguo solar español, que tanto les desagrada.

Quieren separarse Ibarretxe y ’Roviretxe’, pero también que La Caixa mande en todas las grandes empresas españolas, quitando y poniendo presidentes según le apetezca al tripartito PSOE-PSC-ERC.

No sé si Durán ha jugado a ser Cambó por un día, es decir, el Bolívar de Cataluña y el Bismarck de España, el revolucionario de bronce y el conservador de hierro en una pieza, cosa tan imposible entonces como ahora.

Pero ser el sector crítico de ERC, más separatista aún, y el aliado del PP contra Polanco es hazaña o milagro mayor, si cabe. Veremos si cabe.

Constitución europea
Hedor doméstico; perfume europeo
José Vilas Nogueira Libertad Digital 16 Febrero 2005

El palacio de Versalles olía muy mal. Ni el rey ni los cortesanos se bañaban. Los servicios higiénicos se reducían a unos agujeros en las estancias de los ángulos de palacio. Las reales heces y las aristocráticas heces abonaban a través de estos agujeros los jardines de palacio. Innecesario es decirlo, los jardines crecían vigorosos, pero las narices cortesanas, incluso aquellas de proporciones modestas, sufrían con aquel hedor (Cyrano de Bergerac hubiese muerto). Como el desarrollo alcanzado por entonces por el arte terapéutico no permitía a la palaciega población recurrir a un tratamiento etiológico, instauraron uno sintomático, e inventaron los perfumes. Todavía son hoy los franceses maestros en esta industria del perfume que, descubierto el baño y otros ingenios desodorantes, ha sublimado su originaria función para asumir otra de atracción sexual, como ya justificó hace muchos años Álvaro de la Iglesia, con su libro: "Qué bien huelen las señoras".

Insistiendo en escatologías, uno de los progresos de la civilización ha sido dotar de la máxima reserva al acto de la defecación, destinando a su práctica pequeños espacios cerrados. Ahora, en español, se ha generalizado la estúpida denominación de “servicio” para designarlos: "por favor, ¿dónde está el servicio?”, preguntamos. Y en vez de presentarse el mayordomo y el cuerpo de casa, como sería natural dada la índole del requerimiento, te indican un pequeño cuarto. O también, si estamos aquejados de megalomanía, preguntamos por el baño, cuando lo que queremos hacer es un modesto pis. Tenemos, claro, palabras más tradicionales y precisas, aunque casi ya tan anacrónicas como los mayordomos. La mejor, seguramente, la de excusado, que vehicula muy bien las connotaciones de reserva y disimulo que este acto fisiológico, por natural que sea, comporta. Tampoco está mal la de retrete, que tiene toda la pinta de haber sido originariamente un galicismo. Los franceses usan mucho la palabra "toilette", con lo cual parecen anclados en el Versalles pre-higiénico. El popular "petit coin" hace más honor a la naturaleza de la cosa. Los ingleses inventaron el "water-closet", más descriptivo de las peculiaridades del artefacto que de su funcionalidad. En español hemos economizado el "closet", con lo que cuando decimos "voy al water" parece que nos vamos a tirar a la piscina, aunque en algún lamentable caso la piscina pueda estar llena de orina. En "El discreto encanto de la burguesía", un Buñuel decadente, que mantiene el programa surrealista pero no supera ya el chascarrillo tabernario, hace defecar en comunión a sus personajes, mientras que para comer recluye a cada uno en un excusado.

