AGLI

Recortes de Prensa     Domingo 29 Mayo 2005

Militantes del PSC amagan con la escisión si el PSOE no frena la deriva nacionalista
MARÍA ANTONIA PRIETO ABC 29 Mayo 2005

SON USTEDES GENIALES
ÁLVARO DELGADO-GAL ABC  29 Mayo 2005

Vacas
Jon JUARISTI ABC  29 Mayo 2005

A vueltas con la «extratégia»
Jaime CAMPMANY ABC  29 Mayo 2005

Ni «paz» ni «tregua» ni «Otegi»
Antonio BURGOS ABC  29 Mayo 2005

Detrás de la barra
Editorial ABC  29 Mayo 2005

Aviso a navegantes
Editorial ABC  29 Mayo 2005

Otra vez el final
JAVIER ZARZALEJOS EL Correo 29 Mayo 2005

Con Savater (aunque sin él)
JUAN JOSÉ R. CALAZA La Voz 29 Mayo 2005

Los tics de Imaz
CARMELO BARRIO BAROJA El Correo 29 Mayo 2005

Carod Rovira y Maragall en Israel
Cartas al Director ABC 29 Mayo 2005

El Foro de Ermua pide acudir a la manifestación para que no sea inútil el sacrificio de las víctimas
Europa Press Libertad Digital  29 Mayo 2005

Covite pide que los actos de terrorismo sean considerados crímenes contra la humanidad
SAN SEBASTIÁN El Correo 29 Mayo 2005

 

Militantes del PSC amagan con la escisión si el PSOE no frena la deriva nacionalista
Este colectivo ha enviado una segunda carta a los dirigentes del PSOE en la que piden a Zapatero que tome la iniciativa ideológica para garantizar la Cataluña plural
MARÍA ANTONIA PRIETO ABC 29 Mayo 2005

BARCELONA. Son pocos, pero están dispuestos a hacerse oír. Militantes del PSC que se sienten incómodos con la deriva nacionalista de esta formación y del Gobierno de Pasqual Maragall han decidido plantar cara a las tesis oficiales y algunos, incluso, meditan abandonar el partido para integrarse en una nueva formación de izquierdas no nacionalista. Dentro del socialismo catalán han convivido tradicionalmente dos «sensibilidades» distintas pero complementarias desde el punto de vista electoral -la opción catalanista y burguesa, representada por Pasqual Maragall, y la vertiente denominada «españolista», encabezada por el primer secretario y ministro de Industria, José Montilla, que es quien realmente controla el aparato del partido-. Ahora, sin embargo, ese equilibrio podría romperse porque un centenar largo de militantes, agrupados bajo la denominación «Socialistas en positivo», no se consideran representados por sus dirigentes.

Este sector, que se siente huérfano del PSOE, condena lo que considera una «deriva nacionalista» por parte del PSC y lamenta que Maragall, condicionado por ERC, ponga el acento en asuntos como la financiación autonómica o la redacción de un nuevo Estatuto, limitándose a continuar la línea soberanista que impuso CiU durante sus 23 años de gobierno.

Los integrantes de esta corriente crítica firmaron hace días una carta, que posteriormente remitieron a varios dirigentes del PSOE, en la que denunciaban el sometimiento del PSC a las tesis catalanistas que excluyen a todo aquel que no comparta el pensamiento oficial. Pero como la dirección del PSOE negó tener constancia de esta misiva, han decidido enviar otra, no ya de 4 páginas, sino de 8. En este escrito, al que ha tenido acceso ABC, se describe lo que este grupo califica como una «espiral de silencio», de la que participaría el PSC, y que impide el debate sobre ideas en Cataluña. «Las causas de la lengua y la construcción nacional forman parte de esos temas tabús sobre los que no existe siquiera la posibilidad de mostrar el menor desacuerdo», subrayan los firmantes, que se muestran convencidos de que si el nacionalismo está triunfando en Cataluña es «gracias al concurso indispensable de nuestros compañeros del PSC».

Síndrome de Estocolmo
En la carta se denuncia también la persecución del castellano, la ausencia de pluralismo y «las restricciones de los derechos individuales». «Tantos años de normalización -argumentan- han viciado el ambiente político catalán de tal manera que ha sido imposible la incorporación natural de aquellos que por sus orígenes, cultura o lengua materna no entraban dentro de los parámetros que definen al catalán fetén». Crítico también con una eventual definición de Cataluña como nación, este colectivo recrimina al PSC el «síndrome de Estocolmo» de algunos dirigentes que no han nacido en Cataluña, en clara alusión a Montilla o a los alcaldes del área metropolitana. «Estos dirigentes del PSC justifican hoy, solamente en privado, su seguidismo catalanista por las dificultades que entraña ir contracorriente de un régimen bien consolidado durante los últimos 25 años», explican.

La misiva concluye con una petición de amparo a José Luis Rodríguez Zapatero para que «tome la iniciativa ideológica y ejerza cuantas acciones sean precisas para conseguir que la Cataluña plural y diversa se vea representada en sus normas jurídicas».

ABC ya publicó el pasado 14 de mayo un artículo de «Ágora Socialista», corriente crítica del PSC, en el que, bajo el título «No en nuestro nombre», se censuraba la propuesta de financiación del gobierno tripartito por considerarla poco solidaria con el resto de España. Desde este colectivo se critica, además, las «frivolidades» del Ejecutivo de Maragall y las últimas iniciativas de carácter estrictamente simbólico y nacionalista, como las polémicas en torno a las banderas o la discriminación de los escritores catalanes que escriben en castellano.

