AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 31 Marzo 2005
Una reforma educativa que baja el nivel y disgrega más España
Editorial El Mundo  31 Marzo 2005

La sospecha
Federico Jiménez Losantos El Mundo 31 Marzo 2005

En manos de Madrazo
Juan BRAVO La Razón 31 Marzo 2005

LAS CONDICIONES DEL DIÁLOGO Y EL ERROR CHAMBERLAIN
IGNACIO SÁNCHEZ CÁMARA ABC  31 Marzo 2005

El marxismo-leninismo y el PSOE
Alberto Recarte Libertad Digital 31 Marzo 2005

DEUDA SIN LÍMITE
Editorial ABC  31 Marzo 2005

PARADOJA VASCA
Editorial ABC  31 Marzo 2005

El coladero
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 31 Marzo 2005

ZP y los Latin Kings
José García Domínguez Libertad Digital 31 Marzo 2005

Herriko taberna
EL SUBMARINO La Razón 31 Marzo 2005

FRACASO A LA PRIMERA
Editorial ABC  31 Marzo 2005

El futuro del País Vasco y el 17 de abril
Ramón Tamames Estrella Digital 31 Marzo 2005

“La farsa de la autodeterminacion: El plan Ibarreche al asalto del País Vasco y de España
Jaime Mayor Oreja  Libertad Digital 31 Marzo 2005

Lea el diálogo con Amando de Miguel
Libertad Digital  31 Marzo 2005

La lengua de Cervantes
Cartas al Director ABC  31 Marzo 2005

FAES dice que el PSOE escenificó el 11-M una obra de teatro ensayada
C. Morodo La Razón 31 Marzo 2005
 

Una reforma educativa que baja el nivel y disgrega más España
Editorial El Mundo  31 Marzo 2005

El Gobierno presentó ayer el anteproyecto de la Ley Orgánica de Educación para regular la enseñanza no universitaria, su alternativa a la Ley de Calidad del PP.

Si la filosofía de esta última era recuperar la cultura del esfuerzo, de manera que los títulos educativos no fueran papel mojado sino indicativos de una formación intelectual, la propuesta del PSOE vuelve -emulando el espíritu de la LOGSE- a rebajar el nivel de exigencia de la Educación española.

Con la nueva ley, los alumnos podrán pasar de curso con tres suspensos y sin recuperación alguna, pues se eliminan los exámenes de septiembre hasta 4º de ESO.

Las asignaturas no aprobadas podrán ser troncales, de manera que se pretende el absurdo de que un alumno estudie las Matemáticas o la Lengua de un curso superior sin haberlas asimilado en sus niveles básicos.

Los alumnos podrán repetir sólo dos veces a lo largo de toda la ESO, y no una vez cada curso como establecía la LOCE. Un alumno podrá llegar al final de la ESO acumulando 12 asignaturas suspendidas.

Se reduce el número de asignaturas entre los 12 y 14 años. Se elimina la reválida y regresa en cambio la selectividad, aunque no se haya definido aún con qué nombre.

Paradójicamente, el Ejecutivo mantiene los itinerarios que tanto criticaron al PP, pero cambiando su nombre por el de «programas de diversificación curricular».Así, los estudiantes con peores notas serán segregados del resto a partir de los 14 años, una iniciativa de la LOCE que había sido aplaudida por los educadores por su beneficio para los alumnos.

La asignatura de Religión queda básicamente como estaba, dejando su alternativa al libre albedrío de las comunidades autónomas.De hecho, la nueva norma se distingue por dejar prácticamente en manos de las autonomías la definición del plan de estudios.

Donde antes se establecía un porcentaje fijo para el currículo básico marcado por el Gobierno (el 55% en las comunidades con lengua propia, 65% en el resto) ahora se dice que estos contenidos comunes nunca supondrán más del 55% o 65% del horario escolar.

Este sibilino adverbio, que marca un máximo pero no un mínimo, abre la puerta a 17 sistemas educativos diferentes, abocados a resaltar los particularismos y despreciar la cohesión.

Otra modificación preocupante es la referente a la elección del director de los centros, pues la Administración pierde su cuota de poder decisorio en beneficio del profesorado, los padres y los alumnos. Resulta cuanto menos dudoso que este sistema conduzca a la elección de la persona más exigente con el trabajo de sus electores.

En 2003, la OCDE situaba a los alumnos españoles entre los peores de los países desarrollados. Resulta dramático constatar que nuestros gobernantes, en vez de invertir todos sus esfuerzos en corregir el déficit más preocupante que sufre nuestro país, se empeñen en perpetuarlo.

http://www.elmundo.es/diario/opinion/1777091.html

La sospecha
Por Federico Jiménez Losantos El Mundo 31 Marzo 2005

La sospecha es como una gota de aceite caída en papel de estraza: se extiende a modo de sombra, rápida al principio y más lenta después, pero sin dejar de invadir cuanto se interponga entre su ser aceitunado y el impreciso abismo doméstico.

En la noche, abandonada por las luces y los ojos del mundo, la mancha no deja de crecer, como una vida insomne traspapelada en los estantes bajos. Y al verla de nuevo al día siguiente no está nunca seca, no parece cansada ni, mucho menos, vencida.

Se alimenta de sí misma, no necesita más aceite para pringarlo todo, es un ser arrendado al vacío que nunca se vacía, un fantasma que, paradójicamente, no deja de resucitar. Pues bien: eso es lo que está pasando con el PSOE y el 11-M, que de manera apenas perceptible pero absolutamente implacable van identificándose en la ciénaga de la sospecha.

Y como suele suceder en quien se ve atrapado por las arenas movedizas, cuantos más esfuerzos y contorsiones hace para salir, más se hunde en ese mundo letalmente blando donde el pie nunca hace pie. Y donde la cabeza acaba hundiéndose tras el tardío grito de socorro.

La cabeza, obviamente, es la de Zapatero. Yo no sé lo que supo y cuándo lo supo sobre la naturaleza del 11-M, pero su aceitoso recital de evasivas y su empeño en que no se investigue la masacre abona la sospecha de que tuvo información privilegiada sobre su autoría antes que el Gobierno y que, lejos de compartirla con él o de confiarla a la nación, la utilizó fría y deliberadamente para manipular a los votantes y endosarle al PP la factura política de los 200 muertos.

Digo factura y no responsabilidad porque, fuera quien fuere el que dio la orden de matar, salvo que haya sido español o tenido importante ayuda española, la responsabilidad siempre será la del Gobierno de entonces.

Pero una cosa es la responsabilidad política y otra muy distinta la culpabilidad.Aznar es responsable de todo lo bueno y todo lo malo que sucedió durante su mandato, pero sólo será culpable de lo que deliberadamente supusiera vulneración de las leyes o traición a España.

Y esa culpabilidad, que la Ser y el PSOE quisieron explicar por la Guerra de Irak, sencillamente no es cierta. Hoy sabemos que la banda de Toro y Trashorras que proporcionó los explosivos para la masacre llevaba años traficando con dinamita y tenía contactos con ETA.

Y sabemos que antes del 11-S ya andaba buscando a alguien que supiera hacer estallar bombas con teléfonos móviles, justamente la técnica del 11-M, sólo al alcance de profesionales, no de simples camellos.

Pero Zapatero se niega a investigar la responsabilidad de la policía y la Guardia Civil, especialmente la UCO, en las andanzas de los dinamiteros; y a que Huarte explique su relación con Benesmail, lugarteniente de los islamistas del 11-M. Así, la sospecha crece; y la mancha se extiende.

http://www.elmundo.es/diario/opinion/1777097.html

En manos de Madrazo
Juan BRAVO La Razón 31 Marzo 2005

La última encuesta del CIS sobre las elecciones vascas calcó el escenario político de los sondeos publicados en los últimos meses. Poco o nada ha cambiado, con nacionalistas y constitucionalistas a una mínima diferencia y a pocos escaños de la mayoría absoluta. El matiz, en el que no se había reparado, lo puso ayer sobre la mesa la socialista Rosa Díez. Javier Madrazo, con sus tres o cuatro parlamentarios, será decisivo para que la balanza se inclinara por la continuidad del régimen nacionalista o por el cambio. La propia Rosa Díaz despejaba las escasísimas dudas que podría haber en algún ingenuo sobre la voluntad del superconsejero: «Si depende de Madrazo, seguirá habiendo un Gobierno de Lizarra». Y es que Madrazo, personaje sumido en su mediocridad política, cómodamente asentado en la red clientelar del nacionalismo, con sillón, coche oficial y alfombra roja, no puede ser dudoso. Su apuesta por la causa nacionalista, por el respaldo a una de las derechas más reaccionarias de Europa, es irreversible. O sea que si el triunfo de la causa constitucionalista, la causa de la libertad y la justicia, está depositado en manos de Madrazo, démoslo por muerto y enterrado.