La Moncloa no es Versalles, pero el modesto palacio madrileño hiede tanto como ha podido hacerlo el impresionante palacio francés. Zapatero, como los personajes de Buñuel defeca en común, con lo mejor de cada casa, Imaz, un día, Carod, el otro, vaya a saber usted quién, el tercero, en encuentros secretos que, cuando se descubren, pasan a ser discretos. Tan secretos-discretos son que a los dos días Rubalcaba ya no recuerda si se han celebrado. Cada uno de los defecadores, y cada uno de sus socios y familiares, da diferente versión de las conversaciones, con lo que lo único que queda claro es que se han cagado en España. Si Zapatero no es malvado, es tonto, lo que viene a ser peor, porque los malvados pueden regenerarse, pero los tontos no tienen cura (cualquier día de estos, sus socios y amigos le volarán la cabeza a alguno de sus conmilitones, pero las culpas se las llevará Aznar). Lo que son Imaz y Carod es tan conocido que no precisa mayor esclarecimiento. Total que la Moncloa apesta y Zapatero, siempre tan francófilo, se ha acogido a la estrategia versallesca de mitigar el mal olor doméstico con perfume europeo. Y así nos ha metido en un referéndum apresurado, redundante y tramposo. El deconstructor de España dice afanarse en construir Europa. Muy optimista hay que ser para suponerle esta capacidad, pero ingenuos habrá que crean sinceramente que la sedicente Constitución europea nos va a proteger contra el separatismo de los nacionalistas, y asimilados, catalanes y vascos. Cómo no nos ayudemos nosotros mismos, primero, ya podemos esperar sentados (y, si es posible, al aire libre, que las cacas progresistas huelen tan mal como las aristocráticas). El intento es de la naturaleza del que pretende curar el cáncer con aspirinas.

Mal puede gobernar lo grande quien no es capaz de gobernar lo más chico. La palabra economía, que hoy sugiere mayormente el mundo de los negocios y de la industria y las grandes magnitudes de la producción, distribución y consumo de los bienes (las “cifras macroeconómicas”), tiene un origen etimológico más bien modesto: el gobierno de la casa. En parecido sentido, el Derecho romano edifica su teoría de las obligaciones y el instituto de la responsabilidad civil en base al estereotipo del “buen padre de familia”. Es verdad que la casa griega y la familia romana desbordaban las nociones contemporáneas homónimas. Pero lo que interesa aquí es que ni un griego ni un romano entenderían que un individuo incapaz de gobernar su casa o familia pretendiese ocuparse del gobierno de la cosa pública. Ésta es una novedad muy socialista, que se corresponde estrechamente con la pretensión de omnisciencia, y derivada omnirregulación, típica de los secuaces de este credo. España le queda muy grande a Zapatero, por eso le seduce la idea de dividirla. Pero, como los cuerpos muertos hieden quiere tapar el hedor con perfume europeo, mayormente francés, y se lo ha comprado a Chirac, que es inmune a gripes y malos olores.

La higiene, estúpido, y no el perfume, libera del hedor.
José Vilas Nogueira es catedrático de Ciencia Política en la Universidad de Santiago de Compostela

Con la intención basta
TONIA ETXARRI El Correo 16 Febrero 2005

Sostenía el consejero Balza, la pasada semana en una charla informal con periodistas, que no había que bajar la guardia porque los últimos datos de acoso terrorista contra las casas del pueblo y los atentados con coche bomba y anuncio previo revelaban que los amigos de la ilegalizada Batasuna estaban «caldeando» el ambiente. Este mensaje no lo suscribía la mayoría del ejecutivo de Ibarretxe y, además, contrastaba con el de Zapatero que, acaso con el entusiasmo del principiante, llegó a creer que él iba a conseguir el sueño acariciado por todos los presidentes que le antecedieron en el gobierno de España desde la Transición: el fin del terrorismo.

Podríamos haber estado a punto de volver a creer en que la pesadilla se acaba. Sobre todo porque la persecución judicial, política y policial ha ido quitando oxígeno al entramado del negociado terrorista. Pero los hechos, de momento, dan la razón al consejero de Interior. De esperanza en un proceso de paz acababa de hablar el socialista Eguiguren mientras el terrorista de Basauri, detenido antes de que cometiera su premeditada matanza, afilaba la raqueta de tenis para camuflar su fusil de precisión. Un método de preparación de los atentados tan sofisticado que ni se le hubiera ocurrido al mismísismo asesino del presidente Kennedy. Después de que la mitad de Batasuna apoyara el plan Ibarretxe, ETA tiene el suyo. Otegi ya podía dejar sobre Anoeta un mensaje de voluntad de «sacar el conflicto de las calles», pero si el activista del fusil tenía en su punto de mira, y nunca mejor dicho, al socialista Ares y a los populares Barreda y Basagoiti, señal de que los terroristas sienten una imperiosa necesidad de demostrar su fuerza. Seguramente estos tres políticos vizcaínos, constitucionalistas, han formado parte de las listas macabras de ETA en muchas ocasiones y que sólo ellos y su entorno han acusado el golpe. Pero esta vez la diligencia policial ha destapado la cloaca.

