AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 24 Febrero 2005
¿Fiscal del Estado o abogado del pacto con Ibarretxe
EDITORIAL Libertad Digital 24 Febrero 2005

NO ASOMARSE AL EXTERIOR
César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 24 Febrero 2005

PP-Polanco: los malos tratos hay que denunciarlos
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 24 Febrero 2005

Escenas europeas
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 24 Febrero 2005

Zapatero pierde los Zapatos
Ignacio Villa Libertad Digital 24 Febrero 2005

Discurso íntegro de José María Aznar en el Congreso Internacional de Víctimas del Terrorismo
Libertas Digital 24 Febrero 2005

¿Galicia, nación Sí, pero ¿qué más da
 FELIPE FERNÁNDEZ-ARMESTO La Voz 24 Febrero 2005

¿Por qué El Mundo encuentra a Nayo y el juez y la policía no
Editorial El Mundo 24 Febrero 2005

Del Burgo pregunta a Interior si tiene información de las armas que Arzalluz dijo que tenía el PNV
Agencias Libertad Digital 24 Febrero 2005

«El fiscal general del Estado ha podido cometer un delito de prevaricación»
J. R. La Razón 24 Febrero 2005

El CGPJ tumba el intento del PNV de «colar» a un juez en el TSJ que resolverá sobre Atucha
J. R. La Razón 24 Febrero 2005

El Mundo encuentra a Nayo: Toro y Trashorras me contaron que estaban vendiendo dinamita a ETA
Libertad Digital  24 Febrero 2005

El Valle de Arán aprueba por unanimidad un documento donde solicita un pacto de libre unión con Cataluña
Efe Madrid/Lérida Estrella Digital 24 Febrero 2005

El Metro de Atlanta USA) ofrecerá TV en inglés y en español
Atlanta Journal Constitution
24 Febrero 2005
 

¿Fiscal del Estado o abogado del pacto con Ibarretxe?
EDITORIAL Libertad Digital 24 Febrero 2005

Tal y como era de esperar en esta España de “talantes” y “perfiles bajos”, el ministro de Justicia ni ha dimitido, ni se ha molestado en explicar por qué no dio orden al fiscal general del Estado, Cándido Conde Pumpido, para que recurriera el archivo del caso Atutxa. La noticia se produce veinticuatro horas después de que el TSPJ estimara el recurso de apelación de Manos Limpias contra el auto dictado por la juez Nekane Bolado, cuya ceguera nacionalista le impidió ver los clamorosos indicios de delito de desobediencia en la negativa del presidente de la cámara vasca y de otros dos parlamentarios a ejecutar la sentencia del Supremo que exigía la disolución del grupo parlamentario de los proetarras. Como recordarán, el Fiscal General del Estado se negó a recurrir el caso, en una bochornosa decisión jurídica que, de no haber sido ahora por la persistencia de la acusación popular, hubiera garantizado la impunidad al evidente y permanente delito de desobediencia de Atutxa.

El más mínimo pundonor profesional debería ahora haber llevado a Conde Pumpido a presentar su inmediata dimisión. En lugar de eso, se aferra al cargo como reincidente correa de transmisión de una estrategia política del gobierno que lo nombró y que, desgraciadamente, pasa por soslayar el Estado de Derecho con tal de acercarse a los independentistas.

Someterse al imperio de la ley hubiera exigido al gobierno, ciertamente, instar al Fiscal a que impidiese el archivo del caso Atutxa. Pero, ¿cómo iba el Gobierno a hacerlo si, al mismo tiempo, quiere llegar a pactos postelectorales con el partido al que pertenece el presunto delincuente? ¿Cómo permitir que se le juzgue, si el propio Zapatero está dispuesto a desobedecer el imperativo constitucional que le obliga a cumplir y hacer cumplir la ley para, en su lugar, negociar con los terroristas? ¿Cómo va ZP a permitir que Atutxa se siente en el banquillo si el presidente del gobierno está dispuesto a sentarse con los terroristas? Eso, por no recordar que los socios de ETA en Estella y Perpiñán, son los que precisamente ZP ya tiene y quiere tener en Barcelona y Vitoria.

Desengañémonos. La inseguridad jurídica que en este y tantos otros ámbitos se está disparando en España, es el resultado de la acción del gobierno. Lo que en una democracia normal supondría la dimisión para cualquier gobernante, es de lo que se sirven los nuestros para poder gobernar.

NO ASOMARSE AL EXTERIOR
Por César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 24 Febrero 2005

ESCRIBÍA Alfonso García Valdecasas en el prólogo a «Reivindicaciones de España» (1941), de José María Areilza y Fernando María Castiella, que nuestra nación no había tenido una política exterior en mucho tiempo y que los países culpables de ello habrían sido Francia y Gran Bretaña. La queja de Valdecasas, compartida por los dos jóvenes ensayistas, podía ser calificada de ridícula, pero, al fin y al cabo, estaba justificada como el intento de armar una diplomacia en unas circunstancias tan adversas, después de tres años de guerra civil que habían servido de ensayo a la internacional que en esos momentos desgarraba a Europa. Con el tiempo, los dos autores del libro demostrarían su capacidad para ir reorientando la política exterior española hasta el punto de conseguir superar todas las pruebas que lógicamente los países democráticos fueron poniendo a nuestros Gobiernos. José María Areilza terminó por abandonar sus servicios al régimen cuando entendió -ya embajador en París- que no podía aportar nada con las meras buenas intenciones.

La monarquía constitucional no nos trajo una especial imaginación diplomática. Quizá lo más inteligente fue saber vender la transición y la nueva España. Nos instalamos.

Quien realmente supo hacer por vez primera una política exterior fue Aznar. Lo he escrito más de una vez. La prueba es la foto de las Azores. Era la superación de los clichés del antiamericanismo y del ensimismamiento, la desaparición del complejo noventaiochista. Entramos en una nueva fase. Lo han reconocido no sólo miembros del equipo de Bush: lo ha escrito en el prólogo a un estudio sobre su propia vida Madeleine Albright. Un verdadero canto al nuevo protagonismo internacional de España, con Aznar.

HASTA la masacre del 11 de Marzo. Los socialistas aprovecharon la tragedia no sólo para embaucar groseramente a los votantes. Lo peor fue la colaboración «objetiva» de los socialistas con los autores del atentado, cuyo objetivo era romper el frente Bush/Blair/Aznar. El lado más siniestro de la política de Zapatero fue conseguir que se cumpliera el fin de la masacre a costa de la política diplomática más imaginativa y más brillante que ha tenido desde hace siglos un Gobierno español. La retirada de las tropas de Irak fue un acto de obediencia a los autores de la tragedia del 11. El comportamiento de un chico disciplinado en el mejor de los casos o de un gobernante realista, sanchopancesco si queremos adornar el gesto con un simil literario...

GEORGE Bush sabe muy bien lo que sucedió y ha tenido que soportar como presidente americano el abandono en el que le dejó Zapatero con un acto aparentemente independiente, en realidad cobarde. ¿Cómo esperar un arreglo diplomático en estas circunstancias? ¿Cómo aspirar a algo más que a un saludo protocolario? Algunos se quejan por la dignidad de la nación. Ésta fue sacrificada por Zapatero con todas las consecuencias. Franceses y alemanes recuperan su relación con Estados Unidos. Nosotros nos quedamos al margen. Tirados. ¿Por culpa de los otros? ¿De los franceses y alemanes?

