AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 5 Mayo 2005
CONCENTRACIÓN PARA DENUNCIAR LA EXISTENCIA DE LAS OFICINAS DE DELACIÓN LINGÜÍSTICA DE LA GENERALITAT
Asociación por la Tolerancia 5 Mayo 2005

El jueves se inaugura en Zaragoza la exposicion de la Fundacion Miguel Angel Blanco.
Iniciativa Ciudadana CONVIVE 5 Mayo 2005

Rajoy, frente al Plan ZP-Ibarretxe
EDITORIAL Libertad Digital 5 Mayo 2005

El futuro de España divide a los socialistas
Lorenzo Contreras Estrella Digital  5 Mayo 2005

Solidaridad y crecimiento
Editorial ABC  5 Mayo 2005

La dictadura del silencio
Ignacio Villa Libertad Digital 5 Mayo 2005

Cuán grave es la situación
Pío Moa Libertad Digital 5 Mayo 2005

De federalismos asimétricos y otras garambainas: la propuesta del nuevo Estatuto de Cataluña
Ramón Tamames  Estrella Digital 
 5 Mayo 2005

Las entrevistas
Jaime CAMPMANY ABC 5 Mayo 2005

Eso no es Europa
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 5 Mayo 2005

La Moncloa cree tener a Maragall bajo control
Miguel Ángel Orellana El Semanal Digital  5 Mayo 2005

Blog de Arcadi
C.E., 4909 5 Mayo 2005

Los mejor pagados
Cartas al Director ABC  5 Mayo 2005

Las víctimas recogerán firmas contra la negociación con ETA
Marcos S. González La Razón 5 Mayo 2005

«Pensé que habíamos aprendido. Nadie se puede fiar de quien mata»
M. S. G. La Razón 5 Mayo 2005

El árabe paraliza la redacción del Estatuto de Ceuta
Gonzalo Testa La Razón 5 Mayo 2005

¡ Toma ya !, ¿ no tenían suficiente con una taza  ¡ pues ahora dos más y más que vendrán ¡
Nota del Editor 5 Mayo 2005

El uso del castellano aumenta en Andorra frente al catalán, la lengua oficial
europa press | andorra La Voz 5 Mayo 2005

EL REQUISITO del nivel C de catalán puede ser ilegal por desproporcionado y resulta empobrecedor por proteccionista
FRANCESC DE CARRERAS LA VANGUARDIA 5 Mayo 2005

CONCENTRACIÓN PARA DENUNCIAR LA EXISTENCIA DE LAS OFICINAS DE DELACIÓN LINGÜÍSTICA DE LA GENERALITAT
Asociación por la Tolerancia 5 Mayo 2005

Las vueltas de tuerca al tornillo de la imposición del catalán ha llegado al final; es difícil imaginar qué más podrían hacer... A la inmersión obligatoria en la escuela y al uso exclusivo del catalán por parte de las instituciones y empresas públicas, con grave quiebra de los derechos fundamentales de muchos ciudadanos, ha seguido la coacción –¡multas incluídas!– a las empresas privadas. Lo último de esta escalada totalitaria ha sido la creación de las oficinas de delación (disfrazadas con el eufemismo: oficines de garanties lingüístiques), donde algunos ciudadanos denuncian a otros por no rotular o atender al público en catalán. Para facilitar la tarea delatora, el Tripartito que gobierna la Generalitat de Cataluña ha facilitado una web (http://www6.gencat.net/llengcat/ogl/) para que los que se
prestan a tareas tan degradantes puedan ejercer su función cómodamente sin tener que desplazarse.

Porque no queremos ser cómplices con nuestro silencio de esta práctica política tan peligrosa como insensata, la
Asociación por la Tolerancia os convoca a una concentración este próximo sábado, día 7, a las 12 del mediodía, en las Ramblas, a la altura del museo de cera, en cuyas inmediaciones se encuentra una de esas siniestras oficinas,
para pedir su cierre.

Barcelona, 4 de mayo de 2005

El jueves se inaugura en Zaragoza la exposicion de la Fundacion Miguel Angel Blanco.
Iniciativa Ciudadana CONVIVE 5 Mayo 2005

Apartado de Correos 411
50080 Zaragoza
Telf: 976 33 10 44
convive@convive.net
www.convive.net

EXPOSICIÓN 'EN PIE DE FOTO'
Organizada por la Fundación "Miguel Angel Blanco" colabora Fundacion Gimenez Abad y la Universidad de Zaragoza
Inaguración jueves, día 5 de mayo, a las 20,00 horas.
Lugar: Edificio Paraninfo. Plaza Basilio Paraiso.
Duración: un mes. Entrada libre.

Rajoy, frente al Plan ZP-Ibarretxe

EDITORIAL Libertad Digital 5 Mayo 2005

No nos basta con que Mariano Rajoy pretenda afirmar su liderazgo con una muestra semanal de sus innegables dotes como orador en sede parlamentaria. El proyecto de demolición de las bases nacionales y constitucionales de España al que se enfrenta como máximo dirigente del PP le exige mucho más. No podemos, por ello, dejar de aplaudir que el dirigente popular se haya adelantado a la reunión de Zapatero e Ibarretxe, y haya puesto de relieve ante la opinión pública la bochornosa pretensión, tanto del presidente del gobierno como del lehendakari, de no informar a la prensa de lo que hoy ambos traten en Moncloa.

Rajoy ha subrayado, asímismo, en rueda de prensa el “ilegal” encuentro que el martes protagonizó quien hoy será recibido por el presidente de gobierno. Si Ibarretxe, tras entrevistarse con Otegui, está dispuesto a transmitir a ZP las condiciones que le reclaman los nacionalistas, incluidos los etarras; Rajoy tambien se ha dirigido a ZP en una pedagógica y firme aclaración sobre lo que, al lehendakari, le debería trasmitir un presidente de gobierno respetuoso con la legalidad constitucional y defensor de la continuidad de España como nación. A saber, que no basta un simple cambio de nombre en el Plan Ibarretxe para unirse a los nacionalistas para acabar con el Estatuto de Guernica, que no se va a volver a cometer el error de negociar con ETA; que se va a aplicar la ley para que los proetarras no tengan representación y subvención pública, y que se va a estar dispuesto a utilizar todos los resortes del Estado de Derecho para que los nacionalistas no vulneren la legalidad vigente.

