AGLI

Recortes de Prensa     Viernes 25 Febrero 2005
La Gestapo lingüística
Carmen Leal Libertad Digital 25 Febrero 2005

Encierro docente
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo 25 Febrero 2005

Sospechosas negociaciones que desacreditan a la Fiscalía
Editorial El Mundo 25 Febrero 2005

Buscando al Nayo desesperadamente
José García Domínguez Libertad Digital 25 Febrero 2005

El fin del oasis político catalán
Editorial El Mundo 25 Febrero 2005

FISURAS GRAVES EN CATALUÑA
Valentí PUIG ABC 25 Febrero 2005

LAS MATRÍCULAS QUE VIENEN
Carlos HERRERA ABC 25 Febrero 2005

Mirando por el agujero
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 25 Febrero 2005

Incorregible Peces Barba
EDITORIAL Libertad Digital 25 Febrero 2005

El Alto Comisionado para pactar con ETA
Isabel Durán Libertad Digital 25 Febrero 2005

EL GOBIERNO CONFUNDE A LAS VÍCTIMAS
Editorial ABC 25 Febrero 2005

La lepra de España
Agapito Maestre Libertad Digital 25 Febrero 2005

El Carmel y el 3%
Editorial El País 25 Febrero 2005

El amigo americano
José Vilas Nogueira Libertad Digital 25 Febrero 2005

Dos en uno
Cristina Losada Libertad Digital 25 Febrero 2005

Marín expulsa al independentista Tardá de la tribuna por hablar en catalán
E. L. P La Razón 25 Febrero 2005

García-Velasco dice que la SECC «profundizará» en el plurilingüismo de su programación
Redacción La Razón 25 Febrero 2005

España se olvida del español
Enrique Serbeto, Corresponsal ABC 25 Febrero 2005

La AVT dice que Peces Barba ha estado más cerca de defender a los terroristas que a las víctimas
Europa Press Libertad Digital 25 Febrero 2005
 

Cataluña
La Gestapo lingüística
por Carmen Leal Libertad Digital 25 Febrero 2005

El inefable Carod Rovira interpreta los “noes” contabilizados en Cataluña (el 28 por ciento) como expresión inequívoca de apoyo ciudadano a ERC, que pedía el NO a la Constitución europea, mientras su socio en Cataluña (PSC) y en España PSOE solicitaban ardientemente un sí. Se ha permitido incluso afirmar que según este apoyo, la reforma del Estatuto no va a consistir en “mínimos”. Una de las novedades del nuevo estatuto catalán es la obligatoriedad del conocimiento de la lengua catalana por todos los ciudadanos, llegando así a una territorialidad lingüística y quedando el castellano-español como lengua tolerada pero no oficial.

Así que ya han abierto las oficinas de “Garantías lingüísticas”, cinco en Cataluña, que atenderán consultas y denuncias sobre el “derecho a vivir en catalán (o en aranés, en el Valle de Arán)” Estas oficinas tramitarán las denuncias y posibilitarán las consiguientes inspecciones de los organismos competentes: La Gestapo Lingüística. También tienen como misión ofrecer recursos para favorecer el uso del catalán, por ello asesorarán y ofrecerán recursos a las empresas “con problemas”. Estas oficinas dependen de la Secretaría de Política Lingüística que a su vez depende de la Presidencia de la Generalidad de Cataluña. Las denuncias se pueden hacer por correo electrónico, por teléfono, llamando al 012, por fax o en la web de la lengua catalana. Y como cualquiera puede hacer una denuncia en las Oficinas de Garantías lingüísticas podemos aventurar que se han puesto las condiciones para que la mitad de la población de Cataluña que es catalanohablante denuncie a la otra mitad castellanoparlante. Todo un éxito de cohesión ciudadana.

Así las cosas, el día de la lengua materna (21 de febrero) unos cien ciudadanos catalanes castellanohablantes se personaron en la oficina de Garantías lingüísticas de Barcelona sita en el Pasaje de la Banca, al final de las Ramblas, para autodenunciarse, reclamar el derecho de sus hijos a recibir la enseñanza en su lengua materna, denunciar el sistemático incumplimiento de la ley, y reclamar la desaparición de semejantes oficinas.

En un magnifico articulo en ABC el pasado día 15 de febrero, César Alonso de los Ríos hablaba de ciertas gentes de ERC “sin ética y sin estética” que aparecían como el paradigma de lo genuinamente catalán, y añadía que tendría que haber una reacción de la sociedad civil, “si es que queda sociedad civil en Cataluña “, se lamentaba. Se han ido de Cataluña 14.000 profesores y un número significativo de profesionales cualificados. La barrera de la lengua ha hecho de Cataluña un lugar poco apetecible para el resto de España, de manera que el mismo Jordi Pujol tuvo que impulsar una campaña que rezaba: Cataluña, tierra de acogida. Semejante reclamo no lo ha necesitado Madrid, ni Andalucía, ni Murcia, ni ninguna otra Comunidad Autónoma. En cuanto a la vitalidad de la sociedad civil castellanohablante de Cataluña sigue como siempre mi querido César, desde antes del Manifiesto de los 2.300 en el año 1981 hasta hoy. Convenientemente acallada, ignorada por los medios de comunicación, hábilmente perseguida y socialmente anulada. Pero hay una fuerte iniciativa de tipo político, evidentemente no nacionalista, aún en las catacumbas, que espera salir con fuerza a la superficie. Un volcán, un fuego subterráneo que en breve tiene que explotar.

Encierro docente
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo 25 Febrero 2005

El Gobierno vasco había desistido ayer de la amenaza de desalojo que pendía sobre los 60 profesores encerrados en Bertendona en representación de 157 docentes que perderán la estabilidad laboral por no acreditar el perfil 2 de euskera. La edad media de estos profesores es de 45 años y su antigüedad media en sus puestos es de 15 años.

Sería muy chocante para la opinión pública enfrentarse a la imagen de un personal ya en edad madura, sacado por la fuerza pública de un encierro por no haber acreditado un determinado perfil lingüístico, en lo que el nacionalismo felizmente gobernante con el apoyo de su socio híbrido considera nuestra lengua materna o nuestra lengua milenaria, que es la que peor habla la inmensa mayoría del Gobierno vasco. ¿Cuántos miembros del gabinete de Ibarretxe, empezando por el lehendakari, serían capaces de superar el perfil 2 fijado para la enseñanza? ¿Cuántos serían capaces de superar una prueba oral consistente en explicar en euskera lo que es el genoma humano?

Se quejan, hartos de razón, de que ellos, profesores interinos, han sido las cenicientas de la euskaldunización, porque ellos no tuvieron la oportunidad de liberarse para estudiar euskera; aunque muchos de ellos lo pidieron, les fue denegado porque primero tenían que euskaldunizarse los funcionarios. Se manifiestan perplejos por el hecho de que los sindicatos que firmaron el acuerdo que les pone en la calle acepten el despido de unos trabajadores para quienes no se pide indemnización. Algunos se conforman con poco: «que nos dejen cuidando comedores, de ayudantes en Administración, como bedeles...» y quieren negociar con el lehendakari. Seguramente piensan que Ibarretxe, que ya ha empezado la campaña electoral con el concepto de la negociación en ristre, no ha de desmerecer de su palabra.

Sospechosas negociaciones que desacreditan a la Fiscalía
Editorial El Mundo 25 Febrero 2005

El PP ha hecho muy bien en pedir la comparecencia en el Parlamento del ministro del Interior para explicar qué medidas concretas se están adoptando en relación con la detención de Nayo, el socio de Toro y Trashorras al que este periódico localizó en «un lugar de El Caribe».

En primer lugar, porque en vez de tranquilizar a la opinión pública en el sentido de que el Gobierno no escatimará recursos para detenerle, Alonso afirmó que «no tiene nada que decir» acerca de la situación de Nayo, cuando se trata de un prófugo de la Justicia. Y, segundo -y mucho más asombroso y grave-, porque la Fiscalía General ha reconocido a EL MUNDO que la Guardia Civil está negociando con Nayo en Santo Domingo.

