AGLI

Recortes de Prensa     Viernes 8 Abril 2005
Profesores vascos: marginados por decreto
Gotzone Mora y Víctor Urruela El Mundo  8 Abril 2005

Preguntad a los gallegos
JOSÉ MARÍA CALLEJA La Voz 8 Abril 2005

La sombra de Huarte es alargada
EDITORIAL Libertad Digital 8 Abril 2005

Barra libre a la deuda autonómica
Editorial ABC 8 Abril 2005

Otegi no puede imitar a Gerry Adams
Lorenzo Contreras Estrella Digital 8 Abril 2005

Palabra de Adams
Editorial El País  8 Abril 2005

El PSE y los comunistas vascos
Jorge Vilches Libertad Digital 8 Abril 2005

FIN DEL TERRORISMO EN IRLANDA
Editorial ABC 8 Abril 2005

¿Contra la memoria colectiva
Justo Serna Periodista Digital 8 Abril 2005

Maragall i Matías
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo 8 Abril 2005

El último tren
Editorial El Correo 8 Abril 2005

La AVT acusa a Peces Barba de faltar a la verdad para excluirles de la reunión de este jueves
Europa Press Libertad Digital 8 Abril 2005

ETA, historia de una crisis
ÓSCAR B. DE OTÁLORA BILBAO El Correo 8 Abril 2005

ETA ha matado a 23 personas desde 2001
EL CORREO BILBAO 8 Abril 2005

¿Alto Comisionado de quién
Cartas al Director ABC 8 Abril 2005

Los barones socialistas cargan de nuevo contra Maragall
R. N. La Razón 8 Abril 2005

UA califica el sistema educativo nacionalista de ser «similar al de Franco»
B. CORRAL VITORIA El Correo 8 Abril 2005

Consuelo Ordóñez:«Tras el espejismo de la prosperidad vasca hay una gran podredumbre moral»
MIGUEL ÁNGEL BARROSO ABC 8 Abril 2005
 

Profesores vascos: marginados por decreto
Por Gotzone Mora y Víctor Urruela El Mundo  8 Abril 2005

Desde hace ya más de 30 días 157 profesores de enseñanza pública están llevando a cabo un encierro en el Instituto de Bertendona (Bilbao) ante la perdida de estabilidad laboral «por no alcanzar el perfil de euskara» a la que se han visto sometidos como consecuencia del decreto pactado por el Gobierno tripartito (PNV, EA e IU) con las centrales sindicales nacionalistas (ELA, LAB y STEE-EILAS).

Lo grave de la situación en la que queda dicho grupo de docentes reside en el hecho de que al no convocarse prácticamente plazas en castellano el pasar a las listas de sustitución supone de facto el despido fulminante sin posibilidad alguna de reintegración al puesto de trabajo.

A nuestro modo de entender, y una vez evidenciadas las reacciones de los distintos agentes políticos y sociales ante el conflicto suscitado, ha llegado el momento de plantear una serie de reflexiones en torno al particular.

En primer lugar, y frente al falaz discurso que vienen desarrollando el nacionalismo gobernante y ciertos grupos vinculados al mundo del euskara, conviene poner de manifiesto que los profesores encerrados en ningún momento han puesto en tela de juicio, ni de manera directa ni indirecta, el proceso de euskaldunización, ni mucho menos los derechos lingüísticos del colectivo euskaldún.

Por cierto, y frente a declaraciones que aparecen en los últimos tiempos en determinados medios, alentando al despido o a la perdida de estabilidad de los referidos profesores por no cumplir un requisito exigido profesionalmente (en este caso, el del conocimiento del euskara), nos preguntamos si los que así se expresan defenderán la misma postura en todas las esferas de la Administración pública.

¿Están dispuestos, por ejemplo, los sindicatos nacionalistas y, en especial, aquéllos más cercanos a la izquierda abertzale a que tal como dispone la legislación vigente todo el profesorado universitario no funcionario no habilitado por la Agencia Nacional de Evaluación (ANECA) sea despedido a fecha del 30 de septiembre de 2005?

Porque lo que no parece muy lógico es aplicar la ley a rajatabla a los que no piensan como nosotros y luego hacer de nuestra capa un sayo cuando se trata de defender a nuestros acólitos.

Por otro lado, el grupo de profesores encerrados ha sido tratado de forma brutal y con una absoluta falta de sensibilidad por parte del Gobierno vasco. Especial mención merece el comportamiento de la Ertzaintza, que llegó a penetrar en el instituto al objeto de impedir la entrada de participantes en el encierro y de los medios de comunicación y que posteriormente efectuó una estrecha vigilancia policial desde la calle.

Esta actuación provocó la lógica protesta de los profesores encerrados así como la de la Asociación de Padres de Alumnos del instituto, ya que consideraban totalmente desproporcionada la presencia de policías armados a la puerta de las clases.

La contundencia con la que se empleó en este caso la policía autonómica resulta si cabe más paradójica después de contemplar cómo personas vinculadas a la izquierda abertzale ocupaban hace escasas fechas un ayuntamiento democrático (Andoain) durante varias horas ante la pasividad de la Ertzaintza o cómo en uno de los últimos plenos del Parlamento vasco jóvenes afines al mundo de Batasuna interrumpían una sesión con absoluta impunidad.

Conviene destacar en este punto la falta absoluta de solidaridad mostrada por el nacionalismo en su conjunto ante la situación de los profesores encerrados en Bertendona, a los que se ha tratado como apestados o incluso como verdaderos enemigos del pueblo vasco por cometer el imperdonable pecado de no haber obtenido un perfil lingüístico.

Paradigma de lo anterior lo constituye la bochornosa actuación de la consejera de Educación, Doña Anjeles Iztueta, que ha venido a culminar cuatro años de despropósitos en la gestión de su Consejería con unas declaraciones impropias de quien ejerce su responsabilidad política.

El sacar a la luz datos relativos a los resultados de la prueba de perfil de euskara y al coste de la euskaldunización de los profesores encerrados con el fin de deslegitimar su posición ante la sociedad vasca y de presentarlos como un grupo de facinerosos incapaces de obtener un título lingüístico constituye una indignidad con escasos precedentes en la historia de nuestra democracia.

Por suerte, parece que las rencillas internas existentes en Eusko Alkartasuna pueden librarnos de tener que soportar un personaje de estas características en la Consejería de Educación durante la próxima legislatura.

Pero la exigencia de responsabilidades ante el linchamiento público al que el nacionalismo ha sometido a los referidos profesores no puede limitarse a la crítica de la actitud de la señora Anjeles Iztueta, pues según sus propias palabras ella cuenta con el apoyo en pleno del tripartito para llevar a cabo su cruzada.

Llegados a este punto, habría que exigir que algún miembro del Gobierno vasco como el señor Madrazo nos aclarase si está de acuerdo con el camino emprendido por su compañera de Gobierno y si acepta la pérdida de estabilidad laboral de los profesores afectados.

Lo decimos porque si ello es así, me imagino que lo primero que debería hacer por coherencia es renunciar a presentarse como candidato a presidente autonómico de su coalición.

En una sociedad en la que una persona que carece de perfil lingüístico resulta indigna para ser funcionario, supongo que el lehendakari (ya se sabe, el primero de los vascos) tendrá que acreditar un nivel de dominio del euskara, circunstancia que resulta obvio no se da en este caso.

Pero si por algo resulta especialmente grave lo que está ocurriendo con los profesores encerrados en Bertendona, es por lo que supone de ruptura de muchos de los pactos tácitos de los que nos dotamos los vascos durante la Transición.

En aquel momento, y con el fin de lograr una integración de todos los grupos políticos en un proyecto colectivo, se establecieron una serie de consensos básicos en torno a una serie de aspectos: idioma propio, policía autonómica, modelo de financiación a través del Concierto, etcétera.

De esa forma, se desarrolló una política lingüística en relación con el euskara que probablemente no tenga parangón en ningún país del mundo (por la cantidad de recursos empleados en su puesta en marcha y por la velocidad con la que se están logrando resultados significativos) en el marco de la cual se produjo la incorporación a la red pública de las ikastolas (proceso que se llevó a cabo obviando en muchos casos requisitos legales de titulación), todo ello en el convencimiento de que adoptando estas posiciones contribuiríamos a la normalización y pacificación de nuestra comunidad autónoma.

El resultado, analizado a posteriori, no puede ser más desalentador; la falta de solidaridad y de piedad es digna de ser reseñada y quienes hace 25 años solicitaban consenso en la defensa del euskara y gran parte de los que se beneficiaron en su día de la estatalización de la red de ikastolas que se convirtieron en funcionarios sin acreditar en muchos casos la titulación exigible son los que hoy hacen bandera de dicha causa para machacar literalmente a un colectivo, prevaliéndose de la situación de debilidad en la que el mismo ha quedado tras no acreditar el perfil lingüístico exigido.

Asimismo, conviene poner de manifiesto que la actual situación muestra a las claras la radicalización del país. En este sentido es digno de reseñar cómo personas pertenecientes a la plataforma Euskal Herria Euskaraz (EHE) han llegado a llevar a cabo movilizaciones en contra de los profesores que han perdido la estabilidad.

Pero además se han producido incluso enfrentamientos directos entre el profesorado, como el que tuvo lugar en el Euskaltegi de Txurdínaga entre dos docentes afectadas por el conflicto y una de las trabajadoras de dicho centro.

Mientras tanto, uno se pregunta dónde está el lehendakari, campeón del diálogo y de la tolerancia. Resulta indignante que hasta la fecha la situación de los profesores encerrados no haya sido reconducida y no haya merecido de los miembros del Ejecutivo autonómico más respuesta que la salida de tono de la consejera.

A excepción del Ararteko, el resto de instituciones vascas nacionalistas ha obviado el desgarro social que dicha situación produce. Esta debe ser la forma en que entiende el lehendakari ese «diálogo hasta el amanecer» que propone sin cesar.

