AGLI

Recortes de Prensa     Martes 29 Marzo 2005
La Asociación por la Tolerancia pide a Educación que proteja el derecho a estudiar en castellano
EFE Libertad Digital 29 Marzo 2005

Defensores del bilingüismo piden que se garantice la enseñanza en castellano
L. R. S. Madrid La Razón 29 Marzo 2005

TERRORISMO INTERIOR Y EXTERIOR
Edurne Uriarte ABC 29 Marzo 2005

Cataluña, la gestapo lingüística
Carmen Leal Libertad Digital 29 Marzo 2005

El camarada Huarte y el compañero Almallah
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 29 Marzo 2005

Comparecencias y dimisiones
EDITORIAL Libertad Digital 29 Marzo 2005

El secreto
EL SUBMARINO La Razón 29 Marzo 2005

SOCIALISTAS DIVIDIDOS
Editorial ABC  29 Marzo 2005

EL GESTO
Ignacio SÁNCHEZ CÁMARA ABC  29 Marzo 2005

El veto a que comparezca Huarte es la gota que colma el vaso
Editorial El Mundo  29 Marzo 2005

Anacleto, agente secreto
José García Domínguez Libertad Digital 29 Marzo 2005

HUARTE, A ESCENA
Jaime CAMPMANY ABC 29 Marzo 2005

La pesadilla roja
Isabel Durán Libertad Digital 29 Marzo 2005

Por un puñado de votos
FERNANDO ÓNEGA La Voz 29 Marzo 2005

Zapatero anda huido
Pablo Sebastián Estrella Digital  29 Marzo 2005

Necesitamos un cambio
Cartas al Diretor ABC 29 Marzo 2005

Otra vez los distintivos
Cartas al Diretor ABC  29 Marzo 2005

Los profesores encerrados critican que el lendakari reciba a la plataforma y no a ellos
S.N. ABC  29 Marzo 2005

Grijelmo desentraña el «genio» del castellano en el Aula de Cultura de ABC
SERGIO J. VALERA ABC  29 Marzo 2005

La flaqueza del internacionalismo lingüístico
Albert Branchadell El País 29 Marzo 2005

Multilingüistas o multichorradistas intérpretes
Nota del Editor  29 Marzo 2005
 

EN SU PRÓXIMA REFORMA DE LA ENSEÑANZA
La Asociación por la Tolerancia pide a Educación que proteja el derecho a estudiar en castellano
La Asociación por la Tolerancia, con sede en Barcelona, reclamó este martes al Ministerio de Educación y Ciencia (MEC) que la próxima reforma legislativa de la enseñanza no universitaria recoja "explícitamente" el derecho a ser educado en castellano en toda España, así como en las otras lenguas en las CCAA bilingües.
EFE Libertad Digital 29 Marzo 2005

La asociación, que denuncia desde hace más de una década la política lingüística de la Generalitat catalana, apela al Ministerio como "garante de la igualdad de derechos de todos los españoles", según explicó a Efe su vicepresidente, José Domingo. En un escrito dirigido a la ministra María Jesús San Segundo, se pide que "disponga los mecanismos necesarios a través de la Alta Inspección Educativa y que impulse los proyectos legislativos pertinentes para que se hagan efectivos los derechos constitucionales"

"Y se garantice -precisa- a todos los alumnos castellanohablantes su derecho efectivo a ser educados en su lengua materna en todo el territorio nacional en las enseñanzas de régimen general, sin renunciar a su derecho al aprendizaje de la otra lengua oficial en las comunidades autónomas bilingües". Según Domingo, la Ley catalana de Política Lingüística, de 1998, reconoce el derecho de los alumnos a ser educados en su lengua habitual durante la primera enseñanza (hasta los ocho años), que se cumple en el caso del catalán pero "no es efectivo" en la práctica para los castellanohablantes.

Argumentó que los impresos oficiales de pre-inscripción escolar no incluyen ninguna casilla donde los padres puedan precisar que desean la enseñanza en castellano. La asociación acusa a la Consejería de Educación de "ocultar" a los centros educativos y a los padres información sobre este derecho. Domingo comentó que el padre que solicita este tipo de educación es "disuadido" en los propios centros. También cita la asociación dos sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, una de 2004 y otra de 2005, que "condenan" a la administración autonómica a preguntarles por la lengua habitual del estudiante.

Sin embargo, "tampoco se ha previsto" que el modelo oficial de pre-inscripción para el curso venidero incluya la posibilidad de ejercer ese derecho, asegura. La presidenta, María Emilia Rodríguez, y Domingo, entregaron hoy a Gustavo Junoy, jefe de gabinete de la Secretaría General de Educación, sus peticiones y varias resoluciones de la administración catalana para avalar la idea de que "existe una voluntad política de hacer desaparecer el castellano como lengua de enseñanza en Cataluña". Junoy, que escuchó las demandas con "interés, se comprometió a estudiar la documentación con "detalle" para dar una respuesta, según comentó Rodríguez.

Defensores del bilingüismo piden que se garantice la enseñanza en castellano
L. R. S. Madrid La Razón 29 Marzo 2005

La Asociación por la Tolerancia, organización catalana que agrupa a unas 200 personas, demandó ayer al Ministerio de Educación que la reforma de enseñanza recoja «explícitamente» el derecho a ser educado en castellano en toda España. Una delegación de unas diez personas, que denuncian desde hace más de una década la política lingüística de la Generalitat de Cataluña, se reunió ayer con miembros del ministerio para denunciar la situación y entregarles sus demandas.

La asociación pide que el Ministerio «disponga los mecanismos necesarios a través de la Alta Inspección Educativa y que impulse los proyectos pertinentes para hacer efectivos los derechos constitucionales», así como que «se garantice a todos los alumnos castellanohablantes su derecho a ser educados en su lengua materna en todo el territorio nacional en las enseñanzas de régimen general, sin renunciar a su derecho al aprendizaje de la otra lengua oficial en comunidades bilingües».

«Pedimos que se garantice la igualdad de derechos», explicó José Domingo, vicepresidente de esta organización que denuncia que la Generalitat no reconoce el derecho «efectivo» de la enseñanza en la lengua materna en la primera etapa. Critican que en las hojas de preinscripción y matriculación no figure este derecho y no se informe a los padres, a pesar de que dos sentencias recientes del TSJ de Cataluña les dan la razón al solicitar que se incluya una casilla sobre la lengua habitual de la familia y cómo quiere que se eduque a sus hijos, informa Ep.

TERRORISMO INTERIOR Y EXTERIOR
Por Edurne Uriarte ABC 29 Marzo 2005

Cada día es más evidente el contraste entre el discurso desplegado por el Gobierno sobre el terrorismo interior, ETA, y sobre el exterior, Al Qaida. Dentro, afortunadamente, tenemos acción policial y medidas contundentes del Estado contra la «libertad» de presentación de una candidatura etarra a las elecciones vascas. Pero, fuera, José Luis Rodríguez Zapatero proclama ante la Liga Árabe que el fanatismo se combate con libertad y sugiere que la respuesta al terrorismo islamista es el acercamiento entre países musulmanes y occidentales o la alianza de civilizaciones.

Las contradicciones del Gobierno se amparan, hasta el momento, en la notable ignorancia sobre Al Qaida que hay en la sociedad española, y, además, en el escaso entusiasmo de los españoles, claramente expresado entre el 11-M y el 14-M, por colaborar en la lucha internacional contra el terrorismo islamista; incluso entra en escena un tercer factor que es la falta de una línea definida en el PP post-Aznar en relación con la política internacional y el terrorismo islamista.

El presidente confunde y manipula dos elementos en su discurso sobre la alianza de civilizaciones, la relación entre democracia y terrorismo y la política exterior de Aznar y de Bush. Respecto a la democracia, sugiere que la democratización de los países árabes y musulmanes servirá para acabar con el terrorismo. Con ello muestra una, ¿deliberada?, ignorancia sobre terrorismo islamista, porque debería saber que Al Qaida lucha, entre otras cosas, contra la democratización, por lo que el proceso democrático intensificará aún más su fanatismo y no al revés. Pero, además, Zapatero generaliza justo lo contrario de lo que enseña la experiencia española, y es que, contrariamente a lo que se pensó en la Transición, la llegada de la democracia no acabó con el terrorismo etarra sino que fue testigo de sus años más sangrientos. Y en cuanto a la posibilidad de desactivación de los adeptos, seamos prudentes, porque los adeptos de ETA, es decir, los votantes de Batasuna, han sido totalmente impermeables a la democracia.

