AGLI

Recortes de Prensa     Martes 24 Mayo 2005
Vértigo y ruido
JOSÉ MARÍA CALLEJA El Correo 24 Mayo 2005

La nueva bodeguilla
Ignacio Villa Libertad Digital 24 Mayo 2005

Savater desprestigia a ZP… y a sí mismo
EDITORIAL Libertad Digital 24 Mayo 2005

No más opacidad
Editorial ABC 24 Mayo 2005

Atucha, fuera
Jaime CAMPMANY ABC 24 Mayo 2005

Savater aparca el autobús
Isabel Durán Libertad Digital 24 Mayo 2005

La troupe de Zapatero
Antonio Jiménez El Semanal Digital  24 Mayo 2005

¿El final de ETA
ROGELIO ALONSO ABC  24 Mayo 2005

El bufón de Tierra Santa
José Luis Manzanares Estrella Digital  24 Mayo 2005

Nostalgia del Kursaal
Agapito Maestre Libertad Digital 24 Mayo 2005

Cambio de régimen
Ignacio Cosidó Libertad Digital 24 Mayo 2005

Perded toda esperanza
José García Domínguez Libertad Digital 24 Mayo 2005

4 DE JUNIO: LA OPORTUNIDAD DE ENMENDAR EL ERROR
www.minutodigital.
com 24 Mayo 2005

La presión de ETA-HB logra que más de 100 ediles renuncien y le permitan controlar los consistorios
J. M. Zuloaga / R. L Vargas La Razón 24 Mayo 2005

Las explicaciones de Savater al diario ABC llegaron a través del Palacio de La Moncloa
Agencias Libertad Digital 24 Mayo 2005

Foro de Ermua: Amigo Savater, te equivocas gravemente
Agencias Libertad Digital  24 Mayo 2005

NEGOCIACIÓN EN MI NOMBRE NO
Agencias Libertad Digital  24 Mayo 2005



 

Vértigo y ruido
JOSÉ MARÍA CALLEJA El Correo 24 Mayo 2005

El 11 de diciembre de 1995, el grupo terrorista ETA asesinó en el Puente de Vallecas, Madrid, a seis civiles que viajaban en un vehículo de la Armada. Nada más producirse aquel espanto, Xabier Arzalluz vaticinó que se habían roto, para mucho tiempo, los puentes de diálogo con ETA que buscaban una solución al terrorismo. Gobernaba un PSOE tan a la deriva como para tener como ministro de Interior, y de Justicia, a Juan Alberto Belloch, y era secretaria de Estado de Interior Margarita Robles. El premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel ejercía labores de mediador entre el Ejecutivo y la banda terrorista. Era el apogeo de la política del PNV aplicada por los socialistas, como ocurrió con tantos ministros de Interior de la época socialista, especialmente José Luis Corcuera.

La idea más extendida era que, ante lo que los nacionalistas presentaban como empate infinito entre el Gobierno y los asesinos, no quedaba otra que negociar, dialogar, tender puentes y así. Aznar fue heredero de esa política en los dos primeros años de su Ejecutivo, cuando Arzalluz vetaba la presencia de Mayor Oreja en sus visitas a La Moncloa y Aznar, asesorado por Álvarez Cascos, aceptaba la imposición. Todo ese trasiego de negociadores en plantilla se acabó cuando Aznar hizo caso a Mayor Oreja y a los movimientos ciudadanos que plantearon algo tan obvio como difícil de entender en aquel momento: ETA no son sólo los que matan, también son ETA sus comandos parlamentarios y municipales, sus medios de comunicación, su sopa de letras de organizaciones satélites, su violencia callejera. En la medida en que se cercene la impunidad de todo ese llamado 'entorno', será más fácil derrotar a ETA, se estableció entonces. Otra idea: a ETA se la puede derrotar y tiene que hacerlo, en primer lugar, la Policía y también la Justicia, la política, la movilización ciudadana. La vía policial es la solución y tiene consecuencias políticas. Cuando el Estado de Derecho se puso a funcionar de manera organizada, y no como células dispersas, ETA entró en barrena, tal y como reconocen los dirigentes de la banda ahora encarcelados.

La ETA de ahora es distinta de la que puso las bombas que mataron a Santiago, José Ramón, Manuel, Florentino, Félix y Martín aquel 11 de diciembre de 1995. Pero si ETA atraviesa su peor momento es precisamente porque no se hizo caso a todos los que se presentaban como enterados de la cosa y porque la movilización ciudadana rompió la tenaza del miedo, inherente a la muerte. No es casual que una de las bazas que puede ofrecer el Gobierno actual a los violentos es legalizarlos, baza que no tendría de no haber sido ilegalizado el partido de ETA por la iniciativa política puesta en marcha por el Gobierno de Aznar.

¿Qué ha pasado para que ahora el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero -apoyado por los nacionalistas- entienda que hay posibilidades para un final dialogado de la violencia? A lo mejor Zapatero tiene datos que los demás desconocemos pero, mientras los cuenta, tenemos algunos hechos objetivos.

ETA ha intentado asesinar en varias ocasiones, ha planificado matanzas, incluso, y no lo ha logrado gracias a que la Policía española lo ha impedido. El viaje hacia el eventual final dialogado se hace de la mano de partidos que arremeten contra la Constitución como marco de convivencia y solidaridad entre españoles, y dejando en la cuneta al partido que defiende la Constitución como herramienta eficaz contra el terrorismo y para vivir en libertad. El clima que se vive hoy es de angustia, de confusión, de lío; existe la sensación de que se puede estar tirando por la borda en semanas lo que se ha tardado años en conseguir a golpe de sangre, dolor, paciencia y lágrimas.

Asistimos ahora a la caza y captura de la víctima del terrorismo nacionalista vasco. Los que jamás mostraron el menor interés por los asesinados por ETA, los que jamás les apoyaron para salir del doble asesinato -tiro más olvido y desprecio-, los que jamás movieron un dedo para su reconocimiento humano, social, económico y político, arremeten ahora contra ellos de forma brutal. Parece que las víctimas eran buenas cuando estaban calladas y se convierten en seres odiosos cuando se rebelan contra quienes las asesinan. Hemos pasado del idiota moral que decía, en los setenta y los ochenta, 'algo habrá hecho', echando una paletada de ignominia sobre la víctima, al idiota moral que no se ha movido nunca contra el terrorismo y nos explica ahora que no todas las víctimas son iguales y que el ser víctima no les da la razón.

Bueno, se podrá, al menos, extraer alguna conclusión, también política, del hecho cierto que es la selección de las víctimas de ETA en función de los diversos objetivos de la banda a lo largo de su historia. Se podrá decir que no es casual que matara primero a policías y guardias civiles; luego a militares; luego a políticos, civiles, periodistas. Se podrá tener un instante de homenaje a esas víctimas que no murieron por nada. Se podrá extraer alguna conclusión de lo decisivo que ha sido, de lo bueno para la democracia, el hecho de que ninguna víctima se haya tomado la justicia por su mano; de lo importante que ha sido para mantener las libertades en España que algo tan humano como la venganza no haya tenido espacio entre nuestras víctimas. Espero que estas afirmaciones no molesten a los taxidermistas sobrevenidos de las víctimas.

Si de este vértigo sale la paz sin precio político, Zapatero será coronado como rey de las misiones imposibles. Si de este ruido sale la permanencia, o el fortalecimiento de ETA, Zapatero se habrá estrellado, y, con él, todos los que llevamos años haciendo todo lo que está a nuestro alcance por acabar con el terrorismo. De momento, si estamos en un proceso de final del terrorismo, con un nuevo derroche de generosidad por parte del Estado, declaración del Congreso incluida, ¿no resulta sorprendente y contradictorio que los terroristas respondan con bombas? Y, si lo hacen, ¿no tendría que haber dicho Zapatero, al día siguiente del atentado, que así no se va a ninguna parte?

No sé si se puede derrotar a ETA de la mano de los nacionalistas, estoy seguro de que es imposible hacerlo sin la unidad de populares y socialistas.

La nueva bodeguilla
Ignacio Villa Libertad Digital 24 Mayo 2005

Faltaba por irrumpir en escena, y ya lo ha hecho este fin de semana. Ya tenemos con nosotros la "nueva bodeguilla" de la era Zapatero al más puro estilo felipista. Es cierto que no tiene un recinto definido y cerrado, es más bien una bodeguilla itinerante. Según los intereses del presidente Zapatero, según las intenciones del Gobierno y según las necesidades de intoxicar que tenga el Ejecutivo. La "nueva bodeguilla", por lo que hemos visto este fin de semana, se celebra en un terreno fuera de la Presidencia del Gobierno, pero con el claro objetivo de llegar a los medios utilizando a quién sea. En este caso el que ha caído en el embrollo y se ha dejado "encantar" por Zapatero ha sido Fernando Savater.

De un tiempo a esta parte es evidente que en Moncloa se vive en una constante situación de nervios. Eso es lo que sólo podría explicar esta catarata de errores y de malos entendidos que estamos viviendo desde que Zapatero se ha decidido por dinamitar en público toda la política antiterrorista de estos últimos años. Desde el Gobierno se utiliza la intoxicación a toda máquina, pero se hace con torpeza y de forma tan rudimentaria que están rompiendo, incluso, con la tradición socialista de mentir con más credibilidad.