LAS CONDICIONES DEL DIÁLOGO Y EL ERROR CHAMBERLAIN
por IGNACIO SÁNCHEZ CÁMARA. Catedrático de Filosofía del Derecho. Universidad de La Coruña ABC  31 Marzo 2005

COMIENZA la campaña de las elecciones generales vascas marcada por la pretensión nacionalista de sacar adelante el plan Ibarretxe, ilegal desafío a la Constitución que debió ser rechazado por la Mesa del Congreso de los Diputados, ya que no todo, ni bajo cualquier condición, es susceptible de someterse a diálogo. Este es un gran bien, aunque no un bien absoluto. Sócrates lo instituyó como medio para llegar a conocer la verdad, no para crearla. Otros, acaso prostituyéndolo o, al menos, degradándolo, lo convierten en instrumento para determinar lo que es verdadero, bello o bueno. Aspirar a entenderse con el que piensa de manera diferente u opuesta no es sólo sano principio liberal, sino también cualidad de todo hombre razonable. Pero, como todo lo humano, el diálogo tiene límites y condiciones. Para empezar, es cosa de, al menos, dos. Es decir, dos no pueden dialogar si uno no quiere. Requiere además el uso de la palabra y, por tanto, el ejercicio de la razón. Y aspirar a convencer. Aceptar la imposición de quien no está abierto a la posibilidad de cambiar de opinión sino que, por el contrario, pretende eliminar al adversario o prescindir de su opinión, no es dialogar; es claudicar. El diálogo requiere la existencia de unas condiciones muy concretas, entre ellas, el respeto al interlocutor y la buena fe. Rompe el diálogo quien destruye la buena fe y rompe las reglas del juego limpio, no quien se niega a hablar con quien así actúa.

La historia, incluso la más reciente, confirma los males que se derivan de aceptar el diálogo cuando una parte no cumple las condiciones mínimas o cuando se intenta calmar y apaciguar mediante concesiones a quienes aspiran a la victoria total, a la solución final. Al totalitarismo sólo se le vence mediante la firmeza y, cuando ya no queda otro remedio, mediante la fuerza. La actitud de Chamberlain ante Hitler constituye un ejemplo clamoroso. Ciertamente el nazismo fue un caso límite aberrante, pero casos aparentemente menos agresivos obedecen a una lógica totalitaria semejante. Frente al nacionalismo separatista vasco (y no sólo frente a él), los Gobiernos y los partidos democráticos, desde el origen de la transición a la democracia, han cometido errores graves. Lo peor es que no parece que hayan aprendido de ellos. O, al menos, no todos. Una vez más la vía Chamberlain se revela como errónea. La combinación de antipatía, debilidad y concesión ha sido funesta (por no mencionar episodios criminales). Otra era y ha de ser la terapia: acercamiento a la población que se siente poco o nada española, firmeza y negación de toda concesión al terror. Así, hemos llegado hasta el llamado plan Ibarretxe, aprobado por el Parlamento vasco y rechazado por las Cortes Generales. Salvando las distancias, Zapatero ha exhibido una estrategia cercana a Chamberlain, y Rajoy la actitud que evita tener que recurrir a la solución Churchill. El secreto estriba en convencer y no ceder.

El proyecto de Ibarretxe debe ser tratado haciendo distinciones. La tarea del pensamiento suele resultar facilitada cuando se hacen distinciones pertinentes, y no se mezcla y confunde todo. Así lo afirma un personaje de Rey Lear de Shakespeare: «Te enseñaré a hacer distinciones». Hagámoslas, pues. Desde la perspectiva jurídica, el proyecto de Ibarretxe es inconstitucional y, por lo tanto, ilegal. Bajo la forma de un proyecto de reforma del Estatuto de Autonomía se oculta un intento de demolición, ni siquiera de reforma, de la Constitución. El texto confiere la soberanía al «pueblo vasco», cuando la Carta Magna la confiere al pueblo español y además establece que ella misma se asienta sobre la unidad indisoluble de los españoles. Romper esta unidad no sólo entrañaría la reforma de la Constitución, sino su destrucción. Por lo demás, tanto el Gobierno regional vasco como su Parlamento pretenden asumir funciones y competencias que no les reconoce el texto constitucional.

Desde el punto de vista político, la mera presentación del proyecto entraña la ruptura del consenso que presidió la transición y condujo a la aprobación de la Constitución. Se trata, pues, de un ejercicio de irresponsabilidad política que rompe las reglas de juego, es decir, las condiciones del diálogo. Y lo hace además con un apoyo popular y parlamentario muy inferior al que obtuvo el actual Estatuto de Guernica, que ahora se declara unilateralmente obsoleto y superado. Por lo demás, divide a los vascos y establece una distinción entre ciudadanos de primera y semiextranjeros o cuasimetecos. Políticamente es, pues, un desastre.

Desde la perspectiva ideológica, entraña la asunción de los principios del nacionalismo radical, hostil a toda concepción democrática y liberal de la ciudadanía, y la afirmación de la supremacía de unos supuestos e inexistentes derechos colectivos frente a los derechos de la persona, los únicos que merecen ese calificativo. Además, entraña la ruptura de la convivencia secular en el seno de una de las naciones más antiguas de Europa. No se trata de crear una nación sino de destruirla.

Desde el punto de vista moral, el proyecto merece la mayor reprobación. En realidad, bastaría para fundamentar esta valoración todo lo ya expuesto, especialmente, la ilegalidad, la ruptura del consenso y de las reglas del juego, la destrucción del orden constitucional y la pretensión de romper la unidad de España. Todos estos efectos bastarían para defender su inmoralidad. Pero, por si fuera poco, el plan se sustenta en los votos de una organización política declarada parte del entramado de una organización terrorista. El lendakari ha faltado a su palabra. Dijo que no contaría con el apoyo de Batasuna, y lo ha hecho. Dijo que no lo presentaría mientras el terrorismo siguiera existiendo, y lo ha defendido dos días después del último atentado de la banda terrorista. Se comete así un agravio a la memoria de las víctimas y a los derechos de quienes se ven privados de ellos en el País Vasco. Porque esto es lo esencial. ¿Cabe hablar de diálogo cuando la mitad de una colectividad se encuentra amenazada? Aquí no se vulneran los pretendidos derechos del pueblo vasco, sino los concretísimos derechos de cientos de miles de ciudadanos. Hoy por hoy, no es posible saber cuál es la voluntad de los vascos. No se dan las condiciones de libertad para permitirlo. Si desapareciera definitivamente ETA y si, recuperada así la libertad, una mayoría de ciudadanos, a través de sus representantes políticos, se expresara a favor de una reforma de la Constitución, apelando a la soberanía nacional que reside en el pueblo español, entonces, y sólo entonces, se podrían dar las condiciones para entablar un diálogo cuyo desenlace dependería de lo que decidiera la mayoría de la Nación española. Entonces sería posible defender la independencia, el Estado libre asociado, el Estatuto de Guernica y la Constitución actual, y, por supuesto, la reducción de las competencias autonómicas, el fortalecimiento del Estado y de la cohesión nacional o la reforma de la ley electoral. Sólo entonces, y respetando la Constitución. Eso sería diálogo. Lo demás es claudicación al chantaje y negación del verdadero diálogo, es decir, negación de la razón y la palabra.

Por todas estas razones, el debate parlamentario nunca debió tener lugar. Al menos, sirvió para algo: para mostrar la firmeza del PP, la tibieza de Zapatero que anunció, a lo Chamberlain, nuevas concesiones para el imposible apaciguamiento, y también para percibir el rostro mendaz del totalitarismo. No es fácil saber lo que nos espera. En cualquier caso, nada de lo anterior se puede ver afectado por el resultado de las próximas elecciones autonómicas convocadas, pues lo son sólo en los términos previstos en la Constitución. No se trata de un plebiscito sobre el plan Ibarretxe, sino de unas elecciones regionales para elegir diputados a un Parlamento regional que deberá gestionar las competencias que le asigna la Carta Magna y nada más que ellas. Al Gobierno de Zapatero le corresponde garantizar el imperio de la ley y la defensa de la Constitución. Si no lo hace, contraerá una gravísima responsabilidad histórica. Y el diálogo, siempre. Pero siempre que se den las condiciones de buena fe, veracidad y respeto a las reglas. Los jugadores de mus saben que un órdago se acepta o se rechaza, se gana o se pierde, pero nunca se negocia.

Apuntes
El marxismo-leninismo y el PSOE
Alberto Recarte Libertad Digital 31 Marzo 2005

Durante casi un siglo, desde finales del siglo XIX a finales del XX, el marxismo ha constituido la esencia del socialismo y la socialdemocracia; incluso de parte del socialcristianismo, cuya manifestación más escandalosa fue la teología de la liberación. El marxismo aportaba, supuestamente, ciencia al pensamiento progresista. Los socialistas tenían a la historia de su parte, según explicaba “científicamente” el marxismo. Pero la impaciencia ante la lentitud de una historia que no justificaba la desaparición del capitalismo en Rusia, produjo el leninismo. Los partidos comunistas, como vanguardia de la clase obrera, disfrutaban, según Lenin, y posteriormente Stalin y Mao, de la capacidad de acelerar la historia hacia su conclusión lógica, la instauración de una sociedad sin clases, para lo cual se justificaba la utilización de la violencia; violencia científica. En nombre de la historia y de la ciencia el socialismo asesinó a los que consideraba burgueses en todo el mundo; antes de hacerlo, también, con los discrepantes de entre los suyos.

En la medida en que la aplicación práctica de la teoría marxista fue un fracaso económico sin paliativos y que sus predicciones teóricas sobre la evolución de las economías de mercado se demostraron totalmente erróneas, el componente marxista, como tal, fue desapareciendo de todos los partidos socialistas, declaradamente revolucionarios, que lo habían incorporado como verdad científica. Pero el leninismo, la justificación última de la violencia para conseguir unos objetivos políticos y sociales progresistas, permaneció. Un leninismo que se combina, en la actualidad, con el populismo y el nacionalismo en países que han padecido el socialismo real o que han sufrido revoluciones de inspiración jacobina o castrista, y que sigue influyendo en los partidos socialistas de los países desarrollados, que creen contar con una legitimidad diferente y añadida, o capaz de sustituir, en determinadas ocasiones, a la de las urnas. De hecho, el socialismo real sólo terminó cuando los ciudadanos de la antigua Unión Soviética dijeron basta, y no por el reconocimiento del fracaso intelectual del marxismo-leninismo. Y, de una u otra forma, la desaparición de la Unión Soviética socavó el soporte y la referencia política de las izquierdas de todo el mundo, que se encontraron sin modelo, ni capacidad de reformar sobre ese modelo, una práctica común que permitió durante decenios seguir defendiendo un modelo social intervencionista y temeroso de la libertad personal al socialismo y a la socialdemocracia.