Sea bienvenida la democratización de los países árabes y musulmanes, los más reacios del mundo a la democracia hasta el momento, pero eso poco tiene ver con el terrorismo islamista. Y en cuanto a la alianza de civilizaciones como alternativa a la política exterior y antiterrorista de Aznar y de Bush, ¿de dónde se ha sacado Zapatero eso de que aquello era choque de civilizaciones? El ataque a Afganistán o a Sadam Husein no se dirigía contra los musulmanes sino contra Al Qaida y un dictador, lo mismo que el combate al entramado etarra nada tiene que ver con la persecución de los vascos o del nacionalismo. ¡Claro que no hay que confundir el islam con el terrorismo! ¿Pero a quién se refiere Zapatero cuando denuncia esa confusión? En realidad, la pregunta clave que hay que plantearle es: ¿por qué y en qué los principios de la lucha contra el terrorismo etarra no valen contra el islamista?

INFORME ESPECIAL
Cataluña, la gestapo lingüística
Se han ido de Cataluña 14.000 profesores y un número significativo de profesionales cualificados. La barrera de la lengua ha hecho de Cataluña un lugar poco apetecible para el resto de España, de manera que el mismo Jordi Pujol tuvo que impulsar una campaña que rezaba: Cataluña, tierra de acogida. Semejante reclamo no lo ha necesitado Madrid, ni Andalucía, ni Murcia, ni ninguna otra Comunidad Autónoma.
Carmen Leal Libertad Digital 29 Marzo 2005

El inefable Carod Rovira interpreta los “noes” contabilizados en Cataluña (el 28 por ciento) como expresión inequívoca de apoyo ciudadano a ERC, que pedía el NO a la Constitución europea, mientras su socio en Cataluña (PSC) y en España PSOE solicitaban ardientemente un sí. Se ha permitido incluso afirmar que según este apoyo, la reforma del Estatuto no va a consistir en “mínimos”. Una de las novedades del nuevo estatuto catalán es la obligatoriedad del conocimiento de la lengua catalana por todos los ciudadanos, llegando así a una territorialidad lingüística y quedando el castellano-español como lengua tolerada pero no oficial.

Así que ya han abierto las oficinas de “Garantías lingüísticas”, cinco en Cataluña, que atenderán consultas y denuncias sobre el “derecho a vivir en catalán (o en aranés, en el Valle de Arán)” Estas oficinas tramitarán las denuncias y posibilitarán las consiguientes inspecciones de los organismos competentes: La Gestapo Lingüística. También tienen como misión ofrecer recursos para favorecer el uso del catalán, por ello asesorarán y ofrecerán recursos a las empresas “con problemas”. Estas oficinas dependen de la Secretaría de Política Lingüística que a su vez depende de la Presidencia de la Generalidad de Cataluña. Las denuncias se pueden hacer por correo electrónico, por teléfono, llamando al 012, por fax o en la web de la lengua catalana. Y como cualquiera puede hacer una denuncia en las Oficinas de Garantías lingüísticas podemos aventurar que se han puesto las condiciones para que la mitad de la población de Cataluña que es catalanohablante denuncie a la otra mitad castellanoparlante. Todo un éxito de cohesión ciudadana.

Así las cosas, el día de la lengua materna (21 de febrero) unos cien ciudadanos catalanes castellanohablantes se personaron en la oficina de Garantías lingüísticas de Barcelona sita en el Pasaje de la Banca, al final de las Ramblas, para autodenunciarse, reclamar el derecho de sus hijos a recibir la enseñanza en su lengua materna, denunciar el sistemático incumplimiento de la ley, y reclamar la desaparición de semejantes oficinas.

En un magnifico articulo en ABC el pasado día 15 de febrero, César Alonso de los Ríos hablaba de ciertas gentes de ERC “sin ética y sin estética” que aparecían como el paradigma de lo genuinamente catalán, y añadía que tendría que haber una reacción de la sociedad civil, “si es que queda sociedad civil en Cataluña “, se lamentaba.

Se han ido de Cataluña 14.000 profesores y un número significativo de profesionales cualificados. La barrera de la lengua ha hecho de Cataluña un lugar poco apetecible para el resto de España, de manera que el mismo Jordi Pujol tuvo que impulsar una campaña que rezaba: Cataluña, tierra de acogida. Semejante reclamo no lo ha necesitado Madrid, ni Andalucía, ni Murcia, ni ninguna otra Comunidad Autónoma. En cuanto a la vitalidad de la sociedad civil castellanohablante de Cataluña sigue como siempre mi querido César, desde antes del Manifiesto de los 2.300 en el año 1981 hasta hoy. Convenientemente acallada, ignorada por los medios de comunicación, hábilmente perseguida y socialmente anulada. Pero hay una fuerte iniciativa de tipo político, evidentemente no nacionalista, aún en las catacumbas, que espera salir con fuerza a la superficie. Un volcán, un fuego subterráneo que en breve tiene que explotar.

El camarada Huarte y el compañero Almallah
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 29 Marzo 2005

Además de Huarte, un agente del CNI que era también uno de los dirigentes socialistas más importantes de Asturias y que en sus ratos libres cultivaba la amistad desinteresada con el más sanguinario de los terroristas islámicos vivos y encarcelados en España, el PSOE tenía en sus filas a uno de los encarcelados o reencarcelados por el 11M, el sirio Almallah, que tras la masacre buscó y halló refugio en el partido de Pablo Iglesias, al cabo un amigo del terrorismo, y que desde allí tendía sus redes para crear un, dos, tres, muchos 11M. De Huarte se habla mucho y de Almallah no se habla nada. Sin embargo, el sacamantecas islámico-socialista merece más atención de la que la Prensa le concede.

Conviene recordar que el secretario de organización del PSOE José Blanco respondió casi de inmediato a las críticas que José García Domínguez, uno de nuestros mejores columnistas, hacía a los sociatas en La Mañana de la COPE por haber permitido la incorporación a sus filas de un sujeto digno no ya de toda sospecha sino de cualquier denuncia. Blanco aseguró que cualquiera podía dársela con queso a cualquier partido democrático. Pero el propio García Domínguez se ha encargado de demostrar que eso es falso. Ha aprovechado estos días de reflexión, penitencia y vacación, según los gustos, para afiliarse al PSOE en distintos lugares de España y el resultado ha sido siempre el mismo: no sin los dos avalistas que prescribe el artículo 7 de los estatutos. O sea, como siempre.

Y puesto que el aval ha de ser escrito y firmado, ¿quiénes han sido los dos avalistas de Almallah? Documentos hay, papeles quedan, scripta manent. ¿Quiénes respaldaron la fulminante vocación socialista del terrorista islámico sirio que posteriormente utilizó su agrupación como centro de captación de fondos para el terrorismo islámico? ¿Han sido moros o cristianos, españoles o extranjeros, veteranos o noveles, amigos de Arafat o amigos de Carrillo? ¿Quiénes han sido? ¿Cómo se llaman? ¿Quiénes son?

Y en cuanto al camarada Huarte, visitador de prisiones y suministrador de encías maltrechas a los odontólogos, ¿confirma o desmiente el PSOE la estrecha relación con Rafael Vera que El Confidencial Digital le atribuía ayer? Y si el PSOE no lo hace por propia voluntad, ¿qué tal si mañana se lo pregunta el PP en el Parlamento? A ver cómo andamos de talante esta semana.

