AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 20 Abril 2005
La canción de la mentira
Ignacio Villa Libertad Digital 20 Abril 2005

Verborrea politológica
Agapito Maestre Libertad Digital 20 Abril 2005

Lehendakari o nada
Jorge Vilches Libertad Digital 20 Abril 2005

Incumpliendo la Ley
Ramón Villota-Coullaut Libertad Digital 20 Abril 2005

Las cifras de Guerra
Antonio Pérez Henares La Razón 20 Abril 2005

Traidor explícito
Juan Manuel Rodríguez Libertad Digital 20 Abril 2005

OPORTUNIDAD
JOSEBA ARREGI ABC  20 Abril 2005

Mi oportunidad
Nota del Editor 20 Abril 2005

El juego de las siete y media
Lorenzo Contreras Estrella Digital  20 Abril 2005

Tan ricamente
TONIA ETXARRI El Correo 20 Abril 2005

El ex presidente culpa a Zapatero de que ETA vuelva a estar en las instituciones
C. M. La Razón 20 Abril 2005

La AVT intuye una estrategia del Gobierno para pactar con ETA
Marcos S. González La Razón 20 Abril 2005

El PSC reclama la obligación de conocer el catalán y define Cataluña como nación
EFE Libertad Digital 20 Abril 2005

Fuera caretas
Nota del Editor  20 Abril 2005

Elecciones Vascas
La canción de la mentira
Ignacio Villa Libertad Digital 20 Abril 2005

El presidente Zapatero ha entrado en escena valorando los resultados electorales del País Vasco. El jefe del Ejecutivo nos ha premiado con una de esas frases entre vacías y visionarias. Dice Zapatero que "hemos entrado en el tiempo de las soluciones y queda atrás la senda de los problemas". No estaría de más que este señor nos explique que ha querido decir con esta afirmación.

Hay muchas preguntas que tiene que responder Zapatero cuando habla de normalidad: ¿se refiere a la presencia de los terroristas en el parlamento de Vitoria gracias a su inacción?, ¿está hablando por el ambiente que rodeó el domingo a María San Gil mientras votaba?, ¿quizá se refiere a que centenares de ciudadanos votaron el domingo con el carné ilegal vasco? Puede ser que el presidente del Gobierno esté hablando de normalidad cuando José Blanco ha admitido que los socialistas están dispuestos a hablar con los terroristas del Partido Comunista de las Tierras Vascas.
Zapatero ha vuelto a recurrir a su habitual maquinaría de propaganda para intentar convencer, no se sabe a quién, que estamos inmersos en la normalidad. La normalidad de la irresponsabilidad de un presidente de Gobierno que parece dispuesto a hacer lo que sea por perpetuarse en el poder. Rodríguez Zapatero tiene todavía una explicación que ofrecernos sobre las razones que le han llevado a dinamitar el Pacto Antiterrorista y a inutilizar la Ley de Partidos. Esa es la realidad de la normalidad que no nos podemos creer, aunque todas las terminales mediáticas del PSOE repitan al unísono la misma canción. Es la canción de la mentira.

Elecciones vascas
Verborrea politológica
Agapito Maestre Libertad Digital 20 Abril 2005

Los resultados electorales del domingo son claros. Han ganado, otra vez, los pistoleros de ETA y los nacionalistas. Los constitucionalistas tienen sobradas razones para el desánimo. El PSE apenas ha subido tres escaños respecto a las de 2001 y el PP ha bajado tres. Por supuesto, a partir de esos datos básicos, la interpretación que de ellos se hagan será siempre política. Los partidos tenderán a exagerar sus éxitos y a ocultar sus fracasos. Más aún, intentarán extraer lo mejor de esos resultados para “pactar”, en cierto sentido para seguir haciendo política, con los otros partidos políticos. La genuina política se alimenta de esa ambigüedad creativa. Quizá, por eso, sobrevive.

La ciencia política, por el contrario, intenta interpretaciones apodícticas. Se presenta como un saber preciso sobre lo impreciso. Acaso por eso siempre está al borde del fracaso, y, casi siempre, fracasa. Los “informes” de los politólogos sobre las elecciones vascas son una manera de medir el fracaso de la “ciencia política”. Peor aún, una manera inmoral de justificar la política de ZP. Sí, soy de la opinión que peor, muchísimo más peligroso, que un político, o un periodista al servicio directo del PSOE, a la hora de interpretar los resultados electorales del País Vasco es un politólogo. El domingo por la noche, por ejemplo, el señor Llera, profesor de esa “extraña” ciencia, que no sólo hace encuestas en el País Vasco sino que también las interpreta, decía que el panorama en el País Vasco había cambiado radicalmente. Confundía el deseo con la realidad y afirmaba, como si el resto de los mortales viviéramos en otro mundo, que se abrían espacios de esperanza para los constitucionalistas. El PNV había bajado y el PSOE había ganado tres diputados. El Pacto de Lizarra había muerto. Por tanto, los constitucionalistas deberían estar contentos.