Resulta evidente, sin embargo, que Zapatero, -quien no ha tenido empacho en hacer depender a su gobierno de los socios de ETA en Perpiñán-, está dispuesto a hacer justo lo contrario. De hecho, el Plan de Patxi López no es otra cosa que una disposición a partir de la cual pagar un precio político por la paz. De hecho, desde el Gobierno ya se ha neutralizado la legislación que prohíbe a los proetarras tener representación parlamentaria y ya se han hecho desde el Gobierno públicas ofertas de negociar con quienes el Estado de Derecho obliga en todo momento apresar; de hecho, ya se han hecho ofertas de impunidad que han despertado la justificadas protestas de las silenciadas víctimas del terrorismo etarra.

La cuestión no es si el gobierno del 14-M está dispuesto a fracturar su legitimidad en el ejercicio del poder con tal de lograr una falsa paz en la que España quede descoyuntada como nación y el PP marginado políticamente. La cuestión es si la opinión pública y los ciudadanos, cegados o temerosos por el talante, por la maquinaria propagandística del gobierno o por sus apagones informativos, lo van a consentir.

El futuro de España divide a los socialistas
Lorenzo Contreras Estrella Digital  5 Mayo 2005

Las evidencias no necesitan demostración, pero si alguna duda cupiese respecto a las diferencias internas que surgen en la Administración Zapatero, ahí están las declaraciones de Rodríguez Ibarra, presidente de la Junta de Extremadura, sobre la propuesta de financiación de la Generalitat catalana, y las menos recientes, pero todavía actuales, de Alfonso Guerra sobre la peligrosidad de las reformas estatuarias autonómicas que pueden implicar cambios constitucionales encubiertos. Conviene no olvidar que Ibarra es un peso pesado dentro del conjunto de poderes socialistas y que Guerra, además de ex vicepresidente del Gobierno, lo cual no deja de ser una circunstancia histórica significativa, es hoy presidente de la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados. Por otra parte, la escandalosa entrevista de Ibarretxe con Otegi, portavoz de la ilegalizada Batasuna, ha levantado oleadas de murmuración en el seno del PSOE, pero no en la totalidad de su militancia dirigente vasca.

Las descalificaciones cruzadas no siempre son ejercicios de diplomacia y descrepancias corteses. Ibarra ha llamado “cretino” a Maragall, sin citarle expresamente pero sin dejar de aludirle, y además ha pedido a los dirigentes de la Generalitat, entre ellos su propio presidente, que se metan los cuartos del sobreabundante PIB catalán insolidario por donde les quepa.

Zapatero tiene en su Gobierno a José Montilla como ministro de Industria. Montilla es alto dirigente del PSC, o Partido de los Socialistas Catalanes, que ya no funde sus siglas con las del PSOE y dentro de algún tiempo hará valer su pretensión de tener Grupo Parlamentario propio en el Congreso de los Diputados. Es cuestión de apostar. El hecho es que Montilla, de origen andaluz, parece satisfecho con las actitudes del tripartito que controla la Generalitat. El Gobierno del señor Maragall se ha “amontillado” sin que tal detalle signifique un cierto reparto de sensibilidades en lo que afecta a la organización de la solidaridad entre las Comunidades. La verdad es que Andalucía, al igual que Extremadura, no puede sentirse feliz con el reparto, o mejor dicho el no reparto, de las rentas fiscales del Estado, a juzgar por el proyecto que Maragall y sus cómplices políticos están preparando.

Alfonso Guerra, en sus recientes memorias, que han abarcado el periodo 1940-1982, y que tituló Cuando el tiempo nos alcanza, se refiere a la unidad de los socialistas del PSOE con los socialistas del PSC, y escribe que, de todos los procesos de unificación emprendidos, el más doloroso para él fue el que fundía a todo el socialismo catalán en el PSC. Explica que para celebrar la fusión se reunieron en Montjuic, públicamente, los socialistas de Raventós, Pallach y la Federación Catalana del PSOE. Dice Guerra que “los prolegómenos de la fiesta le amargaron las horas previas al acto”, porque a última hora “los socialistas del PSOE” se encontraron nuevas peticiones o imposiciones de los otros, con un tal Rocha al que los catalanes del PSC se remitían y que “en una actitud de cerrazón total se negaba a cualquier discusión o analisis de las cuestiones en litigio”. Añade Guerra que para él aquélla fue “una triste jornada”. Confiesa que los socialistas del PSOE se negaban a aceptar las nuevas propuestas. Habla de un grupo de “intelectuales” cercanos a las tesis nacionalistas que los demás no compartían. Guerra dice que “tuve que tragarme el corazón y con un discruso que no lograba dominar intenté mostrarles (a los ‘nacionalistas’) la importancia que tenía presentarnos ante el pueblo como un solo grupo socialista”. Pues parece que esa historia no se cerró bien.

Solidaridad y crecimiento
Editorial ABC  5 Mayo 2005

LA polémica sobre el sistema de financiación autonómica no amaina. Se han producido declaraciones altisonantes y silencios clamorosos. Entre estos últimos, el del presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, que sigue refugiado en el talante a la espera de una propuesta razonable, según su vicepresidenta política. Ahora intenta esconderse en la Conferencia de Presidentes de Autonomías, que es una reunión informal de un órgano sin personalidad jurídica alguna y sin competencias en ésta ni en ninguna materia. No es un órgano constitucional, ni está previsto que lo sea en la propia reforma anunciada por el Ejecutivo. Nació para visualizar un cambio de estilo, para buscar una foto de armonía idílica. Fue un acierto político, pero no cabe por ello utilizarla para suplantar los mecanismos previstos, y entre ellos el Consejo de Política Fiscal y Financiera, que ha informado y aprobado todas las reformas del sistema de financiación autonómica. La última, conviene recordarlo, en el año 2001 por unanimidad y con carácter definitivo.

Este es el problema político de fondo. Que el tripartito catalán, animado por unas declaraciones cuando menos poco oportunas del candidato Zapatero sobre su voluntad de aceptar cualquier Estatuto que salga del Parlament, ha querido convertir en cuestión bilateral un tema que afecta al bloque constitucional. Y al hacerlo ha provocado un grave conflicto institucional que amenaza con llevarse por delante la solidaridad entre los españoles, la concordia en el seno de los partidos políticos nacionales y la propia prosperidad económica. Ayer, en la presentación de la Revista de la Fundación de las Cajas de Ahorros, se resaltó que el crecimiento de los últimos años se debe también a la redistribución de la renta puesta en marcha por un sistema solidario. Y que la región que más ha crecido, Madrid, es también la que más aporta. Pero algunos se empeñan en culpar de su pérdida de dinamismo al sistema de solidaridad entre los españoles, y no a sus propias decisiones que empobrecen a Cataluña al hacerla menos atractiva para la creación y localización empresarial. Y el Gobierno consiente por debilidad, confiando contra toda evidencia en que el tiempo haga imperar el sentido común. Pero el griterío se está haciendo ensordecedor.

