AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 21 Mayo 2005
¿Qué se ofrece a ETA
Miguel MARTÍN La Razón 21 Mayo 2005

Andalucía es España
Manuel Ángel MARTÍN ABC 21 Mayo 2005

Payasos de feria
Ignacio Villa Libertad Digital 21 Mayo 2005

Un problema llamado Carod
Editorial ABC 21 Mayo 2005

La indignación de las víctimas y la esperanza de sus verdugos
EDITORIAL Libertad Digital  21 Mayo 2005

El modelo irlandés
Fernando Fernández ABC  21 Mayo 2005

El brillo del fanático, la opacidad del imbécil
Cristina Losada Libertad Digital 21 Mayo 2005

La bandera de Carod
FERNANDO ÓNEGA La Voz 21 Mayo 2005

Robert Banks y Carod-Rovira
FERNANDO ÓNEGA La Voz 21 Mayo 2005

Dignidad y coherencia
Cartas al Director ABC 21 Mayo 2005

Maestros del engaño
Jesús María ZULOAGA La Razón 21 Mayo 2005

La AVT adelanta al día 4 la marcha contra la negociación con ETA por seguridad
M. S. González La Razón 21 Mayo 2005

El País afirma que la Xunta paga dos millones a los medios de Galicia por noticias sobre sus actividades
Agencias Periodista Digital 21 Mayo 2005

La AVT cree el Gobierno está detrás de que la Fiscalía no admita la querella contra el PCTV
Agencias Libertad Digital 21 Mayo 2005

¿Qué se ofrece a ETA?
Miguel MARTÍN La Razón 21 Mayo 2005

Parece como si ETA no tuviera como único objetivo la independencia del País Vasco. Pero no la misma independencia que quiere el PNV, sino la del Partido Comunista de las Tierras Vascas. Es decir, que si consiguiera su objetivo, los nacionalistas tendrían que emigrar. Por eso la negociación que pretende efectuar Zapatero para terminar con el terrorismo no se sabe muy bien con quién concluirá que tenga capacidad de decisión para acabar con ETA. Ya hemos visto cómo después de proponer el presidente la negociación se han producido atentados de la banda. Lógico. Porque, ¿quién manda de verdad en ETA? Sea quién sea tratará de demostrar en la negociación que la banda sigue fuerte y activa con nuevos atentados que fortalezcan su posición. Luego el responsable de esos atentados será Zapatero. La votación en el Congreso para ofrecer el diálogo a ETA salió tal como estaba prevista, con todos los votos menos los del PP y el erróneo del señor Montilla a favor de la propuesta del presidente del Gobierno. Pero no sabemos todavía a ciencia cierta cuál es la postura de ETA ni si será unánime en la banda. Como tampoco ha explicado el señor Zapatero en qué consiste la oferta que hará a los terroristas para que dejen de serlo puesto que es su medio de vida. Y si no llegan a un acuerdo con los jefes de ETA, ¿les dejarán evadirse? Sería bueno que esta vez la trampa la pusiera el Gobierno.

Andalucía es España
Por Manuel Ángel MARTÍN ABC 21 Mayo 2005

HABÍA indicios geográficos e históricos, pero es ahora, después del debate sobre el estado de la Nación, cuando resulta demostrado que Andalucía es España. A conclusión tan rotunda se ha llegado por reducción al absurdo y por aplicación sistemática del razonamiento «sensu contrario», pues si Andalucía ha brillado por su ausencia en el debate y no aparece en ninguna de las resoluciones, no puede ser por otra cosa que por pertenecer a la parte de la nación a quien se reclama, a la España restante, a esa otra porción del Estado que debe satisfacer las reivindicaciones de los nacionalistas.

Lo que digo sirve también para Extremadura, Madrid, las Castillas y otras pocas comunidades autónomas, pero es que yo estuve atento a la aparición en los discursos de alguna alusión a mi hermosa tierra de adopción, y aún sigo esperando. Entiéndanme que no me parece mal que las resoluciones aprobadas contemplen, entre otras muchas, medidas tales como ayudas a Galicia, al convenio con Navarra, al fomento del cultivo del plátano canario, al desarrollo de la red de transporte de Euskadi, a la Exposición Internacional de Zaragoza, y a la ubicación de la sede administrativa del ITER en Barcelona, pero me sorprende que nada haga referencia a los andaluces. De ello sólo puede deducirse que no les hace falta y que serán donantes y no peticionarios, parte de la España residual.

Ninguno de los oradores se acordó del sur del sur, y ninguno de los diputados andaluces del PP o del PSOE consideró oportuno presentar al respecto resolución alguna. Andalucía ha progresado mucho pero sigue teniendo un PIB per cápita que es tan sólo el 71 por ciento de la media de la UE, y en su territorio se encuentra el 23 por ciento de los parados españoles, así que el silencio no debe ser por falta de necesidades y de proyectos, sino por falta de voz política.

