AGLI

Recortes de Prensa     Viernes 25 Marzo 2005
“POR EL DERECHO EFECTIVO A LA EDUCACIÓN EN SU LENGUA MATERNA DE LOS CASTELLANO
HABLANTES EN CATALUÑA”
ASOCIACIÓN POR LA TOLERANCIA 25 Marzo 2005

ZP y las lenguas
JUAN J. MORALEJO La Voz 25 Marzo 2005

Lenguas españolas
Francisco Rodríguez Adrados El País 25 Marzo 2005

VOLUNTAD DE GANAR
Jesús Zarzalejos ABC  25 Marzo 2005

Conjeturas y verdades
Agapito Maestre Libertad Digital 25 Marzo 2005

LAS «LISTAS BLANCAS»
Jaime CAMPMANY ABC  25 Marzo 2005

SOFISMAS PARA BLANQUEAR LISTAS ELECTORALES
Luis Ignacio Parada ABC  25 Marzo 2005

Si Aurera Guztiak concurre, la Ley de Partidos será papel mojado
Editorial El Mundo 25 Marzo 2005

Acefalia política
Antonio Elorza El País  25 Marzo 2005

Dos imágenes, dos destinos
FERNANDO ÓNEGA La Voz 25 Marzo 2005

En los tribunales
Editorial El Correo 25 Marzo 2005

Desde la periferia
Joseba Arregui El Mundo  25 Marzo 2005

LA NO INJERENCIA
M.A. Email 25 Marzo 2005

El Defensor del Pueblo se reunirá con los profesores vascos encerrados
EFE Libertad Digital 25 Marzo 2005



 

CONVOCATORIA
“POR EL DERECHO EFECTIVO A LA EDUCACIÓN EN SU LENGUA MATERNA DE LOS CASTELLANOHABLANTES EN CATALUÑA”
ASOCIACIÓN POR LA TOLERANCIA 25 Marzo 2005

La Asociación por la Tolerancia os informa que el próximo día 28 de marzo, lunes, a las 11 horas, efectuará la presentación en el Ministerio de Educación y Ciencia, calle Alcalá, 36 de Madrid, del documento: “Por el derecho efectivo a la educación en su lengua materna de los castellanohablantes en Cataluña”.

Si queréis acompañarnos en este acto podéis poneros en contacto con María Antonia (615 141893) para coordinar el desplazamiento o la asistencia por vuestra cuenta en el caso de que os encontréis en Madrid.

Se ha solicitado una entrevista con el Ministerio de Educación y Ciencia. Tras la entrega del documento se realizará una lectura pública del mismo en las puertas del Ministerio y se responderán todas aquellas preguntas que formulen los medios de comunicación.

La razón de la presentación de este documento obedece a que, a pesar de que la Ley de Política Lingüística 1/1998 reconoce el derecho de los niños a ser educados en su lengua habitual, las autoridades educativas catalanas no garantizan el ejercicio efectivo del mismo. Buena prueba de ello es que en las hojas de preinscripción que se han de facilitar a los padres y tutores de los alumnos, no se dispone de apartado alguno destinado a informar del derecho y permitir su ejercicio. Ello ha sido declarado contrario a derecho por la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.

Dado que esa práctica de las autoridades educativas catalanas puede entorpecer el derecho de los catalanes castellanohablantes y de aquellas otras personas que tengan intención de desplazarse a la Comunidad Autonóma de Cataluña, en cuanto que dificulta el efectivo ejercicio del derecho, consideramos oportuno que el Ministerio de Educación y Ciencia impulse las medidas pertinentes para garantizar la igualdad de derechos de todos los españoles en materia educativa.

Barcelona, 23 de marzo de 2005

ZP y las lenguas
JUAN J. MORALEJO La Voz 25 Marzo 2005

OCUPÉ la semana pasada en tensas conversaciones con la Coordinadora de Virus del Estado Gripal, pero, triunfante como tengo por costumbre, regreso a la actualidad del Estado Español, sin duda más tolerable. El tema de hoy fue noticia urgente días atrás, pero está condenado a ser noticia crónica y nunca le viene mal una glosa.

«Como he expresado en muchas ocasiones -dijo con la mirada en Marín-, las lenguas están para entenderse, no para dividir ni para confrontar». El sujeto del verbo dijo era ZP, que no tenía la mirada en la bella villa de la ría de Pontevedra, sino en el presidente del Congreso, paciente y cortés ante el uso parlamentario, de momento irregular o mal definido, de lenguas españolas autonómicas o nacionales. El talante de ZP hace milagros, pero el talante no lo es todo y, si no lleva por dentro algo de sustancia, puede quedársenos en pasteleo vacuo.

Las lenguas no están para entenderse. Para entenderse está la lengua. Para no entenderse están las lenguas desde Babel y con mil lances en que, además de atender a que no nos entendamos, atienden a marcar, marginar y, si a mano viene, incluso masacrar al que no nos entiende y nosotros tenemos especial interés en no entenderlo a él. Nacionalismos y romanticismos florecerán en mil futrosofías bellas y paridas de salón sobre la incomunicabilidad de los mundos lingüísticos y de cómo cada lengua es expresión intraducible de un alma, de un genio, de un espíritu colectivo y de sus vivencias y creaciones y un largo patatín y patatán de lindezas con la mirada puesta cada cual en su propio e inalienable ombligo.

Que las lenguas son para no entenderse remata precisamente en las lenguas como marca de identidad y argumento para la frontera y la distancia. Llevamos generaciones mareando la perdiz de la lengua como columna vertebral de la diferencia, llevamos generaciones de división y confrontación con la diferencia de lenguas como bandera evidente y principal, pero ahora resulta, según ZP, que de eso no hay nada. Pero me temo que ZP no se ha enterado de que el poncio de ERC en Madrid no hace otra cosa que marcarse su territorio con una meada en territorio ajeno, una meada sin la menor intención de que le entiendan la lengua catalana, pero con toda la intención de que le tomen nota de la diferencia y la distancia. El poncio de ERC, si fuera sincero a tope, debería pedir turno para hacerle ver a ZP que con sus componendas de que las lenguas están para entenderse, etc. le está pinchando el globo y echando abajo la función que trae tan bien preparada y precisamente para dejar claro que las lenguas están para no entenderse.

Para entenderse por encima de la diferencia plural está el singular de la lengua común o franca, uso tan viejo, digno y normal como es vieja, digna y normal la pluralidad. El poncio conoce y habla a la perfección la lengua común, pero por delante quiere hacer otra comunicación que deje claro que las lenguas están para no entenderse. Eso es todo y no es poco.