La dictadura del silencio
Ignacio Villa Libertad Digital 5 Mayo 2005

Y después dirán que exageramos. El anuncio simultáneo realizado desde Madrid y Vitoria nos pone –de forma inflexible– en el camino de la realidad. El presidente del Gobierno está metido de lleno en un proceso de conversaciones y de contactos con el mundo nacionalista y con todo el entorno etarra. Este silencio delator explica, sin concesiones, que el presidente del Gobierno está dispuesto a ceder lo que haga falta ante el terrorismo a cambio del chantaje y del pacto bajo cuerda.

No es concebible que el presidente del Gobierno reciba al jefe del Gobierno vasco, dos días después de que Ibarretxe recibiera a los terroristas de Batasuna, y que aquí nadie informe a la opinión pública. Esto ya no es un apagón informativo, es mucho más. Estamos ante una auténtica dictadura del silencio.

Todos somos conscientes que cuando dos políticos mantienen un encuentro importante, no se informa de todo el contenido. Una cosa es esa actitud prudente y discreta; y otra muy diferente es echar el cerrojazo a cualquier información sobre esa conversación política. ¿Cómo nos van a convencer a los ciudadanos españoles que Zapatero e Ibarretxe no tienen un plan pactado para el País Vasco? ¿Quién se va a creer al presidente del Gobierno cuando dice que no han hablado con ETA? ¿Alguien se va a tragar que este Ejecutivo no tiene acordado con Batasuna un cambio de cromos?

Después de conocer que el Ejecutivo no quiere informar de su encuentro con Ibarretxe, queda más que contrastada la evidencia de que Zapatero se ha metido en un jardín altamente peligroso. El presidente del Gobierno está faltando a uno de los principios básicos de la democracia: informar al Parlamento y a los ciudadanos de cualquier movimiento de contacto con el terrorismo. Zapatero no puede hacer de su capa un sayo. Y este silencio impuesto es definitivo para saber cual es su verdadera actitud.
Este silencio es sobrecogedor, es la delación de una conducta peligrosa y dañina para una sociedad democrática. Zapatero se mueve entre unos equilibrios ciertamente peligrosos; y no se puede olvidar que no esta en juego simplemente su vida política, está en juego el futuro de España.

Opinión
Cuán grave es la situación
Pío Moa Libertad Digital 5 Mayo 2005

Algunas personas han tachado de alarmista el libro Contra la balcanización de España. Desde luego un peligro grande al analizar una situación consiste en desorbitar la magnitud de las amenazas, lo cual puede provocar histeria y movimientos desestabilizadores.

Ejemplos de ello los hemos tenido en los últimos años en la agitación de la izquierda. Por ejemplo, era lógico que la ley de reforma de la enseñanza fuera combatida por ella, puesto que atacaba intereses asentados. Pero la izquierda hizo de esos intereses particulares un instrumento de agitación callejera, llamando incluso a desobedecer la ley, como hicieron Peces Barba y otros. No hablemos ya de la violenta y desorbitada manipulación del accidente del Prestige y, sobre todo, de la guerra contra el genocida Sadam Husein. En estos y otros casos la izquierda tenía el derecho, y si se quiere el deber, de protestar, pero sus métodos tuvieron un carácter muy parecido a los de Batasuna, transmitiendo a la población la idea de que el gobierno amenazaba de modo fundamental sus intereses y la democracia. En realidad no existía en modo alguno tal amenaza, y el resultado fue un clima de histeria al estilo del creado en las Vascongadas por los proetarras y el PNV, hasta desembocar en una de las victorias más trascendentales que haya obtenido el terrorismo islámico en todo el mundo.

¿Caemos otros en el mismo vicio al alertar sobre la gravedad de la situación actual? La posibilidad merece alguna consideración. Existe, indiscutiblemente, una ofensiva de los separatismos y del islamismo (no sólo del terrorismo islámico) contra la democracia y la unidad de España. De esto no puede caberle duda a nadie, pues las pruebas saltan a la vista con demasiada claridad. No obstante una cosa es la existencia de esa ofensiva y otra el peligro que ella revista. A mi juicio esa ofensiva no tiene por sí misma una importancia excesiva. La sociedad española podría afrontarla sin demasiado esfuerzo siempre que los dos grandes partidos nacionales mantuvieran una posición clara y de principios en cuanto a las libertades y a la unidad nacional.

Sin embargo esa posición no existe en el sector dominante del PSOE ni en un sector minoritario del PP. Para el actual gobierno, como ha expresado de manera harto clara el actual presidente, la unidad de España no constituye un valor importante. Y su respeto por las reglas del juego democrático ya lo demostró sobradamente en sus alborotos callejeros para desgastar al gobierno de Aznar y en su actuación posterior, al premiar tanto al terrorismo islámico como al etarra, al favorecer los separatismos y al apoyarse y dejarse condicionar por ellos para gobernar. Es precisamente esta política, mucho más que la propia acción separatista e islamista, la que vuelve la situación sumamente peligrosa. Nos gobierna un grupo de personajes que ha legalizado el terrorismo e intentado desacreditar a sus víctimas, que ha destruido el pacto antiterrorista y se alía con el separatismo y lo promueve, mientras aviva desde el poder y con financiación pública los antiguos odios que imposibilitaron la convivencia en España, hace apología del golpismo y guerracivilismo de la etapa marxista del PSOE, maniobra para politizar la justicia, manipula los medios de comunicación como nunca hizo el PP –aunque tampoco éste fuera manco–, hostiga los sentimientos religiosos de la mayoría de la población, etc.

Tales son los hechos, y conviene repetirlos una y otra vez porque la política tiene mucho de ilusionismo, y los actos más nefastos suelen presentarse envueltos en motivaciones pretendidamente nobles. Las “infinitas ansias de paz” del actual presidente se refieren a los enemigos de la unidad y la democracia españolas, traduciéndose en hostilidad hacia quienes las defienden.

Por esta razón lo que sería un problema relativamente menor, aun si preocupante, se convierte en una amenaza grave, que trasciende ya la política normal de los partidos y exige la actividad y movilización de los ciudadanos conscientes, sea cual fuere su tendencia política. Nada en común, pues, con las movilizaciones histéricas y desestabilizadoras propiciadas por el gobierno socialista para alcanzar el poder. La situación es grave, y sería totalmente irresponsable no tenerla en cuenta ni reaccionar antes de que se haga demasiado tarde.

De federalismos asimétricos y otras garambainas: la propuesta del nuevo Estatuto de Cataluña
Ramón Tamames Catedrático de Estructura Económica (UAM) Estrella Digital 5 Mayo 2005
Catedrático Jean Monnet de la UE

La pasada semana, en las postrimerías de abril y antes del macropuente de los primeros días de mayo, se presentó oficialmente, por el conseller de Economía de la Generalidad, Antoni Castells, el proyecto de Estatuto de Cataluña.