Comparecencias y dimisiones
EDITORIAL Libertad Digital 29 Marzo 2005

“¿Sabía Zapatero, en el momento de su comparecencia ante la Comisión de Investigación, que uno de los imputados en la masacre, Mouhannad Almallah Dabas, era militante del partido socialista desde mayo de 2004? ¿Sabía Zapatero que Almallah siguió recaudando fondos para los terroristas islámicos tras afiliarse al partido socialista, tal y como dice el auto del juez Del Olmo? ¿Sabía también Zapatero que otro miembro de su partido -el dirigente del PSOE asturiano, Fernando Huarte- visitó en la cárcel, antes y después del 11-M, al terrorista Abdelkrim Benesmail, lugarteniente de Lamari, otro de los imputados del 11-M?”

Mientras seguimos sin tener respuesta a estas preguntas que formulábamos hace ya una semana, hay quienes ahora están dispuestos a desactivar la gravedad de todas estas informaciones. No parece ser, afortunadamente, el caso de Mariano Rajoy, a quien poco le ha importado que la condición del colaborador del CNI de Fernando Huarte, haya sido filtrada por un miembro del gobierno.

El hecho es que el PSOE tiene que dar muchas explicaciones públicas de cómo fue posible que un terrorista imputado en el 11-M pasara a ser militante de ese partido, mientras un dirigente del PSOE asturiano, simpatizante de la “causa árabe”, cultivara, antes y después del 11-M, la amistad de uno de los terroristas islámicos más peligrosos de cuantos se hayan encarcelados. Sólo con posterioridad al conocimiento se este hecho se supo que Huarte, además, actuaba como colaborador del CNI desde tiempos de Felipe González.

Si este miembro del PSOE entabló amistad con el terrorista del GIA encarcelado, no para espiarlo, sino por simple simpatía hacia la “causa árabe” y sin más intereses en su conversación con el terrorista que mostrarle su solidaridad y preocupación por el estado de su salud bucal, Huarte debería ser inmediatamente expulsado del Partido Socialista. Ya está bien de tolerar en las filas de un partido con responsabilidades de gobierno a quienes simpatizan con la causa de los terroristas, sean estos palestinos, argelinos o marroquíes.

Que un miembro del PSOE muestre su amistad al enemigo –y todo terrorista debe ser considerado como tal- sólo es admisible si tiene como objetivo la secreta intención de extraer información que puede ser útil para frustrar sus objetivos terroristas y colaborar en la seguridad de nuestro país.

Si Huarte sí sirvió de fuente para extraer información de las intenciones de los terroristas islámicos, debería entonces comparecer en la comisión de investigación para explicar a quién informaba y de qué.

Desde el PSOE, poco se ha tardado en señalar que un concejal del PP, Vicente Ibor Asensi, es el abogado tanto de Benesmail como de Lamari. La diferencia está en que mientras Rajoy no ha puesto pega alguna a que este abogado comparezca en la comisión de investigación, ZP insiste en darla por concluida sin que comparezca nadie más.

Sin poner al PP y al PSOE en el miso plano, hemos de señalar, no obstante, que Rajoy debería exigir el cese inmediato de Ibor Asensi como militante del PP. Por mucho que este concejal haya actuado en función de su condición de letrado, y por mucho que cualquier reo tenga derecho a una defensa, no es admisible que una persona compagine su militancia en el Partido Popular con la defensa de un terrorista acusado de perpetrar la mayor matanza de nuestra historia. ¿Qué opinaríamos de un concejal del PP que prestara sus servicios profesionales como abogado a un miembro de ETA?

El secreto
EL SUBMARINO La Razón 29 Marzo 2005

Era un secreto a voces entre los jerarcas del nacionalismo vasco pocas horas antes de que la sorpresa lo apagara todo. Incluso hubo alguno, como el vizcaíno Pastor, que tuvo la osadía de airear ese sentimiento para que fuera de público conocimiento. «Parece que Aukera Guztiak podrá presentarse a las elecciones». ¿Lapsus, incontinencia verbal o imprudencia premeditada? Quién sabe. Lo cierto es que parece que ése era el sentir generalizado en el PSE, que hicieron llegar a Ferraz, con toda suerte de argumentos que arropaban el mensaje de que los proetarras debían concurrir a las urnas. La razón principal era de pura conveniencia electoral, su presencia en los comicios garantizaba que el frente nacionalista no alcanzaría la mayoría absoluta. Ese sentir no era tampoco extraño para algunos destacados representantes del ámbito judicial próximos al Gobierno. Pero todo cambió en 48 horas. Entonces, surgieron las dudas, las vacilaciones y el gesto se demudó. Aparecieron pruebas documentales de las que nadie quería saber nada y que probaban las relaciones de la plataforma batasuna con ETA. ¿De qué cajón salieron esos papeles celosamente ignorados tan sólo unas horas antes? ¿Qué motivó el cambio que tanto sorprendió a algunos en el PSE? ¿Quién tomó la decisión de cambiar el decorado y la trama?

SOCIALISTAS DIVIDIDOS
Editorial ABC  29 Marzo 2005

SE acerca a la hora de la verdad el debate territorial abierto por el Gobierno socialista sin saber adónde quiere llegar. La proximidad de las elecciones vascas y el proyecto de reforma del Estatuto catalán hacen suponer movimientos en las piezas de este complejo tablero. Las posiciones dentro del propio PSOE son notoriamente distintas: las declaraciones de Bono o de Rodríguez Ibarra no son fáciles de compaginar con los planes de Maragall o de Patxi López, con sus referencias a las «comunidades nacionales».

ABC informa hoy acerca de los contactos entre representantes del PP y el ex vicepresidente del Gobierno Alfonso Guerra, que sigue siendo un referente para muchos sectores socialistas. Es sabido que el presidente de la Comisión Constitucional del Congreso (precisamente el órgano competente para tramitar la reforma) se encuentra incómodo en presencia de planteamientos semifederalistas o que ponen en cuestión la soberanía nacional tal y como se deriva de la Constitución. Todavía permanece en el recuerdo aquella descripción del socialismo sevillano como un conjunto de «jóvenes nacionalistas» de la España democrática allá por el lejano 1982.

Es significativo que la tradición más genuina del PSOE sea puesta en cuestión por ignorancia u oportunismo: Zapatero debería saber que los nacionalismos periféricos representan una visión política contraria al republicanismo cívico y a la igualdad como valor prioritario. Guerra ha promovido encuentros entre políticos y juristas cercanos a uno y otro modelo y ha podido comprobar que las posturas no son fáciles de conciliar. Hace bien el PP en buscar aliados donde encuentre a gente dispuesta a defender el actual modelo del Estado autonómico, sin admitir aventuras soberanistas o disquisiciones conceptuales que envuelven una profunda falta de solidaridad. Habrá que estar atento a las voces críticas en el PSOE referidas a los planes de un Gobierno que mira más por el interés coyuntural que por una política orientada a preservar el modelo de convivencia que funciona bien desde hace un cuarto de siglo.

EL GESTO
Por Ignacio SÁNCHEZ CÁMARA ABC  29 Marzo 2005

NO deben despreciarse los gestos. Tampoco en política. Revelan la índole de la persona. Hasta ahora, las tres más memorables decisiones de este Gobierno han sido negaciones: retirada de las tropas de Irak, carpetazo a la Comisión de investigación (con el rechazo de comparecencias solicitadas por la oposición) y derribo de la estatua de Franco. Política de la negación. Quienes miran mucho hacia el pasado, quizá es que tienen poco futuro. Vieja política. Acaso el ejercicio de iconoclastia nocturna, heroico antifranquismo sin Franco, no sea sino una provocación a la derecha para que se le escapara algún tic profranquista. Intento fallido. También puede ser la obra del resentimiento y del sectarismo. No en vano, volvemos a escuchar la vieja monserga de los buenos y malos españoles, sólo que ahora los que eran malos pasan a ser buenos y viceversa. Puro franquismo invertido. Política, en su sentido noble, es acción, no negación.