Estamos ya en tiempo de descuento electoral y Batasuna sabe que sólo podrá contabilizar sus miles de votos nulos. Si volvemos a un Parlamento sin Batasuna como el que existía durante el primer Gobierno vasco, volvemos a los 80. A todos los efectos, porque ETA , ahora que ya ha pasado la conmoción diaria tras el 11-M, parece dispuesta a extender el sufrimiento con la selección de sus víctimas políticas. Los socialistas, que han dicho que no pactarían con el PP, que tampoco con el PNV y que quizás con IU, deberían centrarse. Ahora que a Zapatero le han aconsejado que recuerde al gran Onaindia, hay que remitirle sus reflexiones sobre la unidad de acción con el PP, en calidad de víctimas del terrorismo. A él, entonces, muchos de sus compañeros tampoco le entendían, aunque ahora lo citen. Conviene no despistarse. Además, dentro de nada saldrá una encuesta del Gobierno vasco dando al PNV-EA casi, casi, la mayoría absoluta. Se admiten apuestas.

Carta al presidente
Cartas al Director ABC 16 Febrero 2005

En el verano de 2004 le escribí una carta en la que le decía: «La realidad histórica de España es ésta: el Estado español está secuestrado por una región y su Gobierno es rehén de sus socios separatistas». Le recordaba que: «A los gobiernos de UCD los devoraban las termitas democristianas. A los de Felipe González y Aznar los amenazaba la marabunta del nacionalismo. Actualmente España está infectada de termitas carroñeras y marabunta destructiva».

Señor presidente: En el debate sobre el plan Ibarretxe, nuestra Carta Magna ha sido apuñalada por la espalda y vulnerada por aquéllos que deben custodiarla. Pues si «la libertad es el derecho a hacer lo que las leyes permitan» (Montesquieu), usted no debía haberlo aceptado, pero con su llave de semántica calamburesca ha abierto la puerta de la secesión del País Vasco. Luego vendrá la reforma estatutaria catalana, y tendrá que discutirse en el Congreso... Pregunto: ¿De qué ha servido que el 90 por ciento de la Cámara dijera «no» al plan?

Todos los españoles estamos convencidos de que una parte de los vascos y catalanes lo que quieren es la «independencia» por su manera de enfocar la historia. Antonio Ramírez Díaz. Granja de Torrehermosa (Badajoz).

Alcaraz, a Peces-Barba tras su advertencia: «No permitiré que se pisotee a las víctimas»
Vicepresidenta, tesorera, secretaria general y gerente certifican que se les pidió «ceder» ante una tregua
Marcos S. González La Razón 16 Febrero 2005

Madrid- En un relato pormenorizado del encuentro mantenido con el Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo, Gregorio Peces-Barba, el presidente de la AVT, José Alcaraz, puso de manifiesto ayer a este periódico la «machacona insistencia del Sr. Peces-Barba por negar el contenido de una conversación en la que estuvieron presentes cinco miembros de la AVT».

Al encuentro del pasado día 27 de enero efectivamente acudieron, además del presidente del colectivo de víctimas, la vicepresidenta, María Jesús González, la tesorera, Ana Carro, la secretaria General, Carmen Miranda, y el gerente de la AVT, y todos ellos aseguraron que «coinciden plenamente» con la versión ofrecida por Alcaraz.
La reunión comenzó con el primer desencuentro, que ya se veía venir, por la negativa del alto funcionario a secundar con su asistencia la manifestación convocada por el colectivo el pasado día 22 contra las excarcelaciones de etarras. Tras las explicaciones, en las que acusó al colectivo de «calentar» la marcha con declaraciones en los medios de comunicación y de haber mentido, el presidente de la AVT tiró de hemeroteca para poner en claro los hechos. Tanto fue así que, según relata Alcaraz, «en un momento de la conversación Peces-Barba me preguntó si apuntaba en una libreta lo que él decía».