En España, el PSOE de Felipe González renunció oficialmente al marxismo tras su segunda derrota electoral en 1979. Pero no lo hizo de la práctica o de la nefasta influencia del leninismo. La práctica del poder no democrático explica la colaboración con el golpismo del 23-F el Gal, las manifestaciones violentas, los insultos y las injurias durante los dos últimos años de gobierno del PP -amparadas en una supuesta indignación por la guerra de Irak- y el ilegal comportamiento entre el 11 y el 14 de marzo de 2004.

La seguridad de que al marxismo lo justificaban la ciencia y la historia permitió, y obligó, a prescindir de la ética, que pasó a ser considerada como una manifestación individualista y burguesa. Los efectos han sido devastadores en los partidos que se siguen llamando socialistas. Recuperar la ética es la tarea más complicada de las que afrontan los partidos socialistas, pues ética significa libertad personal y de conciencia y respeto a las convicciones de los que piensan de forma diferente. La falta de ética tiene efectos devastadores en la acción de gobierno, pues no hay principios a que atenerse.

La ausencia de ética es una constante en el partido socialista español, y por supuesto en el comunista. La ciencia y la historia, en la interpretación socialista española, justificaron el levantamiento de 1934 contra la legalidad republicana y lo que se identificaba con los intereses de la llamada burguesía. La ciencia y la historia justificaron las matanzas y los asesinatos durante la guerra civil, ya fueran por el pecado de ser burgués, como en Paracuellos, o por el de ser, predicar o practicar la religión, saldado con el asesinato de 8.000 religiosos.

La desaparición del marxismo y del otro apoyo teórico de la socialdemocracia, el keynesianismo hidráulico, ha producido un vacío clamoroso en todo lo que tiene que ver con la política, incluida la económica, de los partidos socialistas de todo el mundo, que resulta especialmente llamativa en España. De hecho, no hay ningún planteamiento político coherente en el PSOE, que se mueve entre la tarifa única para el IRPF y la proclamación de la necesidad de limitar los beneficios fiscales de los más ricos. Entre la necesidad proclamada de impulsar la competitividad y la persecución a la excelencia académica y a las exigencias educativas, por considerarlos valores fascistas. Entre el paradigma de la productividad, que levantaban cuando eran oposición, y el pacto político con los sindicatos. Entre la solidaridad entre los españoles, un objetivo progresista que parecía irrevocable, y la presión de los socialistas catalanes para pagar menos impuestos y reducir, en consecuencia, las transferencias a Andalucía y Extremadura. Entre el europeismo militante, con un traspaso sustancial de poderes a las instituciones supranacionales y la ruptura del pacto constitucional, para conceder poderes ilegales a las autonomías de los suyos o de sus aliados nacionalistas.

La miseria intelectual del socialismo español se ha refugiado en la negación de cualquier valor que pueda ser considerado como tradicional. Frente a la defensa de la familia la promoción de los matrimonio homosexuales, frente a la libertad religiosa una política laicista y de apoyo a otras religiones distintas del catolicismo, frente a la libertad educativa el intervencionismo público. En definitiva, una ideología de negación de valores de los que los tienen, sean cuales fueren, de defensa del intervencionismo público, defensa de la lucha de clases, aunque no se formule su existencia. Y de logro del poder por cualquier medio, para favorecer al sindicato de intereses en que se han convertido esos partidos autodenominados progresistas.

DEUDA SIN LÍMITE
Editorial ABC  31 Marzo 2005

LA deuda autonómica supone ya el 6,5 por ciento del PIB nacional y no deja de crecer. Las Comunidades más endeudadas, en valores absolutos y relativos, son Valencia y Cataluña, lo que constituye una hipoteca a su desarrollo futuro. Y se trata sólo de la punta del iceberg, porque estos datos no incluyen el endeudamiento de la miríada de sociedades mercantiles públicas, que acabará recayendo sobre los presupuestos porque carecen de la capacidad de generar recursos comerciales suficientes, ni tampoco los avales concedidos a las televisiones autonómicas.

Se trata de un problema general del Estado de las Autonomías, más allá del partido político que ejerza eventualmente el poder. Existe una tendencia a gastar por encima de las posibilidades presupuestarias propias, que se alimenta de la incapacidad del Gobierno central para poner límite efectivo al endeudamiento autonómico y de la percepción de las instituciones financieras de que existe una garantía estatal implícita, porque ningún gobierno central se va a atrever a dejar que quiebre a una Comunidad Autónoma. Se refuerza además por las complejas relaciones financieras y políticas entre poder local y cajas de ahorros.

Era un tema que preocupaba mucho, y con razón, a la oposición socialista, pero del que apenas habla desde un Gobierno envuelto en la vorágine descentralizadora de la España plural. Ha sido un tema recurrente en los análisis del FMI y la OCDE sobre la economía española. El equipo económico es consciente del problema y ha dado algunos tímidos pasos para encauzarlo. El más importante es obligar a todas las Comunidades a dar la información presupuestaria mensual en forma tal que permita conocer de antemano la evolución de esta deuda y no esperar a la liquidación anual. También ha sugerido la creación de una oficina presupuestaria independiente del Gobierno que ayudaría al Consejo de Política Fiscal y Financiera en su labor de fiscalización conjunta. Pero se han dado importantes pasos atrás, como el anunciado reconocimiento de una presunta deuda sanitaria con Cataluña, que abriría un melón de incalculables consecuencias, o la derogación de la Ley de Estabilidad Financiera y su sustitución por un sistema confederal de negociación a diecisiete, que hace del equilibrio presupuestario un milagro matemático. Porque el diagnóstico territorial está profundamente equivocado y produce una esquizofrenia creciente. El Gobierno parte de la regresión centralista y constata día a día que lo que no hay son competencias del Gobierno central. Pero se calla. El crecimiento de la deuda autonómica y la incapacidad del Ejecutivo central para ponerle límite es una evidencia más.

PARADOJA VASCA
Editorial ABC  31 Marzo 2005

ES innegable que la sociedad vasca valora su situación política interna con criterios apenas congruentes con las pautas democráticas que se aplican en el resto de España para juzgar el fenómeno del terrorismo y el papel histórico del nacionalismo vasco. Sólo si se tiene en cuenta esta premisa es posible evitar la sorpresa -otra cosa es la incredulidad o el pesar- ante el dato paradójico ofrecido por la encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas de que el PNV, que pactó en 1998 con los terroristas el Acuerdo de Estella y cuyo Plan Ibarretxe salió adelante con el apoyo explícito de la organización etarra, sea valorado como el partido que más lucha contra ETA; o de que sólo un 4 por ciento de los encuestados recuerde haber votado al PP, pese a que en 2001 ocupó la segunda posición, con el 22,9 por ciento de los sufragios y 19 escaños. A partir de ahí, las intenciones de voto calculadas por el CIS adquieren un valor relativo y, en todo caso, secundario ante el problema ético que aflora en esos datos sociológicos tan llamativos.

Las razones de esta ceguera política y moral tienen mucho que ver con el carácter excepcional de la democracia vasca, causado, entre otros factores, por la eficacia de la propaganda nacionalista sobre el conflicto con el Estado -conflicto del que ETA sólo sería una parte y hasta víctima- y del recurso al victimismo para excusar la falta de compromiso con el Estado para vencer al terrorismo etarra. El clientelismo resultante de más de veinte años de hegemonía nacionalista hace el resto, pero todos son datos suficientes para constatar que el nacionalismo vasco tiene una responsabilidad directa e intransferible en haber conformado una sociedad de intereses y futuros antagónicos, y con una grave disparidad de criterios éticos ante el terrorismo y sus consecuencias en la vida de los amenazados.

Aeropuertos catalanes
El coladero
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 31 Marzo 2005

Consiste la última gran permuta o cambalache en que la Esquerra comprenda lo inadecuado de convocar al espía que mamó (del erario, vía subvención) a cambio de que el gobierno sienta la imperiosa necesidad de desentenderse de la cosa aeroportuaria. A lo mejor es una coincidencia, y mientras charlaban alegremente los líderes de sus compases y plomadas, de repente el uno comprendió y el otro sintió:

- Qué bien te queda el mandil. Oye, acabo de comprender que el testimonio del asturiano nos puede hasta deprimir.
- Pues lo que yo estoy sintiendo de pronto, aunque no tenga nada que ver, es que del handling, del tráfico aéreo, de las tiendas y de todo eso os deberíais encargar vosotros.
- No sé de qué estás hablando.
- De los aeropuertos, hombre, de los aeropuertos.
- ¿Tú crees?
- Que sí, que sí, no se hable más. Si les vas a sacar tú más partido que yo.

Las cosas pueden ser más naturales de lo que nos creemos. Nos falta desenfado, con lo importante que es la espontaneidad desde el 13-M. Pensar mal, aparte de formar arrugas en el entrecejo, conduce a conclusiones absurdas, y uno acaba sospechando que el proceso autonómico entero tiene truco, y que el truco lo introdujo algún listo (entre los padres de la Constitución había varios) en forma de Artículo 150.2: El Estado podrá transferir o delegar en las Comunidades Autónomas (...) facultades correspondientes a materia de titularidad estatal... Y tememos que la larga lista de competencias exclusivas del Estado del 149 sea como el as de corazones en el que el malabarista fija tu atención mientras por la manga del artículo siguiente se cuelan los conejos blancos, los pañuelos de tul, las palomas, las bengalas, los aeropuertos, los ferrocarriles y todas las competencias. Es un truco muy gracioso que hizo célebre al gran ilusionista Jordi Pujol. Aznar, que no sabía divertirse, andaba empeñado en coserle la manga al mago para que le quedara al menos alguna competencia residual, indubitada e indiscutida al Estado. A ese intento de aguar la fiesta centrífuga se le llamó cerrar el proceso autonómico.

