AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 25 Abril 2005
¿Qué hacer
Pío Moa Libertad Digital 25 Abril 2005

Los límites del PNV
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo 25 Abril 2005

La política y la aritmética
JAVIER ZARZALEJOS El Correo 25 Abril 2005

El fantasma de la libertad
JJ. ARMAS MARCELO ABC  25 Abril 2005

¿Zapatero contra Rajoy como defensa
Antonio Martín Beaumont El Semanario Digital  25 Abril 2005

Europol alerta de que ETA recluta jóvenes para reorganizarse
M. LORENZO agencias  bruselas La Voz 25 Abril 2005

La deuda con ERC
Cartas al Director ABC  25 Abril 2005

La UCIE no supo hasta después del 11-M que un confidente avisó a Antidroga de los planes terroristas
Libertad Digital 25 Abril 2005


 

Balcanización de España
¿Qué hacer?
Pío Moa Libertad Digital 25 Abril 2005

En una situación normal la política la hacen fundamentalmente los partidos y los políticos profesionales, porque se da por supuesto que el “suelo” de la democracia, es decir, las libertades y la unidad nacional, no están amenazadas o puestas en cuestión por ninguna fuerza política importante. Ante la creciente amenaza del terrorismo y de los separatismos vinculados a él directa o indirectamente, pareció que los dos grandes partidos nacionales cerraban filas en el Pacto Antiterrorista, lo cual dio una sensación de seguridad a la ciudadanía. Pues la amenaza no revestiría excesiva gravedad si dichos partidos le hacían frente sin ambigüedades. Pero eso ya no ocurre. El Pacto ha sido arruinado por un gobierno inmerso cada vez más íntimamente en tratos ilegítimos con los principales enemigos de la paz y la libertad.

Asistimos, pues, a la destrucción rápida y progresiva, por medio de hechos consumados, del espíritu reconciliador de la Transición y de la Constitución de 1978, es decir, de la democracia y la unidad nacional. Ello crea una situación de anormalidad pues afecta a principios básicos e irrenunciables cuya salvaguardia no concierne exclusivamente a los partidos, sino a todos los ciudadanos. Muchos se plantean qué hacer ante esta deriva cada día más peligrosa. En el libro Contra la balcanización de España expongo este problema.

Conviene distinguir ante todo el momento. El problema, repito, no sería grave si los dos partidos nacionales mantuvieran ante él una sólida posición de principios, pero al no ocurrir así, el peligro aumenta enormemente. No cabe dudar de que la política del actual gobierno aboca a la violencia. Sus campañas de estilo batasunesco previas a su llegada al poder, su actitud complaciente o algo peor hacia Al Qaeda y la ETA, hacia los separatismos vasco y catalán, o hacia Fidel Castro o Mohamed VI, su recuperación de los odios del pasado, etc., generan una crispación y enconamiento social que creíamos cosa de un pasado remoto. Y no se vislumbra la menor rectificación o marcha atrás en esa senda, sino al contrario. No obstante creo posible todavía, en los momentos actuales, un cambio de rumbo mediante una presión ciudadana enérgica y pacífica.

¿Cómo puede ejercerse tal presión? En primer lugar no se trata, o no se trata solo, de una presión de partido, pues ciertamente la amenaza no afecta solo a tal o cual partido, sino a toda la ciudadanía, incluida la que ha votado al actual gobierno o incluso a los separatistas, apoyados por mucha gente de buena fe que ignora casi todo acerca de ellos. Mi amigo Juan Carlos Girauta opina que la movilización ciudadana puede evitarse si el PP ejerce con firmeza la defensa sin complejos de la libertad y de España. A mi juicio una cosa no impide la otra. Y debe recordarse la existencia de un amplio sector claudicante en el seno de ese partido, muy dispuesto a burlar a sus votantes y a arreglarse con el gobierno y sus medios de masas si no percibe una clara decisión popular de impedir el derrumbe de la Constitución, esto es, de la convivencia democrática alcanzada con tanta dificultad después de un siglo convulso.