«Llegados a ese punto yo le pregunté por los contactos del Gobierno con ETA que estaban en los
diarios y nos habían llegado por diferentes fuentes», afirmó el máximo representante de la AVT, que incidió en que fue él el que puso «encima de la mesa» este asunto. Tras la cuestión planteada por las víctimas, Peces-Barba «me preguntó que si sabía los nombres de los socialistas que mantenían contactos, y yo le contesté que no tenía la suficiente confianza con él para decírselo».

«A partir de ahí, entró a decir que ante un panorama en el que se pudiese llegar al cese definitivo de las armas debíamos plantear en nuestro foro interno hacer concesiones a los terroristas que no tengan delitos de sangre, “dígase diarios, colaboradores...”». Esto sucedió a la mitad de la reunión con el Alto Comisionado y obtuvo una clara respuesta por parte del presidente de la AVT: «Le dije que mientras yo presida la Asociación no iba a permitir que se humillara la memoria de las víctimas ni se pisoteara su dignidad».

Contra los delitos de sangre. Peces-Barba expresó a continuación su completo apoyo para que los que hayan sido condenados por delitos de sangre cumpliesen íntegramente sus penas, y la vicepresidenta del colectivo, María Jesús González, le dijo, haciendo referencia a ella misma y su hija, Irene Villa, que «los que han herido a alguien también han cometido delitos de sangre», punto en el que el Alto Comisionado «estuvo de acuerdo». Después de esto, al parecer, «cambió de asunto». Según relata Alcaraz, ésta no es la primera vez que el alto funcionario, cuyo puesto fue creado tras la comparecencia de las víctimas en la Comisión del 11-M, menciona el asunto de la reinserción de presos.

En la reunión que mantuvo con la Asociación de Víctimas del Terrorismo el pasado 30 de diciembre ya «anticipó» al presidente del colectivo que «habría que discutir sobre un tema en el que iba a producirse un desencuentro: la reinserción». Alcaraz dijo entonces que habría que analizar qué casos son esos en los que se ha producido la reinserción y él mencionó «el de Yoyes», a lo que Alcaraz dijo que no se había producido una auténtica reinserción, ya que la etarra «no ha pedido perdón a las víctimas ni ha cooperado con la Policía» para que se avanzase en la lucha antiterrorista.

Diálogo Del 27 de enero con Pío Moa
Libertad Digital 16 Febrero 2005
 
"Los políticos nacionalistas catalanes, con la excepción de Cambó y, en mucha menor medida, Pujol, han sido siempre extremadamente mediocres o pintorescos. El Tarradellas que vino del exilio es otra excepción, aunque tuvo tiempo para poco". Este Diálogo con Pío Moa tuvo lugar el jueves 27 de enero entre las 18:00 y las 19:00 horas.

Pregunta: ¿Piensa usted que hubo en Cataluña un "genocidio cultural", como dicen los nacionalistas catalanes? ¿Me podría resumir las razones por las que lo piensa/no lo piensa?
Respuesta: No ha habido tal cosa. El franquismo hizo con el catalán aproximadamente lo mismo que los nacionalistas están haciendo ahora con el castellano, en la medida de sus fuerzas: excluirlo de la vida pública. Por lo demás, la cultura catalana, en catalán y en castellano, fue muy importante bajo el franquismo.

¿Cree que en un futuro el separatista de Rovireche puede llegar a ser presidente de la Generalitat de Cataluña?
Espero que no llegue ese día. Pero tal como van las cosas, y si no se enmienda la dirección, no es imposible. Tenga en cuenta que los políticos nacionalistas catalanes, con la excepción de Cambó y, en mucha menor medida, Pujol, han sido siempre extremadamente mediocres o pintorescos. El Tarradellas que vino del exilio es otra excepción, aunque tuvo tiempo para poco.