Esta Nación está gobernada por los nacionalistas de sus naciones, y a quien no tenga representación de este tipo sólo le queda confiar en que los intereses globales de los dos grandes partidos les favorezcan de carambola. La izquierda de la solidaridad entre los pueblos se ha pasado en bloque al egoísmo de campanario; ha dejado a un lado las teorías de la dependencia, del centro y periferia de los Myrdal y Prebisch, y se ha convertido a la tecnocracia de las balanzas fiscales y a la reeducación disciplinaria de «los que chupan del bote». ¡Qué tiempos aquellos en que culpaban del subdesarrollo a las regiones ricas, a sus oligarquías, a sus políticas proteccionistas! ¡Qué ingenuidad la de exigir una deuda histórica y solidaria! Son los ricos quienes ahora reclaman a España, y todo parece indicar que Andalucía está en ella.

Payasos de feria
Ignacio Villa Libertad Digital 21 Mayo 2005

¡Vaya pareja! Es un auténtico espectáculo lo de estos dos elementos que viven de la provocación política, del paletismo vital y del ridículo universal. Maragall y Carod Rovira de la mano y al unísono en Israel dispuestos a seguir laminando todo lo que signifique seriedad, normalidad democrática e imagen de España.

Lo que está ocurriendo en la visita que estos dos políticos –definitivamente de medio pelo– están realizando a Israel no es de recibo. Insultan a la bandera de España, ridiculizan los símbolos religiosos, afrentan al país que están visitando y encima se ríen de los españoles. Esta situación no se puede mantener por más tiempo. Maragall y Carod Rovira no tienen talla humana y política para dirigir nada. Y mucho menos para gobernar a dúo en Cataluña y para determinar como determinan al Gobierno de España.

Estos dos "personajetes" –no se me ocurre otro calificativo– son de armas tomar. No sólo están buscando la partición de España, no sólo se contentan con haber negociado con los terroristas etarras en Perpiñán, no sólo se dedican a ir por el mundo haciendo el payaso, es que además nos insultan a nosotros, a los judíos y a todos los símbolos que por principio hay que respetar en cualquier parte del mundo.

Ante el asombro y las quejas de los anfitriones, el Gobierno de Zapatero se debería avergonzar por tener a estos dos políticos como compañeros de partido o como socios de Gobierno. En un Ejecutivo de cualquier democracia occidental no se permitiría esta ofensa nacional, este insulto a los símbolos y este sorna hacia los principios. Pero no, el talante le impide a Zapatero decir nada. El presidente deja hacer, lo permite todo, y además parece como sí lo que está ocurriendo no fuera con él. Pero se equivoca. El presidente del Gobierno tiene la obligación de defender los intereses de España. Y una vez más se esconde acobardado, incapaz de levantar la voz a los que ciertamente controlan y mandan sobre su Gobierno. Sí esta situación de ZP no es una hipoteca política, que alguien nos explique como se le puede llamar. Estamos en una feria. Y los payasos tienen nombre y apellidos.

Un problema llamado Carod
Editorial ABC 21 Mayo 2005

«NADA grave si fuera una cosa personal, pero ERC es quien sostiene al Gobierno de España». Así terminaba ayer el editorial de ABC que se hacía eco del boicot de Josep Lluís Carod-Rovira en un acto de homenaje a Isaac Rabin en Israel porque no aparecía por allí la bandera de Cataluña. Premonitorio, aunque previsible, comentario a lo que sucedió en la segunda jornada del viaje de la delegación de la Generalitat a Oriente Próximo, pues en la ofrenda floral en el Museo del Holocausto de Jerusalén se quitó la bandera española de una corona y se dejó la senyera. Es decir, la pataleta de la víspera ha tenido sus frutos y, en lo que queda de periplo, parece previsible que no aparezca ni una sola referencia a España.

La gravedad del disparatado episodio protagonizado por el aún más disparatado político reside, precisamente, en que allá por donde va trata de proclamar la independencia de Cataluña y difuminar hasta la nada la soberanía de España sobre todo el territorio nacional. Todo ello bajo la atenta mirada de Pasqual Maragall, que bordando el papel del Don Tancredo consiente el menosprecio a la bandera española, quizás más cautivo que nunca de la alianza con los independentistas a la que ha fiado su permanencia en el poder. La imagen de la portada de ABC -con el presidente de la Generalitat fotografiando a Carod con una corona de espinas entre risas y chacotas que hieren la sensibilidad de los católicos- retrata el grado de responsabilidad de ambos políticos, convertidos en turistas poco respetuosos con las convicciones ajenas y alejados de su responsabilidad institucional.

El Gobierno, a través del cuerpo diplomático, no debería consentir que el aumento de la actividad exterior de las Comunidades -deseable y fructífero para el desarrollo de las autonomías- mute en una especie de ofensa explícita a lo que España es y significa, ni que comprometa su imagen en el exterior.

Y terminamos casi en el mismo lugar de ayer: el muñidor de la ofensa y el ninguneo a todo lo que huela a español es quien sostiene en el Parlamento al Ejecutivo de España. Quizá Rodríguez Zapatero pueda tolerar tanto oprobio, allá él con su extraordinario talante, pero el presidente del Gobierno y los ciudadanos no tienen por qué asistir al menosprecio constante de quien ya dio su talla moral en Perpiñán.