Después de lo visto, es lamentable observar como el propio Zapatero escogió a Savater como el objeto de su penúltima maniobra política. ¿Cena de amigos? Más bien trampa de enemigos. En ella el presidente del Gobierno desliza algunos datos sobre la situación de ETA y la negociación; Savater entra al trapo y le falta tiempo al filósofo para criticar la manifestación de las víctimas del terrorismo del 4 de junio. Savater, el mismo que hace unos días criticaba a López por recibir con frialdad a María San Gil le ha bastado una sobremesa de una cena primaveral para dejarse embaucar por Zapatero.

Lo que pasa es que ha sido todo tan torpe, que les ha salido muy mal. Savater ha salido deprisa y corriendo intentado rectificar lo que ya no tenía marcha atrás. Y después de todo se aclara más el paisaje. Zapatero quiere dividir a las víctimas, desde el Gobierno se va a intentar laminar la convocatoria del 4 de junio y el presidente utiliza cenas de amigos para contar lo que se ha negado a explicar en el parlamento a todos los ciudadanos.

Como si de un niño travieso se tratara, este Gobierno va intentando tapar sus propios errores con nuevas torpezas; cada vez mayores y de más calado. No tienen orden, ni concierto. Y desde luego, ¿qué se puede esperar de un presidente que se dedica a intoxicar en cenas de amiguetes? Les dejo a ustedes la respuesta.

Savater desprestigia a ZP… y a sí mismo
EDITORIAL Libertad Digital 24 Mayo 2005

La desatada campaña política y mediática del gobierno de ZP, a la que nos referíamos la semana pasada, y que tiene por objetivo neutralizar la manifestación convocada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo contra la negociación con ETA, ha alcanzado este lunes a uno de los más publicitados críticos del nacionalismo como es el filósofo Fernando Savater.

Savater ha tratado de justificar su postura contraria a esta manifestación asegurando que el pasado sábado, en “casa de unos amigos comunes”, el presidente del Gobierno le aseguró que había recibido una oferta de ETA para dejar las armas “sin letra pequeña y sin contrapartidas políticas, con la única condición de que se dé salida a los terroristas presos”.

Si estas polémicas declaraciones del colaborador de Prisa, y miembro designado por ZP del Consejo de Sabios de RTVE, iban destinadas a maquillar la imagen del presidente, hay que decir que han tenido precisamente el efecto contrario. Porque, una de dos: O Zapatero ha mentido a la opinión pública española cuando ha asegurado que no había mantenido hasta ahora ningún contacto con ETA, o es el propio Savater quien miente al decir que Zapatero había recibido una oferta de los terroristas de la que el presidente no ha informado.

Peor ha sido, con todo, cuando el filósofo ha corrido a excusarse por una declaración que “ha dado lugar a un malentendido del que me siento responsable”. Savater ha querido “dejar claro que en ningún momento el presidente del Gobierno se refirió a la existencia de una carta u oferta concreta, sino que hizo referencia a los diversos mensajes que por distintos conductos proceden del entorno etarra”.

¿Y cuales son, Savater, esos “diversos mensajes”? Porque, si no estamos hablando de ninguna oferta, concreta y confidencial, de la banda terrorista, hay que decir que, de los conocidos mensajes que, desde hace más de un año, proceden del entorno etarra, ninguno habla de “una entrega de las armas sin letra pequeña y sin contrapartidas políticas”.

Lo cierto es que, tanto en zutabes, como en documentación incautada a ETA, como en las propias declaraciones de los proetarras, de lo que se habla es de la resolución de un “conflicto político” cuya “solución exige medidas políticas”. ¿Vamos también a mentir para que los españoles se crean que la disposición de los terroristas es mejor de la que es?

¿Acaso Savater no leyó el domingo en El País la reconocida disposición del Gobierno a negociar con los neobatasunos la “reforma” del Estatuto de Guernica si ETA les concede una tregua? ¿Acaso no es eso una “contrapartida política? ¿O es que deja de serlo si se negocia el precio político por separado del precio penitenciario? ¿Qué cree Savater que quiso decir ETA cuando la organización terrorista señaló que el contacto mantenido en Perpiñán con los futuros socios de ZP iba dirigido a “colaborar juntos en la desestabilización del Estado Español”? ¿A asumir una “derrota” sin “letra pequeña y sin contrapartidas políticas”?

Por otra parte, ¿no es un precio político nuclear estar dispuesto a que un Estado de Derecho ofrezca impunidad a unos presos a cambio de lo que hagan o dejen de hacer los terroristas que siguen en libertad? ¿Qué hay, Savater, de la “ética” proscripción de que el “fin no justifica los medios”? ¿Se cree, además, que poniendo en duda el cumplimiento de las penas y debilitando su efecto disuasorio se va a acabar con el terrorismo? ¿A qué nivel de miope y barato oportunismo quiere rebajar Savater siglos de filosofía del derecho y de pensamiento político?

Sabíamos que la solución de este “sabio” al problema de RTVE era que los contribuyentes se hicieran cargo de ella. Ahora pretende que sean las víctimas las que paguen una factura, una factura que sólo anima a los terroristas a elevarla.

No más opacidad
Editorial ABC 24 Mayo 2005

A medida que pasa el tiempo, la nueva etapa de la política antiterrorista se está caracterizando por una acumulación de contraindicaciones que el Gobierno debe valorar con responsabilidad para actuar en consecuencia y hacer las rectificaciones oportunas. Lo que no es admisible es que la información sobre el posible «final dialogado» del terrorismo no venga de la mano de una política de comunicación seria y bien dirigida, con la que el Gobierno habría podido explicar su novedosa posición frente al cese de la violencia y contar con más opciones para serenar el debate y recabar más apoyos. Sin embargo, a nada de esto contribuye saber que ETA envió al Gobierno una carta con una propuesta de negociación o que el jefe del Ejecutivo comenta en cenas privadas -como a la que asistió el filósofo Fernando Savater- las aspiraciones de los etarras, interpretando los mensajes remitidos desde su entorno. Hay compromisos que sólo son creíbles con hechos y si Zapatero se comprometió a informar al Parlamento de la marcha del proceso de negociación, lo coherente habría sido dar cuenta de los datos que tenía en su poder para implicar al Congreso en un nuevo consenso antiterrorista y escenificar la ruptura del Pacto suscrito con el PP.

Si el Gobierno reclama para sí el derecho a dirigir la política nacional, debe asumir también las responsabilidades que le corresponden. La primera es medir los efectos de sus decisiones, sabiendo que negociar con los terroristas es una iniciativa que compromete decisiva y definitivamente a un Gobierno. Está bien que ahora la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega pida hablar menos y reflexionar más, pero el consejo será tanto más valioso cuanta más autocrítica conlleve, pues nadie ha hablado más en público de esperanzas de paz, nuevos escenarios, final dialogado... que el jefe del Ejecutivo. La opinión pública es, en este sentido, insobornable y si se lanza públicamente el debate del diálogo con ETA hay que afrontarlo en su integridad, también en el trance más complicado de dar explicaciones. Y hay que darlas, porque si ETA ha hecho saber qué pretende de este proceso, el Gobierno debe informar al PP, en primer lugar, si es que realmente está vivo el Pacto Antiterrorista, y luego al Parlamento, porque a esto se ha comprometido Zapatero. El crédito del Gobierno en este envite depende, tanto o más que de la oposición del PP, de la certeza que tengan los ciudadanos de que no se les está ocultando nada y de que este proceso no tiene doble fondo, que no se ha abierto a ciegas o sobre meras conjeturas.

El escenario real, no el ficticio, en el que se ha planteado el «final dialogado» con ETA exige dosis altas de fuerza política y respaldo social. Sólo el PP está en condiciones de garantizárselas y, por esto mismo, no tiene sentido que el Gobierno tenga una agenda oculta y ande hurtando información al principal partido de la oposición, con el que, antes o después, tendrá que contar para legitimar plenamente cualquier decisión final sobre el terrorismo.

Mientras tanto, la continuidad terrorista de ETA -seis bombas en una semana- acrecienta el valor de la fórmula policial para su derrota y confirma las bondades de operaciones como la que ayer permitió la detención en Francia del jefe del aparato internacional de la banda, José Ramón Sagarzazu, y otros dos presuntos etarras. Hasta que se demuestre otra cosa, la presión policial es el recurso más eficaz del Estado contra los terroristas, si bien es cierto que el salto cualitativo vino dado por la irrupción de la Justicia en el entramado político de ETA, entre otras cosas porque con detener a terroristas no era suficiente para su erradicación: había que actuar sobre la estructura de apoyo.

Sin embargo, los éxitos policiales corren el riesgo de ver mermada su eficacia por la consolidación política de la izquierda proetarra, que también ayer decidió quién debía acceder a la presidencia del Parlamento vasco. El bloque de Estella funcionó y no perdió esta ocasión para demostrar que la correlación de fuerzas -42 parlamentarios nacionalistas frente a 33 constitucionalistas-, por ahora, no va a propiciar ningún cambio en el País Vasco. El proceso de elección deja buenas y malas noticias: el PNV pone los pies en el suelo y se ve obligado a renunciar a la «opción Atutxa» y la división llega al tripartito vasco, después de que EA urgiera el «sacrificio político» del ex consejero de Interior. Las malas nuevas las encabeza la constatación de que el emporio etarra, a través de la careta de EHAK, ha mostrado que puede tener la llave en la legislatura.

