AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 16 Marzo 2005
Las vanidades socialistas
Agapito Maestre Libertad Digital 16 Marzo 2005

¿QUÉ ES UNA COMUNIDAD NACIONAL
BENIGNO PENDÁS ABC  16 Marzo 2005

Desmentidos de ida y vuelta
Lorenzo Contreras Estrella Digital 16 Marzo 2005

¿GARANTÍAS LEGALES
DANIEL PORTERO ABC 16 Marzo 2005

UN MENSAJE PERVERSO
Editorial ABC  16 Marzo 2005

Rabietas electorales
TONIA ETXARRI El Correo 16 Marzo 2005

Tolerancia y racionalidad
Editorial El Correo 16 Marzo 2005

Irracionalidad e incompetencia
Nota del Editor 16 Marzo 2005

Instrucciones para crear un problema
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz 16 Marzo 2005

Derecha y derechos
Federico Jiménez Losantos El Mundo  16 Marzo 2005

Menguante libertad y prosperidad económica
EDITORIAL Libertad Digital 16 Marzo 2005

Un pacto de legislatura con un alto precio para Zapatero
Editorial El Mundo 16 Marzo 2005

La historia según el PSOE
Ignacio Villa Libertad Digital 16 Marzo 2005

La historia según el PSOE
Ignacio Villa Libertad Digital 16 Marzo 2005

Alta Comisionada para las víctimas
Isabel Durán Libertad Digital 16 Marzo 2005

Derechas y derechos
Fernando Díaz Villanueva Libertad Digital 16 Marzo 2005

Cómo ganó el PSOE
Jorge Vilches Libertad Digital 16 Marzo 2005

Lenguas y armas
Cartas al Director El Correo 16 Marzo 2005

Elecciones vascas
Cartas al Director ABC  16 Marzo 2005

La Generalitat discrimina
Cartas al Director ABC  16 Marzo 2005

Marín se plantea rectificar su prohibición del uso del catalán y el PP amenaza con el TC
Esther L. Palomera La Razón 16 Marzo 2005

El uso de las lenguas hace peligrar la reforma del Reglamento del Congreso
P. DE LAS HERAS/COLPISA. MADRID El Correo  16 Marzo 2005

La presión del PSOE sobre Marín por las lenguas amenaza la reforma del Congreso
ÁNGEL COLLADO ABC 16 Marzo 2005

La Comisión Europea usará todas las lenguas oficiales de la UE
EP BRUSELAS ABC 16 Marzo 2005

Suecia margina el idioma español pese a su pujanza
CARMEN VILLAR MIR ABC 16 Marzo 2005

La Coruña en gallego es ´A Cruña´
Federico Maciñeira Teijeiro La Opinión 16 Marzo 2005

Lengua Asturiana, bable/asturiano y gallego-asturiano
16 Marzo 2005
 

Discurso de Zapatero
Las vanidades socialistas
Agapito Maestre Libertad Digital 16 Marzo 2005

Me quede dormido viendo el telediario del fulano descamisado. Transcribo la pesadilla. Si yo fuera Tom Wolfe, escribiría la hoguera de las vanidades socialistas. Si yo fuera Tom Wolfe, escribiría que Zapatero y sus gentes sólo son vanidosos. Si yo fuera Tom Wolfe, escribiría cómo los simpáticos socialistas, con su risueño jefe a la cabeza, nos siguen dando todos los días la oportunidad de ser mejores ciudadanos. ¡Qué buenos son los socialistas! Rozan la perfección. Hombres preparados en todos los terrenos intelectuales y morales. Su bondad sólo es comparable con su inteligencia. El socialismo español es un ejemplo de buen hacer. Sus gestas son cantadas por los grandes novelistas y poetas de España. Los historiadores, los suyos, ya han dejado fijado para la posteridad su limpia manera de ganar elecciones. En fin, porque Zapatero, la quintaesencia del socialismo, es un ciudadano de talante pacífico, los españoles deberíamos mirarnos en él como espejo de virtud ciudadana.

Me despierto y veo en la televisión al hombre que gesticula sin ton ni son. Horrible pesadilla. Está cumpliéndose lo que dije, hace un año más o menos, si todo va bien durante esta legislatura, escribí, pronto tendremos elecciones anticipadas. Pero, si todo va mal, rematadamente mal, tendremos que aguantar cuatro años. Ya ha pasado un año y la situación corrobora el diagnóstico. Lo siento. Todo es empeorable, pero esperemos que los terroristas que mataron a 192 personas no lo celebren con otra matanza. Sin embargo, sospecho que el próximo año seguirán celebrando lo bien que lo hacen los socialistas. La propaganda es todo en los regímenes socialistas.

El próximo año Maragall seguirá diciendo que Zapatero es obra sí mismo y de su familia. El próximo año nos seguirá desgobernando el mismo personal. Por supuesto, el próximo año, cuando llegue el día 14 de marzo, los principales dirigentes de la empresa socialista se juntaran para hacer bromas y darnos ánimos a los sufridos españolitos para que nos acostumbremos a sus naderías. Bravo. No recordarán su lucha a muerte hasta conseguir el poder. Tampoco lo han hecho este año. No citarán la ocupación violenta del espacio público durante los tres últimos años del mandato de Aznar. Tampoco en la celebración de este año lo han recordado. No dirán nada del atentado del 11-M. Tampoco han dicho nada de esto en la celebración de este año.

El PSOE seguirá celebrando sus victorias pero con cierta tristeza, pues que siempre tiene algo que ocultar. No todo, pues, fue limpio. Aunque una actriz dirigió la ceremonia de celebración con inteligencia, sutileza y gracia, es un decir, para ocultar la patina de polvo que cubre la empresa socialista, no fue posible ocultarlo. El cantante Víctor Manuel, todos los abajo firmantes a favor del asesino Castro, los sabios de la televisión y, en fin, toda la flor y nata del socialismo en el poder estaban en la Casa de América encantados de haberse conocido. Alegres y felices los buenos socialistas cantaban sin cesar las glorias del jefe. La actriz “brillante” dejó de hacer gracias y le dio la palabra al líder, como si quisiera despeñarlo por su apellido. Entonces llegó la apoteosis, Zapatero fue y dijo: Paz, ciudadanía y talante. Según el presidente del Gobierno, son las palabras que sintetizan la labor socialista al frente del ejecutivo.

Difícilmente hallaremos en esas palabras poco más que propaganda, palabrería y cierre de filas de los empleados de la empresa para mantener sus puestos de trabajo con esfuerzos mínimos. Pero, por fortuna para ellos y desgracia de la Nación, la cosa funciona. Las instituciones educativas y culturales están controladas. La pedagogía política no es necesaria, porque la sociedad come en las manos del poder. Más aún, la sociedad civil es inexistente. Los figuras (sic) del Gobierno de España están contentos. Triunfan. El régimen propagandístico cristaliza y la sociedad traga. No les importa hacerlo mal. No tienen sufrimientos. No tienen vergüenza de nada. Lo importante es consolidarse en el poder. Las encuestas les dan la razón: Cuanto peor lo hagan, no lo duden, más durará la legislatura.

¿QUÉ ES UNA COMUNIDAD NACIONAL?
Por BENIGNO PENDÁS, Profesor de Historia de las Ideas Políticas ABC  16 Marzo 2005

ARRECIA la polémica. Rubio Llorente vuelve sobre el asunto que más inquieta. Si era, como asegura, una simple reflexión teórica, conviene consultar con los mejores en la historia de las ideas: alguna luz nos darán, aunque los conceptos políticos no viven en un laboratorio aséptico y se burlan del análisis doctrinal. No son tiempos propicios para la razón pura: pensamiento débil, imperio de lo efímero, deconstrucción absurda, derecho dúctil y otras naderías disfrazadas de ingenio o erudición. Aun así, vamos a intentarlo.

¿Qué es una comunidad nacional? No lo sé. Así de claro. La pregunta evoca a Renan. Para esbozar una respuesta, tenemos que suponer que es menos que una nación, pero debe ser muy poco menos. Si es una nación: ¿por qué no llamarla por su nombre? Si no lo es: ¿por qué se equipara a ella? Tiene que ser, por otra parte, más que una nacionalidad (en el sentido del artículo 2º de la Constitución) porque, si no fuera así, ¿para qué cambiarlo todo para que nada cambie? Lo entendamos o no, he aquí el centro y eje de las reformas estatutarias en curso (me refiero, claro, a las no estrictamente secesionistas), llámense «plan López» o «modelo Maragall». En el índice de conceptos de las monografías al uso no figuran entradas que remitan a esa expresión, aunque alguien bien informado ha rescatado un texto del Fuero de los Españoles de 1945. Debe ser cosa buena cuando le atribuyen virtudes taumatúrgicas sobre nuestra maltrecha convivencia, al menos de cara a los veinticinco años que siempre nos dan de margen. En rigor, comunidad nacional es una forma vergonzante de decir nación. Con un matiz significativo: comunidad no es sociedad, sino que invoca rasgos de armonía y comunión moral ajenos a la tradición liberal y democrática. Le gustaría más a MacIntyre que a Rawls, lo cual no es bueno ni malo pero debería ser ilustrativo para un progresista. Es exagerado afirmar que tiene vocación totalitaria, pero no aporta nada a la teoría de los ciudadanos libres e iguales. Alude vagamente a la reserva étnica y organicista. Ni siquiera necesita anclaje territorial -aclara su inspirador- porque actúa en el plano etéreo de la ficción cultural. Digo esto de acuerdo con Anderson («comunidad imaginaria») y con Hobsbawn («tradición inventada»), referencias que no proceden, como es notorio, del pensamiento conservador. Apela más a la fantasía que a la razón. Suena a Derecho germánico y no romano. A la «Sippe» y no a Ticio. ¿Cómo se participa en esa comunidad? Sentimientos telúricos, folklore, emociones compartidas, danzas y excursiones, selecciones deportivas, lenguas ancestrales y tradiciones no contaminadas. Nacionalismo étnico, en fin, y no patriotismo cívico.

No suena bien la música del concepto. En una sociedad moderna se reconoce el derecho fundamental a no ser molestado. En una comunidad (sea nacional o de vecinos) no hay otro remedio que mantener un grado activo de participación. Un proyecto nacional «unido en lo fundamental de nuestro destino». No lo dice Ibarretxe. Es una cita literal del documento presentado por el PSE-EE. Léase con atención. Tiene aire de familia con el Espíritu del Pueblo y el romanticismo contrarrevolucionario. Extraño socialismo del siglo XXI. Pero volvamos a la lógica del contexto. Nacionalidad, decía, es menos que comunidad nacional. ¿Cuánto menos? Tal vez el salto sea grande: el que va desde la autonomía a la soberanía. A día de hoy, las nacionalidades son partes constitutivas de España, definidas por un grado de autonomía superior a las regiones, pero no están en condiciones de discutir (al menos, en el plano jurídico) la supremacía del Estado. Su autonomía resulta ser un «poder limitado», ha dicho mil veces el Tribunal Constitucional. Ejercen, eso sí, un conjunto de competencias y funciones que superan de largo la capacidad de muchos Estados miembros de Estados federales. Y ya que hablamos del Alto Tribunal, basta recordar las sentencias sobre la ley del suelo o -hace poco- sobre medio ambiente para ser conscientes de cuán generosa es la Constitución hacia las autonomías territoriales.

Pero nunca es suficiente. Tampoco sirve la peregrina teoría de la nación de naciones. Es un dislate conceptual: se es nación o no; se es titular de soberanía o no, por la misma razón que hace imposible estar un poco embarazada. Acaso el único precedente de soberanía limitada (sic) sea la doctrina Brezhnev, relativa a los Estados miembros del Pacto de Varsovia. Son cosas de los Imperios. Pero no creo que les guste. En todo caso, hablar de nación de naciones resulta perfectamente inútil: tampoco quieren formar parte de esa entelequia. Ni siquiera les gusta ya la fórmula «naciones sin Estado», que ellos inventaron. Ahora quieren «nación con Estado», aunque sea -por ahora- Estado libre asociado. Era otro absurdo conceptual. Me anticipo a la objeción: judíos, armenios... Sí, pero incluso los viejos pueblos de la diáspora cuentan ya con el respaldo de la estatalidad; Israel desde 1947, Armenia desde la explosión del Imperio soviético, aunque amputada de Nagorni-Karabaj y obligada a contemplar el mítico monte Ararat sin poder acercarse... Otra cosa es que haya naciones en vías de alcanzar la estatalidad, porque el prestigio semántico ayuda decisivamente a conseguir la plenitud de poder. Son, pues, naciones futuras que, si el «opresor» lo permite, reconstruyen su propia historia en el sentido que describe E. Gellner: comunidades «adormecidas» por el enemigo durante largos periodos y rescatadas, cómo no, por una elite valerosa de luchadores apasionados.