La indignación de las víctimas y la esperanza de sus verdugos
EDITORIAL Libertad Digital  21 Mayo 2005

El PSOE, y cuantas formaciones han dado su respaldo a la disposición del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero a negociar con la banda terrorista ETA, saben, perfectamente, lo mucho que se juegan ante la manifestación convocada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo. Esa manifestación puede ser, ciertamente, el detonante para que una gran mayoría de españoles, todavía anestesiados por la infatigable propaganda de este gobierno del 14-M -y de no pocos acomplejados-, despierten de su letargo.

La indignación, que no nubla la razón moral, estratégica y política de las víctimas y que no quiere ver a nadie dispuesto a contentar –y menos, el parlamento- ninguna aspiración de sus verdugos, puede hacer despertar a muchos españoles mucho más de lo que les puede ensimismar la cínica sonrisa de un presidente que ya ha demostrado ser capaz de poner en jaque a España como nación y como Estado de derecho; todo, con tal de satisfacer a sus aliados secesionistas.

Por eso, en una campaña de presión con pocos antecedentes, los aparatos políticos y mediáticos de este gobierno y de sus aliados se han puesto frenéticamente, tanto a silenciar la ira de las víctimas, como a desvirtuar la no menos lógica esperanza de sus verdugos. Eso, por no hablar de cómo quieren sofocar las protestas de tantos y tantos socialistas que no votaron ni se adscribieron a este partido para dar el visto bueno a lo que está propiciando. Muchos de ellos se juegan la vida desde hace años para evitarlo.

Lo que sí resulta de un cinismo ilimitado es la rapidez con la que ministros como Bono o Aguilar han salido a la palestra para hacer ver que se sienten ofendidos por la lógica satisfacción con la que Otegui y los proetarras han recibido la disposición oficial del gobierno a negociar con los terroristas. ¿Acaso Bono y Aguilar no han votado a favor de esa propuesta? ¿O lo que se trata es de maquillar, precisamente, que ambos lo han hecho?

Si el optimismo de los terroristas desenmascara a este gobierno del 14-M, no menos lo hace la indignación de las víctimas. El gobierno trató hace meses de neutralizarlas, tratando de lograr su visto bueno a las futuras excarcelaciones de sus verdugos. Luego trataron de difamarlas, pero es que ahora mismo están tratando de dividirlas y de que su voz no encuentre eco en los medios de comunicación. Este mismo miércoles, el Alto Comisionado para las Víctimas -que sigue sin presentar la dimisión pese a las numerosas peticiones de sus supuestos representados-, ha tratado de cambiarles el guión de lo que iba a ser su próxima reunión. Ante la pública protesta de las víctimas, se ha desdicho y ha tenido la desfachatez de mentir asegurando que no va a haber ningún diálogo con ETA. Como si ya hubieramos olvidado la oficial disposición del Gobierno, como si, de hecho, ese “diálogo” ya no hubiera comenzado.

Tal es el deseo y el esfuerzo destinados a sofocar la convocatoria de las víctimas que hasta los pocos medios de los que dispone la oposición, son objetivo –algunos de ellos muy voluntarios- de las manipulaciones del Gobierno. El Ejecutivo de Zapatero está tan deseoso de que el PP vuelva al perfil bajo, más aun en este decisivo asunto, que no ha dudado en utilizar a su favor, una vez más, los complejos centristas de algunos medios. Pero Rajoy, tanto como Acebes, ha dejado claro que va a seguir sin hacer caso a más de una carta dominical. Si el líder del PP denunciaba el martes el “travestismo de algunos medios”, Acebes ha dejado bien claro que la supuesta distensión que algunos han querido ver entre el PP de Rajoy y el PSOE de ZP, no es más que una manipulación filtrada por Moncloa.

Ciertamente, tal y como venimos desde hace tiempo denunciando, algunos están empeñados en que el PP rechace lo repugnante con un “débil desagrado o mohín de displicencia”. Las víctimas, no están por la labor. El líder de la oposición, tampoco. Están muy bien acompañados.

El modelo irlandés
Fernando Fernández ABC  21 Mayo 2005

La visita de Gerry Adams a España hace unos meses tiene mucho que ver con lo que está pasando con la política antiterrorista. Lean su libro y entenderán algunas claves del salto al vacío del presidente Zapatero. Entre otras, una que nadie se atreve a formular en voz alta. Parece existir un acuerdo tácito para continuar los contactos incluso si se producen atentados de baja intensidad -eufemismo para decir sin víctimas mortales-, lo que se interpreta como una justa reciprocidad por no bajar la guardia en la lucha policial contra ETA mientras duran las negociaciones. Tremenda simetría que pulveriza la legitimidad del Estado.