¿Cree que la situación actual, en unos años, puede acabar como en 1934?
Hay elementos muy similares, y otros no. Por ejemplo, asistimos a una nueva alianza de socialistas y separatistas, y a la decisión de ambos de romper las reglas del juego. En cambio, la violencia es ahora menor, y la democracia más fuerte, a pesar de todo. Si somos conscientes del peligro y nos movilizamos, no creo que la cosa llegue tan lejos

¿Por qué el PSOE, que acepta una reforma del estatuto vasco, lo cual implica darle razón al PNV sobre la insuficiencia de éste, sube según las encuestas, y el PP baja? ¿La sociedad vasca lo que quiere en realidad es más nacionalismo?
La actitud del PNV con el plan Ibarreche-Ternera significa justificar el terrorismo y el separatismo, indudablemente. El PSOE parece querer seguir en esa línea. En cuanto a la sociedad vasca, después de muchos años de lavado de cerebro sin apenas respuesta, está muy dividida. Como ha dicho alguien, el PNV ha quitado a la mitad de los vascos la libertad y a la otra mitad la dignidad. Recuerde el caso nazi.

¿Cómo fue posible que en Vascongadas triunfase el discurso de Sabino Arana, antiespañol y xenófobo, y no el de Unamuno, españolista?
Por la quiebra moral que supuso la crisis del 98 en toda España, por la insuficiente respuesta en el plano ideológico y porque el nacionalismo regeneracionista español, al parecerse al vasco y al catalán en la medida en que renegaba de la historia anterior de España, se quedaba sin argumentos claros ante el separatismo. Hay que contar además la influencia de gran parte del clero vasco, que adoptó las tesis de Arana y pesaba mucho.

¿Qué opina de la afirmación del ilustre vitoriano don Ramiro de Maeztu cuando decía que los líderes nacionalistas eran frustrados aspirantes a funcionarios estatales?
Tenía razón, desde luego, pero es una crítica muy insuficiente. El PNV siempre ha tenido una veta mesiánica muy pronunciada, y es la que le ha dado fuerza.

¿Ha leído usted el libro de Adam Zamyoski sobre los nacionalismos del siglo diecinueve?
No. ¿Dice algo especialmente interesante?

Después de las detenciones de dos militantes del PP por aparecer en la foto, recordé lo que se contó de usted en su conferencia en Murcia ¿Cuál será el siguiente paso? y por otro lado, ¿qué cosas pudo hacer Alcalá-Zamora (para mi uno de los máximos culpables de la guerra civil) y no hizo para evitar la confrontación?
La conducta del PSOE tiene algo de propia de estado policial, es una tendencia muy fuerte en ese partido. Alcalá-Zamora tuvo gran responsabilidad en la guerra por su afán de complacer a las izquierdas y, sobre todo, por haber hecho lo que la izquierda no había logrado con su insurrección de 1934: echar a la CEDA del poder a que tenía derecho democráticamente. Con ello abrió el camino a la revolución. Cosas de cierta derecha que quiere pasar por progresista.

¿Cree usted que la guerra civil se hubiera evitado si el gobierno del Partido Radical se hubiera consolidado a través de una serie de reformas sociales hechas poco a poco pero sin pausa? ¿ha respondido usted al furibundo ataque de Alberto Reig Tapia de la universidad Rovira y Virgili?
El Partido Radical no tenía fuerza suficiente para llevar adelante reformas, ni tenía muy claro qué reformas realizar. En alianza con la CEDA sí pudo haber estabilizado el país y evitado la guerra civil, pero eso lo impidió Alcalá-Zamora. Conozco el ataque de Reig Tapia, pero es demasiado infantil para detenerse en contestarlo. Moradiellos o Marta Bizcarrondo son algo más serios.