¿Quién se acuerda de las regiones, aquí y ahora? Nos hemos acostumbrado a mirarlas con desprecio. Con un matiz: si se trata de regiones transfronterizas o de órganos de apariencia supranacional (Comité de las regiones, por ejemplo) nuestros líderes nacionalistas dejan a un lado los remilgos. Cuestión de vanidad. También de posibilismo: por ahí fuera nadie entiende las disquisiciones esencialistas y algunos vecinos casi saltan sin intermediarios del Estado al municipio. Las regiones configuran un mapa variopinto: muchas formas confluyentes de ser españoles. Convendría reforzar el prestigio del concepto. Para empezar, usarlo con frecuencia y afecto. Destacar su carácter vertebrador del territorio y la plena compatibilidad de los sentimientos de pertenencia. No minusvalorar su condición frente a las naciones sedicentes que -por ahora- deciden mantener con nosotros una «relación amable». Hay que ser conscientes del éxito que ha supuesto la «redención» de las regiones. Volvemos a lo de siempre: sale caro y tiene defectos, pero -en perspectiva global- el Estado de las Autonomías ha traído elementos positivos. No vale la objeción eterna, que no ha resuelto las cuestiones vasca y catalana. Tenemos que pensar por cuenta propia y no analizar cada movimiento de las piezas en función del prisma particularista. Si alguno de ellos se siente «incómodo», ¿cómo creen que nos sentimos los demás? El nacionalismo destruye la moral colectiva: la desigualdad de trato deteriora la legitimidad. Algún especialista debería medir en términos cuantitativos la presencia en los medios de alcance nacional de las diferentes Comunidades Autónomas. ¿Somos iguales los ciudadanos? España circula por la Historia con un «handicap» permanente. El esfuerzo de los mejores está siempre ocupado en debatir sobre esencias inaprensibles y egoísmos perfectamente cuantificables. Las regiones, a esperar, mientras se sustancian las ocurrencias nominalistas de algunos distinguidos conciudadanos.

El ánimo flaquea pero habrá que seguir luchando contra la obsesión identitaria. ¿Comunidades nacionales? Dice el personaje de Joyce: «el vacío aguarda a todos esos que tejen el viento».

Desmentidos de ida y vuelta
Lorenzo Contreras Estrella Digital 16 Marzo 2005

Seguimos con los desmentidos. Maragall no dijo lo que dijo cuando lo del tres por ciento en materia de concesiones de contratas de obras públicas durante la etapa de CiU al frente de la Generalitat de Cataluña. Y ahora Francisco Rubio Llorente, presidente del Consejo de Estado, manifiesta en el Club Siglo XXI que tampoco dijo lo que dijo a propósito de la conveniencia de distinguir entre regiones y “comunidades nacionales” dentro del Estado de las Autonomías, ya que, según su última puntualización —que tal vez sea la penúltima—, lo que quiso decir es que las cominidades nacionales no constituyen un referente geográfico susceptible de expandirse por otros territorios de España y por Francia, más allá de sus límites establecidos, sino que son un referente cultural, siempre dentro de la nación española como unidad indivisible.

En un primer momento, tras la polvareda polémica levantada, el señor Rubio Llorente parece que se retractó del concepto de comunidad nacional aplicada a las llamadas “nacionalidades” en la Constitución. Sin embargo, en el Club antes citado repitió en su conferencia el concepto o expresión de “comunidad nacional”. Sería perder el tiempo tratar de adivinar lo que el presidente del Consejo de Estado quiso decir. Y más tiempo perdido habría si se intentara comprender algún otro matiz que, por lo visto u oído, circuló durante la cena-coloquio del Club, después de la conferencia y ya en plan de charla de sobremesa.

Lo único que parece estar claro es que nada está claro, y que la confusión es la única realidad verdaderamente sólida. Después de tantos siglos de alterada convivencia, pero con organización territorial y política, unas veces con fueros, otras sin fueros, otras con menos fueros, más las distintas controversias en torno al régimen político y a los sistemas de Gobierno —liberalismo, absolutismo, monarquía, república o dictadura—, resulta que hemos desembocado en un guirigay interpretativo que permite averiguar, por fin, que no sabemos lo que somos. Se siente la tentación de repetir que en medio de la trifulca perdimos a don Beltrán. Y todo esto ocurre cuando, según lo hasta ahora solemnizado, formamos parte de la Unión Europea, a cuya cristalización política hemos sido los primeros en prestar adhesión.

Un eco que ha trascendido de la reunión celebrada en el Club Siglo XXI hace referencia —vayan ustedes a saber— a cierta preocupación expresada por el señor Rubio Llorente en torno al contenido del párrafo segundo del artículo 150 de la Constitución, según el cual “el Estado podrá transferir o delegar en las Comunidades Autónomas, mediante ley orgánica, facultades correspondientes a materia de titularidad estatal que por su propia naturaleza sean susceptibles de transferencia o delegación”. Si esta ocurrencia del legislador constitucional no supone abrir la ventana para que, llegado el caso, los bienes de la “casa” vayan a parar al patio de vecindad como objetos de público reparto, ya fuera del patrimonio común, es que uno se pasa de pesimista. Pero fue el señor Rubio Llorente quien se manifestó preocupado por el contenido del precepto. Y el presidente del Consejo de Estado es un sabio oficial, al menos que se sepa. Aunque cabe esperar que matice sus palabras o sus inquietudes, si es que las exteriorizó como algunas referencias periodísticas dicen.

¿GARANTÍAS LEGALES?
DANIEL PORTERO. Portavoz de la AVT en el macrojuicio contra ETA ABC 16 Marzo 2005

Ha pasado un mes desde que comenzara la vista oral del primero de los siete procedimientos judiciales contra las supuestas organizaciones satélites de ETA y la Sección Cuarta Penal de la Audiencia Nacional ya ha dejado en libertad a 6 de los 23 miembros de Jarrai-Haika-Segi porque se han cumplido los cuatro años de prisión máxima provisional que fija la ley. ¿Qué ocurrirá con la sentencia?

Desde que se acumuló el procedimiento referido a las actividades de Segi con el sumario que se terminó de instruir en julio de 2003, referido a Jarrai, comenzó la cuenta atrás para la celebración de un juicio con totales garantías contra los «cachorros de ETA». El sumario conjunto Jarrai-Haika-Segi terminó de instruirse diez meses más tarde de lo previsto de forma que, en mayo de 2004, el juez Baltasar Garzón pudo finalmente remitir la instrucción conjunta a la Sala Penal para su enjuiciamiento cuando faltaban tan sólo nueve meses para que se cumplieran los cuatro años de prisión provisional máxima para seis de los responsables de Jarrai. Gracias a los «enredos jurídicos» organizados por la defensa de los acusados y a la reciente finalización del escrito de calificación del Ministerio Fiscal, la Acusación Popular, ejercida por la AVT, tuvo menos de cuatro días para redactar su escrito de calificación. Todo ello porque el tiempo apremiaba y, a fin de evitar un escándalo público, no debía superarse el plazo de prisión provisional antes de que comenzara la vista oral. Cuando se fijó para el día 7 de febrero la celebración de la primera sesión del juicio, sólo faltaba un mes para el cumplimiento de la prisión provisional de seis de los 42 encausados.

Comenzó un juicio en el que nueve de los 42 miembros imputados estaban en situación de busca y captura, diez de ellos en libertad provisional y otros seis más que obtendrían esa condición en veinticinco días. Actualmente, se celebra un juicio con prisas para evitar que salgan en libertad provisional o puedan fugarse los acusados cuando, a día de hoy, más de la mitad de sus miembros goza de ambas condiciones. También nos parece increíble que no se haya querido pensar que la prueba que sustenta la vinculación de los 42 procesados con ETA se encuentra en el sumario 18/98, concretamente en las piezas de KAS y EKIN, sumario que aún no ha sido juzgado y sobre el que, por tanto, no ha recaído aún una sentencia que bien podría haberse utilizado en el enjuiciamiento de los miembros de Jarrai-Haika-Segi.

La defensa de los responsables de Jarrai ha gozado de bastante más tiempo en sus intervenciones que el Ministerio Fiscal y que la AVT. Desde la ciudadanía y con una asistencia media de 20-25 personas al día, hemos tenido que soportar que el presidente del Tribunal expulsara a nuestro abogado, hemos aguantado contínuas faltas de respeto de los procesados hacia la Sala con gritos, cánticos e incluso amenazas. Gracias a la falta de diligencia del presidente del Tribunal, una de las traductoras de vascuence ha estado de baja profesional, se ha faltado el respeto a uno de los empleados de la Audiencia Nacional y, para colmo, los señores Guevara y Pedraz (no es el caso del Sr. Ollero), presidente y magistrado, han respaldado recientemente la excarcelación de los seis miembros de Jarrai a los que vencía el plazo de prisión provisional.

Pues bien, se nos pide a pesar de todo a los ciudadanos que confiemos en que se va a hacer Justicia, una justicia que, por el momento, no parece más que respetar las garantías procesales de los acusados pero no la de la acusación. Y además, el Gobierno Vasco y la Plataforma 18/98+ se empeñan en que se trata de lo contrario y, en un ejercicio de cinismo sin precedentes, han decidido enviar a un observador para comprobarlo.

Desde su nacimiento en abril de 1979, Jarrai no tardó demasiado tiempo en formar parte del equipo de la organización terrorista KAS que, junto con ASK, LAB, HASI y ETA, formaban el núcleo duro de la política de la organización terrorista (Zutabe nº23-1981). El 6 de marzo de 2001, en la sede de Haika de Bilbao, se intervino material de ETA y de EKIN y una carpeta destinada para la formación de «Premilitantes» donde se reconocía la coordinación de Jarrai por parte de KAS y bajo el control de ETA. Las acciones de la «kale borroka» son reivindicadas como propias de ETA a través de la publicación Zutabe, al menos desde febrero de 2001. Desde mayo de 1992 hasta septiembre de 1998, Jarrai aportó a ETA 43 asesinos y, desde 1999, 252 terroristas han sido detenidos y encarcelados tras la tregua de ETA. Noventa y ocho procedían de las filas de Jarrai o de la «kale borroka» que Jarrai organizaba, y uno de ellos asesinó a mi padre el 9 de octubre de 2000.

UN MENSAJE PERVERSO
Editorial ABC  16 Marzo 2005

LA satisfacción del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y de su partido por el primer aniversario del cambio político producido el 14-M se convirtió en un desafortunado ejercicio de complacencia, resumido en la inconveniente frase presidencial de que «después de ocho años de derechas, hemos tenido uno de derechos». Resulta grave, aunque sea sólo desde el punto de vista de la semántica política, que alguien tan identificado con las ideas de cambio y renovación acabe centrando sus discursos en frases ocurrentes, que, para mayor descrédito, recuperan la imagen de una izquierda engreída por tópicos tan obsoletos como falsos. A estas alturas de la experiencia democrática, sólo los nostálgicos del 68 y de las revoluciones populares se creen que la solidaridad humana, la justicia social, la sensibilidad cívica y la defensa cultural son patrimonios de la izquierda, mientras que la derecha sigue siendo el refugio del capitalismo salvaje y de la deshumanización.

Sin duda, la maestría propagandística de la izquierda ha cultivado este maniqueísmo con éxito, provocando, al mismo tiempo, el acomplejamiento de una buena parte de la sociedad conservadora y liberal en la defensa de sus principios, y la fascinación progresista por los dictadores de izquierda. Así se explica que conocidos intelectuales y artistas se hayan atrevido recientemente a suscribir un documento que niega la violación de Derechos Humanos en Cuba. Esta profunda anomalía moral ha de cargarse en el debe de esa parte de la izquierda europea que suministraba, y sigue haciéndolo, coartadas a regímenes que se han sustentado en la eliminación sistemática de las libertades y de los derechos individuales. Hay otra izquierda que hace tiempo se liberó de estos lastres ideológicos al sintetizar, acertadamente, sus valores tradicionales junto con los principios de la democracia liberal. Es en esta izquierda en la que debe encuadrarse el PSOE.

Lo mejor que se puede pensar de Rodríguez Zapatero es que cuando hizo esa afirmación, en el fragor de la fiesta de su partido, sólo estaba buscando una buena frase de consumo interno, sin más. Si, por el contrario, realmente cree que es cierto lo que ha dicho, el problema es mayor. La supuesta superioridad moral de la izquierda frente a la derecha es uno de los tópicos más impugnables de los últimos tiempos, y especialmente en relación con el período histórico elegido por Rodríguez Zapatero para hacer la exposición de su peculiar reparto de virtudes ideológicas. Contraponer derechos a derecha es una perversión intelectual que ahonda en uno de los males que aún subsisten en la democracia española: la deslegitimación continua de la derecha por parte de la izquierda, que sitúa sus valores morales y principios éticos siempre un escalón por encima del resto. Pero si Zapatero se refería a los derechos sociales, tanto el crecimiento del empleo como el saneamiento de la Seguridad Social entre 1996 y 2004, por citar dos ejemplos de política social, son argumentos que desacreditan su argumento. Cualquier otra opción -Derechos Humanos, derechos democráticos- tampoco abonaría la tesis del jefe del Ejecutivo, porque entre los errores del PP no se hallarán ni la transgresión de la legalidad en la lucha contra el terrorismo ni la confusión de intereses privados y públicos en la gestión de los fondos del Estado.

Por supuesto, Rodríguez Zapatero aún puede ilustrar su afirmación con resultados concretos de su gestión que justifique tal descalificación, claramente gratuita, no tanto para los gobiernos del PP, sino para millones de españoles a los que el presidente del Gobierno se ha permitido poner en cuestión su calidad democrática.

La factoría de frases hechas del Ejecutivo socialista debería incrementar sus controles de calidad, porque el último juego de palabras de Rodríguez Zapatero esconde un mensaje grave para la convivencia. El hecho de que su discurso fuera de consumo interno para la militancia socialista no atenúa su responsabilidad, porque quien habló, además de secretario general del PSOE, era el presidente del Gobierno de España.

Rabietas electorales
TONIA ETXARRI El Correo 16 Marzo 2005

Como parece que la proximidad de la convocatoria electoral justifica alguna pérdida de papeles de nuestros honorables representantes, habrá que pasar por alto la rabieta de la presidenta de EA -más preocupada por la reubicación del entorno de Batasuna que por la de su propio compañero de partido, Gorka Knörr- contra el fiscal general del Estado. Conde-Pumpido, con la misma contundencia con la que dijo que no veía en el 'caso Atutxa' ninguna actitud de delito de desobediencia (a pesar de no haber cumplido la sentencia del Tribunal Supremo que obligaba a disolver el grupo de Otegi), dice ahora que, si Aukera Guztiak no se desmarca de ETA, no pasa el filtro democrático.