Qué patética la figura de Zapatero en cuanto pisa el terreno diplomático. Qué humillación para la Nación. Pareció que se las tenía tiesas con el Imperio. Ahora se arrastra por los pasillos. Condoleezza Rice es la dama más deseada. La mano de Bush, la más anhelada. Mientras, este presidente se entrega a quien es su verdadero jefe, su dueño y señor, aquél por el que está en La Moncloa: ¡pobre Gobierno, tan cerca de Prisa y tan lejos de Estados Unidos!

PP-Polanco: los malos tratos hay que denunciarlos
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 24 Febrero 2005

No es que los precedentes invitaran a pensar en el heroísmo. Si Aznar no se atrevió a denunciar a Polanco por su nombre ni siquiera cuando tras hartarse de llamarle asesino había echado a patadas de La Moncloa al PP y recurrió al eufemismo del Poder Fáctico Fácilmente Reconocible, era poco probable que Rajoy exhibiera un ímpetu legionario para denunciar el alarde de prevaricación del Gobierno ZP que constituye la llamada Ley Polanco. Pero una cosa es que Rajoy no vaya más allá que un Aznar de retirada y otra, bien distinta, que no aproveche la ocasión de hacer oposición en serio y de hacerse respetar por Polanco, que al final es más importante que estar bien todos los miércoles en el Parlamento.

Rajoy ha contado, tras el malhadado referéndum del 20F con una ocasión de oro para decir “aquí estoy yo”; y, sin alzar siquiera la voz, demostrar que se atreve a lo que ni Aznar se ha atrevido. Se la sirvió Luis Herrero con su denuncia de la concentración de Poder en manos de Polanco y su valerosa defensa de la libertad en el Parlamento Europeo, que lo ha convertido en el héroe cotidiano de una derecha harta de tanto bucrócrata cobardón. Y se lo puso todavía mejor el Gobierno confirmando al otro día la denuncia de Herrero con la fechoría del Canal+ y el Jefe de la Cabila de la SER amenazando a tres dirigentes populares con campañas de desprestigio personal y político si no desautorizaban a Luis Herrero. No se han atrevido a desautorizarlo, aunque Rajoy ha estado tibio tirando a frío en su defensa. Pero es que ni se han atrevido a denunciar esas amenazas contra ellos desde la SER. Pues como bien dicen los ministros y ex-ministros del Interior, los malos tratos hay que denunciarlos. Si no se denuncian, sólo se consigue envalentonar al matón y correr peligro de muerte. Claro que cuando uno está muerto de miedo, falla el valor. Para eso debería estar el partido, que tiene una ocasión de oro para poner a Polanco en su sitio por bastantes años. No se atreven. Luego, que no se quejen.

Luis Herrero
Escenas europeas
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 24 Febrero 2005

Esas imágenes de la Eurocámara en las que Luis Herrero toma la palabra para meter un dedo en el ojo de Polanco son una joya. En apenas unos segundos se encierran varias claves de la política española. Primero está el propio Luis Herrero, cuya figura y voz contribuyen a que lo veamos como un niño grande, listo e impertinente; sabe que tiene razón y ninguna componenda ni regla de urbanidad va a privarle de soltar bien clarito que el rey va desnudo. En la capital de la nada, en el Gran Oriente de la hipocresía, en pleno club de los bienpagaos, sobresaltando el duermevela de los socios añejos, qué ordinariez, quién ha dejado entrar a ese niño en el club, con los mayores.

Lo que se dice dejarlo, lo dejó entrar el pueblo español, que lo votó en su día porque Aznar, que sabe latín, lo puso a modo de inadvertido legado en la lista más codiciada de la democracia. Estoy por creer que, al asegurarse la elección de Herrero, el retorcido ex midió muy bien la magnitud de su represalia contra el PFFR. Y si no es así, lo parece, porque los cuarteles de Prisa también se despertaron de golpe con las tres frases de un solo hombre con bigote, un eurodiputado al que, vaya por Dios, adoran millones de compatriotas. Su ironía franca les acompañó durante años y ya es como de la familia. Demasiado para que lo neutralice un Medina pegado a la moqueta, ser que merece el dudoso reconocimiento de haber lanzado al mundo la bola más gorda que se recuerda sobre España desde lo del Maine: que Aznar controlaba todos los medios de comunicación. Claro, y como se volvió majareta, se los lanzó contra sí mismo; llamaba el hombre como loco a las redacciones impartiendo sus órdenes: ¡Que me llaméis asesino, os digo, y si no, a la calle! ¡Quiero que digáis que estamos mintiendo, escondiendo información y defraudando al pueblo antes de las elecciones generales, y el que no lo publique, que se despida de su cargo! Y es que Aznar tenía unas cosas...

También fue muy ilustrativo lo del pobre Borrell, presidente de las coles de Bruselas. Aquí cayó muy bien el nombramiento por la cosa patriotera y por enviarlo lejos, aunque yo hubiera preferido a cualquier otro, sin importar nacionalidad o partido, incluso un apartida apolítico. Cualquiera antes que esa fierecilla domada que mostró las fauces y rugió unos segundos tras las primarias socialistas, justo hasta que Felipe González le mandó callar en un aeropuerto ante la prensa y le envió a por las maletas. Fue el inicio de una necesaria corrección que terminó con El País publicando lo de las inversiones y las casitas del Pirineo al ladito de los inspectores de Hacienda más podridos que haya conocido Barcelona, que ya es decir. Al fulminarlo, Prisa lo domó. Ahora lo tienen dócil para la cosa europea. Con la insolencia de Herrero contra sus domadores, Borrell se ha enfadado mucho. Ya lo dijo González, que fotografiaba a los suyos con tres palabras: “Josep tiene la mandíbula de cristal”. Qué tío, eso más que una foto es una radiografía.

Zapatero pierde los Zapatos
Ignacio Villa Libertad Digital 24 Febrero 2005

Esto va de mal en peor. La política exterior española se ha convertido en el hazmerreír general. Miguel Ángel Moratinos ha pasado del permanente desatino a la inoperancia, terminando ya en el pitorreo. Moratinos, este miércoles, ha hablado en el Senado de las relaciones del actual Gobierno con los Estados Unidos calificándolas de preferentes y "privilegiadas". Y se queda tan ancho. Desde luego, o este hombre piensa que los ciudadanos somos unos lerdos manejables o no se puede entender esta actitud entre infantil e irreal.

Después de siete segundos dedicados por el presidente Bush al presidente Zapatero en la reciente cumbre de Bruselas, nos tenemos que creer a pies juntillas que las relaciones son fabulosas. Ciertamente esto se parece cada vez más a Venezuela o a Cuba, donde el Gobierno hace una indicación y todos los ciudadanos tienen que decir "a la orden". Al ministro de Exteriores ya no le cree nadie. Es como un pequeño "zombi" que ríe, hace gracias y aguanta el tirón; pero no hay política exterior, no hay programación y no ha prioridades. Lamentablemente, no deja de ser un auténtico ridículo todo lo que está pasando.

Después de retirar las tropas deprisa y corriendo de Irak y pedir a los aliados -desde Túnez- que retiraran también las suyas ahora Zapatero pierde los zapatos para que el presidente Bush se pare "siete segundos" con él y le pregunte: "Hola, ¿qué tal amigo?". Un paupérrimo bagaje para decir que las relaciones son excelentes. Para Zapatero ese saludo telegráfico es cordial. ¡Con qué poco se contenta!