La batalla, por así llamarla, se libra hoy en el terreno de la opinión pública. No basta con leer y sentirse confortado con opiniones como las expresadas en Libertad Digital y otros medios. Es preciso que cada persona que siente la democracia y la unidad de España se movilice en la medida de sus posibilidades, tratando de crear opinión en su entorno familiar, laboral o de amigos, difundiendo artículos y argumentos, formando círculos activos con quienes estén de acuerdo en su medio, interviniendo en foros y blogs o creando páginas en internet, enviando cartas a la prensa, etc. Y saliendo a la calle si es preciso, que lo va siendo, para manifestar su protesta y resolución de resistir a la deriva antidemocrática impuesta por el gobierno. Pues la democracia no descansa primordialmente en los partidos, sino en la decisión ciudadana de defender la libertad.

La historia nos muestra muchos casos en que la falta de lucidez o de energía en tiempo oportuno volvió incontrolables unos peligros que de otro modo se habrían evitado. El caso más típico del siglo pasado fue el auge del nazismo, desarrollado entre falsas ilusiones y complacencias hasta concluir en una catástrofe general. Pero, a la inversa, otras muchas ocasiones de desastre se han evitado gracias a una actitud activa y previsora. De esto se trata ahora.

Los límites del PNV
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo 25 Abril 2005

La radicalización llevada a cabo por el PNV a partir de 1997 se basó en el miedo a perder el poder si el movimiento social contra el terrorismo que apareció con motivo del secuestro y asesinato de Miguel Angel Blanco se convertía en un movimiento antinacionalista. Pero también fue determinante la convicción de que el PNV ya no tenía votos que ganar en el espacio de la moderación, que los votos que había gestionado en ese flanco social durante décadas se habían desplazado definitivamente al PP o al PSE. Para mantener el poder, por tanto, tenía que crecer por el espacio de la radicalidad perteneciente hasta entonces a Herri Batasuna.

Los pasados comicios autonómicos han puesto de relieve que también por el flanco radical existen límites para el crecimiento electoral del PNV y que muchos de los votos robados a HB eran apoyos ocasionales, que se habían movilizado como respuesta al peligro de que los no nacionalistas se hicieran con el poder y, al mismo tiempo, como rechazo al terrorismo etarra.

Lo ocurrido en los últimos siete años muestra que la izquierda abertzale aumenta su apoyo social cuando ETA no mata y, en cambio, ve reducidos sus votos cuando el asesinato está a la orden del día. En las autonómicas de 1998 y en las municipales del año siguiente, Batasuna obtuvo sus mejores resultados con una ETA en tregua. Reanudada la actividad terrorista, vino el descalabro electoral de la izquierda abertzale. En las votaciones del pasado día 17, transcurridos casi dos años del último asesinato etarra, la izquierda abertzale mejoró sus resultados, pero todavía está lejos de sus mejores marcas. Cuando hace política, Batasuna aumenta su respaldo electoral, pero cuando se deja arrastrar por ETA ese respaldo disminuye.

Tradicionalmente, ese voto abertzale desencantado con ETA se iba a la abstención, aunque en los últimos años se ha ido al programa radical del PNV. Hasta el pasado día 17 en que los votos más radicales volvieron a Batasuna-EHAK o se instalaron de nuevo en la abstención a la espera de confirmar que este partido se ubica definitivamente en la política y ETA renuncia al terrorismo.

Va a ser difícil que el PNV pueda poner en su oferta electoral más radicalidad que la presentada bajo el liderazgo de Ibarretxe, con un conflicto abierto con el Estado y con el compromiso de celebrar una consulta que iba a agudizar más todavía ese enfrentamiento. Y pese a ello no logró atraer a esos votantes. Se puso de manifiesto la existencia de ese otro límite para alcanzar la mayoría absoluta. Y también los límites de una política radical.

La política y la aritmética
JAVIER ZARZALEJOS El Correo 25 Abril 2005

Era difícil, pero esta vez el electorado vasco se ha superado. Una vez reposados los ánimos de primera hora, los resultados electorales han ido desvelando suficientes caras como para convertir en arbitrario el intento de hacer una interpretación lineal, unívoca de lo ocurrido el 17 de abril.