Esto confirma la sospecha de que si Nayo no está ya en España ni ha aportado al sumario todo lo que sabe -incluido el dato clave de que los asturianos del 11-M también vendían dinamita a ETA- es sencillamente porque no lo han querido ni el juez ni el Gobierno.

Ayer, la fiscal que lleva el caso, Olga Sánchez, intentaba justificar la decisión de no pedir la detención de Nayo recordando que no está imputado, sino que fue citado a declarar como mero testigo en su procedimiento. Y que la Justicia sólo puede obligar a comparecer a aquellos testigos que se encuentran en territorio nacional, no a los que como él están en el extranjero.

Ambas cosas son ciertas. Y, sin embargo, la Fiscalía ha quedado seriamente desprestigiada porque si hubiera querido interrogar a Nayo, lo tenía muy fácil para hacerlo.

Podría haber enviado una comisión rogatoria a Santo Domingo para que se le tomara declaración como testigo. O alternativamente -y mucho más apropiado dado el testimonio del propio Nayo, que reconoce que participó en la sustracción de la dinamita, y pretendía sacar beneficio del acuerdo con ETA-, podría haber informado de su paradero al juzgado de Ceuta que en su día dictó la orden de busca y captura que pesa sobre él.

Dicho juzgado sólo hubiera tenido que ampliar esa orden del ámbito nacional al internacional, e instar a la Interpol a que detuviera al delincuente y le devolviera a España en virtud del convenio de extradición que existe con República Dominicana.

Nada de esto se ha hecho. Y eso que el Ministerio Fiscal ejerce sus funciones conforme a los principios de unidad de actuación, y que su misión es promover la acción de la Justicia en defensa de la ley y el interés público.

En lugar de cumplir con sus obligaciones, la Fiscalía está haciendo la vista gorda a las negociaciones policiales con un delincuente fugado que, al margen de otros juicios pendientes, podría ser imputado por robo y tenencia de explosivos.

Ello también hace ineludible la comparecencia ante el Parlamento del Fiscal General del Estado. Y exige una explicación detallada y satisfactoria de todos los encuentros que han mantenido las Fuerzas de Seguridad con Nayo -desde cuándo han tenido lugar y con qué propósito exacto-.

De lo contrario, cabrá la sospecha de que esas negociaciones no han versado únicamente en torno a los términos de su regreso a España, sino también sobre el contenido de su testimonio ante el juez Juan Del Olmo.

¡Qué casualidad!
Por Federico Jiménez Losantos El Mundo

Cuando un tipo como ’Nayo’ confiesa haber formado parte de una banda que vendía explosivos a ETA, cabría pensar que la Justicia española se dispone a actuar de inmediato con la severidad y ejemplaridad que el caso requiere. Pues no.

Ni la Justicia ni la Policía, es decir, ni el Gobierno ni el Gobierno quieren meter en la cárcel a un tío que confiesa haber vendido a los etarras mercancía mortal, avíos de cementerio, piezas del siniestro mecano con el que, muerto sobre muerto, los separatistas vascos pretenden construir su Estado totalitario.

En realidad, la Policía difundió la especie de que Nayo estaba muerto para disuadir a la prensa de buscarlo. Y el Gobierno ZP sigue empeñado en decir que la ETA no ha tenido nada que ver con la masacre del 11-M. ¡Cosas del PP!

Que salieran a la vez dos furgonetas de explosivos camino de Madrid, una de islamistas desde Asturias y otra de etarras desde Francia es, según el Gobierno del PSOE, una casualidad.

Que la ETA consiguiera un coche cargado con explosivos para hacerlo estallar en el paseo marítimo de Santander mediante el curioso procedimiento (inédito en la historia del terrorismo) de coger un taxi en una calle de un barrio de una ciudad española y presentarse en otra provincia, en otra ciudad, en otro barrio y en un callejón al lado mismo del garaje de un tal Trashorras, encarcelado como miembro de la banda que vendió los explosivos del 11-M, es otra casualidad.

Reconózcase que gigantesca: hay cientos de miles de millones de posibilidades de que un terrorista coja un taxi y le diga que vaya a cualquier calle de cualquier otra provincia a ver si encuentra un coche listo para explotar y no encuentre nada más que el recibo del taxi, que la banda pagará antes de despedir al terrorista, por zoquete.

Pero los etarras son tan listos que juegan a la ruleta rusa y le dan en la nuca a un concejal.¡Pasmosa casualidad!

Otra más: a uno de los más destacados terroristas islámicos, durante un registro carcelario, se le encuentra en el pantalón la dirección de uno de los más sanguinarios terroristas etarras, pero esto también es casualidad. Lo que podríamos llamar casualidad de bolsillo.

Ahora aparece un tipo de la banda que vendió los explosivos para la masacre de Madrid y dice que llevaban varios años vendiendo dinamita a la ETA, antes de buscar a quien supiera montar bombas con móviles.

Pero ni la Policía ni la Justicia muestran el menor interés en capturar a ese delincuente, carearlo con sus colegas de la banda, presos o en libertad, y averiguar quién dio la orden para perpetrar la masacre del 11-M.

¿También ese cambio fue casual? También. Lo dice el Gobierno que, casualmente, se ha beneficiado del crimen y se niega escandalosamente a esclarecerlo. ¡Cuánta casualidad!

Trama 11-M
Buscando al Nayo desesperadamente
José García Domínguez Libertad Digital 25 Febrero 2005

Lavandera avisó a la Guardia Civil, y no le hicieron caso. Zohuier avisó a la Guardia Civil, y no le hicieron caso. Campillo avisó a la Guardia Civil, y no le hicieron caso. Toro avisó a la Guardia Civil, y no le hicieron caso. El Nayo avisó a la Guardia Civil, y no le hicieron caso. La Guardia Civil avisó a la Guardia Civil, y tampoco le hicieron caso. Es exactamente como en Z, aquella película de Costa Gavras sobre el golpe de los coroneles en Grecia, pero al revés. Y es que en el guión español, no hay un solo protagonista, por muy secundario que se antoje, que no esconda un criadero de culebras en el jardín del piso franco y otro en el hórreo de la aldea.

Además de ésa, hay otra aportación en el libreto cantábrico que resalta Nayo en su confesión. Así, revela el fugitivo ilocalizable ante su chofer, su guardaespaldas, su entrevistador, su fotógrafo y su sentido común: "Emilio es zote del todo". Ahí, en el cuidado repertorio de zotes, es donde se quiere diferenciar el remake asturiano del original heleno. Porque esa distorsión grotesca esconde el auténtico valor añadido de la semana interminable de cine negro de Avilés que nos programan en sesión golfa. Sí, todo el secreto de esa joya de la serie "B" reside ahí, en haberse inspirado en Paco Martínez Soria para el papel de Yves Montand. Porque, tras la entrevista de El Mundo, alguien en el Comité de Sabios de la Fiscalía General del Estado se debería dar por aludido. Aunque únicamente fuera al constatar que ni El Nayo, un simple figurante, entiende lo de Conde Pumpido: eso de negarse a entrar en el armario empotrado de Toro, el escondite los doscientos kilos de Goma 2 para la ETA.

Porque era para la ETA. “Yo tengo claro que algún viaje de explosivos fue a parar a ETA”, se sincera el extraviado del chofer y la escolta. Y lo debe tener tan claro porque éste, por razones obvias, cree más en la generación perdida americana que en el viejo nuevo cine europeo. Así, para mí tengo que Nayo está más por el Chandler de Cosecha roja que por el general Laguna de La ciudad no es para mí. Eso, pese a la pinta que gasta de chanelar los siete dialectos del griego, como exigía Max Estrella a cualquier comisario que pretendiera detenerlo. En realidad, la entrevista, de principio a fin, no es más que un homenaje a la mejor novela negra; a aquélla en la que un gángster veterano de repente le espetaba al último junior que empezaba en el oficio: “Nunca te fíes de un poli, cuando menos te lo esperas siempre se ponen del lado de la Ley”. Jamás lo encontrarán. Cualquiera que haya leído a Chandler lo sabe. Hasta Alonso.