Otro colega de Llera en Madrid, el profesor Alburquerque, decía algo parecido en Telemadrid, pero era mucho más “radical”, o sea burdo, al decir que la única alternativa plausible de gobernabilidad residía en un pacto entre el PNV y el PSE, porque el modelo alternativo de Ibarreche, su famoso plan, no había obtenido suficiente respaldo. ¡Terrible! Cualquier cosa es posible para estos “científicos de la política”, excepto reconocer lo obvio: nacionalistas y terroristas han ganando en una sociedad enferma, entre otras razones porque el PSE no ha querido caminar unido con el PP. O, dicho de modo más suave, la desunión entre PSE PP hace imposible el cambio político en el País Vasco.

¡Ay, cuando la verborrea politológica oculta la inmoralidad de los gobernantes, estamos al borde del precipicio!

Elecciones vascas
Lehendakari o nada
Jorge Vilches Libertad Digital 20 Abril 2005

La estrategia del PSOE en el País Vasco ha funcionado, de momento, casi a la perfección. De todas las posibilidades que se barajan para formar un nuevo gobierno, todas menos una, cuentan con los socialistas de Patxi López. Hay que reconocer que, a pesar del buen resultado del PP de San Gil, los estrategas de Zapatero saben muy bien lo que se traen entre manos.

Tan sólo unos días después de las elecciones, una serie de hechos confirman que el escenario es el deseado por Ferraz. La permisividad con la lista blanca de Batasuna, el desapego hacia el PP, y el discurso nacionalista moderado han dado un resultado electoral que es una verdadera cuña en el tronco del PNV. Los peneuvistas se encuentran en una encrucijada complicada: tendrán problemas con EA y el peneuvismo radical si pactan con el PSE, y si lo hacen con el PCTV, los moderados del PNV generaran tensiones.

Una parte del peneuvismo preferirá dialogar con el PSE porque el camino moderado, a largo plazo, le permite acercarse con más seguridad a su Arcadia independiente. Una alianza con el PCTV provocaría, además de problemas internos, la enemistad de Bruselas y Madrid. Por tanto, no es rentable para su proyecto soberanista. Además, el PSE pondría sobre la mesa una amenaza: la ilegalización del PCTV, que permitiría un pacto de gobierno sólido con el PP de San Gil.

Los populares, mientras, le hacen el juego a los socialistas. Las reiteradas denuncias a los comunistas de las tierras vascas como los herederos de Batasuna crea el clima favorable a su ilegalización, sin que el PSE –eso creen- se queme en ello y pierda su imagen de partido de diálogo.

Las condiciones del PSE para formar gobierno con el PNV serían tres: López lehendakari, retirada del plan Ibarretxe y un gran pacto para la “mejora” del Estatuto de Guernica. Los socialistas se convertirían así en el centro político y el eje de una sociedad que quiere salir del conflicto; lo que situaría al PSE en una posición inmejorable para que, en dos años, con el Estatuto mejorado, ganasen las elecciones en el País Vasco. El cambio histórico estaría ya hecho.

El PP podría participar en ese gran pacto para un nuevo Estatuto. Ya lo dijo María San Gil: “la realidad es que el constitucionalismo suma hoy más que el PNV-EA”. Y la intangibilidad del Estatuto de Guernica no es obligatoria, si se tiene claro que el reformado debe estar dentro de la Constitución.

Los gritos de Ibarretxe en la noche del domingo esconden un auténtico problema para su partido. Ha fracasado su órdago a la Constitución, a la historia y al sentido común. Sin la totalidad del poder, y con un PSE decidido a asumirlo sin complejos, el dominio del PNV sobre la sociedad vasca se puede desmoronar. Hay que quitar la imagen de que el gobierno recae por derecho en los nacionalistas, y que se puede articular la autonomía sin victimismo, sin racismo, y con sentido de Estado. El cargo de Lehendakari sería, por tanto, la llave para desalojar parcialmente a los peneuvistas de la administración, la policía y la educación. Y todo pasa porque López no ceda en la cuestión de la presidencia. En caso contrario, la farsa se diluye en la indignidad y en la ambición desmedida.