La coalición PNV-EA ha visto frustrada su expectativa de alcanzar una mayoría absoluta de la que, por otra parte, carecía y que, además, no le ha resultado necesaria para emprender sus iniciativas más aventureras y desestabilizadoras. Pierde cuatro escaños respecto a 2001 pero supera en dos la cota de 27 obtenida en 1998 con Ibarretxe de estreno, tregua y Estella. Ajusta cuentas que la izquierda abertzale tenía pendientes devolviendo dos escaños al PCTV y entra Aralar.

El Partido Socialista se sitúa como segunda fuerza política pero se queda a falta de un escaño para igualar los 19 que en sus mismas circunstancias -Gobierno en Madrid- alcanzó el PP. Las tornas se han invertido pero limitadamente, porque su distancia de los populares es de tres escaños frente a los seis que marcaban la ventaja del PP, al que no consiguen desbancar en Álava.

El Partido Popular ha dado una prueba singular de resistencia. Con sus 15 escaños, aporta a los 33 del constitucionalismo una cuota superior a la que hace cuatro años pudo aportar el PSE y mantiene su segunda posición en territorio alavés. Pero, en grandes números, parece pagar en solitario la parte que corresponde al constitucionalismo de los once puntos de incremento en la abstención.

Al PCTV-EHAK resulta más difícil encontrarle 'peros' electorales. Su elevación hasta los nueve escaños ha sido fulminante y su eficacia, asombrosa para improvisar en cuestión de días y, como todo el mundo sabe, sin ayuda de nadie, una estructura capaz de organizar mítines, manejar apariciones públicas, reunir interventores y encontrar el apoyo de gentes como uno que sale en la televisión y que se parece mucho a Otegi pero que, gracias a que nos lo ha aclarado el fiscal general del Estado, no es realmente Otegi.

Lo que en 2001 fue el constitucionalismo ha superado claramente en escaños a la coalición nacionalista. Sin embargo, el voto no nacionalista globalmente considerado experimenta una inflexión a la baja rompiendo la tendencia creciente que registraba desde 1984. La propia suma de PSE y PP tiene un vuelo limitado. La cuestión no es que el constitucionalismo haya sumado esta vez un escaño más, sino el sentido político que hoy tiene esta suma, sin duda más nominal que hace cuatro años y, por tanto, institucionalmente menos significativa.

La difuminación del constitucionalismo, deliberadamente inducida por los socialistas, podrá ser un motivo de alivio para la coalición nacionalista, cuyo retroceso lleva al nacionalismo en su conjunto a perder un escaño en el Parlamento. La Cámara vasca es, objetivamente, la menos nacionalista de la historia, pero no es menos soberanista. Suponiendo que el alma autonomista del PNV hubiera despertado y el PNV no fuera soberanista -que es mucho suponer-, los escaños de EA, PCTV y Aralar, que lo son sin sombra alguna, suman 17 -en 2001 eran 14- lo que templa las expectativas de transversalidad que se podrían avistar en el horizonte político cercano. Seguramente el parámetro no sea muy ortodoxo pero tampoco lo es la política vasca.

El éxito táctico de Zapatero es claro. Es suficiente leer las interpretaciones más inmediatas de los resultados. Pero, como suele ocurrir tantas veces en política, los éxitos tácticos llevan incorporados los elementos del fracaso estratégico. Los socialistas tenían como objetivos electorales impedir la mayoría absoluta de la coalición nacionalista, poner tierra por medio respecto al PP y acreditar su capacidad para atraer voto nacionalista moderado. El primero de estos objetivos se ha conseguido, aunque no parece que la causa sea el ascenso electoral socialista. El distanciamiento respecto a PP es evidente en términos de posición política, pero no en resultados, lo que demuestra una modesta rentabilidad de la operación, como parece confirmar el hecho de que los socialistas mantienen el 80% de sus votos de las elecciones generales frente a una fidelidad del 88% en el electorado del PP. Y éste sí es un parámetro ortodoxo. Salvo evidencia en contrario, más allá de los trasvases que se producen entre casi todos los partidos cuando nos movemos en los grandes números de unas elecciones, la atracción del llamado voto nacionalista moderado empieza a resultar una persistente leyenda urbana del socialismo vasco, incluso en Álava, donde esta apuesta ha sido más claramente 'visualizada'.