Pero en fin, lo dicho, aquí no pasa nada y debemos confiar en que en efecto las relaciones con Bush son excelentes. ¿Nadie le dice al presidente Zapatero el ridículo que hace arrastrándose detrás del presidente norteamericano después de tanta crítica al famoso "seguidismo" en épocas del PP? ¿Nadie le ha explicado que las fotos pueden ser importantes sólo cuando ilustran el contenido de algo? A este paso Zapatero terminará pidiendo un autógrafo a Bush para luego publicarlo en la portada del diario El País. Con este panorama, seguro que lo peor está por llegar. Y mientras, Zapatero perdiendo los zapatos para salir en la foto.

EN BOGOTÁ
Discurso íntegro de José María Aznar en el Congreso Internacional de Víctimas del Terrorismo
Libertas Digital 24 Febrero 2005

A continuación reproducimos el disurso íntegro que ha pronunciado José María Aznar en la inauguración del II Congreso Internacional de Víctimas del Terrorismo:

Queridos amigos:

Hace poco más de un año en Madrid se ponía en marcha una iniciativa largamente debida a la victimas del terrorismo. La idea de un Congreso Internacional que permitiera reunirse a los que directamente han sufrido este gran mal de nuestro tiempo.

Hoy en Bogotá me produce una inmensa satisfacción comprobar que las voces expresadas en Madrid encuentran un eco fortalecido y que aquella iniciativa se consolida y tiene continuidad y demuestra capacidad de convocatoria y voluntad de futuro.

Por justicia y por agradecimiento quiero, en este acto de inauguración, expresar mi reconocimiento más sincero a las Universidades San Pablo CEU y Sergio Arboleda, dos grandes instituciones que manifiestan su compromiso intelectual y ético, impulsando este encuentro que alienta esos valores de recuperación de la verdad, de solidaridad con el sufrimiento, de reparación de la injusticia y de trabajo por la convivencia en libertad que el terrorismo quiere destruir.

Este Congreso, siguiendo el camino señalado por la declaración de Madrid, debe ser un nuevo paso, un avance decidido en la reivindicación de la memoria de las víctimas y de su sacrificio. Y en esa misma medida debe ser una llamada de atención sobre la amenaza global que el terrorismo representa para nuestras sociedades.

El terrorismo, bajo sus diversas formas, es la fuerza destructiva que busca acabar con la libertad y la convivencia allí donde están protegidas por sistemas democráticos consolidados. Pero también intenta frustrar los procesos de construcción de la democracia en aquellas sociedades que aspiran a organizar sistemas políticos basados en la ley, el respeto a los derechos humanos y la primacía del Estado de Derecho.

Pocas semanas después de celebrado el primer Congreso en Madrid, España sufrió el terrible ataque terrorista del 11 de Marzo. 192 hombres y mujeres fueron asesinados por la acción de fanáticos que no reconocen límite alguno a su crueldad ni a su afán destructivo. Su muerte es una realidad que se impone en nuestras conciencias más allá de cualquier otra consideración. A esas 192 víctimas quiero, precisamente aquí, ante tantas otras víctimas, rendir el homenaje y ofrecerles el recuerdo que merecen, para que su memoria no sufra el silencio ni desaparezca en el anonimato de otras vidas también perdidas a manos del terror.

Aquellas vidas truncadas de manera tan radicalmente injusta y alevosa; los cientos de heridos; el profundo trauma colectivo sufrido por todos los españoles; las amenazas que antes y después del 11 de Marzo penden sobre nuestras sociedades, demuestran que los propósitos que nos llevan a promover la presencia de las víctimas siguen siendo plenamente vigentes.

Frente al terrorismo étnico-nacionalista, frente al terrorismo que se proclama revolucionario, frente al terrorismo islamista, necesitamos la presencia de las víctimas, su impulso moral, su coraje cívico. Necesitamos el testimonio de su sufrimiento para ser conscientes de la gravedad del problema y de nuestros deberes de solidaridad. Necesitamos a las víctimas para saber que todos estamos amenazados y que ni siquiera los que piensan que compran su seguridad plegándose a las exigencias de terrorismo o legitimando sus causas pueden sentirse inmunes.

Las víctimas deben ser el primer elemento del compromiso de los gobiernos y del conjunto de la sociedad civil a la hora de afrontar la defensa de nuestras libertades. Por eso es tan necesario que el mensaje que encierra este Congreso, como el que se escuchó en Madrid, hace un año, siga oyéndose alto y claro.

Y por eso es tan necesario que entre todos hagamos posible que se rompa el círculo de silencio y de anonimato al que antes me refería que todavía hoy rodea al sufrimiento y al recuerdo de las víctimas del terrorismo. Primero porque se lo debemos. Ellas son un tributo que no teníamos que pagar, un sacrificio injustamente arrancado. Pero además, el silencio, el anonimato, la invisibilidad de las víctimas es una forma de impunidad de los terroristas. Es la manera de impedir que la justicia, no la venganza, alcance a los asesinos.

Para mí es un motivo más de admiración hacia las víctimas, que una parte importante de este impulso a favor de su reconocimiento, se haya generado en España.

De las víctimas del terrorismo la sociedad española ha recibido valores verdaderamente fundamentales. La confianza en las posibilidades del Estado de de Derecho para combatir y derrotar a los terroristas desde y con la ley. La renuncia a cualquier tentación de tomarse la justicia por su mano. La reclamación de los derechos que les asisten como ciudadanos libres. La dignificación de la solidaridad como un valor compartido. El apoyo a un consenso nacional y no partidista para sumar fuerzas frente al terrorismo. Todos estos elementos han marcado la trayectoria de las víctimas del terrorismo en España. Sin ellas no se entendería el esfuerzo por acabar con el terror porque ellas han sido un verdadero motor, eficaz y poderoso, en ese compromiso.

Hay que seguir trabajando. Hace quince años, la caída del muro del Berlín y la recuperación de la libertad para millones de europeos sojuzgados por el sistema totalitario soviético, abrió un periodo de euforia en el que la paz se veía como el estado natural de la humanidad que seguiría a la confrontación entre bloques. Unos años después, ha podido comprobarse que la libertad nunca está asegurada. Las amenazas se transforman, se pueden limitar y combatir eficazmente, pero ese patrimonio de las sociedades abiertas y libres debe saber defenderse.

El terrorismo como amenaza global ocupa ahora el espacio de otras amenazas que hemos conseguido superar. Y requiere la misma determinación, unidad y constancia para derrotarlo que otros totalitarismos exigieron a generaciones que nos han precedido.

El terrorismo, adopte la forma que adopte o cualquiera que sea la causa que invoque, amenaza hoy a millones de personas en todo el mundo. Combate los procesos democráticos. Impone el miedo. Viola masivamente los derechos más elementales. Se beneficia de las capacidades tecnológicas actuales para multiplicar el impacto de sus crímenes. Consigue el apoyo o la tolerancia de Estados y Gobiernos que lo legitiman, le dan cobertura o lo utilizan como un instrumento de su política contra vecinos o adversarios. Es una causa fundamental en la generación de pobreza y desesperación en muchas comunidades a las que la violencia terrorista cierra cualquier horizonte de estabilidad y desarrollo. Propaga su mensaje de odio étnico o religioso a nuevas generaciones. Convierte en rutina televisiva las mayores atrocidades, y deja al descubierto las dificultades que todavía encontramos para la colaboración internacional.