No por menos anunciado ha dejado de ser sorpresivo dicho texto, que en sus líneas fundamentales plantea un sistema de financiación para el antiguo Principado que rompe todos los moldes previsibles y, desde luego, los de la vigente Constitución de 1978.

En líneas generales, lo que se pretende es crear una agencia tributaria propia, que superando el perfil de una entidad así se plantea más bien como un verdadero Ministerio de Hacienda de las cuatro provincias catalanas. En la idea de que semejante organismo pudiera asumir no sólo las tareas de recaudación, sino incluso las de normativa tributaria, incluyendo tipos impositivos y, aunque no esté muy claro, también deducciones, desgravaciones, bonificaciones, etc. Significando tal planteamiento una ruptura con el principio constitucional de que sólo las Cortes tienen potestades legislativas generales en materia fiscal, con la única excepción histórica del País Vasco y Navarra, que, sin embargo, deben adaptar todos sus impuestos a los de carácter general del conjunto de la nación.

La segunda cuestión fundamental del Estatuto, tal como se ha planteado, consiste en la propuesta absolutamente unilateral que de los ingresos recaudados en Cataluña, automáticamente la mitad quede a disposición de la Generalitat, y el resto para la Administración General del Estado. Es una forma muy curiosa de entender el federalismo, por mucho que se califique de asimétrico para entender sin más malicia que ni es federalismo ni cosa que se le parezca; sino que más bien se sigue el principio un tanto a lo “Rinconete y Cortadillo” de “Juan Palomo, yo me lo guiso, yo me lo como”; o incluso ese aforismo que seguramente procede también de las germanías de que “quien parte y reparte, se lleva la mejor parte”.

En la presentación del proyectado Estatuto se dijo explícitamente que el horizonte temporal del mismo estriba en que en un plazo de quince años se instaure para Cataluña un sistema de cupo o cuota, al estilo vasco o navarro, respectivamente. Lo cual sería otra ruptura constitucional, con la cual se advierte, una vez más, que con gran tranquilidad en los modos, lo que se quiere en realidad por el célebre tripartito es quebrar la Constitución por sus cuatro costados. Con la particularidad de que el Gobierno Suárez ofreció en 1977 a Cataluña que se adoptara para ella una sistema similar al de vascos y navarros, y fueron los propios catalanes los que, con el mejor juicio por entonces, prefirieron seguir en el sistema general; seguro que por entender que un país moderno, y en el que Cataluña aspira a tener, legítimamente, un protagonismo importante, no puede regirse por un dispositivo de múltiples modelos fiscales de raíces más o menos atávicas, o modernas pero irracionales e insolidarias.

Lo que subyace en todo el planteamiento de estas sustituciones un tanto estrambóticas del “Estatuto de Nuria” que tan bien acogido fue en Cataluña en 1980 (tuve la ocasión única de hacer uno de los discursos finales en la fase de aprobación en la correspondiente Comisión del Congreso de los Diputados) es la vieja historia, para algunos auténticas garambainas, de los balances fiscales. Un tema al que ya aludí en mi artículo de ESTRELLA DIGITAL del jueves pasado, y en el que, por consiguiente, no voy a insistir aquí. Simplemente reiteraré que los sistemas fiscales se hacen para los individuos (progresividad, proporcionalidad, etc.), y no para los territorios. Por lo cual registrar las balanzas fiscales es un ejercicio lúdico-festivo, con poca base científica para argumentaciones ulteriores.

En lo que Cataluña sí tiene razón es en que puede haber estado preterida en cuanto a inversiones públicas desde el recomienzo de la democracia. Pero eso no se arregla con un Estatuto hiriente para todos, sino con un acuerdo federal entre comunidades autónomas y Gobierno de la nación, a fin de hacer un reparto en proporción a las respectivas poblaciones.

En cualquier caso, tenemos polémica para rato, y habremos de volver al tema. Y la propuesta de Rodríguez Zapatero de que el asunto se discuta en la Conferencia de Presidentes Autonómicos no pasa de ser otra infeliz idea. Se trata de un órgano no constitucional, de finalidades aún no bien demarcadas y, claramente, sin ninguna competencia fiscal. La única senda para reformar el Estatuto es la negociación Cataluña/Gobierno de la nación, y lo demás no dejan de ser, también, garambainas.

Las entrevistas
Por Jaime CAMPMANY ABC 5 Mayo 2005

ASÍ como lo más picante del amor son los tapadillos entre amantes clandestinos, lo más procaz de la democracia son las entrevistas entre adversarios. No sé qué situación despierta más curiosidad democrática, si las riñas entre compañeros de partido o los secreteos entre adversarios. Ahora mismo, la política está esmaltada de las unas y los otros, y si no fuera por la gravedad de lo que está en juego, diría que nos encontramos muy divertidos.

El lehendakari todavía en funciones, Juan José Ibarreche, se entrevista con Zapatero, también todavía en funciones del tripartito, y dicen que van a contemplar un escenario político sin ETA, que digo que antes tendrán que acabar con ella. Lo malo es que somos muchos los que tememos que Ibarreche quiera acabar con ETA dándole, si no todo, buena parte de lo que pide, y está aún por ver lo que Zapatero está dispuesto a dar para que los etarras se pongan en posición de «descansen armas».

Para saber lo que quieren los etarras para empezar a descansar del tiro en la nuca y la bomba diversa, el puñetero lehendakari ha empezado por entrevistarse con Arnaldo Otegui, mensajero, abogado y procurador de ETA, y etarra que fue por los cuatro costados. O sea, que de momento las negociaciones políticas de lo que vaya a ser de España se encuentra en manos de un terrorista, un vasco que no se siente español ni quiere serlo y un enamorado del diálogo y el talante, cautivo del malvado tripartito, navegante entre Maragall, Carod y Llamazares. Vamos claros, caballeros.

Todo esto nos distrae de otras cosas que pasan, y que a un servidor de Dios, de las monjas y de ustedes le divertiría más el contarlas. Por ejemplo, no sé si se han percatado mis fieles lectores de que Jesús Polanco (el «de» se lo pone como Pérez -de- Montalbán, y aquí quisiera yo ver a Quevedo) ya no tiene la posesión de la momia más hermosa del mundo. Eduardo Haro Tecglen ha perdido ese título desde que los arqueólogos egipcios han encontrado en Saqqara, junto a la pirámide de Teti, una momia hermosísima que tiene unos dos mil o tres mil años, cuarenta o cincuenta más que Haro Tecglen. Está cubierta por un lino pintado con los colores turquesa, amarillo y rojo, o sea, poco menos que la bandera republicana. En el color rojo coinciden Haro y la Momia de Saqqara. El turquesa puede pasar por el morado de la República, y el amarillo no es color extraño ni en una momia ni en la otra después del paso de tantos años.

