AGLI

Recortes de Prensa     Martes 22 Febrero 2005
DIA INTERNACIONAL DE LA LENGUA MATERNA
ASOCIACIÓN POR LA TOLERANCIA  22 Febrero 2005

SISTEMÁTICO INCUMPLIMIENTO DE LA LEY DE POLÍTICA LINGUÍSTICA
EFE Libertad Digital 22 Febrero 2005

Pues Felipe vive en Somosaguas
Ignacio Villa Libertad Digital 22 Febrero 2005

Aselebreision
Cristina Losada Libertad Digital 22 Febrero 2005

TRAS LA TREGUA DEL REFERÉNDUM
M. MARTÍN FERRAND ABC 22 Febrero 2005

El criado del “corazón de Europa”
EDITORIAL Libertad Digital 22 Febrero 2005

Moraleja
Raúl del Pozo El Mundo 22 Febrero 2005

El pucherazo
Jaime Campmany ABC 22 Febrero 2005

Conclusiones europeas
ANTONIO PAPELL El Correo 22 Febrero 2005

¿POR QUÉ SÍ A EUROPA
GUSTAVO DE ARÍSTEGUI ABC 22 Febrero 2005

¿Quién votó qué
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo 22 Febrero 2005

El Alto Comisionado para pactar con ETA
Isabel Durán Libertad Digital 22 Febrero 2005

La Caixa de Pandora
José García Domínguez Libertad Digital 22 Febrero 2005

EL ROSTRO DEL TALANTE
Editorial ABC 22 Febrero 2005

Miedo a la palabra España
Cartas al Director ABC 22 Febrero 2005

Soy vasca y yo voté no
Cartas al Director ABC 22 Febrero 2005

Rajoy dice que la labor de Peces Barba pasa de ser inútil a perjudicial para las víctimas
EFE Libertad Digital 22 Febrero 2005

«La mafia integrista capta adeptos entre la miseria en nombre de la solidaridad»
TRINIDAD DE LEÓN-SOTELO ABC 22 Febrero 2005
 

DIA INTERNACIONAL DE LA LENGUA MATERNA
“Por la enseñanza en castellano a la comunidad castellanohablante de Cataluña”
ASOCIACIÓN POR LA TOLERANCIA  22 Febrero 2005

Con motivo de la celebración el día 21 de febrero del Día Internacional de la Lengua Materna y ante la situación de discriminación en la escuela de la comunidad de lengua materna castellana en Cataluña, la ASOCIACIÓN POR LA TOLERANCIA considera pertinente informar a la opinión pública de lo siguiente:

PRIMERO.- La sociedad catalana está integrada mayoritariamente por dos grupos lingüísticos, uno de lengua materna castellana y otro de lengua materna catalana. Esa es la razón, por la que con buen criterio, se declaran como lenguas oficiales de Cataluña los idiomas catalán y castellano.

Los expertos en pedagogía reconocen que la lengua materna debe ser la base fundamental del aprendizaje y en las sociedades bilingües es muy conveniente también la adquisición del dominio de la otra lengua e incluso de una tercera lengua internacional. Las ventajas de este modelo son innegables, se facilita la educación, se asegura la intercomunicación, se conoce mejor la realidad social, y se incrementan las oportunidades para acceder a una educación superior o a un puesto de trabajo. Para lograr estos objetivos, lo ideal es que los primeros cursos se impartan en la lengua materna y, después, al final del ciclo de primaria, se incorpore la otra lengua junto a la suya propia. Esta tesis ha sido también la que ha defendido la mejor pedagogía catalana y la que postula la Asociación por la Tolerancia: una escuela conciliadora, en la que las lenguas de la sociedad tengan una presencia equilibrada de manera que se asegure el conocimiento de ambas y de un tercer idioma.

SEGUNDO.- Sin embargo, la composición social bilingüe no se encuentra reflejada con igual proporción en la clase política catalana. La mayoría de los dirigentes son de lengua materna catalana y por esa razón intentan imponer su lengua como idioma de escolarización, marginando la lengua de los niños de expresión castellana. Esta imposición, que se canaliza a través del modelo de inmersión “a la catalana”, ocasiona muchos problemas y retrasa el aprendizaje.

Las autoridades educativas -en manos de políticos ultra nacionalistas -pretenden agravar las políticas excluyentes del anterior Gobierno catalán a través de lo que se ha venido en llamar el “Plan por la lengua y por la cohesión social”. Este plan se asienta en la potenciación de los programas de inmersión y en la consolidación del catalán -“la nostra llengua” en gráfica expresión de los redactores del Plan- como única lengua de comunicación del sistema educativo catalán. El modelo educativo catalán pivota exclusivamente sobre esta lengua que se configura como el elemento nuclear de cohesión social y por ello los niños de nacionalidad extranjera que se incorporan a la escuela son integrados en el centro educativo solo en catalán.

Este Plan, de tintes asimilacionistas, es claramente perjudicial para el conjunto de la sociedad: para los niños castellanohablantes, en la medida en que impide de facto la primera enseñanza en su lengua materna; para los niños de lengua catalana porque les entorpece el dominio del castellano; y para los alumnos extranjeros que se incorporan a la escuela porque diseña un programa de integración que no se corresponde con la realidad social de Cataluña.

La escuela no debe ser discriminadora, y este Plan lo es, por lo que es necesario recordar, otra vez, el artículo 1º de la Convención Relativa a la Lucha Contra Todas las Formas de Discriminación en la Esfera de la Enseñanza, adoptada por la Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, que declara que se entiende por "discriminación" toda distinción, limitación o preferencia fundada en el idioma que tenga por finalidad o por efecto destruir la igualdad de trato en la esfera de la enseñanza en sus diversos tipos y grados, y ello comprende: el acceso a la enseñanza, el nivel y la calidad de ésta, y las condiciones en que se da.

Por ello, SOLICITAMOS AL GOBIERNO DE CATALUÑA:

A) Que retire el “Plan para la lengua y la cohesión social” por sectario y antipedagógico; y que procede a implantar políticas educativas que garanticen la enseñanza en la lengua materna de las comunidades lingüísticas mayoritarias en Cataluña.

B) Que apueste, sin tapujos, por una escuela bilingüe, complementada por la efectiva enseñanza de un idioma internacional, y que lo haga sin discriminación.

Esta es la única garantía de la cohesión social en Cataluña. A esos efectos es imprescindible que efectúe una programación que se adecue a esa finalidad y que pasa en primer lugar por el cumplimiento de la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña del año 2004 que obliga a la Generalidad a garantizar el derecho a la enseñanza en la lengua materna de los niños catalanes, informando a los padres de la existencia de ese derecho en los impresos destinados a la preinscripción y a la matriculación, sin disuadirles en el caso de que lo ejerzan a favor de la lengua castellana.

C) Que haga de la escuela un centro en el que los valores fundamentales, sean la educación para la libertad, la tolerancia y la convivencia y no un vehículo de asimilación nacionalista.

Barcelona, a 21 de febrero de 2005.

P.D. Este documento será entregado mañana, día 22 de febrero de 2005, en la “Oficina de Garantías Lingüísticas” de Barcelona, sita en el Pasaje de la Banca núm. 1-3 (al final de las Ramblas) a las 17.30 horas, y al mismo tiempo se denunciará la creación de estas Oficinas, destinadas a fomentar la delación contra el castellano y los castellanohablantes.

Para mayor información se pueden poner en contacto con los siguientes teléfonos: 650 56 99 91;
652 44 21 99, 93 265 32 00.