A decir verdad, este conflicto laboral está demostrando que nuestro presidente autonómico se encuentra muy falto de talante y de capacidad para gestionar situaciones complicadas.

Tal vez ha llegado el momento de que empecemos a llamar las cosas por su nombre. Resulta sorprendente que mientras se aplican con el máximo rigor los acuerdos referenciados, debamos admitir que un importante número de parlamentarios de los partidos que sustentan el Gobierno tripartito no acrediten el mínimo conocimiento del euskara.

¿Qué perfil idiomático poseen el diputado nacionalista Rubalcaba, el consejero de Agricultura Sainz de Samaniego o sus colegas Inclán, Madrazo o el propio diputado general de Vizcaya?

Resulta indignante que quienes se arrogan la autoridad para imponer criterios lingüísticos a terceros que afectan a su estabilidad laboral sean incapaces de cumplir con lo que exigen a los demás.

Creemos necesario reseñar que el experimento soportado por los profesores encerrados constituye un ejemplo que trasciende a un grupo de docentes. Si permitimos que el Gobierno vasco logre en este caso su objetivo político sin coste alguno, se abre la veda para nuevos procesos forzosos de euskaldunización de adultos: Universidad, Sanidad, Judicatura, Ertzaintza, Cuerpo de Bomberos y un largo etcétera.

La lección que debemos extraer es que lo anterior no constituye una propuesta inocente: lo que empieza como un fenómeno de normalización lingüística se convierte en un proceso de discriminación, al primar los denominados derechos colectivos sobre los derechos del ciudadano.

A nuestro modo de entender, es en estos casos donde el nacionalismo nos muestra su auténtico rostro, pues se alienta de forma permanente un imaginario imposible de colmar y cada avance y a cada cesión, responde con nuevas demandas que degeneran en una escala hasta el infinito.

Para finalizar podría resultar interesante recordar al profeta Isaías en el pasaje del centinela de Edon que cita el sociólogo Max Weber.

Esta escena representa la larga espera, introduciendo un diálogo entre los dos centinelas, convertidos en un símbolo de la utilización adecuada del tiempo y a la apelación a una Etica de la resistencia: «No sé si el mañana llegará. Puede que sí, puede que no, pero llegue o no llegue, resistid».

Gotzone Mora y Víctor Urruela son profesores de Sociología de la Universidad del País Vasco.

http://www.elmundo.es/diario/opinion/1781068.html

Preguntad a los gallegos
JOSÉ MARÍA CALLEJA La Voz 8 Abril 2005

EN UNO de sus habituales ataques de demagogia, Ibarretxe decía que había que preguntar a los gallegos que viven en la Comunidad Autónoma vasca (CAV) sobre su nivel de vida, seguro como estaba el lunático de que todos contestarían que viven bien. No sé qué me produce más cansancio en este sujeto, si su tono fascistoide, su incapacidad para escuchar, hablar, entender todo lo que no sea su discurso místico y populista, o el desprecio continuo al que somete con sus declaraciones y actitudes a las víctimas del terrorismo nacionalista vasco. Probablemente sea la mezcla de todo.

Tiene este individuo un concepto sobre el vivir bien que le equipara con Franco. Aquel otro caudillo solía argumentar, cuando se le decía que en España no había libertad, que se habían instalado muchos teléfonos, construido muchas carreteras, inaugurado muchos pantanos y que los españoles empezaban a comer pollo y a ver la televisión. Algo así le pasa al lunático. Le dices que en la CAV la oposición vive escoltada, que se ha asesinado durante años a las gentes del PSOE y del PP, que miles de vascos se han tenido que ir de su tierra para no ser asesinados, y contesta que pregunten a los gallegos sobre sus condiciones materiales de vida. Bien, acepto ese pulpo como animal de compañía, aunque sea durante unos segundos, y... me voy a preguntar a un gallego. Su nombre es Ángel Facal Soto, perfectamente desconocido para casi todo el mundo, su padre regenta el gasolino que transporta a los vecinos de Pasajes, localidad guipuzcoana que acoge el mayor número de gallegos de la provincia, de una margen a otra de la ría. El gasolino, un barcucho en el que no caben más de veinte pasajeros, y los servicios de práctico del puerto, son de la familia Facal. Ángel tenía la costumbre de tomarse todos los días, a la misma hora, en el mismo sitio, un bocadillo. A eso de las siete de la tarde, se sentaba a la puerta de un bar de Pasajes y se apretaba un bocata con parsimonia. El 28 de febrero de 1985 unos criminales de ETA le dieron un tiro en la cabeza mientras se comía el bocadillo. Casi sin bajarse de una moto, los miembros del grupo Oker de ETA, al que perteneció Idoia López Riaño, alias la Tigresa, dispararon sobre aquel ciudadano indefenso, silencioso y solitario. ¡Ah! El delito de Facal es que, además de los bocadillos de tortilla, le gustaba también fumar canutos de chocolate. Se pasaba el día más o menos colocado y eso hizo que el grupo terrorista viera en él una especie de cartel de la droga a la que, en su campaña demagógica, había que combatir.

El asesinato de Facal tuvo poca repercusión y sólo nos acordamos de él periodistas muy cafeteros, como un servidor, que cubrí esa información y pude ver a Ángel Facal Soto con un tiro en la frente, tumbado en el suelo. La chavalería jugueteaba en torno al cuerpo y allí no había otra autoridad que un llamado juez de paz.

Lo tiene complicado Ángel Facal, nada menos que contestar a la pregunta del lunático. Es lo malo de la muerte, que le quita a uno las ganas de todo. Tampoco pueden hablar otros gallegos, civiles y policías, que han sido asesinados por ETA en sus treinta años de sangrienta historia. ETA es esa organización con la que el partido del lunático pactó para desplazar, entre todos los nacionalistas unidos, a las gentes del PSOE y del PP de las instituciones de la CAV. Pero sí, comemos cocochas y bebemos Rioja.

La sombra de Huarte es alargada
EDITORIAL Libertad Digital 8 Abril 2005

Desde que saliese a la luz hace unas semanas la relación del socialista Fernando Huarte y el terrorista Abdelkrim Benesmail, la polémica no ha dejado de acompañar al otrora anónimo concejal gijonés. Una completa investigación llevada a cabo por Javier Somalo y Dieter Brandau, jefes de redacción de este diario, da una pincelada más a las andanzas de un oscuro personaje que es a un tiempo empresario, político, cooperante y factotum del PSOE en la principal ciudad de Asturias.

Si en la primera y segunda entrega del folletín cantábrico Huarte quedaba como un consumado maestro del escamoteo, en la tercera, presentada hoy en exclusiva en Libertad Digital, la figura del militante socialista se ha agrandado considerablemente. Fernando Huarte se dedicó durante un buen periodo de tiempo a conseguir suculentas subvenciones para su ONG Asociación de Amigos del Pueblo Palestino. Hasta aquí nada que objetar salvo la alegría con la que los ayuntamientos disparan con el dinero de los ciudadanos. De todos es sabido que muchas corporaciones hacen y deshacen a placer destinando fondos públicos a las más peregrinas causas. Con Huarte, sin embargo, el ayuntamiento bordó el desatino. Durante los años 2001 y 2002, por ejemplo, concedió a su ONG un total de 138.000 euros, es decir, 23 millones de las antiguas pesetas, para una escuela en Ramala que nunca se llegó a construir. Por la misma época solicitó al ayuntamiento una subvención para un extravagante “Museo Etnográfico del traje del pueblo palestino” en el que, sólo en sastre, se fueron 3.000 euros contantes y sonantes. En muchos casos todo lo que ha quedado de los “proyectos humanitarios” de Huarte han sido simples albaranes en lengua árabe sin firma y sin fecha. Un edificante ejemplo de cómo y con quién ha estado trabajando el ayuntamiento gijonés.

Si a las cantidades desorbitadas y los proyectos fantasma le unimos el hecho de que la encargada de conceder las subvenciones era la hermana de la alcaldesa la curiosidad se transforma en fundada sospecha de que las aguas, en Gijón, no bajan del todo limpias. Y así fue. La que entregó ese dineral a Huarte a cambio de unos albaranes en árabe fue Maria Antonia Fernández Felguerosa, hermana de la alcaldesa y presidenta de la Comisión de Cooperación y Solidaridad del ayuntamiento, una especie de inagotable maná del que Huarte ha estado bebiendo durante largo tiempo. La intrincada red de intereses cruzados en el socialismo gijonés va más allá. Huarte está vinculado con el marido de la alcaldesa, Daniel Palacio, desde hace veinte años cuando ambos entraron en el PSOE tras militar en las filas de Falange. Mucha casualidad en torno a la familia de la alcaldesa y a unas subvenciones sobre las que no se sabe casi nada.

El Partido Popular de Gijón parece haberse tomado en serio el caso y su presidenta anda a la caza de unos documentos que se resisten más de lo normal. La alcaldesa ha permitido que los populares examinasen la documentación referida a las subvenciones en presencia de un funcionario y se ha ocupado de filtrar personalmente cuáles pueden ser fotocopiados y entregados a la oposición. Esto, naturalmente, es poco democrático y bastante irregular. A los populares les asiste el derecho de solicitar e inspeccionar a fondo todos los documentos que crean pertinentes sobre unas subvenciones públicas. ¿Por qué Paz Fernández Felguerosa ha bloqueado el acceso a esos papeles?, ¿por qué ha decido esconder al escrutinio de la oposición unos documentos públicos?, ¿hay acaso más irregularidades de las que ya se saben?

Hoy se celebrará un pleno que se promete movido. La alcaldesa debe dejar claro cuánto dinero se entregó a Huarte y con qué fines. El ayuntamiento asimismo debe aportar la documentación contable fehaciente y no burdas facturas de las que nadie se hace cargo. En el caso de que no se encuentre en condiciones de aportar esos documentos, los gijoneses merecen saber cuál ha sido el destino de su dinero. Si no es así, si Fernández Felguerosa insiste en la ocultación y el apaño, los populares de Gijón tienen, por higiene democrática y por respeto a los ciudadanos, la obligación de exigir las máximas responsabilidades políticas a la alcaldesa.