A lo que iba: algunos catalanes no sabemos relajarnos y disfrutar, y nos entra un escalofrío al imaginar un futuro próximo donde todo haya sido transferido a los nacionalistas. Eso es porque aún nos tienen que normalizar la cabeza o porque directamente somos unos fascistas. Pero entonces entendemos que incluso el día en que haya un mar territorial catalán, se cierren los cuarteles y se marche hasta el último soldado, guardia civil y policía nacional, las transferencias nunca se acabarán. ¡Serán eternas! La razón es que cuando no queden competencias por transferir, seguiremos siendo acreedores de una elevadísima deuda histórica. ¡Cuantifícame eso! Aceptaremos efectivo.

Premio a Lévi Strauss
ZP y los Latin Kings
José García Domínguez Libertad Digital 31 Marzo 2005

La instantánea de Zetapé repartiendo artillería en esa asamblea de los Latin Kings de ayer, no sólo constituye un testimonio pericial de que en sus principios jamás se pone el Sol. Más allá de eso, inmortaliza otro alarde de prodigiosa ventriloquia moral: ejercer al tiempo de comendador de la Media Luna Roja en Madrid, de capo de la banda de la triple corona –junto a sus pares, Chávez y Castro– en Caracas, y de Gandhi sin taparrabos en Marrakech. De tal modo que, contemplando el espectáculo que ofrecen las tres pistas de su circo ambulante, uno cree adivinar lo único que albergaría la cabeza de ZP: el catálogo completo de los Juegos Reunidos Geyper de la Estafa Ideológica. Mas yerra uno al barruntar así. Y la demostración de lo equivocado que anda acaba de ofrecérsela el tripartito catalán.

Resulta que los jefes de la Casa Nostra han otorgado el Premio Internacional de Cataluña a Lévi Strauss, asunto nada baladí y menos inocente. La prueba del nueve de que ésos nunca dan puntada sin hilo es que dejaron morir a Pla sin ofrecerle un triste caliqueño, al tiempo que laureaban mejor plumilla patrio a uno de Terra Lliure que le escribe las autobiografías a Puigcercós; vaya, que Maragall y Carod saben que están metiendo los euros del premio en el bolsillo correcto. Y es que el libreto del drama español contemporáneo lo redactó precisamente el viejo Lévi Stauss. Sí, ese fabricante de ladrillos de la Sorbona esconde el código que hace inteligible la lógica torticera que impulsa a Rodríguez y a la izquierda toda de Estepaís, ésa que lo escolta entusiasmada en su viaje sin retorno hacia la nada.

Desde que la Europa de las Luces creara el concepto de civilización fuimos hijos de la Ilustración. Y lo continuamos siendo hasta que el diablo inventó las máquinas de ciclostil; a partir de ahí, la barbarie. Porque fue por esa vía –la de fotocopias urgentes que habrían de regurgitar ante los compañeros penenes llamados a abrirles un hueco en la orlas– como llegarían ellos al relativismo cultural; a ese desierto intelectual por el que hoy vagan a la deriva. Su “alianza de civilizaciones” no es más que eso: el apresurado plagio al ciclostil de una mala traducción del original redactado por un nihilista suicida.

Raza y cultura, el Libro Gordo de Petete de la UNESCO cometido por Lévi Strauss: Muera la Enciclopedia, expulsad al individúo de la tarima de los valores supremos; en nombre de la cultura, avergonzaos de vuestra cultura; en nombre del progresismo, escupid sobre la tumba de Voltaire; en nombre de la libertad, respetad el derecho de los esclavos a su identidad cultural de esclavos; llamad civilización a la barbarie; y, sobre todo, no os olvidéis de armar las fragatas de vuestros sepultureros.

Otro francés, Alain Finkielkraut, llama a eso la derrota del pensamiento; Rodríguez y sus iguales, “nuestro talante”.

Herriko taberna
EL SUBMARINO La Razón 31 Marzo 2005

El teletipo disparó esta semana una de esas noticias que los ciudadanos de bien esperan y celebran. Otra nueva operación antiterrorista, nuevas detenciones, descubrimiento de un zulo con material explosivo y un epílogo: «La Guardia Civil llevó a cabo un registro en la herriko taberna del barrio donostiarra de Amara, donde fueron intervenidos alrededor de cuarenta ejemplares del boletín de ETA ‘‘Zutabe’’». Y surge la duda, la pregunta. ¿Pero la Justicia de este santo país no había cerrado todas las herriko tabernas –sedes de la ilegalizada, por terrorista, Batasuna–? ¿Pero no habían sido sellados, precintados a cal y canto esos establecimientos que han servido y, por lo visto, sirven como cubil de proetarras? Y hurgando, hurgando en la noticia, que es en realidad una herida abierta de este incapaz Estado de Derecho para cumplir y hacer cumplir sus propias leyes, resulta que la de Amara no es la única y que las herriko tabernas funcionan con absoluta normalidad e impunidad. En esos establecimientos son visibles y públicos todo tipo de material de organizaciones de la izquierda abertzale fuera de la ley por pertenecer a un entramado terrorista. Y el Estado, de vacaciones, en pleno esfuerzo, hercúleo esfuerzo, para hacer la vista gorda. Lo malo es que las consecuencias las pagan los de siempre. Luego llegarán los lamentos.

FRACASO A LA PRIMERA
Editorial ABC  31 Marzo 2005

LA relación del PSOE con el Poder Judicial tiene un problema endémico de desconfianza y afán de control, que se hizo patente en 1985, cuando transfirió al legislativo el control absoluto de la composición del Consejo General, y ha vuelto a ponerse de manifiesto veinte años después, con una reforma manipuladora de los principales nombramientos judiciales. Con la excusa de reforzar el consenso entre los bloques internos del CGPJ, el Gobierno socialista aumentó hasta tres quintos la mayoría necesaria para designar, entre otros, a los magistrados del Tribunal Supremo. La iniciativa encubría el intento de neutralizar la mayoría conservadora del CGPJ, formada no sólo por la voluntad de ambas Cámaras, sino también por la decisión mayoritaria de los jueces españoles, reproducida, con mayor contundencia si cabe, en las elecciones a las Salas de Gobierno de los Tribunales colegiados, ganadas de forma abrumadora por la Asociación Profesional de la Magistratura.

Las consecuencias de esta mala reforma judicial se están sufriendo en la primera ocasión en la que ha sido aplicada: la cobertura de vacantes en las presidencias de tres Salas del Tribunal Supremo. No es cierto que la división interna del CGPJ esté impidiendo las designaciones de los nuevos presidentes. Lo que impide estas designaciones es una innecesaria mayoría cualificada, que el Gobierno socialista ha impuesto para forzar un reparto de cuotas que satisfaga a la izquierda judicial. El consenso no se impone a punta de ley, menos aún cuando tal resultado se pretende con una reforma tramitada irregularmente y contraria al carácter de Estado que debería imperar en la política judicial del Gobierno. No deja de ser un contraste significativo que el PP, con mayoría absoluta, propiciara en 2001 un acuerdo de Estado con el PSOE para la reforma de la Justicia; y que el PSOE, sin una mayoría similar, descarte al PP para legislar sobre un órgano constitucional, en el que, para mayor despropósito gubernamental, tampoco cuenta con apoyo mayoritario.

Ni hay «consenso» para los nombramientos -al contrario, el Gobierno ha creado un veto que no existía- ni hay respeto institucional hacia el Poder Judicial, alterado en su funcionamiento a conveniencia de un cálculo meramente partidista. Al margen de cuál sea el resultado del recurso de inconstitucionalidad presentado por el PP, esta reforma del CGPJ vulnera el equilibrio entre poderes y somete a la Justicia a la arbitrariedad de las decisiones políticas. Tiene razón el magistrado Martín Pallín al retirar su candidatura para presidir la Sala Segunda, harto de que el acceso a las más altas magistraturas judiciales esté precedido de un regateo de cuotas entre bloques. El Gobierno afirmó que este nuevo sistema de mayoría cualificada reforzaría la independencia de los jueces y el prestigio de los designados. El fracaso de la reforma desmiente esta afirmación propagandística y descarga en el Gobierno una responsabilidad muy grave por la crisis que está paralizando al CGPJ. No se debe gobernar como si la oposición no existiera -menos aún cuando es imprescindible por número para determinadas decisiones- y como si la democracia no tuviera sus reglas de comportamiento, que son las que dan un valor añadido de calidad a los gobiernos y a las instituciones. El consenso interno en el CGPJ debía haber sido objeto de otro planteamiento por parte del Gobierno, con la participación del PP en una política judicial que nunca será de Estado si se deja fuera a los populares y se pacta con determinados grupos minoritarios, que no creen en la independencia de los jueces -como se ha visto en las críticas del PNV, aliado del PSOE en esta reforma del CGPJ, contra la sentencia del TS sobre Aukera Guztiak- ni en la unidad jurisdiccional del Estado, a la que no quieren dejar al margen de la euforia federalista -o confederal- desatada por el Gobierno de Rodríguez Zapatero.