Ilegalización del PCTV
Incumpliendo la Ley
Ramón Villota-Coullaut Libertad Digital 20 Abril 2005

Todas las voces que estos días critican la propia existencia de la Ley Orgánica de Partidos Políticos –entre ellas la de la magistrado del Tribunal Supremo Margarita Robles, alto cargo del Ministerio de Justicia e Interior en tiempos de Belloch– parten de una premisa falsa e incluso malintencionada. Esta Ley, como cualquier parte del ordenamiento jurídico, es eficaz o no según se utilice. Así, si una norma legal prevé la ilegalización de un partido político o su no posible presentación a las elecciones, y este mecanismo legal no se utiliza, la pregunta que nos hemos de hacer es la razón por la cual no se aplica.

Si realmente las críticas a la Ley de Partidos van por el camino de querer volver a la situación anterior, en donde partidos políticos vinculados o dirigidos por ETA, cuando no partes mismas de la organización terrorista, podían presentarse a las elecciones, estar presentes en las Cámaras y hablar de tú a tú con otros partidos políticos, entonces sí, lo mejor es ser menos hipócritas y reformar la Ley Orgánica de Partidos Políticos. Porque lo que no tiene sentido es tener los mecanismos para que el Partido Comunista de las Tierras Vascas –menudo nombrecito se han buscado– no se pudiera presentar a las elecciones autonómicas de este 17 de abril y no utilizar estos resortes legales para impedirlo. O no utilizarlos ahora, aunque el daño ya está hecho.

Así, en la práctica vamos a volver a la situación anterior, en donde ETA vuelve a tener su rama política en funcionamiento, pero con una legislación que permite ilegalizar a un partido político como el PCTV. Es decir, no estamos igual, sino algo peor, porque si antes la excusa era que la legislación anterior a la Ley Orgánica de Partidos Políticos impedía actuar contra Herri Batasuna, ahora esa legislación que antes servía como excusa existe, está en vigor, pero no quiere aplicarse, con lo que la imagen que se da al nacionalismo vasco es de poco respeto a la ley y de que el Gobierno ZP permite volver a las instituciones a Batasuna, con su denominación actual, eso sí, sólo por un cálculo electoral que se ha podido comprobar, además, erróneo.

Las cifras de Guerra
Antonio Pérez Henares La Razón 20 Abril 2005

Alfonso Guerra tiene una posición cada vez más nítida sobre la actual deriva de España y sobre la situación del Estado. El rumbo y la hipertrofia de las comunidades autónomas es para echarse a temblar. No comparte en absoluto las pretensiones nacionalistas de soberanismo y secesión, pero tampoco le gusta el entreguismo de algunos dirigentes de su partido a posiciones linderas que olvidan los principios, solidaridades y que rompen igualdades de derechos y deberes. En suma, si dijo en tiempos que «no votan las hectáreas sino los ciudadanos», ahora diría que no pagan las comunidades, ni son ricos los territorios, sino las gentes y los privilegios fiscales que exigen algunos. Pero a don Alfonso le gustan los datos y los tiene ya impresos. La conferencia será látigo de siete colas y les puedo adelantar dos cifras estremecedoras de hasta qué grado de disparate hemos llegado: a) Una sola comunidad autónoma, cuyo nombre se reservó, tiene más funcionarios que todo el Estado; b) El Estado sólo gestiona el 19% de los dineros públicos, pero a esa vaca ya esquilmada es a la que todos los días se reclama más leche por parte de esos glotones chotos. Guerra, por si no lo saben, es presidente de la Comisión Constitucional y fue quien aupó a Zapatero con aquel trasvase de votos del Congreso pero, aunque no lo dice, no sé si no está más que arrepentido.

Traidor explícito
Juan Manuel Rodríguez Libertad Digital 20 Abril 2005

El hijo del Guardia Civil José Luis Pérez Almecija estuvo por la mañana en el programa "El Ruedo Ibérico" de Antena 3 Televisión. Y cuando la presentadora de dicho programa, Montserrat Domínguez, le invitó a que mostrase públicamente su "apoyo explícito" a la candidatura de Madrid para organizar los Juegos Olímpicos del año 2012, José Luis Pérez Díez, conocido como José Luis Carod Rovira, esquivó la cuestión alegando que no comprendía bien por qué debía apoyar explícitamente la candidatura de 2012 si en su día tampoco le pidieron que lo hiciera con la de 1992. ¿Sería acaso, me pregunto yo en voz alta, porque no se conocen manifestaciones suyas pidiendo el boicot a Barcelona 92, como sí ocurrió con el caso de Madrid 2012?