Lenguas españolas
Por Francisco Rodríguez Adrados El País 25 Marzo 2005

Claro que son lenguas españolas todas. Pero cada una tiene su función. Y se está armando un guirigay imposible, dañino para todos.

Por ejemplo, eso de las Cortes. Quieren hablar allí en catalán, en vasco y en otras lenguas más. ¿Quién va a entenderse? Porque las lenguas están hechas para eso: para entenderse. Mi amigo Moreno Cabrera, con quien yo he colaborado en la Sociedad Española de Lingüística, dice en EL PAÍS que eso está muy bien.

Discrepo en este caso. Una lengua, el español, que es la lengua común de España y la que todos conocen (en ella dialogan los separatistas) no causa problema a nadie. ¿Por qué, entonces, esa provocación tontísima, simplemente para acentuar divergencias políticas y para ver si logran que los pongan a la puerta y tener otro agravio victimista? ¿Y para romper uno de los últimos símbolos de la unidad de España?

Lo peor para ellos sería que ganasen: las Cortes serían una torre de Babel o una grillera o un gallinero. Mejor que las quitaran. Pero perderíamos todos.

¿Se imaginan un Parlamento italiano con corso, albanés, griego, catalán, véneto, napolitano, italiano además?

La verdad, una lengua común es para que nos entendamos todos. ¡Y ni aun así nos entendemos! ¿A qué eso de usar las lenguas para encender hogueras? Es terrible que se estén manejando las lenguas, que nunca crearon problema, como pretextos políticos.

Vuelvo a otro problema de lenguas: el de las titulaciones de Filología. Siguiendo la Declaración de Bolonia, la ANECA me llevó a abrir la primera reunión de decanos de Filología, allá por septiembre de 2003, y yo reconocí que, efectivamente, tantísimas titulaciones eran un error. Puede ver el que quiera mi discurso en Estudios Clásicos de 2003: no me opuse a eso. Precisamente yo había criticado los planes existentes, con sus infinitas titulaciones (creo que veinte), con su cargarse el Latín y el Griego como materias comunes. ¡En Filología de la Complutense hubo en un momento, teóricamente, 800 materias!

No me opuse. Pero parecía que una titulación en Filología Hispánica (o lengua y cultura españolas, me da lo mismo) era normal, como hay la de francés en Francia, la de italiano en Italia.

Y ahora se filtra de algún modo un "documento de trabajo" en que el español es una de las "lenguas y culturas del Estado español", parece que en pie de igualdad con otras lenguas. Y que para estudiarlo hay que escoger, de propina, alguna de las lenguas "cooficiales". Que se añada una segunda lengua, en todos los casos, parece razonable. Pero con libertad de elección, no con tiranía prefabricada.

Por Dios, menos locuras. Dejemos libertad. Dejemos un lugar aparte para lo que es aparte, lo primero. O sea: el español.

El otro día una señora escribía una carta a un periódico proponiéndome aprender catalán. Demasiado tarde, señora. Y además, con el español me entiendo con los catalanes. Comprendo bien que usen su catalán entre ellos, es entrañable. No entiendo cuando quieren imponerlo sabiendo que así no les entiende casi nadie. Como en las Cortes. No es racional.

Y créanme, amo a las lenguas de España -y a todas las demás-, sobre varias de ellas he escrito, escribo ahora mismo.

Amo el gallego de Rosalía (más, en verdad, que el de ciertos políticos que andan con él a batacazos). Mi nieta habla valenciano por su abuela, me gusta más que el valenciano televisivo (español camuflado) con que transmiten los partidos de fútbol. El vasco, la verdad, no lo hablo ni en privado, pero conozco su estructura, sobre ello escribí en el homenaje que hicimos a Michelena, un buen vasquista, un buen amigo vasco. Podría seguir. En la Revista Española de Lingüística, que dirijo, prestamos atención a todas estas lenguas. Y a las demás.

Ya ven, sigo hablando de lenguas, cada cual en su sitio. No de otra cosa. Convertirlas en arma, ahora, me parece dañino y estúpido. Nunca ha habido problemas entre nuestras lenguas, ni los habría ahora si no fuera por pequeños grupos prepotentes que buscan enturbiar la paz. Y crecer ellos. Mal asunto.

Aspiro a poco en este planeta, pero me gustaría esclarecer un poco alguna verdad. A las lenguas hemos dedicado, yo y otros, nuestra vida. Nos duele que en España se empleen, ahora, como instrumento de pequeñas pasiones. ¡Qué desgracia!

http://www.elpais.es/articuloCompleto.html?d_date=&xref=20050325elpepiopi_11&type=Tes&anchor=elpepiopi

VOLUNTAD DE GANAR
Jesús Zarzalejos ABC  25 Marzo 2005

Los prelados vascos anunciaron «sombrías consecuencias». Algunos nacionalistas avisaron de que «el problema sería para el país». Los teóricos del caos, con sede en Madrid, vaticinaron el fin de la democracia. Ninguno se refería a la continuidad del terrorismo etarra, sino a la Ley de Partidos Políticos, que dio forma a la decisión estratégica del Estado de ganar a ETA en todos sus frentes, incluido el «político». Ninguna de tales profecías se ha cumplido dos años después de que la Sala Especial del Tribunal Supremo aplicara aquella Ley e ilegalizara el entramado de formaciones políticas creado por ETA para diversificar su presencia en las instituciones vascas. Herri Batasuna, Euskal Herritarrok y Batasuna quedaron fuera de la ley como organizaciones políticas, en virtud de una norma que no sanciona conductas penales, sino comportamientos antidemocráticos. Esta diferencia es decisiva porque gracias a ella ha sido posible definir una regla de exclusión para personas jurídicas, sin necesidad de hacer juicios penales previos sobre los individuos que las integran; juicios que ya estaban en trámite en el Juzgado de Baltasar Garzón, quien en agosto de 2002 había decretado la suspensión cautelar de las actividades de Batasuna por ser parte de ETA. Se llegaba al mismo resultado por caminos distintos: la Ley de Partidos sancionaba a la organización política y la justicia penal depuraba responsabilidades delictivas individuales que, como efecto natural, provocaban la suspensión del partido en el que aquellas se habían producido.