SISTEMÁTICO INCUMPLIMIENTO DE LA LEY DE POLÍTICA LINGUÍSTICA
La Asociación por la Tolerancia denuncia la represión del castellano en Cataluña
La Asociación por la Tolerancia se concentrará este martes en Barcelona para denunciar la "represión del castellano y de los castellanohablantes" que se está produciendo actualmente en Cataluña. Aprovechando la celebración del Día Internacional de la Lengua Materna, esta asociación ha programado la entrega de un documento ante la citada Oficina, que tiene como objetivo "recibir las denuncias de todos aquellos que quieren vivir en catalán o en aranés en Cataluña".
EFE Libertad Digital 22 Febrero 2005

Según la Asociación por la Tolerancia, la política de la administración catalana en este campo es "una política de apartheid o incluso de incitación a la delación, así como de hostigamiento a los que tienen como lengua propia el castellano".

En el manifiesto que entregarán, la citada Asociación denunciará "el sistemático incumplimiento de la Ley de Política Lingüística que reconoce a los niños el derecho a ser educados en su lengua materna durante la primera enseñanza", y que no se cumple para los niños que tienen el castellano como lengua materna. Asimismo, reclaman "el derecho a una escuela bilingüe que respete armónicamente a los alumnos de lengua castellana, catalana y bilingües y que facilite la integración en las dos lenguas de Cataluña a los inmigrantes.

Finalmente, reclaman la desaparición de las "Oficinas de Garantías Lingüísticas" por constituir "un instrumento de coacción inaceptable para aquellas personas que decidan ejercer con libertad su derecho a usar el castellano como medio de comunicación y por considerar que un Gobierno que invierte sus recursos en fomentar la delación es un gobierno con fines totalitarios, inaceptable en un contexto democrático".

Referéndum 20-F
Pues Felipe vive en Somosaguas
Ignacio Villa Libertad Digital 22 Febrero 2005

Ha pasado lo que tenía que pasar. A nadie puede sorprender la actitud sectaria, mediocre y rastrera con que el presidente Zapatero ha celebrado los resultados del Referéndum sobre el Tratado Constitucional. Era el guión esperado, y lo ha cumplido escrupulosamente. Dos horas y veinte minutos fueron suficientes para que el presidente del Gobierno se pusiera las medallas del resultado de las urnas.

En una intervención institucional, Zapatero hizo pública la radiografía de su forma de entender la política. Primero dice que la consulta del 20 de febrero era un reto personal; con esa afirmación el Jefe del Ejecutivo reconocía sin ambages que había convocado un plebiscito sobre su gestión política. Después pasa de puntillas sobre la actitud mantenida por sus socios parlamentarios: "no hay perdedores", añade, para luego soltar a sus "perros furiosos" contra el Partido Popular. Zapatero, que no quiso hacer ninguna mención de agradecimiento al apoyo del PP, ha quitado el bozal a Blanco y Rubalcaba que se han lanzado como furias contra los populares. Y por último el presidente del Gobierno ha ocultado la realidad, detrás del teórico "sí claro" están los registros de participación más bajos de la historia reciente de la democracia.

Esta es en definitiva la realidad política que aparece tras los resultados del 20 de febrero. Como tantas otras veces, pero esta vez a la luz del día, el presidente del Gobierno ha utilizado la artimaña, la mentira y el despiste para hacer política. Eso es lo que hay. Y el Partido Popular debe de darse cuenta de una vez por todas. Si los populares insisten en engañarse y mantienen esa actitud del "centrismo de la nada" es evidente que terminarán arrastrados por la corriente.

Zapatero no es de fiar. La realidad es tozuda. Pretender dibujar otra historia es un grave error que el Partido Popular no se puede permitir. El Referéndum deberá ser una lección aprendida. El PP no puede creer al Gobierno. Y sí lo hace será carne de cañón. Desde luego, visto lo visto, los populares deberían romper el llamado "pacto constitucional" que no es más que otra engañifa de Zapatero. Pensar que de ese acuerdo Zapatero-Rajoy va a salir algo bueno es estar fuera de la realidad porque el Gobierno miente y con esas reglas es difícil actuar correctamente.

Y mientras Zapatero se refugia en la mentira. Blanco y Rubalcaba se dedican a rastrear barrio a barrio, para ver qué se vota y cómo se vota. Esto comienza a dar miedo. Del control social hemos pasado al control de los medios de comunicación para terminar controlando también el voto. El PSOE, en una actitud sin precedentes, se dedica a acusar a los ciudadanos de votar una opción determinada. Desde luego o estos dos "elementos" de la política rectifican o votar diferente al Gobierno se va a convertir en un peligro real. Y además, por lo que parece, el barrio donde uno vive es determinante para el voto. Pues, que no se olviden, que Felipe González vive en Somosaguas. Que me lo expliquen.

Referéndum 20-F
Aselebreision
Cristina Losada Libertad Digital 22 Febrero 2005

El compañero ZP necesitaba un subidón de votos para aplacar el mono de casi un año de abstinencia de eficacia y racionalidad en su gobierno por accidente. Y recubrirse el lomo de papeletas para transitar por los desfiladeros en que nos ha metido En un referéndum planteado por el gobierno como un concurso en el que debíamos quedar los primeros, hay que recordar a Rosa, la que fue a Eurovisión a cantar aquello de Yuros libin’ aselebreision, y preguntarse si a la vista del resultado, Yuros está celebrando algo. Dijo Rodríguez que habíamos hecho historia de Europa y, en efecto, ha sido así. La prensa europea señalaba el hito al día siguiente: la baja participación. Alguno, como el Frankfurter, la calificaba de histórica. Le Figaro hablaba de falta de entusiasmo. Los británicos constataban el low. Y al otro lado del Atlántico, el New York Times la consideraba decepcionante.

Europa, quitando a los grandes beneficiarios de la sumisión de Rodríguez, no celebra, sino que se preocupa por el escaso interés que despierta la UE entre los ciudadanos. Pero en España, es diferente. Como no podía ser de otro modo cuando se trataba de una consulta pergeñada para el consumo interno. O sea, para mayor gloria del socialismo gobernante, personificado en el compañero ZP, el que quiere darle las gracias a Europa reduciendo nuestro peso en ella: de pluma con aspiraciones a más, a gallo sin espolones. El que en cursi eufemismo llama agradecimiento a lo que es subordinación, y resucita, para mejor digestión del puesto subalterno, un complejo de inferioridad obsoleto.

Que el gobierno español iba a celebrar los resultados, estaba tan cantado como lo de Rosa. Sólo quedaba por ver cómo lo cantaría. Si parte de los “noes” hubieran engrosado la abstención, Rodríguez, Blanco y Cía. habrían celebrado el porcentaje a la búlgara de los “síes”. Y guiados por el visionario Moratinos, experto lector de mentes, afirmarían que la gente se quedó en casa confiada en que los que votaban, darían el ansiado plácet. El resultado mixto del plebiscito ha propiciado una jocosa mezcla de ése y otros argumentos.

Hemos oído así que la participación ha sido muy considerable o, en todo caso, próxima a los niveles europeos, pero que si era baja, no había que responsabilizar al gobierno. Que de haberse dado más información, no era seguro que hubiera llegado a los votantes. Que había un “no”, fruto de un voto oculto del PP, hasta en las barriadas donde también viven próceres del socialismo. Y que ése era un no “extremista”, mientras que el no de los queridos socios era “europeísta”. Que España había cumplido con Europa, tal que los maridos en la noche de bodas. Y que los 14 millones de votantes componían una cifra muy simbólica. ¿Será por el 14-M, Moratinos?