Esta realidad puede dar lugar a muchos análisis desde diversos puntos de vista. Pero no se trata de una polémica académica sino de una amenaza real que debe ser abordada en todas y cada una de sus implicaciones. Y lo más importante, a mi juicio, es recordar lo que alguien certeramente ha dicho al respecto: la causa del terrorismo es su propio éxito. El terreno que el terrorismo pueda ganar es el que le dejemos libre. Su capacidad para imponer el miedo viene dada por la carencia del Estado a la hora de infundir confianza en sus ciudadanos y en el respeto a la ley.

Bien es verdad que esta batalla no la pueden librar los gobiernos en solitario. El éxito depende de que sepamos articular formas de cooperación a nivel nacional e internacional. En el ámbito interno a través de acuerdos amplios, de consensos ampliamente representativos de la sociedad en los que se apoye la acción del Estado de Derecho, de la fuerzas de seguridad y de la Judicatura.

En el ámbito internacional mediante la cooperación sincera y la solidaridad efectiva entre Estados lo que exige que todos nos reconozcamos implicados en el problema.

En uno y otro ámbito la presencia de las víctimas es clave.
No es una simple coincidencia que el mayor esfuerzo realizado por la sociedad española y la determinación más firme de derrotar al terrorismo y a las estructura políticas que lo apoyan se haya producido al mismo tiempo que las fuerzas políticas y el conjunto de la sociedad tomaban conciencia de los derechos que asisten a las víctimas y de la necesidad de que estos tuvieran el reconocimiento legal y político necesario.

En el terreno internacional queda mucho por hacer.
El terrorismo es el agente principal de violaciones masivas y permanentes de los derechos humanos. Derechos que se violan por organizaciones criminales con estructuras, financiación, redes de apoyos, y que actúan bajo el mando de dirigentes de acuerdo con líneas de autoridad conocidas. Esta realidad no debe seguir siendo desconocida para el Derecho Internacional ni para el sistema internacional de protección de los derechos humanos. El terrorismo es un crimen contra la humanidad que debe ser tratado como tal.

Esta consideración del terrorismo en su verdadera naturaleza debe ser un objetivo por el que trabaje en común. El terrorismo no debe beneficiarse de fronteras ni gozar de ningún tipo de legitimación en función de posiciones ideológicas que tienen que marcar un límite infranqueable. Ese límite no es otro que el de la utilización de la violencia para defender causa alguna.

Como recientemente escribía el Director Ejecutivo del Comité Antiterrorista de las Naciones Unidas, se trata una vez más de vencer a las oscuras fuerzas del totalitarismo.

Y, sin duda, en esa oscuridad esas mismas fuerzas quieren introducir a las víctimas. Precisamente por ello creo sinceramente que no será posible una cooperación internacional plenamente eficaz, si en esta cooperación está ausente un compromiso de solidaridad real con las víctimas.

En esta tarea, este Congreso ha abierto caminos que hay que seguir recorriendo. Son objetivos en los que hay que insistir. Tengo una gran confianza en que iniciativas como esta asegurarán que la voz de las víctimas sea escuchada cuando lo que está en juego es la respuesta compartida a este grave fenómeno criminal.

Hay que mejorar los instrumentos políticos y legales que se necesitan en esta lucha. Pero también hay que movilizar conciencias. Las conciencias de los que una mujer que ha despertado la admiración de muchos en España –y también la mía- ha llamado políticos de corazón de hielo. Las conciencias de los que miran a otro lado, de los que se encogen de hombros, de los que se sienten seguros porque piensan que eso no les ocurrirá a ellos. En definitiva, movilizar las conciencias de los que cuando se acercan al problema del terrorismo en vez de acercarse a las víctimas simplemente las contabilizan.

Las sociedades que aspiran a consolidar modelos democráticos, marcos estables de convivencia, sistemas de libertades que les permitan progresar económica y socialmente tienen ante sí una batalla difícil y probablemente larga.

Persisten las ideologías etnicistas que en nombre de una raza o de una construcción nacional siguen empeñadas en el exterminio de los otros, en la limpieza étnica y en la ruptura de marcos de convivencia comunes.

El terrorismo islámico hace evidente su doble dimensión como amenaza a la seguridad tanto interna como internacional. Buena parte de ese terrorismo no es un riesgo externo. En Europa sabemos que en no pequeña medida se encuentra alojado en el interior de nuestras sociedades, intentando aprovechar como debilidades, los valores y principios que les caracterizan como sociedades abiertas. Un terrorismo, además, que se ha conjurado para hacer fracasar las oportunidades para una paz justa y duradera en Oriente Medio.

Pero también reaparecen ideologías de contenido e inspiración profundamente antidemocrática. Ideologías mesiánicas que instrumentalizan la pobreza y el subdesarrollo, que juegan con los sentimientos de identidad de sus pueblos. Ideologías esencialmente desestabilizadoras y de vocación totalitaria.

Sigue existiendo un caldo de cultivo ideológico desde el que se intenta legitimar el terror y salvar la responsabilidad de quienes lo practican ofreciendo coartadas, exculpando a los terroristas en función de situaciones que sólo podrán encontrar solución precisamente si el terrorismo es erradicado. El terrorismo es el problema. Nunca ha sido la solución. Ni el comienzo de la solución de nada, ni ha servido de apoyo a ninguna causa digna. El terrorismo no se puede definir por sus fines. Se define por sus medios que es lo que le identifica. Fines y medios son dos caras de la misma moneda execrable del terrorismo, de su ideología de odio y de su ausencia de humanidad.

No podemos alegar desconocimiento. Sabemos que el fenómeno terrorista es diverso en sus manifestaciones pero comparte los mismos objetivos de destrucción. Esta amenaza puede adoptar también diversas combinaciones, puede tener, y de hecho tiene, conexiones complejas. Desde el narcotráfico y la corrupción, hasta la complicidad con los denominados estados fallidos, pasando por el intento de acceder a armas de destrucción masiva que constituiría un salto en la capacidad letal del terrorismo de incalculables consecuencias.

Estos son los riesgos. Y ante ellos debemos ser capaces de construir nuestra respuesta. No es una opción. Es una necesidad apremiante. El terrorismo no lo hemos elegido. No lo eligen sus víctimas. Se nos impone como la prueba que esta generación debe afrontar y frente a la cual no hay más alternativa que vencer. Y vencer significa integrar esfuerzos, desarrollar políticas eficaces de cooperación, promover la democracia, aumentar la exigencia de respeto a los derechos fundamentales, fortalecer las políticas de seguridad, denunciar y combatir los intentos de legitimar la violencia terrorista, reforzar los instrumentos del Estado de Derecho.

Lo decía antes y lo reitero ahora. En esta tarea, difícil como pocas, las víctimas son imprescindibles.

Tengo la feliz oportunidad de encontrarme en Colombia. Conozco bien el sufrimiento de los colombianos y la tragedia que el terrorismo ha causado.

No podría concluir mi intervención en esta sesión inaugural del II Congreso Internacional de Víctimas del Terrorismo sin dar testimonio de mi admiración y solidaridad con los esfuerzos que desarrolla el Gobierno y el pueblo colombiano para poner a esta lacra terrorista empeñada en destruir el futuro de una sociedad.