SON USTEDES GENIALES
ÁLVARO DELGADO-GAL ABC  29 Mayo 2005

No es fácil entender lo que ha ocurrido estos días entre ETA y el Gobierno. La propia ETA no lo entiende, a juzgar por la cara de pasmo que puso Otegi cuando supo que iba a amanecer en la cárcel. Los intérpretes de prodigios, luego de haber consultado los libros augurales, se adhieren a dos tesis distintas. El que ambas sean inauditas no excluye que una de ellas pueda ser la buena. De hecho, se mira alrededor y no se aprecian rastros que avalen tesis alternativas. Empiezo por la que se me antoja más increíble.

Según la tesis número uno, el Gobierno favoreció de alguna manera que se procediera al encarcelamiento de Otegi. Se arguye en abono de esto que el fiscal haya ido más allá que el propio juez en sus reclamaciones cautelares. En efecto, solicitó prisión incondicional. ¿Por qué habría intentado el Gobierno hacer algo así? Los valedores de la tesis afirman que al Gobierno le ha entrado una suerte de malestar retrospectivo, rayano en pánico tras el atentado de San Blas. Y que se ha echado atrás después de haber comprometido al Parlamento en el apoyo de una resolución que desde el principio ha suscitado polémica dentro y fuera del partido. Bien, pico en pesimista, pero incluso el pesimismo tiene un límite. No alcanzo a concebir tanta ligereza, por muy ligero, y lo es asaz, que sea este Gobierno. De añadidura, no veo con claridad cómo un Gobierno que consigue forzar un arresto no es capaz de completar la jugada y obtener lo que teóricamente quería. Es decir, prisión incondicional para Otegi.

Paso, en consecuencia, a la tesis número dos. Ésta no excluye ligereza por parte del Gobierno. Pero pone más el acento en la ineptitud pura. Según la tesis número dos, Otegi fue arrestado al hilo de una diligencia judicial independiente. Al dirigente batasuno se le había levantado el aforamiento. Era por tanto vulnerable a acusaciones antiguas, y le ha tocado la china en el momento más inesperado. En circunstancias normales, habríamos asistido a una escaramuza rutinaria entre la justicia y el entramado etarra. Ocurre, sin embargo, que Otegi se había convertido, con la asistencia de Zapatero, en lo que aquél ha afirmado que era: el interlocutor de ETA en las negociaciones de paz, unas negociaciones solemnemente bendecidas por el Congreso. De ahí que el chinazo haya adquirido dimensiones muy serias. La gestión, por parte del Gobierno, ha sido de una imprudencia impresionante. Tanto en el caso de Argel como en el de Zúrich, se sondeó la voluntad de la banda en encuentros directos entre el Ejecutivo y los terroristas. Los encuentros fueron discretos, se realizaron en terreno neutral, y estuvieron sustraídos de propósito a los rigores que impone la aplicación de la ley. Aquí se procedió al revés. Se encendieron las candilejas, y se escogió como interlocutor a un tipo que hacía las funciones de embajador sin gozar de la concomitante inmunidad diplomática. No es extraño que Otegi se sintiese perplejo cuando le dijeron que era un preso. Eso no entraba en el guión, por mucho que el señor Rojo, desplegando una presciencia que se compadece mal con sus notorias insuficiencias analíticas, sostenga que sí entraba.

¿Persistirá el Gobierno en su estrategia? Si la tesis dos es cierta, asistiremos a un período de confusión, durante el cual podría ocurrir cualquier cosa. ¿Cuál es, por cierto, la estrategia del Gobierno? El domingo pasado se nos sirvió por la prensa un primer esbozo o bosquejo. La idea matriz consiste en desinflar el plan Ibarreche mediante la elaboración de un segundo plan bajo control socialista. Se hablaría con una ETA ya disuelta sobre presos, mientras se da entrada al PCTV, testaferro político de los terroristas, en la confección de un nuevo estatuto para el País Vasco. Formalmente, no habría negociación con ETA, puesto que el interlocutor sería el PCTV. Materialmente, la negociación sería inevitable, ya que el PCTV es ETA. El planteamiento suma, a su carácter fraudulento, dos inconvenientes de peso. No es probable, primero, que ETA se resigne a fingir -no se le exige más- su rendición. Ni lo es, segundo, que entregue las armas antes de haber rematado una operación política. El plan, en fin, es un pésimo plan, y ahora menos prometedor todavía que antes. ¿Cuál será el balance si acaba todo por irse al traste?

Un cierre de filas de la comunión nacionalista, compactada por la acción del Gobierno. Hace meses, Ibarreche acometió su aventura en solitario. En lo venidero, lo haría en sintonía con los elementos más radicales del nacionalismo. El PNV, al que el Gobierno ha querido desbordar por su lado aberztale, tendría aún menos escrúpulos en embestir de frente a la Constitución. No estaríamos como al principio. Estaríamos peor. Chapó, señores. Son ustedes unos genios.

Vacas
Por Jon JUARISTI ABC  29 Mayo 2005

SEMANA instructiva, la que hoy concluye. ¿Aprenderá algo de ella el vaquero Rodríguez? Entre Suso de Toro y Josu Ternera debe haber un término medio y es menester que se ponga a buscarlo. Algún buey paciente y sensato tiene que quedar entre tanta vaca loca hozando en torno al pesebre. Viejos castrones desengañados con memoria suficiente para recordarle qué suele pasar con ETA cuando empiezan a circular rumores de negociación. Desechos de antiguas tientas que rumian rencores en apartadas provincias. Toreados victorinos que no entrarían al trapo ni aunque lo untasen con pachulí. Cabestros jubilados de ojos tristes, qué sé yo. Cualquier bóvido con la amarga experiencia de haberlo intentado alguna vez.