Será. El compañero ZP necesitaba un subidón de votos para aplacar el mono de casi un año de abstinencia de eficacia y racionalidad en su gobierno por accidente. Y recubrirse el lomo de papeletas para transitar por los desfiladeros en que nos ha metido. No ha obtenido suficientes, y se ha apropiado de los “síes” que los votantes del PP obedientes metieron en las urnas. Masivamente, en muchos sitios. Para llenar más el talego, hasta sumó los de Portugal, donde los relojes siempre han marcado otra hora que en España. Es decir, que a falta de pan, Rodríguez ha tenido que montarse su aselebreision con unas tortas prestadas.

TRAS LA TREGUA DEL REFERÉNDUM
Por M. MARTÍN FERRAND ABC 22 Febrero 2005

JOSÉ Luis Rodríguez Zapatero -él sabrá por qué- quería que España fuera el primer país de la Unión en someter a referéndum lo que hemos dado en llamar Constitución Europea. Bueno, pues ya está. Ya conocen el resto de los europeos que la pasión europea de España es, más o menos, como la suya y ya sabemos todos, ellos y nosotros, que la proximidad es el máximo factor de interés político y que las grandes ideas, tan buenas para la Historia, suelen ser menos valoradas por la gente común -los ciudadanos- que los pequeños asuntos cotidianos, desde el precio de los tomates a la (in)seguridad del barrio propio.

Zapatero llegó a La Moncloa muy dispuesto y con el capricho de un referéndum, como Felipe González llegó en su día con la obsesión de otro, y ya se ha salido con la suya. Por el momento le ha servido como maniobra de distracción válida en su estrategia política nacional, aunque ahora, vistos los resultados, tendrá que pagar por él un alto precio. En algo le ayudarán sus opositores, tanto los del «sí» como los del «no»; pero la factura tiene volumen para arruinarles a todos, que no se pasa impunemente por la convocatoria democrática de menor seguimiento popular en los últimos treinta años.

Ahora, mientras Francia, escenario del próximo referéndum para la Constitución Europea, corre con el gasto del exhibicionismo europeísta, aquí, en España, está por ponerse en marcha una legislatura en la que, con gran ahorro de papel en el BOE, se gobierna poco, se sonríe mucho y se dejan sueltos -unos más y otros menos- los diecisiete cabos con los que debe tejerse el tapiz nacional. El fracaso del «no» en Cataluña, que no hay que engañarse con las cifras, pone en evidencia la fragilidad del pacto entre los integrantes del tripartito que allí gobierna y, de paso, sostiene a Zapatero. Su antagonismo, hasta ahora teórico, ha quedado en evidencia y es mera cuestión de tiempo esperar la ruptura y los efectos en cascada que, inevitablemente, han de seguirle.

Es decir, pasada la tregua del referéndum, tenemos un Gobierno más débil -todo, en política, es susceptible de empeorar-, una Oposición, la del PP, solidaria en el débito gubernamental y otra, la periférica, tanto más díscola cuanto más se aproximan sus compromisos electorales autonómicos. No es, precisamente, un panorama para la ensoñación y nos sirve de aviso de lo que nos espera, especialmente si la despensa nacional, que el PP dejó razonablemente llena, comienza a vaciarse con las indecisiones de mercado y competitividad que exigen la posición y los complejos gubernamentales. Y todo ello en un marco internacional en el que no consigue ensamblarse nuestra política exterior: una Europa que no nos quiere en su núcleo duro y unos Estados Unidos frente a los que, infantilmente, la izquierda española, con los socialistas en cabeza, sigue cruzando los dedos.

El criado del “corazón de Europa”
EDITORIAL Libertad Digital 22 Febrero 2005

No sabemos que tendrá el gobierno de ZP contra los “barrios ricos” como el de La Moraleja, como no sea el hecho de que suelen ser los preferidos de los socialistas una vez que disfrutan de un cargo político. Lo cierto, sin embargo, es que un día después de que lo hiciera el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, Alfredo Pérez Rubalcaba ha vuelto a arremeter contra los ciudadanos de este barrio madrileño que votaron No a la Constitución y dijo que son "la derecha dura del PP".

Si demagógico y poco democrático es descalificar a los votantes por el sentido de su voto o por la zona residencial en donde habitan, la desfachatez es, sin duda, el tercer claro ingrediente del discurso con el que el PSOE insiste en arremeter contra el PP y esquivar la responsabilidad del gobierno por el sonoro fracaso de convocatoria que ha cosechado esta cita electoral del 20-M.

¿Cómo se puede tener la desfachatez de hablar de la “boca pequeña” del PP cuando el principal partido de la oposición ha pedido en todo momento el mismo voto que el solicitado por el gobierno y han sido sus principales socios los partidos que abiertamente han pedido lo contrario? Se lo advertimos al PP, pero no quiso hacer caso.

En cualquier caso, mucha desfachatez va a necesitar todavía el gobierno del 14-M para explicar la contribución de España al acercamiento de Europa y EEUU. Porque no nos engañemos. Más que contribuir, parecería que los españoles estorbamos. Ni Chirac, ni Schröder –no digamos ya Blair o Berlusconi- han hecho la menor gestión ante Bush, aunque sea en nombre de la solidaridad europea y de la dignidad de todos sus integrantes, para pedirle que deje de ningunear a ZP en pro de ese objetivo compartido como es el fortalecimiento de los vínculos trasatlánticos.

Por mucho que Zapatero todavía pretenda hacernos creer que ha dirigido a España al “corazón de Europa”, lo cierto es que viene Bush de invitado y lo primero que hace el “corazón de Europa” es tolerar que el presidente de nuestro gobierno sea tratado como un criado. Alguien que no se sienta en la mesa y a quien, si el invitado saluda, lo hace de paso y en los pasillos. ¿Es este el papel decisivo en Europa que ZP reservaba a España?

Moraleja
Por Raúl del Pozo El Mundo 22 Febrero 2005

Zapatero y Rajoy, instalados en el plató, ágora central de la política, acreditaron eso que explica Ramonet, los políticos adquieren frente a las cámaras una expresividad teatral.

Comprobé también cómo sobreactúan cuando Llamazares dijo que los dos millones del no eran suyos, y le contestó Blanco: «En la Moraleja se ha rondado el 40% de los votos negativos, y no me imagino que haya sido por la influencia de IU».

Blanco, un duro y avezado político de aparato, aprovechó el momento para adornarse en la grada del sol a costa de los vecinos de la Moraleja.

Sabe de sobra que la izquierda es una idea aristocrática, que hay millonarios rojos, desde Engels a Polanco y a Bill Gates; pero no dijo que el alcalde de esa zona de chalés majestuosos pertenece al PSOE desde hace 23 años, ni que algunas viudas, de esas que ya han matado a un par de maridos millonarios, piden con el desayuno un periódico de izquierdas en la bandeja de plata.

Yo he visto a esas damas antes de ser viudas, protegidas por escoltas, que pagan los mansos, no para evitar atracos, sino playboys.

Los partidos, la noche de las elecciones, utilizan el proselitismo descarado, el provincianismo, todas las armas de la insidia para desgastarse entre sí; cada sigla se nutre con la agonía de la otra; si no aparecieran en pantalla dándose leña, carecerían de existencia real.

¿Mintieron Rajoy, Zapatero, Blanco o Llamazares? No; se limitaron a cumplir su jornada laboral que consiste en el arte de desfigurar los hechos. Según el presidente hemos hecho historia en Europa; según Rajoy, la abstención ha sido un fracaso del Gobierno.

Ayer algunos medios pedían la dimisión del presidente y otros se reafirmaban en la idea de la baraka o del arcángel con flor en el culo.

Los columnistas y los tertulianos alucinan ante las contradicciones.Nadie sabe dónde está la verdad, porque la verdad política está más cerca de Pilatos que de Aristóteles. (Cuando Pilatos tuvo que decidir ante el populacho se preguntó en voz alta: «¿Y qué es la verdad?»).