¿Qué peso cree usted que tuvo la masonería en los acontecimientos que usted describe en su libro? ¿Y en el devenir de nuestro país?
La masonería ha tenido un gran peso en España, a través de su acción en los partidos republicanos, pero también en el socialista y en la misma CNT. También a través de sus conexiones internacionales. La gran (y falaz) campaña sobre las supuestas atrocidades de la derecha en Asturias en 1934, que envenenó definitivamente el clima social del país, fue orquestada en gran medida por la masonería dentro y fuera de España, como explica su organizador, Vidarte.

En "Una historia chocante", echo de menos más detalle en la historia de los nacionalismos desde el final del franquismo hasta ahora. ¿Me recomienda algún libro interesante que trate este período?
Hay muchos libros que tratan aspectos de esa época, pero ninguno que los trate en conjunto. Además, al ser una época tan reciente, la aproximación historiográfica se hace más difícil. Yo he procurado dar los aspectos más generales y significativos, porque si no, el libro se perdería en detalles y se haría inacabable.

¿Cuál es la patochada más grande que ha oído usted a favor del nacionalismo catalán? ¿Y cuál es la patochada más grande que ha oído en contra del nacionalismo catalán?
Una de las más grandes es que la guerra civil fue una guerra "contra Cataluña". En contra del nacionalismo catalán no recuerdo ahora mismo ninguna, pero se han dicho bastantes, desde luego, fruto en gran medida del desconocimiento

¿Companys estaba mas cerca de ser un héroe o fue un traidor corrupto?
Companys fue uno de los principales responsables de la guerra civil. Al ganar las elecciones democráticamente la derecha en 1933, se declaró en pie de guerra... y lo demás fue consecuencia de ello. Además presidió la época de mayores crímenes de la Cataluña contemporánea. Volviendo a las patochadas, una de las mayores es que el nacionalismo catalán ha sido un factor de modernización en España. Nada más lejos de la verdad.

Me gustaría adquirir una buena base teórico-filosófica liberal, ¿qué autores me recomienda que lea?
Puede empezar con Tocqueville y con Hayek

¿Es usted consciente de lo bien que podría vivir en estos días con un pasado como el suyo, de donde salen luchadores por la democracia durante el franquismo hasta de debajo de las piedras?
Hombre, nunca me ha preocupado mucho "vivir bien" en ese sentido.

¿Por qué hablan de persecución del catalán por las tropas franquistas, si yo tengo una orden que se cursó a los oficiales (mi abuelo entró en cataluña, era oficial) en la que se ordenaba respetar el idioma y costumbres de los catalanes para hacerles más cómodo que volvieran a sentirse españoles?
La gran mayoría de los catalanes se sentía española. La Falange editó al terminar la guerra muchos folletos en catalán, pero el mando militar impidió su difusión y se impuso el castellano de forma abusiva. La razón era que el catalán había sido utilizado de forma tan machacona por los nacionalistas para procurar la separación entre los catalanes y el resto de los españoles, que, de forma arbitraria, se arremetió contra el propio idioma. Lo que ahora intentan los nacionalismos con el castellano.

¿Conoce el libro de D.J. Wölfel "So ist Spanien" publicado ya en 1939? Es tendencioso a favor de Franco, pero hace unos análisis interesantes de la República y la masonería y entre sus ilustraciones incluye ya una foto con el famoso vale que usted comentó en LD jocosamente, el de los "seis porvos con la Lola".
No leo alemán. Sobre la república y la guerra se sabe ahora mucho más, aunque parezca extraño, que en aquella época, porque han salido a la luz gran número de documentos antes desconocidos y ha podido analizarse todo con mayor perspectiva. Lo de los "seis porvos con la Lola" es muy posible que sea cierto, pero también puede ser una falsificación para desacreditar a los anarquistas. Se puede citar, pero con esa duda.