Puede que, efectivamente, el plan del lehendakari ya en funciones pueda darse por archivado aunque para ello no habría que haber esperado a unas elecciones autonómicas después de que el Congreso de los Diputados lo rechazara. Lo que no está nada claro es que Ibarretxe vaya a desistir de su proyecto, que sus objetivos carezcan de apoyo o que no se vaya a producir la metamorfosis del soberanismo nacionalista para asegurar su continuidad. En todo caso, lo que es real es el precio ya pagado por la apuesta en la que se han empeñado el Gobierno y su presidente. El más oneroso, sin duda, es la voladura de la Ley de Partidos, el regreso al método de ensayo y error, la sustitución de una cultura de legalidad por cálculos de oportunidad que en el mejor de los casos son más que discutibles y en el peor, temerarios. Está ocurriendo, lo estamos viendo. Se aleja el recuerdo de las víctimas y de la víctimización de la propia sociedad para que la memoria solidaria deje espacio a la incriminación sectaria del pasado en beneficio de los que vuelven a la legalidad no porque su coartada sea ahora mejor, sino porque hay muchos más dispuestos a creérsela.

Frente a la victoria colectiva a que podíamos aspirar ya antes de que se abrieran los colegios electorales, los pactos, los problemas de Ibarretxe o la pugna por colocar el titular de turno no pasan de una aburrida comidilla. El nacionalismo gana, menos pero por partida doble. Ibarretxe, con plomo en las alas y todo, cuando repase los escaños del Parlamento se encontrará de nuevo con aquéllos a los que su partido salvó del aislamiento de Ajuria Enea y de la movilización de Ermua, con los que concertó la exclusión de sus adversarios políticos en Estella y los que le correspondieron acudiendo en su auxilio cuando los necesitó hace cuatro años para, cuatro años después, aprobar su plan.

Antes de empezar la partida, Ibarretxe ya tiene, gratis, un referéndum y un nuevo Estatuto en dos años, la quiebra del Pacto por las Libertades en su letra, en su espíritu o en ambas cosas a la vez, el embalsamamiento de la Ley de Partidos y un grupo parlamentario de nueve diputados/as que han conseguido que vuelva a ser irrelevante no condenar el terrorismo. Junto a él, un partido, el PNV, que, por mucho que le pese, se ha comprometido con su proyecto hasta el punto de expulsar a toda disidencia, tendrá que medir muy bien el destino que reserva a un lehendakari al que elevó a dimensiones mesiánicas aquel 13 mayo de 2001 y al que volvió a seguir el 30 de diciembre de 2004 apoyando su plan, sin que ni uno solo de sus parlamentarios hiciera un mal gesto.

Los que no podemos compartir tantas esperanzas súbitamente alentadas tenemos que admitir la posibilidad de que el futuro demuestre que estábamos equivocados, no sobre lo que se hizo sino sobre lo que hay que seguir haciendo. Pero, entonces, habrá que admitir, también, que si se prometen resultados no se podrá acudir a las buenas intenciones para justificar el destrozo.

El fantasma de la libertad
Por JJ. ARMAS MARCELO ABC  25 Abril 2005

AL rechazar a Napoleón en Madrid al grito de ¡Vivan las caenas!, los españoles pedaleaban contra el progreso, «modernizaban» el surrealismo político español y, muchos años más tarde, daban entrada a una película de Luis Buñuel plena de simbolismos: El fantasma de la libertad. Ciclista disparatado tras el trance napoleónico, este país se debatió durante casi doscientos años entre la inercia de la desesperanza y su gusto por la decadencia. Carlismos, legitimismos, espadones, curas, banqueros, pícaros oportunistas y prestigiosos idiotas de nuestras elites se enlodaron durante decenios jugando peligrosamente a los dados con un país cuya paciencia no merecía que tal patulea de pésimos ciclistas tiraran del pelotón cuesta arriba para sacarlo de la ruina.