Ninguno habló del partido de la Apatía, de los que no apoyaron una Europa de burócratas domingueros, políticos sobrantes, que intentan otorgarnos una Constitución, sin periodo constituyente, al dictado del eje franco-alemán, una cosa que no se sabe si va a ser confederación, federación, monarquías reunidas o repúblicas platónicas.

Algún día alcanzaremos el agnosticismo y aceptaremos que la política tiene mucho de teatro. José Antich, en su prólogo a El efecto ZP, al referirse al equipo de publicidad que lanzó al candidato, reconoce que no hay confrontación sin teatro. «La política, desde la antigüedad clásica, tiene necesariamente una dimensión teatral y las campañas electorales son el gran espectáculo de unos actores de lo que llamamos bien común».

Le recuerdo a Blanco que Escámez vive en ese barrio oligárquico y le pregunto ¿hubo alguien más socialista que ese banquero? Hasta aquí la moraleja.

El pucherazo
Por Jaime Campmany ABC 22 Febrero 2005

Esto del pucherazo será una malevolencia mía, que soy viejo y receloso, además de que llevo vistos unos cuantos y ya conozco el olor a puchero.

Pero es que el proceso que sufrieron las cifras de participación a lo largo del día electoral hasta que asomaron los primeros números oficiales ponían en la oreja una mosca irremediable.

Cuando al final de la jornada la cifra de participación superó en algún punto el cuarenta por ciento, me dije: «Tate (lo de «tate» es un eufemismo por no decir «coño»), ya han dado el pucherazo para pasar la «barrera psicológica» del cuarenta». Porque menos del cuarenta por ciento ya no sería una cifra de participación desastrosa, sino patética.

De cualquier forma, a los socialistas les daba igual lo que estaba saliendo de las urnas. Porque ya Pepiño Blanco recitaba a las seis de la tarde una marcha triunfal, la vicepresidenta María Teresa y el ministro José Antonio Alonso proclamaban después la victoria del «sí», y finalmente José Luis Rodríguez Zapatero anunciaba solemnemente que el referéndum europeo había entrado en la Historia.

Zapatero y su séquito estaban dispuestos a todo trance, ya salieran de las urnas sapos y culebras, a que el 20 de Febrero de 2005 quedase inscrito con letras de oro en los anales del socialismo español.

Hay que reconocer que gozaron de un activo acompañamiento. Un colega había escrito en un periódico de internet este titular para la información de las cifras del referéndum: «De cada cien españoles, setenta y seis votaron «sí»». Ya me hubiera gustado a mí que en un referéndum bien planteado sobre Europa hubiera salido esa cifra de asentimientos.

Pero no es esa la verdad. Hombre, colegui, de eso que usted afirma, nasti, muñeco. Lo cierto, señor matemático, es que de cada cien españoles, cincuenta y ocho no votaron.

De modo que de cada cien españoles votaron «sí» solamente treinta y uno. Y eso si admitimos, que es mucho admitir, una razonable limpieza general en el escrutinio de las mesas y en el manejo de los datos finales desde un Ministerio cuyo titular, al dar cuenta de los resultados que él consideraba negativos, les anteponía la palabra «sólo».

Toda la información sobre este referéndum, desde el principio al fin, ha presentado el aspecto de una engañifa, de un engañabobos.

Hubo un momento en que parecía que lo único que interesaba a los socialistas era el voto de los vecinos de La Moraleja.

Allí, según los rojelios, residen los peperos de pata negra, los ultraderechistas de la carcundia, y allí salieron «noes» a manta de Dios, quizá porque cayeran ciertamente en las urnas, quizá porque fueran contabilizados correctamente, vaya usted a saber.

En cambio, los «noes» predicados por los socios del Gobierno eran considerados por los sociatas como «noes europeístas», tome usted nísperos, doña Erundina, que aligeran el vientre.

En fin, hemos salido de ésta, y ahora a esperar a ver lo que se nos viene encima en el País Vasco, con el plan Ibarreche, los soliviantados batasunos, el «kale borroka» de los niñatos de Jarrai y el diálogo en forma de bombas de los etarras.

Conclusiones europeas
ANTONIO PAPELL El Correo 22 Febrero 2005

Una vez digeridos los resultados del referéndum europeo del domingo, se suscitan algunas conclusiones de interés que, aunque obvias en algunos aspectos, conviene resaltar para dejar bien sentados los hitos que han enmarcado la consulta.

1.-El vector europeo tiene en España escaso efecto movilizador, aunque al mismo tiempo el gran núcleo central de la ciudadanía es claramente europeísta al margen de la distribución ideológica del electorado. Ello es así por razones estructurales: el proceso de fundación del régimen democrático se hizo sobre cimientos europeístas ya que la integración en Europa, imposible durante la dictadura, formaba parte del anhelo liberador y pluralista de la transición. Así se explica que, incluso ante una propuesta tan escasamente atractiva como la de la futura Constitución europea, la inclinación favorable de los electores haya sido abrumadora: el 76,73% de los votos emitidos. Y ello sin contar con que buena parte de los votos negativos no ha reflejado una verdadera oposición a Europa sino que perseguía otros objetivos de política interna. Pero precisamente a causa de que el europeísmo forma parte del consenso democrático, las apelaciones en esta dirección no han conseguido motivar a sectores sociales importantes. La disyuntiva sobre el 'sí' o el 'no' a Europa está en España tan desequilibrada a favor del 'sí' que el debate no tiene el menor dramatismo (al contrario de lo que sucede en otros países, Francia o el Reino Unido). Y ello explica que sólo los sectores sociales más politizados hayan ejercido el derecho al voto. Los demás han tenido la intuición, certera, de que su pasividad en este asunto era inocua.

2.-Europa no se cuestiona pero se mantiene alejada del interés ciudadano. Tal aserto se deriva del contraste entre la baja participación y el potente predominio del 'sí'. Y esta evidencia debe provocar un efecto directo: la superestructura política europea y de los Estados miembros tiene la obligación de aproximar Europa a los ciudadanos. Pero tal designio ha de desarrollarse por las vías del proselitismo, la pedagogía y la divulgación y no tratando de implicar a los ciudadanos en procesos de democracia directa, que están por añadidura en las antípodas de la filosofía política que inspira la Unión Europea. El horizonte europeo es federal, es decir, basado en un modelo de representación de segundo grado, parlamentario. El asamblearismo plebiscitario no encaja -por fortuna- en nuestros valores esenciales. En consecuencia, se conseguirá mucho más la implicación de las sociedades europeas en el proceso de construcción continental potenciando el Parlamento europeo y resolviendo los déficit democráticos internos de la Unión que apelando al arbitraje de los ciudadanos en referendos que difícilmente suscitarán gran interés (a menos, claro está, que se celebren en sociedades muy polarizadas con respecto a Europa).

3.-El antieuropeísmo es marginal. Izquierda Unida ha postulado el 'no' porque desearía una Europa más 'social', aunque no rechaza de plano el proceso de integración. Por lo tanto, si se resta al porcentaje de noes, el 17,24%, el correspondiente a los seguidores de IU y la nada desdeñable contribución de los votantes del PP que han elegido esta opción para desgastar al Gobierno, se llegará a la conclusión de que la oposición nacionalista a esta Europa 'de los Estados y de los ciudadanos' es escasa y bien poco significativa. En otras palabras, este referéndum, con todas sus limitaciones, ha vuelto a expresar un cuantiosísimo apoyo al 'statu quo' europeo, a la inamovilidad de las fronteras internas, a la distribución vertical y horizontal del poder que impera en Europa. De igual modo, el rechazo expreso del independentismo vasco y catalán a Europa pone de relieve la incompatibilidad consciente de tal opción con las actuales vías de integración europea. El PSOE no puede dejar de ver, a este respecto, que su cooperación parlamentaria con tales fuerzas marginales es cada vez más disfuncional y chirriante, por lo que, puesto que su estabilidad parlamentaria no está en peligro (no existe otra opción verosímil de poder que pueda plantearle una moción de censura), quizá no tenga más remedio que actuar en consecuencia en el medio plazo.