Barra libre a la deuda autonómica
Editorial ABC 8 Abril 2005

EL vicepresidente Solbes ha presentado en el Congreso las líneas maestras de la reforma de la Ley de Estabilidad Presupuestaria. Y por una vez ha sido claro y contundente, se ha atenido al programa electoral, ha puesto fin a la política fiscal popular y nos ha acercado un poco más a Europa.

Aunque el coste sea adoptar las malas prácticas impuestas por franceses y alemanes e importar una filosofía económica que insiste en que el crecimiento es producto del gasto público, cuando la evidencia dice exactamente lo contrario. Pero es una reforma que se justifica en términos de política nacional, no de racionalidad económica.

El seguidismo europeo le permitirá al Gobierno justificar futuras cesiones a sus socios nacionalistas, que ya tienen espacio presupuestario para acomodar sus demandas de gasto, y a Izquierda Unida, que siempre ha creído que la disciplina fiscal era un corsé ideológico innecesario. En definitiva, que todo apunta a que nos encaminamos a un modelo fiscal asimétrico y a la carta.

La reforma anunciada traslada a España las modificaciones del Pacto de Estabilidad y Crecimiento aprobadas en el último Consejo Europeo. Y por tanto le son de aplicación las mismas críticas que entonces hicieron los expertos económicos, los bancos centrales y la comunidad financiera.

En síntesis, que el proyecto supone una relajación de la disciplina fiscal, una invitación al crecimiento del déficit público. En este caso, de un punto del PIB, 8.500 millones de euros, que se convertirá en un suelo, como la inflación pasada en la negociación colectiva, sobre el que empezar a hacer el Presupuesto.

Porque ni el más ingenuo de los políticos puede pensar que las Comunidades Autónomas dejarán pasar la oportunidad para acrecentar sus demandas de reparación histórica en materia sanitaria, de infraestructuras o de educación.

Sobre todo porque el proyecto incluye una cláusula general omnicomprensiva, muy del gusto del actual equipo económico, que permitirá superar cualquier límite de déficit «siempre que contribuya a mejorar la productividad de la economía». Un cajón de sastre en el que cabe todo para lo que haya voluntad política o capacidad de negociación.

Pero además el proyecto plantea interrogantes específicos. El proceso de negociación en las reuniones del Ecofin es muy complicado, pero al final los países retienen el derecho de veto, limitado en la práctica por la necesidad de volver a la mesa de negociación en otros asuntos estratégicos.

Produce insomnio pensar lo que serán las reuniones del Consejo de Política Fiscal y Financiera a diecisiete. Sobre todo si además, como también parece, cada Comunidad va a tener su Agencia Tributaria propia.

Se dibuja así un régimen fiscal confederal en el que no sólo el gasto público y la política tributaria están básicamente transferidas a las Autonomías, sino que la política fiscal, la contribución del sector público a la marcha de la economía, también. Porque sólo mediante el acuerdo de traspasar al Gobierno central el incremento de déficit resultante será posible superar las desavenencias entre Comunidades.

Llama la atención que una reforma de estas características sea propuesta por un gobierno cuyos principales representantes criticaban en la oposición el equilibrio presupuestario por insuficiente y predicaban la necesidad de superávit fiscales como la única manera de poner fin al modelo de crecimiento del ladrillo y la especulación financiera.

Porque el hecho cierto es que esta reforma hace más difícil, si no imposible, conseguir un ajuste fiscal. No sólo por el enfoque intervencionista implícito, sino también por la realidad política, de la que hay evidentes ejemplos internacionales, de delegarlo a diecisiete Comunidades Autónomas.

Es, pues, sorprendente el silencio con que esta reforma ha sido recibida y dice poco sobre la regeneración democrática prometida.

http://www.abc.es/abc/pg050408/prensa/noticias/Opinion/Editoriales/200504/08/NAC-OPI-011.asp

Otegi no puede imitar a Gerry Adams
Lorenzo Contreras Estrella Digital 8 Abril 2005

Ha sido importante la petición dirigida por Gerry Admas al IRA (Ejército Republicano Irlandés) para que abandone las armas. Para los abertzales radicales que pululan en torno a ETA, el factor comparativo ha tenido que causar, si es que hay alguna lógica en estos asuntos, algún efecto. Gerry Adams, visitante relativamente habitual de Euskadi, viene sirviendo a los batasunos como una especie de referente moral. Es para ellos como decir, nunca mejor indicado si nos atenemos al significado de las palabras Sinn Fein (nosotros solos), “no estamos aislados” en el mundo de las reivincaciones exclusivas y excluyentes. No es justo comparar la causa de Irlanda con la vasca abertzale, pero las interpretaciones se fuerzan y ahí tenemos algunas veces a Gerry Adams, como invitado vasco, convertido en pancarta humana simbólica de independentismo nacionalista y proetarra.

El problema para los independentistas vascos violentos es que Gerry Adams ya no está por la labor del terrorismo, ni siquiera el de baja intensidad, como lo prueba el episodio de Robert McCartney, un antiguo militante del IRA, asesinado por sus antiguos camaradas en un bar de Belfast. Sus hermanas, como es sabido, han recorrido varios países pregonando el suceso. Y Gerry Adams ha tenido que soportar las consecuencias en sus andanzas internacionales, por ejemplo en Washington, durante las fiestas de San Patricio, patrón de Irlanda. Allí le hicieron un vacío al IRA dirigiéndoles el mensaje de que ya está bien de tiros, crímenes y ajustes de cuentas.

Que este ejemplo se repita en el País Vasco, y ese falso o postizo Gerry Adams nativo llamado Arnaldo Otegi vaya a imitar el gesto de su modelo, ya es más problemático, por no decir imposible. La autoridad política y moral de Adams sobre el IRA es patente si se la compara con la inexistencia de un influjo ni remotamente parecido del actual líder de Batasuna sobre ETA. Y ello por razones que tienen raíces históricas. El Sinn Fein nace en Irlanda en 1902, fundado como organización independentista por Arthur Griffith, mucho antes, por consiguiente, que el IRA, que surge como tal banda armada en 1920. La historia del llamado Movimiento de Liberación Vasco se desarrolla a la inversa. Primero nace ETA y, en la medida en que necesita combinar la violencia con la acción política, hace que se segregue de su mundo, como un apéndice útil y siempre controlable, Herri Batasuna, luego simplemente Batasuna. Este brazo político es puramente servil y no admite comparaciones con el papel que desempeña en Irlanda el Sinn Fein, la organización matriz depositaria de las esencias del independentismo irlandés y, por tanto, dueña de la autoridad moral e incluso política. De ahí que Gerry Adams pueda pedir al IRA que se deje de armas y explosivos, algo que, como gesto, Otegi no está en condiciones de imitar porque, sencillamente, es un cautivo militante de la banda disfrazado de parlamentario, aunque la Ley de Partidos le haya ilegalizado a él con toda su Batasuna detrás. Impensable, pues, que Otegi vaya a intentar o emprender una especie de desarme moral de ETA, descalificando el uso de las armas. Antes desaparece él como líder de Batasuna que cualquier cabecilla de ETA en la cárcel o en campo libre.

Palabra de Adams
Editorial El País  8 Abril 2005

Es difícil no ver una buena dosis de oportunismo en el llamamiento de Gerry Adams para que el IRA abandone la violencia y busque por medios democráticos la reunificación irlandesa. El recado del líder del Sinn Fein, brazo político de la banda terrorista, coincide con el comienzo de la campaña electoral británica, precisamente el mismo día en que las hermanas del camionero católico asesinado en enero por matones del IRA llevaban el caso al Parlamento Europeo, y se produce con el telón de fondo de una intensa presión internacional contra el partido que Adams encabeza.

Nunca Adams ha estado tan cerca de pedir públicamente la disolución o el desarme del IRA, aunque los más indulgentes piensan que su declaración es una forma de hacerlo por parte de alguien a quien Dublín considera miembro en ejercicio del directorio de la banda. El Ejército Republicano Irlandés se dio ayer oficialmente por enterado y anunció una respuesta en su momento. Pero el tono cauteloso con que los gobiernos británico e irlandés han acogido el llamamiento explicita tanto su escarmiento con reiteradas e incumplidas afirmaciones o promesas de los republicanos como su intención de atenerse a los hechos, no a las palabras.

La imagen del IRA y sus políticos se deteriora. El mensaje de Adams tiene mucho que ver con la respuesta electoral que vaya a obtener el Sinn Fein, el mayor partido nacionalista de Irlanda del Norte, en los comicios legislativos británicos de mayo, en cuyo Parlamento tiene cuatro diputados. Si hasta diciembre pasado las negociaciones para devolver la suspendida autonomía al Ulster discurrían aceptablemente, dos acciones del IRA han desplomado desde entonces su credibilidad. Una, el robo de casi 40 millones de euros de un banco norirlandés. La otra, y fundamental, el sañudo asesinato ante numerosos testigos del camionero católico Robert McCartney. La incansable y eficaz campaña de sus hermanas para romper la conspiración de silencio que envuelve al crimen -casi dos meses y medio después no hay un solo testigo de cargo- ha llevado a la banda al asombroso ejercicio mafioso de ofrecerse a la familia de McCartney para castigar por sí misma a sus verdugos.

Además de este descrédito interno, Adams necesita combatir otro, de dimensión internacional y repercusiones financieras. Por primera vez en muchos años, el jefe del Sinn Fein ha sido desdeñado como huésped de la Casa Blanca en la festividad de San Patricio, a la que sí fueron invitadas las hermanas del camionero asesinado. Incluso algunos de sus tradicionales interlocutores en EE UU, como el senador Kennedy, le han negado esta vez una entrevista. Hechos tanto más inquietantes para el Sinn Fein por cuanto se producen en un país que ha sido una hucha tradicional del republicanismo irlandés.