Colombia tiene todas las posibilidades de acceder a los niveles de desarrollo económico y paz social que merece. La política liderada por el Presidente Uribe con determinación, firmeza y amplio apoyo popular es una muestra que no dudo en calificar de admirable de cómo la primacía de la ley, el coraje cívico, la ambición de una Colombia en paz y la decisión de no retroceder en este esfuerzo a pesar de sus dificultades, son los materiales de los que está hecha la esperanza de muchos colombianos.

Quisiera que mi presencia en este Congreso fuera una contribución modesta pero eficaz a sus objetivos. Cuantos os habéis reunido aquí contáis con mi admiración y solidaridad. Y tenéis mi apoyo más firme en una causa, la de la dignidad y la memoria de las víctimas, a la que seguiré ofreciendo mi dedicación.
Muchas gracias.

NACIÓN DE NACIONES
¿Galicia, nación? Sí, pero ¿qué más da?
 FELIPE FERNÁNDEZ-ARMESTO La Voz 24 Febrero 2005

DESDE mi nido en Londres, contemplo sonriendo los debates sobre el Estatuto. Ninguno de los temas abordados me hace más gracia que el de si Galicia merece la calificación de nación. No vale la pena discutirlo. Una nación consiste en los que piensan serla. Si un grupo se considera una nación, así será. No existen criterios objetivos para distinguir las varias categorías que solemos emplear para la clasificación de las sociedades humanas: pueblo, comunidad, etnia, nación. Efectivamente, Johann Gottfried Herder, el filósofo alemán a quien se suele atribuir la invención del nacionalismo, hablaba preferentemente de pueblos . Una tribu se define por los vínculos de parentesco que unen a sus miembros. Un país es una entidad territorial. Los demás términos indican un sentido común de pertenencia recíproca: ni más ni menos.

Los gallegos muestran claramente los demás rasgos que suelen tener las tal llamadas naciones: idioma propio, experiencia histórica distinta y compartida. Pero ¿por qué insistir en el uso de un término anticuado, tachado de violencia, cargado de sangre? El nacionalismo histórico lleva la culpa de guerras y atrocidades, crímenes y equivocaciones. Perteneció a la época del romanticismo. Fue un anhelo. Y los anhelos desaparecen en cuanto se realizan. El nacionalismo de los alemanes perduraba porque aspiraba a un fin imposible de lograr: la unión de todos los germanoparlantes en un solo Estado. Hoy en día hay vascos y catalanes que sueñan con programas semejantes. El nacionalismo serbio se ha nutrido de resentimientos inagotables. Hasta el nacionalismo francés -ese chauvinismo que insistía en ser fiel a su país para bien o para mal- se mantenía en el siglo XIX y a principios del XX reclamando fronteras naturales que no se podían alcanzar. Por ser un estado de ilusión romántica, el nacionalismo se expresó mejor en la música y la mística. Sus grandes triunfos son el Ma Vlast de Dvorak, el Finlandia de Sibelius. Sus excesos más ridículos son el lenguaje exagerado del alma nacional -el fanfarrón hinchado de la retórica nacionalista, el chantaje cantado por Mazzini en Italia o Fichte o Hegel en Alemania. Sus frutos más siniestros han sido el racismo y las guerras iniciadas por la búsqueda de la «gloria nacional».

¿Es que insistiendo en nuestro rango de nación ganaremos ventajas en la España de hoy? No me lo creo. A toda comunidad unida por sentimientos comunes hay que respetarle su carácter propio y concederle los derechos correspondientes: desde el punto de vista moral, no importa el término que se le atribuya. En todo caso, esos derechos se establecerán mediante el diálogo debido, ajustado a las circunstancias relevantes. No hay razón alguna por la que una nación deba disponer de derechos más amplios que un pueblo o una etnia, o -por emplear la palabra de máximo uso en España en este contexto- una comunidad histórica.

Si se realiza el proyecto europeo esbozado en la Constitución de la Unión, España será el gran modelo del desarrollo europeo, por ser ya una unión de varias naciones. Los franceses, alemanes e italianos, por ejemplo, a pesar de las enormes diferencias que existen entre sus regiones, tienen unos conceptos de sí mismos que son relativamente uniformes. En España no es así: ser español es como ser europeo, mostrando distintos niveles de identidad -de andaluz catalanoparlante español, por ejemplo-, como un trozo de tarta de mil hojas.

En la Europa de hoy, las tal llamadas naciones carecen de carácter jurídico. Existe la Unión Europea, o existirá jurídicamente cuando el tratado constitucional entre en vigor. Existen los Estados constituyentes. Existen las regiones y localidades reconocidas por el principio de la subsidiariedad, que pudieran incluir a Galicia, a la provincia de Lugo, a la villa de Becerreá o lo que fuese. La Constitución española, además, es un documento muy flexible. El grado de autonomía del cual dispone Galicia depende de factores históricos, económicos y políticos, no del vocabulario de la autodenominación de los gallegos.

El nacionalismo gallego -al igual que el vasco y el catalán- no supera moralmente al nacionalismo español. El nacionalismo puede ser una virtud, pero una virtud torcida, distorsionada: un orgullo propio que viene a ser odio al otro, o un amor al prójimo que rechaza lo lejano, o un patriotismo tocado por locura, ya que el patriota quiere que su país sea el mejor del mundo, mientras que el nacionalista opina que ya lo es.

Así que seamos una nación sin nacionalismo. Sabemos que lo somos. No es preciso que nos aburramos repitiéndolo. © Felipe Fernández-Armesto

¿Por qué El Mundo encuentra a "Nayo" y el juez y la policía no?
Editorial El Mundo 24 Febrero 2005

Después de meses de pesquisas, EL MUNDO ofrece hoy a sus lectores una información de enorme importancia, que llena uno de los vacíos más clamorosos en relación con el 11-M.

Se trata del testimonio de José Ignacio Fernández Díaz, alias Nayo, la persona que formaba parte de la banda de Toro y Trashorras y que desde la cárcel denunció la existencia de un depósito de dinamita que los asturianos habían reservado para ETA.

Desde que el abogado Tejeda revelara este extremo, se han sucedido las especulaciones respecto a su paradero. Incluso se llegó a pensar que había muerto.

Pues no. Nayo está vivo y ha conversado con este periódico en un lugar del Caribe con la única condición de que se camuflara levemente su identidad en las fotografías por seguridad.

Como ya ocurriera en el caso de Luis Roldán, la opinión pública se preguntará cómo es posible que un diario, que tiene recursos limitados, haya encontrado a alguien que está en busca y captura, y en cambio el Estado, que tiene a su servicio un poderoso aparato policial y judicial, no sea capaz de hacerlo.

La respuesta es sencilla: EL MUNDO ha puesto todo su empeño, algo que evidentemente no están haciendo ni la policía ni los jueces. Tal vez porque el testimonio de Nayo no encaja con la pretensión del Gobierno de cerrar el 11-M con una explicación lineal que empieza y acaba con los islamistas.

Lo esencial del testimonio de Nayo es que asegura que Toro y Trashorras vendían dinamita a ETA y que da múltiples detalles que hacen verosímil esa relación tantas veces intuida.

El que luego diga que todo lo que supo sobre esa relación es a través de los asturianos; el hecho de que atribuya a Lavandera un papel más relevante del que había trascendido hasta ahora; y el que niegue su propia participación en la negociación con ETA en contra de la versión defendida por Tejeda son elementos relativamente secundarios.