Quizá sea sólo un gesto, pero lo es revelador, como todos. Y coherente, perfectamente coherente con el proyecto de demolición de la concordia. Guerra declarada a la tercera España, es decir, a la de los que perteneciendo a una u otra, o a ninguna de ellas, aspiran a convivir y entenderse con los que piensan de otra manera. Es éste un Gobierno neomaniqueo de buenos que aspira a combatir a los malos. En lugar de hacer historia, se conforma con reinventarla o tergiversarla, y, precisamente, en sus peores momentos. Su memoria sesgada falsifica la historia. Los gestos no son sino las heridas superficiales del alma. Por ellos se le escapa al Gobierno su revanchismo. Es frecuente que uno atribuya a su adversario los vicios que, lo sepa o no, alberga en su interior. Por algo Zapatero acusaba a Aznar de gobernar instalado en el rencor. Era un anuncio. Sólo así se entienden las líneas fundamentales de la política socialista. Su hilo conductor, su obsesión, es oponerse a todo lo que hizo el PP. Y como en aquella gestión abundaron más los aciertos que los errores, su vuelta del revés sólo puede conducir a un predominio de los errores sobre los aciertos. La democracia es cosa de dos, pero no de Gobierno y oposición, sino de izquierda y nacionalismo. Lo demás debe ser excluido. También puede tratarse de una cortina de humo para impedir la visión de otros problemas, como el 11-M, el descrédito exterior o la economía, que ya empieza a resentirse, o para desviar la atención ciudadana de ellos. En este caso, también empeño fracasado porque ni la oposición popular ni los medios de comunicación van a dejarse engañar. Podría tratarse también de hacerse perdonar los fracasos y la indigencia de sus políticas mediante la apelación a una patente de corso progresista, como diciendo «no voy a mejorar la situación económica, ni a aumentar el prestigio de España en el mundo, ni a elevar los niveles de justicia social, pero, a cambio, a progresista y a antifranquista no me gana nadie».

Cada quien es, como advirtió don Quijote, hijo de sus obras. Y las obras principales de este Gobierno son empeños por enterrar la transición e imponer la ruptura. Tiene vocación inaugural, obsesión por estrenar hasta la democracia. Por eso, la Constitución apenas sirve ya, pues fue fruto de la concordia. Ahora hay que emprender su reforma (o demolición), la tarea de la revancha. Si no fuera porque la situación actual de España es incomparable a la de hace setenta años, uno se temería lo peor, porque no parece que haya error de entonces que no se intente recuperar. Y lo peor es que sólo con gestos no es posible gobernar. Demoler es fácil. Construir no lo es tanto. Y, al final, habrá que sentarse y ponerse a gobernar. Para hacer frente a lo que se nos viene encima, no bastará con gestos.

El veto a que comparezca Huarte es la gota que colma el vaso
Editorial El Mundo  29 Marzo 2005

Tras el paréntesis de la Semana Santa -y después de las nuevas revelaciones de este periódico- los dos grandes partidos políticos concretaron ayer sus posiciones sobre el caso Huarte.

Lo más reseñable, en lo que se refiere al PP, es que Rajoy -que hasta ahora se había mostrado reacio a implicarse en la Comisión del 11-M- considera que la suma de los episodios de Huarte y el ciudadano sirio que se dio de alta en el PSOE tras su primera detención por el atentado tiene suficiente trascendencia como para consagrar todo el peso de su liderazgo a la exigencia de que ambos extremos sean aclarados en el Parlamento.

Advirtiendo, además, de que si el PSOE y sus socios lo impiden, su partido pedirá explicaciones directamente al Gobierno en una sesión de control.

Los recelos de Rajoy no tardaron en confirmarse. El PSOE conseguía ayer -ya veremos a cambio de qué privilegios o concesiones- que ERC, CiU y también el PNV dieran marcha atrás en su respaldo a la petición de comparecencia de Huarte presentada por el PP.

Pero además, en un claro ejemplo de contraprogramación y de la mano de los medios que le sirven de ariete, el PSOE intentó equiparar las incógnitas suscitadas por ambos episodios con la actividad realizada por el concejal del PP Vicente Ibor como abogado de Benesmail. Y sacando a la palestra como gran novedad su reunión del 11-M con los hermanos Chedadi, actualmente en libertad provisional por el atentado.

Aun no siendo asuntos equiparables, cabe reseñar las diferentes actitudes de los dos partidos. Mientras el PP ha dicho que, si bien Ibor estaría amparado por el secreto profesional, «no tiene ningún inconveniente» en que comparezca ante la Comisión, el PSOE se ha cerrado en banda ante la posibilidad de que Huarte acuda al Parlamento para responder a los muchos interrogantes que se han suscitado en los últimos días en torno a su persona.

Esta es la gota que colma el vaso de la credulidad de los ciudadanos en el deseo del PSOE de esclarecer la verdad. Y no porque sea Huarte, que probablemente invocaría su condición de colaborador del CNI para no dar explicaciones al Parlamento acerca de su relación con dicho Centro o incluso de sus contactos con Benesmail.

Lo verdaramente grave es que el veto a su comparecencia llega después de que el PSOE haya bloqueado también la de otras personas que pueden aportar mucho al esclarecimiento del 11-M, como Zouhier, Lavandera o el agente Campillo.

Y no puede considerarse satisfactoria la contraoferta del PSOE de que se envíe a la Comisión la única cinta de las tres grabadas en Villabona con conversaciones de Huarte y Benesmail, porque su contenido -como bien saben los socialistas- es irrelevante.

Así lo prueba el que la propia administración popular decidiera borrar las dos primeras. Si el lugarteniente de Lamari y el dirigente socialista intercambiaron información sensible, es improbable que lo hicieran a través de esas conversaciones en la cárcel, que por norma se graban.

Las incógnitas que han ido surgiendo en las últimas semanas en torno al 11-M, desde el verdadero origen de los explosivos hasta el caso Huarte, bastan y sobran para mantener abierta la investigación parlamentaria.

El PSOE no puede dar carpetazo a la Comisión y luego pretender que los ciudadanos le crean cuando afirma que su deseo es esclarecer toda la verdad del 11-M. Es una cuestión de coherencia. Sobre todo para Zapatero, que ha hecho de la transparencia su bandera.

http://www.elmundo.es/diario/opinion/1775662.html

Fernando Huarte
Anacleto, agente secreto
José García Domínguez Libertad Digital 29 Marzo 2005

Éramos pocos y parió Pepiño. De su ancha manga acaba de salir el falangista auténtico ese con look de jefe de sala de bingo; Huarte, el Anacleto agente secreto que se rifan el Mossad y la CIA cuando pretenden enterarse de lo que vale un peine; ése al que basta con tirarle de un hilo suelto en la corbata de Zara para que emerja el del fez y las albóndigas, otro cero cero siete con licencia municipal para matar gallinas en la charcutería del barrio. Ahora, ya sólo falta que nos descubran a Fernando Esteso disfrazado de Ben Laden en la Fiesta de Moros y Cristianos de Picasent.

Mas si algo otorga verosimilitud a la aterradora sombra de sospecha que se cierne sobre el Partido Socialista, es precisamente la cutrez del personaje. Y es que la plástica de ese sujeto se compadece a la perfección con la escenografía de esperpento chusco que envuelve a la muy castiza trama del 11-M. Para colmo, nuestro James Bond a la sidra resulta ser íntimo de otro socialista auténtico, Rafa Vera, el yerno del de la ferretería. Que justamente eso era lo que nos faltaba para cerrar el círculo de tiza asturiano que empezara a trazarse el día de autos, después de aquel chin chin de Rubalcaba a los postres.

Aunque la verdad es la verdad, la diga Zetapé o su jefe de seguridad en Gijón. Y la verdad que nos ordenan creer es que el mayor atentado de la historia de Europa fue ideado, organizado y ejecutado por cuatro chorizos de Lavapiés. Que toda la Policía y la Guardia Civil toda de Asturias se tuteaba con los fulanos que proporcionaron los explosivos de la masacre, pero que les ocurrió igual que a los quinientos gallegos que iban cogiditos de la mano por la Gran Vía porque se habían perdido. Y que ese Lawrence de Arabia que comparte peluquero con Anasagasti, en caso de enterarse de algo, no les habría ido con el cuento a sus superiores en el PSOE sino a los Servicios de Información del Gobierno de José María Aznar.

