AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 19 Febrero 2005
Sobran los motivos para votar no
EDITORIAL Libertad Digital 19 Febrero 2005

Propaganda totalitaria
Pío Moa Libertad Digital 19 Febrero 2005

¡Oh, Uropa!
José García Domínguez Libertad Digital 19 Febrero 2005

ZP, el farsante
Isabel Durán Libertad Digital 19 Febrero 2005

¿DE QUÉ RIESGO HABLA ZP
César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 19 Febrero 2005

Parlamento de hielo
TONIA ETXARRI El Correo 19 Febrero 2005

El dossier sirio
GEES Libertad Digital 19 Febrero 2005

Tráfico confirma al sector del automóvil que será obligatorio llevar matrículas autonómicas
C. Trujillo La Razón 19 Febrero 2005

Los intérpretes de euskera, víctimas de las maniobras dilatorias de los acusados de Jarrai
J. Rodríguez La Razón 19 Febrero 2005

Montilla se plantea cesar a Bustelo por incumplir el traslado de la CMT a Barcelona
Libertad Digital 19 Febrero 2005

La lengua materna no es ninguna garantía.
Xavier Pericay ABC Cataluña 19 Febrero 2005
 

Sobran los motivos para votar no
EDITORIAL Libertad Digital 19 Febrero 2005

El bochornoso paseo que se dio anteayer el ministro de Exteriores por la Puerta del Sol ha puesto el broche final a la que posiblemente sea la campaña electoral más nauseabunda, sectaria e insufrible que ha padecido la democracia española en sus casi treinta años de historia. Desde el Gobierno se ha tomado el pelo a la ciudadanía de un modo vergonzoso, se ha hecho burda propaganda a cuenta de las arcas públicas y se ha manipulado la opinión pública a conciencia pintando un escenario apocalíptico si no se optaba por el voto patrocinado desde la Moncloa. Y todo por un simple referéndum de carácter consultivo sobre un Tratado europeo.

Aquí, en el mismo nombre, es donde se empezó a forjar la mentira. La mal llamada Constitución Europea no es una constitución, es un tratado entre países como otros tantos en el pasado, como el de Mastrique o como el de Niza, que, de no salir la constitución adelante, seguiría plenamente vigente. Para su elaboración no se ha convocado poder constituyente alguno, sino que el documento vio la luz por obra y gracia de una Convención presidida por un ex presidente francés de trayectoria política un tanto discutible. Esa Convención no fue elegida directamente por los ciudadanos y su labor primordial era simplificar tratados previos, y no reorganizar el equilibrio de poder dentro de la Unión como finalmente ha sucedido.

Y es en este apartado, en el rediseño del sistema de voto, donde nuestro país pierde más. Con la Constitución España renuncia gratuitamente a una posición privilegiada en el Consejo, el órgano que representa a los Estados, el más importante y sobre el que pivotan los grandes asuntos comunitarios. Si se termina aprobando el tratado, el voto de España en este órgano valdrá un 25 por ciento menos que actualmente. Por el contrario, Alemania y Francia aumentan su influencia. Es lógico por lo tanto que en el país vecino y al otro lado del Rin sea este particular el punto fuerte de la campaña a favor del sí. En España, sin embargo, el Gobierno -perfectamente consciente de que nuestra posición se verá muy resentida- ha escamoteado esto a la opinión pública. La campaña gubernamental no ha pretendido en ningún momento informar a los ciudadanos sino tapar los defectos de la Constitución con un lenguaje pomposo y cursi recurriendo a reflejos condicionados y a los habituales eslóganes con los que las dictaduras suelen adornar sus atropellos.

Pero el Tratado Constitucional no sólo es tremendamente lesivo para los intereses de España. El documento final es un plomo de más de 300 páginas redactado en un lenguaje jurídico impenetrable que deja la puerta abierta a innumerables disparates en el terreno económico. Está concebida por burócratas y para burócratas. Consagra la economía social de mercado, la misma que ha inundado Europa de parados en las últimas décadas y la que ha ocasionado que la productividad y la competitividad de la Unión se encuentre bajo mínimos. Las peores prácticas intervencionistas de la economía europea tienen su acomodo en la Constitución, desde las decenas de miles de normativas comunitarias inservibles hasta la incorporación de la vieja falacia del desarrollo sostenible. El Tratado es un destilado casi perfecto de lo más rancio de la socialdemocracia europea de todos los tiempos.

Lo peor, sin embargo, no es el contenido en sí de una Constitución que, muy probablemente, nunca salga adelante pues para ser aprobada todos los países tienen que ratificarla. Lo peor es el tinte plebiscitario que el referéndum ha adquirido en nuestro país. El Gobierno se ha precipitado en la convocatoria del mismo no por europeísmo sino por cerrar la herida que se mantiene abierta desde las convulsas jornadas de marzo. Diez meses de torpezas, de sectarismo sin tasa y de desbarajuste administrativo han desembocado en esta anómala situación, en la que el Ejecutivo necesita legitimidad a cualquier precio para acometer con garantías lo que ya ha esbozado a lo largo del último año, es decir, el despiece de España como Nación y la fragua de un régimen incontestable a la sombra del Partido Socialista. Votar no el próximo domingo es mucho más que negarse a dar el visto bueno a un Tratado deficiente, es plantarse ante un Gobierno inaceptable que se ha empeñado en serlo de solo una parte de los españoles.