A la hora de escribir este artículo he dudado entre titularlo "Tonto explícito" o "Traidor explícito", inclinándome al final por este último. Si Carod es o no es un tonto, si es un tonto inútil o si su tontez sirve realmente a algún recóndito propósito que ahora mismo escapa a mi imaginación, lo dejo a la interpretación del lector de Libertad Digital. Pero sí puede asegurarse sin temor a la equivocación que, según la acepción de "traición" que aparece recogida en el "Nuevo Espasa Ilustrado", Carod es todo un traidor, un traidor de pelo en pecho, un traidor que, habiéndose jactado públicamente de su aviesa traición, podemos catalogar perfectamente como traidor esencialmente explícito. Puesto que se considera "traición" al "delito que se comete contra la patria por los ciudadanos", y ya que Pérez Díez nació, según cuentas las crónicas, en la españolísima provincia de Teruel, al pedir el boicot contra la candidatura olímpica de la capital de España, lo menos que puede decirse es que José Luis Carod Rovira cometió un clarísimo acto de traición.

No puede asegurarse lo mismo del presidente del Comité Olímpico Internacional, el reconocido "francófono" Jacques Rogge, que apostó desde el principio por París y está haciendo el paripé ("paguipé", en francés) hasta que llegue el "6-J". Le Parisien asegura que París vencerá a Londres por 55 votos contra 47, señalando a continuación que Rogge influirá en la votación para que Madrid quede apeada, reafirmando así su poder y bajando el telón a la etapa de Juan Antonio Samaranch. Rogge, como Carod, sirven al mismo amo, aunque sólo uno de ellos puede considerarse como un auténtico traidor, un traidor transparente.

OPORTUNIDAD
JOSEBA ARREGI ABC  20 Abril 2005

Se han celebrado las elecciones autonómicas vascas. Han sido muy esperadas. Más al parecer por los políticos y por los analistas que por los ciudadanos vascos. El primer dato a resaltar es precisamente el de la abstención: más del 30 por ciento, a pesar de hallarnos en un ciclo alcista de participación. No ha sido pues ni el plebiscito planteado por Juan José Ibarretxe, ni el clamor popular esperado por él. Ha sido una manera de decir no al plan Ibarretxe, además del resto de resultados.

El mapa parlamentario que han decidido los votantes vascos es un mapa complicado. No hay mayorías naturales claras, aunque la palabra natural necesite de explicaciones y de matices. El tripartito PNV-EA más IU, que nunca tuvo mayoría en la anterior legislatura, ha perdido cuatro escaños. El escaño que pudiera aportar Aralar no suma para ninguna mayoría nacionalista, con el añadido difícil de calificar en términos de naturalidad de IU.

Tampoco el conjunto de los parlamentarios constitucionalistas conforma una mayoría clara, además de la dificultad de considerarla natural. Cuentan con un escaño más que en la pasada legislatura, siguiendo con la tendencia de ir cerrando el diferencial respecto de la representación nacionalista. El haber ido por separado no parece haber supuesto ninguna quiebra en las expectativas electorales del conjunto. Los representantes del PSE y del PP suman 33 escaños, igualando con ello una hipotética repetición del tripartito anterior más el escaño de Aralar.

No queda, pues, fácil la formación de una mayoría parlamentaria suficiente para poder gobernar con tranquilidad. Los votantes han reflejado lo que es la realidad de la sociedad vasca: una realidad compleja en todos los sentidos. Y la complejidad requiere de mucha inteligencia en la gestión del momento. Y en esa inteligencia no se puede perder de vista que lo que importa para el futuro de la sociedad vasca es el marco de convivencia.

Los electores han dicho con claridad que el marco de convivencia no puede ser impuesto por unos a todos los demás, que tiene que ser pactado. Es la primera lectura que se debe hacer del resultado electoral. Plan Ibarretxe ad acta. No se puede hacer nada fuera del pacto estatutario. El pacto estatutario se puede reformar para renovarlo, no para sustituirlo.

El nuevo gobierno debe estar al servicio de esa renovación del pacto estatutario. Lo contrario sería mortal para quien participara en la operación, sea partido nacionalista o no. El futuro gobierno vasco debe tener como tarea prioritaria la renovación del pacto estatutario, su consolidación. Lo demás es secundario.

La consolidación del pacto estatutario vía renovación -nadie puede dejar de lado el hecho de que quienes han optado no por la renovación del pacto estatutario, sino por su ruptura y sustitución, han obtenido 29 escaños- es un cometido que debe incluir la lucha decidida contra el terrorismo y la consecución de la paz.