Se había dado el paso decisivo de extender el concepto de terrorismo desde el acto violento a toda estrategia cooperadora con la banda armada, sometiendo al filtro de la ley los frentes que ETA abrió con apariencia de legalidad para multiplicar la eficacia de sus decisiones: financiero, internacional, penitenciario, mediático. El Estado pasó de la ingenuidad al realismo y dejó de aceptar que el terrorismo diera lugar a manifestaciones lícitas. Esta política de defensa del orden constitucional pasó el examen del Tribunal Constitucional, del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y de la Unión Europea, en cuya lista de organizaciones terroristas cuelgan, como integrantes de ETA, los nombres de «Kas, Xaki, Ekin, Jarrai-Haika-Segi, Gestoras Pro-Amnistía, Askatasuna, Batasuna (alias Herri Batasuna, alias Euskal Herritarrok)». Había, por fin, voluntad de ganar a ETA.

Dos años después, el aniversario es feliz, con reserva de lo que decida el Supremo sobre Aukera Guztiak. El Estado demostró que no hay razón para el complejo de culpa por hacer frente, con decisión, a los que pretenden su claudicación. Quienes creen que la democracia es débil por naturaleza, y sustituyen la confrontación legítima por el apaciguamiento, tienen en la Ley de Partidos Políticos un motivo para revisar su planteamiento, incluso a pesar de que no se consumó su aplicación sobre el grupo parlamentario Sozialista Abertzaleak, como sucesor de Batasuna en la Cámara vasca, y no porque no hubiera recursos legales, incluso coercitivos, para lograrlo, sino porque faltó perseverancia para aguantar el pulso del nacionalismo. A pesar de esta laguna, sólo cabe esperar que nunca más volvamos a ser ingenuos.

Investigación 11-M
Conjeturas y verdades
Agapito Maestre Libertad Digital 25 Marzo 2005

Aquí no hay cábalas sobre el 11-M, señor Zapatero, sino zonas en sombras que necesitan explicación del Gobierno. Empezamos a pensar que casi todo sobre el 11-M está por aclarar; pero, sobre todo, han empezado a aparecer datos que los ciudadanos no logran situar en un esquema normal de explicación. Queremos saber qué hay detrás de que un terrorista del 11-M, Mohamed Almallah Dabas, ingresara en el PSOE después del 11-M. Queremos saber qué sabía Fernando Huarte, dirigente del PSOE de Gijón y antiguo militante de Falange, que visitó tres veces, en la cárcel antes y después de los atentados, a Abdelkrim Benesmail, lugar teniente del cabecilla del 11-M Allekema Lamari. Si a eso unimos, sólo con ánimo de exponer datos, que Fernando Huarte, seguramente, era colaborador del CNI, podríamos explicar porqué los dirigentes del PSOE se pavoneaban, entre el 11 y el 13 de marzo de 2004, de tener información privilegiada sobre la autoría islamista de los atentados. Quizá los servicios secretos españoles informaban mejor al PSOE, a través de Huarte, que al Gobierno. ¡Quién sabe! En fin, datos y más datos surgen cada día en torno al 11-M que exigen explicaciones del Gobierno, pero éste no dice nada, guarda silencio o, sencillamente, cae en contradicciones y falsificaciones.

Los engaños, mentiras y medias verdades de este Gobierno están haciendo sospechar a la sociedad española sobre su legitimidad democrática. Malo es para este Gobierno que su legitimidad de origen esté cuestionada por un proceso electoral pervertido por el atentado terrorista del 11-M, por su utilización grosera para cambiar la voluntad de los electores, que incluso llevó al PSOE a “imputar”, casi criminalmente, al anterior Gobierno del PP la culpa de los atentados por apoyar la Guerra de Irak. Pero peor aún que esa actitud, ese modo extraño de utilizar el atentado del 11-M, es la actitud ambigua, por decirlo suavemente, adoptada por el PSOE a la hora investigar qué pasó el 11-M. Sus prisas por cerrar la investigación, sus negativas a aceptar las comparecencias pedidas por el PP, son, sin duda alguna, datos incontestables, del que pudieran extraerse graves consecuencias no sólo para el PSOE sino para todo el sistema democrático.

En efecto, la negativa del PSOE a que la Comisión parlamentaria del 11-M investigue sobre todos los nuevos datos aparecidos terminará perjudicando al PSOE. De hecho en amplios sectores de la sociedad española nadie cree al Gobierno. El proceso de deslegitimación, cuando no de desprecio, del Gobierno del PSOE es otro dato evidente. La erosión del Gobierno ha empezado a hacer acto de presencia con todo tipo de conjeturas, hipótesis e, incluso, elaboración de “teorías” muy arriesgadas y peligrosas de conspiración del PSOE con los servicios secretos de España, Marruecos y Francia, que podría poner no sólo en cuestión al Gobierno, sino, insisto, a todo el débil sistema democrático español. Acaso por eso, hoy más que ayer, es necesario que la Comisión de Investigación no se cierre. Este Gobierno tiene el deber de explicarnos a los ciudadanos qué pasó el 11-M y, sobre todo, tiene que contestar a las sencillas preguntas que el PP ha elaborado sobre la relación de Huarte, el dirigente socialista y espía del CNI, con los islamistas y con su propio partido sobre las crisis del 11-M.

Si el Gobierno persiste en cerrar la Comisión del 11-M sin enfrentarse a las preguntas del PP sobre Huarte, que nada tienen que ver con las sospechas, conjeturas e imputaciones que ya circulan por la sociedad española sobre la relación entre el PSOE y los islamistas, estaríamos ante la mayor crisis política que la democracia hubiera tenido nunca en España. A la carencia de legitimidad de ejercicio democrático de este Gobierno, habría que añadirle la carencia de legitimidad de origen. Pues, ahora, de lo que se trata no es ya de analizar cómo el PSOE ha rechazado, en un ejercicio único y bárbaro de desprecio del adversario político, todas y cada una de las iniciativas y peticiones de comparecencia del PP en la Comisión del 11-M, sino de investigar cómo llegó el PSOE al poder con toda la información privilegiada de la que, sin duda alguna, dispuso entre el 11-M y el 14-M.

LAS «LISTAS BLANCAS»
Por Jaime CAMPMANY ABC  25 Marzo 2005

ESTÁ de moda lo blanco: listas blancas, dinero blanco, manos blancas y Pepiño Blanco. Las listas blancas del País Vasco son listas rojas, empapadas en sangre, que los etarras tratan de enmascarar como en la estratagema del lobo que engaña a los corderitos enharinándose la negra pata para enseñarla por debajo de la puerta. Nihil novum sub sole, que diría el latinista Alfonso Guerra, y el truco de hacer blanco lo que es negro o lo que es rojo es viejo como el mundo. Vamos, eso es aún más viejo que los ancianitos del lugar, más viejo que María Teresa Fernández de la Vega, de quien Paco Umbral dice que pertenece a la generación de Shirley Temple, y más viejo que yo mismo, que soy, más o menos, de la generación de los hermanos Álvarez Quintero.