Elecciones vascas
El PSE y los comunistas vascos
Jorge Vilches Libertad Digital 8 Abril 2005

La aparición del Partido Comunista de las Tierras Vascas es una indignidad para la democracia, así como un oscuro apaño y un posible delito. Sí; pero es posible que sea un precio que merezca la pena pagar si con ello el PNV no consigue mayoría absoluta en las elecciones del 17 de abril, y se abre la puerta a la alternativa constitucionalista.

Las encuentas indican que la abstención y el desamparo de los votantes de Batasuna benefician al PNV. Y, lógicamente, después de un proceso de peneuvización de la sociedad vasca, el voto de los nuevos electores es, en su mayoría, para el gobierno de Vitoria. El PNV centra su campaña, además, en una idea: son víctimas –como buenos nacionalistas- que sólo quieren que se consulte democráticamente a los vascos (y vascas). Y en sus mítines denuncian la supuesta conjura españolista contra el vasquismo, señalando como ejemplo la ilegalización de la izquierda abertzale –proetarra- en sus distintas fórmulas.

Pero he aquí que Batasuna se saca de la manga una “lista blanca”: el Partido Comunista de las Tierras Vascas –¡qué antiguo suena!-. El PNV acusa al PSOE de tener comprometida la cobertura legal de los comunistas vascos con el brazo político de ETA. Y es que la mayoría absoluta está en peligro porque el voto independentista va a estar dividido.

La aparición del PCTV beneficia en exclusiva al PSE. La estrategia socialista de la división del voto del adversario es antigua. Absorbida para estas elecciones parte de los votos del PP vasco, sólo le queda al PSE evitar la acumulación de sufragios en el PNV. La presencia de los comunistas de las tierras vascas puede impedir la mayoría absoluta de Ibarretxe, sin que el PCTV llegue a conseguir un grupo parlamentario igual o superior al de Euskal Herritarrok. La jugada política parece redonda.

Ahora bien, si con el PCTV se mantiene el actual equilibrio de fuerzas parlamentarias tras las elecciones del 17 de abril, ¿qué hará el PSE? Lo puede aprovechar para pactar un gobierno con el PNV, fomar una gran coalición que excluya al PP, y elaborar un Estatuto casi secesionista sobre la base del referéndum. El gobierno Zapatero aceleraría entonces la negociación con ETA para presentar el fin de la banda terrorista como un salvoconducto para la nueva fórmula política.

Si se queda en la oposición, el PSE puede optar entre hacer un frente con el PP para defender la legalidad, o convertirse en una alternativa más en el parlamento vasco, equidistante entre el constitucionalismo y el independentismo. Adoptaría el PSE entonces la palabrería hueca de Zapatero -paz, solidaridad, tolerancia, diálogo, talante…- y el de la culpabilidad del PP, que seguiría siendo el responsable directo de la existencia del plan Ibarretxe y, en definitiva, de la persistencia del “conflicto vasco”.

En estos dos últimos casos, el viaje nacionalista del plan López habría sido un completo fracaso, que tendría que saldarse con la dimisión de la dirección del socialismo vasco. Porque si el PSE acaba formando un bloque con el PP para defender la legalidad, más le hubiera valido hacerlo desde el principio, no despedir a Redondo Terreros, concurrir a las elecciones de 2005 junto a los populares y no adoptar un discurso nacionalista vergonzante.

En conclusión, la presencia electoral del PCTV puede restar votos al PNV y permitir el crecimiento del PSE, pero será lamentable si sólo sirve para negociar mejor las condiciones de gobierno con los peneuvistas, y no para que los constitucionalistas sean una alternativa real en el País Vasco.

FIN DEL TERRORISMO EN IRLANDA
Editorial ABC 8 Abril 2005

TRAS casi cuarenta años de lucha armada, el grupo terrorista IRA, el llamado «Ejército Republicano Irlandés», ha llegado al final de una vía muerta y se ha convertido a efectos prácticos en una simple banda de maleantes, ladrones de bancos y asesinos.

El líder de su brazo político, Gerry Adams, no es ningún héroe por haber pedido públicamente a sus amigos de la ametralladora que se decidan de una vez a deponer las armas. Lo habría sido si se hubiera atrevido a hacerlo hace diez años cuando aquéllos estaban en el apogeo de su actividad criminal y él y sus correligionarios vivían cómodamente de las rentas políticas del terrorismo. Si ha tomado ahora esta decisión es porque la banda ha sido vencida y porque él se ha sentido personalmente arrinconado en su último viaje a Estados Unidos, donde la Casa Blanca y toda la comunidad irlandesa le hicieron el más absoluto vacío mientras acogían con los brazos abiertos a la familia de una de las víctimas.

Es posible que aún haya un puñado de inconscientes que desoigan el llamamiento, porque no es fácil reconducir con la razón a quienes no han tenido más razón que la violencia. Poco importa, puesto que mucho antes de los atentados del 11-S su destino estaba claramente marcado con la idea de Europa y la imparable globalización reduciendo a cenizas los mitos del nacionalismo romántico que confundieron durante un siglo a las dos comunidades de Irlanda del Norte. Ahora es el momento de preguntarles a Gerry Adams y a muchos otros que justificaban los atentados: entonces, ¿para qué ha servido tanta violencia?

¿Contra la memoria colectiva?
Por Justo Serna Periodista Digital 8 Abril 2005

Con frecuencia, las instituciones políticas organizan actos de celebración que sirven para conmemorar el pasado. Con esos actos esperan sus responsables exhumar el ejemplo de nuestros antecesores, espejo en el que deberíamos mirarnos. En principio, todo agregado humano tiene derecho a festejar lo que considera gestas principales de tiempos pretéritos.

¿Por qué razón? Porque las rememoraciones o, mejor, los relatos que les dan congruencia aprovechan para hacer coherentes el hoy y el ayer, vínculos, lazos y pertenencias de las que, por lo que parece, los humanos tenemos necesidad.

Es decir, que cuando las instituciones autonómicas o la Monarquía celebran su historia, cuando la derecha o la izquierda afirman su pasado más o menos documentado, más o menos real, no hacen cosas distintas de las que son frecuentes entre nuestros vecinos europeos. De ahí proceden, por ejemplo, las Fiestas Nacionales, los Aberris Egunas o las Diadas.

Los historiadores académicos, lejos de evitar esos eventos, suelen participan asesorando o dando aval. En lugar de ausentarse o de desentenderse, contribuyen con sus trabajos y con su divulgación para que dichas celebraciones tengan la erudición que juzgan necesaria. Como contraprestación, se les gratifica con mayor o menor liberalidad y su empeño académico puede recibir así una confirmación colectiva que es muy provechosa para su amor propio, del que estamos tan necesitados, y para su protagonismo profesional.

En el siglo XIX, nos decía Jacques Le Goff en la ‘Entrevista sobre la historia’ que mantuvo con Francesco Maiello, la importancia de la disciplina y la presencia de los historiadores dependían de una contribución políticamente decisiva: nuevos Estados nacionales y nuevas entidades institucionales aparecían y ‘la nacionalización de las masas’ ( la conversión de los paisanos en nacionales) obligaba a hacerles copartícipes de un relato unitario, exigía hacerles sabedores del tiempo remoto y secular en el que habrían vivido sus antepasados, esos ancestros a los que estarían atados irrevocablemente. El campesino del Languedoc se convertía así en ciudadano francés y Francia, tal como se la ideó en el Ochocientos, sería un realidad imperecedera que podría remontarse a la Galia. “Nuestros antepasados los Galos”..., esa fórmula aún la estudiaban los muchachos argelinos poco antes de la independencia.

En efecto, dicha costumbre ha llegado hasta nuestros días, aunque algo cambiada, claro. Hasta hace bien poco tiempo, en las celebraciones históricas del pasado fue habitual el brío guerrero, la fiebre belicosa, ardor que llevó a la muerte generalizada con los horrores de la movilización patriótica.

“Tienen mucha suerte los caballos”, decía Ferdinand Bardamu, el narrador de ‘Viaje al fin de la noche’, “ya que si bien padecen la guerra como nosotros, no se les pide que la suscriban, ni que tengan el aire de creer en ella”.

Frente a la exaltación nacionalista de comienzos del silo XX, que es lo que se relata al principio de la novela de Céline, las actuales conmemoraciones suelen ser civiles y festejan hitos institucionales que tienen que ver con la ciudadanía, incluso con la conquista de las libertades. ¿No será deseable ese cambio de celebración?

Quizá sí, quizá no. Generalmente, la rememoración guerrera o la evocación civil se fundamentan en una concepción de la historia en términos de memoria colectiva. Recuerda lo que hicieron tus ascendientes, se nos indica. Recuerda sus proezas, no olvides aquello que te une a ellos. Has de saber de dónde arrancas, has de conocer cuál es la procedencia y cuál es tu sangre, has de mantener su patrimonio.

En otros casos, cuando el pasado es odioso, cuando de él emanan trastornos o modelos a soslayar, cuando ese tiempo pretérito sólo nos refleja sevicias e perversidades, entonces su remembranza será edificante: quien desconoce lo que otros hicieron, quien olvida lo que sus antecesores perdieron, está condenado a repetirlo, a equivocarse otra vez, a ocasionar otros daños, igual de infames como los que se infligieron las generaciones precedentes.

Es decir, en uno u otro caso, a la historia se la concibe habitualmente como una cemento o como un restaurador que daría coherencia a lo que difícilmente la tiene o como una enseñanza que encauza y de la que se desprenderían ejemplos a seguir o a evitar. Pero, además, a la historia se le atribuyen valores comunitarios.

Esto es, si volvemos sobre el pasado, si hacemos ejercicios de memoria es porque su evocación nos hace conscientes de nuestra herencia y de nuestra pertenencia. Así como el recuerdo individual nos confirma la filiación, la memoria colectiva nos ataría a una comunidad afirmando los lazos primarios, haciéndonos ver que no somos individuos condenados al presente, sino sucesores que no se pertenecen del todo. Aunque podamos admitir que esa concepción de la historia tiene su virtud cívica, me permitirán que discrepe, harto de tanta exaltación patriótica.