Atucha, fuera
Por Jaime CAMPMANY ABC 24 Mayo 2005

ESTA gente de Batasuna serán cómplices y recaderos de asesinos, representantes políticos de la banda terrorista y todo lo que se quiera, pero desde luego son agradecidos, y ya se sabe que quien no es agradecido no es bien nacido. Ya habrá aprendido Juan María Atucha o Atutxa en qué consiste la gratitud de los batasunos, sustituidos hoy en sus escaños del Parlamento vasco por los comunistas de las Tierras Vasca, o sea, el EHAK.

Atucha, desde la presidencia de la asamblea de Vitoria, se negó tercamente a expulsar de la cámara a Herri Batasuna tal y como había ordenado el Tribunal Supremo. Arriesgó así un proceso por desobediencia al órgano supremo de la justicia y soportó toda clase de presiones. Un héroe. El comportamiento de Atucha en aquel comprometido trance fue verdaderamente heroico. Y los batasunos se mantuvieron en la cámara y pudieron votar, mitad que sí y mitad que no, el Plan Ibarreche, que de esta manera alcanzó la gloria de ser presentado al Congreso de los Diputados y debatido y votado allí.

Aquel esforzado y sacrificado servicio a los batasunos ha sido pagado ahora por sus disimulados herederos. Durante nueve votaciones se han mantenido al margen de la lucha entre Atucha y el candidato socialista, permitiendo así un empate continuado y la congelación de la elección de presidente de la Cámara. Los comunistas de las Tierras Vascas, batasunos camuflados, han evitado que Atucha tuviera que sufrir de nuevo situaciones tan incómodas y difíciles como la que padeció en el compromiso de su desobediencia al Supremo. Ya lo he dicho: quien no es agradecido no es bien nacido.

Juan María Atucha, impulsado por los tercos votos nulos de los nuevos batasunos, se ha decidido por fin a elegir la comodidad, ha renunciado al sacrificio y ha dimitido como candidato a presidir otra vez el incómodo sillón de la presidencia del Parlamento vasco. Bravo, Atucha, así queda usted tranquilito y descansado, y además puede recrearse en la satisfacción de la gratitud de Batasuna. Liberada la presidencia de la amenaza de caer de nuevo sobre los hombros de Atucha, la han descargado sobre los de Izaskun Bilbao, vizcaína, licenciada en Derecho y peneuvista, que ha sido votada, ésta sí, por EHAK (el Partido Comunista de las Tierras Vascas) y por todo el elenco nacionalista, PNV, Eusko Alkartasuna, Ezker Batua y Aralar.

O sea, la Cámara vasca ya está constituida y preparada para elegir lehendakari. No sabemos si los batasunos de guardia estarán dispuestos a elegir a Ibarreche o tendrán con él la misma consideración que han tenido con Atucha. Con esta gente tan política nunca se sabe por dónde van a salir. Ahora nos cuenta Fernando Savater que los que propusieron hace un año al Gobierno una negociación fueron precisamente los etarras. Yo creo que todo lo tienen programado, el Plan Ibarreche, la negociación con Zapatero, la elección de lehendakari y la gratitud a Atucha.

Nutritiva cena con ZP
Savater aparca el autobús
Isabel Durán Libertad Digital 24 Mayo 2005

Tantos esfuerzos, tantos viajes recorriendo España, tanta moral de estado en la lucha contra el terrorismo para, tras una sola cena, aparcar definitivamente el autobús de la lucha por la libertad de las víctimas del terrorismo en el Palacio de la Moncloa bajo la bandera blanca de Perpiñán. Fernando Savater, filósofo, fundador del Foro de Ermua y más tarde de Basta Ya, estandarte de la intelectualidad en la tardía avanzadilla contra los asesinos tras treinta años de muertos encima de la mesa, ha decidido hacer una nutritiva pausa entre amigos cuyos asistentes al festín se niega a desvelar.

Una cena de fin de semana provocada por el jefe del Ejecutivo ha bastado para convertir al moralista a las filas del ocultamiento al Parlamento de los contactos de Zapatero con ETA. Un agape nocturno y con nocturnidad, entre el “sabio” y el presidente, que da el espaldarazo que Zetapé y su Alto Comisionado necesitaban para asestar un nuevo golpe bajo, aunque con seguridad, no será el último, a la Asociación de Víctimas del Terrorismo.

Y es que, no contento con el nutritivo parking, Savater se ha convertido además en el ariete contra la AVT, contra su manifestación calificándola de “absurda”, lo que demuestra la enorme preocupación del Gobierno monclovita de Perpiñán ante el más que probable éxito de la convocatoria del próximo 4 de junio. Si faltaba Peces ahora llega el autobusero Sabater, pero afortunadamente, somos muchos más los que sin ser sabios, ni hacer de voceros de nadie, estamos incondicionalmente con las víctimas del terrorismo, antes, ahora y siempre.

Cree el converso Savater que ETA no quiere contrapartidas políticas. “Dar salida a los presos de ETA” como él mismo ha explicado que le dijo de su propia boca el indigno presidente ¿no es un precio político? El docto autobusero sabio dice que sólo es ETA la que busca al Gobierno para pactar. Ignora el viajante de la sabiduría la resolución del Congreso pidiendo, rogando diálogo con los terroristas y la respuesta de los mafiosos en forma de bombas. Oculta el prolífico erudito el costoso pago por adelantado al PCTV y el bastón de mando de la vida política vasca a la victoriosa ETA.

Claro que la sabiduría del régimen polanquista de Perpiñán tiene recompensas: las cartas de "matización" del otrora lúcido baluarte contra el totalitarismo las remite ya el mismísimo Palacio de La Moncloa.

A pesar de todo Savater está a tiempo de rectificar. Debería poner en marcha de nuevo el autobús para la derrota del terrorismo y acudir, junto con el resto de los miembros de la plataforma de Mikel Buesa, a la manifestación en Madrid del sábado 4 de junio. La dignidad no tiene precio y las víctimas merecen que se haga "por ellos".

La "troupe" de Zapatero
Antonio Jiménez El Semanal Digital  24 Mayo 2005

Cada vez que Maragall anuncia un viaje oficial, un terremoto de inquietudes sacude los castigados costurones del Estado. De Macao a Jerusalén, pasando por el soufflé iberoamericano, el presidente de la Generalitat de Cataluña se ha superado en el protagonismo de situaciones grotescas, estúpidas y ofensivas para los catalanes y al común de los españoles. El gesto maleducado de Carod ausentándose de la tumba de Rabin y la posterior comedia bufa montada a la puerta del Santo Sepulcro, evidencian la catadura política y moral de quienes gobiernan Cataluña y sostienen a Zapatero en la Moncloa; y eso es lo preocupante.

Ya lo es que Maragall y ese émulo de Paco Martínez Soria en La ciudad no es para mí, con bigote y barretina, apellidado Carod-Rovira, que le acompaña en un viaje oficial aun sin tener cargo institucional alguno, dinamiten protocolos y relaciones diplomáticas y ofendan a quienes creemos en los símbolos civiles y religiosos, pero es más grave aún que después de lo ocurrido, Zapatero no les haya reprobado públicamente ese comportamiento y que Moratinos no destituya ipso facto al embajador de España en Israel, Eudaldo Mirapeix, por autorizar la retirada de la bandera española de la corona de flores depositada en la cripta del Museo del Holocausto de Jerusalén para que Carod no protagonizara una segunda espantada.

Dice, sin embargo, Maragall, en un alarde de desvergüenza infinita, que lo ocurrido es una anécdota elevada a categoría por los que quieren impedir el proyecto socialista de la España plural atribuyendo el supuesto complot, faltaría más, a los círculos del PP. Después de que él y su socio Carod hicieran "pipí" desde el trampolín a la vista de todos, lejos de excusarse y asumir las más que justificadas críticas, el presidente de la Generalitat recurre al socorrido victimismo nacionalista, le echa la culpa al PP y se atrinchera, envuelto en la senyera, tras la reforma del Estatut. Así se comporta la consentida tropa de Zapatero, en la que se apoya para seguir en la Moncloa, aunque dilapide el crédito exterior de España y ponga en riesgo el modelo territorial del Estado. Zapatero debería empezar a creer que la dignidad está muy por encima del poder.

¿El final de ETA?
ROGELIO ALONSO, Profesor de Ciencia Política, Universidad Rey Juan Carlos ABC  24 Mayo 2005

LA propuesta de diálogo con ETA ha distanciado a los principales partidos en torno a una cuestión, la política antiterrorista, que precisamente reclama el mayor consenso posible para su eficacia. Esta grave situación exige un acercamiento que de no lograrse favorecerá sobre todo a una ETA debilitada. La división de las fuerzas democráticas fue el objetivo que también persiguió el IRA al verse presionado por eficaces medidas antiterroristas que le llevarían a interrumpir su campaña terrorista en 1994. Uno de los estrategas del IRA lo anunciaba en una carta a Gerry Adams en la que reconocía que la violencia mantenía unidos a sus enemigos, por lo que sugería detener el terrorismo y explotar el proceso posterior ante las dudas que surgirían sobre su gestión, provocando así la división de los partidos democráticos. Así lo ha hecho el Sinn Fein, negándose el IRA a desarmarse mientras incumplía sus promesas de disolución. Con unas intenciones muy similares, ETA y su entorno llevan meses creando expectativas sobre un alto el fuego, utilizando un lenguaje que seduce a muchos a pesar de la ausencia de pruebas que evidencien una auténtica voluntad de poner fin al terrorismo, comportamiento que podría acentuarse con una declaración de tregua.