Por otro lado, podríamos divertirnos con el rifirrafe entre Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón, que es una pelea de los madriles, casi de zarzuela castiza. La política española está convirtiéndose en un zafarrancho. Además de las riñas en el PP, Rodríguez Ibarra dice que se va a pelear con Zapatero por culpa de Maragall. Alfonso Guerra les da un tirón de orejas a los socialistas catalanes. O sea, que los dos grandes partidos nacionales tienen a sus gentes soliviantadas y enfrentadas como perros y gatos. Aquí, los únicos que se entienden como amantes de tapadillo son Ibarreche y Otegui, por un lado, y Maragall y Carod-Rovira por el otro. Virgen Santa, que me quede como estoy.

Constitución Europea
Eso no es Europa
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 5 Mayo 2005

Con señorial retintín y memorable anticlímax, la Junta de Sevilla convocó a Cortes –que serían las de Cádiz– en un formal documento; tras recoger ciertos valores importantes, cosas que España sabía defender por sí misma, acababa precisando: ...sin necesidad de que vengan los franceses a enseñárnoslas. Dos siglos después, Francia está a punto de enseñarnos algo: cómo eludir un engañabobos, cómo decir no a la mal llamada Constitución Europea.

Si eso ocurre, y si llega felizmente la cascada de lecciones ciudadanas a Bruselas en los subsiguientes referendos nacionales, España contará con un nuevo ridículo internacional: el país que más perdía abandonando Niza puede ser no sólo el primero sino quizás el único que alegremente y por gran mayoría abrace el engendro intervencionista, abstruso, plúmbeo, laicista y criptomasónico de la Constitución trampa.

Porque Europa no es el laberinto reglamentista que nos venden los burócratas subvencionados y subvencionantes. No puede ser –nunca lo ha sido– el proyecto de una elite que no alcanza siquiera a hacerse comprender por los europeos, gente con acceso a la cultura, irresponsable y crítica. Y libre. Europa se reconoce en tradiciones que sólo puede conducirle a la libertad, cuya semilla llevaron a América aquellos ingleses que se jactan con justicia de no haber necesitado, como Francia, de una Ilustración. Germinaron en la Constitución americana Hobbes y Locke. Francia tuvo que reinventar en Montesquieu la división de poderes y disimular para siempre más en los libros de historia, con la abnegada colaboración española, la antipática circunstancia de que la toma de la Bastilla –liberación de cuatro borrachos– ocurriera después de la Revolución Americana.

Se había plantado ya la libertad, en otra América, muchos años atrás. Pero me da una pereza invencible hablar del Siglo de Oro español; el tópico prefiere abundar en el oro metal y evitar el oro de las ideas. Aquí el más listo es el que le ha leído las venas abiertas a Eduardo Galeano y repite y repite la cantinela. Por otra parte, ¿cómo explicar a estas alturas de la renuncia nacional la verdad civilizadora, evangelizadora y protoliberal de la España de la Escuela de Salamanca?

Extravagancias y masoquismos españoles aparte, Europa acoge un pasado demasiado importante como para terminar suplantada por proyectos sin raíces, por las ganas infinitas de ocio que adormecen y engolan al club de los pelmazos abruselados.

La Moncloa cree tener a Maragall bajo control
Miguel Ángel Orellana El Semanal Digital  5 Mayo 2005

2 de mayo. En mi pueblo gastan bromas surrealistas. Como la sufrida por un hacendoso vecino. Estuvo todo el día bajando al suelo en ordenados montoncitos las tejas de su casa para hacer una reforma. Por la noche, los mozos se las volvieron a colocar en el tejado. Y a la mañana siguiente fue presa de la perplejidad, hasta el punto de poner en duda su esforzado quehacer del día anterior. Cuando se repuso fue a denunciar a la policía local que las tejas de su casa estaban en el tejado y la policía, naturalmente, le felicitó por vivir donde reina el orden de las cosas.

Del mismo síndrome está afectado el Gobierno con el órdago a la financiación autonómica de Maragall. Como le quiere colocar a Zapatero las tejas de su propia casa en su propio tejado, anda dando tumbos, desorientado y aturdido. Reclama la Generalitat de Cataluña agencia tributaria propia, recaudación de todos los impuestos y también política fiscal propia. Un papelón para el PSOE, obligado a entenderse con el PSC, sabiendo que son muchos los ministros y los dirigentes autonómicos que no tragan con esa lista de la compra.

Zumbidos en las orejas de Solbes, Bono, Ibarra... Irritación entre los socialistas, que envían el recado a sus compañeros de partido de que la financiación autonómica ha de ser horizontal y no específica para Cataluña. Es el indicio de que en Ferraz y en La Moncloa no van a jugársela por Maragall. Es lógico. En el PSOE tienen la vista puesta sobre las autonómicas de 2007 y estos gestos acaban tocando fibras sensibles en el resto de España y estimulando el celo patriótico. No es un secreto para nadie que Zapatero se está jugando la unidad de España en los compromisos adquiridos en Cataluña, donde los socialistas gobiernan con un partido marcado por sus ideas independentistas.

Cierto, la clave de la estabilidad parlamentaria son los ocho escaños de la ERC, nacionalista, radical y asamblearia, que defiende la forma republicana y el derecho de autodeterminación. Ocho escaños incorporados inercialmente a la causa de la "España plural" tras un pacto previo con los socialistas de Maragall a escala catalana. Moncloa tiene limitado su margen de maniobra por exigencias del "tripartito". Sin embargo, según los estrategas de cabecera del presidente, es imposible que un nuevo Estatuto de Autonomía, inspirado en el nacionalismo de Maragall y la impaciencia secesionista de ERC, obtenga en el Parlamento catalán los dos tercios de votos que necesitaría antes de pasar el filtro del Congreso de los Diputados.

En el entorno zapateril están convencidos de que CiU nunca permitirá que Maragall logre para Cataluña más que Pujol en el último cuarto de siglo y que pase a la historia como el constructor de los cimientos de la nación catalana. Y menos aún sindicado con sus adversarios "nacionales" de ERC, pues eso les dejaría prácticamente fuera del mapa. Por tanto, aseguran en La Moncloa, "la situación está bajo control". Cosa distinta es la contención de la conciencia crítica de muchos socialistas o las alarmas disparadas en el resto de España. Con todo, lo de "autónomos en Cataluña, solidarios en Madrid" –la ecuación que define la integración del PSC en el PSOE– se le puede volver en contra Zapatero. Se le puede romper después de tanto usarla. Porque esto se hincha.
 