Tender cables a ETA o hacerle guiños no sirve más que para diferir su extinción. ¿Que la banda está en las últimas? No lo parece, pero, aunque así fuera, habría que esperar a que diese señales inequívocas -y, sobre todo, públicas- de claudicar para tomar iniciativas al respecto. Las suposiciones no bastan, por más fundadas que se pretendan. Las informaciones policiales, tampoco. Ni los mensajes secretos, aunque se compruebe la solvencia inmoral de la fuente. En materia de organizaciones terroristas, el factor subjetivo es fundamental. Momentos ha habido en que han dejado chiquito al extremo aquel del Alcoyano que pedía prórroga cuando su equipo iba perdiendo doce a cero. Mientras alguien en ETA crea que parte de la población sigue apoyándole -y hay nueve escaños frescos que lo demuestran- y que, si se diera el caso de su derrota irreversible, el enemigo lo tratará con benevolencia y generosidad, la banda no perderá la esperanza de forzar una negociación política. Por supuesto, nunca han faltado terroristas desmoralizados, con infinitas ansias de descolgarse, pero es muy improbable que se produzca, en las actuales condiciones, una deserción en masa.

Ésta -o su equivalente; es decir, el abandono del terrorismo- sólo tendría visos de credibilidad si se acordase por mayoría abrumadora de los miembros de la organización reunidos en una asamblea, cuyas decisiones fuesen inmediatamente publicadas y ratificadas por su brazo político (PCTV/Batasuna). Quedaría, no obstante, el problema de los refractarios, que podría ser más o menos preocupante dependiendo del número de los mismos y de su control de los recursos comunes (recuérdese lo que ocurrió, por ejemplo, con los grupos disconformes de la VI Asamblea o de la VII de los polimilis, que levantaron en poco tiempo nuevas organizaciones terroristas mucho más mortíferas que las anteriores). En cualquier caso, no parecen darse las dos condiciones para que se planteen la disolución o el desarme; o sea, la ausencia total de apoyo en la población vasca y la inflexibilidad política del Gobierno. La eficacia policial es altamente disuasoria, pero resulta mermada por las expectativas de trato penal favorable, tras el día de la rendición, que alimentan en los etarras el partido gobernante y sus aliados parlamentarios. Los terroristas interpretan tal actitud como un signo de debilidad gubernamental y, además, intuyen acertadamente que implica una disminución de su propio riesgo. Si no se alcanzara el objetivo de la negociación política, siempre quedaría la salida de una capitulación negociada que implicase lenidad a cambio de desistimiento. Es como practicar el funambulismo con red, y no debe por tanto sorprender que ETA, en medio de una productiva campaña de detenciones, se líe a poner bombas. No está pidiendo un respiro ni anunciando una tregua, sino demostrando que este Gobierno no le asusta.

En tales circunstancias, el presidente Rodríguez debería hacer algo más original que tratar de convencernos de que dispone de información privilegiada, sobre todo si no va a compartirla con la oposición ni con su partido. Apostó fuerte y, de momento, el único resultado perceptible ha sido una bomba en San Blas. Si Rodríguez guarda un as en la manga, que lo saque y nos deslumbre antes de que coloquen la segunda. Si no, más vale que comience a desandar el camino cuanto antes, solo o en compañía de sus boyeros y boyeras, tras los pasos de la Vaca Ciega de Maragall (del abuelo poeta), imagen trágica del infalible instinto de conservación.

A vueltas con la «extratégia»
Por Jaime CAMPMANY ABC  29 Mayo 2005

ES lógico que a don José Luis Rodríguez Zapatero, licenciado en Derecho y presidente del Gobierno, no le haya hecho gracia alguna que le pillen una falta de ortografía de esas que llaman garrafales. Un lector de ABC cazó la equis de su «extratégia» y lo denunció en «Carta al Director», y para mayor regocijo del gentío descubrí yo el acento en la segunda «e» de la palabra, un acento hermosísimo, indisimulable, que caía como una jabalina sobre el lomo curvo de la letra, y escribí sobre todo ello un artículo cachondo alrededor de la «extratégia» de Zapatero.

La palabra en cuestión estaba escrita de puño del señor letrado en leyes y presidente del Gobierno, de modo que no había manera de esconder el yerro o de echarle las culpas al teclista, al cajista o al linotipista, que es lo que hacemos periodistas y escritores cuando nos ocurre una desgracia semejante. En Moncloa intentaron remediar el desliz ortográfico del jefe, y acudieron a tapar el trasero presidencial, que había quedado a la intemperie. O sea, que desde el punto de vista ortográfico Zapatero posaba ante el público con el culo al aire.

Llamaron desde allí a Federico Jiménez Losantos, que había comentado el caso, y le contaron no sé que historieta de gnomos y enanitos, duendes de tinta roja que hacen bailar a las letras retratadas y otras coplas de Calaínos. Pues no, señor. Bajo la lupa, en la hoja escrita por el puño de Zapatero, aparece la palabra «extratégia» clara, precisa, oronda e inequívoca. La equis de la culpa es una señora equis, una equis como para que sirva de incógnita a la solución de la cuadratura del círculo o al destino de España en las manos o los pies del propio Zapatero. Y el acento era, en comparación de sus respectivos ambientes, algo así como el Peñón de Ifach despeñándose sobre la letra.

Ante eso, el oficioso mentidor de Moncloa podía haber hecho una de estas dos cosas: o silbar el «gaudeamus igitur» u obsequiar a Zapatero con el Manual de Ortografía Práctica, de Miranda Podadera. Y Zapatero podría tomar ejemplo de Juan Ramón Jiménez, que todos los sonidos fuertes de la ge los escribía adrede con jota («Intelijencia, dame el nombre exacto de las cosas») y nadie puede decir que incurría en faltas de ortografía.