Pero se ocultan también algunas diferencias radicales. Primera, que en el País Vasco no hay una situación colonial, por muchos delirios mentales que imaginemos. Segunda, que el Estado británico nunca renunció a utilizar la ley en su plenitud, sin complejos de recién llegado al club de los demócratas, hasta el punto de suspender la autonomía del Ulster cuando se incumplían los compromisos adquiridos. Aquí, el Ejecutivo ni siquiera se atreve a instar la ilegalización del PCTV por miedo a dificultar un hipotético acuerdo con el PNV en el Parlamento Vasco. Por eso da instrucciones al Fiscal General del Estado y lo convierte en un fiel servidor de su política. Tercera, aquí se acepta no poner condiciones que dificulten una eventual negociación y ya ni siquiera se pide una declaración explícita de tregua, sino que se avala un período de carencia de dos años.

En Irlanda se exige que entreguen las armas, porque nadie se fía ya de las palabras. Cuarta, el grado de autonomía del País Vasco, con el vigente Estatuto de Guernica es infinitamente superior a los sueños de los realistas del IRA. Y quinta, a Blair, ni a ningún político británico, se le ocurriría tratar a un crítico de su partido con la mezcla de desprecio y condescendencia con la que Patxi López se ha dirigido a los firmantes de la famosa carta.

El Gobierno está nervioso. Y tiene razones para estarlo. Porque insiste en que no ha cambiado su política antiterrorista, pero ya no sólo no se lo creen sus socios, que le animan a que diga en público lo que les dice en privado, sino que le han salido respondones en el Partido y en el propio Gobierno. ¿Tan difícil es que un presidente que ha hecho del «ustedes mienten» su eslogan electoral reconozca que ha cambiado su política, que ha abandonado el Pacto Antiterrorista y que deje de utilizar a la vicepresidenta como ariete para pedir adhesiones inquebrantables?

Como sigan así, van a intentar convencernos que es también el PP el que crispa al obligar a Carod a retirarse de un acto público en Israel porque ondeaba la bandera española. Por cierto, ¿quién le ha pagado el viaje y en calidad de qué cargo institucional ha acudido?

Ultraizquierdistas
El brillo del fanático, la opacidad del imbécil
Cristina Losada Libertad Digital 21 Mayo 2005

La semana pasada participé en un debate sobre “la memoria histórica” en Canal Sur. Se había invitado a personas de opiniones diferentes, cuando no opuestas, y la discusión transcurrió con civismo pese a tratarse de un asunto que conlleva una carga emocional que suele interferir para mal, y tiende a convertir un debate en reyerta. No soy yo partidaria de rebajar la confrontación de opiniones en aras de aparentar un acuerdo que no existe. En España se ha hecho costumbre esconder las diferencias debajo de la alfombra del consenso. Pero bajo la calma, se cuece la tempestad, y las divergencias estallan al final, no en argumentos, sino en insultos y agresiones.

Al término del programa aquel, como a la voz de “a por ellos”, algunos miembros del público se acercaron a los que estábamos en contra de una recuperación sectaria de la “memoria” o de la “historia”, conceptos que persisten en confundirse, y nos reconvinieron en tono belicoso. Uno se me plantó delante y me espetó, qué previsible, que yo era “fascista”. Más que decirlo, lo gritó con gesto amenazador. No estuve dispuesta a ignorar el insulto y se armó un revuelo. Los pequeños matones que anidan en las filas de la izquierda se han habituado a salir victoriosos e impunes de sus agresiones, tanto verbales como físicas, y eso les ha dado unas alas que se deben recortar.

No lo hacen los partidos de izquierda, que no condenan las tropelías que cometen sus ultras. Y no las repudian porque les prestan un servicio. Son la punta de lanza de la labor de intimidación del adversario que coadyuva al mantenimiento de su influencia. Así que sólo se indignan cuando son los otros ultras los que actúan. Unos ultras, los de la extrema derecha, que por cierto no asomaban la testa hasta que llegó Zetapé, el que crispa los días pares y tiende la mano los impares. El que sólo pide detenciones cuando es Bono el increpado y aun no ha pedido disculpas, y Bono tampoco, por detener sin prueba alguna a dos ciudadanos.

Mi anécdota es una gota de agua en el océano de la intimidación política. Y una nimiedad, al lado de lo que llevan décadas padeciendo miles de personas que no sólo ven en peligro su dignidad, sino su vida. La mafia de ETA ha hecho del acoso el preludio del asesinato. La indiferencia y la tolerancia con el matonismo de los que actúan amparados por las pistolas, ha incapacitado a la democracia española para erradicar el terror tanto como la complicidad descarada.

Con esta era la tercera vez que he tenido un cara a cara con alguien que me insulta por mis opiniones políticas y contiene apenas su ánimo de agresión. En sus ojos, pertenecieran a guerrilleros de Cristo Rey o a grupos izquierdistas, he visto lo mismo: el brillo del fanático y la opacidad del imbécil. Detrás, la cobardía. Es cuando sienten el respaldo de la tribu que se lanzan a cortar cabelleras.