¿Cree que la actitud del gobierno actual, orientado claramente hacia la extrema izquierda, actúa de la disparatada forma en que lo hace de una manera intencionada, respondiendo a un plan preestablecido? ¿Los españoles sabremos responder con madurez a tamaña desfachatez?
Creo que el gobierno actual tiene una idea negativa de España, como ha dicho Julián Marías de los socialistas, y que comparte la base de las ideas con que se justifican los terroristas y los secesionistas: son la "injusticias" de las democracias las que causan la pobreza y la violencia. De esa forma tiende a identificarse con ellos, a costa de la democracia. Espero, deseo y llamo a todos los que sean conscientes del peligro a responder con energía y madurez. Aún estamos a tiempo

¿Cómo valora el papel actual de la Corona?¿Cree usted que se atreverán a tomar decisiones transcendentales si la situación se agrava?
La Corona ha jugado un papel importante, en general, aunque parece un poco presa de las presiones de la izquierda. En todo caso es la sociedad, ante todo, la que debe dar la respuesta. El rey no puede sustituir la pasividad de los españoles si los españoles permanecen pasivos.

Conociendo como conoce el pasado, nuestra Historia, le ruego se ponga la túnica de Rappel...¿que futuro nos espera en las Vascongadas?
Rappel no es ningún ejemplo a seguir, si es que lo dice usted sin mala intención. El futuro nadie lo sabe. Sabemos que hay un plan Ibarreche-Ternera que legitima el terrorismo y que quiere imponer la secesión de facto. Si se les deja, lo harán. Pasa como con los nazis: si se les cede terreno, lo ocupan. Por eso es tan imprescindible hacerles frente.

El punto critico de esta legislatura será la aprobación del estatuto catalán. El PSC asumió en su programa la reforma para deteriorar al PP, ahora que pasará si sus demandas son inasumibles. ¿Se romperá el PSOE, se romperá el tripartito porque el PSC , ya no quiere llegar tan lejos ?¿Se romperá España? ¿Se romperá el PP catalán ? ¿ o no se romperá nada?
Estamos en lo de siempre: las intenciones de los nacionalistas están clarísimas. Lo que no está claro es la intención o la voluntad del gobierno. Por ahora va a hacer el juego a los secesionismos y al terrorismo. Si se da cuenta de que por ese camino va a romper la convivencia democrática en España, puede que rectifique. Si no... Esto puede acabar en la balcanización o la libanización del país.

De todos sus libros, ¿cuál recomendaría para entender lo que pasó desde la II República hasta la guerra civil? Hace mucho que estudié este periodo de tiempo y estoy bastante verde.
El libro básico que es el eje de los demás que he escrito, es "Los orígenes de la guerra civil". Como aproximación de conjunto, "Los mitos de la guerra civil".

Para aquellos que no sabemos mucho de la Historia reciente, ¿podemos leer directamente su libro actual o recomienda algo para empezar... ?
El libro sobre los nacionalismos trata en realidad la historia de España en el siglo XX, con especial relevancia en el influjo de los nacionalismos vasco y catalán. Creo que se puede leer con facilidad. Para el primer tercio del siglo podría ayudarle también "Los personajes de la República vistos por ellos mismos".

¿Qué opina de los actos organizados bajo el lema "Recuperando Memoria"?
No los conozco. Si se refiere a lo de "recuperar la memoria histórica", es un completo fraude. El título adecuado sería "recuperando el rencor y la propaganda".

Soy de derechas y miro con muy malos ojos el ideal socialista y más aún, a los "socialistas" que ahora nos gobiernan. Pero a veces dudo. ¿Tendrán ellos razón y yo estaré confundido o es que son tan tremendamente cínicos y embusteros que van por ahí engañando a gente buena?
El historial de manipulación en el PSOE es espectacular desde siempre. En el pasado ello podía achacarse a su ideario marxista, y podría esperarse que al haber abandonado el marxismo sus tendencias totalitarias desapareciesen. Pero no han desaparecido. Observe usted, por ejemplo, el incidente de Bono, observe las mentiras del propio Bono y compárelo con todas las violencias de las manifestaciones socialistas en estos años pasados, cuando parecía extenderse por todo el país el clima social y político de las Vascongadas.