Zapatero, de aquí en adelante, debe escribir con equis todos los sonidos de la ese que viniese colocada antes de consonante. Escribir, por ejemplo: «Todas las excenas políticas de Campmany son extupendas y sólo desagradan a los extúpidos y exmirriados cerebrales». A esa manera de escribir podríamos llamarla el «incognitismo metódico», que haría juego con el estilo de gobernar del propio Zapatero, fundado en la ignorancia de lo que el Gobierno puede decidir dos minutos después de haber tomado una providencia, y sorprender así a todos los «extupefactos expañoles». En cuanto a lo de la tinta roja, tiene razón el de La Moncloa. Lo rojo siempre produce faltas, de ortografía, de tino y de gobernación, y ahora se va a cargar el «Extado».

Ni «paz» ni «tregua» ni «Otegi»
Por Antonio BURGOS ABC  29 Mayo 2005

SI yo escribo gitano, se pronuncia «jitano» y no «guitano».

-Pues pronuncia usted muy mal, que no te enteras, Regaera. Se pronuncia «ciudadano de etnia gitana».

Se me había olvidado. Los gitanos no existen. En la próxima edición, el «Romancero Gitano» de García Lorca será expurgado por la Inquisición Progre y no le darán el «nihil obstat» ni el «imprimatur» si no lo retitulan como «Romancero de Etnia Gitana». En cuanto al texto de «La casada infiel», la estrofa final deberá ser reescrita de un modo política y poéticamente correcto: «Me porté como quien soy / como un ciudadano de etnia gitana legítimo».

Si yo escribo gitano, se pronuncia «jitano» y no «guitano». Si yo escribo girasol, se pronuncia «jirasol» y no «guirasol». Si yo escribo gigante se pronuncia «jigante» y no «guigante».

Pero si yo escribo Otegi, berrendo en etarra, aunque hable el castellano de Elio Antonio de Nebrija, debo olvidarme de la gramática, de la ortografía y de la fonética castellanas, del Miranda Podadera, del Tomás Navarro Tomás, del Menéndez Pidal, del Díaz Plaja, del Lázaro Carreter y de todos los manuales del Bachillerato y de la Facultad. Todos los españoles (perdón, todos los ciudadanos y ciudadanas del Estado Español) tenemos la obligación de saber vascuence, y de conocer que aunque se escribe Otegi, no se pronuncia «Oteji», como girasol es «jirasol» y gigante es «jigante»: debemos decir «Otegui». ¿No vamos a claudicar ante la ETA? En el principio era el verbo, y hemos claudicado hasta ante la palabra Otegi, que en castellano deberíamos escribir Otegui si quisiéramos que sonara como ellos quieren que suene...

-Pues a mí me suena a los dos tiros que los fijos de plantilla de Otegui le pegaron a Jiménez Becerril y a su mujer; y me suena a las mil víctimas de la ETA; y a una muchacha sin piernas; y a un militar en silla de ruedas, ¿qué quiere usted que le diga?

Hace lustros que perdimos ante la ETA la batalla del lenguaje. Adoptamos su perversión del lenguaje, llamando impuesto revolucionario a la extorsión, lucha armada al crimen organizado, liberados a los pistoleros a sueldo, legales a los no fichados por la Policía. Seguimos perdiendo esa batalla. Ahora a Rodríguez Zapa..tiesta se le llena la boca con la palabra «paz». DRAE en mano, paz es «situación y relación mutua de quienes no están en guerra; pública tranquilidad y quietud de los Estados, en contraposición a la guerra o a la turbulencia». Aquí nadie está en guerra. Aquí unos asesinan y otros mueren: no hay más Estado que el Reino de España cuyos defensores de las libertades reciben el tiro en la nuca y todos el coche-bomba. Y la tregua, lo mismo. En el DRAE, tregua es «suspensión de armas, cesación de hostilidades, por determinado tiempo, entre los enemigos que tienen rota o pendiente la guerra». Aquí no hay más armas que las pistolas de una mancha de asesinos. Nosotros no tenemos más armas que las leyes que hemos como enfundado. Así que de tregua, nada.

Le hemos dado a Otegui honores de Premio Nobel. El único que se permitió cambiar la ortografía castellana fue Juan Ramón Jiménez. Escribía intelijencia por inteligencia. Citándolo, digo: «Intelijencia, dame el nombre exacto de las cosas». Por ejemplo, dame el nombre de asesino, en castellano, sin inmersión lingüística en vascuence.

Otegui, preguntando chulescamente en estrados por Conde-Pumpido, ha llegado más lejos que aquellos señoritos que cuando los paraba el guardia por exceso de velocidad y por conducir borrachos, decían:

-Usted no sabe quién soy yo: el Caudillo viene de montería a mi finca y a usted se le va a caer el pelo...

Detrás de la barra
Editorial ABC  29 Mayo 2005

LA vertiginosa salida de prisión de Otegi ha puesto de manifiesto la liquidez del entramado etarra, que en los últimos tiempos ha visto emerger el negocio de las «herriko tabernas». Tapaderas de un siniestro negocio fraguado sobre los pilares de la extorsión, su «caja» diaria se nutre del terror de una economía sumergida en los bajos fondos. Las «herriko tabernas» llevaron a Otegi a prisión y «las herriko tabernas» le sacaron, negocio de ida y vuelta que el juez Garzón cerró por la fuerza de la ley y que ahora florece y se convierte en aval para burlar el peso de la ley. Paradojas de un negocio que crece detrás de la barra entre pañuelos, chubasqueros, pitilleras, bolsos y sudaderas, objetos y prendas que sirven para desviar la atención de un mundo que nadie fiscaliza.

Aviso a navegantes
Editorial ABC  29 Mayo 2005

NO es nuevo, ni mucho menos, el malestar de determinados sectores del socialismo catalán por las derivas nacionalistas de Maragall, acentuadas tras la entrada de ERC en el tripartito. Sin embargo, la presentación en sociedad de un grupo de acreditados intelectuales de izquierda que denuncia el creciente radicalismo de PSC puede prender la mecha de una ruptura dentro de la formación socialista. Para el próximo 7 de junio está prevista la publicación de un manifiesto en el que esta plataforma promoverá la creación de un nuevo partido que, desde las tesis socialistas, se mantenga al margen del nacionalismo excluyente, ese mar por el que navega, aún tranquilo y confiado, Maragall.