O sea, que a los de las listas blancas deben excluirlos de las urnas, porque esos listillos se aprovechan de las libertades de la democracia para tratar de cargarse la democracia. Ya es bastante benevolencia dejar que se presenten los peneuvistas de tercera o cuarta generación, a la que podríamos llamar sin mentir «generación de la «Eta»». Está claro que las «listas» son de etarras disfrazados desde que los avala el propio Arzalluz. Donde ande por medio Arzalluz, ya se sabe: pacto de Lizarra, árbol meneado, nueces como cabezas agujereadas, la violencia como argumento y negociación con la pistola sobre la mesa.

Lo que me tiene perplejo, por no decir estupefacto aunque haya motivo para ello, es la condescendencia del presidente del Gobierno con los etarras y proetarras de las listas blancas. Según Zapatero, se les podría legalizar y abrirles el camino hacia las urnas sólo con que pronunciaran tres palabras: «Condenamos la violencia». ¡Anda!, eso también lo dicen los peneuvistas radicales y luego resulta que no hacen nada para librar al País Vasco de esa lepra, y además quieren disponer de la tregua o la paz como precio para obtener concesiones políticas innegociables. «Mamá, que me toca Roque. Roque, tócame». Otra cosa que es más vieja que mi respetada señora vicepresidenta. O sea, la Shirley Temple de Zapatero.

Si se pudiera burlar la ley solamente con afirmar que se condena la infracción, menudo chollo para los delincuentes. «Condenamos los delitos contra la propiedad», y hala, todo el mundo a robar bancos y a desvalijar joyerías. «Condenamos la violencia de género», y por la noche, hala, a zurrarle el perrengue a la parienta. Y así sucesivamente. Qué cosas dicen los políticos. Ibarreche acaba de afirmar que si el Gobierno quiere impedir que se celebre el referéndum ilegal en el País Vasco, tendrá que usar la fuerza. Hombre, claro. Naturaca. ¿Qué sería de la norma jurídica sin la fuerza coercitiva que garantiza su cumplimiento? Los códigos no se llamarían códigos. Al Código Penal le llamaríamos Cachondeo Penal, el Código Mercantil sería el Cachondeo Mercantil, y así. Si este estrafalario Ibarreche se empeña en hacer algo que esté fuera de la ley, hará bien el Gobierno en recurrir a la fuerza. «Elemental, querido Watson», frase tan vieja como mi admirada vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega. Y ahora que lo escribo: ¿De qué me suena a mí ese apellido?

SOFISMAS PARA BLANQUEAR LISTAS ELECTORALES
Luis Ignacio Parada ABC  25 Marzo 2005

LO único que nadie le niega al PNV es su habilidad dialéctica. Pero cuando el ejercicio del diálogo no es una contraposición entre dos razones verdaderas, el dialéctico se convierte en sofista: un premeditado embaucador que construye silogismos a partir de premisas no ciertas, con lo que nunca puede alcanzar una conclusión legítima. La secretaria de la ejecutiva del PNV ha considerado ayer evidente que Aukera Guztiak no está al dictado de ETA porque las autoridades no han puesto en marcha las sanciones penales individuales que ello supondría y, al no ser así, está en posesión de todos sus derechos civiles y políticos. Puro sofisma, dado que no se ha podido hasta ahora perseguir penalmente a los integrantes de una lista falsamente blanca que pretende presentarse a las elecciones vascas, por la simple razón de que no existía.

Una vez que el Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional ha comprobado las conexiones con Batasuna y ETA de 6.035 personas de las 31.956 que apoyan la candidatura de AG, es cuando puede pedir que se paralice la entrega por la Oficina de Censo Electoral de una copia del censo del País Vasco hasta determinar si el grupo puede o no presentarse a las elecciones. Eso es lo que han hecho ayer el Fiscal general y el Abogado del Estado. Algo que no tiene nada que ver con una sanción penal por un presunto delito de terrorismo. Por lo demás, la torticera petición peneuvista de que sea abolida la ley de Partidos Políticos olvida que la suspensión judicial de un partido está basada en el Código Penal y en la Ley de Enjuiciamiento Criminal: la ley de partidos lo único que hace es establecer que algunos supuestos -como exculpar los atentados, legitimar la violencia, fomentar una cultura de enfrentamiento civil e incluir en sus listas electorales a personas condenadas por terrorismo- serán resueltos por la Sala especial del Tribunal Supremo.

Si Aurera Guztiak concurre, la Ley de Partidos será papel mojado
Editorial El Mundo 25 Marzo 2005

Fiscalía y Gobierno han decidido impugnar la candidatura Aukera Guztiak (AG) por considerar que es «una creación de ETA» y la continuación de la banda terrorista en la política. La Sala especial del Tribunal Supremo examina sendas demandas y el sábado dará a conocer su decisión, es de esperar que anulando la lista de esta nueva versión de Batasuna.

Los indicios y las pruebas aportados demuestran que AG es fruto de la maquinación de ETA y Batasuna para sustituir al partido ilegalizado y poder concurrir a las elecciones, burlando la Ley de Partidos. Así lo demuestra la conversación entre la dirigente de Batasuna Elizabet Zubiaga y el etarra García Sertucha sobre la necesidad de presentarse con «listas blancas», las manifestaciones del Movimiento de Liberación Nacional Vasco en las que se pide el voto para Aukera Guztiak, el Zutabe -boletín interno de ETA- en el que la banda aboga por concurrir a las elecciones del 17 de abril.

También son indicios elocuentes el que durante la manifestación celebrada en Bilbao el 16 de febrero por la Plataforma 18/98+ (nombre del principal sumario instruido por el juez Garzón contra las organizaciones del entorno de ETA) se hiciera un llamamiento a apoyar la candidatura que fue seguido por un millar de avalistas «vinculados al aparato militar de ETA».

Según la Abogacía, de las 31.956 que firmaron por la nueva formación, 6.035 personas están relacionadas con el MLNV y 44 han pertenecido a las Mesas Nacionales de la coalición ilegal por lo que «no es razonable pensar que este elevado número de personas haya actuado sin el consenso de Batasuna y ETA». La interventora de HB y EH Milagros Arizmendi Echaniz fue la promotora de una manifestación de los Amigos de Aukera Guztiak. Así, una tras otra, las demandas acumulan pruebas de la conexión con el entorno ETA-Batasuna que deberían mover al Supremo a anular la lista.