Muchos historiadores actuales tendemos a desconfiar de la labor conmemorativa a que estaríamos obligados y que fue ocupación frecuente entre colegas del pasado, tan inclinados a proporcionar suministro para la edificación de las naciones.

¿Por qué razón? Porque la historia monumental o la historia anticuaria, por decirlo con Nietzsche, habrían sido y seguirían siendo sobre todo formas que confirman identidades en lugar de desmentirlas. La historia monumental o anticuaria nos dan un retrato muy mejorado de nosotros mismos y nos permiten vernos homogéneamente frente a quienes tomamos como adversarios. Muchos pensamos que la tarea pedagógica de la historia no puede fundarse ya en la reminiscencia que afirma una supuesta continuidad, sino que, por el contrario, debería adentrarnos en lo extraño, en lo que nos incomoda, en lo que desestabiliza esa identidad de hoy o ese perfil que creemos tener. Justamente de ahí procede la virtud moral de las novelas de Javier Cercas: de una averiguación acerca del pasado que revela la contradicción y la contrariedad de lo que creemos ser o de lo que creemos proceder.

Estamos hechos de retales históricos, de trozos que no casan fácilmente, de actos espantosos cometidos por los antepasados y de hazañas menores de antecesores humildes. No somos, en efecto, de una pieza y el espejo del pasado no nos devuelve una imagen aseada, desde luego que no. Estamos todos hechos de constitución tan informe y diversa que cada pieza a cada momento juega su papel, decía Montaigne. “Y existe tanta diferencia”, concluía, “entre uno y uno mismo como entre uno y los demás”. Si hay dentro de mí algo aciago y sombrío, si dentro de mí anida también ‘lo siniestro’, decía Freud, si yo no me conozco bien y suelo ser un extraño para mí mismo, entonces la evocación del pasado no podrá ser la mera y mendaz exaltación de la continuidad, la fábula que me ratifica, la remembranza que me repara: la historia no tendrá por meta encontrar las raíces de una identidad estable, sino que, por el contrario, se empeñará en desmentirla, en revelar sus contradicciones, sus desgarraduras. No intentará desenterrar la patria soñada de la que procedería y a la que los embaucadores de hoy prometen su regreso; intentará mostrarme todo lo que me desmiente.

Sólo así, la historia dejará de ser materia de reconocimiento patriótico o de enfrentamiento colectivo para convertirse en disciplina de conocimiento humano y de apaciguamiento común, un saber que no oculta la distancia que me y nos separa de los antecesores. El pasado no es ya esa patria primera a restituir, ese paraíso por cuya pérdida me apeno; el pasado es siempre un país extraño y generalmente espantoso, un lugar cuya iluminación se me resiste, una época que me destierra, un auténtico objeto de pesquisa, un revulsivo contra la memoria y sus falsas continuidades e identidades.

http://justoserna.bitacoras.com/

Maragall i Matías
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo 8 Abril 2005

Maragall habló en Madrid de lo suyo, que es, desde hace algún tiempo, el primer problema político del presidente Zapatero. Reclamó las balanzas fiscales y, ya, de paso, 3.000 millones de euros para nivelar el plato catalán. Pasqual Maragall i Matías, (que no Mira) ha decidido echarles una mano a los socialistas vascos para contento de la competencia, sin que Patxi lo necesitara. El candidato socialista desarrollaba una buena campaña e hizo un buen debate en ETB. Estuvo mejor «la actriz de reparto» (Guevara dixit), es cierto, pero él fue superior a Ibarretxe y al traslúcido candidato de Izquierda Uncida. Solo falló en la indefinición de sus planes sobre alianzas de Gobierno.

Y va Maragall y pone el dedo en esa llaga. A pregunta del director de ABC sobre con quién deberían pactar los socialistas vascos, respondió: «Sin duda con el PNV, porque querrá decir que las elecciones han ido muy bien. Sería bueno para el país». Patxi no se merecía estos aliados. Elija usted a Maragall como un modelo para armar lo suyo; teorice sobre «Maragall, la gran esperanza vasca», por decirlo con el título de aquel imperecedero artículo en el que Odón Elorza reclamaba la alternancia. Eta gero hau. ¿Por qué no pactó el 'president' con CiU, en lugar de venir a dar consejos?

Por culpa del honorable, Patxi ha tenido que explicarse: no estará en un gobierno que no sea de cambio, ni en uno que no presida él mismo, ni en un gobierno frentista, ni antinacionalista. Las dos primeras proposiciones parecen excluir el pacto que le gusta a Maragall, salvo: a) Que él no forme parte del Gobierno, pero sí alguien del partido. B) Que el PSE, (13 escaños), dé el 'sorpasso' al PNV-EA, (33 escaños), y tengamos un gobierno presidido por Patxi con Ibarretxe como vicelehendakari. C) Que el PNV devuelva al PSE el favor del 86 y, aún sacando más escaños, le ceda la presidencia, aunque tal probabilidad parece escasa.

Las dos últimas premisas se interpretan como un rechazo a gobernar con el PP, aunque el propio PSE no debería concebir esa razón. ¿Considera Patxi frentistas los ayuntamientos de Andoain o Barakaldo? Si el 17 por la noche sigue manteniendo: «mi ambición ahora es gobernar solo» y el tripartito no tiene mayoría, hay una sola posibilidad que cuadre todas las demás premisas: el Partido Popular le vota gratis su investidura y luego negocia la estabilidad política con el PNV. Parece raro, pero si sale habremos superado el modelo catalán.

El último tren
Editorial El Correo 8 Abril 2005

Sólo un día después de que el primer ministro británico anunciase la fecha de las próximas elecciones, 5 de mayo, el líder del Sinn Fein, Gerry Adams, sorprendió con la petición de su partido al IRA para que abandone definitivamente la violencia y recurra exclusivamente a medios políticos y democráticos en su objetivo de alcanzar una Irlanda unificada. Y también en 24 horas el Ejército Republicano Irlandés ha contestado al que para muchos es su portavoz oficioso -si no algo más- dando acuse de recibo de la petición, que someterá al consabido debate interno, y prometiendo una adecuada consideración y respuesta.

Aunque la organización terrorista ha evitado marcar un calendario concreto para la contestación definitiva, el calificativo empleado desde Londres respecto a la petición de Adams -«muy significativo»- da una idea de la importancia del gesto; más aún si se tiene en cuenta que ya en diciembre del año pasado la organización rehusó a última hora, bajo las más peregrinas excusas, entregar sus arsenales. Gerry Adams y su número dos y estratega político, Martin McGuinness, han llegado hace tiempo a la conclusión de que, excluida una derrota militar de los británicos, el republicanismo armado no tiene más camino que abandonar la violencia si no quiere continuar deslizándose por un aislacionismo internacional, e incluso 'nacional', absoluto. No en vano, la firmeza con que los presidentes Clinton y Bush cortaron toda complacencia con la dimensión política del IRA, por coherencia con su combate contra todos los terrorismos, está siendo determinante en el proceso irlandés.

Gerry Adams es consciente de que el IRA pierde apoyo a marchas forzadas entre sus propias filas después de su implicación en el atraco a un banco en Belfast y tras el salvaje asesinato por un grupo de sus propios matones de un camionero en una absurda discusión de pub. La campaña iniciada por las hermanas del asesinado contra la deriva criminal de la banda puso contra las cuerdas a los líderes republicanos. Con las fuentes internacionales de financiación cerradas, su gente asqueada por el injustificable matonismo de la organización y las elecciones británicas a un mes, el Sinn Feinn ha visto llegado el momento de hacer de la necesidad virtud y evitar así terminar sus días en un oscuro rincón de la Historia.

"CONOCE PERFECTAMENTE" QUE REPRESENTAN A VÍCTIMAS DEL 11-M
La AVT acusa a Peces Barba de "faltar a la verdad" para excluirles de la reunión de este jueves
La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha anunciado que pedirá una rectificación al Alto Comisionado para las Vícitimas del Terrorismo, Peces Barba, por "faltar a la verdad" al justificar que no convocase a la AVT este jueves a la reunión con las asociaciones de víctimas del once de marzo porque "los temas que se iban a tratar eran exclusivamente de víctimas del 11-M", cuando cientos de víctimas del 11 de marzo están asociados a la AVT, “una realidad que él conoce perfectamente", añaden.
Europa Press Libertad Digital 8 Abril 2005

La AVT ha remitido una carta al ministro de Trabajo, Jesús Caldera, en la que manifiesta sus quejas por no haber recibido respuesta a otra anterior y le pregunta si han sido excluídos de la Comisión de Seguimiento de la gestión del Fondo de Ayuda a las Víctimas del once de marzo.

En esta carta, firmada por el presidente de la AVT recuerdan al ministro que, con fecha 31 de Marzo pasado, le remitieron un escrito en el que le rogaban que informase a esta asociación de víctimas de los criterios aplicados para el "reparto de los representantes de las víctimas en la Comisión de Seguimiento de la Unidad Administradora para la Gestión del Fondo de Ayuda a las Victimas y Afectados del 11-M".

Precisan que "hasta la fecha y salvo que se haya producido algún tipo de error en las comunicaciones, no hemos recibido contestación alguna a este escrito". La AVT asegura que hasta el momento, la demora en la contestación, estaba produciendo "cierta preocupación en el sentido llegar a pensar que la decisión acerca del reparto se haya tomado sin criterio alguno, puesto que de haber habido un criterio claro, no nos queda ninguna duda que S.E. nos lo habría comunicado hace ya días, tal como lo ha hecho con otras cuestiones relativas a esta Unidad Administradora".