Otra vez el final
JAVIER ZARZALEJOS EL Correo 29 Mayo 2005

Hace veinte años, Patxo Unzueta escribió que los pesimistas en Euskadi juegan con ventaja porque lo inverosímil no existe. Lo que entendíamos como inverosímil era que ETA cruzara determinadas fronteras de crueldad, de irracionalidad e incluso de simple cálculo de oportunidad para su estrategia terrorista. Ajenos a la lógica de los terroristas, podíamos pensar que hasta ETA reconocería límites en su delirio. La realidad ha demostrado sobradamente el error, reclamando para sí la primacía que los deseos han pretendido disputarle.

Hoy, sin embargo, la posibilidad de lo inverosímil ya no convoca a los pesimistas sino que otorga ventaja a los optimistas, sean estos antropológicos o simplemente funcionales. Lo inverosímil, en este caso, no es que se proponga la aproximación, el diálogo y la negociación que se avista en el horizonte, sino que se le proponga a ETA como alternativa a su derrota, ahora que ETA no la puede imponer como alternativa a su imbatibilidad. Pero en este anacrónico encuentro entre dos mitos rotos, la ETA invencible y el final dialogado, parece que estamos.

El Gobierno y los patrocinadores de la resolución aprobada por el Congreso el pasado día 17 insisten en la literalidad del texto para rechazar las críticas que desde el Partido Popular -pero no sólo desde él- se la han formulado. No hay que recurrir a presunciones malintencionadas para creer fundadamente que la situación no es tan clara como se pretende. Ni el texto es concluyente en el sentido de vedar un proceso de negociación previo a lo que sería la 'gran decisión' que se espera de ETA, ni el contexto ayuda a esa interpretación, en buena medida por las expectativas y los mensajes que se lanzan desde fuentes oficiales.

Decir que si ETA abandona las armas y renuncia a la violencia habrá diálogo es demasiado obvio como para tener sentido. También se ha llamado la atención sobre la utilización del presente -«apoyamos» procesos de diálogo y negociación...- para definir lo que, en todo caso, sería consecuencia de una hipótesis a verificar en el futuro. Por eso, parece más exacta la interpretación que sobre el particular hacía un importante medio de comunicación al que hay que atribuir autoridad en la exégesis de la acción gubernamental. Según este análisis, «aunque la resolución se refiere a un futuro indeterminado -cuando ETA decida abandonar las armas-, el aval de la Cámara otorga al Gobierno un cierto margen para explorar las posibilidades de acelerar el fin de ETA con iniciativas que sólo podrán concretarse tras su renuncia al terrorismo». Curiosamente, lo más expresivo de esta interpretación es la sucesión de eufemismos. El eufemismo que, por el contrario, ha estado ausente en la valoración que Arnaldo Otegi ha hecho de la resolución parlamentaria, por la que se ha felicitado a pesar del «ropaje del pasado» que, a su juicio, envuelve lo que considera que es la asunción por el Congreso de la llamada oferta de Anoeta. Ese 'ropaje del pasado' debe ser decirle a ETA que abandone las armas.

La desmemoriada idealización del Pacto de Ajuria Enea ha quedado reducida a un intento fallido de atraer al PP al apoyo de la resolución y de dotar a ésta de mayor credibilidad. Porque en el trayecto hasta el Congreso, Ajuria Enea perdía el compromiso con el Estatuto y el aislamiento de los que hacen política en nombre de ETA -auténticos pilares del Pacto- para sacar a relucir únicamente el punto 10 cuya eficacia pacificadora, a la vista está, ha resultado perfectamente descriptible. Añádase a lo anterior una deducción bastante simple. Si nada hubiera cambiado, como se insiste para tranquilizar a la audiencia más crítica, habría que creer en la súbita conversión al Pacto por las Libertades de sus máximos detractores, opuestos sistemáticamente a todas y cada una de las medidas que se han adoptado a su amparo. Y eso es inverosímil incluso en Euskadi.

La explicación parece más simple. El Gobierno, en función de datos, informaciones y análisis que reserva para sí, parece haber llegado a la conclusión de que la debilidad operativa de ETA y la presunta divergencia entre la estrategia de ésta y los intereses de su brazo político -que ya ha experimentado con la ilegalización las consecuencias de su sometimiento a la disciplina de la banda- han abierto una ventana de oportunidad en la que es posible ofrecer una 'salida' en la que se pueda materializar la decisión de 'dejarlo'.

En este giro de la política antiterrorista que ya pocos niegan, el Gobierno incorporaría dos claves. Por un lado, tomar la iniciativa en la aproximación a ETA, adelantándose a una eventual declaración de tregua, según una doctrina sostenida en alguna ocasión, entre otros, por el ex presidente del Gobierno Felipe González. Por otro, la futura negociación de un nuevo Estatuto, comprometida por Rodríguez Zapatero dentro de una revisión general del modelo autonómico, que facilitaría la reinserción civil de los que dicen estar dispuestos a apostar por vías políticas. De nuevo, las ventajas tácticas a costa de agravar los problemas estratégicos.

Tal planteamiento deja fuera factores que, dada la trayectoria de ETA y la propia lógica que aplican los terroristas, resulta temerario no valorar. El primero y fundamental es la contradicción que supone felicitarse por el resultado de la estrategia antiterrorista consensuada en el Pacto por las Libertades y, por esa misma razón, abandonarla con el efecto de desmantelar todo cuanto ha permitido contemplar la derrota de ETA como su final posible o, mejor dicho, como su único final. No se ha pasado página en la estrategia del Pacto; se ha reescrito todo el capítulo.