Obedecen al propósito de cargar la responsabilidad sobre otros y diluir la propia.

Lo esencial es que el relato cronológico de Nayo coincide con los datos que ya sabíamos por Campillo y Lavandera. Como también coincide la cantidad de explosivos -200 kilos- que dice que Toro y Trashorras querían colocar.

Pero Nayo también revela elementos nuevos, como que ocultaron esos 200 kilos en un armario empotrado en la pared de la casa de Toro.

Este dato es demoledor para la Fiscalía de Asturias, que dio por buena la inverosímil versión de la policía de que no registró dicha vivienda porque era poco probable que Toro escondiera explosivos donde vivían sus padres.

El relato de Nayo también refuerza los argumentos a favor de volver a interrogar a Carmen Toro, de quien dice que «lo sabe todo».

E introduce la figura de un guardia civil destinado en Bilbao, cuyo cometido, según Nayo, era hacer llegar los explosivos a ETA.

En torno a este enigmático personaje surgen tres hipótesis: puede tratarse de un caso de corrupción policial; el episodio puede formar parte de un intento más amplio de las Fuerzas de Seguridad por infiltrarse en ETA: o simplemente puede que esta figura sirva a Nayo para camuflar su propio papel en la operación.

En todo caso el testimonio de Nayo obliga a reabrir la investigación sobre la trama de los explosivos. Pone en evidencia a la policía y a la Fiscalía asturiana, y sobre todo hace ineludible que el propio Nayo sea capturado y devuelto a España para ser interrogado.

El juez Del Olmo no puede conformarse con su incomparecencia a la citación como testigo. Debe tomarle declaración, y celebrar careos entre él y los demás miembros de la cada vez más compleja trama asturiana.


EN UN DOCUMENTAL DE LA TELEVISIÓN VASCA
Del Burgo pregunta a Interior si tiene información de las armas que Arzalluz dijo que tenía el PNV
El diputado de UPN-PP Jaime Ignacio del Burgo ha preguntado en el Congreso de los Diputados al Ministerio del Interior si dispone de alguna información en la que se acredite que el PNV haya tenido armas. Xabier Arzalluz declaró, en un documental emitido por la televisión autonómica vasca que durante la transición, que "nosotros estábamos preparados. Nosotros incluso teníamos armas. Toda una partida de metralletas fabricadas por nosotros".
Agencias Libertad Digital 24 Febrero 2005

Según expone Jaime Ignacio del Burgo, ETB 2 emitió recientemente una serie documental titulada "Euskadi, 25 años de recuerdos" en la que Xabier Arzalluz explicaba lo siguiente:

“Nosotros estábamos preparados. Nosotros incluso teníamos armas. Toda una partida de metralletas fabricadas por nosotros. No te puedes hacer una idea de lo fácil que es en este país fabricar una metralleta o cualquier cosa una pieza aquí otra allá, con todos los talleres que hay, que muchos son de gente nuestra. Habíamos traído de Venezuela un especialista digamos en turbulencias políticas que era nuestro pero había estado trabajando con los americanos, para reunir a la gente joven y formarla. Por tanto, teníamos gente y teníamos armas… Yo tenía una pistolita clandestina, que me regaló un puertorriqueño…”.

Del Burgo añade que "los hechos relatados por el Sr. Arzallus se refieren a la transición a la democracia (años 1975-1980). Y en efecto, es bien conocido cómo en diversos actos políticos celebrados en 1977 el PNV hizo desfilar “batallones” de jóvenes uniformados –sin armas, claro es- lo que demuestra que las palabras del dirigente nacionalista sobre el 'especialista en turbulencias políticas' eran ciertas".

Además, el diputado popular recuerda que "después de escuchar la alusión del presidente Ibarreche al posible recurso 'a las tortas' en caso de rechazo a su plan de segregación de España", el grupo parlametario del PP en el Parlamento vasco preguntó al consejero del Interior, Javier Balza, si tenía información sobre las armas del PNV. Pero en esta materia las competencias son del Ministerio del Interior, por lo que Del Burgo pregunta al ministro José Antonio Alonso:

¿Dispone el Ministerio del Interior de alguna información sobre las armas del Partido Nacionalista Vasco a las que se refirió Don Javier Arzallus en la televisión vasca ETB?

¿Tiene el Ministerio la certeza de que las armas fabricadas por el PNV fueron destruidas? De ser así, ¿cuándo se procedió a su destrucción? ¿Dónde se hallaban depositadas? ¿Dónde y por quién se fabricaron?

De no poseer ninguna información, ¿se propone realizar alguna investigación?

«El fiscal general del Estado ha podido cometer un delito de prevaricación»
Miguel Bernad, Secretario Gral. «Manos Limpias»
J. R. La Razón 24 Febrero 2005

Madrid- Miguel Bernad, secretario general del colectivo «Manos Limpias» asegura que tras el anuncio del fiscal general del Estado de que pedirá la absolución de Juan María Atucha y los otros dos parlamentarios imputados, su colectivo estudia presentar un escrito de denuncia o una querella por prevaricación contra Cándido Conde-Pumpido.

– ¿Cuál es la opinión de su grupo sobre la actuación del fiscal general en este asunto?
– Nos parece algo aberrante. Con las manifestaciones de que va a pedir la absolución, acaba de perder la autoridad moral, aunque tenga la autoridad legal que le ha dado su nombramiento por el Ejecutivo, incumpliendo la promesa de que un cargo de esa categoría había que consensuarlo en el Congreso de los Diputados. Esto nos lleva a la consideración de que es una pieza política movida por el Ejecutivo de la nación, que se mueve por consideraciones políticas, por encima de las consideraciones legales.

– ¿Van a emprender ustedes alguna iniciativa contra el fiscal general?
– Con su actuación ha causado un estado de alarma social. No sólo tendría que haber dimitido, sino que además puede existir un presunto delito de prevaricación. Estamos estudiando qué hacer, porque una persona que como él procede del Tribunal Supremo no puede hacer esas manifestaciones después de conocer la contundencia jurídica y las impecables argumentaciones jurídicas del auto del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco en el que se aprecian indicios de delito. En estos momentos estamos analizando si presentamos un escrito de denuncia ante el Consejo General del Poder Judicial o una querella.

– ¿Qué hubiera ocurrido si no existiera en este caso acusación popular?
– Se hubiera producido el hecho insólito de que el incumplimiento de una sentencia dictada por el Supremo en un hecho tan grave hubiera quedado impune.

El CGPJ tumba el intento del PNV de «colar» a un juez en el TSJ que resolverá sobre Atucha
El Parlamento de Vitoria no podrá proponer una nueva terna hasta después de las elecciones
El Pleno del Consejo General del Poder Judicial rechazó ayer a los tres candidatos propuestos por el Parlamento de Vitoria para cubrir una vacante en la Sala del Tribunal Superior de Justicia vasco que tramitará el «caso Atucha». La terna estaba integrada por tres candidatos propuestos por el PNV que sólo contaban con el apoyo de los tres partidos representados en el Gobierno de Vitoria, PNV, EA e IU-EB. Esta decisión implica la devolución de la propuesta a la Cámara autonómica, que deberá confeccionar una nueva. Sin embargo, no podrá hacerlo la actual, sino la que salga de las elecciones.
J. R. La Razón 24 Febrero 2005

Madrid- Ninguno de los candidatos que componían la terna elaborada por el Parlamento vasco, Arantza Isasmendi, Anton Subinas y Ricardo Sanz, obtuvo ayer en el Pleno del Consejo General del Poder Judicial los 11 votos necesarios para ocupar una vacante en la Sala Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, que, entre otros procedimientos, tramita el «caso Atucha».