4.-España ha cumplido con sus socios europeos. Aunque el envite era arriesgado, el deseo de Rodríguez Zapatero de abrir camino positivamente a los países europeos que se disponen a ratificar el Tratado europeo mediante referéndum se ha cumplido inobjetable y favorablemente. Ello fortalece política y psicológicamente la posición española en Europa, aunque tampoco hay que exagerar: son los intereses y no los ideales los que compiten en Bruselas.

En suma, hemos cumplido cabalmente un trámite y salvado un obstáculo. Pero el futuro sigue estando completamente abierto y dependerá, como siempre, de nuestras propias obras.

¿POR QUÉ SÍ A EUROPA?
Por GUSTAVO DE ARÍSTEGUI Portavoz de Exteriores del Grupo Popular ABC 22 Febrero 2005

EL análisis de lo ocurrido el 20 de febrero debe hacerse en dos planos bien distintos: por una parte, las razones que movían a los europeístas a apoyar una constitución perfectible, pero buena y necesaria para España y para Europa; y por otra, las circunstancias, errores y tropiezos del Gobierno en torno a la convocatoria, información y celebración del referéndum.

La reciente ampliación europea más allá de los confines de lo que en su día fue la Europa libre y, por lo tanto, hacia países que estuvieron bajo el yugo soviético requería de nuevos y más eficaces instrumentos de gobierno y gestión de la Unión Europea y una filosofía política que permitiese cimentar el reencuentro de una Europa divorciada a la fuerza durante décadas.

Los padres fundadores diseñaron unas instituciones válidas para seis, nueve, diez y hasta doce Estados miembros, los parches y remiendos del Acta Única Europea, de los Tratados de Amsterdam, Maastricht e incluso Niza, no permitían hacer frente adecuadamente a los retos de la nueva Unión. La arquitectura institucional necesitaba de un profundo rediseño que permitiese superar la esclerosis administrativa y política que ya apuntaba en el horizonte europeo.

Es la Constitución de la Europa de los estados y de los ciudadanos, que reconoce la soberanía colectiva, no troceada, y el protagonismo del individuo, sujeto de derechos y libertades, y de los estados que conforman, junto con los primeros, el alma y el ser del proyecto europeo. Esto significa que los proyectos nacionalistas radicales, los supuestos derechos colectivos, la Europa de los pueblos y otras veleidades anacrónicas y disgregadoras tienen poca o ninguna cabida en esta construcción europea. Entre otras cosas se reconoce la intangibilidad de las fronteras interiores de Europa, lo que reduce al mínimo el margen de maniobra de los proyectos nacionalistas radicales, independentistas, rupturistas, secesionistas y peligrosamente aventureros.

Es una Europa de creciente fuerza y unidad en materia de política exterior y de seguridad común, que consagra la figura del ministro de asuntos exteriores europeo, que supera la esquizofrenia de la existencia del comisario de relaciones exteriores, sin competencias y con medios; y del alto representante de la PESC, con competencias y sin medios. La fusión de ambas figuras, a caballo entre Consejo y Comisión, supone un hito en la construcción europea.

Es la Constitución de una Europa más segura y más libre, pues consagra el espacio de libertad, seguridad y justicia, alumbrado por el Consejo Europeo Extraordinario celebrado en la ciudad finlandesa de Tampere en octubre de 1999. Éste será, sin duda, uno de los instrumentos más eficaces para luchar contra los grandes retos y amenazas a los que se van a enfrentar la democracia y la libertad en Europa y en el mundo en el siglo XXI: el terrorismo, el crimen organizado y la proliferación de armas de destrucción masiva, entre otros. Conviene recordar que esta fue una iniciativa del Gobierno de España, estando el PP en el gobierno, y que sus primeras sesenta y dos conclusiones han servido de base a una incipiente armonización de tipos penales y a la aprobación de la Orden Europea de detención y entrega, iniciativa fundamental que supera el decimonónico y anacrónico instrumento de la extradición fundamentado en la desconfianza entre democracias.

Es la Europa de un modelo económico de éxito, que consagra la economía social de mercado, seña de identidad fundamental de los europeos y que nos ha convertido en la primera potencia económica, comercial y monetaria del planeta. Es decir, que de enano político y gigante económico hemos pasado a la influencia política a través de lo económico. Es, además, una Europa social y solidaria que consolida el modelo económico del estado solidario, evolución competitiva y eficiente económicamente del estado del bienestar, que es asumido ya por todos los partidos democráticos europeos, sin distinción de ideología.

Es una Europa comprometida con la seguridad y con la paz, respetando las distintas sensibilidades que en el seno de la Unión existen, pero sin dejar de estar alineada con un concepto claro de compromiso de seguridad y de defensa, algo de lo que algunos gobiernos, como el socialista español, podrían y deberían tomar buena nota.

En el capítulo de los errores, tropiezos y tentaciones partidistas conviene subrayar lo siguiente:

En el referéndum del 20 de marzo se registró la abstención más alta de la historia de la democracia en España. En este sentido hay que recordar que es el Gobierno el que convoca el referéndum y, en consecuencia, es el responsable de estimular a los electores a acudir a las urnas. Ni la campaña institucional ni la falta de reflejos del Gobierno han sabido responder a los indicios revelados por los sondeos de opinión.

La fecha no era idónea, pues había una recomendación del Parlamento Europeo que sugería el 9 de mayo, día de Europa, para celebrar los distintos referendos. Sin embargo, se mantuvo para presentarse ante la opinión pública europea y española como el primero de la clase en europeísmo, cuando en otros países que celebrarán su consulta más tarde que nosotros empezaron mucho antes con su campaña institucional informativa, lo que redundará sin duda en beneficio de mejorar el grado de conocimiento de la constitución entre sus ciudadanos, cosa que no ha sido el caso en España.

La campaña institucional del Gobierno ha sido partidista y sectaria. El lema elegido era idéntico al del Partido Socialista para las elecciones europeas y la Junta Electoral Central les obligó a retirarlo, sin olvidar que los trípticos oficiales contenían expresiones casi idénticas a los argumentos electorales socialistas de las elecciones generales y europeas hablando de bloqueo de la constitución, «desbloqueo» (sic), corazón de Europa y otras expresiones frecuentemente utilizadas por el Partido Socialista. Si a esto se añade el hecho de que el Sr. Zapatero monopolizó, patrimonializó y abusó de la Constitución Europea como un proyecto exclusivamente suyo y socialista, provocó que no pocos españoles, que legítimamente no simpatizan con el presidente del Gobierno y el Partido Socialista, tuviesen la impresión de que Constitución Europea y presidente del Gobierno eran lo mismo. El Partido Popular ha hecho un esfuerzo especial para tratar de explicar que la Constitución trasciende a los partidos y, desde luego, al Sr. Zapatero, haciendo gala, una vez más, de sentido de responsabilidad de estado y compromiso europeo.

Los únicos euroescépticos y antieuropeos de esta consulta han sido los socios parlamentarios del Gobierno, Izquierda Unida y ERC, que han pedido con rotundidad el no, con argumentos por cierto casi idénticos en algunos terrenos a los de alguna plataforma ultraconservadora partidaria del no. En el País Vasco se ha producido la proporción más alta de apoyo al no, demostrando que el PNV pedía el sí deseando íntimamente lo contrario, disimulo que su socio Eusko Alkartasuna no tuvo reparos en rechazar. Han hecho falta casi veintisiete años y este referéndum para que el nacionalismo vasco pueda llegar a entender que la aprobación de la Constitución Española en el País Vasco es, por lo menos, tan legítima como la aprobación de la europea en esta ocasión.