Independientemente de esa rara tendencia a 'fumarse' a los cargos políticos, Errazti, que considera «infumable» al fiscal general, se revuelve contra las cortapisas que la Justicia pone a los amigos de Batasuna, quedando de cine con el entorno incapaz de desligarse de ETA y, de paso, dejando claro que EA es mucho más de todo lo radical que una se pueda imaginar, en relación con el PNV. Así, con estas alforjas se emprende mucho más cómodamente el viaje de una contienda como la vasca, plagadita de guiños dirigidos a la izquierda abertzale que, si no espabila, se va a quedar fuera de las instituciones parlamentarias que tanto necesita para asegurarse la supervivencia.

Se abre, a partir de hoy, un periodo de trabajo para las juntas electorales para comprobar si las candidaturas de Aukera Guztiak están 'contaminadas', o no, por la antigua Batasuna. De momento, los electores no han pasado la prueba del algodón al no haberse desmarcado de ETA, pero los jueces tienen que estudiar caso por caso las 75 candidaturas. Dadas las circunstancias, parece lógico que Patxi Zabaleta, desde Aralar, defienda la participación de «todas las opciones», pero él sabe mejor que nadie que, mientras exista el terrorismo, no pueden beneficiarse de las ventajas democráticas quienes dan cobertura a ETA. Este dirigente abertzale (sabe que el independentismo radical no va a faltar en estas elecciones porque su formación, así como la de EA, representa la ideología más soberanista por las vías pacíficas) estaría más cómodo si todos, también Batasuna, pudieran concurrir a estas elecciones. Pero no sería justo. Quienes todavía jalean la persecución de los ciudadanos no nacionalistas no pueden hacerse pasar por demócratas. Así de sencillo lo dice la Justicia. Las rabietas deberían dirigirse contra quienes permitieron que hoy, Gregorio Ordóñez, Fernando Buesa, Múgica, Zamarreño o Pagazaurtundua, y tantos centenares hijos del pueblo, no puedan ir a votar. Todos ellos eran ciudadanos vascos. Y pagaron con su vida el haber tenido la valentía de haber ejercido su libertad de expresión. De su voluntad, que desde luego no fue respetada, ni se habla en el Gobierno de Ajuria Enea.

Tolerancia y racionalidad
Editorial El Correo 16 Marzo 2005

El uso en el Congreso de aquellas lenguas que, junto al castellano, son oficiales en sus respectivos ámbitos autonómicos ha suscitado una polémica que corre el riesgo de desbordar los cauces de la racionalidad, de la que la Cámara legislativa debe ser principal valedora. España es una realidad plurilingüe de ciudadanos que, en su inmensa mayoría, comparten el castellano porque pueden entender y hacerse entender en esta lengua. También el Congreso es el Parlamento común a todos los españoles. En él los diputados expresan sus opiniones y argumentan el sentido de sus votos con plena libertad, ateniéndose al asunto en trámite y al decoro que merecen tanto tan alta institución como la representación que ostentan quienes la conforman. En ese marco, el hecho de que haya parlamentarios que opten por expresarse en una lengua distinta a la común y oficial para el conjunto del territorio nacional no debería interpretarse, por sí mismo, como un gesto ofensivo hacia los demás diputados o hacia el castellano, mientras esa ofensa no se haga explícita. Que el catalán o el valenciano, el gallego o el euskera sean utilizados en el hemiciclo con un sentido meramente simbólico o instrumental, y no de comunicación, podrá resultar impropio de quienes dicen defender la dignidad de dichas lenguas. Pero la prohibición expresa de su uso en la tribuna se convertiría en una medida aún más impropia del foro público que encarna la democracia.

Es bueno que la ciudadanía reconozca en la diversidad lingüística un patrimonio común, perteneciente también a quienes no puedan o no deseen expresarse en otra lengua española distinta al castellano. Un patrimonio a preservar y fomentar como valor de comunicación y enriquecimiento cultural; pero nunca como una herramienta para ahondar la diferencia, azuzar la incomprensión o provocar el agravio. El futuro de las lenguas cooficiales en sus respectivas autonomías no depende de que unos cuantos diputados inicien sus parlamentos con un preámbulo testimonial en cualquiera de ellas. Es más, ésa puede resultar una actitud perfectamente estéril e incluso contraproducente en los casos en que se evidencie que quienes así proceden tratan de enarbolar más una reivindicación política o de realizar un gesto de complicidad hacia sus seguidores que de ejercer los derechos lingüísticos de forma natural y efectiva.

En medio de la división de criterios entre el Partido Popular y el resto de la Cámara, el presidente del Congreso, Manuel Marín, ha optado por concederse un tiempo para la reflexión. Su decisión final deberá obedecer a algo más que a una labor de arbitraje. Pero la búsqueda de una fórmula reglamentaria para dirimir el tema podría acabar siendo igual de problemática. De ahí que la tolerancia crítica, la no prohibición del uso de las lenguas distintas al castellano en la vida parlamentaria, apelando siempre a la necesidad del entendimiento mutuo, constituya quizá la salida más salomónica de cuantas contribuyan al buen gobierno de tan alta institución.

Irracionalidad e incompetencia
Nota del Editor 16 Marzo 2005

El editorial de El Correo incurre en una serie de disparates que en modo alguno hay que permitir.

Primero: junta tolerancia con racionalidad, cuando son dos conceptos opuestos: tolerancia es el sometimiento de la racionalidad débil a la irracionalidad de los intolerantes.

Segundo: La Constitución española establece que "Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos", en ningún caso fuera de ellas, e incluso dentro de ellas si cualquier ciudadano declara su derecho a ser castellano-hablante.

Tercero: da por supuesta una realidad plurilingüe, cuando en realidad hay una serie de imposiciones lingüísticas que han eliminado los derechos de muchísimos ciudadanos castellano-hablantes en las autonosuyas con "lengua propia"; si se tratase de la existencia en España de multitud de grupos en los que se hablan otros idiomas sin que pase nada, sí que es cierto: lo demuestran los numerosos ciudadanos de origen chino, marroquí, polaco, sueco, alemán, inglés, etc. en numerosos lugares del interior y la costa.

Cuarto: que la diversidad lingüística sea un patrimonio común a conservar y fomentar conmo valor de comunicación y enriquecimiento es un diaparate.

Quinto: el futuro de las lenguas cooficiales depende absolutamente de unos cuantos diputados que legislan en contra de la mayoría de los ciudadanos y favor de las mafias que se aprovechan de las ventajas anticonstitucionales que les otorgan.

Sexto: que la solución sea la no prohibición del uso de las lenguas distintas al castellano en la vida parlamentaria es otro disparate, un insulto al sentido común; las mafias nazionalistas instaladas en el vasco, el catalán y el gallego, silencian otras muchas lenguas que también hay en España, por ejemplo la asturiana. Nadie puede tener derecho a obligar perder el tiempo a los demás por la pretensión de utilizar una lengua que no sea de conocimiento obligado como el castellano.

Instrucciones para crear un problema
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz 16 Marzo 2005

EL CÓMICO desarrollo del debate sobre la utilización en el Congreso de las lenguas regionales es un ejemplo químicamente puro de cómo puede crearse un problema donde antes no existía. Decir antes, subrayémoslo, es decir a lo largo de los veintisiete años transcurridos entre 1977 y 2004.

Durante ese dilatadísimo período nadie puso en duda seriamente una práctica lingüística que, por obvia, ni siquiera estaba reglamentariamente regulada: la de que, habiendo en España una lengua común, el castellano, en la que todos los diputados pueden entenderse sin necesidad de recurrir a traducir lo que dice cada uno, esa lengua debería ser la de la Cámara.

Pero en esto llegaron los aguerridos diputados de Carod e hicieron un tímido amago destinado a comprobar si se abría un hueco por donde colar su infantería. Y el presidente del Congreso, ingenuo como un niño, se lo abrió. No imaginó entonces, al parecer, Manuel Marín, lo que sabíamos los que contemplamos, atónitos, su candorosa decisión: que lejos de haber resuelto un problema preexistente, el presidente había abierto en realidad la caja de los truenos.

Sí, el presidente daba de buenas a primeras carta de naturaleza a un desafío que se habría quedado en agua de borrajas si Marín hubiera hecho lo que era de esperar: reafirmar el principio que, apenas sin disputas, habían aceptado hasta entonces las docenas de diputados nacionalistas que habían pasado por las Cortes: entre otros muchos, los de CiU, los del PNV o los Bloque.

Pero, claro, una vez la brecha abierta, lo que ha venido después resultaba previsible: por un lado, el PSOE se ha visto obligado a hacer de la necesidad virtud y a convertir una cesión que, de tener mayoría, ni se le hubiera pasado por las mientes, en una consecuencia de esa España plural que lo mismo sirve para un descosido que sirve para un roto; por el otro, los restantes nacionalistas, que hasta le fecha habían aceptado una realidad que resulta de pura sensatez, se han apresurado a darse de codazos unos con los otros para ver quien se coloca por delante a la hora de exigir lo que nunca hubieran planteado de verdad de no habérseles indicado que es magnífico lo que incluso ellos consideraban poco razonable.

¿El siguiente paso? Lo verán: la presión nacionalista acabará dando lugar, antes o después, a que los diputados no nacionalistas de Galicia, el País Vasco y Cataluña utilicen también las lenguas regionales si no quieren ser tachados de enemigos de la patria. Y así, inopinadamente, un día quizá lograremos no tener una lengua común en que entendernos. Vamos, ser como Suiza, pero sin su limpieza, la calidad de su chocolate y la puntualidad de sus relojes.

Derecha y derechos
Por Federico Jiménez Losantos El Mundo  16 Marzo 2005

El presidente del Gobierno, más identificado que nunca con el pasado de su partido y dispuesto a ser el Ibarretxe de ’Tigrekán’, hizo en uno de los muchos festejos programados para celebrar su llegada al poder (11-M mediante) un juego de palabras digno de La Bodeguilla: «Hemos tenido ocho años de derechas y uno de derechos».

El humor no es el fuerte de los escribas zapateriles, pero además al inquilino monclovita le ha traicionado el subconsciente al oponer tan aviesa y zafiamente derecha y derecho.

No porque, como entendería hasta una criatura de la Ser, con la derecha en el poder no se respetasen los derechos de todo el mundo, que es lo que quiere dar a entender, sino porque, al sugerir esa infamia, ZP está revelando lo más profundo de su proyecto, que es precisamente el de no respetar los derechos de la derecha, de la media España que vota al PP, que gane o pierda las elecciones piensa seguir votándolo y a la que, como vamos comprobando, prepara un futuro de privación paulatina pero implacable de sus libertades.

ZP no haría sino continuar su política de oposición, cuando empleó contra el Gobierno legítimo del PP todos los medios para combatirlo salvo uno: el de la oposición parlamentaria, que es el que le correspondía.

Ahí brilló por su ausencia y de ahí viene el título de Raúl del Pozo: A Bambi no le gustan los miércoles. Siguen sin gustarle porque cada vez que se enfrenta al PP con el arma desnuda de las palabras, los argumentos y las ideas el resultado suele ser catastrófico. Para Zapatero, claro.

Pero no hay problema más serio en España que ése de la legitimidad de un Gobierno que ni la limpia en su origen el 11-M ni la bruñe en el ejercicio diario del respeto a la oposición, que es la forma más elemental de patriotismo que cabe pedirle a cualquier Gobierno.

Comparémoslo con el trato que Aznar dispensó a Zapatero en su primer año al frente del PSOE, tan deferente que algunos pudimos publicar aquello de «Aznar busca su Sagasta».

El diagnóstico era acertado en cuanto a las intenciones del Cánovas de Madrid, que nos vendían como de Valladolid, pero falló en la respuesta del Sagasta que nos venden como de León cuando es de Valladolid.

Si Zapatero entendiera los derechos como el principio moral que le obliga a respetar a todos los españoles, en especial a los que no le votan, estoy seguro de que Rajoy sería el Sagasta de Zetapé. Pero, ay, no es así.

Zapatero no busca el consenso y el turno, sino la implantación irreversible del turno de Caín. Lo demostró deteniendo a dos militantes del PP por supuesta agresión a Bono en la manifestación de la AVT o despreciando a los padres que le llevaban tres millones y medio de firmas pidiendo la asignatura de Religión, amén de liquidar el PHN, la LOCE y otros grandes planes del Gobierno de Aznar. Tras ocho años de derechas, llevamos uno de derechos, pero menguantes. De izquierda, vamos.

Menguante libertad y prosperidad económica
EDITORIAL Libertad Digital 16 Marzo 2005

A las pocas semanas de su llegada al gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero se comprometió, ante los micrófonos de la COPE, a dotar a España de “mayor libertad económica”. Pocos días tardó su gobierno, sin embargo, en anunciarnos, a través del ministro Montilla, su propósito de restringir la ya de por sí menguada libertad de horarios comerciales, en una decisión que, por puntual, no deja de ser influyente ni de ir, sobretodo, en la dirección opuesta al compromiso adquirido por el nuevo presidente de gobierno.

Desde entonces, y a pesar del discurso, aparentemente sensato y liberalizador del ministro de economía, este gobierno ha hecho pública una serie de medidas con la que corre el peligro de deslizarse por una pendiente que reduce esa libertad económica, que no deja de ser un aspecto más de esa libertad de la acción humana en la que se basa la prosperidad de las naciones.