Porque, en sentido inverso, ¿qué más se necesita para demostrar lo que es Aukera Guztiak? Una organización que se presenta a unas elecciones sin más programa que el de que «todos se puedan presentar» (es de imaginar que no se refiere a ninguno de los partidos que concurren), y que afirma que no tiene «intención de representar a nadie» (¿para qué se presenta entonces?).

Igualmente aclaratorios son los argumentos que la formación impugnada ha utilizado para negarse a condenar la violencia terrorista.Según la cabeza de lista de AG por Vizcaya, «tendríamos que hacer un listado de todas las conculcaciones que hay de derechos», y entre éstas menciona las condiciones en las que están los presos, y otras como la «carestía de la vida», que podría ser motivo de chanza si la persecución que sufren a diario los vascos no nacionalistas no fuera un asunto tan dramáticamente serio.

Aunque la muestra más sangrante de su cinismo es que quienes no se han inmutado ante los 831 asesinados por ETA, o ante los miles de vascos forzados a abandonar Euskadi porque les han hecho la vida imposible, alcen ahora el estandarte de los Derechos Humanos para reclamar que Batasuna pueda presentarse.

La Ley de Partidos ha supuesto una contribución decisiva a la lucha contra el terror, pero corre el riesgo de convertirse en en papel mojado si Aukera Guztiak es finalmente aceptada. ¿Tan fácil le resultará a ETA burlarse del Estado de Derecho?

http://www.elmundo.es/diario/opinion/1774644.html

Acefalia política
Por Antonio Elorza El País  25 Marzo 2005

La reciente encuesta encargada por El Correo viene a confirmar algo que viene siendo una constante en la escena política vasca: por debajo de las tormentas de superficie y las previsiones de cambios radicales existen bases sólidas para una convivencia democrática. No es la presión social la que genera las convulsiones políticas.

Si éstas se manifiestan, hasta el punto de que cada proceso electoral se presenta como una lucha a vida o muerte, comparable a aquellas elecciones africanas de la primera independencia que abrían paso a dictaduras vitalicias, la responsabilidad recae en primer término sobre el clima de terror, y de forma complementaria, sobre la clase política, especialmente en el sector nacionalista gobernante. Resulta imposible una normalización de la vida política si tiene lugar una fijación de objetivos de alcance constitucional que deja fuera del proceso de adopción de decisiones a la mitad de la población.

"El futuro nos pertenece", repite una y otra vez el lehendakari Ibarretxe, evocando la célebre escena de Cabaret, cuyo significado debiera hacerle meditar. Pertenece, o quiere que pertenezca, a aquellos que piensan como él, con la exclusión como destino para los no nacionalistas, tal y como experimentan en su propia carne los profesores expulsados por el tema del euskera obligatorio. Ibarretxe ignora voluntariamente que en democracia el futuro es la empresa colectiva de una sociedad.

Se trata de configurar una futura sociedad vasca ensimismada a la fuerza, sin otra relación con el marco español que el Concierto Económico, en espera de la independencia, y tal vez las ligas deportivas, ya que resulta poco atractiva una semifinal Athletic-Eibar a cinco partidos para llenar el calendario.

Una sociedad entregada a la tarea hesicásmica de celebrar incesantemente desde la primera enseñanza esa cultura y esa historia, en gran parte inventadas, que configuran la inmaculada personalidad nacional. Previa depuración de Munibes, Unamunos, Prietos, Barojas, y todo cuanto huela a contaminación española. La herencia empobrecedora de Sabino Arana sigue vigente a la hora de causar estragos, fomentando la actitud, denunciada por el segundo personaje aludido, de "encerrarse en su casa-torre y, maldiciendo del vecino, cantar excelencias propias".

La opinión de los vascos, recogida en la encuesta de El Correo, da fe de una lógica preocupación ante la huida hacia delante que el plan Ibarretxe representa a estas alturas. Casi los dos tercios de los entrevistados ve en el proyecto constitucional del lehendakari un factor de crispación de la política vasca. Incluso entre los votantes nacionalistas esa desconfianza se aproxima al 40%. La tozudez del presidente vasco es reconocida, a la hora de opinar que llevará adelante el proceso por él definido, pero eso no suscita satisfacción alguna.

Algo menos del 16% prefiere tal opción. Por otro lado, la vocación independentista sigue anclada en el 30% de siempre, con las gentes de Batasuna y Aralar de un lado, y Guipúzcoa de otro, a la cabeza (un 35% de independentistas, 29% en Vizcaya, 24% en Álava). La propaganda nacionalista ha surtido sus efectos, como ya ponían de relieve con anterioridad los Euskobarómetros, y la preferencia se dirige hacia un incremento consensuado de las competencias en el autogobierno.

La fotografía del panorama político preelectoral, en cuanto a las opciones de fondo, apunta en dirección de la propuesta del PSOE, en torno al proyecto de ampliación estatutaria apadrinado por Emilio Guevara. Su aplicación no supondría trauma alguno, ni fractura de la sociedad vasca, ni conflicto abierto con el orden constitucional, y además respondería a las preferencias expresadas por la mayoría de los vascos. A pesar de ello, el tripartito está en condiciones, según la misma encuesta, de lograr la mayoría absoluta con la ayuda impagable del submarino amarillo que es en sentido estricto la Izquierda Unida de Madrazo.

Sin duda, al socialismo vasco, colocado en la buena dirección, le falta un planteamiento estratégico que vaya más allá de un previsible papel de socio menor en una coalición encabezada por el PNV. Como ocurriera en 2001, con otro escenario, está así bloqueando su propia vía de afirmación política

http://www.elpais.es/articuloCompleto.html?d_date=&xref=20050325elpepinac_5&type=Tes&anchor=elpepiopi

Dos imágenes, dos destinos
FERNANDO ÓNEGA La Voz 25 Marzo 2005

ACABO de ver en televisión, en un reportaje de mi hija Cristina, dos imágenes. Una muestra a Arnaldo Otegi y su compañero de armas Díez Usabiaga paseando sonrientes por la calle. Otra, al abogado general del Estado en la sede del Tribunal Supremo. No tienen mayor importancia: son la ilustración gráfica de la noticia de la impugnación de la llamada «lista blanca» de Batasuna, Aukera Guztiak. Sin embargo, contienen todo el simbolismo del momento que atraviesa la legalidad en el País Vasco.