Campaña referéndum
Propaganda totalitaria
Pío Moa Libertad Digital 19 Febrero 2005

El otro día vi en la tele la publicidad para el sí a la llamada constitución europea. Si tuviera alguna duda se me quitaría ante la propaganda sociata: un largo anuncio publicitario en que todo tipo de gente, sonriente y “convencida”, nos informaba de su intención de votar sí por Europa y por ellos, por ellas, por cada uno y por todos juntos. Ni un dato. Ni un argumento. Ni una posible objeción. Sólo un simple, absolutamente simplón, derroche de la técnica de Pávlof del reflejo condicionado, de la asociación arbitraria y emocional falta de la más sencilla reflexión. Era la técnica agitativa más típica de los totalitarismos. Tampoco el sí pedido por el PP valía mucho más, pero no llegaba a tal grado siniestro de manipulación. Como ciudadano me sentí humillado, sentí verdadera náusea y tristeza de que a un pueblo que se supone “maduro” se le trate, y se deje tratar, de esa manera.

Fuera de eso hay tres cosas que, a mi juicio, obligan a rechazar radicalmente el engendro. Para empezar, un argumento usado en Francia a favor del sí es el aumento del poder francés en Europa. Con España pasa exactamente al revés: pierde peso e influencia. Esto sólo puede parecerles bien, o un problema secundario, a personajillos serviles como nuestro presidente Majadero, que desprecian abiertamente la nación española y ayudan a los separatismos a descuartizarla. Pero a quien sienta por poco que sea la dignidad de su país debiera bastarle para decir no a la nueva ley.

El invento es antiespañol, pero también antieuropeo: olvida, esto es, niega, la raíz cultural más característica de todo lo que ha significado Europa: el cristianismo. No hace falta ser creyente para reconocer esta evidencia, impresa en casi todos los productos de nuestra cultura a lo largo de los siglos. El viajero del exterior lo comprende con sólo observar las siluetas de las iglesias y catedrales, por lo común los edificios más bellos y también los más cargados de significación de nuestras ciudades. Olvidar esta raíz para recordar otras, también reales pero sin duda menos constituyentes de lo europeo, equivale a diluir Europa so pretexto de unificarla.

Por otra parte, muchos han señalado la paradoja de que a mayor Unión Europea, menos: nuestras sociedades se están asimilando a Usa por arriba, sobre todo mediante el uso del inglés, y africanizando y asiatizando; y, desde luego, han perdido hace mucho tiempo la primacía cultural, la capacidad de orientar o estimular a otras culturas. No sé si será un proceso irremediable, pero en cualquier caso no lo es de europeización.

Añadiría a estas objeciones las que cabe oponer al padre de esta ley, un sujeto cuyo poder o prestigio tienen un origen ni claro ni democrático. En su época de presidente de Francia Giscard fue el amigo de gente como el “emperador” Bokassa, autor, entre otras hazañas, de una matanza de niños y acusado de comer carne de ellos, pero que regalaba diamantes al presidente francés. Mientras estuvo en el poder, Giscard también protegió a la ETA, y a este gran demócrata le debemos en parte los españoles algunos centenares de asesinatos que estuvieron a punto de desestabilizar nuestra democracia.

En fin, una constitución que perjudica a España, borra gran parte de las raíces culturales de Europa y llega de la mano de un personaje corrompido como Giscard, ¿de qué otro modo podría defenderse que mediante una propaganda totalitaria, que toma a los ciudadanos por idiotas babeantes como los perros de Pávlof? Por desgracia la sociedad española ha sido tan maleada durante tanto tiempo, que manipulaciones así pueden tener éxito. No por eso debemos dejar de oponerles resistencia.

Constitución Europea
¡Oh, Uropa!
José García Domínguez Libertad Digital 19 Febrero 2005

Existe un imperativo de orden estético que obliga a cualquiera mínimamente sensible a rechazar ese Tratado: la permanente, insoportable repetición ad nauseam de sus virtudes. Contaba el Nobel Joseph Brodsky que por idéntica razón se transformó en decidido anticomunista a la precoz edad de catorce años. Aquello que lo que lo empujaría primero a la cárcel y luego al exilio, no sería una disidencia filosófica, sino la incapacidad para tolerar la imagen ubicua de Lenin en su vida. Y es que lo que comenzó a asfixiarlo ya de niño no fue la mediocre verdad cotidiana del comunismo. Por el contrario, lo definitivamente insufrible para él resultó la machacona reiteración de aquel semblante plomizo –la cara de la utopía– por todas partes. Y tras haber padecido estos días la fascinación gárrula de la inmensa mayoría de los medios ante nuestro porvenir en Uropa, uno empieza a comprender de verdad al mejor poeta ruso del siglo XX.