La bandera de Carod
FERNANDO ÓNEGA La Voz 21 Mayo 2005

LOS ISRAELÍES ya saben que en España hay autonomías. Y conocen cómo se las gastan algunos independentistas. Lo vieron en Tel Aviv, cuando un ciudadano del que quizá nunca habían oído hablar, pero hoy tiene que ser famoso allí, dejó plantados a todos porque, dijo, «no está mi bandera». ¡Mechachis! Había un homenaje en memoria de Isaac Rabin, sólo lucía la bandera de España, y habían cometido la herejía de no poner la senyera . Hablo, como el lector ya sabe, del señor Carod-Rovira, que figuraba en la comitiva, como invitado personal, especial y dilecto del presidente de la Generalitat de Cataluña.

Pasqual Maragall había puesto mucho esmero y cariño en hacerse acompañar por Carod, para tenerlo contento. Y le amargó el viaje. Los periódicos catalanes habían mandado redactores a cubrir el viaje, y el invitado se quedó con todo el protagonismo. El pobre Maragall, tan patriota catalán como Carod, se quedó con el culo al aire, porque no se le ocurrió ni protestar. Para muchos nacionalistas, el único que representa la sensibilidad y el orgullo herido de la senyera es el líder de Esquerra Republicana. Para ellos, Maragall quizá sea un acomodaticio que asume estas humillaciones.

Más allá de la anécdota, hay una cuestión de fondo. ¿Recordáis cuando Zapatero no se levantó al paso de la bandera norteamericana en un desfile militar de Madrid? Bush todavía no lo ha perdonado. ¿Qué habría ocurrido si, además de eso, se marcha de un acto porque está la bandera de Estados Unidos y no la española? Abriría una crisis diplomática de imprevisibles consecuencias. Pues lo ocurrido en Tel Aviv es más grave, porque la bandera española es la bandera de la nación en la que Cataluña está integrada. Siendo como es Carod independentista, y siendo un acto de la Generalitat de Cataluña, se entendería una queja por la omisión. Pero la retirada del acto supone más que una protesta. Supone un agravio a toda España.

No podemos olvidar que el partido de Carod-Rovira es el partido más influyente en este momento. De su visto bueno y sus votos parlamentarios dependen leyes y decisiones del Gobierno. De su ideología depende la redacción de un nuevo Estatuto de Autonomía. De sus conversaciones con Rodríguez Zapatero dependen muchas y grandes orientaciones de política general. Cuando se demuestra tanta intransigencia y fundamentalismo como el visto en Tel Aviv, ¿qué podemos esperar? Que ese mismo espíritu se traslade a la política interior. Desde ese punto de vista, no sólo Maragall quedó con el culo al aire. A muchos kilómetros de distancia, también se quedó el jefe del Gobierno español. Es muy difícil seguirse haciendo fotos y tomando cafés con quien le hace ese feo a la bandera nacional.

Robert Banks y Carod-Rovira
Por M. MARTÍN FERRAND ABC 21 Mayo 2005

UN tal Banksy, al que la Prensa del Reino Unido identifica como Robert Banks, de treinta años de edad y residente en Bristol, se ha convertido, tras encaramarse en un pedestal de audacia, en uno de los grandes críticos de arte de nuestro tiempo. Es un intruso que, por contraste, pone en evidencia la pedantería oficial con que tiende a envolverse la cultura establecida y pastoreada. Después de «actuar» en el Metropolitan y en el MoMA, donde ya había colgado subrepticiamente otras provocaciones para escándalo de sus mantenedores y regocijo del público, el joven inglés ha mantenido durante días, en las paredes del Museo Británico, una caricatura sarcástica de los descubrimientos arqueológicos: una piedra en la que un troglodita se mostraba en actitud de empujar un carrito de supermercado. Ha sido el propio Banksy quien ha descubierto la superchería y ahí, principalmente, reside la gracia del asunto. El «creador cavernícola», además de burlar los sistemas de seguridad de los mejores museos del mundo, pone en evidencia a sus conservadores y a los millares de visitantes que recorren las salas mirando, pero sin ver.

Josep Lluís Carod-Rovira es, a juzgar por su conducta, la versión política de lo que, en la plástica, significa Robert Banks: una pieza excéntrica que sirve para demostrar los defectos e imperfecciones del sistema, al tiempo que sus propios excesos nos llevan de la diversión a la inquietud. En razón de las imperfecciones y la peculiaridad de nuestra norma electoral, el líder de ERC, tercer partido en el Parlament y mínimamente representativo en el Congreso de los Diputados, se convierte en figura central y decisiva de la vida política catalana en particular y española en general. Sin ERC ni Pasqual Maragall ni José Luis Rodríguez Zapatero serían lo que son. Así, crecido con los frutos de su propia anormalidad, el pintoresco Carod lo mismo se va a Perpiñán a hablar con ETA, como cuando Banksy expone un escarabajo en el Metropolitan, que rompe el protocolo y desluce el homenaje que la Generalitat pretendía, en Israel, en alegórica memoria del asesinado premio Nobel de la Paz, Yitzhak Rabin. El socio de Maragall, naturalmente presente en el acto, se lo deslució del todo enrabietado por la ausencia de una senyera, de una bandera catalana, que a falta de ideas, buenos son los símbolos y los gestos.