Blog de Arcadi
C.E., 4909 5 Mayo 2005

La inclusión del término nación en los estatutos. El ministro Sevilla está de acuerdo. “Da lo mismo: nacionalidad significa nación sin Estado. Eso dice. Son unas declaraciones reveladoras del creacionismo político. Y de la evidencia de que la política vive (y se designa) de la ignorancia ajena. No ha sido hasta el pensador Sevilla que nacionalidad ha empezado a significar nación sin Estado.

En realidad nacionalidad no ha significado nunca nada. Nada que no aluda a los naturales de una nación. El diccionario español no amplía el campo semántico del término (y en su versión manual) ¡hasta 1989! Dice entonces que es el nombre con el que se designan algunas comunidades autónomas. Lo que es (también) nada.

Nacionalidad fue un mero eufemismo de la eufemística Constitución de 1978. Hay un editorial del diario El País del 1 de septiembre de 1976 (lo dirigía Juan Luis Cebrián) que expresa muy bien este desconcierto semántico: “De repente, en este país hemos comenzado a hablar y escribir de las nacionalidades del Estado español.

Aquella prensa que ha podido hacerlo -como la catalana-, ha remitido la información de España a sus últimas páginas. En tanto inunda las primeras con las noticias de los Países Catalanes. Por eso, resulta equívoco el empleo indiscriminado del vocablo nacionalidades.

Si con la nacionalidad se propone el levantamiento de fronteras allí donde se den unas condiciones étnicas, lingüísticas, gráficas o historicas, Europa occidental puede generar en este momento más de un centenar de nacionalidades.

Si de lo que hablamos es de entes de derecho, resultado de una serie de pactos históricos, cuyo resultado es la soberanía plenaría y legítima, no existen en la Península lbérica más que tres nacionalidades, a saber: España. Portugal y Andorra.” O sea, nada.

No sucede lo mismo con nación. Todo el mundo sabe que una nación sólo puede ser dos cosas. Un Estado o un Mito. Depende que uno hable desde la Ilustración o desde el Creacionismo. Que Sevilla y yo sepamos el Estatuto no prevé la creación de un Estado catalán. O sea que su inclusión sólo obedece al mito. La inclusión institucionaliza un agravio. Una insuficiencia. Una necesidad de reconocimiento. Una falsedad. Y que asegura, política y moralmente, el mantenimiento de una brecha en la organización del Estado. De una herida, en su terminología psicoanalítica. Me escribe Teresa Giménez que se debería prohibir el uso del término nación en cualquier región europea. "Por incitar al odio." Es exacto.

Escrito en Barcelona, a las 10.59, observando la foto de la vergüenza, y preguntando, exactamente, qué vergüenza

Los mejor pagados
Cartas al Director ABC  5 Mayo 2005

El funcionario mejor pagado de España es Pasqual Maragall. Como presidente del Gobierno catalán cobra al año más de 152.693 euros (25 millones de pesetas), el 80 por ciento más que Zapatero y más del doble que otros presidentes autonómicos. Por su parte, los consejeros de ERC se han adjudicado un sueldo de 115.095 euros (20 millones de pesetas), casi el doble de salario que los consejeros autonómicos del resto de España. Estas retribuciones tan elevadas son difíciles de justificar, especialmente para unos señores que se dicen de izquierdas. Resulta paradójico que los políticos que más se quejan de supuestas injusticias, expolios fiscales son los que se han asignado los sueldos más altos de España a costa de los impuestos que pagamos todos los españoles. María Marco. Barcelona.

Las víctimas recogerán firmas contra la negociación con ETA
El «Foro Ermua» pide a Peces-Barba que garantice que no habrá pacto con los terroristas
Marcos S. González La Razón 5 Mayo 2005

Madrid- Las informaciones publicadas en diferentes medios sobre la posible negociación del Gobierno con la banda terrorista ETA no han dejado indiferentes a colectivos de víctimas ni plataformas sociales.
Así, la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) presentó ayer la campaña de recogida de firmas que está llevando a cabo en toda España contra la negociación y que encontrará su punto cumbre el próximo sábado día 7, cuando las delegaciones del colectivo saquen mesas a la calle para recoger firmas en casi toda la geografía nacional. El único punto en el que no se podrá realizar será el País Vasco, debido a que no se dan las condiciones de libertad necesarias.

El texto para el que las víctimas piden la adhesión ciudadana resume en cinco puntos lo que consideran «el acuerdo de mínimos en el camino hacia la convivencia cívica».

Entre ellos, destaca la «defensa del Estado de Derecho a través de la plena aplicación de la actual legislación» y el hecho de que la «libertad y la dignidad humana son innegociables». «A las bandas terroristas se les combate mediante la aplicación de la ley», afirma el manifiesto llamado «Memoria, dignidad y justicia». El escrito concluye recordando que «el entramado terrorista atenta contra la sociedad, pretendiendo doblegarla. La ciudadanía tiene toda la legitimidad para implicarse en la defensa de la libertad y la vida y terminar con esta lacra».

El presidente de la AVT, José Alcaraz, que dio ayer lectura al texto, pidió a los ciudadanos que «no se ceda ante las negociaciones encubiertas». Alcaraz rememoró que «en 1997 –en referencia al secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco– jamás pedimos que se negociase y eso nos costó una vida. Si no cedimos para salvar una vida, demostremos ahora que no vamos a ceder para salvar un proyecto político».

El presidente del colectivo de víctimas explicó que hasta ahora «hemos pagado con la sangre de nuestros familiares», por lo que exigió que a partir de ahora «no nos pidan ahora que no se haga justicia».
«Fruto de las distintas negociaciones que han tenido los distintos gobiernos con ETA, a través de casi cuarenta años de terrorismo, son muchas las personas que han tenido que pagar con su vida», insistió.

El manifiesto, que ya ha sido suscrito por alrededor de 3.000 personas, está disponible en la web www.avt.org. Numerosos ayuntamientos y plataformas como Covite, «Profesores para la Libertad» y «Foro El Salvador» y «Manos Limpias» entre otros, han apoyado también la iniciativa.

Pero la AVT no fue la única que exigió ayer que no se negocie con ETA. El colectivo cívico «Foro Ermua» pidió al Alto Comisionado de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo, Gregorio Peces-Barba, que se convierta en el «referente ético que en este momento no está siendo el Gobierno» para «garantizar» que no se producen negociaciones con la banda terrorista, informa Ep.