La repetición eterna. Cuando Max Estrella agarraba un colocón de Referéndum Plus se quejaba a su colega Don Latino de Hispalis de la crónica tara espiritual de este país; de que, aquí, el Infierno siempre acaba en un caldero de aceite hirviendo y el Cielo, en una kermesse sin hacer marranadas. Bueno, pues ha pasado un siglo y la izquierda sigue instalada en el callejón del Gato. Uropa, para esa gente, se ha convertido en la clonación perpetua de una comuna de los Hare Crishna; en un decorado del Teatro Chino de Manolita Chen repleto de velitas de sándalo, ninfas anoréxicas dando saltos por los pasillos de Bruselas, pajaritos piando la salmodia de la paz perpetua, y una masa de lerdos sonrientes corriendo campo a través sobre un lecho de margaritas silvestres. Uropa, la quimera del hijo tonto de los Alcántara, al alcance de su mano.

Y es que, en el fondo, el ridículo papanatismo continental de nuestra izquierda no deja de ser otro síntoma de la gran enfermedad nacional: el autodesprecio que ha inoculado el canon intelectual progresista en la conciencia colectiva española. Porque entre los bastidores de ese imaginario empalagosamente kitsch se esconde otra vez la patología del complejo de inferioridad; el debemos ser entusiastamente uropeos a cualquier precio, sea el que sea, porque sólo así devendremos un poco menos españoles. Operan en ese apocamiento psicológico los mismos resortes emocionales que fuerzan la claudicación moral ante los tigres de papel del nacionalismo vasco y catalán. Idéntica es la indigencia cultural ante al objeto de su fascinación. Idéntica la renuncia a las señas de identidad propias frente al fetiche sublimado. E idéntico el error fatal de partida: creer que España constituye el problema y no una solución. La única.

ERC es el problema, no la solución
ZP, el farsante
Isabel Durán Libertad Digital 19 Febrero 2005

El PSOE y ERC vulneran la legalidad. Lo hicieron antes y lo hacen ahora. Antes, cuando conjuntamente dieron su particular golpe de estado contra la Segunda República, simplemente porque gobernaba la derecha democrática. Hoy, porque de espaldas a la democracia, acuden presurosos a echarse en brazos de ETA por un puñado de votos y la permanencia en el poder.

Josep Lluis Carod Rovira se hizo con las riendas de Esquerra Republicana de Cataluña casi a la vez que José María Aznar aterrizaba en La Moncloa. Se convertía así en el líder irredento de la izquierda independentista radical que había resurgido de sus escombros al perder diez años antes todos sus representantes en el Congreso de los Diputados. José Luis Rodríguez Zapatero recogía las cenizas de la pira funeraria de dos secretarios generales fallidos –Joaquín Almunia y Josep Borrell– tras la pérdida de las elecciones por la corrupción de los gobiernos de Felipe González.

Ambos, ZP y Carod tienen una obsesión común: mantener el poder al precio que sea a costa de la salud democrática y la integridad del pueblo español. El independentista catalán se fue a Perpiñán a pactar durante seis horas con los terroristas que miraran en el mapa a la hora de poner sus bombas. El presunto presidente de todos los españoles, negocia a espaldas de la opinión pública con los secesionistas catalanes y vascos, Carod y Josu Jon Imaz, cómo contentar a los asesinos en beneficio propio, previa humillación y descrédito intencionados de sus víctimas.

ZP no es rehén de ERC. Es su mejor aliado. Es el hombre que los nacionalistas antiespañoles han colocado en el Gobierno de la Nación para acabar con ella. Ellos, los que se quieren marchar de España, hacen y deshacen en el devenir del pueblo español a su antojo. Cuando vacíen las arcas estarán prestos a romper el mapa. Entre tanto, ZP es el ambicioso sin escrúpulos e ignorante feliz que jamás soñaron los secesionistas y sus aliados de la banda terrorista ETA. ERC y el PNV son el problema, no la solución. Y ZP, que de sobra lo sabe, ¡el farsante!

¿DE QUÉ RIESGO HABLA ZP?
Por César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 19 Febrero 2005

EL Pacto Antiterrorista está roto sin que nadie pueda denunciarlo. Rajoy no puede hacerlo porque en el acto sería acusado de ser él el rompedor y a Zapatero no le interesa. La ficción del Pacto le permite disimular que ya no habla con el PP de algo que tenga que ver con el País Vasco y con la lucha contra ETA. Esto lo hace con quienes comparten su estrategia, esto es, con el PNV y ERC. A los españolistas del PP ni siquiera les da cuenta de sus reuniones con Imaz y Carod-Rovira. Desde hace mucho tiempo Zapatero decidió dejar en dique seco al PP en todos los terrenos de la actividad política y, por supuesto, en éste concreto del antiterrorismo.

Y todo parecía ir bien para ZP: el Estatuto catalán estaba en marcha; después de las elecciones vascas se podría hacer un mix con los planes de Patxi López e Ibarretxe y formar un gobierno de coalición con el PNV integrando de algún modo a Batasuna en el contexto de una tregua de ETA... Así que, con esta perspectiva, Zapatero convocó a unos cuantos periodistas en TVE para anunciar de forma fina, discreta y sutil su disposición a dialogar con ETA («construir la esperanza» repetía constantemente con patética irresponsabilidad).