Las sociedades avanzadas podemos, y debemos, permitirnos el lujo de la existencia de personajes como Banks y Carod. Aquí, concretamente, con cargo al Presupuesto. Son la expresión cabal de nuestra propia frustración colectiva. El inglés se lleva el descubrimiento del carrito de la compra, un artilugio inventado en los EE.UU. hace setenta años, a las cavernas y el catalán sale de las del separatismo para instalarse en un patriotismo tan falso como mal educado. Mucho más divertido que los monos en el zoo.

Dignidad y coherencia
Cartas al Director ABC 21 Mayo 2005

Nos vamos dando cuenta de manera cruda de lo que ya intuíamos los vascos no nacionalistas del «talante» del señor López, que no es otro que el de Zapatero y sus secuaces. La libertad, la tolerancia y la democracia se demuestran cuando en tu mismo partido alguien no piensa como tú. Rosa Díez y el resto de los firmantes de la carta de los socialistas al secretario del PSE, que saben del sufrimiento de las víctimas del terrorismo y que se juegan todos los días la vida por la libertad, tienen una dignidad personal ejemplar. Con los terroristas no se negocia nada, se les mete en la cárcel y se hace caer todo el peso de la Justicia sobre ellos. Lo contrario es un juego peligroso. Dignidad y coherencia es la de María San Gil, que por convicción no ha cedido nada en este campo, y ha cumplido su compromiso de apoyar al PSOE como alternativa al nacionalismo en el Parlamento vasco, aun después de haber sido humillada.

Dignidad es la del Grupo Popular en el Congreso, diciendo que con el terrorismo no se juega, y oponiéndose a las humillaciones de los etarras a este Gobierno débil y sin rumbo. Las víctimas de terrorismo y los españoles que no opinan igual que el señor Zapatero se merecen respeto y coherencia con el estado de Derecho. Patxi López no se ha atrevido a contestarles. A los demás, al más puro estilo castrista, de cuyas aguas bebe este Gobierno, los echan del partido, y ellos, que saben lo que es la tolerancia, no se van.

Sólo nos queda cerrar filas con las víctimas del terrorismo y estar con ellas muy pronto en la calle.
Íñigo Lecanda Crooke.

Maestros del engaño
«¿De verdad pensáis que cambiaremos paz por presos?» ha señalado «Txomin»
Jesús María ZULOAGA La Razón 21 Mayo 2005

«Pero, ¿de verdad pensáis que llevamos todos estos años luchando para cambiar paz por presos, para terminar reinsertándonos como los polis milis?» El cabecilla etarra Domingo Iturbe Abásolo, «Txomin», dejó claro al enviado del Ministerio del Interior que si querían una negociación, tenía que ser sobre la llamada «Alternativa KAS», que incluía, además de una nueva amnistía, el derecho de autodeterminación y la anexión de Navarra al País Vasco. Corría el año 1987 y la entrevista tenía lugar en Argel, como preludio a las conversaciones formales que, dos años después, celebraría el Ejecutivo de Felipe González con la banda terrorista. «Txomin» no pudo asistir porque murió al caerse de un tejado de uno de los barracones del campamento militar en el que vivía.
Han pasado los años y, de nuevo, se plantea ante la opinión pública la posibilidad de una negociación con la banda que, según ha indicado uno de los cabecillas del entorno etarra, Rafael Díez Usabiaga, ya está «encarrilada». Y de nuevo se transmiten varias ideas que, según todos los expertos consultados, no responden a la realidad: que los terroristas están dispuestos a negociar paz por presos; que pueden, incluso, entregar las armas; y que todo se realizará sin pagar un precio político.

Por más que nos duela, ETA no ha renunciado a lo largo de su siniestra historia a los objetivos estratégicos (independencia, república socialista, Navarra...) y lo que ha hecho en cada momento es fijarse unos objetivos tácticos. Cuenta con buenos estrategas, como «Josu Ternera» y otros que pasean tranquilamente por las calles del País Vasco, y sabe como nadie disfrazar el «muñeco» para, según sus conveniencias, presentarlo como «derrotado y cansado», «dialogante y pacificador» o «amenazador y sanguinario». Lo que sea menester para tratar de engañar a sus posibles interlocutores o para asustarlos. Lo que nunca se ha planteado es entregar las armas, porque, según la explicación absolutamente coherente desde su perspectiva, son necesarias como garantía de que el Gobierno cumplirá los acuerdos que se puedan alcanzar.

Un agente con más veinte años de lucha contra ETA comentaba recientemente que «cada vez que tiendes la mano a los terroristas, te pegan un bocado; empiezan por los dedos y, cuando te das cuenta, han llegado al codo». Y no le falta razón. Son insaciables y unos maestros en el arte de pedir y recibir sin entregar nada a cambio. Si analizamos lo ocurrido en las últimas semanas, hallamos pruebas de ello. El Gobierno ha realizado dos importantes gestos hacia ETA: la no ilegalización de la candidatura del Partido Comunista de las Tierras Vascas y la moción aprobada esta semana por el Congreso de los Diputados que, por más que se quiera disfrazar, sólo tiene una lectura y es la que han realizado los portavoces del brazo político de ETA al bendecirla con todos los pronunciamientos favorables. Los pistoleros, que se sepa, no han dado nada a cambio y una tregua, que para la banda es un arma más, no es suficiente. De paso, han robado material susceptible de ser convertido en 150 coches bomba y han puesto cuatro artefactos explosivos para que los empresarios no se olviden de pagar el «impuesto».