¿Ha leído "Adiós España" de Jesús Laínz? ¿Qué opina del mismo? Y a reglón seguido ¿Veremos el día en que nuestros catedráticos se atrevan al debate y no a la mera censura y condena de los textos que les resultan incómodos? Al menos en mi facultad no parecen estar por la labor, Chomsky y Tusell, y como las lentejas, sino las quieres.... no apruebas.
El libro de Lainz es excelente, aporta una gran cantidad de datos desconocidos para la mayoría. Ayer di una conferencia en el Casino de Madrid y el profesor Malefakis, que discrepa profundamente de mí, se ofreció para un debate. Espero que tenga lugar pronto. Nuestros profesores "progres" son muy poco serios, tan poco serios como autoritarios.

¿Rubalcaba sería un digno sucesor de Vidarte?
Pues muy posiblemente. Pero Vidarte cometía sus fechorías con la mejor conciencia, y gracias a ello nos ha suministrado datos inapreciables, que revelan lo que era el PSOE entonces. Rubalcaba es mucho más cínico. No me parece que crea en nada, salvo en la conveniencia de detentar el poder. Detentarlo, he dicho.

Tras la presentación del plan Ibarreche en el cual en su artículo 2º no duda en calificar a Navarra como parte integrante del Pais Vasco, cree Vd. que es posible que en un futuro se pueda modificar la Disposición Transitoria 4ª de la Constitución y quede clara de una vez por todas la autonomía e identidad propia de Navarra?
La Constitución va a haber que reformarla al final, y en el sentido de clarificar ambigüedades de la actual y de restringir el grado de autonomía en muchos casos. Por ejemplo, no puede consentirse que los nacionalistas hagan de la enseñanza un aparato de propaganda propio pagado por todos. Por poner un caso obvio. Si los nacionalistas quieren abrir el melón de la reforma, creo que habrá que plantear reformas en sentido contrario al suyo, pues en Vascongadas y en Cataluña la democracia está en crisis, sobre todo en las primeras, y eso no puede continuar y ampliarse todavía

Si el Frente Popular hubiese ganado, se habría instaurado una dictadura socialista en España; aunque creo que hubiese durado poco ya que los nazis probablemente hubiesen entrado en la Península después. ¿Cómo cree que se hubiesen desarrollado los hechos después? ¿Una traslación del conflicto entre nazis y comunistas en España y una sangrienta guerra en una España exhausta?
Si hubiera ganado el Frente Popular con toda probabilidad hubiera seguido una nueva guerra civil entre las izquierdas. De hecho algo así sucedió dos veces en plena guerra y pese a tener el enemigo enfrente. Si España hubiera sido invadida por los nazis, y éstos hubieran cortado el estrecho de Gibraltar, la posición de Inglaterra se habría vuelto casi desesperada, y la guerra podría haber dado un giro imposible de calcular, incluyendo un armisticio entre Londres y Berlín. Pero son puras especulaciones. En todo caso a las democracias les vino extraordinariamente bien que Franco ganara.

¿Con quien considera que se identifica la mayoría silenciosa en Cataluña?
Creo que no se identifica claramente con nadie, porque hasta ahora no hay alternativa frente al nacionalismo. Hasta el PP parece un tanto reverencial, por lo menos, con él.

Con "Los personajes de la república vistos por ellos mismos" he aprendido muchísimo. Además de interesante, muy ameno para los que no somos ratones de biblioteca. Una pregunta. ¿ve alguna posibilidad de que el socialismo reaccione y no entregue definitivamente el País Vasco a los nacionalistas? Desde aquí, Vascongadas, estos temas se viven con angustia...
Con Redondo Terreros el PSOE estaba en la buena línea. Pero le pasó como a Besteiro que fue marginado, haciendo inevitable la guerra civil. Tengo el deseo, pero apenas la esperanza, de que el PSOE rectifique. Creo que atendiendo a la historia de este partido, ha sido una tremenda plaga para España durante todo el siglo XX y si llegara una crisis y desapareciese como fuerza importante no se perdería nada

Muchas gracias a todos por sus preguntas, siempre estimulantes. Quizás han faltado algunas con más mala intención. Buenas tardes y hasta otra.

Recortes de Prensa   Página Inicial