Los euroescépticos de la izquierda han utilizado el falaz argumento de que esta constitución es insuficientemente europeísta, porque nos llevaba sólo a mitad de camino del destino final, razón por la cual defendían incomprensiblemente no salir de la estación de origen. Esta constitución perfectible, que tiene más luces que sombras, es, sin embargo, un importante hito en la construcción europea, que ha recibido el respaldo inequívoco de los españoles que han participado en número claramente insuficiente en el referéndum. Esto, sin embargo, ni puede ni debe deslegitimar el resultado a pesar de la baja participación que el Gobierno, en un nuevo alarde de sectarismo, intenta atribuir al principal partido de la oposición, comprometido vigorosa e inequívocamente con el sí, como lo demuestra el hecho de que nueve de las comunidades con mayor participación, en siete haya ganado el Partido Popular las últimas elecciones generales. En definitiva, sí a Europa y sí a esta Constitución, a pesar de los errores y del ventajismo del actual Gobierno.

¿Quién votó qué?
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo 22 Febrero 2005

Quién ha votado qué? Es difícil saberlo. Llamazares llevó el 'no' a los barrios finos de Madrid y confía el resurgir del voto a IU en esa tradicional cantera de votos comunistas que son el barrio de Salamanca, Majadahonda y La Moraleja. Carod reivindica para sí todo el voto negativo de Cataluña y se apoya en él para advertir de que «no nos conformaremos con cualquier estatuto y cualquier financiación». Josu Jon Imaz, que lleva 27 años creyendo que Euskadi rechazó la Constitución española en referéndum, consideraba el domingo que el Tratado fue aprobado gracias a su partido: «El PNV ha sido decisivo para que triunfe el 'sí' en Euskadi». El 6 de diciembre de 1978 acudió a las urnas en el País Vasco el 44,65% del censo. Votó 'sí' el 69,12%. Votó 'no' el 23,54%. La participación vasca el domingo fue del 38,74%. El voto afirmativo fue inferior en casi siete puntos al del 78 (62,61%), mientras el negativo superó en diez puntos (33,66%) al de la Constitución.

Es usted, mi señor Zapatero, el presidente que más votos populares ha obtenido en la historia de nuestra democracia: 11.026.163, según mis datos. Es una lástima que menos de un año después de aquella gesta se haya empeñado usted en hacer un referéndum que se ha saldado con la participación más baja de las 40 ocasiones en que hemos sido convocados a las urnas. Pudo usted seguir los pasos de los tres países que ya han refrendado el Tratado: Hungría, Lituania y Eslovenia. No está mal llamar al personal al voto, pero hubiera sido mucho más pedagógico, y más barato, aprobar el texto en una sesión solemne del Congreso, con el apoyo del 94,86% de los diputados, ahorrándonos de paso el espectáculo inane y absurdo de sus reyertas partidarias. Se han pasado ustedes la campaña criticando a los que solicitaban el sí con la boca pequeña, sin una palabra de reproche para los que pedían el no con toda la boca abierta.

No es ésta la primera vez que un gobernante se embarca en un referéndum sin necesidad. Felipe González nos convocó el 12 de marzo de 1986 para que lo liberásemos en las urnas del eslogan «OTAN, de entrada, no». En aquel referéndum, AP hizo campaña activa por la abstención y el Rey no acudió a predicar con el ejemplo de mañanita, sino a última hora de la tarde. La participación fue del 59,42%. Aquel referéndum sí fue un plebiscito, presidente.

No saque la impresión de que este resultado me parece mal. Creo que ha conseguido usted salvar los muebles, aunque la participación, por mucho que se empeñe, es escasa para una vocación tan europeísta como la nuestra. Dos son las conclusiones que las almas simples hemos podido extraer de la valoración de resultados hecha por el Gobierno y el PSOE. La primera, que los resultados son extraordinarios «para España y para Europa». La segunda, que la culpa es del PP. ¿No es algo incongruente todo esto, presidente?

Peces Barba
El Alto Comisionado para pactar con ETA
Isabel Durán Libertad Digital 22 Febrero 2005

El Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo ha dicho que comprende las subvenciones a los familiares de los presos de ETA por razones humanitarias. Añade el alto encomendado de ZP que está “harto de falsedades”. Pues bien, que se deje de zarandajas y lo diga de una vez. Ha sido aupado al cargo por el presidente José Luis Rodríguez Zapatero para pactar con los pistoleros vascos.

Gregorio Peces Barba es el elegido, el “hombre bueno” que, en menos de dos meses, ha sembrado la semilla del mal entre las víctimas para destruirlas, desacreditarlas ante la opinión pública y quedar así el Ejecutivo de ZP Plus libre de ataduras para hacer concesiones al nacionalismo etarra. El que fuera abogado de los terroristas a los que defendía como si de patriotas y héroes gudaris se tratara, humilla hoy a las víctimas con igual dedicación.

En esta nueva etapa socialista que nos dirige nada es casual ni tan siquiera es lo que parece. No fue casual la instalación de Pilar Manjón en la presidencia de la asociación de víctimas del 11-M. Tampoco lo es el posterior designio del puesto de nuevo cuño, que depende directamente del presidente del Gobierno y que actúa como un torpedo contra las victimas de ETA, preservando a las del corredor del Henares.

Peces Barba les explicó a las víctimas que habría que hacer concesiones para conseguir la paz. Después, cargó contra ellas. El nuevo Uriarte o Pérez Esquivel, el que le dijo a Rosón que tenía las manos sucias manchadas de sangre de inocentes, comprende el pago con fondos públicos a los familiares de los asesinos. ¿Cómo va a acudir a la primera manifestación organizada por la AVT en la historia, ni a los homenajes a los asesinados del PP ni a los actos de homenaje II Congreso Internacional de Víctimas del Terrorismo que se va a celebrar en Colombia la próxima semana?.

Más claro agua. Gregorio Peces Barba, criminaliza a las víctimas del Partido Popular arrumbándolas al ostracismo para convertirse en el mensajero acreditado de ZP Plus y decirle a la ETA que la solución pasa por el Socialismo Plus, porque sólo con él está el futuro. Dentro de poco sabremos dónde, cuando y cómo se ha reunido con los asesinos.

Por ahora sigue milimétricamente los pasos de Carod Rovira. Por eso se produjo el pleno de Zapatero e Ibarretxe en el Congreso de los Diputados, que significó la celebración conjunta y solemne del entierro del Estatuto de Guernica en el Parlamento ante los ojos de todos y también ante los terroristas, que son quienes lo exigían. Y, por eso, el presunto presidente de todos los españoles preparó en reuniones secretas la escenificación del posterior funeral dirigido a la banda terrorista con Imaz y Carod.

El canje que se avecina pasa por los mismos trazos y compromisos que con Esquerra Republicana, socia de ZP en Madrid y Cataluña: primero, gobernar en Vitoria con los secesionistas tras las autonómicas a cambio de integrar al brazo civil de ETA, subvencionarlo y drenarlo de nuevo de dinero. Y después, demoler la Constitución bajo la batuta de uno de sus “ padres”, el Alto Comisionado para Pactar con la ETA, previo el asalto ya iniciado al Estado de Derecho en todas sus vertientes, judicial, política y económica.