Dejemos a un lado los juicios de intención. El Estatuto ha quedado invalidado; el Pacto por las Libertades está quebrado; la Ley de Partidos, de hecho, derogada; las víctimas, divididas y enfrentadas; la movilización social acallada; el abertzalismo proetarra, convertido desde el primer día en llave para configurar mayorías parlamentarias; el constitucionalismo, roto; los firmantes de Estella y del pacto con ETA para excluir a la mitad de lo vascos, rehabilitados; los excluidos, demonizados; la frustración de las intenciones asesinas de ETA, convertida en prueba de su autocontención.

Pensar que esta sucesión de acontecimientos ayudará a que 'Txeroki' se convenza de que tiene que dejarlo es una conclusión cuyo fundamento a muchos se nos escapa, menos aún cuando ETA puede entender que la futura negociación del 'marco político' requerirá de sus contundentes argumentos para recordar que la 'soberanía' y la 'territorialidad' son las claves de esta historia.

Se advierte a ETA y a los suyos de que si las cosas no salen según lo previsto, todo volverá a ser como antes. Las víctimas dejarán de ser acusadas de manipulación política, el fiscal general del Estado encontrará pruebas, la oficina de prensa de Batasuna -es sólo una convicción moral, porque es sabido que una organización disuelta por terrorista no puede tener una oficina de prensa- no podrá emitir comunicados afeando a los ministros sus excesos verbales, Patxi López recuperará la sonrisa ante María San Gil y, de la misma manera que hemos recuperado el punto 10º del Pacto de Ajuria Enea, recuperaremos también la firme decisión de derrotar a los terroristas. Decididamente, en Euskadi, lo inverosímil no existe.

Con Savater (aunque sin él)
JUAN JOSÉ R. CALAZA La Voz 29 Mayo 2005

FRUTO de la maledicencia, corre por ahí el rumor de que Fernando Savater está celoso de la atención que ZP le presta a Suso de Toro -ascendido recientemente a consejero áulico- y para contrarrestar su influencia ha aceptado servir de correo oficioso del presidente distribuyendo optimistas mensajes justificadores de su política. Concretamente, de la política de diálogo tendente a poner fin a ETA. Hay de toda evidencia en el rumor una violenta voluntad de desprestigiar a Savater, haciéndolo pasar por un traidor a las víctimas del terrorismo, a sus compañeros de Basta Ya y, en general, a todos los españoles que tuvimos en él, hasta ayer mismo, el mejor intérprete y portavoz de nuestro sentir frente a los terroristas y su entorno.

Mi opinión al respecto es que Fernando Savater es un intelectual de la vieja escuela, casi un profeta, íntegro y comprometido, en la plena nobleza de los términos, que en el trance actual actúa según su conciencia. Nada más, ni nada menos. Pero, salvo grave error de apreciación por mi parte, también deseo dejar claro que Savater, a raíz de recientes declaraciones, se equivoca de cabo a rabo. Y el error es un derecho inherente a la libertad. La equivocación, estimo, no esconde por mala fe ninguna calculada ambición sino que es fruto de la ingenuidad, quizás no exenta de fatiga, y de un ilimitado deseo de poner fin al conflicto mediante la magia de las self-fulfillment expectations : si todos pensamos que esto se va a arreglar, se arreglará. No obstante, quien de forma más sucinta y lúcida ha expresado la actual situación ha sido Arcadi Espada en sus diarios (25 de mayo, www.arcadi.espada.com): «ETA, de acuerdo en abrir el diálogo, siempre y cuando el Gobierno abandone las armas».

Por tanto, contrariamente a lo que opina Savater, veo muy necesaria la manifestación convocada por las víctimas del terrorismo para el próximo 4 de junio en Madrid. Y allí seguiré defendiendo su buen nombre aunque a partir de ahora, me temo, desfilaré sin él. Cosas de la vida.

Los tics de Imaz
CARMELO BARRIO BAROJA/SECRETARIO GENERAL DEL PP VASCO El Correo 29 Mayo 2005

Siempre tenemos que asumir que todos nosotros, las personas y los colectivos, somos consecuencia y resultamos de la experiencia del pasado y de las vicisitudes que la historia ha colocado en nuestro camino.

He leído con una profunda preocupación el artículo que con el título 'Tics del pasado' firmaba Josu Jon Imaz, principal valedor de Sabin Etxea y del EBB, y que volvía a profundizar en la recurrente obsesión jeltzale hacia el PP, hacia la Asociación de Víctimas del Terrorismo y hacia la situación parlamentaria que impedía al PNV imponer en la presidencia de la Cámara vasca a su candidato de conflictiva y sesgada andadura pero de efectiva sumisión. La rectificación histórica del EBB y la reorientación de las votaciones de la Mesa confirman la crisis.

Además, el señor Imaz, en una pura coincidencia con el señor Otegi, está contento con la actitud de rebaja democrática del presidente Zapatero en el asunto de la negociación con los terroristas de ETA porque en cierta manera le libera de la exigencia y de la prioridad política democrática de tener que liderar un país como el nuestro con necesidades básicas de derrota de ETA y de defensa de las libertades de todos. ZP y su actitud satisface los intereses de los dirigentes nacionalistas vascos a los que no les importa pagar precio político por que ETA se vaya.

El plan Ibarretxe y el acuerdo firmado entre ETA, PNV y EA es el más terrible tic del pasado y, lo peor, sigue siendo un tic de presente que se proyecta hacia un mañana más confuso y preocupante. El PNV de Imaz está colocando al Parlamento vasco en una escena patética y lamentable; está llevando al país a un callejón sin salida; en sus comparecencias políticas no arregla problemas y sólo genera insatisfacción; no ha asumido su retroceso político en Euskadi y sigue pensando que el país le pertenece y que puede hacer lo que quiera mirando siempre de reojo a las terrícolas vascas o a las previsibles derivas del complejo socialista. Esos son los tics del burukide mayor.