El fin del oasis político catalán
Editorial El Mundo 25 Febrero 2005

El oasis político catalán va camino de desaparecer, si es que no ha desaparecido ya definitivamente. El hundimiento del túnel del Carmelo ha provocado la crisis política y social más importante de los últimos años, tanto por el hecho en sí -cientos de personas han perdido sus casas- como por la penosa gestión del tripartito.

La comparecencia del conseller Joaquim Nadal ante el pleno del Parlamento catalán tenía como objetivo poner un punto y aparte en el desgaste sufrido por el Gobierno autonómico, pero lo sucedido ayer en la sesión sólo sirvió para empeorar aún más las cosas.

Nadal se presentó ante la Cámara con las dimisiones del director general de Puertos y Transportes y del presidente de la empresa GISA, encargada de las obras públicas.

Sin embargo, el conseller proclamó que no deberían haber dimitido porque no son responsables del hundimiento del túnel. Lo cual es una argumentación ciertamente llamativa que la oposición le recriminó con toda la razón.

Tanto CiU como el PP censuraron que el tripartito no asuma la responsabilidad del desastre. Es verdad que el planteamiento de las obras comenzó con el Gobierno de Pujol, pero quien las aprobó definitivamente fue el de Maragall.

En cuanto a la gestión de la crisis, los errores han sido clamorosos y han servido para poner al descubierto las contradicciones que atenazan al Gobierno catalán.

El conseller en cap, de ERC, que tiene encomendada la labor de coordinación, ha desaparecido del mapa. Los independentistas se llaman andana sobre cualquier cosa que afecte a la gestión. Su portavoz parlamentario dijo ayer que ERC «pedirá responsabilidades políticas a la Generalitat».O sea, que se las pedirán a sí mismos.

Lo más grave, sin embargo, llegó cuando Maragall -ante el acoso de Artur Mas- salió a la palestra y perdió los nervios, acusando a CiU, nada más y nada menos, que de cobrar comisiones del 3% sin presentar ninguna prueba.

Durante unos minutos, la política catalana se paseó por el abismo, ya que el portavoz nacionalista amenazó con retirarse de la ponencia de reforma del Estatuto si el presidente no retiraba sus palabras.

El interpelado rectificó para bochorno de todo el mundo, incluidos los vecinos del Carmelo que asistían a la sesión.

Es comprensible que Maragall ande nervioso, sobre todo con la clase de socios que tiene, pero la enormidad de su acusación en sede parlamentaria tiene pocos precedentes, si es que tiene alguno.

Sus palabras no constarán en acta, pero lo que dijo dicho está. Si le consta que CiU cobró comisiones, tiene que denunciarlo con las pruebas por delante. Y si fue un calentón, que pida disculpas. Sólo lleva un año y medio en el puesto. Poco tiempo para perder los papeles de forma tan estrepitosa.

FISURAS GRAVES EN CATALUÑA
Por Valentí PUIG ABC 25 Febrero 2005

LOS expertos en la teoría del caos dicen que en la turbulencia de un torrente no se puede predecir la trayectoria de una partícula de agua, pero de todos modos ese fluir es continuamente cambiante y, al mismo tiempo, siempre estable. Por eso se supone que la creatividad es algo inherente al caos. Después de la tan desafortunada intervención de Pasqual Maragall ayer en el Parlamento autonómico de Cataluña, será difícil que los maragallistas puedan sostener que, aun reconociendo la naturaleza errática de su líder, lo significativo siempre ha sido la originalidad de su imaginación política. En un momento de notoria gravedad política para Cataluña, Maragall renunció a la serenidad debida, al autocontrol del gobernante, y se lanzó a la piscina obedeciendo prácticamente, como un escolar sin madurez política alguna, a la provocación parlamentaria de Artur Mas, pasando a acusar de corruptos a los gobiernos de CiU, de cobrar el célebre tres por ciento. Al instante no le quedaba otra alternativa que salirse de la piscina y, sacudiéndose el agua como un gran danés, tuvo que decir que no donde había dicho que sí. Lo más disparatado de la situación es que el tema único del pleno eran las responsabilidades sobre los socavones y grietas del Carmelo.

Con el patinazo aparente o real de Pasqual Maragall, las resquebrajaduras del barrio barcelonés de Carmelo ya son propiamente fisuras profundas en el microclima, en el ecosistema y en los túneles de la vida pública catalana. No bastaba con la crisis permanente en que vive el gobierno tripartito catalán, ni la voluminosa contradicción que ha llevado a Maragall a pedir el «sí» en el referéndum europeo para luego expresar empatía con el «no» de sus socios ecocomunistas e independentistas: tampoco bastaba con el fiasco brutal del Carmelo, de gestión incierta. Para mayor desatino, Maragall se sintió obligado a exhibir la desproporción de su «ego» político para luego tener que callarse, con el rabo entre las piernas, aunque invocase el bien común de Cataluña, como ocurre en estos casos.

SI lo que nos correspondía era seguir el debate parlamentario para escribir un análisis sobre la gestión y connotaciones del Carmelo, la circunstancia se transformó sorprendentemente en la insinuación de otro panorama político para Cataluña, con altos grados de crispación. Ante el acto de aguda irresponsabilidad política e institucional de Pasqual Maragall no parece que vaya a ser operativo el sentido de la «omertá» propia de algunos episodios del catalanismo político, tampoco ajena al llamado transversalismo, y mucho más vigente en la actual concentración de poder socialista.

NO es improbable que aparezcan discordancias en la sempiterna letanía del oasis catalán. También puede ocurrir que la clase política catalana, por ahora excesivamente ensimismada en la redacción del nuevo estatuto de autonomía, despierte de un sueño prolongado y regrese al uso de corazas y armaduras. Se hace difícil suponer que la vida pública y, por supuesto, las gentes del Carmelo no tomen nota de la sesión de ayer. A lo mejor incluso resulta higiénico para una clase política que, sin excepciones, se sometía al sortilegio maragallista de un nuevo estatuto que nadie reclama en las calles, y que ahora quizás percibirá que con el estatuto en vigor las cosas iban moderadamente bien. El nuevo estatuto, por lo que se sabe, se asemeja ya a aquella ficción de Jorge Luís Borges en la que el trazado de un mapa se hace tan vasto y minucioso que alcanza a ser tan extenso como la Tierra. Aquí ya vale equiparar laberinto y caos. Siendo alcalde de Barcelona, Pasqual Maragall se fue sin decir exactamente por qué. Después de ayer, todo es posible.

LAS MATRÍCULAS QUE VIENEN
Por Carlos HERRERA ABC 25 Febrero 2005

CORRETEA por algunas carpetas de previsiones del Ministerio del Interior el proyecto de reforma, otra vez, de las matrículas de los vehículos a motor. Quieren los responsables de Tráfico que los coches lleven alguna identificación regional o comunitaria que dé gusto a los partidos nacionalistas que ansían diferenciarse de los demás. Los símbolos sentimentales podrán alcanzar el chapado blanco de los coches y motos: bien sea la bandera, bien las siglas, bien alguno de los elementos culturales representativos como Copito de Nieve o los caballos jerezanos, deberán ser incluidos en la maraña indescifrable de letras y números de una matrícula. Aquel que quiera, eso sí, permanecer con su terruño sin identificar como un pobre paria de la tierra deberá pagar. Es decir, este Gobierno de pesos welter va a colarnos un nuevo impuesto de matriculación de vehículos añadido al ya existente. Robo manifiesto. La medida, por demás, ha puesto en alerta a los empresarios del mercado del vehículo de ocasión, que habían visto crecer su volumen de negocio gracias al hecho de que nadie rechazara las matrículas provinciales fuera de esa provincia, como ocurría antes del cambio de placas. Pero ni siquiera el ridículo de permitir que la sentimentalidad ocupe los espacios meramente administrativos frena la voluntad de la directiva de Interior: el rizo se riza cuando se sabe que el proyecto contempla la posibilidad de que el particular pueda optar por el símbolo regional que más le plazca, no por aquel al que administrativamente pertenezca.