Caixa Catalunya
La Caixa de Pandora
José García Domínguez Libertad Digital 22 Febrero 2005

Algún día se documentará cómo fue fabricada la elite actual de Cataluña en las meriendas que ofrecía el presidente de La Caixa a unos jovencitos casi imberbes a mediados de los sesenta. Hombre previsor, Narcis de Carreras, entre sorbito y sorbito de chocolate, se preocupó entonces de formar políticamente a los vástagos de las grandes familias que dirigieran la Lliga de Cambó. En aquellos encuentros, entre galletita y galletita, su sobrino Narcis Serra aprendería las artes que en ningún master se enseñan. Por ejemplo, la astucia de hacer pública una información en el instante justo para que pase inadvertida a todo el mundo. Así, aquel alumno aplicado se acaba de merendar la segunda entidad financiera de la región, Caixa Catalunya, sin que la noticia haya aparecido en ninguna portada de periódico.

A Serra, lo que le venía de gusto, como se dice por aquí, era la otra Caja de Pandora, La Caixa de tío Narcis, aunque de momento se habrá de conformar con la pequeña. Porque en la apetecible de verdad, Ricardo Fornesa está acreditando ser un activista más entusiasta aún, si cabe, de las renovadas esencias del nacional-populismo financiero que propugna el tripartito. Diríase que en el logotipo de la estrella azul de cinco puntas y las manchas roja y amarilla, quiere descubrir la desconstrucción de la bandera independentista que otros malpensados intuyeron antes.

Y es que quedan lejos los tiempos en que Macià Alavedra pretendía crear el gran banco nacional catalán de la mano de aquel chico ejemplar, Javier de la Rosa, y su Consorcio Nacional del Leasing. Ahora, los nuevos almogávares llamados a liberar el Reino de Aragón para su señor Maragall, siguen acampados en la Avenida Diagonal, aunque en otra fortaleza: la Torre Negra de Caixa de Pensions. Desde allí se diseña el asalto a la gran industria peninsular con el que los nacionalistas sueñan doblegar a esa bestia horrenda que ellos llaman “Madrit” y los demás, España.

Porque los Audi con los cristales tintados del tripartito no sólo se han adentrado en Francia camino de Perpiñán; también aparcaron en París, donde sus ocupantes se empaparían la doctrina de los “campeones nacionales”. Se trata de esa versión renovada de la alianza entre el Trono y el Altar que ha pergeñado Chirac: la idea de crear grandes conglomerados financiero-industriales, aliados en matrimonio indisoluble con un poder político fuerte. Entre sorbito y sorbito, con ideas parecidas debían fantasear en aquellas meriendas en el despacho del presidente del Barça –Sí, tío Narcís también presidía el Barça–. Pero aún habrían de pasar cuarenta años hasta que Carod y Maragall dispusiesen de escuderos tan eficaces como Isidre Fainé y Fornesa; esos dos cruzados de la causa que, entre opa y opa, intentan convertirlas hoy en realidad.

EL ROSTRO DEL TALANTE
Editorial ABC 22 Febrero 2005

LA desproporcionada reacción del PSOE a las críticas del PP contra el Gobierno por la baja participación en el referéndum europeo ha abortado lo que debería haber sido un motivo de encuentro entre ambos partidos. La virulencia con que Alfredo Pérez Rubalcaba y José Blanco atacaron al PP parecía reflejar el alivio de la dirección socialista de no tener que contar más con los populares para sacar adelante la consulta sobre el Tratado constitucional europeo.

El PSOE ha optado por la reyerta y el ajuste de cuentas, prodigando un silencio revelador sobre el preocupante voto negativo que su socio predilecto, ERC, ha forzado en Cataluña. Claro que atacar a Rajoy y a Acebes es más inofensivo que criticar a Carod-Rovira. También Duran i Lleida, secretario general de CiU, criticó ayer al Gobierno central por su apatía a la hora de movilizar al electorado. Precisamente, los resultados en Cataluña deberían haber aconsejado a los dirigentes socialistas una actitud más prudente. En esa Comunidad, con un Ejecutivo tripartito con presidencia socialista, los porcentajes de abstención, voto en blanco y voto negativo han superado con creces las medias nacionales. Si tanto gustan a José Blanco las comparaciones, basta con que se fije en algunos distritos de la capital catalana, de hegemonía socialista, para medir su imprudente locuacidad. Señor Blanco, un detalle: en Sants-Montjuic o Ciutat Vella, feudos del PSC, el porcentaje de «noes» fue del 31,13 y 30,58 respectivamente, superiores a los registrados en el barrio de Salamanca. Y una de dos: o ERC e IC se le han subido a las barbas al socialismo catalán (lo que no es improbable y añadiría más gravedad al asunto) o un número indeterminado de votantes del PSC también han apostado por el «no». Salvo que el secretario de Organización socialista atribuya el resultado también a los votantes del PP.

Precisamente han sido las Comunidades gobernadas por el Partido Popular las que, en conjunto, más voto afirmativo y menos negativo han aportado al resultado nacional. Sólo un profundo sentimiento de deslealtad y de proclividad al juego sucio puede negarle al PP su participación decisiva en el respaldo al Tratado constitucional, tanto más valiosa por haber sabido contener la inclinación al «no» de algunos sectores de la derecha, los mismos que probablemente se hayan sentido confirmados en su criterio tras escuchar las invectivas de Blanco.

El PP sabe que ha hecho lo que tenía que hacer, aunque el PSOE haya buscado la provocación para sacarlo de su actitud centrada y responsable. El calendario que se abre -modelo de Estado, reformas estatutarias y constitucionales- pondrá a cada cual frente a su responsabilidad.

Miedo a la palabra España
Cartas al Director ABC 22 Febrero 2005

En el texto que en Baleares (y supongo que en Cataluña y Valencia será igual) hemos recibido con el envío oficial del voto con las papeletas del «sí», «no» y en blanco, el nombre del país figura en el texto en castellano, pero en la traducción al catalán de España, se sustituye por el término «Estat espanyol» que usan los nacionalistas para negar la identidad y nombre propio de España: el discurso y recurso de las naciones sin estado y los estados sin nación (como si sólo ellos fueran una nación, por cierto hoy por hoy sometida). Pero, ¿qué hace una institución del Gobierno central haciendo el juego lingüístico a este sofisma nacionalista? ¿Inconsciencia, intrascendencia o exigencia de Maragall o para no disgustar a Carod-Rovira? ¿O, además, está bien y no pasa nada?

¿Para qué complacer tanto a quienes no quieren ser de este país? ¿Saben a la cantidad de niños mallorquines del interior de la isla que cada vez les cuesta más hablar el castellano? Los nacionalistas sí saben lo que quieren. Es cuestión de hombres débiles y un par -como mucho- de generaciones. Cristina Morales. Palma de Mallorca.

Soy vasca y yo voté no
Cartas al Director ABC 22 Febrero 2005

Asisto hoy sorprendida a los comentarios de los «analistas» del día después al referéndum. Y es que resulta que por ser de Vitoria y haber votado «no» soy o del ilegalizado Herri Batasuna, o del PNV, o de Ezker Batua o de la ultra-derecha. Me niego a ser incluida entre esta panda de indeseables aunque nuestro voto haya sido el mismo, todo sea dicho, por razones distintas. Además de ser votante habitual del PP, tengo opinión propia, pero es que además he estudiado Derecho y, cosa extraña, me he leído la Constitución. Éstas son algunas de las razones que han impulsado mi voto hacia el «no».