Aunque España sigue siendo uno de los países que gozan de mayor libertad económica del mundo, organismos tan prestigiosos como The Wall Street Journal y The Heritage Foundation acaban de constatar, en su célebre informe anual Index of Economic Freedom, un sensible descenso en la posición que ocupa España a nivel internacional. Concretamente, nuestro país ha pasado de ocupar el puesto 27 con un indice de 2.31 (entre 0 y 1), al puesto 31 con un índice del 2.34.

Peor todavía, sin embargo, se percibe el futuro inmediato, teniendo presente algunas de las observaciones de los economistas que han corrido a cargo de la presentación del informe y que han coincidido en mostrarse francamente pesimistas de cara al informe del año que viene. Entre los aspectos que podrían implicar un retroceso en la libertad económica de España se encuentran, además de la ya citada restricción en los horarios comerciales, el incremento del Salario Mínimo o la creación del denominado impuesto "Narbona". Eso, por no hablar de la ambivalente reforma fiscal que se propone llevar a cabo Solbes, quien nos va a subir los impuestos con la mano izquierda más de lo que nos lo va a bajar con la derecha.

Para colmo y coincidiendo con estas advertencias y con la presentación del informe, se ha sabido este martes que la balanza por cuenta corriente -que mide los ingresos y pagos al exterior- arrojó un déficit en 2004 de 39.538,3 millones de euros, lo que constituye casi un 90 por ciento más que en 2003. El año pasado, el sector exterior duplicó su aportación negativa a la economía española, por lo que, ya no desde el PP, sino desde CiU se ha acusado a Zapatero de vivir de réditos de Gobiernos anteriores y anunciar "medidas de risa".

El PP, por su parte, se ha limitado a constatar lo que es un hecho. A saber, que esta es la balanza de pagos más deficitaria de la historia de España.

Mientras tanto, a muchos españoles, anestesiados por el potencial propagandístico del gobierno, les podrá gustar mucho la sonrisa y el talante de Zapatero. Lo cierto, sin embargo, es que ese gusto por lo superficial lo vamos a pagar caro con nuestro bolsillos.

Un pacto de legislatura con un alto precio para Zapatero
Editorial El Mundo 16 Marzo 2005

Zapatero podrá gobernar hasta el término de la legislatura en marzo de 2008 si PSOE y ERC sellan el pacto que van a ultimar a partir de esta semana. Según publica hoy EL MUNDO, ERC ha preparado un borrador en el que ofrece al Gobierno un apoyo estable a cambio de una reforma del Estatuto que beneficie financieramente a Cataluña.

La formación que lidera Carod-Rovira renuncia expresamente a una reforma del Estatuto que vulnere la Constitución, pero exige a cambio una fórmula de financiación que reintegre a Cataluña buena parte del llamado déficit fiscal, que el Gobierno tripartito evalúa en 9.000 millones de euros anuales (1,5 billones de pesetas).

ERC está también dispuesta a respetar los acuerdos del Gobierno de Zapatero con otras fuerzas políticas como el PP y a no crear más problemas al Ejecutivo en asuntos de Estado como las relaciones con la Iglesia o la institución monárquica.

En base a los términos del pacto que va a ofrecer al PSOE, da la sensación de que ERC ha optado por una estrategia de moderación para consolidar su influyente posición tanto en el Congreso de los Diputados como en el Gobierno de coalición con Maragall.

El partido nacionalista catalán quiere jugar probablemente un papel similar al de Jordi Pujol en la última legislatura de Felipe González y la primera de José María Aznar, en las que el líder de CiU ejerció un papel determinante en la política española.

Carod-Rovira nunca ha ocultado su voluntad de convertir a ERC en la formación hegemónica del nacionalismo catalán, recuperando el liderazgo histórico que desempeñó durante la Segunda República cuando Companys llegó a presidir la Generalitat.

El sueño de ERC es dejar reducido a un simple paréntesis la larga etapa de Pujol -casi 25 años- durante la que CiU disfrutó del monopolio de ese nacionalismo tan rentable electoralmente.

Para conseguir este propósito, ERC necesita atraer a una parte de los votantes de CiU, lo que sólo es posible dentro de una estrategia de moderación y de estabilidad institucional. De aquí la apuesta de Carod, Barganlló, Puigcercós y la dirección del partido por consolidar los acuerdos con el PSOE en Madrid y Barcelona.

Zapatero puede verse tentado a aceptar este compromiso que le permitiría una reforma pactada del Estatuto sin tener que modificar la Constnitución. Pero los socialistas tendrían que pagar el altísimo precio económico y político que supondría romper la cohesión territorial de España y crearían un grave precedente.

La principal oposición para un pacto de esta naturaleza podría surgir de dirigentes socialistas como Chaves, Ibarra, Barreda y Areces, cuyas comunidades tendrían que sufrir una importante merma de los fondos que reciben del Estado en un contexto de rebaja de las subvenciones de la UE.

Pero el PSOE también tendría que pagar un coste entre su propio electorado, al que sería difícil de explicar la alianza con un partido que se proclama independentista y que defiende iniciativas que suscitan un profundo rechazo fuera de Cataluña.

La historia según el PSOE
Ignacio Villa Libertad Digital 16 Marzo 2005

Un año después no lo han conseguido. Desde el Gobierno, desde el Partido Socialista y desde el Grupo Prisa han intentado reescribir la historia de aquellas horas -del 11 al 14 de marzo- pero no han podido. Ciertamente ese ha sido su principal objetivo, pero la realidad es que durante estos meses ha pervivido contra viento y marea la verdad de aquellos días de la infamia. Son muchas las cuestiones que desde Moncloa han intentado enterrar, algunas con especial interés pero sin éxito alguno.

La primera cuestión que les hace perder la compostura está muy clara: Zapatero ganó las elecciones por los atentados del 11 de marzo. Esa es una realidad, que el actual presidente del Gobierno debería aceptar sin que eso significara nada sobre el resultado final de las elecciones que todo el mundo ha aceptado. Mientras no reconozcan en el Ejecutivo esa certeza estarán fomentando la división de España, y todos los españoles pagaremos esa terquedad de Zapatero.

La segunda historia que desde el Partido Socialista quieren cambiar a toda costa es la colección de mentiras que desde sus medios de comunicación difundieron aquellos días. Los ficticios golpes de Estado, la inexistente suspensión de las elección del 14-M, la "gran mentira" de los terroristas suicidas y la "machacona insistencia" de las mentiras del Gobierno del PP. Aquellos días pasó lo que pasó por mucho que desde la calle Ferraz se dibuje otra realidad y desde la SER se editen unos sonidos incompletos de aquellas fechas.

La tercera historia es la gran falacia del PSOE y sus acólitos: la violación intencionada del día de reflexión. Lo hizo Pérez Rubalcaba en dos ocasiones y lo hicieron convocando a miles de ciudadanos por toda España contra las sedes del Partido Popular. Ese es el verdadero talante de Zapatero, esa es la verdadera estrategia del PSOE.

Quizá por todo esto, Rafael Simancas se ha puesto de los nervios. Este hombre que está realizando la oposición más lamentable que se recuerda en la Comunidad de Madrid en muchos años, no levanta cabeza. Ahora resulta que un reportaje de Telemadrid no le ha gustado porque cuenta las cosas de manera diferente a la versión del PSOE. Pero es que la verdad es la verdad, aunque Simancas refunfuñe.

Al final, un año después, el PSOE y el Grupo PRISA no han conseguido escribir la historia de aquellos días. Y esa es una de las claves. Es una carrera de largo recorrido. Aguantar es la clave del éxito. Lo importante es que la realidad de lo que pasó perdure por encima de todo y de todos. Pero las pataletas de Simancas provocan una sonora carcajada. No es de extrañar que en el PSOE se lo quieran quitar del medio.

Rabietas electorales
TONIA ETXARRI El Correo 16 Marzo 2005

Como parece que la proximidad de la convocatoria electoral justifica alguna pérdida de papeles de nuestros honorables representantes, habrá que pasar por alto la rabieta de la presidenta de EA -más preocupada por la reubicación del entorno de Batasuna que por la de su propio compañero de partido, Gorka Knörr- contra el fiscal general del Estado. Conde-Pumpido, con la misma contundencia con la que dijo que no veía en el 'caso Atutxa' ninguna actitud de delito de desobediencia (a pesar de no haber cumplido la sentencia del Tribunal Supremo que obligaba a disolver el grupo de Otegi), dice ahora que, si Aukera Guztiak no se desmarca de ETA, no pasa el filtro democrático.

Independientemente de esa rara tendencia a 'fumarse' a los cargos políticos, Errazti, que considera «infumable» al fiscal general, se revuelve contra las cortapisas que la Justicia pone a los amigos de Batasuna, quedando de cine con el entorno incapaz de desligarse de ETA y, de paso, dejando claro que EA es mucho más de todo lo radical que una se pueda imaginar, en relación con el PNV. Así, con estas alforjas se emprende mucho más cómodamente el viaje de una contienda como la vasca, plagadita de guiños dirigidos a la izquierda abertzale que, si no espabila, se va a quedar fuera de las instituciones parlamentarias que tanto necesita para asegurarse la supervivencia.

Se abre, a partir de hoy, un periodo de trabajo para las juntas electorales para comprobar si las candidaturas de Aukera Guztiak están 'contaminadas', o no, por la antigua Batasuna. De momento, los electores no han pasado la prueba del algodón al no haberse desmarcado de ETA, pero los jueces tienen que estudiar caso por caso las 75 candidaturas. Dadas las circunstancias, parece lógico que Patxi Zabaleta, desde Aralar, defienda la participación de «todas las opciones», pero él sabe mejor que nadie que, mientras exista el terrorismo, no pueden beneficiarse de las ventajas democráticas quienes dan cobertura a ETA. Este dirigente abertzale (sabe que el independentismo radical no va a faltar en estas elecciones porque su formación, así como la de EA, representa la ideología más soberanista por las vías pacíficas) estaría más cómodo si todos, también Batasuna, pudieran concurrir a estas elecciones. Pero no sería justo. Quienes todavía jalean la persecución de los ciudadanos no nacionalistas no pueden hacerse pasar por demócratas. Así de sencillo lo dice la Justicia. Las rabietas deberían dirigirse contra quienes permitieron que hoy, Gregorio Ordóñez, Fernando Buesa, Múgica, Zamarreño o Pagazaurtundua, y tantos centenares hijos del pueblo, no puedan ir a votar. Todos ellos eran ciudadanos vascos. Y pagaron con su vida el haber tenido la valentía de haber ejercido su libertad de expresión. De su voluntad, que desde luego no fue respetada, ni se habla en el Gobierno de Ajuria Enea.

Irene Villa
Alta Comisionada para las víctimas
Isabel Durán Libertad Digital 16 Marzo 2005

Carece en absoluto de maldad y de retorcimiento político. No es catedrática, tampoco es magnífica protocolariamente hablando, ni ha sido madre de la Constitución. No hay pliegue en su corazón que albergue rencor. Es el ejemplo viviente del anhelo irresistible de vivir. Desborda alegría, sencillez y ganas de ayudar a los demás sin recibir nada a cambio. “Saber que se puede”, debería ser el libro de cabecera obligado de Patxi López, Odón Elorza, Jesús Eguiguren, Juan José Ibarretxe, Josu Jon Imaz, Juan María Atutxa, Nekane Bolado y sobre todo, de José Luis Rodríguez Zapatero. Su autora no es otra que Irene Villa.

Delegada de la AVT en Madrid, Villa ha alzado su voz y ha propuesto a Rosa Díez o a Gotzone Mora como reemplazo de Gregorio Peces Barba. Cualquiera de las dos tienen méritos más que suficientes y disponen de sobradas cualidades. Son mujeres bandera, luchadoras por la libertad. No entran en el lote de mujer progresista del socialismo plus, ni en la cuota monclovita de las Voguenus. El Alto Comisionado para las Víctimas es invento de designación directa y exclusiva del presidente del Gobierno nacido como propuesta efectista unilateral tras la comparecencia parlamentaria de Pilar Manjón.

El 11-M provocó un río de sangre. El mundo se hizo pedazos para millares de personas que viajaban en los trenes del Corredor del Henares, para sus familiares y amigos. Fue el zarpazo más salvaje, brutal e inhumano. Pero desgraciadamente para los españoles, los asesinos separatistas vascos llevan haciendo añicos la vida de millares de personas desde hace 46 años. Por ello, nada ha habido más indigno en la democracia que la operación de ZP destinada a dividir a las víctimas, a crear víctimas de primera y de segunda para deslegitimar a unas en detrimento de otras.

Si el presidente no estuviera felizmente dedicado a su propia supervivencia política desde el fotogobierno de la falsedad y la mentira y quisiera estar con las víctimas del terrorismo lo tendría muy fácil. Debería sustituir a su Alto Comisionado al que no le quieren el 90 por ciento y nombrar a Irene Villa. No se me ocurre a nadie mejor para el cargo. De corazón.

Primer año triunfal
Derechas y derechos
Fernando Díaz Villanueva Libertad Digital 16 Marzo 2005

No sé a usted, pero a mi escuchar a Zapatero me pone enfermo. Y no porque le tenga especial manía, que algo hay, sino porque ha llegado a ese punto en el que se me hace imposible seguirle más allá de los cinco primeros minutos. Felipe González tenía sus cosas; era pesado, reiterativo y demagógico hasta la náusea pero reconozco que disponía de un fascinante encanto de vendedor de coches usados. A José María Aznar no le acompañaba ni el timbre de voz ni el aspecto físico, además, como es de natural serio y poco dado a la cháchara no solía explayarse demasiado. Es una pena que de los discursos de Adolfo Suárez no me acuerde, porque, por lo que he visto después, eran de lo mejorcito que ha dado la pobre oratoria de la democracia.