Por más que se repitan argumentos, cuya inconsistencia es de tal envergadura que da pena escucharlos, el panorama se presenta sombrío. No vale decir que ETA no ha matado en los dos últimos años en un gesto de buena voluntad, auspiciado por el «pacificador» Otegui, porque es falso y en la Audiencia Nacional hay pruebas de ello. Como tan poco es válido afirmar que como otros negociaron, el actual Ejecutivo tiene ahora todo el derecho del mundo a hacerlo. Cuando se intentó, en 1989 y 1998, no se cononocía la fórmula para acabar con ETA. Ahora sí, y se estaba en el camino de conseguirlo. El panorama es tan inquietante que algunos miembros del Gobierno se han desmarcado abiertamente de la estrategia de Presidencia y, al igual que el denostado Partido Popular, manifiestan su voluntad de no subirse a un barco que va a iniciar una travesía en la que, y aquí reside el gran problema, se va seguir una ruta marcada por terceros. En estas circunstancias, no es admisible pedir la unanimidad. Alguien se tiene que quedar en el puerto, para festejar a los héroes, si regresan victoriosos, o para organizar las defensas contra el enemigo.

La AVT adelanta al día 4 la marcha contra la negociación con ETA por seguridad
M. S. González La Razón 21 Mayo 2005

Madrid- La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha decidido adelantar la fecha de la manifestación que convocaron el día que el Congreso aprobó la moción socialista en la que abogaba por el «diálogo» con los terroristas. La marcha se producirá finalmente el próximo sábado 4 de junio a las 18 horas y transcurrirá bajo el lema «Por ellos, por todos. Negociación en mi nombre ¡NO!». La AVT informó de que el motivo de adelantar el día fijado para manifestarse contra la política de «diálogo» con los terroristas no es otro que el de «no coincidir con la final de la Copa del Rey de Fútbol que se disputará en el Estadio Vicente Calderón, y que ha sido declarada jornada de alto riesgo».
Se da la circunstancia de que la convocatoria de la AVT coincide en fecha con la de el partido ilegal Batasuna, que ha hecho un llamamiento a los abertzales para que ese día apoyen en Bilbao una marcha para «reforzar el apoyo político y social» a la propuesta de Anoeta.

Afirma que "La Voz de Galicia" ha cobrado 420.000 euros
El País afirma que la Xunta paga dos millones a los medios de Galicia por noticias sobre sus actividades
Agencias Periodista Digital 21 Mayo 2005

La Xunta de Galicia, a través de la Secretaría General para las Relaciones con los Medios, que dirige Alfonso Cabaleiro, suscribió en abril convenios con la mayoría de medios de comunicación gallegos para la inclusión de noticias sobre las actividades del Gobierno autónomo y de su presidente.

José Manuel Romero escribe en El País que la cuantía de los convenios va de los 18.000 euros para algunas emisoras de radio a los 420.000 para La Voz de Galicia, el diario de mayor difusión en la comunidad. El monto global asciende a casi dos millones, e incluye a algunos medios de difusión nacional. El acuerdo "se ha dejado en suspenso por la convocatoria electoral", según Cabaleiro. Directores de varios medios aseguraron ayer que nadie les ha comunicado la suspensión.

Los diarios y resto de medios se comprometen por contrato a informar diariamente de las actividades de la Xunta o de su presidente, a "introducir entre sus contenidos los relativos a la promoción de los valores y la defensa de la identidad de Galicia, la transformación que ha experimentado en los últimos años, y fomentar el orgullo de ser gallegos", y a un lote de "páginas informativas o de publicidad institucional en fechas elegidas por la Secretaría General como aportación de servicio público que sea necesario dar a conocer a la sociedad gallega".

Los contratos se reparten entre la mayoría de los periódicos gallegos (El Correo Gallego se vende conjuntamente con El Mundo) y algunos nacionales (Abc). El contrato también cubre revistas, aunque sólo una es de difusión nacional (Época). Entre las radios figuran la Cope, Onda Cero, Radio Voz y Punto Radio, así como tres emisoras asociadas a la cadena Ser.

Los partidos de la oposición gallega han reiterado en diversas ocasiones, en la legislatura recién acabada y en las anteriores, sus críticas a lo que consideran excesivo y oculto gasto propagandístico del Gobierno gallego, sin haber recibido nunca respuesta a las peticiones parlamentarias de hacer públicas las cantidades destinadas a este apartado. El contenido de estos acuerdos se aparta de lo que son los convenios habituales publicitarios o de patrocinio que firman las instituciones con las empresas de comunicación, puesto que la contraprestación a la que se obliga el medio es la atención informativa, aunque sea "dentro de la línea editorial" de cada medio, según establecen los contratos.