Estoy por asegurar que hubo un tiempo, que no fue mejor, que la mayoría de los españoles dejaron de creer en su libertad, un fantasma angelical que habíamos imaginado como el salvador de nuestros males históricos. La II República Española fue el último reducto de nuestros sueños, abandonados por nuestras clases dirigentes, ayunas de Ilustración, para caer en un ostracismo rural y oscurantista, lejos de Europa y del mundo (porque Europa es el mundo, como dice Cernuda).

Con matices todo fue así: ilusión y desesperanza. Hasta que murió biológicamente la dictadura franquista y apareció, de nuevo, el fantástico fantasma de la libertad. Hubo entonces ciclistas iluminados que pensaron que era el momento histórico de su gran tour y su cielo patriótico. Primero Garaikoetxea; después, Ardanza (bastante menos, con Arzalluz calentándole la nuca: así le fue) y finalmente, Ibarretxe, místico ciclista que pedalea tras la gloria de la patria, se echaron a la carretera con sus mantas ignacianas al hombro: mitad monjes, mitad gudaris.

Ibarretxe no pedaleaba en soledad sobre su bicicleta, acuciado por la pesadilla del Ulster o el espejismo de Quebec. Todos los días, en la mañana o en la tarde, siempre le acompañaron y acompañan dos ciclistas carlistones, acordes con sus sueños iluminados: uno de campanario, el obispo Setién, y el otro trotskoide, Ramón Zallo, a quienes los informados atribuyen la redacción final del «plan» rechazado en las urnas vascas por 140. 000 votos de abstención nacionalista y la mitad de los vascos.

Quienes interpretamos el «plan» como un órdago a nuestro Estado de Derecho, a las libertades y la democracia crecientes, nos angustiamos ante el intento de desmerengar España por parte de carlistones enmascarados de nacionalistas y egoístas insaciables que carnavalean su voracidad vestiditos de patriotas. No echo de menos a Napoleón, a estas alturas de ETA y Al Qaeda, pero veo que el espectáculo buñuelesco se repite con el obispo Setién, el ideólogo Zallo y el iluminado de Ibarretxe gritando delante del supuesto altar de la gloria: ¡Vivan las caenas!

¿Zapatero contra Rajoy como defensa?
Antonio Martín Beaumont El Semanario Digital  25 Abril 2005

Josu Jon Imaz ya se ha pronunciado a favor de hacer en el País Vasco algo así como un gobierno similar al que se maneja en Cataluña. Pasqual Maragall triunfa, entre otras cosas, como ideólogo. Los nacionalistas vascos querrían sumar al tripartito, con el que ha gobernado los últimos años Juan José Ibarretxe, a la izquierda abertzale y al PSE. Ésa sería la pretensión de máximos para el líder del PNV, aunque de no conseguirse aboga, al menos, porque dejen gobernar en solitario al PNV-EA y la IU de Javier Madrazo a través de acuerdos puntuales con el socialista Patxi López y con los continuadores comunistas de Batasuna. Veremos qué pasa en los próximos días, tras la ronda de conversaciones que hoy lunes comienza el lendakari en funciones.

Por otro lado, en el PSOE las aguas no bajan tranquilas tras el 17 de abril. Algunas voces echan en cara al mismísimo José Luis Rodríguez Zapatero no haber instado ante los tribunales la ilegalización del PCTV. La militante socialista Mayte Pagazaurtundua, hermana del jefe de la Policía Municipal de Andoain asesinado por ETA hace poco más de dos años, que se niega a cambiar principios por poder, amenaza con abandonar su partido si al final el PSE pacta con el PNV. Tampoco a Patxi López le está gustando que Ibarretxe le ningunee dando por hecho un pacto con el PSE gracias a sus buenas relaciones con Zapatero. Y mientras, los "barones" socialistas de fuera del País Vasco temen el chorreo de votos que el tema puede depararles en sus comunidades y avisan a Ferraz, de momento, en voz baja.