Este peligro subyace bajo el diálogo con ETA sustentado en la hipótesis de que el grupo terrorista realmente desea desaparecer. Lo cierto es que objetivamente no hay evidencia alguna de que ésas sean las intenciones de los terroristas, como demuestran sus constantes intentos de asesinar que se han visto frustrados por los éxitos policiales. Plantear que la ausencia de víctimas mortales desde hace dos años confirma un cambio en el contexto vasco que justifica una actitud diferente hacia la banda con el objeto de facilitar su final equivale a confundir la realidad con los deseos. De ahí que la oferta de diálogo como consecuencia de las promesas enviadas por la organización terrorista al Gobierno añada confusión a la política antiterrorista, contribuyendo a la división de quienes a través del Pacto por las Libertades deberían actuar mediante un sólido consenso.

Cierto es que el diálogo se condiciona a que ETA manifieste «una clara voluntad para poner fin a la violencia» mediante «actitudes inequívocas que puedan conducir a esa convicción». Esta fórmula establece límites que han favorecido un amplio respaldo a la proposición aprobada. No obstante, en una hipotética situación de tregua, la interpretación de cuáles deben ser las «actitudes inequívocas que puedan conducir a la convicción» de que ETA desea concluir su campaña es susceptible de crear una mayor división entre los partidos. Véase cómo ya hay amplios sectores que se declaran convencidos de que ETA desea abandonar el terrorismo a pesar de la inexistencia de pruebas que así lo demuestren mientras este grupo continúa con sus actividades de extorsión, intimidación y preparación de asesinatos.

Sin embargo la disminución de algunas de sus acciones, complementada con una retórica que promete paz y esperanza, sirven como eficaz instrumento de coacción al utilizarse la ansiedad colectiva por que el final de ETA llegue pronto como presión que obligaría a aceptar ciertos «sacrificios y riesgos por la paz». Por tanto, ante una declaración de tregua, muchos serían quienes defenderían concesiones que ahora se rechazan, pero que en esas circunstancias presentarían como necesarias para consolidar dicho alto el fuego con argumentos como el de que debe aprovecharse una oportunidad histórica con el fin de evitar más víctimas. Esta dinámica se ha reproducido en Irlanda del Norte, facilitando una contraproducente impunidad política, jurídica y moral que en absoluto ha acercado una verdadera paz.

Ante el fracaso de treinta años de violencia, el IRA ha sido la mejor baza de su máximo dirigente, Gerry Adams, para rehabilitar su imagen de presidente de un partido como el Sinn Fein, que hasta hace poco obtenía una insignificante representación electoral. Adams ha perpetuado deliberadamente la existencia del grupo terrorista mientras reforzaba su perfil político, presentándose como el hombre al que se debía alabar y fortalecer con concesiones para ser así capaz de convencer al IRA, de la necesidad de dejar la violencia. De ese modo se ha coaccionado a la sociedad prometiéndose la desaparición del IRA al tiempo que continuaba infringiendo la ley mediante la extorsión y otros métodos criminales auténticamente mafiosos, incluidos el asesinato. La amenaza que esta actitud supone ha colocado una gran presión sobre la sociedad y las víctimas del terrorismo, transformando el proceso de paz en un injusto instrumento de coacción. Así, el IRA ha logrado recuperar parcialmente por la vía política lo que perdió policialmente, precedente que podría trasladarse al ámbito vasco si se cometiesen errores de los que creíamos haber aprendido. A este respecto, defender la negociación con ETA recordando que anteriores gobiernos también la acometieron es el mejor argumento para descartar de nuevo su utilización, pues esas experiencias previas han demostrado la ineficacia de dichos diálogos.

En consecuencia, y en previsión de una hipotética tregua de ETA, su desarme y su disolución total constituyen exigencias realistas y prácticas que deberían satisfacerse y verificarse rigurosamente antes de considerar cualquier diálogo sobre los presos. Se impediría así que la organización terrorista coartase a otros actores políticos y sociales en un escenario de alto el fuego que en absoluto equivale a un contexto de paz habida cuenta de la continuidad de la intimidación que la existencia de ETA supone. Conceder beneficios a los presos a cambio de una mera declaración de tregua facilitaría al grupo terrorista la coacción durante el proceso político posterior, al ceder el Estado un valioso elemento de presión. No debe olvidarse que nuestro sistema democrático ya permite la reinserción condicionada a la renuncia a la violencia y al resarcimiento de las víctimas mediante la petición expresa de perdón, asumiendo la responsabilidad civil derivada de los delitos cometidos. Por lo tanto, la paz es posible respetando unos límites que impidan la impunidad y que demostrarían la voluntad inequívoca de poner fin a la violencia si realmente existiera, es decir, negando que el terrorismo extraiga «ventaja o rédito político alguno», tal y como exige el Pacto por las Libertades.

El bufón de Tierra Santa
José Luis Manzanares Estrella Digital  24 Mayo 2005

El líder de Esquerra Republicana (ERC), Josep Lluís Carod-Rovira —antes, según dicen, José Luis Pérez—, ha visitado Jerusalén como miembro de una delegación catalana a cuya cabeza figuraba el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall. Quiere decirse que no se trataba de un viaje privado, sino oficial, con intervención de la Embajada española y ofrendas ante el monumento al asesinado Isaac Rabin y ante la Cripta del Recuerdo del Museo del Holocausto. Dos oportunidades que el señor Carod-Rovira ha aprovechado para protagonizar sendos incidentes a cuenta de la bandera del Estado en el que se integra su Comunidad Autónoma.

El personaje de marras, no satisfecho con promover el boicot a la enseña nacional en tierras catalanas, rechaza también su representatividad en las relaciones entre estados. Nada impediría mantener el ideario independentista dentro del respeto al vigente orden constitucional, o sea, dando muestras de buena crianza, como diría el Viejo Profesor, y aplicándose el latinajo distingue tempora et concordabis iura, porque no todo vale en cualquier momento y ocasión. Nuestro bufón —nuestro es, aunque nos pese a él y a nosotros— lo sabe, pero prefiere ofender y suscitar un rechazo que sirva a su vez de munición para la causa separatista. Si hay que negociar con los asesinos etarras un trato preferente, se negocia. Si se presenta la oportunidad de injuriar a España en Israel, se aprovecha. El menosprecio continuo, el ultraje al adversario como forma del comportamiento político.

Y después de España, la Iglesia. En un más difícil todavía, más chabacano y más cainita, el farsante tiene la feliz idea de herir el sentimiento de los católicos —un elevadísimo porcentaje de la población española en general y de la catalana en particular— haciendo burla de Cristo Crucificado. Ningún lugar mejor para escenificar el pitorreo que la Vía Dolorosa o las proximidades del Santo Sepulcro. El patán sonríe a la cámara que le inmortalizará coronado de espinas. Leo —y no quiero creerlo— que el presidente Maragall participó activamente en la chanza. Lo seguro es que, como atestiguan las imágenes publicadas en la prensa, fotografió con gesto complacido el numerito de su colega. Curiosamente, nadie se imagina una chacota similar con la religión musulmana, por ejemplo. Por ese camino no vamos a ninguna parte. Salvo al enfrentamiento que algunos parecen desear. Recuérdese la triste experiencia de la Segunda República. Tuvo ilustres paladines, pero también seguidores sectarios que pusieron sus fobias por encima del interés nacional. El resultado puede leerse —si se sabe leer— en los libros de Historia. Un republicano decente —que los hay, y muchos— no puede sino indignarse con tanta zafiedad, tanta mala uva y tanta sonrisita de estúpido pelanas.

Fernando Savater
Nostalgia del Kursaal
Agapito Maestre Libertad Digital 24 Mayo 2005

El lunes, 23 de mayo de 2005, estuve tentado de retirar de mi vista una fotografía de periódico, que me ha acompañado durante más de cuatro años. Por unos instantes había desaparecido la grandeza, más aún la pureza, recogidas en aquella imagen. La prensa del lunes publicaba unas palabras que parecía romper el significado de la foto. Pertenecían a uno de los que allí aparecían. Porque yo no era capaz de reconocer sus declaraciones, sentí desazón, tristeza y desánimo. Pensé que eran una rendición a las promesas privadas de un político ventajista. Miles de sombras pasaron por mi cabeza, sin embargo, nunca pensé en la traición. ¡Qué extraño! Pero, en cuanto la sombra de la rendición se alejó de mi imaginación, me asaltó la crítica a la Pereza de Dante: “Aquella gente que no quiso compartir hasta el fin las fatigas del hijo de Anquises se ofreció por sí misma a una vida sin gloria”. Mi amigo, dije para mis adentros, quizá ya no aspire a ésta, pues que el triunfo lo ocupa todo en su vida. ¡Quién sabe!

La fotografía, sin embargo, sigue al lado de mi mesa de trabajo. Porque todavía hay dos personas que sigue manteniendo las mismas posiciones de entonces. Son dos hombres, dos genuinos hombres públicos, unidos por un apretón de manos. En la foto, estos dos hombres de diferentes partidos unen sus manos, mientras un tercero, de rostro sonriente y decidido, ayuda con las suyas a estrechar esa unión. Miro la fotografía y siento nostalgia de aquel extraño y grandioso acontecimiento. Sucedió hace poco más de cuatro años, el 28 de abril de 2001, en San Sebastián, no muy lejos de la calle Triunfo, donde había nacido el promotor y testigo de esta unión. En el Kursaal de San Sebastián tuvo lugar el primer acto importante de la campaña electoral vasca de 2001 convocado por ¡Basta Ya!