Qué fácil le resulta al PNV ahora descalificar a la Asociación de Víctimas del Terrorismo sólo porque ponen la exigencia democrática en un nivel alto al que el PNV y sus compromisos con ETA le impiden llegar. Llamar tic del pasado a la AVT es una burla al dolor de las víctimas , es una renuncia a reconocer la memoria de los vilmente asesinados, heridos y amenazados por el independentismo nazi de ETA y es, de alguna manera, reconocer en el 'o te rindes , o te callas , o te vas, o te mato', que la AVT denuncia todos los días con meridiana claridad, cosa que molesta a Imaz, alguna virtualidad.

De tic del pasado denominaba también Imaz en su artículo al PP, cómo no, y al discurso de su presidente, Mariano Rajoy. Y es que si ya le resulta difícil a Zapatero, no digamos nada a los dirigentes nacionalistas lo que les pudo suponer oír las impecables reflexiones y consideraciones democráticas pronunciadas por Rajoy en el Pleno en el Congreso de los Diputados en el que fue rechazado el plan Ibarretxe, y la posición del PP de exigencia democrática y de referencias éticas (que Imaz califica de retórica frentista) cuando el presidente del Gobierno habla en el debate del Estado de la Nación de negociaciones con ETA. A Imaz le estorba el PP porque sabe que fiscaliza en corto sus cesiones y su condescendencia en la partitura de la comunión nacionalista que sigue teniendo a ETA como coparticipe en el coro abertzale. Imaz sabe que el PP dice la verdad aunque duela.

Finalmente califica de tic de pasado la situación creada en el 'pleno hogeitahamahiru' porque no ha podido responder por ahora al empecinamiento y el orgullo partidista de colocar a Atutxa al frente de la Cámara vasca. Aquí arremete contra los demás y es incapaz de hacer una reflexión interna de cómo está convirtiendo la Cámara en un espectáculo lamentable y colocando la política vasca en una situación muy complidada. Sigue considerando que al PNV le asiste una especie de derecho divino para presidir instituciones o hacerse con las riendas de algo que alguien ha hecho que le sirva de enorme utilidad desde la desmesura, el incumplimiento y el desequilibrio. Atutxa era un mal presidente para la Cámara, ya lo ha demostrado, aunque no me cabe ninguna duda de que sería el perfecto protagonista de la complacencia sabiniana y eso ha tenido que ser rectificado. Y la fatal gestión del bloqueo parlamentario por parte del presidente de EBB le ha convertido en un dirigente de segunda, en aquél a quien sus propios socios abandonaban en la expresión de un nuevo tic, el de la debilidad empecinada, en la necesidad del apoyo de las comunistas vascas.

Los tics, señor Imaz, hoy los tiene el PNV, en sus obsesiones de acaparar poder, en su falta de exigencia democrática hacia ETA, en su incapacidad para evaluar comportamientos y rectificar y en el lastre que arrastra con el plan Ibarretxe y con el pacto con ETA. Disfrácelo como quiera pero ni la rectificada por 'fuerza mayor' situación parlamentaria, ni la AVT ni el Partido Popular tienen la culpa de sus incapacidades y de la imposibilidad de materializar sus desmedidos anhelos.

Carod Rovira y Maragall en Israel
Cartas al Director ABC 29 Mayo 2005

El esperpéntico comportamiento de Carod Rovira y de Maragall en sus jornadas oficiales en Israel y la utilización, una vez más de dos víctimas ajenas, Isaac Rabín y Jesucristo para sus fines propagandísticos, han colmado el vaso de la prudencia.

Todo cuanto significan estas dos víctimas ha sido ultrajado, una al anteponer una bandera al holocausto, la otra al hacer mofa de la condena de un inocente, su pasión y muerte en la cruz; pero no podemos esperar otra cosa de quien pacta con ETA en Perpignan, y pasea su pusilánime rencor con el atrevimiento de un mojigato.

Esta ostentación de usos y comportamientos procaces impropios de talantes democráticos, practicados especialmente por Carod-Rovira y contemplados con hilaridad y regocijo por su compañero de viaje, van dirigidos a su clientela política y a la vez sirve de advertencia para aquellos que quieran combatirlos. Provocando, alimentando instintos primarios y manipulando sentimientos, el nacionalismo, no importa de que signo, ha dejado un poso indeleble que adormece las conciencias y deforma la realidad cotidiana.
Pocas veces nos preguntamos cómo son asimiladas por las capas nacionalistas más fanáticas estas conductas, que tienen claramente dos finalidades: la primera es dar salvoconductos a los encapuchados, yo hago esto, vosotros podeís hacer otras cosas y la segunda es alimentar constantemente el sentimiento cainita por excelencia, el odio.

El 28 de febrero de 1926, Hitler fue invitado por el Nationalklub de Hamburgo a dar una conferencia, en esa intervención dijo: «La masa en general es femenina (...) no retrocede ante el uso de la fuerza (...) Las grandes masas son ciegas y estúpidas y no saben lo que hacen, (...) eran primitivas en su actitud, (...) para ellas comprender ofrecía una plataforma insegura, (...) Lo que es estable es la emoción: el odio».
José A. Martínez. Barcelona.