Pero, además de todas ellas, por no hablar de la nefasta política comunitaria del partido gobernante, no dejo de pensar: ¿a mí qué más me da la Constitución Europea si en el País Vasco vemos cada día cómo se ningunea la Constitución de 1978? Hay muchas cosas por resolver aquí. ¿No sería mejor plantar cara a los problemas nacionales antes de hablar de fronteras hacia fuera?. Alejandra Burgo Arregui. Vitoria

EN SU OPINIÓN, "GENERA TENSIÓN Y POLÉMICAS"
Rajoy dice que la labor de Peces Barba pasa de ser "inútil" a "perjudicial" para las víctimas
El presidente del PP ha criticado con dureza a Gregorio Peces Barba sobre todo a raíz de unas declaraciones en las que equiparaba las ayudas a los familiares de presos etarras a las que reciben las víctimas del terrorismo. Pero los reproches de Mariano Rajoy llegan más lejos y pasan por enmendar la totalidad de su labor desde que lo nombró Zapatero. Por cierto, el líder del PP insiste en que no está "informado" de las reuniones del presidente con Carod "que se reunió con ETA".
EFE Libertad Digital 22 Febrero 2005

El presidente del PP, Mariano Rajoy, dijo este lunes que el alto comisionado para las Víctimas del Terrorismo es una "figura inútil" y advirtió de que puede ser "perjudicial" porque Gregorio Peces-Barba está "generando tensión y polémicas" entre las asociaciones de las víctimas.

En conferencia de prensa al término del Comité Ejecutivo Nacional del PP, Rajoy respondió así al ser preguntado por unas declaraciones de Peces-Barba en las que dijo que las subvenciones a familiares de presos de ETA se pueden entender si paralelamente hay subvenciones a las víctimas. Días antes ya había dejado claro que entiende las ayudas a familiares de terroristas presos desde un punto de vista "humanitario".

Rajoy consideró "absolutamente fuera de lugar" esas declaraciones y agregó que las "polémicas" que acompañan a Peces Barba por asistir sólo a "determinados" actos de homenaje a las víctimas del terrorismo "revelan que no se ha dado cuenta exactamente de dónde está y que no tiene un criterio claro sobre qué es lo que tiene que hacer".

Falta de información al PP desde el Gobierno

Además, el líder del PP pidió al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que informe a la opinión pública del contenido de la entrevista que mantuvo con el presidente de ERC porque "tratándose de ETA es importante" ya que Josep Lluis Carod-Rovira "se reunió con ETA y a raíz de esa reunión, ETA dejó de atentar en determinada parte de España".

Negó que el hecho de haberse reunido el pasado mes de octubre con el presidente del Gobierno en un encuentro en el que se abordó la lucha antiterrorista suponga estar informado y expresó su "preocupación" por "algunas declaraciones" como las de miembros de Batasuna, o la del presidente del PSE en Guipúzcoa, Jesús Eguiguren, en las que pidió que la formación ilegalizada pudiera presentar a las elecciones vascas. "Yo no estoy informado –insisitió–, y si no se me quiere informar de todas estas cosas y de lo que esto significa, pues está en su derecho a hacerlo, pero no me gusta que se diga que yo estoy informado porque no es verdad".

Por último, se refirió al acuerdo alcanzado con Rodríguez Zapatero sobre el modelo de Estado y aseguró que "si alguien ha interpretado que de lo que se trata es de hablar de la financiación de la sanidad, no era eso" ya que su oferta se refería a la "unidad nacional y a un modelo de Estado fiable".

Explicó Rajoy que "los temas importantes se deben tratar con una cierta altura de miras" y recordó que fue a ofrecer su "ayuda" a Rodríguez Zapatero "por si el Gobierno iba a estar condicionado" por sus socios parlamentarios y tener "la tentación de tomar decisiones irreversibles y negativas para España". "Ese planteamiento –concluyó Rajoy– sigue plenamente en vigor".

«La mafia integrista capta adeptos entre la miseria en nombre de la solidaridad»
Escritor comprometido (Fez, Marruecos, 1944), narra la amistad de dos jóvenes idealistas. Traba las páginas de su nuevo libro en el tiempo de Hassan II
TRINIDAD DE LEÓN-SOTELO ABC 22 Febrero 2005

MADRID. El telón de fondo de la novela -el Marruecos de los años sesenta dominado por el Rey y su primer ministro, Ufkir- marca de forma indeleble la vida de Alí y Mamed, cuya amistad convierte ese telón en un todo con la historia de su amistad. Existe un homenaje a unos sentimientos capaces de atrapar la mezquindad política y diluirla en el código de una emoción que puede superarlo todo. El adiós definitivo no existe. Los sueños pueden morir. También los hombres. La amistad, no.

Tahar Ben Jelloun es defensor acérrimo de los derechos humanos -por orden de Ufkir pasó 18 meses, entre 1966 y 1968, en el espanto de un campo disciplinario-. De aquella etapa datan sus primeros poemas, nacidos «para reparar la barbarie». En este sentido, «la literatura es una liberación». Se declara laico, porque, «la religión sólo incumbe a mi conciencia». Premio Goncourt y premio Tolerance de la ONU, entre otros, ha cultivado la poesía, el ensayo, la novela y el teatro. Reparte su vida entre París y Tánger, ciudad a cuyo encanto sucumbe en «El último amigo». En Francia hizo su doctorado y, dado que la atmósfera política de Marruecos se le hacía irrespirable, decidió residir en París. Curiosamente, comenta que no ha tenido problemas de censura en su país natal-«ni siquiera con Hassan II»-, algo que sí le ha ocurrido en Siria y Egipto. Cree que a Marruecos le perjudicaron gravemente los atentados que sufrió el Monarca, «porque se concentró en sobrevivir y abandonó los problemas del país, perdiéndose así un tiempo precioso». Se confiesa un escritor árabe que escribe en francés. Asume como suya la afirmación de uno de sus personajes, para quien «el integrismo musulmán no es Islam, sino una porquería política». También habla del peligro de un Islam totalitario.

-¿Cómo fomentar la democracia con esa espada de Damocles? ¿Viven los musulmanes lo que fue la Edad Media para el cristianismo?
-No. El integrismo empieza con la revolución iraní, pero nada es eterno. Mohamed VI no encarna el fanatismo. Hoy, en mi país, la televisión revisa el pasado reciente y eso no se da en ninguna nación árabe. Yo escribo contra quienes difunden y practican doctrinas que son mensajes totalitarios, a pesar de que el Corán prohibe el suicidio y el homicidio. Pero sucede que los fanáticos encuentran terreno abonado en la miseria. Visité el barrio de donde salieron los jóvenes que atentaron contra la Casa de España en Casablanca. Hay paro, incultura, algo que los fundamentalistas aprovechan para ayudar económicamente en nombre de la solidaridad y, de paso, lavar el cerebro de pobres gentes. No se presentan como fanáticos.

Recuerdo del 11-M
Declara Ben Jelloun que no les tiene miedo, porque un escritor sin libertad no es nadie, pero aclara que «no se debe confundir terror con islamismo, porque eso alimenta el racismo». Es obligado comentarle que, gracias a ese conflicto, se antoja aún más lejana la democratización entre los árabes. De hecho, en su libro un marroquí afirma que el Marruecos de la independencia no estaba preparado para la democracia, puesto que «no se trata de una técnica, sino de una cultura que se enseña». «Para fomentarla, explica el autor, es necesario dar un paso adelante en la laicidad, la mejor garantía para que se respete la religión, pero los fanáticos creen que laicismo es ateísmo, cuando sólo supone la separación de Iglesia y Estado». Admite que este paso es muy difícil, por ejemplo, «en Arabia Saudí, dado que el Islam wahabita es muy cerrado, pero en Marruecos es malikita, una doctrina más moderada».

-De su país salieron los terroristas del 11-M en Madrid.
-Se trata de delincuentes, de cuya ilegalidad se aprovecha la mafia integrista.

-¿Hace Marruecos todo lo posible por acabar con la mafia de las pateras?
-Hay más vigilancia que antes, pero Marruecos carece de la posibilidad de cuidar toda la costa.

Recortes de Prensa   Página Inicial