Si un señor, por ejemplo, de Valencia, se siente muy unido al Principado de Asturias por aquello de que su madre era de Avilés, podrá matricular su automóvil con la bandera asturiana por muy valenciano que sea el coche o el domicilio al que esté adscrito. ¿Ventaja de ese protocolo?: podrá saberse cuántos catalanes se sienten paralelamente andaluces, cuántos madrileños no quieren disimular su pasado murciano o cuántos vascos acostumbrados a viajar en coche al exterior de su Comunidad prefieren ocultar su pertenencia al paraíso de Nekanes y Lehendakaris. ¿Inconvenientes?: que se pretenda obligar a pagar un puñado de euros a aquellos que prefieran el anonimato en lugar de hacer pagar a quienes quieran identificarse -que son los menos, en contra de los satisfechos con el sistema actual, que son los más-.

Podría la autoridad aprovechar este viaje hacia el absurdo más absoluto para incluir la reforma total, que sería la de copiar el sistema norteamericano de matriculación, el cual permite que en el lugar de la chapa delantera se coloque lo que buenamente se quiera, una foto de la novia o la bandera de la sociedad coral -la matrícula útil para identificar a un infractor es la trasera- mientras que la otra, si paga convenientemente, puede personalizarla, es decir, poner el nombre de uno mismo en lugar del cifrado correspondiente. Eso en España tendría su gracia, ya que la cantidad de excéntricos que pululan por aquí es de órdago, pero es que, además, permitiría que los más enraizados con sus parcelas vitales colocaran como identificativo de su coche lo que tiempo atrás colocaban en los cristales traseros de sus automóviles. En lugar de una placa con la bandera de su Comunidad podrían reproducir la medalla de su hermandad peregrina o el lema de «mi orgullo es ser marismeño y rociero». Los nacionalistas más rabiosos no les quiero ni decir lo que podrían llegar a inscribir. Yo mismo cambiaría mi matrícula por una síntesis de los escudos del Barça y del Betis. Y no me importaría pagar una pasta, no.

Si el Gobierno, apretado por sus socios minoritarios, no tiene más remedio que hacer el ridículo con esta reforma absurda y perfectamente estúpida, que se atreva a dar el paso y ya, del todo, permita el cachondeo. Nos reiríamos aún más.       www.carlosherrera.com

Crisis del Carmelo
Mirando por el agujero
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 25 Febrero 2005

Por el agujero cegado del Carmelo se siguen viendo Suiza, Andorra y Mónaco, y no se ve Logroño porque no es un paraíso fiscal. En el Carmelo todavía se conserva un búnker antiaéreo de la guerra civil, pero lo que habría que poner es un mirador delante del agujero de hormigón transparente. Se podría llegar a ver el universo, como en el Aleph de Borges.

Por el agujero del Carmelo se le ven las vergüenzas a la prudente, pudiente y diletante casta. Lo llenan de hormigón porque esa gente arregla así las cosas. Alguien se va a encontrar, al despertar, la cabeza de un caballo en la cama. Palpitan las pruebas sordas, mudas, bajo el hormigón oportuno, con sus cámaras de aire incluidas.

Por el agujero del Carmelo se le ven las cloacas al oasis, que al final resultaba ser un decorado con palmeras de atrezzo y moral pública de fogueo. La película catalana, la cansina película precursora de Matrix. Realidad virtual, hacer como que existe una nación donde una clase política de supuesta competencia presta una hipotética estabilidad a base de fuegos de artificio y efectos especiales con el ánimo de convertirse en locomotora de esa España tan ordinaria y cruda, tan real. Tan real que desentona en este videojuego de la orgía financiera y el nepotismo como virtud.

En Matrix no se puede insinuar lo que pasa de verdad como hace de vez en cuando el president (que si el Prestige, que si el tres por ciento) porque todo el castillo de naipes, con el loco, el ahorcado y la rueda de la fortuna, se viene abajo. Cuando Maragall mira a la cámara y recuerda, juguetón, dónde estamos, todo cruje, crepita, se caen abatidas las columnas, se desmoronan los bustos, los padres de la patria se ponen verdes y las cuentas más discretas se congelan. Porque una sola insinuación en Matrix, president, es como una aguja que se encuentra con un globo. La Cataluña oficial como globo.

Incorregible Peces Barba
EDITORIAL Libertad Digital 25 Febrero 2005

Pocas maniobras de distracción han cosechado tan poco éxito y se han puesto en evidencia en tan poco tiempo como la orquestada por Zapatero designando a Gregorio Peces Barba como Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo. Hace exactamente un mes pedíamos desde estas páginas el cese inmediato del funcionario por no asistir a la manifestación del 22 de enero y por las descalificaciones hacia la AVT que le siguieron. Entonces dijo que ésta se desarrolló "en un clima de odio y de aplicación de la perversa dialéctica amigo-enemigo" y que no se presentaría en ningún acto “no unitario”.

Curiosa la idea de unidad que tiene el Alto Comisionado. A lo largo del mes de febrero no sólo ha evitado a las víctimas del terrorismo etarra, sino que se ha empeñado en vejarlas en varias ocasiones. Aparte de faltar a los actos de homenaje que se celebraron en memoria de Gregorio Ordóñez o Alberto Jiménez Becerril -ambos del PP-, aseguró que veía normal que se diesen subvenciones a familiares de presos de ETA siempre que, paralelamente, se concediesen también a las víctimas del terrorismo. La vieja táctica de la equidistancia que, en este caso, es todavía más vil e hiriente para con los que han padecido en carne propia el azote criminal del terrorismo. Para Peces Barba los familiares de los verdugos son exactamente igual a los familiares de las víctimas. Nauseabunda apreciación que lo dice todo respecto al personaje que presuntamente vela por los intereses de las víctimas.

Semejante actitud exigía al menos una explicación en sede parlamentaria. Después de esperar casi un mes, el Alto Comisionado se dignó ayer a comparecer ante los diputados y lo hizo en un estilo lamentable. Desganado, chulesco y desafiante, Peces Barba no aceptó ni una de las muy justificadas críticas que se le hicieron desde el Grupo Popular. En respuesta a la diputada Alicia Sánchez Camacho, que puso al Alto Comisionado frente a su propia incompetencia, Peces Barba se negó a contestar las acusaciones calificándolas de mentiras. "Uno de mis problemas fundamentales es que tengo que callarme, autocensurarme", concluyó, dando por cerrado cualquier debate sobre su nefasta gestión. El resto de la comparecencia consistió en una larga divagación a medio camino entre el tedio y la burla a las víctimas que representa. Muy en la línea de insufrible profesor universitario regaló a los diputados un trabalenguas que merece pasar a la historia del parlamentarismo español. Aludiendo a la investigación del terrorismo barbotó que había "necesidad de muscular, si me permiten la expresión, las dimensiones afectivas potenciando las dimensiones racionales vinculadas a la investigación sobre el terrorismo". Peor imposible. Para rematar asegurando que “como verán, en dos meses nos hemos movido bastante”. Bastante mal, se entiende.

La figura de Alto Comisionado, que ha sido ya calificada como superflua por alguna renombrada víctima del terrorismo, es inútil y sólo está causando fragmentación. No sirve absolutamente para nada. Su aportación ha sido nula en los tres meses de vida de la institución y, para colmo, ni siquiera se ha preocupado de guardar las formas asistiendo a los homenajes programados o a las Jornadas Internacionales sobre Víctimas del Terrorismo que esta semana se están celebrando en Colombia. Ya recordó en cierta ocasión que su labor no consistía en eso y quizá esté en lo cierto. Su labor consiste, o ha consistido, en servir de privilegiado eslogan publicitario para Zapatero tras la comparecencia de Pilar Manjón en la Comisión del 11-M. Porque de esas víctimas sí quiere saber, es más, parece que son las únicas que le interesan y a las únicas que, hoy por hoy, representa.