Y es en esta cuestión en la que la presencia del PCTV adquiere importancia. Es lícito pensar que el PNV, mejor dicho Ibarretxe, vaya a optar por pactar con ese partido, con la izquierda radical. Y hay quien piensa que el PNV va a pactar con los socialistas. Y algunos añaden que ambas alternativas son un desastre, una catástrofe para la democracia.

Conviene, sin embargo recordar, que la Ley de Partidos Políticos sigue vigente y que si la izquierda radical no apuesta definitivamente por la vías políticas, dejando atrás para siempre el terrorismo, terminará como Batasuna. Si apuesta por las vías exclusivamente políticas, puede haber una oportunidad para la paz. En este caso su referente principal será el gobierno central, no el PNV.

La gestión de esta situación requiere sentido de Estado, frialdad política, serenidad, mucha prudencia y capacidad de hacer frente a la complejidad, huyendo de los simplismos y de los catastrofismo. Necesitamos una oportunidad.

Mi oportunidad
Nota del Editor 20 Abril 2005

Es curioso, algunos comentaristas consideran que los deseos de los ciudadanos, en cuanto saltan un indefinido
umbral de número de votos toman carta de naturaleza y hay que tenerlos en cuenta, sin importar principios, ética, ni derechos de los demás. Así que aplicando el mismo principio, a ver cuando nos toca a los que defendemos los derechos constitucionales de los hispanohablantes. Claro, al estar enfrente a los deseos de los nazionalistas, o bien seguimos en el big bang de la historia, haciendo y deshaciendo (los políticos de turno libre), o aparece un virus que liquida a una de las partes.

Al final siempre llegamos al dilema político de márketing o principios: si lo que se quiere es vender algo, es estos casos las ideas nazionalistas, lo importante es el márketing: lo que desean nuestros nazionalistas, esto es lo que hay que ofrecer; pero si lo que se pretende es tener un marco ético de referencia, lo que hay que mantener son los principios en los que se sustenta esa ética, si es que puede haber varias, y dejarse de marear la perdiz consensuando, negociando, trapicheando con los principios básicos de la razón por un plato de lentejas.

El juego de las siete y media
Lorenzo Contreras Estrella Digital  20 Abril 2005

Lo advirtió Muñoz Seca en La venganza de don Mendo refiriéndose al juego de las siete y media: “Si te pasas es peor”. Es precisamente lo que le ha ocurrido a Ibarretxe en su juego político. Ha manejado mal sus cartas y se ha pasado. ¿Y ahora, qué?

Podría recordárselo al hasta ahora lehendakari alguna que otra máxima de la sabiduría popular refranesca: “la avaricia rompe el saco”. Quería un superplan soberanista y separatista y lo que aguarda es una buena papelera para tirar su proyecto. Los entusiastas del independentismo radical han ido todo o nada y acaban de potenciar a EHAK o Partido Comunista de las Tierras Vascas. Los antisoberanistas han repartido sus opciones electorales entre la abstención y el PSE. Al final Ibarretxe no ha sido el triunfador, sino ETA, y con él, aun condenado a las penumbras, que no las sombras, de la ilegalización, Arnaldo Otegi. Batasuna ha resucitado con su antiguo vigor, incluso potenciado. Ibarretxe, con su discurso radical, le ha despejado el camino. Le ha regalado una hoja de ruta que Batasuna, desde esas penumbras, aprovechará a fondo. El hasta ahora gobernante de Euskadi ha quedado cautivo de sus audacias seudocreativas. El damero maldito de los pactos vidriosos y la ilusión estatuaria de su invención le hacen burlas en el último recodo del camino.

EHAK, la tapadera de Batasuna, es la marioneta que protagonizará la función mientras Otegui tira de los hilos. Intentará un independentismo a la bestia, pero con cierta habilidad procedimental. Ya lo advirtió Aznar en cuanto creador de riesgos: de cabeza a la fractura de España.

Mala noticia para Mariano Rajoy, que no para María San Gil, que salvó algunos muebles para seguir haciendo habitable su micropiso parlamentario. Galicia está en el horizonte casi inmediato. Don Mariano sabe, igual que Ibarretxe en el nuevo PNV que se configura, que los peores enemigos, como suele ocurrir en política, están dentro. Galicia puede ser la última carta en esta partida política de las siete y media en la que el gran riesgo no sería esta vez pasarse, como le ha ocurrido a Ibarretxe, sino, ¡ay Rajoy!, no llegar. Otra vez Don Mendo con su advertencia: “O te pasas o no llegas”.