Los primeros circulan tranquilamente. No necesitan escoltas, porque nadie va a atentar contra ellos. Al abogado general no le veo medidas especiales de seguridad; pero, por el mero hecho de presentar su demanda, es un objetivo a batir. Ayer habrá sido incluído en alguna lista siniestra de los que coleccionan nombres para ejecutar. Los primeros, aunque no teman por su vida, representan la trampa y la amenaza constante. Están ahí para dar cobertura política a la violencia. El abogado, aunque haya pasado a ser una persona en peligro, es la serenidad de la ley. Ha sacrificado su Semana Santa para construir, al mismo tiempo que el Fiscal General, un dique de razones legales que impidan la vergüenza de ver a ETA en ese santuario de la democracia que es un parlamento.

Ambos quedan ahora a la espera de lo que digan los magistrados del Supremo. Lo más probable es que a esa lista, Aukera Guztiak, le impidan presentarse a las elecciones. Ignoro si los indicios y pruebas que ayer se aportaron son los mejores o si tienen la debida consistencia jurídica. Son lo que son: todo lo que se puede probar de una organización mafiosa que organizó esa lista con el máximo secreto, buscando las personas más «limpias» y con una sola finalidad: burlar al Estado de Derecho, las leyes vigentes y tener presencia en la vida política desde un comportamiento propio de estafadores. La representación visual de esa trampa son los señores Otegi y Usabiaga, que caminan tranquilamente por la calle.

Hoy, mientras se espera la decisión de los jueces y los previsibles recursos, este cronista no quiere anticipar nada. Pero sí quiere subrayar la diferencia entre el Estado democrático y los facinerosos. El Estado sabe perfectamente cuál es la intención de esa lista; pero su grandeza es, además, demostrarlo. Sabe qué van a hacer con sus hipotéticos votos; pero su nobleza reside en que lo impidan las leyes. En cambio, los dos paseantes de la sonrisa buscan el estraperlo de las urnas como legitimidad social para seguir matando. Es todo tan evidente, que produce sonrojo escribirlo. Pero no debe ser tan evidente, cuando tantos miles de vascos no consiguen verlo. Ni siquiera quien preside el Gobierno de aquel país.

En los tribunales
Editorial El Correo 25 Marzo 2005

El fiscal general y el abogado del Estado presentaron ayer sendos recursos solicitando a la Sala Especial del Tribunal Supremo la anulación de las candidaturas de Aukera Guztiak a las próximas elecciones autonómicas en Euskadi. Corresponderá a dicha sala, en virtud de la legislación vigente y de la jurisprudencia desarrollada por la misma y por el Tribunal Constitucional en torno a la ilegalización de Batasuna, valorar si por las informaciones con valor probatorio y las pruebas periciales aportadas en este caso puede aplicársele a Aukera Guztiak lo dispuesto en el artículo 44.4 de la Ley Electoral General. Dicho apartado impide la presentación de candidaturas por parte de «las agrupaciones de electores que, de hecho, vengan a continuar o suceder la actividad de un partido político declarado judicialmente ilegal». En otras palabras, corresponderá a los tribunales dirimir sobre si la convicción extendida de que Aukera Guztiak es una segunda marca de Batasuna se basa realmente en hechos y elementos indiciarios que puedan conceder a tal aseveración la firmeza inapelable de una sentencia judicial.

Desde el mismo momento en que presentaron en público su iniciativa, los promotores de Aukera Guztiak dejaron claro que su propósito era tratar de que los derechos a su entender conculcados con la ilegalización de Batasuna pudieran ser restituidos mediante su presencia electoral. La ciudadanía no puede hallar más que rasgos de similitud entre el parco discurso esgrimido por los portavoces de Aukera Guztiak y los tradicionales mensajes de Batasuna. No sólo por la negativa de los primeros a condenar el terrorismo de ETA, empleando para ello los huidizos eufemismos que utilizan Arnaldo Otegi y los suyos. También porque -como ha adelantado Rodríguez de Lera- la intención de quienes aspiran a ocupar el vacío parlamentario de Batasuna es la de acudir a la Cámara de Vitoria sólo cuando las «circunstancias» les inviten a ello. Hasta la fecha Batasuna ha respondido a la imposibilidad de concurrir electoralmente propugnando el voto nulo, cuyo recuento ha sido saludado siempre con satisfacción por sus dirigentes. Pero la defensa que esta misma semana hizo Joseba Permach de la legitimidad de Aukera Guztiak para presentarse a las autonómicas, unida a la indiferencia mostrada ante el hecho de que sus candidaturas no fuesen aceptadas por tratarse de una formación legalmente inexistente, permite vaticinar que el colectivo liderado por Arnaldo Otegi piensa solicitar el voto para Aukera Guztiak si la Justicia no lo impide y, en caso contrario, ampliar la llamada al voto nulo a cuenta de la suspensión de Aukera Guztiak.

Las pruebas aportadas tanto por parte del fiscal general como por parte del abogado del Estado abundan en la sospecha de que Aukera Guztiak surgió y ha encaminado sus pasos siguiendo indicaciones de personas que, sin constar como promotores de dicha iniciativa, forman parte de las estructuras de la ilegalizada Batasuna. En términos generales, la sensación de que existe un «concierto de voluntades» entre Aukera Guztiak y Batasuna, tal y como entre sus argumentos señala el abogado del Estado, no podría ser negada -y de hecho no lo está siendo- ni siquiera por quienes desde el nacionalismo vasco o desde Izquierda Unida han mostrado su apoyo a que la nueva plataforma prosiga su camino dentro de la legalidad. Pero deberán ser el Tribunal Supremo y, en su caso, el Tribunal Constitucional los que concedan a los datos aportados por el fiscal general y el abogado del Estado la relevancia requerida como para impedir el concurso electoral de Aukera Guztiak. Una vez culminado el procedimiento judicial, la decisión de los tribunales se convertirá en la razón última del Estado de Derecho. Cualquiera que sea el sentido de la sentencia del Tribunal Supremo o, en su caso, del Tribunal Constitucional, es preciso que sea recibida con el máximo de los respetos sin que, por ello, deba negarse el legítimo derecho a la crítica. Siempre y cuando ésta se exprese de forma ponderada y a partir de argumentos razonados.