Peces Barba
El Alto Comisionado para pactar con ETA
Isabel Durán Libertad Digital 25 Febrero 2005

El Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo ha dicho que comprende las subvenciones a los familiares de los presos de ETA por razones humanitarias. Añade el alto encomendado de ZP que está “harto de falsedades”. Pues bien, que se deje de zarandajas y lo diga de una vez. Ha sido aupado al cargo por el presidente José Luis Rodríguez Zapatero para pactar con los pistoleros vascos.

Gregorio Peces Barba es el elegido, el “hombre bueno” que, en menos de dos meses, ha sembrado la semilla del mal entre las víctimas para destruirlas, desacreditarlas ante la opinión pública y quedar así el Ejecutivo de ZP Plus libre de ataduras para hacer concesiones al nacionalismo etarra. El que fuera abogado de los terroristas a los que defendía como si de patriotas y héroes gudaris se tratara, humilla hoy a las víctimas con igual dedicación.

En esta nueva etapa socialista que nos dirige nada es casual ni tan siquiera es lo que parece. No fue casual la instalación de Pilar Manjón en la presidencia de la asociación de víctimas del 11-M. Tampoco lo es el posterior designio del puesto de nuevo cuño, que depende directamente del presidente del Gobierno y que actúa como un torpedo contra las victimas de ETA, preservando a las del corredor del Henares.

Peces Barba les explicó a las víctimas que habría que hacer concesiones para conseguir la paz. Después, cargó contra ellas. El nuevo Uriarte o Pérez Esquivel, el que le dijo a Rosón que tenía las manos sucias manchadas de sangre de inocentes, comprende el pago con fondos públicos a los familiares de los asesinos. ¿Cómo va a acudir a la primera manifestación organizada por la AVT en la historia, ni a los homenajes a los asesinados del PP ni a los actos de homenaje II Congreso Internacional de Víctimas del Terrorismo que se va a celebrar en Colombia la próxima semana?.

Más claro agua. Gregorio Peces Barba, criminaliza a las víctimas del Partido Popular arrumbándolas al ostracismo para convertirse en el mensajero acreditado de ZP Plus y decirle a la ETA que la solución pasa por el Socialismo Plus, porque sólo con él está el futuro. Dentro de poco sabremos dónde, cuando y cómo se ha reunido con los asesinos.

Por ahora sigue milimétricamente los pasos de Carod Rovira. Por eso se produjo el pleno de Zapatero e Ibarretxe en el Congreso de los Diputados, que significó la celebración conjunta y solemne del entierro del Estatuto de Guernica en el Parlamento ante los ojos de todos y también ante los terroristas, que son quienes lo exigían. Y, por eso, el presunto presidente de todos los españoles preparó en reuniones secretas la escenificación del posterior funeral dirigido a la banda terrorista con Imaz y Carod.

El canje que se avecina pasa por los mismos trazos y compromisos que con Esquerra Republicana, socia de ZP en Madrid y Cataluña: primero, gobernar en Vitoria con los secesionistas tras las autonómicas a cambio de integrar al brazo civil de ETA, subvencionarlo y drenarlo de nuevo de dinero. Y después, demoler la Constitución bajo la batuta de uno de sus “ padres”, el Alto Comisionado para Pactar con la ETA, previo el asalto ya iniciado al Estado de Derecho en todas sus vertientes, judicial, política y económica.

EL GOBIERNO CONFUNDE A LAS VÍCTIMAS
Editorial ABC 25 Febrero 2005

LAS víctimas del terrorismo están viviendo una crisis de confianza en el Gobierno y ya es urgente que el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, se tome en serio este problema. Un gobierno democrático, que está en lucha con el terrorismo etarra y el terrorismo islamista, no debe generar continuamente conflictos con las víctimas. Se da, además, la circunstancia agravante de que hay un cúmulo de errores, gestos inoportunos y declaraciones impertinentes que sitúan la responsabilidad del Gobierno en tránsito desde la culpa al dolo. La manipulación política de los sentimientos que generó la por otro lado impecable declaración parlamentaria de Pilar Manjón y la torpísima designación de Peces-Barba como Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo -quien ayer, en el Congreso, ratificó su inadecuación para el cargo- dieron la orden de salida a una política de desprestigio de las víctimas de ETA, muy sutil pero explícita, con el objetivo de alinearlas con el PP y con posiciones extremistas. En definitiva, para aminorar la fuerza de un colectivo que se ha erigido en conciencia crítica del Estado y de la sociedad. Con lavarse las manos y hacer llamamientos a la unidad no se evitan las responsabilidades, porque, al mismo tiempo que las víctimas de ETA empezaron a temer que su ciclo está declinando, alguien pensó que había llegado el momento de negociar con el nacionalismo vasco y de despejar el terreno por si llegara el momento de hacerlo con ETA. Probablemente, debió de pensarlo el mismo que vio en las víctimas de ETA un obstáculo para esa estrategia, pero removible si se las despojaba de la autoridad moral que, por fin, después de casi mil muertos, les habían reconocido la sociedad y la clase política. El mayor error fue creer que a tal estrategia le vendría bien la táctica de enfrentar a unas víctimas con otras.

El resultado salta a la vista, y basta confrontar el II Congreso Internacional de Víctimas del Terrorismo, celebrado en Bogotá, con, por ejemplo, la comparecencia parlamentaria que ayer protagonizó Peces-Barba. La capital de Colombia recibió el testigo de Madrid, donde el pasado año, en enero, cuando la unidad en torno a las víctimas no era un deseo sino una realidad, se celebró el primer Congreso, inaugurado por el Príncipe de Asturias y al que asistieron el ex presidente Aznar y otros miembros del Gobierno del PP, así como destacados dirigentes del PSOE. Pese a que en Bogotá han estado víctimas de ETA y del 11-M, el Gobierno socialista se declaró en ausencia, al igual que Peces-Barba. Sólo asistió una directora general del Alto Comisionado. El discurso inaugural fue pronunciado por Aznar, a quien le escucharon víctimas españolas, pero también del atentado de Omagh, en Irlanda del Norte, de la Escuela de Beslán, en Osetia, o del Hotel Marriott, en Yakarta.

Los compromisos se demuestran con hechos, y los hechos del Gobierno socialista mueven justamente a las víctimas a la confusión y la preocupación. El exceso verbal en torno a una posible negociación con ETA, la hostilidad hacia la asociación mayoritaria de víctimas y el saldo negro de la gestión del Alto Comisionado hacen necesario que el Ejecutivo se replantee la situación. Durante los últimos años, PP y PSOE construyeron una estructura legal e institucional para amparar a las víctimas, no sólo con buenos sentimientos y reparaciones materiales, sino también con un determinado sentido de la justicia y de la política antiterrorista, que es el que respalda la inmensa mayoría de los ciudadanos. Que a pocos meses de tomar posesión el Alto Comisionado no cuente con la confianza de la mayoría de las víctimas ni del principal partido de la oposición da la medida del grave error que está cometiendo el Gobierno.

La lepra de España
Agapito Maestre Libertad Digital 25 Febrero 2005

Creer que todo se resuelve por ganar unas elecciones sigue siendo la lepra política de España. Fue la enfermedad política más grave de nuestros siglos XIX y el XX. Y sospecho que aún lo es del siglo XXI, pues siempre hay alguien que pega un respingo, cuando se habla de crisis de legitimidad de este Gobierno. Nunca falta quien te diga: “de eso nada, pues ganó las elecciones”. Pobrecillos, no saben nada de legitimidad democrática y menos de la triste historia de España. También la mayoría de los periodistas progres de España creían que se resolverían sus penas porque habían ganado las elecciones los suyos. Se equivocaron. Sólo falta ver su reacción ante el problema de “todo el poder para Polanco” para saber de lo que hablo. El socialismo “centrista” y totalitario está de los nervios.