Hoy, añade la carta, "este sentimiento de 'cierta preocupación', se ha convertido en 'preocupación cierta'". La AVT se refiere a las declaraciones del Alto Comisionado de Apoyo a las Victimas del Terrorismo, Gregorio Peces-Barba, en las que dice que no han sido invitados a la reunión que hoy ha mantenido con la Asociación de Afectados del 11-M y con la Asociación de Apoyo a las Victimas del 11-M, porque "los temas que se iban a tratar eran exclusivamente de victimas del 11-M". "Si al silencio de su respuesta a nuestro escrito, le añadimos estas declaraciones del Alto Comisionado, podemos llegar a pensar que hemos sido excluidos de la Comisión de Seguimiento de la Unidad Administradora para la Gestión del Fondo de Ayuda a las Victimas y Afectados del 11-M, porque no representamos a las victimas del atentado del 11-M", argumentan.

La AVT concluye que "esta conclusión es, en definitiva, la que se está intentando transmitir a la sociedad desde distintos colectivos y lamentablemente desde el propio gobierno como prueban las mencionadas declaraciones". Ante ello, y en defensa de los cientos de asociados de la AVT víctimas del 11-M manifiestan al ministro que continuarán "reclamando su atención hasta que nos expliquen los criterios aplicados para el reparto de los representantes de las víctimas en la Comisión de Seguimiento de la Unidad Administradora para la Gestión del Fondo de Ayuda a las Victimas y Afectados del 11-M".

Y añaden que también solicitarán del Alto Comisionado que "se retracte de las mencionadas declaraciones, por faltar a la verdad, por no querer reconocer una realidad que él conoce perfectamente". "Una vez más, la actitud del Alto Comisionado, lejos de servir a los intereses de las víctimas, está contribuyendo al distanciamiento entre asociaciones y lo que es peor a la desunión de las víctimas", concluye.

Respuesta de Caldera
Jesús Caldera, ha respondido, en otra carta, a la AVT en la que le informa que estará representada en la Comisión de Seguimiento de la Unidad Administradora para la Gestión del Fondo de Ayuda a las Víctimas y Afectados del 11-M y le recordó que la asignación de representantes en la misma se basará en el número de asociados.

Concretamente, en la misiva, Caldera explica que los criterios seguidos para nombrar a los representantes se han basado "estrictamente" en el respeto a la "pluralidad representativa" y el "equilibrio" entre las asociaciones que acogen a las víctimas y afectados por el terrorismo, "en razón del número de asociados y aquellas que son representativas, exclusivamente, del ámbito de finalidad del citado fondo".

La propuesta de representación del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales incluye a la Asociación 11-M Afectados de Terrorismo, con dos titulares y dos suplentes; la Asociación Víctimas del Terrorismo, con un titular y tres suplentes; y la Fundación Víctimas del Terrorismo y la Asociación Ayuda Víctimas 11-M, ambas con un titular y un suplente. Por último, el ministro manifiesta su "firme voluntad" de establecer "una relación fluida" con los representantes de las víctimas y afectados del 11-M "en la confianza de trabajar a favor de sus intereses".

ETA, historia de una crisis
ÓSCAR B. DE OTÁLORA/BILBAO El Correo 8 Abril 2005

LAS PRINCIPALES OPERACIONES CONTRA ETA
'Barcelona' y' Buruntza': El 24 de agosto de 2001, la Guardia Civil logra desmantelar el 'comando Barcelona' y, dos días más tarde, agentes de la Ertzaintza hacen lo propio con el 'Buruntza', responsable de nueve asesinatos. Aparato logístico: La Policía francesa detuvo en septiembre de 2001 al jefe del aparato logístico de ETA, Asier Oiarzabal Txapartegi, 'Baltza', cuando preparaba el asalto a un polvorín francés.

Aparato de cursillos: A raíz de la captura de 'Baltza', es arrestado en diciembre de 2001 Karazatorre. Un mes más tarde se localiza un arsenal de 1.000 kilos de explosivos que era utilizado como taller para experimentar con nuevas bombas.

'comando Madrid': El último 'comando Madrid' fue detenido en la capital de España en mayo de 2002. Este grupo emblemático de ETA no ha vuelto a tener la misma operatividad desde entonces. 'Chernobil': El superzulo 'Chernobil', operativo durante dos décadas, fue descubierto el 17 de julio de 2002 por la Policía en Las Landas. En su interior se hallaron cientos de armas cortas y largas, además de media tonelada de explosivos. Su sustituto, denominado 'La Fábrica de Alicia', fue localizado en abril de 2004 en la localidad pirenaica de Saint Michel.

Jefatura militar: El jefe militar de ETA Jon Olarra es detenido en septiembre de 2002 en Talence, Francia. Su captura abriría una cadena de detenciones de miembros de la cúpula etarra que aún continúa. México: La Policía mexicana detiene en julio de 2003 a diez presuntos etarras en el país azteca por su supuesta relación con el aparato financiero y logístico. Entre ellos se encontraba el ex topo de Amedo Joseba Urquijo, 'Kinito'.

'Antza': El histórico dirigente de ETA Mikel Albisu Iriarte, 'Antza', y su compañera y lugarteniente Marixol Iparaguirre, 'Anboto', son detenidos en octubre de 2004 cerca de Bayona.


En la recién terminada legislatura, Juan José Ibarretxe juró su cargo en Gernika el 14 de julio de 2001. Ese mismo día, ETA asesinaba en Leitza al edil de UPN José Javier Múgica y en la localidad guipuzcoana de Leaburu al mando de la Ertzaintza Mikel Uribe. Ese año cometería un total de quince asesinatos. En 2005, con la legislatura ya finalizada, la Policía y la Guardia Civil han desmantelado en apenas un mes a cuatro grupos dispuestos a atentar, en algunos casos antes de que llegasen a entrar en acción. ETA lleva más de un año sin cometer un asesinato, un lapso de tiempo sin crímenes que no se conocía desde 1971.

La capacidad de matar de la organización nunca había alcanzado unas cotas tan bajas. En 2001 la banda contaba con una estructura remodelada por José Javier García Gaztelu, 'Txapote', para intentar superar la debilidad creada por las continuas caídas de los años 90. Su táctica consistió en buscar una acumulación de fuerzas sin precedentes, enviando a España a decenas de comandos sin apenas preparación con el objetivo final de multiplicar los atentados y obligar al Estado a negociar. Esta estrategia provocó la conmoción del verano de 2000, pero a finales de 2001 ya había sido neutralizada por las fuerzas de Seguridad. La mayoría de los comandos fueron detenidos; el aparato de cursillos, el núcleo de la reserva y algunos de sus arsenales, desmantelados en Francia; y el propio 'Txapote' estaba detenido.

Esta debilidad interna se ha ido acentuando con el paso del tiempo. La dirección militar de ETA ha sido desmantelada en cuatro ocasiones, en intervalos de tiempo cada vez menores. Jon Olarra, el sustituto de 'Txapote', estuvo trece meses al frente de los comandos. Ibon Fernández Iradi, 'Susper', apenas pasó tres meses en el cargo. Ocupó su puesto Gorka Palacios Alday, quien fue arrestado un año más tarde. Lejos habían quedado los tiempos en los que estos aparatos de la banda permanecían hasta una década impermeables a la acción policial.

La debilidad organizativa se ha convertido en un círculo vicioso para la organización terrorista. Cada vez tiene menos tiempo para entrenar a sus activistas, por lo que son tan neófitos en medidas de autoprotección que no tardan en caer ante la Policía. La banda ha pasado de impartir a sus militantes 'legales' cursillos de semanas a darles unas clases de apenas 45 minutos y entregarles unas fotocopias para que estudien en casa. Hay un dato relevante que muestra los efectos de esta situación. En los últimos cuatro años, tres activistas han muerto al explotarles sus propias bombas, mientras que sólo un miembro de la banda ha fallecido en enfrentamiento con la Policía.

El zulo de 'Chernobil'
El aumento de la eficacia policial ha permitido también acabar con algunos mitos de ETA. En julio de 2002 la Policía encontró en una antigua fábrica de tejas de Las Landas el superzulo 'Chernobil', creado veinte años antes y en el que se guardaban centenares de armas y media tonelada de explosivos. El 4 de abril del año pasado era desmantelado en Saint Michel el depósito que había sustituido a 'Chernobil'. En él se localizaron 500 kilos de explosivos, en lo que se cree que era la última reserva de las casi nueve toneladas robadas en Francia durante la tregua y en los años posteriores.

Pero el verdadero fin de un mito fue la caída de Mikel Albisu Iriarte , 'Antza', el dirigente del aparato político de la banda. El 3 de octubre del año pasado el jefe etarra y su compañera y lugarteniente, Marixol Iparagirre, 'Anboto', eran detenidos en Sallies de Béarn, cerca de Bayona. 'Antza' permanecía en el cargo desde 1992 y, en ese tiempo, siempre había burlado a la Policía. Bajo su mandato se impulsó la estrategia del asesinato de políticos constitucionalistas, la ponencia Oldartzen -que buscaba «socializar el sufrimiento»- y también se alcanzó el Pacto de Lizarra. Año y medio antes de su arresto, el propio dirigente etarra había auspiciado un debate interno con el que intentar hacer frente a su inevitable decadencia. La banda celebró una asamblea virtual -no hubo ninguna reunión sino que los militantes enviaron textos a la cúpula- que fue recogida en el 'Zutabe 100', un texto convertido en doctrina para ETA.

En el documento se reconoce que existen en la organización sectores dispuestos a abandonar la lucha armada, pero frente a ellos aparece una corriente partidaria de «romper tabúes» y actuar con más radicalidad. Vencieron quienes defendían una línea continuista, aunque realizando la «pedagogía» suficiente para evitar que en sus bases se cuestione la validez de los asesinatos. En este sentido, la banda se mostraba crítica con Batasuna, a la que acusaba de no superar la «crisis» creada por el «desastre electoral del 2000» y de «estar cabizbaja» a la hora de defender la violencia política.