También con esta perspectiva de negociación con ETA y de destrucción de la Nación, le encargó a Peces-Barba que anulara la capacidad operativa de las asociaciones de víctimas del terrorismo para el día en que se conocieran públicamente los términos de los acuerdos con ETA. Tan escandaloso es el objetivo del comisionado que algunos dudan de que el rector sea capaz de sobrellevar una carga tan impopular. Porque en este inquietante proceso que ha puesto en marcha Zapatero el desarme de las víctimas es una condición fundamental.

Y digo que todo le iba saliendo bien a Zapatero en sus «ensoñaciones» de futuro «príncipe de la paz» cuando ETA volvió a la carga con un coche bomba el día de la inauguración de la feria internacional Arco y con unos planes diabólicos para el día de reflexión del referéndum europeo en Valencia, ciudad no blindada en los acuerdos de Perpiñán entre Carod-Rovira y ETA.

ESTE peligroso iluso que es Zapatero no contaba con la realidad etarra. Inexperto y audaz no sabía que, antes de sentarse a negociar, a la banda le gusta poner sobre la mesa unos cuantos cadáveres. Y, como se ve, pensaba hacerlo. Zapatero se ha quedado con el culo al aire y todos, él mismo, el ministro Alonso, José Blanco, Rubalcaba y López Garrido (no por cierto Eguiguren) se han dedicado a negar sistemáticamente y muy engoladamente que hubieran hecho algún tipo de aproximación a ETA. Sucede que las contradicciones han sido tan evidentes y en tan poco tiempo que ZP ha tenido que dejar en el aire una terrible reserva: ha dicho que de todos modos algo habrá que «arriesgar» si se pretende conseguir la paz.

HABÍAN traído a Gerry Adams pensando que para estas fechas se habría instalado en la sociedad española la idea del diálogo con ETA. Esperaban que las declaraciones que haría este Otegi irlandés vinieran a dar la razón a las negociaciones entre los socialistas y ETA... pero se habían olvidado de la naturaleza real de ETA; habían llegado a creer que el País Vasco es, como Irlanda, una isla conquistada en este caso por españoles y que Batasuna es a ETA lo que el Sinn Fein al IRA.

Yo creo que Zapatero debería volver al seno del Pacto Antiterrorista aunque sólo sea para que Rajoy le explique unas cuantas cosas elementales y por supuesto le transmita de forma muy seria que en el PP y en los alrededores de él hay millones de españoles que no están dispuestos a correr ningún tipo de riesgo que tenga que ver con el de romper España.

Parlamento de hielo
TONIA ETXARRI El Correo 19 Febrero 2005

En el mismo Parlamento en el que un Otegi sonriente hacía las veces de anfitrión del lider irlandés Gerry Adams, se habían producido, un día antes, unos incidentes ciertamente bochornosos. No se sabe si daba más vergüenza la risita reprimida de la vicelehendakari Zenarruzabeitia, la pachorra de Atutxa a la hora de impedir que los asaltantes al hemiciclo exhibieran sus pancartas o que tuviera que ir el propio Carmelo Barrio (PP) a arrebatar la pancarta a uno de los manifestantes, ante la tardanza de los servicios de seguridad. El caso es que quedó en evidencia ya no el sistema de seguridad, porque los manifestantes se registraron como invitados del grupo de Otegi, sino la falta de autoridad democrática en el hemiciclo vasco.

Pero de lo que viene ocurriendo en esta institución, poco trasciende a la opinión pública. «En el Parlamento vasco no tenemos la costumbre de aplaudir», recordaba Ardanza a un grupo de periodistas para justificar su escasa vehemencia en el Congreso después de que hubiera presentado Ibarretxe su plan. Y sus interlocutores dijeron que este Parlamento no está para aplausos. En un hemiciclo en donde los de Batasuna llaman «fascistas» a los del PP desde la tribuna sin que a su Presidencia se le caigan los anillos y, sin embargo, se expulse al popular Iturgaiz por haber respondido al consejero de justicia «y tú de ETA» después de que el responsable del Gobierno hubiera dicho que el PP era defensor de Franco, no se puede hablar de normalidad.

Ya no es normal que las sentencias del Tribunal Supremo se queden sin cumplir en la puerta del hemiciclo, en donde, una vez traspasado el umbral, se confunde la inviolabilidad con la impunidad. Si en Euskadi no ha llegado todavía la libertad mientras siga existiendo ETA, en el Parlamento vasco se refleja esta anomalía con toda naturalidad. Parece una contradicción, pero así es. ¿A casi nadie le sorprende ya una escena tan esperpéntica como la llamada de Ibarretxe al popular Barreda para mostrarle su apoyo tras conocer que estaba amenazado por ETA... y lo tenía enfrente de sus propias narices!. Estaban los dos políticos, frente a frente en el pleno, y el lehendakari transmitía su apoyo vía telefónica. No vaya a ser que la foto de una palmadita a una víctima de la persecución del terrorismo no fuera comprendida por los patriotas de Chiberta. Puro hielo.

El ex consejero Recalde no pudo ser más claro cuando dijo que los que preparan el ambiente para la actuación de ETA «son los que dividen al pueblo vasco en dos partes y establecen la legitimidad en la etnia y en los derechos históricos». Nunca un ex consejero se había situado tan enfrente de los actuales gobernantes. Los que han sustituido el consenso democrático por el bloque nacionalista dejando a la mitad de la ciudadanía vasca en el camino. Muchas de ellas son víctimas del terrorismo. Alguien tendrá que recomponer los trocitos de esta Euskadi rota en los últimos ocho años.