El periodista progre y trincón, dispuesto a darle al poderoso siempre la razón, lleva unas semanas inquieto. Sus empresas corren peligro con la política de concentración de medios del Gobierno. No sabe qué decir cuando le preguntan por su empresa ante el monopolio de Polanco. El periodista progre y de piñón fijo, dispuesto a no pensar nada más que con los clichés del hombre-masa, empieza a decir que no era tan malo Aznar, incluso ha comenzado a rebajar la defensa de su estulto antiamericanismo. El periodista progre y tirado, dispuesto a vender sus farfulleos por un poco de comida, está asustado. Sólo aspira ya a trabajar para la causa de Polanco. Todos quieren trabajar para Polanco. Todos quieren imitar a los viejos políticos del PSOE y del PP que terminaron trabajando para Polanco.

Pero hay un pequeño problema para alcanzar esa cómoda situación, que ahora las empresas donde trabajan quieren que peroren contra el monopolio de Polanco y contra el Gobierno, porque puede terminárseles muy pronto sus coyunturales puestos de trabajo. Hasta cierto punto, la situación es divertida para quienes hemos sabido distinguir entre empresa económica por un lado, y proceso de formación de opinión pública por otro, porque hemos mantenido criterios políticos, a veces, al margen de los intereses empresariales. Sin embargo, el problema tiene que ser dramático para ese hombre-masa dispuesto a decir lo que en cada caso le dicta el directivo de turno, o peor, la terminal política de turno.

La cosa empieza a ser, entre algunos periodistas y también políticos, patética. Un abismo media entre lo que dicen algunos periodistas en antena y lo que te cuentan en la cafetería. “Hazte cargo”, dicen algunos encogiéndose de hombros, “de mi situación.” Tampoco los políticos se escapan del problema. Y también un abismo media entre lo dicho por un político en privado y lo expresado en público. Este abismo se hace evidente, cuando oyes las opiniones melifluas y cobardes de los periodistas y de los políticos a propósito de la movida del Gobierno para darle a Polanco todo lo que pida en agradecimiento a los servicios prestados a favor del PSOE. Miro hacia algunos políticos del PP y, además de asco, siento pena, pues ni siquiera se atreven a pronunciar el nombre del jefe de la empresa Prisa. Lo de Martín Villa, por ejemplo, no tiene palabra. Los periodistas, especialmente los de Antena 3 y Telecinco acostumbrados a utilizar la cimitarra contra Aznar, son patéticos ante el jefe Polanco. Parece que no se habían enterado de que sus peroratas eran como las del Grupo Prisa, pero ahora no saben qué decir, cómo diferenciarse, respecto de quienes van a llevarse todo el negocio de la comunicación.

La cosa es tan plomiza y oscura que tiendo a pensar que el problema de España a la hora del proceso de formación de la opinión pública política es, hoy en el inicio del siglo XXI, una dolencia parecida a la que padecían nuestros abuelos en el inicio del siglo XX. Los sufridos ciudadanos tenemos que soportar los males que nos infligen quienes son incapaces de comprometerse con la verdad y de decir lo mismo en privado que en público. Así las cosas, creo que es valido para hoy lo que dijo, a final de la primera década del siglo veinte, el hijo más famoso de la estanquera de San Bernardo, filósofo español y periodistas de altos vuelos: España entera es una aldea carcomida de lepra política, habitada por espectros de cuerpos cuyas almas están ausentes y sobre cuya vida cadavérica deja caer cualquiera regocijadas teorías de un maquiavelismo doméstico o escolar.

¡Y es que, ay, la lepra no se cura ganando elecciones!

El Carmel y el 3%
Editorial El País 25 Febrero 2005

El Parlamento catalán solemnizó ayer la extendida sospecha sobre una corrupción generalizada en la adjudicación de obras públicas de Cataluña. Durante el pleno sobre el desastre del Carmel, el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, imputó a los anteriores gobiernos de CiU el cobro de comisiones ilegales del 3%.

Ésta es una acusación muy grave que no se puede lanzar sin pruebas y que obliga a quien la formula a dirigirse a los tribunales. La respuesta del líder convergente, Artur Mas, derivó hacia el territorio del chantaje político: o retiraba la imputación o daba por terminado el consenso alrededor del nuevo Estatuto.

El presidente catalán culminó la cadena de despropósitos retirando la acusación, con el argumento de que la reforma estatutaria es lo más importante. Después de la frivolidad de acusar sin pruebas, la de aceptar un mercadeo público entre una reforma legal y una cuestión de moralidad pública.

Esta salida de Maragall ha neutralizado los efectos positivos de la comparecencia del consejero de Obras Públicas, Joaquim Nadal, y de la batería de medidas que ofreció para atajar la crisis del Carmel.

De su relato se deduce una verosímil responsabilidad compartida y sucesiva entre el Gobierno de CiU, que inició la obra con un "clamoroso vacío de documentación", y el tripartito, que la continuó dando por buena esa mala herencia y sin apenas cambiar métodos ni responsables.

El hundimiento del túnel tuvo, según su versión, varias concausas: el mal método constructivo, las continuas variaciones de la obra sin las preceptivas aprobaciones y la falta de refuerzos en el túnel. Pero no documentó su tesis de que la restricción financiera primase sobre la seguridad ni lanzó un verdadero mea culpa por la opacidad informativa.

Nadal dio a conocer su aceptación de dos dimisiones de sendos altos cargos, la rescisión de los contratos de las cinco empresas implicadas en la obra, la presentación de demandas judiciales contra ellas, una reforma del sistema de concursos y de adjudicaciòn y una reestructuración de la empresa pública Gisa.

No está mal. Pero no anula la apertura de una comisión de investigación que actúe con profesionalidad e independencia. Esto es, no debería ser una mera prolongación de la representación parlamentaria, porque se convertiría en un pim-pam-pum entre los dos grupos mayoritarios.

Esta comisión tiene ahora una tarea adicional ineludible: investigar si efectivamente en Cataluña se ha venido cobrando a los adjudicatarios de obras públicas una comisión del 3%.

España-EEUU
El amigo americano
José Vilas Nogueira Libertad Digital 25 Febrero 2005

Mi anterior artículo abundaba en consideraciones olfativas y preocupaciones higiénicas: hedores, materias escatológicas, lavatorios y otras abluciones, perfumes y otros aromas. Por cierto, el tema del water-closet habría ganado algo de brillo estético con una referencia a Francis Bacon, pues la representación del artilugio es frecuente en su obra y se constituye en elemento esencial en uno de sus más celebrados trípticos. Venía a decir yo en ese artículo que Zapatero anda horro de higiene moral y política y pretende disimular tal escasez con demagógicos perfumes. La cosa, sin duda, se habrá acentuado en la última semana, que han debido clausurar los grifos de La Moncloa, no vaya a borrársele al shoemaker, siquiera por inadvertencia, la huella y el aroma de la mano del "amigo americano". Pues, para berrinche y reconcomio de la crispadora derecha, George W. Bush, el Presidente de los Estados Unidos, le estrechó la mano por siete segundos. Siete segundos de gloria. Todo un título de película para cualquier cineasta del régimen, con financiación asegurada por el Ministerio de Cultura. Y es que, como explicó Moratinos en el Senado, tenemos una relación privilegiada con los USA.