Zapatero está en las antípodas no de Suárez sino de Castelar, que vivió hace siglo y pico pero que era un hacha hablando en público, y ahí están transcritas sus intervenciones parlamentarias para el que quiera comprobarlo. En los tiempos en que Castelar hizo suyo el estrado del Congreso no existían los micrófonos, de manera que los oradores tenían que vérselas con la acústica del hemiciclo y hacer de sus discursos algo lo suficientemente entretenido para evitar que los padres de la patria se quedasen fritos en el escaño o, peor aun, que se pusiesen a hablar entre ellos. Tampoco existían los asesores, ni los de imagen que han dejado a ZP hecho un cromo, ni los técnicos, que es como se llama a los negros de toda la vida que se dejan los ojos escribiendo discursos. El político perpetraba el discurso a pelo. Y eso, claro está, tenía su embrujo. Zapatero es justo lo contrario. Puro artificio altisonante, bazofia retórica para consumo de adictos incondicionales. Porque, si nos ponemos a diseccionar cualquiera de los discursos del presidente del Gobierno, lo más probable es que no saquemos nada en claro. De un tipo que ha hecho del talante una categoría política o que se ha inventado chorradas tales como “ansia infinita de paz” o “cooperación civilizatoria” no puede esperarse nada serio. Argüirán en vano sus defensores que él no escribe lo que dice, que detrás hay un negro que le prepara las intervenciones. Es cierto, un negro pedante e inaguantable al que deberían haber echado de su casa hace tiempo, por cursi.

Lo peor, sin embargo, no es lo que ya conocemos sino lo que está por llegar, porque este hombre parece decidido a superarse cada vez que se encuentre frente a un rendido auditorio. En los últimos tres días se ha despachado a placer en el comité federal del partido y en una cosa rara que le organizaron sus fieles el lunes por la tarde. Entre ambas ha nacido una nueva consigna, que es a lo que queda reducido el zapaterismo por más que uno intente buscarle contenido. La aguda invención se resume en lo siguiente: “después de ocho años de derechas hemos tenido un año de derechos”. Toma ya. Y después de soltarlo se quedó tan a gusto. Se fue con Sonsoles en el Audi Castellana arriba y durmió a pierna suelta. Para que luego digan que el poder estresa.

Con los socialistas reinstalados en la poltrona no sólo vamos a ver cómo nuestros bolsillos merman, cómo la nación se desmonta a piezas o cómo desaparecen del mapa todos los que osen criticar al que manda. Con esta gente al timón podemos ir desde ya preparándonos para aguantar fanfarrias y cursiladas al por mayor. Para compensar el sacrificio siempre nos quedará el recurso de ir recopilando con paciencia de musivario todas las majaderías que ZP vaya soltando por ahí, que serán muchas, para recopilarlas en un libro que bien podría titularse “Zapatereces y olé, un zapatillazo al sentido común”. Reto a mis muy admirados y valientes compadres de Red Liberal a ir haciendo acopio de originales. Quizá hasta merezca la pena dejar para la historia tanta estupidez.

14-M
Cómo ganó el PSOE
Jorge Vilches Libertad Digital 16 Marzo 2005

A un año vista es posible analizar, mínimamente, cómo se fraguó la victoria electoral del PSOE el 14 de marzo de 2004. Es el momento, porque en estos meses se han podido ver los cambios en los agentes que el socialismo puso en marcha para hacer una oposición eficaz al Gobierno Aznar, y que generaron la posibilidad real de vencer en las elecciones. El modelo de oposición que puso en marcha el PSOE tuvo la virtud de abrir muchos frentes al Gobierno, y de utilizar todo el arsenal político disponible. Fue un ataque total: gobiernos autonómicos, medios de comunicación, colectivos minoritarios y agitación callejera, además de los mecanismos propiamente partidistas y parlamentarios.

Los socialistas utilizaron los gobiernos autonómicos, especialmente el catalán y el andaluz. Este último, por ejemplo, encabezó y financió protestas y manifestaciones contra el PP en el caso del submarino nuclear Tireless, o rechazó el mismo montante de la “deuda histórica” que ahora acepta. Pero lo mismo pasó en Cantabria, donde los socialistas le dieron la presidencia al minoritario partido regionalista para separarlo de los populares; y en Aragón, empeñados en romper el principio de solidaridad vestido de Plan Hidrológico Nacional con tal de hacer daño al PP.

La mayor parte de los medios de comunicación, no sólo los del grupo PRISA, no descansaron en su afán de estimular la opinión pública contra el PP. La utilización calculada del lenguaje, la repetición de reportajes, la exageración, la tergiversación y las falsedades en ocasiones fueron moneda corriente en los dos últimos años. El manipulador, sin embargo, era Alfredo Urdaci, símbolo de un gobierno mentiroso. La diferencia en la actuación de estos agentes es evidente; sólo basta comparar el despliegue informativo en el caso del Prestige con el que ha habido en la tragedia humana de El Carmelo.

A los periódicos, televisiones y cadenas de radio se les sumaron los personajes mediáticos, cantantes y artistas. Su presencia fue continua en manifestaciones, en los medios de comunicación e, incluso, en el Congreso de los diputados con una escena de pancartas concertada con los diputados de la izquierda. La penúltima gala de los premios Goya estuvo fuertemente politizada, en contraste con la de 2005, que fue aburrida, sin audiencia y breve.

La agitación callejera creaba, además, la sensación de malestar social. La manifestación, la pancarta y la consigna publicitaria sustituían el proyecto alternativo, y daban la impresión de que ZP, el líder, estaba más cerca de la ciudadanía. Las movilizaciones contra el Prestige y la guerra de Irak hicieron muy visibles a grupos minoritarios con los que se puede contar para cualquier acto callejero. La espontaneidad no existía, la violencia contra las personas y las sedes del PP era calculada, y comprendida por las autoridades socialistas, que se han negado a condenarla. El acoso del 13-M fue la prolongación de la movilización de esos grupos minoritarios, cercanos al PSOE y a IU. Son redes de gente que se conoce, que tiene su número de móvil para el “¡Pásalo!”. Si antes se había utilizado el hundimiento de un petrolero, ahora era un atentado. Aún se recuerda a aquel diputado autonómico socialista que dijo que si se hundía otro Prestige, el PSOE ganaba las elecciones.

Los modelos de oposición en las democracias consolidadas varían entre dos parámetros: la lealtad institucional y el respeto a la legalidad. Los socialistas se movieron siempre en el borde de estos dos principios, vulnerándolos en ocasiones. El modelo socialista no ha dejado agente izquierdista por utilizar, con una capacidad que la derecha española no es capaz de igualar. Ahora bien, el coste del modelo socialista de guerra política total es la polarización, uno de esos elementos nefastos para cualquier democracia que quiera seguir siéndolo.

Lenguas y armas
Lucía Cristóbal Gómez/Portugalete. Vizcaya Cartas al Director El Correo 16 Marzo 2005

Hace miles de años, unos homínidos africanos articularon los sonidos considerados el inicio del lenguaje oral. Si hubieran sabido el follón lingüístico que su evolución nos podía deparar por estos lares, quizás habrían permanecido mudos. Porque es lamentable el espectáculo que 'gratis et amore' nos brinda la consejería de Anjeles Iztueta pretendiendo desterrar del sistema educativo a un centenar largo de profesores por no tener un determinado perfil de euskera. Y no cabe mayor contradicción que todo esto se apoye desde un Gobierno y determinados partidos y sindicatos en los que ni por asomo pasarían la prueba del algodón idomático muchos de sus más destaca- dos miembros. Yo he aprendido euskera porque me ha dado la gana. Su aprendizaje ha sido duro pero gozoso, sobre todo porque lo he realizado sin imposiciones, con libertad. No soy profesora, sino una madre que con gusto regalaría ese papel con las tres letras mágicas (EGA) a los profesores encerrados en el instituto Bertendona. Si en el tiempo que han estado impartiendo clase su labor ha sido satisfactoria, hablamos de profesionales competentes, que es lo que yo exigiría a cualquier docente que diera clases a mi hijo, independientemente del idioma. Lázaro Carreter ya nos decía en 1980: «Las lenguas son inocentes, pero sirven como armas dóciles a quienes saben instrumentalizarlas con astucia».

Elecciones vascas
Cartas al Director ABC  16 Marzo 2005

Esta época de crispación y exaltación de un nacionalismo exclusivista y tribal es el momento para que los vascos aprovechen las elecciones autonómicas para demostrar su madurez e incrementar su bienestar mediante una apuesta por la paz, porque todos juntos dentro de España somos más de lo que estas regiones serían solas. No se entiende desde el otro lado del Atlántico la manía de ciertos políticos nacionalistas de mirarse al ombligo y de querer reducir Euskadi a un país menor en el concierto de naciones. Euskadi, así como Cataluña, han sido tradicionalmente el motor empresarial de España. Se han beneficiado del trabajo e iniciativa de su gente, pero también de tener un mercado natural en el resto de España, donde, aún hoy, se prefieren productos y servicios catalanes y vascos a productos franceses, alemanes o americanos. Independencia de qué y para qué son unas cuestiones a las que los nacionalistas no responden con claridad. ¿Qué les lleva a pensar que después de un divorcio, traumático sin duda, el resto de España va a seguir consumiendo productos y servicios de las regiones que han optado por el divorcio?

Euskadi y Cataluña gozan, y han gozado históricamente, de más respeto y admiración dentro de España de la que cualquier otra región de las que componen los países de la Comunidad Europea han tenido en sus entes nacionales. Sólo basta comparar las regiones vasca y catalana de Francia para ver que el agravio al que se refieren los nacionalistas no existe, sino que es una manipulación para obtener prebendas políticas personales, que no nacionales. España en su conjunto es un país que se ha ganado el respeto internacional por su responsabilidad política en los años de la democracia. ¿Va a ganar alguien con el desmembramiento de España? Sólo otras naciones que sacan tajada con el «divide y vencerás». José de Diego-Arozamena. Nueva York.

La Generalitat discrimina
Cartas al Director ABC  16 Marzo 2005

La Generalitat acaba de anunciar que, tras haber inspeccionado 304 restaurantes de Lérida, ha sancionado a aquellos establecimientos que tenían la carta sólo en castellano, pero no ha sancionado a aquéllos que tenían la carta sólo en catalán. Es evidente que se ha aplicado una normativa que impone sanciones de forma discriminatoria por razón de la lengua y, por tanto, es claramente inconstitucional, como lo son otros muchos aspectos de la legislación autonómica en materia lingüística. En consecuencia, cualquier afectado debería recurrir este tipo de sanciones lingüísticas ante los tribunales.

Es lamentable que la Generalitat no respete el derecho de cada persona a utilizar la lengua que libremente quiera y se dedique a imponer el catalán de una manera muy poco democrática, a base de multas y sanciones. María Sánchez. Barcelona.

Marín se plantea rectificar su prohibición del uso del catalán y el PP amenaza con el TC
El presidente del Congreso se toma unos días de «reflexión» y pide que no le utilicen con fines políticos
Esther L. Palomera La Razón 16 Marzo 2005

Madrid- Las presiones de los Grupos Parlamentarios, especialmente del suyo propio y del mismísimo Gobierno, parece que empiezan a surtir efecto en el presidente del Congreso. Si hace apenas una semana Manuel Marín, parecía firme en su decisión de hacer valer el castellano como única lengua de trabajo, ayer se autoimponía un periodo de reflexión antes de adoptar una decisión definitiva. Así lo anunció en la reunión de la Junta de Portavoces en respuesta a un escrito firmado por todos los partidos, excepto el Partido Popular, en el que le pedían que volviese a los criterios de «flexibilidad lingüística» con los que él mismo permitió el uso escueto de las lenguas cooficiales con traducción inmediata.

¿El siguiente paso? Se hacen apuestas. Pero, a juzgar por los compromisos que el Gabinete de Zapatero adquirió con Esquerra Republicana de Catalunya sobre pluralidad lingüística, todo parece indicar que Marín está solo en esta «guerra», lo que supondría la vuelta, tras las vacaciones de Semana Santa, al llamado «uso escueto» del catalán, el gallego y el euskera. Hasta entonces, el presidente de la Cámara comunicó ayer en Junta de Portavoces que mantendrá diversas reuniones bilaterales con todos los grupos del Congreso, «tanto con los que están a favor como con los que están en contra, tanto con los que tienen pactos firmados como con los que no lo tienen».

La responsabilidad de Marín. Estas últimas palabras iba dirigidas expresamente al Partido Socialista, que cerró un acuerdo con el Partido Popular para excluir de la reforma del Reglamento del Congreso el uso de las lenguas y otro, al mismo tiempo, con las minorías nacionalistas para reivindicar exactamente lo contrario. El caso es que Marín rogó ayer a todos ellos que no se siga utilizando la figura de la Presidencia del Congreso para fines políticos o dialécticos «con declaraciones públicas y presiones permanentes sobre las instituciones que gobiernan la Cámara». También les hizo saber que no pueden endosarle a él «cuestiones y problemas que sólo pueden ser resueltos por los propios Grupos Parlamentarios. Son ellos –apostilló– quienes tienen que discutir, negociar y buscar compromisos». El órdago iba directo al PSOE para que, como ya ha dicho en otras ocasiones, deje de jugar al escondite y se adopte una decisión política sobre el asunto.

En los mismos términos se pronunció el portavoz del PP, Eduardo Zaplana, quien ya avanzó que su grupo se opondrá al uso de otros idiomas distintos al castellano, por lo que emplazó a Marín a que haga cumplir los que establecen el artículo 3 de la Constitución y el Reglamento de la Cámara. Los populares adelantaron ayer a este periódico que si el presidente decide dar marcha atrás en la prohibición de las lenguas cooficiales su partido llegará hasta el Tribunal Constitucional. Antes habrá recursos de amparo ante la Mesa, la Presidencia y cuantas instancias sean necesarias.