En 1935, Le Petit Jouonal organizaba una encuesta tratando de descubrir cuál era el gobernante más apreciado por los franceses. Pétain se impuso por abrumadora mayoría. Poco después, llegó a ser más popular que el mismísimo Napoleón. De él recuerdan los tratados de Historia: “Encarnaba el antirromanticismo, el ansia de rehuir las obligaciones históricas y globales, el anhelo de una vida tranquila y segura (…) Los campesinos se alineaban a los costados cuando pasaba el tren que lo llevaba; las mujeres le ofrecían a sus hijos para que los tocase”. Pero su verdad, su triste verdad, fue que los nazis lo habían sentado en la poltrona del poder; el resto, eran cábalas.

Lo dicho, únicamente falta Fernando Esteso por aparecer en escena. Que siga la función.

HUARTE, A ESCENA
Por Jaime CAMPMANY ABC 29 Marzo 2005

POCO o nada se entiende la negativa de Zapatero y sus sociatas a que comparezcan en la Comisión parlamentaria del 11-M los testigos propuestos por el PP, y entre ellos ese Fernando Huarte, dirigente del partido en Gijón, amigo de Abdelkrim Bensmail, implicado en el atentado, y de otros argelinos, además de algún agente de Sadam Husein. Digo que no se entiende esa negativa del PSOE si no es con la interpretación más lógica, pero menos favorable al partido. O Fernando Huarte tiene algunos datos que ocultar, molestos gravemente para los socialistas, o negar esa comparecencia es de tontos de capirote y, como decía mi bisabuela, de mastuerzos y badulaques.

Cuando el PP, cargado de razón, pide que expliquen los motivos de su cerrazón, los socialistas sólo aciertan a decir que «la derecha» todavía no ha digerido su derrota electoral. O sea, que salen por los cerros de Úbeda o con coplas de Calaínos. Y es que entre los socialistas, el único que se aproxima un poco a la excelsa oratoria del mítico Ramonet es Felipe González. Los demás balbucean, tartajean, barbotan o mascullan. Ramonet, cuando estaba en activo, era capaz de vender cualquier cosa, no sé, peines a los calvos y turrón de almendra a los desdentados. Y Felipe González lograba vender la burra con mataduras a cualquiera que no se llamara Álvaro Domecq o Fermín Bohórquez. Pero este Zapatero va al concurso de charlatanes de Orihuela y no vende ni un paraguas en día de diluvio.

Bien es verdad que los socialistas se encuentran pillados en un cepo. O se exponen a que Fernando Huarte revele secretos que los deje con el tafanario a la intemperie, o quedan en evidencia al negar, sin motivo confesable, la comparecencia del compasivo amigo de terroristas. Hay que reconocer que el tal Huarte es un tipo bastante extraño y difícilmente explicable. Lo mismo visita en la cárcel al argelino implicado en el 11-M, que invita a Gijón a una jai del equipo de Sadam Husein («Adán Jesusín», que decía mi pobre chacha Felisa), que aparece de visita en Brasil o de guardaespaldas de Zapatero en Asturias. Es natural que a los miembros de la Comisión parlamentaria y a todos nos interese conocer lo que charlaba Huarte con el argelino en la cárcel y las llamadas telefónicas que hacía o recibía durante los fatídicos cuatro días de marzo.

Por fin, esa gloria del foro político que se llama Pepiño Blanco, tercera pata del banco zapateril, ha concedido que se conozca la cinta donde están grabadas las misteriosas conversaciones «humanitarias» de Huarte y el argelino. «Eso es que ya las conoce», se ha apresurado a decir Ángel Acebes. Esta bien que llegue la cinta a los parlamentarios de la Comisión. Pero quien tiene que llegar para responder a las preguntas que le hagan es el propio Huarte. Lo que no es de recibo es que se cierre la investigación con unas conclusiones redactadas de antemano, antes de conocer los testimonios más interesantes y sin que comparezcan los testigos principales. Y que encima el presidente ferroviario, que no sabe vender un burro aunque fuese el mismísimo «Platero» juanramoniano, venga, se ponga y farfulle acusaciones al PP. Huarte, a escena.

Carrillo, ZP y la vicepresidenta
La pesadilla roja
Isabel Durán Libertad Digital 29 Marzo 2005

El guerracivilista Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero esparce el odio de las dos Españas. Cuanto más fractura haya, menos importará saber lo que ocurrió el 11-M a una buena parte de la población. El aparato de propaganda de ZP funciona a todo gas y toca los resortes sentimentales con precisión quirúrgica. Las riendas las lleva María Teresa Fernández de la Vega bajo las órdenes directas del presidente junto con una comisión interministerial ad hoc.

Empezaron con el homenaje a Lluis Companys, van por la estatua de Franco y acabarán convirtiendo en un aquapark el valle de los Caídos, y si no, al tiempo. En teoría, la comisión gubernamental trata del estudio de las víctimas de la guerra civil y del franquismo. En la práctica, se pretende remover las entrañas contra la derecha acusándola de intolerante, fascista, clasista y antidemocrática para dejarla fuera de juego durante largo tiempo.

Pienso enviar a los comisionados la traducción del impresionante libro de Felix Schlayer “Un diplomático en el Madrid rojo”. La obra, publicada en alemán en 1938 por la editorial Herbig resulta estremecedora de principio a fin. Se trata del relato de primera mano del cónsul noruego durante el primer año de la guerra en la capital de España.

No son referencias históricas, es el testimonio espantado de quien salvó a cientos de españoles “del paseo”; de quien vio con sus propios ojos las zanjas con los miles de cadáveres acumulados en el noviembre trágico de Paracuellos y en el Castillo de Aldovea; de quien visitaba a diario las checas de “Fomento 9”, de Atocha, las cárceles Modelo, la de San Antón, Porlier o la de mujeres de la calle Conde de Toreno, donde se hacinaban millares de personas cuyo único crimen fue no ser de izquierdas; de quien habló constantemente con el Gobierno para que impidiera aquel horror, en definitiva, de todo un testigo de cargo.

Sin juicios, sin tribunales de justicia, sin la menor dignidad fueron asesinados uno a uno y rematados con saña y odio en una crueldad infinita por millares, hombres, mujeres, niños y religiosos con el conocimiento expreso del gobierno del socialista Largo Caballero, beneficiario directo del terror. El valor histórico de las aportaciones de Schlayer resulta impresionante: transcribe incluso la descripción exacta de la conversación mantenida junto con el delegado de Cruz Roja Internacional con “la nueva autoridad policial, con quien tuvimos una conversación muy larga” para advertirle de las masacres en masa que se habían iniciado. Esa autoridad era Santiago Carrillo.

Recibimos toda clase de promesas de buena voluntad y de intenciones humanitarias con respecto a la protección de los presos y al cese de la actividad asesina. Él (Carrillo) pretendía no saber nada de todo aquello, cosa que me parece inverosímil. A pesar de todas las promesas, aquella noche y al siguiente día continuaron los transportes de presos que sacaban de las cáceles sin que Miaja ni Carrillo se creyeran obligados a intervenir. Y entonces sí que no podían alegar desconocimiento ya que ambos fueron informados por nosotros.

Lo cierto es que las “sacas” continuaron durante un mes. Ignora Schlayer quien dio la orden de las matanzas pero su testimonio resulta vital para desmentir a un Carrillo que en sus memorias reconoce la entrevista con el diplomático noruego aunque afirma que nada supo sobre los asesinatos masivos. Miente Carrillo. Y si a la comisión de ZP no le basta con el testimonio directo de Schlayer que lea a Cesar Vidal y a Pío Moa.

Si hay que revisar el pasado, que se haga, pero el de todos. ¿A las víctimas de la guerra civil de la pesadilla roja, en terminología de Schlayer, también las van a resarcir ZP y De la Vogue? Me temo que va a ser que no. A los hechos me remito: a pocos metros del pedestal vacío de la estatua ecuestre de Franco, luce todavía la figura del responsable de tantos miles de asesinatos: Largo Caballero. Entre tanto, el Gobierno de ZP orgulloso de su hazaña, sube puntos con el aplauso general del pueblo.