El principal animador del acto me invitó por teléfono a participar y allí me fui. Recorrí más de mil kilómetros. Estuve conduciendo casi toda la noche. Llegué agotado. El acto había empezado y el salón estaba abarrotado de público. Pero nada más entrar en el Kursaal sentí que estaba asistiendo a algo único. El coraje cívico y el alarde de ingenio de los organizadores conmovieron a toda España. Logré colocarme en un sitio magnífico, entre el escenario y la gran masa de asistentes, en una especie de plataforma desde la que veía perfectamente quienes ocupaban el escenario, víctimas la mayoría del terror de ETA, y de frente, al fondo, estaba la gran masa de público asistente. Presentaban el acto una mujer de rostro bondadoso y voz serena, Maite Pagazaurtundua, aún no habían matado a su hermano, y un periodista voluntarioso, José María Calleja, que más tarde conocí personalmente en las tertulias de la radio. Fue un acto hermoso. Los defensores de la Constitución creíamos que el terror podía ser derrotado. El discurso era certero y la moral alta. Gritábamos: unidad, unidad y unidad.

Se hizo el silencio y los focos se dirigieron hacia el centro del Kursaal. Allí apareció mi amigo, en el centro, a su izquierda estaba Jaime Mayor Oreja y Nicolás Redondo Terreros a la derecha. Juntaron sus manos y los asistentes aplaudimos gritando: España, España, España. El acto del Kursaal fue, seguramente, uno de los acto políticos más importante de la democracia española. Evanescente, sin duda, como todo lo grandioso. Un acto genuinamente político por el que siento nostalgia. Eclipsó toda la faramalla socialista de Polanco y González siempre dispuesta a entregarse al nacionalismo.

Al acabar me reencontré con muchos amigos y también, porqué no decirlo, con gentes extrañas, arribistas, incluso tropecé con uno que unos meses antes había censurado un artículo mío, porque yo mantenía que los objetivos finales de nacionalistas y terroristas eran idénticos. Pero no le di la mayor importancia, porque lo que allí había sucedido unos minutos antes era algo único. Magnífico. La manos de aquellos políticos habían logrado unirse por algo más que piedad, por algo más que “el dolor que sentimos por las víctimas” del terrorismo. Aquellas manos compartían, en verdad, pasiones, en cierto sentido el acuerdo era fruto de la compasión, pero el acuerdo estaba dirigido por el amor a una nación, España. El PP y el PSOE estaban unidos, como dijo ayer mismo Nicolás Redondo Terreros, por unos principios, unas reglas de juego comunes a quienes defienden la libertad. Allí se defendía la nación y la unidad de España, una realidad indisoluble, que fundamenta nuestra Constitución.

Más tarde, el 13 de mayo, los constitucionalistas perdieron las elecciones, pero ganó la dignidad. Recuerdo bien lo que escribí un día después. Lo recuerdo, porque se lo dediqué a quien me había invitado al acto. Sintetizo lo escrito. La regla aritmética de las mayorías no agota la democracia, y menos en sociedades sometidas al terror y al clientelismo político. El 13 de mayo ganaron los resentidos. Su precio en el mercadeo electoral ha subido unos enteros, pero ha crecido la dignidad de los perdedores. La campaña ha sido perfecta para los perdedores, pues han escrito una de las más bellas páginas de la historia de la dignidad humana. Han denunciado con pulcritud democrática la inmoralidad del voto nacionalista. Prueba de lo acertado de la denuncia, de la necesidad de desmontar un tejido social y político corrompido por el crimen, la extorsión y el chantaje de una banda terrorista, acompañada por un partido que se confunde con la administración autonómica y con la sociedad, o sea un partido totalitario, es que los constitucionalistas han perdido en las urnas. En su derrota reside su dignidad. Ésta, según nos han explicado tan pedagógica como valientemente los constitucionalistas, sólo tiene una definición. La dignidad es lo que no tiene precio ni recompensa. Una mayoría de votos por grande que sea no determina la dignidad, sino el precio que paga una sociedad aterrorizada porque los asesinos y sus acompañantes les perdonen la vida.

La dignidad no es pedir que lo dejen a uno “tranquilo”, mientras ve morir y padecer a sus semejantes. La dignidad no es paz de cementerio. La dignidad es luchar porque unos “individuos”, que no pasan de animales acorralados, adquieran rango humano. La dignidad es combatir para que el otro deje de ser un mero cliente y pase a su condición más humana, ser ciudadano. La dignidad no tiene recompensa, porque es lo que eleva al ser humano por encima de los animales. La dignidad, presupuesto de cualquier otra virtud, es el espejo que han creado los constitucionalistas para que el resto de los españoles, de los ciudadanos del mundo, puedan mirarse en él sin sentir vergüenza de ser hombres. El odio a la virtud, a lo que nos da la vida, ha sido la reacción mayoritaria de unos atribulados individuos ante la posibilidad de libertad y paz para todos los hombres residentes en el País Vasco. El “hombre” da asco, cuando se siente empequeñecido por el miedo, la estulticia y con la panza llena. Terror, clientelismo, manipulación permanente de las ideas, acompañados de todo tipo de resentimientos, son las causas fundamentales de la derrota de los defensores de la libertad para todos los vascos.

Los resentidos, los incapaces de ver la excelencia de la virtud democrática, culpabilizaron al bloque constitucional de unos resultados matemáticos, sin comprender que por primera vez en la historia de la democracia española dos partidos políticos, PP y PSOE, acompañados por lo más desarrollado de la sociedad vasca y española, defendieron, precisamente, aquello que a los asesinos, a los nacionalistas y a otros “aritméticos” de la política les da vida: España, Estado de Derecho y Nación Democrática. Aunque sólo fuera por eso, ahora, más que nunca, debemos gritar: ¡Basta ya de estrategas de la política que confunden causas con efectos! ¡Basta ya de engaños que confunden valor y precio, dignidad con mayorías!

En fin, el discurso de ¡Basta ya!, como el de la Asociación de Víctimas del Terrorismo y el Foro de Ermua, no podía ser otro que el de la dignidad. Mantenerlo ha sido, es y seguirá siendo la esencia de la democracia española. Por eso, la AVT convocó la manifestación del 22 de enero y por lo mismo nos manifestáremos el día 4 de junio en Madrid. Sin embargo, ayer, el hombre que luchó por la dignidad, ha preferido cambiar de registro y jugar a otra cosa, un juego peligroso, que no me atrevo a llamarlo por su nombre. Pero sería gravísimo, si como circula por ahí, la rectificación de mi amigo a las declaraciones al diario ABC ha salido de un fax de La Moncloa.

En todo caso, porque la dignidad ha sido derrotada por el Gobierno de Zapatero, siento nostalgia del Kursaal. Nostalgia de la política.

Zapatero y sus socios
Cambio de régimen
Ignacio Cosidó Libertad Digital 24 Mayo 2005

Es cada vez más evidente que la actual mayoría radical, la coalición entre nacionalismo e izquierda, que hoy sustenta al Gobierno socialista español quiere conducir al país a un cambio de régimen. Suele ser habitual que aquellos partidos que carecen de un proyecto de gobierno, como es el caso del PSOE, terminen provocando un cambio de Constitución. El nuevo régimen al que pretende conducirnos el Gobierno actual tiene dos ejes fundamentales: la transformación del actual Estado de las Autonomías en un Estado Confederal y la evolución de un régimen pluralista a un régimen de partido institucional, en una versión postmoderna del PRI mexicano de hace unas décadas.

El Estado de las Autonomías vigente en nuestra Constitución tiene como fundamento “la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles”, como recoge solemnemente el artículo segundo de nuestra Carta Magna. Para el presidente Zapatero, este concepto constitucional de Nación es un concepto caduco y controvertido que debe ser superado. Para sus socios independentistas, la Nación española es símbolo de la represión, compendio de todos sus males y, en consecuencia, enemigo que debe ser, primero, derrotado y después, desmantelado.

Es la combinación de estos dos factores: la determinación de los nacionalismos radicales para acabar con la Nación española y la incapacidad del actual Gobierno para defenderla, lo que pone en riesgo de extinción a nuestra Nación y en peligro de disolución a nuestro Estado. La paradoja democrática es que este proceso avanza en contra de una inmensa mayoría social que sigue teniendo en la Nación española su principal seña de identidad, frente a una minoría que apuesta por acabar con esta realidad y constituir, en todo caso, un Estado plurinacional sobre la base de la asociación voluntaria de las diferentes naciones que según ellos constituirían España.

¿Cómo es posible que una minoría pueda terminar imponiendo un modelo confederal a una mayoría de españoles que sigue apostando por un modelo autonómico? Esa es para mí la grave irresponsabilidad de nuestro actual Gobierno, su disposición a ceder al chantaje de esas minorías con tal de mantenerse en el poder. Zapatero está dispuesto a dejar de ser el presidente del Gobierno de la Nación con tal de seguir siendo el presidente de la futura Confederación.