Acabamos de vivir un tiempo de profetas. Zapatero, que ha sobrevivido momentáneamente al tsunami electoral vasco, se permitió augurar el pasado miércoles que, tras su año de gobierno, España vivirá “los mejores momentos de su historia”. La gente de Gara, portavoces de Batasuna y de alguien más, afinó un poco más que el adivino leonés: “La llave del Parlamento (vasco) puede quedar en manos de EHAK. Quién lo hubiera dicho hace unas semanas”.

En efecto, quién lo hubiera dicho. Desde luego, pese a su jugada divisoria, no ZP. Esperemos que, pese a todo, quede mejor que Rappel en sus vaticinios.

Tan ricamente
TONIA ETXARRI El Correo 20 Abril 2005

Si el proceso de formación del Gobierno vasco va para largo es, sobre todo, porque a Ibarretxe no le salen las cuentas. Decir que su coalición ha sido la más votada, sólo le sirve de discurso hacia la galería, pero él es perfectamente consciente de que, con un gobierno tripartito de idéntica composición a la que ha tenido en la pasada legislatura (PNV, EA, IU) no le da la estabilidad que necesita para gobernar sin sobresaltos. Si con los mismos socios, se queda con un escaño menos que los sumados por el PSE de Patxi López y el PP de María San Gil, se puede decir que las urnas han dado forma real a su pesadilla. Él lo venía advirtiendo en sus mítines electorales. Si los socialistas y populares sacan «un escaño más» que nosotros, decía, se perderá el perfil abertzale del Parlamento. Y eso es lo que ha ocurrido.

Pero la pregunta es: ¿quiénes somos nosotros? Para el PNV-EA no hay duda: todos los abertzales, incluidos los 9 escaños en los que ha delegado Batasuna y, por supuesto, el de Aralar. Una vez constatado de que gobernar con Madrazo no le proporciona un gobierno de mayoría, el candidato nacionalista tendrá la tentación de recurrir a los patriotas de la Cámara que, aunque no tengan el perfil de 'pata negra' de los 'Ternera' de antaño, sí están cogidos de la mano protectora de Otegi. ¿O qué otra razón, si no, tiene que Ibarretxe haya incluido al portavoz de la ilegalizada Batasuna en su ronda de contactos? ¿se trata de un gesto de deferencia o, más bien, de una solicitud de apoyo para su investidura? Se sabrá en pocos días.

Los hechos tendrán que ir avalando, además, las sospechas de quienes sostienen que la presencia permitida de los comunistas de las Tierras Vascas se explica porque el Gobierno de Zapatero necesitará, en algún momento, tener un canal abierto de interlocución con el entorno de ETA. No es preciso que hayan existido contactos formales. Una apuesta que, de ser cierta, parece muy arriesgada para el presidente socialista. Tiempo al tiempo.

De momento y de cara a la designación del próximo lehendakari, los socialistas vascos esperan su turno. Nada de guiños. Sin armarse tanto lío como José Blanco (que dice que hay que hablar con todos e incluye a EHAK y se queda tan tranquilo) se lo toman como una carrera de relevos. Primero, Ibarretxe. Cuando el nacionalista vea que no tiene margen de maniobra, si no es con EHAK, Patxi Lopez entrará en acción: convocará sus rondas para formar gobierno y si presenta candidatura, María San Gil, tal como prometió en su campaña electoral, le dará su apoyo. Un escenario tan distinto al que llevamos viendo en los últimos 25 años, que en el PNV han empezado a sentir cierto vértigo.

De entrada y para que nadie se asuste, la portavoz del Gobierno vasco en funciones va introduciendo la idea de que EHAK «es un partido legal como cualquiera». Lo mismo decían de Batasuna y los jueces terminaron por opinar lo contrario, aunque el PNV no hizo caso de aquellas sentencias judiciales. Tan ricamente.

El ex presidente culpa a Zapatero de que ETA vuelva a estar en las instituciones
Reclama «sentido común» porque se va a pedir a España que acepte lo que antes sólo defendían extremistas
El ex presidente del Gobierno José María Aznar hizo ayer un llamamiento al «sentido común» y a la responsabilidad para hacer frente al complicado escenario abierto tras las elecciones autonómicas vascas, que han supuesto un «éxito para ETA» debido a la decisión de José Luis Rodríguez Zapatero de no impugnar la candidatura del Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV). A su juicio, se trata de un «error gravísimo», de un «paso atrás» en la política antiterrorista que echa por tierra los avances conseguidos en los últimos años y abre la puerta a la vuelta de los terroristas a las instituciones.
C. M. La Razón 20 Abril 2005