Según distintas fuentes, el debate reveló una pugna generacional entre sectores históricos y los jóvenes de la 'kale borroka', mucho más sectarios y violentos. Además, no fue nada pacífico y abrió tensiones internas que no se han cerrado. Quizás por ello, las dos últimas páginas del 'Zutabe 100' contienen un 'decálogo del miembro de ETA' que pide poner fin al «juego sucio» interno y «solucionar los problemas con sinceridad y hablando».

Una muestra de que la discusión sobre la violencia sigue abierta es la carta firmada por seis históricos dirigentes presos en España -entre ellos Francisco Mujika, 'Pakito'- en la que se afirmaba sin tapujos que la lucha armada que desarrolla ETA «ya no sirve». «Nunca nos hemos encontrado tan mal. Nos morimos a fuego lento», resumían. La carta fue divulgada en noviembre de 2004 y desde entonces la banda la ha sumido en el más completo silencio. En ninguno de los textos incautados a los terroristas a partir de ese día se hace referencia a un mensaje tan demoledor procedente de sus antiguos jefes.

La aparición de estos debates está directamente vinculada a la debilidad de la banda. Según fuentes de la lucha antiterrorista, «la violencia actúa como un pegamento que une a todos los militantes y cierra cualquier discusión. Si los atentados cesan desaparece ese factor de cohesión y gente que en otro momento estaría callada se atreve a mostrar opiniones discrepantes».

Papel de Garzón
Las Fuerzas de Seguridad del Estado sostienen que también ha intervenido en la apertura de esas discusiones la ilegalización de Batasuna y de distintas organizaciones del MLNV, cuya desaparición ha debilitado a los guardianes de la ortodoxia. Batasuna fue suspendida en agosto de 2002 e ilegalizda por el Tribunal Supremo en marzo de 2003. También han sido anulados Ekin, considerado el sustituto de KAS y el aparato político de ETA; la tríada Jarrai-Haika-Segi; Gestoras pro Amnistía y Askatasuna -por su apoyo a los presos de ETA-; Xaki, una organización a la que imputó actuar como el 'aparato internacional' de la banda y Udalbiltza-Batasuna. En estas ilegalizaciones ha sido clave el papel del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, quien durante estos años no ha dudado a la hora de aplicar judicialmente la tesis de que ETA es también su entramado y éste debe ser perseguido con la misma intensidad que los comandos.

Para las FSE, el efecto en la lucha antiterrorista de estas ilegalizaciones ha sido determinante, de manera especial la imposibilidad de Batasuna de concurrir a las elecciones municipales de mayo de 2003. «La fortaleza del MLNV estaba en el control de los pueblos y ahora lo ha perdido», afirman. Frente a los temores del nacionalismo a un aumento de la presión a raíz de las ilegalizaciones, en la práctica se ha producido un descenso importante de la 'kale borroka'. Sólo en el primer trimestre de 2003, un año después de la ilegalización de Batasuna, los sabotajes se habían reducido en un 65%.

Pese a este escenario de debilidad, las FSE reconocen que hay un aspecto en el que la banda sigue conservando toda su operatividad y que es la piedra angular de ETA: la financiación. Según los expertos, pese a todos los golpes policiales el aparato de extorsión sigue funcionando. «Mientras tengan dinero se podrán recomponer, comprar armas y mantenerse en activo», asegura un alto mando policial, para quien el reto de la lucha antiterrorista en los próximos años se encuentra en la investigación del dinero de ETA. «Además», añade, «cada vez está más claro que quien manda en la banda no es quien tiene las pistolas, sino quién controla el dinero».

Según distintas fuentes policiales, la evolución que tendrá ETA en la próxima legislatura es imposible de predecir, aunque en lo que no hay dudas es que a corto plazo su objetivo es intentar cometer atentados a los que luego intentaría sacar réditos políticos en función de la circunstancia. El efecto del 11-M, en este sentido, se da ya por amortizado por los etarras, al considerar que sus bases podrían asumir un asesinato tras la conmoción creada por la masacre de Madrid. La mayor prueba de ello es la carta del actual jefe militar de ETA, Garikoitz Aspiazu, 'Txeroki', incautada en febrero. Con un lenguaje descarnado, 'Txeroki' urgía al terrorista a «poner un muerto sobre la mesa porque la moral está baja». «El enemigo se está regocijando una y otra vez en nuestra debilidad y la confianza de nuestra gente está en crisis», concluía el jefe etarra.

ETA ha matado a 23 personas desde 2001
EL CORREO/BILBAO 8 Abril 2005

La organización terrorista ETA ha asesinado a 23 personas en el curso de los últimos cuatro años. Su actividad ha sufrido un descenso evidente, al pasar de 15 muertos en 2001 a la ausencia de víctimas mortales en los dos últimos años.

2001 | 15 MUERTOS
Ramón Díaz. El 26 de enero, en el barrio donostiarra de Loyola, la explosión de una bomba colocada en los bajos de su coche acabó con la vida del cocinero de la Comandancia de Marina de San Sebastián.

José Ángel Santos y Josu Leonet. Los dos empleados de la compañía Elektra fallecieron el 22 de febrero tras la explosión de un coche bomba en el barrio de Martutene, en San Sebastián. El atentado iba dirigido contra el concejal socialista en Ordizia Ignacio Dubreuil, quien resultó herido grave junto a su escolta y otros dos empleados de Elektra.

Iñaki Totorika. La deflagración de un coche bomba en la madrugada del 9 de marzo acabó con la vida del ertzaina en Hernani.

Santos Santamaría. El 17 de marzo, el mosso d'escuadra perdió la vida tras explotar un coche bomba en la localidad gerundense de Rosas.

Froilán Elespe. El edil socialista de Lasarte, fue asesinado el 20 de marzo de un tiro en la nuca cuando se encontraba en un bar del pueblo.

Manuel Giménez. El 6 de mayo, en Zaragoza, el senador y presidente del PP en Aragón fue asesinado de tres disparos cuando acudía con su hijo al campo de fútbol de la Romareda.

Santiago Oleaga. El 24 de mayo, un terrorista asesinó de siete tiros al director financiero de 'El Diario Vasco' en el aparcamiento del Hospital Matía de San Sebastián, donde acudía a diario para recibir rehabilitación.

Justo Oreja. La deflagración de una bicicleta bomba en Madrid el 28 de junio provocó heridas muy graves al general del Ejército, quien perdió la vida el 28 de julio a causa del atentado.

Luis Ortiz de la Rosa. El policía murió el 10 de julio tras la explosión de un coche bomba situado en el madrileño barrio de Aluche.

José Javier Múgica. El concejal de UPN en Leitza perdió la vida el 14 de julio tras estallar una bomba lapa en su furgoneta.

Mikel Uribe. En la localidad guipuzcoana de Leaburu, en la tarde de ese mismo día, el 14 de julio, el jefe de la Unidad de Inspección de Guipúzcoa de la Ertzaintza fue tiroteado en su automóvil.

José María Lidón. El 7 de noviembre, dos etarras asesinaron al magistrado de la Audiencia de Vizcaya cuando salía en automóvil de su garaje, en Getxo.

Javier Mijangos y Ana Arostegi. Los dos ertzainas fueron asesinados el 23 de noviembre cuando regulaban el tráfico en Beasain.

2002 | 5 MUERTOS
Juan Priede. El 21 de marzo, el concejal socialista en el Ayuntamiento de Orio fue asesinado de un tiro de la cabeza por dos etarras cuando se encontraba en un bar sin su escolta.

Cecilio Gallego. Este civil y una niña de seis años, Silvia Martínez, hija de guardia civil, perdieron la vida el 4 de agosto tras la explosión de un coche bomba en la parte trasera de la casa cuartel de la Guardia Civil en la localidad alicantina de Santa Pola.

Juan Carlos Beiro. El 24 de septiembre, el cabo de la Guardia Civil fue asesinado tras la explosión de una bomba que se encontraba junto a una pancarta alusiva a Batasuna colocada en una carretera cercana a la localidad navarra de Leitza.

Antonio Molina. El agente de la Guardia Civil fue asesinado a tiros en Collado Villalba el 17 de diciembre cuando se disponía a identificar a dos etarras que se dirigían a Madrid con un coche robado cargado con 50 kilos de explosivo.

2003 | 3 MUERTOS
Joseba Pagazaurtundua. El jefe de la Policía local de Andoain, miembro de Basta Ya y militante socialista, perdió la vida el 8 de febrero después de ser tiroteado por un etarra en el bar Daytona de la localidad.

Bonifacio Martín y Julián Embid. El 30 de mayo, los policías nacionales fueron asesinados en la localidad navarra de Sangüesa al explotar una bomba adosada a su vehículo policial.

2004 | NINGÚN MUERTO
El doble asesinato de Sangüesa fue el último crimen de la banda. Desde esa fecha, la organización terrorista sí que ha llevado a cabo atentados sin víctimas mediante la colocación de coches bomba en lugares emblemáticos y haciendo estallar pequeños artefactos en zonas turísticas. Después del 11-M, sus primeras acciones consistieron en la colocación de una serie de bombas en la costa cantábrica. El 19 de enero puso un coche bomba en Getxo cuya deflagración hirió a un ertzaina. El 10 de febrero hizo estallar otro vehículo en el Palacio de Congresos de Madrid, que hirió a 42 personas.

¿Alto Comisionado de quién?
Cartas al Director ABC 8 Abril 2005

Peces-Barba, Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo, ha hecho unas declaraciones en las que ha dado su punto de vista acerca de las relaciones que mantiene con la Asociación de Víctimas del Terrorismo. Ha criticado a esta Asociación y a su dirección, cuando lo que debería hacer sería tener una actitud conciliadora y una voluntad de solucionar y superar los desencuentros. ¿Cómo un Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo, cuya misión esencial es defenderlas y protegerlas, se puede dedicar a criticar públicamente a la asociación que engloba a la mayor parte de ellas? Se queja de que la AVT le pide que todas las comunicaciones entre él y dicha entidad se realicen por escrito. Cabría recordar que esta petición está motivada porque Peces-Barba negó haber solicitado a las Víctimas que se preparasen para una eventual negociación y posibles concesiones a ETA. De aquella solicitud procede, en buena parte, el rechazo y la desconfianza de la AVT hacia el Alto Comisionado. Afirma que los asociados no tienen nada en contra de su persona, poniendo en duda la representatividad del presidente de la AVT, Alcaraz, que ha sido elegido por votación en Asamblea y que tiene un contacto más estrecho, continuo y directo con las víctimas que Peces-Barba.