El segundo eje del cambio de régimen al que quieren conducirnos resulta aún más inquietante, en tanto que implica un deterioro de nuestras libertades. El problema de la izquierda no es que legítimamente quiera el Gobierno, sino que aspire a ejercer todo el poder durante todo el tiempo. Además, el PSOE está dispuesto a pagar cualquier precio para conseguirlo, incluyendo la claudicación de la soberanía popular ante los terroristas.

La prioridad del Gobierno de Zapatero en este primer año en La Moncloa no ha sido gobernar, sino destruir la herencia del gobierno anterior. Consideran, es posible que acertadamente, que una vez aniquilada la herencia de los gobiernos del Partido Popular habrán invalidado para mucho tiempo la posibilidad de una alternativa a su poder. Atacar al PP se ha convertido así no solo en el único elemento de cohesión de una coalición de otra forma imposible de conjuntar, sino en la mejor vía para perpetuarse en el poder. Una vez destruida la alternativa piensan que ya habrá tiempo para ajustar cuentas con sus actuales socios.

El nuevo régimen estaría así constituido por un Partido institucional, el PSOE, que ostentaría de hecho el monopolio del poder, y por una constelación de partidos menores que otorgarían al sistema una apariencia democrática. Los pasos dados en esta dirección son evidentes: la imposición por Ley de una concentración de los medios de comunicación que otorgue una situación de casi monopolio al grupo identificado con el actual Gobierno; el uso partidista de la policía, con la detención ilegal de afiliados del partido adversario; el sometimiento del poder judicial a la voluntad del Gobierno, otorgando al sector afín la posibilidad de bloqueo de todas sus decisiones; la marginación de la Iglesia Católica de la vida social y el ataque directo contra los valores que comparte la mayoría de cristianos que aún existen en nuestro país; los intentos de neutralizar a las víctimas del terrorismo para que no denuncien la traición que quiere consumar el Gobierno; una política exterior que prefiere aliarse con tiranías como Cuba o Venezuela antes que con las grandes democracias del mundo; o la simple compra de voluntades a través de los Presupuestos Generales del Estado.

¿Tendrá éxito la actual mayoría radical para culminar este cambio de régimen que persiguen? Creo y deseo que no. Mi convicción es que a pesar de las manipulaciones del Gobierno, la sociedad española tiene hoy un grado de madurez democrática suficiente como para no dejarse embarcar en este tipo de aventuras autodestructivas.

En segundo lugar, el proyecto Zapatero puede terminar con un estruendoso fracaso que acabe propiciando como reacción el fortalecimiento de nuestro actual Estado de las Autonomías y de nuestra democracia. Por último, el Partido Popular ha demostrado también en este año largo en la oposición que no está dispuesto ni a rendirse ni a ser cómplice de un proceso que puede acabar simultáneamente con España y con nuestra libertad.

Ignacio Cosidó es senador del PP.

Maragall
Perded toda esperanza
José García Domínguez Libertad Digital 24 Mayo 2005

Jordi Pujol, que cuando quiere sabe ser enigmático, dio hace poco una pista de lo que hay. “Yo sé lo que le ocurre porque cuando tenía diez años, era su monitor y lo llevaba de excursión los domingos”. Eso declaró para quien quisiera leer entre líneas su personal diagnóstico sobre el sucesor. Ningún sentimiento fronterizo con la sorpresa habrá asaltado, pues, al antiguo tutor ante ese aquelarre iconoclasta que presidió el pupilo en la puerta del Santo Sepulcro. Aunque no sólo Pujol debe estar experimentando hoy la turbadora sensación del déjà vu que tanto intriga a los estudiosos de la parapsicología. Y es que el gag de la corona de espinas apenas supone una innovación marginal en el remake de Los bingueros, la obra cumbre de la filmografía de Mariano Ozores que recrean cotidianamente Maragall –en el papel de Andrés Pajares– y Carod, haciendo las veces de Fernando Esteso.

Predijo el viejo Marx que la Historia únicamente se rebajaría a incurrir en repetición al sonido de los timbales de la farsa. Tal vez eso explique que haya de ser un carácter tan obtusamente ditirámbico como el del president, el llamado a emular a aquel iluminado Companys al que empieza a parecerse como dos gotas de agua. Porque, a estas horas, ya a nadie cabe ignorar que Maragall y su escudero son irrecuperables para la causa del sentido común; ni que en lo que nos quede de lidia, ese ticket se mantendrá impermeable a los mensajes de la realidad. Admitámoslo: ha llegado el tiempo procesal de escucharlos en serio cuando nos vuelvan a leer la tarjeta de presentación del Cancerbero de Dante a las puertas del Infierno: “Perded toda esperanza”.

Ocurre que la ilusión óptica de algo remotamente parecido a un nacionalismo laico en Cataluña era un oxímoron, y el tripartito constituye la prueba del nueve. Así, tras ese exorcismo bufo de las fotos y la querella litúrgica sobre las banderas, se esconden los mandatos de un evangelio gnóstico, las tablas de la ley de otra teología: la de la liberación nacional. Porque sólo se empecina en blasfemar a los cuatro vientos quien vive el fuego de la fe. Y el ex seminarista Carod, igual que el Maragall ex excursionista de la Mare de Deu de Montserrat, cree con la fe del carbonero. La suya es una mística de andar por casa, con mitras de prêt à porter diseñadas por Tony Miró, reliquias de todo a cien bendecidas por Rubert de Ventós, y bulas pascuales firmadas por Javier de la Rosa. Mas sólo viven en y para ella.

Cuando el texto del nuevo Estatuto llegue al Parlamento, aún habrá mucho espacio para seguir retrocediendo, antes de despeñarnos definitivamente en el precipicio de la secesión. Y lo recorreremos. Inútilmente. Otra vez. Y otra vez, de nada servirá. Porque nadie ha de llamarse a engaño: su reino no es de este mundo. Perdamos, pues, toda esperanza.

La clave
4 DE JUNIO: LA OPORTUNIDAD DE ENMENDAR EL ERROR
http://www.minutodigital.com/noticias/edit210505.htm 24 Mayo 2005

Quizás no se ha dado la suficiente trascendencia a las recientes declaraciones de Mikel Buesa: “Las víctimas pedimos justicia porque hemos renunciado a la venganza. En el Estado de Derecho no se necesita venganza porque se aplica justicia a los delincuentes. Si ahora Zapatero me dice que los tres que mataron a mi hermano, por una tregua de unos meses, pueden salir de la cárcel... yo ya no reclamaré justicia”.

Estas frases encierran la esencia de la barbaridad que el gobierno de ZP se ha propuesto cometer. La política antiterrorista actual del PSOE pone el mundo al revés. Se premia a aquellos que han usado la violencia como arma política, porque al final, si se acepta en el seno de la comunidad política a ETA-Batasuna, no hay distingo entre los que han vulnerado la ley, han pisoteado las libertades y han llenado de dolor a una sociedad, frente a los que en todo momento han respetado la legalidad, la paz y la democracia.

¿Cuál es el mensaje que envía Zapatero? Que las victimas no pueden confiar en el Estado de Derecho. Y las consecuencias pueden ser gravísimas, ¿que deberían haber hecho las victimas? ¿Seguir el ejemplo de Irlanda del Norte, donde un terrorismo fue contestado con otro? Porque la conclusión que se puede sacar es muy sencilla, en la España de ZP para gozar de una posición de fuerza en una negociación política, es más rentable ser verdugo que victima.

El próximo día 4 de junio esas victimas van a lanzar un mensaje muy claro al gobierno, y lo van a hacer desde la legalidad, desde una manifestación pacífica. Una vez más van a demostrar que creen en el Estado de Derecho y en la democracia. Las victimas no van a esconderse en un portal para pegar un tiro por la espalda a Otegui, las victimas no van a colocar un bomba lapa en el coche de Ternera, ni van a volar por los aires una herrikotaberna, ni incendiaran las sedes de Batasuna, las victimas defenderán sus reivindicaciones políticas con la ley en la mano, defenderán el recuerdo de los muertos con dignidad.

¿Cuál es el pago que van a recibir por respetar el Estado de Derecho y no comportarse como unos salvajes?

La respuesta está en manos de José Luis Rodríguez Zapatero. Desde luego si se presta oídos a las exigencias de los violentos y se relegan las reivindicaciones de las victimas, nuestro presidente habrá perdido toda legitimidad para seguir al frente del gobierno de España.

La presión de ETA-HB logra que más de 100 ediles renuncien y le permitan controlar los consistorios
La campaña se inició en julio del año pasado con el envío de cartas de la coalición independentista a más de 400 concejales, definidos como «electos ladrones» Los afectados no han formalizado las dimisiones ante las Juntas Electorales
ETA-Batasuna ha conseguido que más de un centenar de concejales del País Vasco y Navarra hayan renunciado «de hecho» a sus puestos, en una estrategia de la banda y su entramado para controlar de nuevo los ayuntamientos
J. M. Zuloaga / R. L Vargas La Razón 24 Mayo 2005

Madrid- Más de un centenar de concejales del País Vasco y Navarra han renunciado a sus puestos como consecuencia de la campaña promovida por ETA-Batasuna para que los que ellos definen como«electos ladrones» dejen los escaños que, de haberse presentado las candidaturas promovidas por la coalición, habrían correspondido, según ellos, a individuos de esta formación política. Se trata de un plan de intimidación que se desarrolla en silencio, casi sin publicidad. El diario «Gara» ha informado en varias ocasiones de la marcha de la campaña.