Oriente Medio
El dossier sirio
GEES Libertad Digital 19 Febrero 2005

Siria se ha establecido en la portada de nuestros periódicos y amenaza con seguir ahí durante algún tiempo. Mientras políticos y analistas parecían dispuestos a concentrarse en las dos grandes crisis de proliferación nuclear, la norcoreana y la iraní, el régimen baasista de Damasco quiere hacerse un hueco en la primera línea informativa a base de asumir protagonismo en el frente antinorteamericano.

Siria es un problema internacional desde hace mucho tiempo. El presidente Bush ha hecho repetidas referencias críticas a su gobierno hasta el punto de que en más de una ocasión se ha especulado con una inminente invasión. Los ejes del dossier sirio son los siguientes:

1. Siria ocupa ilegalmente el Líbano, violando su soberanía e impidiendo el normal funcionamiento de sus instituciones. Permite y ampara la existencia de unas milicias privadas, Hezbolá, formadas por chiítas y comprometidas con la extensión de la causa islamista y la desaparición de Israel. Hezbolá tiene el pleno apoyo de Irán, de quien se ha acabado convirtiendo en una organización dependiente para la realización de actos terroristas. El Consejo de Seguridad aprobó el 2 de septiembre de 2004 la Resolución 1559, exigiendo a Siria la inmediata retirada del Líbano.

2. Siria juega un papel capital en la promoción del terrorismo palestino. En su territorio tienen sus cuarteles generales las organizaciones Hamás y la Yihad Islámica Palestina. Desde allí preparan sus actos y reorganizan sus fuerzas. Hezbolá se ocupa de proporcionarles ayuda en nombre de Irán. Una colaboración que es financiera, logística, técnica y operativa. Les facilita dinero y armamento, les enseña a utilizarlo e, incluso, a fabricar bombas. El objetivo de estas organizaciones es la desaparición de Israel y la transformación de Palestina en un estado islámico, de ahí su interés en abortar el proceso de paz.

3. A pesar de sus históricas malas relaciones con el baasismo iraquí –Siria apoyó a Irán frente a Irak– el régimen de Damasco ha acogido a dirigentes iraquíes tras la invasión aliada y se ha convertido en refugio de sus haciendas y, no sabemos hasta qué punto, de sus arsenales. La presión norteamericana ha forzado la entrega de algunos de ellos, pero otros han seguido desde allí patrocinando actos violentos, cada vez más integrados en la red de al-Qaeda. Hoy no hay duda del papel de Siria en apoyo de la “insurgencia”, con la esperanza de que una situación inestable en Irak desgastará a Estados Unidos, garantizando su propia seguridad.

4. Junto con Irán forma el núcleo de la resistencia musulmana a la aceptación de la existencia del estado de Israel y son, consiguientemente, los máximos valedores de la legitimación del terrorismo palestino y libanés. Por distintas razones ambos estados rechazan la expansión de las ideas democráticas en el Amplio Oriente Medio, se han opuesto a las propuestas del presidente Bush al respecto y han anunciado su intención de boicotearlo por todos los medios.

5. El régimen baasista es una dictadura que viola los derechos humanos y persigue a cualquier oposición organizada. Las manifestaciones en su contra han sido disueltas violentamente y sus convocantes encarcelados.

6. Siria posee misiles Scud-C (500 km. de recorrido) y Scud-D (700 km. de recorrido) gracias a Corea del Norte. El combustible necesario lo obtiene mediante la colaboración tecnológica iraní. Estos cohetes están preparados para portar los dos elementos fundamentales de su arsenal químico: gas sarín y el agente nervioso VX. Formas alternativas de uso de este armamento son las bombas de gravedad, lanzadas desde un avión, o, por unidades de artillería. Siria ha trabajado también el terreno de las armas biológicas, en especial la ricina. No tenemos información sobre el grado de desarrollo de este programa.

7. Siria es consciente del alto coste que tendría usar armamento de destrucción masiva contra Israel. De ahí que crezca la preocupación sobre el uso de esos arsenales y, muy especialmente, por la posibilidad de que fueran entregadas determinadas cantidades a grupos terroristas para fines previamente fijados por Siria e Irán.

Este conjunto de circunstancias situaron a Siria en el punto de mira de las potencias occidentales. En los últimos días dos acontecimientos han traído de nuevo a la palestra a su gobierno.

Por un lado, el asesinato del antiguo primer ministro libanés, Hariri, un importante miembro de la comunidad sunita que se había destacado por su oposición a la reforma de la Constitución, encaminada a permitir que el pro sirio Emile Lahoud continuase al frente de la presidencia libanesa. Todas las miradas apuntaron a Damasco a la hora de fijar la responsabilidad, en especial la de las más de 200.000 personas que despidieron a Hariri en la calle. Era, para muchos, el ejemplo de que muchos libaneses están en contra de la presencia siria, a pesar de que buena parte de la izquierda y de los medios de comunicación europeos sigan considerando a las fuerzas sirias como tropas de pacificación. Era, también, un ejemplo de la forma de hacer siria, de su respeto por la discrepancia y los derechos humanos.