Por un puñado de votos
FERNANDO ÓNEGA La Voz 29 Marzo 2005

¿DE QUÉ va Ibarretxe? Una de dos: o es un ingenuo, o efectúa una gran representación teatral. Abona la tesis de la ingenuidad lo ocurrido ayer: se reúne con miembros de Aukera Guztiak, y termina la reunión convencido de que esos señores no tienen nada que ver con ETA, condenan el terrorismo por el mero hecho de decir generalidades sobre los derechos humanos y, por tanto, tienen todo el derecho a concurrir a las elecciones del próximo día 17. Este lehendakari es un santo. Es la bondad en persona. Una conversación con los afectados le convence más que todos los argumentos que provocaron la unanimidad del Tribunal Supremo.

Como eso no es creíble, y de ingenuo tiene lo mismo que yo de obispo, hay que suponer que Juan José Ibarretxe está haciendo una representación; la que todos suponemos y decimos: aunque esa lista sea la clase B de Batasuna, él se constituye en su defensor para quedarse con sus votos. Pero el ejercicio de cinismo no se detiene ahí. A sabiendas de que es el gran beneficiado de la exclusión electoral de A.G., dice todo lo contrario: que se trata de beneficiar a los partidos Popular y Socialista. Y los ciudadanos vascos se lo creen. Sólo hay que escuchar las llamadas de oyentes a las emisoras para darse cuenta de ese estado de opinión: Euskadi vuelve a ser víctima de una perversa estrategia de Madrid para facilitar la victoria de los españolistas. Parece increíble, pero es así.

En el País Vasco, una mentira bien montada vale más que todas las evidencias. Un nacionalista puede inventar lo que quiera, que encuentra terreno abonado para su mentira. Basta tocar unas fibras del sentimiento y mostrar algo de victimismo. Las denuncias que se hagan para desmontar las falacias, como son hechas por «gentes de Madrid» o «insensibles a lo vasco», cuando no enemigas de la causa, no tienen el menor crédito. Son una parte del «frente del no» que con tanta eficacia dialéctica ha fabricado también la factoría Ibarretxe.

Todo esto es alarmante. Muestra una opinión pública penetrable por la demagogia. Muestra a unos gobernantes con escaso sentido ético, especialistas en el «todo vale». Muestra la ineficacia de los demás para construir un discurso capaz de denunciar y deshacer esas estrategias poco nobles. Y, sobre todo, anticipa un futuro con pocas esperanzas. Un lendakari que ataca las decisiones judiciales como «acciones políticas» es un gobernante que está atacando las bases mismas del Estado de Derecho. Se está situando del lado de los violentos. Está fomentando el rencor hacia todo lo que proviene de las instituciones de España. Y todo, por un puñado de votos. Esos votos le llevarán a la gloria, sin duda. Pero será a costa de la convivencia civil.

Zapatero anda huido
Pablo Sebastián Estrella Digital  29 Marzo 2005

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anda “huido” de la política española y dedicado con el entusiasmo que le caracteriza a solucionar por el mundo la crisis diplomática internacional: los problemas de la nueva Europa de los 25 —de los que ya es un experto y pionero en lo que al referéndum de la UE se refiere—, el pacto de civilizaciones entre cristianos y musulmanes, y las relaciones iberoamericanas, que van de la crisis de Colombia y Venezuela al renacer de las relaciones españolas y de la UE con Cuba. Lo de Estados Unidos queda, una vez más, para otra ocasión, o mejor dicho, hasta que el presidente George W. Bush salga de su error.

Después de un intenso arranque del año 2005 el presidente ha descansado en Doñana y también a lo largo y ancho de sus periplos internacionales, olvidándose un poco de los problemas de la vida nacional, a los que últimamente le dedicaba menos tiempo, vista la afición escapista con la que, en las últimas sesiones parlamentarias, solucionaba sus comparecencias ante la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados.

Para los asuntos internos, incluido el infernal volcán catalán —las últimas gracias de los chicos de Carod son las que afirman que Zapatero va a cambiar el Valle de los Caídos y a reconocer el déficit fiscal catalán—, Zapatero ha dejado todo en manos de María Teresa Fernández de la Vega, la vicepresidenta bombero del Gobierno, mientras que para otras cuestiones de menor cuantía, como los espías y las conspiraciones del 11M, está de guardia permanente José Blanco, quien tras hacerse un lío con Huarte, su espía del PSOE, acaba de inventarse un espía del PP disfrazado de abogado. Para los casos de corrupción del 3 por ciento catalán o del 3 por ciento sevillano no ha dejado el presidente una delegación.

Zapatero huye del desgaste político y toma aliento para la campaña electoral del País Vasco, donde ha prometido volcarse a favor de Patxi López y su Comunidad Nacional, convencido el presidente de que sus esfuerzos y su talante lo premiarán en las urnas, aunque puede que con un pírrica mejora del resultado del PSOE que en realidad no le va a servir para nada en la cuestión de fondo: el obsesivo “Plan Ibarretxe”. Y el diálogo de sordos entre él y el lehendakari en los sillones de la Moncloa, mientras todo sigue igual o peor, visto el peregrinaje de 150 profesores vascos por Madrid en busca de amparo porque perderán su puesto de trabajo en Euskadi por no saber suficiente euskera, muy a pesar de que la Constitución les garantiza lo contrario. Y para colmo y escarnio de todo ello, Zapatero dando sitio a las lenguas cooficiales en el Congreso de los Diputados.

Si después de tantos requiebros con Ibarretxe y el PNV los resultados vascos del 17 de abril dejan las cosas como están o las empeoran (si Ibarretxe consiguiera la mayoría absoluta sin Batasuna), entonces el presidente habría sufrido un severo varapalo, por más que obtenga en el País Vasco un mejor resultado que el PP. El talante entonces se habrá estrellado contra el frontón de Ibarretxe, del que tampoco podrá salir el lehendakari.

Ahí, en el País Vasco, se le va a comenzar a caer a Zapatero su castillo de naipes sobre las pretendidas reformas autonómicas y constitucionales. Él hubiera preferido empezar por Cataluña, pero el golpe de mano de Batasuna aprobando el Plan Ibarretxe cambió el ritmo y luego la crisis catalana del Carmel y del 3 por ciento hizo lo demás, dejando el debate sobre el Estatuto catalán para más adelante. Salvo que los ministros Montilla y Bono están dispuestos a hacernos un público adelanto exhibiendo sus diferencias ante la opinión pública nacional.

Si después de tanto talante, tantas banderas en las puertas de la Moncloa y de tantas idas y venidas de Ibarretxe y Carod, las cosas quedan como están o empeoran, para empezar en el País Vasco, veremos qué hace y dice Zapatero, a quien están observando cada día con más preocupación y desconfianza los sectores más tradicionales del PSOE, que van desde Rubalcaba a González, y desde Galicia a Andalucía.

Sin embargo, el presidente sigue convencido de que es el Rey de la Selva, y no un Bambi perdido en el bosque de los malvados cazadores. Y además avanza en todos sus frentes con propuestas de presunta regeneración democrática, como la reforma de la ley para la financiación de los partidos, que tiene por objetivo principal eliminar las donaciones a los partidos de la derecha (PP, CiU y PNV) pero manteniendo la absurda financiación oficial a favor del aparato de cada partido (no de los diputados y circunscripciones), lo que prueba que todos los cambios “democráticos”, como la reforma del Poder Judicial, son para mejor beneficio del PSOE y no de la democracia.

El presidente está huido, vive preso de su empeño autonómico y constitucional, y sigue haciendo gestos de “gauchista” para su electorado del flanco zurdo, a la espera del casi inminente inicio de la campaña electoral vasca. No ha querido estar en Madrid durante los días de la sentencia del Supremo sobre la presunta “lista blanca” de Batasuna, pero volverá y no tendrá más remedio que participar en el debate nacional y las elecciones del País Vasco. Su bautismo de fuego ante el desafío autonómico y constitucional. Una prueba a la que se enfrenta, sin tenerlas todas consigo en el PSOE, separado del PP y sin la esperanza de que Ibarretxe (salvo derrota hoy imprevisible) dé su brazo a torcer.