El futuro del País Vasco y el 17 de abril
Ramón Tamames Estrella Digital 31 Marzo 2005

Catedrático de Estructura Económica (UAM)
Catedrático Jean Monnet de la UE

Mañana empieza la campaña electoral en el País Vasco para las elecciones a su Parlamento, que se celebrarán el 17 del mes entrante. En una perspectiva conocida por todos los lectores de ESTRELLA DIGITAL y con un alcance muy superior al de unas elecciones de trámite de comunidad autónoma.

Después del lanzamiento del Plan Ibarretxe en el 2003 se ha vertido mucha tinta sobre el tema, y la dialéctica verbal de todo tipo se ha desarrollado desenfrenadamente. En la revista semanal de este mismo diario, soporte papel, me permití hacer un comentario relativamente extenso sobre la cuestión en diciembre de ese año.

Una propuesta que apenas sin modificaciones se convirtió en proyecto de nuevo Estatuto, que fue rechazado por las Cortes con un debate considerable, en el que Ibarretxe hizo el papel esperado —sonrisas a la galería y promesas de solidaridad—, el presidente del Gobierno estuvo con su talante habitual de decir no para negociar ulteriormente, siendo el virtual vencedor en aquel encuentro Mariano Rajoy con su crítica profunda a un planteamiento a todas luces soberanista. Triunfo que, después, no se ha sabido explotar con la sabiduría necesaria, como cuando en Lepanto, don Juan de Austria, tras desarbolar la flota turca, no se fue directamente a arrasar Constantinopla o Estambul.

Ahora, el Plan Ibarretxe va a ser el caballo de batalla de todo el proceso electoral, con los conocidos pronunciamientos de los diversos partidos, pero también con guiños muy diversos por parte de Izquierda Unida, integrante de la coalición que hoy gobierna desde Vitoria; y del Partido Socialista de Euskadi, que no descarta, resulta más que evidente, una ulterior coalición con el PNV, en la idea de pactar otro Estatuto más suave en las formas, y algo más limitado en los contenidos; lo cual no deja de ser una vana ilusión: “mataiotas, mataiote, kaipantas mataiote”, que se dijo en las Escrituras.

La polémica en que estamos ya en curso se ha visto radicalmente alterada por la decisión del actual presidente del Gobierno de retirar el proyecto de Ley por el cual se declaraba delito la convocatoria de un referéndum sin autorización previa del Gobierno de la nación, y la firma del correspondiente decreto por parte del Rey. En tales condiciones, no hay que descartar que, efectivamente, el Sr. Ibarretxe haga una consulta popular en las tres provincias vascas, para que la ciudadanía se pronuncie sobre su famoso Plan.

Cada vez es mayor la evidencia de que el actual presidente del Gobierno, que bien merecería el título de “Don Chelis el de las mercedes”, rememorando aquel Trastámara que en sus días se ganó su reino a base de repartir canonjías y prebendas a diestro y siniestro, es de lo más inapropiada. Porque paso a paso, y para mantenerse en el poder, va diluyendo la imagen del Gobierno de la nación de forma que gradualmente va convirtiéndose en una especie de redistribuidora de funciones con un stock propio en declive que parece definitivo.

Por esa senda no vamos a ninguna parte, y después de ya casi un año de Gobierno, dentro de su propio partido se escuchan voces sobre el cierto “complejo Superman” que tiene el presidente, quien da a entender que él solito lo puede resolver todo a base de talante, diálogo y transparencias varias. Pero como dijo Gil Blas de Santillana, en la célebre novela del francés Lesage, “los hechos son tozudos”; frase que algunos asignan, indebidamente, a Hegel. Y esa tozudez se irá manifestando en los próximos meses, de manera que el inquilino de la Moncloa, si quiere seguir en ella, tendrá que cambiar muchas pautas de su actual Gobierno de sonrisas hoy y quizá de lágrimas mañana.

Lo que nos vamos a jugar en las elecciones vascas es un expediente superior a la composición de un Parlamento más o menos estable. Si el PNV consigue, como parece que va a hacerlo, la mayoría absoluta, y si convoca a las urnas un referéndum ilegal, pero efectivo, sobre la reforma del Estatuto, no vamos a decir aquello de que “Dios nos coja confesados”. Pero sí que estaremos en una situación francamente difícil.

En mi opinión, los partidos constitucionalistas concurren a las elecciones vascas en las peores condiciones. Y no sólo porque Patxi (López) casi haya renunciado a su apellido para enaltecer el parafraseado vasco de “Paco”. Ni tampoco porque María San Gil sea una mujer bien consciente de las realidades. Seguro que el primero está contento con su apellido, que es tan vasco como Sánchez o Arzalluz o Ibarretxe. Y seguro que la segunda se siente vasca y española por los cuatro costados. Pero ello no es óbice para apreciar que no son los mejores candidatos posibles. El primero busca entendimiento, que tal vez será más bien amargo, con el PNV. Y a la segunda se le nota demasiado una especie de rencor patriótico contra los que desprecian a los maketos, sin contraponer para ello las grandes virtudes de la cultura vasca que parecen ignorar tanto Patxi como María.

Nadie sabe cuál puede ser la solución a medio plazo. Lo mejor sería, lógicamente, que el referéndum ya casi inevitable de Ibarretxe saliera negativo. Pero está dentro de lo posible que “no nos caiga esa breva”. Y si no cae, lo vamos a tener muy crudo. En mi opinión, habría que volver a los clásicos, a Pío Baroja, Unamuno, Maeztu, todos ellos personajes de Euskal Herria tanto o más que cualquier abertzale de salón o de pistola. Pero fueron gentes que supieron combinar España y Vasconia, que escribieron el español como casi nadie, al tiempo que entendían y hablaban eusquera, o insertaban en sus novelas inolvidables (Don Pío) poemas en vascuence, que todavía algunos sabemos recitar. Pero esa utopía hoy parece aún lejana, sobre todo cuando después de las elecciones vascas puede haber estropicios varios diseñados por los aprendices de brujo de la Moncloa.

Presentación del libro de S. Abascal
“La farsa de la autodeterminacion: El plan Ibarreche al asalto del País Vasco y de España"
Intervención de Jaime Mayor Oreja en la presentación del libro de Santiago Abascal Libertad Digital 31 Marzo 2005

“La farsa de la autodeterminacion: El Plan Ibarretxe al asalto del País Vasco y de España" (ed.Altera) celebrada en el Ateneo de Madrid:

No exagero, si reconozco que constituye un honor para mi presentar este libro, y sobre todo presentar un libro escrito por Santiago Abascal.

No es un libro cualquiera, ni un libro más sobre el nacionalismo y la autodeterminación. Es un libro escrito por un hombre joven que ha conocido directamente lo que es un fenómeno nacionalista.

No es una aproximación teórica lejana y abstracta. Está escrito desde la proximidad, desde la realidad cotidiana que, tan bien, conoce Santi Abascal.

Santi ha sido capaz de entender, de comprender la esencia de lo que es un movimiento nacionalista. Ha sido capaz de entender, de saber interpretar la época, el tiempo que le ha correspondido vivir y protagonizar. Ha sido capaz de interiorizar esa realidad, y a partir de ella, Santi Abascal en este libro profundiza, se introduce en la Historia, en el Derecho Comparado, en la Ciencia Política, en la Sociología Política, pero sin abandonar la realidad que el tan bien conoce.

Santi es uno de los valores más sólidos que tenemos en el País Vasco. Es el primero de toda una nueva generación que ha sido capaz de escribir lo que ha vivido. Pero sobre todo, hablo de uno de los valores más sólidos porque ha asentado su posición en principios y en convicciones muy sólidas y se le nota. Y el tiempo me dará la razón

El título lo dice todo o casi todo "La farsa de la autodeterminación". Nos recuerda que el problema vasco es la consecuencia de una mentira histórica, una farsa de nuestra historia. Una mentira repetida en tantas ocasiones, que de tanto reiterarla se ha transformado en verdad para muchos vascos. Una mentira que, como siempre, para actualizarse necesita siempre otra mentira y, como en la vida misma, la siguiente mentira necesita otra de mayor calado que la anterior. Por ello Santiago Abascal acierta plenamente cuando al referirse al Derecho de Autodeterminación habla de un derecho histórico contra la historia; o cuando al referirse a este supuesto derecho habla de un derecho democrático contra la democracia.

Es verdad que este libro, tal y como el mismo reconoce en su introducción, no es neutral y no puede serlo porque está escrito en "legítima defensa". Porque Santi Abascal, como yo, como otros muchos vascos hemos tenido dos pasiones políticas, como si se tratasen de dos caras de una misma moneda: La Libertad y España. Hemos vivido en un tiempo en el País Vasco en el que se nos ha castigado y se nos castiga con la falta de libertad, a quienes sentimos y queremos a España.

Por ello para Santiago Abascal ni la libertad, ni España, son dos mitos. Nos sucede a algunos en el País Vasco lo que a todos con el aire, con el oxígeno, sólo se aprecia y se valora, cuando falta. Y Santi Abascal ha aprendido con su vida, con su trayectoria, que para defender la libertad de todos, tienes que saber vencer tu miedo, que es el mayor enemigo de la libertad y el mejor aliado de una organización terrorista. Se trata de vencer el miedo no solo a una organización terrorista, sino también,- y sobre todo- el miedo a un ambiente político y social, perverso, que se instala en las sociedades en las que el nacionalismo se convierte para algunos en una seña de identidad propia del lugar en el que se vive, como si se tratase de una montaña o de una ría.

El pacto de Estella y el Pacto de Perpignan
Pero volvamos a la esencia del libro, la farsa, y la mentira actualizada a día de hoy.