Tras mantener una reunión con Peces-Barba, el vicepresidente del «Foro Ermua», Mikel Buesa, dijo que le han trasmitido al Alto Comisionado que interceda por ellos para que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, les reciba. En este sentido, Buesa indicó que el Alto Comisionado mostró una «actitud muy positiva» y «se ha comprometido a transmitir este mensaje a la Presidencia del Gobierno», por lo que, tras esta reunión con Peces-Barba, esperan que el gabinete de Zapatero responda a la carta remitida por el Foro.

Por su parte, el Comisionado se mostró muy crítico, en la comparecencia posterior al encuentro con el Foro, con la reunión que el pasado martes mantuvo el lendakari en funciones con los dirigentes de la ilegal Batasuna. Según Peces-Barba, dicha reunión supone «una ofensa a las víctimas del terrorismo». «Desde mi especial responsabilidad, detecto la ofensa que supone esa reunión para las víctimas del terrorismo, la falta de respeto a su dignidad al reunirse el representante del Estado en el País Vasco, el lendakari aunque sea en funciones, con una persona de un partido ilegalizado precisamente por su vinculación con ETA es una ofensa a las víctimas del terrorismo y la verdad es que no me extraña que las víctimas en el País Vasco tengan una enorme desconfianza en lo que pueda hacer por ellos la Administración del Gobierno vasco», señaló.

«Pensé que habíamos aprendido. Nadie se puede fiar de quien mata»
CONCHITA MARTÍN / Viuda de la primera víctima tras la tregua
M. S. G. La Razón 5 Mayo 2005

Madrid-
–Su marido fue el primer asesinado por la banda ETA tras la última tregua. ¿Cómo vive usted este escenario de supuestas negociaciones con la banda?
–A nosotros nos afecta la parte personal. Fuimos víctimas de una tregua, pero hubiera sido lo mismo que hubieran asesinado a mi marido en cualquier otro momento. Aún así pensé que habíamos aprendido y estábamos advertidos de que usan las treguas para rearmarse. ¿Cómo se puede pactar con alguien que está prácticamente muerto? Como primeras víctimas tras la última tregua, esto es un engaño para nosotros.

–¿Qué cree que diría su marido si supiese de los contactos que mantienen Batasuna y el PSE?
–Mi marido siempre se sintió muy mal por sus compañeros muertos, que tenía muchos. Lo encontraba humillante. Como militar tenía que aceptar la tregua del 98, pero como civil se revolvía. Él siempre dijo que aquella tregua era una trampa.

–¿Teme que se pueda reproducir su situación con otra familia tras la hipotética tregua de ETA?
–Naturalmente. Yo creo que los terroristas no se pueden reintegrar en la vida civil. Primero porque tienen que penar por lo que han hecho. Segundo, porque de ninguna manera se puede reintegrar a alguien que ha matado durante varios años con el simple objetivo de conseguir algo.

–¿Se podría plantear alguna cesión en el caso de que entregasen las armas?
–Yo no soy partidaria de hacer ninguna concesión. Lo que tienen que hacer es dejar las armas y cumplir una pena. Pero lo que van a hacer es que hoy, que me veo mermada, hago un pacto con un Gobierno ingenuo, y mañana además de los militares, me llevo por delante hasta a los del PNV.

–¿Se puede fiar algún Gobierno de ETA?
– Nadie se puede fiar de quien mata a personas indefensas.

–¿Cree que es importante que la gente apoye la recogida de firmas de la AVT?
–Para que yo pueda creer que mis vecinos sienten realmente la pena que hemos pasado tienen que firmar. Tienen que ir más allá de acompañarnos en los momentos de tristeza. Tienen que reivindicar que no se pacte en su nombre con un asesino. Les pido que no cedan su voluntad por el hecho de que hayan votado a uno u otro. Que no cedan la voluntad del pueblo a los asesinos.

–¿Qué tiene que decir a Ibarretxe después de su reunión con Otegi?
–Ibarretxe está a años luz de la cordura. Se pasa por encima cualquier tipo de legalidad y aquí esperamos a que deje de transgredirla. Yo no sé para qué tenemos un ordenamiento jurídico, porque no se aplica con este individuo. Es un iluminado que no hace política.

–¿Y a Zapatero ante su reunión con Ibarretxe?
–Zapatero es un oportunista sin imaginación. Yo al principio creía en su ingenuidad. Ahora me doy cuenta de que no tiene nada de ingenuo.

El árabe paraliza la redacción del Estatuto de Ceuta
Gonzalo Testa La Razón 5 Mayo 2005

Ceuta- El Ejecutivo que preside Juan Vivas tendrá que salvar el difícil escollo de la mención explícita del árabe que piden UDCE y PDSC y contar con el «consenso» del resto de partidos ceutís. El consejero de Presidencia de la Ciudad Autónoma de Ceuta, José Luis Morales, ha confirmado que el proyecto de reforma del Estatuto de Autonomía que estaba elaborando el Gobierno de la ciudad «ya está hecho» y ha avanzado que durante el mes de mayo se trasladará al resto de partidos con representación en la Asamblea local (PSOE, UDCE y PDSC) para que lo «estudien» antes de redactar el texto definitivo. El Gobierno autonómico quiere trasladar el proyecto de reforma del Estatuto al Ejecutivo central antes de octubre. Morales, que preside la comisión que debate la reforma del texto, ha negado que se estén incumpliendo los plazos para entregarlo e hizo votos para que se alcance «el consenso suficiente» entre los grupos políticos para dar luz verde al escrito.

El borrador auspiciado por el Gobierno del PP se encontrará en la comisión con el que está «a punto de terminar» la UDCE, formación de corte musulmán, que planteará la mención explícita del árabe como «un instrumento de convivencia y un atractivo turístico a defender y promover», según ha explicado su portavoz, Mohamed Ali, quien también ha adelantado que su formación estudia incluir en su propuesta «todas las competencias posibles para Ceuta, aunque luego sólo se asuman las que se puedan».

El árabe se postula como uno de los puntos de fricción para el consenso, ya que UDCE y PDSC (que suman 4 de los 25 diputados de la Asamblea) han planteado su aparición en el nuevo Estatuto, preferiblemente en su preámbulo, como condición indispensable para contar con sus votos.

¡ Toma ya !, ¿ no tenían suficiente con una taza ? ¡ pues ahora dos más y más que vendrán ¡
Nota del Editor 5 Mayo 2005

Está visto que la profesión de futuro aquí en España es la ingeniería de caminos o industrial, con profesionales capacitados para el cálculo y construcción de cualquier torre, lo malo que desde hace algún tiempo, lo que podríamos llamar tiempo del lógico desmadre autonómico, la torre que se está construyendo sin su participación ni responsabilidad es la de Babel, suplantados por los políticos nazionalistas, en nómina bien gruesa a costa de algunos españoles (otros consiguen despistar a Hacienda utilizando todo tipo de trucos, hasta poner la vivienda propia a nombre de una sociedad).