Necesitamos un cambio
Cartas al Diretor ABC 29 Marzo 2005

Los 25 años de gobierno ininterrumpido del Partido Nacionalista Vasco (PNV) han creado en nuestra tierra una cultura política basada en los mitos de la tradición nacionalista y en la creencia de que «en Euskadi se vive estupendamente». Magnífica labor de propaganda, producto del permanente dominio peneuvista y de una sociedad como la vasca, atemorizada y anestesiada por la amenaza terrorista, que ya no distingue entre el partido gobernante y la administración pública.

Por todo eso no podemos seguir obviando los problemas de Euskadi: el terrorismo etarra aleja del País Vasco millones de euros en inversiones empresariales; continúa habiendo más de 70.000 vascos en paro; la Universidad pública se viene abajo; el euskera se ha convertido en un instrumento discriminatorio; cientos de jóvenes cambian el País Vasco por Madrid; y un largo etcétera.

Euskadi no necesita «planes» fundados sobre mitos, sino gobiernos que garanticen la convivencia, el progreso económico y el bienestar de los vascos. Necesitamos un cambio. Yuri Morejón Ramírez de Ocáriz. Leioa (Vizcaya).

Otra vez los distintivos
Cartas al Diretor ABC  29 Marzo 2005

A pesar del rechazo mayoritario de los españoles, la Dirección General de Tráfico nos impone a los ciudadanos, actuando al dictado de los nacionalistas, el uso obligatorio de la bandera de la CA en las placas del coche, permitiendo al usuario renunciar a ello previo pago de 18 euros, cuando lo sensato sería que el nacionalista se pagase el capricho.

Dicho de otro modo, cuando hace cuatro años se eliminaron las iniciales provinciales de las placas, ahora la DGT, y a propuesta de Convergencia i Unió, nos obliga a todos los españoles a ser nacionalistas. No basta con pertenecer a Europa y a España, sino que ahora, sin fundamento alguno que lo justifique, se nos obliga a ser unos acreditados y estúpidos aldeanos.

Todos podemos imaginarnos la suerte que puede correr un coche con matrícula de Barcelona en Madrid. Sin embargo, Tráfico no explica si, cuando se produzcan los altercados, asumirá la responsabilidad por la demencial medida impuesta a los españoles. José L. Pérez Óvilo. Murcia.

Los profesores encerrados critican que el lendakari reciba a la plataforma y no a ellos
Representantes de los 157 afectados por el decreto del Gobierno vasco denunciarán su situación ante el Parlamento Europeo y los responsables de PSOE, PP e IU
S.N. ABC  29 Marzo 2005

MADRID. Representantes de los 157 profesores vascos que desde el pasado 22 de febrero permanecen encerrados denunciaron ayer que el lendakari, Juan José Ibarretxe, sí dispone de tiempo para recibir a los representantes de la formación política Aukera Guztiak y no para solucionar su situación.

Los representantes de los docentes, que mantienen el encierro en protesta por un decreto del Gobierno vasco por el que perderán su estabilidad laboral por no haber acreditado un conocimiento suficiente del vascuence, se entrevistaron ayer en Madrid con el Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, a quien pidieron que se pronuncie respecto a su situación.

«Desgraciadamente, Aukera Gustiak, una lista electoral con una serie de problemas de presentación, ha sido recibida inmediatamente por el lendakari durante dos horas. Es una injusticia», denunciaron tres de estos profesores, Pablo García de Vicuña, Carmen Prieto y Olga Cabezas, tras reunirse con Múgica. Este grupo de profesores ya planteó su problema al Gobierno vasco hace once meses, pero todavía no ha obtenido respuesta de Ibarretxe.

Tras el encuentro con el Defensor del Pueblo, el profesor García de Vicuña señaló que Múgica escuchó sus argumentos y adelantó que estudiaría el caso y la posibilidad de un pronunciamiento. Fuentes de la institución explicaron que la petición se tramitará como una queja más, por lo que se requerirán informes y se investigarán los hechos.

García de Vicuña anunció también que los profesores tienen previsto viajar al Parlamento Europeo para exponer sus reivindicaciones al presidente de esta institución, el socialista José Borrell. Asimismo, los representantes de los profesores están preparando encuentros con los responsables del PSOE y PP para exponerles su situación, mientras que con el coordinador de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, ya se reunieron ayer.

Comprensión ante su situación
A todos ellos, según comentó, les piden que sean comprensivos con su situación. En este sentido, recordó que el decreto vasco hace que pierdan su estabilidad de interinos por no alcanzar el nivel exigido de vascuence (equivalente a un cuarto curso de la escuela de idiomas) y los convierte en profesores sustitutos. Dentro de este colectivo hay docentes de Primaria, Secundaria y Bachillerato, y todos ellos estudian vascuence desde hace tiempo pero todavía no alcanzan el nivel exigido.

Por ello, reclaman una salida negociada al problema con el fin de que se sumen, y no se resten, docentes al sistema educativo vasco. Así, aseguraron apoyar el objetivo del bilingüismo total en el sistema educativo, pero insistieron en que no está alcanzado y que es necesario construirlo sin excluir a aquellos profesores que no alcanzan el nivel requerido de vascuence.

El encierro que mantienen estos profesores no afecta a su docencia ni a sus clases de vascuence, ya que se realizan turnos para que nadie se vea perjudicado. Igualmente, los docentes aseguraron que cuentan con apoyos, incluso de profesorado que prefiere no manifestarlo públicamente porque, según contaron, «la situación es complicada» y más aún ante la proximidad de las elecciones autonómicas, que se celebrarán el próximo 17 de abril.

Los 157 profesores se encerraron en el Instituto Bertendona de Bilbao hace hoy 36 días para denunciar que el decreto aprobado por el Gobierno vasco en julio de 2004 vulnera sus derechos laborales y les condena a trabajar «días sueltos». Tras reunirse con Múgica, García de Vicuña explicó a los periodistas que la solución

Grijelmo desentraña el «genio» del castellano en el Aula de Cultura de ABC
SERGIO J. VALERA ABC  29 Marzo 2005

MADRID. El presidente de la Agencia Efe, Álex Grijelmo, será el encargado de intervenir en esta ocasión en el Aula de Cultura de ABC. Presentado por la Fundación Vocento, la conferencia será mañana, a partir de las 20 horas, en el Círculo de Lectores y tendrá como telón de fondo la exposición de los entresijos de «El genio del idioma». Grijelmo habla del «genio» del castellano como una metáfora que designa el alma de todos los usuarios de esta lengua. La esencia está integrada por el carácter con el que se han tomado decisiones colectivas, que lo han ido formando a lo largo de los siglos.

«Pretendo hacer que imaginemos cómo va a ser nuestro idioma en el futuro, intentando eludir los muchos tópicos que circulan a su alrededor». El escritor desmitifica la idea de que el castellano está en continua ebullición. Así, recuerda que hace 800 años que no se crean verbos de la segunda conjugación, y aún más de la tercera. Considera que este «genio» es «muy tenaz y minucioso», lo que le lleva a ser «lento, a la par que sólido». «Pero es orgulloso y prepotente; tiene un reloj interno, que le hace considerar que su creación es perfecta y cerrada». Para Grijelmo, el «genio» del idioma inglés es más «dúctil» que el del castellano, lo que crea en sus usuarios una sensación de inferioridad. En su opinión, la rapidez en la incorporación de términos se traduce en que esas evoluciones queden al albur de ser desmontadas con la misma velocidad. «Tenemos que huir de ese complejo de inferioridad. El «genio» tiene un magnífico oído, no permitirá el ingreso progresivo de términos anglosajones».

La flaqueza del internacionalismo lingüístico
Por Albert Branchadell El País 29 Marzo 2005

En España se está poniendo de moda el "internacionalismo lingüístico", también llamado "ideología de las lenguas grandes". Las etiquetas son del último libro de Juan Ramón Lodares (El porvenir del español), que viene predicando esa creencia desde hace tiempo, pero sus voceros empiezan a ser numerosos y muy cualificados: la nómina alcanza ya a filósofos como Félix Ovejero o a ilustres miembros de la Real Academia Española como Francisco Rodríguez Adrados y Gregorio Salvador.

Los postulados del internacionalismo lingüístico son fáciles de reconocer. El primero dice que las lenguas son vehículos de comunicación.