Si los tribunales resuelven dejar fuera del juego democrático a Aukera Guztiak es más que probable que tanto el nacionalismo vasco como Izquierda Unida continúen tergiversando los términos de la Ley de Partidos y de las sucesivas sentencias de ilegalización de la izquierda abertzale, presentándolas como un ataque a las libertades y a los derechos fundamentales. Por eso conviene recordar que si bien la ausencia por resolución judicial de una determinada opción ideológica de la liza electoral afecta a la pluralidad que caracteriza a todo sistema parlamentario, hay en el País Vasco una amenaza anterior y superior que atenta precisamente contra la pluralidad y, además, contra el derecho más básico a la vida y a la vida en libertad: es la persecución ideológica aplicada por ETA para acallar a quienes más abiertamente se enfrentan al terrorismo. Una eventual suspensión judicial de Aukera Guztiak introduciría un factor de tensión de inciertas consecuencias en el plano electoral. Pero no sería menor la convulsión que provocaría en buena parte de la opinión pública que Batasuna acabe apoyando públicamente a Aukera Guztiak -y por tanto burlándose por dos veces del Estado de Derecho- si las pruebas aportadas para anular electoralmente la nueva plataforma no resultan suficientes para los tribunales.

Desde la periferia
Por Joseba Arregui El Mundo  25 Marzo 2005

No sólo desde la periferia geográfica que es Euskadi respecto al centro que es Madrid, sino desde otra periferia cuya habitabilidad se vuelve tanto más aceptable cuantas más incomodidades causa, desde la periferia de los partidos políticos, desde los márgenes, pues, de la vida partidaria, uno contempla con asombro y estupor la política nacional y también la vasca con todas las consecuencias que tiene en la nacional.

Asombro y estupor que conducen bien a entender demasiado lo que sucede, bien a no entender nada.

No es extraño que los partidos políticos tengan ambición de poder, que aspiren a obtener el poder. Para eso están, ésa es su obligación.Tampoco tiene nada de extraño que el partido político que alcanza el poder piense tanto en conservarlo como en gobernar. Entra dentro de sus obligaciones en el sistema democrático.

Tampoco debiera sorprender que existan periodistas, analistas y comentaristas con distintas tendencias políticas, algunos más de izquierdas, otros más de derechas. Es bastante normal que lo que suena del mundo de la cultura, o más bien de la sociedad del espectáculo aunque se confunda con la intelectualidad, se muestre generalmente más bien de izquierdas. Todo bastante normal. Es la vida de la democracia.

Pero como la vida misma deriva a veces en crecimiento anómalo produciendo distintos tipos de cáncer, también la vida democrática puede llevar a crecimientos cancerígenos y a dañar el cuerpo democrático. Cuando la visión partidista ciega el resto de las visiones necesarias en la gobernación de la sociedad, trabajo en el que participa la oposición con su crítica y control a los ejecutores de la política y con sus propuestas alternativas, cuando no los periodistas sino los mismos medios de comunicación se alinean casi militarmente en las líneas partidistas y en lugar de informar editorializan permanentemente, cuando la tendencia a la sustitución del valor intrínseco de la obra de arte, de la producción intelectual, por la corrección política crece desmesuradamente, cuando la sociedad parece escindida en dos mitades, cada una de las cuales deslegitima a la otra y le niega la capacidad de representación del conjunto, cuando eso sucede, el cáncer con múltiples metástasis se ha apoderado de la vida democrática.

Es un tópico muy vasco afirmar que el comportamiento político de la sociedad vasca se diferencia sustancialmente del comportamiento del resto de España. Este tópico, sin embargo, esconde otra realidad: que hay elementos comunes y compartidos y que en cuestiones sustanciales los comportamientos políticos básicos son idénticos.

Si algo caracteriza a la política vasca, es la división entre quienes se creen únicos representantes del conjunto del país, entre quienes se sienten con derecho de primogenitura, y el resto.Como ha expresado recientemente el presidente del PNV de Vizcaya, para liderar Euskadi hay que conocerlo, imputando a los no nacionalistas vascos desconocimiento y, por ende, falta de derecho a liderar Euskadi.

La política española está enfilándose por los mismos barrancos: desde una de las perspectivas se afirma que la visión de España de la derecha es retrógrada, anclada en otros tiempos, incapaz de reconocer la realidad de la sociedad española actual y, como consecuencia, negadora del futuro de España. Para la perspectiva de la derecha, por el contrario, es la izquierda gobernante la que se imagina una sociedad española inexistente, niega toda su Historia, pone en peligro la misma existencia del nombre y, con el nombre, la cosa.

Y desde la profundidad de esas convicciones, la realidad política diaria se explica más que por las palabras expresadas, por las decisiones adoptadas y por las políticas puestas en marcha, por las sospechas de lo que pudiera haber detrás de cada palabra, detrás de cada decisión, detrás de cada política. Y en el reino de la sospecha se alimenta la incapacidad de ver la realidad con sus cambios y sus posibilidades, al igual que se pierde la capacidad de reconocer los riesgos que en la misma realidad cambiante están a la vista de quien no esté cegado.

Limitándonos a cuestiones de política vasca que afectan al conjunto de la política española, la sospecha rige de forma tan ilimitada como la inocencia. De la misma forma que algunos son incapaces de ver en la actitud del presidente Zapatero, en la del PSOE y en la del PSE otra cosa que vericuetos que conducen únicamente a hacer posible un acuerdo poselectoral con el PNV, a venderse al nacionalismo vasco y preparar la destrucción de España, otros se mantienen en la tesitura de que el problema vasco es de exclusiva creación del señor Aznar, de que el camino del PNV al acuerdo de Estella-Lizarra, un camino iniciado antes de que llegara Aznar al poder, sólo es comprensible como respuesta a la -supuesta- involución autonómica de Aznar.

Y los unos olvidan que gracias a la política aplicada por el señor Aznar, a iniciativa en parte del entonces líder de la oposición señor Zapatero, las cosas han cambiado mucho en la sociedad vasca, han cambiado a bien y que la situación de ETA-Batasuna con la que se encuentra el presidente Zapatero es distinta, bien distinta, de la que se encontró González, de la que tuvo que afrontar Aznar.Y que si la situación es distinta, gracias en buena parte a la actuación de Aznar, es preciso y obligatorio tratar de responder a la nueva situación, sin negar ninguno de los principios sustanciales que la han hecho posible. Por eso lo único que cabe exigir es que no se pague precio político alguno para alcanzar la paz.Nada más, ni nada menos.

Pero otros caen en la tentación de creer que la culpa de todos los problemas existentes en la política vasca y española es debido a quienes tuvieron, antes de ellos, la responsabilidad de la cosa pública y que por ello con su llegada al poder todo va a poder ser solucionado. A esto lo llaman algunos adanismo: la creencia de empezar la Historia de cero.