Hay algunos, no se si muchos o pocos, pero en cualquier caso demasiados, que se resisten a entender y a comprender las características de un movimiento nacionalista. Y por ello, no sé si muchos o pocos, pero en cualquier caso demasiados, no profundizan en los pasos que da ese movimiento nacionalista, y por ello no entienden tampoco los pasos que hemos protagonizado el conjunto de los españoles.

Cuando los españoles aprendimos juntos a desenmascarar la realidad de una organización terrorista aprendimos juntos también a combatir la vanguardia, la punta del iceberg de este movimiento. Lo hicimos desde la rebelión democrática de las víctimas, desde la fortaleza del Estado de Derecho, especialmente a raíz de aquellos lejanos acontecimientos de Ermua de Julio de 1997

Y el movimiento nacionalista tuvo que cambiar de formato y sobre todo de vanguardia. Un "Plan" tendría que sustituir al terror puro y duro, que al final acabaría llamándose "Plan Ibarreche". En la vanguardia, en la punta del iceberg del conjunto del nacionalismo, un proyecto de ruptura sustituyó al terrorismo de ETA. Ruptura en vez de terror, en este caso también, como las dos caras de una misma moneda, de un mismo movimiento. El movimiento nacionalista, que es uno, aunque lo configuren diferentes siglas, obligado por el éxito del Estado de Derecho frente al terrorismo de ETA tuvo que dar ese salto, tuvo que cambiar su formato y sobre todo su vanguardia.

Pero para dar ese salto, para llevar a cabo esa transformación del terror a la ruptura, había que dar la razón política al proyecto de ETA, que había monopolizado en solitario durante más de treinta años el proyecto de ruptura. Y así llega, primero, el pacto entre ETA y el PNV, escenificado parcialmente en Estella, y luego, se extiende incluso a Cataluña, en el "pacto de Perpignan". El PNV, primero en Estella y ERC después en Perpignan aseguran y confirman a ETA el grado de ruptura suficiente; y así llega la tregua de 1998, la tregua trampa, y la tregua catalana que hoy continua y que el último Zutabe de ETA lo explica.

Porque, no olvidemos nunca, que cuando hay expectativas de ruptura, ETA responde con la tregua. Porque las treguas de ETA, son la consecuencia de las rendiciones previas de los demás. Otra gran farsa. El PNV se rindió en Estella, abrazó el proyecto político de ruptura de ETA. ERC aceptó en Perpignan el liderazgo, la supremacía de ETA en un proyecto de ruptura. Y así llegan a las próximas elecciones vascas del 17 de Abril, presididas por la farsa de la autodeterminación, por la farsa de un "Plan" del movimiento nacionalista. El Plan Ibarreche es la herencia política de ETA -además sin garantía alguna de que ésta organización abandone las acciones terroristas, sino que todos los inicios apuntan en la dirección contraria. ! Ojalá me equivoque!-

El Plan Ibarreche sea cual sea el resultado electoral, no terminará el día 17, abrirá una nueva etapa, porque no se va a detener, no se puede detener por si mismo. El resultado será relevante para llevar un ritmo u otro, para seguir un modelo de ruptura asentado en Estella, o para acompasar este ritmo al modelo de ruptura que viene de Cataluña y de ERC. En el supuesto de que el Plan Ibarreche obtuviera la mayoría suficiente, el PNV facilitaría la incorporación de hombres designados por ETA en el Gobierno Vasco, el escenario sería de abierta confrontación. Si no la obtuviera, para eso esta el Plan de Maragall y de López, que entrarían en juego en ese momento en el País Vasco abriéndose un posible escenario de negociación de "Planes". Por ello es tan importante el resultado del Partido Popular en el País Vasco, el resultado de María San Gil.

Mi confianza hoy no está tanto en la suma del PP y del PSOE, sino en el resultado que en solitario consiga María San Gil. No es un "partido de dobles", como el que protagonizamos Nicolás Redondo y yo en el año 2001. Lo importante para el constitucionalismo, lo más relevante es el resultado del Partido Popular y esa es mi confianza. Es el voto eficaz y útil para el constitucionalismo.

Un plan no se combate con otro plan
Santiago Abascal nos dice con su libro que no hay peor instrumento para combatir una farsa que presentar otra. Un Plan no se combate con otro "Plan". La farsa Ibarreche no se combate con la farsa del Plan López ni con la farsa del Plan Maragall. Una mentira no se neutraliza con otra mentira. El seguidismo, el servilismo nunca es la alternativa a un movimiento nacionalista. La fotocopia, la mala fotocopia no combate el original. Por el contrario la copia tiende a potenciar el original.

De la misma forma que el proyecto Maragall no es la alternativa al nacionalismo de Pujol. Es el instrumento que ha escogido ERC para sustituir a CIU y si pueden para laminarlo. Constituye un instrumento utilizado por el nacionalismo radical para sustituir al nacionalismo considerado como moderado.

Un movimiento nacionalista es una farsa, pero no cualquier farsa, porque es una mentira que se transforma en un sentimiento. No puede ser por ello frenado con tácticas ni con tácticos. Por el contrario, resulta contraproducente porque son fácilmente devoradas por el movimiento nacionalista. Siguiendo con las elecciones vascas, su resultado no puede ni debe aislarse del contexto general en el que vamos a vivir en este año 2005. Porque en este mismo año además de las elecciones vascas vamos a tener elecciones en Galicia y vamos a conocer el primer resultado de ese proyecto de ruptura que viene de Cataluña.

¿Qué pretenden algunos, en mi opinión de forma irresponsable? Que suceda lo mismo que nos paso durante demasiados años con el terrorismo. Que ETA parecía una organización invencible y que la única solución era la negociación de un modo u otro con la organización. Una ETA invencible hacia inevitable la negociación con la banda. Ahora se pretende exactamente lo mismo porque el movimiento nacionalista es el mismo con vanguardia diferente. Lo que se pretende es que al final de este año los resultados de Cataluña, País Vasco y Galicia trasladen la sensación de que los movimientos nacionalistas son invencibles y que se hace inevitable una nueva Constitución a través de una nueva negociación política. Recordemos, para terminar, el subtitulo del libro de Santi Abascal: El Plan Ibarreche es el asalto del País Vasco y de España.

Si además de este Plan hay planes sucedáneos, seguidistas y serviles al nacionalismo como los planes de Maragall y López tenemos más que nunca que encontrar, enaltecer los principios, las convicciones, los valores de una mayoría de españoles que están hartos del chantaje y de la presión de los movimientos nacionalistas, que creen sencillamente en España y que no ven razón alguna para recorrer una segunda Transición . Y lo tendremos que hacer de la misma manera con la que hicimos frente al movimiento nacionalista cuando en la vanguardia estaba el terrorismo. Lo mismo porque el movimiento nacionalista es el mismo no ha cambiado nada y lo diré una vez más, lo único que ha cambiado es la vanguardia. Tendremos que saber movilizar democráticamente a una mayoría de españoles como lo hicieron las víctimas con su "rebelión democrática " en Ermua, frente al anterior formato del nacionalismo. No podemos tardar tantos años como los que transcurrieron para abordar correctamente la lucha contra una organización terrorista.

Y en el País Vasco, jóvenes como María San Gil y Santiago Abascal tienen que saber desempeñar un papel decisivo en esta movilización que no debe sólo ser protagonizado por los vascos sino por el conjunto de los españoles.
Este libro constituye un ejemplo una demostración de lo que debemos hacer.

Otros libros del autor: "¿Derecho de Autodeterminación?. Sobre el pretendido derecho de secesión del Pueblo Vasco" - Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. Madrid, 2004

Lea el diálogo con Amando de Miguel
Libertad Digital  31 Marzo 2005

Este Diálogo con Amando de Miguel tuvo lugar el jueves 10 de marzo entre las 18:00 y las 19:00 horas.

Pregunta: Quería preguntarle, como sociólogo, cuales pueden ser las consecuencias ante la bipolarización política, es decir, si unos dicen blanco otros dicen negro. ¿Puede llegar a suceder en España como en Francia que un numero importante de personas se decante hacia un extremo?
Respuesta: Para empezar, bastaría decir polarización, puesto que los polos son dos. En España no hay una tendencia polarizadora, excepto en la materia nacionalista que se radicaliza cada vez más.

P: ¿Cómo se "cocina" una encuesta de voto en unas elecciones?
R: Es muy simple. Mucha gente no dice a quién va a votar, pero señala simpatía o recuerdo de voto. Esas respuestas indirectas se pueden sumar al voto directo y así se obtiene un resultado más realista.

¿Por qué el concepto de una España Federal es tan menospreciado? Es cierto que en la I República fracasó el intento, pero han pasado 140 años. Creo que hemos aprendido algo en este tiempo, por ejemplo que mientras haya nacionalistas el federalismo parece una opción mas viable que el centralismo.
Es al contrario. Los nacionalistas no quieren una España federal porque entonces todas las regiones tendrían el mismo estatuto.

En el metro de Madrid se nos insta a tener nuestras pertenencias controladas. A mi me parece un uso coloquial del verbo controlar y me suena horrible. ¿Opina usted igual que yo?
Yo lo diría así: "Vigile su equipaje". Lo de las pertenencias nos llevaría más lejos, a los bienes que poseemos y que no los llevamos con nosotros. Se trata de vigilar o de tener cuidado más que de controlar.

Me molesta que algunas palabras de los pueblos se pierdan. Yo creía que "encetar" no venía en el diccionario de la R.A.E., pero sí está. La que no está es el descriptivo "cocomerdeiro" (escarabajo pelotero). En cambio está "souvenir" en vez de "suvenir". ¿Pero quiénes forman la R.A.E.?
Encetar es una palabra de uso regional pero aceptado desde hace siglos. Otra cosa son los neologismos o barbarismos. Si proceden de otro idioma primero entran con su grafía original (football). En un segundo momento se adaptan a la grafía española. Por ejemplo, fútbol.