La elaboración de esa terna, propuesta por el PNV, había contado únicamente con el apoyo parlamentario de los grupos representados en el Ejecutivo vasco, PNV, Eusko Alkartasuna e IU-EB.

El presidente, Francisco José Hernando, no participó en la votación para no contaminarse en alguna causa judicial futura como presidente de la llamada «sala del 61» del Supremo, y los vocales de la mayoría conservadora optaron mayoritariamente por el voto en blanco y, en algún caso, por el nulo.

Esta situación impidió el nombramiento de ninguno de los tres candidatos propuestos por el Parla-
mento vasco. La que encabezaba la terna, Arantza Isasmendi, consiguió en las cuatro votaciones realizadas siete votos, procedentes de la minoría, que no fueron suficientes ya que el mínimo legal está situado en 11. Subinas obtuvo en algunas votaciones dos votos y en otra tres.

Ante esa situación, y como establece el Reglamento del CGPJ, la terna deberá ser devuelta al Parlamento Vasco para que presente una nueva propuesta. Sin embargo, y dado que la Cámara autonómica fue disuelta el pasado martes, la nueva terna tendrá que ser elaborada por el Legislativo que resulte de las próximas elecciones vascas, según indicaron fuentes jurídicas.

Sin problemas en el TSJ. En medios de CGPJ se aseguró ayer que esta situación no plantea problemas para formar la Sala, que podrá seguir trabajando con normalidad.

El órgano de gobierno de los jueces había retirado este asunto de su reunión del pasado 9 de febrero, con el argumento de que quería estudiar con detalle la terna elevada por el Parlamento vasco para cubrir, por el turno de juristas, la vacante de magistrado producida en la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior tras la jubilación de José María Satrústegui Martínez. Sin embargo, el asunto fue debatido ayer, al ser de nuevo planteado por el vocal Alfons López Tena, propuesto por CiU.

La reacción de los nacionalistas vascos no se ha hecho esperar. El secretario de Organización de Eusko Alkartasuna, Rafael Larreina, aseguró ayer, en declaraciones a Europa Press, que el Consejo General del Poder Judicial ha hecho «un flaco favor a la independencia del Poder Judicial», a la vez que afirmó que con la decisión adoptada ayer por el Pleno de ese organismo «está demostrando que hay una excesiva politización de la Justicia».

HUIDO DE LA JUSTICIA EN EL CARIBE
El Mundo encuentra a Nayo: "Toro y Trashorras me contaron que estaban vendiendo dinamita a ETA"
El Mundo ha resuelto la pregunta número 22 que se hizo Pedro J. Ramírez. El "Nayo", compinche de Suárez y Trashorras, ha aparecido en el Caribe para desvelar que sus ex socios le contaron que "estaban vendiendo dinamita a ETA". Además, dice que el transporte del explosivo lo hacía "un guardia civil de Bilbao". En esta ciudad es donde El Chino "conseguía cosas", según declaró el confidente Rafá Zouhier. "Nayo" implica también en la trama a Carmen Toro y Lavandera. Lea el especial Los indicios que apuntan a ETA.
Libertad Digital  24 Febrero 2005

En julio de 2001, la Policía Nacional detuvo a 23 personas en una operación contra el tráfico de drogas denominada Pipol. Los agentes se incautaron, además de hachís, de 16 cartuchos de Goma 2 ECO y 94 detonadores. Entre los detenidos estaban Emilio Suárez Trashorras (convertido en confidente, según se ha sabido más tarde), Antonio Toro Castro (su cuñado y posteriormente también confidente policial) y un santanderino afincado en Castrillón y que respondía a las siglas J.I.F.D. y al alias de "Nayo".

El tal "Nayo", que había sido compinche de Trashorras en otros asuntos, intentó llegar a un acuerdo con la Policía informado sobre unos explosivos que se encontraban escondidos en un monte cercano a Avilés. Su abogado le convenció para que no lo hiciera. Según desveló La Nueva España, la información no pasó desapercibida para el abogado madrileño, Carlos Alberto Tejeda, que intentó hacer un trato con la fiscalía de Asturias para que rebajara las penas a dos de sus clientes también detenidos en la operación Pipol. Los datos de "Nayo" parecían jugosos. Trashorras escondía 500 kilos de dinamita en la zona de Illas. Justo la cantidad que a finales de febrero de 2004 se incautó a ETA en la furgoneta detenida en Cuenca. Sin embargo, según Tejeda, "los agentes contestaron que no iban a registran una montaña". El letrado no consiguió que el fiscal antidroga, José Luis Rebollo, aceptara el trato y sus dos clientes fueron condenados. "Nayo", por su parte, desapareció y algunas fuentes citadas por La Nueva España dijeron que está escondido en Sudamérica.

El Mundo le encuentra en el Caribe
Este jueves, le encontramos en el diario El Mundo. José Ignacio Fernández Díaz, el "Nayo", del que se muestra una foto con el rostro cubierto en portada, se encuentra huido "en un lugar de Caribe" para evitar cumplir una condena de tres años de cárcel. Las revelaciones de este prófugo vuelven a apuntar a la banda terrorista vasca: "Toro y Trashorras me contaron que estaban vendiendo dinamita a ETA". Además, relata que "a Emilio (Suárez Trashorras), cuando le hablaron de que el explosivo acabaría en manos de ETA, le importó tres narices. Toro aún ponía algún reparo, pero a Emilio le daba igual". Según relata, "el cambio era por armas. Toro había hecho la lista: 9 ó 10 pistolas, 4 ó 5 subfusiles, granadas, una mina anticarro. Un arsenal cojonudo por algo más de 200 kilos de Goma 2".

Los 200 kilos de explosivos –según el "Nayo"– los guardó Toro en un armario de ropa vacía y el prófugo no entiende por qué la Policía no registró el piso de Toro. Y aporta un dato más: "Emilio me contó que el transporte del explosivo lo hacía un guardia civil de Bilbao, de la lucha antiterrorista, que era la manera más segura, que no le iban a parar y eso era una garantía. Toro también me contó lo del guardia". Nayo cuenta como antes de ser detenidos en la operación Pípol se habían acumulado los explosivos en la casa de Toro. "El primer lote que se trataba de vender era de algo más de 200 kilos. Se fueron bajando poco a poco, en pequeñas cantidades, bolsa a bolsa, mochila a mochila. Primero acumulamos 200 kilos y luego ya se puso a la venta". Sin embargo, la detención de la operación Pípol, donde sólo fue encarcelado Antonio Toro, cambió la situación.