Por otro lado, la declaración conjunta sirio-iraní anunciando la formación de una alianza en contra de las amenazas norteamericanas. Un hecho significativo por varias razones. En primer lugar, porque pone de manifiesto hasta qué punto ambas naciones se sienten acosadas, son conscientes de que su comportamiento no es aceptable. En segundo lugar, porque llevan años trabajando de forma coordinada y con la declaración no aportan nada nuevo. Cabía esperar, en buena lógica, la firma de un tratado de mutua defensa, con una cláusula que fijara en qué términos cada una de las partes signatarias intervendría en ayuda de la otra de producirse un ataque, pero aparentemente no han sido capaces de llegar a tanto. Su instinto de supervivencia les lleva a un gesto de prudencia que les delata.

El asesinato de Hariri y las consiguientes manifestaciones populares van a tener una importante repercusión. Más aún si las acciones terroristas antiisraelíes se reanudaran o si se descubrieran implicaciones en el terrorismo Irakuí. Siria no es el principal problema hoy, como tampoco lo era Irak hace tres años. Pero ambos casos tienen en común una cosa: Irak era y Siria es asequible a bajo coste. Bush ha recordado que Siria no está en el camino hacia la democracia. Un aviso a navegantes que precede a la imposición de inmediatas sanciones económicas. El tiempo nos desvelará qué pasará después.     GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Tráfico confirma al sector del automóvil que será obligatorio llevar matrículas autonómicas
El director general de la DGT se reúne en secreto con las asociaciones para comunicarles la imposición
No hay marcha atrás. Si el Ministerio del Interior no lo frena, las matrículas de los automóviles deberán llevar un distintivo autónomico. La placa tendría, por tanto, el símbolo de la UE a la derecha y el de la comunidad autónoma a la izquierda. Las asociaciones del sector automovilístico, que se reunieron el pasado jueves con el director general de la DGT, han mostrado su disconformidad ante una medida «absurda» que sólo responde a presiones políticas. Más datos: cada conductor podrá elegir el escudo que quiere que aparezca en su matrícula. El coste de cada una de las placas es de 18 euros.
LA RAZÓN ya adelantó el pasado día 11 que Tráfico obligaría a usar los distintivos
C. Trujillo La Razón 19 Febrero 2005

Madrid- Cantidad que, por supuesto, no saldrá de las arcas del Estado sino que tendrá que ser desembolsada por el consumidor/conductor. El reajuste a esta nueva normativa costaría al sector del coche alrededor de 60 millones de euros anuales, según la COE. Una cifra de euros desperdiciada en un medida «absurda» que no mejora el sistema de matriculación actual y que «sólo responde a motivos políticos y a caprichos de algunos de los principales socios del Gobierno», afirman las asociaciones del sector.

Representantes de concesionarios, empresas de alquiler de vehículos y fabricantes de coches no encuentran un argumento lógico para que este proyecto se ponga en marcha. «El actual sistema de matriculación está bien. No tiene ningún fallo. Si alguien quiere colocar el escudo de su comunidad en la matrícula, que lo ponga. Pero que no obliguen a quien no quiere a tener que hacerlo», aseguran.

Tal y como está redactado el informe que Tráfico remitirá en las próximas semanas al Ministerio de Interior, no hay hueco para la duda. Todos los coches estarán obligados a llevar el distintitivo. El único margen de maniobra que le queda al conductor es el de poder elegir de qué comunidad quiere llevar el escudo. Es decir, que no necesariamente hay que llevar el símbolo de la región en la que resides o de la que eres, sino que puedes poner el que te plazca.
Las más afectadas, las asociaciones del sector, han intentado dar un volantazo para hacer que el proyecto de Tráfico virase hacia otros lares y para que la matriculación autonómica fuese opcional. En la reunión que mantuvieron el jueves, en «petit comité», con el director general de Tráfico, Pere Navarro, le intentaron persuadir para que añada una especie de enmienda en su proyecto que contemple, precisamente, eso: que cada uno sea libre de llevar o no la placa autonómica. Aunque Navarro se mostró «receptivo» –dicen– y aseguró que lo añadirá al borrador final, no lo vieron ni convencido ni convincente. Otra cosa criticable, a juicio de los represantantes de las asociaciones allí reunidas, es que «Navarro tiene muy claro el pilar principal de su proyecto, pero no ha sabido especificarnos los plazos, ni si afectará a todos los automóviles o sólo a los de nueva matriculación,...». De todas formas, el principal motivo de discordia es el económico. ¿Qué supondrán, en euros, las nuevas placas?

Pérdidas millonarias. El Foro de la Automoción ya alertó hace tiempo de que este cambio supondría pérdidas millonarias a este sector. Algo respaldado por las cifras, ya que desde que se eliminaron los distintivos provinciales, hace ya cuatro años, el volumen de negocio de estas empresas aumentó cerca de un 27 por ciento. El motivo es claro. Son muchos los conductores que se muestran recelosos a la hora de comprar un coche de segunda mano matriculado en una comunidad autónoma concreta. ¿La razón? El ya conocido vandalismo que reina en determinadas ciudades. «Un residente de la Comunidad de Madrid no quiere circular con un vehículo con matrícula de Barcelona, y viceversa, de manera que determinadas siglas provinciales cierran la venta de segunda mano y eso supone una depreciación del coche en el mercado de ocasión», ha asegurado a este periódico Mario Arnaldo, presidente de Automovilistas Europeos Asociados.