Zaplana emplazó además al PSOE a que respete el pacto bilateral suscrito con el PP para modificar el Reglamento, a pesar de los compromisos políticos que pueda tener con las formaciones nacionalistas, especialmente con ERC.

El uso de las lenguas hace peligrar la reforma del Reglamento del Congreso
ERC advierte de que «guste o no guste» conseguirá hacer de España un Estado plurilingüe
P. DE LAS HERAS/COLPISA. MADRID El Correo  16 Marzo 2005

Nuevo incidente entre Marín y el peneuvista Esteban
El debate sobre los usos lingüísticos en el Congreso lleva camino de convertirse en el escollo que frustrará el enésimo intento de reformar el Reglamento de la cámara. El PP advirtió ayer de que no cederá ni un palmo ante los propósitos de las formaciones nacionalistas de introducir el derecho a la utilización del catalán, el euskera y el gallego en las sesiones parlamentarias. Esquerra Republicana de Catalunya respondió con contundencia: «Guste o no guste lo vamos a conseguir».

Entre estas dos posturas contrarias se encuentra el PSOE. Su grupo parlamentario llegó en febrero a un acuerdo con el popular para trabajar de forma conjunta en el proyecto de reforma reglamentaria. Ambos se comprometieron entonces a no apoyar modificaciones sustanciales en el texto normativo de 1982 sin el visto bueno del otro. El problema es que los socialistas están también pendientes de firmar un pacto anual con los republicanos para garantizar la estabilidad del Gobierno.

El portavoz adjunto de Esquerra, Joan Tardà, afirmó que su formación aspira a «convertir este Estado en plurilingüe» de la mano de los socialistas. «Esta es una cuestión prioritaria y cuando Josep Lluís Carod-Rovira pide gestos se refiere a esto; luego el PSOE sabrá si tiene que bailar con nosotros o con el PP». El independentista catalán aseguró que «al final de esta legislatura el Estado no se va a reconocer», pero prometió que se buscará el diálogo.

El secretario general del grupo socialista, Diego López Garrido, advirtió que su partido «no apresurará los ritmos» en esta cuestión y se mostró confiado en que la restitución de los criterios fijados por el presidente del Congreso, Manuel Marín, para el uso simbólico del catalán, el gallego y el euskera en el pleno pueda apaciguar los ánimos. «Procede empezar por ahí; vamos a ver qué tal resulta la experiencia y después intentaremos llegar a un acuerdo», dijo.

Tiempo
Marín, sin embargo, no tiene intención de recuperar los usos que él mismo fijó en febrero de forma inmediata. Ayer pidió a todos los grupos tiempo para reflexionar sobre el asunto. El PSOE y las fuerzas minoritarias solicitaron el pasado jueves por escrito que permita de nuevo a los diputados hacer breves introducciones en sus lenguas cooficiales -siempre traducidas a continuación-. Marín no ha dado aún una respuesta, pero sí ha reclamado que no se le «endose» la responsabilidad de decidir sobre una cuestión que corresponde solucionar a las formaciones políticas.

La presión del PSOE sobre Marín por las lenguas amenaza la reforma del Congreso
ÁNGEL COLLADO ABC 16 Marzo 2005

MADRID. La presión de los nacionalistas y la nueva actitud del PSOE favorable a ceder ante su exigencia de utilizar las lenguas cooficiales en el Congreso obligó ayer al presidente de la Cámara, Manuel Marín, a volver a replantearse el asunto y al PP a recordar que por ese camino quedaría roto el acuerdo entre los dos grandes partidos para reformar el Reglamento del Congreso, tarea pendiente desde hace 16 años.

Si al final de todo el proceso los socialistas acaban por ceder a las exigencias de sus socios independentistas catalanes y demás grupos nacionalistas, el PP esgrimiría el pacto firmado entre Alfredo Pérez Rubalcaba y Eduardo Zaplana el mes pasado. «Los Grupos Parlamentarios Socialista y Popular han acordado que no se modificará ningún aspecto sustancial del Reglamento sin el consenso de ambos», dice el texto.

Aunque no consta en el documento el detalle de mantener el español o castellano como única lengua de trabajo en la Cámara, sí que hubo pacto verbal añadido para que todo siguiera igual en esa materia. Antes, la dirección del PSOE había debatido en dos ocasiones la cuestión y aprobado la continuidad de la tradición parlamentaria, fruto de la Constitución, y que no se había cuestionado hasta esta legislatura.

Rubalcaba, emplazado
Marín, ante la exigencia planteada por escrito por todos los grupos nacionalistas de la Cámara, IU y su propio partido para que vuelva a permitir incursiones parlamentarias en catalán, vascuence y gallego, decidió abrir un plazo de reflexión sobre el asunto, según explicó en la Junta de Portavoces. Pero volvió a dejar en evidencia las maniobras de los socialistas al anunciar que tendrá reuniones «bilaterales» con todos los grupos: «tanto con los que están a favor como los que están en contra, tanto los que tienen pactos firmados, como los que no los tienen».

El presidente de la Cámara pidió una tregua y volvió a recordar a los grupos que no le pueden endosar «cuestiones y problemas que sólo pueden ser resueltos por los propios grupos». Además, apuntó que la reforma del Reglamento es el ámbito apropiado para buscar un arreglo.

Los nacionalistas, con ERC al frente, están empeñados en terminar con el monopolio del uso en el Congreso de la lengua común de los españoles y que se utilice la traducción simultánea en algunas ocasiones -como en la ONU o el Parlamento europeo- para representar, en teoría del republicano Joan Tardá, la existencia del Estado o ente «plurinacional» en que quieren convertir la Nación y el actual régimen constitucional. Para los nacionalistas, «la flexibilidad» que exigen a Marín sería un primer paso en esa dirección.

El Grupo Popular, por medio de Eduardo Zaplana, dejó más que claro su rechazo a las pretensiones de ERC, PNV y CiU, rechazo que le consta compartido por una amplia mayoría del PSOE . «¿Se imaginan ustedes al presidente con el «walkman» escuchando a los diputados?», comentó. Además de resaltar que el Congreso de Diputados «no puede ser la torre de Babel», recordó al Grupo Socialista que si incumple lo pactado para la reforma del Reglamento ésta no se hará realidad, ya que el PP se niega a colaborar en cambios tan «extraños» como el de simular que los españoles no tienen lengua común.

Mientras, en Bruselas, la Comisión Europea anunció que utilizará de ahora en adelante un régimen de interpretación para todas las lenguas oficiales de la Unión Europea en las ruedas de prensa de los comisarios, «siempre que sea posible». De este modo, se pone fin a la polémica que levantó la decisión unilateral del servicio del portavoz de la Comisión de reducir al inglés, francés, alemán y la lengua del comisario que comparece, la interpretación que reciben los periodistas.

La Comisión Europea usará todas las lenguas oficiales de la UE
EP BRUSELAS ABC 16 Marzo 2005

La Comisión Europea anunció ayer que utilizará, de ahora en adelante, un régimen de interpretación para todas las lenguas oficiales de la Unión Europea en las ruedas de prensa de los comisarios «siempre que sea posible», afirmó la portavoz oficial del Ejecutivo, Françoise Le Bail.

De este modo se pone fin a la polémica que levantó la decisión unilateral del servicio del portavoz de la Comisión de reducir al inglés, francés, alemán y la lengua del comisario que comparece, la interpretación que reciben los periodistas acreditados en Bruselas.

A través de una carta, el embajador español ante la Unión Europea, Carlos Bastarreche, protestó el pasado 25 de febrero ante la CE por imponer «de facto» el trilingþismo en varios procedimientos internos de la institución, en detrimento de otras lenguas oficiales importantes de la Unión como el español o el italiano.

En este sentido, exigió a Bruselas que «se tome en serio» este asunto ya que la institución que preside Barroso había generalizado el uso de estas tres lenguas en los comunicados o las interpretaciones de ruedas de prensa.

Suecia margina el idioma español pese a su pujanza
CARMEN VILLAR MIR ABC 16 Marzo 2005

ESTOCOLMO. Es la última «perla» del Ministerio de Cultura de Suecia: la Dirección General de Enseñanza quiere potenciar los idiomas alemán y francés en detrimento del español.

Tras un reciente informe, según el cual la lengua española sigue cotizando fuerte, con un incremento de matrículas de más de un 60 por 100 y cifras que muestran que un grandísimo número de estudiantes la prefieren a la francesa o alemana, la «Högskoleverket» o Dirección General de Enseñanza anuncia que prepara «una estrategia nacional».

La medida trata de potenciar el alemán y el francés, idiomas prácticamente olvidados, con objeto de aumentar el interés de los jóvenes por estudiarlos. Para conseguir ese objetivo, la citada institución, que se encuentra inmediatamente por debajo del Ministerio de Educación, pretende que en la solicitud de ingreso a las Escuelas y Universidades se puntúen más esas dos lenguas extranjeras. Esta propuesta, que tiene como único y «antidemocrático cometido», según claman algunas voces, favorecer a esos dos idiomas europeos, ha llenado de indignación a los profesores y estudiantes de nuestro idioma, que hoy se encuentran en pie de guerra.

No sabemos si la popularidad del español se debe al aumento del turismo a nuestra tierra, a las expectativas de los jóvenes de conseguir un buen trabajo en alguno de los países de lengua hispana, a la fama de la gastronomía ibérica que sigue rompiendo barreras, al Real Madrid que, por muy mal que ande, sigue apasionando a los suecos, o a que a los nórdicos les parece más «guay» o más fácil expresarse en español, pero la realidad es que la popularidad de nuestra lengua crece día a día y es además la única extranjera que más estudiantes cosecha en todos los colegios y escuelas.

Aumento de matrículas
Así lo afirma Jana Hejzlar, responsable del área de idiomas de la Dirección de General de Estudios: «Desde 1997 las matrículas en esa asignatura han aumentado con algo más que un 60 por 100 mientras que las de alemán e inglés han descendido de forma catastrofal: el número de interesados en estas dos últimas es tan bajo que a veces no podemos ofrecerles curso alguno». Cuenta Hejzlar que, durante el año escolar 96/97, 2.200 estudiantes eligieron el español en la Universidad y Escuelas Superiores, lo que quiere decir que ya tenían nociones anteriores o habían estudiado esa lengua durante el Bachillerato. «Los hispanos» universitarios eran casi 2.400 en el curso 2000/01. Y en el curso 2003/04, 2.900, unas cifras «inexplicables de una realidad empírica», pero que «hablan por sí solas».

Queda por ver el «boom» que va a registrar nuestro idioma cuando los Príncipes de Asturias visiten esta capital en abril para inaugurar el Instituto Cervantes, primero de este tipo en el Norte de Europa.

La Coruña en gallego es ´A Cruña´
Federico Maciñeira Teijeiro La Opinión 16 Marzo 2005

La promulgación de la Ley de Grandes Ciudades (16-XII-2003) y el consiguiente acuerdo municipal de hacer cooficial el topónimo largamente secular de La Coruña ha despertado la polémica, que los nacionalistas mantienen con entusiasmo digno de mejor causa, sobre la licitud del acuerdo, materia en la que ahora no voy a entrar.

Voy a destacar, exclusivamente, lo asombroso que resulta el que personas, que se supone preocupadas por la pureza del idioma, luchen a favor de un topónimo gallego que adulteró la Xunta de Galicia, en vez de protestar por ello.

Ya en 1998 escribí destacando lo híbrido del topónimo y la chapuza que significaba el querer consagrar como gallego lo que no lo es en absoluto. Hoy puedo ampliar las fuentes en que me basaba.

Xosé Ramón Barreiro, Presidente de la Real Academia Gallega, en su Historia de la ciudad de La Coruña (1986) nos dice que la primera denominación de la ciudad aparece en latín, en la Crónica del Pseudo Turpin, uno de los libros del Códice Calixtino, en el que se la designa como Crunia. El libro fue recopilado a mediados del siglo XII.
Santiago Daviña descubrió el Tumbo de la Cofradía de Clérigos de esta ciudad en la que figura, en gallego, todo lo concerniente a su repoblación por Fernando II en el Siglo XII y en él se la denomina como vila da Cruña.

Continúo con los documentos antiguos en gallego, que he ido anotando, en los que se menciona a nuestra ciudad, relacionándolos por el año a que corresponden y al topónimo que utilizan. Son los siguientes:

Martínez Salazar en Documentos gallegos de los siglos XIII y XIV: Años 1242 a 1252: áá Crunia, áá Crunia, áá Crunia; 1265: da Cruña; 1271: da Cruña; 1272: da Cruña; 1273: da Crugna; 1282: da Cruña, da Cruña, da Cruña, na Crûña; 1291: da Cruña; 1296: da Cruna; 1422: da Cruña, êna Cruña, da Cruña, êna Cruña.
Cal Pardo en Monasterio de Pedroso: 1323: da Cruna.
La Real Academia Gallega en Colección de documentos históricos: 1262: de Crugna; 1344: da Crunna; 1362 y 1388: da Cruña; 1395: da Crunna; 1411: da Cruña y na Crunna; 1431: da Cruña: 1434: da Cruña y na Crunna; 1435: da Cruña; 1446: da Cruña y da Crunna; 1446: da Cruña.
En la lápida de un Pérez das Mariñas, en el Museo Arqueológico, de 1446: da Cruna.
En el Libro de Notas (de 1457) de Álvaro Pérez, notario de Rianxo: êna Cruña, da Cruña y êna Cruña.
A la vista de estos textos es evidente que la forma gallega es Cruña y va siempre precedida del artículo a o sus contra(di)cciones da o na salvo en el documento de 1262 en que la precede un de.