"EL ENEMIGO NO ES EL GOBIERNO"
El Foro de Ermua pide acudir a la manifestación para que no sea inútil el sacrificio de las víctimas
El Foro de Ermua ha hecho un llamamiento para que la convocatoria de la AVT para el 4 de junio en Madrid, en contra de la negociación con ETA, sea masiva. El colectivo deja claro que su enemigo "no es el Gobierno" y que la "cesión al chantaje" haría "inútil el sacrificio de Miguel Ángel Blanco, de todas las víctimas y de los amenazados". Rajoy ha confirmado su asistencia.
Europa Press Libertad Digital  29 Mayo 2005

El Foro de Ermua ha realizado un llamamiento a la ciudadanía para que todos acudan a esta convocatoria, bajo el lema "Por ellos, por todos. Negociación en mi nombre ¡No!" El Foro añade que para evitar "la confusión creada por ambigüedades y juegos de palabras" en torno a esta manifestación", aclaran que entienden por negociación "cualquier pago de contrapartidas a ETA tanto en forma de beneficios penitenciarios, como en forma de cesiones políticas, a cambio de que abandonen todo acto de terrorismo". Creen que "ambas serían inaceptables, por contrarias a la libertad de todos los ciudadanos y a las reglas del juego democrático que nos hemos dado y que deben ser respetadas".

Traición a su confianza en el Estado de Derecho
Asimismo, señalan que "en lo que se refiere a las víctimas cualquier medida de gracia impuesta por el chantaje supondría una traición, a su renuncia a la venganza, a su confianza en el Estado de Derecho y a su generoso esfuerzo por la convivencia". De la misma forma, entienden que "cualquier concesión política vaciaría de sentido su sacrificio y de contenido los valores democráticos por los que sufrieron el estigma del terrorismo. De este modo, cuando decimos en voz alta no a la negociación lo decimos por ellos, por todos".

Desde este foro aseguran que el único objetivo de su movilización es el de oponerse a "cualquier transacción con la sangre de las víctimas o con los postulados ético-políticos que éstas defendieron y por los que pagaron tan elevado precio. Nuestro enemigo no es el Gobierno sino ETA, sus cómplices y su ideología totalitaria".

ETA debilitada
Consideran que ETA y su entramado de organizaciones se encuentra ahora en su momento de "mayor debilidad", gracias a la "constante acción policial y al esfuerzo de la Justicia española en hacer respetar y cumplir la ley". Subrayan que esta "eficaz estrategia" ha estado propiciada por el Pacto por las libertades y contra el terrorismo entre PP y PSO y opinan que debe mantenerse "con firmeza". "Sólo perseverando el Estado implacablemente en esta persecución policial, política y judicial, podrá derrotarse al terrorismo de ETA", remachan.

Para el Foro de Ermua "la cesión al chantaje de las armas significaría la quiebra de la legitimidad democrática, así como haría inútil el sacrificio de Miguel Ángel Blanco, de todas las víctimas del terrorismo y de los amenazados". Por esa razón, ante cualquier condición de ETA para abandonar la práctica terrorista, "sólo cabe una respuesta como la rebelión cívica de las jornadas de julio de 1997". "Deseamos que sean aquel mismo espíritu unificador y aquella misma cultura solidaria las que impregnen la movilización el día 4 de junio", añaden.

Covite pide que los actos de terrorismo sean considerados crímenes contra la humanidad
El colectivo de víctimas de Euskadi exige que «no se negocie con terroristas de asuntos políticos»
SAN SEBASTIÁN El Correo 29 Mayo 2005

La presidenta del Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco (Covite), Irene Cuesta, pidió ayer que los crímenes terroristas sean considerados «violaciones de derechos humanos por la comunidad internacional y, por lo tanto, crímenes contra la humanidad», y que se incluyan en la jurisdicción del Tribunal Penal Inter- nacional.

Cuesta hizo estas declaraciones durante el acto de entrega en San Sebastián del IV Premio Internacional Covite, que fue otorgado al presidente de la sala de lo Penal de la Audiencia Nacional Javier Gómez Bermúdez, por «la cálida atención que ofrece hacia las víctimas que se dirigen a él, labor que realiza con un cariño que va más allá de sus obligaciones».

La organización también destacó «la decidida actuación en pro de la justicia hacia las víctimas del terrorismo de los jueces, magistrados y fiscales» de la Audiencia Nacional, institución que ha sido, apuntó Cuesta, «un faro protector de nuestras ansias de justicia en todos estos años». Al acto, en el que hubo un recuerdo especial hacia los magistrados asesinados por ETA, acudieron representantes institucionales, entre ellos, la edil socialista Gotzone Mora, el concejal del PP en San Sebastián Ramón Gómez, el delegado del Gobierno en el País Vasco, Paulino Luesma, y la directora de Atención a las Víctimas del Terrorismo del Gobierno vasco, Maixabel Lasa. También estuvieron presentes numerosas víctimas, como Cristina Cuesta, Consuelo Ordóñez y Pilar Ruiz, madre de Joseba Pagazaurtundua.

La «salud» del Pacto
En relación a una hipotética negociación, los representantes de Covite exigieron que «no se negocie de asuntos políticos con los terroristas» y pidieron a los representantes políticos «un compromiso activo y constante» en la lucha contra la violencia.

En este sentido, la organización vasca expresó su «profunda desazón» por la «salud» del Pacto Antiterrorista suscrito por populares y socialistas, y que ha sido puesto en entredicho por algunas fuerzas políticas. Cuesta, en nombre de todas las personas que integran el colectivo, mostró su deseo y esperanza de que «lo sigan defendiendo con firmeza».

Solicitó, además, que «no se mercadee con la situación penitenciaria» para acelerar la reinserción de los imputados por delitos de terrorismo si antes no han cumplido la condena correspondiente. Aunque Covite cree en un marco que establezca cauces de reinserción, Irene Cuesta advirtió de que esta reinserción «sólo es creíble después de un plazo mínimo de permanencia en prisión y siempre que esté acompañado de conductas condenatorias del hacer terrorista».

Desde esta perspectiva, la presidenta de Covite emplazó ayer a los representantes de las diferentes fuerzas políticas a que «se definan sobre sus proyectos en relación a la política penitenciaria hacia los terroristas presos o aún en libertad».
 

Recortes de Prensa   Página Inicial