Firmados el 1 de abril
Los acuerdos a los que ha tenido acceso EL PAÍS se firmaron el 1 de abril y su vigencia se extiende hasta el 31 de julio, en unos casos, y hasta noviembre o diciembre de este año en otros, justo al filo de la fecha límite legal para convocar las elecciones autonómicas en el caso de que no se hubiesen adelantado a junio.

El texto del contrato-tipo incluye la salvaguarda de que el convenio "no conlleva relación laboral, contractual o de cualquier otro tipo entre los profesionales que vayan a realizar las actividades objeto del mismo y esta Secretaría General, de forma que no se podrá exigir a ésta responsabilidad alguna, directa, indirecta o subsidiaria, por los actos o hechos sucedidos en su desarrollo".

Alfonso Cabaleiro Durán, secretario general para las relaciones con los medios de la Xunta de Galicia, explicó ayer a EL PAÍS el sentido de la campaña: "El motivo fundamental es intentar que los medios de comunicación sean fuertes. La Administración debe ayudarles, pues así contribuimos a fortalecer la libertad de expresión y la mejor marcha de un país. Buscamos que la prensa gallega sea fuerte, libre, independiente. Estamos bastante orgullosos y convencidos de que contribuimos a tener los mejores medios de comunicación que hay en España". El objetivo que perseguía el Gobierno gallego era "una promoción de Galicia y también la idea de que se debe apoyar las instituciones y, dentro de ellas, a la figura del presidente". "No hay ninguna exigencia de contenidos concretos ni diarios. Ni un solo medio podrá decir que les hayamos exigido contenidos concretos. Nos interesa que haya información que tenga que ver con servicios públicos, convocatoria de ayudas, de becas, ofertas de empleo".

Cabaleiro afirma que ha comunicado a los distintos medios que la campaña queda en suspenso. "No contábamos con el adelanto de elecciones. No se está aplicando ningún convenio desde el momento de la convocatoria electoral".

Directores de varios medios gallegos que firmaron convenios con la Xunta señalaron ayer a EL PAÍS que cobraron el contrato por anticipado y nadie les ha comunicado aún que haya quedado en suspenso.

Cabaleiro señala: "Estábamos en un proceso de firma de convenios que se han suspendido. Hay medios que aceptan estas cosas y otros medios que no, como EL PAÍS, con el que tenemos acuerdos de publicidad", añade. "Esta campaña es una forma de fortalecer y ayudar a los medios, al mismo tiempo que contribuye a fortalecer la Galicia institucional", según el secretario para las relaciones con los medios.

PARA ALCARAZ ES "EL PAGO AL CHANTAJE TERRORISTA"
La AVT cree el Gobierno "está detrás" de que la Fiscalía no admita la querella contra el PCTV
El presidente de la Asociación Víctimas del Terrorismo denunció que tras la decisión de la Fiscalía de no admitir a trámite la querella interpuesta contra el PCTV se encuentran "la voluntad y la presión del Gobierno". Para Francisco José Alcaraz, la actitud del Ejecutivo de Zapatero está motivada por el chantaje de ETA, al que responde con este tipo de decisiones para pagar "su deuda por la negociación". Sobre los contactos con los etarras, el colectivo sospecha que pudieron haberse iniciado mucho antes de que el Congreso aprobara esta semana la resolución del PSOE.
Agencias Libertad Digital 21 Mayo 2005

El presidente de la AVT insiste en que la negativa de Zapatero a instar la ilegalización del Partido Comunista de las Tierras Vascas "es parte del pago que tiene que dar el Gobierno a ETA para que haya una tregua o un cese puntual de las armas". En ese chantaje terrorista enmarca Alcaraz el que la fiscalía se oponga a admitir a trámite la querella presentada por la asociación contra el PCTV.

Una decisión que la AVT conoció a través de los medios de comunicación y que Alcaraz ha reprochado a la fiscalía por no recibir la noticia directamente. A pesar de ello, el colectivo que engloba al mayor número de víctimas del terrorismo confía en que si, llegado el caso, se tiene que interponer un recurso a la no admisión a trámite de la querella, la Audiencia Nacional permita que "siga adelante porque hay pruebas más que evidentes de que el PCTV es el sustituto de Batasuna y ETA y eso lo saben todos los españoles y también el Gobierno".

El precio de la negociación con ETA
Los últimos pasos del Gobierno hacia la negociación con los terroristas hacen sospechar a Alcaraz de la posibilidad de que los contactos con ETA se hubiesen producido con anterioridad a la aprobación en el Congreso de la resolución que da vía libre al diálogo. "El Gobierno está engañando o no está diciendo toda la verdad respecto a la negociación ni qué precio ya estamos pagando para que se haya abierto este proceso", señaló en declaraciones a Europa Press Televisión.

También destacó que la mera utilización del término negociación ya resulta "ofensiva" para las víctimas, dado que "deja sin sentido todos los asesinatos". Además, en su opinión, la apertura de este proceso será en cualquier caso utilizada por ETA para reestructurar su organización política, económica, social y operativa, y obtener beneficios.

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