Argumentos en contra
Los automovilistas creen que identificar la región es un imán para los ladrones, que ven al conductor que circula con una matrícula diferente como turista. Eliminar los distintivos evita actos vandálicos, como los que se han dado en competiciones deportivas y, en particular, en el deporte rey, el fútbol. Estos no son sólo los argumentos del sector automovilístico, sino que responden también a la opinión de los ciudadanos que en varias ocasiones se han mostrado contrarios a que les pongan distintivos autonómicos en las placas. Madrid, Valencia, Islas Baleares, Murcia, Ceuta y Melilla se han manifestado contrarias al cambio en el sistema actual. Otras comunidades no han querido pronunciarse. Es el caso de Galicia, La Rioja, Asturias, Navarra, Andalucía y Aragón, que esperan una respuesta concreta del Gobierno.

Los intérpretes de euskera, víctimas de las maniobras dilatorias de los acusados de Jarrai
J. Rodríguez La Razón 19 Febrero 2005

Madrid- Las estrategias dilatorias de los acusados en el juicio contra 33 presuntos dirigentes de Jarra-Haika-Segi –consideradas por el fiscal y la acusación las «juventudes de ETA»– han conseguido llevar al agotamiento a los intérpretes de euskera que han intervenido hasta ahora en el juicio. Una de ellas se ha dado de baja y otro se declaró ayer «agotado», ante lo que se suspendió la vista hasta el próximo lunes. Los acusados se han quejado sistemáticamente de la traducción, a pesar de que incluso el «observador» enviado por el Gobierno vasco no encontraba deficiencias en la labor desarrollada ayer por el intérprete de plantilla que intervino en la sesión.
La Audiencia Nacional cuenta con dos intérpretes de euskera de plantilla, cuya labor fue criticada por las defensas. Ante esas protestas, la Audiencia se puso en contacto con el Tribunal Superior de Justicia vasco que, a su vez se dirigió a varias empresas de traducción. Según fuentes de la Audiencia Nacional, sólo una de ellas se mostró dispuesta a cumplir el encargo, pero con todo tipo de condiciones.

Traducir con disfraz. Exigía que el intérprete pudiera llevar peluca o bigote para no ser reconocido y reclamaba el pago de gastos superiores a los 1.000 euros por día, casi lo mismo que los intérpretes de plantilla de la Audiencia cobran por trabajar todo el mes. Ante semejantes requerimientos, el presidente del tribunal rechazó esa propuesta. «Esto no es un circo», argumentó.
Posteriormente, los jueces se pusieron en contacto con la Universidad de Valladolid, que envió dos tituladas cuya labor fue también criticada por las defensas. El presidente del tribunal se vio obligado a pedir el pasado jueves a las defensas que «no se entorpeciera el proceso», recordó que se había recurrido hasta a cinco intérpretes y que, además, el castellano es la lengua oficial de todo el Estado español y que todos los españoles tienen el deber de conocerla.
Finalmente, las defensas aceptaron que interviniera como intérprete una de las dos personas de plantilla de la Audiencia Nacional, que poco antes de que acabara la sesión se declaró agotado. Alguno de los acusados aseguró ayer que prefería utilizar el castellano «para no crear ninguna situación desagradable».

EL CONSEJO DE LA CMT INSISTE EN QUEDARSE EN MADRID
Montilla se plantea cesar a Bustelo por incumplir el traslado de la CMT a Barcelona
El Ministerio de Industria estudia la posibilidad de cesar al presidente de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT), Carlos Bustelo, al considerar que ha incumplido el real decreto que regula el traslado de la sede del regulador a Barcelona. Bustelo ha manifestado en numerosas ocasiones su oposición al cambio de sede del regulador e incluso llegó a calificar de "deportación" esta decisión del Gobierno, dado que, a su juicio, se debe a razones estrictamente "políticas".
Libertad Digital 19 Febrero 2005

Según fuentes de Industria citadas por Europa Press, el departamento de José Montilla está estudiando la posibilidad de aplicar a Bustelo el artículo 35 del reglamento de la CMT, que establece que puede ser cesado si incumple gravemente sus obligaciones.

El mencionado artículo indica en su apartado 1 que "el presidente y el vicepresidente cesarán en su cargo por renuncia aceptada por el Gobierno, expiración del término de su mandato o por separación acordada por el Gobierno, previa instrucción de expediente por el ministro de Industria, por incapacidad permanente para el ejercicio del cargo, incumplimiento grave de sus obligaciones, condena por delito doloso o incompatibilidad sobrevenida".

Industria considera que la resolución aprobada el jueves por el consejo de la CMT, que indica que el regulador mantendrá dependencias en Madrid para garantizar la fluidez de la relación con determinados organismos una vez se produzca el traslado de la sede del regulador a Barcelona, va contra el real decreto del traslado. Las mismas fuentes citadas por Europa Press insistieron en que la CMT es un organismo independiente en sus competencias para regular el sector de las telecomunicaciones, pero su organización depende del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio y de la Administración General del Estado.