El nombre gallego de A Cruña es también recogido por todos los escritores gallegos.
Así: A Cruña, figura en la inscripción del monumento a los Mártires de Carral y así la llaman en sus escritos: Añon, Salvador Golpe, Lisardo Barreiro, Vicente de Turnes, Francisco de La Iglesia, Lamas Carvajal, Curros Enríquez, Rosalía de Castro, Armada Teijeiro, Martelo Pauman, Fernández Neira (Qruña), Manuel Lugris, Eugenio Carré, Labarta Pose, Eladio Rodríguez, Tettamancy, Eduardo Pondal, Vaamonde Lores, Manuel Murguía, Antón Villar Ponte, Aurelio Ribalta (Kruña), el Marqués de Figueroa, Vicente Risco, Castelao, Ramón Villar Ponte, García Ferreiro, Álvarez Blázquez, Otero Pedrayo, Cunqueiro, Ogando, Fernández del Riego, etc...

En gallego no aparece ni una sola vez la sílaba inicial Co de Coruña, que es epéntesis castellana, hasta que se produce su corrupción por la Xunta de Galicia.

(No son excepción el testamento de Roi Xordo das Mariñas, de 1457, que es una mezcolanza de gallego-castellano, ni el de Gómez Pérez das Mariñas de 1468, escrito en castellano y en el que se lee diez veces de La Coruña. Rodríguez Caamaño hace poco los cita erróneamente, como también el poder del Concello de 1411 que no dice da Coruña sino da Cruña y êna Crunna).

¿Quien sería el incompetente asesor (?) de la Xunta que pretendió consagrar como gallego el híbrido aprobado por la Ley de 3-III-1998 y quién lo designaría? La incompetencia se extiende, en su exposición de motivos, a osar citar documentos del Siglo XII, fantasmas que nadie conoce. Es increíble.

Adrián Galdo me recuerda la anécdota de Suetonio según la cual, en cierta ocasión, el Emperador Augusto utilizó un término no latino. Un adulador, de los que nunca faltan, llamado Capitón, dijo: "Desde este momento, aunque la palabra utilizada por el César no es latina, pasa a serlo porque la ha empleado el César". Un gramático le reprendió: "Mientes, Capitón, mientes. César puede conceder la ciudadanía a las palabras".

¿No hay filólogos entre los nacionalistas? ¿No sería infinitamente mejor que dejasen a los castellanohablantes usar en paz La Coruña y dedicasen sus afanes a promover la recuperación del nombre gallego de A Cruña, en vez de persistir en el error de sostener el falaz mejunje de A Coruña? ¿O es que sólo les mueve diferenciarse de la forma castellana aunque sólo sea suprimiendo una letra, la L de la libertad, como la llamó muy bien Teresa Castañeda?
Termino con lo que propuso el ilustre filólogo gallego, Isidoro Millán: "Debiera acogerse la disyuntiva Cruña o Coruña en todos los escritos oficiales, y dejar al libérrimo arbitrio personal anteponer o no el artículo al mejor talante de cada uno. Sería zanjar la litis con verdadero fundamento, por elevación y, a la larga, con éxito pacífico".

Federico Maciñeira Teijeiro es notario jubilado

Lengua Asturiana, bable/asturiano y gallego-asturiano
http://tematico.princast.es/bopa/Bol/20041008/14163_01.htm  16 Marzo 2005

BOPA Nº 235 - Viernes, 8 de octubre de 2004
Principado de Asturias
DISPOSICIONES GENERALES
CONSEJERIA DE EDUCACIóN Y CIENCIA

DECRETO 71/2004, de 16 de septiembre, de segunda modificación del Decreto 69/2002, de 23 de mayo, por el que se establece la ordenación y definición del currículo de Educación Secundaria Obligatoria en el Principado de Asturias.

Mediante Decreto 69/2002, de 23 de mayo, se establece la ordenación y definición del currículo de Educación Secundaria Obligatoria en el Principado de Asturias.

Con el fin de que la materia de la Educación Secundaria Obligatoria cuyos contenidos versan sobre el bable/asturiano, y sobre el gallego-asturiano en las zonas en las que tiene carácter de modalidad lingüística propia, reciba una única denominación en todas las etapas educativas que se imparten en los distintos centros docentes del Principado de Asturias, procede modificar la denominación previamente establecida.

En su virtud, previo informe del Consejo Escolar del Principado de Asturias, a propuesta del Consejero de Educación y Ciencia, y previo acuerdo del Consejo de Gobierno, en su reunión de 16 de septiembre de 2004,

D I S P O N G O
Artículo único.—Modificación del Decreto 69/2002, de 23 de mayo, por el que se establece la ordenación y definición del currículo de Educación Secundaria Obligatoria en el Principado de Asturias.

Se modifica el Decreto 69/2002, de 23 de mayo, modificado a su vez por el Decreto 46/2003, de 29 de mayo, en los siguientes términos:

1.—Se modifica la denominación de la materia optativa “Lengua tradicional: bable/asturiano y Literatura” que figura en los apartados 2.a), 3.a) y 5 del artículo 8 y en el anexo II, que pasa a denominarse “Lengua Asturiana y Literatura”.

2.—El currículo de la materia optativa “Lengua tradicional: bable/asturiano y Literatura” que figura en el anexo II del Decreto 69/2002, de 23 de mayo, se sustituye íntegramente por el currículo de la materia optativa “Lengua Asturiana y Literatura” que figura en el anexo del presente Decreto.

Disposición derogatoria única.—Derogación normativa Quedan derogadas cuantas disposiciones de igual o inferior rango se opongan a lo dispuesto en el presente Decreto.

Disposiciones finales
Primera.—Habilitación normativa.
Se autoriza al titular de la Consejería competente en materia de Educación para dictar las disposiciones que sean precisas para la aplicación y ejecución de lo dispuesto en este Decreto.

Segunda.—Entrada en vigor.
El presente Decreto entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el BOLETIN OFICIAL del Principado de Asturias.

Dado en Oviedo, a 16 de septiembre de 2004.—El Presidente del Principado, Vicente Alvarez Areces.—El Consejero de Educación y Ciencia, José Luis Iglesias Riopedre. —14.832.

Anexo
MODIFICACION DEL ANEXO II DEL DECRETO 69/2002, DE 23 DE MAYO, POR EL QUE SE ESTABLECE LA ORDENACION Y DEFINCION DEL CURRICULO DE EDUCACION SECUNDARIA OBLIGATORIA EN EL PRINCIPADO DE ASTURIAS

I.—Introducción.
El Estatuto de Autonomía del Principado de Asturias determina que se promoverá la enseñanza del bable, y la Ley 1/1998 del Principado de Asturias de Uso y Promoción del Bable/Asturiano, con objeto de amparar el derecho de los ciudadanos y ciudadanas a conocer y usar el asturiano y establecer los medios que lo hagan efectivo, garantiza su enseñanza en todos los niveles y grados del sistema educativo como materia integrante del currículo, con carácter voluntario para el alumnado.

Cuando hablamos de enseñanza y aprendizaje de cualquier área lingüística estamos haciendo referencia a que el alumnado alcance unos niveles mínimos de competencia comunicativa, es decir, a que adquiera la habilidad no sólo de aplicar correctamente las reglas gramaticales de la lengua y de formar oraciones gramaticalmente correctas, sino también de saber cuándo y dónde dichas oraciones pueden decirse y a quién. Así considerada, la competencia comunicativa constituye una compleja estructura en la que se pueden identificar los siguientes elementos: a) el elemento lingüístico (conocimiento y uso del sistema lingüístico que permite la construcción de enunciados), b) el elemento textual y discursivo (empleo de diferentes reglas de estructuración en función del tipo de discurso), c) el elemento referencial (conocimiento de diversos ámbitos de experiencia codificados por la lengua), d) el elemento estratégico (estrategias comunicativas adecuadas al interlocutor, contexto, intenciones del intercambio lingüístico, etc.), e) el elemento sociocultural (dominio de las claves culturales, humorísticas, relaciones de poder, etc.

en buena medida específicas de cada cultura), f) el elemento sociolingüístico (capacidad para entender el porqué de unos usos lingüísticos concretos, en unas circunstancias determinadas y con unos actores dados). Podemos decir, entonces, que aprender una lengua, o mejorar la capacidad de su uso, implica tener en cuenta que las formas lingüísticas entrañan determinadas claves culturales que permiten a las personas hablantes-oyentes desenvolverse en contextos sociales diferentes.

Dicho de otro modo, ser competente en una lengua supone tener adquirida una competencia cultural comunicativa.

Se trata en consecuencia, de articular un proceso de aprendizaje en el lenguaje que asegure sus dos funciones básicas: la de la comunicación y la de la representación.

El desarrollo de la competencia comunicativa requiere, metodológicamente, la adopción de enfoques comunicativos; es decir, de propuestas de intervención didáctica que comparten algunos principios metodológicos y teóricos; así, se entiende que toda lengua tiene funciones de comunicación y de representación; que la competencia comunicativa de una lengua implica a un tiempo conocimientos y usos lingüísticos, discursivos, referenciales, estratégicos y socioculturales; que la enseñanza de la lengua debe centrarse en el desarrollo de la capacidad de actuación comunicativa del aprendiz; que en los procesos de enseñanza y aprendizaje de una lengua los conceptos, los procedimientos y las actitudes constituyen facetas inseparables del mismo hecho comunicativo; y que, en todo caso, el aprendizaje de una lengua ha de ser significativo, es decir, ha de ser percibido por el alumnado como un hecho relevante para sí mismo.

Las finalidades que este currículo persigue son las siguientes:

a) Posibilitar adecuadamente el empleo de la lengua asturiana en todos los ámbitos sociales de interacción.

b) Conocer y apreciar la riqueza lingüística y cultural que representan las variantes lingüísticas del asturiano y favorecer su vinculación psico-afectiva con el alumnado.

c) Perfeccionar las destrezas generales del alumnado -y las lingüísticas de forma específica-, pues un mejor conocimiento y uso no sólo del asturiano sino también del castellano es garantía para que los alumnos y las alumnas puedan evitar las interferencias lingüísticas en un sentido o en otro.

d) Acelerar la maduración psicocognitiva del alumnado asturiano, al potenciar el desarrollo pleno de sus capacidades lingüísticas y no lingüísticas.

e) Conocer y apreciar la literatura asturiana como factor que impulsa el conocimiento, aprecio y dominio tanto de la lengua como de la cultura propias.

f) Valorar la cultura asturiana y profundizar en su conocimiento, lo que facilitará la incorporación de ciudadanos y ciudadanas a la tradición histórica propia, a la que podrá así ayudar a conservar y a enriquecer con sus aportaciones.

g) Construir de modo plural y no excluyente la identidad cultural asturiana y, dentro de ella, la identidad de cada persona.

h) Alcanzar el objetivo general de la etapa de conocer, apreciar y respetar las lenguas y variantes lingüísticas de España, así como las distintas culturas.

i) Contribuir a la construcción de una sociedad, española y europea, solidaria y pluricultural y dar cumplimiento a los pactos y acuerdos internacionales en esta materia.

En síntesis, el planteamiento curricular de la lengua asturiana no se entiende de una manera aislada, sino interrelacionado con los procesos de enseñanza y aprendizaje del resto de las áreas lingüísticas con las que comparte la mayoría de sus finalidades. En otras palabras, el currículo de Lengua Asturiana y Literatura en la Educación Secundaria Obligatoria quiere ser una contribución a la formación lingüística integral del alumnado, junto con la lengua castellana y las lenguas extranjeras. Resultan evidentes, desde este punto de vista, las ventajas de un proceso tendente a favorecer la consideración de propuestas compartidas acerca del tratamiento curricular del área lingüística, del establecimiento de medidas encaminadas a conseguir una educación intercultural y atenta a la diversidad. Sería deseable, en este sentido, una coordinación estrecha entre las distintas áreas lingüísticas de la que pudiera derivarse una mejora a la hora de secuenciar los objetivos, de distribuir los contenidos comunes, de consensuar la terminología lingüística, de planificar procedimientos e instrumentos comunes de evaluación.

De acuerdo con el tratamiento integrador de la enseñanza y aprendizaje de las lenguas del currículo, el estudio del bable/asturiano y la literatura se plantea unos objetivos que tienen presentes las finalidades educativas y las capacidades comunicativas que el alumnado ha de conseguir al final de la etapa. Estos objetivos generales tienen en cuenta los distintos componentes que definen la concepción ya expresada de la enseñanza y el aprendizaje lingüístico y literario: los conceptos, los procedimientos y las actitudes.

Los bloques de contenidos agrupan las unidades de estudio que parecen más adecuadas para desarrollar las capacidades enunciadas en los objetivos generales. Los distintos tipos de contenidos -conceptuales, procedimentales y actitudinales- se agrupan en cinco bloques o apartados: la lengua oral, la lengua escrita, la lengua y su funcionamiento, la lengua en la literatura y la lengua en su relación con los aspectos socioculturales y no verbales. En todo caso, la estructuración interna de cada uno de los apartados anteriores constituye sólo un recurso de análisis para la presentación de unos contenidos curriculares, nunca una programación para su aplicación y desarrollo lineal en las distintas actividades de enseñanza y aprendizaje; antes al contrario, todas las actuaciones con alumnos y alumnas deberán tener un carácter absolutamente integrado y orientado hacia la consecución de capacidades enunciadas en los objetivos generales.

Es preciso plantear, inicialmente, las tareas de enseñanza y aprendizaje a partir de usos lingüísticos junto con los factores culturales y socioeconómicos que lo determinan.