Todo esto podría remitirse al anecdotario del debate político, que en democracia abunda en acometidas y fintas irónicas, bien que pueriles cuando malogrados. Mejor habérselas con el insensato Moratinos que con el rufianesco Pepiño Blanco. La patética persecución de una entrevista con Bush merecería indulgencia, incluso algo de simpatía, si respondiese a un ánimo de hacer olvidar pasadas torpezas y deslealtades. Pero no es así. En su defensa del "sí" en el reciente referéndum sobre el tratado constitucional, Josep Borrell adujo como una de las razones que lo aconsejaban el europeísmo como antiamericanismo. Cito este argumento por referencia ajena; podría, por tanto, ser sesgado o ignorar razones de contexto que lo harían menos hiriente, incluso aceptable. También, podría tratarse de una opinión personal, que sería injusto referir a la dirección del PSOE y, por tanto, al Gobierno. Pero, lamentablemente estas piadosas reservas están fuera de lugar. Mostraré por qué.

En Galicia, donde vivo, la organización regional del PSOE ha constituido la "Fundación Iniciativas 21". Aparentemente es un thinktank, de carácter galleguista y socialdemócrata. En realidad es una agencia de propaganda del partido. Su Director y principales responsables forman parte del entorno inmediato del Secretario General del PSOE gallego y, de creerlos, son caracterizados asesores no sólo de éste, sino del propio Presidente del Gobierno. En suma, son intelectuales orgánicos y asesores áulicos. Digo esto a efectos de acreditar la representatividad de sus opiniones. Pues bien, en ocasión del reciente referéndum antes citado, esta Fundación publicó un folleto, hermosamente editado, con el título de Sí a Europa: 21 motivos para votar sí á (esto es, a la; el folleto está en gallego) Constitución europea. Veintiún motivos en correspondencia con las "Iniciativas 21", que dan nombre a la Fundación. Empecé por leer el último, pues era de presumir que sería conclusión y resumen de los anteriores. No sé si lo es, pero su lectura me bastó. Se lo traduzco a ustedes, en lo que afecta a la cuestión que me ocupa: "Votar NO a la Constitución Europea (...) facilita el retroceso al menguado horizonte del tratado (en minúsculas, en el original) de Niza, allí donde precisamente triunfó el nacionalismo cerrado de los Estados, el atlantismo y la supeditación a los intereses de los USA (...)". Lo mismito que Borrell.

Llama poderosamente la atención la manipulación socialista al presentar el Tratado constitucional europeo como una estrategia contra los Estados Unidos de América. Porque esta sedicente Constitución puede ser buena, mala o regular, puede ser demasiado liberal o demasiado socialista, puede ignorar los "pueblos" u ofrecerles oportunidades, pero no se ve que necesariamente se oponga a una perspectiva atlantista. Aunque los socialistas pretendan ocultarlo, uno de sus propagandistas es el actual Presidente de la Comisión, el señor Durâo Barroso, que en su anterior responsabilidad de Primer Ministro de Portugal, fue el anfitrión del encuentro de las Azores, entre Bush, Blair y Aznar, y no hay ningún motivo para sospechar que, al menos en este aspecto, haya cambiado sus convicciones. Precisamente, la gira europea de Bush, que fue ocasión para el apretón de manos con Zapatero, ha mostrado que las divergencias de los Estados Unidos con Francia o Alemania persisten en parte y en parte se han reducido, según qué cuestiones y qué países, pero no obstan a la persistencia del vínculo atlantista. Con Francia o Alemania pero no, desgraciadamente, con España. Es por aquí por donde el odio socialista a Aznar se conecta con la política interior socialista, con su tibieza o complacencia con la destrucción de España. La pretendida rebelión contra los Estados Unidos se ha traducido en la absoluta irrelevancia internacional de España, incluso en el contexto de la Unión Europea.

Gustan nuestros izquierdistas de presentar al Presidente Bush como tonto de solemnidad. Dado que esta apreciación parece proporcionarles gran placer, no merece la pena intentar redimirlos de su estulticia. La obstinación en el desprecio hacia el actual Gobierno español por parte de la Administración americana no responde a una persistencia en el berrinche causado por las pasadas actuaciones de Zapatero, que resulta inexplicable para los analistas que se acogen a esta interpretación. No; responde a la certera convicción de que los socialistas españoles no son de fiar, como he ilustrado con los anteriores ejemplos de Borrell y de "Iniciativas 21". Por eso, como apuntó César Vidal, el "¿que tal, amigo?", que ilustró el saludo de Bush a Zapatero recoge probablemente el sarcasmo bíblico con que Jesús saluda al traidor Judas.

Si estas relaciones son privilegiadas, como dice Moratinos, cómo serán las ordinarias.
José Vilas Nogueira es catedrático de Ciencia Política en la Universidad de Santiago de Compostela

Post referéndum
Dos en uno
Cristina Losada Libertad Digital 25 Febrero 2005

No tengo yo la facultad de leer las mentes ajenas de que dispone Moratinos, que conocía el íntimo pensamiento de los abstencionistas del otro día, y por esa carencia, entre otras, no llegaré nunca tan alto como el jovial diplomático. Sin embargo, puedo leer los resultados de las dieciocho consultas electorales de carácter general que ha habido en España desde 1976 y puedo, tras esa lectura, formular la hipótesis de que al famoso efecto ZP hay que agregarle el efecto 11-M para explicar la crecida de la abstención y otros fenómenos que se desplazan, no tan visibles, por el éter político.

No hace falta que me convenzan de que la abstención no es tan mala como la pintan. Es rasgo normal y hasta indicio de normalidad en las democracias. Salvo en períodos excepcionales, suele ser en las dictaduras que utilizan el sufragio como máscara y botafumeiro, donde más vota la gente, y lo hace por miedo a que su abstención se interprete como una falta de apoyo al régimen. Y quienes más causa hacen de la participación exhaustiva de los ciudadanos en la vida política suelen tener la pretensión de que la esfera política domine y engulla todas las demás, empezando por la libertad del individuo, es decir, la libertad.

¿Acaso nos hemos vuelto una democracia tan consolidada que más gente pasa de votar, o son otros los factores que ahora inhiben a los votantes? Pues resulta que el comportamiento electoral en España no nos situaba, hasta el 30-J y el 20-F, en ese promedio europeo de pasotismo que citaban los colegas de Moratinos. Aquí se ha votado, y mucho, seguramente por el espectro de la dictadura. Si vamos a lo europeo, en ninguna de las cuatro elecciones europeas anteriores a la última se registró tal apatía. Si a los referendos, en ninguno de los tres precedentes hubo tal ataque de pereza dominical. Curiosidad: sólo en el de la OTAN se contaron más votos en blanco que ahora.

Hay elementos peculiares a este referéndum, hecho sin debate, sin tiempo, y con una publicidad que tomaba por tontos a los votantes. Pero hay una nota común al 30-J y el 20-F: ambas elecciones tuvieron lugar tras el 11-M. Que fue un atentado terrorista preelectoral, dirigido a condicionar a los votantes. Que fue manipulado, sea cual sea la versión que uno haya interiorizado. Y que cerró, con un paroxismo de terror y horror, dos años de intensa politización, agitación y propaganda.

Así que puede razonarse que tras tanta zarabanda y trapatiesta y tanta polarización, se ha generado inhibición. Una retirada de la esfera política, para regresar cada uno a la suya. Un clima de rechazo hacia la política en quienes no forman parte de la minoría politizada. Y eso, cuando hasta los politizados de la izquierda, motores del auto de fe contra la derecha, digieren la victoria con una buena siesta. Es posible, en fin, que las aguas turbias del 11-M hayan desembocado en un nuevo y discreto desencanto. Y es posible que al efecto ZP, que asegura que nos librará de cualquier problema, se haya sumado el efecto 11-M para crear una “escalada de indiferencia”, la que en otros tiempos, y otros lugares, permitió la consolidación de regímenes liberticidas.