Porque, claro, es muy complicado convencer a los ciudadanos de que un partido que se ha negado a condenar expresamente el terrorismo etarra; que por arte de magia, cuando antes no disponía de una mínima sede, logra hacer una campaña electoral sobrada de medios y empapelar en una sola noche de carteles todo el País Vasco; que cuenta con el apoyo explícito del líder batasuno Arnaldo Otegi; cuyos interventores y apoderados el día electoral eran los mismos de otras veces de Batasuna; y para el cual las herriko tabernas solicitaban dinero con el que contribuir a los costes de la campaña... no es el nuevo brazo político de ETA.

TERRORISMO
Europol alerta de que ETA recluta jóvenes para reorganizarse
Intenta montar una red encubierta bajo actividades legales en varios países europeos
La oficina de policía de la UE cree que la organización podría proyectar la lucha armada hacia Francia.
IU propone una legislación europea sobre explosivos
La banda roba clorato de sodio ante la imposibilidad de obtener dinamita
M. LORENZO (agencias | bruselas La Voz 25 Abril 2005

ETA está pasando «por una difícil situación» y tiene problemas para reorganizar sus redes, pero está reclutando a «un amplio número de jóvenes», lo que le proporciona «un importante potencial humano», según un informe elaborado por Europol. Además de esos jóvenes, ETA cuenta con «militantes veteranos recuperados de Latinoamérica», afirma el documento, elaborado con la información proporcionada por los Estados miembros de la UE, que cubre el periodo octubre 2003-octubre 2004, y que ya ha recibido el visto bueno de los Veinticinco a nivel de embajadores.

En el mencionado periodo, el aparato militar de ETA «ha sido fuertemente debilitado», así como su red logística y sus unidades de información y suministro, debido a la sucesiva disolución de unidades dirigentes y a la detención de activistas, que impidieron la comisión de «muchos ataques planeados por la organización», agrega el informe.

De ahí que apunte, como elección estratégica, a la posibilidad de «proyectar la lucha armada de la organización hacia Francia». «Aunque no está previsto que ocurra a corto plazo, a causa de las consecuencias negativas que tendría para el liderazgo de la organización en Francia, es algo que debe ser considerado», afirma el texto.

También destaca que «la organización está mostrando tendencias de expansión hacia otros países europeos, como Alemania, Italia, Portugal, Holanda y Bélgica, mediante el envío de militantes que establecerían una infraestructura encubierta bajo actividades legales».

ETA está igualmente «creando nuevas estructuras en América Central», señala el documento de Europol, la oficina europea de policía.

La expulsión de 20 militantes de ETA desde México en los últimos seis años ha provocado movimientos hacia otros países latinoamericanos, como Venezuela, Nicaragua, República Dominicana o Belice.

El informe señala como razón principal de la debilidad de ETA la «muy estrecha cooperación entre España y Francia», que ha provocado «un notable descenso en el número de ataques cometidos por la organización en España, con las cifras más bajas desde 1973».

Además sostiene que el impacto de las detenciones, en octubre del 2004 en Francia, de algunos de los líderes de ETA y diversas intervenciones de material aún deben ser evaluadas.

Comandos autónomos
Para responder a sus problemas e intentar garantizar la continuación de sus estructuras orgánicas y su capacidad operativa, «los líderes de la organización dieron más autonomía operativa a los comandos armados y eliminaron a los individuos que actuaban como enlaces, al considerar que una debilidad en los vínculos podría comprometer la seguridad de los comandos».

En cuanto a Francia, el informe resalta que «el movimiento separatista vasco ETA considera aún el territorio francés como una base frecuentemente usada por sus líderes para sus actividades criminales».

Aunque a corto plazo «no parece que ETA quiera modificar su estrategia de un frente único con la mayor parte de su actividad terrorista concentrada en la parte española de Euskal Herria», tampoco puede descartarse esa posibilidad.