Con sus declaraciones Peces-Barba está pretendiendo desacreditar a la AVT, pero que no le quepa duda de que si no se llegase a la concordia y al entendimiento entre ambos, por mucho que se empeñe, no va a conseguir la desaparición de la AVT, entidad mucho más necesaria por la sencilla razón de que además de trabajar para las víctimas está formada por las víctimas, algo que no ocurre en el caso del organismo que el Alto Comisionado preside y cuya función fundamental es apoyar a las víctimas, no desacreditarlas y criticarlas. Las víctimas «son» mientras que Peces-Barba «está». A Peces-Barba se le puede sustituir, a las víctimas no. Ana Velasco Vidal-Abarca. Madrid.

Los barones socialistas cargan de nuevo contra Maragall
R. N. La Razón 8 Abril 2005

Madrid- La propuesta de financiación unilateral lanzada por el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, recibió ayer las críticas incluso desde su propio partido. Los presidentes de Extremadura y Castilla-La Mancha, Juan Carlos Rodríguez Ibarra y José María Barreda, respectivamente, así como el consejero de Economía de la Junta de Andalucía no dudaron en expresar públicamente su desacuerdo.

Así, Rodríguez Ibarra acusó a Pasqual Maragall de hacer un discurso «violento y poco socialista» al proponer un nuevo diseño de la relación de solidaridad de Cataluña con el resto de España. El presidente extremeño, a preguntas de los periodistas, manifestó que lo que le preocupa realmente no es que se reformen los estatutos y la financiación autonómica, sino que «haya socialistas que yo no sea capaz de identificarlos como tal». En ese sentido, explicó que «cuando un socialista, como Maragall, dice y se olvida de las personas y sólo piensa en los territorios, estoy viendo a un nacionalista y no a un socialista», lo que, según Ep, consideró »tremendo». Recordó que lo que dice el presidente catalán es que «hay territorios que pagan mucho y territorios que pagan poco» y que esto puede llevar a «un cierto nivel de enervamiento» por parte de quienes más pagan.

Por su parte, el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, expresó ayer su coincidencia con el ministro de Economía, Pedro Solbes, en que la financiación «no puede ser un asunto bilateral, que se negocie sólo con el País Vasco o Cataluña, sino que afecta a todas las comunidades autónomas y es un asunto de Estado».

Igualdad y solidaridad.
A preguntas de los medios sobre las declaraciones realizadas por el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, Barreda recordó, antes de clausurar en Cuenca las IV Jornadas de Economía y Empresa de Castilla-La Mancha, que este asunto «es un acuerdo global que debe buscarse sin perder de vista el espíritu de igualdad y solidaridad entre las regiones que impregna la Constitución de 1978».

Barreda señaló que en el ámbito europeo tenemos que negociar la financiación, y se preguntó, al respecto, «con qué cara vamos a negociar las perspectivas financieras con Alemania, si de puertas adentro no podemos mantenemos los principios de igualdad».

El consejero de Economía y Hacienda de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, recordó que la reforma del sistema de financiación autonómica «debe hacerse por consenso de todas las comunidades autónomas», toda vez que el actual sistema fue en su día «pactado por todos». «Se trata de reformar el sistema de financiación, no de transformarlo o cambiarlo», lo que, dijo, debe hacerse también por consenso.

UA califica el sistema educativo nacionalista de ser «similar al de Franco»
B. CORRAL/VITORIA El Correo 8 Abril 2005

Unidad Alavesa continúa con su apuesta foralista, en esta ocasión a favor de recuperar unos sistemas educativo y sociosanitario «en los que antes éramos líderes». La candidata a lehendakari, Enriqueta Benito, afirmó ayer en un acto en Vitoria que «estamos discriminados, porque siempre nos hemos opuesto».

La líder alavesista arremetió contra el nacionalismo, por «implantar un sistema educativo similar al de Franco. No educa, adoctrina».Y defendió una educación «plural, abierta a los derechos de las personas».

Reflexión similar manifestó en el ámbito sociosanitario. Benito recordó que cuando era competencia de la Diputación foral «era de los mejores de España y ahora vivimos de las rentas». La dirigente alavesista apostó por que «se dedique más porcentaje del PIB, y que se trate a los ciudadanos como clientes y no como pacientes».

Por último, recordó la situación de los enfermos de corazón alaveses y afirmó que la actuación política, más que de servicio alos alaveses, «es de castigo».

hermana de gregorio, concejal del pp asesinado por ETA, Y EXILIADA DEL PAÍS VASCO
Consuelo Ordóñez:«Tras el espejismo de la prosperidad vasca hay una gran podredumbre moral»
Nunca se metió en política, pero la señalaron con el dedo del odio por ser hermana de Gregorio Ordóñez. Después de vivir un infierno, hace un año decidió marcharse para no volver
MIGUEL ÁNGEL BARROSO ABC 8 Abril 2005

MADRID. Consuelo pasea hoy su libertad cerca del Mediterráneo, sin mirar a su espalda cada tres pasos, sin comprobar los bajos de su coche, sin tener que esquivar los escupitajos del odio. Sin escolta. Se ha sacudido el miedo, pero no del todo la incredulidad. «No he visto la realidad hasta que me he alejado del País Vasco -confiesa-. Allí intentaba siempre buscar el lado positivo de las cosas, a pesar del dolor por el asesinato de mi hermano, a pesar de la tragedia de vivir en mitad de una diana, señalada, estigmatizada. Tenía fácil dar el salto a otro lugar -estoy soltera y mis padres ya no viven en San Sebastián-, pero no lo terminaba de ver. Al final, lo que me obligó a marcharme fue mi «muerte» profesional. Trabajaba como procuradora y no me daban ningún caso».

Hoy, a cientos de kilómetros de la pesadilla, se ha dado cuenta de lo equivocada que estaba al tratar de minimizar los daños. Ha recuperado la normalidad, algo que a veces suena tan prosaico. Sale a la calle, va a trabajar, a la compra, al cine, a las fiestas de los pueblos, a cenar con los amigos, y no ve pancartas ni pintadas que alientan el fanatismo. No tiene que bajar los ojos, abochornada y aterrorizada, ante las fotos de unos asesinos con tratamiento de héroes. «No hay culto al crimen», suspira, aliviada.

«Merece morir»
No piensa volver. No quiere retroceder. «Conozco muy bien el País Vasco. Es uno de los sitios de España donde mejor se vive si eres capaz de taparte los ojos, los oídos y la boca. Es un lugar con rincones bellísimos, como San Sebastián, donde he vivido tanto tiempo, donde se ve tanta gente feliz paseando por la playa de la Concha o tapeando en las tabernas. Pero detrás del espejismo de la belleza y de la prosperidad hay una gran podredumbre moral. Eso no desaparecerá en mi generación».

Gregorio Ordóñez era presidente del PP guipuzcoano y teniente de alcalde del Ayuntamiento de San Sebastián. Un pistolero de ETA lo asesinó hace diez años en un restaurante de la parte vieja de la ciudad en presencia de la hoy candidata popular a lendakari, María San Gil.

«Mi hermano jamás me pidió que me involucrara en política -señala Consuelo-. Pero, tras su asesinato, los cómplices de los terroristas se hicieron este razonamiento: es la hermana de Ordóñez, así que es del PP, luego merece morir. En realidad, mi lucha por la dignidad de las víctimas -desde Covite y Basta Ya- nunca ha tenido un sesgo político». A pesar de la distancia, sigue colaborando activamente con esos movimientos cívicos.

«Después de años de sentirnos unos apestados, ahora no hay quien nos pare, por mucho que haya gente interesada en deslegitimarnos (recientemente, la directora de Atención a las Víctimas del Terrorismo del Gobierno vasco, Maixabel Lasa, declaró que la «política» de las víctimas de ETA se hacía desde la calle Génova, donde se encuentra la sede del PP en Madrid)».

Desunión, utilización partidista, víctimas de «primera» y de «segunda»... A pesar de su sonada comparecencia en la comisión parlamentaria del 11-M los mensajes que llegan últimamente no confortan a los afectados por la barbarie. «Todas las víctimas del terrorismo son iguales», afirma rotundamente Consuelo Ordóñez. «Sólo hay una diferencia, que no hace mejores a unas que otras, pero que está ahí: las víctimas de ETA ya lo eran antes de que las mataran, masticaban el horror todos los días de su vida y tenían pesadillas en forma de un tiro en la nuca o un paquete bomba; las víctimas del terrorismo islamista se subieron a un tren sin tener conciencia de que lo eran».

Desamparados por el Gobierno vasco
«¿Partidismo? -se pregunta, con un tono de hastío-. Hemos aplaudido determinadas decisiones políticas tomadas en los últimos tiempos, en especial el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, que han llevado a ETA y a su brazo político contra las cuerdas. Ya nos gustaría coincidir con Ibarretxe, pero, por desgracia, nos sentimos desamparados por el Gobierno vasco».

A pesar de la debilidad de la banda, no percibe que las cosas hayan cambiado como para hablar del fin de la violencia. «ETA no mata porque no puede». Desde Covite siguen trabajando para que los asesinos cumplan íntegramente sus penas, para que no haya amnistías. Los beneficios penitenciarios deben ir acompañados de unos «mínimos» (arrepentimiento, colaboración con la Justicia).

Consuelo es una exiliada, pero aún vota en el País Vasco. Y sueña con que algún día se produzca una necesaria e higiénica alternancia política.

Mientras tanto, siente que la vida le ha dado otra oportunidad.

Recortes de Prensa   Página Inicial