Dado que nadie discute semejante obviedad, el postulado se formula más genuinamente de modo negativo: afirmar que las lenguas son vehículos de comunicación equivale a negar que puedan ser también signos de identidad, aunque una parte importante de la Humanidad crea justamente lo contrario y muchas veces actúe en consecuencia, hasta el punto de sacrificar su vida por su vehículo de comunicación particular.

El segundo postulado sostiene que las lenguas con más usuarios son preferibles a las lenguas con menos usuarios, y de ahí se extraen consecuencias político-lingüísticas que los distintos "internacionalistas" formulan con mayor o menor sutileza: Salvador, en un extremo, no tiene reparo en exponer públicamente que desea la extinción de las lenguas que él denomina "minúsculas", en abierta contradicción con los esfuerzos que las organizaciones intergubernamentales y un sinfín de ONG dedican a la preservación de la diversidad lingüística planetaria.

Un tercer postulado, finalmente, insinúa que la difusión de las lenguas grandes es un proceso "natural", efecto de la libre elección de la gente. En otras palabras, que el imperialismo lingüístico no existe. Con algún pequeño matiz, Lodares podría haber escrito lo que dijo el Rey (o le hicieron decir) en una entrega del Premio Cervantes: "Nunca fue la nuestra lengua de imposición, sino de encuentro; a nadie se le obligó nunca a hablar en castellano: fueron los pueblos más diversos quienes hicieron suyo por voluntad libérrima el idioma de Cervantes".

En términos parecidos se expresaba Félix Ovejero en estas páginas (De lenguas, sendas, mercados y derechos, EL PAÍS, 28-2-2005): los procesos que consolidan las lenguas con más usuarios "nada tienen que ver con el mercado o el capitalismo" -en contra, una vez más, de la experiencia de muchos habitantes del planeta-.

Pero el problema del internacionalismo lingüístico no son las dudas que plantean sus postulados; al fin y al cabo, los millones de personas que creen que las lenguas son valiosas en sí mismas, y que por ello es bueno preservarlas ante las amenazas del imperialismo lingüístico, podrían estar totalmente equivocadas.

El verdadero problema del internacionalismo lingüístico son sus insufribles defectos internos. El primero es la práctica más o menos desvergonzada del doble rasero: la internacionalidad del español se blande para desacreditar el uso del guaraní en Paraguay o del euskera en el País Vasco, pero se enfunda discretamente cuando el español se las ve con lenguas de más usuarios, como el inglés en Estados Unidos o las grandes lenguas de la Unión Europea en Bruselas.

El incidente protagonizado recientemente por la portavoz de la Comisión Europea, Françoise Le Bail, es muy instructivo al respecto. Con el loable propósito de ahorrar unos cuantos euros al contribuyente europeo, a Le Bail se le ocurrió reducir el generoso sistema de interpretación en algunas ruedas de prensa de la Comisión a las tres lenguas de más uso en la Unión: inglés, francés y alemán.

Un auténtico "internacionalista" todavía habría juzgado insuficiente el recorte: si con el inglés basta, ¿para qué complicarse la vida también con los superfluos francés y alemán? Por fortuna para el español, nuestro embajador ante la Unión Europea, que no comulga con Lodares, protestó enérgicamente por la reducción impuesta por Le Bail, juntamente con su colega italiano y el apoyo de sus Gobiernos respectivos, y la portavoz no ha tenido más remedio que hacer marcha atrás en su propuesta inicial, para escándalo del "internacionalista" auténtico, que si no quería tres tazas ahora va a tener siete (las tres de Le Bail más el español, el italiano, el polaco y el neerlandés).

Es muy interesante leer la argumentación de Carlos Bastarreche: el problema no es que los periodistas españoles acreditados en Bruselas no entiendan el inglés, el francés ni el alemán (mal iríamos si fuera así), ¡sino que "la defensa del español es una de las prioridades de mi Gobierno"!

El segundo defecto del internacionalismo lingüístico es su propensión antidemocrática. Retomando una metáfora naipesca de Dworkin, un liberal que Lodares y compañía no han leído, el valor de las lenguas grandes se convierte en un triunfo ante la voluntad de los hablantes de las lenguas pequeñas: y ante los triunfos no cabe discusión ni debate alguno.

En el contexto español no importa el apoyo que han recibido las políticas de fomento del catalán / valenciano, vasco y gallego, ni la validación de que han sido objeto por parte del Tribunal Constitucional.

En un artículo reciente (El español en España, Abc, 4-3-2005), Francisco Rodríguez Adrados pedía directamente la abrogación de la "anticonstitucional" legislación lingüística autonómica. Rodríguez Adrados es de los que tildarían de anticonstitucional la sentencia del Alto Tribunal que en 1994 dio por bueno el modelo lingüístico de las escuelas de Cataluña, que sin excluir el castellano tiene en la lengua catalana su "centro de gravedad".

O incluso dedicaría el epíteto antedicho a la mismísima Constitución, en la medida que sugiere una contradicción en el interior del artículo 3 entre la oficialidad del castellano y la de las "demás lenguas españolas".

Sea como sea, la voluntad de los hablantes de las lenguas pequeñas de España es algo que ha vuelto a aflorar políticamente: al menos en Cataluña, muchas de las personas que votaron "no" en el referéndum del día 20 de febrero lo hicieron por el insuficiente reconocimiento del catalán / valenciano en las instituciones europeas.

Y muchos de los que votaron "sí" lo hicieron confiando en la virtualidad del memorándum que Moratinos envió a la Comisión el pasado 13 de diciembre, que solicita el reconocimiento en la Unión Europea de "todas las lenguas oficiales en España".

Pero sin duda el mayor defecto del internacionalismo lingüístico es su simplismo maniqueo, que revela una antropología lingüística de una pobreza extrema. Pongámonos en la piel de un hablante de lengua pequeña: al decir de un "internacionalista" como Gregorio Salvador (Lenguas minúsculas, Abc, 19-1-2005), este hablante sólo tiene dos opciones: ceder al "espíritu de campanario" y a la "aberración reaccionaria" para mantenerse encerrado en su "exigua prisión lingüística" o, por el contrario, abandonar su lengua e integrarse a una lengua más extensa y más poblada que le permita "ensanchar su mundo y sus perspectivas de futuro".

Tertium non datur: la posibilidad de que nuestro hablante adquiera la lengua grande sin menoscabo de la pequeña es simplemente ignorada. Y, puestos a ignorar, también se ignora la profesión más antigua del mundo, que no es la que suele pasar por serlo, sino la de trujamán: los "internacionalistas" nos hacen perder de vista que, gracias a los intérpretes, hablar la misma lengua nunca ha sido una condición necesaria para el entendimiento mutuo.

Se dice que los antiguos griegos sentían horror por el vacío; claramente, nuestros "internacionalistas" sienten horror por la diversidad lingüística. Su gran problema es que viven en un mundo y en un país plurilingües que van a seguir siéndolo. Lo que veremos en los próximos meses es si ese internacionalismo que asoma en las tribunas periodísticas se impone en la esfera política.

La presencia del catalán / valenciano, gallego y euskera en el Congreso de los Diputados es uno de los tests que se avecinan. Si se prohíbe cualquier uso de esas lenguas, el internacionalismo habrá ganado la manga (y algunas señorías tendrán un argumento más para "irse" de España); si se inicia un debate sereno y pausado, libre por fin de escaramuzas contraproducentes, será posible acomodar esas lenguas en los términos y plazos que dicte la sola prudencia, sin otro efecto negativo que el rasgue de vestiduras de nuestros "internacionalistas" más furibundos.

Albert Branchadell es profesor de la Facultad de Traducción e Interpretación de la Universitat Autònoma de Barcelona y presidente de Organización por el Multilingüismo.

http://www.elpais.es/articuloCompleto.html?d_date=&xref=20050329elpepiopi_9&type=Tes&anchor=elpepiopi

Multilingüistas o multichorradistas "intérpretes"
Nota del Editor  29 Marzo 2005

"los "internacionalistas" nos hacen perder de vista que, gracias a los intérpretes, hablar la misma lengua nunca ha sido una condición necesaria para el entendimiento mutuo." Amén.
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