¿Conoce la editorial de libros Fedorowicz? Si es así, ¿Qué opina de ella? ¿No cree que si esos libros se tradujeran al castellano podrían tener éxito?
Lo siento pero no la conozco.

¿Qué controles se deberían poner sobre la inmigración ilegal?
El típico de siempre es que vengan a un puesto de trabajo prefijado. Se puede hacer a través de la red de consulados. Así iban los trabajadores españoles a Alemania, Australia, etc... en otros tiempos.

¿Qué piensa sobre las teorías que se basan en la construcción social de la realidad o en las que se dice que la cultura son los significados compartidos por un grupo sobre la realidad? Si tiene parte de verdad, ¿cómo se puede fundamentar cierto liberalismo que se basa en el "Yo individual" cuando ese yo está construido desde la cultura (colectivo)?
Eso de la construcción social de la realidad es una fantasía de los sociólogos y afines. La realidad social y la cultura son entidades objetivas, aunque cada uno las puede vivir personalmente.

¿Hay riesgo de que el spanglish y el lenguaje SMS, que es casi el oficial de adolescentes, destruyan la lengua castellana tal y como hoy la conocemos?
En absoluto. Siempre ha habido lenguajes marginales (germanías) que no han podido con el tronco del idioma común cuando este aparece provisto de una literatura.

Soy de Barcelona, ¿qué análisis hace usted del crecimiento del voto a ERC entre los hijos de los emigrantes andaluces, extremeños y castellanos?
Es muy natural. El que viene de fuera necesita exagerar la identidad tradicional de los nativos. El caso más típico es el de los jenízaros, los antiguos cristianos conversos al islamismo entre los turcos.

Habla Bustelo de los chicos del gobierno al que llegaron por accidente. ¿No es más correcto decir que llegaron por atentado?
El atentado del 11 de marzo ayudó definitivamente a instalarse en el poder, pero el PSOE estaba muy cerca del PP.

¿Cree usted que alguien se está tomando en serio el tema de la inmigración? ¿Conocen los políticos el día a día de la calle referente a este tema?
Es un capítulo que afecta a muchas personas y del que sabemos muy poco. Mi impresión es que la inmigración alegal supera en número a la legal.

En relación con las próximas elecciones al Parlamento de las Vascongadas y teniendo en cuenta la libertad de expresión existente, ¿hasta qué punto son fiables las encuestas? ¿Qué margen de error manejan los técnicos para compensarlo?
En las Vascongadas el margen de error de las encuestas es muy superior al normal. Pero por otra parte en la zona rural de esas provincias no existe la libertad suficiente para votar.

¿Cuál es su opinión acerca del principal argumento catalanista -el del repoblamiento tras la Reconquista- sobre la unidad de la "lengua catalana" y la radicación del valenciano en ésta, máxime cuando realmente en muchos casos el repoblamiento se produjo desde Aragón y no desde Cataluña, como así lo atestigua el Libro del Reparto del Reino de Valencia en tiempos de Jaime I?
La repoblación de un territorio no es argumento suficiente para certificar que pertenece al del país de origen. De lo contrario Cataluña podría seguir siendo la Marca Hispánica de Francia, lo cual sería un disparate. Seguramente Valencia se pobló también con muchos franceses y aragoneses.

Creo que usted fue uno de los firmantes, junto con Losantos, de un manifiesto sobre la política lingüística en Cataluña. De eso hace mas de veinte años. ¿En que cree que ha mejorado la situación o en que ha empeorado mas respecto a entonces? ¿Me puede recordar el nombre del manifiesto?
Se llamó el Manifiesto de los 2.300, por la cantidad aproximada de los que lo firmaron. Los primeros firmantes nos tuvimos que ir de Cataluña después de muchas amenazas. Lo fundamental es que las previsiones del Manifiesto se han cumplido punto por punto. Desgraciadamente Cataluña ha entrado en una vía de retroceso económico y cultural.

Según la última encuesta de la FAD, la mayoría de españoles quieren que el cannabis sea legal y, entre 15 y 30 años, los partidarios de legalizar doblan a los que quieren seguir prohibiéndolo. Somos mayoría, luego debe legalizarse, ¿verdad?
El hecho de que muchos quieran una cosa no da lugar a que tenga que ser un derecho. Por ejemplo, la mayoría de los españoles quisiera que se quitaran todas las multas de Tráfico. Por otra parte, es una evidencia que el cannabis es dañino.

Soy aficionado al cine. Me gusta escribir y realizar cortos. ¿Usted cree que puedo triunfar en el mundo del cine siendo de derechas?
No se desanime. Ha habido casos. Pero sería mejor ser un poco homosexual.

¿Cree usted que las diferencias sociológicas entre las diferentes procedencias de los habitantes tanto de Euskadi como de Cataluña, por sus orígenes peninsulares, e incluso extrapeninsulares, son una bomba de relojería?
En absoluto. La mayor parte de los apellidos vascos y catalanes están mezclados con apellidos del resto de España. En principio ese crisol es una buena cosa. Lo grave es que se establezca algún tipo de discriminación racista. Pero van a encontrar muy pocos ejemplares de raza vasca o catalana en toda su pureza.

¿Sociológicamente, qué efecto puede tener en la juventud el "buen talante" del Gobierno actual, que es capaz de dar informaciones muy distintas, todas según lo que en cada momento es más políticamente correcto? ¿La juventud es más influenciable y se puede quedar más en las formas que en el fondo? ¿Los continuos ataques de Rubalcaba a lo "arcaico" de la derecha puede influir en la juventud?
Lo del buen talante es una superchería. Solo se lo creen los tontos, con prescindencia de la edad que tengan.

¿Por qué cree usted que los catalanes o al menos sus políticos tienen tanto interés en ningunear a la comunidad valenciana, llegando incluso a despreciar su historia?
Hay un cierto sentimiento de envidia en Cataluña respecto a los valencianos, por ser más audaces, imaginativos y emprendedores. Por otro lado los nacionalismos suelen ser irredentistas, es decir, anexionistas de los territorios vecinos. A los valencianos les ha tocado esa cruz.

Hay un sociólogo cuyas obras me fascinan, y eso sin ser yo del gremio. Me refiero a Goffmann. ¿Qué opina de su obra?
Creo que fui el primero en hablar de Goffman en España. Mezcla muy bien la intuición, el punto de vista psicológico, el interés por la vida cotidiana y el conocimiento de los medios de comunicación. Es un tipo fascinante.

¿No cree que la inmersión lingüística que se hace en Cataluña, además de discriminación, está provocando que hasta catedráticos de universidad comentan faltas de ortografía cuando escriben en castellano?
Lo de las faltas de ortografía es general en todas las latitudes de España. En Cataluña se está perdiendo el castellano como lengua escrita. No tienen más que una opción: pasar al inglés. No es una cosa de risa. Es lo que hicieron los filipinos.

¿Considera usted que el garantista sistema sanitario español podrá soportar toda esta inmigración a medio plazo?
Ni a medio ni a corto. Los inmigrantes consumen más sanidad que el resto de los españoles y no han contribuido tanto a sus costes. También los viejos consumen mucho, pero, si son indígenas, han estado muchos años cotizando.

Después de un año del 11-M, ¿qué valoración haría usted?
Es lamentable que no sepamos todavía quién dio la orden. Solo sabemos a quién benefició. También sabemos que participaron muchos marroquíes. Desgraciadamente el suceso puede repetirse.

¿Piensa que en Europa no existirá una sociedad políticamente mas avanzada que lo que existe hoy con la Unión mientras no se decidan a poner en evidencia que el idioma común de los europeos es el inglés y adoptarlo como tal en una Constitución de verdad?
Es absurdo que la Unión Europea tenga docenas de idiomas oficiales. Bastaría con uno solo, naturalmente el inglés. Otra cosa es que ante la diversidad cultural europea siguieran funcionando todos los idiomas.

¿Por qué la gente opina que los políticos son poco de fiar, pero luego exige que los problemas de sanidad, educación, etc. los resuelvan ellos?
Muy buena pregunta. Eso es lo que se dice cuando no se sabe cómo contestarla. Los políticos están muy bien para echarles la culpa de todo lo que va mal. Bastantes compensaciones tienen.

¿Es cierto que España y Marruecos tienen la diferencia de riqueza más grande entre dos vecinos de todo el planeta?
Yo creo que sí, que es la mayor diferencia no sólo en ingresos sino en natalidad y otros indicadores de bienestar o culturales. Se comprende que ante esa diferencia de potencial puedan saltar chispas.

¿Qué le parece la situación sociológica en la Universidad, dibujada por el estudio del BBVA? ¿Cómo se explica sociológicamente que la juventud pueda haber cambiado en el sentido de pasar de ser de movimientos liberales a pasar a ser claramente de ultra izquierda?
No creo que los universitarios españoles sean de ultraizquierda. Soy profesor en la Facultad de Sociología de la Complutense y aun así en ese reducto el espectro es radical pero no ultraizquierdista.

¿Podría explicarme que es una nación? Entiendo que es un término muy complejo y que es importante conocer su significado con exactitud antes de estudiar si cabe o no en la constitución para determinados territorios.
Una definición clásica es que una nación es el plebiscito cotidiano que se forma después de haber leído los periódicos, ahora también digitales. Una nación es la probabilidad de que los habitantes de un territorio se hayan relacionado entre ellos durante unos cuantos cientos de años. Por eso las Vascongadas forman parte de la nación española y no de la francesa.