Sin formalizar.
Sin embargo, las supuestas renuncias no se han formalizado de manera oficial y hasta ahora las Juntas Electorales, que ordenan su publicación en el Boletín Oficial del Estado, sólo tienen conocimiento de unas quince, según han informado a LA RAZÓN fuentes antiterroristas.

En cualquier caso, se trata de una estrategia urdida por ETA-Batasuna para que los ayuntamientos en los que, antes de ser ilegalizada la coalición, disponían de alcalde o contaban con un cierto número de representantes, no puedan, como persigue la Ley de Partidos al excluir a los proetarras del juego electoral, funcionar democráticamente y para preparar el terreno de cara a los próximos comicios en los que podrían estar presentes si el «proceso negociador» entre el Gobierno y ETA va por buen camino.

El 31 de julio del año pasado, «Gara» publicaba una información, que ya no se puede consultar en su página web, en la que daba cuenta de unas declaraciones de uno de los líderes destacados de Batasuna, Pernando Barrena, en las que anunciaba que iban a enviar una carta a 417 cargos electos (esta cifra la han subido a 492 en posteriores publicaciones) para exigirles su dimisión porque «ocupan ese puesto ilegítimamente».

«Después de las elecciones municipales de 2003, hay 417 puestos de concejales que no corresponden a las personas que, en estos momentos y según la legalidad española, son sus titulares», señalaba.

Seis meses después, el 13 de enero de 2005, «Gara» anunciaba que «cada vez son más las personas que no ocupan una concejalía correspondiente por voluntad popular a las plataformas declaradas ilegales por el Estado español (...) ya son 81 las vacantes». A raíz de esta información, que facilitaron en rueda de prensa representantes de las «plataformas ilegalizadas», las Fuerzas de Seguridad del Estado trataron de comprobar cuantas de dichas renuncias se habían formalizado ante las correspondientes Juntas Electorales y sólo eran quince, sin que en todos los casos se pudiera afirmar que el motivo era la presión proetarra.

Presión de ETA.
Las mencionadas fuentes señalan que «estamos ante un nuevo capítulo, especialmente grave, de la acción de ETA sobre la sociedad vasca. La banda y los que la apoyan han diseñado toda una estrategia para volver a estar presentes y controlar los ayuntamientos del País Vasco y Navarra en los que estaban antes de que fuera promulgada la Ley de Partidos. El aspecto ruidoso y público de este plan se conoce por las algaradas y ocupaciones que realizan los proetarras, pero el asunto es mucho más sutil, como demuestran las cifras facilitadas por las referidas plataformas con unas renuncias que, aunque no estén oficializadas, se deben estar produciendo “de hecho”». «La “fuerza” que da tener una banda terrorista detrás es la que permite a los instigadores la realización de esta campaña», subrayaron.

El 22 de mayo, «Gara» se hacía eco de una rueda de prensa celebrada por los representantes de AuB, la coalición ideada por Batasuna para las municipales, que fue también ilegalizada, y otros plataformas anuladas. En esta ocasión, situaron la cifra de los ediles que aún restan por dimitir en «más de trescientos» de los 492 «electos ladrones» que ocuparon los puestos que, según ellos, les correspondían. Es decir, que la cifra de los «dimisionarios» supera ya con creces el centenar y se puede acercar a los doscientos.

Petición a Zapatero.
Dado el ambiente pre negociador que se vive en estos días, se dirigieron al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para decirle que «si de verdad quiere ir hasta el final, debe derogar la Ley de Partidos».
El objetivo final de los que han ideado esta estrategia es el de provocar que renuncien todos los integrantes de las candidaturas que obtuvieron ediles en las localidades que les interesan. (Esta puede ser la razón de que las renuncias no se hayan oficializado). En ese momento, sería de aplicación el artículo 182 de la Ley Electoral que señala:

«1.- En el caso de fallecimiento, incapacidad o renuncia de un concejal, el escaño se atribuirá al candidato o, en su caso, al suplente de la misma lista a quien corresponda, atendiendo a su orden de colocación.

2.- En el caso de que, de acuerdo con el procedimiento anterior, no quedasen posibles candidatos o suplentes a nombrar, las vacantes serán cubiertas por cualquier ciudadano mayor de edad que no esté incurso en causa de inelegibilidad. Estos suplentes serán designados por el partido, coalición, federación o agrupación de electores cuyos concejales hubiesen de ser sustituidos y se comunicará a la Junta Electoral correspondiente, a efectos de la expedición de la oportuna credencial. En este caso, no podrán ser designadas aquellas personas que habiendo sido candidatos o suplentes en aquella lista, hubieran renunciado al cargo anteriormente».

3.- En el caso de que el número de hecho de miembros elegidos en la correspondiente convocatoria electoral llegase a ser inferior a la mitad del número legal de miembros de la corporación, se constituirá una comisión gestora integrada por todos los miembros de la corporación que continúen y los ciudadanos que hubiesen sido designados para cubrir las vacantes, conforme a lo previsto en el párrafo anterior».

Ya intervienen. En la actualidad, las plataformas ilegalizadas intervienen y se les da voz en los plenos en numerosas localidades del País Vasco, concretamente en Ondárroa, Erandio, Guecho, Sestao y Elorrio, en Vizcaya; en Azpeitia, Lezo, Urretxu, Azcoitia, Beasain, Vergara y Urnieta, en Guipúzcoa; y en Santa Cruz de Campezo, Salvatierra, Cuartango y Llodio, en Álava. Uno de los casos que los proetarras sacan a la luz con más profusión en sus comparecencias es el de la localidad de Lizartza, de la que es alcalde el dirigente peneuvista Joseba Egibar, al que han llegado a calificar de «buitre» ya que ocupa un puesto que, según ellos, corresponde a un tal José Antonio Mintegti, que ya fue alcalde anteriormente.

DESDE LA SECRETARÍA DE ESTADO DE COMUNICACIÓN Y CON MEMBRETE
Las explicaciones de Savater al diario ABC llegaron "a través del Palacio de La Moncloa"
Fuentes de la dirección del diario "ABC" indicaron este lunes por la tarde a la agencia EFE que el filósofo y miembro de la plataforma cívica "Basta Ya" Fernando Savater, les merece la "máxima credibilidad y respeto" y que su misiva de "matización" llegó "a través del Palacio de La Moncloa", en concreto, desde la Secretaría de Estado de Comunicación y con membrete de la Dirección General de Información Nacional. Mientras, desde el Gobierno se dice que Rajoy está informado de "todo". El PP lo niega.
Agencias Libertad Digital 24 Mayo 2005

Fernando Savater envió este lunes una carta al diario ABC en la que precisa que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, "en ningún momento se refirió" a la existencia de "una carta u oferta concreta" de ETA en la conversación que mantuvieron el pasado sábado.

El filósofo se refiere así a la información que hoy publica ABC sobre la citada conversación en casa de unos amigos comunes y en la que, según este diario, Zapatero reveló que recibió una oferta de ETA para dejar las armas.

En declaraciones a EFE fuentes de la dirección del periódico indicaron que "tanta credibilidad" les merece Savater que "hemos publicado (hoy) dicha información que, consideramos muy relevante". Sin embargo, las citadas fuentes señalan que la carta que les ha remitido Savater "no es un desmentido si no una matización" y que la misma ha llegado "a través del Palacio de La Moncloa". En concreto, la misiva tenía membrete de Presidencia del Gobierno y procedía de la Dirección General de Información Nacional que dirige Julián Lacalle y que depende directamente de la Secretaría de Estado de Comunicación de Miguel Barroso.

Más operaciones desde el Gobierno: el PP lo sabe "todo"
Por otro lado, el Gobierno mantiene que el presidente del PP, Mariano Rajoy, está siendo informado desde el máximo nivel de "todo" lo relativo a un posible proceso de paz y el abandono de la violencia por parte de ETA, según fuentes del Ejecutiva cityadas por la agencia Europa. Sin embargo, esta versión es negada por la Dirección Popular, que insiste en que Rajoy carece de información sobre ese asunto.

Así, las fuentes gubernamentales citadas apuntan que el jefe del Ejecutivo y de la oposición han tratado sobre las situación de la lucha antiterrorista en distintas ocasiones, incluida la reunión que ambos mantuvieron, invitados por el Rey, en la Zarzuela. Sacan a colación, asimismo, que Rodríguez Zapatero y Rajoy se vieron en La Moncloa a mediados de enero y que las conversaciones telefónicas son "habituales" entre los miembros del Gobierno socialista y los del Partido Popular. En todo caso, precisan que, a día de hoy, "no hay ninguna negociación" con la banda terrorista.

Las filtraciones de La Moncloa
En declaraciones a La Linterna de la COPE, el portavoz parlamentario del PP, Eduardo Zaplana, confirmó que la carta de Savater llegó desde la Secretaría de Estado de Comunicación. "Yo me imagino –explicó– que [Savater] ha contado lo que le dijo el presidente del Gobierno pero falta saber por qué el presidente le ha contado eso a Savater en una reunión. ¿para ir abortando la manifestación del sábado 11 de junio?", se preguntó.