Madrid- Aznar, esquivo con la política nacional desde que dejó el PP en manos de Mariano Rajoy, hizo ayer muy contadas alusiones al escenario actual en el que ésta se mueve. Pero la situación de la lucha antiterrorista, una de sus principales obsesiones y caballo de batalla que ha marcado toda su trayectoria política, no la pueda evitar, preocupado por la deriva del mapa vasco tras las elecciones autonómicas del pasado domingo. Para Aznar, la decisión de José Luis Rodríguez Zapatero de no impugnar la candidatura del Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV) es un «paso atrás» que ha permitido que «ETA vuelva a las instituciones».
«Todos sabemos quiénes y qué se ha dejado de hacer para que de nuevo vayan a ocupar escaños parlamentarios. Ahora nos explicarán que todo es diferente de lo que parece, que el nuevo plan va a ser distinto, aunque, en realidad, sus consecuencias vayan a ser las mismas, y nos dirán que lo mejor para todos es aceptar lo que hasta hace poco sólo los nacionalismos más extremos pedían», se lamentó, antes de llamar al «sentido común» para que por encima de «corrientes agitadas» pueda permanecer el fondo» y prevalezca una «España avanzada y no una España del pasado que parecía definitivamente superada».

No caben cesiones. Sobre la mesa, dejó la que ha sido la máxima que ha guiado su política antiterrorista incluso en las situaciones más difíciles, como en el secuestro etarra, con plazo perentorio, del concejal popular vasco Miguel Ángel Blanco. «Siempre he tenido muy claro que por doloroso que fuera no podíamos ceder ni un sólo movimiento ante el terrorismo. Si entonces hubiéramos cedido al chantaje que pretendía la banda, se hubiera secuestrado inmediatamente a otra persona», señaló delante de la familia del edil asesinado, con la que mantiene una estrecha relación.

En su condición de víctima del terrorismo –justo ayer se cumplían diez años del aniversario del atentado que cometió ETA contra su persona–, el presidente de FAES reivindicó la memoria de las más de mil personas asesinadas por ETA como argumento que justifica la firmeza absoluta en la lucha contra esta lacra. «El terrorismo es el peor totalitarismo hoy en día. Los terroristas quieren el poder a toda costa y no vacilan en destruir cuanto se ponga por delante para conseguirlo.

«Humillación». Horas antes, en Onda Cero, había recordado que el PSOE fue el primer partido «de la historia» que culpó a un Gobierno de un atentado, el del 11-M, y «se empieza por eso y se termina aceptando la presencia de terroristas en instituciones». Matizó que estaba opinando como un ciudadano español que se ha podido sentir «ofendido» por la actitud del Gobierno o de un demócrata que ha sido «humillado», porque la democracia ha sido «humillada».

La AVT intuye una estrategia del Gobierno para pactar con ETA
Marcos S. González La Razón 20 Abril 2005

Madrid- La visión del jefe del Ejecutivo sobre el nuevo mapa electoral que han dibujado las elecciones en el País Vasco no ha gustado en los colectivos de víctimas. El presidente de la AVT, José Alcaraz, se mostró «perplejo y decepcionado» al ver que el presidente «tiene un discurso en el que olvida a las víctimas». «No entendemos de qué diálogo habla el presidente. ¿Con quién ha faltado diálogo hasta este momento?», se preguntó retóricamente Alcaraz, y la respuesta parece bien clara: con los terroristas. Esto le llevó a resaltar que «es curioso que no hable de la ilegalización ni del PCTV». «No hacer referencia a ello –dijo Alcaraz–, no tenerlo en cuenta, pone de relieve que debe tener algún tipo de estrategia en la que al final se plantee un pacto con los terroristas». Para la AVT está claro que «el Gobierno se ha cruzado de brazos y ha permitido a ETA volver al Parlamento vasco» lo que responde «clarísimamente a una estrategia que se inició hace ya tiempo, ya que fue el propio Peces-Barba el que nos habló de hacer concesiones a presos de ETA sin delitos de sangre si se planteaba una tregua. Ahora va cuadrando todo», concluyó. En esta línea recordó «todos esos contactos de los que habla Arnaldo Otegui».

PROPUESTA PARA EL TÍTULO PRELIMINAR
El PSC reclama la obligación de conocer el catalán y define Cataluña como nación
Este martes se ha conocido parte de la propuesta del PSC para el nuevo Estatuto de Cataluña. Establece que "todas las personas en Cataluña tienen el derecho a utilizar y el deber de conocer las dos lenguas oficiales", el catalán y el castellano. Eso sí, “la lengua propia de Cataluña es el catalán" y como tal "es la lengua de uso normal y preferente de todas las instituciones públicas de Cataluña". Todo ello, según el PSC, en "una nación que, en el ejercicio de su derecho de autogobierno, se constituye en Comunidad Autónoma”. Otras novedades son la bandera y el himno.
EFE Libertad Digital 20 Abril 2005

El grupo del PSC-CpC ha propuesto este martes que el Estatuto catalán defina en su título preliminar a Cataluña como "una nación" y que el texto incluya que "todas las personas en Cataluña tienen el derecho a utilizar y el deber de conocer las dos lenguas oficiales" (catalán y castellano).