Bustelo ha manifestado en numerosas ocasiones su oposición al cambio de sede del regulador e incluso llegó a calificar de "deportación" esta decisión del Gobierno, dado que, a su juicio, se debe a razones estrictamente "políticas". Los trabajadores de la CMT también han expresado su rechazo al traslado y tienen la intención de presentar sendos recursos ante el Tribunal Supremo y Magistratura de Trabajo, el primero basado en la nulidad del real decreto que establece el cambio de sede y el segundo, de carácter laboral, porque consideran que están siendo "pisoteados" sus derechos laborales.

La lengua materna no es ninguna garantía.
Xavier Pericay ABC Cataluña 19 Febrero 2005

Se lo confieso: ignoro a santo de qué pasado mañana es el Día Internacional de la Lengua Materna. Quiero decir que ignoro qué tiene el 21 de este mes para merecer tal distinción. Lo que si sé, en cambio, es por qué a la Conferencia General de la UNESCO le pareció oportuno, en su 30ª reunión celebrada en 1999, proclamar como tal este día. Digamos que conozco sus razones. Son las de su director general, el japonés Koïchiro Matsuura, quien en un comunicado sostenía lo siguiente: «Los Estados miembros de la UNESCO (...) han querido recordar que estas lenguas constituyen no sólo un elemento esencial del patrimonio cultural de la humanidad, sino la expresión irreductible de la creatividad humana en toda su diversidad». Se trata, sin lugar a dudas, de palabras mayores. Y aún hay más. El año pasado, por ejemplo, el director general dijo lo siguiente: «Se debería propiciar el uso de las lenguas maternas en la educación desde la edad más temprana».

Bien. Llegados aquí, tal vez se pregunten ustedes a qué viene tanta explicación sobre esta jornada. ¿Acaso se celebra entre nosotros? Pues sí, resulta que se celebra y, en Barcelona, al menos, no se celebra el mismo 21, sino al día siguiente, en una dependencia de la Generalitat. ¡Ah, claro, el catalán!, exclamará alguno; ¡con lo que les gusta a los catalanes su lengua materna! Es verdad, a los catalanes les gusta su lengua materna, aunque me temo que ni más ni menos que a los lombardos, los finlandeses, los griegos o los eslovacos. Ocurre, sin embargo, que los catalanes que celebran este Día Internacional auspiciado por la UNESCO no son todos los catalanes; son sólo una parte, los que tienen el castellano como lengua materna. ¡Anda!, exclamará algún otro, ¡así me gusta: la Generalitat preocupándose por la otra lengua oficial, la que, según el Estatuto, no es propia de Cataluña! ¡Ya era hora! Desengáñense: no caerá esa breva. En la celebración de este año la Generalitat no deja de ser un simple punto de encuentro. La convocatoria no es cosa suya, sino de la Asociación por la Tolerancia, que ha invitado a los barceloneses a concentrarse el próximo martes 22, a las 17.30, frente a la Oficina de Garantías Lingüísticas (Pasaje de la Banca, 1-3).

Esta oficina fue creada recientemente por el Gobierno autonómico y, al igual que sus sedes hermanas de Tarragona, Gerona, Lérida y Tortosa, tiene, al parecer, una sola función: atender a las personas que quieran formular consultas o denuncias en torno al derecho a vivir en catalán –o en aranés en el Valle de Arán–. Para que ustedes se hagan una idea, en el universo nacionalista eso del derecho a vivir en catalán es algo así como una especie de retorno en sueños al líquido amniótico. Una regresión gozosa. Un anhelo pueril. El problema, como siempre, no está en los delirios de la gente, tan comunes, por otra parte. El problema está en su institucionalización, en que encuentren amparo en la propia administración. Y no sólo amparo: también estímulo. Desde que Cataluña cuenta con eso que llaman pomposamente un Gobierno catalanista y de izquierdas, la presión sobre los castellanohablantes no ha hecho sino crecer. Baste recordar las medidas tomadas por el departamento de Comercio, Turismo y Consumo contra determinadas empresas y particulares por el uso que hacían de los idiomas; o el programa del departamento de Educación para toda la legislatura; o, más en concreto, el incumplimiento, por parte del propio departamento, de la sentencia sobre el derecho a recibir la enseñanza en la lengua materna; o, aún, la circular del director de los Servicios Territoriales de Educación en Tarragona animando a los equipos directivos «a ser abanderados y firmes en el cumplimiento del deber de hacer del catalán la lengua viva y cohesionadora de los centros». Y ahora, con la creación de la Oficinas de Garantías Lingüísticas, todos estos esfuerzos van a convergir. Porque se trata, al cabo, de dar cauce a las denuncias. De fomentar la delación y el enfrentamiento. De alimentar la paranoia, De perturbar, en suma, la convivencia. Decididamente, es una pena que Koïchiro Matsuura, que tantas horas invirtió en el Fórum, no aprovechara la ocasión para ver cómo estaba eso de las lenguas maternas en Cataluña.
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