Acusaciones a Carmen Toro y Lavandera
El socio de Toro sigue sin salir de su asombro de que la policía no registrara el piso donde escondían los explosivos para cambiar por armas. El mismo día en que fueron puestos en libertad él y Emilio Suárez Trashorras tras la operación Pipol, el minero propuso sacar los explosivos del piso. Según cuenta Nayo, él se negó porque pensaba que la policía los seguiría y explica que Emilio Suárez Trashorras y la que era su novia, la hermana de Toro (Carmen, en libertad todavía hoy en Avilés), se encargaron de sacar el explosivo de la vivienda de Avilés. Nayo afirma que el explosivo lo trasladaron a casa de ella, "al hórreo de su familia. Allí los metieron en cajas de cartón, sin sacarlos del envoltorio original, para que no se estropearan".
"Nayo" explica cómo evolucionaron temporalmente las negociaciones sobre los explosivos obtenidos por Emilio Suárez Trashorras: “Hay dos fases: La primera la dirige directamente Toro. Cuando éste entra en prisión, se queda al cargo Emilio, que va haciendo lo que le dice Toro desde la cárcel. Cuando Toro sale de la cárcel, ya sale con sus nuevos contactos, con los moros. Esa parte ya es sin Lavandera y ésa es la que él denuncia, pero se olvida de que él fue el primero que negoció los explosivos”.

Para terminar, conviene a destacar este párrafo de "Nayo" sobre a quién le contó todo lo que sabía: "Le conté a la Guardia Civil (de Asturias) que el explosivo se estaba negociando con Lavandera, que había un guardia civil de antiterrorismo de Bilbao que sería el que se encargaría del transporte y que el explosivo iba a acabar en manos de ETA. Yo se lo conté después de salir de la cárcel la segunda vez que fue detenido, por la operación de los gitanos. Y me dijeron que si hubieran recibido la información cuando la recibió la policía, hubieran encontrado, seguro, el explosivo. Cuando al oficial le conté lo del guardia civil de Bilbao se asustó. Dijo no puede ser que hubiera uno de este Cuerpo que sea así. (...) Yo ya no sé si la información se trasladó y se abrió una investigación, no lo sé". Al parecer, el hombre que en 2001 denunció a las fuerzas de seguridad los planes de la trama asturiana sería el contacto entre el guardia civil de Bilbao y Toro. "Pienso que Lavandera y Toro tenían negocios juntos", dice "Nayo".

El Valle de Arán aprueba por unanimidad un documento donde solicita un "pacto de libre unión" con Cataluña
Arán es una comarca catalana con lengua y cultura propia, que tiene cedidas competencias de la Generalitat en distintas materias
El texto pide que se establezcan unos lazos con Cataluña para que, "por propia voluntad y con respeto mutuo, anden juntos el camino del futuro"
Efe Madrid/Lérida Estrella Digital 24 Febrero 2005

El Conselh Generau d'Aran, la máxima institución política del valle, aprobó ayer por unanimidad un documento en que solicita que el nuevo Estatuto de la comunidad catalana establezca un "pacto de libre unión" de este "territorio autónomo" con Cataluña. El documento, que lleva por título "Aportación al nuevo Estatuto de Cataluña", ha contado con los votos a favor de los 'conselhers' (diputados) de Convergencia Democratica Aranesa, vinculada a CiU, Unitat d'Aran,, vinculada al PSC, y del Partit Renovador de Arties e Garos, independientes.

Según informó el Síndic de la Val d'Aran, Carles Barrera, el documento será enviado ahora a la Ponencia que redacta el nuevo Estatuto con el objetivo de que se incorporen las reclamaciones que hace constar. El Valle de Arán es una comarca catalana con lengua, el aranés, y cultura propia, que tiene cedidas competencias de la Generalitat en materia de turismo, medio ambiente, educación y agricultura. Con la mayor renta per cápita de todas la comarcas catalanas, el Valle de Arán, donde viven unos 6.000 habitantes, tiene en el turismo, sobre todo invernal, su principal fuente de ingresos, especialmente por la estación de esquí de Baqueira Beret.

El documento pide que "con el nuevo Estatut se establezca un pacto de libre unión del Arán con Cataluña para que juntos, por propia voluntad y con respeto mutuo anden juntos el camino del futuro". Según el documento, el nuevo Estatuto debe "consagrar una unión libre y pactada de los dos territorios y que sea la continuación de lo que se inició en el siglo XII con los Tratados de Amparanza firmados por los araneses, como hombres libres, propietarios de su país, con la Corona catalano-aragonesa".

El documento propone que el Parlament "de acuerdo con el Arán asuma ahora el papel que en tiempos pasados tenía la Monarquía en su directa y voluntariamente pactada relación con el Arán y se corrija y repare la unión forzada que en contra de la voluntad de los araneses se impuso a partir de 1834 con la inclusión del Arán en la provincia de Lleida, y por tanto en Cataluña, y se suprimieron sus instituciones de gobierno, sus libertades y su ancestral autonomía".

"El Arán es un país con unos derechos históricos similares o equiparables a los de los territorios forales y que hoy quiere seguir manteniendo el derecho a decidir sobre su destino", añade el documento. El Conselh Generau reclama también que el nuevo Estatuto contenga un título específico que explicite las características esenciales de esta "voluntaria unión del Aran con Cataluña". Asimismo, defiende que el Valle de Arán debe constituirse como un territorio autónomo dentro de Cataluña con un régimen político-administrativo especial.

No supone alejarse de Cataluña
De esta forma, exige que en la nueva ordenación territorial de Cataluña, el valle "no puede quedar incluido en ninguna división territorial que no sea él mismo", por lo que no se aceptaría que quedara integrado dentro de la futura veguería del Pirineo, tal y como pretende la Generalitat. El documento también solicita que el nuevo Estatut explicite que el Arán será una circunscripción electoral para elegir un diputado al Parlament que tendrá la representación del pueblo aranés y de la minoría lingüística y cultural que constituye el Arán en Cataluña".

El Síndic (presidente del parlamento autónomo) de Arán, Carles Barrera, destacó, en declaraciones a Efe, que el documento aprobado ayer en el Conselh "ha sido consensuado política y socialmente" en el valle, por lo que afirmó que a partir de ahora es el techo de autogobierno que se defenderá. Barrera insistió en que el documento no representa "un alejamiento de Cataluña ni un enfrentamiento, sino todo lo contrario, quiere fijar unos lazos de vínculo para andar juntos".

"El documento, según añadió, reafirma la unidad del Arán con Cataluña y persigue que Cataluña reconozca los derechos históricos del valle con mutuo respeto". Según Barrera, el Conselh Generau debe "poder ejercer las competencias traspasadas de forma plena y no estando tutelado como hasta ahora". El portavoz del grupo de Unitat d'Aran, Paco Boya, el principal partido en la oposición en el Conselh, afirmó que el documento aprobado en el Conselh busca "fortalecer y ampliar" los derechos del pueblo aranés, a la vez que ha insistido en que el documento "no plantea posiciones secesionistas" respecto de Cataluña.

El Metro de Atlanta USA) ofrecerá TV en inglés y en español
ATLANTA SUBWAYS TO FEATURE TV SCREENS
Atlanta Journal Constitution 23 Feb 2005 http://www.ajc.com 24 Febrero 2005

Atlanta's subway system, MARTA (the Metro Atlanta Rapid Transit Authority), will be the first in the country to offer TV on its trains, and will begin showing closed-caption local news programming this spring. An Atlanta company called the Rail Network, which is providing the technology, will pay MARTA at least $20 million from revenues derived from commercials shown on half-hour local newscasts provided by Atlanta TV station WSB. The
TV screens will be visible from every part of MARTA's rail cars, and audio in English or Spanish will be available to passengers with headphones attached to radio FM tuners or cellphones with adapters.
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