El entorno lingüístico -particularmente diversificado en determinadas zonas y ámbitos de nuestra comunidad- trae consigo importantes diferencias en la competencia lingüística y comunicativa del alumnado. Resulta obligado, por tanto, asumir este potencial comunicativo y partir de él para ofrecer patrones lingüísticos que amplíen las posibilidades de comunicación e inserción socio-cultural, contribuyendo así al conocimiento y diferenciación de los sistemas lingüísticos en contacto.

Se trata, en definitiva, de promover unos valores positivos hacia las diferentes lenguas, hacia las variantes dentro de una lengua, hacia la normalidad básica del asturiano.

Es fundamental, entonces, prestar una especial atención al uso de la lengua oral. Este es más frecuente y espontáneo que el escrito y sin embargo ha recibido tradicionalmente menor atención en la enseñanza de la lengua asturiana por diversos factores de carácter sociolingüístico. De ahí la importancia que debe otorgarse a su aprendizaje, tanto como condición previa para dominar la lengua escrita, como para que el alumno comprenda y pueda utilizar las diversas modalidades elocutivas al plantear entre ambas la necesaria y estrecha relación.

La formación en el lenguaje escrito, por su parte, ha de consolidar y desarrollar tanto la comprensión de textos escritos: percepción, memoria, anticipación, velocidad lectora, inferencia, identificación de las ideas principales, conocimiento de la estructura y forma, lectura entre líneas, autoevalución de la comprensión lectora, como de la expresión escrita: elegir la situación de comunicación escrita, planificar el texto, redactar, revisar. Es claro, por otra parte, que los textos escritos, sobre todo los de carácter literario, ofrecen posibilidades de goce y disfrute, tanto en su lectura y comprensión como en su producción. En un contexto de actividad significativa y creativa, el alumnado debe ser capaz de hacer uso personal de la palabra escrita, mediante la producción de textos estructurados que deben contribuir, además, a ampliar su cosmovisión, así como a desarrollar su capacidad de análisis y de crítica.

Los textos escritos, además, constituyen medios culturales para la construcción social del sentido. Todos los textos, en cuanto tales, son portadores de significación. Pero ciertos textos, ya literarios, ya filosóficos, ya de sabiduría popular, buscan intencionalmente la exploración y la construcción del sentido. Entre las experiencias educativas que el área lingüística ha de aportar está el contacto con discursos en los que se plasma la búsqueda humana de sentido, una búsqueda emprendida también a través de otras producciones culturales.

Estos textos contribuyen, en rigor, no sólo a orientar en la exploración del sentido sino también a ampliar la visión del mundo, a desarrollar la capacidad de análisis y de crítica, y a despertar la conciencia de la comunicación de cada sujeto lector con una tradición y cultura, en la que han nacido ciertos textos y en la que el mismo lector ha llegado a ser persona.

Pero además resulta fundamental que en esta etapa el alumnado conozca los principales textos literarios de los diversos géneros de la literatura escrita en asturiano a lo largo de su historia que sean asequibles a dicha etapa. A tal fin, el uso y análisis de textos narrativos, poéticos, teatrales, etc.

deberán basarse en los autoresmás representativos de nuestra literatura, así como las manifestaciones de carácter y tradición popular. Por eso en esta etapa educativa, con el fin de facilitar al alumno el acceso a esa herencia cultural, se incluye el conocimiento de textos literarios, canciones, dichos, refranes y composiciones populares en los que se han manifestado procesos históricos, lingüísticos y culturales, así como variedad de situaciones y actitudes sociales de variada expresión y significación. Es necesario, en consecuencia, favorecer el gusto por la lectura ayudándole a comprender las claves que en los textos escritos u orales se contienen para ir comprendiendo y asimilando la mentalidad, los valores y las costumbres de cada época.

Se establecen, por último, unos criterios de evaluación que son indicadores del tipo y grado de aprendizaje que se espera alcancen los alumnos en relación con los objetivos generales planteados para este área; tales criterios habrán de aplicarse a través de los instrumentos de evaluación, que en cada caso se determinen, y se verán acompañados, en todo momento, de los criterios de calificación que los órganos de coordinación acuerden.

Este currículo, en fin, toma en consideración las distintas realidades sociolingüísticas y socioeducativas de Asturias y permite, por ello, una adaptación inmediata a las necesidades curriculares de la enseñanza del gallego-asturiano en la zona en que esta variedad lingüística está asentada. Para ello sólo es necesario entender “gallego-asturiano” donde este documento se refiere a lengua asturiana.

II.—Objetivos generales.
Los objetivos generales hacen referencia a unas capacidades comunicativas y lingüísticas que los alumnos y alumnas ha de desarrollar a lo largo de la etapa a través del estudio del asturiano, de acuerdo con el tratamiento integrador de todas las lenguas del currículo. Cada objetivo contiene una triple orientación: conceptual, procedimental y actitudinal.

En consecuencia, la enseñanza de Lengua asturiana y Literatura en la etapa de Educación Secundaria Obligatoria tendrá como objetivo contribuir a desarrollar en los alumnos las siguientes capacidades:

1. Comprender tanto discursos orales como escritos y sus componentes (prosódicos, fónicos, léxicos, ortográficos, morfosintácticos y estilísticos), identificando sus diferentes niveles y finalidades, así como las situaciones de comunicación en que se producen, además de mostrar interés, respeto y una actitud crítica positiva ante el discurso ajeno.

2. Expresarse oralmente y por escrito con la propiedad, coherencia y corrección propias del asturiano, de acuerdo con las diferentes necesidades, finalidades y situaciones comunicativas, afianzando progresivamente un estilo expresivo propio, disfrutando con su uso y mostrando máximo respeto por los aspectos normativos, verbales y no verbales, que facilitan las relaciones de convivencia.

3. Conocer y valorar las variantes lingüísticas del asturiano, utilizándolas de modo consciente y con intención comunicativa, promoviendo, al mismo tiempo, actitudes de respeto y consideración hacia esas formas naturales de comunicación.

4. Conocer la situación lingüística de Asturias y de España, analizando las múltiples particularidades de las lenguas en contacto, de modo que se aprecie la riqueza que esa diversidad representa.

5. Comprender la importancia de la lengua asturiana en la construcción de la identidad, individual y colectiva, de la comunidad, analizando la relación existente entre persona, grupo territorio y lengua, su carácter vehicular y patrimonial y la repercusión que los comportamientos lingüísticos pueden tener sobre la convivencia, superando así estereotipos sociolingüísticos y socioculturales y evitando prejuicios como el racismo, el sexismo, el clasismo u otros.

6. Conocer los recursos expresivos no verbales y utilizarlos en los intercambios comunicativos directos con otros interlocutores, de modo que complementen, corroboren, contradigan o reemplacen el discurso verbal, apreciando la ventaja que ello supone en la transmisión de mensajes.

7. Comprender el papel que los medios de comunicación desempeñan en nuestra sociedad, analizando sus características, su función y sus recursos discursivos, con el fin de ampliar destrezas comunicativas propias y desarrollar una disposición favorable a utilizarlos, mostrando, a la vez, una actitud crítica ante los mensajes procedentes de dichos medios.

8. Usar el asturiano como un instrumento más para la comunicación, que facilita la adquisición de nuevos aprendizajes y el desarrollo del pensamiento, analizando su estructura formal, los distintos niveles, ámbitos y situaciones de interacción en que se da la producción, recepción y negociación de mensajes, y desarrollando la capacidad para regular las producciones comunicativas, comprendiendo y aceptando sistemas de valores distintos, como forma de enriquecimiento cultural personal.

9. Comprender la producción literaria en lengua asturiana como una acción comunicativa fundamental para el desarrollo intelectual individual y colectivo, analizando la especificidad del discurso literario (creación, edición, lectura...) y mostrando interés por la expresión literaria, no sólo en cuanto a comprensión sino también en lo relativo a producción, con el fin de ampliar los recursos expresivos del individuo.

10. Conocer la producción literaria oral y escrita en asturiano, con sus peculiaridades y rasgos específicos, analizando las obras más relevantes de la tradición literaria, como muestras destacadas de nuestro patrimonio cultural, y valorando el proceso histórico de construcción de la literatura asturiana y su realidad actual, a la vez que disfrutando de la lectura y de la escritura como formas de comunicación y como fuentes de información, de ocio y de proyección personal.

11. Interpretar y producir textos literarios y de intención literaria, orales y escritos, explorando las posibilidades de la lengua asturiana de forma creativa y crítica, a fin de desarrollar la sensibilidad estética a través del uso autónomo y personal del lenguaje, valorando la tradición literaria asturiana como patrimonio cultural propio y universal, individual y colectivo.

III.—Contenidos y criterios de evaluación.
De acuerdo con la definición del objeto de aprendizaje y con los objetivos generales del área de bable/asturiano en la etapa de Educación Secundaria Obligatoria, se establecen tres tipos de contenidos: conceptuales, referidos a conocimientos explícitos sobre el sistema lingüístico asturiano y las condiciones de su uso y funcionamiento en las distintas situaciones discursivas; procedimentales, relacionados con determinadas destrezas para la producción y recepción del discurso; y actitudinales, orientados hacia la valoración y aprecio de la comunicación y del uso no discriminador.

Estos tres grandes tipos de contenidos recorrerán los diferentes bloques a que se ha hecho referencia:

1. La lengua oral.
Los contenidos de este bloque hacen referencia a unos aprendizajes orientados al logro de una comunicación oral en asturiano que resulte plenamente adecuada y satisfactoria.

Tales aprendizajes atañen, sobre todo, a la producción, análisis e interpretación de textos orales; a la reflexión sobre cuestiones básicas de la historia de las lenguas: sus cambios, sus relaciones e interferencias, etc., y también al papel fundamental que desempeñan en nuestra sociedad los medios de comunicación, sobre todo los de tipo audiovisual. En este sentido constituye un objetivo prioritario de este bloque y también del siguiente el desarrollo de actitudes críticas hacia los mensajes de los distintos medios, por lo que se hace necesario conocer adecuadamente su funcionamiento y condiciones de producción. Se trata, en consecuencia, de desarrollar al máximo las capacidades de utilización del sistema, atendiendo a la variedad de usos y formas del discurso oral.

2. La lengua escrita.
Los contenidos de este bloque tienen también un carácter eminentemente procedimental; implican actuaciones de producción y recepción de discursos escritos, y buscan el aumento de la competencia comunicativa del alumno, en su doble proceso de comprensión y expresión.

La escritura, además de un medio de comunicación, es un instrumento para conservar de modo estable y permanente la información; por ello, es necesaria la adquisición de destrezas que permitan el acceso correcto a las diversas fuentes y centros de documentación escrita.

Especial relevancia adquieren en este apartado el conocimiento y respeto de las convenciones de la escritura, valorando adecuadamente la utilización de la norma estándar de la lengua asturiana, como medio para garantizar su uso y difusión. Importan también aquí el reconocimiento y valoración adecuada de la utilización por escrito de unas u otras variantes, formas todas ellas igualmente valiosas del patrimonio intelectual propio de Asturias. Es necesario que el alumno aprenda a reconocer en el texto escrito las formas lingüísticas que coinciden con sus usos familiares.

3. La lengua y su funcionamiento.
La concepción de este bloque se funda en la consideración de la reflexión lingüística como parte integrada en el proceso de desarrollo de las capacidades discursivas. En coherencia con ello, el campo de razonamiento lingüístico transciende el marco de la oración e incorpora los factores contextuales del discurso y los procedimientos para la formación de textos coherentes.

Se trata, en definitiva, de permitir a los alumnos el reconocimiento y la explicitación de los principales mecanismos internos de la lengua, de modo que se garantice una adecuada utilización del sistema y se aumente su competencia comunicativa.

4. La lengua en la literatura.
En este bloque se atiende a los aprendizajes propios de la educación literaria. Los alumnos de esta etapa deben desarrollar unas competencias específicas relacionadas con la lectura, comprensión y valoración de los principales textos literarios. Constituye un objetivo básico, entonces, la comprensión y disfrute de las producciones literarias en asturiano.

En su selección deberá contemplarse, además de los criterios de orden estético y relevancia, los de adecuación a la edad y, sobre todo, a la capacidad de motivación de los alumnos, teniendo en cuenta las singularidades del asturiano y sus variantes.

El contacto con los textos literarios ofrece la posibilidad de desarrollar el hábito lector, el sentido estético, la creatividad y la capacidad crítica ante los elementos formales y de contenido. Además, la interpretación reflexiva del discurso literario potencia el aprendizaje lingüístico y discursivo general.

5. La lengua y los aspectos socioculturales y no verbales.
Los contenidos de este bloque intentan transmitir la idea de la importancia que para una comunicación plenamente efectiva tienen los aspectos socioculturales y no verbales que acompañan al discurso o forman parte de él, en la medida en que estos aspectos reafirman, matizan, explican, invalidan, etc., el contenido expreso o formal de las estructuras lingüísticas.

Por lo que respecta a los criterios de evaluación, tal como se dijo, hacen referencia al tipo y grado de aprendizaje que se espera alcancen los alumnos como consecuencia de la aplicación del proceso de enseñanza establecido. Guardan relación directa con los objetivos y contenidos seleccionados, reflejan competencias y tienen carácter prescriptivo, por lo que habrán de integrarse de forma coherente con la estrategia metodológica general. Son, en definitiva, puntos de referencia obligados que permiten, a través de los instrumentos de evaluación, comprobar el grado de desarrollo de la capacidad comunicativa del alumnado.

De acuerdo, pues, con los presupuestos anteriores, se establece la siguiente selección y secuenciación de contenidos y criterios de evaluación de Lengua Asturiana y Literatura para cada uno de los cursos de la etapa de la Educación Secundaria Obligatoria:.............completo en http://tematico.princast.es/bopa/Bol/20041008/14163_01.htm

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