En cuanto la segunda información, la que insiste desde Moncloa que el presidente del Gobierno le informa de "todo" a Mariano Rajoy, Zaplana lo negó como ya hizo el PP en la anterior ocasión en la que se aseguraba que PP y PSOE habían pactado "rebajar el tono". "No van a conseguir que nos callemos –insistió Zaplana– aunque el Gobierno se empeñará en estrategias propias de dictaduras, con nosotros no lo vana a conseguir, denunciaremos todas las barbaridades que se produzcan".

Preguntado por una eventual negociación en torno a los presos etarras, Zaplana consideró que supone un "precio político evidente" y destacó que "es un despropósito empezar a hablar cuando todavía no se ha producido ninguna señal desde ETA". "Ahora tienen un aliciente–lamentó el popular tras recordar que la banda estaba diezmada por la acción policial–, y hoy ETA tiene más expectativas que hace unos meses y la posibilidad de pensar que lo que ha hecho no ha sido inútil". Zaplana lamentó que además, los terroristas pensarán que "hay un Gobierno que, si le han tomado la medida, está dispuesto incluso a claudicar".

"Deseo inequívoco" de acudir a la manifestación
En cuanto a la manifestación convocada para el próximo sábado 4 de junio por la AVT, Zaplana recordó que la postura del PP es de "respaldo absoluto", como ya anunció este lunes el secretario general del partido, Ángel Acebes. Zaplana anunció su intención de acudir personalmente a la marcha contra la negociación. "Lógicamente no podemos ir todos pero es mi deseo inequívoco.

LA AVT PIENSA QUE EL GOBIERNO UTILIZA AL FILÓSOFO
Foro de Ermua: "Amigo Savater, te equivocas gravemente"
El Foro de Ermua ha emitido un comunicado en el que reprochan a Savater su apoyo a la postura del Gobierno, alertándole que "dando la espalda al espíritu de Ermua te equivocas gravemente". Mikel Buesa, vicepresidente del Foro, reprende al filósofo que "da la sensación" de que el presidente del Gobierno le convocó a "aquella reunión oculta" para desautorizar la manifestación del próximo 4 de junio. Por su parte, la AVT considera que el Gobierno está utilizando a Savater "para dosificar la información de algo que ya ha pactado con ETA".
Agencias Libertad Digital  24 Mayo 2005

El Foro de Ermua ha recriminado Fernando Savater las declaraciones que ha vertido en el diario ABC este lunes en las que el filósofo hacía campaña en contra de la manifestación convocada el próximo 4 de junio por la Asociación de Víctimas del Terrorismo. No obstante, en el comunicado emitido por Buesa, dice que las "artimañas" desplegadas por el Gobierno para desprestigiar la convocatoria " pone en evidencia la gran preocupación del Sr. Rodríguez Zapatero ante el más que probable éxito de la manifestación del 4 de junio, como nos consta que se intranquilizó por la asistencia de 50.000 personas a la anterior manifestación de la AVT en Madrid el pasado día 22 de enero".

Desde el Foro de Ermua preguntan al filósofo "qué motivos pueden hacerte confiar en el Sr. Rodríguez Zapatero, porque nosotros –y los demás colectivos cívicos y asociaciones de víctimas— fuimos engañados personalmente por él, siendo todavía jefe de la oposición, el día 4 de diciembre de 2003, en la sede de su partido, en la calle Ferraz de Madrid. En esta reunión, el Sr. Rodríguez Zapatero nos anunció que su partido apoyaría la reforma penal impulsada por el Gobierno del PP para condenar con penas de cárcel a quienes convocasen referendos ilegales" ya que "a la mañana siguiente, los diarios anunciaban la oposición radical del PSOE a aquella reforma penal".

Mikel Buesa reprocha también a Zapatero que haya retrocedido en la lucha contra el terrorismo, con concesiones a ETA como "permitir la presencia en el Parlamento de Vitoria del Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV-EHAK), teniendo informes policiales suficientes para instar su ilegalización".

En la misma nota de prensa, preguntan a Sabater si "¿de verdad puedes creerte lo que os dijo el Sr. Rodríguez Zapatero en esa reunión, de que ETA no le ha pedido ninguna contrapartida política para discutir una tregua? Jamás ha sucedido esto. Nadie, seriamente, puede dudar que ETA va a plantear una larga y gravísima lista de exigencias políticas, tanto en sus contactos directos con el Gobierno como en la simultánea mesa paralela de partidos políticos vascos".

El Foro de Ermua tiende una mano a Savater, diciéndole que "aún estás a tiempo de corregir tu grave error. Sólo necesitas pronunciar en público seis palabras: "Acudiré a la manifestación de Madrid"."

La AVT piensa que el Gobierno está utilizando a Savater
Mientras tanto, la AVT ha manifestado que el Ejecutivo ha emprendido una estrategia de dosificar la información y en ella se enmarca la propuesta que realizó Zapatero en el Parlamento, durante el debate del Estado de la Nación, y la transmisión de la información a Savater este fin de semana, en el sentido de que ETA ha hecho llegar al Gobierno que quiere paz por presos. En su opinión, el Gobierno está utilizando al filósofo vasco.

El presidente de la AVT, José Alcaraz, se mostró convencido de que en los próximos días habrá más información por parte del Gobierno y de la banda terrorista y no descarta que en junio la banda declare una tregua. La sospecha que tiene la AVT, tras analizar la información, es que el Gobierno se ha comprometido con Batasuna-ETA a que el PCTV estuviera en el Parlamento, el acercamiento de presos y dar las competencias de Prisiones al País Vasco para que el PNV pueda aplicar distintas medidas para sacar terroristas a la calle. Por ello, pide al Ejecutivo que "deje de engañar a las víctimas, diga la verdad y lo que se ha negociado".

Las declaraciones de Savater, en su opinión, demuestran "una vez más" que la propuesta del Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo, Gregorio Peces Barba, de "llevar a cabo una amnistía para los presos que no tengan delitos de sangre está basada en hechos reales". En su opinión, el Alto Comisionado estuvo sondeando a las víctimas y luego "engañó a la AVT cuando negó lo que había ocurrido en la reunión".

Para Alcaraz, lo que ha hecho Savater, poniendo encima de la mesa la propuesta de Zapatero y confiando en ella, ha sido "pisotear la memoria de las víctimas asesinadas y de los millones de españoles que en 1987 salimos a la calle diciendo que no se iba a hacer ninguna concesión a los presos de ETA". "La muerte de Miguel Angel Blanco sería en vano y también la de las distintas personas que han sido asesinadas por la política de dispersion", apuntó y añadió que el planteamiento del presidente es "ceder al chantaje y ceder ante ETA y no hay paz sin justicia".

El PP apoyará la manifestación del 4 de junio
Por su parte, el secretario general del PP, Ángel Acebes, ha anunciado que el Comité de Dirección de su partido ha decidido apoyar la manifestación convocada por la AVT y aconsejó al resto de formaciones políticas que hagan lo mismo. "Es un deber de todo demócrata español estar junto a ellos", sostuvo. "Queremos hacer una petición al conjunto de los españoles, a militantes, votantes o a los que creen que merecen apoyo las víctimas del terrorismo –recalcó—. Sin duda ninguna, hay millones de españoles que no votaron al PP y que sin embargo están con las víctimas y acudirán a la manifestación".

Acebes declaró que aún no se ha decidido cómo colaborarán con la AVT ni qué representación tendrá su partido en la manifestación contra el diálogo con ETA. No obstante, garantizó que habrá una importante presencia del PP, ya que las víctimas "han colaborado" en llevar a ETA a su "final", especialmente al convertirse en "referente moral y político".

"NEGOCIACIÓN EN MI NOMBRE NO"
La AVT adelanta al 4 de junio la manifestación en contra de la negociación del Gobierno con ETA
La Asociación de Víctimas del Terrorismo ha decidido adelantar al sábado 4 de junio a las 18:00 horas la manifestación contra una negociación del Gobierno con ETA, debido a que en la fecha prevista inicialmente, el 11 de junio, Madrid albergará el partido de la final de la Copa del Rey de fútbol en el estadio Vicente Calderón.
Agencias Libertad Digital  24 Mayo 2005

La pancarta que abrirá la manifestación llevará el lema "Por ellos. Por todos. Negociación en mi nombre, no". Aunque hasta el próximo lunes la AVT no tendrá contestación de la Delegación del Gobierno sobre el recorrido solicitado por las calles de Madrid, la asociación pretende que los manifestantes pasen por lugares donde la organización terrorista ETA ha cometido atentados.

Esta convocatoria ha sido respaldada desde diversas organizaciones, como el Foro de Ermua, que ha declarado que la movilización del 4 de junio va a poner en evidencia "el sentir de una gran parte de la sociedad española y su determinación de no permitir que se humille y se entregue su dignidad y su libertad por unos meses de tregua-trampa".

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo en el País Vasco, Covite, también ha querido demostrar su apoyo uniéndose al manifiesto que ha colgado en su página la AVT en contra de la negociación con los terroristas y estará presente en las movilizaciones.

El Partido Popular ha solicitado el apoyo de todas las formaciones políticas a la manifestación como "deber de todo demócrata". "Queremos hacer una petición al conjunto de los españoles, a militantes, votantes o a los que creen que merecen apoyo las víctimas del terrorismo –manifestó Ángel Acebes—. Sin duda ninguna, hay millones de españoles que no votaron al PP y que sin embargo están con las víctimas y acudirán a la manifestación". Francisco Granados, el secretario general del PP en Madrid también ha pedido el apoyo de todos los ciudadanos a esta convocatoria.
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