Marín expulsa al independentista Tardá de la tribuna por hablar en catalán
E. L. P La Razón 25 Febrero 2005

Madrid- Otra vez el uso del catalán en la Cámara Baja... Subió ayer a la tribuna de oradores Joan Tardá para fijar la posición de su grupo sobre el proyecto de ley que subirá las pensiones de los «niños de la guerra». Sus primeras palabras, en catalán. Esta vez al presidente de la Cámara Baja, Manuel Marín, le pareció que aquello se hacía interminable y que el portavoz de ERC no tenía intención de hacer la traducción inmediata. Sin más, le llamó al orden. Al instante, Tardá tradujo sus palabras y explicó que pensaba hacerlo antes de que Marín le retirase la palabra. Después pronunció el resto de su discurso en castellano y, al final del mismo, comentó el incidente que minutos antes le había enfrentado a Marín, unas explicaciones que sacaron de quicio al presidente del Congreso de los Diputados que volvió a interrumpirle para ordenarle, visiblemente enfadado, que abandonase la tribuna «inmediatamente». Tardá obedeció sin más.

García-Velasco dice que la SECC «profundizará» en el plurilingüismo de su programación
Redacción La Razón 25 Febrero 2005

Madrid- El presidente de la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC), José García-Velasco, se comprometió ayer a «profundizar» en la pluriculturalidad y el plurilingüismo dentro de las actividades programadas por esta institución, si bien destacó que la programación de la SECC para 2005, centrada este año en el Año Quijote, cuenta con numerosas exposiciones y conferencias que se presentarán en casi todas las comunidades autónomas. De hecho, muchas de ellas se inaugurarán fuera de Madrid y Barcelona.

En su comparecencia a petición del Grupo Parlamentario Popular en la Comisión de Cultura del Senado, García-Velasco pormenorizó el programa de actividades previstas para 2005 por la institución que preside y, en respuesta al senador de la Entesa Catalana, Miquel Bofill, quien se interesó por conocer las actividades centradas en difundir la cultura y lenguas catalana, vasca y gallega, dijo que la SECC «profundizará en este campo» y se comprometió a «tener en cuenta» la cultura de todas las zonas de España.

García-Velasco señaló que es cierto que «lo plurilingüístico» queda reflejado en 2005 en «menor medida», si bien existen celebraciones como la exposición sobre el gallego Juan Valera o la dedicada a Julio Caro Baroja, «gran conocedor de la cultura en euskera», dijo, y subrayó la «clara voluntad» de la SECC por llevar a Barcelona y Valencia en 2007 la muestra comisariada por Carmen Iglesias: «El mundo que vivió Cervantes».

España se olvida del español
Enrique Serbeto, Corresponsal ABC 25 Febrero 2005

BRUSELAS. Un cambio en la reglamentación de trabajo en la sala de prensa de la Comisión Europea ha puesto al Gobierno español frente a una situación comprometida. En aras de la simplificación, la Comisión ha decidido reducir el número de lenguas a las que se traducen las ruedas de prensa de los comisarios, lo que ha relegado en este caso al español a una especie de lengua de segunda categoría.

La embajada española ha protestado e incluso a algunos funcionarios europeos les ha faltado tiempo para recordar -en privado, eso sí- que España ha contribuido de forma destacada a la babelización de las instituciones comunitarias con su exigencia de que además del castellano, otras tres lenguas tengan el carácter de oficiales.

El presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, confesó ayer a un grupo de periodistas italianos y españoles que le habían «sorprendido» las críticas a unas medidas que no pretendían otra cosa más que agilizar el funcionamiento de la sala de prensa. Al fin y al cabo, el portugués es una de las perjudicadas, «es más hablada en el mundo que el italiano» y, sin embargo, también ha sido suprimida de la lista de traducciones en las ruedas de prensa ordinarias.

Las «fundadoras»
Hay que decir que de todos modos el portugués nunca había figurado entre las seis lenguas que se conocen como «fundadoras» que eran de uso común hasta ahora y que incluyen el francés, inglés, alemán, italiano, español y holandés. Desde el mes de noviembre, la Comisión, con el apoyo del español Joaquín Almunia, decidió que las ruedas de prensa de los comisarios sólo se traducirían al inglés, francés y alemán, además de a la lengua nativa del comisario. La embajada de Italia fue la primera en protestar, y el miércoles el embajador español, Carlos Bastarreche, envió una carta en la que aseguraba que esas prácticas «no son aceptables para mi país», dado que «la defensa del español es una de las prioridades de mi gobierno». Actualmente en la Unión Europea hay 20 lenguas oficiales, pero serán 22 cuando dentro de dos años ingresen en ella dos nuevos países: Bulgaria y Rumania.

España solicita que también se consideren lenguas oficiales el catalán, el valenciano, el gallego y el vasco y por otro lado tiene que hacer grandes esfuerzos para mantener a flote el español, que es la quinta lengua en numero de hablantes en Europa y la única que está resistiendo el empuje del inglés en el mundo.

Tendencia a la simplificación
No hay que dar muchas vueltas para darse cuenta de que, aunque se trate de dos cuestiones diferentes, a mayor número de lenguas, mayor tendencia a la simplificación. Ya había muchas lenguas en la Unión Europea como para pensar que añadir tres o cuatro más a la colección no tendría consecuencias.

ESTE LUNES EXIGIRÁN A ZAPATERO QUE LE CESE
La AVT dice que Peces Barba "ha estado más cerca de defender a los terroristas que a las víctimas"
El presidente del Gobierno recibirá el próximo lunes, 28 de febrero, a la junta directiva de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), que le pedirá el cese inmediato de Gregorio Peces Barba como Alto Comisionado de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo. Según el presidente de la asociación, Francisco José Alcaraz, esta petición no debería producirse porque Peces Barba, "por coherencia", tendría que dimitir. Este jueves, Peces Barba excusó su ausencia en la manifestación de la AVT porque tenía el "expreso rechazo" de la asociación de víctimas del 11-M que preside Pilar Manjón.
Europa Press Libertad Digital 25 Febrero 2005

La reunión fue solicitada por la AVT hace una semana y no está incluida en la agenda del presidente del Gobierno. Según informa la agencia Europa Press, en la petición del encuentro, que tendrá lugar a las 12 de la mañana, la Asociación de Víctimas del Terrorismo ya indicó a Rodríguez Zapatero el objeto de la misma, el cese inmediato de Peces-Barba alegando los numerosos errores que ha cometido desde su nombramiento hace dos meses y solicitando que el nuevo Alto Comisionado sea una figura "de consenso".

Según indicó Alcaraz, este cese no debería ni llegar a producirse porque lo que debería hacer "por coherencia" el rector de la Universidad Carlos III es dimitir. La AVT pedirá también a Zapatero que nombre a un Alto Comisionado con dedicación entera a su labor y que no la combine con otras, como hace Peces Barba con su tarea universitaria. En opinión de Alcaraz, Zapatero tiene en las filas de su Gobierno a personas cuya trayectoria se ha significado por la lucha contra el terrorismo y el apoyo a las víctimas, al contrario de Peces-Barba, que según el presidente de la AVT "ha estado más cerca de defender a los terroristas que de apoyar a las víctimas".

La relación personal de Peces Barba con el presidente del Gobierno se remonta a más de 25 años, cuando José Luis Rodríguez Zapatero era estudiante de Derecho. A Peces Barba recurrió Zapatero para incluirlo en el grupo de expertos que le asesoró antes de las elecciones generales celebradas el 14 de marzo de 2004 y que le llevaron al Palacio de La Moncloa y cuando el jefe del Ejecutivo decidió crear la figura del Alto Comisionado para coordinar las ayudas de las diferentes administraciones a las víctimas no dudó en llamar al que había sido su profesor.

Sin embargo, Alcaraz aseguró desde Bogotá, donde se encuentra asistiendo al congreso internacional de víctimas del terrorismo, que la AVT ni siquiera se plantea que Zapatero no acceda a su exigencia porque, de ser así, desatendería al 85 por ciento de las personas que integran este colectivo en España. Ayer mismo, Peces-Barba compareció ante la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados dando explicaciones sobre su actuación desde que fue nombrado Alto Comisionado y concluyendo que no había motivos para presentar su dimisión. Con esta postura coincidieron todos los grupos parlamentarios a excepción del PP.

Recortes de Prensa   Página Inicial