ETA considera a Francia y a España «igualmente opresores del pueblo vasco». En la actualidad esta actitud hacia Francia está vinculada «con la falta de apoyo de la población vasco-francesa a las posiciones defendidas por ETA».

A nivel operativo, la banda se enfrenta a la necesidad de reclutar y entrenar activistas. Para renovar esa «fuerza de trabajo, ETA puede aún contar con el fondo constituido por los anarco-nacionalistas que tradicionalmente están implicados en la kale borroka (violencia callejera)», agrega el informe emitido por Europol.
Pero aún más complicado resulta convencer a esos ciudadanos de que la actuación del presidente del Gobierno, no solicitando la ilegalización del PCTV, se ha debido al cumplimiento estricto de la ley y no a meros intereses de partido, cuando además las expectativas electorales de Zapatero han fracasado y ahora se encuentra con ETA de nuevo en el Parlamento de Vitoria.

Ésa debe ser la explicación a la llamativa estrategia de ventilador puesta en marcha desde el PSOE para tratar de rebajar los daños colaterales de su actitud. Porque sorprende, claro, leer unas declaraciones de Zapatero en el diario El País, este mismo domingo, acusando precisamente al líder de la oposición, Mariano Rajoy, de no tener especial apego al Pacto Antiterrorista y de utilizar la lucha antiterrorista como campo de batalla electoral. El mundo al revés, ¿no?

La deuda con ERC
Cartas al Director ABC  25 Abril 2005

La semana pasada, ERC presentó una enmienda al proyecto del Gobierno de ley de televisión digital. Tras unas conversaciones de las que no trascendió su contenido, ERC se desmarcó de su propio discurso votando contra su propia enmienda. Sólo había que esperar un poco para saber el precio pagado por el Gobierno a este apoyo. Ya lo sabemos: el anteproyecto de ley sobre audiovisuales recogerá la propuesta de que todas las películas sean dobladas al catalán. Ya sólo nos queda por saber quién será el verdadero pagador de la deuda contraída y, como no creo que sean las productoras de cine, mucho me temo que seamos todos los españoles. Teresa González.< Madrid.

LA BRIGADA DE ESTUPEFACIENTES FUE PREVENIDA TRES MESES ANTES
La UCIE no supo hasta después del 11-M que un confidente avisó a Antidroga de los planes terroristas
Tres meses antes de los atentados del 11-M un confidente de la Unidad de Estupefacientes de la Policía, ahora testigo protegido, alertó de que un grupo de marroquíes vinculado al narcotráfico pretendía atentar con explosivos contra trenes en Madrid. Esta información, que conocieron hasta tres mandos antidroga, no llegó a la Unidad Central de Información Exterior, especializada en terrorismo islamista y dependiente de la Comisaría General de Información. Según publica El Mundo, este colaborador policial vivió en Asturias hasta noviembre de 2003.
Libertad Digital 25 Abril 2005

El aviso de este nuevo confidente del que hasta ahora nada se había sabido aparece en el tomo 34 del sumario del 11-M, uno de los 29 volúmenes de la investigación sobre los que se ha levantado el secreto. El testigo protegido con el número S 20-04-1-56 es cuñado de Abderraman Hammadi, narcotraficante marroquí que fue detenido el 12 de julio de 2004 en Leganés acusado de haberse jactado ante sus amigos en diciembre de 2003 de conocer los planes de los terroristas de volar los "cercanías". Está en prisión por su relación con el 11-M.

El sumario recoge que el 22 de abril del pasado año, el confidente declaró ante el juez, Juan del Olmo cómo Hammadi le había desvelado los planes para atentar en Madrid antes de que ocurrieran los hechos y cómo él lo puso en conocimiento de las fuerzas de Seguridad. “Estaba en casa de Abderraman Hammadi sobre Navidades [de 2003]. Estábamos viendo la tele y me comentó que conocía a gente que iba a poner bombas aquí en los trenes”, declaró el confidente. “De la forma en que me lo dijo era como que estaba muy seguro y serio”, resaltó.