De todos modos, ahora con el árabe en Ceuta y Melilla, el chino pronto en Lavapiés, esto ya se parece más al imperio donde no se ponía el sol.

LENGUA
El uso del castellano aumenta en Andorra frente al catalán, la lengua oficial
europa press | andorra La Voz 5 Mayo 2005

El nivel de uso del catalán ha bajado en Andorra en los últimos cinco años frente a un aumento del uso del castellano, con más del 60% de la población castellanoparlante, según refleja la última encuesta sociolingüística elaborada por el Área de Política Lingüística del Gobierno andorrano. Según estos datos, en los últimos cinco años el uso social del catalán ha bajado más de cinco puntos, una tendencia que ya se apuntaba en el estudio de 1999, aunque, paradójicamente, el grado de conocimiento de la lengua oficial es más elevado.

El incremento de la población inmigrante originaria de zonas no catalanoparlantes explicarían esta tendencia.

Nivel C en la universidad
EL REQUISITO del nivel C de catalán puede ser ilegal por desproporcionado y resulta empobrecedor por proteccionista
FRANCESC DE CARRERAS LA VANGUARDIA 5 Mayo 2005

El Consell Interuniversitari de Catalunya, presidido por el conseller del ramo e integrado, entre otros miembros, por todos los rectores de las universidades catalanas, ha tomado por unanimidad el acuerdo de exigir el nivel C de conocimiento del catalán a quienes pretendan acceder a una plaza de profesor funcionario o a un contrato con carácter fijo. Un decreto de la Generalitat debe concretar este acuerdo.

En política lingüística, el Gobierno tripartito es continuador de los anteriores, pero añade, en la práctica, un mayor grado de intransigencia. Todo ello pese a que Maragall se las daba de cosmopolita, Carod de catalanista cívico y Saura aseguraba en privado que no era nacionalista para nada. Menos mal. Porque lo cierto es que en el año 2004 las sanciones a los comercios por razones lingüísticas se han multiplicado por cinco respecto al año anterior, las inspecciones por cuatro y se han abierto 156 expedientes sancionadores con multas que alcanzan los 52.800 euros. Aún me acuerdo de cuando los socialistas decían no ser partidarios de las sanciones.

Según el conseller Huguet, en los primeros meses de este año la actividad sancionadora se ha intensificado, debido
especialmente a las denuncias que efectúan los ciudadanos respecto de otros ciudadanos, se supone que utilizando las nuevas oficinas de garantías lingüísticas que el actual Gobierno ha establecido para que estas formas de delación tuvieran efecto. Mientras, las oficinas públicas de la Generalitat y de los ayuntamientos vulneran la ley de política lingüística al carecer de documentación en castellano para atender a quienes la soliciten, sin que ello ocasione sanciones, ni nadie tome medida alguna para hacer cumplir la ley.

El espíritu coactivo de la política lingüística se acentúa, pues, pese a reconocer sus fracasos. Sin ir más lejos, la consellera Cid declaraba la semana pasada que en el año 2000 un 59,5% de los jóvenes de entre 15 y 19 años consideraba que su primera lengua era el catalán, mientras que en el año 2004 se había retrocedido al 54,1%. Es sólo un dato. Pero coincide con otros del mismo signo desde hace muchos años: el conocimiento del catalán aumenta y su uso social se estanca o retrocede. ¿No deberían comprender nuestros gobernantes que el error es suyo, que la actual política basada en la coacción debería cambiarse por basada en la libre voluntad?

Pues bien, siguiendo con este espíritu inquisitorial, ahora le toca el turno a la universidad. Hasta hoy la situación era
razonable. El artículo 22.1 de la ley de Política Lingüística expresa con claridad los derechos de profesores y alumnos: "En los centros de enseñanza superior y universitaria, el profesorado y el alumnado tienen el derecho de expresarse en cada caso, oralmente o por escrito, en la lengua oficial que prefieran". Se trata, por tanto, de una regulación basada en el principio de libre opción lingüística, en definitiva, en una política bilingüista. Con esta política, además, se han evitado problemas de convivencia y no se han puesto barreras -aunque sean de tipo psicológico- a la incorporación de profesores provenientes de universidades de fuera de Catalunya.

Pero la exigencia del nivel C puede acabar con esta situación. Este nivel, como se sabe, implica un conocimiento perfecto de la lengua, de su ortografía y de su sintaxis: es el que se reconoce después de estudiar todos los grados de enseñanza primaria y secundaria. Por tanto, requiere conocer a fondo, dominar, en todas sus facetas, el catalán. La exigencia de nivel C crea, así, dos tipos de problemas: uno jurídico y otro académico.

El problema jurídico se plantea por la ilegalidad de una medida que establece una exigencia limitativa de derechos
notoriamente inadecuada. Como hemos visto, el art. 22.1 otorga a los profesores el derecho a hablar en la lengua que escojan y el deber de comprender a quienes se expresen en la otra lengua oficial. La ley de universidades catalana no añade más derechos ni deberes. Es obvio que el nivel C excede con mucho este deber de simple comprensión, que es el único exigible y, por tanto, en el caso de que el acuerdo se convierta en decreto nos hallaríamos ante una norma ilegal y arbitraria por ser desproporcionada con las finalidades que la ley persigue.

Naturalmente, el problema académico tiene una importancia mayor. Una condición como la que se ha aprobado tiene unos evidentes efectos disuasorios respecto a muchos profesores, de España y del extranjero que, aunque desconozcan de entrada el catalán, les es fácil llegar a entenderlo, pero no están dispuestos a hacer el esfuerzo de dominarlo perfectamente.


Tengo muchas dudas sobre si los rectores de universidad que tan alegremente han tomado la medida aprobarían una prueba de nivel C de conocimiento del catalán. Pero unos pueden ser rectores y otros no pueden ser profesores.

Hay que entender, pues, que muchos docentes que desearían pasar, por lo menos, unos años de su vida profesional en Catalunya prefieran escoger otras universidades que no les planteen tantas y tan desproporcionadas exigencias. Se trata, por tanto, de una medida proteccionista y autárquica, empobrecedora de la universidad y del país, de la cual estarán a favor muchos mediocres profesores catalanes a quienes, lógicamente, les asusta competir más allá del pequeño ámbito que por sus relaciones personales dominan y que, además, pone en duda el rigor académico y el sentido común de quienes la han aprobado.

FRANCESC DE CARRERAS, catedrático de Derecho Constitucional de la UAB
 

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