La diputada Lidia Santos, representante del PSC en la ponencia que redacta la reforma del Estatut, ha dado a conocer la propuesta de su partido para el título preliminar, que define a Cataluña como "una nación que, en el ejercicio de su derecho de autogobierno, se constituye en Comunidad Autónoma de acuerdo con la Constitución y con el presente Estatut".

La propuesta, que es muy similar a la de ICV-EUiA y deberá ser debatida conjuntamente con las demás que se presenten, especifica en el artículo 1.3 que "los municipios, las vegueries y otras entidades locales que se puedan crear forman parte del sistema institucional de Cataluña", mientras que los artículos 4.3 y 10 reconocen "la especificidad" del territorio de la Val d'Aran así como de su lengua.

Después de proclamar que "los poderes de la Generalitat emanan del pueblo y se ejercen de acuerdo con lo que prevén el Estatut y la Constitución", manifiesta que tienen la condición política de catalanes "los ciudadanos españoles que tengan vecindad administrativa en cualquiera de los municipios de Cataluña", si bien también "son titulares" de los mismos derechos los ciudadanos catalanes residentes en el extranjero.

El castellano “también”. Las banderas y los himnos

El artículo 4 propuesto por el PSC está dedicado íntegramente al uso de las lenguas oficiales, e indica en su primer apartado que "la lengua propia de Cataluña es el catalán" y como tal "es la lengua de uso normal y preferente de todas las instituciones públicas de Cataluña". Tras apuntar en el apartado 4.2 que "el catalán es el idioma oficial de Cataluña, así como también lo es el castellano, que es oficial en todo el Estado español", manifiesta que "todas las personas tienen el derecho a utilizar y el deber de conocer las dos lenguas oficiales".

Este mismo artículo añade que los poderes públicos de Cataluña deberán establecer "las medidas necesarias para facilitar el ejercicio de este derecho y el cumplimiento de este deber", y termina reconociendo que "la lengua occitana en su variante aranesa es también oficial en el Arán de acuerdo con lo que prevé este Estatut".

Otra novedad respecto al actual Estatuto vigente en Cataluña es la introducción de un artículo en el que se habla de "símbolos" y en el que se define la bandera (la tradicional de cuatro barras), el himno (Els Segadors) y la fiesta nacional de Cataluña "que es la Diada del Once de Septiembre".

En el texto de la propuesta se reconoce la ciudad de Barcelona como capital de Cataluña, se asegura que las instituciones locales "gozan de autonomía política y administrativa" para ordenar y gestionar todos sus asuntos, y el artículo 10 y último se dedica a expresar "la singularidad" del Aran. "El pueblo aranés -indica este último artículo- accede a su autogobierno mediante el presente Estatut, el Conselh Generau de Arán y las otras instituciones propias", y añade que "los ciudadanos de Cataluña y sus instituciones políticas reconocen el Arán como una realidad nacional fundamentada en su singularidad cultural, histórica, geográfica y lingüística, defendida por los araneses a lo largo de los siglos".

"Este Estatut -concluye el citado artículo- reconoce, ampara y respeta esta singularidad, la cual es objeto de una particular protección mediante un régimen jurídico especial". Sobre la posibilidad de introducir en el preámbulo o en el título preliminar alguna referencia al derecho de autodeterminación, la diputada Lidia Santos ha afirmado que "todo lo que establezca elementos de confusión es mejor no tratarlo".

Fuera caretas
Nota del Editor  20 Abril 2005

Dicen luchar contra la historia, pero saben que su batalla está perdida, que las lenguas siguen su ciclo vital sin tener en cuenta imposiciones ni subvenciones.

Su único interés es cubrirse con alguna bandera para poder seguir chupando del bote, pero como de cuando en cuando se les queda el hueco de las ideas al descubierto, tienen que sacar otras paridas de la chistera.

Así que dentro de poco, si queremos darnos un garbeo por Cataluña, como habrá que saber catalán para andar por allí, tendremos que pedir visado y presentar certificado de exámen de conocimiento suficiente del catalán.

En fín, tengan Vds. (suframos y sufraguemos) estos políticos para que no sea necesario buscar mas problemas.

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