Hoy día estamos viendo en educación los maestros como la violencia escolar está cada vez más presente en las aulas. ¿Cuáles son brevemente las principales causas sociales que se están dando en este país y en todo el mundo para que ésta se produzca?
En España la violencia escolar es baja en relación a un país como los Estados Unidos. Puede que hace un siglo la violencia escolar fuera en España más alta que ahora. La diferencia está en que ahora somos más sensibles a los costes de la violencia.

¿No cree que últimamente la sociedad española se encuentra adormecida, acomodaticia y que trata de rehuir los problemas que exigen compromiso o implicación (la guerra de Irak, el hacer frente a los nacionalismos, etc.) y cada vez tiene unos valores que rehuyen más de los problemas?
Este chateo demuestra que hay una fracción de la sociedad española que está sumamente interesada en muchos problemas colectivos. El desarrollo político consiste en que haya muchas personas interesadas en problemas de otras. Eso ocurre ahora más que nunca en toda la Historia española.

Soy una zamorana que durante muchos años ha sido izquierdosa para darme cuenta ahora de la gran mentira. ¿Usted ha vivido alguna vez este desengaño?
No fui nunca lo que se dice un izquierdista, aunque el régimen de Franco me persiguió suavemente. Pero sí voté al PSOE en 1982. No he encontrado suficientes razones para seguir votándolo. Espero que hagan más méritos. Por otro lado, el PP actual es más moderno y potable que la Alianza Popular de hace una generación.

Dan Brown, en su libro “Angeles y demonios” dice lo siguiente sobre el terrorismo: “El objetivo del terrorismo es crear terror y temor. El terrorismo es un arma política. Si destruyen la fachada de inhabilidad de un gobierno, destruyen la fe de su pueblo." ¿No le parece que fue esto lo que ocurrió el 11 de marzo?
Algo de eso ocurrió y sigue ocurriendo. El lenguaje oficial sobre el terrorismo está lleno de eufemismos. El terror empieza por no mencionar los auténticos nombres de las cosas.

Ha sido una gran experiencia. Estoy tan impresionado como cuando el señor Bell llamó por teléfono por primera vez a su ayudante.

La lengua de Cervantes
Cartas al Director ABC  31 Marzo 2005

El verano pasado, en ABC se leía: «El español, la lengua de Cervantes, se estudia cada vez más en los países escandinavos e Islandia. Lo mismo ocurre en Japón y en los Estados Unidos, hay más hispanoparlantes que en la misma España. En Brasil más de 200 millones de habitantes estudian el español y es obligatorio en las escuelas.

Nuestra lengua es el primer idioma en 22 países y lo hablan más de 400 millones de personas». Estas noticias me llenaron de orgullo y de satisfacción como maestro de escuela durante casi 40 años. Me pregunto: ¿cómo es posible que en la madre patria suceda lo contrario? En España, la lengua de Cervantes está siendo humillada, pisoteada y defenestrada, principalmente en Vasconia y Cataluña. ¿Para qué sirve el artículo 3º de nuestra Carta Magna?

En el Congreso de los Diputados, el señor Marín dijo: «Es un error el permitir lenguas cooficiales en el Congreso». El Gobierno y el PSOE le han dado la espalda y están dispuestos a censurar públicamente al presidente del poder legislativo con tal de no disgustar a sus socios de Gobierno. De seguir así, el Parlamento español será una torre de Babel o una olla de grillos y de discordia. Antonio Ramírez Díaz. Granja de Torrehermosa (Badajoz).

FAES dice que el PSOE escenificó el 11-M una obra de teatro ensayada
La Fundación de Aznar elabora un duro vídeo contra la actuación de Zapatero, que apoya Rajoy
FAES, la fundación que preside José María Aznar, denuncia en un duro vídeo que José Luis Rodríguez Zapatero tuvo oportunidad el 11-M, gracias al atentado que costó la vida a 192 personas, de representar la obra teatral que llevaba ensayando meses con el fin de hacerse, como fuera, con el poder.
En el vídeo aparece Zapatero sobreimpreso en un móvil con la leyenda «Pásalo»
Se alude a las agresiones que recibieron destacados dirigentes del PP como Rodrigo Rato
C. Morodo La Razón 31 Marzo 2005

Madrid- Hacía tiempo que un acto relacionado con el PP –aunque sea de manera colateral por estar organizado por el «laboratorio ideológico» de FAES– no generaba tanta expectación mediática. El motivo no era otro que un vídeo sobre el 11-M –elaborado por Miguel Ángel Rodríguez, ex portavoz del Gobierno de Aznar y uno de sus más estrechos colaboradores durante una larga etapa–, que se proyectaba como prólogo de una mesa redonda titulada «Las elecciones libres y sus enemigos: terrorismo y agitación radical».

La proyección se sustenta en el argumento central de que el PSOE, personalizado directamente en la figura de José Luis Rodríguez Zapatero, lideró en los días 12 y 13 de marzo de 2004 una campaña de la izquierda dirigida a sembrar de «odio y enfrentamiento» la sociedad, a convertir la jornada de reflexión en una «jornada de coacción antidemocrática» y a «aprovechar políticamente el drama» que padecían los españoles.

Una «voz en off» –interrumpida con algunas de las declaraciones públicas que hicieron en aquellos días miembros de la dirección socialista, el líder de IU o el presidente del PNV– hace un recorrido por los acontecimientos que marcaron el discurrir de la tragedia, para llegar a la conclusión de que el brutal atentado islamista fue la oportunidad de oro que encontró el PSOE para «representar la obra teatral que llevaba ensayando desde meses antes»: la de que el Gobierno, «democrático y legítimo», «mentía». Desde la fundación de Aznar se denuncia que la operación de la izquierda de aquellos días, en sintonía con los movimientos antisistema, vino precedida de una «larga campaña de acoso que incluyó asaltos, insultos y agresiones a sedes y a militantes del PP».

ETA y el «comando Dixan».
En la argumentación se defiende la lógica de la hipótesis de ETA –con el recordatorio de las similares intentonas de la banda y con mensajes del tipo «la masacre del 11-M no fue distinta de anteriores matanzas de ETA en Barcelona, en Zaragoza, en Sevilla y en toda España»–, se recogen las críticas y las burlas del PSOE e IU contra la alerta de Aznar sobre el peligro del terrorismo islamista –con declaraciones de Rodríguez Zapatero, Caldera y Llamazares riéndose del llamado «comando Dixan»–, y se insinúa que el líder socialista estuvo detrás de la operación de «sacar a la gente a la calle».

Los mensajes se acompañan de un fotomontaje en el que las imágenes se encadenan con ese fin principal de focalizar en Zapatero la responsabilidad de una campaña de manipulación dirigida a alcanzar La Moncloa. El cambio de actitud de éste, tras lograr el «premio» perseguido, se refleja en otra secuencia de escenas en la que aparece sonriente, mientras la «voz en off» explica cómo a la izquierda ya no le interesa «la verdad». «Tras la masacre queda el dolor de las víctimas y la izquierda, que por fin llegó al poder, enmudeció».

Rajoy y la cúpula lo apoyan.
Aznar ha hablado varias veces con Mariano Rajoy en esta Semana Santa a raíz de que saltase a la luz pública la relación del militante socialista Huarte con el CNI y con un preso islamista, colaborador de uno de los cabecillas del comando del 11-M. Asimismo, el presidente del PP tuvo oportunidad de visionar la proyección de FAES: le gustó y también consideró adecuado el momento –coincidiendo con el carpetazo a la comisión de investigación– de presentarla en sociedad. El «núcleo duro» cerró ayer filas: Zaplana y Acebes respaldan la iniciativa, si bien no se dejaron ver, como tampoco lo hizo Aznar, en el acto de exhibición. Sí aparecieron algunos de los que podrían considerarse nuevas promesas del PP, «fontaneros» del nuevo líder, como es el caso de José María Lasalle o Jorge Moragas. Entre los contados «patas negras» figuraron Federico Trillo, Loyola de Palacio o Gabriel Cisneros.

En la mesa redonda, que moderó el periodista Tomás Cuesta, los catedráticos Gabriel Albiac y Jon Juaristi y los periodistas Antxón Sarasqueta y Miguel Platón argumentaron intelectualmente algunas de las tesis expuestas en el vídeo. Se llegó a comparar la llamada «alianza de civilizaciones» que propone Zapatero con el colaboracionismo del régimen de Vichy. El secretario general de FAES, Javier Fernández Lasquetty, había advertido antes de que todas las democracias occidentales están en peligro tras el triunfo que consiguieron los terroristas en Madrid, en el momento más comprometido y sensible, el de la cita con las urnas.

Reacción airada de la oposición.
Desde los partidos de la oposición hubo respuesta inmediata. El representante del PNV en la comisión de investigación del 11-M, Emilio Olabarría, aseguró que el vídeo «raya el delito» porque intenta atribuir «sutil y subliminalmente al PSOE la autoría de los atentados». Por ello, quiere que sea examinado por los comisionados por si es menester emprender acciones penales. En declaraciones a Ep, el dirigente nacionalista destacó que la «lacerante» frase que afirma que «en el 11-M los socialistas tuvieron la oportunidad de representar una obra de teatro ensayada meses antes», es «muy grave» y «raya la imputación casi calumniosa». Por su parte, el portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, Alfredo Pérez Rubalcaba, consideró que el PP está inmerso en la «lógica del insulto» y su líder, Mariano Rajoy, parece ir «a la desesperada», sin autonomía respecto de Aznar, por lo que puso en cuestión su futuro político, informa Ep. A su juicio, los populares están obsesionados con convencer a los españoles de que no mintieron.

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