Tan absurda es esta creencia en el inicio incondicionado de la Historia, en la posibilidad de comenzar de cero, de forma totalmente pura, como absurdo es pensar que determinadas políticas -las referidas al modelo de Estado, las referidas a la política antiterrorista, las referidas a la macroeconomía- una vez fijadas no pueden sufrir la más mínima variación, ni siquiera reaccionar ante los éxitos que esas políticas han tenido en su aplicación. Ni se empieza siempre de nuevo la Historia ni la Historia puede quedar fijada en un momento sagrado, carismático, para siempre.

Desde la periferia geográfica y política, tanto Euskadi como España en su conjunto necesitan superar la peligrosa dicotomía en la que están sumidas, desde hace demasido tiempo Euskadi, más recientemente España aunque recuperando, me temo, algunos trazos de su Historia. Y la superación de la dicotomía sólo puede venir de un fortalecimiento de la sociedad civil. Bien es cierto que no resulta nada fácil definir la sociedad civil.

Digamos que la sociedad civil es aquella compuesta por ciudadanos que son capaces de criticar al mismo tiempo por razones diversas a todos los partidos políticos y que inversamente son capaces de encontrar en cada uno de ellos elementos aceptables. Un conjunto de ciudadanos que no se deja absorber por ninguno de los partidos políticos en todos sus posicionamientos políticos. Sin negar los partidos políticos pero sin dejarse absorber totalmente por ellos.

En democracia nadie tiene toda la razón. Por eso las mayorías deben respetar a las minorías. En serio, y no sólo de palabra.

Joseba Arregi fue militante del PNV y portavoz del Gobierno vasco. Es autor de los ensayos Ser nacionalista y La nación vasca posible.

LA NO INJERENCIA
M.A. Email 25 Marzo 2005

El resultado militar de la 2ª guerra mundial, repartió el planeta en zonas de influencias para los vencedores y el principio de NO INJERENCIA se invocaba cotidianamente, aunque los bandos stalinista e imperialista hacían lo posible por saltárselo bajo cuerda en pos de sus respectivos intereses. En la España de hoy las autonomías actúan como Estados, si no completamente en la práctica, si en la cabeza de sus gobernantes periféricos y el gobierno central está completamente infectado de NO INJERENCIA. Y así, el Estado Español o el gobierno de turno observan sagradamente el mencionado principio para satisfacción de las minorías locales, dejando de lado su principal cometido de la defensa y mantenimiento de los derechos generales y haciendo recaer directamente en las espaldas de los ciudadanos la lucha por sus intereses nacionales. Esto se parece cada vez más a la guerra contra el francés, donde el Estado desapareció y fue la sociedad española quién se enfrentó al problema nacional.

Ante la creciente oposición social a las modificaciones de estatutos y financiación que contraigan más desigualdades y rompan el principio de fiscalidad nacional, el partido gobernante, sin descartar definitivamente esta vía, lanza hoy un globo sonda pidiendo a las autonomías que suban sus impuestos para sufragar la sanidad pública, cosa que ya habíamos previsto. Obsérvese que ni siquiera se contempla auditar ese déficit aunque pueda contener malas gestiones, corrupciones, elevados sueldos, etc. pues ello atentaría contra la “no injerencia” y su investigación puede responsabilizar a los “Estados periféricos”, o sea, a los políticos autonómicos.

Adonde nos lleva esta vía es fácil deducirlo. 1) La conquista igualitaria de la ciudadanía española se queda en papel mojado rompiendo el espíritu constitucional. 2) La carrera para subir impuestos autonómicos generará agravios, recelos, envidias, rivalidades, etc. además de ahondar la brecha de bienestar entre los ciudadanos residentes en distintos territorios. 3) Algunas comunidades sufrirán mayor presión fiscal, dependiendo del grado de egoísmo de sus gobernantes y de las tragaderas de sus gobernados, pero el papel del Estado español dejando sus obligaciones en manos ajenas, supondrá el hazmerreír del mundo y un precedente histórico de procelosas consecuencias.
Mucho más valientes y consecuentes fueron los vencedores mundiales en la defensa de sus intereses que este Estado en la defensa de sus ciudadanos. Desde la óptica capitalista, por supuesto.

¿Y total para qué? Pues para contentar a una minoría social que según todas las encuestas, conversaciones, indicios, artículos y comentarios, viven por encima de sus posibilidades, al margen de los problemas reales y forzando políticamente el enfrentamiento social. Parece llegada la hora de dar la lata y decirle a estos caballeros que se dejen de tonterías, que con las cosas de comer no se juega y que es mejor que sean los profesionales de la política quienes practiquen la injerencia de acuerdo con las normas "que todos nos dimos en el 78".

LOS PROFESORES HAN ANUNCIADO NUEVAS ACTUACIONES
El Defensor del Pueblo se reunirá con los profesores vascos encerrados
El Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, ha anunciado que recibirá el próximo lunes, 28 de marzo, a una representación de los 157 profesores de enseñanza pública sin perfil de euskera que se encerraron en el País Vasco para defender su estabilidad laboral. Los profesores están encerrados desde el pasado febrero.
EFE Libertad Digital 25 Marzo 2005

Los profesores, que se consideran afectados por un decreto del Gobierno Vasco sobre el proceso de euskaldunización, expondrán su situación ante el Defensor del Pueblo y le entregarán documentación sobre este conflicto, informó hoy el gabinete de Prensa del Defensor del Pueblo. Los 157 enseñantes se encerraron el pasado 22 de febrero en el Instituto Bertendona de Bilbao para reclamar "un puesto de interinos estables, que es el que teníamos y en lo que nos ampara la Ley de la Función Pública Vasca", según explicó el portavoz de los docentes afectados, Pablo García de Vicuña.

El pasado miércoles los docentes encerrados anunciaron que seguirán la protesta, endurecerán las medidas de presión y estudiarán la viabilidad de adoptar posibles acciones legales frente a las "falsedades" de la consejera vasca de Educación, Anjeles Iztueta. Representantes de estos profesores de la enseñanza pública vasca que pierden la estabilidad laboral por no acreditar el perfil de euskera exigido acusaron a Iztueta de "carácter antidialogante y fundamentalista", al cumplirse un mes del encierro sin que se hayan producido avances en la resolución de su problema.

Durante una conferencia de prensa los docentes anunciaron nuevas actuaciones en defensa de sus reivindicaciones, entre ellas entrevistarse el próximo lunes en Madrid con el Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, y solicitar una cita con el presidente del Parlamento Europeo.

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