El confidente avisó a Antidroga tras meses antes del 11-M
Según su declaración judicial, “como no lo podía dejar pasar el tema sin contarlo (sic) llamé a la Unidad Central de Información Exterior (UCIE) al número de teléfono (facilitado en la declaración) y al no estar don Ángel Soto, persona con la que había tenido relaciones profesionales anteriores de colaboración, llamé a Evaristo Tobares de la Unidad de Estupefacientes, al que conocía igualmente de colaboraciones anteriores”.

Fue a Tobares al que recomendó que “no tomara ningún tren o transporte público de metro porque sabía que iban a poner bombas”. El testigo, durante su declaración en la Audiencia Nacional, insistió en alertó a la Policía de “lo de las bombas de los trenes” porque “en su momento sentí que eso era serio”. También explicó que en otras reuniones con Hammadi, siempre antes de atentado del 11-M, su cuñado insistió en que "estaba en tratos" con varios individuos a los que el confidente ha reconocido ante la policía. Se trataba de los hermanos Oulad (Mohamed y Rachid), que se suicidaron en el piso de Leganés y de Jamal Zougam, imputado como uno de los autores materiales del atentado.

Nota interna de la Brigada de Estupefacientes
Tras la masacre, el testigo protegido se citó con Tobares para “para hablar del tema y le di todos los datos de lo que había pasado y de los chicos que había visto”. Según el testigo, el agente de Estupefacientes “vino a la reunión con otro compañero que se llama Maestre, quien dijo que haría una nota interna”.

El sumario recoge esa nota elaborada por la Sección Tercera de la Brigada Central de Estupefacientes días después de los atentados en la que se reconoce que “una fuente de información confidencial” ha “facilitado información” de que “hace aproximadamente unos cuatro meses, un individuo con el que tuvo vínculos familiares en su día llamado Abderraman Hammdi, le hizo un comentario de que conocidos suyos tenían previsto llevar a cabo un atentado el algún transporte público de España”. Los agentes obvian en su informe que esa misma información supuestamente también se la había facilitado el confidente meses antes de la masacre.

La UCIE supo de la existencia del confidente tras los atentados
Según adelanta este domingo El Mundo, la unidad especializada en terrorismo islamista (UCIE), dependiente de la Comisaría General de Información, no llegó a conocer la información que había proporcionado este confidente porque la Brigada Central de Estupefacientes (UDYCO) no se la hizo llegar.

Después de los atentados, cuenta el diario de Pedro J. Ramírez, la Policía detuvo al compañero de piso del confidente, el egipcio Assad Mohammed El Maksoud. Fue entonces cuando la UCIE conoció las revelaciones del ahora testigo protegido. Éste acudió a la comisaría de Canillas, sede de la Comisaría General de Información, con la novia del egipcio y allí pidió hablar con un agente sobre lo que sabía de los atentados. Lo hizo con un policía que se identificó como Pedro. Posteriormente, el 19 de abril, le relató los mismo hechos al comisario Juan Manuel Calleja. A partir de esa fecha empezó a colaborar con la UCIE y así se pudo grabar una conversación entre el confidente y su cuñado en la que este último señalaba a Amer (Amer Azizi) como el organizador de los atentados.

La UDYCO grabó a El Chino el día que partió la caravana de explosivos
El Mundo destaca que el hecho más relevante es que la UDYCO no informara a la UCIE de lo que les había trasladado el colaborador policial tres meses antes de los atentados. Sobre todo, explica el diario, después que esta unidad antidroga también hubiera investigado unos meses antes de los atentados a una red de narcotraficantes entre los que se encontraban Rafá Zouhier y Lofti Sbai.

Añade que "los agentes de la UDYCO, según puso de manifiesto el juez del Olmo en uno de sus autos, llegaron a grabar una conversación de Jamal Ahmidan, El Chino, con El Ganoui el 28 de febrero, justo el día en el que se produjo el transporte de la dinamita desde Asturias a Madrid. Asimismo, la Udyco grabó a Zouhier hablando con su controlador en la Guardia Civil (Pedro) el día 17 de marzo. Esa grabación fue la clave para saber que Jamal Ahmidan estaba detrás de los atentados".

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